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DERECHOS

12jun12


Sinopsis de la audiencia del 12jun12 en el juicio "Ejército" en Bahía Blanca


Audiencia del martes 12 de junio de 2012

La audiencia contó con la presencia de los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Bahía Blanca Jorge Ferro (de la Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata); José Mario Triputti (del Tribunal Oral Federal de La Pampa), Martín Bava (juez federal de Azul) y el juez sustituto Oscar Hergott (del Tribunal Oral Federal Nº5 de Capital Federal).

Además, participaron el fiscal Abel Córdoba; los abogados Diego Czerniecki y Walter Larrea en representación de la querella de familiares y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y la abogada Mónica Fernández Avello por la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Nación. Por la defensa pública los doctores Alejandro Castelli, Leonardo Brond y Gustavo Rodríguez y los particulares Luis De Mira y Hernán Vidal.

El imputado Contreras está ausente por cuestiones de salud. El dr. De Mira reemplaza a su colega de la defensa particular Mauricio Gutiérrez.

Juez Jorge Ferro: Doctora tiene el uso de la palabra, el tribunal le recuerda que tiene la tarde de hoy y todo el día de mañana para su alegato.

Abogada querellante Mónica Fernández Avello: Bueno, voy a tratar de hacer lo posible, lo veo difícil. Primero voy a hacer una introducción, la metodología que voy a desarrollar.

En primer lugar voy a explicar porque la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación está formando parte de este proceso y hablaremos brevemente sobre los procesos de memoria, verdad y justicia del cual este forma parte y que se llevan adelante en todo el país.

En segundo lugar se explicarán las razones de índole legal que constituyen el marco en el cual sucedieron los hechos. Caracterización de los hechos, desarrollarlo de los acontecimientos acaecidos durante la última dictadura militar.

En tercer lugar haré una caracterización de los hechos como crímenes del derecho penal internacional, en este sentido la querella que represento considera que los crímenes cometidos durante la dictadura fueron un genocidio y eso vamos a solicitar que quede en la sentencia.

En cuarto lugar nos referiremos a las características de los centros clandestino de de detención en Bahía Blanca, principalmente La Escuelita. Nos vamos a referir al nivel operacional que tenía el mismo y a todas las víctimas que tuvieron que pasar el cautiverio en ese lugar y el tipo de torturas que padecieron. También nos vamos a abocar a hablar sobre los hechos en este juicio y la prueba que los sustenta.

En séptimo lugar hablaremos sobre los hechos delictivos previamente descriptos y hablaremos sobre el grado de participación de cada uno de los imputados y por último haremos el correspondiente pedido de pena. Empiezo.

En cuanto a la representación de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, la secretaría depende del PEN por la ley de ministerios que fue creada y entre las facultades propias de la secretaría está el seguimiento y entender en las causas relativas a los derechos humanos. A su vez esto se complementa con los decretos 990 del año 2003 y 163 del año 2005 donde dice que compete a la secretaría realizar el impulso y seguimiento procesal de las causas que versen sobre los derechos humanos. Este cuadro normativo está completado con el decreto 1020 del 2006 el cual en sus considerandos establece que 'el gobierno nacional ha asumido el firme e irrenunciable propósito de promover hasta sus últimas consecuencias la investigación de los crímenes de lesa humanidad perpetrados durante el último gobierno militar. Que la magnitud que alcanzó el plan ejecutado por el gobierno de facto comprometió el orden y la seguridad pública, lo que justifica la presencia del Estado nacional como parte querellante en estos procesos que se desarrollan o que en el futuro puedan iniciarse ante la justicia del fuero penal. Todo eso es conforme a la ley 17516 modificada por ley 19539.

Los hechos que hoy se están juzgando vulneran el derecho de gentes al que el Estado argentino se ha comprometido a respetar y garantizar ante toda la comunidad internacional. Ello lo hace porque en caso de no hacerlo es el Estado argentino, que a través de sus poderes, el que será cuestionado por las organizaciones internacionales de derechos humanos. En este sentido tenemos que en la causa 2892 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos hizo una advertencia al Estado argentino en lo que respecta a las garantías del debido proceso y a la tutela judicial efectiva art. 8 y 25 de la Convención Americana de Derechos Humanos en los que respecto a las víctimas de la última dictadura militar y sus familiares.

Asimismo la CIDH conforme a su informe anual sobre el estado de los derechos humanos en América latina que presenta ante la comisión de asuntos jurídicos y políticos de la OEA destacé respecto al tema en nuestro país los grandes avances logrados en materia de justicia en casos de graves violaciones a los derechos humanos y destacó entre otros las condenas al Tigre Acosta, Alfredo Astiz y Ricardo Miguel Cavallo. A su vez la organización manifestó su satisfacción por la condena a los militares responsables de la desaparición y asesinato del periodista Hugo Walsh (sic).

Pero además de imponerle al Estado argentino normas de carácter nacional e internacional, se lo impone su decisión ética de afianzar la justicia, la memoria y la verdad. Adviértase que precisamente la reconstrucción histórica de los hechos y el esclarecimiento de la verdad constituyen al mismo tiempo el método y el objetivo del derecho penal.

En este sentido simbólico nos permitimos también realizar nuestro alegato en nombre de todas las víctimas del terrorismo de Estado, en especial de las que fueran víctimas en el V Cuerpo y sus familiares.

Sobre el rol de querellante. Antiguamente el rol de querellante, se consideraba querellante al particular damnificado, esta figura ha ido evolucionando en el derecho penal y fue receptada en la reforma constitucional del Código Procesal del 2009.

En este marco la Secretaría de Derechos Humanos ha entendido que su capacidad para actuar como querellante en este proceso no está por representar materialmente a algunas de las víctimas sino al Estado no en su rol de fiscal, sino en la figura de querellante con la facultad y límites propios de esta figura.

Es posible pensar el valor que tiene el hecho que una representación del poder Ejecutivo de forma activa y voluntaria participe en estos procesos. Ello se da no solamente con respecto al avance de las causas sino también con miras a ciertos valores que se quieren transmitir para el fortalecimiento de la democracia.

Nadie puede negar el valor importante que tiene, que acá estamos juzgando un estado terrorista y hoy el Estado argentino está sentado junto a las organizaciones de derechos humanos y sus familiares para juzgar a los que en otro tiempo se valieron del poder del Estado para delinquir.

En cuanto a las reflexiones de carácter general en cuanto a los procesos de memoria, verdad y justicia. El presente proceso presenta diversas particularidades, junto con muchos otros que se están enjuiciando en el resto del país.

Estas particularidades son desde cualquier ángulo que se los mire, no solamente por los hechos involucrados sino por la prueba que lo componen, la magnitud y la trascendental importancia que tienen estos hechos. Porque los hechos aquí investigados contituyen una pequeñísima parte de lo que ocurrió pero a su vez es una muestra perfecta de la página más negra de la historia argentina. Esperamos que a la brevedad las normas penales de forma y de fondo reflejen las peculiaridades de este proceso.

Es importante recalcar que estos no son juicios comunes donde se ha quebrantado la ley por el accionar delictivo por un sujeto o por un grupo de sujetos o que afectaron la vida o el patrimonio o a una sociedad determinada. Por la particularidad de los hechos involucrados y por las consecuencias que implicaron para toda la sociedad tienen una trascendental importancia histórica. Lo que se decida en estos juicios fijará posiciones ante la historia y formará parte de lo que se le enseñe a las generaciones futuras.

Somos también conscientes que estos juicios forman parte de un proceso de democratización cuyo objetivo es alcanzar un consenso en la sociedad para que en consonancia con el sistema democrático de gobierno para que quede puesta en escena los hechos constitutivos de las graves violaciones a los derechos humanos pero a su vez seguidos de un reproche, y para que la sociedad tome como suyo que determinados hechos nunca más deben repetirse.

Bueno, brevemente voy a hacer una explicación acerca de la verdad histórica que queremos reconstruir.

Todos sabemos que todas las situaciones que han ocurrido en nuestro país para que podamos llegar a este proceso de memoria, verdad y justicia. Es importante destacar que los hechos no ocurrieron en una guerra, que es una de las principales excusas de los imputados. Lo decimos en relación a los convenios de Ginebra de 1949 donde definen claramente el conflicto nacional e internacional que no se condice con lo que ha sucedido. Pero a su vez ese concepto contiene un doble peligro que sería igualar al papel que jugaron las víctimas y los victimarios.

En este sentido, Daniel Feierstein en el libro 'El genocidio como practica social en la Argentina' remarca 'los militantes sociales, sindicales y estudiantiles y de organizaciones armadas constituyen un conjunto inescindible que compartían tanto su politización como su condición de víctima. No se identificaban todos ellos por ser una fuerza social en guerra, sino por ser un conjunto diferenciado por el perpetrador para su exterminio, existieran o no previamente como tal como fuerza social'.

En este sentido decimos que no existió causa legal alguna de justificación para los aberrantes delitos cometidos por el Estado quienes a través de sus agentes civiles y militares abrogaron la constitución nacional y se apoderaron de las instituciones. Además ya estaba pautada una salida institucional. De hecho el golpe fue para evitar esa solución.

Hay un trabajo de Juan Carlos Marín, 'Los hechos armados en la Argentina 1973-76', donde este autor nos dice claramente que las organizaciones políticas y armadas de izquierda ya se encontraban en situación de derrota para el año 1976. Esto da absolutamente por tierra con el justificativo que quisieron implementar las fuerzas armadas para implementar una dictadura y la deliberada planificación del exterminio.

Los crímenes de derecho internacional cometidos en nuestro país son y serán siempre proseguibles mientras vivan sus ejecutores.

Sobre el ejercicio de la memoria. Entendemos que estos juicios no implican solamente la necesaria realización de un juicio penal sino que son procesos de memoria colectiva. Cuando hablamos de memoria no queremos referirnos puntualmente al hecho de recordar o de leerlo en un libro, acá está todo filmado, sino que hablamos de memoria como el hecho de evocar esos sucesos del pasado para traerlos al presente y darles un sentido. Afirmamos que la memoria implica por un lado evocar esos hechos del pasado y cultiva ese sentimiento de estar obligados respecto de aquellos otros que diremos que ya no están pero estuvieron pero a su vez pagar la deuda. Someter la herencia a inventario. Entonces tenemos esta doble finalidad, por un lado evocamos para pagar la deuda, para los que ya no están, es decir, para homenajearlos. Pero también para hacernos cargo de lo que nos pasaba como sociedad para que ellos fueran víctimas de hechos tan atroces. En este sentido tenemos que tratar de socavar el discurso político que permitió la connivencia, el silencio y la indiferencia durante años. Suele decirse que revelar la verdad de un pasado violento reconociéndolo como moral y jurídicamente reprochable no sirve para que esos sucesos no se vuelvan a repetir. Eso es en parte así o puede serlo pero esta revisión nos debe servir principalmente para reafirmar la vigencia de ciertos valores como ejecutar la tolerancia social en la vida diaria, como aceptar ideológicamente y políticamente al otro, como defender la justicia en todos sus valores y la libertad y como desterrar la tortura que bajo ningún concepto debe cumplirse jamás.

En este sentido Paul Ricker menciona: 'Es la justicia la que al extraer de los recuerdos traumatizantes su valor ejemplar transforma la memoria en proyecto y es ese mismo proyecto de justicia el que da al deber de la memoria la forma de futuro y de imperativo'.

Antecedentes. El marco histórico general. Los hechos que estamos aquí juzgando todos sabemos ocurrieron durante el último período constitucional de Isabel Perón y el período militar que se extendió desde el 24 de marzo del 76 al 10 de diciembre del 83. Sin duda la peor y más feroz manifestación del poder punitivo estatal en la historia de nuestro país se dio con la irrupción de las fuerzas armadas, que en el año 1976 derrocaron por la fuerza al gobierno constitucional y usurparon todos los poderes del Estado imponiendo al país y un régimen totalitario.

Aquí me quería detener brevemente, desde ya adhiero en la concepción de los decretos que habló la doctora Mirta Mantaras pero le he dado otra vuelta de tuerca a los decretos que indujeron a las fuerzas armadas ejecutar las operaciones necesarias a los efectos de neutralizar o aniquilar a los elementos subversivos en todo el país. Esto primeramente fue para el territorio de Tucumán, seis meses después se extendió a todo el territorio del país. Lo que quisiera analizar es la palabra aniquilamiento porque es un justificativo militar de que fue esta palabra lo que provocó las miles de víctimas, entre detenidos, muertos y desaparecidos.

En primer lugar, creo que lo dijo también la doctora Mantaras, los decretos no imponían a las fuerzas armadas que para cumplir con su poder debían realizar un golpe de Estado. La palabra aniquilamiento consiste en impedir que el oponente quede en condición de continuar la acción. Normalmente en el combate puede haber muertos y heridos pero continuar la agresión contra los prisioneros se llama exterminio. Eso no figura en manual alguno, esto lo dijo D'Andrea Mohr en el libro El escuadrón perdido.

He hecho un análisis gramatical de la frase 'del accionar de los elementos subversivos en todo el territorio de la Nación'. El accionar de los elementos subversivos de la Nación es el objeto directo de aniquilar. Como todo objeto directo tiene un núcleo que es un sustantivo, que es accionar. Todas las demás palabras son modificadores de ese sustantivo encabezadas por preposiciones y dependen semánticamente de él. Accionar es un sustantivo pero en realidad es un verbóide, es un verbo sustantivizado porque está antecedido por 'el'. O sea, al ser un verbo delimita claramente que lo que se intenta es para la acción y no a los sujetos que ejecutan la acción.

