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17jun13


4- Fundamentos de la sentencia en el caso Ferreyra


TERCERO:

En función de lo expuesto, haremos en primer lugar un examen de la prueba llevada a cabo durante la audiencia.

La declaración de Nelson Fabián Aguirre, quien manifestó que ser víctima del hecho investigado en esta causa. Asimismo recordó que el día del hecho poco antes del mediodía, se concentraron en la calle Lebensohn en un local del partido Obrero de Avellaneda. Un grupo de trabajadores tercerizados de la línea Roca se juntarían y la gente del Partido Obrero les prestaría apoyo en una manifestación. Explicó que luego de reunirse los tercerizados con el MTR, el PO y otras organizaciones, resolvieron que iban a cambiar el destino de la manifestación. Acordaron ir a Constitución porque la Unión Ferroviaria les iba a impedir que se expresaran. Continuó su relato señalando que fueron por una calle que está junto a la comisaría, siguiendo hacia las vías por la calle Bosch se dirigieron hacia Capital. Todo el trayecto lo hicieron custodiados por efectivos de la Policía Bonaerense. Cruzaron el Puente Bosch con ellos y llegaron los policías, incluso a la Capital Federal. Algunos al ver un hueco quisieron subir a las vías, cuando fueron sorprendidos por un grupo de la Unión Ferroviaria que los repelió con piedras, palos, etc. Por lo cual decidieron replegarse. Al bajar se dieron cuenta que tenían compañeros heridos. Mencionó que Elsa tenía una lastimadura en un brazo. En ocasión del ataque, la policía bonaerense empezó a tirar balas de goma hacia ellos, en vez de repeler al grupo que estaba arriba, los de la Unión Ferroviaria. Frente a la imposibilidad de cortar las vías, decidieron replegarse por Luján hacia Vélez Sarsfield, a unas dos cuadras, donde pararon. Había 2 patrulleros de la Policía Federal sobre Luján a media cuadra de las vías yendo hacia Vélez Sarsfield. Estuvieron en una parrilla en donde les dieron agua para auxiliar a los compañeros heridos. Señaló que se llegó a un acuerdo qx. era levantar la medida por ese día, vista la imposibilidad de hacerla, y convocar una nueva reunión, cree que para el martes de la otra semana. Agregó que iban a convocar un acto en la estación Constitución reclamando por el pase a planta permanente de los tercerizados y la reincorporación de los despedidos. Después se encolumnaron rumbo a la Av. Vélez Sarsfield. Luego de una cuadra, alguien avisó que habían bajado los de la lista verde. Apuraron a los compañeros porque veían que iban hacia ellos, tratando de proteger a gente mayor y chicos. La patota iba corriendo hacia ellos tirando piedras, palos, cascotes, etc. Entre 15 o 20 compañeros armaron un cordón de protección. Al recibir los piedrazos se defendieron con lo que podían. El objetivo era proteger a los más vulnerables. Elsa, por ejemplo, es una mujer de bastante edad. En el momento en el que empezaron los piedrazos escucharon los primeros disparos y él pensó que era la policía. Así explicó que cuando oyó una andanada de disparos recibió un impacto en la pierna derecha. Se dio vuelta para escapar. Sintió como un piedrazo. Se escapó hacia atrás y recibió otro impacto en el glúteo izquierdo. Trató de buscar algún compañero para avisarle que lo habían herido. Belliboni le dijo que se alejara de allí. En la esquina estaba tirado Mariano Ferreyra con un tiro en el abdomen y había dos compañeros atendiéndolo. Otra persona comentó que había una compañera con un disparo en la cabeza. Luego de ello, relató que se dirigió hacia Vélez Sarsfield y se encuentra con Elsa tirada en la calle, antes de cruzar la esquina, con sangre alrededor en la cabeza. Parecía estar muerta. Vio a Belliboni que trataba de parar un auto para ayudar a los compañeros heridos. Pararon una ambulancia y el chofer no quería parar porque no tenía médico en el vehículo. Subieron a Elsa, Leo, que es médico, a Mariano y a Damián. Fueron directamente al Hospital Argerich. En la ambulancia viajaron Elsa y Mariano este último acostado en las piernas de Elsa. Dentro de la ambulancia trataba de mantener despierta a Elsa. Elsa cayó una cuadra más allá de Mariano, más cerca de Vélez Sarsfield. Vio a una persona disparando. Él testigo se encontraba en Perdriel y Luján. El tirador estaba del lado del sector izquierdo, agazapado y con el arma de costado. Agrega que no puede identificar con claridad quién es, pero estimó que era de una contextura física parecida a la del testigo. Llevaba el pelo corto, tenía una chomba o una camisa, celeste clarita o gris. No puede ser más preciso por la desesperación del momento. No pudo determinar la cantidad de disparos, sí que fueron muchos. Se dio cuenta del disparo que recibe de frente. Participó de la manifestación como militante del PO, no como tercerizado. El desempeñaba tareas en el PO de Almirante Brown. Reiteró que la idea era cortar la vía. Nunca lograron acceder a las vías. Pegaron una vuelta por detrás de la estación para no confrontar con el otro grupo. Al punto de concentración él llegó en tren, en general arribaban a las reuniones en pequeños grupos. Expresó que habrá estado en la estación entre las 10.30 y 11. Los policías los acompañaron cuando salieron de la calle Bosch hacia la capital. Desde Avellaneda al Puente Bosch fueron con la compañía de la Policía Bonaerense. Cuando intentaron ganar las vías y los agreden, la policía colaboró con el grupo agresor, este episodio fue a las 12:30, aproximadamente. Algunos compañeros fueron a recriminar a la Policía porque los reprimían a ellos. Cuando los agredió la patota en la calle Luján, los patrulleros desaparecieron de la escena. Luego de cruzar el puente tomaron por Luján en dirección a Vélez Sarsfield. Se replegaron dos cuadras y fueron a una parrilla que está en una esquina. El grupo que se encontraba en el lugar era más o menos el mismo de la estación Avellaneda. Serían más de cien personas, tal vez unas ciento treinta. En esa esquina estaban relativamente agrupados. No veían que pasaba arriba de las vías, por la altura que tiene el terraplén y los árboles. Sí vieron el momento en el que bajaron los agresores de las vías. Vio a la patota cuando estaban todos abajo. Los vio por primera vez a más de 200 metros. Eran por lo menos 100 personas las que se dirigían hacia ellos y manifiesta haberlos visto en movimiento. Relató que les empezaron a decir a todos los compañeros que se apuraran para alejarse del lugar. Señaló que nunca pensó en que iban a ser atacados de la forma en la que los atacaron. Cuando su grupo empezó a alejarse con rapidez, el otro grupo empezó a correr. En el momento de los disparos algunos retrocedieron y otros se quedaron atrás. Estimó que llegó a tener al otro grupo a una distancia de 25 ó 30 metros. Había muchos vestidos con uniforme ferroviario, con el distintivo de los que trabajan en taller, que tienen vivos fluorescentes. Otros con jeans o ropa deportiva. Recordó que dibujó un plano del lugar ante la jueza Wilma López, a quien también le entregó su pantalón de jean ensangrentado, con los orificios de los disparos. Ante la exhibición de fotos de fs. 3889 y 3890 que pertenecen al peritaje de la ropa, reconoció como propia la prenda y también su boxer. A fs. 3890 reconoció sus medias y su remera. Al serle exhibido en pantalla su croquis de fs. 3729, indicó que el realizó dicho plano y reconoció su firma. Del mismo, procedió a ubicarse ante la maqueta y se le acercó un micrófono inalámbrico. Utilizó unos peones de colores, en los que se identifica el verde con la Unión Ferroviaria, el azul con la Policía y el rojo con el Partido Obrero. El deponente colocó las piezas en la maqueta. Señaló que los patrulleros estaban como cerrando la calle a 45 grados. Señaló la esquina sudeste de Pedro Luján y Santa Elena. Relatando que estaban acercándose a Vélez Sarsfield. Agregó que estaban en Pedriel y Luján. Agregó que escuchó otros disparos al margen de los que efectuó la persona que vio disparando. Esos otros disparos habrán sido alrededor de diez. Vio a la persona saliendo hacia la izquierda disparando, pero oyó otros tiros, que vendrían de su derecha. Respecto de lo que entiende por agazapado, el testigo adoptó la postura corporal con las rodillas flexionadas y las manos hacia adelante. Durante la etapa instructora le mostraron fotos pero no reconoció a nadie como el responsable de los disparos. A Mariano lo vio tirado contra la pared, como cruzado en la vereda, con dos compañeros auxiliándolo, luego se acercaron varios más. Escuchó a alguien decir que había tenido un ataque de epilepsia. En el trayecto en la ambulancia vio una herida en el abdomen. Agregó que Mariano estaba despierto y se desvanecía todo el tiempo. Que no hablaba y Damián trataba de mantenerlo despierto. Señaló que en la maqueta falta un pedazo de la calle donde pararon la ambulancia, por eso deviene la confusión. Llegó hasta donde estaba Elsa Rodríguez que fue el lugar en el que pararon la ambulancia. Manifestó que estaba despierta, pero no hablaba. Que parecía desvanecerse. Que la decisión de desconcentrarse hacia el puente Bosch para evitar roces se tomó en forma grupal. No vio periodistas en el lugar de los hechos. Manifestó que en la ambulancia oyó compañeros que declaraban ante periodistas. Respecto del tirador indicó que estaba en el medio de la calle, que empuñaba el arma con su mano derecha. Tiraba hacia el lugar en el que estaban los compañeros del testigo. Indica que algunos de los disparos fueron consecutivos y que se escuchaban varios a la vez. En el grupo de los tercerizados no vio armado a ninguno de sus integrantes. Aclaró que cuando les tiraron piedras ellos se defendieron con piedras o cascotes o palos, lo que tenían a mano. Cuando quisieron subir por el terraplén los ferroviarios los repelieron con piedras. Los compañeros que quedaron abajo repelían esa agresión. Les tiraban piedras con la mano. Fue un sólo intento de subir al terraplén. En cuanto a la situación en la calle Pedro Luján señaló que el grupo de mujeres y chicos fue quedando más alejada de los hombres. Más hacia el lado de Vélez Sarsfield. Estimó que fueron entre 15 o 20 los que armaron un cordón para impedir el avance de los ferroviarios, y que lo hicieron frente a los que los agredían. No recordó si usaron honderas o bolitas de plomo para atacar o defenderse de la agresión. Los ferroviarios sin querer cortaron las vías. Creyó haber llevado una mochila. Respondió que no tenía una gomera en la mochila. En cuanto a los cordones defensivos manifestó lo siguiente: que en el primero estaba Mariano Ferreyra. Mientras que en el segundo cordón estaba él. El bando atacante era como de unas 100 personas, estos después se fueron, aclarando que no supo el motivo. Ante la proyección del material reservado en el sobre 6, fotos y videos de particulares, video 4, SAM_0385 y SAM_0386 manifestó que él fue a apoyar un reclamo de los tercerizados y que SITRAIC es un sindicato de trabajadores de la construcción. Creyó reconocerse en la última imagen y agregó que tal vez portaba palos. Que sólo recordo de la ambulancia que era blanca, sin recordar la empresa. Creyó que su compañero "Leo" prestaba servicios en Lanús. Manifestó que una persona agazapada se encontraba a tres cuadras de las vías, cree que en Pedriel y Pedro de Luján. Afirmó que las piedras las sacaron del piso y los palos los llevaron ellos. Agregó que sólo el corte de vías era parte de la protesta. Manifestó que subió hasta la mitad del terraplén. Aclaró que puede ser que haya portado en algún momento una bolsa con palos. Dijo no haber visto gomeras, y tampoco municiones para gomeras. No conoce a Diego Cardias, y que tampoco sabía dónde estaba ubicado. No escuchó gritar "bajen putos" o "bajen cagones". Refirió que varias veces volvió al lugar, para realizar homenajes a Mariano Ferreyra. No sabe con fecha precisa cuando se decidió la protesta de los tercerizados. Que Lisandro Martínez fue quien lo convocó, por ser el responsable de la zona. Manifestó que no vio que personal de la Policía Bonaerense ingresara sobre Luján y señaló que cuando estaban sobre Bosch los policías bonaerenses estaban al lado de ellos, entre Bosch y Luján, sobre Bosch. No recuerda que en la barrera formada hubiese otros compañeros que hayan resultado heridos. Expresó que no conoce personalmente a Ariel Pintos y que tampoco sabe si estuvo parado cerca de él. Cree que el tirador portaba un arma de puño y explicó que el giró a la izquierda antes de recibir el impacto. Se encontraba en la esquina de Lujan y Perdriel al momento de recibir el impacto. No recuerda cuantos chicos había, pero confirmó su existencia. Agrega que sabe el tipo de calibre del arma que produjo sus heridas, pero que lo conoce por los medios. Dijo que cargaron a Elsa, después a él y que luego fueron a buscar a Ferreyra. Vuelve a agregar que no vio a nadie llevar caños o armas. Aunque es posible que el bolso negro que se ve en los videos tuviera palos, no sabiendo quien era el encargado de llevarlos. Al llegar al terraplén, manifestó que cuando intentaron subir les impidieron el acceso, mientras que los patrulleros que vio en Luján no observó que se desplacen. Asimismo declara que cuando la patota venía no había patrullero alguno. En cuanto al momento en que lo llevaba la ambulancia, manifestó no haber visto personal policial.

El testimonio de Lisandro Rubén Martínez, quien respecto de los sucesos de esa jornada expresó que hubo una larga lucha de los tercerizados que arrancó en el año 2002. Explicó que participó de muchas asambleas de los tercerizados. En julio de 2010 hubo un corte de vías que duró ocho horas. En esas asambleas participaron muchas agrupaciones políticas. El 21 de julio de 2010 se cortaron las vías luego de pasar por el Congreso de la Nación. Explicó también que denunciaron esas cooperativas como la del MERCOSUR y se hace notar las diferencias salariales que hay con los tercerizados. Manifestó no ser empleado mercerizado, sino militante del P.O. Del mismo modo señaló que en una de las asambleas se recibió una denuncia por las diferencias salariales. Él era responsable de la zona Sur del P.O. A la asamblea del 18 de octubre de 2010, concurrieron un sector de los tercerizados y otras organizaciones sociales y políticas. Agregó que se realizaba un reclamo, el cual era por 117 despedidos. Todos los reclamos eran de características legales porque se violaba lo de a igual trabajo igual salario. Manifestó que se resolvió luego de realizarse el corte del 21 de julio 2010, volver a cortar las vías, porque era la única forma de obtener una respuesta al reclamo. Luego de ese corte, estuvo en el ministerio de Transporte con Antonio Luna, que era subsecretario de esa cartera. Destacó que los cortes de vía siempre se hacen en el mismo lugar, la estación Avellaneda, luego de los ándenes y hasta 20 metros para atrás, ya que por dicho lugar pasan el tren Diesel y el eléctrico, ya que de esa forma se cortan las dos tracciones, señalando que eso es algo histórico. Expresó que los tercerizados siempre llamaban a las organizaciones sociales para que los apoyaran, estimando que todo el pueblo argentino los debería apoyar. En la asamblea del día 18 se estableció que el 20 de octubre iban a hacer un corte. En cuanto a la convocatoria indicó que se hizo avisándole a cada compañero que tenía que ir hacia Avellaneda. Se expresó diciendo que los tercerizados padecían condiciones de dictadura en su trabajo. El 20 de octubre tenían que encontrarse en Lebensohn al 500 de Avellaneda, donde hay un local del P.O. De esta manera manifestó que se convocaron a las 10 de la mañana, y allí estuvieron hasta las 11, y se encontraron con un ambiente bastante extraño con gente hostil que les decía "hoy no hay corte". La gente venía en tren porque venían de la zona sur y se encontraban en los ándenes con estas personas que los agredían de palabra, como también con policías. Era un día de mucho calor y decidían qué hacían. En dichas circunstancias debatieron qué hacer ante este problema hasta las 11:30 y resolvieron caminar por Lebensohn en dirección a Lanús. Tomaron por el lado de la calle Bosch que bordea las vías del Ferrocarril. Caminaron por Lebensohn hacia el sur. Luego se encontraron con que estaba cerrado el paso, en consecuencia se desviaron y pasaron por la comisaría 2da. Aclara que los seguían tres personas que los miraban de arriba abajo. Se acercó junto con Eduardo Belliboni a un oficial y le preguntaron si era miembro de la Policía si alguno de esos sujetos era de la Policía, a lo que le respondieron que no. Explica que en dicho momento esas personas estaban vestidas de sport, muy prolijos. Había personal despedido de UGOFE que reconoció a uno de esos hombres como el hijo del subsecretario Luna que es empleado de la Fraternidad, gremio que ha hecho huelgas para que no entren los tercerizados a planta. Dichas personas entraban a la comisaría 2da con mucha familiaridad. Le dijeron a la Policía que se iban a movilizar para que el problema se solucionara. Señaló que el terraplén por el que corren las vías tiene una altura parecida a la de la platea alta de la sala y la estima en 5 ó 6 metros. Relató que cuando transitaban por esa zona los seguía policía bonaerense con armas largas. En la vía, sobre el terraplén, había gente de los talleres de Escalada. Explicó que tenían autorización de la empresa para ir a evitar el corte de vías. Supo que estos empleados ferroviarios tenían permiso de UGOFE para ir a Avellaneda. Calculó que eran unas 220 o 230 personas en el grupo que estaba con él, había mujeres, chicos, gente grande y jóvenes, era una movilización de acompañamiento a los trabajadores. Los policías estaban abajo del terraplén. Aclaró que la gente del ferrocarril tenía ropa de trabajo. Era una cantidad importante de gente, no sabe calcular bien cuántos. Había gente de la Policía Federal en torno de estos ferroviarios que estaban sobre la vía. Se encontraban por unos 100 metros. Manifestó que escuchó que le cantaban "unidad de los trabajadores y al que no le gusta, se jode, se jode". Respecto de esto señaló que La unión Ferroviaria nunca quiso defender a los tercerizados. En este periplo habrán demorado unos 20 minutos o media hora. Se nota que los de la Unión Ferroviaria tenían un acuerdo para que no funcionara el tren en ese momento. Al cruzar el puente Bosch, algunos tercerizados quisieron subir a la vía, pero fueron agredidos a pedradas por los del gremio. En dicha situación vio un destacamento policial absolutamente vacío. Los compañeros que intentaron subir recibieron pedradas de los que estaban arriba. Luego de ello continuó explicando que en ese punto estaban llegando a la calle Luján y que la guardia de infantería les tiró con balas de goma. Hubo muchos heridos de piedras. Estimó que en ese momento, sin seguridad, podrían ser las 12, que terminó todo a las dos de la tarde. Su cálculo no es muy preciso, porque no consultó el reloj . Hubo gente que se asustó y corrió refugiándose por una villa de emergencia que hay por ahí. En dicho momento relató que fue que con Belliboni y le preguntaron por qué los agredían a ellos y no a las otras personas. Siendo en ese momento que había compañeros que estaban heridos y recogían las piedras y se las tiraban a quienes los habían agredido. A continuación siguieron por la calle Luján y cruzaron a la calle Santa María. Se encontró con periodistas de C5N, que estaban en el lugar, quienes entrevistaron a algunos de sus compañeros, quienes les contaron porque estaban allí, y que estaban haciendo. Mencionó que había una cantidad enorme de obreros de una fábrica. Que caminaron dos o tres cuadras y llegaron a una parrilla al paso, que funcionaba en un carrito, cerca del cruce de Luján con Pedriel. Allí le pidieron hielo para curarse las heridas. Agregó que Elsa Rodríguez se quería ir pues tenía muy hinchado su brazo, con un cabestrillo. Luego se reunieron en asamblea y determinaron que la jornada había terminado. Sin embargo, algunos compañeros propusieron ir hacia Constitución. Le preguntó a un oficial por qué permitían que los agrediesen tanto, pero este policía no le respondió. En cuanto a la gente que estaba en el lugar relató que vio a oficiales de la policía en dos patrulleros que fueron y vinieron todo el rato que estuvieron en asamblea y comiendo y bebiendo algo en la parrilla. Los patrulleros estaban en medio de la calle como mirando hacia la vía. Estaban como si hubiesen llegado en ese momento. La asamblea resolvió que se iban a ir de ahí. No había quedado claro si iban a Constitución o tomaban otro destino. El objetivo era llegar hacia Vélez Sarsfield. Él se juntó con algunos tercerizados durante unos 100 metros para organizarse, a fin de retirarse. Escuchó que una persona decía "están bajando", "están bajando a la carrera". Fue en dicho momento cuando señaló que retrocedió unos 100 metros hacia Pedriel, se encontró con un ruido impresionante, como si hubiera una granizada brutal pues les tiraban de todo, piedras, botellas, palos, etc., y así bajaron. Allí vio a un hombre gordito del bando de los ferroviarios con un arma de fuego empuñada con las dos manos, agazapado, tirando al cuerpo de la gente. En ese momento le pareció que era un revólver. Pensó en correrlo cuando se le acabaran las balas. Aclaró que en dicha circunstancia apareció Ariel Pintos herido, le mostró la herida que le atravesaba la pierna de lado a lado. Luego vio a Nelson rengueando. Vio que ellos serían unas 15 ó 20 personas. En dicho momento dejaron de tirar. Manifestó que la policía le cortó el paso al grupo de tercerizados, mientras permitía el alejamiento de quienes los habían atacado. Luego le preguntó a los policías por qué hacían eso. Le habló a un oficial con corbata rosa y traje para que pidieran auxilio, pero no le hicieron caso. Relató que volvió por Luján hasta Vélez Sarsfield donde tomaron el colectivo 37, para ir a Corrientes y Callao, donde protestarían por el suceso, porque estaban ante una masacre. Recordó también que en el momento del enfrentamiento, escuchó más de 10 tiros, y un revólver solo tiene cinco por lo que consideró junto a otros compañeros que había más de un arma. En Callao y Corrientes se hizo una asamblea y se reflexionó sobre por qué se tiraba a matar. Manifestó que creía que la razón de los sucesos era que defendían un negocio enorme. Cuando escuchó que estaban bajando, el testigo, en su recorrido por Luján, había superado tanto Santa Elena como Perdriel. Expresó haberse asustado porque con ellos había mucha gente mayor. Los agresores venían por el medio de la calle, desde la vía y hacia Pedriel. Cree que aproximadamente a 30 metros de la empresa Chevallier habrán empezado a tirar con arma de fuego. Continuó su relato explicando que cuando regresó, alarmado por los gritos, se encontró con gente que estaba tirando. Fue en esa circunstancia que vio a un gordito que tiraba sosteniendo lo que parecía un revólver. Dicha persona no estaba quieta, estaba en acción. Se movía de un lado a otro por el medio de la calle. Nunca cruzó Pedriel. Vio a quien disparaba desde unos 20 o 30 metros de él. Lo vio vestido con una chomba azul oscura y le parece que con vaqueros. Aclaró que fue muy fugaz su mirada. Que era una persona joven de pelo corto oscuro, más bien robusto, gordito. Respecto de la posición de "agazapado" que mencionó, explicó que quiso decir semi agachado y con las piernas abiertas. Mencionó que los disparos eran uno detrás de otro, como los fuegos artificiales. Luego agregó que en medio de un ruido ensordecedor se notaba que eran tiros "clap, clap, clap" uno detrás de otro, todos de la misma intensidad. Conjuntamente con él, relató que había compañeros como Nelson y Ariel hacia su izquierda mirando hacia las vías. Mientras que otros compañeros, como Edgardo, también estaban cerca de él. Manifestó que no tenía una ropa especial quien disparaba. Que habla gente con distinto tipo de ropa. Por otro lado, expresó que la mayoría de gente estaba vestida de calle y otros con uniforme de trabajo. Volvió a reiterar que era muy difícil mirar en ese momento, pues estaba en juego la vida. No obstante ello, no pudo ver la cara de quien tiraba. Había mucha gente que ocupaba los 20 o 25 metros que tiene de ancho la calle. En cuanto al lugar indicó que había autos estacionados y hasta pasaron autos mientras ocurría el tiroteo. Manifestó haberle pedido a la policía que detuviese a esta gente pero no le hicieron caso. En especial se refirió a un oficial que estaba junto a los patrulleros. Los patrulleros habían cerrado el paso. Cuando llegó a hablar con los policías ya habían desaparecido todos los agresores. Vio la terrible mancha de sangre que estaba al lado de Elsa. No vio a la ambulancia que llevó a sus compañeros. A Ariel Pintos le dijo que vaya a hacerse atender, pero este se negó. Manifestó haberse enterado que cargaron a Nelson, Elsa y Mariano que estaba en agonía. Asimismo, sus compañeros le dijeron que Elsa debía estar muerta por la cantidad de sangre que había perdido. En la maqueta exhibida en la sala de audiencias, se ubicó en la calle Pedriel y Pedro de Luján. De acuerdo a su apreciación, manifestó creer que el tirador estaría a unos metros de la empresa Chevallier. Estaba corriendo de antes de Limay, la gente habrá estado a unos 30 ó 40 metros de Limay. Cuando vio al tirador, ya antes, había escuchado varias explosiones. La policía estaba antes de la llegada del puente. En esa circunstancia y lugar fue cuando les reclamó porque no habían intervenido. Manifestó que formaron un cordón, el cual se hizo a la altura de Pedriel y Luján. No era un cordón simétrico. Aclaró que el tirador nunca transgredió el cordón. Estimó haber escuchado 10 detonaciones y empezó a oírlas cuando venía corriendo. Describió al tirador por la forma de su físico, no de su rostro. Identificó a una persona de características similares, pero destaca que su rostro no tenía características distintivas. Ante la exhibición de la documentación obrante en el sobre identificado con el número 30, expresó que se trataba de un sticker que se pegaba en los vagones del tren. En dicho papel se puede leer que "los ferroviarios no cortan las vías". Sostuvo que era una amenaza velada. Luego del corte de julio de 2010, previo a octubre, hubo otras manifestaciones de protesta que se desarrollaron en el hall de Constitución. Manifestó recordar que en dichas manifestaciones apareció Favale y otra gente de la Unión Ferrovaria rechazando que hubiese una denuncia por la situación de los tercerizados. En esa ocasión se los empujó por las escaleras del subte para que se fueran. De acuerdo a su relato fue allí cuando aparecieron estas personas de una patota externa al conflicto ferroviario. Ello fue en septiembre y no hubo lesionados. Explicó que la policía era parte de esa acción de agredir, ya que no actuaba. Así fue como se vio en los videos de TN y de otros canales. Del mismo modo, agregó que el hecho que la bandera de los tercerizados se desplazara hacia Vélez Sarsfield era una señal de desconcentración. En dicha manifestación no vio a ningún compañero de él con armas. En cuanto a los partícipes de la manifestación liderada por el P.O. refirió que estaba Convergencia Socialista, la agrupación Aníbal Verón y el M.T.R. En referencia a la asamblea del 18 de octubre, indicó que consistió en una reunión con los tercerizados, la cual se hizo en Sarmiento 1800, en un local del Partido Obrero. Luego expresó que respecto de las 3 personas que tenían una actitud hostil, dijo haberlas definido de ese modo porque recorrían la columna de un lado a otro observando persona por persona. Es por ello que preguntó a un policía si eran de esa fuerza. Estimó que había unos 20 o 30 tercerizados. En circunstancias del corte de vía anterior informó que se reincorporaron unos pocos de los 117 despedidos. Explicó que en los reclamos nunca se llegó a cortar la boletería, porque no se les permitió llegar. Relató que dicha modalidad de corte de vías se venía realizando desde 2002. En cuanto al problema actual expresó que llevaban 2 meses de negociaciones. Se los atendió en la secretaría de transporte y se los amenazó diciendo que si había otro corte se atuvieran a las consecuencias. Ese día no tenían prevista una reunión con el secretario de Transporte Luna. Aunque si bien aclaró que no participó de reuniones en el Ministerio de Trabajo por este tema, manifestó conocer el tema por los abogados que estuvieron en la reunión. Ferreyra era responsable del P.O. en Avellaneda. Continuando con su relato señaló que volvieron para el lado de las vías para pedirle a la policía que interviniera. Ellos tenían que hacer una movilización y demostrar que no se había conseguido nada con las 23 reuniones anteriores. Expresó también que la gente del P.O. no anda con la cara tapada. Circunstancia que podría ser factible en otros movimientos como el popular que se reúne alrededor de los piqueteros, en los cuales también es factible que se lleven palos, para mantener a distancia a alguien que arremete. Expresó no haber visto gomeras y las piedras se las tiraban sus agresores. Debatieron en asambleas qué hacer entre los distintos grupos. Él participó de los enfrentamientos en las vías, siendo que algunos de los manifestantes de su lado algunos tenían ropa de ferroviario. Luego expresó que conoce a Cardias y vestía ropa de ferroviario, a dicha persona no le vio un fierro en las manos, y no observó que disparara. Aclaró que a esta persona no la siguió constantemente para ver qué hacía, no era su función y nadie llevaba armas. En esos enfrentamientos, el testigo recibió una pedrada en el pecho y no lastimó a nadie. Al momento de los disparos señaló que el tirador estaba a 150 ó 200 metros del terraplén. Dijo además que no hay un encargado de llevar palos. Que respecto de ello, la gente no quiere ser atacada, por eso, a veces, algunos llevan sus propios palos. En el local del P.O. en el que se reunieron no hay palos. Entre el momento que algunos intentaron subir a las vías y el momento en el que se gritó que venían los ferroviarios expresó que debió haber pasado una hora. La decisión de subir a las vías fue improvisada. En cuanto Cristian Favale sostuvo que supo que el 6 de septiembre estuvo en Constitución por las fotografías de los diarios, por los medios. Señaló que esas personas eran muy musculosas para ser trabajadores, y que nadie los conocía, y al otro día salieron las fotos en el diario donde reconoció a Favale. Por la forma en la que la Unión Ferroviaria y UGOFE habían desenvuelto una campaña de hostilidad hacia trabajadores, pensó junto a otros compañeros que había que tener algún cuidado. Es por ello que decidieron evitar roces físicos. En relación con ello relató que antes del 21 de julio en una asamblea de ATE Lomas, se apareció un colectivo que se identificó como miembros de la barra brava de Chacarita Juniors a pedir alimentos, menciona esta cuestión para explicar que el clima era hostil. Agregó que la Unión Ferroviaria hasta hizo paros generales para que no ingresaran los tercerizados. Nadie le dijo a la gente en general que iban a tener un muerto y tres heridos. Todo lo sucedido fue un hecho excepcional. Al leérsele un pasaje de su declaración prestada en sede instructora, de fs. 189, recordó haber mencionado una barba candado. Asimismo mencionó conocer a varios que estuvieron ese dia; entre ellos señaló a Carlos Cincunegui, a su hermano, Ariel Pintos, Cardías, a alguien que le dicen Jeringa y a otros. En cuanto a Belliboni, explicó que es su compañero del P.O. y estaba ese día. Jorge Hospital no estaba ese día. Luego a requerimiento se le leyó otro tramo de su declaración referido a la vestimenta de quien disparó el arma, luego de lo cual evocó que podía tener una chomba azul o negra con rombos celestes. Se le leyó otro tramo de su declaración de fs. 188vta, acerca de si disparaba al voleo, a lo que aclaró que una persona que tira agachada está tirando al cuerpo de los que vienen. Tiraba un tiro tras otro. Se corrigió diciendo que con la expresión al voleo quiso decir que no tiraba contra una persona en especial sino contra todos los que estaban ahí.

La declaración de Eduardo Silvio Belliboni, quien manifestó que conocía a las víctimas de este hecho. Explicó que había una lucha muy importante de los trabajadores de la línea Roca por el pase a planta de tercerizados. Se habían llevado a cabo varias movilizaciones por ese tema al Ministerio de Trabajo. El 20 de octubre, llegó a eso de las 9.30 a Avellaneda, desde Burzaco, donde vive. Le llamó la atención ver a mucha gente con uniforme ferroviario y a otras personas con traje. Observó gente en dos de los andenes de la estación Avellaneda. Se enteró de la existencia de grupos de ferroviarios hostiles a esta manifestación. Esto lo comenzó a notar al llegar al local de la calle Lebensohn. En cuanto a la movilización indicó que se decidió en una asamblea de trabajadores en Lanús y también había habido otra reunión en un local de ATE. El testigo se identificó que parte del Partido Obrero, y en consecuencia fue a apoyar la manifestación. Estimó que se decidió esta movilización dos días antes del 20 de octubre. Asimismo, manifestó que en el local el comentario es que había un grupo de unas 5 o 6 personas mirando sospechosamente el local y también llegó un móvil de la policía. A continuación decidieron realizar una reunión dentro del local. Desistieron de subir a la estación para evitar roces. Una vez que estuvieron todas las corrientes que habían llegado al lugar decidieron ir en sentido contrario. Aclaró que además de los tercerizados y el P.O. estaba el M.T.R., el Polo Obrero y la agrupación Aníbal Verón. Una idea alternativa era ir a la estación Constitución por la calle Rosetti, pero se terminaba y tuvieron que volver sobre sus pasos. La policía les preguntó por dónde irian. Vieron que habia un grupo de 6 ó 7 personas que los observaban. Los preocupó, no el número, sino la actitud de seguimiento. Es por lo expresado que dirigió al jefe de calle para saber si esa gente era de la policía y le contestó que no. Este grupo luego ingresó a la comisaría. Tomaron luego por la calle Bosch, donde había una guardia de la Policía Bonaerense. En la vía expresó que se encontraron con gente de la Unión Ferroviaria. Trataron de evitar el enfrentamiento. Al llegar al Puente Bosch, la policía dejó de avanzar. En ese punto notó la existencia de una cabina de la Policía Federal desocupada. Un grupo de compañeros de él advirtió una puertita abierta sobre el terraplén. Un grupo de jóvenes intentó subir por allí. No vieron que había gente de la Unión Ferroviaria que los había seguido y los agredió a pedradas para evitar que ascendieran y ocuparan la vía. Luego agregó que reapareció la policía bonaerense cuando ya estaban en la Capital. Describió la situación como un ataque combinado, pedradas de un lado y disparos con armas largas del otro. Fue en dicho momento donde expresó que increparon a la policía y le cuestionaron porque los atacaban a ellos, a lo que la policía no les dio razón alguna y se retiraron. La duración de la totalidad del incidente la fijó entre 5 ó 10 minutos. Estimó que esto ocurrió entre las 11.30 y las 12, de un día muy caluroso. Había un grupo que se desvió por un asentamiento que está sobre el Riachuelo. Mencionó que llegaron a una parrillita donde pidieron agua y hielo para refrescarse y atender heridos. Realizó una asamblea y resolvieron desconcentrarse. Él expresó que propuso retirarse y hacer una reunión el día siguiente. La concentración demoró porque la parrilla se vio desbordada porque había mucha clientela no prevista. Se trataba de una parrillita que estaba en un carrito. En dicho contexto, los demás sacaron sus mates para tomar y descansar. Cuando iban hacia la parrillita vieron cruzar dos patrulleros policiales. Cuando se movilizaron en la desconcentración, al llegar a Pedriel, escucharon gritos que decían "esperen que se vienen". Allí expresó que vio un grupo muy contundente de mucha gente y le llamó la atención que los patrulleros que había visto antes ya no estaban. El grupo que venía a la carrera les tiraba piedras, palos, botellas. Relató que decidieron hacer un cordón de seguridad y respondían devolviendo las piedras que recibían. Segundos después del ataque escuchó a Nelson Aguirre decir están tirando con plomo. Luego de ello refirió que lo miró y vio que tenía el pantalón ensangrentado. Vio a una persona que disparaba, vestido con vaqueros y una chomba entre celeste y gris. Tiraba como agazapado, empuñando un arma con las dos manos. Expresó que a la jueza Wilma López le dijo que no reconocía a quien disparó. Sin embargo, a la semana de eso vio la foto de Favale y lo reconoció como el responsable de esos disparos. En la dirección en la que tiraba estaba Elsa Rodríguez que fue alcanzada y cayó al piso. Luego de ello indicó que vio a Mariano en la vereda opuesta a la de Nelson Aguirre. Mariano tenía una actitud como que le faltara el aire. Describió también que vio a Elsa con una herida de bala en la cabeza sin conocimiento. Relató el hecho explicando que se conmocionó al verla y al ver pasar una ambulancia, la pararon y le demandaron que los llevara a algún lugar. Llevaron a Elsa y Nelson y luego hicieron 100 metros hacia adelante, donde estaba Mariano a quien vio con una herida en el abdomen. Manifestó que los cargaron en la ambulancia sobre Elsa porque no había lugar y la ambulancia se fue. Cuando estaban en la parrilla, apareció una persona de gorrita diciendo que era de la comisaría, preguntando qué iban a hacer y le dijeron que se retiraban. Dijo que después del ataque vio a los patrulleros que antes se habían retirado, regresando al lugar. La parrillita mencionada explicó que estaba en Luján y Santa Elena. Luego llegó el canal C5N y pidió hacerle un reportaje a los heridos, lo que así sucedió. Señaló que había un camarógrafo y una periodista. Les contaron que tenían pensado retirarse, para luego concurrir al Ministerio de Trabajo o hacer algún otro tipo de reclamo. Luego vio que bajaban dos o tres personas del terraplén y dio la orden de apurar la retirada. Cuando estaban marchando hacia la parrilla vio a dos móviles policiales que venían en dirección a las vías. Se detuvieron y se cruzaron sobre Luján. Manifestó que desde dicho lugar pudo ver dos patrulleros atravesados, trompa con trompa, sobre Luján. Dijo creer que estaban delante de la rotondita que hacen Bosch y Luján. Es así que describió que cuando vio a quien disparó, él se encontraba del centro hacia la izquierda, más específicamente, antes de llegar a Pedriel a unos 3 metros. Continuó su relato mencionando que escuchó disparos y además tuvo el recuerdo de que muchos de los ruidos que sonaron cuando tiraban piedras y botellas, eran tiros, los que oyó segundos antes de haber visto al tirador. Agregó que los disparos venían de la misma dirección, unos sonaban más secos que otros, le dio la impresión que unos eran más fuertes que otros, por lo que estimó que eran armas de mayor calibre. Escuchó 4 ó 5 disparos y tuvo la imagen de la persona disparando, aclaró que el tirador tenia puesta la mano de una manera rara, por lo que le dio la impresión de que esa persona sabía lo que hacía, apuntaba y tiraba. En cuanto a su actitud, expresó que lo miró a Nelson porque pensó que podía estar mal, luego a Mariano y con posterioridad vio a Elsa tirada a 100 metros de donde estaba él. Mariano estaba sobre la vereda, contra la pared sentado, mirando hacia las vías hacia la izquierda, cerca de Pedriel como yendo hacia Limay. Dijo que el grupo que fue en dirección hacia él era de entre 80 y 100 personas. Que al principio había gente dispersa en distintos grupos. En cuanto al grupo que estaba al terminar la estación era de 20 o 30. Mientras que el grupo que los atacó era muy grande. El momento del ataque fue el de mayor concentración de gente. Describió a dicho grupo como muy heterogéneo con gente de uniforme ferroviario y de civil. Los atacantes ocupaban toda la calle. Era un grupo muy compacto que avanzaba corriendo. En cuanto a armas de fuego, dijo que vio a una sola persona. Todo el mundo tenía algo en la mano, piedras o botellas rotas. Agregó así, que luego del incidente lo patrulleros regresaron al mismo lugar en el que habían estado antes. Más específicamente, cerca de donde estaba Nelson Aguirre habría unas 15 personas de los que apoyaban a los tercerizados. En cuanto a la ambulancia, explicó que subió un amigo de Mariano y el compañero Wul. Estimó que esto fue un poco antes de las 13.30. Sus compañeros intentaron comunicarse con el 911 y nunca encontraron a los policías. Finalmente, destacó que resolvieron ir a Callao y Corrientes a denunciar lo sucedido. Sus compañeros, entre ellos Lisandro Martínez, le contaron que los atacantes se retiraron hacia el lado de las vías. Sabe que algún compañero de él persiguió a los atacantes, pero la policía les cerró el paso y no ayudó con los heridos. Se mostró indolente ante la magnitud de la agresión. Especificó que cuando escuchó los tiros estaba en Perdriel-. Vio policías sobre el terraplén después del incidente. También vio a gente de uniforme y de civil, era gente de la División Roca. Señaló que quien disparaba empuñaba el arma con la mano derecha y manifestó que ningún compañero suyo habla llevado armas. Aunque si mencionó que algunas personas de regionales llevan palos para autodefensa. Dijo que estuvo mucho tiempo con Lisandro Martínez, a quien llama Julio. A él le dicen Chiquito. Explicó que Ferreyra y Mansilla lo acusaron a él y a otros compañeros de cortar las vías, que estuvo procesado y fue sobreseído, por la Cámara de La Plata, pues dicho Tribunal comprendió que no hubo delito, en esa causa también estaban imputados Ornar Merino, Jorge Hospital y Morales. Se le señaló que en la etapa instructora dijo que no podía describir al tirador. De esta forma aclaró, que luego de una semana de haber declarado en el juicio, vio al tirador en C5N, cree que en un noticiero, asimismo refirió que él no vio los videos que aportó la Dra. Ferrero, dio tres o cuatro entrevistas a los medios. Manifestó que inmediatamente después del asesinato no pudo identificar al tirador, pero a la semana cuando aparecieron las imágenes, lo vio perfectamente. Continuó mencionando que en dichas entrevistas no aportó datos del tirador, pero que sí lo hizo ante la jueza, remarcando en ese punto que creía recordar que le dijo a la jueza que no podría reconocer al tirador en una rueda de personas. Por último, refirió que esta es la primera vez que dice que Favale disparó. Algunos compañeros llevaban gomeras a la manifestación. Dijo que el delito que en alguna ocasión le imputaron fue cortar las vías y otras cosas más no recordando la calificación. Relató que el tirador tenía un montón de gente alrededor. Que hubo compañeros de él que quisieron subir una vez al terraplén, pero éste era muy escarpado y solo los jóvenes podían ascender. Que cuando uno o dos pudieron subir, aparecieron los de la Unión Ferroviaria arrojándoles piedras, que ellos tomaban y devolvían. Atrás de ese ataque fue que la policía bonaerense tiró con las escopetas. Indicó que ninguno de sus compañeros tenía armas. Luego el testigo ilustró que el cordón que formaron estaba compuesto por quince o veinte personas y él era una de ellas. Asimismo, refirió que Nelson Aguirre, Martínez, Lugo y Mariano Ferreyra estaban en el cordón. Que los tercerizados desarrollaban todo tipo de tareas de las que hacen los ferroviarios, eso lo sabía bien porque en los noventa se desempeño como ferroviario. No supo si tenían un sindicato que los representaba. Agregó que eligieron la estación Avellaneda porque es un lugar de concentración de vías. La resolución de los tercerizados fue esa porque estaban agotadas las tareas en el Ministerio de Trabajo. Las opciones eran ir a la Av. Pavón o a Constitución y realizar un acto para hacer oír el reclamo. La situación estuvo comprometida para efectuar la acción prevista. En cuanto al recorrido expresó que tomaron la calle Rosetti porque en Yrigoyen estaba este grupo, para rodear la estación, pero hay una encerrona y por eso tomaron ahí el puente Bosch. Luego, habló con tres policías, con uno en la Comisaría de Avellaneda, luego de la represión de la Policía con otro y por último con uno de gorrita de la comisaría 30. En cuanto a los que quisieron subir a las vías, respondió que eran tercerizados y algún compañero del P.O. A Leo Wul recién lo vio cuando había heridos. La intención de subir al terraplén fue espontánea. No vio heridos del otro lado. Destacó que cuando empezaron a recibir un ataque respondieron devolviendo las cosas, señalando que algunos compañeros llevan gomeras. Especificó que el cordón consiste en ponerse uno al lado del otro, para impedir que se agreda a los demás compañeros. El deponente mencionó que ese día, cuando resolvieron irse hasta que efectivamente se fueron, habrán pasado 20 o 30 minutos, colocando luego, la bandera de los tercerizados adelante y siendo seguidos por los demás. Del mismo modo, hizo mención a que lo que ordenaba era la bandera de los tercerizados. Algunos tercerizados tenían su uniforme, que cree que son diferentes a los de los ferroviarios. En lo referido a la situación posterior dijo que en Callao y Corrientes no hubo incidentes. Luego aclaró que la policía bonaerense estaba sobre Bosch, en la ochava que hace con Luján. Luego de su queja a la policía, ya no dispararon más. Hizo mención a que las heridas luego del primer enfrentamiento eran leves, nadie demandó atención médica en ese momento. El testigo se aproximó a la maqueta para ubicar los lugares de ocurrencia del hecho. Allí indicó que llegando a Pedriel escuchó los gritos de alarma de otros compañeros porque se venía la patota, entonces armaron el cordón de protección. El que disparaba estaba, mirando las vías, hacia la izquierda. Elsa Rodríguez estaba caída en la calle Limay. Fue en dicha circunstancia, cuando volvió a ver a los patrulleros cuando estaban llevando gente a la ambulancia. Asimismo describió físicamente cómo estaba el tirador, flexionando las rodillas y extendiendo los brazos.

La declaración de Gustavo Fabián Mendieta, quien mencionó que no fue víctima de estos hechos, mientras que explica que es conocido de las víctimas, situación que no le impide ser veraz. El mencionado inició su exposición indicando que el día del hecho fue convocado por trabajadores de empresas tercerizadas del ferrocarril Roca, quienes habían sido despedidos. Explicó que ya había sido convocado en otras oportunidades, ya que el conflicto llevaba varios meses y él había intervenido como abogado en varias oportunidades, ya el veintiuno de julio de dos mil diez, oportunidad en la que también se llevó a cabo un corte de vías. Aclaró que al desarrollarse estas actividades se llevaban a cabo audiencias con funcionarios públicos y personal de empresas, y todas las partes preferían la existencia de un letrado, para favorecer la interlocución. Agregó que ejerce la profesión hace más de diez años, y que se especializa en conflictos colectivos, actuando como representante en audiencias. Ese día aclaró que fue convocado y le dijeron que se movilizarían para llevar adelante un corte de vías. No recordó la hora de su llegada, pero explicó que fue desde Lomas de Zamora en tren hasta la estación Avellaneda, y al llegar bajó del andén del tren eléctrico, y vio el andén del otro lado, quizás el número uno, donde había más de cien personas. Continuó relatando que bajó del andén, y se dirigió a un local de Partido Obrero, que está ubicado en la calle Lebenshon, donde se empezó a reunir gente, aproximadamente doscientas personas, y es ahí donde vio un dispositivo policial importante; patrulleros, camionetas, oficiales de infantería y personas de civil. Cuando la marcha se dirigió hacia la estación, los trabajadores interpretaron que no era conveniente dirigirse hacia allí, ya que veían gente extraña. Es así que se movilizaron por el costado de la vía hacia la estación Yrigoyen. Fueron por una calle trasera, pero manifestó que se dieron cuenta de que no tenían salida, por lo que debieron dar una vuelta. Aclaró que en la totalidad de dicho trayecto los seguía la policía bonaerense. Expresó no recordar si había un orden en la distribución de las personas, aunque mencionó que él iba en el medio, pero que no supo acerca de los demás. Luego señaló que cruzaron el puente; agregando que por arriba de las vías avanzaba una patota que los seguía y que en un momento miró hacia la parte delantera de la columna y visualizó palos, cascotes, los que empezaron a serles arrojados a su grupo, por lo que se apresuró a ir delante de todo para escaparse, ya que temía si iba al final de la columna. Es allí que escuchó que había represión por parte de la policía que iba atrás de ellos. Aclaró que cree que era la policía bonaerense, asimismo, le pareció que hubo disparos de balas de goma. Es en dicho momento que se rompió la columna, y fueron hacia diversos puntos. El testigo explicó que fue para adelante a la calle Luján, más precisamente, con otras personas que no recordó, quedándose en la entrada de una empresa, a aproximadamente cincuenta metros de las vías. Todo ello lo efectuó, para evitar ser alcanzado por las piedras aunque una le pegó en su mano. En dicha circunstancia es que vio dos móviles de la Policía Federal. De allí bajaron dos agentes, dialogó con ellos y les explicó la situación, a lo que los agentes respondieron ubicándose sobre la calle Luján. En cuanto a la disposición de los móviles, respondió que los patrulleros quedaron entre la gente y las vías. Es allí que no llegaron a las vías. Continuó explicando que luego se alejaron más de una cuadra, llegando a una parrilla al paso, donde algunos trabajadores comieron y pidieron agua e hielo para los heridos. Indicó que a la parrilla habrán llegado unas 30 o 40 personas. Todo ello permitió la llegada de más trabajadores; unos ochenta específicamente, no recordando la hora. Aunque aclaró que pudo ser después del mediodía. A la estación, explicó que llegó después de las 10.30 horas. Luego agregó que buscó una forma de llegar a la estación para ir a la estación de Banfield, donde había dejado su auto. Cuando comenzó a irse escuchó que los trabajadores gritaron que se aproximaba la patota de la vía. Recordó que cuando pasó eso se encontraba en una esquina, no recordando en cual, pero sí recordando que no era la de la parrilla. Por otra parte, mencionó que toda la gente se encontraba dispersada, separados y no como una columna compacta. Cuando escuchó lo de la patota, vio a la gente que bajaba de la vía a toda velocidad, pasando entre medio de los patrulleros en la calle Luján, corriendo a toda velocidad hacia donde se encontraban ellos. Él decidió retroceder, mirando hacia la vía, pero yéndose asombrado por lo que sucedía. Del mismo modo, señaló que en ese momento también vio la formación de un cordón de veinte o treinta personas que buscaban evitar la llegada de los trabajadores ferroviarios, que eran alrededor de ochenta sujetos, más o menos. Según el deponente la intención del cordón era lograr que las mujeres y los más chicos pudiesen escapar de esa situación. Respondió que se dirigió a la calle Vélez Sarsfield, pero viendo lo que pasaba. Agregó que recordó una situación de como un silencio, escuchando sólo sonidos de vidrios rotos, golpes de palos y gritos de una persona, un hombre y explosiones. Acto seguido indicó que las explosiones se sucedían y superponían, ejemplificando, realizando un ruido con su boca, pero sin poder determinar la intensidad. Luego de ello, agregó que lo vio a Mariano acercándose a una esquina agarrándose el pecho, dándole la sensación de que se encontraba cansado, y ahí volvió a mirar y lo vio acercándose a una pared, para verlo nuevamente tirado. Continuó con su relato, diciendo que se acercó y vio la situación, donde había dos mujeres y un hombre y donde vio que lo están abanicando con un papel. Señaló que se notaba que le costaba respirar, con suspiros muy cortos, que no había sangre, que tenía un agujero muy pequeño en la remera, del tamaño de una lapicera "Bic". Luego, expresó que al levantar la remera vieron el agujero, del que no salía sangre. Es en ese momento que lo recostaron, y el declarante llamó al 911 solicitando una ambulancia. Por otra parte, manifestó que al rato llegó una ambulancia, enterándose luego de que no la había enviado la policía, sino que pasaba casualmente por allí. Luego de esto explicó que retiraron a Mariano Ferreyra. Posteriormente se fue caminando hacia el lado de la Capital Federal para el lado de la avenida Vélez Sarsfield, y se tomó con otras treinta personas un colectivo. En dicho viaje fue cuando recibió una llamada donde se les anunció la muerte de Ferreyra. Explica que no sabía que había otra persona en la ambulancia y que luego se enteró que era Elsa Rodríguez y lo que le había sucedido. Mencionó que posteriormente se enteró de lo sucedido a Nelson Aguirre y a Ariel Pintos, cuando arribó a la intersección de las avenidas Corrientes y Callao. Volviendo sobre las explosiones, no vio en ese momento a otra persona que haya sido lastimada. Posteriormente, acerca de la distancia más próxima en la que vio a los trabajadores que bajaban de la vía, dijo que aproximadamente eran cien metros. No recordó donde estaba ubicado Mariano Ferreyra, aunque recordó que una de las calles se llamaba Pedriel. Luego utilizando procedió a ubicar en la maqueta los conos, de acuerdo a lo relatado previamente. Continuó manifestando que se encontraba corriendo por la calle Lujan hasta Santa María, viendo luego, acercarse a los patrulleros por la calle Luján y se detuvo en dicha calle pero más adelante, donde él habló con los oficiales. Todo ello fue a la altura de la entrada de una empresa de camiones. Acto seguido, relató que se alejó desde ese lugar hasta la calle Santa Elena, lugar donde en una de sus esquinas creyó que se encontraba la citada parrilla. Es allí donde discutió terminar la actividad, caminando posteriormente con destino a la calle Vélez Sarsfield. Del mismo modo aclaró que estimó que cuando las personas comenzaron a bajar de la vía él se encontraba en la calle Pedriel, o pasando dicha calle, y en ese momento empezó a retroceder llegando a la intersección de las calles Luján y Pedriel, lugar donde vio a Mariano Ferreyra. Manifestó que vio es el último, cerca de la esquina, creyendo que la calle era Pedriel, aunque como era la primera vez que estaba en el lugar, no puede dar precisiones. Posteriormente explicó que cuando escuchó los disparos se encontraba en la esquina de Pedriel y Luján. Viendo luego a la ambulancia que venía por la calle Luján y se estacionó en la esquina de la intersección antes mencionada. En cuanto a los patrulleros, dijo que los vio, que estuvieron hasta el momento donde escucha "están bajando, están bajando". No recordó como estaban, no supo si se adelantaron o no, pero recordó que estaban. Asimismo ante una nueva pregunta señaló creer que estaban enfrentados o inclinados con sus frentes de cara a los manifestantes del Partido Obrero. Aclaró que las personas que venían pasaron por entre medio de los autos policiales. Se le preguntó si los compañeros fueron hacia las vías detrás de los agresores. Continuó su relato, explicando que algunos iban y venían pero no supo hasta dónde pudieron haber llegado. En referencia a la reacción de los móviles policiales, respondió que los vio pero no vio reacción alguna. No pudo recordar si en el momento en el que llegó la ambulancia estaban. En relación a si en la escena en la que vio a Mariano Ferreyra vio algún otro patrullero, respondió que vio a otros agentes dando vueltas por esa zona. También vio arriba de las vías a personal policial, pero aclaró que no hacían nada para detener las agresiones que recibía su grupo. Mencionó que son los que indicó cuando habló con los oficiales de policía. En cuanto a la cantidad determinó que eran tres o cuatro, uniformados. Sumó a esto la imposibilidad de determinar a que fuerza pertenecían. Continuó su exposición mencionando que tomó el colectivo con dirección a la avenida Corrientes con otras personas. Acto seguido, explicó que vio gente herida con cortes en la cabeza, además del Sr. Pintos. Respecto de cómo estaba vestida la gente que estaba arriba de las vías, respondió que había mucha gente vestida con ropas de trabajadores ferroviarios, entre ellos los que venían hacia él. Respecto de la presencia de periodistas señaló que vio dos personas, con una cámara de C5N y una cronista, con la que dialogó y le explicó lo que estaba sucediendo. Señaló que estaban desde que llegaron al lugar, que cuando se hizo la asamblea también estaban presentes, al igual que cuando se retiraron, es decir estuvieron todo el tiempo. Agregó ante una pregunta que al llamar al número 911 pidió que mandaran a la policía y una ambulancia. Aclaró que no es afiliado al P.O. y que el SITRAIC no está entre sus clientes. En cuanto a la presencia de personas arriba de las vías, expresó que estaba caminando distraído cuando de golpe vio una lluvia de piedras, no sabiendo qué motivó ese ataque. En cuanto a la asistencia técnica de trabajadores tercerizados, manifestó que realiza esa tarea hace bastante tiempo, no recuerda si les dijo o no a los trabajadores que cortar las vías constituye un delito. Manifestó que a las 11 o 12 horas no tenía prevista ninguna reunión en el Ministerio. Aclaró que hubo muchas asambleas que se hacían en Lomas, y que en el Ministerio de Trabajo le informaron que estaba bloqueado el ingreso de los tercerizados. Asimismo manifestó tener conocimiento que la Unión Ferroviaria y la Fraternidad no gestionaban mejoras para los trabajadores, aunque desconoce la existencia de actas que decían lo contrario. Tampoco se lo manifestaron sus asistidos. Agregó que no había otros abogados y que los intervinientes en la manifestación no le pidieron consejos durante su estancia en la sede del P.O. Respecto a la cantidad de manifestantes respondió que eran 250 personas aproximadamente. Desde las vías escuchó gritos e insultos, agregando que de su lado no vio gente tirando cosas. Ante una pregunta expresó que Diego Cardías, quien estaba en el grupo era su cliente, indicando que no lo vio portando un palo y que estaba vestido de ferroviario. Nuevamente aclaró que la gente de los movimientos sociales y trabajadores tercerizados, no llevaban palos o gomeras. Mientras que si tenían palos las personas que bajaban del terraplén. No vio en ese momento a gente tirando piedras. Expresó no conocer de donde salieron los palos, negando haber visto a alguien con un bolso negro de grandes dimensiones. Acto seguido, expresó que vio policías cuando estaba en la calle Luján a 50 ó 60 metros de la vía, mientras que no recuerda haberlos visto cuando iba por Bosch. Indicó haber tenido cerca de treinta audiencias a partir del 21 de julio, momento del corte, donde funcionarios dijeron que iban a darle una solución a los despidos. Recordó específicamente una reunión con Antonio Luna, y luego reuniones en el Ministerio de Trabajo, con funcionarios del área laboral y con empresas tercerizadas. Entre los funcionarios conocidos volvió a mencionar a la citada persona. Asimismo destacó no haber visto en el grupo ferroviario una persona con un arma de fuego en la mano. Se procedió a dar lectura del fragmento de la declaración de fs. 192 vta., renglón 9 al final, en especial a la reunión con el señor Luna, a lo que manifestó que no había planificada una reunión. Dejó en claro que firmó el acta, pero que no la leyó previamente. Acto seguido, reconoció como suya la firma. Agregó sobre el punto que le solicitó a la Dra. Caamaño suspender la declaración, pero esta no accedió y firmó sin leer porque estaba apurado. Indicó nuevamente que no había pactada una reunión, y que lo que estaba en la declaración no fue dicho en esos términos. Acto seguido, continuó su relato, señalando que vio que arrojaron piedras, pero que le contaron que los corrieron tres cuadras, pero no lo vio. Asimismo respecto de los tiradores y acerca de los disparos expresó que se lo contaron. En relación a las fechas de las reuniones con Luna, manifestó que fue a principios de agosto de dos mil diez, en la Secretaria de Transporte, que queda en el mismo edificio que el Ministerio de Economía.

Los dichos de Federico Manuel Lugo, quien comenzó su relato expresando que el día del hecho se concentró con otros manifestantes en un local del P.O. de Avellaneda para ir a la estación de tren para protestar con los tercerizados. Señaló que cerca de las 10 horas arribó al local mencionado, viendo luego gente de la Unión Ferroviaria en la estación lo que hizo que tomara otro camino por una calle paralela, cree que Bosch, y empezó junto a otros compañeros a marchar por allí. Del mismo modo, expresó que en un lugar vieron un hueco por donde podían subir a las vías. La gente del gremio los atacó a pedradas, por lo que recibió algunos impactos, también hubo policías que los agredieron, con balas de goma. En consecuencia manifestó que debieron alejarse de las vías por una calle que va hacia Vélez Sarsfield, porque eran un blanco fácil. Junto con otros retrocedió un par de cuadras y en una parrilla se detuvo para refrescarse y alimentarse. Continuó su relato expresando que en ese lugar realizó una asamblea con sus compañeros. Sumó a sus dichos que había dos patrulleros en la zona. Que se hizo la asamblea, donde se dieron cuenta que no podían continuar con la movilización, por lo que empezaron a retirarse para el lado de Vélez Sarsfield. Agregó que luego de dicho evento, escuchó que unos compañeros gritaban "están bajando" y vio a unas 100 o 130 personas que los perseguían en forma hostil. Como consecuencia dijo que formó junto a los otros manifestantes un pequeño cordón para garantizar que los compañeros más grandes lleguen a donde no hubiese ningún inconveniente. Luego, el cordón se desarmó por la agresión. Precisó que éste último estaba integrado por unos 15 ó 20 compañeros, los cuales junto con él recibieron varias pedradas. En ese instante relató que vio en el medio de la calle a una persona robusta, grande, con un arma que les estaba apuntando, como agachada o agazapada. Del mismo modo escuchó una explosión, de la cual pensó que eran balas de salva o de goma. Sin embargo, manifestó que fue el momento en el que vio a Nelson, quien gritó que le habían dado y que eran balas de plomo. Luego de los disparos indicó que volvieron para el lado de la vía y que cuando esta gente se les vino no pudo distinguir si los patrulleros estaban o no. Procedió con su relato indicando que los patrulleros volvieron luego de la agresión mencionada. Avanzó unos metros cuando se estaban yendo y después se juntó con compañeros y retomaron para Vélez Sarsfield. Estimó que al local de Avellaneda arribó a las 10.30 u 11, allí llegó solo, venía desde Banfield. Agregó que algunas de las personas que se encontraban frente a ellos estaban con uniformes de trabajo ferroviario, algunos grises y con señalizaciones, pero no recordó haber visto gente con otras ropas. Sumó a su relato que en el local de la calle Lebenshon se encontró con gente de su agrupación, de otras y trabajadores tercerizados. Que todos ellos reclamaban su reincorporación a planta permanente del ferrocarril. Asimismo agregó que convocaron manifestantes del P.O. para cortar las vías, pero que frente a la presencia del grupo de la estación, resolvieron seguir con la movilización hacia Constitución. Aclaró respecto de lo anterior que se resolvió antes de que partiera la movilización desde el local de Avellaneda. Acto seguido, calculó que desde su llegada al local tardaron una media hora para luego salir, que los que lo atacaron eran parte del mismo grupo de la estación. Sumó a su relato que desde que salieron, hasta el momento de la agresión habrán pasado 20 o 30 minutos. Agregó que entre los que trataron subir al terraplén no estaba él, pues la agresión lo impidió. Continuó su exposición relatando que en la ocasión mencionada eran un blanco fácil, pues venían las piedras de arriba y que como consecuencia de ello recibió impactos en las piernas y rodillas. Su grupo estaba integrado por unas 50 ó 60 personas. Se reunieron a unas dos cuadras de las vías. Hizo mención a que desde que partieron y llegaron a la parrilla habrán pasado unos 30 ó 40 minutos. Respecto de los patrulleros señaló que estaban en el lugar en el que empezaron a retroceder, estaban estacionados, cruzados en la calle. Indicó que los atacantes los triplicaban en número y que serían 100 o más personas, las cuales ocupaban toda la calle. Asimismo llegado un momento advirtió que bajaban de la vía, calculó media cuadra más allá de la esquina de la parrilla hacia Vélez Sarsfield. Por otra parte, respecto del cordón de seguridad no supo bien quiénes estaban además de él, aunque estimó que eran entre quince y veinte personas. Recordó que al lado de él estaba Mariano Ferreyra, aunque él se encontraba en la calle al momento del ataque. En otro orden de ideas, dijo que el cordón se desarticuló, es decir que la gente se corrió. Siguió su exposición recordando que tuvo que esquivar piedras y se corrió hacia un costado, aunque creyó no llegar a la vereda. Desde dicha posición él advirtió a la persona con el arma. Dijo que vio a quien disparó, más precisamente lo vio apuntando con un arma en posición agazapada. Lo vio en la mitad de la calle. Luego, escuchó a Nelson gritar que estaba herido y que las balas eran de plomo. Nelson estaba pocos metros detrás de él, un poco corrido hacia la vereda izquierda. Se situó espacialmente cerca de la esquina en la que habían hecho una pequeña asamblea antes de rumbear para Vélez Sarsfield. Manifestó no saber dónde estaba Mariano Ferreyra cuando fue herido, no lo vio en ese momento ni después. Dijo que luego del disparo el grupo de agresores se retiró corriendo, sin embargo, por la bronca avanzó unos pocos metros, en ese instante recordó que le tiraban palos, pero luego se detuvo y regresó hacia el lado de Vélez Sarsfield. Sumó a su relato que cuando avanzó hacia las vías no recordó si estaban los patrulleros. Siguió para el lado de Vélez Sarsfield con todos los compañeros. Señaló que al llegar a Vélez Sarsfield algunos compañeros lo anoticiaron de que había otros compañeros heridos. Aclaró que ellos se fueron en un colectivo, arriba del cual se enteró que Mariano estaba herido de gravedad. Fue ahí cuando bajaron del colectivo con otros compañeros y fueron al Hospital Argerich. Recordó que ese día no supo adonde había ido Nelson. Volvió luego a hacer mención que en poder del arma estaba un hombre robusto, grandote, y reparó que apuntaba agachado en dirección al lado en el que estaba el testigo. Indicó que se trataba de un arma de puño, que sostenía con la mano derecha. Recordó que vestía una remera oscura y que durante la asamblea estuvieron las cámaras de C5N. Creyó que eran por lo menos 2 personas, el camarógrafo y la periodista. Aclaró que ellos estaban en la misma esquina en la que estaban los mencionados. Acto seguido Lugo ubicó en la maqueta a los intervinientes en el incidente. De dicha manera, ubicó patrulleros en la calle Luján, cerca de la salida del Puente Bosch. Señaló la esquina en la que estaba la parrilla, la de Luján y Santa Elena. Indicó el lugar por el que venía la gente de la Unión Ferroviaria en la calle Luján, mientras que manifestó entender que el cordón lo formaron en Luján y Pedriel. El testigo expresó haber estado en Lujan y Pedriel, y el tirador frente a él. Detrás de él estaba Nelson. Refirió haber visto dos o tres patrulleros. Aclaró que antes de cruzar el puente ya había perdido al grupo del terraplén. Estimó que entre el puente y el lugar en el que intentaron subir habría una cuadra. Dijo no haber visto policías sobre las vías. Asimismo señaló haber escuchado estruendos que luego reconoció como disparos. Continuó mencionando que cuando formó el cordón recibió algunos piedrazos o botellazos. A su vez, agregó que estando en el cordón devolvió algunas piedras, aunque el cordón se había desorganizado. Su exposición continuó señalando que cuando los atacaron al querer subir al terraplén pudieron haber tirado alguna piedra, pero fue inútil pues los demás estaban arriba. Dijo que no llevaba bolso, ni nada. Mientras marchaban no vio a algún compañero llevando palos. No vio la utilización de gomeras. Manifestó haber declarado anteriormente ante una fiscal, ocasión en la que se le exhibieron videos, momento en el que no reconoció a nadie. Sumó que los que gritaban que bajaban eran compañeros de su grupo, pero no pudo precisar sus nombres. El apoyo a los tercerizados se resolvió en una asamblea, de la cual él no formó parte. Aclaró que el cordón se improvisó en el momento, que respondieron con piedras. Expuso que luego del ataque no los persiguieron, específicamente cuando se retiraron, después del disparo. En otro orden de ideas mencionó que comunicaron de la reunión en el Partido Obrero, el rumbo que iban a tomar los manifestantes. No supo de quién fue la decisión de subir al terraplén, no escuchó directivas. El expresó que decidió subir a las vías para acompañar al grupo, pero que hubo un solo episodio de subir a las vías. Sumó que cuando se detuvieron al terminar de salir del puente recompusieron el grupo. Expresó que no sabe quién hablaba por los tercerizados en la asamblea. Ahí fue cuando resolvió alejarse hacia Vélez Sarsfield. No sabe dónde estaba Mariano cuando intentaron subir a las vías, aunque dijo que la decisión de formar un cordón fue de ese momento; que alguien lo dijo y él fue a formarlo. En cuanto a la ubicación del tirador señaló que se encontraba en Pedriel y Luján, más específicamente hacia el lado de Santa Elena. Por otro lado, mencionó que luego avanzó hasta cerca de media cuadra de Luján entre Pedriel y Santa Elena. Dijo que de inmediato se detuvo y empezó a retroceder. Aclaró que cuando formaron el cordón él llevaba un palo, pero que otros compañeros también los tenían y fueron repartidos. Del mismo modo dijo no recordar quién repartió los palos, que no sabe quién era quien los llevaba. En cuanto a él dijo que tampoco recordaba qué hizo con el palo. Por otro lado, expuso que cuando se juntaron en el local del P.O. había chicos y no prestó atención si los acompañaron hasta el final. No vio ninguna ambulancia. Continuó su exposición mencionando que conoce Gustavo Mendieta y que no habló con él aquellos días. Aclaró también que habló el día anterior con Mendieta y que también hablaron con él ayer. Dijo no saber si había un médico. Por otro lado, mencionó un grupo de 50 ó 60, pero dijo no saber cuántos eran tercerizados. Continuó expresándose y manifestó no conocer cuántos policías había en los patrulleros, aunque pueden haber sido 10, pero aclara que no los contó. En otro orden de ideas dijo que no repartieron caños, ni gomeras, ni tuercas, ni piedras. Destacó saber lo que es una tumbera. Asimismo, en el ínterin entre que caminaron y el lugar de la reunión es que aparecieron los patrulleros, aunque no los vio llegar, y destacó que cuando los agredieron ya no estaban. Se le leyó un tramo de la declaración de fs. 2228. Así hizo mención que en el momento de la agresión vio fogonazos. También escuchó los estruendos simultáneamente. Luego dijo que tomaron palos cuando formaron el cordón. Sumó a su relato que en ningún momento supusieron que iban a ser agredidos a balazos por el otro grupo. Del mismo modo, estimó que estuvo a una distancia de 10 ó 15 metros de quien efectuó los disparos. Realizó luego una aclaración que en la fiscalía observó varios videos. Manifestó que ese día estaba vestido con remera blanca con un dibujo y bermudas. Luego se produjo la exhibición de los videos Sobre 2, Video disco 2, sam-0394.jpg, sam-0396.jpg, sam-0406.jpg, sam-0385.avi, sam-0386.avi, sam-0423.jpg, sam-0424.jpg, y el video del disco 32 del Canal C5N. El testigo se reconoció en una foto con la boca abierta y la mano extendida, y dijo que ello fue antes de marchar por Luján, mientras que alrededor suyo no reconoció a nadie. Dijo estar vestido con una remera blanca y bermudas y expresó creer que esa foto fue tomada cerca de las vías antes de marchar por Luján. No reconoció a nadie con remera negra, ni a otras personas que fueron exhibidas en la foto. Continuó su exposición mencionando que no recordaba que habían repartido palos con anterioridad a la formación del cordón. Se reconoció en otra foto. Manifestó reconocer a un compañero de Lanús que estaba al lado de él. Dijo que la imagen era posterior al episodio de las vías. Luego dijo que se reconoció en otra foto y pero no a otra persona. Continuando la exhibición de fotos señaló que no reconoció el lugar, ni a la gente que está en esa. Luego de proyectar los videos mencionados, comenzó con la descripción y estimó que los videos se tomaron luego de cruzar el puente Bosch. No se percató que había gente que había llegado a las vías, mientras que por otro lado, en los videos no se vio señaló que algunas de las personas eran de su grupo. Relató que en el video de C5N se ve caminando al grupo que baja de la vía. En cuanto a otra de las proyecciones reconoció el lugar, como la esquina en la que formaron el cordón. Manifestó no verse en el video, y dijo no saber si ese fue el momento en que se repartieron los palos. En cuanto al video de C5N y tal vez algunos otros, los haya visto cuando declaró ante la fiscalía de instrucción. La proyección de los videos se complementó con los siguientes: título 3, estación Avellaneda 4:40:34pm, oct. 20, 2010, largo 9 minutos 27 segundos, y manifestó que en ningún momento reconoció a alguien. En cuanto a la omisión de manifestar que habian subido al terraplén se pronunció diciendo que lo hizo porque en instrucción le formularon preguntas muy específicas y él respondió.

El testimonio de Emiliano Francisco Bonfiglio, comenzó su relato explicando que ese miércoles 20 de octubre de 2010 fue a reunirse en un local del P.O. a media cuadra de la vía, en Avellaneda. Señaló que es miembro del P.O. y que también había otras agrupaciones y movimientos sociales. Dijo que era para apoyar un reclamo de los tercerizados. Continuó mencionando que cuando se estaban reuniendo se asomaban dos o tres personas para ver qué estaban haciendo. Él tomó un bombo y decidieron movilizarse no hacia la vía, sino hacia otro lado. Luego fueron hacia la vía donde había un control de la Policía, empezaron a caminar por la calle Bosch. Manifestó que la policía caminaba al lado de ellos, como formando un cordón, mientras que sobre las vías los seguía un grupo de patoteros de la Unión Ferroviaria, cruzaron el Puente Bosch, luego de cruzar el puente vieron un agujero en la reja, donde intentaron subir a la vía. Sumó que subieron dos o tres compañeros hasta arriba de la vía, pero empezaron a llover piedras, mientras la policía bonaerense que venía caminando al lado de ellos efectuó disparos con balas de goma. Es así que de acuerdo al relato dijo que llegaron a la calle Luján y devolvieron algunas de las piedras. Expresó que la policía bonaerense les tiró balas de goma. Que vio a dos o tres patrulleros que llegaron a la calle Luján. Que compañeros de él les contaron a los policías lo que habían sufrido. Acoto seguido dijo que siguieron hasta una parrillita por la calle Luján, en dirección a Vélez Sarsfield y que logró ver a los dos patrulleros a 20 metros de la vía. Es así que explicó que hicieron una asamblea en el lugar y decidieron alejarse por la actitud de la patota que estaba arriba de las vías. En consecuencia, empezaron a caminar hacia Vélez Sarsfield, llevando la bandera delante de la columna donde él estaba; cruzaron Pedriel y a mitad de cuadra de esa calle escuchó gritos y alcanzó a ver a un grupo de gente corriendo, era la patota que había bajado de la vía. La patota ocupó todo el ancho de la calle. Él caminó hacia la esquina de Pedriel y vio que las mujeres y los niños empezaron a correr hacia la Av. Vélez Sarsfield. Manifestó que junto con otros compañeros armaron un cordón de seguridad para que los compañeros se vayan. Retrocedió para darle el bombo a una compañera y vio a Mariano tirado en el piso, en la esquina de Luján y Pedriel. Relató que una compañera se acercó para atenderlo pero vio que convulsionaba. Fue allí cuando se sumó al cordón de seguridad y vio a la patota que estaba ya casi donde estaban ellos. Agregó que en la patota pudo ver a un hombre que disparaba, con las piernas semidobladas, brazo extendido, que estaba vestido de civil. Calculó que lo que tenía en la mano era un arma. Describió que la patota luego retrocedió hacia la vía y que avanzaron hasta una cuadra antes de la vía. Es decir, la situó en la otra cuadra del puesto de choripan. Ahí dijo ver a dos patrulleros y que detrás de ellos se había ido la patota. Explicó que a él le dio la impresión de que los iban a emboscar dando la vuelta manzana. En consecuencia dijo que empezaron a caminar hacia la Av. Vélez Sarsfield, donde tomaron el colectivo 37 hacia la calle Corrientes. En dicho contexto explicó que fue en el viaje cuando se enteraron que había compañeros heridos. Creyó que al P.O. de Avellaneda habrá llegado a las 9.30. Agregó que los 2 ó 3 que los miraban cuando estaban en el local estaban vestidos de civil. Asimismo declaró que en la puerta del local estuvieron un rato largo, hasta las 11.30 ó 12. Específicamente desde que salieron hasta que cruzaron el puente contó 5 ó 6 cuadras, así que no debió haber sido mucho tiempo después del momento de partida, cuando intentaron subir a las vías por el agujero en las rejas, éste estaba justo después del puente. Se refirió a otra agrupación social que estaba ahí, es decir el M.T.R. como así indicó que había tercerizados en la columna. Tal vez serían unas 100 personas. En su descripción desde el inicio de la manifestación hizo saber que cuando caminaban paralelo a la vía en la provincia se veía a los de la Unión ferroviaria, pero que al cruzar ya no se los veía. Estimó que eran 60 ó 70 los de la Unión Ferroviaria, mientras que los patrulleros estaban a 20 metros de las vías, eran dos o tres, llegaron cuando ya estaban en Luján y Bosch, luego de las pedradas y las balas de goma. Prosiguió haciendo saber que los patrulleros permanecieron un rato estacionados, donde hay una placita o una rotonda en el medio quedando cruzados cortando la calle. Con más detalle dijo que estaban los dos de frente (trompa contra trompa). Del mismo modo, dijo que desde que se detuvieron en la parrilla y resolvieron desconcentrarse habrá transcurrido casi una hora. Siguió exponiendo y manifestó que la columna en la que estaba ocupaba media cuadra, pero que por otro lado, no pudo identificar a personas con las cuales caminaba cerca de él. Respecto del cordón de seguridad hizo mención a que su número oscilaba entre 15 y 20 personas. En el situó a Estaban, Marcelo, Lisandro, José y no recordó a más personas. Cuando él se sumó al cordón ya había visto a Mariano tirado en la esquina. Volviendo sobre el suceso mencionó que desde que dejó el bombo y se sumó al cordón recorrió unos 20 metros en dirección a la vía. El cordón se encontraba cruzando la calle, pero no en fila, era bastante desorganizado, tampoco era una fila uno al lado del otro. En cuanto a Mariano, refirió que lo vio sobre la vereda de la calle Luján, justo en la esquina, allí ahora hay un mural. Lo vio solo al principio y luego se acercó a asistirlo Charlie, un militante del P.O. que falleció hace unos meses. No recordó qué sonidos oyó, pero si que escuchó los gritos y después recordó haber visto a la patota corriendo. Especificó que él miraba hacia las vías y el que disparaba estaba ubicado sobre la calle, más cercano al cordón izquierdo. Él se ubicó sobre la calle en el cordón de seguridad. En cuanto al arma expresó que no era un arma larga. No pudo precisar con qué mano la tomaba. En otro orden de ideas, no recordó haber escuchado sonidos en ese momento. Sostuvo que la persona en cuestión era parte de la patota que fue corriendo. Estaban ocupando la calle a lo ancho. En cuanto a la persona que disparaba la describió como vestida de civil, tenía una remera oscura o algo así. No era alto, pero sí grandote. Recordó que en el otro grupo algunos tenían ropa de ferroviario y otros vestidos de civil. Aparte de dicha persona no vio a otro que estuviera armado, pero sí dijo ver gente que tiraba piedras. Señaló que volvió caminando, mirando hacia donde estaba la patota y la policía. Acto seguido mencionó que fueron para Vélez Sarsfield, que se tomaron el 37 y se retiraron. No vio ninguna ambulancia, ni otros heridos de bala, aunque sí lastimados por las piedras. Posteriormente, el testigo se puso delante de la maqueta y fue guiado por la fiscal para que dé sus explicaciones respecto de los movimientos en el lugar. Es así que explicó que venían por el Puente Bosch, que vio el agujero en la reja, intentaron subir y recibieron los piedrazos. Señaló la salida del Puente Bosch como el lugar en el que dispararon los policías con balas de goma. Luego procedió a ubicar a los patrulleros en una placita frente a la salida del Puente Bosch. Describió que la parrilla estaba en Luján y Santa Elena. Que empezaron a caminar hacia Vélez Sarsfield. Hizo mención a que cuando escuchó los gritos estaba a media cuadra antes de Río Limay. Retrocedió hasta Pedriel y Luján, y en ese lugar fue donde lo vio caído a Mariano Ferreyra. Respecto del cordón volvió a indicar que estaba ubicado unos metros después de la esquina, mientras que los ferroviarios estaban 20 metros más cerca de la vía. Él estaba en el cordón de seguridad más hacia la esquina. Del mismo modo señaló que quien disparaba estaba sobre Luján cerca de Pedriel y del lado de la vía, sobre el cordón izquierdo. Luego al efectuar una descripción del lugar y de la situación dijo que entre el comienzo del Puente Bosch y el terraplén debe haber unos 30 metros. Sumó a su relato que recibió piedrazos en la pierna. Por consiguiente para defenderse en el momento que la patota corría hacia ellos relató que junto a otros sacaron palos para defenderse de la agresión. En cuanto a estos últimos elementos manifestó que los palos se llevan en un bolso y en caso de que haya algo parecido a un ataque, se sacan los palos. Aunque aclaró que se les da uso defensivo, ya que cuando marchaban no llevaban palos. Estimó que 2 o 3 compañeros llegaron a subir a la vía. No vio gomeras. Asimismo la acción de la policía cuando les tiraron balas de goma, no fue respondida. Señaló que en Santa Elena y Luján podía ver las vías. Relató luego, que las columnas se arman con una bandera adelante. En cuanto a esta última era una bandera sostenida por dos compañeros, con un palo en cada extremo. No recordó más datos de la bandera, ni si la columna tenía algún orden. No vio gomeras en el lugar. Manifestó haber estado en poder de un palo para tocar el bombo. Expresó no recordar de dónde salieron los instrumentos musicales, ni los demás objetos, tampoco pudo recordar cuantos tercerizados habla. Luego de ello dijo conocer a Mendieta y no recordó si habló con él en esos días. No participó en ninguna otra manifestación. No vio otros elementos de agresión además de los palos, no vio caños, ni fierros. Se le hizo lectura de parte de su declaración de fs. 2232. Ante ello manifestó no poder precisar si escuchó los disparos.

El testimonio de Miguel Hugo Espeche, quien expresó que es de Esteban Echeverrla y que participaba de asambleas por los problemas de los tercerizados del Roca. Comenzó su relato señalando que se dirigió al local del P.O. en Avellaneda, alrededor de las 11, con otras organizaciones, como el M.T.R., Convergencia Socialista, P.T.S., Aníbal Verón y trabajadores tercerizados. Vio entre 7 u 8 personas que los observaban y notaron que había hostilidad. Calculó que eran como cincuenta personas las del otro grupo y aclaró que la geografía del lugar le era ajena. Así indicó que dieron una vuelta a la manzana para dirigirse hacia la calle paralela, hacia el lado de la siguiente estación, es decir Hipólito Yrigoyen, iban cantando, del lado izquierdo tenían gente de la policía federal, del otro de la policía bonaerense y arriba de las vías había gente. Calificó todo de forma muy hostil y agresiva. Hizo mención a que caminaron varias cuadras, cruzaron el puente y llegaron a la calle Luján. Luego vieron un hueco en el alambrado para subir a las vías. Sumó a sus dichos que fueron agredieron con muchísimas piedras, y como el terreno era muy empinado, recibió la primera pedrada en el costado izquierdo de la cabeza. En cuanto a dicha circunstancia dijo que tuvo muchos impactos de piedras en la cabeza y en el cuerpo. Le costó llegar abajo. Ahí fue cuando se desconcentraron, unos corriendo por un lado y otros por el otro. Luego de eso fue que decidieron desconcentrarse para el lado de la calle Vélez Sarsfield, estimando que caminaron unas 3 cuadras, decidieron retirarse y ello le fue comunicado a todos los que integraban la movilización. Acotó que se retiraron tranquilos pues ya habían recibido una paliza. En cuanto a las detonaciones, refirió haber escuchado varias, calcula que 4 ó 5. Creyó que se trataba de disparos de la bonaerense, de armas de fuego, de escopetas. No vio a nadie herido por esos disparos. Asimismo, cuando se reagruparon a 300 metros lo hicieron en una parrillita pequeña y resolvieron dispersarse. Dijo que en ese momento bebieron y comieron en esa parrilla. Estimó el horario como alrededor de las 13. Momentos después fue que escucharon voces varias que decían que se venía encima una patota, de un número de 70, sintió un impacto de piedra en el dedo índice de la mano derecha. Fue en ese instante que formaron un cordón de no más de 20 personas para que se alejaran las mujeres. En esas circunstancias devolvió varias de esas piedras y lograron avanzar hacia las vías porque algunos se iban corriendo. Calculó la distancia en unos 200 metros, desde el lugar de los hechos hasta la puerta de una fábrica. Aclaró que hasta ese momento no había visto personal policial. Les alertaron de que había disparos, no sabe bien quién fue. Dijo que advertían que eran balas de plomo las que tiraban. Por consiguiente se escondió detrás de un árbol. Fue ahí que entonces vio a 2 móviles policiales que estaban cerca de la puerta de la fábrica. Los patrulleros estaban haciendo un embudo. Sumó al relato que vio a una persona alta en posición de tiro a la altura del hombro, quien tenía una remera blanca. Calculó su edad en unos 40 años. Dijo que disparaba con el brazo extendido hacia el medio de la calle donde estaba el testigo. Luego de esta refriega comprobaron que había heridos entre su grupo. Vio a heridos de bala. En cuanto a ellos cree que uno se llamaba Pintos y tenía impactos en los muslos. Fue en dicho momento que se enteraron que habían sido alcanzados por las balas Mariano y Elsa. Luego dijo que cuando bajaron de las vías él a Mariano no lo vio más. Manifestó haberse enterado de las heridas de bala de Elsa y Mariano a varios metros del lugar de comisión de los hechos. Respecto de ello le contaron que habían parado una ambulancia y que los habían llevado a un hospital. Luego tomaron un colectivo para dirigirse al centro. Volviendo sobre el arma vista, dijo que era del tipo de una pistola o revólver. Se ubicó frente a la maqueta para dar explicaciones espaciales sobre el lugar de los hechos. Una vez frente a la misma, señaló la salida del puente del lado de las vías como el lugar en el que trataron de ascender. Aclaró que tuvieron una escolta de la bonaerense hasta luego de cruzado el puente del Riachuelo. Estimó que a la altura de Luján y Santa Elena estaba la parrilla. Aclaró que identificó el nombre de las calles sólo porque estaban ubicados en la maqueta. Él dijo haber llegado hasta una fábrica que estaba a media cuadra después de las vías, ahí había móviles policiales, haciendo un embudo, lo angosto hacia Santa Elena, por el medio de los patrulleros avanzaron los agresores. A la persona que señaló como el que apuntaba la vio en la puerta de la fábrica, mas hacia la izquierda. Estimó en no más de ocho a los que lograron subir a las vías, y agregó que ante las pedradas él utilizó una gomera en una o dos oportunidades. No recordó haber visto gente con otros elementos, ni un bolso con palos o fierros. Respecto al cordón, señaló que él junto con otros manifestantes estaban parados uno al lado de otro. El que estaba con el arma, tenía una remera o camisa blanca. Sumó a su relato que durante la manifestación no usó anteojos, porque eran para ver de cerca. Refirió que con anterioridad le tomaron declaración testimonial, cree que la fiscal, en esa oportunidad fue cuando le mostraron videos, no recordando si reconoció a alguien allí. Dijo que no volvieron, tomaron otro rumbo, cuando salen del local del P.O., tenían la intención de ir a las vías, vieron gente y entonces decidieron dar la vuelta. Expresó que en la asamblea de Luján y Santa Elena, fue todo muy breve y en esa ocasión se dijo que debían retirarse porque ya habían recibido una pedrada intensa. No recordó quien era el líder de los tercerizados, ni a alguien con un megáfono blanco. El dijo que se encontraba siempre al frente de su grupo, no pudo recordar si había tercerizados cerca de él. Sumó a sus dichos que cuando subieron a las vías fue porque vieron un boquete. Cuando subieron a las vías fue porque vieron una posibilidad de subir, pero había decisión de no subir, había temor y entonces querían retirarse. Luego manifestó que alguien alertó que estaban tirando con plomos. También hizo mención a que levantaron los proyectiles que les tiraron, dijo el deponente que tiró con piedras en la gomera. Mencionó que el lugar por donde subieron quedaba en el camino. En cuanto a la ubicación de las fuerzas de seguridad dijo que cuando fueron tenía a la policía federal y a la bonaerense a ambos lados. Cuando avanzaron luego de la agresión no sabe si corrieron. Si expresó que los del otro grupo se retiraron corriendo. Los siguieron para asegurarse que se retiraron todos. Vio golpes a una persona. Aclaró que fueron golpes repartidos entre dos personas. En Santa Elena y Luján estaba el cordón. Asimismo refirió que en Luján y Santa María del Buen Ayre, estaba el hombre con el arma. Se le leyó un tramo de su declaración de fs. 1741 vta. De esta forma, indicó que no recordaba lo leído. Memorizó una golpiza que recibió una persona con camisa blanca. Se le leyó un tramo en el que consta que se le exhibió un video de C5N, oportunidad en la que declaró que n reconocía a quien portaba el arma. Finalmente, ratificó que vio al tirador entre dos patrulleros.

La declaración de Arnaldo Esteban Duré Duarte, quien refirió haber sido víctima de los hechos en investigación. Sostuvo que era amigo de Ferreyra, con quien tenía un vínculo partidario. Dijo que le pidió que vaya a una manifestación de los tercerizados despedidos. Llegó a las 10 de la mañana a la estación Avellaneda. Luego fue al local del P.O. de la calle Lebensohn en Avellaneda. Vio que había mucha policía y uno o dos carros hidrantes. También vio una combi de la Policía Federal. Luego de ver eso fue que se volvieron al local. Indicó que les mostraron que en la esquina de la estación Avellaneda había unas 10 personas mirando hacia el local con mala cara. Por todo eso, decidieron hacer una nueva asamblea y poner en tela de juicio si se realizaba la actividad. Entre todos no eran más de 150 personas. Expresó que la actividad era, hasta donde sabe, porque él no era militante de Avellaneda, para la reincorporación de los tercerizados despedidos. La idea era marchar con la bandera preparada por Mariano, es así que detrás de ellos fueron caminando sin un rumbo fijo. Luego dio precisiones acerca de las personas presentes diciendo que había mucha gente ajena a la agrupación. Había una persona vestida de civil con aspecto de policía. Tiempo después, tomaron una calle que no conducía a ningún lado y siguieron por la calle paralela a las vías. Agregó que en el andén vio un grupo de personas que los agredieron en forma verbal. Posteriormente, explicó que siguieron en paralelo a las vías hasta el puente Bosch, pasaron el puente y en un momento, pasando el puente, expresó que vieron un portón que da acceso a las vías y subieron por allí. Aclaró que pudieron subir tres, pues les tiraron con las piedras de la vía. Subieron tres personas nomás, los demás no lo lograron, un compañero de Lanús, Mariano Ferreyra y él. Relató que en ese momento a él no lo alcanzó ninguna piedra, a Mariano sí una piedra le dio en la pierna, a un compañero le pegaron en la cabeza, a compañeras también les impactaron piedrazos. Agregó que al lado de una fábrica de ascensores se reorganizaron mientras les tiraban piedras desde la vía, ellos las devolvían. Continuó diciendo que dos oficiales de la policía que venían de la provincia les tiraban con escopetas, iban con boina y campera de la policía. Mencionó que después de esa acción habrán estado diez minutos en ese cordón y cesó la actividad mientras la otra gente seguía en el puente, tal vez estos hayan cortado las vías. Cuando subió a las vías notó que había un montón de personas, no menos de 80. De ahí fueron hacia una parrilla hacia Vélez Sarsfield donde se desconcentraron todos. Describió ese momento como de distensión, cada uno iba con su grupo político, haciendo su balance. Fijó la hora alrededor de las 12.30 o 13. Dijo que en ese momento apareció C5N, y estuvieron tal vez una media hora más. Relató así que el partido obrero se fue de esa actividad, y a pocos minutos, ya habían pasado la empresa Chevallier cuando escucharon gritos de compañeros tercerizados, armaron un cordón de seguridad, y ve gente corriendo que les tiraban muchas piedras. Sumó que venían de las vías del tren e iban hacia ellos, teniendo muchos de ellos ropa de ferroviarios, con una insignia luminosa en brazos y piernas. Su conducta fue refugiarse detrás de un árbol y ahí escuchó disparos, aunque pensó que era pirotecnia. Fueron varias detonaciones seguidas aclaró. Describió que cuando escuchó los impactos estaba en la esquina siguiente a donde estaba la parrilla, y que recibió el impacto de una piedra en la cara y lo afectó en su lucidez en ese momento. Destacó que ahí fue cuando escuchó las detonaciones y agregó haberse refugiado pensando que lo mismo hicieron los compañeros. En su opinión le pareció muy raro ese ruido. Dijo pensar que podría haber hecho algo más por Mariano. Asimismo agregó que cuando cesó seguían tirando piedras. Él recogió un par de esas piedras y salió a correrlos. Dijo haberse desplazado hasta un patrullero cruzado en la calle una media cuadra antes del puente, de las vías. Habló acerca de un empleado mercerizado, Ariel Pintos, quien se bajó los pantalones y le mostró una herida de bala a un policía. En su relato dijo que hasta ese momento no pensó que había armas de fuego. Como consecuencia de lo ocurrido dijo haber comenzado a increpar a la policía y ahí se dieron cuenta, al lado del patrullero, que faltaba Mariano. Manifestó tener la imagen que cuando Ariel Pintos muestra la pierna había un policía o dos. Agregó haberse visto el ojo en compota en un espejo que estaba en una empresa. Él estaba enojado porque tenía que dar un examen y estaba herido. Fue luego cuando alguien le contó que Mariano tenía un tiro en el estómago. Su relato siguió indicando que se fueron todos juntos hasta Vélez Sarsfield, la cortaron, un grupo un carril y otro el restante. Expresó que solo recordaba que le habían pegado a Mariano y mientas que no respecto de si había más heridos. Luego sumó que frenaron un colectivo y fueron hacia Callao y Corrientes. En cuanto al factor temporal dijo que desde los gritos de los tercerizados y la formación del cordón no pasaron dos minutos. El cordón mencionado dijo que ocupaba el ancho de la calle con autos estacionados. Mientras que respecto del grupo agresor lo describió con vestimenta de ferroviario, eran más de cien personas. Agregó que llevaban piedras y botellas, más de eso no llegó a distinguir, como consecuencia de la lluvia de piedras, la cual era muy nutrida. En su exposición aclaró que el patrullero al que refirió, y al que Pintos le mostraba la herida, estaba cruzando la calle hacia el lado de las vías. En cuanto al momento en el que subieron a las vías dijo que no intervino la policía, no recordó haberla visto. Dijo que en el momento en el que subieron al colectivo una compañera le dio la mochila de Mariano, estaba todo muy tenso. Sumó que unos compañeros fueron en taxi al Hospital Argerich y él fue con ellos, allí fue cuando se enteró que Mariano estaba siendo atendido. Acto seguido, expresó que revisaron la herida de la cara y al salir de la sala de rayos, vio a sus compañeros llorando. En otro tramo de su declaración dijo que cuando subió a las vías utilizó una gomera que había llevado de su casa. No vio otro tipo de armas que no fueran palos o gomeras. Agregó que con otros compañeros, armaron un cordón "flaquito" y venía hacia él, un malón tirando piedras. Expresó no saber si en cada bolsillo llevaban una piedra. Mientras que acerca de la cantidad de botellas no puede determinar cuántas fueron, esas volaban. Opinó que el balance fue hablar de lo que había sucedido, como fue la actividad, al tiempo que manifestó desconocer si alguien del grupo opuesto fue herido. Respondió a preguntas acerca de la intención con la que intentaron subir a las vías, diciendo que no sabía, que no hubo intención de algo concreto, vieron la oportunidad, lo hicieron y como respuesta los recibieron con muchas piedras. Ante la lectura de la fs. 1087, por falta de recuerdo; manifestó no recordar lo leído. Se leyó un tramo de lo existente en fs. 1087 vta., a lo que refirió que cuando vio con los demás la oportunidad, subieron, sin recordar lo que declaró, ya que había sido dos años atrás, siendo muy traumático como consecuencia de la cercanía con el episodio.

Ante la exhibición de la declaración manifestó reconocer su firma y haber leído lo que firmó.

El testimonio de María Wenceslada Villalba, quien sostuvo que el día del hecho tenían una cita a las 9.30 en el local de Avellaneda, para acompañar a ferroviarios que habían sido despedidos. Manifestó la intención de hacer un corte de vía para pedir su reincorporación y pase a planta. Dijo que estaban en el lugar también los ferroviarios, mientras que luego fueron arribando sus compañeros. Como circunstancia temporal indicó que tardó en salir del local de la calle Lebenshon. Luego dijo que vieron a unas 3 personas que miraban hacia la multitud, y luego llegaron dos patrulleros que se atravesaron en la calle. Volvió a destacar que por varios factores se demoraron en salir. Expresó que también se acercó gente del M.T.R. para apoyarlos, recalcando que se demoró mucho, mientras se entretenían tomando mate y charlando. En cuanto al lugar de origen, manifiesta ser de Florencio Várela, explicando que una compañera de Várela se había retrasado, llegando esta última al lugar en tren, quien le manifestó que el clima no era bueno, que había mucha policía. Sumó que Lisandro Martínez y Eduardo Belliboni dijeron que no iban a ir por el lado por el que estaba previsto. De dicha forma pusieron la bandera de arrastre, mientras caminaban y cantaban. Indicó que detrás del grupo iban las personas más grandes. En cuanto a ella, llevaba un banderín con dos cañitas y como había gente que los provocaba desde arriba de las vías intentaron tomar camino por otro lado. Expresó que caminaban escoltados por la policía, agregando que en el terraplén estaban los ferroviarios con sus banderas entonando cánticos contra ellos. Respecto de su grupo expresó que desde abajo respondía. Que luego se encontraron con un espacio por el que podían subir al terraplén. Refirió que trató de subir y sintió un ruido como de forajidos, como de una jauría de perros que venía por las vías, procediendo a taparse con la bandera y retroceder. En dicho escenario aclaró haber visto a una persona flaquita que no estaba vestida de ferroviario, pero luego aparecieron muchos más y la policía. Sumó a su relato que les tiraban piedras, una de las cuales les pegó en la panza. En dicho contexto, llegó hasta la mitad de la calle siendo que las piedras les llegaban hasta los pies. En ese momento citó que trató de conectar el megáfono que llevaba una compañera, sin perder de vista que había policías que tiraban balas de goma. Acto seguido, le gritó a Chiquito y forcejeó con la policía, tras eso corrió. Dijo haberse asustado pensando que la iban a lastimar o a matar. Luego de ello, empezaron a aparecer los compañeros, algunos ensangrentados como Elsa, que le habían pegado con una piedra en la mano. Dijo haber acompañado a Nancy, quien tenía un corte en la frente., para posteriormente ubicarse luego en una parrillita en la que pidieron hielo y gaseosas. Relató haber estado muy indignada por lo sucedido. Sumó a sus dichos que luego al lugar llegaron medios de prensa. Dijo que ella junto con otras personas trató de determinar qué hacer luego de la agresión, pero aclaró no haber participado de las deliberaciones. Retomando parte de su relato previo, dijo haber visto a dos patrulleros y a unos ferroviarios que bajaban del terraplén. Que ella tomó los banderines, los envolvió y se los dio a sus compañeros. A continuación indicó que pusieron la bandera de arrastre para marchar, cuando compañeros del M.T.R. gritaban que los del P.O. no se retiraran. Luego sumó que le dieron la orden a ella de que se fuera, y lo hizo junto a Elsa, Nancy y otros compañeros. Relató que sentía bullicio detrás de ella, que no iban ordenadamente. Contó que en la esquina, cuando se terminaba el cordón de la vereda, saltó un charquito y luego de dar tres pasos, el joven que iba al lado de ella dijo "se resbaló Elsa". Dijo que se dio vuelta y le dijo a Elsa que por una pedrada en la mano no se podía caer. Contó haberla mirado y haberle visto los ojos cerrados, mientras que cuando la tomó de la pera para darle una bofetada, le observó en la sien un pedazo de carne que bailaba. Notó que eso era hondo, que no era una bala de goma. Expresó que venía saliendo un hilito de sangre, como consecuencia gritó que se escondieran, que los querían matar. Luego dijo que pararon un auto blanco que no los quiso llevar. Ubicó en su relato que pedía a gritos una ambulancia, que la habían matado a Elsa, que tenían que llevarla a algún lado. Recordó que a su derecha, cuando corría, vio un chico que tenía sangre en una pierna. Agregó que también vio a otro joven de Berazategui cojeando, que en la esquina también vio a un grupo de compañeros llorando y gritando. Enunció que la habían matado a Elsa y que necesitaba un celular. Dijo que fue en ese instante cuando lo vio a Mariano tirado contra la pared. Ahí pidió a otro que llamara por teléfono. Respecto del hecho expresó haberle mirado la cabeza como había hecho con Elsa, a lo que agregó que tenía una pierna estirada, otra arrollada y se había hecho pis. En consecuencia sumó que intentó bajarle la cabeza, estirarle la pierna. Describió que tenía los ojos abiertos grandes, pero no hablaba, no tenía nada de fuerza. Luego pidió que la ayudaran para socorrer a Mariano, le sacaron la mochila y lo acostaron. Pidió que fuera una ambulancia. Prosiguió su relato diciendo que intentó ayudar a Mariano. Dijo que lo acostó en el suelo y no estaba segura si alguien había ido a buscar ayuda o no. Esperó que fuera alguna ambulancia, mientras los compañeros lloraban. Dijo que les pedía a los compañeros que lo dejaran tranquilos. Al tiempo relató que llegó una ambulancia y se bajó un hombre de ambo verde, le pidió que lo atendieran, a lo que le dijeron que estaba llena la ambulancia. En ese instante dijo haber visto a Elsa y a Nelson en un costado. Así manifestó que le dijo a Nelson que iban a llevar sentado a Mariano. Lo subieron con los pies para adelante. Dijo haber permanecido en el lugar mientras se alejó la ambulancia. En ese instante expresó que una persona de la empresa Chevallier se acercó para decirle que habían llamado la ambulancia. Dicha ambulancia llegó instantes después, pero le informaron que ya no era necesaria. Relató que se subieron a un colectivo y se alejaron del lugar. En cuanto a las opiniones relató que algunos querían ir al hospital y otros decían de avisarle a la familia. Habló acerca de una persona de nombre Julio, que es Lisandro Martínez quien les avisó que Mariano había muerto y ahí se produjo un descontrol. Calculó que llegaron al local a las 9.30, mientras que no sabe a qué hora salieron, pues no tenía celular porque se lo habían robado y no usa reloj, de esta forma no pudo precisar horario, ni calles. Señaló que al salir del local, dieron la vuelta a la manzana, cruzaron un puentecito, mientras cantaban, hasta que se encontraron con una puertita por la que podían subir al terraplén. Cuando se alejaron de la vía, calculó que habrán estado a dos cuadras de los rieles. En el tiempo que estuvo en la parrillita, al rato, mientras estaban reunidos deliberando, mencionó haber visto a dos patrulleros atravesados y gente de ropa gris, que estimó eran ferroviarios. Le dijo a Chiquito Belliboni que había visto bajar a ferroviarios y pensó que iban a comer. No vio llegar a los patrulleros. Afirmó que los patrulleros estaban más cerca de las vías que del lugar en el que estaba la testigo y sus compañeros. Refirió que caminaban con ellos los policías, arriba, en las vías, se veía a ferroviarios, ahí no vio personal policial. Señaló que al intentar subir al terraplén notó que además del malón de ferroviarios, había personal de la Policía Federal. Tiempo después mencionó que se puso contra una chapa y un árbol, llegó un grupo grande arrojando piedras y por eso bajó. Describió haber visto a un flaquito, a un policía y después llegó el malón. Respecto del policía realizo una descripción explicando que vestía una chaqueta con la inscripción P.F.A., que estaba uniformado. Con referencia al momento en que cayó Elsa indicó que estaban alejándose en la esquina de la cuadra siguiente en la que estaba la parrilla. Calculó que fue en la esquina siguiente a la parrillita. Dijo haber corrido para atrás y Mariano estaba contra una pared. Agregó que la gente que los agredía y donde se sentía el bullicio estaba más adelante. En cuanto a Belliboni refirió que este último hacía gestos de que se alejara. Expresó que no llegó a estar en el lugar en que se escuchaba un gran bullicio, que no estaba armada, ni tenía una gomera. Manifestó que Elsa Rodríguez tampoco estaba armada. Relató que mientras estaba sentada en una vidriera y paró una ambulancia no vio a ningún funcionario policial. En cuanto a la estimación temporal desarrolló que desde ese momento hasta que tomaron el colectivo no pudo calcular el tiempo que tardaron. Mientras que cuando quisieron subir al terraplén, la ella caminaba con un banderín que le tapaba la cara. Aclaró que no vio a ningún compañero, solamente a Oscar que quería subir. Dijo que luego escuchó gritos de gente que venía por la vía. Se tapó la cara para no recibir pedradas. Asimismo aclaró que llevaba la bandera y pretendía subir a "plantar" la bandera. En cuanto a la ubicación espacial, manifestó que arriba del terraplén, primero vio a uno, luego a 3 más y luego a muchos, unos 40 ó 50 individuos, ahí vio al policía al que hizo referencia. Describió a las pedradas como una lluvia. Expresó no devolver esas piedras a sus agresores porque debía cubrirse. Relató que solo vio a su compañera del megáfono, el que se le había desconectado. En cuanto a la bandera de arrastre señaló que decía basta de despidos, no queremos tercerizados, pase a planta permanente. Dicha bandera de arrastre era una que no tenía un palo que la sostuviese, sino que era llevada con las manos. En otro orden de ideas, manifestó conocer que los que gritaban "no se vayan los del P.O." eran del M.T.R. y lo supo porque habían llegado antes de salir del local. Sumó a su relato que mientras ella se alejaba, el grupo del M.T.R. se había quedado, estimando que eran unos 20 que permanecieron allí tomando mate. Dicho grupo tardó más en retirarse. Siguió su exposición diciendo que el M.T.R. pidió que no se retiraran porque bajaban los ferroviarios de la vía, así los varones del P.O. regresaron con la bandera de arrastre para protegerlos. Manifestó que no escuchó detonaciones de armas de fuego. Debido a que había mucho bullicio por eso no escuchó el disparo que hirió a Elsa. Agregó que no vio a ningún tirador, ni a nadie que portase armas. En cuanto a su desempeño personal hizo mención a que se dedica a cuidar enfermos y tiene conocimientos muy básicos de primeros auxilios.

El testimonio de Julio César Benitez, quien manifestó que es sargento de la Policía Bonaerense y cumplía funciones en la DDI de Lomas de Zamora, con asiento en Avellaneda. Expresó que en su lugar de trabajo recibieron un llamado del 911, por el área de operaciones y fue recepcionado por la comisario Dávalos, él se encargó de judicializarlo. Tomó declaración testimonial al comisario Bobadilla. Relató que no supo si la denuncia se hizo a través de Policía Federal o Policía Bonaerense. Hizo mención a que se tomo conocimiento de la existencia de la denuncia que recibió la comisario Dávalos que fue quien lo designó a él para judicializar el tema. En cuanto a su tarea detalló cada uno de los pasos, así mencionó que realizó un decreto de inicio, y le tomó declaración al jefe de grupo y lo elevó a la fiscalía interviniente. En cuanto a la comisario Dávalos dijo que es la Jefa de Judiciales, sin conocer con quien se comunicó ella. Agregó que dejó constancia con quien había hablado, un señor preventor. Ello lo hizo la persona que mantuvo comunicación. No supo la hora a la que la comisario Dávalos tomó contacto, pero sí recordó que fue en el mismo día. Señaló que el principal Bobadilla fue quien realizó las tareas de investigación. De acuerdo a ello, dijo que debió certificar domicilio y obtener placas fotográficas respecto si la persona mencionada en el llamado se correspondía con los datos aportados. No recordó el día de la declaración precisiones sobre la denuncia. Luego mencionó que leyó una copia del 911 y posteriormente manifestó haber recibido las directivas de la comisario Dávalos. Respecto de las tareas encomendadas a Bobadilla expresó que las realizó el mismo día. Fueron por correo interno. Continuó su relato manifestando que hubo un segundo expediente para ampliar; desconoció si luego hubo más ampliaciones. Respecto del segundo expediente explicó que se pidió ampliar las placas fotográficas, en particular aquellas que no se habían podido realizar por problemas de horario. Sumó a sus dichos, que los pedidos los realizó el juzgado interviniente. Manifestó que Bobadilla fue asignado a ambos expedientes. Luego procedió a realizar un relato acerca de los expedientes. Con respecto al primer expediente, dijo haberlo judicializado el mismo día. Expresó que Bobadilla tenía dos suboficiales a cargo para realizar sus tareas. Estimó que eran las personas que trabajaban habitualmente con él. El único que declaró por ese tema fue Bobadilla. Asimismo, agregó que nunca recibió la grabación del 911 porque no es la función de ellos recibirla. Recordó que Dávalos le había solicitado procurarse el número de la Comisaría que había intervenido, hablando luego con el Juzgado. Con respecto al segundo expediente manifestó que se realizó al día siguiente o al otro día. Dijo que se lo designó secretario. Posteriormente, realizó una descripción pormenorizada de la estructura y manifestó que el área de operaciones de su dependencia recibió los 911 y se designó al área de judiciales, donde la comisario Dávalos designó, como es habitual, a los efectivos que trabajan en el área. En cuanto al Juzgado interviniente, manifestó que nunca lo supo con precisión, pero sí recuerda que era un juzgado de capital. Las directivas del juzgado las recibió la comisario Dávalos. Entre otras cuestiones, manifestó no saber a qué mail se hizo el envío. En cuanto al procedimiento usual, dijo que todo se eleva en el expediente, quedando solamente registro de la denuncia en el libro de ingresos, pero aclarando que lo demás se eleva. Asimismo aclaro, que se pueden elevar resultados por separado, como actuaciones complementarias. Por otro lado, luego de las declaraciones de Dávalos y Bobadilla expresó que no recuerda si acompañó a Bobadilla a las tareas de inteligencia. No recordó cómo recibió la información Bobadilla. Dijo que más allá de lo que está en el acta no recordó otro dato. Aclaró que las diligencias de dicho tipo se hacen con un móvil no identificado, pues es con este tipo de vehículos, que trabajan los grupos operativos. A continuación se le exhibieron las fotos de una casa de fs. 859. A ello, expresó, ante la vista de éstas, que recordó la fachada porque en dicha diligencia él fue el encargado de compaginarla. Sin embargo, aclaró que él no recuerda si estuvo en el domicilio. Tampoco recordó que haya habido fotos de posibles "Harrys", como así tampoco el nombre.

La declaración de Mónica Dávalos, quien manifestó que cumple funciones en el área de la DDI de Lomas de Zamora, que se desempeñaba como abogada y ocupándose de expedientes, causas y oficios judiciales. Respecto al día 20 de octubre de 2010 señaló que recibieron un llamado por la línea 911, y le fue ordenado que lo judicialice. En consecuencia, de acuerdo al procedimiento, notificó a la fiscalía de Avellaneda donde la derivaron a la Capital. Expresó no recordar si esto se había originado en el 911 de Capital o de provincia. Recibió un parte escrito. Le fue exhibido el parte obrante a fs. 65, reconociendo luego de una lectura expresa, que no se encontraba firmado por ella, cuando habitualmente lo hace. Indicó además, que no sabe por qué si dice Policía Federal, lo derivaron a una repartición de provincia. No obstante ello, aclaró que dicho parte se lo derivó el jefe de operaciones, el comisario Ortega. Acto seguido, manifestó que es raro que reciba este tipo de partes de la Policía Federal. En cuanto a la comunicación dijo que se la transmitieron por escrito por Internet, se imprimió y llegó a ella. Continuó su exposición manifestando no conocer a Mónica Giose, ni a Hernández, quienes de acuerdo a lo exhibido firmaron ese parte. Acto seguido, se le exhibió otro parte, obrante a fs. 312. Estimó que es un documento diferente al anterior. Nuevamente manifestó acerca del procedimiento que a ella le ingresó a su dependencia por fax. En consecuencia, cuando recibieron el parte habló con la doctora Juan que es fiscal adjunta de Avellaneda y le recomendó hablar con la Capital Federal. Luego dijo que tuvo que hablar con un doctor de la U.F.I. Posteriormente, llamó a la Policía Federal para confirmar el número de Capital Federal al que tenía que llamar. Expresó que todo lo dicho se habló el 20 de octubre. En cuanto a lo dialogado señaló que habló con un hombre, quien le pidió chequear un domicilio, cree en Florencio Varela. Luego dijo que cuando fue el personal había mucha gente. Respecto de ello expresó haber encomendado las tareas a Bobadilla y a Julio Benítez, quienes fueron juntos al domicilio en cuestión. Respecto de las órdenes que le dieron desde la fiscalía, dijo que las mismas tienen que estar por escrito y ella es quien las firma. Respecto de las órdenes recibidas recordó que eran las de chequear un domicilio en Quilmes o en Berazategui. Manifestó recordar luego de leer, que se hacía referencia a un barra brava. Se le exhibieron las fs. 66, 67 y 68. En relación a ello dijo que cuando se mencionó tareas investigativas, quiso decir sacar fotos, entre otras cosas. La expresión tarea investigativa es amplia. Asimismo dijo no saber qué es lo que determinó Bobadilla. El último mencionado hizo sus tareas y cree que elevaron todo al día siguiente. Agregó que pidieron investigaciones ampliatorias. Continuando con su relato expresó que respecto del teléfono celular invocado a fs. 65 no le pidieron esa noche que realizara investigaciones. Luego se le exhibió el oficio que obra a fs. 862. Expresó que ese oficio lo realizó ella. Agregó que comúnmente se piden llamadas anteriores o posteriores. Sostuvo que se pueden hacer esas tareas más allá de lo que pida un juez. Sumó a su exposición que el fiscal le pidió tareas investigativas, en ese sentido realizó esas diligencias. Agregó que es usual que se trate de una expresión muy amplia. Sobre las medidas a seguir, explicó que lo manejó un oficial llamado Sánchez. Respecto de lo consignado a fs. 857, explicó que las medidas que se solicitaron por Domínguez se expresaron por vía telefónica a Sánchez. Estimó que Domínguez siempre les demandó realizar tareas investigativas. Aclaró que ese día habló con la Dra. Marcela Juan que es fiscal adjunta de Avellaneda quien le indicó que se manejara con la Fiscalía de Capital. En consecuencia, destacó que se manejó directamente con la fiscalía de la capital por indicación de la fiscal adj unta.

El testimonio de Heber Guido Bobadilla, quien expresó que es oficial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y desempeñó funciones en la DDI de Lomas de Zamora - Avellaneda, con el cargo de Oficial Principal. En cuanto a los hechos motivantes de su declaración relató que el 20 y 21 de octubre de 2010 se recibió un llamado del 911, donde le solicitaron trasladarse a la zona de Quilmes para determinar la existencia de un domicilio. En consecuencia mencionó que se dirigió al lugar y realizó tareas sobre ese domicilio que es en la zona de Quilmes. No recordó si se le dio la referencia de un nombre o un apodo. La función asignada era corroborar que existía un domicilio conforme fue informado en el 911. Se cumplimentó la lectura de fs. 69/70 y 858. Expresó que una vez realizada la diligencia, las actuaciones se elevaron. Además de lo expuesto no recordó si tomó fotografías, agregando que si las sacó deberían estar en el expediente. Tampoco recordó cuántas veces concurrió al lugar, pero estimó que fue una sola vez que acudió allí. En cuanto a la modalidad de la realización de las diligencias, supuso que se consultó el sistema informático y se consultó qué personas podían corresponder a ese domicilio. Se estableció una plana, se determinó que personas vivían allí. Agregó no recordar si además extrajo números telefónicos. A continuación se le exhibió al testigo sus declaraciones de fs. 858 y 69/70. Acto seguido reconoció su firma el testigo en ambas piezas procesales. Continuó su relato señalando que estaba en el grupo de retén y le dio las órdenes el comisario Ortega que era jefe de operaciones. Dijo haber ido con el sargento Espinosa y otro efectivo volante. Dijo que puede ser que lo haya acompañado el oficial Benítez. En cuanto a la diligencia expresó que se hizo después de las 5 de la tarde. Mencionó que ese domicilio estaba en el área de la DDI de Quilmes, fuera de su jurisdicción. Tampoco recordó cómo llegó a esa vivienda, pero generalmente se consultan con los vecinos los datos. En cuanto a su trabajo dijo que es personal de la DDI y trabajan de civil, no con uniforme. Sin embargo, aclaró que la gente se daba a conocer como policía y así recibió comentarios de los vecinos. No recordó si esa era una zona muy concurrida, considerando que se trataba de un barrio normal del conurbano bonaerense. Agregó que para la realización le fueron dando datos que les permitió llegar hasta ahí. Finalmente, consultó una red informativa que da cuenta de quiénes vivían en ese lugar. Consultó junto a otro compañero el telexplorer para dar con esa persona. Aclaró que se puede dar con ese dato si pone la información de calle y altura. Luego se dio lectura a un tramo del acta de fs. 69. Dijo que el despacho referido es el brindado por el 911. A continuación, ratificó los dichos del acta. En cuanto a las fotografías, indicó que puede ser que no haya obtenido vistas fotográficas porque era de noche, pero no lo pudo asegurar con exactitud. Posteriormente se le leyó un tramo de la declaración de fs. 858. Es de esta forma que manifestó que respecto del tumulto al que se alude en esa declaración, era por un grupo de 5 ó 6 personas. A continuación se le exhibieron las fotografías de fs. 857/859 y reconoció su firma, pues es él quien las tomó. Ante una nueva pregunta manifestó que se identificó como policía ante los vecinos. En cuanto a la utilización del término encubierto dijo que lo uso porque no fue con uniforme, ni con un patrullero. Ante nuevas preguntas expresó que respecto de quién le informó por la casa y respecto de quién le dio el dato del número de ID de Harry, no lo recordaba. Dijo que si no estaba en su declaración testimonial no lo podía recordar. Para él fue una simple diligencia, que además excedía su jurisdicción pues estaba en Quilmes. Respecto del sargento Espinosa dijo que se llama Eduardo Gabriel. Se le preguntó acerca de un testigo a lo que respondió que le ofreció las condiciones de declarar como testigo de identidad reservada. Estimó que es factible que Benitez lo haya acompañado a él en el móvil, pero no recordó si bajó en ese momento. En cuanto al nombre Harry, expresó que el único Harry de la zona es el que ellos averiguaron.

La declaración de Bruno Soria, quien sostuvo que era inspector de la Policía Federal, y agregó que se ocupó de secuestrar una ambulancia y algún que otro elemento que estaba dentro de esa, labrando un acta en presencia de dos testigos. Se le exhibieron las actas de fs. 103 y 113. En consecuencia, reconoció su firma y se le hizo lectura de un tramo del texto. Respecto del acta de fs. 113, expresó que se refiere a la incautación de un fragmento de proyectil. En cuanto a la ambulancia, manifestó que secuestró prendas de vestir.

El testimonio de Sergio de Jesús Dominguez, quien indicó que se desempeña como Inspector desde hace un mes. Manifestó que en octubre de 2010 revistaba en la comisaría 30 como jefe de servicio externo. El 20 de octubre de 2010 señaló que se encontraba de guardia de 12 a 18. Por otro lado, manifestó que tomo la guardia a las 12 y le informaron que había incidentes a la altura del Puente Bosch en Luján y Algarrobo, por lo cual se dirigió al lugar. Dijo que el operativo estaba a cargo del subcomisario Garay. Agregó que estaba un grupo de ferroviarios en las vías y un grupo del Polo Obrero a cierta distancia. Luego de unos minutos descendieron los ferroviarios y los pasaron corriendo. Hizo mención a que tenían sólo dos móviles y no pudieron impedirlo. Relató que los pasaron y se enfrentaron con el otro grupo, a unos doscientos metros de donde estaban. Señaló que luego volvió el grupo de ferroviarios hacia las vías. Calificó el momento como de mucho griterío y confusión. Es así que supo de la existencia de heridos por lo que pidió que concurriera una ambulancia. Continuó su relato señalando que un periodista de C5N le dijo que había heridos de bala. En consecuencia, a medida que se fue acercando fue preguntando qué había pasado, y un tal Espeche le comunicó cómo un ferroviario había disparado. Luego llegó al lugar más personal policial. Empezó a observar vehículos rotos. Instantes después le avisaron que había una vaina en una esquina y se acercaron para secuestrar vainas. Estimó que llegó a esa esquina por Santa María. Dijo que lo secundaba el agente Pablo Donato. Que al llegar al lugar se detuvo en la calle Luján, más precisamente a 30 ó 40 metros de la calle Algarrobo. Dijo que cuando llegó ya estaba el móvil del subcomisario. En cuanto a la descripción de los móviles dijo que el móvil 200 se detuvo junto con el de él que era el 100. Sumó que otro móvil estaba cerca de la calle Algarrobo, casi en la esquina. Distinguió a los ferroviarios por su vestimenta, como un mameluco de mecánico. De acuerdo a su estimación los ferroviarios serían un grupo de 150 personas. Cuando él llegó estaban arriba de las vías. Aunque expresó no saber bien si estaban sobre las vías o al costado de éstas. Con respecto al grupo del Partido Obrero refirió que estarían a poco más de dos cuadras y eran poco más de 60 personas. Aclaró que ambos bandos emitían cánticos. Sumó a sus dichos que cuando llegó la situación estaba calma. En otro orden de ideas dijo que el subcomisario Garay le indicó que se mantuviera en observación. Al llegar supuso que había habido un enfrentamiento y que se habían separado cuando llegaron los móviles. Señaló que sabía que había un problema gremial y un reclamo, nada más. Todo ello ocurrió en horas del mediodía. Relató que cuando llegó al lugar en su patrullero se acercó a Garay para pedirle instrucciones. Los dos móviles que ya estaban los vio bastante juntos. Continuó su exposición manifestando que en esa situación habrán permanecido unos 40 minutos, durante el cual los dos grupos permanecían en sus mismos lugares. Cada tanto, alguno de cada grupo arrojaba un piedrazo hacia el lado donde estaban los otros. En este sentido los ferroviarios se fueron juntando debajo del puente, aproximadamente unas 70 personas y avanzaron corriendo. Él se ubicó espacialmente fuera del móvil a 50 metros del puente. Dijo que estaba con el chofer y el subcomisario un poco más lejos. El proceso descrito en el que se iban juntando habrá demorado segundos, pues bajaron en especie de tumulto. Manifestó que los pasaron a ellos sin agredirlos, siguiendo de largo. Pasaron por toda la calle en dirección al otro grupo. Pasaron a su lado dando gritos en forma agresiva hacia el otro grupo. Continuó diciendo que las personas que pasaron, eran algunas de las que había visto vestidas de ferroviarios, pero no todos estaban vestidos con la misma ropa, algunos de ellos con mameluco y otros con ropa de obrero común. Aclaró no haber visto armas de fuego, aunque dijo que alguno llevaba una piedra en la mano o algún palo. Lo consultó a Garay para que le diera directivas y este le manifestó vamos a acercarnos. En ese momento el mismo grupo ferroviario, las mismas 70 personas aproximadamente, pasaron corriendo hacia el otro lado. Entre una situación y otra habrán transcurrido pocos minutos. Estimó que habrá recorrido unos metros cuando vio que volvían los ferroviarios. Recorrió un tramo con el subcomisario y el suboficial Coronel. Cuando el grupo de ferroviarios regresó, los pasaron a ellos y empezaron a irse del lugar. Siguió con su relato explicando que cuando bajaron los ferroviarios, el grupo del P.O. se estaba yendo hacia el lado de Vélez Sarsfield, sumando que luego de que ellos avanzaron los 100 metros, y se le vinieron encima los ferroviarios, se acercó gente del otro grupo a decirles que había heridos, por lo que el subcomisario pidió la presencia de ambulancia. Destacó que cuando vio que no seguían a los ferroviarios se dio cuenta de que eran del otro bando. En su exposición dijo que tenían mameluco pero tampoco llevaban una indumentaria especial. Fueron ellos los que le manifestaron que había gente herida. Así, escuchó al subcomisario pedir la ambulancia, decir que había heridos de bala. Señaló que no escuchó detonaciones de arma de fuego. Agregó que mucho antes, en el momento en el que arribó al lugar, escuchó detonaciones de lo que se llama tres tiros, remarcando que suenan distinto a un arma de fuego. En su exposición agregó que luego del descenso de los ferroviarios no escuchó detonaciones. Luego expresó que a varios metros un hombre le mostró al subcomisario una pierna con herida de arma de fuego. Él se encontraba a 25 metros de esa escena. Dijo que cuando llegaron a la esquina de Luján y Pedriel no vieron a nadie. Sin embargo, alguien de C5N le dijo que había un herido de bala, cerca del portón de Chevallier. De esta forma le tomó los datos a esta persona. En Luján y Pedriel ya no quedaba nadie. En cuanto a una estimación temporal declaró que desde el episodio de la corrida hasta que el testigo llegó no habrán transcurrido más de 5 minutos, mientras que luego los manifestantes del P.O. se alejaron hacia Vélez Sarsfield. Él solo se encargó de entrevistar a vecinos y trabajadores del lugar, no a manifestantes. Cuando llegó al lugar ya había tomado conocimiento por radio que en el Hospital Argerich había alguien sin vida. De esta forma, le avisaron que había una bala en una esquina, por lo que empezó a identificar el lugar. A continuación dijo haber visto la vaina en la esquina de Luján y Pedriel, y se ocupó de asegurar la zona. En dicho orden de ideas, también observó muchas bolitas de plomo, tal vez de pocos centímetros, esparcidas en el lugar. Dijo que también había muchas piedras esparcidas. Por otra parte, al periodista de C5N no le preguntó si había registrado imágenes. Sumó a su relato que una persona le dijo que había visto a un ferroviario parapetado en una pared disparar un arma de fuego. Estimó que esta persona que le brindaba los datos era un trabajador del lugar. Dicho sujeto también le dijo que había visto cómo ese sujeto se parapetaba contra una pared y disparaba, en una esquina en el cruce de Pedriel y Luján. En cuanto a dicho suceso, no recuerda que se lo haya descripto. En otro orden de ideas, y respecto del procedimiento, recordó que el subcomisario realizó una consulta con la fiscalía para determinar las acciones a seguir. Expresó que el testigo que vio el momento en que alguien disparaba se llamaba Esteche y mientras que no recordó el apellido de quien se desempeñaba en C5N, no sabiendo quién es la persona que le reclamaba a Garay que estaba herida. En cuanto al lugar de los hechos, explicó que presentaban daños varios vehículos, como un Ford Taunus, no recuerda otras marcas. Agregó a lo dicho que cuando llegó al lugar se encontró con el móvil 430, y calculó que también habrá ido el móvil de bancos. Supuso que estaría el Cabo I Benítez y el escribiente Ayala. También se acercó la gente del móvil 300, después del hecho. Uniformados no vio a más policías. Fue en el lugar donde se enteró que había gente de la División Roca. Todo ello lo supo por comentarios en el momento. Aunque no recordó si se lo dijo el chofer o un subcomisario. Siguiendo su relato estimó que esa gente del Roca había tomado un servicio en la estación Avellaneda. Volvió a destacar que no sabía dónde estaba esta gente del Ferrocarril Roca. Manifestó que luego de los incidentes el subcomisario pidió apoyo. Después cuando se acerca al lugar, en la calle Luján, divisó que llegaba un grupo de combate, a lo lejos por la nombrada arteria. No supo explicar si eran de la guardia de infantería o del Roca, pero sí que era un grupo de combate. Tampoco vio un dispositivo especial que se desplegara sobre las vías. Recordó haber labrado un acta por lo sucedido ante testigos. Dijo que cuando llegó al lugar no tuvo conocimiento de heridos, y que no vio a nadie con un megáfono. Siguiendo con el orden de ideas, expuso que nadie le ordenó negociar con los bandos de manifestantes. No recordó cuántas veces Garay pidió apoyo, pero fue varias veces. Respecto de lo dicho previamente destacó que antes del último incidente Garay pidió apoyo. En cuanto a los protocolos de aplicación de la Policía Federal ante enfrentamientos de grupos antagónicos, manifestó no tener conocimiento. Dijo que cuando hay un conflicto como en este caso, lo pone en conocimiento de su superior. Agregó que no tenía mucho para hacer cuando los superaban en cantidad de hombres. Respecto de ello manifestó que trató de resguardar la integridad física propia y la de sus hombres. Dijo que en el grupo del P.O. había mujeres, no así en el de ferroviarios. A su vez, respecto de las órdenes recibidas, expresó que le dijeron que se quedara en observación al llegar a la calle Luján a una cuadra de distancia de los ferroviarios y a dos cuadras del otro grupo, mientras que cuando se produjeron los incidentes les dijeron que se acercaran sin que les pase nada. Así, agregó que tres personas se acercaron a él dándole datos del suceso. Continuó con su relato señalando que nunca escuchó que le dijeran que debían apoyar a los ferroviarios. Aclaró que su móvil es el número 100. Sumó a su exposición que era imposible detener a los ferroviarios porque los superaban en gran cantidad. Dijo haber estado a 200 metros del lugar del enfrentamiento. Que escuchó detonaciones de pirotecnia, que no sabe si pudieron ser de armas caseras. Dijo además que cuando caminó por la calle Luján vio a la gente de C5N, que le dio información, y luego le preguntó a gente que estaba caminando por el lugar. En este orden de ideas dijo que hubo un tercer testigo que le dijo que había gente que había juntado las vainas y luego salió corriendo. En relación encontró bolitas de un centímetro de diámetro caídas en el piso. Aunque no vio cómo fueron utilizadas creyó que eran las que se suelen utilizar con gomeras. Así labró un acta en el lugar. Sumó a su declaración que los ferroviarios que volvían no le decían cosas a él, pero decían en voz alta, nos dispararon, señalando al otro grupo. Así también vio del grupo del P.O. a uno o dos que se acercaban tirando piedras. A pesar de ello señaló que las piedras de los manifestantes del P.O. no llegaban a su posición. Sobre las piedras de los ferroviarios mencionó que llegaron algunas pero no los dañaron. Antes del incidente grande una sola vez se cruzaron piedras. Dijo haber visto uno o dos que se acercaban tirando piedras. Escuchó cuando cayeron las piedras en la calle, pero no vio tirarlas. Sumó a su relato que cantaban canciones del tipo de hinchada de fútbol, agresivas de unos contra otros. Mientras que cuando siguió a los ferroviarios lo hizo a un paso normal de caminata, por el medio de la calle. Calculó que habrá hecho un tránsito de un minuto y medio cuando se produjeron corridas y un enfrentamiento. Vio que había un enfrentamiento solo a piedrazos entre mucha gente. Mientras que no vio un enfrentamiento cuerpo a cuerpo. Por otro lado, a medida que se iban acercando algunas piedras cayeron cerca de su posición. Agregó que cuando se produjo el enfrentamiento, él habrá estado a unos 100 metros de esa posición. Dijo que los ferroviarios avanzaron hasta la esquina de Pedriel y Luján, un poco más o un poco menos, pero no distinguió si sobrepasaron la esquina de Pedriel y Luján. No pudo determinar de qué grupo provenían las bolitas de plomo. En el momento del enfrentamiento habría unas 70 personas. Expresó que cuando llegaron los infantes el testigo ya sabía que había un herido de bala. No pudieron darle apoyo porque ya había pasado todo. Mencionó que escuchó modular dos veces a Garay pidiendo apoyo. Agregó que pidió apoyo cuando fueron a enfrentarse y después cuando pidió la ambulancia. En el mismo momento en el que vio la persona herida fue que pidió la ambulancia. Sumó a sus dichos que cuando habló con Esteche no supo si portaba algo en las manos y no estaba herido. Le dijeron que las personas que levantaban vainas eran del bando de los ferroviarios. Luego prosiguió mencionando que buscó testigos por la esquina de Luján y Pedriel. Aunque no buscó testigos para el lado del terraplén. Las personas que había en el lugar eran trabajadores de la zona o vecinos. Dijo que la gente del Polo Obrero se había retirado para el lado de Vélez Sarsfield. Vio irse a los ferroviarios y luego a otro grupo detrás. Expreso que pensó que eran ferroviarios, pero luego concluyó que no porque se quedaron en el lugar. Fui allí donde estos le contaron que habían sido agredidos. Mencionó que desde su posición veía el puente, no demasiado del entorno. Luego se le leyó algunos tramos de su declaración del 20 de octubre de 2010, a las 14.50. Continuó relatando que en el trayecto de la comisaría hasta el lugar de los hechos no escuchó modulaciones. Agregó que en el lugar moduló al comando Radioeléctrico, informando que estaba en el lugar. El subcomisario se comunicaba también por el teléfono llamado POC. Aclaró que no escuchó modulaciones informando que llegara al lugar personal de la División Roca. Así también indicó el deponente que el grupo de los manifestantes estaba reunido, no supo si en asamblea o cómo. Se le leyó parte del acta de fs. 3/4vta. De esta forma, recordó que observó a otras 30 personas que aparecieron al lado de los ferroviarios. Expresó que no pudo determinar de dónde vino este segundo grupo, que se agregó a los de la Unión Ferroviaria. Se le exhibió luego el acta de fs. 5/7/8/9 al testigo y reconoció su firma. Del mismo modo, se acercó a la maqueta para dar las precisiones sobre el lugar de los hechos. Se procedió a la lectura de fs. 3/ vta. Como consecuencia de ello recordó que Marcelo Polito de C5N le dijo que había heridos de bala que habían sido llevados en una ambulancia. Se le leyó otro tramo de fs. 5vta., recordando a lo que hacía mención la lectura. Luego de ello se proyectó el video del sobre 6 video disco 26 y 0027. Dijo luego que no recordó cuál era la situación planteada en el video, aunque estimó que debió ser después de la refriega. Asimismo, creyó que en ese momento estaba caminando hacia el lugar del hecho, aunque no se vio en la filmación. Luego reconoció una bandera del Partido Obrero en el video. Fue entre los policías que vio al escribiente Gallardo que es del móvil bancario de la seccional.

El testimonio de Luis Humberto Coronel, quien manifestó desempeñarse como suboficial escribiente de la P.F.A., indicando que para octubre de 2010 se encontraba en la comisaría 30. Estaba a cargo del móvil 230 de 12 a 18. El 20 de octubre de ese año participó de una tarea con motivo de una manifestación del Polo Obrero por un problema ferroviario. Expresó que vio gente del P.O. que iba para Vélez Sarsfield que fue seguida por ferroviarios que bajaron de las vías y se produjo un incidente. Ubicó temporalmente el suceso mencionando haber ocurrido en horas del mediodía. Dijo que junto a otros recibieron la orden de Comando Radioeléctrico para desplazarse hacia Luján y las vías. Se encontraba a cargo del móvil 200 con el agente Duret. Llegó junto con el móvil 100 que estaba a cargo del Subcomisario. Dijo que cuando los citaron estaban a 2 ó 3 cuadras de las vías. En el móvil 100 estaba el subinspector Domínguez. Declaró que el subcomisario Garay ya estaba cuando él llegó al lugar. Garay estaba conversando con Comando a través del truncking policial. Dijo que la orden era poner los móviles separando a la gente, dejarlos y estar pie a tierra. Los móviles estaban paralelos hacia el lado de Vélez Sarsfield. Uno de los dos grupos estaba del lado de las vías del Ferrocarril Roca, debajo de las vías, en un puente. Dicho grupo estaba compuesto entre 100 ó 150 personas. El otro grupo se iba por Luján hacia Vélez Sarsfield. Iban y venían, en este otro grupo. Estimó que estaban a unos 100 metros. Dicha situación duró entre una hora o una hora y media. Dijo que los ferroviarios pasaron al lado de ellos desbordándolos y se dirigieron hacia donde estaba el Polo Obrero. Sumó a su relato que no vio si llegaron a donde estaba el otro grupo, porque estaban a 200 metros. Manifestó que el comisario que estaba con ellos pedía apoyo al Comando para tratar de superar esta contingencia y dando las novedades. En ese momento no había más personal policial. Tiempo después llegaron varios vehículos de apoyo y grupos de infantería. El jefe solicitó y después vino el apoyo. Aclaró que desde donde él estaba no se podía ver lo que ocurría por encima de las vías. Él se encontraba cuidando los móviles. Dijo que los que estaban arriba de las vías estaban vestidos de ferroviarios por lo que supuso que eran de ese trabajo. Continuando, aclaró que hizo adicionales en el Roca, por eso identificó la vestimenta de los ferroviarios. Los que avanzaron sobre el grupo del P.O. habrán sido la mitad o más de la mitad de los que estaban sobre la vía. Avanzaron corriendo y gritando hacia el otro bando. Declaró no haber visto que llevaran algo en la mano. Asimismo manifestó que no pudo ver hasta donde llegaron quienes lo pasaron a la carrera. Declaró que el grupo de ferroviarios luego de ir hacia el otro, regresó por donde había ido y lo hacía corriendo. Agregó que no escuchó ruidos de ningún tipo. Que el grupo de ferroviarios que volvió fue hacia el lado de las vías, permanecieron allí, para luego retirarse del lugar. La orden que recibieron fue ir hasta el lado de Vélez Sarsfield para que no hubiera otra agresión. Describió que ellos fueron de infantería, los móviles venían detrás. Él se ubicó cerca de la calle Santa Elena, donde el grupo del P.O. se estaba dispersando. Ubicó temporalmente a dicho momento cuando el otro grupo también se estaba yendo. Después se enteró que había personas heridas, inclusive un herido de bala. Cuando estaba llegando a Pedirle escuchó que pedían una ambulancia. Respondió no haber visto personas heridas. Por otra parte, escuchó a su jefe Garay modular pidiendo una ambulancia porque aparentemente había personas heridas. Es así que le informaron que una persona herida había sido trasladada a un hospital, en una ambulancia particular. No supo si había gente de la División Roca, arriba de las vías, tampoco vio personal de brigada que estuviera en el lugar. A continuación indicó que conoce los protocolos, no recordando la orden del día. Contó que el comando los desplazó por un incidente de proporciones. Asimismo no recordó si Garay tenía un megáfono, pero sí estaba con un truncking por el que modulaba. Respecto del horario señaló que llegaron más o menos a las 12:15. Él trataba que el grupo que lo desbordó no se violentara, de esta manera cuando la gente los pasaba trató de calmarlos. Luego cuando llegó el subcomisario trataba de apaciguarlos. No supo si previo a la agresión el subcomisario conversó con un grupo. Ahora bien, relató que en el momento en el que los desbordaron, Garay solicitó apoyo. En ningún momento recibió orden de acompañar y apoyar al grupo de los ferroviarios. No vio armas ni palos en el lugar. Estimó que estaba a unos 200 ó 300 metros del enfrentamiento. Ahí no escuchó nada. Después expresó que avanzó por Luján hacia Vélez Sarsfield. Se ocupó de cuidar los móviles, otro personal fue derivado a cuestiones vinculadas con peritajes. Sumó a ello que no escuchó que alguien haya encontrado armas. Aclaró que al grupo del PHO. los veía ir y volver, los vio tirando piedras. Eso lo hicieron un par de veces, hasta que se retiraron del lugar. Dijo que desde su patrullero los vio tirando piedras. Mientas que del otro lado de los ferroviarios no tiraban nada. Las piedras se las tiraban a todos los que estaban enfrente, policías y ferroviarios. Entre los dos grupos se gritaban agravios recíprocos. Declaró que no sabe a partir de qué momento se empezaron a recibir órdenes de la fiscal, quien estaba a cargo era el Subcomisario Garay. Agregó también que no vio tiradores del sector ferroviario que usaran el patrullero como parapeto. No fueron agredidos específicamente. Se dio lectura de la declaración de fs. 44 vta. Así indicó el testigo que los que estaban atrás, los ferroviarios no tiraban piedras, los de adelante sí. Expresó que hubo un momento, después que fueron desbordados, que se empezaron a tirar piedras entre los dos grupos. Eso lo vio a 100 metros de distancia. Cuando se agredieron recíprocamente expresó que estaban a 40 metros de él. Asimismo, el descenso de los ferroviarios fue la reacción ante la tirada de piedras. Agregó que para tirar piedras el grupo del Partido Obrero iba y venía, las piedras del P.O. no llegaban porque ellos pusieron los patrulleros. Estimó que serían más de 20 los que tiraban piedras.

El testimonio de José Alberto Ortigoza, quien manifestó que para octubre de 2010 cumplía funciones en la Comisaría 30, específicamente en la brigada. El 20 de octubre de 2010 cumplió funciones desde las 9.30 y a eso de las 10 salió a realizar un recorrido de infantería en la zona comercial y bancaria. Dijo que le moduló el comisario Catalán que se desplazara hacia Avellaneda pues aparentemente había manifestantes. Hacia allí fue caminando y a los pocos minutos le dijeron que los manifestantes estaban pasando hacia la capital por el puente Bosch. Declaró que luego cambió de frecuencia y escuchó que había una incidencia en Luján y Santa María. Ello lo escuchó por una frecuencia de la zona. Así manifestó que al llegar al lugar vio al subcomisario Garay con el móvil 100 y el 200 en Luján y Santa María. Acotó que el comando moduló para saber las novedades del lugar, mientras que en el lugar el panorama era normal. El subcomisario le dijo que vaya hasta Santa Elena y Luján donde había un grupo de manifestantes. Él interpretó que le debía preguntar a un referente si se iban a quedar en el lugar o si se iban a alejar. Así fue que habló con un tal Eduardo, ante quien se identificó. El nombrado le dijo que iban a hacer una asamblea, y que cualquier cosa le iba a dar aviso. Le comunicó la novedad al subcomisario. Dijo que luego volvió a hablar con el referente, quien le dijo que querían volver de nuevo hacia Avellaneda, pero no tomando por la calle Luján. Él le dijo que le avisara, así lo podía guiar. Pasó media hora y el referente le comunicó que se iban a ir para el lado de Vélez Sarsfield. Eso fue lo que le comunicó al subcomisario y se aproximó al lugar personal periodístico C5N. Aclaró que cuando terminó una conferencia que habían hecho se fueron para el lado de Vélez Sarsfield. Estimó en unas 50 personas el número del grupo, quienes estaban parados, sentados, charlando en Santa Elena y Luján. Continuó relatando que mientras caminaban hacia Vélez Sarsfield vio un grupo de hombres que venía corriendo de la vía. Les dijo a los periodistas que se corrieran por precaución. En un costado vio gente de la División Roca, por la calle Santa Elena. Luego se ubica en la maqueta y explicó cómo fue el desplazamiento. Continuó mencionando que los periodistas venían caminando por Luján del lado de Vélez Sarsfield, acotando que habrían sido unas tres personas e hicieron una entrevista en la esquina. Cuando concluyó la entrevista se fueron los manifestantes caminando para Vélez Sarsfield. Declaró también que hacia el lado de las vías vio una gran cantidad de hombres que corrían para el lado de Santa Elena. Dicho grupo venía de arriba de las vías. El personal de la División Roca era de unas tres personas que estaban de civil. Dijo que se aproximaron y le pidió al medio periodístico que se alejara para no haber problema. Agregó que escuchó a un grupo de ferroviarios, específicamente a los de la División Roca diciendo vamos a darle que estos (por los del Roca) , agregando que eran de ellos, sin embargo, uno les aclaró que eran policías. Uno de ellos les confirmó que eran policías y siguieron. Continuó relatando que cuando quisieron regresar empezaron a caer objetos contundentes. Luego empezaron a caerles piedras muy grandes, por lo que retrocedieron, y se quedaron al costado de los talleres de la empresa Chevallier por la calle Santa Elena. Volvió a realizar una aclaración, señalando que en ese instante, escucharon alarmas de vehículos y corridas. De esta forma, junto con personal de la división Roca se dirigió a la calle Villariño, donde se subieron a un móvil. Posteriormente, se exhibieron las modulaciones por comando donde se informó de personas heridas y se dirigieron a la calle Luján. Asimismo él manifestó no haber observado personas heridas, mientras que le indicaron que fuera a la calle Osvaldo Cruz, donde no observó manifestantes. Luego, llegaron a Vélez Sarsfield y en la parada de colectivo vio a los manifestantes. Mientras que más tarde llegaron el comisario Catalán y el comisario inspector Pérez. Los manifestantes se subieron a los colectivos y se retiraron para el lado del centro. Sumó que los objetos que arrojaban se trataban de piedras, ladrillos y otro tipo de objetos que se encontraban en la calle, en consecuencia para resguardar su integridad física se corrieron. Destacó además que no escuchó detonaciones. Relató que el grupo se encontraba por la calle Santa María mientras que los manifestantes se encontraban llegando a la calle Perdriel. Posteriormente preguntó si conoció que hicieron o hasta donde llegaron el grupo de las vías; a lo que el testigo señaló que iban y volvían, iban hacia las vías y volvían, vestidos todos ellos con ropas azules de trabajo. El deponente manifestó que el episodio duró unos cinco minutos, mientras que los que volvían hacia las vías no supo hasta donde llegaron. Asimismo agregó que se comunicaba vía Nextel con el subcomisario Garay, quien le pedía que lo mantuviese al tanto, no recibiendo ninguna indicación. Por otra parte aclaró que en la zona se encontraban el subinspector Domínguez, el subcomisario Garay y Coronel, los móviles 100 y 200 se encontraban en la calle Luján pasando Santa María, entre esta arteria y las vías. En cuanto a su ubicación explicó que los móviles estaban cruzados no dejando pasar el tránsito y después a 45 grados. Aclaró que primero se refirió al momento en el que llego al lugar, mientras que cuando se dirigía a la calle Santa María, previo a que llegaran los manifestantes, estaban a 45 grados. El deponente desde que llegó hasta el lugar y dialogó con los manifestantes, hasta su encuentro con el comisario Catalán, mencionó que habrá transcurrido más de una hora. Luego refirió que se dirigió a la Av. Vélez Sarsfield, para después volver a Luján y Perdriel, donde le dieron instrucciones para que buscase testigos. Posteriormente, cumplió con dicha orden y encontró unas bolitas en el piso, lo que fue informado a su superior. Seguidamente, fue a la empresa "Company", ubicada en la calle Río Limay y Luján, donde el encargado le mostró una filmación, en la cual una persona de sexo femenino cayó al piso. Todo ello le fue comunicado al comisario Catalán, quien le solicitó que se grabe esa filmación. Acto seguido, relató que arribó la Fiscal, aproximadamente a las 15, 15.30 horas. Dijo no tener conocimiento de la existencia de personas heridas. Tampoco recordó si alguien se acercó y se lo transmitió. También realizó búsqueda de vainas o proyectiles, y encontró más bolitas de metal, hasta que llego la división balística quien se ocupó del tema. Sumó a lo dicho que fue a otras empresas para buscar filmaciones con resultado negativo. No volvió a ver al equipo de prensa del canal C5N. Finalmente, respecto a haber visto a otros policías expresó que en la calle Santa María y Luján había un policía que tenía su lugar de parada ahí, era un cabo nuevo, no recordó el nombre, y también agregó que había otro oficial en las calles Luján y Río Limay. En cuanto a la existencia de personal policial en las vías explicó que no recuerda. Asimismo, referido a la existencia de personal de la policía en las inmediaciones de la calle Algarrobo, respondió que no recuerda. Agregó que escuchó un helicóptero dando vueltas cuando él se encontraba en la avenida Vélez Sarsfield y Luján, luego de la incidencia. Respecto del subcomisario Garay dijo que no le ordenó entrevistarse con un referente del grupo de Ferroviarios. Destacó también que unas personas estaban en las vías y otras en Santa Elena. No sabiendo cuales eran las medidas de seguridad. Por otro lado, en cuanto a si recibió órdenes para hacer cesar las corridas respondió que no, ya que los superaban en número. Refirió desconocer si hubo medidas para detener a los agresores. Ante una nueva pregunta explicó que sí vio mujeres entre el grupo de manifestantes del Partido Obrero y creyó también haber visto chicos. Dijo que al encontrarse con el comisario, escuchó que había heridos. Sumó a sus dichos que no fue hacia el grupo a preguntar si había heridos, debido a que no recibió ninguna orden. Asimismo, ante una solicitud de aclaración el deponente refirió que no fue por que no le dieron la orden. En cuanto al señor Eduardo, lo describió como una persona de contextura grande, robusta, trigueño, de barba. Explicó el testigo que estaba vestido de civil, jeans, zapatillas, una campera o buzo, sin recordar si tenía su cabeza descubierta. Dijo que los manifestantes tenían palos. No recordando si estaban con cara cubierta. Vio gente tirando piedras, indicando que las piedras provenían del grupo que se retiraba. En cuanto a las bolitas de acero encontradas estimó que se utilizan usualmente con gomeras. Por otro lado no recuerda haber declarado en sede policial. En el mismo orden de ideas se señaló que a fs. 17 hay una declaración ese día. Él deponente señaló no recordar esto. A continuación expresó que se dirigió hacia un equipo de televisión, con el sólo motivo de solicitar que se corran, y aclaró que solo se encontraba una persona con una cámara y no sus tres integrantes. No vio gente portando armas del grupo que venía caminando por las vías. Sumó a sus dichos, que conocía a Eduardo de otras manifestaciones, señalando que era del Polo Obrero. No reconoció si había gente de diferentes grupos. Dijo también haber visto la realización de una asamblea, la cual se realizó la primera vez que habló. Explicó también que en el momento cuando se juntan, ellos le llaman a este momento una asamblea. Aclaró también que no escuchó lo que hablaron en la asamblea, no vio megáfonos, como también dijo no conocer al Sr. Cardías. Expresó por otra parte, no conocer a ningún referente de los tercerizados, sólo conoce al Sr. Eduardo como referente del Partido Obrero. No recordó tampoco si había en el grupo descripto previamente, personas vestidas de ferroviarios. En cuanto a los nombres de los agentes de parada mencionados, indicó que se trataba de un cabo y el agente Frías, que estaban en Luján y Río Limay. Sólo él concurrió, vestido de civil, como efectivo de brigada. También estaban dos personas de la división Roca y agregó que portaban armas. En cuanto a su dialogo con el Sr. Eduardo, manifestó que siempre se mantienen con distancia para no generar discordia. El deponente explicó que las del grupo Ferroviario eran más de cincuenta personas, del grupo del Partido Obrero eran más o menos la misma cantidad, aclarando que había mujeres y niños en el grupo partidario. El testigo señaló que los patrulleros estaban cruzados y cuando se entrevistó con la gente se dirigió a la calle Santa Elena y los autos cambiaron de posición, estando a 45 grados. Se dio lectura del séptimo renglón de fs. 1721, a lo que explicó que había más gente entre los que estaban reunidos en la esquina. Asimismo, no recordó si vio entre los agentes de la División Roca, a alguien modular. En cuanto al momento en el que se le acercaron personas del grupo ferroviario y que dijeron "ellos son policías", señaló no recordar nada más. Se reprodujo el video correspondiente al sobre 6, video disco 32, C5N y el video TS/archivo vts_01_1, en particular los primeros segundos. Así aclaró que esa era su voz, mediante lo cual pedía a los periodistas que se corran. Acto seguido se dio lectura de la declaración obrante a fs. 1721vta., específicamente a partir del renglón 15, para luego reconocer su firma. Acto seguido se da lectura al contenido de fs. 1047, en especial el fragmento posterior a las 12:15 horas, dándose lectura desde allí hasta las 12:20 horas. Explicó que modulaba, haciéndolo como brigada de comisaría 30, r14, aclaró que siempre es él y que moduló hasta poco después de la incidencia, oportunidad en que le entregó la radio a Catalán, no recordando la hora. Luego se dio lectura de una expresión obrante a fs. 1719/vta. Señaló que no recuerda la expresión leída consistente en "vamos a matar a estos zurdos."

La declaración de Mónica Giose, quien manifestó que su función consistía en ser operadora y despachante de la Policía de la Provincia. No recordó haber recibido una denuncia el 20.10.2010, explicando que son muchas las denuncias que recibe a diario. Se le exhibió el parte obrante a fs. 65, a lo que la deponente indicó que fue recibido por Ramírez en Policía Federal. Manifestó que es operadora en la Provincia de Buenos Aires. Dijo que la Policía Federal recibió este llamado y lo cursó a Provincia para que lo diligencie. Asimismo, señaló que ella no tomó contacto con quien denunció, aclaró que fue Ramírez de la P.F.A. quien lo remitió a Provincia. Por lo que manifestó fue este último quien recibió el llamado. Aunque expresó no saber quién es Ramírez. Señaló que la P.F.A. le pasó a ella la denuncia que luego lo volcó en una cartilla. Declaró que trabajaron en forma telefónica. La operadora es la que transmitió el despacho, y el teniente Hernández apareció mencionado por ser la autoridad en turno. Se exhibió por Secretaría la fs. 312, para que la deponente pueda apreciar la diferencia entre un parte y otro. Se procede a su exhibición. Señaló Giose que también fue tomado por ella. Sin embargo, apreció que la denuncia fue hecha anónimamente. Posteriormente describió el procedimiento señalando que a ella se lo cursó la operadora que cursó las novedades a la Policía de Provincia. Se hizo luego la cartilla y se diligenció. Explicó que 17:51 es cuando ella toma contacto con la denuncia. Asimismo por lo que leyó en la cartilla, lo recibió por intermedio de la P.F.A. como evento y lo envió a investigaciones en función judicial en el ámbito de la Provincia. Aclaró que si bien no es operadora de 911, tiene conocimiento de la existencia de un protocolo de comunicaciones. Ellos no toman contacto con los denunciantes. Volvió a destacar que quienes manejan 911 tienen un protocolo interno. Sumó a ellos que son dos fuerzas distintas. Volvió a mencionar la deponente que es operadora del área de 911 de Provincia de Buenos Aires. Dijo que el personal que le cursa a ella es personal policial. Luego se produjo la exhibición de una denuncia de fs. 312. Expresó que se refiere allí que la denuncia fue anónima. Recalcó que ella no habló con el denunciante sino con la operadora de la Policía Federal, llamada Ramírez. Indicó además que la hora de fs. 65, 17.51 es la hora a la que la testigo recibió el llamado de la Policía Federal. Es de esta forma que incorporó a su relato que tomó el evento y le dio la noticia a Investigaciones en función judicial. Aclaró nuevamente la existencia de un protocolo para el 911, en el cual salvo que la denuncia sea constatada se lo deriva al servicio de 911 por medio de un protocolo que la testigo desconoce. Manifestó nuevamente ser operadora del 911 de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Expresó que toma la denuncia según la línea por la que se haga. Sumó que en su área trabajan por un sistema de cartillas. El área de 911 de provincia se lo cursa a ellos. Dijo que el operador Ramírez se comunica con ella por línea telefónica y no por sistema de cartillas que es el actual. Luego expresó no saber si fue Ramírez quien recibió la denuncia o si lo recibió otra persona en el 911 de la Policía Federal.

El testimonio de Ángel Dardo Castro, quien manifestó que en el año 2010 se desempeñaba en el área de Investigaciones Criminal de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Relató que el área estaba a cargo de Roncaglia, que se ocupaban de realizar escuchas y seguimientos. Conforme ello explicó que efectuó escuchas directas y líneas intervenidas. Que lo hicieron ir hasta el Puente de la Noria y seguir a una persona hasta la zona de Banfield, lo cual dio resultado negativo. En el mismo orden de ideas, no recordó haber ido a Claypole. Explicó que la causa no la llevaba él, que le dieron la instrucción, pero fue mínima su intervención en la investigación. Asimismo, manifestó no resultarle familiares los nombres Pablo Marcelo Díaz, Viviana Isabel Torres, ni Catriel Hernán Díaz. Creyó no haber realizado llamados especiales por dicho tema. Se le exhibió la firma de fs. 605vta. y fue reconocida. Asimismo refirió que en Claypole estaban buscando a una persona, creyendo recordar que estaban en una estación de servicio y realizó un llamado. Agregó que fue a altas horas de la noche. En cuanto al teléfono mencionó que se lo pueden haber dado en su repartición. Respecto del llamado señaló que lo atendió una mujer y preguntaron por alguien para saber si estaba o no estaba. Dijo que se trataba de un complejo habitacional que tenía una o dos salidas. Agregó a su relato que creyó que también había una brigada de homicidios. Asimismo estimó que podía tratarse de un domicilio, cuyo departamento se encontraba en planta baja. Recordó preguntar por un hombre, pero no tiene presente el nombre. Por otro lado, explicó recordar lo de Puente La Noria, a lo ya había hecho referencia, porque podía haber armas. En cuanto a la búsqueda de datos, explicó que el sistema NOSIS es un sistema por el que se guardan los datos de una persona, siendo un servicio pago que en este momento no dan más. En la época de 2010 sí lo brindaban. Señaló que en principio los dos llamados que efectuó los hizo desde un teléfono público. Se dio lectura del acta de fs. 605, en la cual constaba el nombre de la persona, el número de teléfono y el domicilio, a lo que respondió sólo recordar que se trataba de una planta baja. Acto seguido, aclaró que este era un caso muy especial por la forma en que sucedió, porque podría haber sido el hijo de él o de cualquier persona a la que le pegaran un tiro. Que ello lo ven todos los días, estimando que estos problemas no se pueden manejar de esta manera. Expresó que no se puede matar a un muchacho como se lo mató a éste. Del mismo modo en cuanto a las escuchas dijo que se hacen en tiempo real. Calculó que se empezó a hacer a la semana de producido el hecho. Él recordó haber escuchado al Dr. Favale. Él no se ocupaba de las escuchas. Mencionó que se hacían en directo y tenían que desgrabar y escuchar a la vez.

La declaración de Alejandro Alberto Tocalino, quien expresó que para el año 2010 trabajaba en la DDI de Quilmes como subteniente de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Relató conocer a un efectivo de policía llamado Mauricio que cumplía funciones en la comisaría Primera de F. Várela, siendo su apellido Vargas Pina. Manifestó conocer a Favale por medio de Mauricio. Dijo que lo conocía desde hacía un año. Que solían hablar por teléfono. Asimismo aclaró que era remisero en Florencio Varela, no sabe si iba a la cancha, pero si que era simpatizante de Defensa y Justicia, conociendo este dato porque tenía la remera y decía que era de dicho equipo. En cuanto a su relación dijo que tenía una relación de simple conocimiento, no amistad, e incluso no sabía su apellido, sabe que se llamaba Cristian y le decían Harry. Para octubre de 2010 señaló haber tenido una comunicación telefónica pues lo llamó a su teléfono Nextel. Dijo que tenía registrado el número de Favale en su agenda. Así relató que lo llamó porque tenía un problema y le dijo que si sabia algo le avise. Lo llamó reiteradas veces tanto Favale como Mauricio. Dijo que le comentó a su superior directo Pablo Barriles estas llamadas y le ordenó que lo siga atendiendo, porque si estaba en un problema, iban a hacer lo que debieran. Por otra parte, dijo que no sabia que tenia una orden de detención. Se le leyó el número de teléfono de Favale que está en su declaración de instrucción: 644*2666. A lo que señaló que no lo recordaba. Luego continuó su exposición explicando que se fue interiorizando del problema de Harry. Agregó si recordar que Harry tenia un Chevrolet Corsa, cuyo dominio terminaba en 700, pero que no conocia el domicilio de Cristian Favale, quien le habia contado de un allanamiento a su casa. Le dijo haberle expresado que si estaba en un problema que fuera a declarar. Por otro lado, si dijo conocer que la DDI de Lomas estaba realizando tareas, y se ofreció a una persona de Lomas para hacer de intermediario. Esto ocurrió antes del allanamiento. Contó que habló de esto con el principal Acuña porque era el único que él conocía.

El testimonio de Alejandro Recalde, quien expresó que conocía a alguno de los imputados por ser compañeros, no obstante lo cual será veraz en sus dichos. Inició su exposición manifestando que se desempeñaba en octubre de 2010 en el Departamento de Investigaciones Administrativas de Asuntos Internos, en calidad de jefe. Que llevó a cabo la instrucción de un sumario administrativo para determinar qué había sucedido ese día. Dijo que era para esclarecer lo sucedido y determinar la situación del personal policial en el operativo. Asimismo informó que un fin de semana fue convocado a la dependencia para localizar a Favale. Dijo que se dirigieron a la zona de Puente de la Noria, pues alli podia estar Favale. Vieron un Taunus, pero no localizaron a nadie. Agregó que el Taunus salió del lugar, con dos personas de sexo femenino. Surgió de las escuchas que Favale iba a ir a Temperley, pero sin resultados. Del mismo modo aclaró que tenia el nombre de con quién se iba a encontrar Favale, pero en ese momento no lo recordó. Continuó su exposición explicando que después de Puente de la Noria fueron a la estación Temperley o alguna de esa zona. Alli indicó que uno de los automóviles era un Taunus y el otro un coche importado, el cual le pareció que podia ser un Alfa Romeo, no recordando el dominio. Respecto del sumario creyó que lo empezaron el 20 ó 21 de octubre. Realizó todo eso hacia el 29 ó 30 de octubre, ya que luego estuvo de licencia debido a que contrajo matrimonio, regresando el 15 de noviembre, motivo por el cual intervino sólo en la primera parte. Dijo que tomaron algunas declaraciones, recordando que hubo uno o dos suboficiales que identificaron a personas de un determinado gremio, pero no recordando detalles. Indicó también que juntar la prueba y demás llevó mucho tiempo. Asimismo indicó que el sumario se desarrolló conforme un reglamento de la Policia Federal, esto es la Ley orgánica, que les otorga un plazo de treinta dias. Del mismo modo indicó que no pudo concluir el sumario, pues se fue de esa dependencia en enero de 2011. En cuanto a ello indicó que los sumarios administrativos de oficiales siempre los hace la repartición en la cual revista la persona. Los suboficiales pueden ser investigados por la propia dependencia en la que actúan. Asimismo, respecto de su trayectoria explicó que estuvo bastante tiempo en la Superintendencia de Seguridad Metropolitana, específicamente en comisarías. Que en INTERPOL estuvo 3 años, en la Superintendencia de Investigaciones, como subcomisario en las comisarías 48 y 50. Que en asuntos internos estuvo en el departamento de judiciales y ahí de despacho. Mientras que en su último año fue Director General de Planificación y Estrategia. Asimismo expresó que nunca tuvo a su cargo un operativo de cancha, mientras que acerca de las disposiciones para personal de video nunca tuvo a su cargo una tarea de esa índole. Por otro lado no sabe cuáles son las tareas para un operativo que debe filmarse. Agregó que nunca estuvo en la Dirección General de Operaciones, ni en la Dirección de Orden Urbano, ni en la Guardia de Infantería, mientras que acerca de la orden servicio 4950 expresó que la tendría que ver para pronunciarse, ya que en principio no la conoce. Se exhibió la orden de servicio 4950 que obra a fs. 1711/12, a lo que expresó a su vista que todos los servicios que realiza salen con una orden de esa naturaleza, que es probable que si está en el sumario la debe haber puesto él, pero no lo recuerda en especial. Vio la fs. 1712 y explicó que la función del fiscalizador es conocer esa orden y ver que la persona que está a cargo la cumpla. En cuanto a la Dirección de Operaciones señaló que emite la orden con relación al evento que va a ocurrir y esto va al jefe de la Comisaria. Mientras que otro oficial superior al comisario verificará que se cumpla la orden. Hizo referencia en sus dichos que el fiscalizador no puede tomar decisiones operativas. Que no sabe quiénes conformaban la sala de Situación, como tampoco sabe cuál era el rol del Director General de Operaciones en el marco de un operativo. En general el rol era disponer el operativo y dar las órdenes. Supuso que ese director tomaba las decisiones operativas. En otro orden de ideas expresó que en los operativos usan el trunking y supone que actualmente usarán celulares. Mientras que sabe que el POC es un teléfono especial, de lo que dicen por alli que no quedan registros. En cuanto a QSL manifestó que significa comprendido. Del mismo modo manifestó desconocer que dependencias participaron del operativo. En referencia al objeto de ese sumario expresó que fue juzgar la conducta de los responsables y determinar si había surgido algún problema en sí. En dicho sumario en particular se dispuso tomar noticias de prensa, convocar a la gente que estuvo en el operativo para que explique qué fue lo que se hizo, pidiéndose a video operativo que traiga material, como así solicitar las comunicaciones que se efectuaron, si hubo gente de otras dependencias, ver si hubo policía adicional, si había cámaras particulares en el lugar. Indicó también que se pidió una orden de operaciones para ver qué era lo que tenían que hacer. Por otro lado, relató que el sumario se inició por esclarecimiento del hecho y para evaluar la conducta de los responsables. Dijo que es diferente si el sumario es para juzgar conductas, pues no se puede citar a la persona que se está juzgando. Se llamó a gente que puede dar explicaciones sobre ese operativo. El deponente explicó que se cita a los responsables del operativo. A continuación describió la función del fiscalizador como quien conoce la orden y ve que quien está a cargo la cumpla. Mientras que ante el no cumplimiento tiene que hacer que se cumpla. Sobre los aparatos POC refirió que son asignados por la policia. Que antes se usaba el trunking que es como un Handy. Aclaró que no detectó apoyo de la Policia a los ferroviarios. Por otro lado indicó que no hay protocolos de actuación sobre cuándo usar el poc o cuándo usar otro medio de comunicación. Señaló además que en el patrullero puede usar el trunking. Por otro lado, indicó que no hay ninguna recomendación sobre qué medio de comunicación usar. Se le exhibió la fs. 622vta. y reconoció su firma. En consecuencia se procedió a la lectura de esa pieza procesal y recordó que los automóviles eran un Taunus rojo y un Alfa Romeo.

El testimonio de Victor Manuel Apaza, quien expresó que se desempeña como subinspector de la Policia Federal y que en octubre de 2010 cumplia funciones en la División de Operaciones Judiciales de Asuntos Internos. En esa época realizó muchas diligencias, entre ellas, fue al Hospital Argerich para solicitar historias clinicas, las que le fueron aportadas en fotocopias. Entre los diversos operativos de los que participó, el testigo destacó el haber estado presente en el momento de la detención de José Pedraza en su domicilio, en unas torres de Puerto Madero. Asimismo, realizó allanamientos en la Av. Independencia, en la Unión Ferroviaria, y en una cooperativa en la calle San José. En ambos casos realizó secuestros de documentación. Apaza reconoció su firma en las actas de fs. 5928, en el acta de fs. 6196/8 y en el acta de fs. 6412. Asimismo al exhibírsele fotografías de fs. 5932/4 y el plano de fs. 6401 y fotografías subsiguientes, efectuó el correspondiente reconocimiento. Agregó que el personal que lo acompañó a la sede de la Unión Ferroviaria y a la calle San José era gente de su área y del área de apoyo tecnológico. Recordó que se extrajo información de las computadoras a través de un CD. Ese material se colocó en un sobre y se aportó a la instrucción. En cuanto al operativo de detención de Pedraza, esa tarea la realizó el oficial Abarca. Precisó que en el procedimiento de la calle San José no estaba la juez, sino una persona del juzgado: o un secretario o un prosecretario. El agente del área de apoyo tecnológico se ocupó de todo lo atinente a las computadoras. En la calle San José hicieron un back up para ser analizado luego. No le precisaron si habían encontrado algo de valor. Asimismo, en la calle San José había una caja fuerte, la que fue abierta y se encontraron con dinero y documentación. Destacó que habia personal del juzgado que fiscalizaba el proceder de la fuerza policial. A la lectura de la orden de allanamiento de fs. 6141, expresó que se le indicaba en esa pieza procesal qué debia secuestrar la documentación. Cuando se encontró con la caja fuerte consultó a la persona del juzgado si lo autorizaba y asi se hizo. No recordó haber secuestrado un CPU. Respecto de la llegada al edificio de Pedraza, el testigo expresó que se llegó luego de hablar con gente de seguridad del edificio. Cree que la gente de la guardia no le informó a Pedraza que estaba la policia. Hizo notar Apaza que Pedraza no opuso resistencia a su detención.

La declaración de Liliana Noelia Gómez, manifestó que es subinspectora de la Policia Federal y en octubre de 2010 estaba en la División Asuntos Internos, en la parte de Observaciones Judiciales. Reconoció su firma en el acta de fs. 1011, como la de procedimiento de fs. 6423 y detención de fs. 6428.

Los dichos Jorge Andrés Tejada, cabo I de la Gendarmeria Nacional, destacó que para octubre del año 2010 cumplia funciones en la Unidad de Procedimientos Judiciales de la fuerza de seguridad a la que pertenece. Con posterioridad al suceso que da origen a la presente causa, lo comisionaron para ir hasta los talleres de Remedios de Escalada y reazliar averiguaciones respecto del personal que allí se desempeñaba. Allí, el encargado del lugar le dijo que tenía sus oficinas en Constitución y agregó que no podía hablar mucho en el lugar pues era una persona nueva y no hacía mucho que trabajaba allí. Esta persona tenía miedo de tener algún inconveniente en el trabajo, por eso, para conversar, lo esperó a unas 4 ó 5 cuadras del acceso al lugar y ahí le dijo que había participado de la manifestación durante la cual se produjo la muerte de Mariano Ferreyra. Este sujeto le nombró a personas que estaban encargadas de los sectores de esos talleres. Precisó Apaza que en una unidad de prevención le exhibieron unos videos, en los que reconoció a la misma persona con la que se había entrevistado en el lugar.

La declaración de Jesús Alejandro Benítez, indicó que hubo un momento en el que trabajaba como guarda de trenes en la estación Constitución. Era un empleado efectivo que dependia de la Ugofe. En el 2010 hacia más o menos cinco años que trabajaba en el Ferrocarril. En la jornada de la muerte de Mariano Ferreyra, cuando terminaba de trabajar y tenia que desarmar un gimnasio de box, lo llamó por teléfono un delegado de apellido Carnovale para avisarle que iba a haber un corte de vias en la estación Avellaneda. Se dirigió a ese lugar y llegó cuando ya habia habido una primera agresión. Los muchachos que se encontraban con Mariano Ferreyra estaban lejos de él, mientras él se hallaba debajo del terraplén de las vias. Recordó que habia un grupo que no era de ferroviarios, que dijo que los iban a correr. Precisó que Pablo Diaz arengó a su grupo para que avanzaran al grito de "vamos, vamos!", mientras el otro grupo estaba retirándose. Dado que no todos bajaron de las vias, hubo dos o tres idas y vueltas. Hizo notar que bajó un grupo y en la última ida, mientras se arrojaban piedras reciprocamente, escuchó a alguien decir que estaban tirando. Dos grupos se abrieron a ambos lados, el grupo más fuerte era el de la derecha, cuando se acoplan en una esquina se escuchan ruidos, griterio, piedras, no sabe si disparos o de uno de los elementos denominado "tres tiros". Cuando se quiso correr hacia el costado vio a un muchacho que estaba disparando, éste dijo: "se me trabó", mientras observaba a Pablo Díaz manifestando: "sacá los fierros". Entonces, el sujeto le respondió: "no traje muchos". Observó a un camión hidrante que arribaba al lugar como cortándole el camino a los demás. El individuo que disparó dijo "a ese zurdo, a ese gil le agujereé la panza". En un momento, cuando sonó el teléfono de Díaz, este les dijo: "dice el Gallego que nos tenemos que ir". Así fue se alejaron del lugar. Destacó que Carnevale lo convocó en esa jornada para que asistiera al lugar de los hechos en horas del mediodía para ir a la estación Avellaneda y así impedir un corte de vías. El testigo fue en tren hasta la estación Yrigoyen y una vez ahí caminó hacia donde estaba el grupo de la Unión Ferroviaria. Desde la estación Yrigoyen fue caminando por las vías unos 200 ó 300 metros. El grupo de ferroviarios era de más de 100 personas. La mayoría estaba arriba de las vías y había un grupito abajo. Este grupito era de unos 30 individuos y en él pudo observar a Pablo Díaz, Carnevale, Tanquiá, Daniel González, Pablo Esteque y otros empleados del sector limpieza, a quienes conoce de vista pero no sabe cómo se llaman. Al arribar, detalló que se hablaba de un enfrentamiento anterior. Se enteró que cuando los bando adversario quisieron cortar la via, los de la Unión Ferroviaria les tiraban piedras para evitar la interrupción del servicio. El otro grupo, en el momento de la corrida, estaba a una distancia de 200 metros. No sabe por quiénes estaba compuesto ese grupo de enfrente, pero sabe que eran tercerizados, aunque no los conoce individualmente. Este otro grupo era de más de 20 personas. No conoce la calle pero era la misma en la que estaban ellos. En ese lugar habrá estado durante una hora. A partir de su llegada se produjeron corridas. Las empezó el grupo en el que estaba el testigo. Los corrían al grito de "vamos a echar a la mierda a estos zurdos". Estas manifestaciones, Benítez se las atribuyó a la persona que disparó y a Pablo Diaz. Corrian hasta llegar a 20 ó 30 metros de donde estaba el otro grupo, habia un ida y vuelta en las agresiones. Cada dos minutos o tres se producian estas corridas. En esos episodios se tiraban piedras y se insultaban unos a los otros. Las piedras volaban de los dos lados. Luego de haberse producido dos o tres corridas, en la última vio a una persona que disparaba. Aunque aclaró que en un primer momento no se escuchaban disparos, para luego si percibir detonaciones, pero Benitez no sabe distinguir si eran tiros o esos cohetes denominados 3 tiros. Aclaró que no alcanzaba a distinguir el origen de esas detonaciones, porque eran muy seguidos, por eso no sabe si eran cohetes o tiros. El que dijo están tirando fue un ferroviario. Un instante después de cuando escuchó decir "están tirando", alcanzó a oír las detonaciones, por lo que mucha gente se abre. El sector de los tercerizados, en el momento, estaba a 20 ó 25 metros. Hubo un grupo de individuos que no eran ferroviarios que llegó a las vías a integrarse a ellos. Benítez los distinguió como no ferroviarios porque, según asegura, conoce aunque sea de vista a la mayoría. Por otra parte, hablaban distinto a los ferroviarios, con otro vocabulario, empleando términos como "giles, hijos de puta, zurdos, vamos a correrlos", que no son frecuentes en los ferroviarios. Sobre este contingente se explayo diciendo que: "fue como que cayó el refuerzo". A este grupo lo vio bajando la vía de un terraplén. Le parece que los de este grupo eran más de 10. Bajaron y se saludaron con Pablo Díaz, dándose la mano. Algunos estaban con equipo de gimnasia, otros con jeans y, físicamente recuerda al que disparó y a otro morochito que después estaba sin remera. Uno era morocho, bien morocho, de más de 1.70 de altura, robusto. El otro, al que más identifica, era rellenito, de 1.70 o 1.72. El morocho tenia un pantalón de gimnasia y una remera blanca. El otro tenia un jean, una remera roja y una gorra con visera. Vio disparar al de jean, remera roja y gorra con visera. Lo vio disparar cuando gritaron "están tirando!". Luego de las detonaciones corrió para el lado, donde estaba Sánchez, Pablo Diaz y quien disparó. El hombre que disparó estaba en el grupo en el que se hallaban Sánchez y Pablo Diaz, entre otros. Se encontraban en la esquina derecha, mirando al grupo al que se enfrentaba, es decir al lado contrario a las vias. El que disparaba tenia rodilla en el piso, estaba agachado y con la mano derecha extendida, en linea recta. El testigo escuchó las detonaciones, ya que no estaba muy lejos. El arma que logró observar en manos de quien disparaba era un revólver color negro, y lo puede precisar pues tenia tanque. Escuchó 3, 4 ó 5 detonaciones. Quien disparaba empezó a gritar, se me trabó, se me trabó y entonces los ferroviarios comenzaron a correr hacia las vias. El testigo también corrió hacia alli, junto con otros. Cuando llegó alli notó la presencia de policia de civil arriba de la via. Identificó a dos de estos preventores como pertenecientes a la División Roca. Cuando empezaron las corridas vio a unos 3 uniformados, a 50 metros del puente. Esta fue la única fuerza de seguridad que vio. Estima que cerca de los uniformados había 1 ó 2 patrulleros. Esta observación la realizó durante la corrida. Los móviles estaban a un costado. Cuando están en retirada, estos preventores se acercan más a la calle, pero sin intervenir. Al camión hidrante lo vio en una cuadra, luego de doblar. Ese camión pasó frente a ellos pero no sabe qué hizo luego. Escuchó a Pablo Díaz decirles a los de su grupo que se fueran. En un momento en el que suena el teléfono de Díaz, éste les manifestó el "Gallego" decía que debían irse. Esta conversación, el testigo lo escuchó a tres o cuatro metros de Díaz. Benítez conoce al "Gallego" aunque no tiene trato con él. Sabe que se llama Fernández y es un jefe del gremio, de la Unión Ferroviaria. Recordó que la persona que disparó dijo: "a ese gil, a ese zurdo de la gomera, le agujeree la panza". El testigo no vio a ninguna otra persona con armas de fuego. En las filmaciones que le exhibieron reconoció a personas que habían estado en el lugar del hecho. Estaba Tanquía con remera azul y ropa de trabajo, el pantalón cree que era celeste o gris. A Tanquia lo divisó abajo y en las corridas. También distinguió a Pablo Diaz y a Carnevale. Reconoció a gente de via y obra, de limpieza, picaboletos y guardas, que están en distintas estaciones. Están repartidos en diversos lugares como en la estación Temperley. Puede haber habido algunos de los que no sabe el nombre pero los reconoce. Algunos de estos estaban arriba de la via o abajo. Uno con chaleco negro con colita, robusto y medio gordito; otro con camisa a cuadros de manga corta, de más de 1.70. Le preguntó a Carnevale quién era el de camisa a cuadros y estaba al lado de Pablo Diaz, le dijo que era un ferroviario de Remedios de Escalada, "que se la aguanta bastante". Estas dos personas estaban siempre al lado de Díaz, no se le despegaban. El de camisa a cuadros le pareció en algún momento que podía tener un arma. El testigo también refirió que cuando se produjo un primer enfrentamiento, vio una cámara de C5N. Había una joven con un micrófono y un hombre con una cámara de televisión. Daniel González se acercó a éste para pedirle que no filmara más. Estaba junto a un ferroviario. Nunca había estado en un corte de vía. Tiene un gimnasio a la vuelta de la estación Constitución y había estado en un corte de boletería. En esa manifestación estaban Pablo Díaz, Carnevale, el muchacho que disparó y Gabriel Sánchez. Precisó que cuando comenzaron las corridas el otro grupo estaba lejos. Ellos estaban en una esquina y ahí hubo un enfrentamiento, en ese lugar hay corridas de ida y vuelta. Agregó Benítez que los ferroviarios iban todos porque debían favores o porque querían que incesara a trabajar en el ferrocarril algún familiar, como es su caso. No sabe si hubo presión de la empresa para que vayan. Nunca fue liberado de manera expresa, pero escuchó que a algunos los liberaban para ir a las manifestaciones. Solo fue a esta manifestación y a la de la boletería de Constitución, allí no hubo heridos, sólo intercambio de insultos ("puteadas") . Conocía a los que estaban allí, como a los policías por ser de la línea Roca, pero no sabe los nombres. Respecto al terraplén señala que estaban las vías y un paredón alto. Vio a una persona que tenía cuello ortopédico, junto con otras que le dijeron a la periodista "bajá la cámara". Detalló que desde que recibió el llamado de Carnevale hasta que llegó al lugar de los hechos deber haber demorado una hora. Se bajó en Yrigoyen, no sabe bien por qué, para ir caminando, no sabe si alguien le dijo que el corte era entre las dos estaciones. Al llegar, divisó al grupo que se encontraba todo junto en una esquina, parados en hilera. A los que no eran ferroviarios no los había visto antes, pero los reconoció cuando empezó a ver la televisión, donde distinguió en el lugar a gente que no había visto con anterioridad. Cuando se dio la consigna de correr, alcanzó a escuchar a Pablo Díaz diciéndole al muchacho que disparó "sacá los fierros". Le preguntó a Carnevale quiénes eran esas personas que el no identificaba y le respondió que no sabía y que habían sido traídos por Pablo. El testigo tenía un gimnasio en la estación Constitución, localizado en un sótano. Arriba de ese gimnasio hay muchas personas de la Unión Ferroviaria, que son quienes llaman por teléfono para decir que necesitan gente. Estos estaban en el cuarto piso de la calle Hornos donde se sabía que había armas. Estuvo 15 años en ese gimnasio y allí conoció a muchos sujetos que están vinculados con la Unión Ferroviaria como Saldaña, el Chuli Carruega, Santa Fe y Martínez que es delegado de Ferrobaires, pero está con la Unión Ferroviaria. Este Martínez es mucho más que un delegado. El apodo de Saldaña es Beto y vive en la estación Yrigoyen, cerca de la estación en una casa del ferrocarril. Esta casa está a un costado de las vías. Tiene relación con él desde 1995 y sabe que a veces, en esa vivienda habia armas. De los policías de la División Roca, que vio arriba de las vías, sabe que uno de ellos, al que distingue por su calvicie, ostentaba un cargo alto. Se hallaba junto a otro, del que no posee mayores datos y ambos vestían de civil. Los reconoció como policías porque solían estar uniformados en el hall de la estación. Este testigo refirió que no llevaba piedras, no recuerda alguien que llevara. De su lado se tiraron piedras pero no sabe quiénes. El grupo que avanzó con él había más de 20 personas y el testigo estaba en las primeras líneas. Le mostraron que los que estaban enfrente tiraban unas tuercas, pero él no los vio hacerlo. Tenían palos en las manos, pero no los vio utilizarlos, se estaban apoyando en esos nada más. Estaba a 5 ó 6 metros de la persona que se dirigió a la periodista y a los camarógrafos de la televisión. Recordó que en ese momento vestía un jean y una chomba a rayas celeste y blanca, especificando que tenía cuellito. Tenía una mochila colgada en la espalda. Aclaró que le exhibieron videos cuando fue a declarar con la fiscal durante la etapa instructoria. Luego de ver muchos, logró distinguir al hombre que disparaba. Vio escenas en la televisión porque desde que murió Mariano Ferreyra no hace más que mirar noticieros. Estima que habrá estado a 10 metros de quien disparaba, lo veía de costado un poco atrás y en diagonal. El que disparó corrió, llegaron hasta abajo del puente y no recuerda qué hizo con el arma. No pudo precisar quién era el hombre de chaleco que estaba con Díaz, lo había visto antes en Remedios de Escalada, supone que era ferroviario, pues siempre estaba con Pablo Díaz. Cuando le preguntó a Carnevale quién era esa, fue porque veía que se tocaba al costado todo el tiempo. Agrega que quienes estaban con Díaz insinuaban tener armas, pero él nunca las observó. Detrás de la primera fila de manifestantes tercerizados le pareció ver que no se movían a pesar de que les tiraban piedras, cosa que asombró. No vio enfrentamiento cuerpo a cuerpo. Siempre corrió en primera fila y nadie colocó a nadie, la orden era de correr. El fin personal que lo impulsaba a correr era para que en la Unión Ferroviaria vieran que él estaba presente. Cuando Diaz le dijo "escondé los fierros", a alguien no sabe qué hizo esta persona que vestía ropa color rojo. El tano Carnevale le dijo que un sujeto que tenía una camisa a cuadros venía de Remedios de Escalada, y que al de remera roja lo había traído Pablo.ñ Respecto al de camisa a cuadros le dijo "se la aguanta y es de Remedios de Escalada". En el grupo de tercerizados eran más de 20. Cuando dijo que a los ferroviarios los conoce a todos es una forma de decir, quiso referir que conoce a muchos, los que llegaron después no eran ferroviarios. En el hall de Constitución, en el episodio de intento de toma de boletarías producido unos meses antes a octubre de 2010, no vio a nadie con armas. Carruega, Santa Fe, Saldaña, no sabe si son de la Unión Ferroviaria, pero sabe que tienen contacto con la Unión Ferroviaria. Son gente de Ferrobaires. No vio a ninguno de éstos en el lugar de los hechos. En cuanto a las circunstancias de su declaración durante la sustanciación del trámite instructorio, recordó se había contactado con un amigo del intendente de Quilmes, con quien fueron a hablar. Y luego tuvo conversaciones con un ministro, adonde lo llevaron en un auto a la fiscalía. El amigo que lo vincula se llama Rodolfo de Diago, se dedica a construir viviendas de los planes del gobierno nacional. Explicó que el intendente de Quilmes le pareció un maleducado porque no lo saludó. Indicó que habló con el Ministro de Seguridad y con otro señor que está siempre con este funcionario. Le preguntaron qué había visto y brindó los mismos detalles que en su declaración en el juicio oral. Con posterioridad, lo llevaron a la Fiscalía de Instrucción que intervino en la causa. Precisó que el instante en el que se efectuaron los disparos, él estaba atrás del tirador, en diagonal y a unos diez metros. El tirador se lanzó a correr luego de decir que se le había trabado el revólver. La gorra al momento de disparar la llevaba dada vuelta. Cuando empiezan a correr ve a Pablo Díaz por la calle del lado derecho. Nunca se separó de dos de sus laderos. El nombre del tirador recién lo supo cuando lo informó la televisión. Benítez cree que los policías no estaban en la calle, porque de lo contrario no hubieran pasado como pasaron al iniciarse la corrida. Cuando empezó la primera corrida, ellos salen para la calle y se quedaron mirándolos a ellos. Calcura que se cruzó con un camión hidrante, mientras estaba corriendo, a menos de una cuadra de las vías. Cree no haber tenido contacto telefónico ese día con otra persona que Carnevale. Entre los tercerizados había quienes arrojaban piedras e inclusive advirtió que uno de ellos utilizaba una gomera. A Gabriel Sánchez lo vio en la estación Constitución el día del corte de boleteríuas y en el día del corte de vías, lo vio al lado de quien tiraba con un arma. Refirió, además, que el tirador tenía barba "candadito". Aclaró que en su momento se afilió a la Unión Ferroviaria porque necesitaba un préstamo. Expresó que cuando ocurrió el corte de boletería, además de los grupos antagónicos no vio grupos de partidos políticos. También precisó que vio que había tornillos porque se los mostraron, pero no los vio volando, durante la refriega. Explicó que cuando los ferroviarios empezaron a correr hacia donde estaban los del otro bando, los policías se fueron hasta la calle y ellos pasaron como una tromba. Eran tres policías y era inevitable que el grupo del testigo los pasara. Recordó que uno o dos de los policías les hacían gestos y les gritaban que esperaran. Luego de que se le hubiera leído su declaración de fs 354 vta/355 y de fs. 2936, Benítez recordó haber dicho que quien había disparado tenía remera roja, pero que luego lo vio con una remera azul. Además, este sujeto, cuando llegaron de regreso al puente, empezó a decir que él era "el que le había agujerado la panza a la víctima", ahí tenía puesta una remera roja. Era la misma persona en un caso y en otro. Detalló que esta persona cuando tiraba tenía la visera al revés, luego al derecho y cuando habló no tenía la gorra. Lo vio por primera vez bajando por el terraplén. Agregó que al sujeto de camisa a cuadros lo vio tocarse la cintura antes de que empiecen las corridas en dirección a los tercerizados. Durante la exhibición de videos, reconoció a Pablo Díaz y a un individuo con colita y camisa azul, pero no sabe cómo se llama. Es la persona que al declarar dijo que tenía rulitos y camisa azul. Uno es una de las personas que no se separaba de Pablo Díaz, también vio al de camisa a cuadros. En un video lo vio caminando por las vías. También vio a una persona calva y con el torso desnudo que ese día dijo que haber recibido un impacto de gomera. Pudo observar las huellas de esa herida cuando terminó la refriega. En una foto identificó a un sujeto vestido de azul, de quien sabe que es un picaboleto. Ante la proyección del video disco 32 de C5N, del sobre 6, el testigo se vio, refiriendo ser el que vestía una chomba a rayas azules y blancas. También observó a Gabriel Sánchez vestido con una camisa a cuadros, a Tanquía, morocho y con una remera blanca. No vio a quien disparaba. De los que vinieron con el tirador ve al de remera blanca y uno que tenía una remera roja, pantalón de gimnasia y gorrito de visera. Identificó el momento en el que discuten con la periodista. Ubicó a la periodista a la izquierda de la pantalla. Identificó a otro sujeto con pelo atado en forma de colita y también a Sánchez. Cuando el video se corrió al minuto 2.10, pudo ver, al lado de un coche blanco, a la persona a la que vio disparar, vestida en ese momento con una remera azul. Aclaró que a Gabriel Sánchez lo conoce porque ha tenido mucho trato con él y que sabe de él desde que es guarda. Agrega, que esta persona era de jugar al metegol, y ha estado en asados con él. En una segunda proyección del video de C5N, para ser visto el minuto 2,10, a Benítez le parece que Favale llevaba puesta una gorra y no distinguió si tenía barba candado. Luego, cuando se proyectó el video del sobre 6, Disco 5, (Villalba. Estación Avellaneda), identificó a Favale como quien vestía remera azul, que venía con el grupo adelante cantando. Reconoció también a Pablo Díaz.

El testimonio de Claudio Abel Díaz, quien expresó que para el año 2010 era guarda de tren. Que el 20 de octubre de 2010 estaba en el barrio de Caballito, realizando un trámite personal, cuando recibió un llamado de Alberto Carnevale avisándole que iba a haber una movilización o un corte, y le pedía que lo difundiera entre otros ferroviarios para que fuesen más compañeros. Le contestó que estaba haciendo un trámite y que no sabía si iba a poder ir al lugar de concentración. A eso de las 12 o 12.20, se reiteró un llamado de Carnevale, en el que le manifestaba que debía acercarse. Otro guarda, Juan Toto, al que se encontró bajando una escalera, le comentó, también, que se iba a dar un corte y que se iba a realizar una la movilización, a la altura de la estación Avellaneda. Le contó, además, que estaba sobre la vía la gente de los Talleres de Escalada. Al descender por la misma escalera, se encontró con Gabriel Sánchez, y le dijo que si iba para el lugar en el que se estaban desarrollando estos hechos y que lo podía llevar en auto. Fueron caminando hasta el estacionamiento de la empresa y se subieron al referido auto. Díaz creía que iban para Avellaneda, y pero Sánchez se dirigió a la estación Yrigoyen. En el trayecto, Sánchez le dijo que había traído "el muñeco" o "el juguete", aludiendo a un revólver que se veía sobre el torpedo del vehículo. El testigo le preguntó para qué había llevado esa arma de fuego, pero no recibió respuesta. Al llegar a la estación Yrigoyen, Sánchez estacionó el rodado, descendió y llamó por teléfono a Carnevale, para saber dónde era la movilización si en la estación Avellaneda o en la estación Yrigoyen, aquél le contestó que desde Yrigoyen debían caminar por las vías hacia Avellaneda, y en el camino se encontraron con gente de los talleres. Díaz creía que era para apoyar un reclamo de esos trabajadores. Destacó que las vías no estaban cortadas, los trenes circulaban normalmente. No se había percatado que debajo de las vías también había gente. Bajó el terraplén y se presentó con Carnevale. Observó que empezaban a agitarse en forma verbal, incitando a gente que había quedado arriba de la vía, a que bajaran para que fueran contra gente del PO que estaba lejos de la vía (estimativamente, a unos 100 ó 150 metros) . Los que estaban ubicados abajo del terraplén incitaban a los de arriba para que bajaran. Lo que su grupo quería era que no se cortara el servicio, para que no haya problemas en Constitución. De pronto divisó al Taño Carnevale salir corriendo y el testigo lo llama pues el nombrado no es una persona joven y hacía menos de un mes que había estado internado por problemas del corazón. Le dijo "qué hacés?, a dónde vas?". Entonces vio el movimiento de mucha gente, autos de la Policía, nadie paraba el posible conflicto o la corrida. Le llamó la atención que la policía no hubiera intervenido. Veía gente que juntaba palos y piedras. Eran ferroviarios, pero también se hallaban en el lugar otros individuos que no eran del Ferrocarril. Pensó que era gente que estaba aprovechando la posibilidad de que se les cayeran cosas de valor, que eran de un barrio de emergencia. Fue a buscar a Carnevale hasta el momento que vio volar proyectiles y piedras que lo podían lastimar. Se escondió detrás de un árbol y algo brillante le pegó en la cabeza, ahí vio que le salía sangre. El testigo tenía que entrar a trabajar a las 16, y se alarmó por la posibilidad de llegar ensangrentado al trabajo. Se sentía aturdido por haber recibido un piedrazo. Lo acompañó otro trabajador para lavarse con agua en un caño que perdía al costado de las vías. Vio regresar a muchos de los ferroviarios, entre ellos a Carnevale y a Daniel González, quienes le preguntaron que le había pasado. Entonces consultaron con Pablo Díaz respecto de cómo actuar y les sugirió que lo llevaran a algún centro médico. Vio un camión hidrante y policías con escudos, pero antes de la pelea no habían aparecido estas fuerzas para parar la pelea. Daniel González lo llevó al Hospital Argerich, a él y a otro joven lastimado. Se presentó en la guardia y le dijeron que habían llegado en mal momento, que la guardia estaba colapsada, pues había habido una balacera. Se fue a buscar a González, y le comentó lo que le habían manifestado en la guardia. González hizo consultas por radio y lo llevaron al servicio médico de la empresa, donde le dieron los primeros auxilios. Le indicaron que debía ir a un centro asistencial para que le dieran unos puntos. Se fue a la calle Patricios para luego dirigirse a que lo atendieran en un centro de Salud de Quilmes. Lo llamó su mujer preocupada por las noticias que había habido sobre conflictos con los ferroviarios. En el centro de salud vio por televisión que había habido heridos. En el centro de salud dijo que se había lastimado en su casa pues le daba vergüenza contar dónde había estado. Al llegar a su domicilio, escuchó que había fallecido Mariano, y que todo podía haber sido planeado por la Unión Ferroviaria, para crearle un problema a la presidencia. Todos rumores que lo sorprendían porque el había ido a una movilización, y ahora se referían a un atentado contra la Presidenta. Días se sintió desbordado por todas esa información, y ello lo asustó. Empezó a ver por televisión que tenían ubicado a un compañero llamado Benítez, que decían que las armas podrían haber salido de la mochila de este muchacho, pero ese chico era guarda igual que él, nunca pensó que esto se iba a desencadenar de esta forma. El quería que entrara a trabajar su señora, pero de ahí a formar una organización para acabar con la vida de alguien, no. Eso no se corresponde con su pensamiento. Se vio muy sorprendido por todo lo que le tocó vivir. Se alarmó de pensar que con la gente con la que se cruzaba en el trabajo podía estar de acuerdo con un hecho como el que llevó a la muerte de Mariano. Le dieron una licencia médica de 5 jornadas. El se debía presentar al servicio médico en esos días. Cree que el jueves lo llamó Carnevale, explicándole que le apuntaban a él o a Gabriel Sánchez, como algunos de los responsables del suceso. No confiaba en nadie por lo que había visto en televisión. Los medios decían que esto había sido orquestado. Cree que lo llamaba con buena intención, pero no estaba muy seguro y, todo le daba desconfianza. Estas cosas las conversó con Carnevale. Le preguntó si la Unión Ferroviaria iba a hacer algo. Escuchó en los medios que la Unión no reconocía lo que había pasado. El viernes llamó a Daniel Serra, quien trabaja en Remedios de Escalada, en la ropería. Le preguntó si había hablado con alguien para determinar qué tenían que hacer. Le dijo esta persona que el jueves no habían ido los que participaron de la acción. Que el sábado iban a ir abogados del gremio para hablarle a la gente, pero después no lo llamó nadie. Se sentía asombrado de haber sido parte de algo que terminó como terminó. El lunes fue al servicio médico, aunque no tenía ganas de pasar por Constitución. Ese día lo llamaron a las 2 de la tarde a la casa de su mamá. Era Germán Aguirre, quien le dijo a su madre que quería hablar con él. Le dijo que lo podían ayudar, pues tenían datos y videos de la gente que había participado. Pensó que era un opositor que quería aclarar lo que había pasado, que estaba buscando electores y que por eso lo ayudaba. Le pasó su número de teléfono, y conversaron con él diciendo que eran policías, que querían averiguar lo sucedido. Fueron tres policías a su casa, que lo condujeron a la sede de la fiscalía, donde el testigo prestó su declaración. Manifestó que el primer llamado que recibió para dirigirse al lugar en el que se iban a desencadenar los hechos fue el del taño Carnevale. Éste fue el le dio la noticia de que iba a haber una movilización. Detalló que llegó a Constitución entre 13 y las 13.30. Con el primero que se encontró fue con Juan Toto, quien es guarda tren de su dotación. A él no lo vio en la manifestación. Al seguir bajando la escalera y se topó con Gabriel Sánchez, a quien conocía como Gabi Sánchez. Es un sujeto que debe medir 1.80, robusto, de tez trigueña, pelo corto y de ojos oscuros. Expresó, además, que tenía un tatuaje y usaba un piercing. No sabe si ese tatuaje era un arlequín o un payaso. No recuerda si el tatuaje estaba en el brazo o en el dorso (en este momento de su declaración se tocó la parte de atrás del hombro derecho). Precisó que el auto de Sánchez era un Ford Focus color champagne. Sánchez sacó del torpedo (la parte donde están la guantera y el instrumental del auto) una bolsita de nylon blanca, con un revólver. El objeto lo vio fuera de la bolsa. Era un revólver porque tenía tambor, las pistolas no tienen tambor. No recordó con exactitud las dimensiones de esta arma fuego, ni sabe el calibre, pero pudo especificar que era negra. Sánchez le explicó que había llevado eso "por si llegaba a pasar algo, de alguna forma tengo que salir". Sánchez dejó el arma en el piso del vehículo, abajo del asiento. Dejaron el auto en un estacionamiento que es como una plazoleta que está frente a la estación Yrigoyen. Llamó a Carnevale para que le dijera si era en esa estación o en Avellaneda, y esta persona le contestó que debía bajar en Yrigoyen, para luego caminar por la vía en dirección a Avellaneda. No pudo recordar que hizo entonces Sánchez, a quien no volvió a ver. Arriba de las vías había mucha gente, más de 50 seguro. Estaba Serra, a quien conocía por el trabajo o por movilizaciones. Eran todos ferroviarios. Al bajar a la calle empezó a ver gente extraña. La mayoría de las personas estaba con ropa de trabajo azul, balizada, es decir con tiras fluorescentes y el logo de la empresa arriba del bolsillo izquierdo. Debajo de las vías habría unas 50 personas. Allí se presentó al taño Carnevale, reconoció a Daniel González, a Aragón, quien se desempeña en la torre de control y a otras personas que conocía de vista, pero cuyo nombre no sabía. Vio debajo de las vías gente con camisetas de fútbol y pantalón de gimnasia que no eran del grupo de ferroviarios que el testigo suele ver, después vio un barrio de emergencia y pensó que estos individuos podían ser de ahí. No sabe cuántas serían estas personas, pero estima que podrían haber sido unas 10. Se mezclaban entre los ferroviarios, pero no pudo ver mucho en el tiempo que él estuvo ahí. Los de abajo incentivaban a los de arriba para correr a los tercerizados y al PO. Entre los que incentivaban estaba Daniel González y otras varias personas que conoce pero no sabe cuál es su nombre. No recuerda la vestimenta de González pero sí que tenía un cuello ortopédico, a Aragón lo vio debajo de las vías, es un hombre de mediana estatura, morocho, más o menos gordito y con bigote. Cuando estaba arriba de las vías, vio un patrullero atravesado en la calle y algunos efectivos de la Policía contra la pared. También observó a gente vestida de traje, que reconoció como de la policía que está en Constitución y que suele intervenir en esa estación en las manifestaciones. Esta vez no intervino, ni se interpuso un patrullero. Aclaró Días que había un patrullero, pero estaba a un costado. Cuando se produjo la corrida de gente, la policía estaba contra la pared. No eran muchos efectivos, algunos uniformados y otros de traje. Había ruidos fuertes, todo se confundía, era un griterío, se insultaban, no podría decir que escuchó un tiro, había ruidos fuertes. Después que le pegaron el piedrazo quedó aturdido y resolvió retirarse. Habrá recorrido tal vez algo más de una cuadra desde la vía, pero no podría precisar con exactitud una distancia. En el grupo que corrió, Díaz estaba atrás, a unos 10 ó 15 metros de donde se tiraban piedras. Estaría a unos 30 ó 40 metros de la gente del PO. A este grupo se lo vela como un contingente grande que portaba banderas. El árbol en el que se refugió estaba del lado izquierdo teniendo las vías a su espalda, venía algo volando y le dio en la cabeza, no puede dar datos precisos de tiempo. A Pablo Díaz no lo vio en ese momento sino después, cuando González y Carnevale le avisaron que lo habían lastimado a él y precisaba asistencia. Estaba en una ochava cerca de las vías. Se lo veía preocupado o sorprendido. Díaz tenía un handy, habló pero no sabe con quién. Está al tanto de que Pablo Díaz estaba en la comisión de reclamos, junto con Carnevale, quien siempre decía que había que consultar todo con Pablo. Pablo Díaz estaba en la comisión de reclamos y la mayoría de las cosas pasaban por él. No sabe si los que fueron a la marcha fueron sancionados por la empresa. En general cuando van a una manifestación no los sancionan. Los desafecta el sindicato. En estos últimos tiempos los ingresos los manejaba el gremio. El gremio decidía quien entraba y quien no, los curriculums los recibían ellos. Aclaró Díaz que él es afiliado a la Unión Ferroviaria. No se afilió de entrada, púes nunca fue muy adepto a los gremios, pero al final se afilió porque en esa época se comentaba que se iba a despedir gente y que los que no estaban afiliados corrían el riesgo de despido. No sabe cuantos son los integrantes de la comisión de reclamos. Recordó como miembros de ésta a Pablo Díaz, a Carnovale y a una comisión de delegados. Los candidatos los propone el gremio y después se elige, pero la mayoría de las veces hay lista única. Explicó que los tercerizados pretendían tener el mismo sueldo y condiciones de trabajo que los empleados de ferrocarril, y pasar a planta permanente, y se decía que ganaban muchísimo menos. Cuando llegó a las vías, los tercerizados estaban retirados a más de una cuadra. Recordó Díaz haber ingresado como ferroviario el 1 de marzo de 1999. Su hermano ingresó a los 2 años de haber estado trabajando él. En ese momento dirigía todavía otra empresa el tema. En su corrida vio mucha gente a los costados, había gente con cámaras de televisión, pero no sabe de que canal. Después que González habló por handy, en el Argerich, le dijo que no había que hablar con nadie porque "se había podrido todo". Anteriormente, asistió a otras movilizaciones, una en River, otra en Ferro. También fue a una convocatoria de Moyano, por la que se realizó una caminata desde Av. Independencia hasta la 9 de Julio. Estuvo en una movilización en el hall de Constitución, donde tuvo lugar una discusión con gente del PO. Les avisaban un día antes de las movilizaciones y, quedaban desafectados. Expresó que con Gabriel Sánchez tenían relación de compañeros, no de amistad. Una vez fueron a pescar con otros compañeros. Eran compañeros de la Sala, de estar ahí. Sánchez llegó a guarda y si llegó ahí tendría buen concepto. En la sala de guarda había estado unos 2 años. Le sorprendió verlo con armas. No pensó que iba a tener un arma. No era obligatorio concurrir, pero hacía mérito el que asistía a las convocatorias del gremio. Vio que volaban las piedras y se resguardó, una cosa brillante le pegó en la cabeza, después supo que era una tuerca. Germán Aguirre había estado en la comisión de reclamos. Hacía un año que no estaba y estima que se hallaba conformando una lista de oposición. Era un conocido de él del Ferrocarril. Facilitaba las cosas para conseguir algún préstamo. Aclaró que confiaba en él porque estaba en la lista opositora. Recordó que muchas veces los militantes del Partido Obrero cortaron el servicio. Cuando prendieron fuego los muebles en Constitución lo sacaron con principio de asfixia. Precisó que Sánchez estaba vestido con pantalón de jean azul, una remera gris o azul y una gorra. Estimó haber visto una cámara de un canal televisivo cuando bajó de las vías. No recordó el nombre de la otra persona herida, aunque creía que era algo así como Garro o Garra. Estaba herido en una mano. Cuando no lo pudieron atender en el Hospital Argerich, González lo llevó al servicio médico de la empresa. No conoce a Guillermo Uño. Dio cuenta de que antes de quedar aturdido había gritos, piedras, palos, muchos vehículos, nadie paró el enfrentamiento. El desorden era muy grande. Especificó que entre su llegada al lugar y su retiró no tardó mucho tiempo. Cuando baja se presenta con el Tano, y ahí se produce lo de bajar de las vías para correr a los manifestantes. Puntualizó que muchas personas querían quedarse para que no tomen las vías y, esas se quedaron. Además de González había otros que incitaban a bajar pero no puede decir cuántos eran. El intercambio que vio era de piedras de los dos lados, que además de Garro no vio otro herido, que recibió un tuercazo que le pegó en la mano. No vio a gente con hondas ni gomeras. Cuando recibió el piedrazo terminó todo para el. Aguirre estaba formando una lista opositora, pero cree que nunca se llegó a formar. Cerda participaba de las manifestaciones, no sabe si pertenecía a alguna lista. Aguirre le dijo que había gente que estaba con él, que lo podía ayudar, que tenían videos, fotos e información, esa gente eran policías. Los policías se identificaron cuando lo vieron en su casa, allí no le mostraron fotos, en la Fiscalía sí. Cree que vio a Benítez arriba de las vías cuando él llegó, después no lo vio más. No sabe de las exigencias de la UGOFE para ingresar a trabajar en el Ferrocarril, pues él entró cuando estaba la Metropolitana. En la última elección se presentaron la lista bordó y la verde. Las listas se identifican por color. En la mayoría había lista única. No sabe si participó en alguna elección la lista gris, y desconoce si la lista celeste llegó a formarse. A Gonzalo Damián Fernández no lo conoce por el nombre, puede que lo conozca de vista. Leyó las declaraciones que prestó con anterioridad al momento de declarar. Dio cuenta de que la manifestación de Ferro no participó el Polo Obrero y no hubo incidentes. El incendio del hall de Constitución lo inició la gente, prendió fuego porque se habían interrumpido los servicios. Cuando ocurrieron los hechos no estaba en ropa de trabajo porque estaba haciendo un trámite. A Benítez lo apuntaban por televisión como a quien en la mochila tenía armas. El testigo tenía una mochila con ropa de trabajo en Constitución. Ese día, en el cofre, dejó los papeles. Luego compró una gaseosa. El policía que había visto en Constitución era morocho de mediana estatura y de unos 50 años. Conoce a Juan Carlos Fernández de reuniones y de asados. Es el representante, referente del Roca ante la Unión Ferroviaria. Sabe que en su jerarquía estaba por encima de Pablo Díaz y de la comisión de reclamos. No sabe cuáles eran sus funciones solo que dirigía la comisión de reclamos. Conoce a Karina Benemérito como secretaria de Fernández. Intermediaba entre éste y Pablo Díaz. Manejaba las solicitudes de préstamos. A Pedraza lo vio en persona en una movilización, en Ferro. Esto fue antes del 20 de octubre de 2010. Conoce a Jorge Miño porque fue compañero de él en Sala de guardas. Ese día no lo vio. En la fiscalía de instrucción vio una foto en la que él estaba. Vio videos en la fiscalía y en el juzgado. En ellos reconoció personas, a algunas por sus nombres y a otras no. Detalló que gente que estuvo cuando quisieron cortar el servicio en el hall de Constitución, también estuvo en las vías el día del hecho. Un día en el hall de Constitución se cruzaron gente del PO y de la Unión Ferroviaria. En la manifestación del hall solo vio ferroviarios, no gente ajena al gremio. En las otras movilizaciones no sabe, eran movilizaciones muy grandes, en River cree que no eran solo ferroviarios. Detalló que Benítez también era guarda de tren en Constitución. Cree que Benítez y Sánchez se conocían. Ante la proyección del video del disco 32 del sobre 6, crudo de C5N. reconoció a González con remera oscura, pantalón de jean y cuello ortopédico. Lo vio acercándose a la cámara. También reconoció a Gabriel Sánchez con jean y remera con un dibujo y gorrita. Divisó a Serra con una remera negra, venía corriendo al principio de la proyección, al frente de la marcha. A Benítez lo ve con una remera a rayas celeste y blanca. También ubicó a otra gente pero desconoce su nombre. Era gente con ropa de trabajo cuyo nombre desconoce, ropa azul balizada. Vio a un hombre con camisa blanca, con un pantalón de jean, delgado, de pelo corto y tez trigueña, que estaba cerca de las cámaras de televisión. Le pareció que amagaba sacar algo de atrás. No conoce a esa persona. A González lo vio que reclamaba porqué lo filmaban. Al morochito no lo conoce, no sabe si es ferroviario o no. Ante la proyección del Titulo 3 video disco 5 sobre 6 de Policía Federal, el testigo manifestó que ahí identificaba a Daniel Serra, a Pablo Díaz, a Daniel González y se reconoció a él tomándose la cabeza. Aclara que ya le habían pegado el piedrazo, motivo por el cual se agarraba la cabeza. Vestía una remera oscura y un pantalón de jean oscuro. De nombre le suena Alcorcel, pero no puede identificarlo. Recordó que en la fiscalía le preguntaron por un tal Alcorcel. El testigo detalló que cuando ve a Pablo Díaz, estaba arriba de las vías. Ante la proyección de otro video reconoció a Pablo Díaz con una camisa blanca y lentes oscuros, a su lado se veía a una persona a la que conoce de vista y estimaba que era ferroviario. También observó a alguien de chaleco negro, al que conoce de vista, pero no sabe como se llama. En la foto LAU_3132 reconoció a Carnevale, a Jorge Miño con gorra y a Gabriel Sánchez con gorra oscura. Ante la exhibición del video aportado a fs. 2756, sobre 27, "Tensión en Consitución", este testigo identificó a Corso, a Gabriel Sánchez, a Benítez, y a González. Sostuvo que no participó en ninguna mediación en la que haya participado el imputado Fernández. Sabe que Fernández es referente porque se lo decían Carnevale, Benemérito, Pablo Díaz y otras personas. No puede precisar cuántas veces lo llamó ese día Carnevale, pero fueron menos de cinco. Aclaró que ese día no vio heridos de bala.

El testimonio de Orlando Parió Brandán, expresó que actualmente es subcomisario y para octubre de 2010 era principal en la División Exteriores de video de la Policía Federal. Refirió que el día del hecho, en la estación Avellaneda, había implantada una unidad satelital. Se lo había ordenado la Unidad de Operaciones, y llegó al lugar en horas de la mañana. Llegó a la calle que bordea la estación Avellaneda, del ferrocarril Roca, frente al supermercado Carrefour. En su unidad estaba el chofer y un operador, quienes le transmiten imágenes al Departamento Central de Policía. Su unidad cuenta con antena parabólica, transmisor, receptor, un mástil con un domo y por satélite envían las imágenes a la central de policía. Al llegar al lugar se ubicó el móvil en un sitio en el que puedan tener acceso a la imagen para ser transmitida. Le indica la gente del operativo qué necesita transmitir, mientras que él busca el lugar en el que pueda cumplir con la consigna del tipo de imagen que se pretende. Cuando consigue esas imágenes, chequea con la Dirección de Operaciones si están conformes con las imágenes que está irradiando. Efectúa un paneo que muestra las imágenes que se pueden transmitir, no está seguro, pero cree que el 20 de octubre de 2010 pusieron una cámara de piso en el andén. Durante todo ese servicio su comunicación era con la Dirección de Operaciones con trunking y por medio del POC. Ubicó la unidad satelital en una calle que bordea las vías del Ferrocarril en Avellaneda y el Supermercado Carrefour, la parte trasera estaba ubicada hacia el norte. Visualizó las imágenes por medio de un monitor que está en el móvil. Del otro lado de las vías del ferrocarril se veían pancartas sobre la calle Bosch, y en las vías se observaba la presencia de personal policial y empleados ferroviarios. El alcance de la cámara domo debe ser, sin precisión, de unos 200 metros. Hacia el lado de Capital se veía el puente del ferrocarril y la punta del andén de Yrigoyen. La cámara se monta sobre un trípode y ese día la colocó en dirección recta a la unidad móvil sobre las vías, finalizando el andén de la estación, del lado más cercano a la Capital, por donde pasa la formación Diesel. El testigo decidió dónde colocar el camión, instaló el móvil, hizo el enlace e informó que estaba transmitiendo. Luego le avisaron si las imágenes eran óptimas o no, nadie le dijo que cambie de lugar. Entre el personal tenía un camarógrafo con cámara de hombro. Se comunicaba con éste por medio de POC. Cumplia esas funciones el agente Villalba. Sabe que este agente saludó y se presentó con el jefe del operativo. Se comunicaban con la Dirección de Operaciones y ellos les indican qué tienen que enfocar y cuál debe ser el movimiento de la cámara. Aquel día tenía a su cargo un chofer y un operador de cámara. El movimiento del otro lado de la vía, es decir sobre la calle Bosch, era de pancartas, no llegaban a ver personas por el terraplén. En el lugar solo habló con el jefe del operativo. Los equipos graban si lo solicita la Dirección Operativa, si se ven incidentes, muchas veces ellos graban en el camión y la Dirección Central Operativa se encarga de las grabaciones. Levantó el equipo después del mediodía. En la central operativa reciben las imágenes que irradian del móvil. No recuerda haber tomado contacto con Villalba para indicarle qué imágenes tomar. Se trabaja con una máquina profesional de la que usan los canales de TV. La imagen vía satélite se puede interrumpir por un corte de energía, lluvia o tormenta. No recuerda si ese día hubo corte de imágenes. Las imágenes son recibidas en la Central Operativa de Video y de ahí son transmitidas a la División General de Operaciones. El domo no se puede mover una vez que está instalado. La cámara de piso se puede trasladar según el cableado. Si es muy largo el trayecto se va perdiendo la señal, por el problema de cableado. Planificación de Servicio distribuye la orden, la Dirección de Operaciones pidió la visualización y por eso se implanta el móvil satelital. En el móvil pueden detectar la cantidad de decibeles y las imágenes que van hacia la central. Para mover el móvil, una vez que está instalado el servicio, se necesitan 30 minutos para desarmarlo y luego otra media hora para volver a armar todo. Cuando comenzó a transmitir la Central Operativa le informaron que estaba todo correcto. La orden era ver las vías del tren y la estación Avellaneda. Ese puesto no se movilizó. El paneo era del lugar, de lo que se podía observar, de todo lo que era vía y andén de la estación Avellaneda. La cámara del móvil, que es un domo, se instala sobre un mástil que se eleva, en este caso habrá estado a unos 15 metros. Para ubicar la unidad se tienen en cuenta la presencia de árboles y edificios. El domo tiene un radio de 360 grados y la cámara de piso lo que se indique porque el cabezal del trípode también puede girar. Destacó que en el lugar tuvo varios servicios y si está en su declaración de instrucción que recibió órdenes del comisario y subcomisario de la División Roca, debe haber sido así. No lo puede precisar hoy pues se le mezclan sus servicios de esta ocasión con otros operativos. Hay lugares en los que no llegan a contactar con el jefe del operativo. Esto ocurre frecuentemente en los estadios de fútbol. En este caso le parece que saludaron y le informaron que estaban transmitiendo. Recordó que a la altura del puente ferroviario se arrojaban elementos para el lado del puente Bosch. Esto fue breve. Esto lo visualizó por medio del domo. Si hacían un acercamiento, la imagen se distorsionaba por eso dejaron la imagen a cuadro abierto. La imagen puede ampliarse o utilizarse un zoom.