Comparto plenamente la definición que da D'Andrea Mohr que dice que continuar la acción contra los detenidos se llama exterminio. Y yo les digo, señores jueces, cómo llamaríamos nosotros, que acá lo hemos escuchados, desnudar personas, picanearlas, robarle sus bienes, secuestrarle a sus hijos, quedarse con sus pertenencias, perseguir a sus familiar, violar a sus mujeres. Realmente uno no encuentra una palabra para describir tanto horror. Federico Mittelbach la llamó 'esa runfla despreciable, cobarde y asesina'. Pero aun esa definición creo que no alcanza a ubicarnos en todo el horror que hemos escuchado durante este año de juicio. Continuando con D'Andrea Mohr, manifiesta en 'El escuadrón perdido', los decretos de 1975 lograron devolver al centro de la escena a las fuerzas armadas para encargarse de la lucha contra la subversión pese a que ya en ese momento el poder militar de la guerrilla había mermado considerablemente. Pero la magnificación de los acontecimientos tucumanos elevados a la categoría de guerra contrainsurgente después, más el desquicio político y la presión sindical convirtieron a un momento difícil en un golpe de Estado latente. Quizás pudo haberse evitado con elecciones anticipadas pero en realidad el golpe ya estaba en marcha.

El motivo real era imponer un modelo económico como el que se siguió. Guillermo Walter Klein, mano derecha de Alfredo Martínez de Hoz declaró al diario Clarín el 5 de octubre de 1980: 'Ella, dijo refiriéndose a la política económica, era incompatible con cualquiera sistema democrático y solo aplicable si se la respaldaba desde un gobierno de facto'.

En el ejercicio de este poder la junta militar se constituyó en gobierno de facto y se hizo del poder político de la República Argentina y concentró en ellas todas las facultades del gobierno asumiendo la suma del poder público. Se relegó a un segundo plano la Constitución Nacional, se suspendieron las garantías constitucionales y el Estatuto del Proceso de Reorganización Nacional pasó a ser la norma fundamental de la república. Se disolvió el congreso, se removieron los ministros de la Corte Suprema, se intervinieron los gobiernos municipales y provinciales en todos sus niveles. Se produjeron reformas legislativas dirigidas a destruir todo tipo de organización política y social e incrementar el poder sancionador del Estado. Se modificó el Código Penal elevando las penas, se estableció la pena de muerte, se declararon ilegales las organizaciones políticas, gremiales, estudiantiles y se estableció la jurisdicción militar para los civiles. En base a estas ilegítimas prerrogativas se conformó un Estado absoluto que concentraba en un solo poder todas las facultades de acusar, de juzgar y de sancionar. El objetivo era instaurar un nuevo régimen de gobierno fundado en lo político en una alta concentración de poder, sesgando cualquier tipo de representatividad. En lo económico la concentración de la economía en los grandes grupos nacionales e internacionales minimizando la intervención estatal. Y en lo social la implementación de políticas disciplinadoras con fuerte arraigo en los valores de la moral cristiana más conservadora, el ser nacional y la seguridad nacional. La estrategia de gobierno seguida para la construcción de este nuevo poder fueron las políticas de exterminio para quienes se opusieran a este régimen, una de los métodos centrales para conseguir esto fue la difusión del terror en forma masiva como un dispositivo de control social. Tenemos en el plan del Ejército contribuyente al plan nacional de seguridad anexo II Inteligencia, en cuanto a la determinación del oponente -esto es de febrero del 76 un mes antes del golpe- donde dice: se considera oponente a todas las organizaciones o elementos integrados en ellas existentes en el país o que pudieran surgir en el proceso que de cualquier forma se opongan a la toma del poder y/o obstaculicen el normal desenvolvimiento militar.

Desde esta concepción del poder, se aplicó desde el Estado en forma sistemática en todo el país un plan represivo masivo sin precedentes que echó manos a diferentes dispositivos de intervención de violenta gravitación en todos los ámbitos de la vida nacional. Se clausuraron sindicatos, se intervinieron facultades, algunas se cerraron, se crearon listas negras de trabajadores, estudiantes, políticas, se impuso un control de los medios de comunicación instrumentado en el ejercicio de una extrema censura de todo lo que se debía publicar o difundir. Ello permitió la confusión deliberada en la opinión pública imponiendo un discurso oficial mentiroso e intimidatorio.

Se procedió en la más absoluta ilegalidad y clandestinidad al secuestro de personas opositoras al régimen que podían ser potenciales o activos. La negativa absoluta por parte de la justicia a reconocer las miles de detenciones es una de las manifiestas expresiones de la ilegalidad sostenida por el Estado. Acá quiero recordar las declaraciones del dr. Cevedio cuando declaró que al lado de su oficina estaba la de Vilas y dijo que sistemáticamente lo visitaba el dr. Madueño. Por eso se rechazaban todos los habeas corpus y negadas todo tipo de peticiones que se hicieron a distintos poderes del Estado. La violencia cruda y sin frenos se manifestó en una cadena delictiva que se repetía casi sin variaciones en todo el país.

Y las características son las mismas, nocturnidad, empleo desproporcionado de la violencia, tabicamiento inmediato de las víctimas, el traslado a lugares ignotos, condiciones de cautiverio inhumanas, sesiones especiales de tortura y después la disposición final que podría implicar la desaparición del cadáver, las ejecuciones fraguando enfrentamientos, a veces las dejaban libres sin más y si no las ponían a través de un consejo de guerra o no, a disposición del Poder Ejecutivo lo que les garantizaba años de cárcel.

Los ejecutores de este plan pusieron especialmente énfasis en borrar todo vestigio produciendo su accionar en la más absoluta clandestinidad. Clandestinidad que tiene que ver con los centros clandestinos de detención que estaban en lugares ocultos; en que los represores se hacían mencionar por apodos, en que muchas veces se disfrazaban. Todo este carácter secreto y clandestino tenía como único objetivo final que era la garantía de impunidad de los perpetradores.

La repulsa generalizada a las prácticas genocidas de la dictadura y el desprestigio ilevantable de los militares en el ejercicio de la función política que se sucedió a partir de 1983, considera esta querella que albergaron una evaluación parcial si bien importante de los hechos, porque se criticaron los mecanismos de la represión pero no siempre se comprendieron sus propósitos estratégicos. Se criticó los resultados de la política económica de Martínez de Hoz pero no la base del discurso neoliberal y antiestatista. Es por eso que esas reformas estructurales tuvieron un apoyo y que las considero como un éxito post morten de la dictadura en los años 90, cuando pudieron ser implementadas.

Con razón a este punto creo que la causa 13/84 da como probado el plan represivo en todo el país así que me voy a referir al encuadre de derecho penal internacional.

Existe en la doctrina y la jurisprudencia, un consenso mayoritario que los hechos acaecidos durante la última dictadura militar constituyen de acuerdo al desarrollo del derecho internacional, crímenes de lesa humanidad gravemente violatorios a los derechos humanos que es una calificación que comparto. Pero no obstante adoptar este tipo penal internacional, yo creo que se puede hacer una aclaración más específica. Cuando decimos que son crímenes de lesa humanidad afirmamos que son hechos que pertenecen al derecho penal común pero que fueron llevados a cabo en forma sistemática a partir de una planificación estatal previa. Como lo dije al principio, esta querella considera que la interpretación a desarrollar en este punto es que consideramos que los hechos fueron cometidos en un marco de genocidio. No me voy a extender sino a adherir a lo dicho por la dra. Mirta Mantaras con respecto al genocidio. Simplemente voy a decir que sostenemos que la figura de genocidio es una especie o modalidad dentro del género de crímenes de lesa humanidad. También quisiera especificar en cuanto al delito de genocidio, sabemos que el conflicto en cuanto a la caracterización se encontraba en cuanto a los grupos humanos perseguidos, consideramos que se trata de un grupo nacional y seguimos la interpretación que el juez Baltasar Garzón hizo en el conocido fallo Pinochet en 1998 y que fue seguida por el tribunal oral 1 de La Plata en las causas Unidad 9, Von Wernich y Etchecolatz. En ese sentido, entendemos que el plan sistemático de exterminio estuvo orientado a la exterminación de un grupo diferenciado de la nación argentina caracterizados por los perpetradores como delincuentes subversivos, opositores al régimen quienes amenazaban el modo de existencia occidental y cristiano.

Bahía Blanca asiento del V Cuerpo. En cuanto a la zona de seguridad 5, que era la que pertenece a Bahía Blanca y la zona sur, voy a adherir a lo manifestado por la dra. Mirta Mantaras y voy a pasar al punto de los centros clandestinos de detención.

Siguiendo la declaración de los testigos y la del arquitecto supervisor del equipo del peritaje en La Escuelita, el arquitecto Gonzalo McDonald. El refirió que dentro del V Cuerpo de Ejército había un conjunto de construcciones que funcionaban como sistema. En primer lugar, La Escuelita que funcionó como principal centro clandestino de detención donde estuvieron muchos de los testigos que pasaron por acá. Hicimos dos inspecciones oculares, se accede por un camino La Carrindanga y también por un camino interno desde el Batallón y que los señores jueces lo hicieron. Dentro de las otras construcciones tenemos el Galpón que es un ex tambo aproximadamente a 150 metros de La Escuelita que era un galpón de zinc donde se torturaba a las personas. Tampoco podemos descartar, el horno de ladrillo o la casa de Vílchez que estaba aproximadamente a 500 metros de La Escuelita. También quiero destacar al Batallón donde fueron Dejter y los detenidos de Algarrobo y donde también podemos ver, al final, que había una oficina donde se torturaba a los detenidos. También fuimos a la jefatura del Batallón y ese lugar fue reconocido por varios testigos como López, Miramonte, Larrosa, Estrella Menna y Braulio Laurencena. También las caballerizas que estarían dentro del Batallón, mencionado por Medina, René Bustos, Lambretch y Miramontes.

También en dependencias del V Cuerpo, fue el testigo víctima Medina, quien dijo que en el procedimiento en el cual se llevó a cabo su detención, en el cual lo detuvieron a él y a su esposa Mirta Bustos; ellos fueron llevados a una habitación en el V Cuerpo que estaría a la entrada a la izquierda.

Después tenemos la División de Cuatrerismos que estaba ubicada en Chile entre Donado y Villarino, en este lugar habría sido llevado Bombara junto a María Emilia Salto y Laura Manso, también presumiblemente estuvieron Benamo y Edgardo Medina cuando son trasladados desde Trelew camino a La Plata, estuvieron unos días ellos y también declaró el testigo Cozami en Cuatrerismo.

La cárcel de Villa Floresta ya sabemos que estaba bajo control operacional del Ejército y funcionaba coordinada con los centros del Ejército. Hemos escuchado cómo eran recibidos por el Mono Nuñez -que desgraciadamente murió impune- los detenidos que eran puestos a disposición del PEN, cómo se hacían interrogatorios en la cárcel sea con Cruciani o Corres, cómo eran amenazadas las personas de que iban a volver al lugar de donde venían y algunos inclusive fueron torturados. El vagón del tren o avión de madera, recordamos el caso de Mussi, todos los detenidos traídos desde Comodoro Rivadavia, que hablan de un playón de maniobras de ferrocarriles en la calle Cerri. También el Galpón ferroviario, sería otro lugar que estaba dentro del predio de los galpones de ferrocarril sobre calle Parchape.

En cuanto a la cadena de comando voy a adherir a lo dicho por la doctora Mirta Mantaras.

Voy a pasar ahora a comentar la infraestructura del centro clandestino de detención La Escuelita. Según testimonio de la testigo Alicia Partnoy, tenía dos habitaciones con cuchetas donde mantenían a los prisioneros. El piso de estas habitaciones uno sería de madera y otro de baldosas. Describió que las paredes eran amarillentas, que tenía las ventanas altas, los postigos verdes con unas rejas tipo colonial. Que en medio de estas habitaciones había un hall con piso de baldosas, había una reja que comunicaba con ese pasillo y luego estaba la cocina y el baño. Se atravesaba una puerta para salir a la sala de tortura. Afuera había una letrina y un aljibe que se usaba para torturar colgando a las víctimas días enteros. También habló de una casilla donde estaban los guardias y que aparentemente por lo que relatan los testigos, luego se habría incorporado otra. Principi dijo que estuvo en una casilla rodante aislado durante todo el tiempo en que estuvo detenido.

Quiero aclarar, antes de seguir, que voy a utilizar la expresión testigo-víctima para referirme a los 91 casos que estamos juzgando. Para el resto de los testigos aunque mi parte considera que fueron víctimas como sus familiares que declararon, me voy a referir a ellos como testigos.

En cuanto a La Escuelita el arquitecto McDonald que fue el supervisor del equipo de peritaje explico que se hizo un relevamiento arqueológico y topográfico de la misma. Trabajaron en torno a treinta testimonios. Yo extraje algunas partes que dice que siguiendo el testimonio de Gon pudieron confirmar el eucalipto, el muro perimetral, los ruidos de tren, molino, olores, tierras, tamarisco, letrina, las habitaciones con piso de madera, la habitación de tortura. También definir los colores por las piezas que ellos fueron levantando, el amarillo de las paredes, las texturas, los pisos calcáreos, graníticos, de madera, etcétera.