La declaración de Javier Oscar Kelm, expresó que se desempeña en la Gendarmería Nacional y que para la época del hecho, cubría funciones en una unidad de procedimientos judiciales de Buenos Aires. Realizó diligencias por temas relacionados en torno al crimen de Mariano Ferreyra. Una vez tuvo que determinar un domicilio en Claypole. Tenían la foto del investigado y tuvieron que determinar si vivía o no vivía esa persona allí. Una mujer le dijo que residía pero que en ese momento la persona no se encontraba porque tenía un problema médico. La tarea era averiguar si esa persona vivía en ese domicilio y determinar si estaba. Llegó al domicilio a eso de las 13.30, estaba a cuadra y media de una estación que le parece era la de Claypole. Estimaban que la persona que investigaban trabajaba en esa estación de tren. Se creía que era empleado de alguna línea de ferrocarril. Cuando fue a hacer esa tarea cree que contaba con información conforme a la cual trabajaba en esta estación. Ese día que el testigo fue al domicilio no dio con la persona. Se encontró con personal de gendarmería en la estación Claypole, pero no tuvo contacto con ellos, tal vez alguno de su grupo, sí. Se tomaron fotografías de la estación y no recuerda si también se hizo lo propio con el domicilio de quien buscaban, ni de personas. Al exhibírsele fotografías de fs. 3129, 3130, 3131 reconoció el domicilio del individuos y la estación de Claypole. No hizo una indagación sobre la identidad de esa persona. Luego de una lectura de fs. 3125vta, recordó que había sacado fotos a una persona que era similar a la que le habían dado para buscar. A la mujer que lo atendió en el domicilio no recuerda si le dio el nombre de la persona que buscaba.

El testimonio de Mariela Lorena Redin, quien manifestó ser auxiliar tercero de inteligencia criminal, y que cumplió funciones en asuntos internos de la Policía Federal, donde también estaba en octubre de 2010. Al respecto realizó tareas en el marco de esta causa para enero o febrero de 2011. En varias ocasiones, bajo orden del superior, efectuó tareas de vigilancia sobre el domicilio del señor Juan José Riquelme, sito en Córdoba al 3600. En algunas ocasiones lo veía realizar compras diarias y en otras fue a la Unión Ferroviaria en la Av. Independencia. En horario de la tarde iba a este lugar unos 15 o 20 minutos. Se trasladaba en taxi. Expresó que en una de las ocasiones que siguió a Riquelme la hicieron aguardar a que apareciera Pedraza y efectuó su seguimiento. Salió en un auto Bora gris oscuro. Pedraza estaba en el asiento del acompañante. Una vez fue hasta Villa Urquiza, a la calle Monroe, y de ahí fueron a Av. Del Libertador y Coronel Díaz. En ese café ingresó y el chofer se retiró con el rodado y volvió a los 5 ó 10 minutos. Desde ahí fueron hasta Puerto Madero, para ingresar en la cochera de un edificio llamado El Faro. Una vez que ingresó a la cochera perdieron de vista el vehículo y su jefe le ordenó levantar el servicio. Recordó las letras del dominio del auto que siguió; "GUM" y que había algún 9 y un 4 entre los números, pero no lo pudo precisar con exactitud. Por una averiguación supieron que ese auto pertenecía a la Unión Ferroviaria. Cuando le dieron la orden de seguir a Pedraza, le dijeron que lo hiciese para averiguar donde residía. Cuando lo siguió a Riquelme una vez que llegó a la Unión Ferroviaria, le pidieron que constatara si llegaba Pedraza, y recordó que lo hizo en una calle transversal. El auto tenía vidrios polarizados, pero esa polarización era muy leve. Pudo observar que Pedraza estaba sentado del lado del acompañante. No vio con quien estaba Pedraza en el café Tabac. Logró divisarlo porque el automóvil frenó ante un semáforo. Rememoró haber sacado fotos cuando fue al domicilio de Riquelme, en la Unión Ferroviaria y no pudo precisar si también lo hizo en el domicilio de Pedraza.

Los dichos de Eduardo Carlos Innamorato, quien manifestó que en octubre de 2010 se desempeñaba como jefe Director del Area de Seguridad General de Transporte. A Pedraza lo conoce por los medios. Conoce a Fernández por haber tenido alguna reunión, dada su función. Estimó debió haber sido unos 2 ó 3 años antes de los hechos que aquí se investigan. Destacó no haber tenido intervención operativa el día del hecho pues estuvo en su oficina. Cuando se enteró del probable corte de vías del 20 de octubre de 2010, el día anterior y por ello dio instrucciones para que se tomaran medidas. Tomó conocimiento por informaciones que le dio el señor Calleja que se dedica a realizar análisis de información y cree que se la había brindado el comisario a cargo de la Línea Roca. Le dio los datos a Lompizano para preparar un servicio preventivo en la estación Avellaneda. La Dirección de Operaciones mandó un servicio a esa estación. Lo que ocurre sobre las vías lo planifica una repartición de la Dirección de Transporte. Cuando comunica estos informes a la Dirección de Operaciones, esta repartición da la indicación de lo que se debe hacer y la reciben en la Superintendencia de Transporte, donde se les indica cuánta gente debe ir. Recordó que en aquella ocasión fue una unidad completa del área de transporte. Había dos fiscalizadores, uno era el Comisario General Mansilla, y el segundo fiscalizador era Ferreyra. El Jefe del operativo era Premuda. Detalló que cuando se cortan las vías es para hacer un petitorio. Si se divide la manifestación y un grupo va, por ejemplo, a Constitución el segundo fiscalizador, que en este caso era Ferreyra, debe ir hacia allí. El comando general del operativo lo desplegaba Mansilla, y también intervenía el comisario Premuda. El testigo sabía que los tercerizados pretendían ser tomados por la empresa, y que el conflicto tenia que ver con eso y que, por otra parte, el gremio no quería. No tenía certeza de que los que iban a formalizar ese corte fuesen los tercerizados. Al respecto solo había escuchado comentarios. En alguna protesta anterior, en el hall de Constitución, en septiembre estaban los tercerizados y apareció gente del gremio, por lo que la policía debió separarlos mediante un vallado. Explicó que cuando un operativo de estas características se pone en marcha todo depende de la División Operaciones. Por modulaciones escuchó que Mansilla informaba a la comisaría 30 que bajaban los de la Unión Ferroviaria. Esa modulación fue después del mediodía, a las 13 ó 13:30. Lo escuchó por el trunking de operaciones. Antes de desempeñarse en el área de transportes estuvo en la central de micros de Retiro. Estuvo en otras manifestaciones, en el momento que se cortan las vías y en esos casos se le da intervención al juzgado. Si hay heridos, también se da intervención al juzgado. Si queda solo en intento no hay delito por eso no se le cursa noticia a la justicia. El jefe de operaciones se entera de todo por las distintas modulaciones y por lo que se ve a través de las cámaras. El jefe del operativo es el que debe tomar decisiones. Recordó que en la ocasión, División de Transporte colocó brigadistas y fiscalizadores, más vehículos, etc. Cada superintendencia arma el servicio que corresponde a su jurisdicción, en el desplazamiento de la gente, por ejemplo. Si se toman las vías y viene la Unión Ferroviaria a sacarlos, el jefe del operativo debe informarlo y poner en el medio a personal policial. El jefe del operativo debe tomar la decisión de ubicar policía entre dos grupos si se van a enfrentar. Señaló el deponente que ese día no estuvo de manera continuada escuchando las modulaciones. Cuando fue Mansilla le dio las novedades de todo, le dijo que el subcomisario Premuda había enviado un grupo de combate arriba de las vías que hizo cesar esa situación. Explicó que los grupos del área de transporte actúan sobre las vías, no sobre la calle. Respecto de todo esto calcula que el jefe del área operaciones debería estar al tanto. Sabe por comentarios de Mansilla que en la calle había personal de policía de la provincia de Buenos Aires. Sabe que en algún momento intervino para disuadir a la gente que estaba en la calle. No sabe si en ese momento había personal de la Policía Federal en la calle. El comisario de cada división tiene vinculación con el personal de seguridad de UGOFE, pero no con los directivos. El comisario a cargo era Premuda, que era el segundo jefe de la División Roca. El jefe de Seguridad del Roca era el señor Vitali. No recuerda si el día del hecho Vitali estuvo en la estación Avellaneda. Expresó que la Superintendencia tiene un departamento de Control de Líneas y uno de Brigadas. El Comando Dígito Radial se maneja con todo el personal que está apostado en las estaciones. Detalló que las directivas para ese operativo era tratar de llevar la protesta a su término rápido y tranquilo. Una medida a tomarse en situaciones como ésta puede ser hacer líneas con el personal para que no puedan contactarse los dos grupos, es decir, si hay otra manifestación, para que no se enfrenten. Esto también se hizo alguna vez que venían a pelearse los propios usuarios del ferrocarril, cuando se colocaba una línea humana. El área de transporte no se maneja con mucho personal. Las manifestaciones ferroviarias tienen peculiaridades, los cortes de vías son siempre por problemas laborales, si hay que acompañar al reclamante a la empresa o al ministerio de trabajo. Si va un fiscalizador, el personal en el lugar del corte queda acéfalo, por lo cual se nombran dos fiscalizadores y el segundo de estos es el que acompaña a la gente. El personal de brigada es el que va de civil, y lo maneja el superior que está en el lugar. Las órdenes se dan a viva voz, por trunking o por POC. Mansilla le dio todo el informe cuando volvió ese día, calcula que serían las 14 o 14.30. Le comentó el episodio de las pedradas, y que algunos de la Unión ferroviaria habían bajado a la calle, para luego retirarse en forma tranquila. Su superintendencia se creó por una ley nacional con el fin de resguardar bienes y personas transportadas por ese medio. La sigla "qth" significa lugar, ubicación. Cuando se menciona a un oficial jefe se refiere al subcomisario y al comisario. La ropa de personal en operaciones preventivas debe ser con uniforme de la policía. Los oficiales superiores pueden vestir ropa de civil. Otro personal puede vestir ropa de civil pero no puede intervenir en el operativo. El POC está autorizado para dar cualquier información y para usarse si está saturado el trunking y hay una información importante. Ese día hubo como 6 ó 7 manifestaciones, aparte de la ocurrida en las vías del Roca. Todas esas operaciones se manejan por el trunking y en caso de emergencia por el POC. En este caso se dieron las mismas indicaciones que para otros operativos. En ningún procedimiento que estuvo a su cargo observó la presencia de armas en los manifestantes. El fiscalizador general en casos como estos, tiene que estar en el lugar del operativo y es él quien determina dónde ubicarse y actuar si hace falta. Si se va corriendo la manifestación tiene que estar cerca y quedarse sobre las vías. La Dirección de Operaciones depende de la Superintendencia Metropolitana. Esos operativos se comunican a la superioridad de la fuerza. Si su personal ve una incidencia debajo de las vías tiene que actuar, pero en principio para eso hay otro tipo de personal policial. Si hay algún conflicto cercano a las vías debe actuar también. El testigo, el día del hecho fue a la mañana a la División Sarmiento y luego estuvo en su oficina el resto del día hasta las 21. Escuchó en su oficina todas las modulaciones de operaciones. No recuerda otras modulaciones de Mansilla más allá de la que ya señaló. Estima que el personal de su área, en aquella ocasión, habrá estado al lado del comisario Premuda. Sabe que había un servicio sobre la calle Pavón en la provincia de Buenos Aires. En este tipo de servicios no se informa nada a las seccionales linderas a las vías del ferrocarril. La única incidencia de la que tiene conocimiento fue cuando tiraron piedras y en ese momento Premuda desplazó a un grupo de combate y puso fin a ese problema. No le comentaron si los manifestantes habían cortado las calles del lugar, y que en ningún momento estuvieron arriba de las vías. No sabe si estaba el grupo Quebracho entre los grupos sociales que participaron del hecho. La gente de la Unión Ferroviaria no había estado en anteriores movilizaciones en las vías. En su lugar no está habilitado para dar sugerencias, en su cargo no le compete pues no tiene nada que ver con ese operativo. No sabe si hubo gente de la División Roca fuera de la vía. Supo del corte de vía por la sección análisis y cree que fue el comisario Ferreyra el que anotició sobre rumores de un posible corte. Aclaró que si escucha muchas modulaciones inquietantes puede llamar al jefe de operaciones y preguntar qué pasa, pero no disponer ninguna medida. No puede formula sugerencias si no está en el lugar. Las modulaciones que escuchó durante ese servicio no le resultaron muy importantes como para intervenir. Explicó que si hay grupos antagónicos se debe poner un cordón entre ambos para evitar enfrentamientos. Detalló que existe un protocolo institucional para encarar estas situaciones, lo que no existe es un protocolo para acciones vinculadas con la actividad del ferrocarril. Destacó el testigo que cuando era jefe de control de línea se ubicaba personal de civil con chaqueta y gorra de identificación. Que hay choferes que no llevan identificación y que puede aparecer personal de civil en determinadas circunstancias. Inclusive algún personal de civil puede ir armado, como los que van en segunda línea.

La declaración de Mónica Ocampo, quien manifestó que en octubre de 2010 era gendarme y realizó tareas investigativas en torno a la estación de Claypole. Realizó tareas encubiertas por las que pudo determinar que una persona cuya fisonomía se asemejaba a una foto que le habían entregado se llamaba Guillermo Uñis o Uño. Lo reconocieron porque se parecía a lo que les habían mostrado en la foto. Un compañero de ella lo vio, tomó una foto y la derivó al juzgado. En la estación le dijeron que era picaboletos. La foto le vino con el oficio judicial. No sabe si venía una descripción, pero sí una foto, no recuerda si de cara o de cuerpo entero. Con la fotografía fue a la estación Claypole, esa era la consigna. La testigo nunca determinó la identidad de esa persona.

La declaración de Jorge Ornar Antoniuk, quien expresó ser miembro de la Policía Federal y se desempeñaba como jefe de la central operativa de videos en octubre de 2010. Relató que su misión consistía en cerciorarse que las imágenes de cámaras de la vía pública, cámaras domos de otras entidades privadas como autopistas. Agregó a su relato que la división para la cual se desempeñaba tenía también cámaras portátiles. Dijo que también existen unidades satelitales, recurriéndose, en ocasiones, a la División Exteriores de Video desplazando personal hasta un lugar determinado. Declaró que el 20 de octubre de 2010 estaba como jefe de la División. Que se desplazó una unidad satelital y una brigada. Respecto de la unidad satelital dijo que es una unidad de exteriores que se transmite en directo a la Dirección de Operaciones. En ese sentido dijo que se lleva en un vehículo utilitario como una unidad de exteriores de un canal de TV, que se dispone de un mástil telescópico con una cámara Domo y que también se permite a una cámara más para obtener otra imagen. Aclaró que ello llega a la Central operativa de video. Acto seguido declaró que la función de su sección es derivar esas imágenes a la Dirección General de Operaciones. Así la Dirección de Operaciones les puede requerir determinadas cuestiones referidas a las imágenes que están tomando, por teléfono o por el POC, que es un teléfono celular pero con alcance interno policial. Explicó que si la Dirección de Operaciones desea otro tipo de imágenes se comunica directamente con la Unidad Móvil. Expresó de esta forma que la brigada consiste en un hombre, un policía, que va muñido con una cámara, se presenta en el lugar indicado a órdenes del jefe del operativo. Particularmente, dijo que en este caso se le entregó una cámara al cabo Villalba. Sumó a sus dichos que esa persona graba en local, es decir en un soporte magnético. Agregó que cuando el brigadista termina su trabajo, deja la cámara en la central de video, ese material se guarda en el compilado de imágenes. Esas imágenes sirven como testimonio. A veces se desplaza al video directo y por interés se traslada a otro lado. Refirió que el brigadista toma imágenes para dar luego referencia de lo que sucedió. Manifestó que el brigadista llevaba ese día un equipo POC. En cuanto a la función del brigadista expresó que va al lugar y es el jefe del operativo el que indica qué se debe filmar, la posición que debe tomar, etc. Aclaró en ese sentido que cuando el brigadista está tomando una imagen pierde noción de lo que hay a su costado. Dijo también que cuando hay un incidente con piedras y demás, a veces resulta herido. Agregó también que está limitado en cuanto a la visualización de lo que pasa a su alrededor. Sumó a ello que es lo mismo que una persona que esté mirando con sus dos ojos. Dijo también que en este caso se usó una grabación de un soporte llamado Mini DV, con una cinta magnética que puede durar entre 60 y 90 minutos, teniendo el brigadista sólo un mini DV. En cuanto a la duración de la batería manifestó que puede ser de cuatro horas, pero depende del estado en que se encuentre. Respecto de la UMSAT, indicó que en ese momento no contaba con un grabador masivo, tenían un grabador de DVD con disco rígido, por lo que las imágenes de interés se derivaban a una grabadora. Expresó también que se graba a partir del momento en el que aparecen imágenes de interés. En ese sentido, hay una central operativa de video que se ocupa de eso, hay un oficial de servicio de guardia y después él. Continuando con su exposición indicó que para trasladar el equipamiento de un lado a otro se debe apagar el sistema y esperar como mínimo más de 25 minutos hasta que se enfría todo el equipamiento, después hay que buscar antena, satélite y muchas cosas a tener en consideración. En cuanto a la actividad del brigadista expresó que no filma permanentemente y la posición que debe ocupar la decide el jefe del operativo. Por otro lado, si el equipo se deteriora en servicio ese se repone por vía administrativa. Si el equipo sufre un desperfecto, el brigadista avisa a la central operativa para que le sea enviado otro equipo o algún técnico. En otro sentido, si se queda sin material lo solicita a través del POC y se lo hace llegar a través de un móvil. En cuanto a la dependencia del brigadista mencionó que depende de la División exteriores de video, la sede de esa División está en Moreno 1550, Departamento Central de Policía. Refirió que de haberse solicitado un suministro no puede estimar cuánto habría demorado. Así también agregó que respecto de este hecho declaró en el juzgado y en sede administrativa en asuntos internos, donde se le exhibió el video. Aclaró luego que las imágenes que bajan via satélite pueden cortarse por un problema técnico, no sabiendo si el día del hecho hubo algún problema técnico. Dijo no saber cuántas manifestaciones había ese 20 de octubre. Sumó a sus dichos que la Dirección a su cargo recibía unas 6 imágenes ese día, además de lo que dan las televisiones. Estimó que había unas 16 cámaras a disposición de la dependencia. Dijo también que esa unidad (UMSAT) debe ubicar el satélite por lo que no puede haber árboles o columnas que lo obstruyan. Destacó que también puede tomar energía eléctrica externa, pero se puede tomar también de un grupo electrógeno propio. Continuó su exposición señalando que en el mes de octubre de 2010 disponía de unas 27 ó 28 cámaras propias. Declaró también que un hombre se puede mover con cámaras anexas con cable y toma imágenes al nivel del piso con la limitación del largo del cable. En cuanto al dispositivo mini DV que se entrega, expresó que suele ser reutilizado. Que el brigadista sale con un solo mini DV y una sola batería. Mencionó que es probable que el brigadista sea derivado de un servicio a otro. En cuanto al supuesto de agotamiento de la batería indicó que pasa por el departamento y retira otra batería o mini DV. Continuó con su relato explicando que a los brigadistas por el plan academias se les da a cada unidad un entrenamiento especial. Así destacó que se le da entrenamiento a cada brigadista para que pueda cumplir con su objetivo. Dijo también que estos últimos van solo sin ningún asistente. Así, normalmente, cuando llega la unidad satelital se despliega y la Dirección General de Operaciones determina si la imagen es la adecuada o no. Si la ubicación que se le da al brigadista no permite hacer el enlace puede hacerlo notar. En cuanto a las imágenes tomadas por Villaba indicó que tenían un orden secuencial, empezando con un seguimiento en un terraplén. Manifestó también que es imposible que se trastoquen imágenes anteriores con posteriores. En ese orden de ideas estimó que el alcance de la cámara que se usó ese día con el zoom son de 70 u 80 metros. En cuanto al camarógrafo explicó que cree que estaba sobre el terraplén. Sobre un corte de la hora 13.34.54, en cuanto al zoom comentó que la imagen en algún momento deja de tener interés. Puede haber sido por varios motivos. Dijo en referencia a ello que el brigadista es un hombre que está solo, no teniendo ningún tipo de apoyo, encontrándose incomodo en el terreno. Dijo no saber las razones de ese corte. Asimismo, recordó que pasaban formaciones de trenes permanentemente. Se efectuó la lectura de un tramo de la declaración de fs. 3206vta., a lo que interpretó que para el caso puntual cuando el hombre está tomando gente que se aleja el zoom de la cámara deja de ser efectivo. Posteriormente, se leyó un tramo de lo obrante a fs. 3206. A lo que indicó que con un cable de más de 60 metros se pierde la señal. Sumó a sus dichos que las imágenes captadas por el brigadista y por el domo no son editadas. De este modo, destacó que una imagen con zoom a 70 u 80 metros es muy pequeña como para poder ser vista con nitidez.

El testimonio de Lorena Verónica Barraza, quien manifestó que para el octubre de 2010 se desempeñaba como auxiliar de inteligencia de la Policía Federal. Dijo que cumplía servicios en la Superintendencia de Asuntos Internos. Sumó a sus dichos que realizó tareas investigativas entorno de la causa en la Torre El Faro, por medio de la cual, pudieron establecer que allí residía el señor Pedraza. Asimismo, expresó que por medio de investigaciones anteriores determinaron que había llegado a ese domicilio previamente. Indicó que esa torre tiene ingreso por Julieta Lantieri y egreso por Azucena Villaflor, viviendo el mencionado en el piso 18. Posteriormente mencionó que tuvo registro fotográfico de ese edificio. Que desempeñó tareas sobre el edificio de Alcorcel y pudo establecer los movimientos durante el día de la observación. Así relató que lograron determinar que vivía el nombrado con su padre y su hermano que eran empleados ferroviarios. Se le exhibieron las fotografías, plano y croquis de fs. 5277, 4732/4736. Explicó en relación a ello que realizó averiguación de números telefónicos a través de Internet pero no en el lugar. Luego el deponente reconoció la foto de la Torre El Faro, aunque dijo no recordar si esa imagen la obtuvo ella u otra comisión. Se le exhibió la fs. 4732/4736, a lo que señaló que las fotografías las tomó ella. Por otra parte dijo no recordar a Juan Carlos Preziozo. Luego reconoció su firma en un acta y fotografías las que dijo que fueron tomadas por ella. En referencia a ello, dijo que las tomó del domicilio de Alcorcel.

La declaración de Fabricio Vergara, quien manifestó que en octubre de 2010 era sargento del Departamento de Operaciones Judiciales. Expresó también que desarrolló tareas en relación con la causa. En el mismo orden de ideas explicó que realizó tareas ordenadas por la superioridad. De esta forma, participó en un allanamiento en la sede de la Unión Ferroviaria. Sumó a su relato que realizó tareas de seguimiento a Riquelme. En ellas manifestó que también estaba con el subinspector Ribas. En cuanto a dichas tareas indicó que las efectuó en el domicilio de Riquelme, desde su domicilio a la Unión Ferroviaria y viceversa. Dijo haber constatado esos recorridos, no pudiendo especificar que hacía el nombrado dentro de la Unión.

El testimonio de Eduardo Osiris Catalán, quien expresó que para octubre de 2010 no tenía relación con ninguno de los imputados. Dijo desempeñarse como Comisario Inspector prestando funciones en la Comisaría 30. Para octubre de 2010 cumplía funciones en la misma comisaría y era Comisario. Relató el testigo que en la fecha mencionada se produjo el homicidio de una persona de apellido Ferreyra. Dijo que tomó conocimiento de las incidencias por intermedio del Comando Radioeléctrico, más o menos en horas del mediodía de la citada jornada. Explicó en su relato que la zona de la comisaría 30 es muy susceptible porque tienen jurisdicción en el puente Pueyrredón. Sumó que aparentemente se iba a manifestar un grupo por el problema de los ferroviarios supuestamente sobre las vías del ferrocarril. Creyó que podían dirigirse al puente Pueyrredón. Relató que en primera instancia de las modulaciones que se efectuaban coligió que había movimiento de ferroviarios en la estación Avellaneda. Gente del P.O. que estaba efectuando algún reclamo a ferrocarriles. Dijo que era gente que había sido desafectada de su trabajo. Declaró así que había llegado una manifestación a la estación de Avellaneda. Así envió un suboficial para verificar, dijo que estaba en observación, agregando que la intensión era verificar que no fueran para el puente. Sumó así que el personal de brigada era el Sargento Ortigoza. De esta forma, señaló que lo mandó para que verifique dónde estaba esta gente y que viera si iban para el puente o para Capital. Dijo también que tenía que estar en las inmediaciones, más precisamente en el puente Bosch. En el mismo orden de ideas, recordó que si se comunicaba por vía telefónica o por un aparato que se llama POC. Po otra parte, de Ortigoza no recuerda haber recibido mucha información, lo que más escuchaba era el truncking. Aclaró que seguramente algún llamado tuvo pero no cree que hayan sido muy frecuentes, explicando que más que nada usaban el truncking. Sumó a su relato que el personal de brigada tenía instrucciones de observación, ninguna más. Interpretó también que recibió alguna comunicación, la cual habrá sido más o menos a las 12.30. Después, según recordó, explicó que hubo gente que bajó del terraplén. Continuó su exposición, expresando que aparentemente los manifestantes querían cortar las vías, pero luego desistieron y se dirigieron a la Capital por el puente Bosch y ahí se suscitaron algunas incidencias, en las que intervino policía de la Provincia. Destacó que ello sucedió después del mediodía. Mencionó que el subcomisario Garay luego se dirigió al lugar, mientras que antes se encontraba en la Comisaría. El deponente indicó que se fue con un móvil policial, cuyo número no recordó. Detalló que en el móvil fue él y tuvo conocimiento que después fueron otros más. En cuanto a su ubicación indicó que se encontraba en la dependencia, en la Comisaría. A posteriori, continuando con las escuchas de dichas incidencias, interpretó que se habían solucionado los problemas. Asimismo, precisó que los integrantes de ferrocarriles no les querían permitir el ingreso a las vías a los manifestantes del Polo Obrero. Continuó su exposición mencionando que con la gente que iba por el puente Bosch se produjeron incidencias, pero esas incidencias se solucionaron. Luego agregó que cruzaron el puente Bosch y se fueron por Luján con destino a Vélez Sarsfield, más o menos, en horas del mediodía. En cuanto al personal de su comisaría refirió que se encontraba en la calle Lujan más o menos a la altura de Santa María del Buen Ayre, encontrándose los dos móviles más el del Comisario. Detalló que la situación estuvo calma, durante una hora. Sin embargo, mencionó que a las 13.15 comenzó la revuelta, cuando hubo gente que bajó del terraplén y sobrepasó al personal policial hasta llegar al otro grupo sobre la calle Lujan. Dijo también que le pareció que las agresiones habían sido con piedras y cascotazos. Agregó que nadie podía esperar que ocurra lo que pasó. Sumó que los que estaban arriba de la vía se hallaban identificados solo por su ropa que pertenecía a ferroviarios. Así, cuando se enteró del avance de este sector, el deponente señaló que dispuso ir al lugar, y recordó que por las modulaciones se hablaba de gente herida. Asimismo, describió que se trató de una cosa que pasó en dos o tres minutos. Una agresión y vuelta de la gente que estaba en el terraplén. Agregó que hubo un avance sobre la gente identificada como del partido obrero, describiendo dicho avance como con piedras, insultos y alguna agresión seguramente física. Sumó que cuando escuchó de este avance decidió ir al lugar en un móvil no identificable, estimando que se trataba del 530. En cuanto al grupo de la gente mencionada manifestó que estaba sobre la calle Luján más o menos por la calle Santa Elena. En cuanto a la gente que se encontraba en el terraplén expresó que bajó a la altura del puente. Sumó a su exposición que al lugar llegó por una calle paralela a Luján, por la primera paralela a Luján, cuyo nombre no recordó. El deponente volvió a mencionar que llegó con el móvil. Dijo que a la altura de donde se encontraba la empresa Chevallier y se encontró con Ortigoza y le preguntó qué había ocurrido. Sumó que le pareció que le habían dicho que no había escuchado disparos. Aunque se enteró de las personas heridas por las modulaciones. Dijo que le indicó Ortigoza que había avanzado la gente y se fueron encima del grupo del P.O. Continuó su declaración señalando que cuando el llegó ya se iban por Lujan a Vélez Sarsfield y los ferroviarios ya se habían alejado. Escuchó referencias sobre heridos de bala y por eso preguntó. Dijo no recordar si además habló con el Subcomisario. Si mencionó que por Luján casi no se podía circular, así el fue por Perdriel. Moduló y le pidieron que lo siga. Él no vio heridos. En cuanto al tiempo dijo haber estado media hora. Después la gente del P.O. tomó colectivos y se retiró del lugar. Expresó que el estaba con su chofer, ya estaba el Comisario Inspector. Dijo también que la gente se manifestaba, pudiendo ser que alguno le haya dicho que había heridos de bala, pero ello no estaba confirmado. Declaró que luego se enteraron que una ambulancia había llevado heridos al Hospital Argerich. Sumó que había algunas personas que decían que había sido derivada gente en una ambulancia particular. Indicó que luego, se quedaron únicamente vecinos de la zona en el lugar, creyendo que incluso alguno declaró. Asimismo sumó que luego de haber tomado conocimiento de lo que había pasado y el fallecimiento del señor Ferreyra se consultó con la Fiscalía que estaba de turno, con la Dra. Cristina Caamaño Iglesias Paiz. En cuanto a los heridos expresó que fueron trasladados al hospital Argerich. De esta forma, mandaron un móvil al hospital a ver qué había pasado, tomaron conocimiento de que había una persona fallecida y otra gravemente herida. Señaló que en el lugar del hecho había muchas piedras y cascotes por todos lados, vehículos dañados. Asimismo, recordó que en primer lugar se hizo la consulta, al saberse que había heridos y estaban en un hospital. Por ello, se intentó buscar testigos. Recordó que había un señor que se apersonó y les dijo lo que había pasado y les señaló que había ayudado a subir a los heridos a la ambulancia. Dijo que ellos buscaron elementos que hayan podido ser utilizados para el delito. Recordó que se secuestraron varias bolitas de plomo, un plomo de un arma de fuego, como así también un teléfono celular. Se estimó que el plomo secuestrado se correspondía con un calibre treinta y ocho. Dijo que en primera instancia sólo estuvieron en el lugar donde se produjeron los hechos, en Luján sobre los cruces con Santa Elena o Pedriel. Dijo que habrán llagado hasta las vías observando el lugar. El deponente dijo que a las vías no subió. Sumó que se hizo un acta de iniciación del sumario. Así, después que sucedió todo esto se reunieron todos, les dieron las directivas de recopilar información de las cámaras del lugar, estimando que de esto se ocupó Ortigoza, es decir, de buscar cámaras que puedan haber registrado algo del hecho. Sumó a sus dichos que con anterioridad no tenía conocimiento de que haya intervenido otro cuerpo policial. Aunque aclaró que bajando de las vías es competencia de la Comisaría, mientras que en las vías es jurisdicción de la policía ferroviaria y, en ese lugar, depende de la División Roca y habiendo sido ese personal el que estaba arriba de las vías. Por otra parte, sumó que después de ocurridos los hechos, comando radio eléctrico le envió un grupo urbano, gente de combate y demás con un camión hidrante. Cuando él llegó ya estaban, estimando que se encontraban a la altura de Luján y Bosch, aunque ya había pasado todo. No creyó que el personal policial hubiese podido identificar a los agresores. Dijo que tenían la noticia de que había heridos pero no tenían la certeza de ello. A continuación declaró que moduló que había llegado al lugar, y creyó que le preguntaron si había heridos pero respondió que no, no recordando. Sumó que la Fiscal se iba a dirigir al lugar. No recordó que hayan tenido directivas impartidas por la Fiscalía para hechos graves. Declaró que cuando él llegó al lugar de los hechos pudo haber sido a menos de una hora de los sucesos. El deponente aclaró que estuvo más o menos una hora y que habrá llegado a las 13.30 o pasadas las 13.30. Señaló luego que se encontró con Ortigoza y se fue por la calle paralela a Luján, cuyo nombre no recordó y se dirigió a la calle Pedriel. Manifestó que hasta Vélez Sarsfield creyó que no fue con Ortigoza, aunque dijo no recordarlo con exactitud. Fue en el móvil con su chofer, y reiteró no recordar haber visto a Ortigoza. Asimismo dijo que la gente agredida tomaba los colectivos para el lado de capital y él estaba enfrente de ellos. En este grupo de personas le manifestaron su enojo. Sumó también que cuando esta gente decía que había heridos, ellos no lo pudieron comprobar, aunque trató de averiguar si los había. Expresó que en general gritaban, de diferentes formas "nos tiraron" "nos cagaron a tiros". Recalcó el testigo que no estaban los heridos en el lugar. Sumó que pudieron averiguar que los habían trasladado a un hospital. Declaró también que en el ámbito ferroviario sabía de la existencia una orden de servicio por un posible corte. Creyó que había una orden desde temprano, desde las 8.00 de la mañana; de esto se enteró por las modulaciones, estimó. Sumó, asimismo, que ellos estaban en contacto permanente con la delegación Avellaneda justamente por el tema del puente. Señaló el deponente que también encontraron elementos de prueba y que no recibió órdenes de nadie. De la DDI de Lomas de Zamora con posterioridad al hecho recordó haber recibido un telegrama o un fax poniéndolo en conocimiento de alguna persona que en el ámbito de la provincia podía ser imputado por este hecho. Creyó que fue a las 16.00 o a las 18.00 horas del día del hecho, pero no lo recordó con exactitud. Declaró que seguramente dicho dato lo comunicó a la Fiscalía de turno, ya que ellos no hacen nada sin consultar a la Fiscalía, aclarando que seguramente habló el jefe de servicio. Sumó que no recordó que instrucciones le dio la fiscalía. Recordó la comunicación de provincia, pero no pudo precisar de qué destino era. Sumó recordar que alguien se comunicó pero no sabe quién lo hizo; aunque dicho tipo de comunicaciones se documentan en el sumario policial. Manifestó que todo lo que se hace en el sumario se documenta y si hay órdenes dispuestas por la fiscalía también. Continuó su exposición señalando no recordar quién era el Jefe de Servicio en ese momento, pues en la Comisaría había 5 oficiales de servicio. Se exhibió el contenido de fs. 47 y de fs. 48. Se le exhibió por Secretaria y reconoció su firma el deponente. No supo por qué no estaba en el sumario la comunicación con el jefe de servicio. Continuó señalando que el sumario salió casi inmediatamente y creyó que se tomaron medidas al respecto, aunque le pareció que no en su comisaría. Se le exhibió por Secretaría la fs. 46, a lo que el deponente refirió que no recordaba que esa noticia de la provincia de Buenos Aires había llegado a las 20.10. Tampoco recordó si fue en su ayuda un grupo o dos de fuerzas policiales. Sumó que ellos llegaron todos juntos, pero cuando la gente del P.O. se estaba yendo. Creyó que se hizo presente un grupo de contención para preservar la prueba. Sumó a sus dichos que se comunicó por Truncking, aunque tenía POC pero no lo usaba. Señaló luego el deponente que los grupos generalmente hacen asambleas para decidir qué hacer. Por otro lado, aclaró que no preguntó la razón de su permanencia en el lugar. Afirmó también que se fueron por la Av. Vélez Sarsfield para no volver a tener contacto con los ferroviarios. En ese sentido no recordó que tuvieran armas. Continuó expresando que vio en el piso bolitas de plomo y un plomo de un arma de fuego, en Luján y Santa Elena o Pedriel entre esas cuadras estaban estos objetos dispersos en diferentes lugares. Escuchó cuando Garay pidió apoyo, mínimo dos veces. Asimismo, dio por descontado que iban a apoyar al Subcomisario. En cuanto al DOUCAD expresó que son los grupos de contención, son divisiones de orden urbano y se utilizan para eventos deportivos. Detalló que tienen escudos, cubiertas las rodillas y no portan armas. En cuanto al lugar no sabe cuántos grupos DOUCAD había. Dijo no recordar haber escuchado que se trasladarían grupos DOUCAD. Sumó a sus dichos creer que no se comunicó con Garay, aunque no se acuerda bien. Por otro lado, explicó que cuando escuchó la modulación de él interpretó que había algún problema grave y por eso se dirigió hasta el lugar. Aclaró el deponente que el Subcomisario Garay concurrió al lugar y él fue una hora después más o menos. Garay fue al lugar una hora antes que él aproximadamente. En cuanto a la gente del P.O., al momento de su arribo, y se había ido para Vélez Sarsfield. Asimismo, las modulaciones fueron del subcomisario y con relación a disponer gente en el lugar. Otras modulaciones no recordó. Aclaró el deponente que las bolitas estaban dispersas, mientras que la gente de servicio externo se ocupó de estos elementos. Señaló el deponente que no pudo precisar cuántos miembros de personal policial se ocuparon de buscar elementos, explicando que además intervino la unidad criminalística. Se le exhibió el acta de fs. 1/1vta de la causa 3772 y reconoció el acta de iniciación del sumario con su firma. Se le exhibió la fs. 451 donde reconoció un requerimiento de la Dra. Wilma López. Se le exhibió luego la fs. 1725 y reconoció una comunicación con nómina del personal destacado en el día del acontecimiento. Dijo estar el subcomisario y el jefe de servicio externo. Por otro lado, no recordó las órdenes de la fiscalía de turno pero supuso que se le habrán dirigido. Se dio lectura a la modulación del sumario policial de fs. 232 hasta fs. 259. También se procedió a la lectura de fs. 245 hasta 249vta. El comisario Catalán recién apareció a fs. 247 vta. Explicó luego que se refería a los grupos DOUCAD. Se leyó la fs. 249 vta. de la mitad para abajo. En ese sentido recordó cuando dijo que los manifestantes estaban a la altura de Vélez Sarsfield reunidos. Luego recordó la modulación en la que precisaba que los manifestantes habían abordado colectivos de la línea 37. Se produjo la lectura de fs. 253 vta., no recordando lo leído, aunque es posible que haya dado órdenes de que reunieran filmaciones. Sumó a sus dichos que con la Dra. Caamaño la consulta la efectuó el comisario Garay. El declarante, le reportó luego a la fiscal lo que se estaba efectuando en el lugar. Estimó que vieron alguna filmación que mostraba algo con relación a la causa. Luego también estimó que la fiscal aprobaba lo hecho hasta el momento, no recordando que la nombrada haya formulado alguna oposición. Señaló que hasta caminaron con la doctora por el lugar. Aclaró también que cuando se dirigía al lugar de los hechos iba escuchando las modulaciones. Se leyó un tramo de las declaraciones del testigo de fs. 1066 vta., de la causa 3922. Dijo haber creído escuchar dichas modulaciones.

El testimonio de Héctor Fernando González, quien expresó desempeñarse como comisario en Florencio Varela, desempeñándose también en dicha función al 20 de octubre de 2010. Dijo tener conocimiento de los acontecimientos en los que murió Mariano Ferreyra. Sumó que se hizo presente una comisión de la Policía Federal, del área de deporte (COPROSEDE). Recibió una llamada del jefe de la departamental de Quilmes y del COPROSEDE, para que le preste atención a esta cuestión pues podía estar implicado un barra brava de Defensa y Justicia. Cree que tenía como sobrenombre "Harry". Dijo que sabía que Favale había sido socio del club. La Policía Federal consiguió fotos de esa persona en el Club Defensa y Justicia. Sumó a sus dichos que allanaron la casa de Favale que está en jurisdicción de la comisaría 3 de Florencio Várela. Dijo que no había nadie en la casa cuando fueron allí. Aclaró que también tenía conocimiento de que Favale trabajaba en una remisería y se entrevistó con una chica que le dijo que estaba trabajando, todo esto con miras a lograr su detención. La chica le dijo que iba a tratar de conseguirlo. Sumó que lo llamó Favale le dijo que sabía del allanamiento. Favale le dijo que no tenía nada que ver y el deponente expresó que le dijo que le convenía presentarse. Dijo creer que se hizo un acta de todo esto. Favale era uno de los referentes de la barra brava, era de segunda línea, pero no era voz cantante, ni autorizada para decir algo en la barra. Explicó en referencia a ello que es normal que a nivel organizativo se tenga contacto con miembros de la barra brava, les dicen por donde tiene que ingresar al estadio y demás. Había tenido contacto personal, un breve tiempo antes. Dijo que Favale había estado vendiendo unos buzos en la misma remisería. En cuanto al alias de Favale señaló que era Harry, lo vio en la comisaría con los buzos. Después de los hechos del 20 de octubre estimó que ese imputado se habrá comunicado dos veces esa noche. Cuando le dijo que se presentara, le explicó que no tenía nada que ver y que iba a ir a Chascomús. Agregó que Walter Romero es su segundo jefe en este momento. En horas de la mañana del 20 de octubre circulaban en un vehículo 9 personas y se los identificó, iban a un acto hacia Avellaneda. Dijo que Romero, en ese momento, recibió un llamado de Harry. Así se subieron en otro auto y en los dos vehículos se fueron para Avellaneda. Agregó que había un informe que realizó Romero con eso, aunque no habían cometido ningún ilícito, teniendo una copia en la Comisaría. Aclaró que ello fue antes del incidente. Asimismo, recordó que vinieron dos comisiones de la Policía Federal. Primero vino gente del área de deportes. No recordó el día, pero sí que era de mañana. Asimismo expresó que le pareció que tenían alguna foto de Favale. Luego dijo que le pareció que fue la primera comisión la que le mostró la foto, pero no está seguro. La segunda comisión estimó que fue al día siguiente de la primera y estos no tendrían fotos por eso fueron hacia el club. Dijo que no está seguro si la segunda comisión fue el mismo día del allanamiento, pero puede haber sido el día posterior. Indicó también que le pareció que la segunda comisión es la que allana. No volvió a ver a los de la primera comisión. Luego continuó con su declaración señalando que le pareció que los de la segunda comisión no estaban al tanto de lo actuado por la primera, estimando que debían ser de diferentes brigadas y estaban buscando información. En cuanto a la gente de la departamental de Quilmes expresó que lo llamó por teléfono para que preste colaboración, pero no se hicieron presentes. La colaboración era para arrimar antecedentes que pudieran tener sobre Favale, por ejemplo su domicilio. En cuanto a Harry expresó que trabajaba en una remisería. El deponente en el año 1999 a 2000 trabajó en la misma comisaría en el servicio de calle y estimó que de ahí conoció a Favale. En el 2008 cuando volvió a la Comisaría lo volvió a ver; seis o siete meses antes del suceso lo volvió a ver en la hinchada y ahí le comentó que trabajaba en una remisería. No supo dónde vivía. Asimismo, sobre el allanamiento dijo creer que lo llevó a cabo la Policía Federal. Esa fue la primera vez que vio la casa. Puede ser que Romero haya estado en el allanamiento. Agregó no recordar si llevaban fotos de la persona que buscaron los que allanaron, pero estimó que sí porque habían ido al Club Defensa y Justicia. Agregó que Favale lo llamó a su teléfono Nextel, ya que ese número es público. Fue a la remisería y dejó su teléfono a la empleada para que Favale lo llame. Creyó no haber hablado otras veces por teléfono. Asimismo, cuando llamó el imputado se presentó como Harry. Agregó saber que en algún momento, el imputado había estado vendiendo buzos urbanos, no de clubes. Dijo que Defensa y Justicia lleva cuando mucho unas 1500 personas de visitante. Señaló así que debe conocer a la mayor cantidad de gente posible para cumplir sus funciones. En ese sentido refirió que hubo una interna muy grande entre la hinchada y hasta hubo un homicidio, no constándole si esa gente estaba armada. Dijo que Favale acompañaba a la barra brava. En referencia a todo ello refirió ignorar cómo participaba Favale pero no lo identificó como líder de la barra. Expresó que Favale era un referente de la hinchada. En ese sentido dijo que nunca vio armado a Cristian Favale. Se da lectura a la fs. 521/23, a lo que explicó el deponente que recuerda lo leído, y expresó que tenía conocimiento de que estaba siendo escuchado. No recordó más. El deponente dijo no recordar la fecha exacta, pero luego agregó que cree que fue el día del allanamiento. Se dio lectura al primer párrafo obrante a fs. 522. Luego de la lectura el testigo señaló recordar dichas conversaciones, aunque dijo no recordar como seguían avanzando, pero que su única intención era encontrar a Favale y nada más. Dijo que cuando observó las imágenes en televisión comienza a relacionar los hechos. Aclaró así que vio antes de las diligencias las citadas imágenes, por lo que estaba seguro que si buscaban a un Harry con armas, pensaba que era otro Harry. Se leyó nuevamente una parte de la escucha, expresando el testigo que recordó lo leído. El testigo reconoció las firmas obrantes a fs. 567/8 y 1071/72. Indicó que dentro de lo que se le exhibió se encontraba el informe que realizara Romero (fs. 1071) . Dijo nuevamente que sabía que se encontraba siendo grabado, que se lo dijeron de la P.F.A. Agregando, que no se lo dijo a Cristian Favale en las conversaciones. Agregó nuevamente que él tenía conocimiento extraoficialmente, pero que nunca lo hizo saber.

Los dichos de Néstor Osvaldo Miño, quien expresó que fue invitado el 20 de octubre de 2010 para participar en una protesta de los tercerizados ferroviarios. En dicha manifestación se iba a intentar un corte de vías en Avellaneda. Llegaron a la estación Avellaneda a las 10 y se dirigieron al local del Partido Obrero de esa ciudad, donde permanecieron hasta las 11.30. Antes de que se comenzara a marchar, les advirtieron que estaba la patota de la Unión Ferroviaria, aclarándoles que no debían responder a las provocaciones. Tomaron otro rumbo para bordear las vías del ferrocarril. Al llegar a la zona de la estación vieron a la gente del Ferrocarril, con actitudes amenazantes e insultantes. Su grupo, por su parte, iba entonando cánticos. Por un paredón cercano a las vías los pasó un pelotón de policía, que cree que era de la Federal, aunque tiene dudas y no descarta que hayan sido de la provincia. Estos policías tenían chaqueta naranja y llevaban escopeta y escudos. Llegaron al Riachuelo y pasaron un puentecito, el iba de la mitad de la columna para atrás. Luego de recorridos unos 100 metros, empezó a escuchar un fuerte griterío y observó una lluvia de piedras que iba de la vía hacia ellos. Se refugió detrás de un cartel de publicidad, que lo cubría de la cintura para arriba. Una de las piedras lo golpeó en una pierna. Salió corriendo hacia un lugar en el que hay una villa y unas fábricas. Empezó a ver venir compañeros con la cabeza sangrando, que fueron los que intentaron subir a las vias, pero como el terraplén es muy alto no lo lograron, además les arrojaron una lluvia de piedras. Cuando cruzaron vio dos patrulleros cortando la calle. El testigo quedó detrás de los móviles, los ferroviarios en su mayoría estaban arriba del puente. Se desplazaron hacia una parrilla ubicada unos metros más allá del puente ferroviario. Ahí se refrescaron un grupo de unas 100 ó 150 personas. Permanecieron una hora, más o menos. Hubo cabildeos sobre qué hacer. Se hizo una asamblea, en la que mientras los tercerizados querían ir hacia el hall de Constitución y su grupo del Partido Obrero sostenía que era innecesario púes la protesta había cumplido su objetivo, que tenía estado público y el corte de vías lo habían efectuado los ferroviarios. Fue entonces que la gente se empezó a ir caminando hacia la Av. Vélez Sarsfield. El testigo estaba sentado al lado de la parrilla donde había un auto viejo Ford Falcon, de espaldas a las vías, cuando escuchó que algunos decían "guarda que bajan". Vio bajar al grupo de ferroviarios del terraplén y empezaron a correr hacia donde estaba él. Pasaron por la entrada de la empresa Chevallier cuando uno de sus compañeros propuso formar un cordón. El testigo no podía correr por lo que se quedó junto al cordón. El tenía la mochila de un compañero, que pesaba bastante pues tenía libros, además también el llevaba un bolsito de mano, con documentos y el celular. Estaba bastante imposibilitado de correr, por lo que juntó varias piedras para tirarle hacia el malón. Después supo que esto era en la intersección de Luján y Perdriel. Los agresores se frenaron a 40 metros. El testigo arrojó 2 o 3 piedras, pero esas piedras pegaron en las ramas de un árbol. En el primer enfrentamiento también escuchó disparos pero le parce que eran de la policía. En el segundo enfrentamiento escuchó disparos y no les prestó atención y corrió hacia el medio de la calle. Allí se encuentra de frente con un individuo con un arma de fuego en la mano. Lo tenía a una distancia de 30 ó 35 metros. Dio delante de él 2 disparos. Primero escuchó 3 disparos seguidos que se asemejaban a ese elemento de uso pirotécnico que se denomina "tres tiros". Vio dos fogonazos y el tirador llevó la mano izquierda para manipular el arma, pues ésta la llevaba en la derecha. Supone que quería abrir el arma para volver a cargarla. Como no lo pudo hacer salió corriendo hacia la entrada de la empresa Chevallier. Una vez en ese lugar, se entreveró con un grupo de ferroviarios. En ese momento habían vuelto algunos de sus compañeros que estaban por Vélez Sarsfield y corrieron sus agresores, aunque destacó que fueron muy pocos, por cierto. Al pasar la línea de patrulleros sus compañeros empezaron a volver. El testigo miró hacia atrás, hacia Vélez Sarsfield. Vio a una señora de pelo rubio, vestida de azul que pedía auxilio. También divisó a Mariano Ferreyra, a quien él no conocía. Estaba tirado en el piso con las piernas para el lado de las vías. Tenía levantada la remera y se le veía un orificio en la parte del hígado, supuestamente un impacto de bala debajo de la primera costilla, mas o menos. Tenía al lado un compañero que le decía que no se durmiese, que no cierre los ojos. Se juntaron compañeros, se retiró un poco y a 100 metros vio una ambulancia, a la que se acercó para solicitar ayuda. La ambulancia enfiló hacia donde estaba él. Se estacionó en paralelo adonde estaba el muchacho. Observó en la camilla a una persona acostada y al lado otro individuo sentado. El sentado era un hombre y luego se enteró que quien estaba en la camilla era una mujer, en ese momento no lo supo. Vio a una periodista y una cámara. Se alejó caminando hacia Vélez Sarsfield. Se encontró con Pablo Reynoso, que era quien le había dado la mochila y era uno de los heridos del primer enfrentamiento. Después de 20 minutos vio a la ambulancia de SAME y le indicaron dónde estaban los heridos. Enfrente de ellos, en diagonal se podía ver un helicóptero de la Policía Federal como vigilando sus movimientos. El testigo, delante de la maqueta, señaló que en esta estaba modificado el paisaje, pues se aprecia un paredón que no estaba en octubre de 2010. Recordó que al iniciarse el primer enfrentamiento no vio a los policías. Señaló que los ferroviarios que los apedrearon vestían ropa de trabajo. Hizo notar que el terraplén en ese punto es altísimo. En la maqueta señaló dos patrulleros que estaban enfrentados, sobre Luján y la calle de salida del puente. Indicó el cruce de Luján y Santa Elena, como el lugar en el que estaba la parrillita en la que se detuvieron a comer y refrescarse. Desde allí divisó bajar a los ferroviarios del terraplén. Una vez que bajaron, pasaron la línea policial y corrieron hasta donde estaba el testigo con su grupo. Miño estima haber corrido unos cien metros más o menos. En la corrida pasó por la puerta de Chevallier, donde habían cerrado el portón y los empleados miraban lo que estaba pasando. El testigo estaba sobre Pedriel cuando escuchó que reclamaban el armado de un cordón protector, de vereda a vereda. Entonces Miño juntó piedras y se incorporó al cordón. Los agresores llegaron hasta pasar la entrada de Chevallier. Ahí se produjo el enfrentamiento a piedrazos. A los primeros disparos, no les prestó atención, porque en el primer enfrentamiento también había habido disparos y no había pasado nada. Las piedras que él tiraba pegaban en los árboles y caían en los coches. Al tirador lo vio a 30 ó 35 metros. Luego de disparar se fue hacia el lado de Chevallier. Los otros del grupo de la Unión Ferroviaria empezaron a retroceder y se dieron a la fuga, mientras que unos compañeros de él los siguieron, hasta donde se encontraban los patrulleros. Vio a una señora pidiendo ayuda en el medio de la calle, agarrándose la cabeza. También pudo observar a una persona caída sobre Luján, contra la pared y de espaldas el muchacho que lo sostenía. Vio la ambulancia a 100 metros, para el lado de Vélez Sarsfield. Estimó que el tirador era de la altura del propio Miño, que mide 1.75, aunque era más robusto que él, con el pelo corto y una barba candado. Vestía una remera azul y un pantalón que podía ser de trabajo o un jean. El tirador estaba en el medio de la calzada y el testigo también. Disparaba con la mano derecha y tenía el brazo extendido. El arma era un revólver. Lo sabe porque tenía tambor y no cargador. Esa fue la única arma que vio. Vio funcionarios policiales en los móviles, calcula que 2 ó 3. En ningún momento habló con ellos. Vio bajando a los ferroviarios, previamente él estaba de espaldas. No recuerda la posición de los móviles en ese momento, pero pudo precisar que la policía en ningún momento tomó intervención. Cree que los primeros disparos cuando pasaban por las vías los hizo la policía, pero no supo de ningún compañero herido. Escuchó tres disparos consecutivos que parecían esos de los llamados tres tiros. Luego escuchó varias detonaciones con un sonido más suave y que parecían de otro calibre. Conoce de armas porque su padre, que era cazador, poseía algunas y también por haber hecho el servicio militar. El primer enfrentamiento se produjo porque sus compañeros querían subir a las vías. Después escuchó disparos, cree que eran de la policía, probablemente al aire. Después vio a compañeros que llevaban un par de palos y gomeras. Vio a un compañero que había bajado del terraplén con la cabeza rota sangrando, con una gomera. Tiraban con piedras. El testigo tiró pedazos de baldosas en el segundo enfrentamiento, no en el primero, donde se ubicó detrás de un cartel. No tenía gomera. En el segundo enfrentamiento, el otro grupo llegó a los piedrazos y de su bando respondieron. Él se alineó en un cordón de seguridad. Una línea de compañeros para tratar de impedir el ataque y proteger a las mujeres y a los chicos. En el primer enfrentamiento el testigo estaba en la parte de atrás de su contingente, en cuanto a quienes estaban adelante supo que estaban Pablo y Hugo Espeche, a quienes les lastimaron la cabeza con las pedradas. No cree que hayan podido subir a las vías pues era un caminito muy empinado. Era imposible subir a las vías con todos los que estaban ahí. El segundo enfrentamiento duró muy poco. Quien disparó adoptó la postura del tirador parado con el brazo derecho extendido. Bajó el arma, se la pasó a la otra mano y luego la manipuló con el cañón hacia abajo, como cargándola. Se quedó focalizando a este individuo. Adelantó la pierna izquierda y trató de abrir el arma, cree que para volver a cargarla. Había un gran griterío y las piedras golpeaban en techos de chapas. Los dos fogonazos que vio fueron con humo, es como cuando estalla un cohete. No tenía a nadie de su grupo delante de él. Los árboles del segundo enfrentamiento no eran muy tupidos, pero le frenaban las piedras las ramas. Los patrulleros estaban cruzados en medio de la calle cuando bajaba la gente del terraplén y no se tocaban. Le dio miedo ver bajar el malón del terraplén. Aclaró que lo califica como malón por la forma de gritar y el ruido de los pasos al correr. Desde su posición se veía a la gente bajando de arriba del terraplén. Veía a los que estaban en la calle y a quienes estaban arriba del terraplén. A estas personas que corrían no las vio con objetos en sus manos. No sabe quiénes estaban en ese cordón protector y no sabe si estaba Mariano Ferreyra. El tirador disparaba del lado de las vías hacia Vélez Sarsfield y a media altura, ni hacia abajo ni hacia arriba, sino a la altura del cuerpo. A la fiscal que intervino durante la instrucción le dijo que había contado a sus compañeros que si él lo volvía a ver al responsable de los disparos lo podría reconocer. Lo volvió a ver en la televisión y era Cristian Favale. En la televisión ya se mencionaba el nombre. No puede precisar en qué programa. Siempre mira los informativos desde la mañana a la noche. No recuerda lo que decía el periodista sobre Cristian Favale. El programa periodístico habrá sido emitido una semana después de los hechos. En la fiscalía le exhibieron un video y no reconoció a nadie. Aclaró que desde su posición no podía ver a quienes intentaban subir. Luego sus compañeros le contaron que era imposible ascender al terraplén. El que le contó que no habían podido subir fue su compañero Eduardo Benítez. Le dijo que un compañero no llegó ni a la mitad del terraplén. Precisó el que en la fiscalía hizo un croquis indicando dónde estaba él en el cordón y dónde estaba el tirador. El testigo estaba en la vereda del lado de Chevallier que es donde levantó las piedras, de ahí se corre al medio de la calle y queda prácticamente en primera línea, frente al tirador. Recordó Miño que cerca de donde estaban los patrulleros había un camión hidrante, pero es algo que nunca pudo aclarar. Si bien en la fiscalía le preguntaron si había visto un helicóptero de la policía, esto le vino a la memoria luego. Precisó que lo había visto cuando estaban en Luján y Vélez Sarsfield. Puede que hayan sido tres o dos los patrulleros.

Los dichos de Alberto Mariano Esteche, quien manifestó que el 20 de octubre estaban comiendo en una parrilla en Barracas, dentro del Barrio 26 de Barracas. Precisó que la parrila estaba en la esquina de Perdriel y Luján. Vio a gente que venía con banderas rojas, eran militantes del Partido Obrero. Luego observó un grupo grande de gente que venía de atrás, y de repente divisa a unos chicos con unos palos, que se ponen en Perdriel tapando la calle Luján. Comenzaron a volar piedras de un lado para otro. Se encontró con un joven que sostenía a otro, y le prestó auxilio. Uno de los jóvenes estaba defecándose y haciéndose pis. Lo llevó junto a otro hombre contra una pared. Al levantarle la remera notaron que tenía un impacto de bala en el cuerpo. Al joven herido lo introdujeron en una ambulancia al lado de una mujer con la cabeza lastimada. En el grupo que avanzó sobre el del Partio Obrero, distinguió a una persona con remera negra, lentes y jean, mientras que otra persona que venía corriendo, y otro muchacho saltaba y decía "vamos a matarlo". Este tenía un cuello ortopédico. Había otro que tenía armas y vestía una remera azul a rayas. Este le pareció que era medio norteño, de Jujuy o por ahí. Cuando retrocedieron estos agresores fue que pudo observar al joven herido. Frente a la maqueta de la zona de los hechos, señaló su presencia en la esquina de Luján y Perdriel, en donde estaba la parrilla. Esa era una parrilla con un carrito que allí llegaba y se iba. Había dos puestos más de parrilla, uno en Santa Elena y otro frente a Chevallier. Algunas de las banderas que vio eran de color rojo, una, y blanca, otra. El grupo ese no era de más de 50 personas. Estaban pasando de largo e iban hacia Vélez Sarsfield. Esto habrá ocurrido luego del mediodía. Estaba el testigo junto a su hijo y al parrillero. La gente con los palos se formó en Perdriel y Luján. A los del otro bando los vio aparecer viniendo por Luján entre Santa Elena y Santa María. Este grupo era de más de 80 personas. Se dirigieron hacia la multitud que se estaba yendo. Los que venían con banderas estaban cantando. Los vio formar una valla. Hicieron que se retiraran las mujeres, mientas los del ferrocarril llegaban tirando piedras e insultando. Los que llegaron con las banderas se estaban retirando. Los de la valla empezaron a retroceder. Tiraron piedras y así rompieron un colectivo y un camión. Se refugió detrás del camión y se sintió impotente porque agredían a las mujeres. El testigo atinó a tomar un palo, cuando escuchó una explosión del tipo de un petardo. Escuchó uno solo. Sonó cerca pero se ve que no era un arma grande. Estima que sonó como un 32 o un 22. Distingue el sonido de un petardo del de una detonación de arma de fuego. Los que venían de la vía insultaban y amenazaban, les decían a los del otro bando "muertos de hambre". Los agresores se hicieron los malos con los choferes de la Chevallier. Todo el episodio habrá durado 10 minutos, más o menos. Vio a una persona con un revólver. A alguien que estaba detrás de un automóvil marca Polo, lo vio esconder algo. A uno que tenía una remera blanca con raya azul, lo vio como guardando algo. Este individuo estaba en el medio de la calle Luján, entre el cordón y la calle de la esquina. No lo vio con un arma en la mano, pero le parece que sí la tenía por un gesto que hizo de sacar o guardar algo. Se vio una cosa negra, no sabe si se la dio a otro o qué. Esta persona la remera blanca con rayas azules, era petiso, medio gordito, pelo lacio y le parece que con raya al medio y pelo negro. Supone que debería ser uno de los líderes, porque le decía al que tenia el cuello, "vámonos, vémonos". El otro sujeto que se escondió detrás del automóvil marca Polo, tenía una remera negra, una gorrita negra, anteojos y un jean. Lo vio transitar por la vereda del lado de la empresa Chevallier. El otro estaba del otro lado, casi en el medio. Lo vio guardando algo, pero no sabe si era una pistola, pero le pareció por el gesto corporal que realizó. Entiende que si hace un gesto de esos es porque tiene un arma. Escuchó una sola explosión. Cuando ve al chico tirado estaba solo. Estaba boca arriba y orinándose. Se acercaron otros jóvenes y lo llevaron contra la pared. El testigo se acercó y al observarlo creía que tenía un ataque de epilepsia. Se estaba defecando y orinando encima. El muchachito amigo que estaba ahí tendría 25 ó 26 años. Al del cuello ortopédico lo vio en la puerta de Chevallier, pero cuando se están yendo, ese sujeto decía: "a estos muertos de hambre hay que matarlos". Vio a la policía en un patrullero antes de llegar al puente del lado de capital. Casi en Santa María. Estaba parado sin hacer nada. En el patrullero había 2 policías uniformados, uno petiso y otro flaquito alto. Permaneció en el lugar hasta que lo llevaron a la comisaría, hasta las 18 ó 19. De la Comisaría salió a las once de la noche. Después que se fueron todos llegó personal policial. Vio policías de civil, levantó tres plomos por la calle Perdriel, y en Luján y Perdriel, y se los dio al comisario. En este tramo de su declaración, el testigo señaló en la maqueta dónde los había encontrado. Marca la esquina de Perdriel y Luján, el lugar en el que encontró dos y otro a la vuelta de donde recostaron a Mariano. Eran plomos deformados. Se lo entregó a un señor que estaba de camisa blanca y pantalón cremita, cree que era un comisario o subcomisario. En su casa, al ver noticiero por televisión, reconoció al sujeto de remera negra con gorrita negra y al de remera azul. Los habían filmado cuando bajaron de la vía en C5N. Señaló en la maqueta el lugar en el que vio un automóvil Polo Verde, es por Luján llegando a Perdriel. Luego los persiguieron unas 6 ó 7 personas del Polo Obrero a los ferroviarios, pero enseguida volvieron sin haber alcanzado a ninguno. Luego apareció la infantería por Santa Elena, que frenó a la gente del Partido Obrero. Luego la policía puso una valla y no los dejó pasar, sino los jóvenes del PO los hubiesen alcanzado. En el momento del hecho estaba almorzando en esa parrilla. En aquel entonces estaba realizando trabajos de albañilería, ahora trabaja en Coca Cola. Los que pasaban caminando, venían con banderas, y palos de escoba. Del grupo que venia de las vías, adelante venían unos 7 u 8 individuos y los otros venían por detrás muy cerca. Dentro de ese primer grupo, identificó a las personas que señaló. No vio a personas con armas de fuego, aparentemente dos tenían armas. De la explosión que escuchó debería estar a unos 15 ó 20 metros. Esa parrilla en la actualidad no funciona, sabe que el nombre del dueño de la parrilla es Marcelo. Se refugió detrás de un camión que estaba del mismo lado que la parrila cuando sintió las pedradas. A las personas que supone que llevaban armas las vio cuando salió de detrás del camión. Fue en ese momento que escuchó La explosión. Precisa que las cuadras por ahí son normales, pero es un poco más larga Santa María del Buen Ayre hasta el puente, pues deber tener 130 metros, más o menos. Participó de una rueda de reconocimiento una sola vez y en esa ocasión identificó a dos personas. Estimó que los del bando agresor se dieron cuenta de que había personas heridas y ahí decidieron retirarse. Del otro lado tardaron más en percatarse. La camioneta blanca apareció enseguida, tres minutos o segundos. Explicó que en un reconocimiento en rueda señaló a dos personas. En dicha rueda estaba entre el número 1 y el número 4, y que se jugaba por el que tenía un tatuaje. Luego de la proyección del video crudo de C5N, el testigo identificó a un sujeto que se metía las manos en los bolsillos, ese es el de remera negra. Vio al del cuello ortopédico y también a la persona que está con remera azul y blanca a rayas y con una mochila. Recordó que una sede policial de la calle Azopardo había realizado un identikit.

Los dichos de Walter Omar Romero, quien manifestó que cumplía funciones como subcomisario de la comisaría 1 de Florencia Varela, cargo en el que estaba en octubre de 2010. En esa época conocía al imputado Favale, por ser parte de un grupo de la hinchada del club Defensa y Justicia, entidad sobre cuyo estado tiene jurisdicción su comisaría. Charlaba con él para tener información sobre los movimientos de la parcialidad de ese club. Tuvo trato desde varios años antes del hecho que motiva la presente causa. Luego se interrumpió el contacto porque él no siguió con esa parcialidad, pero luego regresó a esa hinchada. Esta relación no le impide decir la verdad. El jefe de la comisaría 1 de Varela era el comisario Fernando González. Cuando alude a Favale como miembro de la hinchada lo hace en función de lo que se conoce como barrabrava. El testigo expresó que Favale integraba un grupo de 6 o 10 personas de la hinchada que conversaba con él. El día 20 tuvo un llamado telefónico de Favale, en horas de la mañana, a su radio. Le hacía mención de que iban a un acto político y los habían detenido en un control. El deponente estaba en la Comisaría y escuchó que hablan parado un rodado porque iba con muchas personas. Después vino otro auto y se retiraron del lugar. La modulación que escuchara es del control policial, habían interceptado un automóvil marca Reanult en el que se trasladaban 9 personas. Lo detuvieron en la Av. Novak de Florencio Várela. Fue entonces que recibió un llamado de Favale diciéndole que estaba con un grupo de muchachos que iban a un acto político, y le preguntó por qué los habían parado. Los habían detenido por que iban nueve personas, pero no pesaba ningún impedimento legal y por eso los dejaron ir. Cuando Favale lo llamó estaban haciendo la consulta radial, para saber si existía impedimento en las personas o en el vehículo. Le dijeron que fue Favale con otro auto, los buscó y se retiró del lugar. Indicó que llegó Favale en un vehículo y cree que era un Corsa. Días después, cuando se enteró de los acontecimientos le redactó un informe al comisario. En ese informe estaban plasmados los nombres de las demás personas que lo acompañaban. El testigo no conocía a ninguno de ellos. A Favale lo conocía por su nombre, por su apellido y por su alias "Harry". En el tiempo que dejó de frecuentar el club Defensa y Justicia no lo trató. Cree que trabajaba en una remisería de Florencio Varela y trabajaba con un Corsa. Favale lo llamó ese día a la radio, luego de ello no recuerda haber tenido otro contacto con Favale. Tenía su número de radio Nextel. No recuerda haberle suministrado su número a Favale, pero los radios de policía son prácticamente públicos, por lo que en algún momento lo tiene que haber copiado. Recibió dos llamados de Favale, aunque al comienzo de su declaración solo recodaba uno. Comunicó estas circunstancias al comisario González, quien conocía a Favale por las mismas razones que el testigo. Las personas de la barra brava de Defensa y Justicia con las que se reunían eran de 7 a 10, que eran representantes de diferentes barrios y eran de Defensa y Justicia. Conocía a otros de esos integrantes por el apodo. Ninguna de esas personas son las que estaban en el auto que se detuvo. Conoce al gordo Willy de apellido Gómez, otro de apellido Fariña y otro de nombre Darío, le decían el Gordo Darío, y del mismo modo a Jeremías Castillo.

La declaración de Felix Leonardo Wul, quien manifestó que para octubre de 2010 conocía a Mariano Ferreyra pues era su compañero en el PO. Lo conocía desde hacía 2 años por cuestiones de militancia política. Destaca que es médico oncólogo y en ese sentido hizo residencia en el Hospital Fiorito y se especializó en Oncología. También realizó una especialización en cuidados paliativos. El día del hecho salió del citado Hospital en horas del mediodía, fue en coche hasta el Puente Bosch, luego dejó el auto, caminó por el puente. Había personal policial. Al llegar a la estación Avellaneda no vio a la gente de la manifestación. Cruzó el puente Bosch y vio a un grupo de ferroviarios, a los que reconoció porque estaban vestidos con su indumentaria habitual. Dobló a la izquierda, en la calle Luján, y vio a 100 metros a dos patrulleros y 100 metros más allá a sus compañeros del PO. Estaban realizando una asamblea, deliberaban respecto de qué actitud debían tomar. Resolvieron retirarse y notó que había un par de mujeres que les decían que venía un grupo a agredirlos. En ese momento, un compañero le deja un bombo, porque iban a hacer un cordón. Sintió 4 ó 5 detonaciones y pensó que eran elementos de estruendo. A 3 o 4 metros del testigo cayó Elsa Rodríguez, tenía una lesión sangrante en el parietal izquierdo. Donde él estaba no habían llegado piedras. Se dio cuenta de que había habido disparos. Lo llamaron porque en otra esquina estaba caído Mariano Ferreyra. Estaba muy pálido, casi no tenía conocimiento, no tenía pulso y su estado era desesperante. En el 911 daba ocupado. Unos compañeros le avisan que pararon una ambulancia y el testigo habló con el chofer. Había otra persona herida que era Nelson Aguirre y los tres fueron subidos a la ambulancia. Mariano estaba prácticamente en coma, lo ponen en el piso, mientras Nelson se sienta en un asiento. A poco de llegar al Hospital Argerich le dijeron que Mariano estaba muerto. No sabe si no había llegado muerto a ese establecimiento. Después hizo la declaración en la Comisaría. A él ese día lo habían convocado para ir a la estación Avellaneda por una manifestación, sabía que iban a realizar un corte de vías. Cuando vio a sus compañeros del lado de la Capital, estaban realizando una asamblea, le comentaron lo que había sucedido con anterioridad. Vio a 6 o 7 personas de la policía que supone que eran de la bonaerense, estaban a pie. Luego vio a dos patrulleros de la Policía Federal y le parece que junto a esos vehículos había 4 efectivos. No recuerda haber visto entonces más presencia de policía. No recuerda haber escuchado a un helicóptero. De las vías del ferrocarril la policía estaba a unos 100 metros. Fue directamente a Barracas y no se puso a mirar si habia alguien en las vías. Su grupo estaría a unos 250 metros de la vía, estaban reunidos en una asamblea. Esto habrá sido a las 12.15 ó 12.30. Se quedó con ellos aproximadamente una hora. Donde él estaba vinieron una o dos mujeres a contar que se les venía encima un grupo de ferroviarios, eso era cuando ya se estaban retirando. Se iban hacia el lado opuesto de las vías. Se armó un vallado de protección. Calcula que su grupo sería de unas 70 u 80 personas. El vallado estaba alrededor de 100 ó 120 metros de la esquina donde cae Mariano. Donde estaba el testigo era el cruce de Luján con Limay. A 120 metros de él estaba ese cordón. Dos o tres minutos después del aviso de las mujeres escucha las detonaciones. Las detonaciones fueron sucesivas pero en pocos segundos. Las detonaciones que él escuchó sonaban todas iguales. Supuso en un momento que eran elementos de estruendo. Le pareció que esos estruendos venían del lado de los ferroviarios. Cuando vio a Mariano ya no había ferroviarios por su lado. Cuando subieron a Mariano Ferreyra a la ambulancia tenía una hemorragia interna muy severa y calcula que hubiera muerto en cualquier caso. Elsa Rodríguez estaba en coma pero por lo menos tenía pulso y respiraba normalmente. Mariano en la calle no tenía pulso, casi ni sangraba, estaba en estado de coma. A la ambulancia subió un amigo de Mariano, que trataba de animarlo, pero evidentemente iba a perder su vida. En la ambulancia lo pusieron como podían. Era una ambulancia de traslado, en la posición en la que estaba ni siquiera se podía acercar a él para ver cómo estaba. Trataron de llegar lo más rápido posible al hospital. Estacionó el auto en las inmediaciones de la estación Avellaneda. Los ferroviarios estaban abajo del puente que atraviesa la calle, calcula que vio a unos 70 ferroviarios. Estaban tranquilos, el pasó por la calle de enfrente. Los dos patrulleros de la calle Luján estaban en diagonal, evidentemente cortaban el tránsito, no estaban pegados, se podía pasar, pero la impresión que le dio es que estaban atravesados como si estuvieran separando a los dos bandos. El testigo estaba más cerca de Vélez Sarsfield que Elsa, que cayó a 20 metros de él. Había más personas entre ellos. No conseguían comunicación telefónica con el número 911 y trató de dar con un policía para que acelerase la presencia de una ambulancia, pero lamentablemente no lo encontró. La situación de Elsa era la de un estado de coma. Mantenía pulso y respiración, pues una lesión en el cráneo puede tener graves consecuencias, pero a diferencia de Mariano tenia signos vitales. No sabían cuánto debían esperar un auxilio, pues no conseguían llamar al 911 y no encontraban fuerzas policiales para que les facilitasen la convocatoria de una ambulancia. El traslado de estos pacientes, aunque fuera en automóvil no es tan grave como con otro tipo de lesiones. Los 3 pacientes estaban colocados de la siguiente manera: los dos desmayados en el piso y Nelson sentado. Puso uno al costado del otro, en el espacio que tenían disponible. Parcialmente uno se superponía a otro, pero no estaban apilados. Los militantes del PO no suelen llevar ambulancias con ellos. En algún momento llevaron algunos elementos de primeros auxilios, pero no una ambulancia. En ese botiquín no llevan sueros ni elementos para encarar tratamientos de pacientes tan graves como eran los trasladados en la ambulancia. Demoraron unos 10 o 15 minutos en llegar al Argerich, aunque el testigo lo sintió como una hora. Al entrar al Argerich bajó a Elsa y a Mariano. No sabe si los acompañó un vehículo policial. En el Argerich siempre hay 4 ó 5 móviles policiales. No recuerda ninguna moto. La herida de Elsa Rodríguez era en el frontoparietal izquierdo. La señora Rodríguez estaba en coma.

La declaración de José Alberto Spengler, quien manifestó que para octubre de 2010 no conocía a ninguna de las partes, era conductor de transporte Chevallier y continúa en esas funciones en la actualidad. Explicó que en la calle Luján 2625 está la empresa Chevallier. Trabaja allí desde el 2006. Conoce el recorrido de la empresa a Retiro, de allí a la empresa y de aquí a su casa. El día del hecho estaba llegando de un auxilio de Retiro y lo hacía por la calle Luján, aproximándose a la empresa. Vio una manifestación de gente y apreció una multitud. La puerta de la empresa estaba cerrada, se desesperó y se fue. Lo asaltó el pánico, abandonó el micro, se fue y se alejó pues peligraba su vida. Dejó el micro tirado a una cuadra de la empresa. El testigo con su rodado venía por Perdriel y dobló en Luján. Se encontró con una manifestación, con gente vestida normalmente (vaqueros y camisas) y cuando escuchó el griterío, como vio el portón de la empresa cerrado, se fue. La gente estaba a un costado de la vereda. Se alejó por Luján yendo hacia Vélez Sarsfield. La gente estaba sobre Luján y Perdriel, en la vereda. Luego de haber manifestado temor por su seguridad por lo que pudiere declarar y de haber recibido garantías del tribunal, Spengler aclaró que era verdad todo lo que declaró en la comisaría. Detalló que un policía se resguardó con él, abajo del colectivo, porque estaban los dos en las mismas circunstancias. El policía estaba con uniforme. Escuchó disparos. Lo hizo estacionar un policía y le dijo que se bajara. Era un solo policía y es el que está siempre en la cuadra de la Chevallier. Calcula que vio a un grupo de 100 o 150 personas en la esquina de Luján y Perdriel. Retrocedían hacia Vélez Sarsfield. Expresó el testigo que vio a otros manifestantes lejos, del lado de las vías. No sabe a quién representaban estos manifestantes. Tenían vivos amarillos como los recolectores de basura. Se tiró debajo del micro con el policía. Cuando se empezaron a juntar los grupos se fue para atrás, habiéndose quedado tres o cuatro minutos. Hubo un enfrentamiento y se escuchaban detonaciones en gran cantidad. Las detonaciones eran intercaladas. No sabe si eran disparos de armas de fuego o bengalas. No vio a nadie con armas de fuego. Escuchaba detonaciones y veía piedras. No vio a gente levantar objetos del piso. Sabe que había gente hurgando por los pastos, pero no sabe qué buscaban. No leyó lo que firmó en la comisaría. Estima que declaró a la tarde en la comisaría a eso de las 14, pero sin seguridad. Por lo cual, seleccionar a él como testigo porque estaba ahí con el policía. Lo llevaron inmediatamente con la policía en un patrullero. Estuvo 5 ó 6 minutos en el lugar de los hechos, y se fue cuando empezaron las piedras. El colectivo quedó en el mismo lugar en el que él lo estacionó. No puede determinar cuánto duró ese enfrentamiento. Se fue al escuchar las detonaciones. No vio gente con el rostro tapado.

Los dichos de Edgardo Gustavo Marí, quien sostuvo que conocía a Mariano Ferreyra como militante, era un ser humano de una calidad impresionante. También conoce a Elsa Rodríguez por la militancia, en la organización de comedores populares, ocupándose de un comedor del Polo Obrero. A Nelson Aguirre, agrega que también lo conocía de la militancia en la zona sur, y que participaron de varias manifestaciones, siendo una de ellas la del 20 de octubre de 2010. Conoce a Guillermo Uño como vecino del barrio en Florencio Varela, con quien se saludaba normalmente hasta el día de los hechos. El deponente expresó que el día del hecho llegó al local del P.O. cercano a la Estación Avellaneda, a las 9:30, aproximadamente. Luego de esto, espera la llegada de compañeros previo al armado de la manifestación. Expresa que recuerda ver en las cercanías a grupos de personas que los miraban constantemente a una distancia de cincuenta metros. Para no generar conflictos es que se dirigen hacia el lado opuesto, no en el sentido de las vías del ferrocarril, sino para el otro lado. Es así que emprenden la movilización por la calle que se encuentra paralela a la vía en sentido hacia la Capital Federal. Iban cantando consignas. En el decurso de la marcha los seguía cerca un cordón de infantería, el cual se detiene llegando al Puente Bosch, cruza junto con otros manifestantes, luego cruza la infantería. Al llegar a la calle Luján agrega que un grupo de empleados tercerizados abrió una puertita con alambre y pretendió subir a las vías, pero no lo consiguieron. Cree que sólo llegaron dos o tres compañeros a la vía, pues la gente que los acompañaban por las vías, corrió para arrojarles piedras. Luego de este episodio comenzaron a recibir una lluvia de piedras, por lo que se replegaron junto a otros compañeros sobre la calle Luján, devolviendo en alguna ocasión las piedras recibidas para defenderse. El testigo explicó que visualizó una pared cercana a las vías donde otros compañeros, alrededor de ocho, lograron refugiarse. Ve correr a otros compañeros, entre ellos una persona llamada Nancy, quien es lastimada por una piedra, que le dio en la cabeza, al igual que a Elsa Rodríguez, a quien le pegó una piedra en el brazo. El deponente continúa su relato explicando que ve a un grupo de infantería efectuando disparos con balas de goma. Ve correr a Lisandro quien le dice a la policía "nos están atacando a nosotros" y les pide que dejen de disparar. Luego Eduardo retira a Lisandro. El deponente se aleja sobre la calle Luján, y le solicita a la persona encargada de un puesto de choripanes al paso, agua y hielo. Posteriormente, señala que durante ese período los tercerizados realizan una asamblea, otros compañeros se retiran quedando un grupo de aproximadamente 60 personas. Aclara que pasó por lo menos una hora. Es en dicho momento en que ve un grupo de personas que desciende de las vías. Explica que ve dos patrulleros policiales, ubicados uno frente a otro, aunque no impide que las personas a la carrera se acerquen. El deponente explica que viendo que los iban a alcanzar, intentan armar un cordón de seguridad para permitir que los niños y mujeres se vayan. Es en ese momento, al acercarse, escucha detonaciones, y se da cuenta de que se trata de armas de fuego. Manifiesta que cerca de él había un trabajador tercerizado que dice "están tirando" y le muestra una parte de su cuerpo con una herida, era un corte, el tercerizado se mantuvo allí. En respuesta, explica que comienza a tirar piedras, escuchando un número cercano a siete detonaciones. El testigo explicó que los ferroviarios se retiran, y ellos los empiezan a correr, llegando hasta el lugar que estaban los patrulleros, junto con una persona de nombre Lisandro y otro de nombre Pintos. Pero el otro grupo traspasa a los patrulleros, el herido en la pierna era Pintos, le muestra la herida a la policía, reclamándoles porque no hicieron nada mientras les tiraban. Ve en dicho momento a una persona de traje azul, quien no dejó de hablar por teléfono, ni prestó atención a la herida de su compañero. En ese momento se acerca una persona de nombre José, de Lanús, quien le dice que si los dejaron pasar una vez, lo van a dejar pasar nuevamente, y le pide que se vayan. Es en esa ocasión que emprende la caminata hacia la calle Luján para encontrarse con otros compañeros. Fue en dicha circunstancia que al llegar le dicen que Nelson había sido herido, que Mariano estaba grave, mientras que Elsa tenía un tiro en la cabeza, le informan que los habían trasladado en ambulancia. Ante la pregunta de la Sra. Fiscal, explica que no vio a los heridos, ya que como manifestó se encontraba realizando el reclamo en vano a la policía. Le dicen que a Elsa le dispararon en la cabeza, a Mariano en el abdomen y a Nelson en la pierna. Luego se fue hacia la avenida Vélez Sarsfield, con destino a Corrientes y Callao para realizar el reclamo público. Destacó el deponente que cuando ve que le disparan a Pintos, divisa a una persona de ropa oscura efectuando los disparos. Frente a la maqueta, manifestó que se pararon en la tercera calle, en el cruce de Perdriel y Luján. Nuevamente explica que armaron un cordón para intentar parar a las personas que se acercaban, a cincuenta metros de ése, efectúan los disparos y luego se retiran. Respecto de los móviles policiales, indicó que habló con dos agentes. Aclaró que uno de los patrulleros se corrió y no recuerda si lo vio nuevamente. Luego, precisó que había tres uniformados y una persona flaca y alta, vestida con saco y corbata. En la maqueta ubica a los patrulleros cerca de la rotonda. El deponente escuchó siete detonaciones, y vio a la persona que disparaba a cincuenta metros de donde estaba él sobre la mano derecha. Lo ubicó en la maqueta frente a la Chevallier. Cree que el tirador era una persona más baja que él, vestía ropa oscura, pelo corto y fue su mano extendida hacia adelante, la que se movió en tres ocasiones. No puede especificar quién es, ya que por la distancia no le pudo ver bien el rostro. Hizo notar que el tirador no vestía ropa de trabajo. Cuando ve a la persona que se encontraba en posición de disparar, fue un instante determinado y no la vio nuevamente. Respecto de 1 tiempo que pasó entre que ve aproximarse a las personas que bajan del terraplén, hasta que él decide volver, estimó que fueron aproximadamente quince minutos, pasando seguramente las 13 horas. El testigo participó en otras protestas por este tema, en algunos cortes en Avellaneda y recuerda una jornada en el hall de Constitución. En esa ocasión se le acercaron personas en una actitud hostil, y en una oportunidad la policía intentó contenerlos, retirándose posteriormente. Manifiesta que algunos de los que estaban en Constitución, los vio en Barracas, uno de ellos explica que era Favale. Precisó que cuando las personas del terraplén descendieron fue allí cuano uno de los móviles se corrió. Estuvo nervioso desde que los atacaron desde arriba de las vías, 'pues es desagradable ver a los compañeros con heridas. Detalló que intentó subir a las vías, pero no pudo continuar porque era una lluvia de piedras, dos o tres compañeros llegaron, pero debieron bajar. Subir a las vías fue una decisión de los compañeros tercerizados, era la forma en que se manifestaban y ellos los acompañaron. Aclaró que llevaban gomeras y el momento en el que tiró con ella cuando venían bajando por el terraplén. Previo a ese momento tiró también cuando los ferroviarios se encontraban arriba de las vías. La gomera la consiguió porque se la pasó un compañero, ya que hay compañeros que llevan gomeras y que las utilizan para defenderse. Agregó que puede ser que otros hayan tirado. También llevaban palos, en un bolso negro, los del PO y el Polo obrero no muestran, los llevan para defenderse en algunas ocasiones. Sacaron los palos para defenderse. Asimismo explica que no los usaron. Continuó el dicente señalando que cuatro compañeros se acercan al patrullero, haciendo el reclamo en vano para tomaran cartas en el asunto luego de consumada la agresión. Un compañero le dijo "vámonos", lo tomó del brazo a Lisandro y se fueron. Cuando iba camino hacia Vélez Sarsfield, una compañera de nombre María le manifiesta lo ocurrido con Mariano y Elsa Rodríguez. En el cordón defensivo había compañeros tercerizados y de otras agrupaciones que no conocía. No recuerda si Mariano Ferreyra o Nelson Aguirre lo integraban, pero que sí el primero se encontraba unos metros más atrás. No recordó si cuando fue a reclamar estaban los dos patrulleros, pero que si recordó que había tres oficiales uniformados y otro de traje. En el momento en el que ve a la persona de ropa oscura, este testigo se encontraba sobre la izquierda en la primera fila del cordón de seguridad, sobre el asfalto. Aclaró que era posible que les haya solicitado a los agentes de la Policía Federal una ambulancia. Sí tiene muy presente haberle recriminado a la policía su inacción. Su compañero exhibió su herida al personal policial. Ante la exhibición de un video en el que se proyectaban fotos, reconoció explicó que en una escena se encontraba sacando palos de un bolso, calcula que ello fue sobre la calle Luján. Indica que sólo sacaron palos de ese bolso. Ante su ubicación manifiesta que en una de las fotos se encontraba de espaldas y en otra se ve su mano. Ante la proyección de otras imágenes, explicó que fueron cuatro los que le reclamaron a los policías del patrullero, pero por los videos parece que eran más. En otra fotografía identificó a Guillermo Uño, vestido de oscuro, con la gorra y un escudito. Explicó que Ariel Pintos en el momento posterior al que fueron a hablar con los agentes policiales, volvió con él.

Los dichos de Fernando Ezequiel González, expresó que es conductor de ambulancia, al igual que para la fecha de los hechos y que no siempre conducía el mismo vehículo. Detalló que 20 de octubre de 2010 circulaba en las inmediaciones de la calle Pedro de Luján y la avenida Vélez Sarsfield, lugar cercano a la base de la empresa de ambulancias en la que se desempeña. Agregó que se encontraba en una ambulancia, pero que no era la que se utilizaba para realizar emergencias. Asimismo señaló que tomó Luján para ir a la calle Vieytes, ya que se dirigía cargar combustible cuando lo pararon unas personas. Le solicitaron un médico, les informó que no había ninguno. Bajaron la camilla y subieron a una señora, luego a Ferreyra. Apareció un hombre que dijo ser médico y que se hacía cargo de la gente que habían introducido en el vehículo. Aclaró que lo pararon inicialmente un número de veinte personas pidiéndole un médico y el transporte. Es en ese momento que cuando se da cuenta ya estaban bajando la camilla, y ve también a Mariano Ferreyra desvanecido. Luego vio a una señora con un balazo en la cabeza, que se encontraba siendo asistida por dos personas que la transportaron. Luego también visualizó a un sujeto con una herida de bala en la pierna. Explicó que todos subieron en la caja, en el asiento no subió nadie. Por otra parte, indicó que una persona de nombre Leo le dijo que como médico él se hacía responsable. Se dirigió al Hospital Argerich. Recién vio por la calle California y Herrera a una moto policial, a cuyo conductor le pidió que lo acompañara al hospital, pues tenía la sirena quemada. Aclaró que su viaje original había sido para trasladar un electro, desfibrilador, y un respirador. Destacó que sólo contaba con una camilla y que sólo colaboró subiendo a la señora herida. Manifestó que a Mariano lo subieron arriba de la señora. El médico se presentó antes de subir al herido Ferreyra y dijo que él se hacia cargo. Informó que el número de la ambulancia era el 145. Estimó que todo el suceso habrá durado diez o quince minutos, mientras que tardó otros diez o quince minutos para llegar al hospital. Tarea que se vio favorecida por la moto policial, porque no tenía sirena en la ambulancia.

Los dichos de José Eduardo Sotelo, quien manifestó que el día del hecho salía de la casa de unos amigos e iba hacia la Av. Vélez Sarsfield cuando escuchó gritos a su espalda y vio a una persona que venía gritando y corriendo, él no tenía nada que ver con el tema, por lo cual siguió caminando. Al ver que viene gente con ropa del ferrocarril gritando, no sabía la razón. Veía banderas, pero no tenía idea de la situación. Hubo gente que lo pasó insultando y agrediendo verbalmente a periodistas. Uno de éstos era un joven que llevaba un fierro que era un pie de la cámara. También insultaban a una chica periodista. Vio a estos muchachos del canal de TV que entraron a un playón que luego supo que era de Chevallier. Siguió su camino, estaba vestido de traje. Sostuvo que estaba en ese lugar en el momento en el que no tenía que estar. No sabía que había una marcha, estaba a una cuadra del Riachuelo. Calcula que esto fue al mediodía. Estuvo observando hasta pasar el portón de Chevallier y divisó a dos individuos que sacaban de entre sus ropas dos armas. Apuntan hacia adelante y él se quedó al lado de un vehículo. Escuchó los disparos y se parapetó detrás de un automóvil. Escuchó un par de estampidas. Al rato se levanta de ahí y divisa a dos jóvenes con armas que se las dan a otro diciéndole a este, "negro, negro, le dimos". El que recibió las armas también tenía un arma pero nunca la usó. Llegando a Vélez Sarsfield vio entrando dos móviles policiales. En la calle de los sucesos no había visto policía. Un policía que lo vio, lo identificó, y le solicitó sus datos y le indicó que luego lo llamarían como testigo. Luego cuando vio el hecho en televisión se preguntó cómo decían que no había testigos. Se presentó a la comisaría, de donde lo derivaron a la fiscalía donde narró los hechos. El testimonio que está brindando ahora es el que dio en la Fiscalía. Caminaba hacia Vélez Sarsfield por una calle que cree que se llama Suárez. Estaba a unos 400 ó 500 metros de Vélez Sarsfield. Aclaró que esa es una zona de cuadras largas, porque son galpones, no son cuadras de 100 metros. Desde donde estaba no podía ver las vías del ferrocarril, esto quedaba para el fondo y solo divisaba el puente. De ese puente fue de donde venían los gritos. Los que venían corriendo serían unos 40 ó 50 individuos. Corrían por el medio de la calle con palos en sus manos y gritando. Para el lado de Vélez Sarsfield había otro grupo portando banderas, eran diez o doce. Llevaban banderas largas, con esos palos largos. Algunos de éstos estaban en la vereda y otros en la calle. Había personas que agredieron verbalmente a periodistas, los insultaban, esto ocurrió antes de llegar a la empresa Chevallier, a unos 40 metros. Los periodistas se detienen allí y se resguardan, mientras el testigo siguió camino. Caminaba por la vereda en ese momento. Vio a dos personas en la calle que extrajeron dos armas y avanzaron. Los vio apuntar hacia adelante y luego escuchó disparos. Calcula que fueron 7 u 8 detonaciones. El testigo estaba a unos 15 metros de estas personas. Junto a los que dispararon estaba toda esta gente que venía corriendo desesperadamente del lado de las vías. Eran todos hombres. Uno era joven con una remera celeste y blanca al estilo de la selección o Racing. El pantalón era del Ferrocarril por las rayas fosforescentes, no recuerda el calzado. Este sujeto tenía una gorrita y pelo corto. Lo vio sacar el arma pero nunca lo vio disparar, escuchó los estampidos. No los vio extender sus brazos. El arma era un revólver con tambor y de color negro. Era un arma de puño. El otro sujeto tenía el mismo pantalón, le parece que era una remera roja la que vestía. Era un hombre con cabello entrecano. Pelo corto pero no mucho y piel trigueña. Más bien robusto, aunque ni flaco ni gordo. Calcula que era de 1.75 metro de altura, no pudo verle el calzado. Entre las dos personas habrá habido un metro de distancia. Estaban del lado derecho de la calle, mirando hacia Vélez Sarsfield. Se parapetó detrás de un Volkswagen rojo que estaba estacionado, mirando hacia Vélez Sarsfield, hacia la derecha. Estaba a unos 50 ó 60 metros del galpón de Chevallier. Calcula que estuvo ahí unos 10 ó 15 minutos, pero estima que puede haber sido más. En los noticieros vio que había ambulancias en la zona, pero el no las observó, sí manchones de sangre, pero es común ver esto en ese lugar. El lugar donde vio que las dos personas que llevaban armas se le entregaban a un tercero, calcula que fue a unos 5 ó 6 metros del vehículo donde el estaba parapetado, más hacia el lado de Vélez Sarfield. Esta persona que recibió las armas era robusto, de 1,80 m., vestido con un saquito o buzo de hilo entretejido blanco y pantalón de jean. Le pareció que calzaba mocasines. Tenía el pelo un poco largo de color castaño y entre cano. Cuando guardó estas armas levantó un buzo o saco y vio que él también portaba un arma en la parte de atrás, pero nunca la exhibió. Se trataba de un arma automática, como la que usan las fuerzas de seguridad, sería una 9 mmm. Esta persona que toma las armas, observó y se retiró para el lado del puente del Ferrocarril, retrocediendo. Las personas que iban corriendo hacia la Av. Vélez Sarsfield volvieron caminando con sus palos y se retiraron del lugar, hacia el lado del puente del ferrocarril. No notó presencia policial en ese momento. A 120 metros de la Av. Vélez Sarsfield observó a dos patrulleros, con dos policías, uno de los cuales le pidió los datos para ir a declarar. El testigo se fue del lugar. No escuchó sonido de helicóptero ni lo vio. Fue hacia la parada del colectivo 37 y ahí sí escuchó un helicóptero pero no lo vio. En Vélez Sarsfield se encontró con vecinos de la zona. No volvió a ver al grupo de la gente que portaba banderas. En la Av. Vélez Sarsfield vio transeúntes normales. Cuando estuvo protegido atrás del auto vio que había gente que caminaba y se quedaba medio paralizada por los gritos. Nunca le mostraron fotografías relacionadas con la investigación, sí videos, uno del ferrocarril donde se notaba a la gente del ferrocarril caminando sobre la vía y a otra gente caminando por el costado de la vía custodiada por la policía. Reconoció al muchacho de la remera celeste y blanca en los videos. También vio al otro hombre armado de espaldas. Lo reconoció por la indumentaria. También reconoció al que recibe las armas. Participó de una rueda de reconocimiento e identificó a uno de ellos, el que no vestía la remera celeste y blanca, sino al que estaba de espaldas en el video. Caminó 50 ó 60 metros desde la cuadra en la que dobló, no recuerda el nombre de la calle, el caminaba para el lado de Vélez Sarsfield. Refirió que venia de la casa de sus amigos a unos 20 ó 30 metros de la calle Luján. Visitaba el lugar una vez por mes, pues él es psicólogo, había una separación, con hijos, de por medio e intervenía en el apoyo de sus amigos que se estaban separando. Recordó que los tiradores estaban dándole la espalda a él. Uno dijo "negro le dimos", el que recibió las armas algo les dijo pero no escuchó exactamente las palabras, aclara que hubo un diálogo pero no lo escuchó. Cuando se iba caminando para Vélez Sarsfield vio sangre, a unos 300 metros antes de esa avenida. Entre los disparos y las sirenas policiales habrán transcurrido unos 20 ó 25 minutos. El testigo es amigo en común del matrimonio que fue a visitar. Los trata como amigos, no como pacientes, habla con ellos para que no se lastime a las tres criaturas que tienen. Ese matrimonio se había mudado a esa casa desde hacía 8 meses. Vivían en Burzaco, luego en Avellaneda y después se mudan a esa casa. Cuando dobla empieza a escuchar las manifestaciones. No vio piedras, pero sí palos, varillas de metal y agrega que gritaban. Cuando los sujetos sacan las armas no los vio disparar. No vio ninguna persona herida, solo vio sangre, no vio ambulancia. Ve a la policía cuando dobla en Vélez Sarsfield. Aclaró que los nombres de sus amigos son Jorge y Daniela, aclarando que no viven más allí, y que no quiere dar el apellido de sus amigos. Detalló que cuando tomó la calle hacia Vélez Sarsfield iba por la vereda derecha. La gente del canal de noticias estaba detrás de él. Vio ingresar a la gente del canal de noticias entrando al playón de Chevallier. Caminaban más rápido que él y lo pasaron. El auto Volkswagen en el que se parapetó era rojo, estaba lejos de la esquina. A unos 100 metros, aunque explica que no sabe calcular. El vehículo esta orientado hacia el lado del puente. Calculó que a esa casa de sus amigos habrá ido 6 ó 7 veces, iba una vez al mes. La casa de sus amigos es un caserón viejo de aquellos con los que se hacen varios departamentos. Sabe cómo llegar a esa casa, pero no recuerda el domicilio. El día del hecho a esa casa habrá llegado a las 10 de la mañana, en colectivo. Después iba a trabajar a su oficina en la calle Alsina. No escuchó nada estando dentro de la casa. Esa casa está a una cuadra y media de la vía. Estaban en la cocina, hablando y tomando unos mates. La casa no tiene grandes lujos. Después de estos incidentes habló con sus amigos de lo que había sucedido. Ellos no vieron nada, se enteraron de todo por los medios de comunicación. Cuando esta detrás del Volkswagen rojo, había varios coches, el se parapeta justo al lado del auto, escucha los estampidos, se puso al lado del automóvil entre las dos puertas. Señala que se parapetó en el medio, atrás del coche, del lado de la vereda. No escuchó impactos en el auto. No vio enfrentamientos entre los grupos. Cuando se van al otro grupo no lo vio, no sabe para dónde se retiran, sólo vio los palos largos de las banderas. El que guarda las armas, lo hace en su cintura, con la mano, una adelante y otra atrás. El arma que tenía el que las junta, la tenía en la cintura, en la parte de atrás a la derecha. Él ve la empuñadura del arma, este sujeto no llevaba nada en sus manos. No se vio en los videos que le mostraron. Le mostraron videos del ferrocarril y del canal de televisión. Vio la televisión al otro día a la mañana, algo que mostró la televisión que luego le mostraron en la gendarmería. En la fiscalía no le mostraron videos. Llevaba un ambo gris, camisa blanca, corbata, zapatos negros, llevaba en sus manos una carpeta. La casa de sus amigos es antigua, da a un pasillo, por allí se va hacia la calle. Se tiró cuerpo a tierra al lado del auto. Estuvo tirado cuerpo a tierra hasta que pararon los gritos y los estampidos. Cuando se incorpora ve gente caminando, que iba para el lado del puente, estaban con los pantalones del ferrocarril, explica que vive cerca del ferrocarril y la vestimenta era la misma. Tiene gente conocida que trabaja en el Belgrano Sur. El oficial del patrullero que le pidió los datos tomó su número de teléfono, nombre y apellido. No se le dio por llamar a la policía ni a la ambulancia. No tiene horario de entrada a su trabajo, ya que es su propio patrón. No recuerda si vio un ómnibus parado cerca del lugar. No sabe de qué Comisaría era el policía que le tomó los datos. Del lugar se retiró en el colectivo 37. Se recibió de psicólogo en la UBA en 2005. La puerta de la casa de sus amigos es de metal color blanco, con vidrios amarronados. Sobre las personas que agredían a los periodistas vio a un hombre con un cuello ortopédico que los insultaba y había otro hombre más. Es habitual encontrar sangre en esa calle pues hay jóvenes que salen de boliches y se cortan. Vio una parte del puente, no todo porque hay árboles. No vio vehículos atravesados en medio de la calle, cortando el tránsito. Con palos y varillas en su mano habrá visto unas 20 personas. Entre los estruendos y los estampidos habrán pasado unos 10 minutos, pero no puede calcular bien. Cuando se levanta y habían parado los estampidos es que ve la entrega de las armas. No tiene parentesco con Virginia Sotelo. Al leérsele un tramo de su declaración de fs. 179 vta., recordó que había escuchado decir "vayan para allá y háblenlo con Pablo." El testigo, ante la maqueta, ubicó el lugar en el que estaba el automóvil detrás del cual se parapetó y lo colocó en la vereda de enfrente de Chevallier, en Luján casi esquina Perdriel. Al proyectarse en pantalla las de fotos aportadas por Dell"Oro, en la foto 8504 identificó a quien hablaba por teléfono con camisa blanca como quien se lleva las armas.

El testimonio de Norberto Ariel Roseto, quien expresó que el 20 de octubre de 2010, se reunió en un local del Partido Obrero en Lanús para ir luego hacia Avellaneda. Habrá llegado a eso de las 10 a este local. Esperaba la llegada de más compañeros y tercerizados. Se reunieron porque en una asamblea de tercerizados que se hizo en Lanús, habían resuelto participar de un corte de vías en Avellaneda. Fue a apoyar los reclamos de los trabajadores, para que los pasaran a planta permanente del ferrocarril y reincorporaran a los despedidos. En asamblea se decidió realizar ese plan de lucha. En Avellaneda cuando salieron del local, vieron que en el terraplén de las vías de la estación había mucha gente. Vestidos muchos con ropa ferroviaria y otros de civil. Calcula unas 70 personas, en ese momento, pero después vio muchos más. Los identificaron como gente de la lista verde de Pedraza, de hecho había banderas verdes con el logo de la Unión Ferroviaria. Ellos apoyaban el reclamo de esos trabajadores y junto a los tercerizados, decidieron hacer el corte de vías. Para evitar a esta patota, en vez de ir a la estación Avellaneda lo primero que hicieron fue encarar por otra calle que va por detrás y subir a las vías más adelante. No recordó como se llama la calle, pero se encontraron con una calle cerrada. Decidieron volver y tomar la calle paralela a las vías, porque ellos querían hacer el corte. Esos trabajadores llevaban varios meses con el reclamo, pero no obtenían respuesta. Su grupo era de unas 100 personas, o algo más. También participaban de la manifestación otras organizaciones, tercerizados y despedidos. Fueron hacia la estación Yrigoyen que es la anterior a Avellaneda. Al lado de ellos iban policías. Vio a uno que vestía una campera azul con las letras PFA que le hace pensar en la federal, pero estaban del lado de la provincia. Calcula que habrán sido seguidos por 20 policías. El otro grupo ligeramente detrás de ellos sobre la vía. Les dirigían cantos con insultos. Encontraron un hueco en el alambrado, cerca del puente Bosch, por lo que decidieron subir a las vías. El testigo no pudo hacerlo porque el terraplén estaba muy empinado y se resbalaba. Pudieron hacerlo muy pocos compañeros, no más de cinco, y fueron recibidos por una lluvia de piedras. Los poquitos compañeros que habían logrado subir al terraplén tuvieron que bajar por la agresión a pedradas. Fracasaron en el corte de vías y descendieron. Al bajar la policía que los acompañaba les empezó a tirar con balas de goma. Eduardo Belliboni fue a hablar con algún policía a quejarse por los disparos con balas de goma, ese policía estaba con Handy, "chiquito" le reclamaba por los disparos que les habían efectuado. No recuerda si ese policía estaba uniformado. No sabe por qué Belliboni habló con ese policía, pero si recuerda que le dijo que porque les tiraban a ellos, y no los ayudaban a retirarse. Belliboni les indicó a sus compañeros del PO que se debían retirar. El testigo también tiró piedras para defenderse, ante los piedrazos que recibía desde arriba. Fueron hacia la calle Luján, tomando para el lado de la Av. Vélez Sarsfield, unas 3 cuadras, donde se quedaron en una parrillita. Esta misma policía que tiraba balazos de goma formó un cordón, entre los dos grupos. Ese cordón estaba muy cerca de las vías, era justo en una esquina. También vio un par de patrulleros. Algunos policías estaban con casco. Eran más de 10 policías seguro, puede ser que hubiera unas 20 personas. Vio dos patrulleros sobre la calle Luján. Los patrulleros estaban como enfrentados, cruzados, como de costado. Se sentó en el cordón de la vereda donde estaba la parrillita. Calcula que se quedaron allí cerca de una hora. Se compraron choripán y tomaron gaseosas. Estaba el canal C5N. Una periodista le hizo una nota a un compañero, al lado del cual estaba Elsa Rodríguez. A ella le habían dado un piedrazo en el brazo. Luego de la nota periodística hicieron una asamblea y decidieron retirarse porque habían fracasado en el corte de vías. Esto ocurrió entre las 12 y las 13, el sol estaba arriba. Cuando se estaban retirando, pasó al lado de la empresa Chevallier, yendo para Vélez Sarsfield para desconcentrarse. Recordó que algunos compañeros los alertaron mediante gritos porque la patota bajaba de las vías. El testigo estaba más cerca de las vías que de Vélez Sarsfield. Les advirtieron que se dieran vuelta y comprobó cómo bajaban del terraplén. El cordón de la policía se abre de manera alevosa. Los dejaron pasar de manera cómplice. Todo el cuerpo policial se corrió y dejaron pasar a los del grupo de ferroviarios. Los vio muy claramente y notó cómo se abrían. Un grupo de compañeros pidió el armado de un cordón, porque se les venía encima la patota. La idea era que no cruzaran ese cordón porque iban a matar a todos sus compañeros, había mujeres, niños, ancianos entre ellos. Los ferroviarios venían al trote y aunque corrieran los iban a alcanzar. Ese cordón lo formaban unas 20 personas, entre ellos tercerizados, militantes del Partido Obrero y otras agrupaciones. En el cordón estaba Varterian, Dardo, Mariano Ferreyra, Omar Merino. Cuando armaron el cordón, el testigo pidió un palo y alguien se lo alcanzó. Tenían la misión de defender a los compañeros más vulnerables. Ellos se estaban retirando, los agarraron de atrás, los emboscaron. El cordón lo formaron en Luján después de pasar la Chevallier. Fanny, una compañera de Lanús, quería estar en ese cordón y el mismo testigo la retó y le dijo que se alejara, que ahí no tenía que estar. El cordón habrá sido de unos 20 compañeros. En el medio estaba Marcelo Varterian. Este estaba en el medio de la calle. El testigo estaba mirando las vías a la izquierda de Varterian, entendía que si le daban la espalda a la patota, "la iban a ligar sus compañeros", como Elsa Rodríguez, "que la ligó igual". Eran muchísimos más en el otro grupo que en el de él, casi cinco veces más. Venían al trote y cubrían toda la calle, de cordón a cordón. Obviamente tuvo miedo. Varterian les decía que no se podían mover porque detrás estaban las compañeras y los más vulnerables. Les decía "aguantemos nosotros". Al acercarse, les tiraron de todo, piedrazos, botellazos. Al acercarse a 30 metros intercambiaron pedradas. Su grupo lo hacía para defenderse, sobre todo porque se estaban retirando. Vio claramente a un individuo en el medio de la calle tirando tiros. Fueron muchos tiros y la persona apuntaba a la altura del pecho. Se da cuenta que era un arma de fuego porque salía un humo blanco. El testigo se agachó detrás de un auto. El testigo estaba en posición quieta y veía cómo les tiraba a sus compañeros. El testigo gráfico la posición del tirador parándose y extendiendo el brazo derecho, mientras flexionaba ligeramente las piernas. Sostuvo Rosendo que lo vio claramente cuando no estaba detrás del auto, porque le apuntaba al testigo. Ahí se dio cuenta de que le estaban tirando a matar. El sujeto era fornido, de tez blanca, con pelo corto, tipo patovica y con una sombrita en la cara, como con una barba candado. Con una remera azul, aunque no sabe exactamente si era una chomba o remera, pero sí que era azul y pantalón jean azul común. El arma era negra y salía humo de ella. Cree haber escuchado como 10 disparos, no paraba de salir humo de esa arma y las detonaciones del tiro. Todo esto se desarrolló en muy poco tiempo. Después de todos esos tiros, esta persona y la mayoría de los que allí estaban se alejaron para el lado de las vías. El salió para perseguirlos para garantizar que se alejen de sus compañeros. Temían que volvieran nuevamente. Llegaron hasta la posición de la policía y llegó hasta lo último, pero se encuentra con que no pudo alcanzar a ninguno pues se cansó y estaba un poco rengo por un piedrazo que le había impactado en una pierna. Los que corrieron no habrán sido más de diez, muchos terminaron heridos de piedrazos y no pudieron correr. Llegaron hasta donde estaba la policía que cerró el paso e hizo un cordón enfrente de ellos. La patota se va por detrás de la policía. Es decir que defendió a quienes los habían agredido a ellos. Ahí vio un carro hidrante y más policías de los que había antes. Vio dos patrulleros cruzados. En ese momento Edgardo Marí les dijo "vamónos", para ver como se encontraban nuestros compañeros y porque podía ser peligroso. No sabía en ese momento que hubiera heridos por arma de fuego, ya que salió atrás de los agresores. Al regresar escuchó a una compañera que le decía que le habían pegado un balazo a Mariano. Al único herido de bala que vio fue a un tercerizado que mostraba la herida en la pierna. Un muchacho flaco y morocho que tenía un balazo en la pierna. También supo que habían herido a Elsa Rodríguez, a Nelson Aguirre y a Mariano. Fue hasta la Av. Vélez Sarsfield donde tomaron el colectivo 37. La herida del tercerizado la vio cuando andaba entre sus compañeros, no sabe si fue antes o después de la formación del cordón, tampoco sabe si ese compañero participó del cordón. En todo ese tiempo no vio presencia policial, sí estaba del lado de la vía. No vio ninguna presencia policial. Fueron hasta Callao y Corrientes donde cortaron el tránsito. A bordo del colectivo 37, se enteró que habían matado a Mariano Ferreyra. Le dio mucha bronca esa muerte y eso lo shockeó bastante, le agarró bronca, se puso triste, pues ese compañero tenía su edad, lo conocía de las reuniones en Lanús, como apoyaba la lucha. No esperaba que los trataran de matar. Si mal no recuerda, fue un domingo cuando lo llamaron a declarar. Antes de eso que fue un miércoles y entre el jueves y el sábado, arriba de la mesa de su casa estaba el diario Clarín, con la foto de Favale y al lado estaba la foto de Sandra Russo, periodista del programa 678. Fue ahí donde dijo que esa era la persona que él había visto. Esa era la misma persona que el vio disparar. Se comunicó con sus compañeros para que lo supieran, el había sido testigo de un asesinato. Le tomaron la declaración un domingo. Le mostraron un video y reconoció al autor de los disparos. Cuando esa persona dejó de disparar se metió dentro de la muchedumbre. Vio ese instante en el que estaba retrocediendo. No sabe de qué día fue la foto que vio de Favale que se publicó en el diario Clarín, si que fue entre el jueves y el día que declaró. Ahí se le movió el piso. Le mostraron los videos y le preguntaron si podía identificar a quien disparó y él lo identificó. No recordó si le preguntaron en la fiscalía si había visto antes a la persona en fotos, ni tampoco si él lo comentó. Aportó una descripción de la persona que había visto y estima que es la misma descripción que aportó en la audiencia. No dio el nombre de una persona, pero no sabe si mencionó el nombre pero puede ser que lo haya hecho al relacionar la foto con el nombre que daba el diario. No recuerda si dio el nombre pero puede ser. Vio la foto, eso fue lo primero que lo movilizó, llamó a sus compañeros y les dijo "éste es el que ví". Supone que habrá leído la nota, pero no lo recuerda. Se comunicó con Marcelo Verterian a quien le mandó un mensaje. No puede precisar si lo hizo con alguien más. Verterian es un compañero con quien tiene una relación cercana y una amistad. Calcula que se lo puede haber dicho a otro compañero. No tiene el teléfono de las abogadas querellantes, pero estaba ansioso de comunicarse porque tenía interés en declarar, aunque no lo logró. Le dijo Varterian que debían ir a declarar. Explicó que iban a cortar las vías a la altura de Yrigoyen, porque en Avellaneda no se podía, él se encontraba ubicado en el grupo, más cercano a la cabecera, entre el medio y adelante. Explicó que él se encontraba en el grupo que pretendía subir, que decidió subir pero que no pudo. Se encontraba junto con Belliboni, quien tampoco pudo subir por la lluvia de piedras que recibían. Del PO hubo gente que quiso subir, no recuerda si había algún tercerizado, cuatro o cinco hicieron pie arriba. Los ancianos, niños y mujeres sabían que iban a subir a las vías. Todos son militantes y que estaban bien conscientes de las medidas que tomaron. El testigo no tiró con gomeras, aunque en el momento en el que decidieron formar un cordón vio una persona tirando con un elemento de este tipo, aunque no sabe quién era, ni tampoco qué tiraba. Al ver la magnitud de los hechos su compañero "Chiquito" fue a hablar con la policía acerca de por qué le habían tirado balazos de goma. Acto seguido dicha persona decidió pedirles a todos los integrantes de su grupo que se retiraran. En la asamblea estaban sus compañeros, hablaba Chiquito y algunos compañeros, entre ellos Marcelo, Mariano y seguramente tercerizados, agregando que no todos querían irse, algunos pretendían ir a Constitución y la otra moción era retirarse para luego ver los pasos a seguir. Ganó la moción de retirarse. No llevó ningún bolso ni lo manipuló. El testigo se encontraba vestido con un chaleco de jean, sin mangas, y un pantalón beige claro. A la manifesación lo convocó el responsable de zona sur del P.O., Lisandro Martínez. Respecto del terraplén, sostuvo que era bastante empinado, por lo que les costó subir, bajito no era. Habían tomado la precaución de mirar hacia la vía cuando se estaban retirando. Agrega que sólo un grupo miraba, es decir quienes habían intentado subir a las vías, explicando que esa línea se llama cordón. Sobre el tirador señaló que movía el brazo, haciéndolo de un costado para otro. Cuando corrió a los ferroviarios tenía un palo en la mano. Indicó que él vio aproximadamente cinco personas con palos en la mano. El testigo explicó que vio a los patrulleros con policías a pie, que los siguieron hasta el lugar en el que ellos decidieron subir al terraplén, siendo ese el momento en el que fueron recibidos con piedras, y en el que recibieron también balazos de goma. Aclaró que vio dos patrulleros blancos y azules. En cuanto a su posición explica que enfrentados a poca distancia y estaban cruzados. En cuanto a la ubicación de los policías, sostuvo que estaban en la misma línea de los móviles. Cuando bajan del terraplén las otras personas explican que los oficiales se abren. Explica que veinte policías formaban un cordón, siendo estos los que se abrieron. A primera instancia le parece que al principio había menos policías que en la segunda instancia, de hecho recuerda también haber visto un carro hidrante. Leído un tramo de su declaración en sede instructoria, el testigo explicó que al ver a la persona disparar muchos tiros y verlos por el humo, vio al mismo tiempo retroceder un par de pasos al tirador, perdiéndolo de vista al introducirse dentro de la muchedumbre. En cuanto a la descripción del sujeto que disparaba, refirió que era "tirando a blanco", y que en cuanto a la barba se acuerda que tenía sombra; no la cara limpia. Recuerda que se acuerda haberlo visto cuando estaba él detrás del auto, viendo la sombra en la zona de la boca. Ante la observación de una proyección, indicó que se reconocía en la foto 386 como la persona con pantalón beige y chaleco de jean, cree que se encuentra por la calle Luján, al principio de la calle, después del primer incidente. En cuanto a los palos, señala que pidió un palo y se lo dieron, calcula que son los mismos que le dieron en otra ocasión. Explica que no se acordaba que al principio también tenía un palo. Señala que no sabe desde cuándo tenía el palo en la mano. En lo referido a si conoce a una persona vestida de azul, en la misma exhibición, señala que creía que se llamaba Cardías. En otro video en el que se apreciaba a gente arrojando piedras, se reconoció en posición agachado. Manifestó que tenía un palo en la mano. En otro video a las 13.25 horas el testigo señaló que veía al Sr. Favale vestido de azul, haciendo ademán con las manos, levantando el testigo sus manos haciendo el gesto.

La declaración de Omar Esteban Merino, quien manifestó que conocía a Mariano Ferreyra, como militante del P.O., estaba con ellos en causa ferroviaria, militando, al igual que Roxana y Leo. Trabajó en el ferrocarril Roca y conocía a Díaz, González y Pedraza. Pablo Díaz estaba en la mesa de reclamos. El deponente trabajó en el ferrocarril Roca haciendo servicios en evasión en la estación de Avellaneda. Es militante en causa ferroviaria y del Partido Obrero, encontrándose en un tren de lucha que es el ferrocarril. Que el actual cuerpo de delegados no defiende a los trabajadores, y que son una lista opositora que viene luchando desde hace mucho con los tercerizados por los bajos salarios. Dijo que ese día estaba en la estación Avellaneda, porque sabía que iba a haber un corte de vías por los despedidos de la línea Roca. Asimismo, el testigo dijo que abrazaron la lucha de los tercerizados y vio que muchos ferroviarios y no ferroviarios comenzaron a descender de un tren que iba a La Plata. Agregó que Pablo Díaz realizaba una tarea de inteligencia contando la gente que iba a cortar la vía, y se comunicó con Julio, un compañero del partido, dándole aviso que tal vez iba a haber problemas con el corte de vías. Fue víctima de toda clase de injurias, como "hijo de puta", "zurdo", "los vamos a matar", "por qué trajeron mujeres, chicos". Esto habrá sido desde las 10.30 hasta las 12, aproximadamente, y lo hostilizaban para pelear o para que las cosas pasaran a mayores, por lo cual lo que pudo contestar lo contestó. En las comunicaciones se decía que se iba a hacer un acto en Constitución, porque las cosas estaban más complicadas de lo que parecía. Declaró que supo que al cruzar el puente fueron víctimas de piedrazos y agresiones con botellas, palos, y también se enteró telefónicamente que se replegaron más atrás realizando una asamblea para analizar la lucha. Se retiró del ferrocarril a las 13. El testigo y Roxana, fueron hacia el lugar en el que estaban sus compañeros, cruzaron el Puente Bosch y al doblar la calle vio un grupo de ferroviarios sobre las vías, tal vez 60 o 70 personas. Otro grupo semejante estaba abajo del terraplén. Vio a cuatro o cinco policías y dos coches cortando la calle, enfrentados creyó que eran de la Policía Federal. El ambiente era muy hostil. Cuando se juntó con sus compañeros supo que ellos habían resuelto no cortar las vías. Se estaban replegando, muchos ya se habían ido. Al regreso pudo ver a los lejos cómo un grupo de ferroviarios fue corriendo en pos de su grupo con una actitud amenazante. Los más osados de su grupo decidieron hacer un cordón y defenderse. Aparecieron palos para la autodefensa e hicieron un cordón para detener el avance de los agresores. Las compañeras mayores y los jóvenes no debían ser golpeados, pues en un episodio anterior habían sido golpeados muchos de ellos. Dijo que comenzaron a tirarles piedras y palos, y escuchó golpes de piedras contra autos y vidrios, petardos. Dijo que corrió entre árboles y autos, como seguían las detonaciones miró y vio un tirador en el medio de la calle. El testigo estaba ubicado entre árboles, al lado de un enorme tacho de basura, del tipo contenedor. El tirador tenía el brazo estirado y descerrajó cuatro detonaciones. Asimismo, el testigo corrió hacia el lado de la vía y se le nubló la vista, si bien al recuperarla siguió corriendo hasta donde había patrulleros a pedir explicaciones a la policía. Eran tres ó cuatro personas de la federal a los que les pidió explicaciones por lo que habían permitido. Agregó que había uno de handy negro, le pidió explicaciones. En esa discusión escuchó a un compañero decir que había heridos y también les dijo a los policías que había heridos de bala. Se acercó a Julio y a Edgardo, dos compañeros del partido. Al volver dijeron que tenían que ir a un lugar para cortar algo y que el público se enterara de lo que había pasado. Vio el desastre de los coches destrozados y los vidrios, asimismo pudo ver un cartucho rojo y dijo que habían tirado con escopeta, y Julio le dijo que sí, que les habían disparado con todo. Asimismo, el testigo declaró que decidieron irse porque no iban a soportar otra embestida. Dijo que se encaminó hasta una avenida donde tomaron colectivos. Se dirigieron a Callao y Corrientes donde decidieron cortar el tránsito e hizo público lo que había pasado. Cuando se juntó con sus compañeros serían un grupo de entre sesenta y noventa, y cuando vio venir al grupo que avanzaba estaría a doscientos metros. El cordón se improvisó en la bocacalle, sobre la calle Luján, no sabe en el cruce con cuál pero a doscientos metros de las vías. Estaba atrás de un contenedor gris cuando vio a una persona tirando con un arma, y ese contenedor estaba a mano izquierda mirando a las vías, del lado de la vereda más angosta. Quien disparaba estaba en diagonal como a 15 o 20 metros. Lo vio disparar claramente. La persona que disparaba era un hombre morocho, de 1.83 de alto, robusto, con ropa ferroviaria, aunque sin los breteles de seguridad. Estaba con un pantalón azul y una remera azul, algo oscura ya sea gris o azul. El pelo era medianamente corto. El arma no brillaba, era oscura, no de tamaño gigante. A esa distancia no pudo determinar el largo del cañón y aclaró que realizó entre tres ó cuatro disparos. El testigo lo corrió para alcanzarlo, mientras el tirador corría hacia las vías y la menor distancia a la que estuvo habrá sido de veinte metros. Aclaró que cuando rompieron el cordón para avanzar y un compañero le dijo que estaba al lado de él pero no se había percatado. Agregó que sabía que había compañeros de él cerca, pero no pudo precisar quiénes eran, si bien todos se sumaron al avance. La compañera que fue con él desde Avellaneda se llama Roxana, no recordó el apellido de ésa. Los policías estaban hacia la derecha uniformados en la calle Luján, y en los patrulleros estaban sin gente adentro. Dijo que aparte de esa presencia policial no pudo apreciar más personal de prevención, siendo cuatro o cinco policías con uniforme de la federal. A esos ya los había visto cuando fue a ver a sus compañeros, y cuando regresó persiguiendo al tirador, los patrulleros estaban en otra posición. Había una persona con traje negro entre los dos patrulleros, hablando por handy. Dijo que volvió corriendo los patrulleros estaban con la trompa en otra posición, paralelos y no enfrentados. Agregó que sacó fotos y en la audiencia realizó un dibujo colocando a los patrulleros enfrentados en el momento en el que cruzó el puente y paralelos cuando perseguía a los agresores, ubicado en el medio a la persona que estaba de traje, hablando por handy. El testigo manifestó que él sacó algunas fotos que no salieron muy nítidas, sin embargo las proveyó al momento de declarar por bluetooth a quien le tomó la declaración. El testigo manifestó que el nombre completo de Julio es Lisandro Martínez. El cartucho de color rojo que vio y le mostró a Julio creyó que estaba en la mitad de cuadra o un poco más cerca de donde se encontraron con el cordón. Dijo que iba caminando hacia Vélez Sarsfield por Luján, y estaba en el cordón derecho detrás de un auto rojo. Aclaró que no sobre el cordón sino en la canaleta donde corre el agua, si bien no había agua. El cartucho mediría cinco o seis centímetros, no recordó haber visto medios periodísticos en el lugar. No escuchó ruido de helicóptero, aunque aclaró que se oían muchos ruidos. En la estación Avellaneda hay dos policías que controlan la boletería y a los trabajadores. No había policía y su compañero ese día fue trasladado hacia Constitución, que se llama Roberto Blanco. Un delegado de nombre Maldonado le pidió a él si podía liberar a los compañeros. Le dijo que no estaba de acuerdo que solamente iba a dejar que se vayan por orden de la empresa. Maldonado es un delegado que está en la comisión de reclamos en Plaza Constitución. Dijo que se enteró que había una persona que decía peguen debajo de la cintura, esto fue en el momento que pasó Pablo Díaz haciendo tareas de inteligencia y otros lo insultaban. De su lugar de trabajo al puente no observó presencia policial, y él se encontraba en el cordón en la misma línea que los compañeros que avanzaron. Cuando le reclamaron a los policías, nadie les contestaba, miraban hacia abajo, es más él que estaba con el handy seguía hablando. Vio caminando a un tercerizado con las dos piernas ensangrentadas, y se las mostró a los que estaban regresando. Cuando les dijeron a los policías que había heridos, no les llevaban el apunte, no daban indicaciones, ni se movilizaron para ver si había heridos. Las listas son listas sábanas, siendo muy difícil presentar lista contra Pedraza y la patota. Declaró que participó de la lista "causa ferroviaria", pero es muy difícil participar, porque la bolsa de trabajo las manejan los delegados, con las empresas de turno. En el 2007 entraron todos los parientes de los delegados, y dio detalles de una elección. Dijo que ganaron en el taller de Remedios de Escalada, pero por el sistema de las listas sábana no pudieron imponer sus candidatos. El testigo explicó que no ganaron las elecciones por haber listas sábanas la mayoría gana. Si tiene su lista el cuarenta por ciento y la otra lista el sesenta por ciento, ganan estos últimos. En dos oportunidades tuvieron más votos que la lista de Pedraza en Remedios de Escalada. Creyó que en 2005 y en 2007. Hubo una última elección hace dos años, ellos tuvieron más votos. La lista oficialista puede manipular para que en esas mesas de Remedios de Escalada puedan votar gente de otros lugares. Del mismo modo, el testigo declaró que se lo ha contado la gente de ese lugar. La lista única es cuando ellos van solos y la mayoría de las veces es lo que ocurrió. La lista verde la elige Pedraza, luego va a Fernández y posteriormente llega a Díaz. Dijo que se elige de arriba hacia abajo todos los ferroviarios lo sabemos, esto se sabe porque no hay asambleas, y los delegados son elegidos por la burocracia sindical. Dejó en claro que son profundas las diferencias y que se mantienen grandes desacuerdos con la conducción oficial del gremio. La Unión del Mercosur es una cooperativa de Pedraza, él es el dueño. Es una enorme contradicción porque está para representar a los trabajadores, pero los negrea, pagándoles sueldos muchos menores, casi dos veces menor. El testigo refirió que para él todos los que trabajan en el ferrocarril son ferroviarios, pero para ellos, hay ferroviarios y gente que va a trabajar al ferrocarril. Los tercerizados no tenían derechos, cada tres meses vencía el contrato, debían "suplicar" un nuevo contrato para mantener una continuidad laboral. La lucha contra la tercerización comenzó en el 2002. Él presentó un CV y lo tomaron, ingresando al ferrocarril en 1985 y se retiró en 1995 para luego volver. El gremio se negaba al pase a planta permanente de los trabajadores tercerizados. El corte de vías es un proceso de lucha que se dio en un marco precario, esta es una decisión que todos los compañeros deciden en asamblea, más allá de que no se quiera tomar. Dijo que también se realizan panfleteadas y un montón de cosas antes de cortar las vías. Respecto de otros reclamos semejantes, el testigo recordó que una vez que quisieron cortar las boleterías, la patota se opuso. Dijo que con esto se tercerizo la represión y él participó de reuniones en el Ministerio Trabajo, en las cuales nunca hubo gente de la Unión Ferroviaria. Actualmente la concesión la tiene U.G.O.F.E. Ingresó por CV. en el 2002, cuando se fue Taselli, hubo un tiempo en que el ferrocarril estuvo acéfalo, y allí la burocracia tomó un poco más de fuerza. Él llama burocracia al grupo de delegados, Fernández, Pedraza. Con promesas, mejoras se ganan a los compañeros. Cuando llegó a la UGOFE, Pablo Díaz el de RR.HH., era una persona nefasta, que se encargaba de perseguir a todos los que se oponían al gremio. En el 2007, antes de UGOFE hubo un período de aleccionamiento a los trabajadores. Ellos tienen la bolsa de trabajo desde que se fue Taselli, con eso se hace muy difícil, lograr conformar una lista opositora. El testigo prosiguió aclarando que del cordón de seguridad avanzó 10 o 20 metros y ahí vio al tirador. Respecto de su desempeño en el ferrocarril, refirió que se retiró en 1995 por un retiro consensuado, esto era previo a los retiros compulsivos. La Unión Ferroviaria los llevó a firmar el retiro del ferrocarril. El secretario general de la Unión Ferroviaria para esa época era Pedraza. Dijo que el cordón de ferroviarios estuvo integrado por unas 20 ó 30 personas, lo que ocupa la calle, era de cordón a cordón. Alguien gritó dónde están los palos, y los agarraron de un bolso negro. No vio que se repartiera otro tipo de elementos. Cuando salió a correr a los manifestantes no tuvo miedo porque defendía una causa y como todo militante intentaba que no pase a mayores. Dijo que pudo haber reaccionado de otra manera, pero en ese momento reaccionó así. Militó en la agrupación "Causa Ferroviaria" desde 2004, ya que luchan contra los que les quieren imponer malas condiciones laborales. Dijo que se realiza una convocatoria a todas las agrupaciones solidarias a la lucha de tercerizados, puede que alguno vaya con adultos o niños, pero no se convoca a niños, aquéllos que creen conveniente ir, ellos los aceptan. Dijo que con respecto de hechos violentos anteriores, recordó que evitaron un corte de boletería, pero no hubo golpes ni nada parecido. El testigo manifestó que en ese momento zigzagueó entre los autos para evadir la agresión de piedras. Agregó que pudo ver el arma y la vio disparar con ésa. Dijo que corrió al tirador hasta llegar al límite de los patrulleros, y no pudo ver al tirador hablando con una persona, por lo cual no sabe si se pusieron a charlar en la corrida. En ningún momento se detuvo el tirador. El cartucho lo vio cerca del cordón, pero no lo levantó. La persona que tenía al lado le habló muy preocupada del tema, le dijo "nos están tirando con todo, vámosnos". Entre 1995 y 2002 trabajó en la venta de casas en Mar del Plata, en un poliservicio como tercerizado, lo que después de dos o tres año le permitió ingresar al ferrocarril, en el 2004 ó 2005, en ese momento Pedraza estaba a cargo del gremio. Pedraza como secretario general representó a todas las líneas del ferrocarril. Declaró que en julio de 2010 se hizo un corte de vía que fue el más largo de la historia del ferrocarril, y hubo idas y vueltas con Luna para negociar la reincorporación de los despedidos y por el pase a planta permanente. Dijo que hubo temas judiciales por algún que otro despedido, y en las asambleas enormes que se hacían algunos decidían llevar sus reclamos al plano judicial, y ellos estaban de acuerdo en que cada uno reclame como quiera. Participó de muchas reuniones en el ministerio de trabajo, como representante de "causa ferroviaria" antes y después de la muerte de Mariano, porque lo había invitado la agrupación y así se votó en las reuniones. En el Ministerio de Trabajo pidieron que fueran los miembros de la Unión Ferroviaria, sabe que se libraron cédulas para la citación, tanto de esta, como de las mercerizadas, si bien no las vio. Ese 20 de octubre no tenían previsto ir al Ministerio de Trabajo, no estaban citados, sólo tenían formulado un planteo de lucha y en una asamblea se decidió ir. No recordó si había algún auto rojo cerca del tacho de basura, y tampoco vio a nadie cuerpo a tierra detrás de un vehículo colorado, ni tampoco en su corrida en zigzag, entre autos y árboles. Dijo que sobre cómo usar los palos nadie dijo cómo usarlos y no sabe quien llevaba el bolso negro con los palos. Dijo que cuando habló por teléfono antes de ir al lugar, le contaron que había habido enfrentamientos, ya que cuando intentaron subir fueron agredidos con piedras. Cuando se encontró con su grupo no vio a gente con palos y piedras, y el último enfrentamiento no duró mucho, tal vez segundos o minutos. La agresión fue rápida y hubo piedras, palazos, tiros fue en minutos. Declaró que el curriculum para ingresar al ferrocarril se lo llevó a un comisario que trabajaba en poliservicios. Dijo que le hicieron una entrevista con datos sobre identidad y experiencia, pero no le preguntaron por su afiliación política. La seccional "Buenos Aires Sur" comprende el Roca, Belgrano cargas y el ferrocarril a Mar del Plata. Agregó que sobre el gobierno del gremio ferroviario sabe que hay un secretario general, delegados, seccionales de la Unión Ferroviaria que deben haber 34 ó 35, y deben tener 16 o 17 seccionales cubiertas, para presentarse a darle oposición a Pedraza, eso lo dice el estatuto. Su lista no reúne ni reunió nunca esa condición, y por eso no presentó a la elección de secretario general, su lista sacó en una elección un 36 o 37 por ciento y en otra un 25 por ciento. La lista que ganó debe haber sacado el 49 por ciento. Agregó que no le prohibieron presentar a la lista gris, pero es tanto el apriete a los trabajadores que no lo lograron, tratan de generar una conciencia de lo que es la lista verde, esta no representa a los trabajadores. Agregó que ellos tratan política y sindicalmente de hacer entender que esto no debería funcionar así. Hay muchos aprietes de delegados y jefes, por eso se quedan sin delegados y sin lista para presentar. La lista verde la eligen Pedraza y Fernández, mientras que los candidatos de la lista gris se eligen en asamblea. La lista verde no hizo asambleas, y en la elección de delegados participó la lista bordó que su sumó a la gris y la azul que es un desprendimiento de la burocracia, de la lista verde. La lista verde es equivalente a la burocracia. Con respecto al cordón aclaró que se formó, como quien viene de las vías, antes de la bocacalle. La única calle que recordó es Luján y vio una parrilla ambulante que quedó a la izquierda y atrás del cordón de seguridad. No recordó la marca del auto rojo, no está muy seguro que el auto fuera rojo. El grupo ferroviario, con relación al contenedor, estimó que lo superó ampliamente. El testigo manifestó que él iba por la vereda izquierda con la compañera y la gente se encontraba arriba como debajo de las vías, al cruzar el puente se encontró con la gente del gremio que estaba en la calle, en ese momento no recibió ninguna agresión, pero a sabiendas de lo que había ocurrido, sentía un clima hostil. Dijo que había piedras en la vereda, y que el palo que le dieron lo conservó bastante tiempo, si bien creyó que en algún momento lo arrojó. Asimismo, dijo que algunos de los que corrieron a los agresores llevaban palos en la mano. Se le entregaron dos autos de juguete para que ejemplifique y el testigo colocó los autos en la posición en la que estaban las trompas, en la misma dirección, uno atrás del otro cortando la calle. Cuando los volvió a ver están paralelos, con las trompas mirando al mismo lado. En el medio de ambos patrulleros había una persona, estaban en la segunda instancia más adelantados y no vio el momento en el que cambiaron la posición. Dijo que le sacó una foto al señor con handy de color negro, y dio una declaración aportando las vistas fotográficas que había sacado. Dijo que les pasó las fotos por bluetooth y teóricamente las tendrían que tener. Dijo que creyó que la declaración la prestó ante una mujer, si bien no sabe quién era. Declaró que cuando un tercerizado exhibió la herida no se acercaron policías a constatar. El hombre que vestía un traje de color negro hablaba por handy, no llegando el testigo a escuchar la conversación, tampoco si solicitaban una ambulancia. Los policías estaban como esquivándolos todo el tiempo. Se movían y por eso no pudo sacarle fotos a cada uno, le sacó fotos a algunos pero a otros no lo logró. Aclaró que no sabe si el herido estaba en su mismo colectivo cuando se fueron del lugar. Creyó que en su declaración en instrucción habló del cartucho rojo, si bien estaba muy agotado cuando declaró y leyó todo, estimó que debería estar todo lo que se dijo. Señaló que se leyó un tramo de su declaración de fs. 982, y estimó que él había dicho en la fiscalía que vio un cartucho color rojo estaba que había dicho todo lo que observó ese día, no entiende la contradicción, repitió que vio el cartucho. Asimismo, se dio lectura de otro tramo de fs. 979 vta., y recalcó que había visto algo que presumía era un arma y hoy asevera que era un arma. Con respecto a un helicóptero en el lugar expresó que tal vez lo vio cuando se retiraban e iban a tomar un colectivo. Dijo que durante la audiencia pensó que le preguntaban de la presencia de un helicóptero en el momento del ataque, por eso habló de ruidos. Con respecto a los patrulleros durante instrucción dijo que había dos móviles enfrentados trompa con trompa, si bien en el juicio puso los patrulleros de otra manera. Recordó que estaban alineados. El testigo hizo un croquis y dibujó los automóviles, si bien tiene algunas diferencias y en una de esas versiones no hay contradicción podría haberla con la última cuando colocó a los móviles en paralelo en 45 grados. Se dio lectura a fs. 979vta., en relación al automóvil, como a la persona que corría hacia las vías con lo que presume era un arma. Dijo que para él en ese momento también era un arma, y que no tiró corriendo, disparó y salió corriendo. Explicó el testigo que tal vez el coche estaba a un costado, y mirando a las vías, el contenedor estaba del lado izquierdo, resaltó que no recuerda en su totalidad todo lo que dijo hace dos años. Se le lee un tramo de fs. 980vta., sobre la agrupación "causa ferroviaria" dijo que en ese momento participaron de la lista bordó, luego se denominaron como lista gris. Las listas están integradas por distintas agrupaciones, y algunos compañeros de la lista bordó integraron la lista gris. La agrupación es de ferroviarios pero pueden ser ayudados por compañeros del partido, que colaboran en tareas organizativas, ya sea hacer volantes, mantener charlas, ayudar, etc. Recordó que le exhibieron videos en la fiscalía y reconoció algunos individuos en la fiscalía. Reconoció a Daniel del taller de Escalada, a González con el cuello ortopédico y no recordó a que otros. Recordó a Tanquía, por ejemplo. Declaró que el señor con chomba a rayas trabajaba en el turno noche como jefe de limpieza, con el cambio de empresa pasó a guarda. No recordó si lo vio el 20 de octubre, lo vio después en el video. Conoció a todos los que participan en "causa ferroviaria" y a este individuo no lo conoció como participante de esa agrupación. El testigo no puede salir del servicio por eso cuando concluyó su horario fue hacia donde estaban sus compañeros, ya que si se iba lo sancionaban, se han producido despidos. Manifestó el testigo que no conoce el nombre de la persona de remera a rayas azul y blanca. Declaró que se proyectan los videos solicitados. En primer lugar, se proyectó el video de C5N, se detuvo en la imagen cuando empezó a cruzar la periodista, el testigo manifestó que no cree que los contendedores que se aprecian en ese video sean alguno detrás de los cuales él se refugió. Se exhibió el video disco n 1 de la Policía Federal, del minuto 5.25 a 6.30, se advirtió un rodado marca Torino de color rojo y el testigo respondió que sí, pero no sabe si es ése u otro el rodado que él mencionó al declarar. La esquina que se vio en la imagen lo recordó por la vuelta al ver todos los coches rotos. Del mismo modo, se proyectó el video disco 5, Título 3, minuto 6 al 8:15, el testigo manifestó que no pudo ver bien lo que se proyectó, y se detuvo la imagen en los minutos 6.36 y 8.09, y el testigo identifica en el centro de la imagen a Pablo Díaz, con camisa blanca, jeans y zapatillas blancas. En el minuto 8.09, identificó a un policía vestido de negro al que le sacó fotos. Dijo que cree que los que se ven son los que fueron a recriminarles a la policía, no observó al herido de bala, tal vez estuviera más atrás y tampoco identificó a sus compañeros. Agregó que no puede identificar a la persona de camisa color salmón, mientras que a quien vio de traje de color negro, lo único que hacía era hablar por handy. Acto seguido se proyectaron las fotos, y en una de ésas reconoció a Pablo Díaz, y otra persona con chaleco y pantalón azul, es la que modulaba cuando él estaba trabajando en Avellaneda a media mañana. Creyó que es una persona que trabajaba en seguridad y que su nombre es Marcelo. Dijo que no conocía a una persona vestida de traje y con un micrófono en la mano, y detrás de la persona calva reconoció a una persona que trabaja en Talleres de Escalada, el de atrás de Díaz también. Dijo que a la persona de chaleco lo ubica porque lo vio en alguna oportunidad en la noche, y sabe que trabaja en el ferrocarril.

El testimonio de Marcelo Carlos Baruir Varterian, quien declaró que conocía a Mariano Ferreyra de la militancia en el Partido Obrero, y participó de la manifestación del 20 de octubre de 2010. Dijo que se reunieron en un local partidario a una cuadra y media de la estación Avellaneda, siendo las 9:30 aproximadamente. Declaró que se solidarizaban con un grupo de tercerizados e iban a cortar las vías como forma de protesta, en ese momento notaron la presencia de un grupo de gente que estaba movilizada para bloquear la manifestación de ellos, eso se lo comentó gente que había arribado al lugar en tren, él llegó en colectivo, supo que era gente de la unión ferroviaria. Observó a un grupo de personas que los miraban sospechosamente, y en esa situación resolvieron dar una vuelta manzana para dirigirse a la estación Yrigoyen. Dijo que salieron caminando por Lebensohn y dieron una vuelta manzana por una calle paralela a las vías. Sumó que percibieron un grupo de la Unión Ferroviaria y otras personas que no parecían trabajadores quienes estaban sobre la vía y los insultaban. Su grupo iba cantando una canción de los tercerizados, y podía ver a una primera línea de personas de unos 30 o 40 individuos. La idea era no responder a las provocaciones y no recordó si había personal policial. Declaró que llegaron al puente Bosch, lo cruzaron y allí vieron la posibilidad de ingresar por una reja o alambrado roto. Él, con los que estaban más adelante, tomaron la iniciativa de subir al terraplén, por lo cual ascendió junto a otro compañero, y allí vieron que estaba otro grupo que les tiraba piedras y botellas. Él tenía una gomera y devolvía lo que ellos les tiraban. Dijo que una vez arriba notó la presencia de la policía, y siguieron avanzando y vio que la patota se acercaba. El otro grupo era muy numeroso por lo que propuso alejarse del lugar a algunos compañeros. Dijo que llegó a la calle Luján y seguía recibiendo pedradas. La policía antidisturbios protegía a la patota de la Unión Ferroviaria y resaltó que muy pocos lograron subir la vía. La policía no actuaba, por lo cual fue la idea de alejarse. La mayoría de los que estaban ahí se reagruparon en la calle Luján a unos 20 metros de la vía y empezaron a retirarse hacia Vélez Sarsfield, unas dos cuadras. Dijo que llegó hasta donde había una parrilla, y se iban en forma distendida, reconociendo que no habían logrado el objetivo, entendían que allí ya no había ningún riesgo. Dijo que estaban haciendo bromas sobre los compañeros que no habían podido subir al terraplén. Declaró que con Mariano Ferreyra habló sobre un piedrazo que le había pegado en el tobillo. En la parrilla se realizó una asamblea, discutían si hacer algo más, como ir hacia Constitución. Se hizo un balance de la jornada, arribando a la conclusión que no había posibilidad de continuar, el grupo hostil continuaba en las vías. Declaró que habrán pasado cuarenta minutos, cuando decidieron alejarse del lugar y después realizar otra reunión para ver con qué acciones continuaban el reclamo. Eran de la idea de no buscar ningún tipo de provocación, y cuando se retiraban hacia Vélez Sarsfield, algunos compañeros comentaron que hay un grupo de choque bajando hacia las vías. Él estaba a lo último de su grupo y los de más adelante estarían a una cuadra. Dijo que vieron que se acercaban los de la Unión Ferroviaria y en precaución conformaron un cordón de seguridad. El testigo se sumó y guardó la gomera que portaba. Tomó del suelo un palo, había una bolsa. El cordón lo armaron a una cuadra o cuadra y media de la parrilla. Él se agregó al cordón de unas 15 ó 20 personas, cortando Luján encontrándose en el medio de la calle. La idea era formar un cordón de contención y permitir que los demás compañeros llegaran más lejos. El objetivo era disuadir a los atacantes y que sus compañeros sufran una agresión. Vio acercarse al grupo de ferroviarios que eran muchos y les dijo a sus compañeros que no agredieran, sólo estaban allí para garantizar la salida de sus compañeros. El otro grupo se acercó a unos 40 o 50 metros, y empezaron a tirarles piedras y se desarmó el cordón. El testigo que había descartado la gomera, dejó el palo, tomó la gomera y devolvió lo que le tiraban. El cordón estaba sobre Luján a la altura de Perdriel, y ellos querían que los agresores se retiraran del lugar. Dijo que cada tanto devolvía con su gomera las cosas que le arrojaban, y se ubicó a diez metros pasando la intersección y vio al otro grupo a treinta metros. Él estaba sobre la margen izquierda y vio a una persona al medio de la calle, que extendió la mano y disparaba recto hacia delante, con total impunidad, con seguridad. Lo vio disparar dos veces y dos veces salir humo del arma. No reconoció las detonaciones porque había mucho ruido, y le pareció que era una imagen fuera de contexto, que eran balas de salva o que tiraba para arriba. El tirador era una persona de contextura grandota, con el brazo extendido, disparaba en línea recta hacia el medio de la calle y tendría 1.80 m de altura y no vestía ropa de ferroviario, llevaba una remera oscura aunque aclara que él es daltónico. Se ubicó detrás de unos autos para ver lo que sucedía, pasan unos pocos segundos, intentó ver a la persona pero no logró hacerlo. Dijo que le pareció extraño que una persona con tal impunidad estuviera disparando en medio de la calle. Resaltó que había mucho ruido, y vio que sus compañeros gritaban y comenzaban a correr a los del grupo agresor que iba hacia las vías. El testigo los corrió una cuadra y al notar que se retiraban paró de correr, ya que al llegar hasta las vías desistió de perseguirlos. Algunos compañeros siguieron pero la mayoría al notar que se retiraban entendió que no había nada más que hacer. Agregó que regresó relativamente distendido y caminó hacia Vélez Sarsfield. Algunos compañeros comentaron que se hablan disparado balas de plomo y que había heridos y alguien mencionó el nombre de Mariano, por lo cual comenzó a mirar y a buscar a ver si encontraba a su compañero. En igual sentido, el testigo manifestó que alguien manifestó que estaba herido de gravedad y que había otros heridos. Algunos compañeros habían visto caer a Mariano y a Elsa, y fue ahí que se percató de la gravedad de la situación. Cuando se enteró lo de Mariano se quebró y continuó caminando hacia Vélez Sarsfield, algunos compañeros lo contienen. Dijo que llegaron a Vélez Sarsfield y ascendieron a un colectivo que iba para Callao y Corrientes y allí pensaron cómo comunicarle a la familia lo sucedido con Mariano. Se bajó con otros compañeros y decidieron ir al hospital donde se enteró de la muerte de Mariano. Declaró que entre que corrió a la gente de la unión ferroviaria y decidió regresar habrá pasado una media hora, en ese tiempo no recordó haber visto personal policial. Dijo que en el cordón cree que Mariano estaba a su lado, hacia la izquierda mirando a las vías. La posición del testigo en el cordón era en el medio de la calle, y estaba en línea recta cuando se dispersa, los del medio retroceden y los del costado se abrieron. Vio dos veces salir humo del arma. Sumó que cuando subieron a las vías pensaban que ya no estaba el otro grupo y pensaban en llevar a cabo la acción que habían planificado. No hubo indicación de llevar gomeras, si bien con ella devolvía las cosas que les tiraban. No vio gente de su grupo tirando con armas, ni con balines de plomo. En el cordón de seguridad habrán estado unos cinco minutos, y no recordó si en el primer cordón y en el segundo estaban los mismos compañeros. Tomó el palo de un bolso que estaba en el suelo y la gomera cree que la tenía en el bolsillo. Dijo que no sabe quien llevó el bolso, ni conocimiento si había algún otro bolso. Declaró que no vio que el tirador recibiera algún impacto y pudo ver humo pero no luces, ni fogonazos. En Avellaneda eran 150 ó 200 personas, no recordó cuántos tercerizados había en su grupo.

La declaración de Ulises Rafael De Oliveira, quien declaró que en octubre de 2010, estaba en la puerta de la empresa Chevallier, vendiendo sándwiches. Vio un grupo de personas como haciendo una asamblea en la esquina de Luján y Santa Elena, si bien no sabía de qué se trataba. Estaban como reunidos, conversando y veía banderas partidarias se encontraban parados conversando tranquilos. Dijo que los de atrás en un momento gritaban que venían otros, y pasa otro grupo del lado de las vías vestida de grata. Declaró que venían con piedras en las manos, y cuando las vio volando se tiró debajo de un auto para cuidar su vida. Dijo que vio un segundo grupo, vestido con ropa tipo "grata", vuelve hacia la vía. Declaró que todo habrá durado unos cinco minutos y no tiene presente si había personal policial antes de la refriega pero después sí se apersonó la policía. Relató que cuando salió de abajo del auto vio carros hidrantes en la esquina de Santa Elena, unos 50 metros hacia el puente Bosch. El primer grupo estaba en Perdriel, luego vino la ambulancia y no vio nada más. Escuchó gritos pero no recordó que decían los que tenían la ropa de "grafa". Agregó que vio una notera de televisión con un muchacho con una cámara, cuando el primer grupo estaba haciendo su asamblea. Creyó que llegaron a ingresar al predio de "Chevallier" para protegerse, y asimismo se escuchaban alarmas de auto, ruidos de piedras que caían en techos de chapa, gritos y vidrios que se rompían. El grupo que llevaba una bandera estaba hablando con tranquilidad, estaban vestidos normal. Dijo que en la calle Santa Elena había una parrilla y algunos habían ido a comprar allí. No vio que tuvieran gomeras en las manos. Dijo que a raíz de la pedreada su puesto no sufrió ningún daño. El está en ese lugar desde las 11.15 hasta las 16.30, de lunes a lunes, ese día se retiró a las 16 ó 16:30. Asimismo, se le dio lectura a un tramo de su declaración de fs. 890vta. y dijo que no recordó los palos.

La declaración de José Valentín Correa, quien declaró que pertenece al Partido Obrero y participó de la manifestación del 20 de octubre de 2010, ya que era para un reclamo de los trabajadores tercerizados despedidos del ferrocarril. Dijo que llegó en horas de la mañana a un local de su partido en Avellaneda, cerca de la estación, había compañeros del Partido Obrero y de otras organizaciones determinando si se iba a cortar la vía o si se desistía porque había otro grupo que estaba allí para evitarlo. Dijo que cuando llegó al local vio que había policías en la estación, cuatro o cinco, que estaban en la vereda de la estación. Dijo que decidieron marchar no hacia la estación sino en sentido contrario, y en un momento doblaron del trayecto, según le dijeron, porque había un callejón sin salida. Dijo que se volvió y se retomó por la calle del local, van por la arteria paralela a las vías, en sentido a Capital. Declaró que mientras marchaban pudo ver la cantidad de gente que estaba arriba de las vías, calculando que cien personas, vestían ropas de ferroviarios. Dijo que arriba de las vías no observó personal policial, y a su columna la acompañaba unos cuatro o cinco policías. En ese momento, el testigo no prestó mucha atención, más que nada miró hacia arriba porque los insultaban. El declarante llevaba el megáfono, su rol era cantar y arengar a los manifestantes. Dijo que cuando pasaron el puente del Riachuelo había una garita, vieron una abertura en un alambrado y dos o tres compañeros decidieron subir a la vía, cosa que no se pudo efectuar porque los agredieron a pedradas. Él se resguardó en la garita y ahí escuchó dos disparos de escopeta. Declaró que avanzaron hacia una calle que se corta, que creyó que era Luján. Vio a dos patrulleros. Declaró que quienes los agredieron estaban en las vías y ellos se colocan detrás de los patrulleros. Dijo que estuvieron un rato tratando de reagrupar a los compañeros, lo suficientemente lejos de la vía, como para que no les llegaran las pedradas. La policía les disparó, y un compañero se acercó a un policía tomándole de la escopeta, diciéndole "qué hacés", porque eran los otros los que agredían a ellos, este policía estaba en la esquina, donde está el Puente Bosch, no recordó otro diálogo con personal policial. Cuando se reagrupan caminaron dos o tres cuadras desde donde está el puente. Era una situación tensa, allí algunos compañeros aprovecharon para almorzar. Dijo que esa calle es Luján, incluso allí hicieron una pintada por lo de Mariano. Agregó que se distendieron, debatieron lo sucedido, se hizo un balance, alguno dijo que había sido todo un éxito porque los propios ferroviarios habían cortado las vías. Luego de un rato vieron que empezaron a bajar de la vía, cuando ellos ya habían decidido alejarse, incluso ya había compañeros que estaban en Vélez Sarsfield, él se encontraba en la esquina donde estuvieron reunidos. Algunos compañeros gritaron "seguridad, seguridad, guarda que se vienen". En esas circunstancias, el testigo dijo que hicieron un cordón de seguridad, a unos 20 ó 30 metros más adelante de la parrilla, él participó. Dijo que lo hacían para proteger a compañeros que estaban desconcentrados, y los de la Unión Ferroviaria bajaron y avanzaron sin ningún problema, traspasan las líneas de la policía. Los patrulleros estaban enfrentados, no sabe si de trompa o de cola. Cuando avanzó la gente del terraplén le pareció que estaban paralelos, y se acercaron tirando piedras hasta unos quince ó veinte metros. Escuchó disparos y vio humo. Su intención fue filmar con su celular pero no pudo porque se estaba guareciendo. Cuando cayeron las piedras que les tiraron, ahí se hicieron de piedras, antes no tenían porque se estaban retirando. Luego se alejaron, estimó que fue porque se dieron cuenta de que Mariano estaba muerto. No pudo ver a la persona que disparó. En el cordón estaba ubicado en el medio de la calle, y hacia su izquierda sintió los dos disparos y vio humo. Le pareció natural porque los sindicatos cuando se movilizan llevan pirotecnia. Algunos compañeros habían seguido a los agresores hasta muy adelante, hasta donde estaban los patrulleros, estaban muy exaltados. Dijo que avanzaron para alejarlos más pero llegaron hasta donde estaban los patrulleros. Los agresores tenían ropa gris de ferroviario, si bien no sabía si todos estaban vestidos de esa forma. No tuvo diálogo con personal policial, y volvieron para atrás porque tenían muchos compañeros heridos. Elsa Rodríguez tenia un piedrazo de la primera escaramuza. Se enteró de que Mariano estaba herido y lo habían llevado al Hospital Argerich en una ambulancia, junto a Nelson y Elsa, iban con otro compañero que es médico. Declaró que decidieron ir hasta Callao y Corrientes en un colectivo, y cuando estaban arriba de este rodado, lo llamó un médico llamado Leo y se enteró de la muerte de Mariano. En el primer momento de la agresión cuando se guareció sintió que había algo que zumbaba y las piedras no zumban, luego vio las bolitas de plomo. En la segunda agresión vio piedras, no pudo asegurar otra cosa. En el Partido Obrero participan de distintos actos y manifestaciones, que tienen que ver con reclamos populares. Convocan a sus manifestantes y les dan cierto grado de seguridad formando cordones, con compañeros de seguridad para mantener a todos los compañeros agrupados dentro de la columna. En los cordones se pueden tomar codo con codo, a veces tienen que marchar con lugares en los que hay mucha hostilidad. Nadie usa armas en los cordones, ni en el Partido Obrero. Agregó que se llevan palos, porque no siempre tienen la cantidad suficiente de gente como para armar un cordón de 100 metros, y por esa razón llevan los palos. Dijo que algún compañero puede llevar una gomera, si bien no vio a nadie con gomeras. En la misma marcha se distribuyeron los roles, y su misión era llevar el megáfono. No recordó que hubiera algún compañero asignado a la seguridad. Dijo que mientras estaba en la parrilla no dejó de mirar las vías, porque el otro grupo ahí permanecía. Resaltó que hasta que descendieron los agresores de las vías calculó que habrán pasado 30 ó 40 minutos, el tiempo que se tarda en almorzar. El disparo que escuchó habrá sido a unos 15 metros de dónde él estaba, y el grupo agresor no habrá estado más cerca de 15 metros del cordón. En el cordón habría unas 10, 12 ó 15 compañeros. Los que bajaron de las vías eran más de 50 seguro. Del lugar donde se estaban desconcentrando, a 20 metros para adelante, mirando a las vías, formaron el cordón.

El testimonio de Mauro Federico Mayor, quien dijo que el 20 de octubre de 2010 estuvo en la estación Avellaneda, en el local del Partido Obrero en la calle Lebenshon, a la vuelta de esa estación, a las 10 de la mañana. Dijo que se discutía cómo comenzar la movilización porque había un grupo arriba de las vías, y se habrán juntado unas 50 personas para la marcha. Declaró que caminaron por una calle paralela a las vías, y veían que arriba de las vías había unas setenta personas que los agredían verbalmente. Luego cruzó el puente y vieron la posibilidad de subir al terraplén pero son agredidos con piedras por el otro sector. Dijo que él estaba entre lo que intentaron subir, serían unos 10 ó 20, y cuando bajaron de las vías, recorrieron dos o tres cuadras, paran en una parrilla, hicieron una asamblea en la que decidieron no hacer el corte y resolvieron ir hacia Constitución para informar de la situación. Desde que estaban en el local hasta llegar a la parrilla, habrá pasado una hora. Dijo que cuando se estaban alejando se enteran de que las personas que estaban arriba de las vías se venían hacia dónde estaban ellos. Dijo que fueron corriendo hacia donde estaban ellos y formaron un cordón del que fue parte. Dijo que les empezaron a tirar piedras y lo golpearon en la nariz. Sumó que se refugió hacia su izquierda detrás de un árbol y un auto, y escuchó unas detonaciones, si bien no cayó en la cuenta de que eran disparos, pensó que era una bomba de estruendo. El grupo que los atacaba empezó a retirarse y el testigo junto a otros los corrieron. Unos patrulleros se les pusieron enfrente para impedirles el paso. Otros compañeros les dijeron que había armas de fuego y otro les dijo que había tres heridos de bala. Declaró que se fue caminando con este compañero y se enteró de que Mariano fue herido gravemente. En Vélez Sarsfield tomaron el colectivo 37, no pudo precisar cuánto fue el tiempo que pasó. Dijo que cuando quisieron subir a las vías vieron policías que estaban de a pie, y serían diez los policías que allí se encontraban, sobre la esquina, al costado de donde formaron el primer cordón. Había patrulleros estacionados no recordó en qué posición, y no reparó en la presencia de algún helicóptero. Cuando estaban en la parrilla vio una cámara del canal C5N, con una periodista y un camarógrafo, que creyó que reportearon a algún compañero. Esto era en la esquina de Luján y Perdriel, en ese momento no conocía las calles. Escuchó las detonaciones, fue para adelante, las personas que bajan de las vías, volvieron para allí. Los patrulleros estaban obstaculizando el avance de su grupo hacia los agresores, pero no recordó en qué posición estaban. Habría unos 4 ó 5 policías uniformados debajo de los patrulleros. En el primer avance hacia arriba de las vías habrán llegado unos 2 ó 3 compañeros. Mariano Ferreyra fue uno de ellos, eran todos del Partido Obrero, ya que el Polo Obrero es una organización barrial que pertenece al Partido Obrero. Estuvo cerca de Mariano Ferreyra y no lo vio tirar con gomera, el testigo refirió tampoco haber tirado con gomera, y no vio que nadie del grupo ferroviario se detuviera en algún momento. Lo más cerca que estuvo del otro grupo habrá sido media cuadra.

La declaración de Marcos Sebastián Consiglio Benegas, quien declaró que conoció a Nelson Aguirre por su militancia en el Partido Obrero, y a Mariano Ferreyra. Dijo que su único interés es que se haga justicia. El día del hecho, siendo las 10 u 11 de la mañana fueron hacia el local del Partido en Avellaneda, y se encontró con compañeros tercerizados y del partido. Recordó que estaban cantando y se habían puesto en diagonal con el local del partido. Observó a un grupo de personas que ahí estaban parados y se encolumnaron, comenzando a cantar. Dijo que había un grupo sobre las vías y se propusieron seguir marchando por una calle lateral que está al lado de las vías, y el otro grupo era de cien personas. Dijo que el grupo donde estaba el testigo sería de algo menos de cien personas. Agregó que caminaron para capital y de repente escuchó que una compañera dijo que vio a alguien que conocía, seguramente esté Luna en las vías, él no logró verlo, la compañera no hablaba con él, pero si pudo escuchar que hablaba de eso. Cuando estaban a la mitad del puente de Barracas, la policía bonaerense los seguía serían veinte agentes. Agregó que poco antes del puente vieron que había un alambrado tirado, y como el objetivo era un corte de vías, intentaron subir al terraplén, unos veinte integrantes de su grupo pero la lluvia de piedras que les lanzaron desde el bando de la Unión Ferroviaria y lo alto del terraplén, lo impidió. Dijo que automáticamente tuvieron que bajar, y recibieron disparos de parte de la policía. A unos cincuenta metros del puente de Barracas, cuando los compañeros retrocedieron, la policía disparó. El testigo se refugió atrás de un cartel de propaganda, para resguardarse de las piedras y allí la encontró a Elsa Rodríguez que también se había refugiado. A unos cincuenta metros de ese puente, del lado de capital, había compañeros esperándolos. Dijo que se encontró ahí con un bastón tirado, y lo tomó para formar un cordón de seguridad a 50 metros. Las vías pasan por arriba del puente. No pudo precisar las horas de esto, habrá sido media hora después de que salieron. Agregó que siguieron por la misma calle, y se encontraron con una parrilla donde pararon para atender a los compañeros heridos por las piedras. Algunos compañeros compraron gaseosas, y ahí dejo el bastón que tenía en la mano junto al cordón, donde había tres más. Dijo que se realizó una asamblea, mientras comían, donde hablaron los compañeros tercerizados, por lo cual deciden que iban a retirarse y llamar a otra movilización, con más compañeros, para lograr llevar a cabo el reclamo. Declaró que se empezaron a alejar para el lado de Vélez Sarsfield, mientras algunos cantaban, escuchó que unos compañeros gritaban formemos un cordón. Sumó que cuando habían llegado a la parrilla, al mirar las vías vio que dos patrulleros habían cerrado el tránsito, en forma de barricada cortaban la calle, estaban cruzados, no sabe con qué disposición. Dijo que formaron el cordón porque se les venían encima los del otro grupo, y una compañera le entregó un bastón y él le indicó que se vaya con los otros compañeros. Agregó que en el cordón estaba ubicado a la izquierda mirando las vías, y vio a Nelson Aguirre como a Mariano del lado derecho del cordón. A Mariano lo vio en la segunda fila, no propiamente en el cordón, no observó que haya formado el cordón. El grupo que respondía al sindicato venía corriendo y la policía les abrió paso. Cuando llegan a media cuadra de ellos, vio que frenaron y comenzaban a tirar piedras. Declaró que se defendió con las mismas piedras que tiraban ellos, y cuando se escucharon disparos, él pensaba que la policía estaba dispersando. El otro grupo empezó a retroceder y ellos acompañaron ese retroceso, para resguardar la seguridad de los compañeros que estaban detrás de ellos. Dijo que notó que los patrulleros no estaban más en forma de barricada, y entendió que la policía les había dado paso. Declaró que cuando llegaron donde estaban los patrulleros, vio también a algunos policías, tres o cuatro. Sostuvo que cuando volvieron para reagruparse con sus compañeros y una compañera le contó que a Mariano lo habían matado. Él le dijo que se quedara tranquila, que seguramente ya estaba en el hospital, esa compañera se llama Nancy. Dijo que otros le dijeron que Nelson, Elsa y un compañero tercerizado estaban heridos y ahí tomó conciencia de la situación. Escuchó más de dos disparos, y muy cerca. Aclaró que la situación era muy complicada, pues llovían piedras de todos lados. La distancia que separaba el cordón del grupo de los ferroviarios era de media cuadra. A la altura de "Chevallier" vio a una persona grandota corriendo con camisa blanca y alta. Cruzó la calle y se pasa a la vereda de enfrente. El testigo estaba a unos treinta metros. Dijo que no vio ni la ambulancia, ni a sus compañeros heridos a quienes habían llevado en una ambulancia. Asimismo, dijo que además de los patrulleros y de los policías que los reprimieron, no observó otra presencia policial, si estaban de civil no se dio cuenta. Tampoco vio otros vehículos de la policía y tampoco escuchó la presencia de un helicóptero. Declaró que vio a gente del canal C5N en el lugar cuando llegaron a la parrilla que estaba a dos cuadras de las vías, y explicó que fue la única vez que estuvo en esa zona. Sumó que ellos formaron un cordón más para el lado de Vélez Sarsfield. Estaba vestido con una remera verde musgo, la cabeza rapada y jeans. Dijo que cuando salió de atrás del cartel encontró un bastón tirado, era un palo, si bien ante ellos no tuvo el palo en sus manos. Se defendió de las piedras que les tiraban cuando habían formado el segundo cordón, y antes no usó piedras. Declaró que había compañeros que tenían bastones en la mano, y eran similares pero no eran iguales al suyo. Él que encontró el testigo era un pedazo de madera. Se le exhibieron las fotos del video sam 406, sobre 6, video disco 2, carpeta 1, Avellaneda 2010, y se reconoció en la fotografía proyectada como el que está al lado de la chica de remera negra. Respecto al que se tapó los oidos, no recordó porque está asi, puede ser que esté hablando por teléfono, y le pareció que esa imagen fue tomada después del segundo ataque. Se proyectó el video SAM 386 y se reconoció el testigo con un palo en la mano, manifestó ser el tercero después del hombre con el bombo. Tuvo la duda de si es él quien está en esa foto, pues esa persona pareció llevar una gorra, y ese día el testigo no usó una prenda como esa.

El testimonio de Oscar Ezequiel Aguirre Zavala, quien declaró que conocía a Mariano Ferreyra porque militaba con él en Berazategui, Elsa Rodríguez y Nelson Aguirre, también los conoció. El día del hecho llegó tarde a Avellaneda cuando ya estaba por salir la columna, y dieron una vuelta en U y así desembocaron a las vías. Declaró que caminaron costeando las vías, pues se dieron cuenta de que no iban a poder subir por la gran cantidad de ferroviarios que había en las vías. Dijo que iban cantando costeando las vías, pasaron el puente, antes de llegar a la finalización de ése, había una puerta hacia las vías. Declaró que algunos compañeros trataron de subir en un tramo, pero no lo lograron por la gran cantidad de piedras que les tiraban. Luego a unos 150 metros hicieron una especie de asamblea, y le prestó su sweater a Elsa Rodríguez pues tenía lastimado un brazo, se envolvió este con hielo, porque había recibido un piedrazo. Calculó que caminó 100 ó 150 metros más, fueron por la vereda observando que no quedara nadie atrás, cuando se les vienen corriendo a atacarlos los integrantes del otro grupo. Algunos de sus compañeros habían formado un cordón. Lo vio a Nelson Aguirre que aducía un dolor en su pierna, en uno de sus muslos, y decía que le habían dado, refería "mirá, me dieron no es una piedra, tengo todo mojado", y otro compañero le dijo que Mariano estaba tirado en una esquina encogido sobre la pared, por lo cual el se quedó al lado de Mariano. En ese momento, otro joven le contó que le habían pegado un tiro a Elsa, fue con Nelson donde se encontraba tirada Elsa en la calle, y le comento a su compañero Belliboni que Elsa estaba herida. Dijo que cuando llegaron a la esquina intentaron detener un coche pero sin resultado, se encontraron con una ambulancia que venía de frente. Declaró que la pararon, abrieron la parte de atrás y cargaron a Elsa, y ascendió Nelson también y retrocedieron 100 metros para cargar a Mariano. En ese momento, el testigo vio carros hidrantes que les apuntaban a ellos, como si el testigo y sus compañeros fueran los asesinos. Luego, se dirigieron hacia la avenida, y ascendieron a un colectivo hasta Callao y Corrientes. En una esquina se hizo la asamblea, había un puesto que vendía carne, sandwiches, esto a 150 metros de las vías. El cordón en ocasión del segundo ataque se formó a pocos metros de donde él estaba. El cordón lo compondrían unas 40 personas, más o menos. Vio que venían corriendo los de la vía, y creyó que pudo verlos a unos 60 metros o más. Cuando estaba con Nelson Aguirre escuchó detonaciones, que al principio le parecían tres tiros, si bien luego escuchó detonaciones de otro tenor. Los ruidos eran muy claritos, no era el zumbido que hacen los tres tiros, y creyó que fueron 6 o 7, casi todos a la misma distancia. Después que se acercó Nelson y le mostró la herida, el testigo siguió escuchando detonaciones. Dijo que no sabe calcular pero estimó que la ambulancia, habrá llegado a los diez minutos, tal vez menos. Vio móviles policiales cerca de las vías. Declaró que cuando llegaban a la otra calle que tomaron para ir a la avenida Vélez Sarsfield había dos patrulleros que estaban detenidos. Vio uno de estos patrulleros en una esquina, en la primera cuadra próxima a las vías, cuando ya se retiraban, el otro no recordó. Hubo un grupo de infantería que estaba cuando quisieron subir a las vías, y éste disparó sobre ellos. No vio ni escuchó helicópteros, y tampoco policía sobre las vías. El zumbido que escuchó pensó que era tres tiros, que son los artefactos explosivos que se usan en las fiestas son tres cohetes seguidos que salían. Cuando quisieron subir a las vías, el grupo de infantería estaba detrás de ellos, no sabe a cuántos metros, pero le pareció que estaban pegados. La gente que estaba en las vías los acompañó todo el tiempo. El testigo dijo que iban marchando estaba en la mitad de la columna.

La declaración de José Luis García, quien declaró que en octubre de 2010, ya no estaba cumpliendo funciones dentro del ferrocarril, y en UGOFE Roca era jefe de administración de personal y liquidación de haberes desde mediados de 2007 hasta julio de 2009, debiendo renunciar en forma obligada a su cargo. Su empleador directo era "Ferrovías S.A.", que es uno de los tres integrantes de Ugofe. Estaba trabajando en Ferrovías cuando le quitan la concesión a Taselli y ahí lo designó Ferrovías para desempeñarse en Ugofe. Su sueldo era abonado por Ferrovías. Dijo que cuando pasó a desempeñarse en UGOFE, tenia bajo su control, haberes y habilitación, cobraba a través del concesionario. Declaró que buena parte del personal cobraba a través de la empresa Belgrano S.A. y el personal convencionado ya sea por Unión Ferroviaria, Fraternidad o Señaleros, cobraban por Belgrano S.A. cumpliendo funciones que no fuesen administrativas en su totalidad. El testigo no era convencionado y cobraba por otra vía, ya que era para mantener cierta confidencialidad. Continuó sosteniendo que sabía cuál era el sueldo del personal convencionado o no convencionado, y declaró que existían diferencias entre unos y otros. Resaltó que existían diferencias en cuestiones como horas extras o ausentismo, lo cual esta orquestado por administración de personal. La secretaría de transporte tenía una planilla con distintos niveles gerenciales o jefaturas, y por el cargo que ocupaba esa planilla llegaba todos los meses a su escritorio. Dijo que su costo laboral para la empresa "Metrovías" era cero, ya que lo conversó en 2008 con su jefe directo, el gerente de recursos Humanos de Ugofe, Roberto Messineo. Se reunió con él y con otro funcionario llamado Moroni. Dijo que le explicaron que la diferencia era por instrucciones de la Secretaria de Transporte, y como la respuesta no le satisfizo, mantuvo una reunión con el señor Luna, quien le refirió que no le podía dar una respuesta, le plantearon que renunciara a su puesto de trabajo si continuaba con su queja y reclamando que no se le pagaba lo que se le debía abonar. Dijo que sobre esa diferencia nadie le manifestó las razones de por qué ocurría, no era su caso el único, él estaba enterado por su cargo, y por ejemplo el que cambiaba un durmiente en La Plata no tenía idea de cuál era esa diferencia. Dijo que esto ocurría con el 80 o 90 por ciento del personal que dependía de concesionarios, y por eso efectuó una queja en forma personal. Sumó que durante el mes de abril de 2009 inició un expediente en el Ministerio de Planificación, informando todas estas irregularidades. En el caso de los no convencionados la diferencia estaba entre el 25 y el 30 por ciento de lo que se podía liquidar o no. En el caso del convencionado la diferencia se liquidaba pero por ítems, que no llegaban al trabajador. Declaró que había de por medio cuestiones como horas extras, y existía esa misma diferencia en los convencionados donde había una escala fijada. Dijo que se podían dibujar horas extras, hubo dos personas que jamás trabajaron, y sin embargo cobraban su sueldo. En la UGOFE en lo que hace a limpieza de baños y de hall había tercerizado servicios que cumplían funciones en Constitución, y en distintos lugares de la línea Roca. Las funciones tienen distintas escalas y pueden ascender de acuerdo a su mérito. La contratación con las empresas tercerizadas la llevaba adelante la gerencia de contratos de Ugofe. Se refiere a Gustavo Zenni, que era el gerente. Dijo que el período que va desde el 2007 a junio de 2009. Dijo que sabe que esto continuó después de su alejamiento de Ugofe, y que tanto Moroni, Messineo y Zenni permanecieron en sus cargos. Declaró que Zenni ya dejó el cargo hace unos dos meses, Moroni falleció a principio de 2010. Dijo que no sabe cómo se liquidaban los haberes de esas personas. Había gente que notaba que lo que cobraban otros empleados ferroviarios, de otras líneas, era mucho más. Había una gran diferencia entre lo que se le pagaba a los convencionados y a los que no lo eran. En sus reuniones con Pedraza, en dos ocasiones, a fines de 2008, fue citado por ese dirigente. Le dijo que no podía discutir nada de lo pautado salarialmente. Resaltó que con Fernández tuvo muchas reuniones y conversaban sobre las diferencias salariales, y con Pablo Díaz que es jefe de personal de Ugofe Roca. El personal que entraba en Ugofe era convencionado por Unión Ferroviaria, que era quien proveía un listado indicando quiénes debían entrar, lo pautaba el señor Pablo Díaz que era jefe de personal y no está vinculado con el Pablo Díaz imputado en la causa. Dijo que se envió el preocupacional al servicio médico, y directamente entraba. El personal se digitaba con nombre y apellido a través de un listado, es más si se tenía alguna experiencia se veía si se lo podía destinar a un lugar específico, pero en general toda era gente de muy baja calidad. Relató que la gente que venía para limpieza le decía que trabajaba para una cooperativa. Por su reclamo, en noviembre de 2009, el expediente regresó de los juzgados federales al Ministerio de Planificación y está en la jefatura de gabinete de la Secretaría de Transporte, aún no lo ha podido ver. Su reclamo se fundó en elementos que constan en ese expediente, y presentó una nota en abril de 2009 trabajando hasta junio, su reclamo lo realizó estando en la empresa acompañando elementos que demostraban lo que él decía, después de junio le abonaron su sueldo y se fue, no volvió más. Dijo que en el edificio sito Hornos n 11, primer piso, hay una oficina de la Unión Ferroviaria, Linea Roca. Declaró que los tres concesionarios estimo que los no convencionados eran entre 153 y 155 personas. En la empresa "Ferrovías" se lo tomó luego de presentar un curriculum, ya que él venía de TBA y se le tomó el pre-ocupacional. El personal convencionado tenía la obligación de afiliarse al sindicato, y el descuento es del tres por ciento a la obra social. Dijo que en algún caso había algún dinero que el trabajador debía devolver por haber ingresado a la empresa. De los ingresos se ocupaba Fernández y la señora Benemérito, era como un segundo de Fernández. El jefe de personal, Pablo Díaz no es el que resulta imputado en esta causa, y a éste no lo conocía personalmente, ya que el que se encuentra en la causa sabe que es un delegado gremial. Durante el período 2007-2009 les llegaba nota del listado de gente que se liberaba para actos, y no se solicitaba un permiso solo se informaba. Declaró que mientras él estuvo no hubo conflictos importantes entre la Unión Ferroviaria y la Ugofe. Los conflictos eran generalmente por el tema de ingresos, la orden era de ingresos y debían ingresar. Dijo que el "Belgrano S.A." su residual es una oficina administrativa que está en la calle Padre Mujica de Retiro, ahí se enviaban todas las planillas de asistencia. El personal no convencionado cobraba a través de las empresas concesionarias. Dijo que se enviaba toda la información a "Belgrano S.A." y esta pagaba con su membrete en los recibos. Los de UGOFE los paga UGOFE, mientras que "Belgrano S.A." abonó y llegó a los convencionados. Sumó que sobre los que no trabajaban y cobraban, en una pasada rápida en la pantalla se veían anomalías en el número de horas extras, y resaltó el caso de Beatriz Lorusso y Jantus de Estrada que jamás estuvieron en Ugofe y jamás prestaron servicios, pero cobraban, esto se encuentra dentro de las irregularidades que él denunció. Se lo mencionó a Pedraza, y le dijo que esos temas no podían tocarse "que no jodiera con el tema de los ingresos". Dijo que cuando hubo un cambio de empresa los empleados recibieron una indemnización en el 2009. Intervino el subsecretario Luna y Fernández. Se tomaron como despidos, los cambios de una empresa a otra, y se interpretó que con ese cambió de empresa había una afectación psicológica. Lo que se liquidó por recibo no es lo real que llegó al bolsillo del trabajador, si bien no sabe si se hizo alguna denuncia penal. En abril de 2009 presentó todos los reclamos para demostrar que todas esas denuncias eran ciertas. El testigo sostuvo que en dos oportunidades, lo citó el señor Messineo en la oficina de Pedraza, si bien no recordó el piso en el que está, es un despacho de cuatro por cuatro, una foto con la presidenta y el ex presidente Kirchner, con una bandera. Declaró que era una oficina normal, había sillones, estuvo ahí dos veces. Sumó que había una antesala y estimó que una secretaria. El testigo no estaba en el convenio colectivo de trabajo, no era convencionado. No hizo ningún juicio por despido y "Ferrovías" entendió que una forma de terminar y acallar todo eso era abonarme una bonificación extra al retirarse y cobró unos 28.000 pesos. Dijo que estuvo en Ugofe siempre tuvo el mismo cargo, Jefe de Liquidación de Personal y Haberes, su puesto de trabajo quedaba en Hornos 11, tercer piso, cerca de Recursos Humanos y de seguridad e higiene. Su puesto era una de las funciones de Recursos Humanos. En 2003 y 2004 hubo un expediente para que se equipare a convencionados y no convencionados, pero no tiene idea del destino de ese expediente. Los no convencionados no pertenecen a ninguno de los gremios del ferrocarril, es decir ni a la unión ferroviaria, ni a la Fraternidad, ni a Señaleros. Respecto del convenio y la gente del gremio, sabe que los delegados cumplían funciones como cualquier trabajador más, si bien tiene algunos privilegios. El jefe de los delegados es un trabajador más, y el jefe de la oficina de reclamos cumplía la función de recibir los reclamos. Mientras él estuvo no ejercía otra función. En lo que hace a la secretaría de reclamos funcionaba porque hay una oficina de reclamos y ahí está. El convenio no dijo nada sobre el tema del secretariado general, y el trabajador nunca sabe si su sueldo fue bien o mal liquidado. El testigo explicó que el no convencionado tenía una diferencia del treinta por ciento y había diferencias por días no trabajados y otros. La "Unión Ferroviaria" y la "Fraternidad" solían presentar postulantes para empleos, y en menos medida los "Señaleros". Las listas venían a U.G.O.F.E con pedido de Antonio Luna y de Fernández. En ningún momento se habló del gobierno por la Fraternidad el pedido lo hizo Julio Sosa. No recordó quien avalaba los pedidos de "Señaleros", eran los menos y el testigo no tenía trato directo con ellos. No conoció a Merino, y tampoco a ferroviarios que no estén afiliados a la Unión Ferroviaria. No conoció a la gente de la lista gris, si es que alguno de ellos no está afiliado, pero si es empleado de Unión Ferroviaria debe estar afiliado a la Unión Ferroviaria. Dijo que ha recibido amenazas por sus declaraciones, es de público conocimiento, salió en los medios. Declaró que Messineo es no convencionado pero viene de extracción sindical, la relación con Pedraza es porque hace años que viene asesorando a los gremios. El recibo de haberes de Messineo pasaba por sus manos, y cuando ingresaba el empleado la solicitud de ingreso, ya debía llenar la planilla de afiliación al gremio, si no lo hacía no ingresaba. Durante el período que el prestó servicios, prácticamente no hubo ingresos de personal no convencionado, habrán entrado 4 ó 5. Se le exhibieron fs. 2747, 2750 y 2776, reconoció la fórmula de pedidos para liberar personal, aunque lo que le exhiben es de octubre del año 2010. El taller CCRR no sabe lo que significa. Manifestó que mientras el testigo estuvo en la empresa ferroviaria Messineo era gerente de Recursos Humanos. Dijo que sabía que con anterioridad asesoró a la Unión Ferroviaria, y muchas veces el personal preguntaba por qué había cobrado menos de lo que correspondía, había diferencia entre lo que decía el recibo y lo que efectivamente recibía el trabajador. Dijo que Fernández mencionaba alguna medida gremial se sabía que provenía de Pedraza. No sabe de personas sugeridas para ingresar a la Ugofe y que no hayan ingresado.

El testimonio de Dora María Martínez, declaró que pertenece a la organización "Quebracho" y a la "MTA Aníbal Verón", que estuvo en el lugar el día del hecho. Dijo que le llegó por mensaje de texto de la organización "Fogoneros", donde le informaron que iba a haber una actividad un lunes, por el problema de trabajadores despedidos del ferrocarril. Dijo que quedaron en encontrarse un lunes y fue con un compañero de nombre Pablo a un local del Partido Obrero en Lanús, les informan de una actividad que iba a realizarse el día miércoles. El martes hubo una asamblea donde se resolvió participar de esa actividad. Estimó que de su agrupación habrán ido unos sesenta compañeros. Estuvo en el local del PO en Avellaneda a las 10 horas, y su compañero Pablo se encargó del traslado de la gente hasta el lugar de la actividad donde iban a cortar las vías como forma de reclamo, para que se reincorporen los trabajadores. Sumó que se arrimó a la esquina porque quería arrancar con la actividad y se veía en la estación que había muchos ferroviarios y los compañeros le decían que eran de la lista verde que querían impedir el corte. Declaró que quisieron marchar para el lado de la estación y ascender pero no pudieron. Agregó que dieron una vuelta para no pasar por la estación, pero se encontraron con una bocacalle, fueron costeando la calle, para el lado del Puente. Creyó que era el Puente Bosch y la gente de la lista verde estaba en las vías que la podía ver desde abajo. Al lado de ellos haciendo un cordón estaba la policía, si bien no los vio sobre las vías, si estaba encolumnada la patota insultando y amenazando. Su grupo evitaba toda provocación y cantaba por la unidad de los trabajadores. Cuando cruzaron el puente, la policía se ubicó en un pequeño asentamiento. Dijo que tenían idea de ir hacia Constitución, y una parte de la columna intentó subir a las vías, pero debió retroceder porque llovían las piedras. Mónica era la compañera que la llevaba de la mano, cuando iban por el puente, porque la testigo tenía miedo a las alturas, luego la perdió. Quedó atrapada con dos compañeras una de las cuales había recibido un piedrazo, y Elsa había recibido un piedrazo también. Dijo que su compañero "Chiquito" quiso defender a esas compañeras, le reprochó a un policía por que quería llevarlas detenidas, y les dijo que soltarán a la compañera, porque los que están tirando son ellos. La deponente había recibido un piedrazo en la pierna, y tenía un golpe muy fuerte. Se colocó detrás de un cartel para protegerse, porque la pedreada habrá durado unos 20 minutos, si bien le pareció haber perdido la noción del tiempo. Dijo que otros compañeros se organizaron más adelante por la calle Luján, y en un puesto de choripán se curaron las lastimaduras provocadas por la agresión, habrán estado allí mas o menos una hora. Hubo policías que cortaron la calle Luján cerca de la vía, a una cuadra o cuadra y media del puente. Su compañero Pablo, junto con los demás responsables, se juntó con otras organizaciones para determinar qué había que hacer. Dijo que iban a levantar la actividad con miras a volver con muchas más fuerzas. Ese día había muchas mujeres con sus bebés, y esto era muy peligroso para ellas. La idea era retirarse por la calle Luján, y llegó gente del canal C5N, que entrevistó a Elsa, que tenía una visera del Partido Obrero y su mano atada. A los diez minutos, empezó a escuchar gritos de sus compañeros que decían "ahí vienen" y vio que empezaron a tirarse de las vías. Declaró que empezaron gritos y corridas, tiros, "una cosa muy loca", y pudo ver a la patota tirarse desde arriba de las vías, por lo cual se fue corriendo con otros por la calle Luján. Dijo que cuando ellos bajan los patrulleros que estaban cortando, no estaban más por lo cual no había policía que los detuviera. Dijo que siguieron corriendo para irse de allí, y pudo escuchar disparos a una cuadra de la parrilla. Estimó que pudo escuchar entre diez y doce disparos, muy seguidos, como cuando uno tira cohetes. Dijo que tomando en cuenta la Av. Vélez Sarsfield, iba más del lado de la izquierda de la calle. Elsa iba al lado de la testigo, también una compañera llamada Mónica, que le dijo que subiera a la vereda. Sintió un disparo y un grito, logrando ver caer para atrás a Elsa. Dijo que fue terrible y pensó que ese tiro le podría haber pegado a ella. Agregó que escuchó el grito Ay Dios!, Mónica siguió con ella pero luego volvió hacia donde estaba Elsa. La deponente trató de volver atrás, y vio una ambulancia como a Elsa en el suelo, y Mónica trataba de subirla. Vio a un muchacho que tenía una herida en la pierna, que se bajó y ayudó a subir a Elsa. Sumó que alguien gritaba que había otra persona herida, y un compañero que sacó fotos. Dijo que Pablo Chamorro le contó algo de lo que había visto, y vio una mano que salía de atrás de un auto de color rojo y que tenía un tatuaje, con un payaso dibujado. Después fueron hacia Corrientes y Callao donde se iba a haber una conferencia de prensa. Declaró que no fue armada, y nunca usó un arma de fuego. Cuando marchaban por la calle paralela a las vías la testigo iba delante de todos los manifestantes, porque está acostumbrada a manejar la columna. Dijo que iba delante de todos los manifestantes con "Chiquito" del Partido Obrero, Pablo, Mónica y algunos compañeros tercerizados. Otras organizaciones eran el MTR junto con el PO, y su organización. Declaró que vio pocos policías cuando la quisieron detener y un patrullero que cruzó la calle Luján. El objetivo era que todos suban a las vías, pero los que intentaron subir fue un número muy reducido aunque no sabría precisar cuántos, algunos del PO y algunos tercerizados. Cuando les tiraban piedras de arriba, sus compañeros las tomaban y las devolvían. Ella pertenece a Quebracho pero no tira piedras, no tiene esa capacidad. Dijo que primero estaba su compañera Mónica, Elsa en el medio y ella al costado. Vio a Elsa ponerse un saquito marrón en la cabeza, y cayó sobre la calle cerca del cordón. No vio ninguna herida en Elsa, porque el compañero le dijo que se retirara. La testigo es asmática siempre le pidieron que se cuide y que se retire. Escuchó disparo, pero no vio disparar a nadie. En el local del PO se discutió si cortar o no las vías. La patota primero estaba abajo y luego fue arriba de la vía. Resolvieron caminar e ir costeando la vía si no se podía cortar. Dijo que aspiraban llegar a Constitución. En ese momento no sintió miedo, cuando pasó lo de Elsa sí, podría haber sido ella, si bien no pensaba que los iban a matar. Fueron muchos compañeros los que resolvieron cortar las vías, y cada grupo tiene sus responsables. En ese momento los que tomaban las decisiones de Quebracho eran Pablo y la testigo, si bien la decisión estaba tomada entre todos los grupos, si todos subían, iban a subir. La idea era cortar las vías, para reincorporar a los trabajadores. Cuando cruzaron el puente, vieron un pequeño hueco, un grupo se desprendió y dijo subamos, quisieron subir y no pudieron. Los ferroviarios iban caminando a la par que su grupo por las vías. En un momento no se lo observó, por eso la columna quiso subir, después que cruzaron el puente la policía quedó detrás de ellos en una pequeña villa. No vio que en el local del Partido Obrero se repartieran palos y gomeras, pero si vio caer piedras de la vía. Sus compañeros tomaron los palos que les tiraban los ferroviarios o los que encontraban, y sus compañeros llevan bolsos o mochilas. No le explicó la policía por qué la detenía, y eran uno o dos policías, uno gordo, grandote, morocho, la quiso arrastrar. Dijo que vio saltar a un montón de ferroviarios de arriba de las vías hacia abajo, es decir desde arriba del puentecito a la calle, tratándose de la mayoría de los que estaban arriba. En la reunión habló por los tercerizados, Diego Cardías, si bien no escuchó lo que dijo la asamblea, los responsables hablaron aparte mientras ella estaba con las compañeras heridas. Dijo que no conoce a Fernando Miño. Agregó que detrás del cartel en el que se refugió, recordó a las compañeras puede ser que haya habido alguien más, pero no lo recordó. Siempre hay compañeros responsables de las banderas. No pudo aseverar si la policía que la quiso detener era de la bonaerense o la Federal. Declaró que los vio saltar a casi todos juntos enfurecidos, como si fueran monos. Señaló que desde donde saltaban era más alto que la platea de la sala, indicándolo la deponente con la mano. Fue en cuestión de segundos, uno atrás de otro. Los patrulleros que había visto desaparecieron del lugar. La testigo eso lo vio desde dos cuadras, desde donde estaba el puestito. Las banderas siempre estuvieron de pie. Alguna compañera dijo "la mataron a Elsa". Agregó que no le exhibieron videos sobre el hecho, solo pudo ver los incidentes en la televisión y no salió en esas imágenes. La cantidad de la columna no la pudo precisar pero eran muchos, y los ferroviarios tercerizados iban adelante. Estimó que serían veinte o treinta pero no lo puede precisar. Mónica se apellida Oronia. Dijo que las banderas estaban al pie, significa que estaban paradas, los compañeros tienen las banderas -levantó sus brazos para graficario-.

La declaración de Víctor Catalino Amarilla Barrios, expresó que es militante de Convergencia Socialista, colaborador gremial del "Sitraic" y miembro de 26 de julio. Dijo que Sitraic es Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción. El 20 de octubre de 2010, participó de una manifestación con su agrupación, es opositor a Gerardo Martínez, y fue a la marcha de los tercerizados porque apoyan todas las luchas de los trabajadores. Ellos llevaron las banderas de la democracia y la agrupación sindical. Declaró que estuvo con los tercerizados porque pertenecían al gremio de la construcción. Ese día su agrupación se dio cita en la vereda de la estación de servicio "Rhasa" a las 10 de la mañana, y luego vio un grupo grande de personas que se ubicó en la vereda de la estación Avellaneda. Dijo que se dio cuenta de que eran unos patoteros porque empezaron a insultarlos y a amenazarlos de muerte, y les decían "zurdos hijos de puta, váyanse o los vamos a matar". En ese interín, el testigo vio a un señor de chomba clara que daba órdenes y hablaba por teléfono, no lo reconoció en ese momento, después resultó ser Pablo Díaz. Declaró que fueron a un local del Partido Obrero que está a la vuelta e hicieron una asamblea, y decidieron marchar hacia la estación Hipólito Yrigoyen. Se dirigieron a cruzar el Puente Bosch, y calculó que eran unas 100 o 120 personas siendo la mayoría mujeres y personas de edad avanzada. La patota sería de unas ciento cincuenta personas, y mientras ellos iban por la calle, el otro grupo estaba sobre el terraplén, en la vía. Junto con su grupo iba la guardia de infantería, mientras los insultaban todo el tiempo. Cuando terminan de cruzar el puente comenzó un ataque artero y criminal en su contra tirándoles piedras que las agarraban de las vías. En esas circunstancias, ellos se cubrieron con una bandera grande del Sitraic, y aconsejaban tomar por un callejón que hay al salir del puente donde hay unas casas al borde del Riachuelo. Declaró que salieron a Luján y la calle Buen Ayre donde hay un puesto de choripán. En esa esquina habrán estado una hora, tomaron bebidas sin alcohol, comieron un choripán, debatieron que hacer. En una asamblea resolvieron retirarse todos juntos hacia Vélez Sarsfield y allí desconcentrarse. Dijo que se estaban preparando para eso cuando ve que dos patrulleros que estaban uno frente al otro, a una cuadra del puesto de choripán y de la vía a una cuadra. Vio que los patrulleros se abrieron y dejaron pasar a la patota pudo ver ese movimiento. Algunos compañeros empezaron a apurar a mujeres y chicos que estaban de su grupo, ya que las personas que dejaron pasar los patrulleros bajaban de la vía. Estimó que eran entre 180 y 200 personas que venían corriendo a todo lo ancho de la calle, por lo cual los compañeros de las agrupaciones apuraban a las mujeres, los patoteros venían corriendo. No fueron a esa manifestación con idea de enfrentarse. Pasaron por el frente de la empresa Chevallier, a unos 15 ó 20 metros para llegar a la esquina, unos 6 o 7 compañeros hicieron un cordón de seguridad y detrás de ellos unos quince o veinte más. El testigo estaba en ese cordón, y llevaba una gomera, los que estaban con él unos seis ó siete, también tenían gomeras. Del otro sector les tiraron una lluvia de piedras y el testigo escuchó disparos. El testigo indicó cómo tiraba con la gomera. Declaró que a diez o quince metros de él estaba el tirador, ya que cuando lo miró vio que salieron dos fogonazos, giró la cabeza hacia donde fue el disparo y vio a un compañero agarrándose la parte delantera del cuerpo y caer. Un compañero de él, José Tejeda, agarró de las axilas a quien estaba por caer y lo llevó hacia la pared. Dijo que de donde salieron los fogonazos vio a una persona, morruda con ropa oscura y pelo corto, tipo policía, con barba candado, el brazo extendido hacia adelante, un arma en la mano, parado en la vereda de la empresa "Chevallier". Él que disparó con esa descripción resultó ser Favale, se enteró del nombre por el diario Clarín que había publicado una foto, de diez días antes del 20 de octubre, la que fue tomada cuando este sujeto estaba en el hall de Constitución, en otra marcha. La empresa de transporte "Chevallier" tiene dos portones, -uno grande y otro más pequeño-. El testigo estaba en el lado opuesto a donde se encontraba el tirador, quien estaba pasando el portón chico, a unos dos o tres metros perdiéndolo de vista. Dijo que habia tiros por todos lados y piedras. Cuando pudieron rechazar el ataque de la patota la policía los cubrió. Declaró que algunos compañeros avanzaron, y creyó que los patoteros se asustaron y salieron corriendo. En ese avance fue hasta el puesto de choripán. Luego se enteró que los policías les decían a estos compañeros suyos que se retiraran. Declaró que los dos patrulleros están con el frente hacia la Av. Vélez Sarsfield. Agregó que escuchó algunos sonidos de disparos antes de ver los dos fogonazos, y las detonaciones se escuchaban seguidas, siendo más de cinco. Sumó que retrocedió la misma cantidad de gente que había avanzado. Opinó que el arma usada fue un revólver, por el caño y el tambor, porque tiene claro lo que es una pistola y un revólver que no era pequeño. La única presencia policial fue la de la filmación que le mostraron en la fiscalía, y vio a la guardia de infantería de la provincia. Sumó que en la calle Luján vio dos patrulleros, nada más. La gente que lo agredió estaba vestida con ropa particular y otros con ropa del ferrocarril, azul con vivos fosforescentes. Él que disparaba llevaba ropa oscura y no ferroviaria. La mano derecha es la que sostenía el arma. Los insultos que escuchó se los dijeron en una estación de servicio. Cuando cruzaron el puente Bosch, no pudo ver que un grupo quería subir a las vías. El testigo estaba casi a lo último, y empezó a recibir pedradas. Su agrupación llevó gomeras y no palos e iban siempre con la cara descubierta. Dijo que los cinco o seis que formaron el cordón tenían gomeras y no palos. No pudo precisar lo que duró el enfrentamiento de piedras, no sabe si fueron quince minutos o media hora. Declaró que algo de miedo tuvo especialmente al escuchar los disparos. Dijo que cuando los atacan se defienden, ya que conforma el Partido Convergencia Socialista, en la 26 de julio Naranja, SITRAIC, su organización no lleva a las mujeres, a los niños, ni carritos con bebés. Dijo que la fotografía de Favale salió unos diez días antes del hecho, ya que fue por un problema por un acto en Plaza Constitución. El testigo sostuvo que se presentó espontáneamente, sin que lo citaran a declarar, cuando su agrupación le indicó que debía hacerlo. En ese momento, al testigo se le exhibieron videos pero no reconoció a nadie porque la imagen se movía. Agregó que iban a marchar hacia Hipólito Yrigoyen para realizar un acto político, e iba a terminar pasando el puente, un poco más y al entrar a capital iban a definir qué hacer. Sumó que fueron a apoyar la marcha de los tercerizados, fueron solamente a una marcha, eso es lo que tenía entendido el testigo. Dijo que había distintas posiciones, una era la de cortar las vías, y no pudo confirmar lo que opinaba el Partido Obrero. Otras posiciones eran las de esperar, otros decían que habían que cortar, y resaltó que en las asambleas los compañeros no se identifican. El testigo no participó en todas las asambleas. Declaró que algunos opinaban que había que bloquear las boleterías, y la posición más coherente fue la de marchar al lado de la vía. Resaltó que sobre por qué hubo un grupo que decidió hacer lo contrario y decidió subir a las vías, recién se enteró en Callao y Corrientes. No participó en la asamblea de la calle Luján, lo hicieron los compañeros Tejeda y Castro. Continuó el testigo explicando que la gente que bajaba de las vías iban por la esquina, y por allí bajaban por un paso. No vio gente saltando del puente a la calle, tiene como cinco metros de altura. El grupo de quince personas que estaba atrás, no vio que tenían, no sabe si tenían gomeras. Sostuvo que la gomera la utilizó unas cinco o seis veces las piedras que estaban en el suelo, ya que devolvían las piedras que les tiraban a ellos. Él llevó gomera, y su grupo también, no sabe si los otros grupos llevaron gomeras. El tirador disparó sobre la misma vereda en la que está para el lado de Vélez Sarsfield. El compañero de ellos resultó ser Mariano Ferrerya, y estaba en la otra vereda. No vio salir humo del arma, vio los fogonazos y giró la cabeza para el lado que salió el tiro. Su grupo de Sitraic era de unas ocho o nueve personas. Él pertenece al gremio opositor a la UOCRA, los tercerizados eran de su gremio, y no tuvieron discusiones con el gremio de la Unión Ferroviaria por los tercerizados que querían pasar al plantel del ferrocarril porque iban a ganar el doble. Aclaró que ese día estaba vestido con pantalón vaquero y una chomba de chofer de colectivo, color verde a cuadraditos blanco. Los referentes de su agrupación eran Tejeda y Castro, quienes son testigos. El primer video se enfocaba desde arriba del terraplén apuntando hacia Luján en la primera cuadra y vio un carro hidrante, dos carros de asalto y tres patrulleros, no sabía a quién pertenece ese video, cuando está por terminar la filmación vio a alguien de la guardia de infantería arriba del terraplén. Respecto del segundo ataque calculó que no pasó más de diez minutos. Los patrulleros se abrieron, y no supo a qué distancia de las vías estaba la gente que bajaba de las vías. En ese momento tenía sus anteojos puestos. Los patrulleros estaban enfrentados y retrocedieron, y pasaron por el frente de los patrulleros y por detrás de ellos. Dijo que ubicó a Favale por esa foto de "Clarín", y creyó que en la fiscalía no dio descripción del arma ni precisó que era un revólver. Luego de esa declaración dio reportajes a los medios. Relató en su agrupación lo que había visto y cuando ésta lo resolvió él se presentó. Él manifestó que le hizo este comentario a sus compañeros el mismo día o al día siguiente. Dijo que el testigo que el compañero que cayó estaba a su izquierda, y que los videos que le exhibición en ese instructora eran los que constan a fs. 2588 y 2588vta., filmación aportada por el Sr. Ribas en representación de C5N, cuya carátula rezará "Incidentes-Mariano en ambulancia-marca de C5N en medio-está limpio" y archivo identificado como Tittle 3-Est. Avellaneda-4:40:34PM, Oct. 20, 2010-length 0:009:27, quality:LP.

El testimonio de Ariel Benjamín Pintos, dijo que es tercerizado del ferrocarril, trabajaba realizando tareas de vía y obra en la empresa Confer. En octubre de 2010 había sido despedido y pugnaba por entrar a la empresa Roca y Ugofe, en forma permanente. Dijo que hubo un corte de vías en el año 2010 en Avellaneda, y se negoció con el Ministerio de Trabajo para que los vuelva a ingresar la empresa, pero no los volvieron a tomar. Declaró que decidieron hacer una conferencia de prensa en Constitución donde los agredió una patota de la Unión Ferroviaria, esto fue todo en el mismo año. Entre los que lo desalojaron estaba Pablo Díaz y Favale. Al primero lo conocía y al segundo no. Decidieron hacer otro corte en la estación Avellaneda, y el 20 de octubre de 2010 se reunieron en un local del Polo Obrero a media cuadra de la estación Avellaneda, estaban Diego Cardias, su hermano, y Merino del Partido Obrero. Dijo que serían entre despedidos y partidos de izquierda unas cincuenta o sesenta personas. Desde el local del Polo veían gente de la Unión Ferroviaria que se estaba reuniendo, y entre ellos estaba Pablo Díaz, hablando por celular, por lo cual decidieron ir por otro lado para no confrontar con ellos, es decir por un costado de la vía hacia el lado del Riachuelo. La patota estaba arriba, y abajo del terraplén había gente de infantería, mientras que por la calle policía de la provincia, atrás de ellos. La policía de arriba de la vía era de la Federal y estaba uniformada. Pablo Díaz estaba con chomba blanca y campera de cuero negro, y otros tenían ropa de ferroviario, azul, con una tira amarilla. Ellos iban hacia la estación Yrigoyen, y en un momento del trayecto intentaron subir a la vía por un portón, pero tuvieron que bajar por la agresión con piedras que recibieron, lo intentaron subir cinco o seis. Cuando bajaron quedaron señoras y chicos detrás de ellos. A Nancy la conocía de vista y recibió un piedrazo en la cabeza. También lastimaron a Elsa. La policía de la provincia que venía acompañando la marcha, empezó a reprimir, no sabe para donde tiraban, disparaban con armas de fuego, escuchó y los vio cuando cargaban la escopeta, no vio el momento en que tiraban. Sumó que entre el puente y las vías se ubicaron patrulleros de la Policía Federal. Declaró que estaban entre la vía y la calle donde habían decidido retirarse. Los patrulleros habrán estado a cincuenta metros de la vía, y los ferroviarios estaban arriba del puente, no supo el nombre del puente. Se retiraron a unos 300 metros de donde está el puente, y habrán estado allí una hora, hora y media. A raíz de lo ocurrido y para no confrontar decían de ir hacia el hall de Constitución. Cada partido hizo su propia asamblea y resolvieron retirarse hacia la Av. Vélez Sarsfield. Cuando van marchando hacia allí, el testigo que iba delante de todo, escuchó a unas mujeres que decían "allá vienen". Los hombres se fueron para atrás, los del Polo Obrero tenían un bolso, agarraron palos de ahí y decidieron hacer un cordón de seguridad. Se notó que los patrulleros se habían retirado dejando que avanzaran los que bajaban de las vías, y ahí se vino la patota corriendo y se tiraban piedras. Escuchó detonaciones y pensó que era la policía. Cuando escuchó los disparos estarían a 300 o 350 metros de la vía, y los vio cuando estaban a 100 metros estaban corriendo. Escuchó un par de estruendos y se percibían muy cerca y cuando se agachó para devolver la piedra sintió un impacto en la pierna. Cuando vio a una persona disparar salió desde su izquierda. Dijo que se escuchaban tiros y veía a la persona disparando hacia adelante. Habrán sido tres o cuatro detonaciones, en un primer momento y eran seguidas. Las escuchó muy cercanas y fuertes. Las otras las escuchó cuando un muchacho salió de atrás de unos árboles con el brazo derecho extendido y en movimiento, y escuchó entre dos o tres detonaciones. Estas otras detonaciones parecían las mismas que antes. El arma era plateada y no puede precisar si era revólver o pistola. Los hombres se fueron para atrás, los del Polo Obrero tenían un bolso, agarraron palos de ahí y decidieron hacer un cordón de seguridad. Se notaba que los patrulleros se habían retirado dejando que avanzaran los que bajaban de las vías. Vino la patota corriendo y se tiraban piedras. Escuchó detonaciones y pensó que era la policía y estarían a 300 o 350 metros de la vía. Los vio cuando estaban a 100 metros y estaban corriendo. Dijo que cuando se agachó para devolver la piedra siente un impacto en la pierna, y vio a una persona disparar que salió desde su izquierda. Se escucharon tiros y veía a la persona disparando hacia delante, habrán sido tres o cuatro detonaciones, en un primer momento y eran seguidas. Las escuchó muy cercanas y fuertes, y las restantes cuando un muchacho sale de atrás de unos árboles. Salió tirando con el brazo derecho extendido y en movimiento. El arma era plateada y no puede precisar si era revólver o pistola. Los patrulleros los cruzan viniendo del lado derecho en la calle. Ahí él se bajó el pantalón, estaba el canal C5N y lo filman mostrando la herida de la pierna, y resaltó que estaba medio aturdido. Sus compañeros también le reclamaron a la policía, porque les disparaban tiros. Dijo que no sabía de otras personas heridas. Asimismo, el testigo sostuvo que junto a los móviles había cuatro policías uniformados. Él le reclamó a un policía uniformado. Cuando les cruzaron el auto bajaron de los móviles. En ese momento veía a los ferroviarios que estaban cruzando la calle del otro lado de los patrulleros. Después se enteró que había personas heridas. A Mariano lo conocía de vista a la señora no. Vio una ambulancia detenida casi a la altura de la Av. Vélez Sarsfield, no sabe si llevaba alguna persona. Luego fue hasta Callao y Corrientes en un colectivo. Lo llevaron al Hospital Ramos Mejía. Ahí le hicieron una curación. No lo operaron ni le extrajeron proyectiles. Demoró una semana o semana y media en recuperarse. Secuelas no tiene, a veces siente como una corriente o cosquilleo en el lugar de la herida. Esto no lo imposibilitó para el trabajo, ni le dificulta ningún movimiento. Había compañeros de la cooperativa Unión del Mercosur, uno llamado Pablo Villalba, un compañero que se llama Daniel y dos o tres más cuyo nombre no recuerda. Estos habían sido despedidos pero eran cooperativa, estaban afiliados, no tenían vacaciones, aguinaldo, no tenían nada. Tenían más problemas por recibir diferente sueldo. Cobraban menos que los contratados de la empresa. El tirador empuñaba el arma con la mano derecha, apuntaba hacia adelante, al pecho, a la cabeza, no sabe. Reincorporación y pase a planta permanente era el reclamo. La Unión Ferroviaria amenazaba a los tercerizados por intermedio de Pablo Díaz. Declaró que había que pagarle a alguien del sindicato para entrar a trabajar, o hablar con alguno de ellos. La cooperativa por comentarios la manejaba el sindicato. Las cooperativas reciben plata del estado, eso es una deducción del testigo. El testigo entró a la planta permanente en enero del año pasado. A él no lo amenazaron, pero sí a un compañero Diego Cardias y lo amenazó Antonio Medina. Actualmente trabaja en Temperley. Cuando ingresó a planta permanente a UGOFE, los primeros tres meses "los mataron", los hacían trabajar desde que entraba hasta que salía, pero no tuvieron maltrato institucional. Estaban organizados en cuadrillas con un capataz, las categorías las manejaba el sindicato. En su declaración en instrucción recordó que se le exhibieron videos, y reconoció a Pablo Díaz. Declaró que para ingresar a Ugofe fue a una revisación médica y presentó datos personales y familiares. Cuando él entró entraron todos los compañeros despedidos y también otras personas. Tuvo que pasar esto para que pudieran entrar. A partir de un corte anterior se tomaron empleados para una empresa tercerizada que se denomina Gerso. Dijo que Confer es una empresa contratada para trabajos de vía y obra, no sabía lo que quieren decir las siglas. Fue despedido de esa empresa por querer entrar a planta permanente de Ugofe, y la negociación en el ministerio de trabajo era que primero lo tomaba Confer y luego Ugofe. En Confer no cobraban ni la tercera parte de lo que cobraba la Ugofe, sostuvo que con todo lo que hicieron ganaron para que los tomen así, no se los prometió el Ministerio de Trabajo. Hubo muchísimas manifestaciones en el hall de Constitución y en el Ministerio, y el corte de vías fue el punto extremo al que querían llegar. Declaró que el 20 de octubre de 2010, había tercerizados en varias empresas, y los despedidos eran entre 20 ó 30. En el Confer no tenía afiliación sindical, ya que como figuraba como empresa constructora estaba afiliado a la UOCRA. Tenía la obra social "Construir Salud" y "Seguro de desempleo". En el momento de subir a las vías el enfrentamiento habrá durado entre 5 ó 10 minutos. La gente que quiso subir a las vías no fue detenida, si bien se quiso detener a una compañera de Quebracho, que se encontraba en la vereda de enfrente, cubriéndose de las piedras que les tiraban. Su grupo de tercerizados no llevó armas de fuego, ya que usaban los bastones que utiliza el Polo Obrero para custodia. Su grupo lo usó para hacer un cordón de seguridad, cuando se venía la patota, para darles tiempo a las mujeres y niños, para que corran hacia la Av. Vélez Sarsfield. El cordón se hace tomando un palo de una punta y otra, y habría entre 15 o 20 personas, atrás había más personas. Tiró piedras que le habían tirado antes. Después del impacto tiró piedras y no vio si le había pegado a alguien. Ese episodio habrá durado 2 o 3 minutos. Entre las sucesiones de disparos habrá habido medio minuto. Vio tirar piedras a 4 o 5 personas de su grupo, después de que se había roto el cordón. Decidieron ir por otro lado, para ir a la estación Yrigoyen, pero sin confrontar. Si podían subir en el trayecto subían, sino se iban a Constitución, esto se decidió en el local del PO. No pensaron que los iban a seguir por arriba de las vías, pensaron que se iban a quedar en la estación Avellaneda. Reconoció a Pablo Díaz cuando iban persiguiéndolos por las vías. Lo recuerda haber visto en el video con una chomba blanca. Delante del testigo no había ningún otro cordón. De la cooperativa Unión Mercosur habría cuatro o cinco personas. Participó de la elección de delegados y apoyó a la lista bordó. No recordó que le hayan dicho "quédate ahí que voy a llamar una ambulancia". Declaró que pudo recordar un bolso largo en el que llevaban bastones, entrarían cinco o seis. No vio si con los disparos de los policías de provincia, cuando cruzaron el puente, hubo heridos. No sabe quién llevaba el bolso. Continuó el testigo sosteniendo que luego se dio cuenta que las personas heridas en el primer enfrentamiento lo estaban por pedradas, no por disparos de la policía, lo cual le comentaron las personas que estaban escondidas detrás de un cartel. La herida en la pierna no le impidió caminar. Se proyectó el video Título 3 PFA, videodisco 01, minuto 13:40:40 al 13:41:02, y el testigo se reconoció bajándose el pantalón y mostrándole su herida a un policía.