En cuanto al relevamiento topográfico explicó que primero se hicieron diez centímetros sin intervenir el terreno y ahí pudieron ver el muro perimetral que seguía alrededor de unos veinte metros; que aparecieron otros muros también; habla de cinco pozos, dos exteriores, uno en un interior o dos más chicos interiores, uno que estaría en la sala de torturas y era como un basurero donde ellos encontraron ampollas, cánulas y proyectiles. Después explicó los elementos estructurales visibles que ellos pudieron ver sin intervenir el terreno como el muro, los pozos, este que le decía muy cerca de la sala de tortura y los elementos orgánicos que pudieron recoger. Entre ellos hablan de huesos, telas, vendas, papel, pedazos de prendas, medias, etcéteras. Obviamente cuando hablan de huesos no hablaban de huesos humanos. El pozo que era una letrina, hemos escuchado a varias víctimas que los hacían ir ahí para hacer sus necesidades, traspasando un tablón de madera que estaba cerca de los tamariscos, y dice que está cerrado con una tapa de concreto. Terminó diciendo que se resguardaron trece mil piezas en estos 180 metros cuadrados. Con respecto al predio de La Escuelita podemos rescatar también el testimonio de Vílchez, quien vivió en esa casa desde el año 71 al 75 y que dijo que tenía dos depósitos de tres por dos, baño, cocina, comedor de cuatro por cinco, habitación de cuatro por cinco, otra igual, galería cerrada ocho por siete, comedor de siete por cuatro, galería, aljibe y el eucaliptus. También Carlos Ravassi confirmó los dichos de Vílchez. Asimismo podemos globalizar en cuanto al testimonio de las víctimas que tuvieron que estar en La Escuelita, los sonidos que sentían desde allí, el paso del tren, alguna vaca, el sonido de los árboles, los perro que valga acá remarcar y ya hablaré de ello cuando me refiere a cada tortura en particular, que muchas veces fueron utilizados para atacar a las víctimas, abrir la tranquera para pasar al lugar, esto siempre y cuando las víctimas vinieran desde la ciudad y no desde el Comando. El pozo a donde eran llevadas las víctimas a hacer sus necesidades fisiológicas, etcétera.

En cuanto al funcionamiento de La Escuelita la mayoría de los testigos coinciden en que había entre diez y doce guardias que se turnaban en turno de doce horas cada uno. Esto lo podemos confrontar con los testimonios de varios pero he seguido el de Alicia Partnoy porque me pareció el más completo de todos. Al mando de estos guardias se encontraría un jefe, que eran los que realizaban las torturas y los interrogatorios como así también estos jefes muchas veces eran los encargados de los secuestros y los traslados. Estos jefes fueron identificados por la mayoría de los testigos como Santiago Cruciani y el Laucha Corres ambos lamentablemente murieron impunes.

Dentro del predio había camas cuchetas donde ellos eran esposados y en épocas en que había muchos detenidos también hemos escuchado que dormían en el piso como por ejemplo ocurrió cuando detuvieron a los chicos de la ENET. También coinciden las víctimas que cada cierto tiempo recibían visitas especiales porque lavaban e higienizaban y por el orden que había dentro de los mismos guardias. La testigo Pedersen dijo que 'en algún momento pasó una inspección, un grupo que iba pasando de lugar en lugar y conversaban entre ellos'. A su vez las víctimas ingresaban encapuchados al lugar, a veces se les corrían y debían avisar a los guardias, eran castigados si se les corría. En el caso de las mujeres los guardias también las usaban para realizar las tareas domésticas, ya sea lavando los tachos o inclusive ropas sabemos que lo hacían en el caso de la desaparecida Sotuyo, pareciera que había más liberalidad en lo que respecta a las mujeres. También la testigo víctima Pedersen recalcó que había algunos guardias que eran más permisivos, ella dijo que estando Chamamé, Zorzal y Viejo les dejaban sacarse las vendas y les dejaron ver una revista. Se les sacaba las vendas cuando los dejaban bañarse o en los traslados, tenemos testigos que los han puesto frente a frente o que les han hecho ver fotografías o firmar alguna declaración. Al respecto el testigo Juan Carlos Monje relató 'me mostraban fotos pegadas en un álbum', no recuerda haber conocido a alguien. También tenemos el testimonio de Alicia Partnoy que es algo muy importante porque existía la percepción que había otros secuestrados que circularían sin vendas dentro del centro clandestino de detención. Pero la percepción de los otros secuestrados era que eso significaba la condena a muerte de esas personas. Esto Alicia Partnoy lo refiere específicamente en el caso de Metz, que ella refiere que se encontró con ella en el baño después de que hubiera dado a luz y dice 'percibí que estaba sin vendas y ella se asustó mucho, fue muy preocupante porque asumió que la iban a matar, en el caso Rossi también hay una mención de uno de los testigos que cuando lo trasladan percibió que Rossi estaba sin vendas. Esto creo que es otro de los elementos para tener en cuanta.

Como he dicho antes los tenían atados, esposados a la cama o al piso. En cuanto a los apodos de las personas que los mantenían en cautiverio voy a mencionar esto simplemente ejemplificativo, quiero dar una noción del horror que vivieron estas personas. Los testimonios mencionaron al Perro, Zorro, Peine, Laucha, Chamamé, Tío -que varios lo pusieron como que era el que comandaba los interrogatorios, inclusive Gon dice que alcanzó a verlo una vez vestido de paisano-, asimismo a Perro, Gato, Bruja, Cuervo, a estos los menciona Principi. Alicia Partnoy menciona al Tío como jefe, Pelado Chiche, Chiche dice que era muy seguro y arrogante; a Chamamé que era de Entre Ríos, según el testimonio de Partnoy le quedaban algunas condiciones de humanidad; Lavayén que fue identificado, se hacía llamar Zorzal, que era de Neuquén y que estuvo en el nacimiento del hijo de Romero de Metz que forma parte de esta causa. Vaca, Gordo Polo, Peine, Loro, Bruja que era de Mendoza, Viejo, y el Pato que dicen que decía que era mecánico, que tenía mujer e hijos y siempre estaba borracho.

Varios testimonios refirieron el ingreso de médicos o enfermeros a La Escuelita. Les vuelvo a decir que todo esto es a modo de ejemplo, tomo específicamente el testimonio de Juan Carlos Monje y de Pedersen. Asimismo el testimonio de Norberto Cevedio, él refirió que se comentaba que a La Escuelita iba Streich que era el médico personal de Vilas. Creo que para esto un testimonio importantísimo fue sin duda la declaración del dr. Alberto Taranto quien primero de decir que el centro de detención La Escuelita era vox populi habla que se llevaban los medicamentos e inclusive la comida desde el hospital del batallón y que la venía a buscar o Corres o la llevaba Bonini, el sargento Bonino que a su vez era enfermero. El médico dice que el que atendía en La Escuelita era Streich pero si no podía ir Streich -refiere siempre este testigo- en su caso iba Mariné o designaban a Adalberti o Grimaldi. Como dijo el enfermero era Bonini que llevaba antibióticos, medicamentos en general, gasas. Respecto a los médicos algunos testigos han declarado que mientras estaban siendo víctimas de la tortura estarían siendo controlados por algún médico. El testigo Carlos Sanabria mientras estaba siendo torturado dice que no reacciona a la electricidad y alguien lo controla y dice 'no, está funcionando bien, dale más voltaje'. Asimismo tenemos la declaración de Alberto Taranto de que a La Escuelita iban curas. Las personas que estaban en La Escuelita, especialmente los chicos de la ENET, los menores de 16 y 19 años, refirieron a la presencia de un cura en La Escuelita.

Ahora voy a pasar a relatar un poco el periplo de las víctimas dentro de La Escuelita. Quisiera remarcar que esto es para dar una idea aproximada en cuanto al horror que vivieron. En cuanto al ingreso hemos escuchado de los que pasaron por ahí que las víctimas eran ingresadas en un vehículo o si provenían de la ciudad por el camino de La Carrindanga y como hemos escuchado de varias víctimas que estuvieron en el 181 y después en La Escuelita o al revés esto era por un camino interno del Batallón. Otros sobrevivientes hablan de unas vías que hay que pasarlas y también de un badén que está cuando está la tranquera. El testigo víctima Daniel Esquivel declaró que cuando lo secuestran van por un camino, pasan por un guardaganado y lo entregan a esta gente. Otros hablan de un santo y seña que se pasaban, tomé el testimonio de Gustavo Aragón que manifiesta que cuando lo secuestran, lo tiran dentro de un coche, hacen un recorrido de 15 minutos y cuando llegan escucha 'Espera que nos den la contraseña'.

Los primeros momentos de las víctimas en el centro clandestino. Todos eran llevados encapuchados pero cuando ingresaban aparte de quitarle todas sus pertenencias los tabicaban. Algunos eran llevados inmediatamente a la sala de tortura pero muchos otros eran dejados en las habitaciones por varios días por ahí para ser interrogados después. Generalmente los que pasaron por la sala de torturas mencionan al Tío como el interrogador y otro que hacía de bueno. ¿Será Páez? Acá fue mencionado por el testigo Sotuyo Páez específicamente como que era el que hacía de bueno, que le vio la cara, que le decía 'pero miiiijo no se deje torturas', 'pero miiiijo no deje que le lastimen'. Bueno, ahora a esta querella le queda esa duda, si estuvo únicamente de Sotuyo o era su labor y estuvo el Tío Cruciani y Páez haciendo de bueno en todos los interrogatorios. Los testigos eran estaqueados a una cama de zuncho y a partir de ahí comenzaba a aplicarle picana eléctrica, los mojaban para acrecentar el padecimiento, esto no terminaba ahí, era seguido -aparte de picanearlos- con golpes, insultos, patadas. Tenemos las víctimas que fueron llevadas inmediatamente a la sala de torturas como Carlos Principi que declaró, era la pareja de Patricia Acevedo que fue asesinada salvajemente y le preguntaban dónde estaba Patricia. También Eduardo Hidalgo fue torturado salvajemente y le preguntaban dónde estaba su hermano. Únicamente no preguntaban domicilio sino la militancia, apodos, etcétera.

Seguidamente hice una enumeración de las distintas torturas a las que fueron sometidas las víctimas para que veamos las condiciones inhumanas o degradantes a que fueron sometidas las víctimas. Desde ya voy a dejar sentada la posición de esta querella que considera suficiente acreditación que la persona haya sido detenida con el consecuente sufrimiento que ello trae aparejado como suficiente para ser configurado el delito de tortura.

Con respecto a las torturas tenemos las colgadas, que era colgar a una persona de los miembros inferiores o superiores o de los dos a la vez y mantenerlas largo tiempo así. Relató el testigo víctima Juan Carlos Monje: 'Desnudo me colocaron en una cloaca atado de las muñecas sin tocar el piso con una manguera de agua en la cabeza'. En el mismo sentido declaró Sergio Voitzuk, otro de los adolescentes de la ENET, haber estado colgado un día entero de un aljibe y también relató haber visto a su profesor Villalba colgado de pies y manos de una viga hasta que perdió el conocimiento, dice que estuvo así un día entero.

En cuanto a la picana eléctrica y los electrodos, este tormento lo padecieron casi todos los que estuvieron en La Escuelita -vuelvo a remarcar porque me queda siempre la duda, cuando digo La Escuelita, los que estuvieron en el vagón del ferrocarril sufrieron lo mismo, esto es ejemplificativo-. La mayoría fueron expuestos a picana y así fue relatado por el testigo víctima Daniel Esquivel, lo llevan a una sala de interrogatorio que había cerca, había un desnivel, desnudo sobre un elástico metálico, mojado lo picaneaban en los genitales, axilas, tetillas, boca, le pegaban en la planta de los pies. A su vez, el testigo víctima Carlos Sanabria relató: 'Me llevan a otro recinto, me atan a una cama metálica de manos y pies, me torturaron desnudo, atado, con electrodos en la cabeza y escroto y me pasan electricidad mientras que con una picana me recorren el cuerpo. Uno siente que adentro del cerebro hay el motor de un camión en cuanto al ruido. Se excitan las células de los ojos y se ven rayos. Se contrae la garganta y no se puede respirar, se contrae la mandíbula y me mastico mi lengua porque ésta se expande. En el escroto es la duda de que uno está siendo castrado y este miedo a la castración es un impacto psicológico muy grande. No podía respirar, me daban la indicación de que cuando esté dispuesto a hablar abriera la mano pero como no le satisfacía la respuesta me picaneaban la mano'.

Voy a pedir diez minutitos doctores. ¿Podrá ser?

(Cuarto intermedio).

Juez Jorge Ferro: Adelante doctora.

Abogada querellante Mónica Fernández Avello: El plantón consistía en dejar a la víctima parada durante varias horas hasta que por una cuestión lógica, ya las piernas no pueden sostenerla y termina desvanecida. Lógicamente desembocaba en golpes hacia la persona para que vuelva a tener la posición erguida. Tenemos la declaración de Estrella Menna de Turata que dice 'terminé atada afuera a un palo, me desmayé y no me acuerdo nada más; aparecí en una sala con un médico que luego supe era el doctor Sutra, me revisó y me auscultó la panza para escuchar los latidos del bebé'. Menna de Turata es torturada con este plantón en La Escuelita pero ella realmente estaba en el Batallón, o sea, que esa se desmaya, la llevan al Batallón y ahí es donde la ve el doctor Sutra.

El submarino. Tenemos la declaración del testigo Juan Carlos Sotuyo con la práctica del submarino que dice 'Cruciani, dos personas jóvenes y otra más que hacía de bueno, que es Páez, me pusieron electrodos en la sien y luego con una damajuana de agua me la pusieron en la boca, es pero que la picana'. Asimismo el testigo víctima Mario Medina relató 'me atan las manos junto con los pies me sumergen al agua, me reaniman y nuevamente me sumergían'.

En cuanto a las golpizas y los malos tratos digamos que nadie se salvó de los golpes en estos CCD, los golpeaban si se les corrían las vendas, si querían ir al baño, si hablaban, siempre, inclusive algunas de las víctimas declaró que algunos guardias directamente ingresaban golpeando. Tenemos las secuelas que dejaron muchos de estos golpes como el caso de Chironi, según relató su mujer, que después de unos años le tuvieron que extirpar un testículo que tenía anecrosado y explicó también que de una costilla mal soldada hizo un neumotórax y luego un cáncer que luego le provocó la muerte. También he tomado el testimonio de Oscar Meilán que comentó que en una oportunidad en que lo llevaban a la picana se cortó la luz y lo comenzaron a golpear, luego Lauretti le dijo que contó 147 golpes. 'De una patada me fisuraron una costilla y me quebraron un dedo'.

Las mordidas de perro ya les comenté anteriormente que muchas de las víctimas dijeron estar expuestas a las mordidas de perro, especialmente los chicos de la ENET como López, Petersen, también fue comentado por Eduardo Hidalgo que comentó que lo tuvieron estaqueado días sin agua y sin comida y con perros.

Otros tratos crueles, inhumanos y degradantes. Tenemos testimonios como Alicia Partnoy dice que la golpearon contra una reja y le rompieron un diente; Roberto Staeli declaró que le daban manguerazos, 'se siente el dolor- dijo el testigo- cuando te pegan de esa manera'; José Luis Gon comentó que lo ataron a un eucaliptus, el testigo Eduardo Madina Fresco que era un discapacitado con una pierna ortopédica, relató la humillación porque lo hacían ir a los saltos al baño sin la prótesis y se burlaban de él. El testigo víctima Gallardo relató que ante su pedido de que lo maten le contestaron 'no te vamos a a matar, vamos a divertirnos un poquito' y se pusieron a jugar a la ruleta rusa poniéndole el arma en la boca, el corazón y los testículos, asimismo dijo haber recibido varios cortes en el cuerpo. El testigo Mario Medina relató cómo a Stirneman le ponían un gato sobre el cuerpo y luego lo picaneaban. El testigo Oscar Meilán relató cómo fue sacado al patio con Crespo y que le tiraban piedras con una honda.

En cuanto a las estaqueadas, según relató el testigo Eduardo Hidalgo lo estaquean con un palo sobre los hombros y otro sobre los pies, ahí lo tiran y lo dejan contra una pared un día entero. Simulacros de fusilamiento. Podemos decir que pasaron la mayoría no solamente dentro de los centros clandestinos de detención sino cuando eran secuestrados o cuando iban a ser liberados. Tenemos el testimonio de Juan Carlos Monje que relata de otra víctima, Julio Ruiz, que dice que por conversar lo sacan afuera y le hacen un simulacro de fusilamiento y que recién supo que estaba vivo cuando lo vio en la U4. El testigo adolescente de 16 años Gustavo Aragón dice que le abrieron la boca y le hicieron cerrarla mordiendo un caño de pistola. En el mismo sentido el testigo Esquivel dice que lo suben a un auto vendado y atado con una soga en los pies y manos. En el trayecto me manifestaron que me iban a matar, es su liberación, me gatillaron cuando estaba arrodillado en la banquina de la ruta.

Por supuesto que a los casos donde realmente apretaron la pistola y había bala no fue un simulacro de fusilamiento sino que forma parte de los falsos enfrentamientos de los cuales hablaré posteriormente.

Simulacro de ataques desde el exterior o fugo. También se hacían estos simulacros con lo cual empezaban a los tiros estos genocidas adentro de La Escuelita y sumiendo en la desesperación a las personas que estaban ahí atadas y vendadas. Esto fue relatado por varios testigos, yo tomé el de María Cristina Pedersen que dice: 'una noche gritaban se escapan y disparaban dentro de la habitación, después de eso estuvimos con las manos atadas atrás durante dos días'.

También hacer presenciar la tortura a uno de los secuestrados la tortura de un tercero, eso realmente es un hecho espantoso que ocurría, la testigo Pedersen también dice: 'Me llevaron a otro interrogatorio, junto conmigo iba una chica que le decían la Liebre -sabemos que era Sotuyo que está desaparecida- y que aparentemente era la pareja de una persona de Necochea y que por lo que yo he leído por ahí dicen que está desaparecida. Bueno a esa chica la torturaron ferozmente ese día, era terrible escuchar sus gritos'. En el mismo sentido declaró Juan Carlos Sotuyo quien dice que era atroz escuchar los gritos de otras personas, que él prefería que lo torturaran a él antes que escuchar los gritos de otras personas. El testigo víctima Claudio Collazos declaró que cuando torturaban a otra persona ponían la radio o el televisor a muy alto volumen pero que ellos de todas maneras escuchaban los gritos.

Bueno abordaremos ahora el tema de la violencia sexual, abusos sexuales, desnudez y violación. Quisiera encarar este tema recordando algo que escribió una adolescente que no forma parte de este juicio sino del Circuito Camps, que tenía 14 años y entre otras cosas fue violada, y para marcar un poco el horror de todo esto, esta adolescente cuyo nombre era Mónica Santucho y que por suerte su cuerpo hace unos años se pudo localizar. Rayó en las paredes de donde estaba en cautiverio 'Aquí hay que aguantar lo inaguantable'. Yo creo que es eso el propósito de relatar todo esto para que realmente podamos evocar y poner a todas las víctimas acá al frente nuestro.

En cuanto a la violencia sexual voy a seguir a Judith Butler, en cuanto habla que las diferencias de género resultan de una construcción social y cultural, una construcción jerarquizada. Esa misma construcción jerarquizada es la que está ligada a la violencia masculina dentro de la relación, las desigualdades en el ejercicio del poder, inherentes a las relaciones binarias, así como las entiende Judith Butler, se exacerbaron durante la dictadura, la represión ilegal y las mujeres fueron afectadas diferencialmente tanto en los centros clandestinos de detención como en las cárceles, en las comisarías, en todos los lugares donde se encontraban a merced de sus secuestradores.

Sostiene Pilar Calveiro en un libro que se llama Poder y desaparición, el arquetipo de mujeres que tenían estos sujetos. ¿Cuál era el arquetipo de la mujer politizada? Ellos en su imaginario imaginaban que eran personas con una gran liberalidad sexual, que eran malas madres, malas amas de casa, malas esposas y particularmente crueles.

Una de las formas más importantes de la violencia sexual lo constituye la burla o la humillación con connotaciones sexuales. En algunos contextos, imagínense esto tiene un efecto devastador sobre la víctima porque significa la antesala de la violación. Así lo declaró la testigo Lilian Larrosa, quien declaró 'me manoseaban, me tocaban los senos, me picanearon, decían que me iban a violar'. De la misma manera declaró la testigo Estela Di Toto, 'fui víctima de tortura psicológica, me manoseaban de manera más que agraviante, me decían que me iban a violar'.

Cuando esta violencia es perpetrada por agentes del Estado en el marco de su actuación como tales es aún más devastador los efectos en las víctimas pero la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha entendido que tiene un efecto ejemplificador para el resto y así en el caso Miguel Castro versus Perú sentencia del 25 de noviembre de 2006 página 224 dice: "La utilización del poder estatal para violar el derecho de las mujeres en un conflicto interno, además de afectarle a ellas de forma directa puede tener el objetivo de causar un efecto en la sociedad a través de esas violaciones y dar un mensaje o lección".

Desde ese poder disciplinador que comenté al principio, que quisieron ellos imponer desde lo social. Tenemos el testimonio de la testigo Dora Seguel que además de haber comentado que violaron a su hermana al lado de ella, Argentina Seguel, comentó "en la cama de al lado violaron a una chica y al otro día le pedían perdón, le decían 'perdonanos te violamos por error, creíamos que eras una erpiana de mierda". Ella da como identificación de esa chica que trabajaba en el Banco de Neuquén.

Existen varios factores que contribuyen al mutismo casi absoluto de las víctimas para denunciar este delito. Por un lado tiene que ver con la culpa, la humillación o la vergüenza dominantes y que generan que la víctima silencie este tipo de delitos tan grave. Pero creo que ese silencio tiene un factor que lo nutre y radica en las responsabilidades desde el Estado de investigar y juzgar este tipo de delitos.

O sea que la indiferencia de investigar este tipo de delitos que por su magnitud y por su crueldad, sabemos que han sido masivos, es lo que también lleva a la víctima a no denunciar. A este respecto la Corte Interamericana de Derechos Humanos en la causa González y otra Campo Algodonero versus México en la sentencia del 16 de noviembre de 2006 página 400 dice que el Estado que reproduce la violencia que se pretende atacar, sin perjuicio de que constituye en si misma discriminación en el acceso a la justicia, la impunidad de los delitos cometidos envía el mensaje de que la violencia contra la mujer es tolerada, lo que favorece su perpetración y la aceptación social del fenómeno, el sentimiento y la sensación de inseguridad en las mujeres así como una persistente desconfianza de estas en el sistema de administración de justicia".

Obligar a la desnudez forzada en público implica quitar referencias básicas a una persona que constituye parte de su privacidad sexual. Imagínense si esta obligación era frente al carcelero, al perpetrador, es decir que cuando las iban a picanear las hacían desnudar y esto generaba burlas. Esto ha sido entendido así por algunos tribunales nacionales y los internacionales.

Otro aspecto de no menor importancia que ubico dentro del mismo rubro tiene que ver con la falta de higiene en los lugares y los problemas de salud en la piel que tuvieron que soportar las víctimas.

No olvidemos que los secuestrados estaban atados, tabicados, tirados o enganchados a una cama, la posibilidad de ir al baño a orinar o defecar era inexistente o al menos aleatoria porque hemos escuchado los testimonios de varios que cada vez que pedían permiso les pegaban, por eso que también hemos escuchado varios testimonios que eso producía un estreñimiento en la persona. También llevaba a que esas personas muchas veces se defecaban o se orinaban encima. No tenían oportunidad de bañarse, ya he dicho que las víctimas eran bañadas generalmente cuando se disponía finalmente su liberación o muerte.

Esto provocaba una sensación de incomodidad, de trato inhumano o degradante. Al respecto quiero recordar el testimonio de la testigo Mirna Aberasturi que cometa que se les obligaba a hacer sus necesidades en público ante la burla de los perpetradores.

También quiero mencionar que las mujeres tuvieron otro problema adicional y que está relacionado específicamente con el problema de la menstruación. Lo que me resultó bastante llamativo es que muchas mujeres tuvieron amenorrea. Uno puede pensar que esto se puede deber a las condiciones de cautiverio extremas, al stress que tenían o a la falta de una alimentación adecuada pero también podemos pensar que estas mujeres que eran sometidas a violaciones y violencia sexual decidieron suspender su funcionamiento hormonal. En este aspecto es bastante visual lo que declaró la testigo Alicia Partnoy que dice 'siempre nos decían por qué no teníamos nuestro período' y a mí me parece que es una situación que se llama menorrea de guerra. Se da con las mujeres durante el holocausto, durante las guerras y entonces nos decían que antes de trasladarnos a la cárcel nos iban a dar una inyección para regularizar nuestro período'.

Quiero remarcar doctores que todas estas cosas que sucedían en los centros clandestinos de detención tenían pleno conocimiento los superiores de estos sucesos. Esto quedó plasmada en la causa 13/84 en el capítulo 20 donde dice: "Puede afirmarse que los comandantes establecieron secretamente un modo criminal de lucha contra el terrorismo, se otorgó a los cuadros inferiores de las fuerzas armadas una gran discrecionalidad para privar de la libertad a quienes aparecieran, según información de inteligencia, como vinculados a la subversión. Se dispuso que se los interrogara bajo tormentos y que se los sometiera a regímenes inhumanos de vida mientras se los mantenía clandestinamente en cautiverio".

En cuanto a nuestra legislación podemos decir que los delitos de violación y otras formas de violencia sexual, se hallaban en aquella época en el título 3 del Código Penal y se llamaban delitos contra la honestidad donde se condenaba la violación y el estupro con sus agravantes y también la corrupción y otros ultrajes al pudor. Claramente el honor protegido era el de la familia, con lo que es lo mismo decir, el dueño de esa familia. El honor protegido era el del conyuge o el del padre. Posteriormente esos delitos pasaron a llamarse delitos contra la integridad sexual donde se puso con esta revolución semiótica en un primer plano a las mujeres, a su integridad y su autonomía como bien jurídico tutelado. Desgraciadamente a mi entender el presupuesto básico subyacente anterior todavía no ha desaparecido. Pero además, teniendo en consideración el contexto en que fueron cometidos estos delitos podemos decir que forman parte de los delitos de lesa humanidad pero lamentablemente tengo que decir doctores que no fueron requeridos en este juicio, lo cual no significa que no hayan existido, que no haya habido abusos sexuales y violaciones.

Creo que está demostrado a través del relato de varias de las víctimas, estos delitos acá en la zona 511. Voy a leer algunos testimonios. La testigo víctima Alicia Partnoy dijo: "Los abusos sexuales eran permanentes, estábamos ahí a disposición de los guardias y de quién fuera para todo tipo de abusos sexuales. María Elena Romero -escuchen esto- me cuenta que ese guardia Pato le había dicho que le podía traer a Benja para que tuvieran relaciones. Yo le decía 'y bueno, así por lo menos estas con él, estás cerca un momento'. El guardia que llamaban Bruja y al que llamaban Loro, -que ella cree que eran dos muchachos muy jóvenes entre 18 y 20 años y qué perversos ¿no?- dice que se divertían mucho con todo. ¿Se entiende lo estoy diciendo? Hacían tener relaciones sexuales a una pareja que era torturada delante de ellos. Y dice que lo trajeron a Benja -Yotti- para que estuviera un minutito con María Elena.