El testimonio de Karina Fabiana Benemérito, quien se desempeña como directiva en la Unión Ferroviaria, y en el secretariado ocupó la secretaria de Relaciones Internacionales teniendo dedicación exclusiva en ese desempeño. Declaró que proviene del área boletería de la Ugofe Roca, y en el año 2010 no trabajaba en las boleterías, esto desde 2007 ó 2008. Manifestó que siguió siendo empleada de Ugofe, ya que dejó de trabajar efectivamente en la boletería, para pasar a ser miembro de la comisión de reclamos. Sostuvo que estaba con Pablo Díaz, Rubén Maldonado y Germán Aguirre, ellos cuatro eran los miembros de esa comisión. Durante el año 2008 ya estaba en el cuarto período, y en el 2010 ya estaba en el secretariado nacional, allí integraba la Secretaría de Relaciones Internacionales, realizaba viajes en representación del cupo femenino, eran parte del ITF. Dijo que dependía de los eventos a nivel internacional, iba con un secretario de la formación sindical. Estaba mucho tiempo en la comisión de reclamos, aunque no pertenecía formalmente a ese organismo, y por eso atendía a veces en la comisión de reclamos de Hornos 11 de esta Ciudad, ya que hacía consultas con Pablo Díaz, quien era el secretario de la comisión y con Juan Carlos Fernández. El 20 de octubre de 2010 estaba convocada a un congreso de la revista Latin Rieles, en la sede central de la Av. Independencia, y la convocatoria la realizó la Unión Ferroviaria, debiéndose acreditar en el horario de 8 a 9 de la mañana. En esas circunstancias, la testigo llegó alrededor de las 8:30, fue con 4 ó 5 compañeros del Roca, entre ellos Carnovale, Laura Vidal, Patricia Carbajal y otros dos más, que no recordó. Dijo que a ese congreso concurrieron representantes de la Ugofe, del proyecto del tren bala, la secretaria de transporte y otros que no recordó. Declaró que ese encuentro se llevó a cabo en un auditorio con capacidad para doscientas setenta personas, encontrándose lleno al momento de su inicio. Sostuvo que comenzó a las 9 ó 9.30, y le dio comienzo Sergio Rojas de la "Revista Rieles", y en el lugar se encontraban Juan Carlos Fernández, José Pedraza y el secretario de Transportes de la Nación Juan Pablo Schiavi, los que se hallaban en el escenario permaneciendo desde las 9 ó 9.30 hasta casi las 16. Agregó que siendo las 10 u 11 hubo un break, mientras que entre las 13 y 14 hubo un nuevo corte de actividades. La testigo permaneció con quienes se acreditaron, y estuvo en el lugar hasta las 16, tomando conocimiento de lo sucedido en Barracas tanto por lo expresado en los medios como por sus compañeros. Agregó que por momentos ascendía a la oficina a fumar, y por la televisión vio los sucesos ocurridos en Barracas después del mediodía. Su oficina se encuentra en el sexto piso, y llamaban compañeros para preguntar si se sabía algo sobre el corte de vías. Entre las 10 u 11, se comunicó Patricia Carbajal. La testigo manifestó que tenía llamadas pérdidas de "Gonzalito", con quien son compañeros de trabajo y era delegado. Dijo que escuchaban los llamados que le contaban los acontecimientos, y no recordó quién más la llamaba, además de González. El acontecimiento lo comentaban entre los compañeros que estaban con ella, ya que se encontraban en el mismo espacio. Duda de que se pudiese tomar alguna medida desde ese lugar. Dijo que tiene una flota de Nextel, un Movistar y un teléfono de línea en su casa 6394-1375, Nextel ID 535 y celulares "Claro". Se dieron por incorporados los números telefónicos que surgen del acta de declaración de la testigo. En los días posteriores conversó con Pablo Díaz, Jorge Daniel González, Juan Carlos Fernández, Patricia Carbajal y si bien conoce a Mario Giunti del ferrocarril, no sabe si conversó con él en ese momento, como tampoco si habló con Gustavo Alcorcel. Dijo que tenía una flota de "Nextel", uno lo usa ella, otro su hijo, otro su hija, González y Laura Vidal. Creyó que ese día el que más usó fue el "Nextel", los otros los pudo haber usado, pero no lo recordó. Con Pablo Díaz consultan sobre problemas y reclamos de trabajadores ferroviarios, a ella, él lo consultaba por cuestiones atinentes a las boleterías y ella le consultaba por otros temas, de sectores que desconocía. Dijo que con González habló por el pago de la flota, calculó que habló el 21 de ese mes y año. El día 20 de octubre de 2010, tuvo llamadas pérdidas de él, y antes del día diez de cada mes tiene que pagar la flota. Dijo que con Patricia hablaban por radio, por temas de trabajo, y con Fernández también habló por trabajo y estuvieron juntos el 20 de octubre de 2010. Dijo que sobre lo ocurrido esa fecha, hablaron el mismo día, el 21, 22 y 23. No recordó el horario en el que comenzaron a hablar sobre ese tema. Sostuvo que comentaban lo ocurrido con el corte de vías, y se supo que había habido heridos, aunque no le dijeron si estaban internados. Dijo que no le dieron detalles de quienes eran los heridos, habló con González por las heridas de Marcelo Garro y Claudio Díaz. Declaró que en la comisión de reclamos se trataban temas de sanciones, enfermedades no justificadas, despidos. Esos reclamos venían de todas las áreas, guardas, boletería, control de trenes, y se atendían los reclamos de Ugofe Roca. Dijo que están incluidos los tercerizados, y de éstos recibían reclamos por sanciones, algunos hablaban del pase a planta permanente, y por las diferencias salariales. Sostuvo que hay infinidad de actas de reclamos para ingreso a planta permanente de los tercerizados, y además solicitando la equiparación a la categoría por el salario. Dijo que esa acta la elevaban al Ministerio de Trabajo para que convoque a la empresa y al sindicato, a fin de iniciar una negociación y lograr la solución al problema. La testigo no llevó la inquietud del trabajador a la empresa y no sabe si alguien lo hizo. El trabajo de tercerizados era de limpieza, vía y obra, y seguridad, las empresas eran Mapra, Ecocred, Nimba, Aumont, también Unión del Mercosur. Esta última era de Vía y Obra y limpieza. Recordó al directivo Raúl Castellano, quien es parte del secretariado, ocupa una secretaría. Relató que hay dieciocho secretarías en el secretariado, siendo sólo Castellano parte de una empresa tercerizada, el resto del secretariado no. Sostuvo que recibió reclamos de tercerizados que trabajaban en la Cooperativa, tienen representación gremial y afiliación a la Unión Ferroviaria. Aclaró que no sabe si la cooperativa igualó salarios, y a las marchas suelen convocarse mujeres, no recordó si esto fue así para la marcha del 20 de octubre 2010. Dijo que cuando lo detuvieron a Pablo Díaz, pues ella estaba al lado, fue en un club en Adrogué, también estaban Jorge Daniel González, Juan Carlos Fernández, Gustavo Alcorcel, Aragón y otros. Dijo que estaban en una reunión en ese club para informarse de lo que estaba pasando, y se llevó a cabo ahí porque estaban dispersos. Declaró que hubo allanamientos en la comisión de reclamos pero no recordó la fecha. Dijo que González le comentó que había dos heridos, por lo cual le manifestó que los llevara al Hospital Argerich, pero como había mucha gente ahí debieron llevarlo a otro lado. Sostuvo que participó de la decisión de sacar una solicitada en los diarios, y participó de la solicitada en la que se pidió la libertad de nueve de los imputados. Se enteró de la muerte de Mariano Ferreyra por los medios, calculó que entre las 3 y las 4 de la tarde le llegó esa noticia, no recordó si estaba con alguien más. Dijo que Claudio Díaz tenía un corte en la cabeza, o en la cara y Garro registraba una herida en la mano, pero no sabe qué la había causado. Relató que no sabe cuando se creó la Unión Mercosur, pero fue para darle más trabajo a los compañeros porque en la década del 90 se quedaron muchos sin trabajo. La cooperativa es de la Unión Ferroviaria, y en el estatuto en dos artículos se alude a cooperativas y mutuales. Se dio lectura al artículo 3o del estatuto, y la deponente indicó que ése y otro más, el artículo 16, se ocupan de la cuestión. Dijo que Pedraza y Fernández no tenían relación con esta cooperativa, ya que se hacían los listados, cuando les pedían gente tomaban los CV. Relató que la gente de la cooperativa era mayor o con algún problema físico, que no entraría en la Ugofe. Dijo que conoció gente que no podía acceder a la empresa, y se acercaba a la cooperativa. Sostuvo que hay tercerizadas, y con Hunter tienen un problema, son una empresa de seguridad y quieren pasar a planta permanente, le dejaron un acta a un compañero, en donde se les equiparaban los haberes, el planteo es que no quieren equiparación salarial, sino pase a planta permanente. Estos reclamos comenzaron desde el año 2004 ó 2005, en forma escrita y verbal, hay muchas actas referidas al pase de tercerizados a planta permanente, ella participó en las actas donde los tercerizados hacían los reclamos. En relación al acta-acuerdo del 31 agosto de 2010, entre la Unión Ferroviaria y la Ugofe, expresó Benemérito que ella fue parte en esa acta, y exhibiéndosele ésta reconoció su firma. Dijo que en el acta se quiso equiparar el salario de los compañeros, y solicitar el pase a planta permanente, no recordó si hubo alguna cuestión con la recategorización. Relató que se venía hablando de estos temas desde 2005 y 2006, y se reclamaban por el tema de la ropa y factores usuales que se hicieron para el trabajador ferroviario, también los han hecho por los tercerizados. Relató que al ferrocarril entran familiares, y quienes no lo son pero hay una previsión en ese sentido en el convenio colectivo de trabajo, para que ingresen los familiares. La testigo refirió que la fuente de información es el artículo 48 del convenio colectivo. Declaró que el ingreso de personal lo decidió mayormente la empresa, y no lo pudo decidir la Unión Ferroviaria. La unión pasó los curriculum a la empresa, y se recibieron demandas en ese sentido de otros organismos, del gobierno, de la subsecretaria, de los municipios, mucha gente quiso trabajar en el ferrocarril. Declaró que se le da aviso a la empresa si hay una actividad gremial, por eso se les avisó que tienen que volver al trabajo luego de participar de algún acto. Declaró que está previsto en el Estatuto, y ella no se desempeñó más en el lugar de trabajo. Declaró que sobre la herida en la mano de Garro le dijeron que podía ser un perdigón o un gomerazo, y a Claudio Díaz le acertaron un proyectil tirado con gomera. Sostuvo que un compañero, Marcelo Suárez, mostraba que había tenido el impacto de un tuercazo grabado en el pecho, y se veía la forma roja de la tuerca. Relató que las autoridades del gremio se eligen por el voto directo del afiliado, y a nivel nacional, hay una sola lista porque no pudieron armar listas en más de la mitad de las sec ionales, esto es así porque lo dijo el estatuto. Sostuvo que igualmente se pueden presentar a las seccionales aunque igual ganó la lista verde, y en la elección de delegados, votó el afiliado y el no afiliado. Dijo que en las últimas elecciones la lista verde ganó por casi el sesenta por ciento de los votos, contra dos listas opositoras, y relató que tiene conocimiento de un expediente en el Ministerio de Trabajo para la incorporación de los tercerizados. Dijo que el 20 de octubre de 2010, contaba con una línea telefónica que finalizaba en 1375, y recordó un llamado temprano a la mañana de Fernández que la buscaba a ella que estaba en el anfiteatro de la Unión Ferroviaria. Dijo que la llamó para entregarle sus teléfonos, porque no estaba su secretaria. Relató que estuvo con los teléfonos de Fernández la mayor parte del tiempo. La testigo señaló que los llamados de pocos segundos de Pablo Díaz eran para saber si ya estaba viniendo al congreso, creyó que estaba en Plaza, luego volvió a hablarle para decirle algo referido al hijo. Declaró que el teléfono n 1375 es al que hizo referencia antes, y otro teléfono es el n 3597, figura que 12.56 llamó a Pablo Díaz, y la testigo dijo que ese teléfono lo tenía ella, pero que no recordó haber hablado con Pablo Díaz en ese horario. Señaló que en relación al llamado de las 16:55 horas, ya existió una comunicación de Díaz con ella. En referencia a ese llamado telefónico, la testigo recordó que estaba en la Unión Ferroviaria, y le preguntó cómo andaban las cosas donde estaba, y le contestó que en Plaza Constitución, explicándole que los medios aseveraban que había habido un muerto por los hechos de Barracas. En ese momento, la testigo dijo que a su entender no lo sabía, y que se quedó mudo. En esas circunstancias, se le volvió a exhibir el acta que ya reconoció con el propósito que aclarara dónde figura ahí algo referido al ingreso a planta permanente de tercerizados. Explicó la testigo que es un acta de arreglo salarial, que antes no la había leído. Declaró que no conocía a Maximiliano Pedraza, conocía a Stafforini como contador, pero no a Silvia Coria. Agregó que conocía a Héctor Messineo, como gerente de relaciones laborales de Ugofe Roca, si bien no sabe si se desempeñó en la Unión Ferroviaria. Sostuvo que tenía trato con el nombrado por su labor en la Unión Ferroviaria, para intentar resolver los reclamos, si bien a Messineo lo veía por sanciones a empleados, para solucionarle el problema al compañero. Dijo que Messineo se desempeñaba en la línea Roca desde Io de julio de 2007. Sostuvo que Juan Carlos Fernández la buscó entre las 9 y 9.30hs., para que le tuviera los teléfonos, y se los devolvía en los recesos, es decir en el café o el almuerzo. Aclaró que lo tenía de a ratos, y resaltó que los teléfonos se los dio Fernández, para que no le sonaran cuando estaba en el escenario. Dijo que cuando iba a tomar un café se lo devolvía, si bien el café era para todos aunque no se tomaba en el escenario. Declaró que Sergio Rojas hizo el cierre del congreso, y es lo único que recordó de él esa tarde. Dijo que sostuvo que Fernández estuvo en el escenario entre las 9 y el break a las 10.30 u 11. Conoció a Susana Planas de nombre, y sabe que se desempeñaba en la cooperativa, no sabe si tiene relación con Pedraza. Declaró que recibió un montón de llamados telefónicos ese día, y por eso sus teléfonos se los entregó a Patricia y habló con Fernández. Estimó que llegó a estar en poder de tres aparatos, y no sabía si atendía su aparato o el de otra persona. Declaró que no recordó una nota del año 2006, sobre las gestiones de ingreso de tercerizados a la Ugofe. Al leérsele un tramo de su declaración en sede instructora, de fs. 6026, expresó que en cuanto a que Sergio Rojas le habría informado de la muerte de una persona el día del hecho, explicó que no se acordaba lo que declaró entonces. Era un congreso que iba a durar más y se suspendió por el anuncio de los sucesos de Barracas. Rojas lo anuncia en el congreso. Se lo dice a los que estaban participando del congreso. Leído que le fuera otro tramo de fs. 6026, Benemérito aclaró que en un caso se refiere a su teléfono y en otro al teléfono de Fernández. González la llamó a su teléfono.

La declaración de Gustavo Martín Zeni Jaunsarás, manifestó que ha tenido una relación laboral con la Unión Ferroviaria. Trabajaba en octubre de 2010 en Ugofe S.A., era gerente de contratos privados. La Ugofe se compone de tres empresas y en julio de 2007 se le quitó la concesión al concesionario anterior. Fue entonces, cuando él, en la Ugofe, se hizo cargo de la gerencia de contratos privados. Realizaba la contratación de obras o servicios con empresas privadas. Contrataba servicios privados en diversos rubros. Se invitaba privadamente a compañías que tenían idoneidad para el servicio y cada una fijaba el jornal diario, por operario. El ferrocarril es tan grande que a quien pudiera ofrecer el jornal más barato, la empresa no tenía interés en darle todo, las empresas concursaban, y se le pedía a todas las empresas que igualen el menor valor, así todas podían intervenir. Se le brindaba a cada trabajador las herramientas. Eso era parte integrante del precio. Desconoce cuál es la utilidad de cada una de las empresas. El pliego establecía un valor por jornal y cada empresa determinaba sus costos. El valor de jornal era el que efectivamente ofrecía, pero incluía todo eso. Una de las empresas era Unión del Mercosur, si bien al momento de ofertar era la mejor, luego se les pedía a las demás que iguale, y luego se repartían las funciones. Los valores de lo que ofrecían las empresas eran muy similares. El era gerente del área, no trataba directamente con las empresas. Con Unión del Mercosur recuerda a una persona de apellido Castellano o Castellanos. No sabe cómo estaba conformada Unión del Mercosur. Ugofe no tiene dineros propios, sino que el estado nacional le provee fondos mensuales. Ugofe contrataba a diversas firmas, y estas les pagaban a sus empleados. El rubro por el cual las empresas prestaban servicios era por Uocra que tiene una escala salarial diferente a Unión Ferroviaria. No sabe si a iguales tareas había diferencias salariales. Estima que las tareas entre unas y otras no eran las mismas, esto lo dice por concepto. Las tareas seguramente no eran las mismas, las cuadrillas que se contrataban, eran para tareas emergenciales y los de planta permanente eran para mantenimiento. Dentro de sus funciones, estaba la de contratar servicios, contrató teléfonos, todos esos estaban a nombre de Ugofe, pero él era el contacto, tenían alrededor de 500 ó 600 teléfonos. Los tercerizados no pasaban a planta permanente. Por sus áreas habrán pasado 2.300 o 2.500 personas como tercerizados y 4.500 de planta permanente. No conoce a Graciela Coria. No sabe si el 19 y el 20 de octubre de 2010 se liberó personal para una manifestación, no es su área. No sabe si tienen posibilidad de liberarse de su trabajo por algún pedido gremial. La empresa recibe un monto global para todas las erogaciones. Línea Roca tenía un monto mensual que servía para luz, combustible y todo lo demás. No había un monto mensual fijo y variaba de acuerdo a los jornales. En su momento el desmalezado era una actividad permanente de los tercerizados. Se enteró de la marcha de los tercerizados por una comunicación interna. La decisión de la gerencia general era no tener una sola empresa tomando el servicio, sino varias. Se contrataban a todas las empresas consideradas idóneas para prestar el servicio. La decisión la tomaba el testigo por conocer empresas idóneas para cada rubro. Ninguna de las empresas que se presentaba "quedaba afuera", pero esto no lo sabían las empresas, desconoce si la Unión Ferroviaria tenía algún beneficio. No conoce que hubiera quejas de la Unión Ferroviaria por los servicios que prestaban las tercerizadas. En Ugofe se empezó a contratar personal tercerizado en 2007, antes el testigo no estaba en la empresa. Se ocupaban Gerso, Aumont, Cooperativa del Mercosur, Confer, Seos, eran como 10 o 12. El firmaba los contratos por Ugofe, por Cooperativa firmaba Castellanos. No sabe si Castellanos tenía vínculo con la Unión Ferroviaria. Hay un monto fijo mensual que el Estado le concede a Ugofe, que se va actualizando, en un momento fue de 66 millones. Las empresas no sabían previamente que iban a tener la posibilidad de igualar, esto se aplicaba en cuestiones con tercerizadas, donde no se quería dejar todo en manos de una sola empresa. No sabe si esas empresas se conocían entre sí. No participó en el Congreso de Latin Rieles, entiende que personal de Ugofe asistió. Para cada rubro buscaba empresas de primera línea. Es su trabajo determinar cuál es idónea y cuál no. El de limpieza, era un caso especial, por eso usaron la experiencia del Ferrocarril San Martín para contratar ese servicio. En este caso las empresas fueron Ecocred y Aumont. En otras tercerizadas, como las empresas de vías se determinaba cuál era su experiencia. No sabe si alguna de esas empresas tenían accionistas comunes, no lo recuerda. El testigo, en septiembre de este año, se fue de Ugofe, hizo un acuerdo de desvinculación. Se le exhibió nota de Ugofe 632/10, reservada a fs. 7229 del legajo de tercerizados de Ugofe; el listado anexo de ese documento, un resumen de adjudicación, no está su firma, se lee "P/" está su sello pero firma la persona autorizada por él. Expresó el testigo que ese material se refiere a la misma contratación en diferentes períodos, julio, agosto, noviembre, diciembre. El monto total es de algo más de 7 millones de pesos. No significa que se haya abonado. La suma acordada se correspondía con el valor de mercado. Conoce el valor de plaza porque trabajaba en el ámbito ferroviario, era lo usual en todo el ferrocarril.

El testimonio de Lucía Paula Alazraki, quien declaró que conocía a Mariano Ferreyra pues eran compañeros de militancia y eran amigos. No obstante será sincera en sus dichos. Militaba en el PO de Lanús. El día de los hechos estuvo presente en el lugar. Se juntaron en Lanús en un local del PO y de ahí fueron hacia el local del PO de Avellaneda. Iban a cortar las vías en reclamo porque los tercerizados fuesen incorporados al ferrocarril. Les recomendaron no ir en tren, fueron en colectivo, allí se juntaron con compañeros de otras agrupaciones. Sabían que había una patota arriba de las vías, y por eso no marcharon paralelamente a las vías. Había policías en la estación Avellaneda. Decidieron marchar y, si había posibilidad, subir a cortar las vías. Calcula que su grupo era de 80 personas. Sabían que en la estación de Avellaneda había un grupo de gente de la Unión Ferroviaria. Hubo un grupo de policías que pasó al costado de ellos, no sabe si eran de la provincia o de la federal, estaban aún en la provincia. Había un grupo arriba de las vías que los insultaba. Llegaron al Puente Bosch y la patota, que sería de 130 personas, quedó atrás. No sabe cuántos eran los de este grupo. Había una abertura en una reja y un grupo de compañeros quiso subir a las vías y fueron agredidos con piedras. Empezaron a retroceder, se instalaron en una cortada, vieron que no iban a poder subir a las vías. Observó a dos patrulleros enfrentados por la calle Luján. Cuando iban marchando había policías, cuando fue la agresión se veía a la patota y a los costados policía. Van para el lado de Vélez Sarfield, superan a los patrulleros, y a dos calles hicieron una asamblea en una esquina en la que había un puesto de choripán, habrán estado ahí cuarenta minutos, lo que les dio tiempo para comer. Hicieron una asamblea del PO, después otra con otros grupos y resolvieron no cortar las vías y desconcentrarse porque no estaban dadas las condiciones, atento a que tenían varios compañeros heridos. Llegó la cámara de televisión, después se dio cuenta viéndolo en que eran de C5N. Empieza a caminar la columna, atrás de está el cordón de seguridad. Iban para Vélez Sarsfield, notó que había muchos ruidos y sus compañeros le hacían señas para que se fuera, le decían "agarrá a las chicas y ándate". Escuchó ruidos, no sabía que eran disparos. Ve que Elsa Rodríguez cae, por lo que pensó que se había desmayado. Estaba parada en la mitad de la calle. Un compañero le dijo que subiera a la vereda. Empezó a juntar compañeras para irse pero no se iban. No distinguía qué había pasado con Elsa. Entró una ambulancia, levantaron a Elsa, a Nelson y luego a Mariano. Lo vio a Mariano tirado en el piso, la ambulancia tenía las puertas cerradas. No las abría, en un momento los compañeros abrieron las puertas y lo subieron a la ambulancia. Luego un compañero del Polo Obrero le dijo que se fuera, porque volvía la patota, empezaron a levantar el bombo y las banderas. Con sus compañeras se fueron hacia Vélez Sarsfield, ahí no tenía ni idea de qué hacer. Los compañeros se quedaron sobre Luján. Después se fueron a Callao y Corrientes. No sabe si los ruidos que escuchó eran disparos, había mucho ruido Oyó entre 5 y 10 disparos, como máximo. Sabe que Mariano tuvo un balazo en el estómago, la última vez que lo vio antes del disparo, fue cuando armaron la columna, estaba en el cordón de seguridad. Los compañeros le hacían señas para que se fuera. En el cordón se colocan de frente uno al lado del otro. No recuerda si estaban agarrados o no. Estaba a una cuadra o dos de donde estaba el cordón, no llegó a ver que pasó con los patrulleros. La testigo indica que en el momento que llegó la ambulancia trató de llevar el bombo o un redoblante y las banderas. El bombo o redoblante eran del local de Lanús. En la asamblea, una vez que pasaron el puente Bosch vio un bolso con palos.

La declaración de José Hermógenes Tejeda, quien conoce a José Pedraza pues lo entrevistó hace algunos años después de ser cesanteado en el ferrocarril. No obstante será sincero en sus dichos, pues no tiene interés personal en el juicio. El 20 de octubre de 2010 estuvo en la Estación Avellaneda, trabaja en la construcción en la actualidad y en ese entonces también. Milita en Convergencia Socialista y pertenece a la organización gremial Sitraic. Estuvo en ese día en la estación Avellaneda. Llegó a las 9 de la mañana a Avellaneda y fue a una estación de servicio RHASA, iban a realizar un reclamo por el pase a planta permanente de los tercerizados. Sitraic viene de ser parte de la Uocra, la mayoría de esos compañeros tercerizados pertenecían al gremio de la construcción y tenían actividad en ese sindicato. El fue el primero en llegar a la estación de servicio Rasha, a las 9:30 llegaron los de Convergencia Socialista y del SITRAIC, luego llegaron los del PO y MTR, la idea era reclamar por el pase a planta permanente y la igualdad de salarios con los trabajadores que se desempeñaban en el Ferrocarril Roca. Cuando llegaron vieron que había gente de la patota sindical y resolvieron reunirse para ver qué hacían. Se juntaron en un local del PO unas 250 personas y resolvieron no ir a cortar las vías pues había unos 150 individuos de la patota sindical en las vías, estos iban a impedir que pudieran realizar el reclamo. Entonces deciden marchar a Constitución en forma ordenada. Giraron por la calle García, luego por Bosch y fueron hacia Capital, por el puente Bosch. Ellos, los del SITRAIC, iban casi al final de la columna con los compañeros del MTR y Convergencia. Vieron personal policial, con esos escudos plásticos que tienen algunas veces. Habla mucha policía supuestamente custodiándolos a ellos. Cuando llegan al puente Bosch, hay una especie de destacamento policial, comenzó un enfrentamiento grande. Hubo todo un desbande y la policía les cortó la columna, él discutió con un policía uniformado con gorra, cree que eran de PFA, pues estaban del lado de Capital. Si bien había desbande, "se atajaban" con la bandera del SITRAIC. Usaron gomeras como autodefensa. Se metieron por la villa y fueron caminando por Santa Elena y luego hacia Luján. La columna queda cortada, la parte de adelante va para Luján. Vio dos compañeros de su columna que intentaron subir y como recibieron muchas pedradas retrocedieron. Luego se juntaron en una parrilla para deliberar, habrán estado 40 minutos o una hora. Decidieron no ir hacia Constitución porque podía haber un choque y la correlación de fuerzas no daba para un enfrentamiento con esta gente que estaba todavía arriba de las vías. En su columna había mujeres, incluso señoras grandes. Empezaron a marchar hacia Vélez Sarsfield, para donde está la empresa Chevallier, había varios coches estacionados. Ahí vieron que se les venía "la patota con todo". Era como un malón, se mandaron todos corriendo. Por lo menos 60 o 70 se "mandaron corriendo con todo hacia ellos, con la intención de reventarlos". Si no se paraban cree que los mataban. El coche que estaba sobre el Puente Bosch no lo vio más, pero sobre Luján habia 2 coches de la policía y una tanqueta que después no volvió a ver. Cuando los alcanza la patota no vio ningún auto policial. Escuchó un par de disparos, les tiraban palos, tiros. Cuando se pararon sobre Perdriel, se enfrentaron, comenzaron las pedradas, incluso hubo lucha cuerpo a cuerpo. El estaba con la bandera doblada, tenía una gomera que se le había roto y se ubicó atrás de un Taunus Rojo. Un señor de Chevallier le gritaba que se cuidara. Estaba a unos 10 metros de él. Escuchó desde el principio unos cuatro o cinco disparos. Vio cruzándose a tres personas con la mano tirando en línea horizontal de un lado hacia otro. Vio a tres personas empuñando armas de puño. Alcanzó a observar sus movimientos, las vio cruzarse tirando, uno tenía un pullover natural. Cuando levanta la mano y tira, le queda grabado ese movimiento. Un tirador se movió de vereda a vereda. Estaría a 25 o 30 metros de esas personas. Vio a un chico que se tomaba el estómago y se caía, pensó que estaba drogado, cuando cae se da cuenta que algo le pasó. Le toma las manos entre los dos brazos y ve que se orinó, pensó que tenía epilepsia. Le levanta la remera y ve que tiene un punto de sangre debajo de la tetilla derecha. Empiezan a gritar dos señoras gordas, una rubia y otra morocha. La rubia le dijo que era un militante del PO. Lo acostó al compañero para atrás. Llamó al 911, le dio sus datos personales completos, les dijo donde se encontraba y solicitó ayuda. A los otros dos que tiraban los recuerda con ropa oscura, de unos 80 o 90 kilos, "no eran pibes flaquitos como Mariano". El de Chevallier también estaba hablando por teléfono. A mitad de cuadra desde Perdriel y hacia Vélez Sarsfield, ve una ambulancia, que levantó una persona y se dio cuenta de que había un herido. Le hizo señas a la ambulancia, ésta no venía, luego vino, cuando llega la ambulancia una chica abre la puerta, ahí lo subieron a Mariano, había otras persona allí. Se juntaron para ver qué iban a hacer porque tenían un herido, hacen dos cuadras y les avisaron que Mariano había muerto. Pararon dos colectivos de la línea 37 a los que les pidieron que los llevaran hacia Corrientes y Callao. Varias asambleas se hicieron en Boedo 120, en el SITRAIC. Las tercerizadas están bajo convenio de la construcción del gremio de Gerardo Martínez y trabajaban más y cobraban menos que los otros ferroviarios. Lo que es trabajo de vías se lo daban a los tercerizados. El deponente refiere que los del SITRAIC llevan siempre gomeras. Para tirar con la gomera utilizan los que encuentran en las obras en construcción, por ejemplo, canto rodado. Sobre Perdriel hay bastante piedra para tirar con la gomera.

La testifical de Maria Elena Cerisola, quien manifestó que trabaja en la Unión Ferroviaria desde 1977, no obstante lo cual será sincera en su declaración, pues no tiene interés personal en el juicio. Es empleada en relación de dependencia. Para el año 2010 trabajaba como jefa de la oficina de contaduría y registraciones contables. Está en Independencia 2880, 3o piso, actualmente sigue trabajando allí. El contador general era Angel Luis Stafforini, también se desempeñaba el contador Lombardi, como auditor externo. El secretario general era José Pedraza, el de Administración Juan Carlos Fernández, de Finanzas Armando Matarazzo, Gerente General Daniel Falsoy. La Unión Ferroviaria, desde hace muchísimos años, tiene una cuenta corriente en el Banco Galicia sucursal San Cristóbal. El grueso de los movimientos financieros era por la cuenta del Banco Galicia. También hay una cuenta corriente en Banco Nación de la calle San Juan, que se utiliza para hacer giros hacia la colonia de verano de Alta Gracia. Con Banco Nación se llevaba el dinero, o se hacían depósitos en la cuenta corriente, para poder enviar los giros a Córdoba. Los firmantes autorizados son Matarazzo, Pedraza y Fernández. Los cheques deben llevar dos firmas. La Unión Ferroviaria no otorga préstamos sino la mutual, que funciona el mismo edificio pero son personas jurídicas diferentes. No conoce las tareas de la mutual de la Unión Ferroviaria. La deponente indica que tiene un préstamo vigente, pero no recuerda la tasa. La Unión Ferroviaria tiene cuenta en dólares. Ese gremio adquirió propiedades en los últimos años. Cree que la última fue en la calle Estados Unidos en la misma manzana en la que está la Unión Ferroviaria. La Unión Ferroviaria paga alquiler por un predio de poco monto en donde funciona supuestamente alguna seccional, no recuerda el domicilio por eso dice supuestamente. En su oficina se contabilizan ingresos de cuotas provenientes de la cooperativa Unión del Mercosur.

La declaración de Roberto Pedro Menón, quien se desempeña en la empresa Belgrano Cargas y de los imputados solo conoce a Pedraza, pues se lo presentaron cuando ingresó a trabajar en la atención de un grupo de empresas. Para eso fueron a un acto proselitista del sindicato. Para octubre del año 2010 trabajaba en San José 583, 3o piso, en la empresa Belgrano Cargas. Es contador público y se dedicaba a tareas contables e impositivas en relación con un grupo de empresas. Entre ellas, Cooperativa de Trabajo Ferroservicios, Talleres Mecánica Belgrano Cooperativa Limitada, Cooperativa Ferroviaria Unión, Consultora S.A., una UTE Cooperativa Belgrano Ltda., Windservice SA. Hay sociedades anónimas entre esas empresas y hay cooperativas. De las que son cooperativas, a través del tiempo, fue cambiando la composición del consejo de administración. Entre 2009 y 2010 en la cooperativa Ferroservicios estaba a cargo Juan Carlos Cabrol y no recuerda quién era el síndico. Todas esas empresas son residuales, todas han dejado de desarrollar actividad. En 2010 no funcionaban en el sentido de que no desarrollaban actividad para lo que fueron creadas. Eran empresas que no habían sido dadas de baja, pues no se había cumplido el proceso que habilita a una empresa a que sea dada de baja. Las razones son parte de una decisión que no le pertenece al testigo. No está dentro de su área de poder de decisión. No indagó por las razones, por las que no se las daba de baja. En una primera etapa el testigo actuó como profesional autónomo. Allá por diciembre de 2002, pasó a revistar bajo relación de dependencia en el Belgrano Cargas, quedando en comisión para los asuntos de las empresas mencionadas, no tenía otra función en el Belgrano Cargas. Realizaba balances, consignación de cuentas gestiones ante el INAES y la AFIP, preparación de las constancias correspondientes para los que se tenían que jubilar y les otorgaban las acreditaciones para realizar los trámites, eso era lo que hacía a su actividad. La Cooperativa Unión Ltda. no tiene ninguna vinculación con Unión del Mercosur. Sabía de la existencia de esta última, cuando le llegó la versión de que se estaba creando otra cooperativa, lo supo por versiones, no recuerda quién se lo dijo, luego constata la existencia de esa. El tercer piso tiene dos sectores en que el deponente desarrollaba sus tareas, en el sector de al lado funcionaba la Unión del Mercosur. De donde está la pared de vidrio de la sala, de un lado estaba el testigo y del otro estaba la gente de Unión del Mercosur. El testigo trabajaba con una persona. En Unión del Mercosur había 3 personas que estaban afectadas a tareas administrativas, uno era Mauricio Zorrón. Con esta cooperativa, salvo saber que existía y que desarrollaba actividades, no conoce ningún detalle, tampoco quienes integraban el consejo de administración y tampoco tiene muy presente quienes trabajaban, porque después se fueron. Conoce a Silvia Coria, la tiene como cumpliendo funciones de administración en el 9o piso, en una oficina en la que funcionaba una dependencia de Unión del Mercosur. La dependencia estaba en el 9o y en el 6o piso, y es esa parte del tercer piso que mencionó antes. Asume que Silvia Coria estaba al frente de las tareas que desarrollaba la cooperativa, no sabe si tiene algún título universitario. Conocía a Graciela Coria, quien es la hermana de Silvia. Cuando eran chicos se conocían del barrio. Después pasaron muchos años y cuando empezó en ese trabajo se reencontró con estas mujeres. Estuvo en otros pisos además del 3o en la calle San José. A Graciela Coria la habrá visto en un par de oportunidades en ese edificio. Le fue presentado José Pedraza cuando hubo un acto proselitista en 1998, después lo vio a Pedraza y a Graciela Coria cuando fue invitado a su casamiento. Conoce a Maximiliano Pedraza, pues trabaja en el edificio San José. Es empleado administrativo, pero no está vinculado con la empresa en la que trabaja el testigo, sino con Unión del Mercosur. En un momento, Maximiliano Pedraza trabajaba en el 9 piso y estima que para el año 2010 lo hacía en el 6. Conoce a Stafforini, pues era asesor de todas las empresas que mencionó, exceptuando Unión del Mercosur. Tenía un contacto en el que periódicamente se veían. Cuando las empresas estaban en funcionamiento lo veía 5 o 6 veces al año y luego menos. Era asesor o referente de esas empresas. Asesor en relación con miembros del consejo de administración, el testigo está por debajo de ese nivel. Tenían diálogos relativos a temas puntuales que se pueden dar en cualquier empresa. Entró en el año 1996 o 1997. Ingresó por intermedio de la doctora Graciela Coria. Los socios de las cooperativas cumplían esas tareas. La modalidad era a través de un contrato de prestación de servicios de una cooperativa al Ferrocarril Belgrano, esto lo desarrollaban los socios de la cooperativa. En el año 2002 los socios de las cooperativas pasaron a revistar en relación de dependencia con el Belgrano Cargas S.A.. Al 2010 los socios ya eran empleados, excepto el consejo de administración, estos seguían siendo asociados de las cooperativas. No sabe si ellos también pasaron al Belgrano Cargas. En Ferroservicios no recuerda si siempre estuvo Cabrol. Es posible que haya habido diferentes presidentes, pero no lo recuerda. Estima que no fue siempre Cabrol el presidente. De Cooperativas Talleres Belgrano, el titular fue Pedraza, también de otra de esas empresas. Windservice fue una SA que se creó con un propósito que no prosperó. El objeto era prestar servicios de cadetería, de consultoría. Dos de esas empresas prestaban el servicio de reparación y mantenimiento de vías, Ferroviaria Unión y Ferroservicio, y Talleres Belgrano se relacionaba con el mantenimiento de locomotoras y material rodante en general. Entre Belgrano Cargas y estas cooperativas, la relación estaba dada por contratos de prestación de esos servicios al Ferrocarril Belgrano. El Dr. Stafforini le informó que él pasaba a revistar en el Belgrano Cargas. La Dra. Planas trabajaba en el área jurídica. Después no la vio más, pero sabe que trabaja en Retiro, supone que desempeñándose en el Belgrano Cargas. Sobre Cabrol dice que no está en condiciones de decir si trabajaba en otro lugar, sabe que falleció hace más o menos un mes. El Belgrano Cargas estaba en manos de la Unión Ferroviaria. Sabe que Graciela Coria era directora del Belgrano Cargas. Indióa que Mauricio Zorrón es un empleado, hijo de Silvia Coria. Sabe que las cooperativas tenían deudas impositivas. No sabe qué empresas componen el Belgrano Cargas. Fue en 2001 o 2002 cuando se produjo el traspaso de los asociados, como empleados del Belgrano Cargas. En 2008 o 2009 ya no funcionaban. Desconoce por qué fue designado Pedraza como presidente de las cooperativas. Sobre Graciela Coria y el edificio de San José, aclara que no era ese su lugar de trabajo. El par de veces que fue, se debió a visitas sociales. Estima que a través de los años habrá ido 2 o 4 veces. Conoce el apellido Coria pero no conoce a Claudio, tampoco a Eduardo Pedraza. Maximiliano Pedraza es el sobrino de José Pedraza.

La declaración de Eduardo José Pereyra, quien manifestó que por la empresa en la que trabajaba, conocía a Pedraza, Díaz y Fernández, esto no le impide decir la verdad, pues no tiene interés personal en el juicio. Recordó haber declarado en el marco de la causa en marzo de 2011 y tiene interés en ratificar esos dichos. Expresó que formaba parte del comité gerencial de la Ugofe Roca. Ahora es gerente de suministros de la Uoms, que tiene el gerenciamiento de las líneas Mitre Sarmiento. Tiene relación con Roberto Cots y Ricardo Forli, porque estaban en el comité. En julio de 2007 se formó Ugofe Roca. El testigo era gerente general. La contratación de personal la maneja el gerente de Recursos Humanos que depende de él. Sobre el personal fuera de convenio, aclaró quedó personal que venía del grupo metropolitano, gente que quedó incorporada, los tres gerenciadores incorporaron de su plantilla una serie de personas. El personal de convenio pasó de ser del Metropolitano a depender de Belgrano S.A. que abonaba los salarios. Habitualmente se llevaba un pedido a la subsecretaría de transporte por cierta cantidad de gente y el detalle de la calidad de ese personal. Se iba a una bolsa de trabajo del gremio. En el caso de personal técnico se hacía una entrevista de tipo técnico. Las empresas que proveían personal se las buscaba en el mercado, es muy especial esta búsqueda, no hay muchos capacitados. Buscaban a través de proveedores. Se llamaba a concurso a través de un pliego técnico. Sobre los precios de los jornales no recuerda si había diferencias. Era un tema de gestión que él no lo puede responder con exactitud. Una cooperativa era la Cooperativa del Mercosur, cree que es la misma que Unión del Mercosur. No tiene ningún tipo de pruebas si estas cooperativas, desde el punto de vista accionario, dependían de la Unión Ferroviaria, no conoce cómo está integrada, pero sí que estaba relacionada con la Unión Ferroviaria por la gente que allí trabajaba. Sabe de manifestaciones de tercerizados para ingresar a planta permanente, en las áreas de limpieza y seguridad, fundamentalmente. Cree que venía por una vía independiente de la Unión ferroviaria. Conoce a Benemérito como delegada de la comisión de reclamos, a Carabajal no la conoce. La relación con los gremios, ya sea Señaleros, Unión Ferroviaria o la Fraternidad, la manejaba la gerencia de recursos humanos. Si había algún pedido puntual de esos gremios, en su área los atendían. Eran temas salariales o de categoría que quedaban trabados, eso lo hablaba con Fernández o con Díaz. Lo conoce a Pedraza por haberlo visto en reuniones sociales, no gremiales. Los acuerdos de paritarias los firmaba Fernández y cree que Messineo. La Ugofe recibía un monto mensual con distintas categorías, combustibles, seguros, mantenimiento, jornales de mano de obra, obras de infraestructura. El día 30 de cada mes se practicaba una contabilidad que se le entregaba al coordinador de la subsecretaría de transporte, para su aprobación. Cree que la utilidad acordada era del 6 por ciento. En el 2005 se forma Ugofe para dirigenciar el Ferrocarril San Martín, en el 2007 se les agrega el Roca y el Belgrano Sur. El 20 de octubre de 2010 estuvo en el congreso de Latin Rieles. Se hizo en el salón de actos de la Unión Ferroviaria, que había sido inaugurado por la presidencia. Ellos tenían que exponer, arribó al lugar alrededor de las 9 horas. En el acto de apertura estuvieron presente Schiavi, Rojas y Pedraza, a Fernández lo vió en el coffe break, no recuerda haber visto a Benemérito. Tenían rumores del día anterior de un probable corte de vía. Por eso mandaron nota a la subsecretaría de transporte informándole de un probable corte de vía. Explicaban las medidas que iban a tomar, como formar un comité de emergencia, avisar a las áreas de control de trenes, y a la justicia de Quilmes. Aspiraban a que los trenes descendentes se quedaran en las estaciones hasta que se les diera vía libre. El subcomisario Vitali era el encargado de avisarle a la Policía Federal, quien se comprometió a aportar 50 efectivos ante un eventual corte de vía. Recuerda que días anteriores, hubieron algunos cortes. Existía la posibilidad de que grupos de protesta pudieran cortar las vías. Estaba en congreso, en segundo término hablaron ellos. No lo vio después del coffe break a Pedraza ni a Schiavi, a Fernández lo saludó en el coffe break. Terminaron de exponer ellos y se fue al Roca, cuando estaba llegando le avisaron por mensaje de texto, que es lo habitual, de un corte por Avellaneda, estima que a las 12 o 12.30. Se puso en funcionamiento el comité de crisis. Mientras estuvo en la conferencia, Fernández no expuso sobre ningún tema. Las adjudicaciones las firmaba una cadena de mandos en la que participaba el testigo. Ellos tomaron un ferrocarril desvastado, tanto en lo humano, como en lo material, "no quedaba ni un tornillo". El primer planteo que se hizo la Ugofe fue reforzar la seguridad, esto llevó a contratar una serie de obras y a tomar personal tercerizado, estima que habrá sido en el año 2008. Recuerda que hubo reclamos de tercerizados de personal de limpieza y seguridad. Había además personal tercerizado para el mantenimiento de las vías. Se tomaba personal tercerizado también para desmalezado. Las medidas de seguridad para ese día las tomaron en el comité gerencial, decidieron crear un comité de emergencia y se toman las primeras medidas preventivas. En el comité de emergencia estaban Chaparro y Montenegro, además del testigo. El objeto era que el pasajero no quedara varado en medio de la vía. En medio del viaje de Independencia al Roca recibió el mensaje de texto que le daba noticia del corte de vía. La información más precisa la sacaban de la televisión porque ahí estaba C5N, más adelante se enteraron del asesinato. Había personal de su empresa en Avellaneda y en la estación Yrigoyen. Puede ser que haya habido algún jefe, pero no sabe los nombres. No sabe cuánto estuvo interrumpido el transporte. Después de la muerte, del tema de la hora a la que había arrancado el tren pasó a un segundo plano. El principal accinsta del grupo es la línea Roca. El testigo se fue del Roca hace un año. El principal accionista de Metrovías es el Ingeniero Roggio. Puede ser que haya prestado servicios de personal tercerizado esta firma. No se hizo un sumario interno por lo de Mariano Ferreyra, tampoco recuerda que él lo haya ordenado, el suceso no ocurrió en su área operativa. Cree que inmediatamente se le dio intervención a la Policía Federal Argentina. No recuerda si se presentó la denuncia por el corte de vías en Quilmes. Supo por el conductor del tren que había habido un corte de vía. No le dijo ese conductor quién había cortado la vía. Se contrataba personal previa autorización de la secretaría de Transporte, cree que eso está en los convenios colectivos de trabajo. Se los tomaba de una bolsa de trabajo. Ante el reclamo de los tercerizados el problema era un tema de los pagos que iba a hacer el Belgrano S.A. No era un pago que les generara una salida extra de dinero. Los reclamos los transmitían a la subsecretaría de Transporte Ferroviario. El 6% era para los accionistas, es el 6% del monto que se les entregaba mensualmente. Se contrataban tercerizados porque el ferrocarril estaba devastado. Tenía muchísimo riesgo operativo, de acuerdo al personal técnico, en cualquier momento podía haber un accidente gravísimo. Se trató de mejorar desde el punto de vista seguridad. El desmalezado sirve para que el maquinista vea el costado de la vía, es importantísimo. Su empresa se encontró con un pasto de dos metros de alto. Limpieza es de todo, de los talleres, de los coches, de los halls, etc. La idea era que ante un corte hecho por una protesta, la gente se pueda bajar del tren y no tenga que caminar por las vías. Muchas veces hubo cortes, en Ingeniero Ardigó cada vez que se cortaba la luz, cortaban la vía, como cortan una ruta, es lo mismo. Pueden haber sido los cortes, diez veces por año. No recuerda episodios de violencia anteriores, con posterioridad sí, en Constitución le pasó una botella volando sobre su cabeza. Antes de navidad, casi queman Constitución, tiraron bombas molotov, hubo personal policial con alguna lastimadura, no sabe quienes hicieron esto, no eran usuarios. Calcula que el monto era de 44 millones en un momento y luego de 66 millones, los ascensos son por la inflación. Cuando empiezan los reclamos, se informa a la secretaría de transporte, esta no autoriza el ingreso masivo de gente. Con posterioridad al 20 de octubre ingresó a planta permanente ese personal tercerizado. Cuando la empresa quería incorporar gente para área de material rodante la subsecretaría de transporte no autorizaba. Se le exhibió una nota de fs. 6653 que es una nota de fecha 19/10/2010 y de dentro de la caja denominada resumen de adjudicaciones pide los contratos n 10001578 y n 10001522. En el mismo sentido se le exhibieron dos recibos, a) 02922754 y b) 02922753. Respecto del documento de fs. 6653 el testigo dice que es la nota que le envió a la subsecretaría de transporte para que se tomaran medidas preventivas por un eventual corte de vía, la suscriben los directivos Ces y Forli. Se le exhibieron, asimismo, los contratos 1578 y 1522. Las tres firmas finales son del comité gerencial Forli, Kotz y el testigo. Se refieren a contrataciones de cuadrillas de vías, jornales. Las otras firmas son las del gerente de contrataciones y de los gerentes administrativos. Al observar los recibos 2754 y 2753, el testigo explica que el primero es de 62 millones y tal vez ese sea el recibo que le hace la Ugofe al estado nacional. El otro recibo de 4 millones de pesos invoca una factura, pero no sabe qué es, debe ser un tema de impuestos. Puede que se sume a los 62 millones, y conformen lo que manifestó antes, pero no lo sabe. Ante la exhibición del documento que luce a fs. 633. el testigo reconoció su firma. Las categorías son las que figuran en el ministerio de trabajo, cuando ingresa un personal, lo hace con la séptima categoría. La tarea de desmalezado no estaba dentro del convenio colectivo de trabajo, porque antiguamente el personal trabajaba en vías en el invierno y en el verano cortaba el pasto, con el tiempo esto fue cambiando. No sabe si los tercerizados cobraban menos, supone que sí, por eso seguramente querían entrar. Limpieza estaba dentro del convenio, a mediados de 2001 el testigo se fue de la empresa, para esa época se discutía si al desmalezado le correspondía la cuarta o séptima categoría. Cuando ingresa un personal al ferrocarril, lo hace con la 7a categoría y a los 90 días pasa a la 6a y luego según su tarea va a otra categoría. Se refiere a los que ingresan a planta permanente dependiendo de Unión Ferroviaria. Muchas veces presentaron notas de ingreso de personal, que eran contestadas luego de seis meses. Después del 20/10/2010, ingresó gente a planta permanente, supone que por los acontecimientos, el asesinato de Mariano Ferreyra y todo lo político que rodeó aquel acontecimiento.

La declaración de José Ernesto Scacchi, manifestó que conoce a Pedraza por ser secretario general de la Unión Ferroviaria, tenía una relación gremial con él, no obstante será sincero en lo que se le pregunte, pues no tiene interés personal en esta causa. Trabajaba en la empresa Ugofe, que tenía relación con la Unión Ferroviaria, era gerente general para el Ferrocarril San Martín y el Belgrano Sur. En la actualidad es gerente general de otra empresa, que no tiene vinculación con Ugofe. Dentro sus funciones en esta firma, Scacchi se ocupaba de la contratación de personal, tanto de planta permanente, como de tercerizados. Antes fue gerente general de Ferrovías. Hubo un período en el que los tercerizados pasaron a planta, en el Belgrano Sur y en el San Martín. En el área de seguridad, limpieza y desmalezado había tercerizados. Las empresas se buscaban a través del conocimiento del mercado. Se hacía un concurso, para luego contratar el mejor precio y el mejor servicio. No recuerda que la Unión Ferroviaria tuviera algo que ver con la contratación de personal. No conoce a la empresa Unión del Mercosur. Cree que en el San Martín y en el Belgrano Sur no hubo cooperativas que proveyeran trabajadores. Tenía relación gremial con Pedraza, pero nunca tuvo trato personal, en general el manejo de recursos humanos era con los delegados y a su vez con el directivo de la Unión Ferroviaria, que no era Pedraza. El no tuvo necesidad de actuar en disputas de algún tema gremial. Como la Ugofe se conformó por la unión de tres empresas, que conformaban el servicio ferroviario, se tomó la misma modalidad que se tomaba en esas empresas. La tercerización no estaba prohibida y era normal esta metodología, no era una disposición de la Secretaría de Transporte. No sabía de reclamos de tercerizados para pasar a planta permanente. El 20 de octubre de 2010 estaba en un seminario organizado por la revista Rieles en la sede de la Unión Ferroviaria. Estaba Pedraza, y sabe por comentarios que estaba Fernández, pero no lo vio personalmente. No conoce a Benemérito, ni a Carbajal. Dentro de su área empresaria, en ese congreso, junto con el sector del Roca, tenía que exponer, sobre la Ugofe en su conjunto. El evento era para las 9 de la mañana, pero empezó entre 15 minutos y media hora más tarde. Abrieron el evento, el director de la revista Rieles, Sergio Rojas, también Pedraza, y el secretario de Transporte, Schiavi. Se levantaron y salieron del recinto. El único receso en el que estuvo fue luego de que el testigo expusiera, porque hubo una falla técnica en la exhibición de un power point. En el break, conversó con gente de la empresa pero no de la Unión Ferroviaria. Alrededor de 12 o 12.30 se retiró de ese evento. Se enteró de lo sucedido a eso de la cinco de la tarde, por la televisión. No tenía ninguna noticia de lo que iba a suceder. El directivo que tenía contacto con los delegados era Matarazzo. Su teléfono laboral a octubre de 2010, era el 4408-2116. En el congreso no se enteró de nada de lo sucedido. Al exhibírsele fs. 6663, Scacchi reconoció el número de teléfono que se encuentra allí consignado. Ese es su teléfono actual, que ya lo era cuando declaró en instrucción. No tuvo contacto telefónico con Pedraza en los días posteriores al hecho. El número referido es un conmutador. No sabe por qué se llamó de ese teléfono a Pedraza. Nunca habló con Pedraza, ni por ese ni por ningún otro teléfono. Ese teléfono no tiene nada que ver con la Unión Ferroviaria, el gremio es la UOM, y está ubicado en Corrientes y 25 de Mayo.

La declaración de Carlos Ricardo Forli, quien se desempeña en el comité gerencial de la línea Roca desde julio de 2007. Estuvo vinculado a Trenes de Buenos Aires, hasta que terminó la concesión. El testigo es ingeniero electromecánico especializado en ferrocarriles. En Ugofe Pereyra, Cots y el propio Forli integraban la gerencia. A octubre de 2010 Ugofe tenía un comité gerencial que él integraba y había otras gerencias operativas. Acuña había sido director hasta unos meses antes. Su función era la ejecución, la planificación y las tareas para asegurar el servicio. La contratación de personal era parte de las funciones de la gerencia de Recursos Humanos. Había un área de contrataciones donde aparecía el recurso de mano de obra de tercerizados. Diferentes empresas que tuvieran relación con el área del ferrocarril y transporte podían hacer concurso de algún servicio en particular. La secretaría de transporte tenía tareas de supervisión, de custodia y de ampliación de la parte presupuestaria. La secretaría de Transporte aprobaba los cupos de gente que podía ingresar a planta permanente. El área de contrataciones hacía un pliego de necesidad sobre el trabajo concreto que existía. Este se hacía llegar a empresas que estuvieran en condiciones de prestar el servicio. Se elegía según el criterio de menor precio que ofrecía la empresa. Esto era manejado por el área de contratos. El producto que ofrecía podía ser la concurrencia de mano de obra. Algunas empresas eran Rotio, Cooperativa del Mercosur. Alguna de las empresas que integraban las tercerizadas, como Erso integraban Ugofe. Se sabía que Cooperativa del Mercosur había sido armada por la Unión Ferroviaria. El reclamo de tercerizados por mejorar su salario era de público conocimiento, también, por pasar a planta permanente. No sabe si había diferencias entre los ingresos de un tercerizado y la gente de planta permanente. El día de los hechos estuvo en la Ugofe de línea Roca y luego fue disertante en la sede de la Unión Ferroviaria. Como tenían que disertar, con el ingeniero Scacchi y el licenciado Pereyra llegaron en horas de la mañana. Estaba Pedraza, Schiavi, el señor de la revista Latin Rieles. Después SOFSE. Luego expusieron ellos. Recuerda que hubo un inconveniente con el sonido, habrá sido a las 10. Relataba a medida que se veían en pantalla determinadas imágenes. Calcula que estuvo ahí hasta las 12. Se arregló el problema de sonido y se repitió la presentación. Vio a Pedraza que disertó, a Fernández lo vio en el break y a algún otro. Sabía desde el día anterior hacia el mediodía que había rumores de un corte de vía en Avellaneda. Dándole crédito a que el problema iba a ocurrir, tomaron medidas, se buscó que pese al corte de vía, los trenes queden posicionados de modo tal, que el pasaje se pudiera evacuar rápidamente. Se le dio aviso a la Policía Federal, para que colaborara, ante los abogados la empresa gestionaron que hicieran una presentación en la justicia de Quilmes. Sabía que se iba a hacer un corte, pero esto no se habló en el break, el tema allí fue el congreso. En forma habitual hablaba con Juan Carlos Fernández. Los temas en los que el gerente de Recursos Humanos necesitaba una convalidación del comité los trataba con Fernández. Las convenciones colectivas las firmaba con el gerente de Recursos Humanos. Calcula que en ese momento el Estado le daba a Ugofe unos 66 millones. Se entera de los hechos que ocurrieron ese dia, cuando lo llamaron por teléfono y le decían que había trenes parados a la altura de Avellaneda. Por eso decidió retirarse del congreso a eso de las 11 ó 12. Le dijeron que había gente de la Unión Ferroviaria cortando la vía. El servicio estuvo cortado unos 20 minutos. Luego de los sucesos del 20 de octubre hubo ingreso a planta permanente de los tercerizados. La utilidad que cobraba Ugofe era del 6 por ciento. Se enteró del corte de vía del día siguiente, por rumores, avisos, no recuerda quién se lo dijo, pero le empezó a dar crédito a ese rumor, cuando lo comenzó a escuchar por varios lados, seguridad, recursos humanos, gente que consultaba cómo proceder en casos de corte de vías, la información no sabe de dónde venía, pero provenía de varios lugares diferentes, por eso le dio crédito. En la empresa hay un comité de emergencia que ante circunstancias como esta, se reúne y toma medidas. La integra el ámbito gerencial, hay un comité de crisis. El referente gremial de la línea Roca era Juan Carlos Fernández. La Ugofe Roca tiene un mecanismo de información permanente las 24 horas, los 365 días del año, servicio de comunicación permanente que lo irradia un áreas de emergencia. Estos servicios se reciben por teléfono, al Nextel el aviso le llega por radio. Cuando se para el servicio se produce un trauma. Queda parado el sistema diesel, y en el sistema eléctrico hay riesgos, por lo cual se requiere que se constituya personal superior en el lugar para ver qué medidas se toman. Estima que habrán concurrido los gerentes del área pero no puede precisar quiénes fueron precisamente. De oídas sabe que reclamaban por el pase a planta permanente, era lo que decían los volantes de los tercerizados. La Cooperativa Unión del Mercosur y otras cooperativas fueron armadas por la Unión Ferroviaria. Es un mecanismo que había ocurrido hacía algunos años. Sabe que se detuvo el servicio por unos minutos a eso de las 12, por un enfrentamiento con piedras, pero no sabe quiénes eran los que querían cortar. La Unión Ferroviaria no tenía injerencia en las empresas contratadas, él no vio que así ocurriera. Había una bolsa de trabajo que se encuentra establecida por convenio. La lista de aspirantes a puestos en el ferrocarril los envía la Unión Ferroviaria y se examina si son idóneos para el cargo, si no sirven, no entran. La Ugofe tuvo un requerimiento para poder mejorar los salarios de los tercerizados y acordó con la Unión Ferroviaria un incremento paulatino desde mediados de 2010. Respecto del pase a planta permanente no se tomaban medidas desde el comité gerencial. No estaba habilitada la Ugofe para tomar al personal de planta permanente, eso lo hacía el Ferrocarril Belgrano. Recordó que Juan Carlos Fernández en su trato es cordial, formal. Hubo otros cortes de vías previamente, recuerda por lo menos uno, entre Avellaneda e Hipólito Yrigoyen. Calcula que es el sitio donde pasan todos los corredores del ferrocarril, para entrar y salir, supone que por eso los cortes se hacen allí. Al exhibírsele fs. 6653 y 6654, el testigo reconoció su firma y aclaró que allí figuraban las medidas preventivas para el corte de vías del 20 octubre. También reconoció su firma en un acta de fs. 6024. El testigo manifestó que no le constaban las diferencias salariales, pero si le constaba la inquietud de la Unión Ferroviaria para que hubiera remuneraciones similares. No le constaban cuáles eran las diferencias entre uno y otro. Pocos meses después se firmó un acta de ese tenor. Los tercerizados no son empleados ferroviarios pues pertenecen a otro gremio. La Ugofe cuando comenzó a operar, lo hizo en una situación de mantenimiento diferido, mantenimiento que durante mucho tiempo no se había hecho.

La testifical de Joaquín Arturo Acuña, quien durante un período fue director de la empresa Ugofe, desde 2004 hasta agosto de 2010. Tenía funciones protocolares e institucionales. Tenía también la función de director en el comité gerencial. Tres socios integraban la Ugofe y había 3 directores, uno por cada una de las empresas, la presidencia era rotativa. El comité gerencial les presentaba informes y ellos los controlaban. Ugofe tenía diferentes situaciones, el personal de convenio, de base es el del Metropolitano, esos pasaron a formar parte del Belgrano S.A.. Una pequeña parte del personal, técnicos e ingenieros, pasaron a formar parte de la Ugofe. Por la situación de emergencia en la que estaban las líneas se contrató a personal para algunos trabajos de vías, también en seguridad y limpieza. El área de contrataciones y suministros, se ocupaba de determinar cuales serían las empresas que realizarían esas tareas. El testigo no estaba en ese detalle, pero sabe que se contrataba una prestación de servicio, no sólo aportaban la mano de obra, sino también herramientas y otros elementos. Ugofe tomó a cargo el San Martín, el Roca y el Belgrano Sur, fue casi sorpresivo por un decreto del poder ejecutivo, le transfieren el gerenciamiento de las últimas dos líneas. En junio de 2007, tomaron estas dos líneas. No estaban habilitados para hacer el ingreso a planta permanente, cree que el pase se pactó con la Secretaría de Transporte, con ellos se pactó el monto necesario, no se trató cómo sería la contratación de personal. Estaban habilitados para subcontratar tareas y no estaban habilitados para contratar gente de planta permanente. Hasta ese momento nunca había ingresado personal en el San Martín, frente a la urgencia se tomó esa decisión. Sabía que había una cooperativa que trabajaba con la línea Roca y era la Unión del Mercosur, no sabe quienes la integraban. Conoció a Pedraza por tantos años de trabajar en Metrovías, empresa que tiene también el Urquiza y por cuestiones de protocolo se encontraban en ciertas reuniones. No era un trato frecuente. A Juan Carlos Fernández lo conoció el día que tomaron el Roca. También lo vio pocas veces. En la última etapa la empresa recibía 66 millones por mes. Ugofe tiene un honorario de funcionamiento del 6 por ciento. El principal accionista es el grupo Roggio, hoy tiene el 8% y la mayoría la tiene ANSES. Cuando tomaron el Roca era necesario aumentar la posibilidad de respuesta de las cuadrillas, tema que les preocupaba, eso llevó a que se contrataran líneas de teléfonos celulares para su personal. Fue una cantidad muy importante, de unos 200 con Nextel y otro contrato con Claro o con MoviStar, la empresa solicitó la firma de un responsable. Después de octubre de 2010 se enteró de que los teléfonos se distribuyeron en cuadrillas de mantenimiento, en brigadas de prevención y control en Ezeiza, no sabe si se los entregaron a los delegados de la Unión Ferroviaria.

Los dichos de Marcelo Alejandro Hernandorena, quien manifestó que trabaja en el Ferrocarril Roca en Remedios de Escalada. Es plomero y trabaja en la estación, en un taller. Conoce a José Sinerís, pues tenían una flota de teléfonos, ese hombre era el titular. El tenía un teléfono de esa flota. No recuerda ese número. El 651*2959 le resulta familiar. Además de él tenía línea Javier Caballero y Aranda. Los conocía del barrio. Con Aranda jugaban a la pelota desde los 5 años, con Caballero tienen amistad de años, se conocen incluso las familias. No tenían relación con el ferrocarril. Trabajaba junto con Alcorcel en los talleres de Escalada, era delegado. Alcorcel tenía uno de los teléfonos, fue el último en entrar a la flota. Cuando él entró al ferrocarril hace dos años y medio fue que le dio este otro teléfono a Alcorcel. Se enteró de lo sucedido a Mariano Ferreyra por los medios, pero estuvo en el lugar. Estuvo en el puente de las vías. Estima que fue cerca del mediodía. Estuvo con mucha gente, a alguna no la conocía. Estaba Gustavo Alcorcel, algunos chicos del taller, como Nahuel. Eran cerca de 100 o 200 personas, de otros lugares también había gente pero él no la conocía. Estaba trabajando, pidió permiso y se fue a hacer un trámite. Lo llamó Gustavo Alcorcel cuando estaba en Temperley, se fue en tren hasta la estación Avellaneda. Llegó sólo, cuando bajó no había nadie. Se fue caminando hasta la estación Yrigoyen. Vio mucha gente en las vías y abajo. Vio policía debajo de las vías y arriba de las vías. Eran de la Policía Federal arriba y abajo. Vio abajo vehículos policiales, patrulleros. No sabe cuántos. Los vio en una calle lindera a las vías. A los patrulleros los vio parados. Los de arriba de las vías era personal ferroviario. Debajo de las vías estaban los tercerizados, los reconoció por la ropa, que dice Herso. Es ropa de trabajo azul con refractarios. Tenían pancartas. Abajo también había 200 y pico de personas. Se encontró con sus compañeros en un puente pasando el Riachuelo. Se quedó un rato ahí y fue a la estación Yrigoyen a comprar unas gaseosas. Fue con un compañero que no sabe quién es. Volvieron y se encontraron con Alcorcel que iba hacia Yrigoyen caminando sólo. Vio bajar a unos jóvenes en la estación Yrigoyen que se fueron con el grupo de los ferroviarios. Estos jovencitos tendrían entre 20 y 30. No los conocía, no estaban con ropa de trabajo. Caminaron a la par de ellos. No sabe si Alcorcel los conocía. Se fueron caminando hasta donde estaban los demás ferroviarios. Ahí se puso a compartir gaseosas con otros jóvenes, que no sabe quiénes eran. Bajó de las vías a la calle, donde había ferroviarios. Muchos se quedaron arriba. La mitad habrá bajado. Había personal policial parado. Conoce a Pablo Díaz y lo vio en el lugar. En un momento lo vio primero arriba de las vías y luego abajo. No conoce a Sánchez, ni a González. El grupo de él salió corriendo para adelante. En dirección opuesta a las vías. También salió corriendo y luego retrocedió. Retrocedió porque no quería seguir. Sabe que llegó hasta un galpón que está pasando la plazoleta. Sus compañeros continuaban hacia adelante, el testigo se volvió dándoles la espalda. No vio si estaba Pablo Díaz. Al retroceder sube a las vías. Hubo compañeros que volvieron con él y otros que habían quedado en las vías. No estaba Pablo Díaz. Escuchó ruido porque pasaban los trenes. Escuchó gritos que no sabe de dónde procedían. Se quedó arriba de las vías y volvió cuando regresaron los otros. Volvió solo, aunque adelante iba caminando otra gente. No volvió a ver a ese otro grupo que no vestía ropa de ferroviario. Tenían ropa común de gimnasia, remeras y shorts. Lo llamaron por teléfono diciéndole que se tenía que presentar porque habían cortado las vías los tercerizados. Tenía que ir para hacer tumulto. No vio que hubieran cortado las vías. El rumor que se corría es que un rato antes los tercerizados habían estado arriba de las vías y que se habían bajado. Hasta que fue a comprar las gaseosas habrá estado unos 40 minutos. Bajó del puente porque había un descontrol. Toda la gente del ferrocarril decía "vamos a bajar, vamos a bajar", para que no volvieran los tercerizados, todo era muy descontrolado, no veía a alguien que dirigiera. Algunos decían "no bajés" y otros decían que sí. En ese momento no estaba con Alcorcel. Estaba en duda entre bajar y no bajar. Hacía tres años que había entrado y no se quería quedar sin trabajo. Nadie le fue a decir que debía hacer tal cosa porque sino se quedaba sin trabajo. Bajaron para que no vuelvan a estar ahí. El deponente no vio que Alcorcel saludara a alguien. Arriba había policía de civil y abajo uniformados, unos cuantos, más o menos diez. Cuando él bajó cree que la policía lo hizo con él. La policía intentó impedir que ellos bajaran. Los patrulleros que estaban parados retrocedieron. Se juntaron esos policías. La policía cortó la calle pero eso no impidió que pasaran. No recuerda la posición de los patrulleros. Ese día no lo volvió a ver a Alcorcel. Fue por su propia voluntad a esa convocatoria, no obtiene beneficios del gremio por ir. Ese día no estaba con ropa de trabajo, estaba vestido de civil. Tenía temor de quedarse sin trabajo, porque por no ir a una manifestación, en su otro trabajo, en una firma metalúrgica, lo echaron. Era lo que él pensaba, que no quería quedarse sin trabajo. No recuerda si había policías cuando volvió a subir a las vías. Ingresó al ferrocarril por un vecino que se llama Jorge y vive a la vuelta de su casa, en Temperley. El le fue a hacer un trabajo de plomería a la casa, por lo que le dio un curriculum a este vecino, cree que lo llevó a Hornos 11. No sabe si los ferroviarios lo echan si uno no va a una manifestación, no supo de nadie que haya sido echado por no ir a una manifestación. El grupo de chicos tenía entre 18 ó 19 años. Para ir a su trámite a Temperley le pidió permiso a su encargado que es Jorge Aguilar. Alcorcel le dijo que fuera, no lo obligó a ir, no se acuerda bien cómo fue la conversación. Al día siguiente volvió a hablar con Alcorcel, pero no se tocaba ese tema en el taller. Ese día fue a trabajar, lo mandaron a la estación Glew, volvió a las 11, lo vio a Alcorcel a la mañana cuando ingresaron a trabajar a las 6, desconoce si hubo alguna reunión por ese tema. El deponente indica que el día del hecho no llevaba mochila, ni accesorios, no estaba con ropa de trabajo, no usaba sombrero, ni gorra. No recuerda que gaseosas compró, puede ser que haya convidado. Ante la proyección de imágenes, el testigo expresa que el grupo que se aprecia en el video, es el que iba por las vías. Lo vio a Alcorcel. A Favale no lo conocía, ni lo saludó cuando llegó. En una imagen proyectada el testigo se reconoce con la gaseosa en la mano y saludando a alguien pero no recordaba haber saludado a nadie. No recuerda si Alcorcel saludó a esas personas. Hace 3 años, más o menos, que trabaja en los talleres de Escalada. Dice que hay muchas personas que no conoce pero por cortesía saluda.

La declaración de Pablo Daniel Chamorro, manifestó que el día de ocurrencia de estos hechos estuvo en el lugar. Llegó ahí convocado por la organización a la que pertenece MPR Quebracho-Aníbal Verón. Fue convocado al local del PO en Lanús, por mensaje de texto, a una reunión se realizaría a las 7 de la tarde. Fue con su compañera Dora Martínez. Les dijeron que había problemas con los tercerizados. Estaban otras organizaciones como Sitraic, Fogoneros, la Aníbal Verón, PO, también grupos estudiantiles. Diego Cardías estaba como responsable de los tercerizados. Les plantearon hacer otro plan de lucha un miércoles, porque habían incorporado a muy pocos compañeros. Ellos le manifestaron que les iban a dar apoyo, que cuenten con ellos. Quedaron en encontrarse el 20 de octubre de 2010 a las 11. Hubo una comisión que se adelantó para hacer la logística. El debía trasladar a los demás compañeros hasta Avellaneda, llega allí a eso de las 11. Ya ahí se dieron cuenta de que había policías y gendarmes. Estaba la llamada patota sindical. Se hace una asamblea en el medio de la calle, se decide no cortar las vías, fueron caminando por la calle Bosch, eran más o menos unas 300 personas. Había mujeres y chicos, al costado unos 10 policías de infantería. Vio gente con indumentaria de la Unión Ferroviaria arriba del terraplén. Eran entre 40 y 45 personas, todos hombres. Comenzaron a marchar para intentar cruzar el Puente Bosch, para ir a la estación Yrigoyen a ver si podían cortar, si no se podía se iban a ir a Constitución y se iba a llamar a la prensa. Vieron un agujero en un alambrado y la patota sindical les empezó a tirar piedras, ellos respondieron, pero sus piedras no llegaban, las de los del sindicato sí. Tuvieron muchos compañeros lastimados, mientras trataban de resguardarse. El enfrentamiento duró entre 5 y 10 minutos. El testigo staba adelante sacando fotos. Retrocedieron una cuadra y media, yendo hacia Vélez Sarsfield y se refrescaron en un puesto de choripán. Habrán estado uno 10 o 15 minutos. Se realizó otra asamblea y resolvieron retirarse porque había compañeros lastimados. Les avisa un compañero que estaba viniendo un medio de prensa que era C5N, entonces esperan un poco más. Vieron un patrullero del lado de Vélez Sarsfield hacia Luján. Baja un policía y habla con el abogado del PO, Mendieta. Luego se va y se hace una conferencia de prensa y resuelven retirarse. Ven que la patota sindical bajaba del terraplén, cuando el los del PO y tercerizados Se estaban yendo hacia Vélez Sarsfield. Recordó que sus compañeros se pusieron en línea, haciendo el cordón de seguridad, con los palos y gomeras que tenían para defenderse. Él fue con sus compañeros, mientras la patota seguía avanzando. Los ferroviarios llegaron a uno o dos metros de ellos. Ve a alguien que se acerca a un coche rojo. Estaba sobre la vereda, Mariano Ferreyra estaba detrás de él gritando por la unidad de los trabajadores. Un hombre cerca de un coche rojo empieza a tirar, unos 10 tiros y ve caer a Mariano Ferreyra, quien estaba detrás de él, a un metro o metro y medio. Quien disparó estaría a 3 o 4 metros de donde él estaba. No logra distinguirle la cara, pero sí una remera azul oscura, tirando a negro. Ahí se puso ciego él. Vio a otra compañera caída en el medio de la calle y le caía mucha sangre de la nuca. Divisió a esa persona que se acercó, no le vio la cara, tampoco si los balazos salieron de esa arma. El lugar era tan cerrado que los disparos retumbaban por todos lados. Los piedrazos levantaban polvillo. La persona se apoyó en el auto rojo y ese es el único momento en el que lo ve. Tenía una remera azul de manga corta, de la cintura para abajo no logra distinguir la ropa. Estaba apoyado, medio agachado cuando tiró. Gorro no tenia, pero vio que era alto de buena contextura. Era más bien morocho, no le vio la cara, no puede identificar el arma. Lo dan vuelta a Mariano Ferreyra y va a avisarle a sus compañeros que había alguien herido. Pararon una ambulancia particular, el chofer no se quería comprometer, forcejearon con el chofer, abrieron la puerta y había otro compañero herido, suben a la compañera, después a Mariano Ferreyra. Otros compañeros corrieron a la patota sindical y los patrulleros aparecieron y detuvieron a sus compañeros. Se decidió ir a Callao y Corrientes para denunciar lo sucedido. Algunos de sus compañeros les dijeron que los periodistas habían tenido problemas con la patota, por lo que los metieron en la empresa Chevallier. La persona a la que vio empuñar el arma, no sabe qué hizo después. Cuando cantaban por la unidad de los trabajadores, ellos les decían que eran unos "piqueteros de mierda", que los iban a matar, y les gritaban, "aguante la verde" y "aguante la Uocra". Al que disparó no lo oyó hablar con nadie. El auto rojo estaba estacionado del lado derecho, estando él mirando a las vías. En ese momento habló con Dora Martínez, y después no. Le contó que había visto a una persona disparar. No vio gente con carteles de la Uocra, la que gritaba era la patota sindical de los ferroviarios. De su lado no había gente de la Uocra, sí de la Sitraic. Los de la Sitraic son excompañeros de la Uocra, pero no gritaban por ese gremio. Los que gritaban por la Uocra eran los ferroviarios. Cuando se tiraban piedras se insultaban. No les gritaban "bajen putos". Eran unos 10 o 12 los militantes de la organización Quebracho y de la Aníbal Verón. En total serían 60 o 70, las personas de su grupo. La Aníbal Verón es la parte social, Quebracho es la parte política. Todas las organizaciones llevaron palos y gomeras, eso lo hacen en todas la manifestaciones para autodefensa por si surge alguna complicación. Cada uno lleva su palo y su gomera. La gomera se carga con lo que haya, puede ser con bolitas comunes de vidrio, no de plomo. No fue a Callao y Corrientes, se fue con sus compañeros a sus casas, porque estaban muy nerviosos. Después se hizo una conferencia en el Hotel Bauen y fue allí, a eso de las 19. No llevaron palos y gomeras al hotel. Volvió con sus compañeras Dora, Silvia y otros. No conoce a Sotelo. Los tercerizados les contaron en la reunión del lunes que había negociaciones pero nunca llegaban a buen puerto, por eso con otras organizaciones resolvieron cortar las vías. Desde julio a octubre se negoció y sin resultados, por eso se resolvió cortar las vías. Hacer la logística es que dos o tres compañeros se adelanten para ver cómo está el panorama. El panorama que advirtieron a la mañana era que no estaban dadas las condiciones para cortar, porque ya había un comunicado de prensa, y se encontraba la policía y la patota esperándolos. No intentaron subir a las vías al atravesar la calle Bosch. Cerca del alambre roto no hubo intento de subir a las vías. Antes de tomar por Bosch se encuentran con una calle cerrada y por eso tomaron por la calle Bosch. Mendieta le explicó al policía lo que había pasado. Les dijo que tenían compañeros lastimados. Estaba atrás de un cordón. Empezó a romper baldosas para que tiren los compañeros de él. El intercambio de piedras duró bastante. Tiraba para arriba de sus compañeros para que la piedra cruce. Había unos 4 o 5 compañeros más. Eran de la CTD Aníbal Verón. Al que tenía el arma no le tiró un piedrazo. El auto rojo estaba del lado de la empresa Chevallier, estacionado casi arriba de la vereda. No recuerda para dónde miraba.

La declaración de Enrique Alfonso Severo, quien aseveró conocer a Pedraza, Fernández, Pipitó y a González porque estuvo en la Unión Ferroviaria en el dos mil y pico, pero no tiene ninguna relación con elles. En el gremio conoció a Pedraza y a Fernández, a González lo conoce por haber estado en los talleres de Remedios de Escalada. A Pipitó lo conoce por su padre. Vino a decir la verdad y será objetivo. No tiene interés personal en el juicio. Recordó el testigo que para el año 2010 no trabajaba en el ferrocarril. Lo retiraron del ferrocarril por una banda de mafiosos, "el telegrama fue a los tiros" el 19 de agosto de 2009, a las 9:30. Trabajaba en Ferrobaires. El trabajaba en respuestas inmediatas y contingencias y en mantenimiento. Una parte de esa sección estaba en Hornos 97 y otra en Hornos 11, oficina 120. El edificio de Hornos 97 era compartido entre Ferrobaires y Ugofe Roca. El primer piso es exclusivo de Ferrobaires. También los estacionamientos eran compartidos con otras entidades vinculadas al ferrocarril. Para octubre de 2010 seguía en contacto con muchos ferroviarios. Conoce a muchos ferroviarios como Luciano Machuca, José Luis Rodríguez, Aguilar, Serna, Achaval, Ricardo Guardo. La gran mayoría de esas personas para el 2010 todavía estaban dentro del Ferrocarril. Uno de ellos era Luis Rodríguez, Hoch, Repetto. También Cruz, aunque éste estaba sin trabajo. Tuvo contacto con Daniel Bearce gerente operativo de Ferrobaires. Sabía para octubre de 2010 lo que estaba sucediendo. Hubo una reunión el día anterior en el Museo Ferroviario Bonaerense de Avellaneda, en Güemes al 600. Fue gente de Ferrobaires y de la Unión Ferroviaria, se lo cuenta Verónica Delana, una chica que estaba en la Unión Ferroviaria. Estuvo en el 4o piso en mecánica. De ahí pasó al entrepiso, del edificio de Hornos. Fue afiliado en un tiempo a la Unión Ferroviaria. No pudo llegar a esa reunión porque ya no tenía contactos. El testigo se refiere a la mafia de Carruega, Saldaña y Hess. La única que les refirió esto fue Verónica Delana. Sabían que ese era el lugar en el que se juntaban todos. Esa persona no le comentó el contenido de la reunión. Siempre que se juntaban en el museo era para generar algo. Era para una manifestación o para un acto político. Esta reunión fue el 19 de octubre. Se enteró a las 4 de la tarde de ese día. Estaba con algunos amigos ferroviarios y Luciano Machuca comentando este suceso. Vieron todo el movimiento que había en Güemes al 600. El gran movimiento habrá sido a las 4 de la tarde. El testigo pasó por allí en ese horario. Por la televisión se enteró de lo que sucedía en Avellaneda y en Yrigoyen. Con el transcurrir de los días empezó a recibir información. El 20 de octubre tirotearon su domicilio. Ricardo Guardo, a través de Benítez, le contó que había ido a trabajar a Constitución y le dijeron que fuese a la estación Avellaneda "así sacamos a estos zurdos". Benítez le dijo que eso no era fácil, aludiendo a estos hechos que quería contar. Le dijo "creo que esta noche, se va a saber todo". Habrá sido la una y media de la mañana, cuando sintió un ruido. Salió a la calle y se encontró con un papel. Le dijeron que lo iban a llevar a declarar con la doctora Caamaño. Ese papel lo entregó cuando declaró. Ese papel tenía datos de quién había tirado el tiro y matado a Mariano. No sabe quién dejó el papel en su vivienda. Benítez había hablado con Guardo. El Tano Carnevale había hablado con Benítez. Ricardo Guardo habló con Benítez y quería llevarlo a que declare. Cree que Benítez fue a declarar con otra persona de Quilmes. Lo llevaron a declarar al mismo lugar al que él fue esa noche. Se hablaba de un montón de reuniones que había habido. Estaba muy caldeado todo. A Pedraza y a Fernández los conoce a través del gremio. Fernández llegaba de la mano de Ricardo Moles que había sido directivo de Temperley. José Pedraza era directivo por el Mitre y Juan Carlos Fernández por el Roca. Conoce a Pablo Díaz, por haberlo visto en el ámbito de ferrocarriles, durante muchos años, en Constitución. Conoce a una persona apodada Muqueño, pues fue su empleado en Constitución. Le habían dado un lugar para que viviera en un vagón. Después le dieron un lugar un poco mejor. Calcula que le llevaron armas en el lugar que él tenía, y le llevaron esas armas bandas que todavía estaban en Buenos Aires. No sabe si tienen vínculo con este hecho, pero sí tenían armas gente como Saldaña, Hess y Santa Fe. Le dijeron que las armas las guardan en la casa de Muqueño. No se acuerda bien del nombre y apellido de él. Cree que sigue viviendo en el ferrocarril. Saldaña, Hess y Carruega se vinculaban con Trezza, Eduardo Niarini y Jorge Di Buono. Identificó a algunas de estas personas en las imágenes de C5N. Identificó a Gonzalito, Pipito, Benítez. No a Carruega, Saldaña, Hess y Trezza. Todo esto lleva como 20 años y lo sabe porque lo vivieron en carne propia en Ferrobaires. A mediados de 2009 fueron invitados a una reunión en una estación llamada Invernada, que queda cerca de Pinamar, invitados por Daniel Pintor y Jorge Di Buono. Estaban invitados para ver al doctor, el doctor es Alberto Trezza. Era como abroquelarse para defender a Eduardo Niarini, para que la provincia no lo pudiese tocar. Decidieron no ir a ese lugar, con el transcurrir de los días, en su sector no le daban trabajo, no les querían pagar los viáticos. Recurrieron a todos sus jefes y ninguno les decía nada. Llegó el 19 de agosto, a las 9.15 de la mañana, cuando de repente aparece Carruega, a quien trajeron de Mar del Plata para cumplir la función que cumplía Héctor Damore. Deciden traerlo a Buenos Aires, ese día llega a su oficina y les dice que el doctor había dado la orden de que no estaban más en la empresa. En ese momento aparece Saldaña, Santa Fe, Hess y le dicen que se tiene que ir, porque "los que no juegan con nosotros se tienen que ir". Le exhiben un papel firmado por Di Buono, que decía que se tenían que hacer cargo de la entrada de Hornos 97. Le dijo a Miguel Bentancourt que llame a la policía y nunca apareció el comisario Gutiérrez, liberó la zona para que los echaran. No conoce a Gustavo Alcorcel, ni a Marcelo Hernandorena, tampoco conoce a Favale. Le dijeron que estaba en Constitución con la gente de Saldaña. Respecto de José Pedraza opina que tuvo una responsabilidad o irresponsabilidad, después del '90 de querer ser un empresario, esto llevó a que los ferroviarios perdieran los puestos de trabajo y se tercericen trabajos. Respecto de Trezza expresa que responde al duhaldismo. Benítez no se manejaba con Saldaña y Hess. El tenía un gimnasio de boxeo. Cree que nunca lo vieron con esa gente. Guardo estuvo con Alberto Trezza y en Ferrobaires. Conoce a Humberto Martínez y cree que está vinculado con Saldaña. Martínez es secretario general de la seccional Buenos Aires Sur. Manifiesta que Pedraza quería ser empresario, esto le consta a todos los ferroviarios, esto se encuentra escrito en cualquier revista que se quiera leer. Pedraza es el responsable de lo ocurrido en los ferrocarriles en la década del 90, junto a Carlos Menem. Identificó la nota que llegó a su domicilio. El deponente manifiesta no conocer la ley de reforma de Menem. Los ferrocarriles fueron concesionados, no privatizados. Indica que como ferroviarios los del gremio no los defendieron, los entregaron. Como dirigente gremial Pedraza tendría que haberlos cubierto, nadie dijo nada. No sabe si hubo alguna pericia caligráfica sobre la nota, nadie se lo comentó. Cree que declaró 2 veces en la fiscalía. Después del 20 de octubre a la noche o al otro día. Lo que refiere de la conversación de Benítez con Guardo fue después de la primera declaración. La nota la encontró en el buzón colgada a las 11:30 ó 12 de la noche. Hubo una declaración de él a la tarde y otra a la madrugada del día siguiente. Esa misma noche aportó la nota en la fiscalía, llegaron como a las 2 y pico de la madrugada.

La declaración de Susana Rita Planas, amiga de la señora de José Pedraza y lo conoce, pero eso no le impide decir la verdad. Indicó que es abogada y trabaja en el Belgrano Cargas y asesoró cooperativas. Ha sido apoderada de la cooperativa Unión del Mercosur. Sigue siendo hoy apoderada, pero en la actualidad hay otras, y la deponente refiere tener menos ingerencia que antes. Cuando se creó la Cooperativa, ella estuvo en lo inicios. Al Belgrano Cargas entró en el 2002. Hacía el asesoramiento legal. En el cargo respecto a las cooperativas, como era especialista en el tema, se lo propuso Graciela Coria que es amiga de ella desde los 17 años. Cobra honorarios por el Belgrano Cargas y la cooperativa. Los abogados, que son tres, instrumentaban lo que se decidía en el Consejo. En el 2010 en el Consejo estaban Castellano, Matarazzo, Silvia Coria, Marcelo Pérez. Victorio Sánchez era síndico titular y Bello era suplente. Vio una sola vez a Pablo Díaz cuando fue a la cooperativa a dar una charla sobre accidentes de trabajo. A Fernández lo vio en tres o cuatro oportunidades, más precisamente en el ministerio de trabajo cuando el dirigente iba a bregar por la equiparación de los tercerizados, en tanto la testigo iba representando a la cooperativa. Maximiliano Pedraza es sobrino de José, hijo de Osvaldo. Trabaja en la cooperativa donde se ocupa de efectuar liquidaciones. La oficina es en San José 583, piso 6o. En el 3o, 6o y 9o está la Cooperativa. No conoce a Eduardo Pedraza. Conoce a Leandro Zorrón, quien es hijo de Silvia Coria y trabaja en la cooperativa. Raúl Castellanos es el presidente de la cooperativa. Con la racionalización de los ferrocarriles, la ley de reforma del estado permitió la creación de cooperativas para la reinserción laboral de quienes quedaron desocupados. Se arman las cooperativas, los gremios patrocinan o ayudan o tutelan la conformación de cooperativas, para que toda esa gente se vuelva a incorporar, no se discriminaba a quienes se tomaba, había gente grande, obesos, etc., que se los tomaba para que puedan trabajar. El sentido de la cooperativa es de ayuda. En Ugofe trabajaban entre 120 y 130 asociados a la cooperativa. La expresión "excedentes repartibles" es el equivalente a la ganancia. Los asociados cobraban un retorno por mes, después, según el balance, las ganancias se repartían. Lo que sabe es que los asociados trabajan para la cooperativa, y esta trabajaba para UGOFE, las ganancias se repartían. El procedimiento era que los asociados cobraran y luego, previo a las reducciones de ley y las previsiones, si había una ganancia, la asamblea decidía si se compraba algo y luego se repartía. Tomaban gente de la bolsa de trabajo de la Unión Ferroviaria, hacían tareas ferroviarias, no sabe si eran afiliados a la Unión Ferroviaria. Diferencia de salario tiene que haber, UGOFE pagaba un precio y éste tenía que abarcar todo lo que cubría la cooperativa, las enfermedades, suplencias, se fijaba un trabajo y había que cumplirlo. El gremio venía pidiendo desde hacía tiempo el ingreso de los tercerizados a la planta permanente. El 20 de octubre de 2010 estaba trabajando en Córdoba y se enteró de lo sucedido a su regreso. Graciela Coria era asesora de la cooperativa. Conoce a Ángel Stafforini, quien también era asesor de la cooperativa, además trabaja en el Belgrano Cargas. La cooperativa funcionaba en la calle San José, del tercer piso no sabe quien es el propietario, es una empresa, Arcidiaco es el dueño del 9o piso, y del 6o piso la cooperativa es propietaria. Esta compra fue votada en asamblea, las asambleas son de delegados. La cooperativa no sólo tiene UGOFE. La cooperativa fue creada en el 2005. La cooperativa tendrá unos 400 socios. No sabe quién firma los cheques en la cooperativa, ella no lo hace aunque podría hacerlo como apoderada, por estatuto debieran firmar presidente y secretario. En los años 2008, 2009 y 2010 hubo excedentes repartibles. Nunca hubo una resolución de la cooperativa impugnada por los síndicos ni por los consejeros. Han tenido juicios por cuestiones laborales, se abonaba lo que el juez estipulaba. Algún trabajador fue excluido de la cooperativa. Sabe de un juicio por un accidente del Roca, en que el afectado se llamaba De Jesús. Por esto hubo una mediación a la cual fue la abogada, pero la situación quedó "stand by". No recuerda la situación de Pablo Villalba. El señor Pedraza no fue creador de la Cooperativa del Mercosur. Sí sabe que participó de la formación de algunas cooperativas. Que estuviera Pedraza era importante porque era una garantía de seguridad. La cooperativa siempre cubrió el aporte del socio. Para octubre de 2010 Unión del Mercosur debería tener 300 o 400 asociados. Unos 120 serían de Ugofe Roca. Participó con una abogada en reclamos de tercerizados en el ministerio. Participó de reclamos individuales de Pablo Villalba. El pase a planta permanente de los tercerizados era un reclamo permanente. Hay notas presentadas de este reclamo. Desde la creación de la cooperativa el estatuto tuvo modificaciones. Cree que en el 2010 se agregaron más distritos, porque se suma UGOFE Roca. Los delegados se crean desde el inicio de la cooperativa, los asociados están muy lejos, por una cuestión de organización están los delegados, por este tema hay una resolución del INAES. Ellos presentan el proyecto y el INAES lo analiza. La gente vota las listas, se eligen los consejeros, síndicos y la distribución, hasta ahora hay una sola lista. El Belgrano Cargas es la concesión de la línea Belgrano, a partir de la presidencia de Menem. Hasta 2006 solo alcanzaba para los sueldos, se declaró en estado de emergencia y deja de actuar. Belgrano Cargas sigue existiendo de manera virtual. La presidenta es Graciela Coria, y participan Stafforini, Guillermo D'angela, Vicente Supone, en la directiva. Los sueldos del Belgrano Cargas se depositan en el banco, es la única cuenta. Las operaciones bancarias las hace la contadora. No sabe si el Belgrano Cargas tiene una caja de seguridad. La concesión continúa en la Unión Ferroviaria pero en forma virtual para negociar la entrega. Como no le pagan los subsidios están en una situación difícil. Por la función que cumple en Belgrano Cargas tiene relación con el directorio y la gente de Recursos Humanos. La deponente es laboralista, y está a cargo de ir a las audiencias, a las mediaciones. En los días siguientes al 20 de octubre no tuvo contacto con los imputados. Ella regresó de Córdoba, no recuerda cuando, no habló con los imputados, tal vez haya conversado con Graciela que es su amiga. No recuerda haber hablado con Fernández. Días previos a la detención de Pedraza es probable que haya hablado con él, aunque no lo puede precisar, fue hace mucho tiempo. No recuerda que Pedraza haya tratado de comunicarse con ella el 31 de enero de 2011. Hubo 3 o 4 allanamientos en la Unión Ferroviaria. Dos del juzgado de Wilma López y uno del juez Lijo. Estuvo presente en algunos allanamientos, porque no podían localizar a la abogada, en el último no estuvo presente. A veces va a almorzar al Café Monserrat, pero nunca con Pedraza, a veces sí lo hace con Stafforini. Una vez la llamó por teléfono Pedraza para saber qué había pasado en los allanamientos, los asociados, la gente estaba intranquila. En los días previos a la detención de Pedraza acompañó al Dr. Stafforini por una deuda con el Dr. Aráoz de Lamadrid, fue a hablar por el tema del Belgrano Cargas. Castellano es directivo de la Unión Ferroviaria, también Matarazzo y Galeano. Hubo una asamblea ordinaria en el 2010 en donde se trataron los balances. Expresa la testigo Planas que no fue a efectuar ningún pago al estudio del Dr. Aráoz de Lamadrid, sino a negociar para que los esperara un poco. La factura se había presentado a la Secretaría de Transporte. Ellos no tenían caja por eso la presentaron ante la mencionada secretaría. El asesoramiento era al directorio respecto de un tema impositivo, pues tienen un juicio con la AFIP. Se les pedía un monto bastante elevado. La testigo en Belgrano Cargas está en relación de dependencia. Los salarios de Belgrano Cargas los paga el estado y los deposita en el Banco Patagonia. Los retornos por excedente que se pagan a los asociados son adicionales, son excedentes repartibles, ella tiene esa documentación. La deponente expresa que trajo esos documentos porque pensó que podían ser útiles, ya que escuchó cuando se hacían los reclamos, que se decía que no se repartía. Expresa que por ese motivo se los pidió al contador. Explica escuchó en los medios que no había reparto y su documentación acredita lo contrario. Planas expresa que el INAES es el órgano de control, hay un auditor externo que vuelca un dictamen una vez por año y ninguno ha señalado alguna irregularidad. Se incorpora personal a planta permanente en el Roca, se lo pidió varias veces para que se atienda la situación de los tercerizados, esta incorporación depende del Estado. En las otras empresas el gremio también lo pidió y obtuvo esa demanda. El ingreso dependía de que el estado los aceptara o no. En el Belgrano cargas se sigue pidiendo por tercerizados. Nunca tuvieron una asamblea impugnada en los términos del artículo 62 de la ley. Los que pueden impugnar son asociados o síndicos o el INAES. Las inspecciones son importantes y exhaustivas, ahora están con una inspección del INAES. Se imagina que esto es por el pase a planta permanente de los asociados de la cooperativa. Llevan libros contables rubricados por el INAES. Sin los libros no se puede obtener una firma, los balances son de año a año, está en la ley y en el estatuto. La ley de cooperativas es muy amplia y estas son cooperativas de trabajo. La ley alude a excedentes de retornos. El art. 42 de la ley habla de las reservas, la cooperativa los atiende, la empresa no paga nada. La cooperativa les daba vacaciones a los trabajadores. El cooperativista es autónomo, monotributista, pero esto se asimiló se les daba licencias si tenían familiares afuera. Había un fondo de educación para capacitación en cursos y demás. Es sabido que la Unión Ferroviaria integra la SOE con la Fraternidad y el gremio de Camioneros. Unión del Mercosur se creó cuando Pescarmona tomó el ramal mesopotámico y se despidió mucha gente, para conservar la fuente de trabajo se crea la cooperativa. Los miembros del consejo de administración recibían su retorno en relación con el trabajo que realizaban. El ingreso de quienes participaban del consejo de administración era simbólico. Cree que hubo una presentación o dos que pedían por los tercerizados del Roca. Es política de la Unión Ferroviaria el pedir por los tercerizados, lo sabe por dichos de Fernández. Sabe cómo actúa la Unión Ferroviaria, por eso tiene conocimiento de esa demanda del gremio. Respecto de esas notas por los tercerizados del Roca, sabe por lo que le contaron dirigentes de la Unión Ferroviaria. Les cree porque la política del sindicato siempre fue esa. Al exhibírsele documentación reservada, señaló la deponente uno de esos papeles se refería a Zorrón, Leandro y se trataba del pago del monotributo. Aclaró la testigo que Osvaldo y Maximiliano Pedraza son la misma persona. Hay una constancia donde se indica un recibo de sueldo de $6300 por mes. Explicó la testigo que el documento que se le estaba exhibiendo de la Caja A, era un anticipo de retorno de Zorrón, de 6.300 pesos. Explicitó que el de Caja D era un recibo de anticipo de retorno de Maximiliano Pedraza por 6.000 pesos. Respecto del de Caja E se acreditaba que Castellanos, Raúl cobraba 100 pesos. Matarazzo también cobraba 100 pesos. Aclara la testigo que esto es a lo que ella se refería cuando hablaba de cobros ad honorem. El de Coria, Silvia Mabel es por la suma de 80 pesos. Al exhibírsele copia del bibliorato de prueba, Anexo 1, donde hay una nota del 28/06/2006, firmada por Pedraza y Fernández, la testigo refirió que se refleja ahí el tipo de gestiones a las que había aludido. Es una pieza documental del año 2006 y los del Roca ingresaron en el 2008. Cuando se constituyó UGOFE Roca, los reclamos de los tercerizados, siguieron igual.

El testimonio de Patricia Alejandra Carabajal, expresó que se desempeña en el ferrocarril, al que ingresó el 8 de noviembre de 2007. En el mes de octubre de 2010 trabajaba en la estación Lomas de Zamora, en la parte control de evasión. Ahí cumplía funciones con Jorge Daniel González. Era delegada de evasión de la Unión Ferroviaria. Su tarea era representar a los compañeros que cumplían esa función ante la comisión de reclamos. En ese momento estaban Pablo Díaz y Alberto Carnovale cumpliendo esas tareas. Se acercaba a Hornos 11 entrepiso donde funcionaba esa comisión, llamaba al teléfono 4305-6590. Los reclamos eran, por ejemplo, por algún servicio médico, alguna sanción o pedido de cosas que surgían de las estaciones. Sus reclamos eran por personas de la planta permanente en relación de dependencia. Conocía de vista a Mario Giunti, sabe que es ferroviario, aunque desconoce dónde se desempeñaba. Las veces que lo vio fue en asados, en Temperley, o en Constitución. A Carnovale lo conocía de la comisión de reclamos. Si no estaba Pablo, estaba él, se comunicaba al mismo teléfono. A Fernández y Alcorcel también los conocía de vista, de los asados. De Fernández sabe que era su representante gremial, nunca trató con él. Conocía a Aldo Amuchástegui de Remedios de Escalada o de algún asado. Tuvo dos horarios, en el último tiempo estuvo trabajando de 5 a 13 en la estación Lomas de Zamora. Para el 20 de octubre de 2010 tenía ese horario. Ese día estaba en Independencia en un Congreso de Latín Rieles. Estaban Carnovale, Claudia Alarcón que es delegada de evasión, Karina Benemérito, una directiva del Roca. A ésta última la conoce del barrio, pero la empezó a tratar desde su ingreso al ferrocarril. Al congreso, que se celebraba en la sede de la Unión Ferroviaria, llegó a las 9, el anfiteatro estaba lleno, ella se acreditó. Estaban Karina Benemérito, Catriel Díaz, Alarcón y Carnovale. Había varias empresas representadas, recordó a unas españolas que volcaban sus experiencias en materia de rieles. El inicio se demoró porque tenía que ir Schiavi. La hora prevista para el inicio era a las 9 ó 9:30. Luego de la apertura, que no recuerda quién la hizo, empezaron a exponer las empresas, por ejemplo las españolas. Estuvo el ingeniero Schiavi cuando comenzó el congreso. Lo vio en el comienzo del congreso, no recuerda con quién estaba. Fueron todos los directivos, estaban Fernández y Pedraza. Ella los vio en el comienzo. Esta actividad fue hasta las 4 de la tarde. Hubo un break a las 12.30 o 13 para comer. En el break estuvo con Claudia y otras chicas. Se enteró de lo sucedido en Barracas en ese momento, estima que lo supo antes de salir al break. Habló con Daniel González unos segundos, porque estaba adentro del Anfiteatro y no podía hablar. Le comentó González por teléfono que había gente cortando las vías, él le dijo que estaba en el médico. La testigo después del break habló con González y le dijo que estaba yendo para Avellaneda, en ese momento no habló con nadie más. Ingresó nuevamente al congreso. Jorge Rojas informó que se cancelaba el congreso porque había habido heridos por lo sucedido en el Roca. No sabían realmente qué había pasado. También habló con Marcelo Rojas que es un brigadista. Lo conoce de los asados y también conoce a su señora, porque trabaja con ella en evasión. Lo llamó a un número de radio, Marcelo Rojas le dijo que estaban yendo para Avellaneda. Después de que se anunciara que se acababa el congreso, se fue a la oficina de Karina Benemérito en el 6 piso y por la televisión supieron lo sucedido. Solo se comunicaba por teléfono con Daniel y con Rojas. Ese día no habló con Yulis, ni con Alcorcel. No reconoce el radio 577*255, "No lo tiene en la mente". El N 637*4823 lo reconoce como su número de teléfono del radio, lo mantiene en la actualidad. El N 3766-3871, no lo recuerda. El N 4074-2681, no lo recuerda. La testigo no recuerda los llamados que registra su línea telefónica ese día. Karina Benemérito les comentó lo sucedido por lo que había visto en televisión. Luego de eso habló mucho con Daniel para saber dónde estaba y qué había sucedido. González estaba llevando a dos compañeros heridos al servicio médico, al segundo piso de Hornos 11, no le comentó lo que había pasado, ella le preguntó y "Dani" le dijo que estaba llevando a los compañeros, nada más. Con Catriel Díaz habló por un número de radio, que se lo brindó Alarcón. Calcula que Catriel debe haber llegado 11 u 11.30 al congreso. No conoce a Gustavo Zeni y a Joaquín Acuña. El teléfono de ella pertenece a una flota, está a nombre de Diego Alejandro Cano, de esta flota tienen teléfono su marido, la señora de Diego Alejandro Cano y no sabe quién más. Con el señor Carnovale se comunicaba a la Comisión de Reclamos o al celular, pero por lo general a la comisión. Hasta finalizar el congreso estuvo siempre con las mismas personas. Ese día habló con Pablo Díaz, llamándolo a la comisión de reclamos y luego a un celular. No recuerda el número de celular. No conoce a Cristian Favale. Conoce a Julián Ramírez, pues es un boletero del ferrocarril, aunque no recuerda haber hablado con él. En el congreso Karina Benemérito le dio dos teléfonos, ella no habló por esos teléfonos, no estaba autorizada a atender. Se los tenía si iba al baño, por si llamaba la familia. Marcelo Rojas le dijo que iba para Avellaneda porque estaban cortando las vías. Carnovale estuvo en el congreso hasta el break. Por temas laborales solía comunicarse por teléfono celular, ella hablaba por teléfono con los chicos, o se acercaba al lugar. La deponente indica que su radio era 637*4823 y su teléfono 6993-7736. Ese día tuvo en su poder 3 teléfonos. Reconoció una foto tomada en un acto en la cancha de River el 15 de octubre de 2010. Mientras la testigo tuvo el teléfono de Benemérito éste no sonó. En el caso de que sonara, la testigo le avisaba. En ese momento no sonaron los teléfonos.

La testifical de Lucas Matías Lezcano, quien refirió que no conoce a nadie de sobrenombre "Loqui". Agregó que tiene un nextel 817*2603. En octubre de 2010 no tenía radio. El radio 699*1061 le parece que era el de su padre. El testigo no lo usaba. Su padre tiene 44 años y se llama Ernesto Ramón Lezcano. No conoce a Cristian Favale, ni le resulta familiar ese nombre. Ahora vive en Almirante Brown y hasta el año pasado vivía en Florencio Várela, Ahí vivió desde que nació. Consultado por las 36 llamadas de Cristian Favale a ese teléfono y 32 llamados en otro sentido, refirió que ese teléfono lo usa su padre, aunque está a su nombre. Aclaró que el teléfono está a su nombre, porque él lo sacó a crédito para su papá y su mamá y al año siguiente sacó uno para él y su mujer. El testigo manifiesta que no sabe si su padre conoce a Cristian Favale. El 20 de octubre de 2010 fue al lugar del hecho, llevó sus elementos de murga porque le dijeron que iba a una manifestación. Le habían ofrecido 50 pesos por dos redoblantes y un repique, pero no los pudo cobrar. Después todos se fueron y el no sabía adonde estaba parado. Le habían ofrecido $50 por cada instrumento. El se hacía cargo de un instrumento y prestaba otros dos. Eso se lo ofreció un amigo con el que jugaba a la pelota al que le dicen Chavo, competían en un campeonato del barrio de Várela. Esto se lo ofreció ese mismo día a la mañana. Le dijo que iba a pasar un micro por Monteverde, en la ruta 4, a 7 cuadras de su casa. Esto fue antes del mediodía, el micro estaba lleno. No conocía a nadie del micro, ni siquiera estaba su amigo. Lo llevaron hasta la estación de trenes Yrigoyen, una antes de Constitución. Le dijeron que iban a hacer un corte de vías. Caminaron por las vías y el testigo se quedó en ellas. Hubo un problema a tres cuadras de las vías, el se quedó allí, cuando vio que volvían todos corriendo se fue al micro. Las personas que iban con él en el micro se bajaron y se fueron a tres cuadras de las vías, por lo menos la mayoría. Otros se quedaron en las vías. El deponente no conocía a nadie, eran de otro barrio. Desde las vías veía a gente corriendo. No vio banderas. La policía estaba a una cuadra, sobre un puente de fierro. Arriba de las vías vio policía, que según le refirieron los que estaban ahí no se iba a meter. La mayoría de esa gente que estaba arriba de la vía se hallaba vestida de ferroviario. Los que fueron con él eran más de 20 y menos de 50. El micro estaba casi lleno, lo que entra en un micro completo. Las personas bajan y empiezan a caminar en dirección contraria a las vías. Se quedó cerca del micro que estaba en la estación Yrigoyen. Arriba de las vías no había policía, en ese lugar. Los policías estaban a una cuadra en el puente de fierro. No vio vehículos policiales. Al lado de donde estaba él había una cámara, la manejaba un hombre, no recuerda como era, ni como estaba vestido. Desde las vías veía que tiraban piedras. Los vio volver corriendo y decían vamos al micro, vamos al micro. Desde una cuadra se veía que se tiraban piedras. Escuchó un griterío. No escuchó ruido de chapas o detonaciones. Cuando volvieron las personas que estaban con él, se fueron al micro. Todo eso habrá demorado una hora más o menos. No recuerda a qué hora fue esto, calcula que habrá sido al mediodía, ya que antes del mediodía lo pasaron a buscar. Su padre no fue a la manifestación. Donde él estaba no se veía el puente de fierro, era para el lado de la Estación Avellaneda, la policía no intervino. No sabe por qué bajó la gente del grupo que estaba con él. La misma gente que los estaba esperando en el medio de las vías, les decía "vamos, vamos para allá", el pensó que iban a ir a pelear, entonces se quedó en las vías. Los que mandaban eran los ferroviarios, los que estaban en su micro, los seguían. Explica que les decían "dale, dale", como que los estuviesen esperando. En Yrigoyen solo estaba parado su micro. En esa fecha estaba de novio con Vanesa, quien es su actual mujer. Cuando subió al micro no lo vio a Chavo, el chofer le preguntó, si era el amigo del Chavo y le dijo que le iban a pagar. Pensó que Chavo estaba en el fondo, pero no lo vio. Chavo le había dicho que no pasaba nada y confió en él. A Chavo no lo vio nunca más. Ese día en el noticiero se enteró de lo que había sucedido. A su casa llegó alrededor de las tres de la tarde, el micro lo dejó en el mismo lugar de donde había salido. En el micro nadie comentaba nada, unos decían "viste cómo le dimos", hasta ese momento no sabía que había ocurrido, lo único que quería era bajarse, porque no conocía a nadie. No se acuerda si le mandó ese día un mesaje de texto a su novia, Vanesa Villanueva. El testigo refirió que algunas veces fue a la cancha de Claypole. En el micro no había gente que hubiera visto en dicho club. En octubre de 2010 estaba desocupado, ahora trabaja en Gherso S.A. La tarea que realiza es mantenimiento de vía. Está afiliado en la UOCRA de Lomas de Zamora. El deponente no se acuerda haber mandado un SMS a su novia, no recuerda haber tenido celular. Sí le dijo algo a su novia sobre lo sucedido, cuando llegó. No conoce a alguien que se apode Harry. En el micro no vio armas, sí vio instrumentos musicales. Imaginó que iban a hacer una manifestación con bombos. No sabía ni de qué lado estaba Ferreyra. Era un griterío, eran todos amigos, el no conocía a nadie, es más son de otro barrio. Los otros eran de Várela y él es de Claypole. Suele musicalizar murgas, no con el Chavo. En el fondo del micro había dos o tres bombos y redoblantes. Con respecto a lo que escuchó: "le dimos, le dimos" interpretó que se habían pegado, "agarrado a los puños". Decían viste como se "paró de manos", el interpretó que se habían tomado a golpes de puño. Hablaron de piedras, no de gomeras, ni de disparos. Su padre trabaja de camionero a octubre de 2010. Cuando volvió dijo "me metí en un re quilombo". En el noticiero vio que falleció este chico, y le comentó a su mujer que había estado en el lugar de los hechos. El testigo manifiesta que en Gherso trabaja desde el 2 de julio, lo consiguió a través del gremio de la UOCRA. Por lo que él sabe los empleados de Gherso no están tratando de entrar al ferrocarril, es una empresa tercerizada, le da para sobrevivir, está conforme con su trabajo, están contratados para el Roca, hacen cambios de vías y están trabajando para el ferrocarril como tercerizados. Ingresó a Gherso por un vecino al que le dicen Pepe, él lo llevó al gremio de Lomas y lo hicieron ingresar. El grupo que venía en el micro era de un barrio de Varela. El vecino delegado de la UOCRA es una persona grande, no va a la cancha. Ante la exhibición del video disco 5, PFA -helicóptero, incidentes- titulo 3,a partir de minuto 5.16, el testigo manifestó que a él se lo ve con una remera azul con la franja blanca. Además, está con bermudas y gorra. Ahí se observa a las personas que fueron en el micro con él. Las personas que estaban arriba de las vías, eran las que estaban arriba del puente. El testigo manifiesta que estuvo un mes haciendo acto de presencia para ingresar a GHERSO, casi todo 2011 estuvo trabajando. Hacer acto de presencia es ir de 8 de la mañana hasta las 5 de la tarde, y si alguien pregunta si necesita trabajo, hay que levantar la mano.