Las humillaciones, sigue la testigo Partnoy, que sufrimos allí son incontables en número y porque son incontables es porque no hay palabras para describirla. Un día dice que se les ocurrió bañarlos a los compañeros varones con una manguera, dice que hacía frío, después los vistieron con vestidos y con camisones, aclaro vestidos y camisones que robaban, saqueaban de las casas que secuestraban porque no les dejaban ni los clavos. Y que les decían que no había ropa de hombres entonces los vistieron de mujeres, comenta Alicia Partnoy que esta era una de las tantas humillaciones. Después comenta otra, el famoso trencito cuando los llevaban al baño, dice, son muchas, los manoseos a las mujeres, los abusos, cuchillo en el cuello para que bese a un guardia, revolver en la boca para asustarme o no sé qué. A su vez tenemos el testimonio de José Partnoy que refirió que una mujer lloraba continuamente y que cree que era mujer es la víctima Zulma Matzkin. Los guardias se referían a ella diciendo 'esta guacha se resiste a acabar', en clara alusión a que era violada. Asimismo el testigo Roberto Staeli relata también en el caso de Zulma Matzkin que le había comentado que un tipo la manoseaba. La testigo Marta Bustos declaró que hubo violaciones en la Federal, no voy a dar nombres. La testigo Mirna Aberasturi que relata escuchar a un represor dirigiéndose a una de las chicas que por supuesto no pudo identificar y le dice el represor 'Che, nena ¿a vos te vino? Porque este sí que va a ser hijo de padre desconocido porque ni la jeta me viste'. La testigo Delia Beatriz Georgetti, cónyuge del testigo Héctor González que declaró que cuando fueron detenidos en la Base Baterías les piden que se saquen la ropa, al negarse ella recibe cachetazos y después al desnudarse la manosearon. La testigo Estela Di Toto que como ya he dicho declaró que fue víctima de abusos físicos y manoseos. La testigo Nélida Isabel Trípoli que declaró que Damiani había sido violada. Elida Sifuentes que declaró que en la U4 le hicieron requisa, un tacto vaginal y que era el médico. Asimismo declaró que durante su cautiverio eran manoseadas. El testigo víctima Carlos Sanabria que relató que recibía comentarios de índole sexual, no acciones directas, y por ejemplo él relata que de los guardias que identifica como Chamamé, Loro que le decían a una compañera 'Aquí tenés una salchica, te gusta la salchicha, tomá, probala, mirá'. Él dice que no sabe a quién se dirigía porque estaba vendado y si esto tenía alguna correlación con la realidad o si esto era un juego. Qué juego señores ahí adentro.

El testigo Juan Carlos Sotuyo. Fue secuestrado con una chica que estaban repartiendo volantes y declaró lo siguiente: 'Traen a Mabel que es esta chica que gritaba que no la toquen, que no la lastimen. Cruciani le dice 'tengo treinta monos que no salen hace treinta días, te van a coger a la nena'. Sotuyo le dijo que no la toque y Cruciani le respondió 'yo no soy un degenerado hijo de puta'. Qué equivocado estaba Cruciani ¿no?

La testigo víctima Patricia Chabat que ante la pregunta de si sintió si había mujeres que eran víctimas de violencia sexual respondió que sí y luego que ella misma fue víctima de violación y que cree que no iba a dar nada más aportando detalles.

Hemos escuchado por las víctimas judías que hubo claras conductas de antisemitismo dentro de los centros clandestinos de detención. Así lo declaró el testigo José Partnoy, que le decían 'no te vamos a quemar sino a hacer jabón', en clara alusión al destino de las víctimas durante el nazismo. De la misma manera fue relatado por Alicia Partnoy, la sobrina, que dice que el guardia este que se llamaba Chiche le decía que la iban a hacer jabón por ser judía. Élida Sifuentes declaró que una chica lloraba mucho, que decía que era maestra, que se iba a casar, le decían que la iban a hacer jabón. Ella declaró que a esta chica le habían pegado una cinta en la frente que ella pudo ver que decía 'derecho Villa Floresta'. La testigo Gladys Sepúlveda también declara que insultaban mucho a una compañera que era judía y esta testigo que recordarán que tiene rasgos aindiados dice que también se burlaban de ella por tener esos rasgos. A su vez el testigo López también declara de su compañero Voitzuk que le decían 'judío hijo de puta'.

La tortura psicológica. Me quería referir a la situación de zozobra e incertidumbre que sentían las víctimas que estaba ahí. Relata, por no saber ni cuál iba a ser su futuro ni el de sus compañeros o ver que se producían traslados masivos, no saber cuándo le iba a tocar a uno. Gladys Sepúlveda relata: 'Nos dijeron que teníamos una marca en la frente -acá lo que reflejaba- donde decía si íbamos a vivir o morir; nos dicen que si se les cae la marca de la frente las iban a fusilar'. Asimismo ella refiere que hasta en la U4, la celadora Febrero que era la mujer del tristemente famoso Mono Nuñez, a ella la amenazaba y le decía te vamos a devolver al sitio de donde viniste. O sea, el clima de zozobra e incertidumbre continuaba. Dentro de las torturas psicológicas creo que algo que debe haber sido totalmente devastador es escuchar que los compañeros que están ahí detenidos empezar a enloquecer, me pareció desgarrador el testimonio de Carlos Sanabria que relató que escuchaba voces jóvenes, los chicos de la ENET, gente que cuando se iban los guardias rezaba, un muchacho parecía haber perdido la razón, se levantaba y decía estar buscando una canilla, que tenía sed, lo llevaban, le pegaban y no se lo escuchaba más; al rato lo volvía a hacer, quería terminar el dibujo de su tesis, unos planos que tenía que entregar, era espeluznante, como una pesadilla. Creo que el paroxismo del grado de crueldad significaba hacer escuchar a las víctimas el asesinato de de sus amigos, de sus compañeros, esto ocurrió con el testigo Eduardo Hidalgo que escuchó que había habido un enfrentamiento en Fitz Roy 136, asimismo a Principi le pasó lo mismo con respecto... él escucha por radio el operativo en Chiclana 1009 donde fallece Patricia Acevedo pero lo mismo también le ocurrió a la testigo víctima Mirna Aberasturi, ella fue secuestrada y llevada al centro clandestino de detención, ya en el camino, ni bien ingresan a su casa le preguntaban por el domicilio de Patricia Acevedo. Relata que cuando llego al CCD escuchó por radio sobre el operativo.

En cuanto a las condiciones inhumanas de detención, estaban esposados y vendados. Carlos Sanabria dice que por supuesto estas personas en el verano hacía un calor terrible y estaban expuestos al calor, los bichos, a los mosquitos, en invierno morían de frío. Relata que las lagañas se solidifican y lastiman, las condiciones higiénicas con piojos en el pubis, uno es castigado cuando va al baño, la tortura inflamó mi lengua y no pude comer por semanas, se me hizo un absceso en la mano por la picana. Las víctimas estaban esposadas con las manos hacia atrás o hacia adelante. Esto fue relatado por varios testigos, siendo la condición mucho menos llevadera cuando los tenían esposados hacia atrás.

A su vez, varios testigos recuerdan haber perdido la noción del tiempo. Carlos Sanabria dice que 'al final era más un vegetal que un ser humano. Al principio sentí terror, miedo' y dice que representa un deseo de vivir, 'cuando sacan gente de al lado mío para ejecutar llegó a la conclusión que si a ellos los ejecutan para él tampoco hay una salida'. La sensación del tiempo se alarga con el dolor. Por su parte también tenemos el testimonio de Daniel Esquivel quien le decían que lo despertaban a cada rato para hacerle creer que iban pasando más días de los que estaban. Obviamente las personas que estuvieron en cautiverio no tenían ninguna posibilidad de descanso ya que permanentemente sufrían burlas, humillaciones, golpes. El testigo Gustavo López que entonces tenía 16 años relató: "Estuve boca abajo con las manos atadas a la espalda, tenía estado de stress, confusión y terror. Era difícil convivir con los insectos, hacía mucho calor, tuve contusiones en los pies, sentí que había perdido mi condición de humanidad, prácticamente no dormíamos. Nunca pensé que hubiese personas que llegasen a ese estado de abyección. Éramos tratado mucho peor que a animales'.

Con la prohibición del habla, ya lo he relatado anteriormente eran duramente castigas, hay testimonios de algunos guardias que los dejaban hablar más. La alimentación era utilizada como tortura dejando a la persona varios días sin comer, varios declararon haber salido de La Escuelita con diez o quince kilos menos. Con respecto a esto, tomé la declaración de Ricardo Mengatto, también de la industrial, que dice que la comida era tipo guiso, locro, sopa, pan y que una vez le dieron carne muy salada. Los recipientes utilizados para servir los alimentos eran los clásicos cilindros de campaña y eran transportados al CCD en un automóvil que sonaba como una camioneta. Ya mencioné el testimonio del doctor Taranto quien dijo que la comida era sacada del hospital del Batallón.

Tenemos que agregar como adicional en cuanto a las posibilidades de beber agua cuando las personas eran picaneadas se los mantenía durante un largo tiempo sin tomar agua pero para que no se provocaran los efectos devastadores porque el agua es conductora de la electricidad. En cuanto a la higiene y las condiciones sanitarias los testigos dijeron que orinaban en un tacho, inclusive, recuerdo el testimonio de Carlos Sanabria que dice que estaba orinando en un tacho y uno de los guardias dice 'mira qué color tiene la orina'; él no sabía qué pasaba, era oscura, evidentemente producto de los golpes recibidos había tenido una lesión y le dieron unos antibióticos. También el testigo Lauretti, José Luis Gon que explicaron ampliamente cómo los hacían defecar sobre un tablón.

Con esto he terminado mi primer parte, quisiera empezar con las víctimas.

Voy a tomar las víctimas caso por caso pero desde ya voy a adherir a la descripción que hicieron de los casos la querella que me precede, voy a mencionar las pruebas que me parecen importantes. Dividí las víctimas por el destino final que tuvieron. Son siete partes, muertas en falsos enfrentamientos, los asesinados en viviendas particulares y en el hospital municipal, los secuestrados y desaparecidos, los secuestrados y puestos a disposición del PEN, los secuestrados y liberados y los sometidos al consejo de guerra. Y el bebé nacido en cautiverio.

Comenzaré con los falsos enfrentamientos. La metodología de fraguar un enfrentamiento entre personas que habían sido secuestradas y mantenido cautivas en un CCD en condiciones infrahumanas, acá hemos escuchado el estado en que salían los sobrevivientes del centro clandestino de detención, la mayoría de las víctimas de falsos enfrentamiento estuvieron tres meses y más en el centro clandestino; era para ocultar el asesinato de los mismos. Quiero resaltar el testimonio de Norberto Cevedio que dice que hablaban los suboficiales de que los enfrentamientos estaban resueltos con anterioridad, o sea que los habían matado en un lugar, que los tiraron en otro. Quisiera referir un fragmento del libro disposición final de Ceferino Reato donde el genocida Videla refiere: 'Es probable que antes de la disposición final algunos comandantes hayan ensayado en sus zonas otras tácticas como la aplicación de la llamada ley de fugas, es decir, matar a los detenidos simulando que había tratado de escaparse, por ejemplo en un traslado de presos o informar sobre muertos en enfrentamientos con guerrilleros que no habían ocurrido. Pero eran trucos muy evidentes como para ser efectivos con el paso del tiempo, eso lo dice el genocida Videla, página 66 del libro.

Voy a empezar con los casos diciendo nuevamente que adhiero a la descripción de los casos que hizo la querella que me precede. Vamos a empezar por las víctimas de calle Catriel, Tarchitzky, Matzkin, Fornasari y Castillo.

En cuanto a Pablo Fornasari, él fue detenido junto con Gatica y Castillo cuando venía de Médanos hacia Bahía Blanca y es llevado al Batallón de Comunicaciones 181. El único sobreviviente de estos tres amigos fue Gatica, que declaró ante este tribunal, y que dijo... antes de ir a la declaración de Gatica quisiera decir que Fornasari estuvo en el Batallón 181 el 25 de junio del 76, después es trasladado a La Escuelita aproximadamente el 2 de julio del mismo año y es fusilado el 4 de septiembre junto a estas otras tres víctimas. Con respecto a la declaración de Gatica dijo 'que estando en el Batallón de Comunicaciones 181 en un calabozo de tres celdas, custodiados por un militar cada uno y un perro que cada movimiento que hacían se le venía encima, ahí Fornasari se da a conocer con el capitán Otero en su carácter de ex soldado. Que les tomaban declaración en la jefatura donde había un fotógrafo que también hacía preguntas y que les permitían escribir cartas a sus familias. Que el capitán Otero les dijo que los liberarían. Al otro día a la mañana ingresaron varios suboficiales, que lo vendan a Castillo y se lo llevan y que el viernes a la mañana se llevar a Fornasari con bastante violencia, él se resistió, lo esposaron. Que antes de llevarse a Fornasari trajeron a un soldado borracho que les decía que dentro del predio había un horno de ladrillos donde él trabajaba y que ahí cerca había un lugar a donde llevaban la gente presa'.

Con respecto a ese lugar que por supuesto es La Escuelita, tenemos el testimonio de José Luis Capozzio quien estuvo haciendo el servicio militar en ese entonces y que relató que se decía que la casita blanca atrás del comando como a mil metros se alojaban los detenidos, que era La Escuelita; cuando uno hacía guardia la última del hospital, La Escuelita -dice él- quedaría a mil metros. Veía los Falcon manejados por civiles; de la casita blanca se veía el techo, en la instrucción en el campito también lo vi, no sé si había un camino. Era una casita -refiere él- de diez por cinco. Pero lo más interesante que declaró este testigo es que dice que cuando estaba vigilando en el puesto seis, una noche escuché gritos cuando hacía guardia y un perro que ladraba y dice que eso habrá durado cinco minutos; comenté con los compañeros que escuchaba gritos y dice que todos sabían que en ese lugar pasaban cosas raras. El testigo Gatica, tema Fornasari, concluye diciendo que cuando él después escucha por radio que había habido un enfrentamiento y que había muerto, él puede garantizar -dice- que fue un enfrentamiento fraguado. A su vez la testigo víctima Alicia Partnoy declara que Zulma Izurieta que estuvo con ella, fue contemporánea de ella, le refirió que Castillo y Fornasari habían estado en ese lugar. Ellos fueron muertos recordemos en septiembre, Partnoy ingresa recién en enero pero Zulma Izurieta le comentaba que un guardia le había dicho. Tenemos también el testimonio de su mujer, señores jueces he querido en el caso de las víctimas no solamente tomar el padecimiento de estas víctimas sino el padecimiento de sus familiares a posteriori y contemporáneamente. Tenemos la declaración de su mujer, Liliana Morsia, que dice que reciben una carta -recordemos que decíamos que en el Batallón les dejaban escribir a sus familiares aunque no recibirlos- una carta en la casa, que cree que fue el 26 o 28 de junio donde Fornasari les informa que está en el Batallón con Gatica y que ya se habían llevado a Castillo y que les avisen a sus padres para que vayan a preguntar por él. Sigue la testigo relatando que le dijeron a su suegra que se había retirado del Batallón. Y a partir de allí la testigo relata todo el peregrinaje de esta madre de Fornasari que dice que la llevó a la locura y a morir de cáncer. Bueno, el daño familiar, según testimoniara Morsia, dice que ellos tenían una hija que a los diez años comenzó con depresiones y hasta el día de hoy sigue medicada.

Pasemos a la otra víctima que es Juan Carlos Castillo era compañero de Fornasari, fue llevado en primero lugar y el testimonio de su hija María Elisa Castillo, que además tiene a su madre desaparecida y dijo "me enteré a los doce años que a mi papá lo había matado, lentamente pude recuperar mi historia, saber quién soy, no sentirme apartada, saber porqué mis padres no iban a la escuela; me crié solo con la familia materna. Hace once años que voy a terapia'.

Vamos al caso de Zulma Raquel Matzkin. Fue secuestrada el 19 de julio de 1976 y muerta en este falso enfrentamiento. Declaró su hermana Susana: "Zulma trabajaba en la multinacional Sica en Alsina 95, al ir su esposo a buscarla encuentra cerrado y un papel que decía que se retiraba a su casa porque estaba descompuesta'. Sigue relatando la testigo que los vecinos de la casa de Matzkin Mónaco le informan que la casa de su hermana había sido sitiada por el Ejército y le habían robado absolutamente todo, hasta la mampostería había sido volada con un explosivo. Tenemos un testimonio muy importante de Menna de Turata que la llevaron al Batallón y dice que la pusieron frente a Zulma Matzkin - que no la veía pero tenía la percepción de que Zulma no estaba vendada- tenía la percepción de que la estaba mirando. Asimismo el testigo Staeli afirma haber oído a Zulma, que era víctima de abusos sexuales, que Zulma le manifestó 'me manosean estos hijos de puta'. Que Zulma estaba contenta porque le habían prometido un pasaporte para Italia. El testigo Carlos Aure quien fuera secuestrado el 26 de julio hasta el 27 de agosto del 76 quien manifiesta que Zulma se encontraba muy mal producto de la tortura. La testigo María Cristina Pedersen que fuera secuestrada el 4 de agosto -recordemos que Zulma muere el 4 de septiembre- dice 'en la cama de enfrente había otra chica, ella manifestaba que había sido torturada reiteradas veces', que le decían la Turquita, que ella no tiene certeza pero podría ser Zulma Matzkin. El testimonio de Turata fue validado por la testigo Baliña que cuenta como fue puesta frente a frente con Matzkin. Declaró la testigo Matzkin que el padre de ella hizo infructuosas búsquedas y que hasta que el dr. Mariné en una oportunidad le informa que estaba en la morgue. Hubo una gran persecución familiar, no fue únicamente Zulma, esta familia según el relato de Susana Matzkin fue víctima de permanentes allanamiento desde el año 1975 hasta 1980.

Tarchitzky fue secuestrado los primeros días de julio de 1976. Tenemos el testimonio de Roberto Staeli que dice que fue secuestrado en La Escuelita a partir del 30 de julio que dice que entra el Laucha Corres con un perro que se llamaba Catriel, le pregunta si era Tarchitzky y le dice 'vos sos un montonero no me mientas' y le dice que había visto toda su biblioteca a lo que Tarchitzky le contesta que no era montonero sino que era sionista. A su vez el testigo Cevedio relata que hablando con el sargento primero Rojas, especialmente del caso Tarchitzky, dice que Rojas le decía 'Ma' qué enfrentamiento!'. Elmo Peralta también declaró que cuando fue a la morgue judicial reconoció el cuerpo de Tarchitzky porque era colorado.

En cuanto a los hechos en sí, sabemos que las cuatro víctimas fueron sacadas del CCD llevados a Catriel 321 donde fueron masacradas. Hubo varios testimonios de vecinos del lugar que dijeron que esa casa estaba desocupada hacía tiempo. Los testimonios coincidentes fueron de Alicia Otero, Elsa Fernández Carlos Pasarotti, José Luis Veinticcinque, Carlos Martínez. Algunas de estas personas inclusive sufrieron allanamientos ese día. El propietario de la casa, de nombre Porras, recuerda que la casa estaba destrozada y que no había muebles. La testigo Ana María Gómez declaró que fueron muchos tiros, pensamos que era en el patio de la casa, dice que la casa estaba abierta, llena de agujeros las persianas, que vio manchas de sangre en el piso y la pared, que la casa de enfrente no recuerda haberla visto impactada. A su vez declara que tenía la idea de que los tiros iban para un solo lado. Lo que fue interesante en este caso es que se pudo ubicar a la testigo Dora Castilla que era la garante de dicho inmueble. Dora Castilla tiene a su hermana, yo me enteré en este juicio y creo que ustedes también, Silvia Laura Castilla que está desaparecida, desapareció en la ESMA embarazada de seis meses, y era la garante de dicha propiedad y que dice que hacía mucho tiempo que su hermana ya no estaba. Después tuvimos un testimonio importante que es el de la inmobiliaria, el agente que alquila esta propiedad que es el testigo Rodríguez Falcón quien relató que el contrato había vencido a la época de los sucesos y que los inquilinos no estaban. Que Bayón le hizo firmar un acta de que recibía la propiedad, después este testigo duda si era Bayón o Sánchez, se quedó entre los dos nombres. Que él no creyó que había sido un tiroteo y que discutieron por eso con el militar, que las paredes estaban llenas de sangre. Este testigo afirma haber ido a las tres de la mañana porque lo llaman, dice que a la casa la habían destrozado y dice que vio los cadáveres ahí, refiere haber visto dos, dice que estaban mutilados, vestidos con ropa destrozada y que no recuerda haber visto armas y con Porras, que era el dueño de la casa, dice que se quedaron con la idea de que habían utilizado la casa para eso. A su vez concluye el testigo Carlos Martínez que en el barrio no había duda de que había sido una masacre.

Voy a adherir a la lectura de las pericias del doctor Castex que hizo la querella que me antecedió así seguimos con otro caso.

Ruta 33 La Vitícola. Tenemos dos víctimas acá, a Cristina Coussement y Roberto Lorenzo. Coussement fue secuestrada en Mar del Plata el 6 de agosto del 76 y asesinada en la Vitícola el 17 de septiembre del 76 cuando tenía 21 años. Desde Mar del Plata fue trasladada al centro clandestino de Bahía Blanca y tenemos el testimonio de María Cristina Pedersen quien fuera secuestrada el 4 de agosto del 76 que dijo que había una chica que la habían traído de Mar del Plata en avión. A su vez la suegra de Cristina declaró también, Angélica Chimeno, quien fuera detenida en octubre y llevada a Mar del Plata porque los secuestradores querían saber dónde estaba su hijo y le decían 'decí la verdad porque si no te va a pasar como a tu nuera'. A su vez declaró el cuñado de Coussement Hugo Bauer que dice que el cuerpo de Cristina tenía 36 tiros y que fue llevado a la ciudad de Ayacucho. También Bauer declaró cómo la familia fue perseguida durante años y sufrieron varios allanamientos hasta el año 79.

En cuanto a Roberto Lorenzo fue secuestrado el 14 de agosto de 1976 y compartió con Cristina Coussement el asesinato. La víctima Lorenzo fue secuestrado junto con el matrimonio Sotuyo que están desaparecidos, él era ingeniero electricista tenía 26 años y hacía dos años que se había recibido, una persona muy inteligente y estudiosa dijeron sus padres. Su madre Victoria Pilar declaró que su hijo había viajado a Bahía Blanca para despedirse de estos amigos porque andaba en la búsqueda de trabajo y que ellos se enteran por una gente, amigos de Bahía que tenían una casa de molienda de café, que el domicilio donde él estaba parando que era el de la familia Sotuyo había sufrido un allanamiento y que en realidad habían muerto sus ocupantes, porque esa es la versión que hizo circular el Ejército.

Ahí empieza el derrotero de la familia, viniendo continuamente a la comisaría, al regimiento, no está, no está... Dice que hasta que ocurre este falso enfrentamiento que ellos se enteran, dice que la comisaría le recomienda ir a la morgue y le informan que su hijo se había escapado con la novia, que iban por la Vitícola le habían dado la voz de alto, no habían parado y que los habían matado. Dice que un amigo de su hijo le refiere que todo eso era mentira, inclusive a la chica hacía más de tres meses que la estaban buscando sus padres, su hijo además no tenía novia. Y finaliza su relato diciendo que recibían antes de la muerte de Lorenzo llamados a su casa donde se escuchaban gemidos y que esos llamados fueron recibidos tanto por ella como por su hija y que ello las llevaba a un estado de gran depresión. Tenemos el testimonio de José Fontán en este caso donde remarcó la prohibición de velatorio de Lorenzo.

Yo no sé si vale la pena porque no tengo la seguridad de que hayan leído las pericias de Castex que me parecen muy interesante. Bueno, es un ratito, obviamente pericias que fueron confirmadas en este juicio donde dice que se hace difícil aceptar el contraste entre la cantidad de disparos frontales que recibe el conductor y el escasísimo número de disparos que recibe el acompañante Roberto Lorenzo. Eso se dificulta aún más al no describir el autopsista lesiones cutáneas por estallido de cristales y/o ventanilla limitándose al habitual formuleo reiterativo y carente de rigurosidad médico legal. Por lo dicho, la hipótesis que se me ofrece de un enfrentamiento desde un auto no es aceptable pues no se hayan con facilidad las variables que tornen congruentes todos los disparos entre sí.

Vamos a pasar al caso de la calle Lavalle y General Paz donde murieron Peralta y Garralda. José Luis Peralta fue secuestrado en Mar del Plata el 4 de octubre de 1976 y asesinado el 18 de septiembre del 76. Según la declaración de su padre, Elmo Peralta dice que llegaron los militares a la casa de José Luis y rompieron todo. La testigo Alicia Partnoy refiere que Chamamé que era uno de los guardias le refirió a Zulma Izurieta que Peralta había estado allí. Un testigo de la calle General Paz declaró ante este juicio, era Oscar Villatoro, que dijo que vivían en Brandsen y Corrientes, 'vimos en General Paz y Dorrego desde el patio de mi casa, tiros, luces rojas, no nos dejaron ir a mirar, se comentaba que había sido un simulacro, que ya los habían tirado muertos. Era anochecer porque se reflejó en el cielo, las calles estaban cerradas, eran del Ejército'. También relató un condimento de que por un familiar que vivía cerca de La Escuelita, este testigo sabía de la existencia por una familia que era quintero y vivía a unos mil metros de allí y que dice que a la noche se escuchaban gritos.

Acá vino también un testigo Eliseo Vázquez, que era el que producía el seccionamiento de las manos, que no se acordó en principio, decía que no era. Después empezó a tener memoria, dijo que sí, efectivamente las hacía él pero porque la policía no tenía quien las haga y que las manos se las llevaban, no recordó este testigo el destino de los cuerpos a los cuales seccionó las manos, dice que los cuerpos se quedaban ahí uno o dos meses hasta que eran llevados a una sepultura. Asimismo, relató que en la época no había morgue judicial y fue recordando que vio bastantes personas acribilladas, que la policía las depositaba adentro de las cámaras; también dijo que los familiares eran atendido por la policía, algunas veces por gente del Ejército y que vio persona con impactos de bala, alguno muchos y terminó diciendo más de cinco impactos.

Quisiera destacar en este juicio que declaró la testigo Celia Jinkins de Madres de Plaza de Mayo Filial Bahía Blanca y que nos ilustró a todos los que estamos presentes cómo las familias de Peralta, Sampini, Ricci, Nocent y Andreu se fueron organizando en la búsqueda de sus hijos.