La declaración de Eduardo Daniel Hein, quien indicó que es agente de la Policía Federal Argentina. El 20 de octubre de 2010, trabajaba en la Policía de Tránsito, estaba en un destacamento en Puente Bosch, cumpliendo servicio de 7 a 19 de servicio. Vio pasar una manifestación a eso del mediodía. Observó pasar del lado de provincia hacia capital una manifestación de todo tipo de gente. Tenían banderas y panfletos. Eran unos 50, más o menos. Pasaron por la calle frente al destacamento. Caminaron hacia abajo del puente y de arriba de las vías les empezaron a tirar piedras. No sabe a qué grupo de personas pertenecían. Desde donde estaba no se veía la cantidad de personas que les tiraban piedras. Alcanzó a ver que les arrojaban piedras de arriba y de abajo les respondían. Los de abajo empezaron a retroceder. Retrocedieron los que habían cruzado el puente y entraron por un pasillo que sale a una villa, después no los vio más. Los de arriba permanecieron sobre el terraplén. No vio para dónde tomaron los que estaban arriba, pero no estaban más. Vio policía de la provincia que acompañó a la manifestación hasta que cruzaron el puente, siguiéndolos por detrás. En la calle Luján había un móvil de la Policía Federal. Sobre la calle vio un móvil identificable. Cuando vio los incidentes no moduló, pues personal policial con lo cual ya sabían en la fuerza lo que ocurría. Se quedó hasta la 19. No escuchó nada por modulación. No vio a los de abajo con algún elemento. No escuchó nada parecido a disparos. No vio personal policial sobre las vías. No veía casi nada arriba de las vías. Hay distintas frecuencias para modular, el testigo modulaba en la frecuencia número 1. Modula en esa frecuencia porque le corresponde a policía del cuerpo de tránsito, las comisarías modulan con otra frecuencia.

El testimonio de Marcelo Aníbal González, quien manifestó que para octubre de 2010 trabajaba en los talleres de Remedios de Escalada del Ferrocarril Roca. No conoce a José Pedraza, no lo tuvo nunca enfrente, aunque sí conoce de vista a Fernández, a Díaz, a Alcorcel y a Favale. El 20 de octubre de 2010 se presentó en su trabajo, en la parte de carpintería. Entre los compañeros se decía que iban a salir del taller para una marcha a un acto de presencia en la estación Avellaneda. Se hizo presente el delegado Toretta y anotaba a los que salían. Se tenían que presentar en una puerta. Tenían las planillas con sus nombres y cuando van a una marcha los marcan con una crucecita. Siempre les decían que tenían que ir. Los delegados de Escalada siempre se manejaron así. Toretta era delegado de Escalada. Se juntaron en la puerta de entrada del personal, en los talleres. Para las 10 tenían que ir para Avellaneda. Eran bastantes, calcula que más de cincuenta, se sumaron otros delegados. Tomaron el tren y se bajaron en Avellaneda, caminaron para ir bajo nivel hacia otro andén. Vieron gente del PO en el andén. No eran muchos. Sabía que eran del PO porque tenían carteles. Eran un par de señoras y chicos. Se fueron hacia la punta del andén hacia el lado de Constitución. Había otra gente que conocía de la sección brigada y del sector control de evasión. Identificó a los que conocía, fue y los saludó. Sus compañeros estaban con ropa de trabajo. El testigo estaba con ropa de civil, no de trabajo. Los brigadistas estaban con ropa negra, la ropa del ferrocarril tiene el logo. Cuando se juntaron, eran más de 100 personas y se quedaron allí charlando. Junto con dos compañeros de trabajo, volvieron hasta la estación Avellaneda, se quedaron a comer allí y luego volvieron a la punta del andén, donde estaban todos los demás chicos y se quedaron en ese lugar un rato más. Un compañero le dijo que lo acompañe, que Pablo Díaz había pedido gente. Salieron para el lado de la calle. Debajo de un puente iba gente del PO tranquila, llevando banderas. Se quedó en la vereda y lo vio a Pablo Díaz, que habló con 2 señores. Hablaban tranquilos, bien, normal, hasta que después notó que Pablo Díaz se alteró y le dijo: "me cortás la vía y te cago a tiros". El compañero que lo fue a buscar era Walter Ibáñez. Con Pablo Díaz había un grupo de menos de 10 personas. Fueron hacia una estación de servicio que está cerca de un puente. Díaz hablaba con estos 2 hombres del PO. Uno era alto, robusto, con barba, entrecano. El testigo estaba a 4 metros de Pablo Díaz. La gente de las banderas se fue por una calle y su grupo volvió a la estación del lado de la punta del andén. Los del PO fueron caminando para el lado del terraplén. Su grupo caminaba por arriba y los del PO por abajo. Empiezan a gritar que los del PO subían a las vías y que habían lastimado con gomeras a sus compañeros. Los del PO agredían con gomeras, con piedras y bulones. Un grupo del PO subió a las vías. En el intercambio de piedras participó. Desde que salieron de la estación Avellaneda hasta ese momento, no sabe precisar cuanto tiempo pasó. Después de la batalla a pedradas, el otro grupo se retiró. Su grupo se queda arriba de las vías, mientras los otros se van. Luego los vio lejos, a más de 2 cuadras o de 3. Se los veía muy lejos. Se quedaron en las vías un tiempo considerable. Observaron que el otro grupo desplegó una bandera más grande. Empezaron a plantear que había que bajar del terraplén y correr a los otros, para que se fueran. La idea de las marchas, es ir y después volverse a sus casas, van para hacer un acto de presencia. Fue a muchas marchas, pero nunca fueron a tirar piedras. Los piedrazos fueron para responder a una agresión. Los piedrazos, por otra parte, fueron mutuos. Antes nunca le habían planteado la idea de bajar de las vías. Debajo de las vías ya estaba Pablo Díaz, con otros compañeros y empezaron a decir que tenían que bajar. Toreta les decía que no bajaran que ya se había logrado el objetivo, que era que no se corten las vías. Díaz insistía en que no fueran "cagones", que bajaran. El deponente bajó. Les decían que se estaban preparando para volver. Se decía que había que correrlos así se iban. Vio que desplegaron una bandera más grande que la que tenían cuando caminaban junto a la vía. La idea de ir a correrlos así se retiraban era de Pablo Díaz. Cuando estaban arriba de las vías, los del PO ya se habían ido. Ven de arriba de las vías que en la estación Yrigoyen bajaron un grupo de chicos. Algunos dijeron que venía gente del PO, porque no los conocían, no eran ferroviarios. Ahí fue cuando llegó Favale con un grupo de jóvenes. Venían eufóricos y fue cuando empezaron a decir con Pablo Díaz que había que correrlos. A Favale lo reconoció, lo había visto una vez antes. Venían todos juntos caminando por la vía. De ese grupo al único que conoció fue a Favale, lo había visto en un acto en la cancha de River, unos días antes. En la marcha de River decían "ese loco es el custodio de Pablo Díaz". Venían caminando por las vías. Al principio, el testigo pensaba que eran del PO, pero escuchó que a gritaban "es gente nuestra". Ese grupo, apenas llega, baja del terraplén. Díaz de abajo les decía que bajaran y Toreta les decía que no lo hicieran. El deponente bajó, casi todos bajaron, eran bastantes, algunos quedaron arriba. Estuvieron un rato, hasta que empezaron a correr para donde estaba la gente del PO. Les costó llegar porque estaban lejos, la idea era que los del otro bando viesen que eran un montón para que se alejaran. En el transcurso del camino ocurrió el conflicto con quienes estaban con la cámara de televisión. El iba corriendo, cuando ve la cámara y se tira para el lado izquierdo. La cámara estaba para el lado derecho, fue para el otro lado porque no quería que lo filmaran, no sabe de qué medio era, había una chica, con el camarógrafo. No se acuerda ni de cuadras, ni metros, estaban lejos, no puede precisar distancias certeras. Calcula que lo de la cámara fue a mitad de camino. Se quedaron todos, la corrida se cortó, se quedaron ahí y después volvieron a correr. La mayoría de los compañeros se quedaron en el camino. Los que llegaron de la cámara para adelante, eran 30 ó 40. Cuando se estaban acercando, había como 10 jóvenes con palos, haciendo como una muralla. Ahí se armó otra pelea, pero él se quedó un poco más atrás. Su grupo no tenía palos, ni llevaba piedras. Fueron corriendo y los recibieron a palazos. Hicieron retroceder a los ferroviarios a palazos. Le agarró y miedo se escondió atrás de un árbol. Miró para abajo y vio un pedazo de ladrillo, lo agarró para defenderse y vio a una persona que se arrodilló al lado de él y empezó a disparar. Él miró a esa persona y era Favale, quien apoyó una rodilla y empezó a disparar. Con las dos manos agarraba el arma. Escuchó varias detonaciones, fueron varios los disparos. Se dio cuenta de que estaba disparando y que era Favale. Entonces, el testigo tiró al piso el ladrillo y volvió corriendo para el puente. Cuando está corriendo para el puente, vio "patente" a un joven que se tomaba la panza para luego desplomarse. Cuando volvía corriendo, observó, también corriendo, a su lado a un chico gordito, que sería de evasión o guarda, con camisa azul. Tropezó y se cayó. Lo pasó y vio que los militantes del PO le estaban pegando, "lo estaban cagando a palos". El gordito se levantó y salió corriendo. Siempre estuvo del lado izquierdo mirando a la vía. Llegó a estar muy cerca de la gente del PO. Había un grupo de ellos que estaba más atrás. El pibe que se agarró la panza, estaba un par de metros, mas para atrás. Se imagina que a quien vio caer era a Mariano Ferreyra. Lo ve "al loco de mierda disparar", y "un pibe de frente que se agarra la panza". En su casa se enteró de la muerte de un joven por un disparo. Cuando salió corriendo, no paró hasta llegar debajo del puente. Todos salieron corriendo. Aparte de esas detonaciones, no escuchó otras. Las detonaciones que escuchó, también las vio, pues el tirador estaba al lado de él. Abajo del puente hay como un cantero con una luz, se sienta allí y observa a los alrededores. Estaban sus compañeros pálidos, amarillos, con lágrimas en los ojos. No caían de lo que había pasado. Gustavo Alcorcel se había acercado con unas bolsas con gaseosa. Quiso ir a tomar gaseosa porque hacía mucho calor. Lo vio a Favale acercándose a Pablo Díaz y éste le dijo: "te dije que traigas los fierros", a lo que Favale le contestó: "no viste que le di en la panza". El empezó a tomar gaseosa, se fue solo hacia la estación Yrigoyen y tomó el tren. En la estación se encontró con un compañero de Brigada y lo vio a Alejandro Benítez. Venía un tren plateado que no para en Yrigoyen, le hicieron señas para que parara, aminoró a marcha y se subieron. Conversaron con el guarda que les decia que no debían hacer eso, ustedes no son policías. Ese tren va hacia Calzada, hasta Claypole, donde él vive y reconoció a una amiga de nombre Romina. La amiga, una chica del barrio, iba con su hijo, hablaba con la madre por teléfono y después de eso le contó que habían matado a un chico en Avellaneda. Lo llamó por teléfono su señora contándole que por televisión decían que habían matado a un joven. En la estación Avellaneda vio policía con casco y escudos. Cree que esos policías los siguieron, pero no lo recuerda. Cuando fue el tema de las piedras, cuando ellos se replegaban, los policías tiraron con balas de goma. Arriba de las vías le parece que había policías. Cuando volvían corriendo, apareció un camión hidrante y una camioneta o patrullero de la Federal. Le parece que de arriba de las vías les tiraban a los chicos. Cuando volvían vio a los policías, cuando iban no vio nada. Cuando volvieron esos móviles aparecieron en el medio de la calle. Ya estaban llegando a las vías cuando apareció el camión hidrante. No recuerda haber visto policías de a pie, vio el camión hidrante y patrulleros, no recuerda haber visto, ni escuchado helicópteros. Arriba de las vías no vio a nadie con cámara. A Toreta lo vio con las planillas, era delegado, nunca bajó de las vías, estaba en el lugar. A Gustavo Alcorcel lo vio en Avellaneda y trayendo las gaseosas. Conoce a Vitali, era su jefe cuando trabajaba en brigada. Lo vio en Avellaneda, cuando bajaron del andén, hablando con Díaz y un hombre de traje oscuro, que era alto y flaco. El de traje le dijo a Pablo Díaz: "si tenés que hacer algo, hacelo ahora", estaba Vitali también. Walter Vitali es un compañero de él en Remedios de Escalada, estuvo con él hasta que los del PO se fueron. Se fue con Cánepa y con Jerónimo Quaini, para el lado de Avellaneda. Estaba también Cacho Krakowski, al que conoce de Escalada, y caminó con ellos por el terraplén. La empresa no sanciona estas salidas del trabajo porque salen con la venia del gremio. Nunca le descontaron ni lo sancionaron por eso, salvo esta vez que fueron para Avellaneda. La empresa les descontó las horas que salieron. Desconoce si otro delegado hizo lo mismo que Toretta, éste lo fue a ver a él porque era un delegado de su sector de trabajo. Luego del despliegue de la bandera, la gente del PO estaba ahí, quieta, no hicieron nada. Su grupo fue corriendo hacia ellos. Había un par de chicos con palos que hacían una barrera. En la marcha de River los compañeros comentaban que Favale era el custodio de Pablo Díaz. Recuerda que vio la cámara y se tiró para el lado izquierdo. Después de ver el camión hidrante, fue que se produjo la charla de Favale con Díaz. Lo que pasó con la cámara, lo vio después en la televisión. No observó que la policía intentara detener a alguien. Además de Toretta, estaba también un delegado al que le dicen Fosforito y Aldo Amuchástegui y, cree que Gustavo Alcorcel, pero a este no lo recuerda bien. En el sector de talleres en el que él trabaja hay unas 120 personas. La mitad habrá ido para Avellaneda. Los gerentes no hablaban con ellos, el gerente hablaba con el jefe y este se lo transmite a los empleados. Pochoni era su jefe en aquel momento. Cuando vienen por orden del gremio no dicen nada, a veces los jefes van con ellos, se anota al que va a salir y salen, ni se fichaba, eso lo arreglaban ellos. Bajaron por el terraplén caminando, es como una montaña. Escuchó varias detonaciones, no sabe cuántas, no las contó. En el taller de Escalada le parece que estaba Alcorcel. Al trabajo regresó recién al otro día. Era un silencio total, la gente no decía nada, se comentaba lo que había pasado. No había un solo delegado y la gente tenía miedo. Así habrán estado una semana, nadie hablaba, estaban todos tristes. Tanquía estaba y su hermano que es un gordito, ese día salió en la portada de los diarios. Tanquía apareció llorando porque su mamá le contó que gente del PO le iba a quemar la casa. Tanquía contó que alguien le había apoyado un arma en el hombro y había disparado, pero no sabe quién fue, porque el ruido le hizo mover la cabeza para el otro lado. Después Cacho Krakowski le dijo que se buscara un abogado y se fue como si nada. El gremio llamaba a Walter Ibáñez porque practicaba boxeo, para que esté al lado de alguien por si pasaba algo. Hubo una reunión en Escalada, varios días después del hecho, convocada por Aldo Amuchástegui. Dijo que él se había querido "pegar un tiro" por lo sucedido y que él era el único que daba la cara en todo Escalada y que los iba a estar acompañando. Era el único de los delegados, de los allegados al gremio que daba la cara. No recuerda si en esa asamblea estuvo Toretta. El árbol en el que se escondió estaba a un costado de la calle, no conoce el lugar, no sabe el nombre de las calles, no sabe cuántas cuadras corrió. No sabe los nombres de muchos de los que estaban ahí con él. Que ahí estaba la empresa Chevallier, lo supo luego por la televisión. Sí está seguro que del lado derecho, cuando bajaron, habla una empresa que vende máquinas de construcción. Tiene en su imagen al que disparó, robusto, grandote, tenía un jean y al momento de disparar tenía una remera roja, pelo corto y barba candado. Al momento de disparar no llevaba gorra. Se ve a un grupo de gente que baja del tren en Yrigoyen. A Favale lo tiene visto con remera roja. Supo que se llamaba Favale en la manifestación de la cancha de River, que se realizó una semana antes, y decían que era el custodio de Díaz. Todos en el ferrocarril sabían quién era Favale, porque lo conocieron en la manifestación de River. Cuando declaró con la jueza Wilma le exhibieron videos que le mostró el secretario. Declaró dos veces, en la fiscalía en la calle Paraguay y de ahí fue a declarar ante un secretario de Wilma López. No sabe si estuvo presente la defensa de Favale en esa declaración. La primera declaración la hizo 6 meses después del hecho y al poco tiempo volvió a declarar. Se presentó espontáneamente y si lo hizo 6 meses después del hecho fue porque tenía miedo, dado que posee familia e hijos. Siempre tuvo miedo, por sus hijos y su esposa y por eso no fue a declarar antes. Con Alejandro Benítez tiene conocimiento porque vivía a dos cuadras y media de su casa. Tuvo buena relación como compañero de trabajo y salió de garante para su casa. Como vecinos vivieron hasta hace dos años a dos cuadras y media de distancia uno de otro. Viajaron de regreso juntos hasta la estación Calzada. Desde Yrigoyen hasta Calzada se demora casi 25 minutos. En el trayecto no habló con Benítez, el único comentario es lo que le contó la vecina. No sabe cómo Benítez llegó al lugar de los hechos. A Benítez lo vio arriba de las vías, después no lo vio más hasta que subió al tren en Yrigoyen. En la televisión supo que habían arrestado a Favale por ser supuestamente la persona que disparó, no sabe cuándo lo detuvieron. Le mostraron un video cuando Favale baja en la estación Yrigoyen. Ahí está con una remera azul. Se reunieron en el portón de los talleres de Remedios de Escalada, no lo vio a Díaz. Recuerda que un compañero de trabajo, Walter Ibánez, le dijo "acompañame que Díaz pidió gente", era un grupo, no eran muchos, recuerda a Ibañez, a Gerónimo y a Pablo Díaz, entre otros. Fue cuando éste habló con la gente del PO. No recuerda cómo estaba vestido Pablo Díaz. Les decía "bajen cagones", lo dijo un par de veces, no sabe en qué lugar va Pablo Díaz cuando se ponen a correr. Con Benítez eran buenos compañeros de trabajo, estaba vestido tenia un jean, una mochila y una remera a rayas celeste y blanca. Cuando iban corriendo no se acuerda de nadie, la única imagen que le queda es la de Favale. No escuchó dar órdenes a Pablo Díaz. Los manifestantes del PO cantaban debajo de la vía, pero no se escuchaba bien de arriba. La conversación de Díaz con la gente del PO duró pocos segundos, ellos hablaban, no se escuchaba, después los dos hombres del PO se fueron. En el enfrentamiento hubo compañeros que recibieron impactos de tuerca en el pecho, a él no le pegaron. Tiró piedras y no sabe si le pegó a alguno. El PO desplegó una gran bandera roja. Alguien comentó que podían ser del grupo Quebracho cuando se pararon con los palos, porque es un grupo que para y no retrocede. Los recibieron a palazos. Detrás de la primera línea había más gente y tiraba piedras, seguramente también con gomeras. Si ellos vinieron a pegar supone que algunos compañeros se defendieron. Hubo enfrentamientos cuerpo a cuerpo. Vio al gordito que se cayó y le pegaban con palos, no se defendió, después salió corriendo. Todo ocurrió muy rápido. Cuando los chicos que iban adelante, reciben los palazos, comienzan a retroceder, el deponente se esconde atrás de un árbol. Venían con los palos, serían alrededor de diez "pibes". Cuando estaban abajo los mismos compañeros decían "vamos a correrlos", era como un bullicio general. Solo Toreta les decía que no bajaran que no tenían nada que hacer en la calle. Era una opinión común que los del PO iban a volver. En la marcha de River lo vio a Díaz con Favale. No sabe si Díaz tenía otros custodios, en esa manifestación se comentaba que Favale era su custodio. Recuerda que iban corriendo, no recuerda si además iban gritando. Pensaban asustarlos corriendo. No quería que lo filmaran, no quería salir en televisión, cuando vio la cámara no quería que la gente que lo conoce lo vea haciendo lío o peleándose, por eso no quería salir en la cámaras. Había autos estacionados del lado derecho de la calle, enfrente de donde él estaba escondido detrás del arbolito, al lado de él no recuerda si había autos, había como un espacio que entraba, allí había mas autos. No escuchó a compañeros decir que les hubieran disparado, puede ser que alguien lo haya comentado. El de remera roja, no tenía ningún bolso o mochila. El deponente indica que no practica boxeo. No le suenan los nombres Carruega, Hess y Santa Fé. No lo vio Benítez con armas. Y desde ese día tampoco se lo volvió a encontrar. No vio a nadie acercarse a la policía para informar sobre heridos de bala. El testigo en ese momento estaba vestido con borcegos de trabajo, remera larga color salmón, jeans y barba candado como la actual, pero más corta. Expresa que le gritaban a la periodista, pero esto lo vio por la televisión, cuando vio la cámara él se fue para el otro lado. El pelo lo tenía corto, como en la actualidad. Nunca le explicaron por qué les descontaron esta vez. Lo que vio de Daniel González lo vio en televisión. No recuerda haberlo visto en el momento de ocurrencia de los hechos. González es flaco, alto y tenía un cuello ortopédico. Luego de habérsele leído fs. 1792vta., señaló el deponente, que habían pasado dos años, y por eso no tenía presente al momento del juicio oral haber visto a Jorge Daniel González. Quizás tiene la imagen de que lo vio por televisión. El testigo asegura que en River le decían que esa persona se llamaba Cristian Favale. Luego de leérsele un tramo de fs. 7200, el testigo manifestó que no recordaba que Pablo Díaz hubiera pedido en algún momento que se quedaran en las vías. Ese día no se cortó la circulación del ferrocarril. En la fiscalía le tomó declaración un fiscal, no recuerda el nombre. En los dos lugares donde declaró, le leyeron su declaración antes de firmarla.

El testimonio de Victorio Dante Paulón, quien es secretario de Internacionales de la CTA de Hugo Yasky, y se desempeñó en la UOM de Villa Constitución. Puso de manifiesto que su militancia sindical se corresponde con la década del '70. Ellos se vieron involucrados en la transición regresiva que vivió el país en la década del 90, donde se produce un cambio en el ámbito sindical. Explicó que se fracturó la CGT con motivo del posicionamiento de las políticas de aquella época. Se iniciaba un camino donde la clase trabajadora iba a perder derechos no sólo individuales, sino también a nivel colectivo. Sabe que el fenómeno de las tercerizaciones a principio de la década del 90, impactó en el empleo en general, por las políticas de privatización. En el ferrocarril muchos empleados fueron recontratados, por empresas tercerizadas. Los ferroviarios pasaron de tener de 80 o 90 mil trabajadores afiliados al 10 por ciento. En ese contexto de una alta desocupación, se generaron las condiciones, para la reconquista de los derechos de los trabajadores. La tercerización provocó el sindicalismo empresario, se asociaron con las políticas que generaron estos efectos de la subcontratación. Es un sindicalismo que pasa a ser parte del mundo patronal. Esto se conoce como el "sindicalismo de los gordos". El el deponente señala que en el ámbito del transporte ferroviario, tiene entendido que como sucedió en la mayoría de las privatizadas los sindicatos no resistieron, sino que se asociaron. Abandonaron la representación del interés de los tercerizados. El sindicato no defiende este fenómeno. La manifesta ón de octubre de 2010 era de unos 110 individuos, pero unos 1.500 eran los que estaban en esta situación. El testigo manifiesta ser un dirigente sindical, hay un común denominador en la pérdida de estos derechos, hay un abandono, producto del intercambio de roles, terminan actuando en contra de los intereses de los trabajadores. A ningún sindicato lo puede perjudicar el aumento de su base de afiliación, lo que sí puede perjudicar es a la representación, pero no al sindicato, la única explicación es que haya perjudicado otro tipo de intereses, "el mundo del negocio", la tercerización. De la devaluación en adelante se incrementó la cantidad de afiliados. Tiene conocimiento de que los tercerizados no tenían su sindicato, hubo intentos de crearlos pero no prosperaron. Lo que tenían los tercerizados era un cambio de convenio colectivo y quería recuperarlo. Respecto de si la Unión Ferroviaria hizo reclamos para que los tercerizados se incorporaran no está al tanto. Todos los aumentos salariales son porcentuales, es lógico que los mismos porcentajes sean para los tercerizados. Sobre gestiones de ese gremio para equiparar sueldos de tercerizados con ferroviarios expresa que no le consta.

El testimonio de Norberto Juan Rosendo, quien manifestó que es ingeniero ferroviario, se desempeña como docente y trabaja como asesor del ferrocarril de Entre Ríos, hasta hace poco lo era del ferrocarril de la provincia de Río Negro. Trabaja en temas ferroviarios desde 1971. Después de la dictadura volvió. Fue asesor en la Comisión 502. Fue segundo jefe de los talleres de Tolosa. Construyó el Tren de la Costa. Trabajó en Metropolitano. Se graduó como ingeniero en la Universidad de La Plata y efectuó el doctorado en la UBA. Participó en la actividad gremial, fue delegado de la Unión Ferroviaria, cuando trabajó en Kilo 4. Cuando se fue de la empresa su actividad gremial no continuó, después ya era ingeniero. Hace diez años, formó la Comisión Salvemos al Tren que tiene el objetivo de que vuelvan los ferrocarriles al estado, hacen actividad política en ese sentido. El problema de los tercerizados es que los toma una "empresa fantasma", no teniendo prácticamente derechos laborales y se "le comen una parte importante del sueldo". La diferencia entre lo que da el estado y lo que paga la empresa va a parar al bolsillo de los empresarios, que muchas veces son gremialistas, como es el caso de la Unión Ferroviaria. La primera vez que su comisión hizo una actividad, hace diez años, realizaron un corte en la estación Avellaneda, en ese momento querían que vuelvan 150 agentes del área de control de evasión, esta acción es la misma que la que seguía la gente que acompañaba a Ferreyra. El problema de los tercerizados es recurrente y sirve para diferenciar los ingresos entre estos trabajadores y los de planta. Dentro de la comisión muchas veces reciben denuncias, el que denuncia pierde el trabajo, han recibido muchas denuncias de gente de empresas de limpieza. Han recibido denuncias de la cooperativa Unión del Mercosur. Esta es parte de una de esas empresas fantasmas a las que se refirió. Participó de dos cooperativas cuando lo echaron de la empresa. Los ferroviarios acostumbran a asociarse en cooperativas. Pero estas cooperativas son otra cosa, no son cooperativas de gente libre que se asocia. Cree que los que estaban en situación de tercerizados, eran unos 1000 trabajadores. El testigo estima que es bastante restrictivo el poder afiliarse a la Unión Ferroviaria, para que no les "agüe" el negocio. Esto lo sabe por los comentarios que le han hecho varios compañeros. Si entran muchos nuevos afiliados les pueden hacer perder una elección. Por ejemplo, de 3000 y 5000 pesos que les puede dar el estado, el empleado recibe 1000 y el resto se divide entre las cargas sociales y lo que se lleva el dueño de la empresa como utilidad. Recibieron denuncias que a la gente que operaba en comedores no le hacían los aportes. En una cooperativa, la persona se asocia para formar parte del esquema, del cuerpo social, en estas cooperativas no. La Unión Ferroviaria hizo anuncios para que ingresaran los tercerizados pero cuando ellos realizaban acciones concretas el gremio estaba en la vereda de enfrente. Ingresó a la Unión Ferroviaria en 1971 y se aleja en 1976, dejó de formar parte por que después ya era ingeniero. Sobre la base de la ley de reforma del estado formó una cooperativa con la gente que estaba en el depósito de Tolosa. Fue a ver a Pedraza y le expuso que querían operar un ramal, le dijo que sí a todo, se presentaron y como respuesta al ramal lo pintaron para dárselo al Metropolitano que jamás lo operó. El ferrocarril pertenece al estado nacional, está concesionado siendo esta una decisión del poder político y en algún caso gerenciando el mantenimiento. Ellos reciben denuncias casi en forma permanente, no puede dar la información de las personas que denuncian. Hicieron denuncias penales. Hicieron una querella a TBA por discriminación de pasajeros, por el trato diferencial a los pasajeros del Sarmiento en relación con los del Mitre. La empresa TBA era del grupo Cirigliano. Hay muchas cooperativas, han ido rotando, cambiando de nombre, pero no puede dar un número preciso. En las cooperativas, el asociado, el tercerizado recibe un sueldo, no conoce que ninguna de esas cooperativas haya participado a los asociados en las ganancias. Llama empresa fantasma a aquellas que tratan de evitar que el trabajador ejerza su derecho, no hay contra qué actuar, no tiene valores, no tiene edificio, no tiene una sede, ni plata. Eso era cierto en el caso de algunas cooperativas. Facturaban y tenían gente trabajando. El testigo tenía una cooperativa Fabril La Plata, le vendían a Metrovías el trabajo de ingeniería, esa empresa le propone tomar 50 personas, ellos tenían bienes y responsabilidades, en general las empresas que manejaban a los tercerizados, las de comedores y las de limpieza, eran un sello de goma. Desconoce si tenía boletas la Cooperativa del Mercosur. Sin libros no puede funcionar. No sabe si la Cooperativa tenía balances. El control del estado no garantiza que la gente participe. La suya no es una cooperativa fantasma, prestaban servicios para los ferrocarriles, pero no tercerizaban. Sabe de algunas cooperativas que le vendían servicio de limpieza y seguridad al Roca. Gherso es una empresa internacional, que tiene material, equipos, no es una empresa fantasma. Cuando él estuvo en Ferrocarriles Argentinos no se tercerizaban servicios. En el ferrocarril de Río Negro no se tercerizaba. El deponente les realizó trabajos, pero le abonaban en forma directa, no por terceros. El taller de San Antonio en Río Negro era una cooperativa, es la Unidad Ferroviaria de Río Negro, tiene alquilado el Tren Patagónico. La tercerización de servicios es una cosa común. En los ferrocarriles españoles, han contratado empresas de primer nivel. Los ferrocarriles franceses no lo hacen, tienen empresas integradas. En Inglaterra no conoce cómo es el tema, no recuerda otro ejemplo. Tiene entendido que los tercerizados después del conflicto ingresaron al ferrocarril, alrededor de 1000 personas. No sabe si se afiliaron a la Unión Ferroviaria. No sabe si ese ingreso dio vuelta la elección. Habla en el terreno hipotético, el tiempo de permanencia antes de que puedan votar, aún no se dio, habrá que esperar a la próxima elección. No hicieron denuncias penales por la diferencia de salarios, en general no había posibilidad de realizar una denuncia de este tipo, en el sistema capitalista esto es lícito, es un delito de orden moral, como tenía sentido, no hicieron denuncia de este tipo. La empresa Metrovías es propiedad del estado Nacional y tiene la concesión del subte de Buenos Aires y el dueño es Benito Roggio. La Unión Ferroviaria tiene tres estamentos, para delegados es la elección menos restrictiva, después están las instancias regionales y las nacionales. Cree que los empleados recién ingresados sí pueden votar en la elección de delegados. No pueden hacerlo en la elección nacional.

El testifical de Edgardo Ernesto Reinoso, quien manifestó que es empleado ferroviario desde 1979, es guarda desde el año 2000, empleado de TBA desde 1998. Estuvo cesante en 1983 cuando era contratado por el ferrocarril San Martín, se lo reintegró en 1984 en la línea Sarmiento, hasta 1993 cuando nuevamente quedó cesante. Regresó en 1998. Desarrolla actividad gremial, es delegado de la Unión Ferroviaria en la línea Sarmiento. Su actividad gremial comienza prácticamente con su ingreso al ferrocarril. Se vinculó con diferentes compañeros y en las postrimerías de la dictadura militar, fue su primera cesantía por un conflicto gremial de los contratados. Conocía el reclamo de los tercerizados. El reclamo de la tercerización corresponde a trabajadores que desempeñando tareas que están contenidas en el convenio de la Unión Ferroviaria, estaban en una situación de precarización laboral, realizaban las mismas tareas, tenían menos salarios y peores condiciones de trabajo. Era pública la situación de los compañeros del Roca. Este conflicto era de varios meses antes al 20 de octubre de 2010. Conoció a los tercerizados del Roca, es delegado por la Unión Ferroviaria y su agrupación se solidarizó con esa lucha. El primer antecedente de lucha fue un corte de vía en Avellaneda. Supo que se realizaron gestiones de negociación en la secretaría de Transporte, con Antonio Luna. Respecto de la línea Roca tuvo una negativa para la incorporación de los tercerizados, supone que porque el mismo oficialismo había impulsado la tercerización de actividades. En el Sarmiento también tuvieron problemas de tercerización. Los primeros inconvenientes fueron alrededor del año 2003, había una compañía Centauro que era del mismo titular de la línea. Frente a este reclamo la Unión Ferroviaria tuvo un doble discurso. Luego del reclamo de su lista, reclamaron para que cese la tercerización. Esto en lo formal, pero por abajo, en el diálogo con la base apuntaba a la fractura de los trabajadores. Se acusaba a su sector gremial de usar a sus compañeros para hacer tareas de clientelismo. Les decían que si atendían a los tercerizados quedaban afuera los hijos de los ferroviarios que tradicionalmente ingresan al ferrocarril. Aludió al convenio 21/75 que no tiene vigencia y se realizaron convenios con menos conquistas que los que tuvieron en 1975. Alude a la polivalencia funcional y a la flexibilidad laboral, lo que hacía difusas las categorías y permitió tener empresas tercerizadas. La unión ferroviaria toleró y tolera esta situación. El convenio de 1975 se liquidó en 1995 en ese momento el secretario general era Pedraza. Tareas de vía y obra se le encomendaba a veces a empresas tercerizadas. Vía y obra comprende a todo el personal que trabaja sobre el piso donde se desplazan los trenes, abarca rieles, balastro, piedra, tierra, durmientes, aparatos de vía, etc., son tareas de alta complejidad. El desmalezado se separó de vía y obra, tercerizaron la actividad llevándola al sector limpieza, con el agravante de la precarización laboral. El desmalezado es muy importante, es limpiar el perímetro de las vías, para que se pueda ver con nitidez el trayecto de la locomotora. Tradicionalmente, se utilizaban medios manuales o mecánicos, con la tercerización se empezaron a usar agroquímicos, lo que perjudica al operario, los trabajadores no tenían protección y son altamente cancerígenos. Además, se liquidaba a yuyos de raíz que hacen de contención para el descanso de los durmientes. El gremio va perdiendo fuerza y profesionalidad, cada actividad que sale del ámbito propio, que se terceriza, debilita a la organización, pone en condición desventajosa al compañero que va a desempeñar la tarea, lo deja en una situación mas precaria. Conoce a la cooperativa Unión del Mercosur. Realizaban tareas de limpieza, desmalezamiento, y vía y obra. Tercerizados les planteaban la situación desventajosa. A partir de 2002 y 2003 los ferroviarios lograron ventajas y se agrandó la brecha con los trabajadores que no eran de planta. La cooperativa estaba formada por gente de la Unión Ferroviaria. Para formar una cooperativa había que consultar a la Unión Ferroviaria, necesitaban su aprobación. En este sentido se constituyeron cooperativas de trabajo donde había concentración obrera, nombra a Paiva, Junín y Taller Express. En los 90 se cesanteó a 85.000 trabajadores. El decreto 666 eliminaba los servicios interurbanos, el gremio tuvo "alta complicidad en este sentido", se puede "consultar en lo medios de ese momento". No sabe si esto le reportó un beneficio a Pedraza. No lo puede aseverar con números. Sabe que Pedraza fue detenido en un departamento de Puerto Madero y tenía una mansión lujosa en Villa Sarmiento y otra en Parque Leloir. La unión Ferroviaria se planteó en varias oportunidades si podía hacerse cargo de los ferrocarriles que quedaban libres en las licitaciones. El Belgrano Cargas, que tiene uno de los servicios más extensos, quedó en manos de la Unión Ferroviaria en 1999. Con un presupuesto, una especie de subsidio de 250 millones de dólares, anuales. Se concretó el primer año y sigue en manos de la Unión Ferroviaria hasta la fecha, en donde también se ha hecho sociedad con diversas empresas nacionales y extranjeras. Han conformado un consorcio sindical empresario con grupos como Romero, Roggio o Macri. La Unión Ferroviaria tuvo un giro muy importante a partir de esta reducción de personal y este cambio. La reducción se produjo en el año 90, de 35 miembros del consejo directivo a 16. Se redujo mucho la representación. De casi 200 seccionales se pasó a 20 ó 24 seccionales. Todas las decisiones las tomaba la mesa chica, Pedraza, Castellano, Matarazzo, Pedro Suárez. Así se redujeron las expresiones democráticas dentro del gremio. El cambio estatutario se dio a partir de 1996. A partir de 1994 se forma una lista de oposición que fue la lista celeste. El gremio estaba muy menguado en la cantidad de afiliados. Uno de los dirigentes de aquella lista, que se llamaba Miranda y estaba en la línea Sarmiento, murió en un accidente de trabajo. Murió de una forma bastante extraña. A partir de 1996, Di Napoli del Ferrocarril San Martín es cesanteado. Era parte de la lista celeste. Lo citó uno de los directivos, Rubén Carrizo, quien le pidió que aceptara la indemnización y se fuera, sino se las iba a tener que ver con gente pesada. Lo intimidó un agente de la SIDE que había participado de un levantamiento carapintada. Hubo un allanamiento a la Unión Ferroviaria en el que se secuestró trotyl. En el año 2010, también tuvo conflictos una empresa del Ferrocarril Sarmiento. La Unión Ferroviaria no colaboró con los trabajadores. Se convocó a una paritaria con el Ministerio de Trabajo. Reinoso expresó que a la mesa paritaria de la Unión Ferroviaria fue él, Sobrero, la directiva del Sarmiento y del Mitre, de Trenes de Buenos Aires. Se planteó la discusión de las convenciones colectivas. Los directivos pertenecían a la lista verde. En forma adicional plantearon el problema de las tercerizadas, entre ellas JB. Se produjo una discusión muy fuerte. Les plantearon que si la Unión Ferroviaria estaba en contra de las tercerizaciones porque le habían dado limpieza a tercerizadas en el Roca, nombrando a Unión del Mercosur. Mario Rodríguez, un dirigente de la Unión Ferroviaria de línea Mitre, cambió el tono, se alteró, luego bajó el tono, pidió un cuarto intermedio pues iba a consultar al secretario general por ese planteo. Fue al 6o piso a reunirse con Pedraza y le dijo que discutieran todo lo relativo a la parte convencional que después iba a dar respuesta por lo atinente a las tercerizadas. En octubre de 2010 era delegado gremial, especialidad de guardas y comisión de reclamos. Los delegados son los compañeros que tienen trato directo con la empresa, si esta no da respuestas, tratan con el cuerpo directivo, el secretariado nacional. Todas las sanciones que se producen con el personal ferroviario, primero se discuten con los delegados, sino se está de acuerdo con la sanción se lleva a la comisión de reclamos, si no hay acuerdo se va al secretariado. Cada línea tiene uno o dos directivos, en el caso del Sarmiento hay uno. El directivo puede derivarlo al secretariado general. En la línea Roca estaba el señor Fernández. Hay una comisión de reclamos por línea. Supo que en ese cargo en la línea Roca estaba Pablo Díaz, el deponente manifiesta que no lo conoce. La mesa chica era un órgano que no se encuentra establecido por estatuto, es una forma de funcionamiento que adoptó el secretariado. No sabe quiénes integraban esa mesa para octubre de 2010, supone que Pedraza y Fernández la constituirían. El secretario general está habilitado por el congreso de delegados para, en determinadas cuestiones, tomar resoluciones. TBA pertenece al grupo Cirigliano y tenía en 2010 la concesión del Sarmiento. El testigo es delegado por la lista bordó, integra la comisión de reclamos. Los tercerizados del Sarmiento son tomados por la empresa. En el Sarmiento es como en todas las líneas lo de los tercerizados, hubo períodos en que las tareas las desarrollaron diferentes tercerizados. La limpieza hasta el 99 estuvo a cargo de una empresa tercerizada, hacían lo contemplado en el plexo convencional. Por romperse el convenio en el año 95 se generaron convenios diferentes en las diversas líneas. La bolsa de trabajo en TBA se maneja de modo que todos los trabajadores llevan los CV de sus familiares o allegados, se los acercan a la empresa o se los entregan a los delegados, por ejemplo, al deponente o a Sobrero. Esos pedidos se acercan a recursos humanos de la empresa y esta evalúa los CV a medida que va necesitando personal, supone que esas bolsas de trabajo existen en otras líneas. De los que trabajaban en la Cooperativa Unión del Mercosur, muchos eran familiares de empleados. Jamás se cuestionó que ingresen familiares, muchos lo son. No estuvo en los hechos de octubre de 2010 en Avellaneda. No siempre fue guardatren, fue también cambista, realizan los cambios para que los trenes circulen, hacen acople y desacople. Actualmente está con licencia gremial, no está trabajando cumpliendo un diagrama, sino que cumple con la representación. Es delegado desde 2002 siempre por la lista bordó, que es opositora. Desde ese año, cada 2 años lo han elegido. Tuvo inconvenientes para presentar la lista en el 2002. En el año 2004 le fue impugnada la lista por motivos no valederos, tuvieron que realizar un paro de actividades, intervino el Ministerio de Trabajo, pero de todas maneras, terminaron procesados por la interrupción del servicio, en el año 2009 fueron absueltos por este hecho. El estatuto de la Unión Ferroviaria pone trabas para las listas opositoras. El gremio les impedía presentarse con total tranquilidad. Hace muchos años que compiten para delegados. En ese momento perdieron la seccional Haedo, Gran Buenos Aires Oeste, pero ganaron el cuerpo de delegados, tuvieron la seccional Buenos Aires Norte. El estatuto del gremio menciona las cooperativas. El gremio tiene esa facultad de creación de cooperativas. Los trabajadores de las cooperativas tienen que tener representación. No conoce de agresiones de Quebracho, PO u otras organizaciones sociales, contra la propiedad de ferrocarriles o su personal. Se afilió entre 1983-1984. En 1983 se lo cesanteó pues se le hizo cesar un contrato que tenia en el Ferrocarril San Martín. La dictadura dio un aumento a los trabajadores con relación de dependencia y los contratados protestaron. La cesantía fue en setiembre de 1983. En la línea Roca no conoce fehacientemente si la Unión Ferroviaria determina la entrada, sí sabe que algunos trabajadores tuvieron que apelar a la Unión Ferroviaria para lograr su ingreso. Fue público que uno de los acusados llevó su CV a partir de la Unión Ferroviria. Al exhibírsele al deponente documentación, sobre una nota sin membrete fechada en Tapiales en octubre de 2006 por un reclamo en el que adhieren a la gestión que realiza la Unión Ferroviaria, aclaró que no es su línea y que no conoce esta nota. Al exhibírsele una nota de abril de 2002, firmada por José Pedraza, el testigo manifiesta conocer la lucha de 2002. Agrega que la lucha de los tercerizados no se inició en el año 2010. Al exhibírsele una nota del 28 de abril de 2006 firmada por Pedraza y Fernández, el testigo explicó que no conocía la nota. Sostuvo que se volvía al mismo punto, de una permanente situación de conflicto, es un viejo reclamo de los tercerizados. Respecto de una nota de Julio 14 de 2010, tampoco la conocía. Dijo que se trataba de documentación de la línea Roca, pero entiende que se seguía con el mismo tema, ya para esta fecha la situación de los tercerizados era muy complicada.

El testifical Ramón Diego Cardías, quien expresa que conocía a Mariano Ferreyra pues eran compañeros de lucha. Cardias conoció en su trabajo a algunos de los imputados. Los conoció cuando en su carácter de tercerizado hacía reclamos para ingresar a trabajar a planta. Los iban a amenazar con toda la patota de la Unión Ferroviaria. Los reclamos de su grupo eran para ingresar a trabajar a planta permanente. Lo venían realizando por medios legales, pero nunca obtuvieron resultados. Se hacían asambleas en ATE sur Lomas de Zamora, con distintas agrupaciones, la Bordó, que es una lista del ferrocarril, gente del Polo Obrero y muchos partidos de izquierda que apoyaban su protesta. El 20 de octubre de 2010 el testigo estaba despedido, trabajaba en la empresa CONFER en todo lo que es mantenimiento de vía. No tenía afiliación sindical. Estaba despedido, para ese momento, de la línea Roca. Llevaba un año y medio como despedido. Decidieron cortar la vía como forma de protesta. Se dirigió hacia Avellaneda, en el trayecto vio que en Remedios de Escalada estaba Pablo Díaz, a quien conocía de vista, de lejos. Díaz estaba en los talleres, con toda la gente, sacándola para llevarla. Estaba con los delegados que lo siguen, lo vio a Aldo Amuchástegui, Gabriel Vasallo y a Arias. Pasó por los talleres con el tren y desde allí los vio. Esto sería a las 9.30 de la mañana, y de ahí se dirigieron a la estación Avellaneda. Se dirigieron al local del Partido Obrero. Allí se encontraron con 200 personas de distintas agrupaciones que los apoyaban a ellos. Llegó con un compañero de trabajo, no recuerda con quien. En el momento que llega a la estación vio a unas 10 personas del otro bando, no les dijeron nada, no cruzaron palabra. Volvió a ver a Pablo Díaz y otros delegados. Se puso contra la pared de la estación. Vestía una camisa blanca de manga corta y estaba con ocho personas más, hablando por Nextel. Después estaba también la gente que había sacado de los talleres de Remedios de Escalada. Buscaron un camino alternativo y fueron por una calle que estaba cerrada y en el trayecto caminaron por una calle paralela a la estación. Iban en una columna todos juntos. El testigo estaba en la parte delantera de la columna. Marchaban hacia la estación y el jefe de calle de la comisaría de Avellaneda los guiaba. Estaba el hijo del secretario de Transporte, llamado Luna. Le formuló reproches a esta persona que se metió adentro de la comisaría y éste nunca le contestó nada. Aparte de éste, había policía vio a otros de civil. Había personal de civil, estaban vestido de camisa, jean, camperita, una persona les sacaba fotos. Después se hizo presente infantería de la Policía de la Provincia. La patota estaba arriba del terraplén y los insultaba. Siguieron caminando e intentaron subir a un terraplén pasando el puente Bosch y los recibieron a piedrazos. La infantería los reprimió aunque eran ellos las víctimas. Les tiraron con balas de goma. A la compañera Clara de Quebracho le pegaron culatazos. Se pararon frente al Puente Bosch, sobre la calle Luján. Llamaron a la policía y tardó un montón en hacerse presente la policía Federal. Les tiraban piedras y los insultaban. El otro grupo hizo el corte de vías. La policía Federal hizo un vallado con dos móviles. Se alejaron unas cuadras e hicieron una asamblea para determinar qué medidas tomar frente a la patoteada. Resolvieron que el testigo contestara una nota al canal C5N. Cardias así lo hizo, quedó como vocero del grupo. Mientras tanto se reagrupaban los ferroviarios y la policía les dio vía libre para que fueran hacia ellos. Hizo la nota con la periodista Gabriela, se apuró y se movilizaron para proteger a las mujeres. Se venían con todo, armaron un cordón de 25 hombres y 5 mujeres. Estaban en la calle Luján a 4 cuadras del puente. Hicieron un cordón para proteger a los compañeros. Un muchacho del Polo Obrero sacó unos palos largos y los repartió a cada uno de ellos, para contener a la patota. En la asamblea anterior habían dicho que no iban a llevar estos elementos, pero los del PO llevaron palos igual a escondidas. Los que iban hacia su grupo eran como 200 personas. Lo encabezaba Sánchez, con González y el delegado Arias que es de los talleres de Escalada, estos iban al frente manejaban toda la patota. Estuvieron cara a cara peleando. Se agarraron a piñas y a palazos. Fue un choque muy duro. El testigo tenía un palo en su mano, pero no lo usó, no quería esa clase de violencia. Un compañero se lo sacó porque él no lo usaba. Se abrieron por todos lados y les empezaron a pegar. Escuchó disparos y se cruzó Mariano al lado de él. Estaba a 3 ó 4 metros de él, a orillas de la calle. Vio una persona detrás de un árbol tirando tiros. Vio a Mariano caer con un disparo en el estómago. Estaba en la orilla, cerca del cordón de la vereda, a la izquierda mirando a las vías. Mariano Ferreyra estaba hacia la vereda izquierda. Supo que esa persona disparaba porque sacó un brazo y disparó un tiró que le dio a Mariano. Se escucharon varios disparos, seguro más de 5. Los disparos se habrán escuchado durante 10 minutos. Fue una ráfaga de disparos, no puede precisar cuántos. Vio caer a Mariano. El que tiraba vestía una gorra negra, una remera gris con la cara de Bob Marley, pantalón de jean largo, zapatillas blancas, la persona esa es Grabriel Sánchez que fue quien le pegó el disparo a Mariano. Fueron dos compañeros a socorrerlo, la demás gente seguía en el medio. El hermano de Ariel Pintos se presentó diciéndole que a su hermano le habían pegado un tiro. Le levantaron a Mariano la remera y notaron una herida de bala. Fueron a socorrer a los otros heridos, Ariel Pintos tenía un tiro en la pierna. Le avisaron que a Elsa le habían pegado un tiro en la cabeza. Al ver caer a Mariano los agresores se alejaron corriendo. Pasaron por al lado de la policía y esta los dejó pasar. El testigo y sus acompañantes le reprocharon a la policía que no intervinieran. Arriba del puente estaba Pablo Díaz, constantemente hablaba por radio. Había venido la policía de infantería a querer reprimirlos a ellos, "eran todos contra ellos". Estaban los dos móviles del principio y 4 policías de la federal. Abajo del puente había un camión hidrante de la Policía Federal. No vio policía arriba de las vías. Había otra persona en el medio haciendo disparos, con una camisa blanca con mangas cortas. Esa otra persona estaba alejada en el medio de la calle. No sabe cuántos disparos hizo esta persona. Reclamaron a la policía por no hacer nada, "por no meter presa a esa gente, que los agredió con armas". Pararon una ambulancia para cargar a los heridos y se llevaron a los tres. Se fueron hacia Callao y Corrientes, y en el trayecto le avisaron de la muerte de Mariano Ferreyra. Resolvieron hacer un corte en Callao y Corrientes en repudio por esa muerte. Reconoció a Gabriel Sánchez. Ese día, al reclamo lo acompañaron unos 20 compañeros de trabajo de Confer, pero eran de otras empresas. De Confer serían unos 8, Ariel Pintos, el hermano, uno que se llama Gonzalo y le dicen Jeringa, y no recuerda los demás nombres. En la asamblea se había elegido un delegado que representaba a Confer, pero no recuerda el nombre de esta persona. Había gente de Erso, pero no recuerda cuántos eran. Había 2 personas de Ecocred. No había gente de Aumont. En total los tercerizados eran 20 personas. Los demás compañeros no los acompañaron porque había amenazas de la patota. Ya los había golpeado en Constitución. En Confer a octubre de 2010, eran muchos los contratados, donde él estaba, en el ramal de las vías Haedo, eran 70 personas, pero había varios grupos. Ya estaba decidido lo que se iba a hacer desde algunos días antes. Se cambió el método en el local del PO, porque se hizo presente Pablo Díaz con su patota ferroviaria y no querían llegar al choque. Ya habían tenido muchos compañeros golpeados. La reunión la hicieron en medio de la marcha y resolvieron ir hacia Constitución. Esto iba a someterse a una votación. Estaban las cabezas centrales que decidían qué hacer. El delegado que tenía que representar a la empresa no fue y el testigo no lo reemplazó. De golpe decidieron subir a las vías porque vieron la posibilidad, así como se subió se bajó porque los recibieron a piedrazos. El primero en subir fue Gonzalo, un compañero de Confer. El testigo llegó hasta el terraplén solamente, se volvió porque volaban las piedras. Sus compañeros lograron subir, pero se bajaron enseguida porque se les vino la patota encima. Este intento de subir a las vías habrá durado 5 minutos. Además de los piedrazos, recibían represión de la infantería. Su grupo devolvía las piedras que les tiraban. El testigo no arrojó ningún objeto. Otros de su grupo tiraban objetos con gomera. Los tercerizados no tenían gomeras. El MTS llevó gomeras. Los acompañaba el PO, Quebracho, Izquierda Socialista, Sitraic, Ate Sur. No hubo discusión sobre por qué el grupo del MTS llevó gomeras. El único grupo que llevaba palos era el Polo Obrero. Solo vio palos en el bolso. El testigo no llevó ningún objeto. En un momento le dieron un palo de l.lOm de largo, como un palo de escoba, pero más grueso. Un compañero se lo sacó. Nunca tuvo un caño o un fierro en su mano, ni una escopeta, ni una tumbera. Tampoco vio compañeros de él con estos elementos en la mano. En el cordón se pusieron uno al lado del otro. Se tomaban los brazos tipo cadena. La gente iba marchando, se iba yendo, querían proteger a las personas mayores. Les tiraban piedras que trajeron de las vías y se las devolvían. Su grupo les devolvía lo que les tiraban ellos. En ese momento se usaron gomeras, no sabe con qué cargaban las gomeras. Habrá visto a 3 o 4 personas con estos elementos. No se peleó con ninguno cuerpo a cuerpo. Sí vio a otros hacerlo, hasta mujeres hubo que lo hicieron. El testigo trataba de que no cruzara nadie. Ninguno intentó cruzar. Cada compañero peleaba de a 5 con la patota. Eran 30 contra 200. Después de los tiros los hicieron retroceder, cuando se les terminaron las balas. Fueron a reclamarle a la policía porque los dejaron pasar. Mariano venía de atrás, no estaba en la valla. Estaban muy pegados, por eso se cubrían. Estaban todos peleando cuerpo a cuerpo. El deponente estaba más atrás, y todavía más atrás estaba Mariano. Éste apareció por la izquierda, cruzó y cuando se acercó al árbol donde está esta persona que dispara, no alcanza a unirse a la lucha porque le pegaron un tiro. Mariano en ese momento no tenía nada en sus manos. Durante los disparos, que habrán durado diez minutos, se seguían pegando. Al tirador lo ve resguardarse atrás de un árbol para disparar, es el que guiaba a la patota. Antes no lo vio pelearse. Gente había por todos lados. Atrás de él andaba Aldo Amuchástegui con una remera blanca sin mangas. Había uno que guiaba a la patota con remera a rayas horizontales. Lo ubica a 50 metros del tirador. A Díaz lo vio en los talleres de Escalada desde el tren que estaba parado. Lo vio a unos 40 o 50 metros. Estaban reunidos, alejados de la entrada de los talleres. Hay dos entradas, una para camiones y otra de personal. Estaba cerca de la entrada de los camiones. En el momento en el que lo vio en Escalada estaba Sánchez con la misma indumentaria que refirió antes. Había otra persona con pelo largo que estuvo siempre cerca de Sánchez como si fuera su guardaespalda. En el lugar en el que estaba la policía hay una plazoleta. Ahí lo ve a Pablo Díaz por encima de las vías. Recuerda que la gente del PO le dijo que había llamado a la policía cuando los atacaron en el terraplén. Trabajó como custodia en alguna oportunidad, no está habituado a usar armas de fuego. Trabajaba de patovica en boliches. Hace 15 años portaba armas de fuego, la empresa en la que trabajaba le gestionó la tenencia, trabajó en la empresa Tobal, trabajaba en el Correo Argentino, en el año 2000. El testigo manifiesta que declaró una sola vez en sede judicial. No recuerda si ese día lo reconoció a Gabriel Sánchez, recuerda bien la declaración, porque no estaba pasando un buen momento. Declaró unas tres semanas después del hecho. Ahora trabaja en el Ferrocarril Roca, desde enero de 2011. Tuvo alguna sanción de la empresa, le hicieron mucha persecución laboral y maltratos. Lo sancionaron porque no se dejó usar como títere. No tiene sanciones por ausentismo. No falta mucho al trabajo. Primero entraron Ariel Pintos y el testigo y luego otros de su grupo. Con la última negociación, después de hablar con Schiavi, entraron unas 2.000 personas más. No participa en política dentro del Ferrocarril. Conoce a Causa Ferroviaria, pero no participa de esa agrupación, él quería entrar a trabajar, nada más. Hubo votación en el gremio para elegir delegados. Cardias no participó, ni votó en la elección de delegados. No le interesa cómo le va a la Unión Ferroviaria. El día del hecho no recuerda haber tenido un megáfono en la mano, tiene la voz fuerte, por lo cual estima que no utilizó un megáfono. El cargo que tenía era de medio oficial. Su remuneración era de 2.000 pesos y 2.400 con horas extras, a veces no se trabajaba bien y cobraba $1800. Los de planta permanente ganaban 6.500 ó 6.700 pesos. Cuando ingresó a Confer lo obligaron a afiliarse a la Uocra, pues si no se afiliaba no le daban trabajo. Actualmente no está afiliado a ningún gremio. Respecto a los policías a los que les reclamaron por su actuar, refiere que había uno grandote, calvo, otro petiso, morocho y un flaco alto, estaban con uniforme. Se exhiben fotos de la Carpeta Avellaneda, SAM-0417 y SAM-0396. Y detalles de otras fotoso y el testigo se reconoce con una camisa de manga corta de color azul. Está hablando con un compañero despedido de Ugofe. En la mano izquierda lleva algo que no se acuerda bien qué era. Recuerda que estaban armando una bandera. Le parece que esto era cuando iban a salir, antes del comienzo de la marcha. No reconoce a los que están con los palos, porque son del Polo Obrero. Antes de salir repartieron palos y luego los volvieron a guardar en un bolso, porque ellos se opusieron a marchar con palos. No recuerda si cuando caminaron al borde de la vía, tenían los palos o no, el deponente iba adelante. Cuando se le exhibió en primer plano el objeto que lleva en la mano, el testigo explicó que era un pedazo de caño para llevar la bandera. Lo iban a poner con una bandera grande que hizo Mariano y que decía "por el pase de tercerizados a planta permanente". No se acuerda bien cuándo le dieron ese caño para armar la bandera, pero fue antes del episodio de las vías. También vio a un chico del MTS con un caño en la mano, no sabe si era similar al suyo. Hablaron de llevar caños y palos para llevar las banderas, también se llevaron cañas largas. Cada grupo llevaba sus banderas, esa bandera la hicieron el día anterior y la llevaron al local del PO. Al proyectarse otra imagen del video SAM_0417, el testigo expresó que se reconocía y recordó haber usado un megáfono. Cuando se refería a "irse todos" era para ir Constitución, y los que no estaban de acuerdo se iban a su casa. Estima que esto fue antes de que hablaran con la periodista. Decidieron irse y no hacer un acto, ni otra cosa, la idea era marchar hacia Vélez Sarfield e irse. Destacó que Mariano Ferreyra no llevaba una mochila, cuando lo vio. Los tercerizados vestían ropa de trabajo y otros usaban ropa común. Ante otra exhibición de fotos, expresó que había gente entreverada de distintos grupos, Polo Obrero, MTS, no identifica a las personas, si no se equivoca esa foto fue tomada frente al local del PO. Al proyectarse los detalles de la foto, señaló el deponente que todos tienen palos en las manos. Él de atrás tiene un caño, no supo decir quién era y explicó que lo sacaron de una parrilla que había en la esquina. No vio cuando sacaron ese caño de la parrilla, o si se le pidió al dueño de la parrilla. No sabe cuántos caños sacaron para defenderse. Cuando se les fue la patota encima usaron todo lo que tenían. No sabe si los palos los usaron para las banderas. En esa imagen ya había colocado su caño en la bandera. Ante otra imagen proyectada, Cardias destacó se apreciaba a personas paradas con palos en las manos y bultos en los bolsillos. El testigo no sabe qué había en los bolsillos. Ve lo que parece ser una piedra en la mano de una persona. No vio gente con piedras en las manos antes del episodio de las vías. Habló con los periodistas después de la asamblea, unos 20 o 30 minutos después. No se podía hablar mucho porque se les venía encima la patota. No sabe cuál era el largo del caño que iba a ser utilizado para la bandera. Luego de habérsele leído un tramo de fs. 1113 vta. hasta fs. 1114, segundo renglón, Cardias explicó que en su momento no declaró todo porque tenía miedo de decir lo que había visto. A esto se suman las amenazas que fueron muchas. No estaba bien psicológicamente porque lo de Mariano Ferreyra lo afectó mucho. Lo correcto es lo que declaró en la audiencia de juicio oral. Recibió amenazas desde que empezó a trabajar y en el mes de octubre de 2012. Las amenazas fueron antes y después de declarar. Lo amenazaron por teléfono a su celular, no sabe quién fue. Quedó mal por la muerte de Mariano y sigue así hasta el presente. Denunció las amenazas recibidas con la jueza Wilma López.

El testimonio de Carolina Carsetti, quien manifestó que conocía a alguno de los acusados. Por ejemplo a Pablo Díaz porque era del sindicato y pasaba por su oficina a la que iba a ver a los gerentes. En octubre de 2010 trabajaba como secretaria administrativa de los Talleres de Escalada. Conoce de vista, porque sacaba alguna fotocopia, a Alcorcel y tal vez conozca a algún otro de vista. En su tarea reúne los papeles que presenta el personal y lo envía a Recursos Humanos para que liquiden los sueldos. Si alguien se retira ficha en el reloj. Controla los comprobantes, si faltan los empleados. Se envía una planilla de control de ausentismo. En recursos humanos, se liquida y se realiza todo lo relativo a los pagos. No toma medidas, ni decisiones, sino que recolecta la información, día a día se lleva el registro de asistencias. El 20 de octubre de 2010 realizó la función que realiza siempre. Ese día era un día más y le trajeron un listado, que entregó a la gendarmería. Le dijeron que había un grupo de gente que se iba a retirar y que no lo detallaba porque eran muchos. No recuerda el título del mail pero cree que decía algo de corte de vías. El manuscrito donde figuraba el nombre de las personas que concurrirían a la movilización se lo alcanzaron delegados, de quienes solo recuerda a Aldo Amuchástegui. Ese mail se lo envió a Pablo Díaz de Relaciones Laborales, a Esteban Romero, a Cominotti, al ingeniero Cassarino, al Ingeniero Cipriani y a Pedula. La finalidad era informar a sus superiores. Después las medidas las toma Recursos Humanos. La parte de selección de personal maneja los ingresos, le notifican que puede llegar gente a entrevistas. A veces le llegan copias de los nombres para que si de la portería le avisan que está la persona, ella dé la autorización. No entrevista a postulantes. Algunas veces, si hubo algún acto, le avisan de la Unión Ferroviaria, pero se entera para cargar la información, que por lo general le llega de sus superiores, no por la Unión Ferroviaria. Lo canalizan a través de sus superiores o por recursos humanos. Si le acercan un manuscrito con la copia de la gente que va a salir, no son muchas las ocasiones. Sus superiores son Cipriani y Pedula. No conoce a Diego Cardias, aunque sí lo conoce de nombre, nunca tuvo trato, no trabaja en material rodante, la deponente manifiesta que sólo conoce a la gente de allí. Le acercaron un listado escrito a mano, después una planilla que entregó a la Gendarmería, donde marcaban quién iba a participar de esta salida. El pase son unos papelitos donde se anotan el número de legajo y el destino, luego pasa por su oficina y ficha. Esa vez la gente no fichó, eso le llamó la atención. Eran ochenta y tantas personas las que salían por eso no se hizo el pase. Eso lo hace cada supervisor y ahí se entera de que se iba mucha gente. Alguna vez han salido tantos para algún acto, pero no es normal. No tuvo noticia de un candidato a ingresar a trabajar de apellido Favale. Le llamó la atención que le dieran el listado, pero le explicaron que así lo hacían porque eran muchos. No tuvo constancia de una sanción a esos trabajadores, pero tiene entendido que le descontaron o el día o las horas. Cuando recibe el manuscrito de inmediato lo copia y manda el mail, sería a las "diez y algo de la mañana" que esto sucedió ese 20 de octubre. Cuando entró a trabajar, a las 9 de la mañana, al rato se encontró con la novedad, no sabía que iba a haber una marcha. Uno de sus superiores, Pedula, estaba enfermo y otro, Cipriani, tiene entendido que había ido a unas conferencias sobre el ferrocarril. Amuchástegui está en tercera o cuarta línea de supervisiones. Cassarino y Cominotti fueron los que recibieron su mail para estar al tanto. A la testigo le sorprendió que no hubieran fichado. No conoce a Gabriel Sánchez. A su trabajo ingresa por un túnel de la estación de Escalada. Hay una entrada por la calle 29 de setiembre, que está a metros del edificio de oficinas. No recuerda haber visto gente reunida afuera. Desde la estación, ese ingreso no se observa, están todas las naves, hay que hacer como una curva para llegar. Se le exhibe fs. 2777. La testigo refiere que es un mail de respuesta a Bertin que se lo envía a sus jefes. El mail se lee de abajo para arriba, el de origen es del sector selección de personal. El jefe le responde que lo entreviste Juan. Ese mail es del 22 de setiembre de 2010. Bertin contesta que debe presentarse el 19 de octubre. El 20 de octubre no vio a Pablo Díaz en los talleres de Escalada. Ese procedimiento para entrevistas de personal se hacía derivado a cada sector. Los candidatos van siempre con nombre, edad, capacidad y experiencia, en base a esto se pide que los entreviste Cassarino. Si no les resulta útil, pero se estima que puede servir para otro sector, lo hace saber. En material rodante, en general, necesitan gente con conocimientos técnicos específicos, no sabe qué buscaban en ese momento. Tiene noticia que un tiempo antes hubo un acto en el que la gente, fichó y se retiró, no sabe si recursos humanos efectuó descuentos por esos retiros de personal. Se enteró que hubo descuentos porque apareció en los medios y se lo comentaron. Al exhibírsele el sobre 21 "Allanamiento en los talleres Remedios de Escalada", con listado, señaló la deponente que esos eran los listados a los que había hecho mención. Destacó que hubo tres delegados que le llevaron todos los listados juntos. Los que dicen "sí" son los que se iban a retirar, "no" lo que no concurrían y figuran algunos que estaban de licencia por enfermedad o vacaciones.

El testimonio de Margarita Victoria Bertin, quien manifestó que para el 20 de octubre de 2010 se desempeñaba en el área de Recursos Humano de Ugofe. Ha tenido trato por temas laborales, con Fernández ocasionalmente, alguna que otra vez. Una vez tuvo una entrevista de reubicación con Uño. Con Pablo Díaz tuvo relación ocasional, también con Pipitó, y asimismo con Favale, con quien tuvo una entrevista laboral. Con González mantuvo alguna relación laboral. La testigo es licenciada en Recursos Humanos, trabaja en Ugofe desde agosto de 2007. Es jefa de selección de personal. Hay un procedimiento interno escrito para el ingreso de personal. Se realiza una entrevista y si el candidato presenta algún potencial, se hace una entrevista técnica, el examen médico y se eleva a la gerencia la conclusión de todo el proceso. La duración de las entrevistas es variable. Depende de lo que requiera el puesto. No se demora menos de un mes. La Unión Ferroviaria presenta candidatos porque está en el convenio colectivo de trabajo. La selección de candidatos la realiza la gerencia. El gerente de Recursos Humanos es Héctor Messineo. No todos los que propone la Unión Ferroviaria son tomados, la decisión final la toma la gerencia, y la testigo desconoce en qué fundamenta la decisión. Se le comunicaba a la Unión Ferroviaria quiénes ingresaban. Lo entrevistó a Cristian Favale para ver qué estudios y conocimientos poseía. En ese momento surgió que Favale refería tener conocimientos de mecánica o algo por el estilo. Se lo derivó para una entrevista técnica al área de material rodante, informando de las características de esta persona. Le dijeron que los conocimientos que tenía no se ajustaban a los requerimientos del área. Se enteró de esto por un mail. Se lo hizo como habitualmente se procede. De agosto de 2007 a octubre de 2010 entrevistó a mucha gente. Son dos personas y en ingresos deben haber entrevistado a 1.000 personas y tanto o más por movimientos internos. Recordó lo de Favale porque tiene buena memoria y es parte de un procedimiento. Hay una trascendencia pública por la que pudo haber recordado a Favale. Todas las personas que recibe para entrevistar le llegan a través de listados provenientes de Recursos Humanos. Le llega por la gerencia de Recursos Humanos. El gerente de Recursos Humanos es Héctor Messineo, no le dio particularmente el nombre de Favale, sino que le da siempre los listados de las personas a entrevistar. Era un listado más de todos los que ella recibió. Favale le refirió tener un determinado conocimiento técnico y por eso fue derivado a material rodante. La deponente indica que se recibió en 2004 en la Universidad de la Marina Mercante como licenciada en Recursos Humanos. Conocía el reclamo de los tercerizados en esa época por la información pública. Era para incorporarse a planta permanente. Después de la muerte de Mariano Ferreyra se incorporaron unos 1.700 tercerizados. Se hizo todo de una manera más expeditiva y compacta. Se organizó un circuito por el cual el mismo día hacían la entrevista, completaban unos datos, recibían una pequeña capacitación y se les decía adónde tenían que ingresar. Se les informaba cuáles eran las condiciones. No recuerda la posición de Messineo, ni le consta que Messineo haya hablado con Fernández por este tema. Desconoce si hubo recomendaciones de la Unión Ferroviaria. No conoce a otra persona llamada Margarita en su lugar de trabajo. Al exhibírsele la carpeta Ugofe SA Línea Gral. Roca, explicó que cuál era el procedimiento al que se refería. Explicó que se demoraba más o menos un mes, por el apto médico. La incorporación de tercerizados se hizo muy rápido. Independientemente de lo que diera el apto del informe médico, puede decir que todo el personal ingresó. La gente entraba para el puesto que estaba cumpliendo. Se incorporaba a la tarea que estaba cumpliendo, no es que ellos vieron en qué sector se podían desempeñar. Todo se compactó en un día. De algunos vino un informe médico de no aptitud y se los tomó igual. No se hicieron evaluaciones técnicas porque la gente iba a cumplir las funciones que ya estaba efectuando. El procedimiento al que hizo mención se utilizó desde que empezó a trabajar la Ugofe. Cuando se le exhibió fs. 2777/8, señaló la deponente que esto es en referencia al procedimiento habitual. Explicó la testigo que en una cadena de mails, el primero, que es el último en la hoja, alude a un aspirante a ingresar. Alude a Favale como "los aspirantes a ingresar". Al observar fs. 2776, se refirió a una lista de aspirantes a ingresar que son entrevistados por dos personas, una es la deponente. Recordó haber entrevistado a algunos. Manifiestó recordar el nombre de Favale por todo lo sucedido después. A ella nadie le pidió documentación, como Favale refirió conocimientos técnicos, luego mantuvo otra entrevista con Cassarino en los talleres de Remedios de Escalada. Cada entidad gremial provee una lista de postulantes con las vacantes que tiene para su especialidad. La testigo indicó que no se comunica el rechazo, si la persona pregunta y se debe a una causa médica se lo vincula con el área respectiva. Si la persona rechazada pregunta se le responde. De Favale se decidió el no ingreso, pero cuando tuvieron los resultados, ya estaba involucrado en la causa, por lo cual no pudo ni preguntar si había ingresado o no. Cuando viene un candidato se evalúa el mejor potencial. Uno que es rechazado podría entrar a otro sector. Explicó que en el caso de Favale se llega a una entrevista el 19 de octubre porque en el anterior mail les pregunta a los gerentes quién lo tiene que entrevistar y lo derivan a Cassarino. La entrevista iba a ser el martes 19/10 a las 14.30. No sabe cuánto duran las entrevistas.

El testimonio de Juan Manuel Cassarin, quien manifestó que su profesión es ingeniero en electricidad, trabaja en la unión de gestión Mitre-Sarmiento, en trenes eléctricos del Mitre, En octubre de 2010 se desempeñaba en Ugofe Roca como jefe de los talleres de Remedios de Escalada. Tuvo relación laboral y gremial con Pablo Díaz, con Alcorcel como delegado del personal, pero esto no le impide decir la verdad. Realizaba entrevistas laborales de la gente que le hacían llegar de la gerencia de Recursos Humanos. Establecían un requerimiento de personal que era elevado a la gerencia de Recursos Humanos. Los evaluaban de acuerdo al curriculum de cada uno de ellos. Eran en su mayoría de una bolsa de trabajo de la Unión Ferroviaria. La gente que estaba bajo su gerenciamiento pertenecía a la Unión Ferroviaria. Se lo sometía a un proceso de selección. Tenía 3 meses de prueba durante el cual era evaluado. Así se confirmaba o no el ingreso. Entrevistó a Favale, fue como todos los que eran enviados por la gente de selección. Se lo envió la licenciada Bertin. En Remedios de Escalada eran 2 jefes, el testigo y Mario Cominotti. Bertin les enviaba por mail algunos aspectos de sus antecedentes laborales y luego concretaban sus entrevistas conforme sus horarios de agenda. Fue para el lunes 19 de octubre. Favale ese día se adelantó al horario acordado. Se lo encontró en la puerta de su oficina. Favale llegó a eso de las 13.30, más temprano de lo previsto. Como Cominotti y el testigo tenían tiempo, lo entrevistaron. Favale refirió experiencia en un frigorífico en Florencia Varela, en el área de mantenimiento. Refería que había trabajado con compresores de amoníaco que son los que se usan en la industria del frío. No era del interés de su personal con esas características. Le enviaron un correo electrónico a Bertin, comunicando que no tenía interés para su área, ya que no se ajustaba a su búsqueda. No participó del proceso de ingreso de tercerizados a Ugofe en enero de 2011. La gente que ingresó a Remedios de Escalada era de limpieza que trabajaba en una empresa de tercerizados. El 20 de octubre de 2010 estuvo en los talleres de Remedios de Escalada. Su oficina está en el edificio central de los talleres, donde están las jefaturas de distintas áreas, la suya es de material rodante. Ese día por la mañana hubo un número de trabajadores que se retiraron de los talleres. Se lo avisaron los delegados, alrededor de las 10 horas. Le comentaron que querían impedir un corte de vías porque eso los perjudicaba. Entendió que se iban a manifestar contra los que querían cortar las vías, y ellos no están de acuerdo por que la gente "se las agarra con ellos". Eso afecta la imagen del ferrocarril. El testigo refirió que era jefe de los Talleres de Remedios de Escalada, no dio autorización a nadie, porque el empleador de los trabajadores es Belgrano Cargas SA. Como gerenciador avisó a Belgrano SA, pero su empresa no es la empleadora. Se lo notificaron a la gerencia de Recursos Humanos de Ugofe, que era la intermediaria, que a su vez lo notificaba a Belgrano Cargas. Se lo hicieron saber a través de Carolina Carsetti, secretaria administrativa, lo que sucedió ese día. En otras oportunidades también los delegados le avisaban que el personal se retiraba por algún acto, siempre informaban a recursos humanos, ellos informaban a Belgrano y después se veía qué hacían con los descuentos. A la vista de los mails de fs. 2777/8, expresó que se trataba del intercambio que refirió haber tenido con Bertin. Los delegados en ese momento eran Suárez, Krakowski y no recuerda a otros. Alcorcel no pertenecía a material rodante, pertenecía a artesanos. Sobre un correo del 18-10-10, aclara que fue Margarita la que coordinó la entrevista con Favale. Entrevistó como a 25 personas, recuerda a Favale por la trascendencia que tuvo después. En los talleres trabajan alrededor de 300 personas y aquel 20 de octubre se habrán ido entre 30 y 40. En ese día los delegados le dieron una lista de nombres. No tenía alternativa ante esa situación. La gente se retiraba y luego tenía una conversación con los encargados de cada sector, para informar a Recursos Humanos lo sucedido. Sabe que hay una bolsa de trabajo que aporta la Unión Ferroviaria. El taller de Remedios de Escalada tiene distintos sectores, en cada sector hay un encargado directo. Entre los encargados estaban Jeremías, Besio, Belloni, Quaini, Bonomi. El sector de artesanos no pertenece a material rodante. Otro de esos jefes era Aldo Amuchástegui. Ese 20 de octubre después del mediodía llegó la gente y comentaban que había un fallecido. Por los delegados se enteró lo que luego trascendió de los hechos de ese día. El 20 a la tarde los trascendidos era que había habido problemas y un fallecido. El testigo está a cargo de los talleres desde noviembre de 2008, es ingeniero en electricidad. Explica que el de artesanos es un sector que realiza tareas de carpintería, la parte de detalles de los coches. En los talleres hay dos comedores para los trabajadores, el norte y el sur, están separados por una playa de maniobras. A veces su usan para asambleas de los trabajadores. Se hizo una asamblea el 21 de octubre de 2010, la convocó Aldo Amuchástegui y otros delegados. Fue para referirle al personal lo que había ocurrido. Había un clima muy enrarecido y alterado, el deponente no participó.

El testimonio de Oscar Ces, quien manifestó que es ingeniero y dentro Ugofe es el gerente de administración de contratos. Tiene esa función desde julio de 2008. Aclaró que con Pedraza tenía una relación por verlo en actos, y que mantenía una relación laboral con Fernández. A quien ha visto, porque es de la Comisión de Reclamos, es a Pablo señor Díaz. La relación del área administración de contratos es para el seguimiento del acta acuerdo que hay con el estado. La relación con otras áreas se sigue con otros organismos. De todo el proceso administrativo de las contrataciones pasan por su sector. Una de las firmas necesarias para contratación y certificaciones es la de su sector. La parte administrativa era de su área. Recuerda a algunas de las empresas tercerizadas que se ocupaban de vías, limpieza y seguridad. Algunas de esas empresas son para vías Erso, Rotio, las de limpieza Ecocred, Pertenecer. Confer estuvo en vías, no recuerda si tenía contrato vigente en el 2010. En seguridad estaba Hunter, y dos más que no recuerda. En vías y limpieza estaba la Cooperativa del Mercosur. A partir del último trimestre de 2010 y desde principios del 2011 todo el personal de esas empresas pasó a planta permanente. Los últimos fueron en enero y febrero de 2011. Se hacían concursos, se veía cuál era el mejor precio y se invitaba a las otras firmas a equipararlo, pues había una política de no tener una sola empresa. Estos contratos empezaron en el 2007 cuando el testigo no estaba en la función. Eran empresas del sector que habían demostrado poseer antecedentes para cumplir con las actividades que se les encomendaban. No integró el comité de crisis. Este comité lo formaba el Comité gerencial, el área de Relaciones Humanas, la gerencia de Institucionales. Firmó la nota del día anterior al hecho que se le dio a la secretaría alertando de los acontecimientos vinculados con el corte de vías. La nota la prepara su personal, lleva su firma y la de otro miembro más. La situación se conoció por un off the record, en función de eso se envió la nota a la Secretaría de Transporte. Cree que había volantes y por eso se envió una nota a la secretaría de Transporte, para que se haga cargo de la situación y no hubo notificación de respuesta. Lo que se decía era que podía haber un corte de vía por parte de tercerizados. Ya antes había pasado y en esa oportunidad cortaron las vías. La incorporación se hace por la secretaría de Transporte después del 20 de octubre. Con el corte anterior no hubo decisión del ministerio de incorporar. Las razones de esa modalidad de contratación es por el trabajo que había que hacer y no se podía cubrir con el personal de Ugofe. Cuando la Ugofe toma el ferrocarril, el personal convencionado pertenece a Belgrano SA que es una empresa del estado. Hay dos rubros que son limpieza y seguridad, que en 2007 se resolvió que lo hiciera personal tercerizado. Se hicieron pedidos por nota a la subsecretaría de Transporte Ferroviario y a la secretaría de Transporte. Para cubrir las vacantes intervenía la gerencia de recursos humanos. Su área no tiene presupuesto asignado. El presupuesto de la Ugofe tiene gastos de explotación, gastos de mantenimiento, gastos de mantenimiento diferido e impuestos. Tenía un presupuesto mensual de limpieza y seguridad de 6 millones de pesos. El presupuesto total de vía y obra alcanzaba a 7 millones y monedas. En infraestructura no es solo personal tercerizado. Los tercerizados aspiraban a pasar a planta permanente. No sabe cuál era la posición de la empresa, era una política de la empresa la tercerización. El ingreso a planta permanente implicaba la modificación del presupuesto y la incorporación de 2600 personas, eso no dependía del testigo. No sabe dónde los tercerizados llevaban sus reclamos. Desconoce si la Unión Ferroviaria realizó algún reclamo. Cuestiones de seguridad no se podían cubrir con el plantel que contaban, y hubo que tercerizar. Sabe que Erso es una empresa que hace obras de vías. Confer es una empresa de mercado que se dedica a obras de vía. La Cooperativa del Mercosur se convocó porque tenía personal que era exferroviario, no tenía experiencia. El monto del subsidio previo a los tercerizados fue de 66,5 millones de pesos mensuales. Luego del ingreso de los tercerizados siguió siendo esa cifra. La empresa tuvo que realizar una inversión para que los tercerizados pudieran incorporarse. El presupuesto que tienen hoy es del 2009, con montos de 2008. Cree que hay dos actas de la Unión Ferroviaria anteriores a su ingreso sobre el proceso de tercerización. Estima que a la Cooperativa Unión del Mercosur se la toma en 2007, no tiene conocimiento de quiénes la integran, así como tampoco sabe si tiene relación con la Unión Ferroviaria. Ugofe se crea en 2005 y está conformado por los tres concesionarios TBA, Metrovías y Ferrovías y toma en 2007 el Roca y el Belgrano Sur. Erso pertenece a Ferrovías. UGOFE tiene una ganancia estipulada por gerenciamiento que es del 6 por ciento del monto de asignación, que es de 66 millones, a eso hay que sacarle el subsidio y esto es mensual. No le suena el apellido Castellano. El testigo no firmaba contratos, sino que revisaba todo el procedimiento administrativo. No tiene poder para firmar contratos. Ante la exhibición del legajo de información de Ugofe y tercerizadas, la planilla final, última foja, con los listados de personal, el testigo explicó que es una información que se les pidió y la elevó cada línea, la de su gerencia se encuentra firmada por el deponente. Entre las otras líneas y el Roca hay diferencias en cuanto a los montos, hay que analizar qué es lo que abarcan, no es lo mismo la seguridad del Roca que la del Belgrano Sur, las magnitudes de los ferrocarriles son diferentes. Están los montos de los contratos pero no el tiempo de duración. Las diferencias entre las distintas líneas son por las diferencias entre las líneas. Ante la exhibición de las planillas de personal, el deponente señaló que eso había sido anterior a su ingreso. Los 66 millones incluyen el gerenciamiento y de ahí se calcula el 6 por ciento, le aplican el IVA y eso va a la UGOFE.

La declaración de Hugo Alberto Cisneros, quien manifestó que trabajaba en el área de limpieza del ferrocarril Roca. En octubre de 2010 se desempeñaba en limpieza para la empresa Ecocred. Conocía a Uño, pues trabajaba en Claypole, a Favale también pues en una época trabajó en Ecocred. También a Fernández, pues era la cabeza de la Unión Ferroviaria, a veces le daba una mano. También conoce a Pablo Díaz por temas laborales. Entró en Ecocred en 2007. Estaba sin trabajo y le comentó a Fernández su necesidad, por lo que le dio una mano. Lo llamaron de Ecocred y empezó a trabajar ahí. Tenía unos 150 empleados la empresa Ecocred. El testigo era delegado de Ecocred. Otros delegados eran González, Nelson Aquino, Arrieta, Catalino Fredes, Nazareno y otros. Al principio los trataban con bastante dureza, luego no tanto. No eran esclavos pero recién empezaban y a veces tenían inconveniente con el problema de la ropa. Les pagaban lo que decía el convenio. En general, cuando ellos empezaron, no tenían delegados, los reclamos eran individuales para mejorar las condiciones laborales. Los reclamos los hacían a la empresa y al gremio de maestranza de forma escrita y verbal. A veces hacían reclamos por traslados de compañeros, ropa, material. Cuando tuvieron representación gremial, hubo cambios y no tuvieron esos problemas. Esto fue para fines de 2008 o o principios de 2009. No reclamaban concretamente el pase a planta permanente. Preguntaban y les respondían que por el momento no. La única empresa que tenía delegados elegidos era Ecocred. De los delegados ninguno propuso medidas de acción directa como corte de vía. Del reclamo del 20 de octubre de 2010 sabe lo que dicen los diarios. Entendió que era un reclamo del PO para que los tercerizados pasaran a planta permanente. Ellos no estuvieron en ese momento, no participaban de los cortes de vía, ni de las medidas de acción directa, pues entendían que el problema se podía solucionar de otra manera. No sabe de gente de Ecocred que haya participado en esa manifestación. Había un sector de Ecocred que pretendía una medida de acción directa. Entiende que serían unos 50 de 200 individuos. Ese grupo proponía el pase a planta permanente. El testigo no compartía el método pues sentía una responsabilidad con respecto a sus compañeros y no quería que les pasara nada. Sabe que ese grupo minoritario hacía asambleas fuera del ferrocarril. No recibió amenazas de esta gente que pensaba distinto. Los reclamos de su grupo no perseguían fines políticos, sino laborales, para mejorar las condiciones económicas y de trabajo. El otro grupo planteaba lo mismo. Pasó a planta permanente el 1 de enero de 2011. Se lo pidió a Fernández porque lo conocía de Adrogué. Un amigo en común le pidió el trabajo, estima que fue en marzo o abril de 2007. Él a Fernández le pidió ingresar a trabajar en el Ferrocarril, ni sabía de la existencia de Ecocred. No sabe si Fernández tenía incidencia para que ingrese gente a Ecocred. Su sueldo cuando ingresó era de 900 pesos mensuales en 2007. Cumplía tareas de limpieza en la estación de Claypole. Le preguntaban a la gente de Unión Ferroviaria si podían ingresar a planta permanente. Le preguntaban a Fernández o a algún otro delegado. Inmediatamente le decían que no podían. Los pedidos eran verbales, no escritos. La metodología que proponían era el diálogo y convencer. El primer reclamo que hicieron en forma verbal habrá sido en el 2008, a los seis meses de ingresar. No querían tomar métodos de acción directa, pues tenían miedo a la represión de las fuerzas de seguridad, preferían no arriesgar a la gente en eso. Hubo gestiones de la Unión Ferroviaria para que cobraran más que el gremio de maestranza. Tuvieron un aumento importante en junio de 2008, por la gestión de la Unión Ferroviaria. Actualmente y desde el Io de enero de 2011 trabaja en la UGOFE, prestaba servicio de 6 a 14. Un día fue al canal Metro para se entrevistado por un periodista llamado García. Lo acompañaban con Nelson González y Arrieta. No sabe si García había pautado la nota con Fernández. Les avisaron que los iban a llamar, así fue que se lo dijo el compañero Fernández. Les dijo que García les quería hacer una nota. Se lo dijo personalmente en la Unión Ferroviaria. Fueron los 7 delegados a la Unión Ferroviaria. No sabe si, con posterioridad, habló Fernández con el conductor del programa. No conoce a nadie de nombre Fabiola. No sabe si alguno de sus compañeros fue propuesto para ingresar con posterioridad al programa. No acordó con Fernández o García lo que iban a decir en el programa. Favale trabajó en Ecocred en limpieza en la estación de Varela. No recuerda hasta cuándo trabajó. No sabe cómo, ni cuando entró. Lo vio mucho después de su ingreso. El testigo manifiesta que ya pertenece a la Unión Ferroviaria, desde el 8 de agosto del año pasado. Cree que Uño y Favale se conocían porque vivían cerca. Fernández no les propuso nada para pasar a planta permanente. Querían pasar a planta permanente por una cuestión económica y de estabilidad laboral. Recorrían estaciones y hablaban allí con los compañeros. El testigo en la actualidad no es delegado. Fue elegido delegado dos veces por casi el cien por cien de los votos. El testigo explicó que había hablado por teléfono con Fernández sobre su presentación en el programa, supone que alguna sugerencia le dio, pero ellos dijeron lo que tenían para decir. Refirió el testigo que a Favale lo conocía de Ecocred. Él ingresó a trabajar cuando empezó la empresa, luego ingresó Favale. Pero no sabe cuando, ni por qué medios ingresó. Está al tanto de que trabajaba en limpieza en Varela.

La declaración de Rubén Dario Sobrero, quien es presidente del cuerpo de delegados de la línea Sarmiento. Es paritario de la Unión Ferroviaria. Ese mismo cargo tenía en octubre de 2010. Es delegado desde el año 1998. Por su función gremial, conocía el reclamo de los tercerizados de la línea Roca. En octubre de 2010, reclamaban por el pase a planta permanente y por algunos despidos. La Unión Ferroviaria hizo todo lo posible para que no pasaran a planta permanente. El deponente manifiesta que él piensa que no debe haber tercerizados, así lo propuso con Tauro y con JB. La conducción nacional de la Unión Ferroviaria se opuso a este reclamo por dos motivos. Porque ellos eran patrones y formaban parte de la empresa Unión Mercosur. Allí había directores del gremio, como Castellano, Matarazzo y Galiar, un directivo del Urquiza. Sobrero explicó que siempre hubo problemas entre el gremio y los tercerizados. No querían que estuviesen en la convención colectiva, cuando hay gente que no conocen tratan de que no entren. La Unión Cooperativa del Mercosur eran tercerizados del gremio. El testigo refiere que tuvo muchas dificultades para asumir su cargo gremial porque siendo mayoría, tuvieron que hacer un paro para que se reconociera su lista, tuvo un proceso por esto. En Rosario aprietan a sus candidatos, tuvieron muchos problemas, hay muchas trabas burocráticas, no existe la democracia sindical, eso hace imposible presentarse a nivel nacional. En el Ferrocarril Sarmiento compiten desde el año 2000. En las elecciones que perdieron les metieron a votar gente que pertenece a la seccional Belgrano. En el Sarmiento vienen ganando con más del 70% de los votos desde el 2000, en forma creciente hasta ahora. Tuvieron serios problemas para presentar candidatos en el Belgrano Cargas. Ahí está la esposa de Pedraza y su familia, cuando quisieron presentar candidato allí, tuvieron serios problemas. Las decisiones en la Unión Ferroviaria se toman verticalmente, Pedraza es la persona que define todo, todas las decisiones pasaban por Pedraza, no hay democracia sindical. Se ha convertido en un sindicato empresario y tienen serios problemas los que no piensan igual que ellos. Respecto a JB, cuando asesinan a Mariano Ferreyra, hubo un tema a nivel nacional, se tomó en serio el tema de las tercerizadas. Con JB trataron de incorporarlos pero nunca tuvieron el respaldo del gremio. El testigo es paritario y ha discutido el problema sosteniendo que los compañeros tercerizados tienen que pasar a convenio. Planteó que en el Roca, la Unión Ferroviaria era patrón. El Oso Rodríguez en una reunión fue a consultar con Pedraza y les dijo que lo de los tercerizados no podía llevarse adelante, si que "caminaba lo de las paritarias". Después de lo de Mariano Ferreyra pudieron lograr que los tercerizados pasaran a planta permanente. En el gremio es presidente de un cuerpo de delegados. Está a su cargo todo lo relativo a la parte gremial de la línea Sarmiento. Aparte es paritario. Por estatuto tiene la facultad de discutir con la empresa por las paritarias. El deponente refirió que no es de Ugofe, tiene la posibilidad de discutir con la empresa, y es intermediario con el gremio. La relación con el gremio no es buena pues son una lista opositora. Es muy dificultoso llevar paritarias en ese ámbito. No son acompañados por el gremio. Refirió que en una oportunidad hubo un problema gremial por un despido a un compañero acusado de sabotaje y el gremio no los apoyó, se puso del lado de la empresa, esto salió en La Nación y Clarín. El es un hombre de la Unión Ferroviaria, esta se encuentra compuesta por Pedraza, Fernández y cree que el tercero es Matarazzo. Conoce a Pablo Díaz. Ostenta el mismo cargo que el testigo, pero en el Roca. La Unión Ferroviaria es un sindicato vertical y las decisiones las toma Pedraza. Fernández se mueve en su Ferrocarril, es decir el Roca. Ahora, todos terminan consultando con Pedraza. Una sola vez marchaban con directivos del Mitre, el gremio no se moviliza. La marcha a River en octubre de 2010 la convocó la lista verde, es decir Pedraza. Para esa manifestación, en el Sarmiento, sacaron a los empleados arreglando con los empresarios para que no les descontaran el día. El es paritario y firmó convenios con Pedraza. El testigo es parte del gremio aunque no comparta el pensamiento de Pedraza. En su línea, TBA, no hay una bolsa de trabajo, todo lo maneja el gremio. Se había firmado un acta compromiso para que el 50 por ciento lo tome la empresa y el otro 50 el sindicato. Pero finalmente todo lo tomó el gremio. Lo decide el directivo, en su caso Norberto Yunis. Nada del gremio pasa sin que lo sepa el secretario general. Ese sindicato a partir de las privatizaciones tomó como política tener empresas propias, al igual que lo hicieron otros gremios. En algunos talleres como el de Junín y Laguna Paiva, los trabajadores pusieron sus indemnizaciones para formar cooperativas. No cree que esté previsto la formación de este tipo de entidades en el estatuto de la Unión Ferroviaria. La gente tendría que haber entrado como corresponde a la planta permanente. El ministro Dromi dijo que hubiese sido imposible privatizar sin el apoyo de los gremios. JB es una empresa de seguridad que cumplía funciones en el Sarmiento, en la actualidad todavía tiene 20 personas, el dueño de esa empresa es un militar retirado. El Belgrano Cargas pertenece al gremio, en su directorio está la esposa de Pedraza. La totalidad de esa empresa la tomó el gremio en el 90. Luego ingresaron empresas como Macri, la Fraternidad, el Gremio de camioneros, un grupo chino y no recuerda quién más. Tuvo reuniones personales con Pedraza una vez por paritarias y otra vez tuvo una charla política, no es un gremio democrático, porque los que no piensan igual tienen dificultades. Para poder votar tuvo que parar 24 horas. Pedraza representa a la línea Mitre-San Martín. La del testigo es una lista opositora a Pedraza, toman decisiones por fuera del gremio, la mayoría de esas son por tener ataques de las empresas y el gremio no los acompaña. En la línea Sarmiento para las paritarias realizan asambleas en forma democrática y se lleva la propuesta al Ministerio de Trabajo. Se firma cuando los trabajadores están de acuerdo. Desde que perdieron el Mitre las negociaciones son secretas, porque tienen la firma de algún delegado del Mitre, que permite que se firme sin consultar a los trabajadores, eso se llama relación de fuerzas, en el Sarmiento son los trabajadores los que deciden qué hacer. El Sarmiento es el único que está independizado. No fue al acto de River, no es kirchnerista, no tenía por qué ir. Llevaron un grupo de gente del Sarmiento. Firmó acuerdos con Pedraza porque, en ese momento, la relación de fuerza con su lista hizo que al gremio no le quedara otra alternativa. Tenían la totalidad de los delegados por eso se firmó. En el Sarmiento estaba la empresa Centauro que es anterior a J.B. Hicieron varias presentaciones para que los tercerizados pasaran a planta permanente. A la empresa le convenía mucho más que los tecerizados estuvieran en la planta. Ahí fue cuando estuvieron de acuerdo. Esto fue en el año 2004. No le consta que hayan hecho una nota o un pedido formal de incorporación de los tercerizados. Sabe del pedido de la Unión Ferroviaria para la equiparación de los tercerizados. Esto lo hizo el gremio cuando empezó a ponerse complicada la situación del Roca. Lo que hacía el gremio era gestionar el aumento salarial, pero cuando pedían el pase a planta permanente les decían que no. Esto era contradictorio, porque si no representaban a esos trabajadores, por qué hacían reclamos por ellos. Era gente que tenía que estar en su gremio, pero estaba en la UOCRA, su gremio cada vez quiere tener menos gente, es el único gremio que quiere tener menos gente. Señala que la lógica de todo gremio es tratar dentro de sus convenios colectivos de trabajo, sumar a la mayor cantidad de gente, pues ello lo hace más fuerte, siempre se busca tener mas afiliados. En la Unión Ferroviaria no hay interés en tener más afiliados, al revés que en los demás gremios, porque les conviene más tener empresas. Las tercerizadas son una estafa al trabajador, es el mismo trabajo por la mitad del sueldo. El sueldo a los ferroviarios se los paga el estado Nacional. El estado nacional tuvo una política antes del homicidio de Mariano Ferreyra y otra después. Después del asesinato de Mariano Ferreyra la presidenta por cadena nacional dio la orden de que se acabaran los tercerizados en el ferrocarril. Las cooperativas no funcionaron como cooperativas en el ferrocarril, las experiencias fueron muy malas. Se refiere a las cooperativas de Taller Junín y Laguna Paiva. Cuando se privatiza el ferrocarril el gremio pide a los trabajadores, que pongan su indemnización para armar la cooperativa y los trabajadores se quedaron sin indemnización y sin trabajo. Se le agradece al deponente, se le indica que puede retirarse pues su declaración ha finalizado.

La declaración de Rubén Omar Nuñez, manifestó que conoce a Pablo Díaz como delegado de la Línea Roca y el testigo trabaja en una empresa de seguridad que prestaba trabajos en la Línea Roca. La firma era Mapra Seguridad, él continúa en la empresa pero no prestan más servicios al Roca, desde el 31 de abril de 2011, sí lo hacían para octubre de 2010. Era gerente de operaciones, a Díaz lo veía pasar por cuestiones laborales. También conoció a Fernández a quien habrá visto pasar 4 ó 5 veces. También veía pasar a González. Su empresa le daba seguridad a las oficinas de Hornos 11. Esos conocimientos no le impiden decir la verdad. Sobre lo ocurrido el 20 de octubre de 2010, recuerda que había noticias de que ese día iba a haber cortes de vía, ya había habido cortes anteriores. No recuerda cómo se informó, pero tenía conocimiento. La jefatura de seguridad del ferrocarril les avisaba que iba a suceder algún problema. Dentro de la estructura de seguridad tenían noticia de ese suceso. Se fue hasta la estación Avellaneda para poner a resguardo a su gente, para que no se involucraran en nada. Vio a los dos vigiladores y le dijeron que no pasaba nada. Esto fue temprano antes del mediodía. En la estación no había nadie. Estando en el andén 4 nota que hay un grupo de gente del ferrocarril con ropa de trabajo, con la identificación LGR y a una cuadra en una calle paralela a Pavón, observa a un grupo de gente reunida. Este segundo grupo a los 10 o 15 minutos empieza a caminar como dando vuelta la manzana. Como si se alejaran y reaparecen en una calle paralela a la estación. La gente del ferrocarril va hacia la estación. Los manifestantes venían caminando en dirección a las vías. Van en dirección a la estación Hipólito Yrigoyen, por la calle unos, y los ferroviarios por las vías. Observa a 300 o 400 metros cómo se produce un enfrentamiento entre los de arriba y los de abajo. Escuchó un par de detonaciones. Informó a la estructura de seguridad del ferrocarril. Dio cuenta del suceso y pidió que controlaran la estación Yrigoyen. Como no había gente se tomó un tren hacia Yrigoyen. Bajó ahí y la gente de la manifestación no se veía. Temía que fueran hacia Constitución. Sale de la estación camina unas cuadras y sale a una calle transversal a Luján, a su izquierda estaba el puente. A unos 100 metros vio a los manifestantes reunidos en una esquina. Estaba a 100 metros de cada uno. Empezaban a caminar en sentido contrario a las vías. La gente que estaba arriba de las vías bajó con palos y piedras, por lo que resolvió alejarse. Se fue hacia Constitución a Hornos 87. Fue a tomar una gaseosa a un bar en Constitución y ahí en la televisión vio que había habido un muerto. No recuerda cómo supo del corte de vías, se enteró un día antes. No hizo nada cuando se enteró, no era su función tomar decisiones al respecto. Lo comentó con el jefe de seguridad del ferrocarril y otra gente. No llamó a nadie de la Unión Ferroviaria pues no tenía contacto con ellos. El corte de vías no lo involucraba en sus tareas. Al testigo, el jefe de seguridad le pidió por favor que se corriese a Yrigoyen para que le diera información. Entonces, fue con Carlos Cristofaro, un auxiliar del jefe de seguridad. Vitali manejaba seguridad pero de otra área, no seguridad privada. No está seguro si había personal policial. Tiene conocimiento de armas, pero no puede identificar si los estruendos que escuchó eran de armas. Los manifestantes estaban a 100 metros, como haciendo un alto. Llamó a Cristofaro y les dijo que los manifestantes se iban. Los de arriba empezaron a correr como si se hubiera abierto un portón. El testigo habrá estado 5 minutos en el lugar. Vio en el lugar 3 patrulleros que estaban a 45 grados. Le dijeron que el corte de vías lo iba a hacer el movimiento de los tercerizados. No le hablaron de un grupo político o de un movimiento social. Conoce a Karina Benemérito, es de la Unión Ferroviaria y la conoce de cuando se empezó a hacer el pase al ferrocarril. Ella le daba la lista de la gente que se tenía que incorporar. No sabe si habló con Benemérito de que se iba a hacer un corte el día del hecho. En tren volvió a Avellaneda y con su coche se fue para Constitución. No vio gente armada entre quienes bajaban. Los vio con piedras y palos a la gente del ferrocarril que fue quienes pasaron delante de él. Para la incorporación a planta permanente, les bajaban listados por orden alfabético que le venían de la oficina de personal. El testigo chequeba el listado porque en lo primeros había gente que no era de la empresa. Del lado de provincia se había apostado la policía de la provincia de Buenos Aires y también había de la federal. De los que bajaron de las vías vio gente con palos y piedras. Eran palos de madera, de unos 50 centímetros, pasaron al lado de él. Los llevaban paralelos a las piernas. Las piedras las llevaban en la mano. Venían corriendo y pasaron delante de los patrulleros. No vio subir a los de abajo a las vías. Al final a los manifestantes los observó a 100 metros, cuando los vio pasar iban con banderas, esta gente se iba, los ve de espaldas y el otro grupo baja corriendo. No vio ningún tipo de enfrentamiento. Se enteró de que iba a haber ferroviarios en el momento que los vio, no antes. En Yrigoyen no recuerda haber visto un colectivo naranja. Cuando se va de la estación Yrigoyen ve bajar de un tren a un grupo de 15 o 20 personas con ropa de ferroviarios. No conoce al Comisario Ferreyra. Al Jefe de la División Roca lo conoce de vista. De los patrulleros estaría a 70 metros. Los que bajaban de la vía iban por Luján y los patrulleros estaban en Luján.

La declaración de Norberto José Cots, quien manifestó que tuvo relación con Fernández por su empresa y el gremio, lo mismo que con Díaz, a quien vio una vez, y alguna vez le presentaron a Pedraza. En octubre de 2010 trabajaba en Ugofe Roca, se desempeñaba como miembro del comité gerencial desde diciembre de 2008. Estos conocimientos no le impiden decir la verdad. Se formó un comité de crisis con motivo del corte del vía del 20 de octubre de 2010. Les habían informado el día anterior de un probable corte de vía. El 20 de octubre fue al médico, por lo que estaba en zona oeste. Las versiones del 19 eran que habría un corte de vía en Avellaneda. Se decía que gente que quería el ingreso a planta iba a cortar las vías del ferrocarril. Se formó el comité de crisis. Estaban en alerta porque esto implica que no se presta el servicio público. Se cursó una nota a la secretaría y se tomaron medidas precautorias para que esto no ocurriera. Había habido una manifestación en el mes de julio con un corte que trajo grandes problemas, incluso hubo disturbios. En Constitución hubo que evacuar, participó la guardia de infantería, hubo piedras. En esa manifestación participaron grupos de tercerizados y miembros del PO, aunque esto no le consta. No le consta que haya habido heridos. Sí sabe que hubo piedras, tiraron kioscos de diarios, rompieron oficinas de las naves de los andenes. No podía salir el personal ferroviario por miedo a su seguridad. No recuerda con claridad, pero tal vez hayan formado el comité de crisis previendo esos sucesos. Estaba invitado para concurrir al congreso de Latin Rieles, que se desarrollaba en la Av. Independencia, pero no concurrió, pues tenía que realizarse análisis para una intervención quirúrgica programada. Avisó a sus compañeros que no iba a ir en virtud de esto. Por eso lo llamó a Fernández para disculparse porque no iba a ir. Tuvo dos llamadas fallidas. Lo llamó estando entre Luján y Moreno. Otra vez llamó durante la mañana y lo atendió una voz femenina que era Karina Benemérito, quien le dijo que no lo podía atender porque estaba en el podio. Escuchó la noticia de que había disturbios por la radio, decían que iban a cortar la vía. Hizo todo lo posible para llegar lo más rápido, se enteró de lo que informaba el comité de crisis. Su llamado fue a eso de las 9 de la mañana, estaba en la autopista. Llamó por un teléfono celular y por ese llamó al celular de Juan Carlos Fernández. Aclaró el testigo que en la actualidad tiene la misma línea pero no el mismo teléfono. Los números de teléfono de Cots son 15-4419-9860 y 15-3144-2579 y el de Fernández que figura en el teléfono del testigo es 15-4144-0788. Cree que después de los eventos de julio se creó el comité de crisis. No supo si hubo una convocatoria a personal ferroviario para ese día. La noticia era que se iba a producir un corte de vías, no sabía que se iban a movilizar los ferroviarios. N pudo recordar exactamente qué hizo ese día. La llamada que atendió Karina Benemérito fue muy corta, le dijo quién hablaba y le expresó sus disculpas. La Unión Ferroviaria administra una bolsa de trabajo para ingreso a la Ugofe, se imagina que Fernández puede tener ingerencia sobre esas cuestiones. No habló con Fernández por el ingreso de empleados. Con posterioridad al homicidio de Mariano Ferreyra no recuerda haber hablado con Fernández, previo a la detención de este tampoco recuerda haber hablado por el ingreso de personal de seguridad. Con posterioridad al hecho habló con Vitali para la asignación de la gente a los puestos de trabajo. No sabe si por este tema hablaron Vitali y Fernández. Tampoco se reunió con Fernández por este tema. No conoce a otro alto directivo de la Ugofe que se llame Norberto. De vuelta del médico llegó a su lugar de trabajo en Hornos 11, cerca del mediodía. El llamado a Fernández lo hizo alrededor de las 9. El testigo vive en Castelar, puede ser que haya pasado por su casa a la altura del kilómetro 25, cuando regresaba de Luján. Aunque no lo recuerda con claridad. Al llegar al trabajo se enteró de lo que había ocurrido. Por la radio supo de los disturbios, luego se enteró de un problema entre los ferroviarios y los tercerizados. No recuerda si recibió llamados del comité de crisis, si tuvo contacto después. No recuerda si volvió a hablar con Benemérito, por la tarde. Los llamados perdidos estaban en la misma franja horaria. A las 14 o 14.15 de ese día ya estaba en Hornos 11. El teléfono que termina en 9860 es de él. Hablaba semanalmente o quincenalmente con Fernández. No recuerda haber hablado con gente de la Unión Ferroviaria por ese tema ese día. El horario que tenía con el médico era a eso de las 8.30. No recuerda haber hablado con Fernández a las 7.34 de ese día.