Vamos a seguir con Ricardo Garralda. Fue secuestrado el 23 de agosto del 76 y asesinado el 18 de septiembre del 76 conjuntamente con Peralta. En cuanto a los testimonios, tenemos el de la testigo María Cristina Pedersen que comentó que María Graciela Izurieta, que era la esposa de Garralda, le comentó que él estaba ahí. Graciela Izurieta estaba embarazada.

Luego de los hechos de septiembre Garralda permaneció durante muchos meses en la morgue como NN. Acá quiero destacar algo en el tema de estos asesinatos, estos falsos enfrentamientos, obviamente los secuestradores sabían perfectamente la identidad de la víctima porque no es que iban al tun tun, era un plan pergeñado por el Estado, sabían exactamente a quién secuestrar, pero muchas veces no daban la identidad de la víctima o daban otra identidad de la víctima con lo cual el sufrimiento de sus familiares se intensificaba mucho más porque pasaban años y años de búsqueda, por ejemplo con Souto Castillo pasaron 20 años hasta que supieron que su hija estaba muerta.

Marta Garralda, la hermana, declara que en la morgue había conscriptos, los cuerpos se hallaban sucios y con las manos cortadas. Asimismo recalcó que aun sigue con la esperanza de encontrar a su sobrino porque en el mes de diciembre ello reciben una carta de María Graciela Izurieta que estaba embarazada de Garralda, en esta carta que parece le fue llevada por Chamamé el secuestrador, a la familia le informa María Graciela Izurieta que estaba embarazada de siete meses y que pronto se iba a legalizar su situación y que podría ser visitada. Al día de hoy el bebé de María Graciela Izurieta continúa desaparecido.

Las pericias las voy a adherir, espero que las hayan dicho. Vamos a seguir con el Pibe de Oro donde hubo cuatro víctimas: Giordano, Zulma Izurieta, Gustavo Yotti y María Elena Romero. Dos parejas.

Zulma Araceli Izurieta, hermana de quien acabamos de mencionar Graciela Izurieta que se encuentra desaparecida. Zulma fue secuestrada en la ciudad de Córdoba entre el 21 y el 23 de diciembre del 76. Ella es trasladada posteriormente al Bahía Blanca con su compañero César Giordano que era un ex alumno de la escuela industrial y compartió cautiverio con los chicos. Ellos son trasladados desde Córdoba, estuvieron secuestrados primero en La Perla, terrible centro clandestino de detención también. Y al respecto tuvimos un testigo acá que fue Héctor Kunzmann quien fuera secuestrado el 9 de diciembre del 76 y que declaró que estuvo por dos años en La Perla y dice 'me llevan a un lugar, la sala de torturas, había una persona que me ordenó levantarme la venda y observar mientras los torturaban. Me enteré que ese joven era Braco - Giordano- y que estaba con su compañera que era la Vasca o Laura, creo que su nombre legal era Zulma, me enteré que se los llevaron a mediados de enero trasladados a Bahía. Conocí la identidad mucho después porque me interesé por saber quiénes eran, nos enteramos que estos chicos habían muerto en Bahía Blanca en un enfrentamiento'. Como un año después le pregunta por los chicos a un teniente primero de nombre Carlos Villanueva que dijo que había sido destinado a Bahía y le confirmó que habían muerto en un enfrentamiento y entre los papeles que tenía este hombre figuraban los nombres de Broco y la Vasca. En el centro clandestino de detención Zulma Izurieta compartió cautiverio con Alicia Partnoy quien nos habla mucho de ella, también nos refiere que Lavayén, alias el Zorzal, le refiere que había visto unos expedientes o algo donde decía que Alicia Partnoy iba a sobrevivir pero que Zulma Izurieta iba a morir. Asimismo Partnoy relató ante este tribunal: 'El día 12 de abril de 1977 a Zulma la hacen vestir, lo mismo hacen con María Elena Romero que se encontraba en la otro habitación; momentos después viene el enfermero o médico y les comunica que les va a dar una inyección para regularizar el periodo menstrual -esto ya lo habíamos hablado antes, obviamente algunas de las víctimas eran engañadas con esto porque en realidad lo que hacían era llevarlas adormecidas al lugar donde las iban a asesinar- dice que Zulma Izurieta tenía estar embarazada igual que María Elena Romero, dice que a ella la trasladan a otra habitación y empieza a escuchar la respiración rítmica de las chicas como que se estaban durmiendo y los intentos por hablar en ese estado de Giordano y a los pocos minutos los guardias entre bromas y risas los sacan de la habitación y escucha también que hablan de buscar frazadas para envolverlo y que le dicen a Zulma que estaba borracha. Dice que esa noche los sacan de La Escuelita, también esto muy similar lo declara Sanabria.

César Giordano, como dijimos, secuestrado en Córdoba junto con Zulma, era su pareja, trasladados a Bahía Blanca, relata Partnoy que el 14 de enero después de almorzar les permitieron sentarse y hablar un poco más. Además ver los pies de las personas que entraban y entonces dice que pudo hablar con Zulma Izurieta, que le comentó que había sido detenida en Córdoba y mantenida en el campo de concentración La Perla junto con su compañero Giordano a quien también conocía, Alicia los conocía a los dos de antes, que ambos habían sido trasladados en avión y que el traslado había sido hecho a cara descubierta. Acá volvemos a tener el hilo de que cuando dejan a cara descubierta esas personas ya tienen su sentencia de muerte. Le comenta a Alicia que lo había hecho el guardia Chiche. Zulma le comenta que Chamamé le había comentado que ahí había estado su hermana y que le había permitido que le escribiera una carta a sus padres y que él se las había llevado. Carlos Sanabria relató que le dicen a Braco que le van a dar una inyección, siento que su respiración cambia, los amordazan, se los van a llevar, a una compañera la levantan con esfuerzo, las regresan a buscar, las levanta, siento que Braco quiere gritar pero estaba amordazado, yo estoy congelado, hay un antes y un después. Braco me había dicho que los iban a llevar a la cárcel. Al día siguiente escucha que había habido un enfrentamiento con cuatro cuerpos. Relata: 'Empiezo a ver la muerte como una redención, me va a sacar de ahí, dejo de sentir, convertido en vegetal pierdo en lo emocional, no en lo racional'.

Seguimos con María Elena Romero. Tenía 18 años cuando fue secuestrada el 4 de febrero de 1977, compartió destino dos meses después con estas víctimas. Junto con su pareja Yotti fue vista en La Escuelita por Alicia Partnoy. Recordemos el relato que les hice hace un rato cuando hablé del abuso sexual de aquellos guardias que les decían que querían verlos teniendo relaciones sexuales a ella y a Yotti. A su vez en este juicio declaró su hermano Juan Carlos Romero que dice que vino a Bahía después del enfrentamiento, en la morgue le hicieron ver todos los cadáveres, dice que estaban perforados, se les prohibió hacer cortejo fúnebre y que su hermana tenía disparos en diferentes partes del cuerpo. Marcelo Yotti ya lo relaté, fue secuestrado con María Elena Romero el 4 de febrero.

Con respecto a los testimonios, tenemos el testigo Eduardo Madina Fresco quien manifestó haber escuchado mencionar a un Benja, bueno a Yotti le decían Benja, Benjamín, esto también lo relató su familia y también el testigo Lede. A su vez declaró la hermana de Yotti que dice que su madre va a la -estos chicos vivían en una pensión- que su madre va a la pensión y le dice la dueña que se los llevaron a los dos, que se los llevaron los militares. Por supuesto que hicieron todo tipo de carta y presentaciones, a la iglesia, a Harguindeguy. Y comenta que cuando van a la margue su hermano tenía sacado un hombro y que lo sepultan en Tandil, asimismo manifestó que su hermano no manejaba.

Yo, digamos para ir avanzando no voy a leer la pericia de Mariano Castex, lo único que quisiera referir, pero en esta pericia fue bastante contundente, como las otras, pero como que me impresionó específicamente porque por los orificios donde entraron las armas, por los antebrazos, o sea que se encontraban así las víctimas y el dice algunos se encontraban así, otros así y otros así. Eso es terrible, y otro así, tapándose. Esto no hace más que remarcar que ellos fueron asesinados salvajemente.

Vamos al caso de Paraná y Salta donde tenemos una víctima de este juicio que es Darío Rossi. Fue secuestrado en Viedma el 29 de septiembre del 76 y ultimado en Bahía Blanca el 2 de marzo del 77. Acá tenemos algunos testimonios interesantes, especialmente el brindado por su hermano que es Pablo Elcídes Rossi donde dice que le es informado por el ex gobernador de Río Negro, un tal Bachman, que era militar como su padre y que había sido el jefe del padre, que su hermano había sido secuestrado por la Policía Federal de Viedma que ya explicaremos más adelante cómo funcionaba como un grupo de tareas, y que ésta a su vez la entrega al Ejército. A su vez nos comenta este testigo Rossi, cómo la casa de sus padres donde vivían los otros dos hermanos, fue allanada días posteriores al secuestro de su hermano donde es secuestrado por algunas horas su hermano y dice que abandonado cerca del arroyo. Lo que dice de importante es que pudo identificar a una de estas personas como a Corres y dice que después lo encontró en el edificio de la calle San Martín donde solían ir algunas personas, sabemos que funcionaba la inteligencia ahí, lo sabemos todos menos los que trabajaban ahí parece. Y dice que lo vuelve a ver a Corres con el mismo auto que habían ido a su casa y también relata que este testigo que se enteran de la muerte de su hermano por el informativo y que el cadáver pesaba muchísimos kilos menos, dice que tenía dos tiros en el pecho y un tiro de remate y que no les querían entregar el cadáver y que estaba sin camisa. Tenemos otra declaración importante, bueno Rossi fue visto por varias personas pero el testimonio de su mujer cuando fue secuestrado Rossi, porque acá tenemos el problema adicional porque estos secuestradores estaban buscando a la mujer de Rossi también, Esperanza Martínez. Es decir que cuando Pablo Rossi dice que sufrieron allanamiento, su hermano es secuestrado por algunas horas es porque la estaban buscando a Esperanza porque cuando van a buscar a Rossi, la Policía Federal de Viedma según declara este testigo, Esperanza no estaba en la casa. Ella comenta ante este tribunal que no encuentra la llave, se ve que como muchas familias guardan la llave en una baldosa o qué sé yo, ve la ventana del dormitorio abierta, la casa toda revuelta, señala que vecinos del lugar le dijeron que personal se lo había llevado en dos coches. Dice que inmediatamente salen a buscarlo a las comisarías de Carmen de Patagones y Viedma y les dijeron que no sabían nada.

Esperanza, sabemos que va a ser secuestrada después, no mucho tiempo después; y ella pudo escuchar los gritos de su marido en el centro clandestino de detención. Pero lo escucharon unos cuantos a Rossi. Por ejemplo José Luis Gon, que fue secuestrado en Posadas el 11 de septiembre del 76, trasladado a Bahía Blanca quien refiere que era muy torturado. Oscar Bermúdez, otra de las víctimas de Viedma, que conocía a Rossi y que charló con Rossi y que cuál era la gran preocupación de Rossi: qué había pasado con su mujer y sus hijos. Y que le dice 'Congo -es el sobrenombre de Bermúdez, le dice- soy Darío', le preguntaba por su mujer y su hija y Bermúdez lo tranquilizaba y le decía 'no te preocupes que se fueron con el yerno de Damiani'. También tenemos testigo a Madina Fresco quien fuera secuestrado el 11 de enero del 77, quien refiere haber estado con Rossi. Y también tenemos el testimonio de Patricia Chabat que dice que a Darío Rossi le había sacado la venda y que habían tenido conversaciones a cara descubierta, volvemos nuevamente al planteo que le sacan la venda y tenían ya su sentencia de muerte.

Varios testigos testimoniaron que Rossi fue atendido médicamente en La Escuelita. A Rossi no lo mataron ahí porque él fue sacado del centro clandestino de detención pero con otra persona que se llamaba Raúl Ferreri. Finalmente la familia recupera el cadáver de Rossi y también las necropsias que se hicieron como Silva de Murat y Mariano Castex dicen que es sumamente difícil concordar con el relato del enfrentamiento con la policía federal con la realidad que ofrece la necropsia porque surge de la descripción del hecho - que hacen por supuesto las fuerzas legales- que tuvieron una puntería excelente porque dieron tiempo a Rossi para retirar el arma, disparar, no pegarle a nadie y siempre en esa postura matarlo.

Vamos a seguir con otro caso que se situó en calle 17 de Mayo al 800 que resultaron víctimas Alberto Rivera y Ricardo Gabriel del Río. Del Río estuvo detenido en el Batallón de Comunicaciones 181 y después es pasado a La Escuelita y es asesinado el 5 de diciembre del 76. Ahí en el Batallón 181 fue visto por otros testigos, como por ejemplo, declaró acá Braulio Laurencena que manifestó haberlo visto, inclusive aclara Laurencena es este Del Río no el otro que conocía de la universidad y como diremos en su momento que fue asesinado en el Hospital Municipal. Dice que estuvo hablando con él, dice que era un ingeniero. Y después tuvimos un testimonio creo muy importante que es de Ricardo Villalba. Es un abogado que estuvo en el gimnasio del Batallón, él habla de un procedimiento que se hizo en la ciudad de Tres Arroyos y que él es trasladado en ese procedimiento al Batallón de Comunicaciones 181, eso fue el 15 de septiembre del 76 y dice 'al lado mío había un muchacho ingeniero Del Río que tenía un tío que vivía en Tres Arroyos y me solicitó que le informe que él se encontraba ahí'. Relata también que al enterarse por televisión que lo habían matado, él se comunica con este tío y le comentó que ya les habían entregado el cadáver. Mabel del Río relató que había recibido una carta de su hermano que se encontraba bien y dice que al poco tiempo escuchan por radio que lo habían matado. Ya hemos dicho acá que los que estaban en el Batallón les permitían escribir cartas y los genocidas se las hacían llegar a sus familiares. A su vez declaró el papá de del Río que dice que, habla del cadáver de su hijo, que recorre varias comisarías hasta que lo encuentra, que tenía muchísimas heridas y marcas como de quemaduras, marcas de quemaduras producidas -lo digo yo no el padre- producidas por picana. Su hermana Mabel del Río dice que cuando su padre viene a buscar el cadáver de su hijo la policía estuvo un día en la casa registrando todo. Y también relata la hermana Mabel que el departamento que alquilaban su hermano, dice que el dueño del departamento le dijo que los que lo secuestraron se habían llevado todo, nuevamente les robaron, los dejaron sin nada y solamente este dueño del departamento les entrega una campera y un par de anteojos.