La declaración de Daniel Osvaldo Falsoy, quien manifestó que es empleado ferroviario en la línea Belgrano Sur, en este momento tiene representación gremial, cumple funciones en Av. Independencia 2880. Para octubre de 2010 cumplía funciones de gerente general de la Unión Ferroviaria. Conoce a algunos imputados por ser parte del sindicato, la relación era estrictamente laboral, y esto no le impide decir la verdad. El 20 de octubre de 2010 se celebraba un congreso de la revista Latin Rieles en la sede de la Unión Ferroviaria. Tenía tareas para la organización del mismo en la sede del gremio. Hay un grupo de personas que recibe, y de eso se ocupaba la revista Rieles que era la que convocaba al congreso. Calcula que hubo entre 250 o 300 invitados. El congreso empezó entre 9.15 ó 9.30. Se da la bienvenida por parte de quienes son los dueños de casa, el secretario general y el director de la revista Rieles, cuyo nombre no recuerda. Recuerda haber visto a Juan Carlos Fernández en el congreso, lo vio a la mañana y después en distintas oportunidades. Lo vio dentro del recinto del congreso. No recuerda si hubo intervalos, la gerencia tiene otras actividades. Estaba previsto un almuerzo, pero no sabe dónde se iba a realizar. No estuvo en el almuerzo. A Fernández lo notó con el ánimo de siempre. A las 3 de la tarde lo llamó un grupo del ferrocarril, que el testigo representa, para avisarle de los incidentes en Avellaneda. El congreso cerró a eso de las 16, por incidentes en la línea Roca. El congreso estaba previsto que terminara a las 18, pero se canceló por los sucesos de ese día. Así lo anunció Rojas. Con seguridad tiene que haber hablado con Fernández lo atinente al congreso. El estatuto establece que la comunicación entre la administración y la gerencia es constante y permanente. Posee dos teléfonos celulares y son los mismos de entonces, finaliza uno en 334 y el otro en 8161. Ese día debe haber estado en la Av. Independencia tres horas antes del comienzo del congreso, por lo que puede ser que a las 6 y pico de la mañana haya hablado con Fernández, a las nueve y pico, también puede haber hablado. No recuerda haber llamado a Fernández ese día y que lo atendiera otra persona. La secretaria de Fernández es María Eva Fernández, ella no estaba. Su oficina está a dos pisos de la de Fernández. Se ven en forma permanente y directa. Trabajan en equipo por lo que si suena un teléfono lo puede atender quien no es su titular. No recuerda ese día haber atendido el teléfono de Fernández. El tema de los tercerizados se remonta al año 2000. En el 2003 la Unión Ferroviaria logra el ingreso de tercerizados a planta permanente en la empresa Metropolitano. Hay infinidad de notas haciendo el reclamo a las empresas, con copia al Ministerio y a la secretaría de Transporte pidiendo el ingreso a planta permanente. En el Metropolitano había 420 compañeros. A partir del ingreso a planta permanente de algunos tercerizados se crearon categorías que antes no estaban. Un año después se consiguió el ingreso de tercerizados a planta permanente, algunos compañeros que ingresaron, hoy son delegados de distintos sectores. Tiene presente ese ingreso porque fue masivo, con posterioridad se incorporaron unos 15 compañeros, que efectuaban tareas de obra. Uno de los slogans de la Unión Ferroviaria dice "más vías, más trenes y más trabajadores". Con cada compañero ingresa un grupo familiar. Trabajan con una bolsa de trabajo que tiene el gremio. Se lo hacen saber compañeros que tienen algún familiar para entrar al trabajo ferroviario. Cada 4 años se eligen autoridades nacionales del gremio, y se eligen los titulares de las regionales, votan los socios. Cada 2 años los trabajadores, socios o no, eligen las comisiones internas, de las cuales surgen los delegados. Desde 2001 hay una sola lista a nivel nacional. Hubo solo una lista opositora ese año, fue la lista celeste. El testigo era de la lista opositora y tuvieron el voto del 37 por ciento de los trabajadores, estos son lo únicos capaces de cambiar el rumbo. El considera que tiene que representar a los compañeros desde lo social y lo laboral. Para formar una lista hay que tener representación y calidad, para ganar un equipo que debe ser medianamente bueno. En el 2004 hubo elecciones y se presentó solamente la lista verde, el testigo refiere haber sido candidato a consejero suplente por esa lista. En las seccionales se presentan listas opositoras. Sabe que pueden haber ganado en una o en dos. Como gerente general reporta al secretariado general del gremio, integrado por los 18 miembros que lo conforman. El 15 de octubre de 2010 fue al estadio de River a un acto político, fueron unos 500 compañeros. Nunca sacan a trabajadores en el horario laboral porque esto generaría problemas con las ART. Se los invita y van, hubo una convocatoria nacional de la CGT. En su gremio la voz cantante es la del secretariado general. No supo de una movilización de ferroviarios para impedir un corte de vías el 20 de octubre de 2010. La Unión Ferroviaria no puede disponer el ascenso de un trabajador. Conoce a un compañero llamado Chumbita que es mecánico de locomotoras en el taller de Tapiales. No recuerda haber hablado con Fernández sobre el ascenso de personal. La Unión Ferroviaria ha manifestado la necesidad de incorporación de tercerizados a planta permanente. En el 2001 los principales candidatos de la lista verde eran Pedraza, Matarazzo, en el 2004 también Pedraza, y Fernández y Sacchia. El testigo manifiesta que cuando se reúnen en una oficina, por ejemplo para discutir salarios, si suena un teléfono y el compañero se encuentra ocupado, el que está más cerca atiende el teléfono. A modo de ejemplo, el testigo refiere tener dos teléfonos celulares, si se encuentra hablando por uno y suena el otro, le hace un gesto a un compañero y este lo atiende. En el congreso cedieron la infraestructura a la revista Latin Rieles para que hicieran allí el congreso.

La declaración de Ricardo Horacio Vitali, quien manifestó que es comisario mayor retirado de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Para octubre de 2010 era gerente de coordinación en la línea General Roca. Tenía a su cargo lo referido a los adicionales de policía. Cuenta con 200 personas de convenio que acompañan a guardas en funciones de ayuda. En la actualidad sigue en lo mismo con más personal de convenio. Conoció a Mansilla por algunas reuniones en la Superintendencia y a Ferreyra lo conoció porque era de la División Roca. De la Unión Ferroviaria conocía a Fernández, a Pedraza por ser un hombre público y a Pablo Díaz. Díaz era el encargado de la comisión de reclamos. Como tiene 200 personas a su cargo, a veces con Díaz, que encabezaba la comisión de reclamos, tenía contacto pues hacia consultas sobre sanciones al personal, estas cuestiones se remitían a la gerencia de recursos humanos. Esto no lo afecta para ser objetivo en su declaración. Fernández es presidente de una peña futbolística y el testigo refiere ser socio del mismo club, por eso ha adquirido alguna entrada a su peña. El club es Independiente. Era gerente de coordinación de lo que es la contratación de fuerzas de seguridad. Es empleado de Ugofe del 1 de julio de 2007. Tiene a su cargo flotas de teléfono nextel. Iván Ayuz era un supervisor. Un aparato nextel que le dio a Ayuz, se lo dio a la comisión de reclamos. Cada zona suya de trabajo tiene aparatos nextel que reparten sus supervisores. A Juan Carlos Pérez no lo conoce, sabe que es parte de la causa porque es de público conocimiento. Sabía de problemas de tercerizados por incorporarse a planta permanente. Se enteró de los problemas que hubo un día de setiembre de 2010 entre un grupo sindical y gente que reclamaba en la estación Constitución, porque él tiene su oficina allí. Ese día había personal policial. Recordó que Plaza Constitución tiene 38 efectivos si el presentismo fuera del 100%. Cree que habían ido con unos bombos y pedían con cánticos su incorporación. Vio a gente vestida con el uniforme de la empresa, que cree que repelían ese reclamo, no puede asegurar que sean del sindicato. Estaba Pablo Díaz, pero vestía de civil. Se enteró del movimiento del 20 de octubre porque se volanteó en varias estaciones y había pintadas. Esto lo comunicó al comité gerencial. Cree que ya tenía conocimiento de la situación ese comité. No recuerda si habló con alguien de la Unión Ferroviaria. Con Fernández habló el día anterior por el tema de un partido de Independiente con un equipo uruguayo. Ya se sabía que iba a haber una movilización el día siguiente, pero no hablaron nada de eso. El 20 de octubre fue a la estación Avellaneda, aproximadamente a las 11. Antes de llegar no habló con Fernández. Tenía que ir a ver el panorama e informar al comité gerencial. El comité quería saber si había suficiente personal policial en la zona. Se iba a disponer un servicio especial, su función erar si estaba el servicio, y efectivamente estaba. Manifiesta Vitali que fue a la estación Avellaneda, efectuó controles y no se entrevistó con nadie. Además recorrió todo el perímetro, notó que en la vía ascendente a Quilmes y al Supermercado Carrefour, había un camión de transporte y un camión hidrante, en la vía descendente había un camión de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Junto al jefe de transporte Hourcade y Rizzi verificaron que estuviera todo ordenado. Vio personal ferroviario en los andenes y en las vías. Ese personal es de talleres con el cual él no tiene contacto. Sabía que era de talleres por la indumentaria. El deponente estaba vestido de traje. Lo vio a Pablo Díaz. Ferreyra y Mansilla estaban en el lugar. No recuerda si estaban de uniforme. Pasó y los saludó de andén a andén levantando la mano. Cree que tuvo una comunicación con Díaz por un problema de un personal. Ese día debe haber recibido unas cuarenta llamadas, no tiene presente esa llamada de él. Por la calle paralela a la vía se comienza a desplazar gente con banderas y pancartas, serían unas cien personas. Por la vía también se desplaza el grupo de ferroviarios. Presenció una agresión recíproca, desde abajo con gomeras cargadas con tuercas, desde arriba con las piedras del andén. Por abajo seguía personal policial a los manifestantes. Había personal de infantería sobre las vías. Estas fuerzas eran importantes en número. Vio un vehículo que llaman jirafa y que filma. El testigo veía todo esto desde el andén. El primer enfrentamiento fue a más de 50 metros de la estación. Estima que esta agresión se consumó a eso de las 12. Escuchó algunas detonaciones que venían de abajo, cree que era la policía con balas de goma. Vio que el grupo de abajo tomó por la calle Luján hacia Vélez Sarsfield. Vio que la gente seguía por la vía arriba, pero no había más agresiones. Se fueron a comer a 5 cuadras, a Carrefour, alguien recibió una llamada que indicaba que había disturbios, por lo cual pagaron y volvieron al lugar. Vio los mismos móviles abajo. Mientras estaban ahí volvieron a la estación y ya no veía gente en el andén. Caminó y cruzó el Riachuelo para llegar a una calle que cree que es Luján. Vio a 3 patrulleros a 45 grados, con poco personal. Le comentaron que hubo detonaciones. Cuando va hacia capital, por el otro andén se cruzó con Pablo Díaz, venía con un equipo periodístico y un grupo de personas. El deponente manifiesta haber estado siempre arriba de las vías, no bajó en ningún momento. Al que vio abajo fue al subcomisario Premuda, no recuerda haber visto a Mansilla y a Ferreyra. Antes de irse a comer trató de comunicarse con Fernández, pues el testigo no tiene funciones sobre esta gente. Consideraba que era la única persona que podía frenar una situación tan grave. Lo llamó varias veces. Le respondía el contestador automático y le dejaba el mensaje. Su teléfono termina en 138. No recuerda un llamado a las 10 de la mañana, ni otra a las 9.07. Es probable que el mensaje haya durado dos minutos. Supo después de estos hechos de un ingreso masivo de personal tercerizado. El testigo en su área tuvo muchos ingresantes en ese sentido. Había comentarios de que iban a agruparse empleados ferroviarios. En ese momento tenía unos 200 agentes, cree que tomó conocimiento por los supervisores. Avisó al comité gerencial de esta situación. Él trabaja por órdenes, no puede tomar decisiones sin antes avisar. Los que se manifestaban serían 150. Hubo un corte de unos 25 minutos o media hora. El personal policial que avistó serían unos 50. Después del primer enfrentamiento no vio qué medidas de seguridad tomó la policía, porque él no bajó. El deponente estaba del lado de provincia y ya estaban del lado de Capital, por lo que no pudo ver. Cuando fue, pudo ver tres patrulleros. Se enteró que había problemas, mientras almorzaba en Carrefour, cuando llega casi no había gente en las vías, ve a Pablo Díaz con un grupito, hablando con un medio televisivo. No vio que personal policial haya tomado medidas para detener a alguien. Carnovale era de la junta de reclamos, junto con Benítez. Los acuerdos entre la empresa y Fernández se manejaba a nivel gerencial, el testigo no tiene participación en las reuniones. Con Fernández por el partido de fútbol habló dos veces el día anterior. Él concurrió a la cancha y también Fernández, fue un partido nocturno en Independiente contra un equipo uruguayo. No logró subir nadie a las vías del ferrocarril en el primer enfrentamiento que duró varios minutos. Además de las gomeras, que tiraban tuercas, no recuerda haber visto que tiraran otras cosas. Las banderas eran rojas y amarillas, podrían ser del PO pero no está seguro. La formación paró durante el intercambio de proyectiles en la estación Avellaneda. La segunda agresión fue antes de cruzar el puente Bosch. Los veía desde la punta del andén queriendo subir al terraplén, los manifestantes nunca subieron. Nunca bajó para hablar con los manifestantes. La policía acompañó por las vías pero no sabe qué función cumplió. Hubo balas de goma abajo y fue del lado de provincia. Después del intento de subir a las vía, ignora si la policía detuvo a alguien. Cuando se quiso comunicar con el comité gerencial no pudo porque estaban en el congreso de Latin Rieles. Pudo hablar con una secretaria. Cuando quiso hablar con Forli, lo atendió un contestador. Le avisó a la secretaría de las agresiones recíprocas que estaban recibiendo, no pudo hablar personalmente con nadie del comité de crisis, ni recibió mensajes de éstos. El personal a su cargo pueden ser porteros de talleres, de reparticiones. Otros acompañan al guarda por si hay algún inconveniente con los usuarios. Estaba en el andén que da al supermercado Carrefour y luego de ocurrido el hecho, en el de enfrente, esto cuando llega en segunda instancia. Vio al Comisario Mansilla y a Ferreyra, quienes estaban operando ahí. Respecto de los incidentes, cree que estaban en su mismo andén, más adelante. La primera escaramuza se produce antes de cruzar el puente Bosch, intervino infantería de provincia, los acompañaron hasta el cruce del puente y después giraron a su izquierda. No recuerda el nombre de la secretaria con la que habló cuando comenzaron las primeras escaramuzas. Pudo haber hablado dos o tres veces. Cuando se fue consideró que ya estaba terminado el inconveniente. Pensó que los del otro sector se habían retirado porque no se los veía. Cuando lo vio a Pablo Díaz no conversó de nada con él, estaba con un grupo de periodistas, cuando terminó de hablar con estos, no sabe qué hizo. Después vio los tres patrulleros sobre Luján. Se entera de los heridos por la radio, cuando vuelve a su coche que estaba estacionado en Carrefour. No recuerda para qué lo llamó a Fernández durante la mañana del 2 0 de octubre. Supone que el liderazgo de los ferroviarios lo tenía Pablo Díaz. Cree que era Pablo Díaz quien dirigía. La idea de la Unión Ferroviaria era darle un ascenso a las 200 personas que trabajaban para él, cree que la cabeza era Juan Carlos Fernández. El testigo manifiesta que no está para participar de las decisiones del comité. Lo que ellos deciden él tiene que cumplirlo. Al tener 700 formaciones diarias, tenía 500 sin cubrir, porque la policía federal no cubre el servicio. A los ingresantes se los mandó a cubrir las porterías de los talleres. Hay un convenio por el cual los guardas no salen si no tienen seguridad, entonces cumplían con la nocturnidad. En horario diurno cubrían los policías estos acompañantes de guarda. El tramo Ezeiza Cañuelas no sale si no tiene seguridad. El leerse la desgrabación de fs. 1829. El testigo Vitali reconoció haber sostenido esa conversación con Fernández. Cuando se refiere al Taño no recuerda a qué Taño. Ninguno de los taños que conoce tiene poder de decisión. Respecto a la expresión "mandarlos adonde haga frío", señala que habría que preguntarle a Fernández lo que quiso decir. Entiende que está hablando del tema con Cots que es un integrante del comité. Cuando se refiere a porteros es darle la posibilidad a los que tenían antigüedad de ascender. Se le lee la desgrabación de fs. 1837. Reconoce la conversación. Cuando habla de discriminación se refiere a dónde ubicar al personal. Es muy posible que haya hablado de ese tema con Antonio Luna. El área seguridad estaba conformada por resguardo patrimonial que la llevaba adelante un área privada. Que una gerencia quedaba sin efecto y una concesionaria hacía fuerza para que pudiera mantenerse. El testigo manifiesta que es personal retirado, no tiene ingerencia sobre la parte operativa de la P.F.A. Sobre Capital ya dijo lo que pudo ver. Señaló el deponente que vio tres patrulleros a 45 sobre la calle Luján, en el puente vio que casi no había personal ferroviario sobre las vías. Destaca que no puede chequear un incidente que ya había ocurrido. El testigo cree que no entregó la lista, él precisaba que le pasaran el personal. Le dieron el personal y discriminó, es una potestad que el testigo refiere tener. Ingresó a Ugofe por un cambio de comandancia, cuando le entregaban el manejo a otras empresas. Se entrevistó con autoridades de Metrovías y Ferrovías, más precisamente con el señor Velasco de Metrovías, a quien le entregó un curriculum, solicitando trabajo. No arribó a un acuerdo, pero lo contrató Ferrovias, realiza todos los estudios médicos, los pasa e ingresa. Está fuera de convenio y depende de UGOFE. La secretaria de Transporte dispuso que todo el personal dependiera de Ugofe. A él le disponen módulos por servicios y tiene que poner supervisores, para que la policía cumpla con sus servicios. Se ocupa de puestos fijos y las estaciones. Tienen 34 cubiertas por Policía Federal, 34 cubiertas por Policía de Provincia. El control operativo lo tiene la División Roca. Verifica que el servicio se cumpla para determinar lo que hay que pagar. Tienen un grupo Nextel y avisan de inconvenientes, no sólo hechos de violencia, puede ser un accidente. Cada formación tiene un Nextel. No sabe cómo se toman las decisiones en la Unión Ferroviaria, ni cómo se integra el secretariado general, ni cómo este toma las decisiones, ni si Fernández consulta con el Secretariado el ingreso de personal. No vio dar órdenes a Pablo Díaz cuando lo vio por primera vez. En la segunda ocasión que lo vio estaba dando un reportaje, no dio órdenes. El deponente manifiesta no haberle dicho a Pablo Díaz, "si tenés que hacer algo, hacelo ahora". Al subcomisario Premuda lo vio acompañando al comisario Ferreyra, la última vez que lo vio estaba abajo sobre la calle Luján y el deponente arriba de las vías.

La declaración de Pablo Oscar Díaz, quien manifestó que trabaja en Recursos Humano del Ferrocarril Roca y es jefe de Relaciones Laborales. También desempeñaba esas tareas para octubre de 2010. Como jefe de Relaciones Laborales debe tratar con las representaciones de los distintos gremios, así conoció a Pablo Marcelo Díaz, a Fernández. A González, a Pipitó y a Sánchez, los conocía por ser empleados del ferrocarril, existía una relación laboral. Trabaja en Ugofe desde el 1 julio de 2007 en Recursos Humanos. Antes trabajó en la concesionaria del Metropolitano, también en Recursos Humanos. La estructura del área está en cabeza de la gerencia de Recursos Humanos. De una de las jefaturas el es jefe, de la jefatura de relaciones laborales. A octubre de 2010 su superior era Messineo y el licenciado Chaieb. Además de tratar con los gremios en Recursos Humanos, administra al personal que tiene relación de dependencia con Belgrano SA, que es quien provee de personal al Ferrocarril Roca. Este personal es convencionado. En Relaciones Laborales brinda asesoramiento a los distintos sectores dentro de Recursos Humanos. Participa de la elaboración de documentos, notas, etc. El personal fuera de convenio está en dependencia con la Ugofe. En el 2010 ingresaba personal a la Ugofe conforme los distintos convenios colectivos de trabajo. Hay un artículo que dice que el sindicato propondrá candidatos para ingreso del personal. Esto se repite con los otros gremios, como la Fraternidad. Se habla de 85 por ciento de familiares, 10% de otras actividades y 5% de particulares. Con los empleados que propone la Fraternidad no hubo motivo de queja. Es un artículo que está firmado en el convenio. Tampoco con las propuestas de la Unión Ferroviaria. La Unión Ferroviaria presentaba listas a Recursos Humanos con el personal recomendado. El sentido es darle prioridad a los familiares. Supone que esto es una cuestión histórica. No estaba en la época de Ferrocarriles Argentinos, pero siempre fue así. Esto no implica un ingreso automático, hay todo un proceso de selección de personal. A partir del listado que se presenta en Recursos Humanos, la gerencia lo pasa al área de selección donde se procura ver alguna habilidad, algún oficio vinculado con lo técnico. En ese caso se realiza una entrevista técnica más detallada. Luego se realizan los exámenes preocupacionales, incluido un examen clínico. Un candidato puede ser rechazado aunque venga recomendado, si se determina algo por lo cual no debe ingresar se rechaza. Los preocupacionales los hace la empresa General Belgrano, que es adonde se ingresa, intervienen las dos razones sociales UGOFE y Gral. Belgrano. No se hacen preguntas sobre su ideología o simpatía política. Respecto de las empresas tercerizadas no hubo reclamos a nivel de jefatura de relaciones laborales. Cree que en otros niveles de la empresa sí, pero no en el suyo. Escuchó comentarios en ese sentido, pero esas notas no pasaron por sus manos. Recursos Humanos administró al personal de dependencia con Belgrano SA no con los tercerizados, que responden a otro sector de la empresa. Conoce a Diego Cardías. En el proceso de incorporación del personal tercerizado la empresa alquiló un lugar para los trámites de preingreso y en esa ocasión se lo presentaron. Era tercerizado y ahora es empleado del Ferrocarril Belgrano SA. El concepto en su área no es bueno para Cardias, pues ha sido sancionado en varias oportunidades. El concepto se forma desde el sector donde el trabaja. Hubo un incidente en el que intentó golpear a un compañero y trataron de que deponga su actitud. La gerencia le aplicó una sanción por ello, cree que con cinco o siete días. Tuvo un episodio similar en el servicio médico con el traumatólogo de la empresa. No puede decir mucho sobre su asistencia, pues no estuvo concurriendo a trabajar por sus patologías, su enfermedad. El servicio médico trató de cambiarlo de sector, pero no asistía a trabajar regularmente. No recuerda cuándo ingresó a trabajar Cardias, dada la cantidad de tercerizadas, fue en el 2011. Desconoce casos de violencia de tercerizados. Respecto de un señor llamado Jorge Oscar Suárez y un caso similar o que haya recibido amenazas o golpes no tiene datos. Conoció a José Luis García, pues trabajó en la Ugofe, en la gerencia de Recursos Humanos. No tiene datos sobre diferencias de sueldos entre convencionados y no convencionados. El sueldo se deposita en una caja de ahorro, tanto en el caso de convencionados, como en el de no convencionados. En un caso deposita Belgrano y en el otro Ugofe. El 20 de octubre de 2010 tuvo conocimiento de empleados ferroviarios que recibieron heridas. Le avisaron que había 2 personas lastimadas, uno de apellido Suárez, el otro no lo recuerda. Volvía de almorzar, la comunicación fue en el ascensor, se encontró con el servicio médico de la empresa y habló con personal de enfermería, para que los atendieran allí. Cree que habló con Karina Benemérito sobre ese tema. El día anterior al 20 de octubre había comentarios de un corte de vía pero no había nada seguro. Se comentaba en la empresa, lo escuchó en la oficina, no identifica a una persona con nombre. Tiene entendido que el comité gerencial puso en conocimiento de esto a la Secretaría de Transporte. Se lo comentó el gerente de Recursos Humanos, que no formaba parte del comité gerencial. En octubre de 2010, Messineo estaba con licencia médica. El 20 de octubre se entera del corte, alrededor de las 11, por un mail que mandan del taller de Remedios de Escalada. Era un mail general para varias personas. El taller informó las novedades en el sector. El mail decía que a los efectos que corresponda se remite el listado de personal que va a concurrir al corte de vías. Formalmente no tuvo noticia anterior. Con el conocimiento previo hizo un llamado a la gerencia de operaciones, al ingeniero Chaparro. Esta gerencia está en Hornos 11 en otro piso. Le comentó a Chaparro la posibilidad del corte y le dijo que ya estaban al tanto de esa posibilidad. Estuvo en la oficina hasta las 12 y pico. Desde las 8.30 o 9 estaba en la oficina. A las 12 y pico salió y fue para Avellaneda. Llegó entre las 12 y pico o una menos veinte. Estuvo 5 o 10 minutos. Estuvo en la estación Avellaneda. Ahí la empresa tenía personal de distintas gerencias, de seguridad, de operaciones, de siniestros, además había compañeros de la gerencia de recursos humanos. Habló con 3 o 4 personas. No vio más personal ferroviario. El servicio funcionaba casi con normalidad. Había habido un tren detenido pocos minutos, pero nada más. Comentaban que no se había afectado la circulación de los trenes. El comentario era que había personal ferroviario arriba de las vías, pero el testigo no lo vio. Le comentaron que estaban para el lado de Yrigoyen. No vio a Pablo Díaz de la comisión de reclamos. Conocía a los miembros de esa comisión, Maldonado, Carnovale, Muñoz, y aclara que van cambiando. No vio a ninguno de ellos en el lugar. Se comunicó entre 8.30 y 9, habló con Pablo Marcelo Díaz por celular. Habló brevemente porque estaba manejando. El otro Díaz lo llamó a él. Llamó para decirle que si bien debía llevarle unos reclamos de trabajadores, ese día no iba a ir porque existía la posibilidad de un corte de vías. Luego de este llamado, a los minutos, cuando detuvo el auto en el estacionamiento, habló con Chaparro. Díaz no le dijo ni dónde estaba, ni qué iba a hacer. No indagó qué iba a hacer. No volvió a tener comunicación con Pablo Díaz. En ese lugar vio a Héctor Hourcade, de siniestros a Adrián Lisi, de seguridad, y a Vitali. Este estaba cuando llegó. De Recursos Humanos estaba Elio Chaieb. Se retiraron juntos, los otros fueron a almorzar por la zona y el testigo volvió a su oficina en Constitución. Vio personal policial al lado de las vías en la estación Avellaneda, no recuerda si era policía bonaerense. Estaban al costado de las vías, del lado de la calle, en la línea de la vía pública. No puede precisar el número. Eran más de 10, pero no puede ser preciso. No recuerda personal policial en la estación. No recuerda carros hidrantes. No prestó atención a esas cosas. La salida de los trabajadores se hace cuando los sindicatos presentan una lista y la empresa toma nota. La gerencia de Recursos Humanos indica el descuento de las horas. El 15 de octubre había habido un acto de Moyano en River, también en marzo de 2011, cuando la presidenta habló en el estadio de Huracán. Se descuenta según el criterio de la gerencia de Recursos Humanos, cree que cuando fueron a River y a Huracán no descontaron. En cambio, el 20 de octubre sí descontaron. No se los sanciona. El trato con Díaz y Fernández eras según el trabajo cotidiano. Con Pablo Díaz tenía más trato del día a día. Había días que podía hablar dos veces, otras no hablaba por una semana, dependía del trabajo la cantidad de veces que hablaban. La tercerización del servicio de limpieza se produce cuando Ugofe toma la administración. Era necesario contratar personal. No sabe cuál fue la postura de la Unión Ferroviaria respecto de la contratación de personal tercerizado. Después de la muerte de Mariano Ferreyra comenzó a ingresar personal tercerizado a planta permanente. Desde diciembre de 2010 a febrero o marzo de 2011. Compartió un almuerzo en la Fraternidad con directivos del Roca, con Fernández y Karina Benemérito, el testigo y Mesineo por su empresa. No recuerda qué se habló. No habló del pase a planta permanente. No hubo discursos. No conoce a una tal Giselle vinculada con el tema ferroviario. A Messineo a veces le dice Negro o Héctor. A Fernández lo conoce como Gallego. No conoce apodos de Pedraza. No conoce a Susana Planas. Conoce a un tal Cisneros que el lunes declaró en este tribunal. Compartió 9 horas con él el lunes anterior a su declaración, mientras aguardaban para comparecer en este juicio. Conoce la Cooperativa Unión del Mercosur. No tiene vínculo con ésa, ni con ninguna de las empresas tercerizadas. Los últimos números de su teléfono son 9491. No conoce a Claudio Fanjul, Lauría, Llampa, ni Bogado Reinaldo. Tampoco le suenan. No conoce a Cristian Favale. No conoció a ningún Favale en el ámbito ferroviario. Estima que ese día almorzó en 30 o 45 minutos, ese es el horario que generalmente se toma para almorzar. De Avellaneda a Constitución tardó en llegar 5 o 10 minutos. Sabe que no se hace una compulsa ideológica de los aspirantes porque trabaja en Recursos Humanos. Se acercó al lugar de los hechos para interactuar con el resto de las áreas de la empresa. El corte de vía se comentaba que iba a ser realizado por personal tercerizado en reclamo para ingresar a planta permanente. El mail era de trabajadores del taller de Remedios de Escalada. No averiguó para qué iba personal no tercerizado a un corte que hacían los tercerizados. Era una movilización de trabajadores y no era la primera vez que esto ocurría, no era frecuente, pero no era la primera vez. Cuando habló con Karina Benemérito, estaba en un ascensor, alcanzó a escuchar que había un compañero lastimado, nada más. Desde el hecho a hoy, no preguntó por qué fue personal del taller de Remedios de Escalada. De todos los sucesos de ese día se enteró a eso de las 15 o 16 por compañeros que levantaban la noticia de internet. No recuerda quién se lo comentó, son treinta y pico de personas las que están con él. El testigo y refiere que no tuvo noticia directa por otro medio. Se hablaba de disturbios pero no concretamente de lo que había pasado. Los listados se entregaban e iban a recursos humanos y de ahí a selección. No recuerda que Sánchez haya tenido sanciones. No supo nunca que Sánchez portara armas. Conoce a Jorge Hospital y recuerda que tuvo sanciones, la última que fue notificada por carta documento y fue por conducir a un grupo de usuarios desde los andenes, hasta las puertas de las oficinas, y que provocaron destrozos. Esto ocurrió en marzo de 2012. No conoce a Claudio Abel Díaz. Le comentaron que se formó un comité de crisis antes del 20 de octubre de 2010, pero el testigo no lo integró. El 20 de octubre cuando habla con la gerencia de operaciones, más precisamente con Chaparro, éste le dijo que estaban al tanto de la posibilidad del corte de vías. El testigo se enteró ese día que se había creado el comité de crisis. Respecto de Pipitó cree que era guardabarreras, y Sánchez sabe que era guarda tren, González trabajaba en material rodante. El testigo manifiesta que no sabe por qué en unos casos por las salidas de personal se descontaba el sueldo y en otras no, es una decisión de recursos humanos. Ante la exhibición del anexo documental 1, aportado por el Dr. Freeland: nota del 28 de abril de 2006, nota del 14 de julio de 2010, una de mayo de 2007, el testigo expresó que respecto de la de abril de 2006, no la recuerda pues está dirigida al presidente de la compañía, aunque dice "atención Pablo Díaz", no la tiene presente, es de la gestión de Metropolitano, evidentemente hay gestiones de la Unión Ferroviaria para que ingresen los tercerizados, pero el testigo no lo recuerda. Respecto de la nota del 14 de julio de 2010, está dirigida a Messineo, por Pedraza y Fernández, había escuchado comentarios de la nota, pero es la primera vez que la ve, la nota se refiere a tareas de limpieza, mantenimiento y pintura. El señaló que son cuestiones para equiparar los salarios. En cuanto a la nota de mayo de 2007, dirigida a Pablo Díaz por Pedraza y Fernández, el testigo expresa que ahora que al leerlo recordó esas tratativas para encuadrar a trabajadores tercerizados dentro del convenio. Otra nota del 31 de agosto de 2010 dirigida a Messineo, el testigo expresa que por comentarios sabía de gestiones como esa para equiparar los ingresos de tercerizados a los de personal de planta permanente, el no tomó intervención.

La declaración de Néstor Abel Hernández, quien es médico cirujano del Hospital Argerich y para el 20 de octubre de 2010 era director médico de ese establecimiento. Sus funciones como director son las de estar a cargo de todo el hospital, es responsable por todos los actos médicos y administrativos del hospital. El día del hecho, a las 14 llegaron 3 personas al hospital, que fueron atendidas por el sector de emergencias, uno fallecido, uno con una herida en muslo y en pierna, quedó internado y una mujer de 56 años con herida de arma de fuego en región parietal izquierda. Tiene entendido que fueron trasladados por el SAME. Puede hablar de las condiciones en las que entraron al hospital, únicamente. Conoce los nombres de las tres personas. Nelson Aguirre y Elsa Rodríguez estaban heridos. No recuerda a otra persona que haya ingresado producto del mismo hecho. Otra persona ingresó fallecida. No recuerda qué medico lo atendió. El listado de médicos que estaba de guardia no lo recuerda. El jefe de guardia de ese día era el Dr. Miguel Manzi. En estos casos, cuando ingresan heridos de estas características administrativamente se deja asentada la denuncia policial. Así se procedió en este caso. Tomó conocimiento de la persona fallecida porque le avisó el jefe de guardia. No sabe si todas las personas ingresaron por la misma ambulancia. No sabe si hubo un médico que no perteneciera a la institución, acompañó a esta gente. Respecto de las dos personas heridas, el galeno expresó lo siguiente: en cuanto a Aguirre estuvo internado un día y en cuanto a Elsa Rodríguez varios meses, de octubre a diciembre en terapia intensiva, hasta marzo de 2011. Ese día no hubo ninguna situación de colapso en la guardia.

El testimonio de José Carlos Sineriz, quien expresó que para octubre de 2010 tenía un teléfono celular, en realidad tiene una flota de radio a su nombre. Era de 5 aparatos. Al principio eran 4 teléfonos, después agregan uno. Los ID de esos aparatos eran 6512955 al 2959. Eran un grupo de amigos que iban a la cancha y había un chico que no lo podía pagar, por lo que un amigo que trabaja en el ferrocarril, le dijo que en vez de darlo de baja, se lo dé a él, que se lo iba a entregar a un compañero suyo que lo necesitaba. Ese grupo de amigos era Javier Caballero, Marcelo Hernandorena, Aranda, un amigo del testigo y el que iban a dar de baja que se lo dieron a un amigo de Hernandorena que trabaja en el ferrocarril. Solo puede aportar que era un muchacho pelado, el nombre no lo sabe. Lo conocía, pero no tenía trato con esa persona, era amigo de un amigo. Era más bien morocho, delgado, calcula que tendría unos 40 o 40 y pico de años. Era compañero de Marcelo Hernandorena en el ferrocarril. De todos esos ID, no sabe cuál le dio a esa persona. Eran conocidos de la cancha de Temperley. El grupo de gente que nombró iba siempre, en cambio el amigo de Hernandorena no. No sabe si iba, pero el testigo no lo tiene identificado. No recuerda hasta cuándo mantuvo esa línea. Actualmente no la tiene. Estuvieron todos estables hasta que se les dio de baja. Respecto del pago, cada uno pagaba el importe que les correspondía. Dividían por 5 el monto total de la boleta. El amigo le acercaba el monto a Hernandorena y éste se lo daba al testigo. No sabe si el señor pelado prestó el teléfono. No tenía trato con esa persona, era amigo de su amigo. Al leerse un tramo de fs. 2947 vta., el testigo recordó que se llamaba Gustavo. No lo tenía presente porque no era una persona de su entorno. Puede ser que el número asignado haya sido el que se le leyó. El testigo refirió que pedía que le acercaran el pago si alguno se atrasaba. Puede ser que alguna vez esa persona pelada le haya llevado la plata. El testigo atiende un bar por la noche y va mucha gente, puede ser que alguna vez esta persona le haya acercado el dinero. Sabía que Gustavo tenía un número de la flota.

El testimonio de Leandro Alfredo Tamame, quien manifestó que no conocía a los damnificados en el momento de producción de lo hechos. Después tuvo trato como compañero de militancia con Nelson Aguirre. Esta circunstancia no lo afecta para decir la verdad. Al mes de octubre de 2010 militaba en el PO. El 20 de octubre de 2010 había una movilización de trabajadores tercerizados y él fue a apoyarla. Llegó tarde a la estación Avellaneda. Cuando encuentra a sus compañeros ya estaban por el puente Bosch, por lo que caminó ligero para alcanzarlos. Al arribar al fondo de esa columna y divisó los ferroviarios. Trató de alcanzar a los compañeros de su partido que estaban adelante. Cuando los encontró, les estaban arrojando piedras. Algunos compañeros empezaron a decir que se iban. Comenzó la retirada junto con el resto. Escuchó disparos de balas de goma. Un compañero se pone delante de la policía, para decirles por qué les disparaban. Se retiraron alrededor de 2 cuadras, donde comenzaron deliberaciones. No recuerda el nombre de la calle, pero estima que es la primera calle de pavimento desde el Riachuelo. Las vías a ese nivel están en altura, por lo cual hay un puente. Le dijo a un compañero que se iba al trabajo y se dirigió a la estación Yrigoyen, a tomarse el tren para ir a Constitución, allí vio un micro naranja, tipo escolar, caminó por el pasillo y subió al andén. Vio bajar un grupo de jóvenes que le dijo a los boleteros que iban a apoyar a los ferroviarios. Los vio subir al otro andén e ir hacia donde estaban los de la Unión Ferroviaria. Recordó a uno de ellos que tenía contextura física más grande, que dijo que "a la gente y a los usuarios del tren no le hagan nada". Para ir a Constitución se subió al tren. Llegó a la estación Avellaneda alrededor de las 12, a la una y veinte, tenía que llegar a su trabajo. Las calles no las recuerda. Se fue del lugar donde hacen las deliberaciones, a dos cuadras de la vía. Caminó una o dos cuadras en sentido norte y después enfiló hacia el lado de la estación a la cual ingresó. El ómnibus estaba estacionado en la calle de la estación. Al entrar a la estación sacó el boleto y observó bajar entre 15 y 20 personas jóvenes del micro. Era gente que estaba vestida con ropa deportiva y gorritas. Esa ropa eran joggins, shorts, remeras. No recuerda si eran remeras de algún equipo de fútbol, en especial. Distinguió a una persona que estaba adelante. Tenía una remera celeste o azul. Tenía pelo corto y oscuro. El testigo estaba en el andén en el que uno toma el tren para ir a Constitución. Ve que caminan en dirección a donde estaban los de la Unión Ferroviaria. Los vio caminar por el andén de enfrente de donde estaba él y no vio el resto de su recorrido. En la estación Yrigoyen uno entra por un pasillo y las vías están elevadas, el andén está al fondo, él estaba allí, cuando los escucha hablar, estaba sobre el andén y el grupo también. Estas personas van luego por el andén. Sabía que en las vías estaba la gente de la Unión Ferroviaria, porque los había visto antes, de donde estaba ahora ya no se veían. No vio a ese grupo de personas bajar de un tren. La referencia de que "a la gente, no le hagan nada" la hace genéricamente, en el andén había varias personas.

La declaración de Marcelo Fabián Sanabria, quien explicó que conoce al señor Pablo Díaz, debido a que trabajaba en la empresa Ecocred S.A., y fue a llevarle un currículum vitae, quien lo recibió bien, habiéndolo visto unas seis o siete veces, no logró ingresar al Roca, pero volvió a entrar a la tercerizada. En cuanto a González, relata que lo conoce por los mismos motivos y además fue a jugar a la pelota en dos o tres oportunidades, sin ser estos argumentos obstáculos para decir la verdad. Manifestó que en Ecocred, estuvo despedido un mes. Explicó que lo fue a ver a Pablo Díaz para saber si podía darle una mano, le entregó el CV y le dijo que lo iba a elevar. Cuando estuvo despedido manifiesta que fue invitado a participar de marchas de tercerizados, pero que no concurrió. Ello porque pensaba que no era la manera de protestar, porque había que hacer piquetes y esas cosas, él prefería buscar trabajo. Un señor de nombre Andrés y otro de apellido Merino, que es picaboletos, lo invitaban a participar en marchas y reuniones. Si no participaba no pasaba nada. Una vez retomado fue a la misma empresa y lo volvió a ver a Pablo Díaz, para insistirle si podía ingresar al Roca, pero le decía que él todavía no sabía nada. Su trato era cordial. Luego de ser reincorporado, relató que Pablo Díaz le había prestado dinero y fue a devolvérselo, a lo que le respondió que se la devolviera cuando se acomodara. Relató que el día 19 de octubre de 2010, Andrés Pavellaro lo invitó para que fuera a Avellaneda al día siguiente y señaló que habría "un pequeño quilombo", un corte de vías, ya que pedirían la incorporación a planta permanente. El deponente no concurrió a dicha manifestación. Recordó que se armaban campeonatos de fútbol donde participaban tercerizados y algunos de la Unión Ferroviaria. Entre ellos estaba Daniel González, el deponente fue una o dos veces. Expresa el testigo que empezó a trabajar el 15 de noviembre de 2007, y el 20 de abril de 2010 fue despedido. En cuanto al motivo el deponente explicó que trabajaba de noche en limpieza de estación, siendo ese su único trabajo. Fue con otros compañeros al sindicato de maestranza debido a que le pedían otros trabajos, agregando que cuando se entera la empresa lo despide. Trabajaba en una tercerizada que tenía el sindicato de maestranza. En cuanto a su relación con Pablo Díaz, explicó que sólo lo fue a ver para entrar al Roca. El nombrado era muy conocida en la Unión Ferroviaria, y lo tiene por una buena persona. Agrega que "de onda" le hizo un préstamo de dinero. Respecto a en qué circunstancias le pidió el dinero, el testigo manifestó que salió de Pablo Díaz prestarle 700 pesos al conocer su situación. Por otra parte, expresó que al mes lo reincorporaron. Manifestó el deponente que el Io de enero de 2011, ingresó al Roca y continuó desarrollando la misma tarea de limpieza que antes. No sabe cuantas personas de Ecocred ingresaron, pero aclaró que eran 240 empleados. En Ecocred, se le pagaba mensualmente, tenía vacaciones, aproximadamente quince días, era personal contratado. Le depositaban su sueldo en una cuenta del Banco Santander Río. El trato con los jefes era normal. Con sus compañeros siempre tuvo el mismo trato, más allá de que no concurría a las manifestaciones. El compañero Pavellaro le decía que participara siempre que se lo encontraba en Avellaneda, pues eso era para el bien de todos. Al principio le decía que no iba a ir, después le decía que "bueno, voy a ir". No había gente de planta permanente que hiciese tareas de limpieza, aunque sí había gente de la UGOFE que hacía limpieza de boleterías y ganaba más dinero.

La declaración de Germán Ernesto Sandri, quien manifestó que conocía para octubre de 2010 a Pedraza por su actividad como ferroviario, a Díaz porque en su taller atiende los reclamos y a Alcorcel por ser delegado. Van a ser 18 años que trabaja en el ferrocarril. En el 2003 se dio la necesidad de organizarse y presentaron listas para candidatos a cuerpo de delegados, tiene una postura diferente a la conducción del gremio. El testigo trabaja en los talleres de Remedios de Escalada. Respecto de las víctimas, aclara que Mariano Ferreyra llegó a estar en su agrupación: Causa Ferroviaria. No era su amigo, pero lo conocía y alguna vez se cruzó con Nelson Aguirre. Sin perjuicio de estos conocimientos expresó que sería objetivo en sus dichos. El 20 de octubre de 2010 fue a trabajar normalmente a los talleres de Remedios de Escalada. Los delgados reclutaban compañeros, los buscaban con listas. Recuerda a Montiel, que es actual delegado de la lista verde, Marcelo Garro, Alcorcel, Toretta, Amuchástegui, en verdad la mayoría de los delegados reclutaba gente. En su sector trabajan entre 50 y 60 personas. Los reclutaban porque se sabía que iba a haber una manifestación de tercerizados y se iba a producir un corte de vías, para evitar esto era la convocatoria. Muchos compañeros, sobre todo los nuevos, se acercaban a preguntar desde temprano qué había que hacer. De su sector habrán salido unas 30 personas, la mitad de la nave. Los acumulaban en la puerta que sirve de entrada y salida del taller. Esto se hizo a eso de las 9.30 o 10 y de ahí salieron. Permaneció en el taller hasta las 16. Vio volver a un grupo, no a todos, entre las 15 y las 16. Volvían de a grupos o de a uno. A diferencia del debate previo de la mañana, no se hicieron comentarios. Más bien esquivaban a los compañeros que se habían quedado. Al día siguiente hubo muchos compañeros asustados, acongojados. Se refiere a Juan Molina que estaba muy nervioso y a los gritos diciendo lo que había visto. El testigo se acercó y le dijo que la mejor forma de hablar las cosas, no era esa, sino haciendo la denuncia. Le dijo que no haga esos comentarios allí, pues todo eso atentaba contra los delegados, por lo cual le aconsejó que no qritara eso allí. Le contaba que estaban en las vía y vieron que se acercaba un grupo de no ferroviarios, que los recibió Alcorcel. Luego de un tiempo, los empezaron a incentivar a que bajaran y era Pablo Díaz el que los incitaba. Le llamaba mucho la atención que Toreta les dijese que no bajaran, a diferencia de otros delegados. Toreta cuando estaba parado estaba muy cercano a los policías. Un delegado suplente de su nave Marcelo Garro, no volvió ese día y los rumores eran que se había accidentado. Los rumores los generaba Montiel, que era un líder sindical de ese sector, quien decía que Garro tenía una herida de bala. Él dijo que si Garro tenía una herida de bala debía ir a denunciarlo. Luego Garro se encargó de decir que era una herida de piedra y no de bala. En Remedios de Escalada actuaba la empresa Cooperativa del Mercosur cuyos trabajadores eran tercerizados y luego se incorporaron a la planta, producto de los hechos del 20 de octubre. Esa cooperativa atendía tareas de limpieza. Trabajaban en condiciones deplorables, eran monotributistas, no tenían vacaciones, cobraban muy poco, algo así como la mitad de los de planta. Recordó a Oscar Núñez, quien brindó esa versión en el programa CQC. La mayoría de los tercerizados están en cuadrillas de vías y obras, reparan las vías del ferrocarril. Los tercerizados recién ingresados son legajo 400, de ese modo están bien identificados. Siguen siendo hoy discriminados. El traspaso no fue inmediato y hasta un grupo de compañeros tuvo que llevar adelante medidas de acción directa. Esto llevó a la detención el 23 de diciembre de Merino y otros compañeros. Hasta que los tercerizados entraron a planta en enero de 2011, la postura de la Unión Ferroviaria fue siempre la misma, nunca tuvo intención de negociar a favor de los tercerizados. Nunca los consideraron ferroviarios, lo decían abiertamente en volantes. Antes de que ingresara Ugofe al ferrocarril había tercerizados en otras empresas. El sindicato nunca organizó la defensa de los tercerizados. Después del ingreso de Ugofe, hubo un boom de las empresas tercerizadas. Recuerda empresas en las que los compañeros se organizaron y fueron al corte de vías. Así consiguieron el pase a planta. El miedo que había al día siguiente al 20 de octubre era por alguna represalia para los que hablaran y después no tendrían un ascenso de categoría, la no defensa ante algún conflicto. El testigo trabaja en la nave 0 del taller de Remedios de Escalada. Conoce a Biyu, su nombre es Damián Serrano y trabaja actualmente en los talleres de Remedios de Escalada. Hasta el 2007 no había más tercerizados, se había ido dando progresivamente la absorción de los tercerizados, por lo menos en la línea Roca. No le consta que la Unión Ferroviaria hubiese hecho algo a favor de los tercerizados, para dicha fecha. No le extrañaría que alguna vez por oportunismo hayan apoyado algún reclamo. Los que entraron a planta, entraron por hacer corte de vías con una organización independiente y la Unión Ferroviaria no apoyaba los cortes de vías. Los compañeros que tomaron una medida tan extrema lo hicieron por necesidad. Su agrupación apoyó algunas manifestaciones en el hall de Constitución. El testigo no participó porque se dieron en horario de trabajo. Recuerda que liberaban gente para ir a esas manifestaciones. No lo liberaban a él, ni a compañeros de su agrupación. No recuerda que haya habido incendios, ni heridos. La Unión Ferroviaria no apoyó el corte de boleterías, ni que prendieran fuego Constitución. Sabe que estas medidas, la utilizan algunos trabajadores como último recurso. Aclaró el testigo que el convenio colectivo de trabajo dice que todo el que trabaja en el ferrocarril debe ser considerado ferroviario. Su sueldo en la Ugofe, se lo paga Belgrano SA. A los tercerizados no se los pagaba esa firma. Merino, Belliboni y Hospital fueron detenidos acusados de extorsión y luego fueron absueltos. Expresa el deponente que estos reclamos se hicieron ante el Ministerio de Trabajo, hay actas que avalan ese reclamo. Antes del 20 de octubre hubo negociaciones con el Ministerio de Trabajo. El testigo no participaba de las reuniones, sabe que existían dilaciones. Después del 20 de octubre hubo un anuncio de la presidenta de que no iba a haber más tercerizados y esto fue así. No sabe si el Ministerio de Economía tenía algo que decir al respecto, no recuerda qué opinaba la secretaría de Transporte sobre este tema. Respecto de Belgrano SA, el testigo no tiene idea del criterio que tenía sobre los tercerizados. No sabe si La Uocra y Maestranza hacían reclamos por los tercerizados. Los de Cooperativa Unión del Mercosur estaban afiliados a la Unión Ferroviaria. Sabe que recibían útiles escolares. No le consta que hayan sacado un préstamo. No lo convocaron el 20 de octubre al corte de vías. Tampoco convocaron a sus compañeros de Causa Ferroviaria, ni a los de la lista opositora que integra. No tuvieron inconvenientes por no haber ido a las vías. La Agrupación Causa Ferroviaria se formó cerca del 2006 o 2007, tiene como base una lista opositora al gremio. En su momento integró la lista gris. Causa Ferroviaria está incluida en el PO. También hay militantes que no son del PO, que son independientes. El testigo es militante del PO. Mariano Ferreyra participaba de la organización. No había gente de Quebracho, ni de otras agrupaciones políticas. Causa Ferroviaria está integrada por el PO y algunos independientes. Su horario de trabajo es de 6.30 a 16.06. Serrano coincide con Molina en cuanto a como sucedieron las cosas, el 20 de octubre, cuando mataron a Mariano, incluso bajó de las vías. Después que declarara, pusieron carteles que decían "Juan Molina buchón arrepentido". El rumor era que el cartel lo había puesto Serrano, el testigo no lo vio. El testigo agrega que recientemente se inauguró un taller en la Unión Ferroviaria al grito de "Un zurdo menos", esto pasó pocos días antes de su declaración en el juicio oral. Agregó el testigo que a un compañero, Juan Carlos Gerez, hubo un delegado que lo amenazó y le dijo que "iba a terminar como Mariano". La Unión Ferroviaria no cambió su actitud. Al exhibirese imágenes de la carpeta Dell Oro GER_8490, 8504, 8509 y 8487, el testigo en una foto, sobre los rieles reconoció, llevando un pañuelo en la cabeza, a quien llaman el Oscuro. Al lado de éste observó a Juárez, más conocido como Varelita, porque es de Florencio Varela; con ropa verde ve a Serrate, subbdelegado del taller. A la derecha en cuero está Juan Molina. En otra foto reconoce al Oscuro y a Varelita, delante de Serrate, hablando por teléfono lo ve a Montiel, uno de los reclutadores. En la siguiente foto, reconoció Del'Orto en cuero con la cabeza agachada; a Aldo Amuchástegui, en cuero con remera blanca colgando de la cintura. En la siguiente foto en cuero está Damián Serrano, cuyo apelativo es Biyú. Nunca antes de su declaración en el juicio oral había visto estas imágenes. Por su agrupación, participa en actos o manifestaciones. No recluta gente para esas manifestaciones. El sentido de la palabra reclutar es ejercer poder para que alguien vaya a una marcha. Su agrupación convoca por volantes y el que quiere ir va y el que no quiere, no va.

La declaración de Ricardo Julio Dell Orto, quien expresó que algunos de los imputados son sus compañeros de trabajo, Alcorcel, Díaz, Uño, Pipitó, Fernández, González, Pedraza, Pérez y Sánchez. Con los nombrados tenía una mera relación laboral, esta circunstancia no le impide decir la verdad. No conoce a los damnificados. En la actualidad trabaja en los talleres de Remedios de Escalada. Al 20 de octubre de 2010 trabajaba en el mismo lugar. Ese día llegó antes de las 6.30 al taller, empezó a trabajar como cualquier día normal. Estaba trabajando en los coches y les fueron a avisar que iban a hacer un acto de presencia en Avellaneda y les preguntaron quién podía o quería ir. Esto se lo avisa un delegado, Miguel Toreta. Era para impedir un corte de vías. Se anotaba la gente que quería ir. A partir de ese momento, cada uno siguió trabajando y en un momento les dijeron que se tenían que ir. Fue mucha gente, pero no puede precisar la cantidad. Todos fueron en tren desde Remedios de Escalada hacia Avellaneda. No estaba allí Pablo Díaz. Se bajaron en Avellaneda y se quedaron ahí un momento. Los llevaron al andén del tren que va a La Plata y permanecieron ahí un rato. Esto fue antes del mediodía, antes de las 10 u 11. Estuvieron un tiempo largo esperando, sintiendo una manifestación que iba hacia la estación que venía de otro lado de donde estaba su grupo. Venían por la calle y la divisaban de lejos. Ahí se quedaron parados los dos bandos. Ese otro grupo venía con policía de la provincia. Era un grupo grande, semejante al del testigo, tal vez un poco menor. Venían cantando, tocando bombos, con una bandera. "Venían en la suya". El objetivo del grupo del testigo era que no se subieran a las vías. En un momento, parte de la policía que estaba con el otro grupo subió al terraplén y preguntaron quién estaba a cargo de la gente, alguien le contestó que Pablo Díaz Éste bajó a hablar, por lo que se comentó dijo "nosotros no queremos líos", "no queremos que corten las vías". La gente que estaba abajo empezó a marchar hacia la capital y tomó por un puente y su grupo iba a la par, para que no cortaran las vías. Cuando ingresaron a la capital se subieron a la vía. Les tiraban con gomeras a su grupo y el bando del testigo devolvía las piedras. Hubo una lluvia de piedras. El testigo estaba en el sector de delante de la gente, pero no al frente. En un momento bajaron y siguieron tirando desde abajo a la gente de las vías. Los que estaban arriba de las vías se quedaron en su lugar y también tiraban piedras para que los otros se fueran. El otro bando se quedó un rato en el mismo lugar, luego se empezaron a retirar. En ese lugar hay como una rotondita y una calle que sale para el lado de Vélez Sarsfield, por allí se alejaron unos doscientos metros y se detuvieron. Entre el grupo del testigo, se comentaba que iban a volver, desde arriba vieron que se abrió una bandera grande de los del otro sector. Cubría casi toda la calle. Ahí dejaron de ver a la gente. Esto habrá sido una hora y pico después de la llegada a la estación. Su grupo estaba arriba. Empezaron a sentarse en la vía. Algunos empezaron a repartir gaseosas. Hubo gente que empezó a bajar porque en el puente había sombra. Recuerda que se quedaron para ver si la gente se retiraba y ellos se podían ir, la intencion era que no cortaran las vías. Los que estaban con la bandera no se iban. Ellos ya estaban más cerca de la estación Yrigoyen. De un tren que viene de Constitución bajaron entre 8 o 10 personas que empezaron a caminar por las vías. No tenían ropa de ferroviarios y pensaron que eran del otro bando, de los del PO. Estos venían cantando algo que no se alcanzaba a escuchar. Alguien dijo que eran del bando del testigo, venían cantando a su favor. Se metieron estas personas entre su grupo y luego varios bajaron de las vías. Los de abajo empezaron a decir que los iban a sacar, diciendo "bajen, bajen". El testigo bajó y empezó a correr hacia el lugar donde estaba la gente con la bandera grande. Empezó a acompañar a los que iban para adelante, era uno de los últimos, habrá caminado 100 metros y empezaron las corridas. Sintió disparos de arma de fuego, calcula 4 ó 5. No estaba delante de todo, por lo que no vio mucho. Los que volvían de adelante decían "son tiros" y "vámonos que están tirando". Cuando volvieron, muchos compañeros se quedaron abajo, el testigo subió al terraplén y se quedó con los que habían permanecido arriba. Calcula que recorrió 100 ó 150 metros como máximo al bajar de la vía. Se cruzó con dos compañeros a la vuelta, más bien lo pasron en su corrida. Un compañero llamado Roca le dijo "vámonos que están tirando". Cuando baja ve a dos patrulleros cruzados en la calle. Estaban pasando una rotonda. Al regreso estaban en el mismo lugar. Muchos les decían a la policía que les estaban tirando. Cree que los únicos policías que vio son los que estaban en el patrullero. Retomó la subida y arriba había mucha gente. Estaban sorprendidos por los tiros, nadie se imaginaba esto. El comentario era "que guachos, nos están cagando a tiros", nadie se imaginaba que iba a haber tiros. Se quedaron arriba de las vías un rato largo, más o menos una hora. En las vías, en ese momento, serían unas 50 personas, otros estaban abajo por la sombra o apoyados en el terraplén. La mayoría se fue para la estación Avellaneda. El deponente se fue a tomar el tren para ir a Escalada. Lo volvió a ver a Pablo Díaz caminando por las vías. Se quedó cerca, sentado, le dijeron se iban y finalmente se fueron. Le parece que entre el grupo de gente que dijo que había que irse, estaba Pablo Díaz. El testigo, con la mayoría de sus compañeros, se volvió a Escalada y de ahí se fue en moto a su casa. No recibió ninguna orden de Pablo Díaz y no escuchó que se las diera a otro. La orden venía de "la gente que estaba ahí". Cuando él bajó, se escuchaban gritos como "bajen todos, que los vamos a correr a estos", eran varios los que decían esto. Su horario en octubre de 2010 era de 6.30 a 16.06. El delegado Toreta cuando fue a hablar pasó por el lugar y dijo que a tal hora iban para Avellaneda para hacer un acto de presencia, a fin de evitar un corte de vía y el que quería ir debía anotarse. En días anteriores había habido un corte de vía. Se sobreentiende que si salen por el gremio es porque están autorizados para ello. De su sector en el taller había mucha gente en la puerta para salir, se esperaba la orden para salir, en un momento dijeron vamos a tomar el tren y se fueron. Uno de los que daba las órdenes era Miguel Toreta, otro era Aldo Amuchástegui y otros que no recuerda. Se bajan en Avellaneda. Estima que eran alrededor de 80 personas, empezaron los gritos "vamos para el otro lado" y así fue que fueron. Ve a personal policial hablando con Pablo Díaz, entre las vías y la calle. La policía subió al terraplén, preguntó quién estaba a cargo de la gente y muchos señalaron a Pablo Díaz. De atrás vino Díaz y la policía le indicó que no quería complicaciones, esto pudo oírlo. El deponente no habló con Pablo Díaz. Cuando se termina la conversación, la gente empieza a caminar para el lado de la capital. Estima que lo hacían acompañando el camino de los de abajo. Se insultaban recíprocamente de arriba hacia abajo. Los de abajo empezaron a tirar con gomeras. Delante de él habría unas 10 personas. La gente de su grupo empezó a tomar decisiones por su cuenta para tirar piedras. Cuando los convocaron les informaron que podía haber violencia. No sabe por qué tenían que evitar el corte de vías. A la gente que bajó del tren en Yrigoyen algunos los identificaron como de "los nuestros". No vio que tomaran contacto con alguien en especial. No conoce a esa gente, ni la volvió a ver. La parece que Díaz, cuando la gente empieza a bajar, estaba abajo porque traía gaseosas. Mucha gente iba corriendo delante de él y él iba con un montón de gente caminando. Vio periodistas en un galpón o estacionamiento de ómnibus, había un camarógrafo y una periodista, estaban con gente de esa empresa. Después de verlos escuchó los tiros. Algunos de su grupo les decía "fílmalos a ellos, no nos filmes a nosotros". No vio una pelea, él no llegó adelante. Cuando viajaban lo que se hablaba, era que nadie podía creer que iban a terminar a los tiros. A Pablo Díaz lo vio en el lugar, a Alcorcel también lo vio, arriba y abajo. También a Pipitó, se acuerda de él cuando repartían las gaseosoas. A González lo vio también, estaba con la gente. A Uño lo conoce de nombre. A Fernández no lo vio. A Pérez no lo conoce bien. A Sánchez no recuerda haberlo visto. Recuerda que días antes había habido problemas en Constitución por una manifestación, pero él no estuvo, lo vio por televisión. Fue esa la primera y única vez en la que se lo convocó por un corte de vías. Hace 4 años que está en los talleres y 5 que ingresó al ferrocarril. Se anotó porque estaba de acuerdo con ir, no lo obligaron. Van los delegados a convocarlos y el que quiere ir va. Le parecía bien hacer un acto de presencia para evitar un corte de vías. En la estación Avellaneda había policía. Arriba del andén del tren que va a La Plata había 4 o 5 policías y gente de saco y corbata, que cuando cruzaron las vías no los vio más. Cuando el otro grupo va caminando y cruza el puente, había policías de provincia y de capital. Vio un carro de asalto al lado de la rotonda cuando empezaron las corridas, pero después desapareció. No se quedó en el lugar. Cuando abrieron la bandera se decía que iban a volver o que estaban esperando más gente. No vio que los del otro grupo volvieran a intentar subir a las vías. Hacía mucho calor, mucha gente fue bajando y ahi llegaron las gaseosas. Al volver al terraplén, después de escuchar las detonaciones, no vio actuar a la policía. Cuando regresó y subieron no recuerda haber visto policías. Escuchó que se hablaba de un muerto estando arriba de las vías. Todo era extraoficial y lo comentaba gente de su grupo. Después les dijeron que había que irse, sin poder individualizar bien quién lo dijo. No recibió órdenes, pero sí comentarios de algún delegado como ser, "vamos para acá, vamos para allá". Había gente que decía que no había que bajar, pero la gente bajó igual. Los de abajo hacían un reclamo por los tercerizados o por los contratados que trabajan en el ferrocarril. Interpreta que lo convocaron para evitar el corte de vías. Es afiliado a la Unión Ferroviaria. No conoce la situación de los tercerizados. Los que bajaron del tren cantaban "las vías no se cortan", alguien dijo "es gente de la nuestra". Después del 20/10/2010, escuchó que en ese grupo estaba Favale, pero él no lo conoce. El deponente pensaba que era gente de la línea que estaba vestida de civil. El testigo aclara que todo lo que supo después de esta persona lo supo por la prensa. Conoce a Marcelo González de los talleres de Remedios de Escalada. No estaba en su sector, trabajaba en otro sector de Remedios de Escalada. No recuerda haberlo visto, pero dijo que había estado. Conoce de nombre y de vista a Molina. Escuchó la versión de que "Molina era buchón", pero no vio ningún cartel en ese sentido. Del puente a la estación Yrigoyen, no puede calcular la distancia, deber haber 200 o 300 metros. Decían que estaba yendo gente por las vías, empezaron a mirar quienes eran los que venían. Éstos cantaban, pero no se escuchaba bien qué era lo que decían. Cuando estaban más cerca escuchó que cantaban "las vias no se cortan", ninguno de estos vestía ropa del ferrocarril. El grupo de debajo de las vías, que estaba con las banderas, se encontraba entre 2 o 3 cuadras alejados de esas y no se los escuchaba. Conoce a Sandri y a Garro de nombre. Del único herido que tiene conocimiento, dentro de su grupo, es de uno al que le pegaron con un tornillo o una piedra y le quedó un "agujero" en el pecho. Estando arriba de las vías empieza a ver gente que baja, pensando que iban por gaseosas o en busca de sombra. Vio que Díaz hablaba con los policías en la mitad del terraplén. Cree que Díaz bajó con dos o tres personas. Los que dialogaban serían 5 o 6 personas, eran uno o dos policías. Lo que dijo Díaz no lo escuchó. Era la gente que estaba con él la que le decía a los policías que no quería que cortaran las vías. Los que bajaron con él llevaban piedras en la mano y las tiraban a medida que avanzaban, no vio gente con palos, ni con botellas. También venían piedras de los del otro bando. Cuando escuchó los disparos, él se volvió. Antes de los tiros se escuchaban ruidos de vidrios rotos. Al día siguiente, en el taller, se hablaba pero poco porque había mucho miedo después de la muerte de Mariano Ferreyra. Él no presenció ninguna reunión. Hubo gente que dijo que había visto tiros con armas de fuego de los dos lados, pero no sabe si esto es verdad. De Molina sabe que vino a declarar, pero es de otro lado del taller, por lo cual no tiene mucho contacto con esa gente. El regreso a las vías es simultáneo con la escucha de los disparos. Hubo mucha gente convocada que se quedó. En sus 5 años fue a varias manifestaciones gremiales, pero nunca vio tiros, jamás un arma. Todas las manifestaciones a la que fue antes de esa siempre fueron pacíficas. Los de las listas opositoras hacen política en los talleres poniendo afiches o tirando panfletos, cree que no son muchos. A partir del mes de enero de 2001, cree que ingresó gente, aunque a su sector no entró nadie.

El testimonio de Juan Alberto Brandán, quien expresó que es compañero de trabajo de varios imputados. Trabaja en señalamiento en el Ferrocarril Roca desde hace cuatro años. Conoce a Díaz, por cuestiones laborales, también conoce a Fernández, a Alcorcel y a González. Trabaja en el sector señalamiento de Avellaneda. El 20 de octubre de 2010 entró a trabajar a las 6. Esa semana fue muy complicada porque el PO o Quebracho habían estado cortando las vías. Cortaban de la estación Avellaneda hacia el Riachuelo. Se ponían en la vía y cortaban la circulación de los trenes. Ese día escuchó por la radio del trabajo que había personas en las vías. Su lugar de desempeño está ubicado a 30 metros del puente de Pavón yendo para Gerli. En la estación había muchos compañeros, como Pablo Díaz o González y más gente que no pudor recordar. Se quedó ahí porque ese es su puesto de trabajo. Vio un grupo que pasaba por el costado de la estación Avellaneda, por el costado del puente que cruza la Av. Pavón, con carteles del PO. El testigo estaba arriba y ese grupo cantaba e insultaba. A medida que avanzaban, el testigo iba por las vías siguiendo al grupo. En el grupo del testigo habría 50 personas, todos ferroviarios. Los que estaban abajo subieron al pasar el puente del Riachuelo. Subieron unos 10 jóvenes con gomeras y tuercas. Fue un enfrentamiento, su grupo les tiraba con piedras y los otros tiraban con gomeras y tuercas, hasta que bajaron. Allí siguió el enfrentamiento con tuercas. Su grupo se quedó arriba. Ese enfrentamiento habrá durado una hora. Se quedó arriba su grupo y ellos abajo con un vallado policial de pocos efectivos que, según le parece que eran de la Policía Federal. Así ni ellos bajaban ni los del PO subían. Estima que pasaron 2 horas mientras permanecían arriba de la vía. Después bajaron del puente a tomar unas gaseosas y a refrescarse un poco debajo del puente. Se quedaron allí hasta las 2 ó 2:30 de la tarde. Recuerda que la policía después desapareció del lugar. Vio las pancartas que se levantaron y empezaron a avanzar hacia el puente, hasta más o menos una cuadra. Entre su grupo y el otro habrá habido una cuadra larga. Se enfrentaron su grupo con piedras y el otro con palos, tuercas y gomeras. Fue un enfrentamiento y una gran batahola en la que se arrojaron piedras. Usaron contra ellos gomeras y palos, fue un enfrentamiento. Al testigo le pegaron un palazo en la espalda que le quedó marcada y otro en la cabeza. El grupo del testigo llevaba piedras, cuando se quedaron sin piedras ligó un par de golpes, del otro lado tiraban con gomeras. En ese momento corrían todos para atrás, porque el otro grupo se venía para adelante, eran muchos. No escuchó ningún disparo, ni vio gente armada. El enfrentamiento habrá durado unos 20 minutos. Su grupo volvió para el lado del puente, él se quedó abajo, alrededor de media hora, después se fue a bañar a su lugar de trabajo. No tuvo atención médica por el golpe en la espalda y en la cabeza. No lo llamó nadie para esa manifestación, se sumó porque ese es su lugar de trabajo. A Pablo Díaz no lo vio dando órdenes en el lugar, primero lo vio en la estación y le parece que cuando volvió lo cruzó nuevamente. Su lugar de trabajo es a 30 metros de la Av. Pavón. Vio en la estación a personas en las vías con ropa ferroviaria. Le avisó a su compañero que iba a la estación Avellaneda para ver qué pasaba y ahí lo vio a Pablo Díaz. Si le hubieran explicado lo que iba a ocurrir no hubiese estado allí. Nadie lo llevó allí, era su puesto de trabajo, abarca desde Yrigoyen hasta Lanús, su trabajo incluye caminar por las vías. Un compañero de Plaza Constitución le dijo que esa manifestación era porque los del PO querían cortar las vías. Él estaba alrededor de su grupo, del otro grupo habrán estado a 30 metros. Nadie daba órdenes, nadie era la voz cantante, eran todos compañeros. Este era el puesto de trabajo del testigo, puede caminar por las vías de Lanús hasta Yrigoyen. Vio sumarse a más ferroviarios que venían en los trenes que nunca pararon de andar. No vio acercarse a un micro naranja. Vio cámaras de televisión del lado de la vereda. Cuando se produjo el enfrentamiento cuerpo a cuerpo, la gente de la televisión estaba cerca. No identificó quién estaba con la cámara. No vio incidentes con quien portaba la cámara. A González, no lo vio en ese lugar. No notó presencia policial en el lugar, ni en la ida, ni en la vuelta. Vio un vallado policial cuando ellos bajaron del terraplén, luego de subir a tirar con gomeras y tuercas. No lo vio a Alcorcel ese día, aunque lo conoce de su puesto de Escalada. No se enteró de que haya habido descuentos de sueldo por acudir a esa manifestación, la patronal no le hizo reclamo alguno. El testigo manifestó que es afiliado a la Unión Ferroviaria. La radio del trabajo, por la que escuchó que iba a haber un corte, es un medio que informa y se irradia desde Constitución a los lugares del ferrocarril por si fallan los trenes. Esa radio decía que había personas en las vías como había anunciado un conductor de tren, no anunciaba un corte. Su supervisor le pidió explicaciones por lo que había hecho y se las brindó en el curso de la semana. No recuerda cuándo se corrió el vallado policial. El choque entre los dos grupos se produjo a una cuadra de la vía. Nadie dio una orden de avanzar, avanzaba el que quería. Los que avanzaron eran 30 ó 40. Para ingresar al ferrocarril llevó su curriculum a Hornos 11, el testigo es técnico electrónico y tiene un hermano ferroviario. Esa radio que hay en su trabajo llama al mecánico de turno y el mecánico tiene que hablar por la radio. Esa es una radio abierta, él es ayudante no es mecánico. Al momento del hecho, el testigo estaba vestido con remera azul, pantalón de trabajo y botines.

La testifical de Ricardo Damián Almada, quien expresó que trabaja en el ferrocarril Roca desde hace 5 años. Trabaja en la parte mecánica de los talleres de Remedios de Escalada. Conoce de nombre a Pedraza, a Fernández y a Pablo Díaz. A Díaz a veces lo saludaba. Su horario es de 6.30 a 16.06. Les comentaron a las 8 de la mañana en el taller que iban a cortar las vías, que quien quisiera ir a evitar el corte lo podía hacer. El testigo se enteró ese día. No sabía quiénes eran los que iban a cortar. Se reunieron varios compañeros en Remedios de Escalada, calcula que 50 o 60. En Escalada no lo vio a Pablo Díaz. Se fueron a tomar el tren para Avellaneda. Serían las 9.30 y se quedaron en el andén por el que va el tren a La Plata por el espacio de una hora u hora y media. Bajó a comprar unas gaseosas para el lado de Yrigoyen y habrán pasado unos 15 minutos hasta que volvió, allí vio ferroviarios caminando hacia Yrigoyen. Cuando llegó, pudo observar a los ferroviarios tirando piedras hacia abajo y los de abajo tiraban con gomeras. Los de abajo tenían pancartas del PO. Después el otro grupo se retiró. El testigo estaba detrás dentro de su grupo. Se retiraron hacia el fondo, ellos se quedaron en las vías. Algunos bajaron porque hacia calor y querían comprar gaseosas. Recordó que permanecieron arriba de la vía hasta el mediodía. Fueron llegando otros grupos de ferroviarios. Veían que los de abajo, con las pancartas que eran del PO, estaban a 200 metros, se estaban unificando. Un grupo de ferroviarios notó que venían como para el lado de las vías, por lo que se escuchaba decir "vamos, vamos". El deponente se quedó en el puente, abajo. Escuchó varios disparos y subió rápidamente a las vías. A unos 50 metros desde donde él estaba, había una calle que cortaba y allí había un patrullero. Cuando volvieron corriendo les dijeron a la policía que estaban disparando, pero la policía ni se movió en ese lapso. Vio compañeros con marcas de haber recibido pedradas. Venían corriendo y comentaban que les habían tirado, con piedras, palos y gomeras. El deponente subió a las vías y con varios compañeros se retiró para el lado de la estación Avellaneda, donde tomó un tren para Escalada, con más o menos 10 compañeros. Ahí cada uno se fue para su sector. Esto sería como a las 14. A Díaz lo vio debajo del puente y no notó que diera alguna orden. El deponente manifestó no haber recibido órdenes de Pablo Díaz. Cuando salen para esas actividades del taller siempre es porque hay autorización de la empresa, ese día tenían permiso. Iban a acompañar a los compañeros de la estación porque el pasajero común agrede al personal de la estación cuando hay corte de vía. Al bajar escuchó que varios alentaban para que todos bajaran. Dijeron varias personas "vamos, vamos, vamos". En ese momento el testigo estaba arriba de las vías. Cuando vio al otro grupo desde las vías la primera vez eran como 30, pero luego vio a muchos más. Luego supo de personas heridas por bala. Se enteró al día siguiente del fallecimiento de una persona. Ese día vio a Dell'Orto cuando se juntaron en los talleres en la puerta de entrada. Luego de los disparos, la policía no se movió de allí. En ese momento no vio personal policial en las vías, ni cámaras. No conoce a Marcelo González. Conoce a Sandri y no a Garro. Supo de compañeros heridos por impactos de piedras, porque dos o tres tuvieron marcas en el cuerpo. Había dos o tres personas lastimadas. No sabe de ferroviarios heridos con arma de fuego. No sabe que el gremio haya tenido incidencia en su reubicación. Su legajo ferroviario es 302550. Se le exhibe por secretaría documentación del sobre 21, Allanamientos de los talleres de Remedios de Escalada, consistente en un listado y otro sobre secuestrado en el allanamiento a las oficinas de Juan Carlos Fernández, caja H, el cual también contiene un listado. Concretamente, se le exhibe el listado de caja H y el testigo refiere que ve su nombre y apellido en un listado que lleva la firma de Juan Carlos Fernández. Desconoce si en la Unión Ferroviaria se realizaron gestiones para su reubicación. Se le exhibe otro listado y supone que su nombre está ahí porque es la gente que fue a evitar el corte de vía. Se juntaron todos en la puerta, nadie los obligaba a ir. No sabe cómo está ahí el número de legajo, no conoce los números de legajo de sus compañeros.

La declaración de Aldo Fabián Amuchástegui, quien expresó que conoce a Pablo Díaz. El testigo era supervisor de los talleres de Escalada. Actualmente es delegado y miembro de la Comisión de Reclamos de la Unión Ferroviaria. Entró al Ferrocarril en marzo de 2003. Se presentó en Constitución por una solicitada que pedía gente para control de trenes, fue con dos compañeros más, se entrevistó con el comisario Vázquez y así comenzó a trabajar en el tren. A Díaz lo conoce por un tema laboral. Sabe de él cuando pasa al taller de Escalada. Por un accidente lo bajaron de las formaciones y lo enviaron a hacer rondín a los talleres. Con el tiempo en el taller conoció a Pablo, no tiene amistad, no lo conocía. Explica que en estas cosas uno pregunta y le dicen fulano de tal es delegado. De los demás detenidos conoce a Pipitó por los actos o algún asado. A Gonzalez, también, aunque no tenía contacto diario con ninguno. Cuando Díaz asumió la comisión de reclamos, el testigo como supervisor estableció algunos contactos, para buscarle soluciones a algunos compañeros. De los damnificados no conocía a ninguno. El deponente manifestó que su horario de trabajo era de 6 a 16:06. El 20 de octubre de 2010 era una jornada normal de trabajo. Se dieron las directivas para la tarea del personal que tiene a cargo y a las 9 se comunicaron con Pablo Díaz, quien le hizo un comentario de que iba a haber un corte de vía en Avellaneda. El deponente le manifestó que si había que ir, él iba. No era nada fuera de lo común porque cuando hay que salir a algún lado, como a un acto o a un asado o a un acto del gobierno, el va, como en cualquier sindicato. Iban a cortar las vías grupos de izquierda acompañando a los tercerizados. No creyó que iba a pasar algo como lo que pasó. Nunca pensó que iba a haber algún encontronazo, nadie se los transmitió. Cuando había algún corte o incendio siempre había compañeros ferroviarios lastimados. Salieron del taller unos 100 compañeros. Antes de salir se consultó si había autorización para hacerlo. El, como es supervisor, se lo consultó al jefe de taller. Habló con los delegados y los autorizaron a salir. La mayoría de los compañeros salieron a tomar el tren que va a Plaza Constitución y se dirigieron para Avellaneda. En la reunión que tuvieron antes de salir no se encontraba Pablo Díaz. Nunca estuvo en el taller Pablo Díaz. La salida fue totalmente voluntaria. Como hubo vandalismo en otros cortes, muchos compañeros resultaron lastimados. Supone que debe haber causas. No se puso a contar cuántos salieron. A Avellaneda llegaron a eso de las 10 de la mañana y bajaron al túnel, para el andén que pasa por la vía a La Plata. Muchos se quedaron en una panchería que está en ese andén. Hablaron de quedarse un rato y luego volverse. El testigo también viene de una tercerizada. En un momento dado, los compañeros empezaron a cruzar del la de la vía del tren Diesel al andén 4. Desde el andén vio abajo a un grupo de manifestantes con banderas del PO, de color naranja o rojo. Iban con la cara tapada y tenían unos palos largos. Siguieron caminando por las vías, esa gente iba caminando. Vio a Policía de la provincia abajo con el otro grupo y de la Policía Federal en el andén. Varios policías vestían saco y corbata. Arriba también se veían cámaras de televisión. De los dos grupos se cantaban agravios recíprocamente. Por lo que se veía, no todos eran tercerizados. Considera que el objetivo de pasar a planta permanente es legítimo, pero no está de acuerdo con el corte de via. En un momento los de abajo quisieron subir y se intercambiaron piedras de un sector a otro. También había gomerazos, él estaba muy retrasado en la vía, su grupo no agredió a nadie. Algunos tercerizados vestían ropa semejante a los ferroviarios. Como no se les proveía ropa, ellos trataban de conseguirla. Estima que habría unos 15 muchachos tercerizados. Cuando terminaron las agresiones a pedradas, este grupo bajó. El testigo no puede determinar cuántos subieron. Estaba bastante atrás en su grupo y preocupado porque no le pegaran un piedrazo. Bajron y les siguieron tirando piedras desde abajo del puente. Cuando se calmó todo se fueron para Chevallier, en dirección a Vélez Sarsfield. Como hacía mucho calor, y estando arriba de la vía más áun, decidieron ir a comprar gaseosas. Así lo hicieron y se empezaron a refrescar. Otros bajaron y buscaron la sombra. En esas circunstancias no recibían órdenes de nadie. Salieron del taller pero no tenían intención de agredir a nadie. Algunos compañeros se fueron antes de que transcurriera todo, nunca se quedan al final, se empiezan a ir. Pasado un rato, a 200 metros divisaron que se armaba una bandera. Empezaron a gritar algunos muchachos, que se venían hacia donde estaban ellos. El testigo se demoró un poco en ir para adelante, porque estaba con sus hijos. El testigo tiene 3 hijos ferroviarios. En ese momento estaba con dos de ellos, que estaban arriba de las vías, luego bajaron para estar a la sombra. Cuando fueron hacia adelante les empezaron a tirar piedras, algunos compañeros también empezaron a tirar piedras. En la empresa Chevallier había una periodista que no mostró nada de lo que pasó. Los del otro bando les pegaron una paliza bastante "fulera". Nunca estuvo muy cerca del otro grupo. El otro grupo había armado un cordón, de lado a lado de gente con la cara tapada, con mochilas. Estuvo a 30 metros del cordón. Escuchó que los vidrios de los coches se rompían. Empezó a ver para dónde salir y se fue corriendo para el lado de la vía. Escuchó varios disparos, no sabe cuántos por el miedo que tenía. Se asustó mucho, le empezó a faltar el aire, pues es asmático. Uno de sus hijos Jonathan, lo vio cayéndose por dos impactos en la espalda de un sujeto con dos palos que le pegaba. En ese momento su hijo le dio la mano para que pueda seguir corriendo, por lo que siguió hacia las vías. Escuchó que gritaban, que a los que se quedaron los estaban "matando". Cree que pasando la empresa de colectivos, estaba la policía. Recuerda haber visto un carro hidrante llegando a la vía. Vio un patrullero porque casi se lo llevó "puesto" cuando iba corriendo, de vuelta a las vías. Al llegar a las vías, estaban todos cansados y agitados. Con sus hijos, decidió volver al taller. No vio a ninguna persona armada en el enfrentamiento. Subió a las vías ayudado por su hijo, estaba desorientado, perdido, entre el miedo y la desesperación, la gente gritaba que había habido disparos y él los escuchó. Arriba del tren se fue enterando de que había heridos y un muerto. Arriba de las vías caminó hacia la estación Avellaneda y se tomó el tren hacia Escalada. Se encontró con Pablo Díaz en Avellaneda quien le dijo que no había que "hacer quilombo", que para eso está la policía. A Díaz lo vio luego abajo del puente, cerca de un árbol. Pablo es un buen delegado, tiene conocimiento de un montón de compañeros. No conoce a Jesús Alejandro Benítez. Tampoco conoce a Gabriel Sánchez. Entre los delegados del taller estaban Toreta, Suárez, Jorge Krakovsky y Arias. No estaba Carnevale, quien no es del taller, es de la especialidad guarda. Lo conoce como miembro de la comisión de reclamos. Cuando alguien va a realizar un reclamo, habla con los miembros de la comisión o con el secretario. Cuando llegaron a la estación Avellaneda, no vio a Carnovale, luego sí. A Claudio Abel Díaz puede haberlo conocido en algún evento. En las vías no vio a gente que no fuese ferroviario. Estando abajo vio a otra gente que según el testigo no eran ferroviarios. Esto más allá de que no todos fueron con ropa de ferroviarios. Aclara que no conoce a todos los ferroviarios, pues son 5000. Ellos bajaron para refrescarse, para tomar algo, los manifestantes tenían una actitud muy agresiva. No se refiere a los tercerizados, sino a los manifestantes políticos. Cuando está cerca de la Chevallier, los reciben a pedradas, y cuando abren las banderas se forma un cordón mirando hacia la vía, no de espaldas como si se estuvieran yendo. En ese momento ve que levantaron la bandera y que se forman. Vio a unos periodistas a la altura de Chevallier, a quines González les pedía que filmaran todo y no solamente a los ferroviarios. Este reclamo no lo hacía solamente González, era un pedido de los muchachos. Todo el mundo gritaba, estaban enojados porque se vendió que los malos de la película eran los de su grupo. No vio que nadie empujara o tocara a la periodista o al camarógrafo. Conoce a Alejandro Montiel, no sabe si era subdelegado, ni si estaba en Avellaneda en esa ocasión, aunque luego de hacer memoria, creyó que sí. Conoce a Marcelo Garro y recordó que ese día había salido con su grupo. Lo vio debajo de las vías. Ese mismo día supo que Garro tenía en una mano un perdigón, como si le hubieran pegado con una escopeta. El testigo le dijo que se fuera a hacer ver la mano. Esto se lo dijo cuando volvían hacia la vía, después de la corrida que "le pegaron los muchachos esos". Hay varios Marcelo González, conoce a dos en su taller, los tiene a su cargo como supervisor y cree que ambos fueron a Avellaneda. Hay uno joven, gordito y otro que es mas grande, morocho, delgado. Arriba de las vías vio al más joven de los dos. A Marcelo Aníbal González lo vio arriba de las vías. Desde una formación si se mira para donde están los talleres se puede ver algo de la playa mecánica, si se presta atención. Por la vía de Constitución a ese portón habrá 80 o 100 metros, parado desde el andén es visible. Estando en el tren es complicado ver el taller. El jefe del taller era Mario Cominotti y le preguntó si podían salir. Le respondió que si había una autorización podía hacerlo. Después se lo consultó al delegado, quien le dijo que no había problema. Para salir del trabajo se pueden hacer descuentos de horas o bien se puede compensar. Con horas extras se pueden recuperar en algunos casos. Ese día se les descontó el ausente del sueldo. No le avisaron que le iban a descontar, cree que le descontaron, tendría que chequearlo en su recibo de sueldo, pero cree que sí. En la estación Avellaneda permanecieron más de media hora seguro, tal vez tres cuartos de hora o una hora. Cuando llegó a Avellaneda no estaba Pablo Díaz, lo vio en el andén. Llegó después, no sabe cuánto tiempo. Tampoco sabe si venía acompañado. Vio presencia policial pero no un vallado. De policías de la provincia habrá visto un número superior a 4. Una vez que pasaron el puente, la policía de la provincia quedó ahí. En ese momento fue cuando subieron a la vía. Vio una cámara en un trípode. Arriba de la vía no estaban todos juntos sino separados y ahi algunos empezaron a gritar "vamos, vamos". Explicó los que pertenecían a su grupo que estaban desperdigados. El reclamo a los periodistas era que filmaran a todos, "filmalos también a ellos", les dijeron. De González en este momento estaría a dos o tres metros, o más. Calcula que se retiró del lugar entre 14.30 o 15. Lo hizo junto con sus hijos y cree que con Suárez. Fueron hasta el andén de la estación Avellaneda, se tomó el tren allí y se bajó en Escalada. Allí se subió a su vehículo particular y se retiró. La distancia mínima que estuvo con los manifestantes fue de 30 metros. En ese momento tenía el mismo celular que tiene ahora y termina en 6373. El teléfono fijo que tenía entonces terminaba en 6320. Ese 20 de octubre mantuvo alguna conversación con algunos de los imputados. Concretamente, habló con Pablo Díaz en la mañana del 20 de octubre, alrededor de las 9, durante el resto del día habló con los muchachos. El testigo manifestó que se encontraba vestido con una remera sin mangas, color blanca con agujeritos, pantalón vaquero y una chomba azul de argentina, con el escudo de la selección. Luego se sacó esta prenda porque hacía mucho calor. El vio moverse al otro grupo, una vez que armaron el cordón de punta a punta, de cordón a cordón. Amuchástegui sostiene que vio moverse a la gente del otro bando. Se movieron para adelante, ellos estaban lejos, no se acercaron, avanzaron porque pensaron que se le iban a venir. El testigo llegó a unos 30 metros de ese grupo, estaban con palos y ya habían arrojado piedras. Manifestó el deponente que desde las vías a Chevallier habrá una cuadra y media. No conocía a Favale para el 20 de octubre de 2010, lo había visto en una oportunidad en la cancha de River y cree que cuando fue a Constitución, también estuvo, pero no lo conoce. Expresó que él es delegado del gremio a partir de las elecciones del 2011. Vio arriba de las vías una cámara con un trípode; no vio una persona con una cámara al hombro. La bandera estaba detrás del cordón. Para octubre de 2010, era ejecutivo suplente, no era delegado. Vio a Favale en uno de los micros, pero no en el que el viajaba el deponente que salió desde Escalada, sino en otro. Fueron todos en caravana a la cancha de River, llegaron todos juntos, allí se mezclaron, esto fue el acto de Moyano y Cristina. No conocía a Favale para esa época. Lo vio en Constitución, el deponente había ido a la comisión de reclamos, llevó unos papeles, llegaron otros muchachos con un reclamo, cree que eran de una empresa tercerizada, había periodistas, un grupo de gente, no recuerda la fecha, pero asegura que fue antes del 20 de octubre del 2010. Lo vio a Favale en el hall de Plaza, no estaba con los tercerizados, estaba junto a un grupo de compañeros y de gente y se arrimó a las cámaras. Por los medios, los diarios y las noticias, sabe que es Cristián Favale, pero no lo conoce. Señaló el testigo que cuando un tercerizado daba una nota a un canal de televisión, había insultos, y la cara del muchacho le quedó en ese momento. Recordó que había visto una foto de Favale en un diario. Pablo Díaz le dijo que Favale andaba buscando trabajo, que quería entrar al Ferrocarril, como mucha otra gente. El día de los hechos lo vio pasar a Favale, recuerda que saludaba a la gente. Recuerda que a Díaz lo detuvieron un día sábado, estaba presente en el momento de la detención, cree que fue en Adrogué. Estaba allí porque en ese momento estaban todos mal por lo que había sucedido. También estaban Gustavo Alcorcel, Pipitó, González, Fernandez y un abogado del que no recuerda el apellido. Con Fernández no mantuvo en días posteriores conversaciones telefónicas. Al proyectarse el video de C5N, sobre 6, video disco 32, del minuto 0 al 2:39, el testigo se identificó de espaldas, vistiendo una remera sin mangas y la chomba de Argentina. Advirtió en ese momento que la prenda tenía una inscripción de Coca Cola. A su lado se encontraba Pérez, un portero de los talleres de Escalada, a quien conoce pues estuvo trabajando con él mas o menos tres meses. Indicó que se arrojaron piedras una vez pasada la empresa Chevallier. No recuerda haber visto después a Pérez, nunca lo vio con armas. Manifiesta que cuando estaban llegando a la Chevallier les tiraron piedras, pero las cámaras no lo tomaron y más adelante también hubo piedras. Al leérsele un tramo de fs. 66/68 del primer cuerpo del legajo de escuchas, respecto del número 114-144-0788, de la titularidad de Juan Carlos Fernández, el deponente no recordó esa la comunicación.

El testimonio de Carlos Alberto Carrazana, quien expresó que para el 20 de octubre del 2010 trabajaba en el Ferrocarril Roca, en la coordinación de estaciones, no pertenece al gremio y de los imputados sólo conoce a Pablo Díaz, por cuestiones laborales. El 20 de octubre de 2010, llegó como todas las mañanas a las 8 a la estación Constitución. A las 10.30 u 11, se encontró con Pablo Diaz, quien le pidió si lo podía alcanzar a Avellaneda, cosa que el testigo hizo. Cuando llegaron se encontró con que muchos compañeros se estaban juntando, porque no querían que se haciera un corte de vías. Manifiesta Carrazana que como "chusma" se metió en el grupo para ver qué pasaba. Estuvo un rato, saludó a los compañeros, y se retiró del lugar para seguir trabajando con la camioneta. Permaneció allí por 40 o 50 minutos aproximadamente. Estaba afuera de la boletería, después se metió más en la estación. Pablo bajó, no sabe para dónde fue. Cuando iban en el vehículo con Pablo Díaz, no hablaron mucho, le dijo que iba para ver qué estaba pasando allí. No recuerda si en el trayecto Pablo Díaz habló por teléfono. Después de esto no lo volvió a ver. Manifiesta el deponente que había un poco más de policía que lo normal, no recuerda cuantos. Díaz estaba tranquilo y no le pidió que se quedara.

La declaración de Ricardo Ernesto Arias, quien manifestó trabajar en los talleres de Remedios de Escalada para UGOFE. Señaló que trabaja allí desde octubre de 1988, agregando que algunos imputados son sus compañeros de trabajo. Conoció a Díaz, Pipitó, a Juan Carlos Fernández, a Alcorcel, a González, a Pedraza y a Pérez. Sumó que trabaja en el sector pinturería de Escalada, al igual que en 2010. Asimismo dijo que el día del hecho, estaba en un local haciendo trabajo gremial, trámites para la mutual, asuntos como préstamos personales para afiliados y guardapolvos escolares. Por otro lado, siendo más de las nueve horas, manifestó que un grupo de compañeros le dijo que un contingente de tercerizados y el P.O. iban a cortar la estación Avellaneda. Sumó que la información la había traído Aldo Amuchástegui, quien dijo que iba a ir un grupo a Avellaneda para que los usuarios viesen que no eran los ferroviarios los responsables del corte de la vía, que se trataba de un acto de presencia. Dijo también que en ningún momento su intención fue cortar las vías, que cuando sucede eso hay muchos problemas, ya que el usuario agrede al personal ferroviario, al guarda, al boletero. También manifestó que hay compañeras que han sido hospitalizadas por esas agresiones. De esa forma señaló que invitaron a un grupo de compañeros de manera muy pacífica, el que gustaba iba. No iban a presionar a nadie por nada. Expuso que se llevó un listado de 90 personas a los talleres de Escalada. Se entrevistó con un jefe de recursos humanos, llamado "Walter", quien estaba en la puerta el taller y fue con ellos. No estaba con ellos Pablo Díaz. Manifestó que se fueron en tren a Avellaneda, donde vieron a un jefe de transporte. Por otra parte señaló que viajó con ellos para ver cómo funcionaba el servicio, que ya venía con demora. Se ubicó a un costado de la vía con sus compañeros. Aclaró que de la parte de la plataforma a Constitución, allí estaban. Sumó que le hicieron ver a los usuarios que iban a evitar el corte de vía. Caminaban con cánticos y agresiones los del grupo de tercerizados y el P.O. Dijo que marchaban para el lado de la calle Luján, por debajo de la vía. Ellos los acompañaron por las vías. En un lugar escuchó gritos, porque según le contaron, en una parte descubierta uno de ellos intentó subir a la vía, con el apoyo de quienes tiraban piedras y tuercas. Vio una cortina de humo, le pareció que pudieron haber sido gases, pensó que los había tirado la policía, ya que cerca de un puente de hierro que da a la calle Luján, había unos cuantos uniformados, no sabiendo si eran funcionarios policiales de la federal o de provincia. Sumó a sus dichos que no vio policía sobre las vías. Dijo que más tarde, a unos 100 metros vio dos móviles policiales. Así señaló que hubo varios compañeros que salieron golpeados por tuercas. Continuó su relato mencionando que ellos se fueron a 300 metros por la calle Luján. Señaló que escuchaba el ruido de bombos. Dijo que su grupo permaneció en la vía. Pensaban que podían volver porque no se movían. Dijo que eso era ya después del mediodía para buscar algo para comer o tomar. Por otro lado, manifestó que a unos 40 metros del puente de hierro había un asentamiento y ahí compró un sándwich y una gaseosa. Mientras los del otro grupo los iban a encarar a ellos y corrieron unos 100 o 150 metros, cerca de Chevallier. Muchos se iban hacia ellos con la cara tapada y palos grandes. Escuchó 5 o 6 tiros, como si fuera pirotecnia. Luego volvió para atrás, no había manera de quedarse. No vio a nadie portando un arma, ni de un lado ni del otro. Agregó que al regresar a la vía observó dos patrulleros con personal uniformado -tres o cuatro uniformados por móvil aunque no pudo precisarlo-, que no estaban estacionados perfectnamente, estaban ubicados a unos cien metros antes de llegar a las vías. Uno se encontraba sobre el cordón de la vereda. Sumó a sus dichos que se quedaron unos 15 o 20 minutos en las vías esperando que volvieran sus compañeros de abajo, luego se fueron. Dijo saber que Díaz se cayó y que lo agredieron físicamente los del P.O. y los tercerizados. El testigo dijo que regresó para Escalada. De esta forma relató que volvió al taller, y regresó a su casa pues estaba fuera de hora. Ese día lo vio a Daniel González, pues estuvo con él en la vía. Calculó que a eso de las 12 o 12.30. Dijo creer que lo vio antes del intento de subir a la vía, pero no lo recordó claramente. Sin embargo aclaró que vio una cámara de televisión en la parte de abajo, sobre la calle Luján, a unos 100 o 150 metros de la vía, no recordó que alguien se haya acercado a hablar con los de la cámara. En cuanto a las gestiones gremiales que llevaba en el local de Escalada señaló que eran trámites para unos compañeros, ya que se desempeñaba como delegado. Aclaró que estaba llevando a cabo unos trámites la mutual. Se enteró de lo que iba a pasar esa mañana por comentarios en ese local gremial. Así expresó que ya estaban anotando compañeros. Encontró a Aldo Amuchástegui en los talleres de Escalada. Juntaron varios compañeros, les aclararon que iban para un acto de presencia en Avellaneda porque los tercerizados y los el P.O. iban a cortar las vías. De esta forma expresó que se elaboraron las listas y más o menos con 90 compañeros salieron para Avellaneda. Eso último con un jefe de recursos humanos, llamado Walter, y otro jefe de transporte, de nombre Hourcade, quienes les dieron todas las garantías. Continuó su relato mencionando que las garantías eran que no iba a haber agresiones del P.O. y de los tercerizados. D esta forma relató que arribaron a la estación Avellaneda a las 11 más o menos. Dijo que no vio a Fernández en la vía. Si a Díaz, Pipitó, Alcorcel y Pérez. Por otra parte, dijo que no conocía a Sánchez, solo de nombre y que era guarda. Agregó también que a Pipitó y a González los vio llegar hacia ellos. Mientras que a Pablo Díaz lo vio en la vía, en Avellaneda. También lo vio a Alcorcel. Dijo que el estaba con el grupo de los muchachos de los talleres de Remedios de Escalada, siendo de allí 90. Sumó a su relato que en la vía, en dicho momento, habría unas 120 o 130 personas. Estimó que ya era el mediodía. Por dicha circunstancia dijo que bajaron varios compañeros a comprar gaseosas, describiendo el lugar al que fueron a comprar como ubicado a 20 metros de la vía. Aclaró que no vio gente que él no reconociera como personal ferroviario. Posteriormente, relató que cuando volvió de comprar y vio que sus compañeros salieron al trote para adelante, fue con ellos. Calculó que llegó un poco más delante de la empresa Chevallier. Sumó que hubo compañeros que llegaron más allá, pero no muchos. En ese momento fue cuando escucharon los disparos, cinco o seis, ruidos que parecían pirotecnia y se volvieron todos. Destacó que vio cámaras, aunque no supo de qué canal eran. Señaló que los móviles policiales no estaban cortando bien la calle, cuando iban hacia adelante. Que los patrulleros estaban con sus trompas apuntándose oblicuamente. Respecto de Favale expresó que no lo conoce. Por otro lado, manifestó que cuando convocaron al personal para asistir a la manifestación estaban Toreta, Suárez, Krakowski, mientras que cuando acompañaron a los manifestantes lo hicieron porque fue algo que salió de ellos. Respecto de las tuercas manifestó que las tiraban de abajo con gomeras, pero él no lo vio. Asimismo dijo haber visto a gente lastimada por esas tuercas. Asimismo dijo que su grupo también tiraba piedras que sacaban de la vía. No recordó si había mujeres en el otro grupo. Aunque pensaron que los del otro grupo iban a volver y para meter un poco presión se quedaron. Aclaró que no lo decidió nadie en particular, habiendo sido la decisión de todos. Del otro grupo vio que estaban encapuchados, con la cara tapada y palos bastante grandes. Agregó que cuando se fueron arrimando les empezaron a tirar piedras. Los vio avanzar cuando escuchó los 5 o 6 tiros, de los que creyó que se trataba de pirotecnia. Asimismo dijo haber visto a la cámara de TV cuando iban caminando hacia adelante, a 100 metros de las vías. Sumó a sus dichos que se quedó esperando arriba que regresara un grupo de 30 o 40 muchachos. Pero no lo vio caer a Pablo Díaz, pero se lo contaron, mencionando que se comentaba que a Pablo lo agarraron de atrás y le pegaron con un palo. Continuó el testigo explicando que en algún momento su hija trabajó en el ferrocarril, pero no se despeñaba en la actualidad. Por otra parte, aclaró que no supo si los tiros que escuchó venían de adelante o de atrás, encontrándose él más delante de Chevallier. Describió los sonidos como de alta intensidad. Estaba a unos 50 metros del otro grupo. Dijo que supo de la muerte de una persona a las 17 horas, más o menos. Aclaró que a Remedios de Escalada regresó solo, hasta donde recuerda. Sumó a sus dichos que se hizo un listado con los 90 compañeros que fueron al acto y se lo pasó a la gerencia del taller. En cuanto al acto de presencia dijo que se iba a hacer parte en la estación y parte en la vía. Señaló que a él no lo agredieron. Que el grupo que trepó al terraplén tenía la intención de cortar la vía, si bien él estaba arriba, aunque no recordó cuándo. Expresó que ellos no insultaron ni agredieron, salvo cuando les tiraron las tuercas, con la supuesta gomera. Por otra parte, manifestó que cuando subieron intentaron cortar la vía, mientras que el grupo que subió por el terraplén tenía esa intención. Sumó a sus dichos que él se encontraba arriba de las vías, pero no vio cuando subió el grupito. Luego, refirió que se enteró por sus compañeros, que estaban subiendo, por indicación de sus compañeros interpretó que querían subir a las vías. Prosiguió el testigo diciendo que cuando bajaron de la vía no vio a usuarios del ferrocarril. Indicó que los tercerizados son trabajadores, pero deben hacer protestas ante quien corresponde, no cortar las vías. Sumó que Amuchástegui les dio garantías de que a ninguno le iba a pasar nada. Por los medios, a las 5 o 6 de la tarde, se enteró de que había heridos de bala. Después de esos episodios no lo vio más a Pablo Díaz. Continuó su exposición declarando que los móviles policiales estaban uno en cada cordón de la vereda, cada uno a la misma altura, con las trompas oblicuas, pasando ellos entre los móviles. Mencionó que su hija trabajaba hasta hace 6 meses en el ferrocarril. Siendo muchas las empleadas mujeres que hay, aunque aclaró que no había mujeres para impedir el corte de vía. Aclaró que la convocatoria no era para mujeres. De esta forma, mencionó que en los talleres de Escalada trabajan mujeres en la parte de limpieza y administración, siendo 15 más o menos. Se exhibió un video, específicamente los minutos 1.40 a 2.15 y 2.18. De esta forma, el testigo se identificó en las imágenes del video de C5N, señalando que se encontraba con pantalón y campera de jean. Luego refirió que no pudo verse en la imagen, aunque si observó un auto blanco y vio a una persona que le dio la sensación que se apoyaba en el auto. En cuanto al lado de la calle, refirió que a la persona de azul no la conocía. Se exhibieron las fotografías (ger 8516, ger 8517 y ger 8518). El deponente dijo verse en una imagen detrás de Pablo Díaz, no recordó que momento era ese, e identificó además a Suárez, a Meler con remera azul, también reconoció a Pipitó, señalando que a la derecha se encontraba Marcelo Rojas. En la segunda imagen se vio a los mismos muchachos. Mientras que en la última fotografía, se realizó un acercamiento por solicitud de la fiscal general y el testigo identificó a un compañero llamado José, de quien no recordó el apellido, pero de quien sabía que trabajaba en Escalada. Aclaró que no se plantearon medidas de fuerza por las detenciones de los compañeros. Se le exhibió un listado de ingresos y salidas a los talleres de Escalada, de la caja 26. Dijo que él no se encontraba en el listado de gente que salió de los talleres y explicó que era porque los relojes no funcionaban bien, así se pasó la tarjeta, la cual habilitaba el ingreso, pero no lo registraba.

El testimonio de Verónica Laura del Anna, quien manifestó que en el momento del hecho trabajaba en la Unión Ferroviaria, siendo ejecutiva, secretaria de Acción Social. Dijo también que en Ferrobaires trabaja desde hace 7 u 8 años. Sumó a sus dichos que es ejecutiva, secretaria de Acción Social en la sección Gran Bs. As. Sur. Conoció por relación laboral a Díaz, también a Pipitó, a Fernández, a Alcorcel, a González, a Pedraza, al resto de los imputados dijo no conocerlos. Relató que ingresó a su trabajo entre las 9 y las 9.30, en Constitución en el entrepiso. Expuso que ese día lo vio a Pablo Díaz en el entrepiso de la Unión Ferroviaria, donde está la oficina de reclamos. Llegó estaban tomando mate, llegó la gente a realizar consultas y Pablo le comentó que iba a haber un corte de vías en Avellaneda y que iban a hacer un acto de presencia. Mencionó que Díaz le indicó que se iba a ir con una camioneta de la empresa a las 11 u 11.30hs. Agregó que ella escuchó por radio donde se difundían los conflictos que había. Sumó a su exposición que habló con Pablo, quien le dijo que estaba todo bien. A las 13hs., se fue a almorzar y regresó a las 15hs. a su casa, viendo los sucesos por televisión. Expresó que se fue enterando luego a la tarde lo que sucedió. Dijo conocer a Enrique Severo -trabaja en Ferrobaires-, quien nunca le informó sobre una reunión en el Museo Ferroviario. Por otro lado, dijo que no tuvo más trato con él desde que dejó de trabajar en Ferrobaires. En cuanto a Pablo Díaz dijo que le mandó un mensaje a través de su celular, siendo sus últimos cuatro números 2859. Continuó su exposición mencionando que estimó que a la noche le mandó otro mensaje y le preguntó si estaba bien y le manifestó su preocupación por el tema. Siempre fue por mensaje de texto. Dijo que Díaz se fue al lugar con una camioneta de UGOFE. Por otra parte expresó que con Severo nunca charló. Que no tenía un trato habitual. Que nunca habló por teléfono, ni tuvo su teléfono. Señaló que Díaz le dijo que iban a hacer acto de presencia porque los tercerizados venían haciendo cortes. Sumó que Días antes se había realizado en Constitución un corte de boleterías. Asimismo manifestó que por su función tiene contacto cotidiano con Fernández. Después del 20 de octubre de 2010, tuvo contacto con Pablo Díaz, vía mensaje de texto, aunque personalmente no lo volvió a ver.