Carlos Rivera, profesor de la Asunción fue secuestrado el 1 de octubre del 76 siguió la suerte de del Río. Era profesor de filosofía y psicopedagogía, preceptor del seminario arquideocesano. Acá tuvimos a un compañero suyo relatando, Virgilio Rau que era compañero de trabajo en el seminario y que testimonió: 'Nosotros hacíamos nuestras conjeturas ya que fueron al seminario días antes del secuestro personas de civil pidiendo el legajo de los empleados. Los atendió el rector'. Informa el testigo que cree que el cura Dante Vega que vivía ahí tenía detalles de los hechos, yo quiero afirmar, yo no creo estoy segura que el cura Vega que desgraciadamente falleció impune tenía detalles de estos hechos porque el cura Vega era el cura que iba a La Escuelita, el cura Vega era el cura que iba al Batallón. También declaró la esposa de del Rivera, Nélida Scagnetti y nos habló también de todo el derrotero que hicieron con habeas corpus y ante un montón de representación religiosas o militares o judiciales para saber dónde estaba su marido. La testigo María Eugenia Flores Riquelme, la mujer de Monje que es testigo víctima en la causa y a su vez era quien cuidaba a los hijos de Rivera, estaba detenida en La Escuelita, declaró que lo escuchó a Carlos Rivera, una noche creo que el 6 de diciembre que él preguntó dónde me llevan y le contestaron a la cárcel. Al día siguiente nuevamente el guardia puso la radio y dieron a conocer el intento de fuga de dos personas y dieron el de alias Cacho y el de un NN. Cuando llegó a la cárcel quiso averiguar si estaba Carlos Rivera y le dijeron que estaba desaparecido, por eso se convenció en ese momento que ese NN era Rivera. Pero Rivera compartió el cautiverio con otros como lo declararon ante este juicio Monje, Bohoslavsky, Ruiz Julio que relató acá 'a mi izquierda se encontraba un muchacho con asma, el Negro Rivera, lo atendían por el asma'. Por el tema del asma fue ubicado por varias personas. Uno de los testigos, Monje, pudo mantener una conversación con Rivera que le preguntó por su esposa y por sus hijos y que él tenía la esperanza de que iba a salir con vida desde ahí.

Acá si voy a hacer algunos relatos que tienen que ver porque con cómo se constató la identidad de Rivera porque los captores, genocidas, los mantuvieron en calidad de NN. El cadáver se encontraba depositado en el cementerio ubicado en sección 24 división 16 sepultura 106 y esto es lo que relata la testigo del Equipo de Antropología Forense Patricia Bernardi quien declaró: 'En febrero de 1987 se nombró como peritos oficiales para Bahía al cementerio local', fueron a este sector que les dije y constatan un NN de sexo masculino de entre 30 y 40 años, edad estimativo dice unos 35, había bastantes fracturas por lo que se hizo antes un lavado y radiografiado de las piezas que presentan fracturas con lo que se observó que había densidad metálica, o sea, balas; se recuperaron cuatro evidencias balísticas, la zona del tórax era de las más afectadas, hubo distintas lesiones, todas de impacto de proyectiles de armas de fuego que afectaron en especial omóplato, clavícula mitoraxica izquierda desde la cuarta y quinta costilla todas con densidad metálica en las primeras vértebras lumbares. Había un orificio en la tibia izquierda, se determinó que la causa de la muerte obviamente se debió a los múltiples impactos de proyectil de arma de fuego que comprometieron principalmente toda la zona del tórax, miembro superior izquierdo y miembros inferiores. Ellos dicen que se fueron de Bahía sin saber la identidad de esta persona. Cuando declara el testigo Alejandro Inchaurregui, fundador del equipo, en aquella época no había el avance tecnológico posterior para poder identificar y Alejandro Inchaurregui en 1986 donde se vuelve a exhumar el cadáver y ocurrió algo no sé ya a esta altura uno de qué se sorprende, pero dice que ellos rotulan a todos los huesos y que el día posterior habían sido cambiados, en fin.

Esto es en cuanto a los casos de ellos. Vamos a seguir por los chicos y chicas que fueron asesinados en Sarandí, partido de Avellaneda.

Vamos a empezar por el caso de Nancy Cereijo y Andrés Lofvall. Después seguiremos con Iannareli e Ilacqua. Estas son dos amigas novias de dos amigos, muy jóvenes realmente y yo digo, las chicas estudiaban, trabajaban, tenían 18 años, bastante menos de lo que uno le exigiría a un hijo ¿no? Y tenían alguna otra cosa en común, que sus padres pertenecían a la Armada.

Nancy Cereijo vivía en, sus padres eran de Punta Alta, los cuatro chicos eran de Punta Alta pero vivían en Bahía Blanca. Ella estudiaba acá química en la UNS y trabajaba en el Hotel Italia. Tuvimos acá al gerente del hotel en ese entonces quien nos comentó que Nancy Cereijo es secuestrada de su lugar de trabajo, el gerente se llama Raúl Armando García, él obviamente que decía que cuando Nancy fue secuestrada no se encontraba presente pero [ara que tengamos un poco idea, para ver el clima de persecución que se vivía en aquella época; dice que los soldados revisaron, requisaron todo el hotel y declara, para que vean cómo iban cerrando todos los cercos, no se podía respirar. Porque dice, tiempo después teníamos que ir con una lista de pasajeros a la avda. Alem, a la comisaría. Yo integraba la asociación de hoteles, dice, esto se lo pedían a todos; la policía entraba permanentemente a revisar el libro de pasajeros. A este respecto cuando hable del caso Patricia Acevedo también el martillero que alquilaba la casa de Patricia Acevedo, ustedes recordarán que comentó que estuvo quince días preso porque no había informado a las autoridades militares los inquilinos. Sigamos con el caso de Nancy Cereijo.

Declaró en este juicio su hermana Elvira, manifestó 'nosotros somos una familia militar de la Armada, mi papá era retirado de marina y ve a su jefe y le comenta lo que pasa; papá va a la casa allanada e investiga -porque después a Nancy le allanan la casa- y se encuentra -recordemos que decía que vivía con Iannareli, su amiga- y dice que el padre investiga, se encuentra con Iannareli y le ofrece protección de la Armada y Iannareli le dice que lo va a consultar con Andrés Lofvall que vivía con su novio. Desgraciadamente cuando lo va a consultar Iannareli es detenida. Siguiendo con el relato de la testigo dice 'mi papá espera y no viene, mi papá siempre pensó que no eran de la Armada o el Ejército'. Es decir, que el señor Cereijo no podía creer que la Armada o el Ejército se habían convertido en una verdadera banda de criminales, como no lo creía la mayoría de la población, pero bueno... Continuando con el relato de Elvira Cereijo, es casi una copia del derrotero del resto de los familiares, con cartas, van al Ejército, los reciben siempre, bueno acá lo mencionó por primera vez pero creo que fue uno de los más mencionados el mayor Delme recibiendo cínicamente a las familias, habeas corpus rechazados. Declaró también el hermano Carlos Gabriel Cereijo y dijo que el padre Gerli les dijo que los chicos estaban en el Ejército vivos y que no molesten a las fuerzas armadas porque se les iba de la mano. Creo también importante destacar el periplo que sufrieron estas familias para recuperar el cadáver de sus hijos, porque estos chicos son trasladados a La Plata y al respecto tenemos un testimonio que a mi entender ha sido muy importante que es el de Adriana Archenti que estuvo secuestrada en La Plata en la Dirección Robos y Hurtos donde estuvieron las dos parejitas y declaró: 'Había dos parejas, eran muy jóvenes, dijeron que de Bahía, venían en condiciones terribles, venían ensangrentados, me hicieron lavar la ropa, los hombres decían que tenían sarna; como nos vieron hablando a mí me sacaron de la celda'.

En cuanto al derrotero que tuvieron que soportar estas familias para recuperar los cadáveres, viajan a La Plata, los acompaña el doctor Luis Lasini que declaró ante el tribunal, que era primor del señor Cereijo. Comentó que lo llevan a un patio de 30 por 40, que los llevaron con custodia, policía civil. Dice 'había como boxes en un stud y vi todos los cadáveres, es que amontonaban cadáveres, en general estaban baleados por la espalda, había muchas mujeres, todas en ropa interior, se sentía mucho olor y moscones, no había personal médico. Relató que había como cien cadáveres, dijo 'no era una morgue era un depósito de cadáveres'. Su tío Luis José Cereijo declaró que Nancy tenía 32 impactos de bala en el vientre y según su percepción dice que les tiraban al vientre porque era el lugar más doloroso. A su vez la hermana Elvira Cereijo declaró que su hermana tenía una camisa que en el interior tenía una inscripción que decía 'obra social DIBA''. También relataron que fueron perseguidos cuando volvían a Bahía Blanca con los cadáveres e inclusive que ellos se abren de camino, unos van para allá porque tenía pánico que les roben los cadáveres.

Andrés Lofvall, el compañero de Nancy Cereijo. Me olvidé de decirle que faltaban nueve días para que se case esta parejita. Eso también relataron sus familiares. Fue secuestrado también el 3 de febrero del 77 y el derrotero es más o menos el que describí con Cereijo. Su hermana Lidia Lofvall declaró ante este tribunal y dijo que los vecinos dijeron que lo vieron cuando se lo habían llevado, que estaba él herido de bala en un hombro y relata todo lo que llevaron en el departamento se lo llevaron, nunca pudimos sacar nada. Seguían robando. También recordó esta testigo que cuando empiezan a buscar a Lofvall la familia, porque en realidad estas familias iban conjuntamente para un lado y para el otro, que ellos son atendidos por Palmieri, por Delme, en un momento parece que el señor Cereijo era tan evidente la mentira que estaban diciendo porque dijeron que los habían matado en el lugar, después dijeron dos o tres días después, era algo tan ilógico que es increpado por Cereijo, dice que Palmieri se puso a llorar... qué cinismo realmente. Delme no lloro, lo veo más duro, más cínico. Porque convengamos que eran todos de las fuerzas armadas los que estaban ahí reunidos. Según declara su hermana Lidia Lofvall, los cuerpos estaban masacrados, dice: 'A mi hermano lo conocí por una cicatriz en la frente, tenía 20 años faltaban nueve días para que se casaran, nosotros tenemos los cuerpos gracias a un tío de Nancy que se ofreció a traerlos porque el procedimiento era que se quedaran con los cuerpos'. El testigo José Luis Cereijo también declaró que el cuerpo de Lofvall era irreconocible, que tenía un impacto de itaka en la cara.

Vamos a seguir con las otras víctimas de La Plata, Ilacqua, recuerdan que les dije que eran dos amigas y Ilacqua y Lofvall vivían juntos, eran dos amigos novios con dos amigas. Con respecto a ellos tenemos el testimonio de Alicia Partnoy, porque después hay dos amigas más que son asesinadas en La Plata que Alicia Partnoy declara que hablando de Carlos Ilacqua que el día que sacaron a Romero, Yotti, Izurieta y Giordano habían colgado del aljibe a Carlos Ilacqua. En cuanto a Estela Maris Iannareli que también fue secuestrada el 3 de febrero del 77, ella también trabajaba y estudiaba en este caso en el Hotel Savoy, por eso lo que le decía que estas familias se manejaban en conjunto cuando iban con Palmieri o Delme. Tenemos que los testimonios de González, Sanabria, Partnoy dan cuenta que Cereijo, Lofvall, Ilacqua y Iannareli se encontraban todos alojados en La Escuelita, estos testigos los escucharon o pudieron hablar con ellos y que fueron retirados, en eso concuerdan todos los testigos, a mediados de abril del 77. El mismo día que van a retirar a las dos amigas Frers y Ferrari. Acá hay un testimonio para que vean cómo funcionaba todo esto y cual era el papel de la U4. Sanabria cuando ya está a disposición del Poder Ejecutivo en la U4, el Mono Nuñez que era el nexo, él le pregunta al Mono Nuñez si estaba detenido ahí o sabía algo de Carlos Ilacqua. A Ilacqua le decían de sobrenombre Batata, el Mono Nuñez le contestó 'lo hicimos puré'. Entienden como circulaba la información.

El homicidio de Ilacqua y Iannareli, ellos fueron asesinados el 16 de diciembre en La Plata y con respecto a ellos quiero también remitirme al testimonio de Liliana Archenti que estuvo en la Dirección de Robos y Hurtos con las dos parejas. ¿Dos más no?

Juez Jorge Ferro: No doctora. El tribunal va a hacer un cuarto intermedio hasta mañana a las 9.

Bahía Blanca, 12jun12
Corresponsales del Equipo Nizkor

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