La declaración de Graciela Elsa Cavazza, quien manifestó que trabaja en la secretaría de Minería del Ministerio de Planificación. Agregó que en octubre de 2010 trabajaba en la subsecretaría de Transporte Ferroviario. Que lo hacía desde principio de 2002. Conoció por la función a Pedraza y a Fernández porque desde que entró al ministerio cuando había alguna cuestión relacionada con temas laborales, debía tratar con ellos. Señaló que lo veía 2 o 3 veces en el año a Fernández, a Pedraza menos. Sumó que en la subsecretaría era Directora de Planificación de Transporte Ferroviario. Sus tareas eran planificar el transporte, dónde se iba a restablecer la línea ferroviaria, en el país. Explicó que se trataba de un área que trabajaba desde el punto de vista legal, no técnico. La planificación era integral. Agregó que tenían noticia de un corte de vía el 20 de octubre de 2010. Asimismo, su área no tenía decisión sobre los temas, había otras áreas que trabajaban esos temas, realizaba lo que le decía la Secretaría de Transporte. Manifestó que el día anterior le hicieron un comentario sobre la posibilidad de un corte de vías. Explicó que es probable que haya recibido una nota de UGOFE informando sobre el corte de vía. Se le exhibió la nota de fs. 6653/5 y la recordó haberla visto ese día. Pudo recibir una nota de ese tenor y esa nota circuló dentro del área correspondiente. Explicó que le envió la misma nota a la secretaría y a la subsecretaría de transporte. Aclarando que los secretarios eran Schiavi y Luna. Por otra parte, mencionó que ellos iban a seguir las actuaciones que correspondían. Tomó conocimiento en ese momento de la formación de un comité de crisis. Sumó a sus dichos que no estaba a su cargo el control de los procedimientos a seguir en ese caso. Asimismo, lo que se solía hacer en caso de posibilidad de interrupción del servicio se veía como se podía garantizar la circulación del servicio público. Volvió a mencionar que no es su área la que tomaba medidas. Manifestó que ella era funcionaria técnica que cumplía una función técnica. Desconoció los procedimientos porque no estaba a su cargo esa tarea. Aclaró que sabía que se hicieron comunicaciones al Ministerio del Interior, a las fuerzas de seguridad para garantizar el servicio y supuso que se tomaron los mecanismos habituales para estos casos. Dijo que lo único que le pidieron fue que se comunicara para ver si estaban dadas las condiciones para la prestación del servicio. No recordó precisamente con quiénes, aunque habló con varias personas. Manifestó que se pudo haber comunicado con gente del comité de crisis o con gente del gremio. Recordó haber llamado a UGOFE y a la Unión Ferroviaria. Dijo que el servicio no lo prestó la subsecretaría, que se trataba de un servicio operativo, entonces quien tenía que informar si estaban dadas las condiciones para brindar el servicio era quien lo operaba, el sector sindical y empresarial. En cuanto a los pocos llamados que hizo manifestó que le dijeron que las cosas estaban en condiciones. Después de estas comunicaciones no volvió a tener contacto. Destacó nuevamente que en el momento en el que consultó le dijeron que estaban dadas las condiciones de seguridad. Su llamado lo hizo el 20 de octubre a la mañana. No recordó el horario, por la tarde no recordó haber hablado. No habló con la policía. La testigo refirió ser abogada, dijo que hacía asistencia legal en planificación de transporte, en línea general. Señaló que no tenía injerencia en la contratación de personal. Asimismo agregó que no estaba al tanto de conflictos por cuestiones de tercerización. Explicó que cada empresa tenía su marco normativo, que era personal propio de la empresa. Aclaró así que cuando iba a reuniones o audiencias fue porque la Secretaria de Transporte hacia presencia por algo muy puntual. En el año 2002 explicó que se declaró la emergencia, desde ahí cuando existía alguna cuestión que implicaba un incremento en el presupuesto, ellos iban, aclarando así que cada vez que concurría era por un conflicto salarial. Agregó que iba a varias audiencias por año, no recordó cuantas. Sumó a sus dichos que los llamados los pudo hacer a través de teléfonos de línea y del celular (que también es de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte). Indicó que su teléfono celular terminaba en 5888. Dijo respecto de ello, que pudo ser que haya hablado con Fernández porque se lo indicaron, el 19 ó el 20. Que se lo debe haber indicado el Secretario de Transporte. Dijo que su indicación era para ver si estaban dadas las condiciones para la prestación del servicio. Agregó también que no tenía comunicaciones con los delegados de la Unión Ferroviaria, excepto que haya sido por una audiencia puntual en el Ministerio de Trabajo. Sumó a su exposición que hubo una reunión interna de compañeros de trabajo para conversar de los sucesos, pero no había funcionarios -eran sus iguales, pero no superiores-. Después fue a una reunión al Ministerio de Trabajo para evaluación de la incorporación de personal a la planta. Explicó que se planteó si las personas que ejecutaban una tarea estaban incluidas dentro de las labores previstas en los convenios. Desconoció el resultado pues dejó de estar en esa función antes de que se resolviera la cuestión. En cuanto a UGOFE señaló que era una conformación después de una rescisión, que ella no evaluaba ni costos, ni situación técnica, sólo participaba como parte de la Subsecretaría en lo que tenía que ver, con que cada concepto encuadrara en el marco legal vigente. Sobre una llamada a Fernández a las 18.34 del 19 de octubre, explicó que todas esas llamadas apuntaban a garantizar la seguridad del servicio. Respecto de 3 llamadas de la mañana del día 20, reiteró que fue para la misma cuestión. En otro orden de ideas mencionó que estaba invitada al Congreso de Latín Rieles, pero no concurrió. Por otro lado, no supo mencionar si Schiavi habló con Fernández o Pedraza esos días. Agregó que Luna no estaba en sus oficinas, creyendo que estaba de viaje, aunque no lo recordó. Calculó que en las llamadas de ese día habló con Fernández, no teniendo presente si lo hizo con otra persona, no recordó con exactitud en cada llamada de que habló. Agregó que se enteró de la muerte de Mariano Ferreyra por alguna persona de la secretaría o de la subsecretaría. Se enteró a través de una persona en su oficina mientras trabajaba durante la tarde de la muerte de Ferreyra. Expresó que trabaja de 8:30 a 21 horas. Respecto de la última comunicación manifestó ignorar lo que había sucedido. Desconoció cómo fue el esquema operativo del ferrocarril Roca el 20 de octubre, señalando que ocupándose del tema estaba el secretario de Transporte. Manifestó desconocer lo que hacían las otras áreas al respecto. Relató que cuando estaba el subsecretario, él mismo se comunicaba con las fuerzas de seguridad. Aclaró que como el subsecretario no estaba, no conocía cuál era el funcionario que lo hacía. Asimismo, recordó que cuando se paralizó un servicio se incendió la estación de Haedo. Dijo que su oficina estaba al lado de la Schiavi -desconociendo si estuvo siempre en su despacho-, así que algunas órdenes se daban por teléfono y otras personalmente. En ese momento no estaba el subsecretario, y manifestó desconocer qué orden impartió el secretario. Sumó a sus dichos desconocer si Schiavi conocía a Fernández más allá de la relación laboral.

La declaración de Jorge Víctor Hugo Aguirre, quien expresó que se desempeña en el obrador de Alejandro Korn de 22 a 0.06 como brigadista. Dijo que en octubre de 2010 trabajaba en la Cooperativa Mercosur. Pasó a planta con los tercerizados, el Io de diciembre de 2010. Manifestó que de los imputados conoce por nombre a Pablo Díaz por haber actuado laboralmente en algunos reclamos. Trabajaba en vía y obra en la cuadrilla de la estación Gutiérrez, entró en 2009. Dijo que entró por Fabiani del bloque de Concejo Deliberante de Almirante Brown. Agregó que a la vuelta de su casa conoció a Cano de la lista verde que trabajó en el Sarmiento. Asimismo le indicó que contactara a Juan Carlos Fernández. De esta forma, habló con Fabiani y dio con Fernández. Este le dijo que por el momento no tenía cupo, que llegado el caso le iba a avisar. Continuó su relato mencionando que colaboró con el Presidente del bloque en el barrio y en la semana fue llamado por la Cooperativa Unión del Mercosur y "se puso contento", porque ingresaba. Luego indicó que fue a la calle San José, donde lo entrevistó Juan Carlos Cabrol. Mencionó que le explicó que iba a trabajar a una cooperativa, no en el Roca. Le explicaron que no tuviera esperanza de entrar en el ferrocarril. Aclaró que no conoce a las víctimas. Sumó a sus dichos que para octubre de 2010 trabajaba en la cuadrilla Gutiérrez de La Plata. Mientras que cuando entró a trabajar en el 2009, supo que había un fuerte movimiento para que los tercerizados pasen a planta permanente. Esto fue a los 4 o 5 meses de su ingreso. En cuanto a la cuadrilla de Gutiérrez señaló que era de gente de más de 40 años y tenían temor. Expresó que se acercaban personas para coordinar el pase a planta. Que cuando firmó el papel de Unión del Mercosur, sabía que no tenía chance de pasar a planta permanente, tenía miedo de perder el trabajo y además no estaba en él tomar esa actitud. Sumó a su declaración que los tercerizados tenían falencias en lo referido a baño, ropa, etc. Que encontraron soluciones, circunstancia que se lo planteó un día a Díaz y luego tuvieron la categoría séptima inicial porque era lo correcto, lo justo. Declaró que cuando empezó a interactuar con Díaz pidió por la falta de duchas y baños químicos. Así señaló que una noche se lo encontró a Díaz y Alcorcel, y le dijo que iba a hacer bajar duchas y mingitorios, como corresponde. A las 7.10 del 20 de octubre de 2010, recibió un llamado de Díaz preguntándole si había algún tipo de anomalía, si estaban llevando gente para un corte de vía, el testigo le respondió que no. Explicó que le indicó que cualquier cosa, fueran para el obrador y que se resguardara la vida de los compañeros. Asimismo le pidió que hablara con Maidana que era el jefe de la cuadrilla, si se daba algún problema. Por otra parte, señaló que cuando ingresó a la Cooperativa Mercosur le aclararon que no se hiciera ilusiones, que era un monotributista. Agregó que le pidieron que le quedara claro de entrada. En cuanto a su ingreso como monotributista expresó que se liquidaba por medio de un extracto en donde se ponían las horas trabajadas. Era como un recibo de sueldo. De esta forma expresó que hizo una nota con el consentimiento de sus compañeros para que les aumenten el sueldo 500 pesos más que lo que cobraban. De ello declaró que se le envió copia a Pablo Díaz y a la Cooperativa. En consecuencia mencionó que se les otorgó ese aumento. Luego explicó que fueron por la equiparación salarial de la séptima inicial. Él manifestó que era socio de la cooperativa. Describió ello explicando que cuando entró en el 2009, era socio en las pérdidas y en las ganancias. Que luego le llegó una nota de su reclamo a Pablo Díaz. Así señaló que desde que entró a la cooperativa en diciembre de 2009 todos los meses recibía un haber, que era el mismo, hasta que efectuaron el reclamo. A pesar de ello, relató que Pablo Díaz le dijo que era valedero ese reclamo. Luego destacó que a los tres días apareció una camioneta Hilux gris reintegrando lo que no se había abonado. Aclaró que fue algo que teóricamente en esos 3 años no vio nadie. Dicha camioneta se presentó ahí tres veces. La camioneta citada, explicó que apareció donde estaban la cuadrilla de Gutiérrez. Respecto a la persona que llegó expuso que era la primera vez que la veía. Asimismo dijo que él no recibió nada porque era nuevo. Que eso era un monto atrasado y vino en sobres. En cuanto a la cuadrilla señaló que trabajan 17 personas. En cuanto al monto de esos sobres, dijo desconocerlo, porque él hacía poco tiempo que estaba en ese trabajo. Él se describió como un poco la cabeza de la cuadrilla, por lo cual si había algún problema sugería que se hablara con el capataz. Acto seguido expresó que ingresó a la planta por los acontecimientos que hoy todos conocemos. Mientras que actualmente realiza tareas de brigadista desde hace un año, porque por problemas físicos no puede hacer vía y obra. Luego declaró que había otro tipo de caminos para pasar a planta permanente, que de acuerdo a su punto de vista se podia encarar de otra forma. Manifestó que hace un año cubre un puesto fijo, previo a su lesión hacia tareas de vía y obra. Señaló que le gusta agotar el diálogo hasta lo último. Que no le gusta que venga gente de afuera del ferrocarril para arreglar cosas de los ferroviarios. En cuanto a sus preferencias, dijo que no estaba interesado en participar del reclamo. Respecto del mes de octubre de 2010 manifestó que una de las autoridades de la cooperativa era Castellano, quien actuaba como presidente, aunque no supo si cumplía alguna función en la Unión Ferroviaria. Respecto de Juan Carlos Cabrol expresó que fue una de las personas que dentro de la cooperativa colaboró mucho cuando él hacia un reclamo, era el jefe operativo. Cabrol no tenía relación con Pablo Díaz, según tiene entendido. Declaró que todos cuando decidían algo lo hacían por unanimidad, cuando decidían lo hacían en conjunto y no estaban de acuerdo en cortar las vías. Expresó que estaba en desacuerdo en cortar una vía para pasar a UGOFE. Agregó que para esa época en Gutiérrez eran 22 socios de la cooperativa, 18 en Tolosa, 20 en Tristán Suárez, señalando que la cuadrilla no tenía que bajar de 20. Asimismo agregó a sus dichos que jamás le dijeron que si participaba de un reclamo de los tercerizados fuera a perder el trabajo. Por otro lado, manifestó tener entendido que gente de la Cooperativa del Mercosur, del lado de Tristán Suárez, participó del reclamo del 20 de octubre de 2010. No pudo asegurar cuántos eran. Sumó que nunca tuvo que poner plata, tuvo que reclamar vacaciones con Pablo Díaz y le dieron 7 días. Expresó que era un dolor de cabeza para la cooperativa. Mencionó que los reclamos los hacía junto con Pablo Díaz y consiguieron las cuestiones que ya mencionara. Aclaró que cuando habló de gente que venía de otro lugar se refería a gente de partidos políticos, de cualquiera. En cuanto a este punto él se calificó como apolítico. Expresó saber que el P.O. y partidos de izquierda proponían el corte de vías. Agregó que se constituyó en referente en su lugar de trabajo, cuando empezó a presentar notas de reclamo. Dijo que lo eligieron los compañeros a los 6 o 7 meses de haber ingresado. Creyó porque vieron que él se ocupaba de las necesidades básicas. Primero tuvo el consenso de sus compañeros y con la firma de todos se presentó ante el gremio. Manifestó que Díaz le dijo que si los compañeros lo avalaban, él lo avalaba. Sumó que Díaz no daba abasto con las cuestiones ferroviarias. Mencionó que cuando dijo que era la cabeza de su cuadrilla quiso decir que si iba un inspector o un capataz para abusar de un compañero o porque no pertenecían a la UGOFE lo trataban mal, él se hacía cargo del reclamo por el maltrato, y hablaba para decirles que desde su punto de vista ello no correspondía. Respecto de su cargo dijo que lo propusieron sus compañeros y lo avaló el gremio. Él era el referente del grupo, pero como eran monotributistas no se podía hablar de delegados. Declaró que la cabeza de la Cooperativa Unión del Mercosur en ese momento le parecía que era Castellano, manifestó que el presidente de la Cooperativa tenía que ser la cabeza. En cuanto a vías y obras en Gutiérrez dijo que eran todos hombres, mientras que en Tristán Suárez tampoco había mujeres. Los inspectores y capataces a los que aludió que controlaban, eran de UGOFE. Sumó a sus dichos que cuando tenían que hacer un cambio de ropa o botines, hablaba con Gustavo, quien teóricamente era el contador de la Unión del Mercosur. En cuanto al nombre Maximiliano Pedraza dijo que no le sonaba. En relación a Silvia Coria indicó que la ubica porque era la persona que firmaba el recibo de sueldo. Mientras que a Graciela Coria mencionó que no la conoce. En otro orden de ideas manifestó que no podían ser delegados porque cuando leyó el estatuto de la Cooperativa entendió que ese trabajo lo hacía un síndico, siendo este último el nexo entre los socios y las autoridades. Sin embargo, al no haber síndico, se manejó siempre con Pablo Díaz, que fue quien les puso un baño y "ahí empezaron a bajar las cosas". Por otra parte, indicó que participó en una sola asamblea de socios de la cooperativa, en la que se habló de los botiquines que hacían falta por si alguno se lastimaba, después no participó más.

El testimonio de Marcelo Osvaldo Suárez, quien expresó desempeñarse como operario ferroviario en los talleres de Remedios de Escalada desde hace 25 años. Manifestó que para octubre de 2010 estaba en esos talleres, cumpliendo la misma función. Conoció a Pablo Díaz por una relación laboral, lo mismo que a Pipitó, a Fernández, a Alcorcel, a Jorge González, a Pedraza y a Pérez. Él testigo expresó ser delegado desde hace 6 años, por el voto de los compañeros. Declaró que el 20 de octubre de 2010 fue a la estación Avellaneda, aclarando que a eso de las 8.30 lo llamó Díaz para ver si podía ir a hacer acto de presencia en la estación Avellaneda. Dijo que querían impedir el corte de via, porque con cada corte, el público se enojaba con los ferroviarios. Por otra parte, mencionó que a Avellaneda habrán llegado a las 10.30. Fueron con otros varios compañeros en el tren. Sumó a sus dichos que se les fue diciendo a otros compañeros y le pidieron que tomara el tren. Destacó que Díaz no estaba en los talleres, lo vio cuando llegaron a Avellaneda. En ese mismo lugar se quedaron un rato por la estación. Señaló que luego empezaron a caminar por las vías. Agregó que iban para el lado de Yrigoyen para impedir que llegaran a cortar. Mencionó que se veía la calle lindera a las vías, en la cual iba gente caminando no sabe si de algún partido, iban tapados, con palos. Ellos iban por las vías, el testigo iba más atrás caminando. Advirtió que había algunas corridas y piedrazos, por adelante. Manifestó que vio que quisieron subir a las vías. Dijo también que empezaron a tirar piedras de abajo hacia arriba. Fue en ese intercambio que recibió un tuercazo en el pecho. Luego de ello explicó que la gente se retiró a unos cuantos metros. Asimismo señaló que hacía mucho calor y bajaron de las vías para tomar gaseosas. Así fue que en un momento vio que de su grupo salieron algunos corriendo para el lugar en el que estaban los del otro grupo. Volvió a subir arriba de la vía y se quedó esperando. Describió que la situación como de un griterío muy grande, no pudo identificar voces y no escuchó órdenes. Caminó 20 o 30 metros junto a los que corrían hacia adelante y se volvió, para subir a las vías. Los que volvían, algunos caminando, otros corriendo, le hablaban de piedrazos y palazos, no le hablaron de disparos. No pudo precisar cuántos compañeros había, cuando caminaban por las vías, nadie le indicó nada, señaló que bajó uno y entraron a bajar, no supo si alguno dio la orden. Dijo que es delegado, indicando que si no puede resolver una cuestión gremial se acude a la comisión de reclamos. Aclaró que estaban todos los delegados y la gente que quiso concurrir. Sumó que se anotaron los nombres de quienes salieron del taller de Escalada en una lista y esta se llevó a la oficina del taller. Dijo que no sabía si le iban a descontar el sueldo. Asimismo, aclaró que a Díaz lo vio parado en la estación. No recordó haberlo visto con policía en la estación. Tampoco recordó haber visto personal policial. Sumó a su exposición que cuando estaban comprando gaseosas vio acercarse un grupo de gente. No sabían quiénes eran pero cantaron consignas a favor de los ferroviarios. No supo si esa gente habló con alguien de su grupo.

La declaración de Mariano Victorio Maroco, quien manifestó que trabajaba en octubre de 2010 como electricista en los talleres de Remedios de Escalada, en la nave 44. Dijo ser asociado al gremio, no tiene ninguna función allí. Conoció a Díaz, a Fernández y a González, por relación laboral. Expresó que el 20 de octubre de 2010, empezó a trabajar a las 7. Fue ese día a la estación Avellaneda, sabía que se iban a reunir ahí y fue, nadie le pidió que vaya, habrá llegado a las 10 o 10.30. Agregó a sus dichos que fue con el hijo menor de Pablo Díaz, Juan, quien trabajaba con él en su sector y dos compañeros más. Declaró que había mucha gente allí y se encontró con compañeros de trabajo. Que en Avellaneda estaban reunidos en el andén y como no pasaba nada se fue a tomar mate a la boletería. Señaló que cuando salió después de media hora, ya no había gente en el andén y le dijeron que había gente en el puentecito. Se acercó y le dijeron que había habido disturbios, pero él no lo vio. No bajó de las vías en ese momento. Dijo que cuando pasaron a otro puente bajó para tomar unas gaseosas. Después vio que un grupo se amontonaba a dos cuadras e iban hacia ellos. Sus compañeros fueron hacia el lugar en el que estaban estas personas. Expresó que donde estaba él nadie dio una orden, vio que iban y fue hacia allí. El testigo indicó que llegó a 10 metros del lugar. Las personas iban hacia donde estaba él, en este grupo participaban mujeres y chicos. Cuando llegó había hombres con palos y demás. Estaban con piedras y bulones. Aclaró que vio un tacho de cemento de 200 litros y se escondió. Estuvo 5 o 6 minutos y regresó corriendo para las vías. Así fue que vio a 2 o 3 patrulleros que se cerraron y retornó a las vías. Continuó su relato expresando que volvió muy preocupado a su casa. Detalló que en esos 5 o 6 minutos no escuchó disparos o detonaciones, estaba con miedo, escondido, agazapado, levantaba la cabeza y volaba una tuerca o algo. Había más compañeros delante de él. Dijo que volvieron con él más compañeros a las vías. En ese contexto subió a las vías y se fue con miedo. Se volvió solo caminando por las vías, en dirección a Avellaneda. Estimó haber regresado a eso de las 14.30. No supo decir si Juan Díaz se encontró con Pablo, su papá. Mientras que a Pablo Díaz lo vio en el segundo puente, cerca del momento en el que van a buscar las gaseosas. No prestó atención respecto de que estaba haciendo Diaz. Sumó que no vio llegar a un grupo de gente. Vio a mujeres y hombres que venían en un grupo, que se abrieron a 10 metros y hubo 3 grupos de gente con palos que salieron a pegarles. Indicó que cuando se agachó en ese barril con cemento les pegaron a todos. Puntualmente a él le pegaron piedrazos. Vio tres filas de gente. Expuso que cuando pasaron los patrulleros les cerraron el camino, los protegieron. Había dos patrulleros, estimó que habría dos o tres patrulleros cerca del puente. Policías no vio, observó los patrulleros. Expresó que cuando fueron se encontraron con dos patrulleros que estaban abiertos, mientras que cuando volvieron se cerraron. Mencionó que cuando ellos recorrieron 200 metros por la calle, vio una cámara de televisión. Supo que algunos salieron a decirle algo pero no supo qué, no supo si hubo algún incidente. Describió que se ubicó detrás de un barril de cemento, de hormigón, no pudo identificar quienes de sus compañeros estaban adelante, pues hacía poco que estaba en el taller. Declaró que hoy todavía se pregunta para qué corrió para adelante. Calculó que al bajar de las vías habrá corrido entre 150 y 200 metros. Mientras que el otro grupo habrá avanzado 20 o 15 metros, le tiraban con lo que tenían. Agregó que vio tres filas de vereda a vereda, de alrededor de 15 personas con palos. Asimismo señaló que ese día estaba con ropa azul de trabajo, con bandas refractarias amarillas y pantalón del mismo color, sin las franjas. Le pareció que la intención de avanzar, era para que se asustasen y se alejasen. Dijo tener 18 años de ferrocarril y que durante 15 fue boletero, pero al taller hacía cinco o seis meses. Respecto de las mujeres y los hombres que se abrieron se fueron para atrás de los que estaban con palos. Dijo haber visto municiones y tuercas. Expuso que lo golpearon en las piernas. Vio a un compañero que se tomaba el pecho y otro con una herida en la mano. En un momento agarró una piedra pero la soltó enseguida. Se dijo a sí mismo: "nunca hice esto, no lo voy a hacer ahora". Mencionó que muchos agarraron piedras, no supo la intención de los demás, si la suya, que era no lastimar a nadie. Sumó a su exposición que el tacho en el que se escondió estaba sobre la calle, pero cerca del cordón, mirando a Vélez Sarsfield hacia la derecha. Relató que si iban hacia adelante la idea era que no tomaran las vías, intuyó que para que se vayan. Vio compañeros de él que tiraron piedras, aunque no pudo precisar si muchas o pocas.

La declaración de Jorge Eduardo Dotta, quien expresó que manifestó, que conoce como compañeros de trabajo a Díaz, a Uño, a Pipitó, a Alcorcel y a Fernández. Dijo que a Pedraza lo conocía pero no tenía trato. No conoció a los damnificados. Él es guardabarrera en Claypole. Relató que el 20 de octubre estaba en Calzada e iba a tomar el tren para Constitución. Se enteró que iba a haber un corte de vías y que estaban convocando compañeros. Fue en el automóvil de su compañero, Gustavo Amarilla, y junto con Uño fueron hasta Avellaneda. El testigo llamó a Gustavo y le dijo que los pasaría a buscar por Calzada. En cuanto a la ubicación en el auto de Amarilla, Uño iba atrás. No llevaban mochilas, ni nada. Gustavo y Uño estaban con la ropa de trabajo. Él no sabía nada. Dijo que iba a ir a Avellaneda y le pidió a Gustavo que lo llevara. Cuando pasaron con el auto iba Uño ahí. Estimó que ello pudo haber sido a la media mañana. Luego volvieron juntos y lo dejaron en su casa. Dijo que cuando llegaron la gente estaba caminando por la vía. Bajaron el terraplén, bajaron a la calle. Empezaron a correr todos al grito de "vamos, vamos", hizo 20 metros y se volvió. Señaló que en el auto volvieron Amarilla, Uño y el testigo. No recordó a una cuarta persona. No llegó a tomar contacto con los manifestantes. En relación con ello tampoco recordó a qué hora llegó a Avellaneda con el auto. Calculó que al mediodía. Caminó por las vías hasta un puente y bajó por el terraplén. Señaló que hubo un grupo que quería cortar las vías, eran del P.O., y se produjo un incidente. Vio un gran movimiento y se quedaron un tiempo arriba. Luego bajó y se quedó un rato abajo, más o menos media hora o 40 minutos. Expresó que todos empezaron a correr y en el tumulto el también, vio que volaban tuercas y el camión de la policía, ahí fue cuando se volvió. Sumó a sus dichos que ese día vio a Pablo Díaz en el momento en el que bajó del terraplén. Creyó que lo vio tomando gaseosa. Dijo que lo volvió a ver cuando se fue, creyó que en el mismo lugar que antes, abajo del puente, lo saludó y se fue. Relató que en esa época tenía un teléfono que terminaba en 2086. Indicó que ese día habló por teléfono con Pablo Díaz. Lo llamó porque su señora y su madre lo llamaban porque había noticias de la muerte de ferroviarios. Respecto del llamado de las 14 lo realizó desde el auto, no recordó a que teléfono lo llamó, pero sí que lo llamó por ese motivo. Tampoco recordó haber hablado con Díaz a las 11. El 21 seguramente habrán hablado, no se acordó. Por otra parte, señaló que el 6 de setiembre de 2010 estaba en la estación Constitución y vio a Pablo Díaz. Vivía llamando a Pablo por teléfono porque había problemas con la línea y Pablo era el hombre de la mesa de reclamos. Dijo no conocer, ni haber conocido a Favale. Supo de su existencia, porque lo vio por televisión, aunque no lo había visto antes. Señaló que cuando lo llamó su mujer, además de haber llamado a Pablo Díaz, también la llamó a su madre. A Pablo Díaz lo tenía gratis y por eso lo llamaba. Expresó que entre los tres que iban en el auto, no comentaron nada. Cuando volvían en el auto los llamaban varias personas preocupadas, las madres, las señoras. Declaró que ese día tenía pensado ir a Constitución a la Comisión de Reclamos. Sumó que al llegar a Calzada sus compañeros de evasión le comentaron que estaban cortando las vías del tren en Avellaneda, que por eso los trenes llegaban a Temperley. Ahí fue cuando dijo haber llamado a Amarilla. Manifestó que cuando estaba en el auto, lo llamó su señora y su mamá. Creyó no haberle avisado a su mujer que iba a Avellaneda. Respecto de su lugar de trabajo dijo que era en Claypole, no conociendo a qué distancia está de Avellaneda. Continuó su exposición mencionando que habló por teléfono con Amarilla, él lo llamó, Amarilla no le comentó nada, mientras que a Uño lo vio después. Dijo que Uño trabajaba junto con Gustavo Amarilla. Señaló a modo de mención que en Constitución en setiembre de 2010 hubo una nube de humo, pasajeros lastimados, gente que rompía vidrios, no sabe que pasó, el justo llegaba con el tren. Dijo que había manifestantes, pero no supo de dónde. En cuanto al vehículo dijo que Amarilla tenía un gol color gris.

El testimonio de Jorge Krzaczkowski, quien expresó que en la actualidad es jubilado y se desempeñaba como operario ferroviario en los talleres de Remedios de Escalada, más precisamente en octubre de 2010 distribuía los elementos de seguridad. Conoció a algunos imputados como ferroviario. Conoció a Pedraza de vista, más a Fernández porque era de la línea Roca, también a Alcorcel y a Pablo Díaz. A los demás dijo que puede ser que los conocía, debido a que se desempeñó como delegado en Escalada, nada más que eso. Dijo también que en el mes de octubre de 2010 no lo era. Calculó que fue delegado en el 2006, por cuatro años, más o menos. El 20 de octubre entró al taller a las 6.30. Mencionó que se empezó a comentar que iba a haber un corte de vías antes de la estación Avellaneda porque ahí existe un nudo donde se cortan todos los ramales. Así relató que se empezaron a comunicar entre los compañeros y salieron. Cuando salían quedaba registrado en unos listados en la secretaría. En el mismo orden de ideas expresó que desde Escalada salieron unos 100 compañeros o 90. Fueron a Avellaneda en tren. Se encontraron con un grupo de mujeres que les estaban dando el pecho a los chicos. Eso lo vio en el andén que va a Constitución. Sumó que esa gente al verlos empezó a caminar por una calle lateral que está en la vía del ferrocarril. De esa forma dijo que se cruzaron insultos entre 40 o 50 del otro grupo y del suyo. Así siguieron caminando por las vías y llegaron al puente Bosch. Expresó que ahí entraron a la Capital, allí los dejó la policía de la provincia. No vio muy bien, pues venía atrás, pero hubo un intento de la otra gente, del P.O. que venía con sus pancartas, con sus palos, venían también esas mujeres que vieron en la estación, venían por abajo. Dijo que en algún momento él gritó "ferroviarios, carajo". Dijo también que ellos fueron, debido a que cuando se efectuaban esos cortes de vía, todos los trenes paraban. La gente al bajar del tren se la agarraba con los picaboletos y los empleados. De esta forma, explicó que fueron en defensa de sus compañeros. Relató que llegaron a capital y hubo un grupo del P.O., tal vez también algún tercerizado, que quisieron tomar las vías. Él señaló que venía atrás. Es por ello que no vio muy bien el suceso. Explicó que bajó un grupo de gente en Yrigoyen y se fue para abajo. No eran ferroviarios. Bajaron por un terraplén y empezaron a correr a los del P.O. y a lo mejor a un tercerizado. Calificó a ese grupo como de 20 o 30 personas. El testigo señaló que se encontraba arriba del puentecito que da a la calle Luján. En ese momento dijo que vio a una persona que estaba abajo con una honda tirando, la cual no pertenecía al grupo ferroviario. Él dijo que siempre estuvo arriba. Luego, manifestó que la gente empezó a correr hacia el terraplén y subió a las vías. Estando arriba escuchó gritos, pero no disparos. Expresó que ahí habrá estado una hora o dos horas. Agregó que a Pablo Díaz lo vio de entrada nomás, arriba de las vias, cuando ellos llegaron diciéndoles "muchachos no hagan quilombo, pórtense bien". Luego volvió en tren para Remedios de Escalada. Manifestó que se fue con un muchacho que estaba antes en los talleres y después no estuvo más, no recordó el nombre. En otro orden de ideas dijo no haber visto lesionados, pero luego escuchó comentarios que por lo menos hubo dos. Asimismo aclaró que Pablo Díaz no dio órdenes, llamó a que se portaran bien. A este último lo calificó como un referente, que está en la comisión de reclamos y tiene un grado superior. Explicó también que en la comisión de reclamos hay delegados elegidos por los delegados. El reclamo era que no haya más corte de vías, ni trabajadores golpeados por la gente. Nadie más dijo muchachos no hagan lío. Agregó que sólo recordó a Díaz dando esas consignas porque es el más cercano a los trabajadores. Continuó su relato explicando que otra vez salieron a las 10 cuando iba a haber un corte en Plaza Constitución, no recordó en que mes. Dijo que era para tratar que circularan los trenes. En cuanto al procedimiento para poder salir expuso que se hacía un listado a la empresa. La idea de ir a impedir el corte era de los delegados. Identificó en ese momento al compañero Toreta. Nadie los obligaba a ir. Contó que unos días antes fueron a una reunión en la cancha de River, a un acto de Moyano. En cuanto a la labor de los empleados tercerizados explicó que realizaban algunas actividades dentro del ferrocarril, como limpieza de baños y estaciones, pero el testigo dijo creer que ese no es un trabajo ferroviario. Volviendo sobre otros puntos de su exposición dijo que no vio a Pablo Díaz conversar con personal policial en Avellaneda. Si vio a mucha gente bien vestida, pudiendo ser que sean de la empresa. En cuanto a los ferroviarios que fueron mencionó que estaban vestidos con la ropa ferroviaria, los otros no tenían esta ropa. Para él no eran ferroviarios, porque no conocía a ninguno. La sospecha es que no eran ferroviarios. En cuanto a ese día refirió que hacía calor, razón por la cual muchos ferroviarios bajaron a un kiosco a comprar bebidas. A lo mejor los que se engancharon con este otro grupo eran 15 o 20. A Pablo Díaz no lo vio abajo, lo vio solo arriba. Si dijo ver policías en la calle, estimó que vio patrulleros, como a 150 o 200 metros, pasando los portones de una fábrica. Vio una cámara arriba filmando que era de TN. Vio también a una persona con una honda, la cual estaba en la puerta de una fábrica o algo similar, después de que la gente del P.O. intentó subir. Dijo haberlo visto cuando esa gente empezó a retirarse por la calle Luján. Siguió su relato diciendo que se enteró de que habla un muerto al llegar a los talleres de Escalada. Un jefe del ferrocarril, el señor Cominotti, le dijo "se pudrió todo, hay un muerto". Después lo vio por televisión. Él estaba con un compañero de apellido Montiel. Expresó que en el ferrocarril no existe gente que trabaje en limpieza, corrigiéndose luego para indicar que ahora sí la hay. Sumó a sus dichos que antes lo hacía gente tercerizada. Agregó que para la fecha de los hechos no había gente de limpieza en Remedios de Escalada. En cuanto a la labor de desmalezado, dijo que no le parece una tarea ferroviaria, aunque ahora sí está reconocida. En cambio, el trabajo de vía y obra sí le parece ferroviario. En algún momento se tercerizaron esas labores. Luego de la exposición relató que cuando era delegado, se comunicaba frecuentemente con Pablo Díaz. Estimó que después de estos hechos pudo haberlo visto alguna vez. Dijo también que se conversó al día siguiente de lo ocurrido. Nadie pidió una investigación al respecto. Aunque si aclaró que el ambiente no era normal. Declaró que si los que lo convocaron a la manifestación le decían que iban a matar, él no iba. Siguió su declaración mencionando que conoce a Amuchástegui. Cree que estuvo cuando se cortaron las boleterías. También lo vio a Amuchástegui en River. Vio gente que no era ferroviaria en esas ocasiones, pero no recordó haber hecho preguntas al respecto. En ese mismo orden de ideas estimó factible que Amuchástegui haya estado en la parte de abajo de las vías. Asimismo dijo que a Alcorcel lo vio en las vías. Continuó su exposición mencionando que cuando vino el tren del lado de Temperley, paró en Yrigoyen, bajó gente y se fue por el terraplén. Luego mencionó que cuando fue el corte de boleterías había un grupo de gente, identificó a alguien de la lista bordó, una persona que creyó que se llamaba Méndez, que estaba también con los tercerizados. Sumó que las boleterías no se cortaron. Que en dicha oportunidad no llegaron a acercarse porque estaban los ferroviarios. Dijo también que había policía y también medios. En cuanto a los policías estaban cerca de ellos pero no intervinieron. No vio gases, ni humo, ni fuego, ni gente lastimada. Estimó que de los talleres habrán ido unas 40 personas. Luego dijo que se sabía que iba a haber un corte y lo fueron a impedir. Indicó que se juntaron en la entrada de la parte de los obreros, hicieron listados de la gente que salía, como todas las veces. Sumó que la empresa en ningún momento les impedía salir. Por otro lado, dijo que se conversó entre los delegados que los usuarios se enojaban con el personal cuando había corte de vías. Agregó que la Unión Ferroviaria también estaba de acuerdo con este criterio. Retomando su relató dijo que vio a los del P.O. que se iban retirando, cuando los ferroviarios bajaron del terraplén y los corrieron. Mencionó que cuando hubo corte de boleterías, no hubo perjuicios para el usuario, no pagan y pasan, pero se las agarran con los boleteros. Por otro parte, dijo que desde el puente veía a la calle Luján cuando se estaban retirando los del P.O. Sumó que vio a los del P.O. con las caras tapadas y los palos de las pancartas. También vio a una persona del P.O. con una honda. Respecto de Favale dijo que sí lo vio en Constitución en un corte de boletería, estaba ahí, no lo vio con los ferroviarios. En ese momento, él estuvo con Pablo Díaz y con Amuchástegui. Favale no era ferroviario, es por ello que le llamó la atención porque no era ferroviario, él se junta con los ferroviarios. En cuanto a la gente de la televisión manifestó que no era ferroviaria, gente bien vestida no era ferroviaria. Sumó a sus dichos que al 20 de octubre de 2010 no le habían presentado a Favale, pero lo vio en Constitución, declaró que "cuando pasa lo que pasa, cuando se ve a este señor, este señor estaba ahí". Empezó a conocer el nombre de Favale, cuando pasó el hecho y ahí ubicó que es el de Plaza Constitución, cuando vio a una persona que "no es del palo". Él a Amuchástegui no le habló de Favale. Agregó que aparte de Constitución, lo vio a Favale en un acto de River, en un colectivo. Después lo vio en una foto.

El testimonio Miguel Alejandro Toretta, quien manifestó, que es soldador en los talleres de Remedios de Escalada del Ferrocarril Roca. Lo hace desde hace 4 años, mientras que para octubre de 2010, cumplía funciones allí. Dijo ser delegado de la Unión Ferroviaria. Conoció a Uño de vista como compañero de trabajo, con Pablo Díaz tenía charlas pues era la cabeza de la comisión de reclamos. Conoció de vista Pipitó, a Fernández, a Alcorcel, a González, a Pedraza, a Pérez y a Sánchez. Explicó que el 20 de octubre de 2010 ingresó entre las 5.30 y 6 de la mañana a los talleres. Tomó mate hasta las 6.30 cuando empezó a trabajar. Se encontraba en el sector Coche Remolcado, donde había cerca de 100 trabajadores. A eso de las 9 se lo cruzó a Amuchástegui y le dijo que había un acto de presencia en Avellaneda. El testigo tomó una planilla de personal y fue preguntando quién quería participar. Era por un acto de presencia ante gente que quería cortar las vías en Avellaneda. Era gente del P.O. Aclaró que cada vez que cortaban las vías, resultaban golpeados los compañeros ferroviarios. Los guardas y los picaboletos que están más expuestos eran generalmente los agredidos. Explicó que iban a realizar un acto de presencia para diferencia, porque la gente decía que los ferroviarios cortaban las vías, pero los ferroviarios nunca cortaron las vías, sino grupos políticos. Indicó que muchos compañeros iban y se anotaban solos para ir a ese acto de presencia. Quedaron en encontrarse en el portón norte del taller. Se juntaron todos entre 10 y 10.30 de la mañana. Dijo que se le informó de esta lista al jefe de personal y entre 80 y 100 compañeros se plegaron al contingente. Aclaró que con ese grupo fueron hacia Avellaneda en tren. Dijo también que no todos los compañeros participaban de estos actos, siendo 500 y pico en el taller. Sumó a sus dichos que al bajar en la estación vieron gente de partidos políticos en el andén que va para Constitución. Ellos se quedaron en el andén 4. Relató que cuando llegaron había 4 o 5 personas de traje, no supo quiénes eran. Dijo que les preguntaron qué iban a hacer ahí, a lo que les dijeron que iban a realizar un acto de presencia, indicándoles que se iban a quedar un rato ahí, en el andén. Por otra parte, señaló que iban llegando compañeros de otros lados. Vio a Pablo Díaz que llegó y saludó a todos, y se quedaron ahí. En cuanto al grupo que había estado arriba en la estación Avellaneda, cruzó las vías siguiendo a quienes estaban abajo y no subieran para cortar la vía. Desplegaron una bandera, una pancarta mejor dicho y se fueron caminando. En referencia a los de debajo de la vía expresó que serían entre 60 y 70 personas. La policía los acompañaba por el medio. Ellos iban por arriba. De abajo los empezaron a insultar y su grupo primero los miraba, luego respondieron a los agravios. Al llegar a un puente vio que la policía se quedaba y los del otro bando comenzaron a cruzar solos el puente. Por otro lado, manifestó que un núcleo de 15 o 20 personas intentó subir al terraplén y a tirar gomerazos y piedrazos a los ferroviarios. El deponente explicó que se agachó, agarró piedras y empezó a responder la agresión. Señaló que su grupo también respondía la agresión con piedras de la vía. Consiguieron que el otro bando bajara y se refugiara en unas casillas que hay por ahí. Agregó que luego avanzaron y abrieron una pancarta. Sumó que un individuo alto de ese bando parecía manejar al grupo con un megáfono y los alentaba para que tiren con gomeras. Describió el calor como sofocante, hubo unos compañeros que optaron por bajar de la vía, debido a que había sombra, cosa que el testigo no pudo hacer pues estaba operado de la rodilla. Asimismo dijo que los compañeros que bajaron compraron gaseosas, vio llegar a otro grupo, de unas 15 personas que bajaron en la estación Yrigoyen. El testigo manifestó no saber quiénes eran estas personas, estaban vestidas de calle y ahí comenzó un griterío. Se arrimó y vio que salían todos corriendo y no pudo ver más nada. Los vio volver luego agitados por lo que habían corrido y compañeros lastimados. Así declaró que se quedaron un rato tomando aire y después se volvieron. Les habían propinado algunos golpes. Siguió su relato expresando que regresó al taller de Escalada y alguien le relató que había habido 2 muertos, cosa que a él lo sorprendió muchísimo. No supo si eran de ellos o de los otros. No supo cuánto tiempo transcurrió desde que se inició la corrida y regresaron. Expresó que en ningún momento vio gente armada. En los talleres trabajan entre 500 y 600 personas. Indicó que el día del hecho en su turno había aproximadamente unas 400 personas trabajando. No fueron todos porque no a todos les gusta ir a estas marchas. Por eso describió que se les pregunta a todos si quieren ir. Mencionó que trabajan unas 10 mujeres en ese taller. Que desempeñan tareas de carácter administrativo y que dos de esas chicas realizan tareas de limpieza. Mencionó que a las nombradas no se las invitó a salir. Declaró que no trabajan mujeres en las cuadrillas de vía y obra, en Tristán Suárez no trabajan mujeres, en ninguna cuadrilla del ferrocarril hay mujeres. Conoció la cooperativa Unión del Mercosur pero dijo no saber cómo funciona. Tampoco supo si había tercerizados entre los del otro bando. Sí había tercerizados de Unión del Mercosur en su bando, recordó a José Mele, pero había unos cuantos, sólo que no recordó los apellidos. Ese día vio a Juan Carlos Pérez cuando estaban arriba del puente, ahí lo vio llegar caminando. Llegó solo y lo vio después. Declaró que lo vio bajar, primero, y subir, luego, y que charlaron un rato. Respecto del comisario Vitali, quien es el jefe de Pérez, también estaba y lo vio. Lo vio a Pérez bajar alguna vez y luego lo volvió a ver en los talleres de Escalada. Dijo que nunca lo vio con armas. Dijo que en los talleres Pérez llevaría unos 4 meses trabajando. Agregó que no vio a Pérez acompañando a Pablo Díaz, como si fuera un custodio. En otro orden de ideas manifestó no recordar la hora a la que salieron de la estación Avellaneda. Calculó que ahí habrán estado entre 40 minutos y una hora. Respecto del tiempo que estuvo arriba en el puente, señaló que habrá sido de más de una hora. Dijo que se quedó arriba hasta que volvieron todos los que habían avanzado. Con relación al grupo de 15 lo había visto bajar del tren luego de que habían estado una hora. Habría 30 o 40 compañeros arriba y otro número igual abajo, más ese grupito que había llegado. En un momento escuchó un griterío y vio que sus compañeros salieron caminando y luego los vio volver corriendo. En cuanto a los otros manifestantes estimó que estarían a unos 100 metros, luego se alejaron más y ya no los divisó. Declaró que ese día vio a Uño arriba de las vías cuando llegaron, no lo vio bajar. A Pablo Díaz lo vio en la estación Avellaneda, después lo vio abajo en la sombra, no recordó con quien estaba, estaba con un grupo de compañeros tomando gaseosa y charlando. Vio a Pipitó arriba y no lo vio bajar. Cuando los atacaron a piedrazos Pipitó estaba a su lado. A Alcorcel lo vio abajo, estaba charlando con compañeros. No vio a González. A Sánchez tampoco lo vio. A Pérez lo vio cuando estaban arriba del puente. Manifestó que lo vio llegar de la estación Avellaneda y lo saludó. Dijo que como hacía calor bajó en busca de sombra. Así luego lo vio subir y se fueron caminando para Avellaneda. En otro orden de ideas el deponente manifestó que se desempeñaba como delegado y como Vitali era supervisor y jefe de Pérez, le comentó que éste estaba allí con ellos. Sumó a sus dichos que lo acompañaron hasta el puente entre 6, 8 ó 10 policías de la provincia, que no cruzaron el puente. Vio a gente de traje que decían que eran comisarios, serían 6 ó 7, el deponente no los conocía. Llegó una guardia de infantería que eran unos 6 o 7 muchachos, que luego volvieron a la estación Avellaneda. En la estación Avellaneda, estas personas de traje les preguntaron qué iban a hacer ahí. Les explicaron que iban a realizar un acto de presencia. Le contestó el testigo y otros compañeros. No estaba Pablo Díaz con ese grupo. No lo vio hablar con las personas de traje. No recordó las consignas de pancartas del otro sector. Había visto en televisión unos cortes de vía y boleterías por el reclamo de tercerizados. Expresó que le habían dicho que iban a hacer un acto de presencia porque habia gente de partidos políticos que quería cortar la vía. De esta forma, le entregó una planilla a la secretaria de gerencia, llamada Carolina Carsetti. Con presentar esa planilla, la empresa los autorizaba a salir. En el mismo orden de ideas, explicó que cuando se sale para estos actos, a veces, algunos se volvían a sus casas. A veces les descontaban y a veces no. Esta vez les descontaron. Agregó en relación a lo último que para salir del taller tienen que tener permiso de la empresa, sino los habrían echado. Así estimó que permiso para salir entonces tuvieron, ya que no supo de que hayan cesanteado a algún empleado. Sumó que en esa época tenía 2 teléfonos celulares, teniendo hoy las mismas líneas. Respecto de ello dijo que los cuatro últimos números de un teléfono eran 5450 y otro era de un radio 571. No recordó nada acerca de un teléfono que termina en 5445. Señaló que en ese momento tenía una flota de radio de aproximadamente 3 aparatos, así detalló que uno lo tenía Amuchástegui, otro lo tenía Ángel -un remisero amigo de él-. Indicó que ese día pudo haberse comunicado telefónicamente con Pablo Díaz, no supo explicar cuántas veces. Dijo que pudo ser que entre el 20 y el 22 de octubre haya hablado con Pablo Díaz. Recordó que hablaba pero no el tema de las conversaciones. Con Pérez también debe haber hablado, pero no pudo precisar cuántas veces, ni el tema. Con Alcorcel también habló, pero no supo cuántas veces. Con posterioridad se hizo una reunión en los talleres de Escalada, en el comedor sur. Expresó que se reunieron todos los compañeros que habían salido. Fue para decirles que se quedaran tranquilos. Dentro del taller había gente de partidos políticos que insultaban a empleados. Agregó que de acuerdo con Amuchástegui hicieron esa reunión para hablar con la gente, porque muchos son jóvenes y se los insultaba. No estuvieron ni Pipitó, ni Alcorcel. Estaba Molina hijo en esa reunión. También estaba Alejandro Montiel, Ricardo Arias, Marcelo Suárez, Lucio Aceguin, todos compañeros del taller. Sumó a sus dichos que esas personas trabajan hasta la actualidad. Indicó también que antes de entrar al ferrocarril fue tercerizado. Trabajaba en la empresa BAGSA que hace trabajos de vía y obra. Luego expresó que trabajó en la empresa Poliservicio. Supuso que ello habrá sido entre 1996/7, en BAGSA, mientras que en el 2003 entró a Poliservicio. Ello fue hasta que ingresaron a planta permanente. Manifestó Que pasó a planta permanente en 2005 o 2006. Ingresó gracias a Juan Carlos Fernández. Dijo que lo conoció cuando empezó a trabajar. Que les tramitó el ingreso a planta permanente. Lo conoció por el compañero Martín Rodríguez. Indicó que cuando estaba en vía y obra estaba afiliado a la UOCRA. Los echaron y al tiempo entró como tercerizado en Poliservicio, allí no estuvo afiliado a ningún gremio. Sumó a su exposición que desde que entró al ferrocarril está afiliado a la Unión Ferroviaria, lo hizo el mismo día que ingresó. En otro orden de ideas expresó que Pérez estaba con una camisa a cuadros y un vaquero. No estaba en horario de trabajo, pues ingresaba a las 14. No supo para qué sus compañeros salieron corriendo hacia adelante. Hubo un grupo que salió gritando, pero dijo no poder identificar a uno en particular. Explicó que en la cooperativa, Melé trabajaba en limpieza en Escalada. No supo si tenía vínculo con Pablo Díaz. Agregó a su exposición que era habitual que hablara con Pérez, porque él se desempeña como delegado y se consultaban. Declaró no haber participado de reclamos para ingresar al ferrocarril cuando era tercerizado. Recordó una manifestación que hicieron algunos tercerizados, compañeros del deponente en Poliservicios, en aquella época en Avellaneda, pero no hubo corte de vía. No supo si Fernández tuvo alguna intervención con los empleados de limpieza. No tenía contacto habitual con Fernández. Tampoco recordó si habló con Carnovale para la fecha de los hechos. No recordó haber participado de una reunión gremial a los 2 días de producido este hecho. En cuanto al significado de hacer acto de presencia indicó que es ir a la estación y "plantarse" ahí. Como si fuera una reunión con los compañeros. Señaló no entender nada porque tenían un montón de compañeros lastimados y supuestamente no iban a tener problemas con nadie. Sumó haber preguntado quiénes eran estas personas que bajaron de un tren, pero nadie supo quiénes eran. Del grupo señaló conocer a Favale, lo conocía como Cristian. Lo había visto en un acto en la salida de la cancha de River cuando fueron al acto de Cristina y Moyano, y allí fue cuando un compañero le dijo que se llamaba Cristián. Aclaró también que le pareció raro porque conocía a muchos compañeros, entonces él preguntó quién era porque no lo conocía. Respecto del día del acto en River, relato que Cristián iba con un grupo de compañeros, era un compañero más seguramente. Aclaró también que supo bien quién era después con las informaciones que se dieron en televisión. Cuando volvió el portero del taller le contó que habla habido dos muertos. Así mencionó que abordó su vehículo y se fue a su casa. Le preguntó a los compañeros que estuvieron en la corrida qué había pasado y ellos le comentaron que se armó un griterío, fueron todos corriendo doscientos o trescientos metros, luego cuando llegaron se encontraron con un grupo de gente del P.O., que estaban encapuchados, con palos, con la cara tapada, los avanzó y se tiraron piedras. Sumó a sus dichos que se escucharon disparos, pensaron que eran cohetes tipo 3 tiros y se volvieron. Esto lo habló con todos sus compañeros con Juárez, Amuchástegui, Alcorcel. Indicó que a Favale lo vio caminando con un grupo que bajó del tren, que iría por el medio, llegó y bajó, no lo escuchó decir nada. Dijo que tampoco vio con quien bajó. Señaló que en ese momento, él estaba a un costado y sólo vio que bajó. No vio con quien había hablado. Explicó que ellos iban por el costado de la Cía., supuso que se cortó la vía cuando el otro bando subió al terraplén y los agredió. Relató que cuando vieron al otro grupo avanzar hacia el Riachuelo algunos compañeros dijeron que debían seguir al otro grupo. Dijo también que cuando se fueron se decía "vamos, compañeros", él salió adelante y se fueron. Agregó a sus dichos que vio a una persona con cámara filmando. Respecto de lo dicho dijo que recordó a una persona con cámara que estaba en la estación Avellaneda. Una cámara fija en el andén 4 que va a Constitución y otra cámara de TV. Declaró que no vio operador con esa cámara. Dijo también que había una chica a quien no volvió a ver fuera de la Estación Avellaneda. Vio dos patrulleros, en principio, del puente a unos 100 metros, más o menos, en la calle que cruza las vías. Se refirió al segundo puente, el de la calle, no el del Riachuelo. Dijo que se los veía no cruzados, atravesados, estacionados uno de cada lado de la calle. No vio personal policial uniformado al lado de estos patrulleros. Cuando el grupo atacado volvió, notó que estaba Pablo Díaz, abajo del puente. Sin embargo, dijo que no lo vio dando órdenes. Asimismo dijo que conocía a Marcelo Garro del taller, se desempeñaba como soldador, en la nave cero. Era delegado del sindicato. El 20 de octubre lo vio a Marcelo Garro. Recordó haberlo visto abajo junto a otros compañeros, pero después no lo vio más. No recordó su vestimenta. Describió que Garro era gordito, de aproximadamente 1.65 de altura, pelo castaño, tez blanca, dijo que no es negro, y como característica especial pudo decir que es gordo. Después señaló que no lo vio más. No volvió con su grupo. Muchos de sus compañeros fueron golpeados. Manifestó que se decía que Garro era uno de los compañeros que tenía una herida de arma en la mano. Lo volvió a ver como a los 15 o 20 días. Dijo que no había ido durante ese tiempo por una lastimadura en la mano, supuestamente por una piedra. Mencionó que a la cancha de River fue en combi. No supo cómo llegó Pérez ya que no fue con él. Continuó su exposición mencionando que cuando el otro grupo quiso subir a la vía, recibió piedrazos. En cuanto a Amuchástegui señaló que tenía la espalda lastimada porque le habían pegado con un fierro o con un palo. Suárez tenía en el pecho la marca de una tuerca. Garro estaba lastimado en la mano y un montón de compañeros más estaban lastimados. En cuanto a los que se quedaron arriba del puente explicó que era porque eran personas mayores de edad. Sumó que se comentaba que a lo mejor los del otro bando podían volver a subir a la vía. Decían que podía haber gente de Quebracho, que lastimaban y provocaban a los compañeros. Respecto de Pérez refirió que con posterioridad a los hechos fue al taller de Escalada. Sumó a sus dichos que lo vio a Vitali arriba de la vía en la zona de la estación. No recordó donde estaba Vitali cuando el grupo avanzaba, tampoco recordó donde estaba la chica con la cámara. Se le exhibió en su declaración el material obrante en el sobre 21, identificado como "Allanamiento en los Talleres de Remedios de Escalada, el informe de entradas y salidas". Luego de ello aclaró que su legajo es el 301146. Se le exhibieron las páginas 11 y 12. No recordó haber salido a eso de las 8.40 para volver poco después de las 10 al taller, ese día. Tampoco recordó haberle dicho a algún compañero que no bajara.

La declaración de María Cristina Creado, quien expuso que de los imputados conocio a tres o cuatro. A Pablo Díaz, a González y a Fernández, a este de alguna reunión y a Pedraza de haberlo visto en TV. A González dijo conocerlo por haberlo visto en los talleres de Escalada, en infraestructura. Con Díaz manifestó tener un trato de verlo en ocasiones ya que iba a hablar con los gerentes en Remedios de Escalada. Declaró que hace 5 años que trabaja en infraestructura, antes trabajó en boleterías. No tenía participación sindical. En cuanto al 20 de octubre estaba en las oficinas de Remedios de Escalada. Dijo que ingresó a las 7 de la mañana y estaba todo normal. A las 16 en el portón de salida, al ver a los muchachos tratando de fichar, supo lo ocurrido, sin embargo, a ella no la invitaron a participar. Aclaró que después lo supo por lo que vio en TV. Relató que entró en el ferrocarril hace 8 años. Que estuvo de boletera en Constitución, habiendo empezado en el año 2005. Sumó que en el 2007 pasó a Escalada. Padeció muchos incidentes trabajando en boletería. Describió que fueron continuos, y en setiembre de 2007, cuando les prendieron fuego la boletería, fue que pidió el pase. Sumó que durante 2007 pasó a trabajar a Remedios de Escalada. Dijo que siempre tuvieron agresiones por parte de distintos grupos. Había muchos piqueteros, ahí conoció a Nina Peloso y a Castells. Dijo también que el usuario se pone muy agresivo al no tener trenes, ni poder venderles boletos. Agregó que iban grupos que no dejaban llegar a la boletería a los pasajeros. Que ello lo hacían formando un cordón alrededor de la boletería, cubriendo en "U" la misma. Sumó a su descripción que los insultaban, los agredían, los escupían. Que los usuarios pedían que les devuelvan la plata, a veces lo hacían. Explicó que cuando se le sacó la concesión a Taselli, hubo un incendio en la boletería. Que ella reaccionaba poniéndose a llorar. Dijo que en una ocasión a las 6 de la tarde rompieron la boletería, tiraron bombas. Que ella quería irse en ese momento. Así señaló que en dicha ocasión los hicieron salir y que los que salieron primero salieron lastimados. Respecto del 20 de octubre de 2010, explicó que trabajó normalmente todo el horario, nadie llegó a la oficina, ni dio aviso de nada. Sumó a sus dichos que los talleres están muy separados de la parte de oficina en la que se desempeña la declarante, donde no se escuchaba nada. Continuó su exposición indicando que hacía dos años que ni siquiera había delegado, sumando que recién este año se desempeñaba una chica como delegada, por eso no se enteraron de nada. Respecto de las cuestiones de personal indicó que las debía enviar a Recursos Humanos de Hornos 11. En referencia a lo relacionado a cuestiones de asistencia, explicó que se envió a Recursos Humanos. Sumó que nadie pidió permiso de señalamiento, así que no tuvo que informar nada. Dijo que todo lo que es infraestructura tiene su sede allí. Su función es manejar personal, juntar la información y remitirla a Recursos Humanos. En relación a la parte de señalamiento y telecomunicaciones expresó que cuenta con 170 empleados y los manejaba ella, ya que tienen el programa Teltra y tenia acceso a esa gente. Expresó también que concurrió al acto de River que fue antes del 20 de octubre. Declaró en relación a este punto que estaba la autorización de la empresa para ir a ese acto. Que habían sido convocados por la CGT en apoyo al gobierno. En cuanto al permiso manifestó que lo da la sección de Recursos Humanos. Tenía acceso solo a los permisos de "señalamiento y telecomunicaciones". Sumó a sus dichos que de oficinas no salió nadie de planta baja y del primer piso. Mencionó que los días que el servicio de trenes no funciona también la gente se ponía agresiva. Conocía a Karina Benemérito, sabía que es la directiva de parte del Roca y habló con ella solo 2 veces en su vida. Explicó que pidieron si podía haber un cupo femenino, porque los delegados eran hombres y se eligió a una compañera.

La declaración de Nicolás Germán Salgado, quien expresó que trabaja en el Ferrocarril Roca. Hacía control de evasión en la empresa. Dijo ser afiliado a la Unión Ferroviaria. Mientras que de los detenidos conoce al Gallego Fernández, a Díaz, a Alcorcel. Todo ello fruto de una relación laboral y de asistencia a asados. Conocía a Daniel González pues era delegado de evasión. Tenía una relación de delegado con él. El 20 de octubre de 2010 estaba trabajando en Glew, su horario era de 5 a 13. Supo así de los sucesos por pasajeros y compañeros. Expuso que ingresó al ferrocarril en 2008, siempre en el mismo puesto. También dijo haber sido agredido por el público a raíz de los cortes de vías. Cortes que eran provocados por grupos políticos como el Polo Obrero. Fue afectado físicamente, fue agredido en Longchamps. Terminó en la comisaría y fue el médico forense a revisarlo. Destacó que unos usuarios enojados lo agredieron. También que hubo problemas con partidos políticos en Constitución. Siempre se expresaron prepotentemente. Sumó a su declaración que la comisaría que intervino cuando lo lastimaron fue la de Longchamps. En cuanto al 20 de octubre relató haber estado de 5 a 13 en la estación Glew. Ese ramal era el mismo que el que va para Avellaneda. Ese día señaló que hubo demoras y cancelaciones a partir de las 9. No supo bien las razones. Les llegaba lo que informan los parlantes. Sabía que podía haber cortes de vía; lo supo ese mismo día. Dijo que si había algún problema con sus compañeros trataban de correrse. Explicó que había una circular que dice que si corre riesgo la integridad física se podían retirar del puesto. Ese día, en un momento se fueron, pero luego volvieron. Estimó que se retiró a eso de las 10.30 u 11. Se retiró a la sala de descanso en la estación. Aclaró que ese día entró a las 5 de la mañana, se enteraron que iba a haber un corte de vías y nada más. No supo si el gremio dispuso algo ese día. No supo de una convocatoria gremial. Sumó a sus dichos que tenía contacto con los usuarios por su trabajo, ya que era el que pedía los boletos. Declaró tener amigos de los talleres de Remedios de Escalada, de haber jugado al fútbol. Con relación a los empleados del taller, que el sepa dijo que no tenían contacto con los usuarios.

La declaración de Fernanda Chiapparo Scalese, quien expresó trabajar en la boletería de la estación de Calzada, en el horario de 5 a 13hs. Ya lo hacía en octubre de 2010. Declaró estar afiliada al gremio y no tener cargos. Conocía a algunos imputados como Pedraza, por el gremio, por el trabajo, pero nunca habló con él. Más relación tenía con Pablo Díaz, lo conocía del barrio y del club 20 de Febrero de Don Orione. Dijo considerarse amiga de éste, manifestando tener una relación de dos años. Con Uño trabajó en la misma estación. Estuvo el 20 de octubre de 2010 de 5 a 13 en su lugar de trabajo, en la boletería de Calzada. Se enteró de los sucesos al llegar a su casa por las noticias televisivas. Entró a trabajar en el 2005. A Daniel González refirió conocerlo de vista. Dijo que problemas con los usuarios los hay constantemente. En una circunstancia dijo que le han roto la puerta de la boletería. Esto fue a principio de junio de 2007. Ello constituía algo muy normal, cada vez que se cortan las vías. Dijo que siempre les pasa a los boleteros. En cuanto a los cortes de vía por manifestación dijo que los hacen grupos políticos. Para 2008 trabajaba en las oficinas de Constitución en el 2 piso. En esa época declaró que se cortaban vías y boleterías. Esto lo hacían grupos políticos. Hacían como un semicírculo frente a la boletería, con la cara tapada y con palos. Expresó no conocer el motivo de los reclamos, pero relató que era posible su realización, por ejemplo, cuando echaban a alguien de una tercerizada. Respecto del 20 de octubre declaró que se venía comentando que había intención de cortar las vías, por parte de los tercerizados, pero ese día la testigo no supo nada del caso. No recordó bien si el 20 de octubre hubo corte de vía. Ese día no tuvo problemas en la boletería. Relató que en junio del 2007 un día no había servicio en la estación de Quilmes, los trenes no venían y en un momento apareció un señor corriendo, le dijo que había que cerrar que se venía la gente. Sumó a su declaración que los gendarmes custodiaban las estaciones y que fue una situación muy desesperante, empezaron a golpear todo. Recordó haber llamado al supervisor, quien les dijo que cuando pase todo volviesen, después llamó a Pablo Díaz para ver que hacían y les dijo que un delegado Maldonado los iba a rescatar. Agregó que una vez se quemaron las boleterías en octubre de 2008. Recordó también que ese día la testigo estaba embarazada y vio cortado el tren, por lo que fue a la parada del colectivo. Allí vio un incendio en una puerta de Hornos 11, consumado por los mismos manifestantes del hall. Dijo que tiene un muy buen concepto de Uño como compañero de trabajo. Que es una persona tranquila, trabajaron en la estación Ardigó que era complicada y nunca tuvo problemas. Nunca tuvo problemas con la empresa. Explicó que cuando ingresó Uño estaba muy agradecido porque lo habían hecho entrar. Ingresó poco antes que ella. Supo también que Uño tenía varios hijos, no supo si conocía a un supervisor. La declarante, en el mismo orden de ideas, relató que ingresó al ferrocarril porque conocía a Pablo Díaz y le comentó que necesitaba trabajo. Uño el 20 de octubre no trabajaba con ella, trabajaron juntos en Ardigó, después cree que trabajó en Claypole.

El testimonio de Jorge Antonio Valdez, quien manifestó trabajar en el ferrocarril Roca como fiscalizador en la estación de Glew. En octubre de 2010 cumplía la misma función en Gerli. Dijo que entró al ferrocarril en mayo de 2008. Está afiliado al sindicato y no tenía actividad gremial. Antes no era tercerizado. A muchos imputados dijo conocerlos por el trabajo. Declaró que Díaz era amigo de su familia desde hace 20 años. No conocía a González. Ingresó al ferrocarril por Pablo Díaz quien le llenó todos los papeles. También mencionó que allí trabajan su mamá, su hermano y su tía en el ferrocarril. El 20 de octubre de 2010 estuvo en la estación Gerli. Expresó que a las 10 de la mañana se enteró de lo que estaba pasando por la gente que pasaba en el tren. Él dijo desempeñarse como controlador o picaboleto. Sufrió las consecuencias del corte de vías. Esto le pasó en el 2008 en Constitución. Declaró que dos veces por semana había cortes de vía, por cualquier motivo. Describió que aparecían, cortaban y se generaba un problema. Eran manifestantes piqueteros, Polo Obrero o M.T.S. Respecto de ello también mencionó que el usuario se encuentra muy cansado y realiza agresiones con los empleados. Así varios compañeros fueron agredidos físicamente, por lo que hubo varias denuncias. En octubre de 2010 usaba un teléfono móvil Nokia. Declaró creer que no usaba un teléfono Nextel, y tampoco conocer a Silvia Montenegro. Conoció a varias personas de nombre Sandra Fernández. Una era su ex pareja, supo que tuvieron varios teléfonos, pero no recordó los números. Una compañera con ese nombre creía que trabajaba por el lado de Quilmes. Los cortes se repitieron después de 2008. Señaló que hasta hace dos años era bastante normal que hubiera cortes. En cuanto a estos dijo que se suelen hacer entre Constitución y Avellaneda. También cortaban las boleterías. Recordó que una vez en Hornos 11 estaban prendiendo fuego las puertas. Pudo entrar porque había policía. Entró a la estación como si fuese un día normal, por lo que no pudo ver bien el suceso y se encontró rodeado de personal de infantería. Respecto de esto dijo no recordar un enfrentamiento entre la policía y los manifestantes. Si recordó que tiraban piedras los manifestantes. No supo de dónde sacaban las piedras que sacaban. Tampoco vio que tiraran otro objeto además de las piedras. Hubo mucha gente de la empresa que tuvo que salir evacuada por el humo. En cuanto a las razones para cortar las vías dijo no conocerlas muy bien. Nunca pudo conocer bien las razones.

La declaración de Gonzalo Damián Fernández, quien manifestó que conoce a Uño como un hombre que trabajaba en la estación de Claypole, a Pipitó como guardabarrera de Lomas. Aclaró el deponente que se encuentra trabajando en el ferrocarril en planta permanente. Dijo que fue a cortar las vías y no pudo hacerlo porque un grupo lo impedía. Hicieron una asamblea y decidieron irse. Cuando se estaban retirando a una cuadra y media o dos cuadras, se les fue encima un grupo de personas, hubo lucha cuerpo a cuerpo, piedrazos, ladrillazos y empezaron los disparos y cayó Mariano. Fue convocado a cortar las vías para hacer un reclamo, por los compañeros del ferrocarril, con Arias y Pintos quienes decidieron participar. En 2010 estaba despedido, antes era tercerizado de la empresa CONFER. Respecto de ese día manifestó que se los convocó en la estación de Avellaneda y empezaron a costear las vías hasta cruzar el puente Bosch. Dijo que habia gente de la Unión Ferroviaria a la altura de las vías. Había policía de la provincia y cruzó cuando atravesaron el puente Bosch. Sumó que cuando quisieron subir les empezaron a arrojar piedras, siendo ahí cuando intervino la policía. Relató que fueron por una calle hacia la Av. Vélez Sarsfield. Se quedaron una hora como a dos cuadras de las vías. Detalló que se podía ver la vía de lejos, aunque allí no vio personal policial. En el mismo orden de ideas declaró que no vio policía hasta después de los tiros. De esta forma determinaron que no se podía hacer nada y resolvieron irse. El testigo manifestó que iba detrás de su columna y vio que la gente de la Unión Ferroviaria se acercaba corriendo, tal como se vio en la filmación de C5N. Asimismo en cuanto al enfrentamiento lo ubicó mencionando que fue como a tres cuadras de las vías. Luego señaló que acababan de correrse una cuadra más hacia Vélez Sarsfield. Continuó su relato señalando que los esperaron los hombres para hacerle frente, señaló que serían unos 20 ó 30. Declaró que se enfrentaron a 30 metros de distancia. Se arrojaban piedras y vio salir de atrás de un auto a un hombre haciendo disparos. Lo vio salir del lado izquierdo y fue hacia el medio de la calle. Señaló que era morrudo y de remera azul, lo vio disparar. No vio el arma, pero escuchó los tiros. Agregó que cuando disparó este sujeto movía el arma de un lado a otro. Habrán sido 3 ó 4 disparos. Vio disparar a esa sola persona. Sumó que lo vio a Pipitó y a Uño. Aclaró que ellos no tiraban, que estaban en el tumulto. Que cuando se quedaron sin balas, ellos los corrieron y el otro grupo se escapó para el terraplén. Dijo que de su bando los persiguieron pero se encontraron con unos patrulleros que no los dejaron pasar. Esos patrulleros no estaban antes. Agregó que dos compañeros de él se acercaron a hablar con los policías para quejarse por lo sucedido. El deponente indicó que no llegó hasta los patrulleros, que se detuvo antes. Luego con unos compañeros del P.O. se juntaron para ir a Corrientes y Callao. Manifestó que no vio gente herida, pero se enteró después. Continuó su relato indicando que realizó un reconocimiento en rueda de personas y identificó a Uño. Supo que es un picaboleto que está en la estación, sumando que también por ese motivo conocía a Pipitó. Dijo que lo despidieron por reducción de personal. Como tercerizado trabajaba en mantenimiento de vía, en CONFER. En cuanto a la manifestación por el corte de vía señaló que era para ser reincorporado. Sumó que antes del 20 de octubre de 2010 habían cortado las vías, creyó que fue el 21 de julio. En otro orden de ideas, indicó que ante el Ministerio de Trabajo hicieron audiencias, pero les manifestaron que no podían reincorporar a nadie. En las vías no observó policías. En la estación de Avellaneda vio policía. Explicó que había muy poca policía. Había gente no sabe si 300 o 400, pero después más de la mitad se fueron. Había un montón de gente y cuando pasó lo de las piedras decidieron desconcentrarse, por lo cual, no quedó tanta gente. Intentó subir a las vías junto a otros compañeros. Sumó que se pudieron mantener un minuto, porque eran como 200 personas las que los agredían. Describió la distancia a la que vio al tirador señalándola como la existente desde su ubicación en la sala de audiencias donde prestó declaración a una cámara que estaba al otro extremo de la misma. Estaba con Pintos y con todos. Se enteró después de las heridas de Pintos, indicó que igualmente estuvo con ellos y fue a Capital, dónde le empezó a doler la pierna. Pudo ver la herida. Agregó que le pareció que Pintos le mostró su herida a un policía. Dijo que quién disparó luego corrió para atrás. Explicó que cuando se quedó sin balas, se fueron todos para atrás. Que el resto tiraba piedras, ladrillazos, al igual que lo hacía su grupo. Indicó que en la Estación Avellaneda había compañeros de ERSO. Nunca supo quién era el dueño de CONFER. Según le indicaron terceros la Cooperativa era de la Unión Ferroviaria. Volvió a remarcar que no supo quién era el dueño de ERSO. Vio cámaras de televisión en el lugar. Asimismo manifestó que los periodistas estaban solos y le hicieron una entrevista a Cardías. Que ello ocurrió después de los primeros piedrazos y antes de los disparos. Cuando se quedaron sin tiros retrocedieron y su grupo avanzó sobre el de los otros. Insistió en que fueron 3, 4 ó 5 tiros. El testigo realizó una imitación del modo en el que se produjo el disparo. Explicó que iba hacia atrás trotando, moviendo el arma en su mano derecha. En cuanto a las imágenes de C5N mencionó que las vio, que al poco tiempo del hecho ya estaban en internet. En relación a Uño refirió que lo conocía sólo de vista, de pasar por la estación. Conoció su nombre preguntando, después de lo que pasó. Conoció a la mitad de los que aparecen corriendo en la televisión. Destacó que el 20 de octubre no sabía cómo se llamaba Uño. Eso se lo dijo después un compañero de la estación de Varela. Pero si lo sabia antes de ir a declarar a la fiscalía. No recordó cuándo fue a declarar a la fiscalía. Aunque si mencionó que fue a declarar por intermedio de Cardias. Dijo que las imágenes ya estaban en Youtube a la semana del hecho. En la fiscalía reconoció a Uño con nombre y apellido. También mencionó que en la barrera de Lomas tenía un puesto ambulante de productos de niños. Estimó, sin seguridad, que lo habrán despedido un par de meses antes del 20 de octubre. Había unos 20 tercerizados, conocía a Villalba, a Cardias, a Pintos. Los conocía por un corte de vías anterior en el mes de julio. Ese día cortaron de las 10 de la mañana hasta la noche. En el grupo había despedidos y tercerizados que reclamaban el pase a planta permanente. Subió a las vías junto con un tal Fabián, que también era despedido de GHERSO. Aseguró que fueron los únicos que subieron. Caminaban por el costado de la vía abajo y vio un portón, al que abrió y pudo subir. Señaló que ese portón era una reja que estaba al lado de un árbol. Era muy difícil subir, ya que era empinado. El solo subió, no era el jefe, ni había jefe, todo lo resolvía la asamblea. En cuanto a ello, indicó que en la asamblea no se decidió abrir el portón y subir, vio la posibilidad de subir y lo hizo. En su grupo había gomeras y palos, el deponente tenía gomera. Todo ello lo tenían porque no sabían con qué se podían encontrar. En referencia a los palos señaló que los trajo algún compañero tercerizado. Explicó también que cuando hubo un problema con la policía, los palos que estaban en un bolso, quedaron en Bosch abajo del puente. La policía los sacó a los tiros. Ellos solos llevaron palos, no vio a otros grupos con palos. Asimismo dijo que Mariano había pintado una bandera con Cardias. Esa era la única bandera que tenían ese día. Cuando fueron corriendo hacia ellos, los esperaron con piedras en las manos. En cuanto a esa pelea con piedras expresó que habrá durado minutos, tal vez dos minutos. No recordó detonaciones anteriores a los disparos que refirió. No recordó si Cardias llevaba algo en su mano, aunque si dijo que este último no llevaba un arma de fuego. No conoció a Marcelo González, ni a Jesús Alejandro Benítez. En referencia al episodio anterior de corte de vía, el 21 de julio, dijo que hubo mucha Policía Federal. La policía no reprimió en ese momento. A los que nombró que estaban al lado del tirador, los vio en el tumulto, Sánchez, Pipito, Uño, González, estaban todos juntos. Insistió en que vio a los que salieron en el video. Recordó a un hombre gordo y morocho con ropa del ferrocarril. Creyó que al compañero que fue a hacer un reclamo a la policía no le dieron respuesta. Ante la lectura de fs. 2867 manifestó no tener presente la descripción de los policías en su declaración efectuada en instrucción. Dijo no recordar lo que declaró. Señaló que leyó la declaración antes de firmar. No se acordó de su declaración de hace 2 años. Ante la lectura de un tramo de fs. 2867 vta., expresó que allí mencionó a un tal Garro o Gaña. En ese momento no recordó cómo se llamaba Uño. No se acordaba del apellido Uño. Un compañero le dijo que era Uño y cuando fue a declarar no se acordó del nombre. No conoció a nadie apellidado Garro. Posteriormente se le leyó un tramo de fs. 3609vta. De esa forma recordó que un policía les dijo que la situación los sobrepasaba. Se proyectaron los primeros 10 segundos del crudo de C5N. El testigo explicó que conoce el video y que cuando empezó la filmación lo vio a Uño. Ante el congelamiento de la imagen el deponente lo identificó al lado de un poste de luz a la derecha de la pantalla -con gorra y pantalón de color azul-, aclarando que lo reconoció porque lo conocía lo mismo que a Pipitó y otros.

La declaración de Carlos Alberto Del Papa, quien sostuvo conocer a Guillermo Uño como compañero de trabajo ferroviario, también a Pipitó, Díaz, Fernández, Favale, Alcorcel, Pedraza, Sánchez. Afirmó ser ferroviario de planta permanente. Comenzó su exposición relatando que el 20 de octubre de 2010 trabajaba en planta permanente en Catenarias Temperley, en transmisión de alta tensión. Ingresó a trabajar a las 6 de la mañana el 20 de octubre. Señaló que en su lugar de trabajo tiene radios de banda y se enteró así que había grupos de gente del P.O. y de los tercerizados que iban a cortar la vía. Asimismo refirió que estaban reuniendo gente para evitar el corte de vía, por lo que se dirigió a un compañero de apellido Barreiro y fueron en auto a la estación Avellaneda. Manifestó que al llegar, subieron a la vía, se encontró con 40 o 50 compañeros, se pararon en la vía que iba hacia Temperley. Frente a la posibilidad de corte de vía decidieron impedir el corte porque las consecuencias las padecían los ferroviarios. Asimismo expresó que decidieron quedarse en el terraplén para impedirlo. Por otro lado, manifestó que vio un grupo de gente que avanzaba con pancartas hacia el puente Bosch. Dijo que el objetivo era que el tren circulara. Sumó a sus dichos que marchaba por abajo el P.O. con los tercerizados, creyendo que era un contingente de 50 ó 60 personas. Que marchaban insultando, mientras su grupo miraba desde arriba. En cuanto a la gente del P.O. señaló que iban acompañados por la policía de la provincia. Sumó a su relato que en una punta del terraplén que tenía rota la reja perimetral se lanzaron a subir para ocupar la vía. Tiraban con gomera tuercas y piedras. El deponente mencionó que fue impactado en una mano por una tuerca. Que hubo un grupo de 10 o 12 que llegó a subir y se les respondió con piedras. Que luego se bajaron y se fueron hacia donde estaba el grupo de ellos. Continuando su relato manifestó que iban paralelos a Pavón, por una calle que cree que se llamaba Luján, mientras su grupo permanecía arriba del terraplén. De esta forma expresó que los vio irse hacia Vélez Sarsfield. Sin embargo, explicó que su grupo se quedó haciendo una vigilia para impedir el corte de vía. Estimó que habrán estado una hora u hora y media. Hacía mucho calor, decidieron bajar en busca de sombra. Tomaron gaseosas y les llevó gaseosas para quienes estaban arriba. Con relación a ello vio que se elevaba la pancarta y apuntaban hacia ellos como para ir hacia la vía. Sumó que se empezó a escuchar "vienen, vienen", por lo que empezaron a correr hacia donde estaba la pancarta. Se enfrentaron con piedrazos y palazos. Declaró que vio una situación cuando estaba yendo, por la vereda derecha hacia Vélez Sarsfield y divisó del lado izquierdo a un hombre con una mochila, que hacía el ademán metiendo la mano y sacando un arma. Dijo haberlo visto a 70 metros, mientras que cuando vio esto manifestó que no dudó y dio la vuelta para regresar al puente. Continuó su exposición señalando que escuchó lo más parecido a un disparo, uno solo. En cuanto a la descripción explicó que le vio el pelo blanco de los dos costados de la gorra, además le vio las mangas blancas de una remera. Sumó que se encontró en el regreso con Daniel González que traía a un herido sangrando de la frente. Le dijo que se fueran pues estaban tirando. No supo el nombre del herido, pero estimó que estaba con una camisa a cuadros azul, estaba blanco como un papel. Asimismo los demás de su grupo también empezaron a volver y subieron al terraplén. Se colocó un rato debajo del techo de la estación. Vio cómo volvían todos a la estación. Lo vio a Pablo Díaz y le preguntó adónde iba y como regresaba a su casa, señaló que lo llevó hasta Temperley. Relató que estando en el bar vieron en la televisión que Crónica anunciaba dos muertos y un herido, por lo que se sorprendieron. En cuanto a Díaz dijo que ya lo había visto en la estación, cuando llegó. Aunque no lo vio dando órdenes. En otro orden de ideas señaló ser afiliado a la Unión Ferroviaria y desempeñar actividad como subdelegado gremial. Esto desde agosto del año pasado. Sumó a sus dichos que oyó por la radio Motorola que había gente que se estaba juntando en el cuadro de vías de la estación Avellaneda. Fue directamente a Avellaneda, lo decidió con su compañero. Mencionó que no pidió permiso a nadie para ir, por lo que lo sancionaron y le descontaron el sueldo. Dijo que conocía el reclamo de los contratados en el ferrocarril. Continuó su declaración expresando que había habido otros cortes de vías de tercerizados, pero que él no concurrió en esas oportunidades. También mencionó que supo de cortes de boleterías pero que, en esos casos, tampoco asistió. Sumó a su exposición que de Temperley puede ser que haya ido alguna otra persona más además de él y a quien nombró anteriormente, pero no lo recordó. Sumó que la primera persona que vio era un muchacho que trabajaba en Escalada. En cuanto a los manifestantes los vio a los 10 o 15 minutos de llegar. Los vio por la Av. Hipólito Yrigoyen, yendo hacia el Puente Bosch. Señaló que caminaban a la par los dos grupos, por arriba y por debajo del terraplén. Declaró que caminó uno y caminaron todos, indicando que nadie dirigía el grupo. Vio abajo policía de la provincia de Buenos Aires. No recordó haber visto policía arriba. Expresó que había una cámara de televisión a la altura del terraplén. Esa cámara estaba fija, arriba del puente del Riachuelo. Refirió que les arrojaban piedras y tuercas, mientras ellos respondían con piedras. Dijo que los manifestantes no pudieron cortar las vías. Como también que no vio a ninguna persona armada. Asimismo, arriba de las vías observó algunos policías cuando pasaron el puente Bosch. Vio a dos patrulleros y a algunos policías abajo, estableció el número en seis. Expresó que después de la primera refriega se quedaron en el mismo lugar, mientras que los manifestantes se corrieron 200 metros hacia Vélez Sarsfield por la calle Luján. En cuanto a los patrulleros declaró que se encontraban en las transversales de Luján. Vio policías cerca de los patrulleros. Abajo había 5 o 6 policías y dos patrulleros. Luego relató que vio llegar a un grupo de personas de la estación Yrigoyen, explicando que conocía solamente a Favale de ese grupo. Calculó que era un grupo de entre 10 y 15 personas, llegaron caminando. Respecto de Favale señaló que lo había visto en un acto de la Presidenta en cancha de River, aclarando que lo había visto en una tribuna. Asimismo, a los 3 ó 4 días de este episodio lo empezó a ver en televisión. Señaló que el nombre lo conoció después de haberlo visto. Dijo que dicho grupo de personas descendió de las vías. Se fueron hacia Vélez Sarsfield y no los vio más. Sumó a su relato que cuando desplegaron la bandera, desconoció si estaba ese grupo. Que cuando avanzaron hacia el otro grupo no llevaron piedras, ni palos. Por otro lado, cuando avanzó los patrulleros seguían estando por la vereda y pasaron, ningún personal policial le hizo referencia alguna. Pasó unos 30 o 40 metros por una bocacalle. Agregó que varios de sus compañeros estaban adelante de él. Estaba como en primera o segunda línea de los manifestantes, pero no con ellos. Señaló ser amigo de Pablo Díaz, conocer a su familia, y que se enteró que después de estos hechos fue detenido. Ingresó a trabajar junto al hijo de éste. Por otro lado sumó que al regresar a las vías volvió a la estación Avellaneda. Fue allí que vio arribar más ferroviarios, entre ellos a Pablo Díaz con un grupo más. Dijo haber visto a una persona armada, y lo comentó con varias personas pero que nadie le dijo que se presentara a declarar, lo citaron para hoy y vino. Se alejó de Díaz porque le pareció que le iban a hacer una nota. Luego tomaron algo en el bar de la estación, por televisión se enteraron que había dos muertos y un herido, a lo que él se sorprendió y Pablo Díaz se sorprendió aún más. Relató que luego cuando regresaron en el auto con Díaz se preguntaron si habría sido cierta la versión de los dos muertos. Ello lo confirmaron al encender radio Mitre que daba la noticia. Posteriormente regresando sobre su relato explicó que por radio fue que escuchó que se estaba juntando gente en la estación Avellaneda. Que se dirigió ahí para hacer un acto de presencia y evitar el corte. Dijo también que el otro grupo no se fue y por eso pensó que iban a cortar de nuevo. Indicó también en su relato que cuando los veían a 200 o 300 metros conversaban entre el grupo que tal vez podían volver. Mencionó respecto de las letras del cartel, que cuando levantaron el mismo, las letras estaban de frente y por eso se dio cuenta de que avanzaban. Describió que de las vías avanzó unos 140 metros. Continuando con su exposición dijo no recordar bien cuánto avanzó el grupo de la pancarta. Calculó que en algún momento, cuando él avanzaba, habrán bajado la pancarta. Sumó a su exposición que el vienen, vienen era general. Expuso no saber si lo que escuchó fue un disparo. Expresó que el sonido lo escuchó a su espalda pues él ya se había dado vuelta. Relató que él llegó hasta una persiana. Mientras que indicó que la empresa estaba un poco más adelante, de las vías 150 metros para adelante, llegó. Aclaró posteriormente que viendo la televisión se enteró que la empresa era Chevallier, él iba poi La vereda. Declaró también que se encontraba a una manga de la persiana. El deponente también señaló que no sabía dónde estaba Chevallier, se enteró después, por lo cual no pudo realizar una asociación con dicha empresa. En otro orden de ideas relató que había una cámara de televisión a 50 metros de la vía. Superó la cámara cuando avanzó hacia Vélez Sarsfield. Vio algo de color oscuro. El testigo refirió que el ademán lo vio una vez, que apuntaba casi derecho. No pudo realizar otra aclaración ya que no recordó más que lo relatado. Luego explicó que vio a González con un herido, a unos 100 metros de él. Relató que le dijo al nombrado "están tirando", mientras que los patrulleros estaban a diez metros. Asimismo, no recordó cuanto tiempo pasó desde que escuchó los disparos hasta que luego fue al bar. Respecto de haber visto a Favale, explicó que lo vio en la cancha de River en un acto, y que no estaba solo. Agregó que conoció a la esposa de Pablo Díaz, pero que no recordó haber hablado con ella el día de la detención. Dijo estar seguro que el mismo día de la detención no habló, pero si que lo realizó después. Dijo no haber hablado con la Sra. Torres para hacer declarar a un testigo. En cuanto a los días posteriores, explicó que se decretó un paro, y que él decidió adherir a la medida. Sumó a sus dichos, que nadie ocupó el cargo de Pablo Díaz luego de su detención, por lo menos hasta que hubiera elecciones. Como también que nadie realizaba de hecho sus tareas. Luego, manifestó que se retiró de su puesto de trabajo sin autorización. En cuanto a la repercusión de ello en el servicio, expresó que son sesenta personas las que trabajan ahí, por lo que no se produjo menoscabo. Respecto de las elecciones, explicó que fueron en agosto de 2011. Que la comisión de reclamos se encargaba de resolver problemas y gestionarlos con la empresa. Asimismo, declaró que nadie ocupó el puesto de Díaz hasta ese momento, pero hubo delegados que se encargaron. Posteriormente, explicó el deponente que los oficiales iban delante de la gente y se trataba de la policía de la provincia de Buenos Aires. En otro orden de cosas, manifestó conocer a Favale pero no recordó la vestimenta que llevaba ese día. Agregó que lo vio en una platea, que llegó a estar a 10 metros uno del otro, además que se saludó con todos ya que todos eran, o por lo menos, él creía que eran ferroviarios. Declaró que sólo lo vio en esa ocasión. Asimismo, manifestó que ningún policía le dijo algo a alguno de sus compañeros. El deponente manifestó que tuvo una marca en su mano, que fue producto de un tuercazo, que le levantó la piel, se vendó y estuvo bien. Por otro lado, expresó no conocer a una persona de nombre Garro, y que si vio en ocasiones a una persona de nombre Uño, no recordó si estaba el día de los hechos. Aclaró que vio a Díaz en el acto de River, no lo vio con Favale, así también vio en todo momento a Díaz, iban juntos. Explicó que no le preguntó a nadie acerca de Favale, que saludó pero que no preguntó.

El testimonio de Marcelo Pablo Polito, quien expresó que para el día del hecho se desempeñaba trabajando como asistente de cámara en el noticiero del canal C5N. Relató que se encontraba en el Ministerio de Economía por el censo que se realizaría. Fue en esa ocasión en la que alrededor de las 11 de la mañana, se produjo un llamado al teléfono de Gabriela Carchak, por lo que se dirigieron a la zona de Barracas donde había incidentes. Se movilizaron con el automóvil de Farías. En especial Carchak fue quien les comentó que había gente golpeada de una agrupación, en el marco de una movilización, que había conflicto entre la gente tercerizada y ferroviaria. Señaló que luego de ello, cumplió con su tarea, y vio a las partes, pero no a periodistas, por lo que quería conseguir la exclusividad. Luego una vez allí, relató que se encontraron con la Sra. Teresa Rodríguez, le hicieron una nota, y fueron a tomar imágenes en el medio de la esquina. Tomaron imágenes donde se veía gente rompiendo baldosas, caños, palos. Respecto al nombre de la calle, expresó no conocerla, aunque sabía que estaba la empresa Chevallier. Explicó que vio por el display de la cámara que la situación era complicada, que a su lado estaba Mariano Ferryera, como también cerca de cincuenta personas. Luego relató que esas personas ya se encontraban golpeadas, aunque no había heridas de sangre, pero sí de machucones, pero recién hechos. Tampoco recordó haber visto los nombres de las agrupaciones, no obstante recordó que eran banderas de color rojo. El deponente agregó que escuchó que estas personas se iban para la avenida Vélez Sarsfield, entre las 12 y las 13.30, para luego ir a la zona de Congreso. En relación a los empleados ferroviarios manifestó que los vio a 120 metros, en la vereda de las vías, y eran cerca de 50 y 70 personas. Se realizó la nota, se intercambiaron teléfonos, se ubicaron en el medio de la calle para tomar imágenes. Vio por el display la situación y no le gustó nada. Señaló también que apareció una persona de civil, con handy, vestida con camisa blanca, pantalón de jean, zapatos, de 1.75 metros, tez blanca y con la frecuencia policial en su transmisor. En función de ello, le empezó a decir que se retire, por lo que discutieron. Manifestó que dicha persona le dijo que se tenía que ir porque le iban a romper todo. Así dijo que ante la negativa esta persona cruzó en diagonal y se fue al sector de los móviles policiales. Respecto de lo último explicó que los patrulleros estaban de forma paralela, y que luego se pusieron arriba de la vereda. Por otro lado, relató que había un camión hidrante que se abrió, y fue en ese momento donde apareció la gente corriendo. Relató que fue en dicho momento que esas personas lo agredieron, le pidieron que apagaran la cámara, que no le dieran prensa a los otros, refiriéndoles "no le den cámara, a estos negros de mierda", a lo que ellos le dijeron que no era así, aunque destacó que les pidió por su hija no le hagan nada. Manifestó que comenzaron los insultos, lo fueron llevando a los empujones hacía el portón de Chevallier, agregando que ya en ese momento se escuchaban vidrios, alarmas, piedras, pero el personal de la empresa no lo dejó pasar. También expresó que cuando vio avanzar a dichas personas eran cerca de 70. Él se encontraba con Gustavo Farías, mientras que Carchak se encontraba más alejada, hacia el lado de Vélez Sarsfield enfrente del portón. El deponente señaló que iban a pegarle pero que su compañera se interpuso para evitarlo. Dijo que esas personas estaban adelante, y eran como los jefes del grupo, siendo un grupo de quince personas. En cuanto a las características del grupo señaló que había una persona de tez trigueña, rulos, un metro sesenta y cinco o un metro sesenta y ocho, campera azul, otra persona con un cuello ortopédico, canoso. Agregó que había gente que tenía la mano en la cintura, como si tuviese un arma, en cuanto a sus características indicó que era una persona de camisa a cuadritos, canoso, alto, mayor. El deponente manifestó que insistían diciendo porque les daban cámara a las otras personas. En cuanto a las características de la persona de ropa azul, dijo que era de rulos, pelo oscuro y que era la más violenta de todas. Así de este modo, expresó que fue ante dichas circunstancias que decidió bajar la cámara pero dejarla prendida. En ese trayecto había una persona que lo iba empujando y llegaron a Chevallier. Describió a esa persona como bajita de pelo largo. A sus compañeros también los llevaron para el lado de Chevallier, la gente de esta empresa, pensaron que iban a entrar la gente que los amenazaba e iban a romper los ómnibus. Asimismo, expresó que no vio a qué distancia se encontraban las agrupaciones. Dijo que la última vez que los vio, fue cuando se retiraron a espaldas de él, momento en que vio venir a las otras personas. Luego de los ruidos de piedras, explicó que pudo entrar a Chevallier, indicando que sólo vio que quedaba afuera el señor de pelo largo y el de camisa a cuadros, a los que hizo referencia, mientras que el resto siguió corriendo. Señaló que fueron cerca de 8 minutos los que se quedó dentro de la empresa Chevallier, mientras que también escuchó piedras por similar lapso. Escuchó llantos, gritos, ruido de piedras, cascotes, detonaciones. Respecto de las detonaciones, relató que eran ruidos diferentes y que escuchó ocho. Primero señaló que se escucharon tres juntas, luego dos seguidas y por último tres con un ruido más fuerte. Detalló que eran ruidos como de diferentes armas. Explicó que la primera fue la que le llamó más atención, ya que no se trataba de una piedra y la escuchó muy cerca. Dijo que dentro de la empresa Chevallier se encontraban cerca de treinta personas, entre ellos y el personal de la empresa. Asimismo señaló que vio las piedras que tiraban, pegaban en el portón, escuchó gritos, vio la gente volver, es decir, esa misma gente que fue hacia el lado de Vélez Sarsfield, a quienes vio pasar hacia el mismo lugar corriendo. Expresó que no vio a ninguna persona uniformada en esos ocho minutos, ni escuchó ruido de sirenas. Cuando salió del predio de Chevallier vio a una persona de pelo largo, que a su parecer estaba esperando a sus compañeros, y controlando que tanto él como sus compañeros no salieran, agregando que cuando pasaron todos se fue. Fue en dicho momento que se le acercó una persona que estaba a los gritos, quien decía "mataron a un pibe", la abrazó y trató de ayudarla. Posteriormente se acercó a la ambulancia e intentó ayudar, cuando estaban por cargar a otra persona. Detalló que una persona tenía un disparo en la pierna, mientras que Elsa Rodríguez, aparentemente por lo que le decían, fue en la misma ambulancia. Asimismo declaró que antes de que pasara ello había visto a Mariano, porque había un amigo de él, que había filmado algo y lo iban a pasar de cámara a cámara. Dijo que cuando salió de Chevallier vio a una persona mayor con un handy en la mano que le preguntaba que había pasado, seguramente era un Comisario o Subcomisario, no era la misma persona que había visto antes. El testigo explicó que intentaba ver si había vainas en el piso, pero no vio nada. Estaba muy nervioso, descompuesto, hacía mucho calor, estaba muy asustado, estuvieron cuarenta minutos bajando la información, llegó el móvil y realizó el enlace, se mandaron las imágenes y todo el tiempo estuvo tirado en el piso del móvil. Cuando se retiró la ambulancia, el deponente manifestó haberse acercado nuevamente a Chevallier, porque los autos estaban dañados, para ver las piedras, todas esas imágenes son las que hicieron los periodistas. En otro orden de ideas mencionó que no vio policías, salvo el señor que mencionó precedentemente y luego se habrán acercado los móviles, pero dijo no saberlo. Tampoco escuchó helicópteros en el lugar de los hechos, luego sí en Callao y Corrientes. En referencia a si identificó a las personas que mencionó en algún video, señaló que a algunas sí, aunque no supo mencionar hacia dónde se fueron esos sujetos, ni cuánto tiempo permanecieron en las inmediaciones. Señaló el deponente que siempre tuvo miedo, inclusive hasta el día de hoy. Dijo que se sintió amedrentado por la persona descripta con anterioridad, que no lo dejaba salir, es mas hasta le pidió por su hija. Dijo también que esas personas los amedrentaban diciendo que tenían que apagar la cámara, que no grabasen, cuestionando por qué le daban notas a las otras personas. En cuanto al trípode explicó que lo tenía en la mano y que lo tiró dentro de la empresa Chevallier. En cuanto a cómo tomaba audio la cámara explicó que lo realizaba por el micrófono de la periodista y por el de la propia cámara. Respecto de la persona de rulos, refirió que estaba en la puerta de la empresa, haciendo presencia para que no pudiesen salir. Dijo también que cuando él amagaba para salir, esas personas se tocaban la cintura. Sumó a sus dichos que estaba a dos o tres metros de él. Agregó que esa persona cruzó el portón, y se ubicó muy cerca. En cuanto a con qué lo amenazaban, el testigo explicó que haciendo como si tuvieran un arma en la cintura, como que les iba a pasar algo, como que los iban a matar. No supo explicar de qué agrupación eran los manifestantes, agregando que a él no le interesaba la política, que ellos fueron por los hechos de violencia, no pudiendo describir si en el lugar estaba Quebracho, M.T.R. Refirió no tener afiliación partidaria y que no le interesa la política. Sabía que eran ferroviarios por la ropa, pero no lo pudo asegurar. En referencia a las personas entrevistadas explicó que le manifestaron estar golpeados por haber peleado cuerpo a cuerpo. Asimismo dijo desconocer el motivo de la pelea, agregando que no preguntó. Explicó también que no vio armas, aunque si vio a gente con caños en las manos de la gente ferroviaria. En relación a los que fueron entrevistados dijo que no, que tampoco vio gomeras, no recordando si vio a alguien con un megáfono. En cuanto a las banderas, indicó que eran de palo, tipo cancha, las cuales estaban enrolladas. No supo de qué hablaron los entrevistados, ya que no es su función, siendo asistente de cámara. Sumó a su exposición que en el momento del reportaje se encontraba al lado de Mariano Ferreyra, mientras que la periodista estaba a dos metros. Dijo que a Mariano Ferreyra no lo conocía con anterioridad. Luego, señaló que los manifestantes le dijeron que sólo iban a dar la nota y que se iban a ir. No le dijeron porque estaban allí. En cuanto a las detonaciones, expresó que las reconoció debida a que por su trabajo y experiencia sabía diferenciar entre cohetes y disparos. Refirió medir un metro sesenta y ocho; Farías siempre estuvo a su lado, siendo más alto que el deponente, de aproximadamente un metro setenta y cinco. En referencia a su trabajo actual expresó que está accidentado y que su último trabajo fue asistente de cámara de C5N hasta diciembre de 2010. Agregó que la cámara utilizada era Panasonic, no recuerda el modelo, relatando que esa cámara se usaba con trípode, pero se podía llevar al hombro, aunque pesaba bastante. Respecto del alcance de la imagen, describió que la misma era de 120 metros. En cuanto al sonido explicó que la periodista podía anular el micrófono, dejando el de ambiente. Mientras que el alcance aproximado del micrófono era de 30 a 40 metros de distancia. Dijo creer que en las filmaciones no se escuchaban las detonaciones mencionadas. Dijo no reconocer al Sr. Malaspina. Indicó que pasaron cerca de 4 minutos desde que vio gente rompiendo baldosas hasta que vio gente corriendo hacia los manifestantes. En cuanto a la rotura de baldosas dijo que lo realizaban de un modo ostensible, con impunidad. Posteriormente hizo referencia al desarrollo de su tarea señalando que el camarógrafo enfocaba, y él veía por el display, lo que se realiza normalmente a modo de prueba. Dijo no saber si quedó grabado lo dicho acerca de la ubicación de los móviles policiales. En relación a la última posición en la que vio a los móviles por última vez, dijo que formando una "v". Señaló que no filmaron al grupo de manifestantes, debido a que ya que le habían hecho la nota, y se retiraban pacíficamente. En cuanto a por qué se refirió a qué los manifestantes venían golpeados de la "emboscada en las vías", el testigo expresó que lo decían los medios, que a él no se lo dijeron al momento de la nota. Agregó que no estaba en el lugar, que son dichos de dichos, no pudiendo saber que pasó anteriormente, Mientras que lo de una pelea cuerpo a cuerpo fue un comentario que hicieron ahí. Desconoció si fueron o no a cortar las vías, no lo supo, no lo preguntó. Se efectuó la proyección del video crudo C5N del minuto 0 al 3.20 y las fotos aportadas por Guillermo Dell"Oro, ger 8504, 8517, 8519, 8518, 8521. En la proyección el deponente explicó que se acuerda del señor que lleva un cuello ortopédico, ubicándolo a este cerca del auto verde con una campera de color azul. Luego identificó a un señor que tenía algo en la mano, señalando que estaba dentro del grupo que lo amenazaron, todo ello en el minuto 1. Asimismo en el minuto 1.04 identificó a una persona de pelo largo, con campera azul, señalando que lo amenazó constantemente. En cuanto a una persona de remera gris, jean y gorra, el testigo señaló que lo vio dentro del grupo de los quince, no habiéndole prestado tanta atención a este señor. En el minuto 1.44 señaló reconocer a las personas del medio, siendo el de pelo largo y el del cuello. En relación con su ubicación manifestó que tenía el trípode en la mano y que la persona de rulos estaba a tres metros. En referencia a cómo lo empujaba, dijo que ello fue posteriormente. Explicó el deponente que llevaba el trípode de ese modo para protegerse. Se detuvo la proyección en el minuto 1.57, momento en el cual el deponente dijo que no identificaba a nadie. En relación al minuto 2.27 manifestó que una persona hacía gestos de tener un arma, siendo específicamente la persona que está en el medio de la imagen. Expresó que no vio un arma, aunque dijo haberse sentido muy amedrentado. Se proyectó el minuto 2.39, en el cual el deponente manifestó reconocer a la persona del centro, que se encontraba de espaldas de pelo largo, mientras que él dijo ser la persona de la derecha. Explicó que la corrida comenzó luego de un empujón de la persona de azul, que lo introdujo en Chevallier. Asimismo manifestó que se vio el forcejeo o empujón en la filmación. Se retrocedió el video al minuto 2.19 y reprodujo nuevamente. El testigo indicó nuevamente lo mismo. En referencia al señor de pelo largo explicó que en ese momento no le dijo nada, ya era suficiente todo lo que le había dicho antes. En cuanto al señor de cuello ortopédico, señaló no verlo en dicha secuencia. Se proyectó el minuto 3.08, donde el deponente mencionó que el primer hombre desde la izquierda era el que lo amenazaba.

La declaración de Rocío Anahí Cardozo, declaró que era amiga de Mariano Ferreyra porque militaban en el Partido Obrero, y solo quiere que se haga justicia. Concurrió a la manifestación del 20 de octubre de 2010, ese día estaban en Avellaneda, en la calle Lebensohn, y el motivo era para la reincorporación de los tercerizados, por eso iban a marchar. Dijo que se concentraron allí a las 10 horas, y caminaron paralelos a las vías con la intención de cortarlas a fin de hacer escuchar el reclamo. Declaró que esperaron para que se aglutinara la mayor cantidad de gente, y vieron una patota arriba de las vías con una bandera verde de la Unión Ferroviaria que les gritaban insultos. Estimó que podrían ser veinte o treinta personas las que se divisaban arriba de las vías, pero no se acordó bien. No recordó si había policías arriba de las vías, si bien con ellos iba la policía como custodiándolos, estaban vestidos de azul había un patrullero. Declaró que estaban decididos a cortar las vías para que se escuchara el reclamo, y en el trayecto vieron un alambrado que estaba abierto e intentaron subir al terraplén, pero no pudieron. Desde arriba les empezaron a tirar piedras, y a medida que pretendían subir, no pueden hacerlo pues les tiran piedras. Esas pedradas habrán durado 5 o 10 minutos, y en ese momento no intervino la policía. En el momento de subir al terraplén estaba delante de su grupo, intentó subir pero no lo logró. Declaró que bajaron y fueron directo a la parte de abajo mirando directo al Puente Bosch, se habrán quedado unos 10 o 20 minutos, formando un cordón de seguridad, les tiraban piedras y la policía les tiraba balas de goma, por lo cual sus compañeros le fueron a reclamar a la policía por qué les tiraban a ellos, éstos eran los que los venían acompañando. Dijo que hicieron el cordón en la esquina que está frente al Puente Bosch, y retrocedieron una cuadra realizando una asamblea, pues tenían en claro que no podían hacer el corte. Sumó que decidieron irse el lugar, y empezaron a

desconcentrarse. La asamblea fue realizada en la mano izquierda, mirando hacia Vélez Sarsfield, cuando se vio se dirigieron todos hacia la calle, y cuando se estaban retirando se vio que la patota descendió de las vías. Dijo que la calle para ver si algún compañero había quedado rezagado, y ahí vio que bajo la patota, vio más gente que la que estaba arriba en el Puente Bosch. Sostuvo que resolvieron retirarse, yendo las mujeres adelante y los hombres armaban un cordón de seguridad para protección. No sabía si transitó una cuadra o cuadra y media, y recordó que le cayó una botella al lado, cuando escuchó disparos, si bien no sabe cuantos y seguro que escuchó dos y vio caer a Elsa. Declaró que estaba mirando hacia la calle Vélez Sarsfield y vio a Elsa tirada, con la cabeza llena de sangre. Apareció una ambulancia, y se la llevó. Vio que los que bajaban eran ferroviarios porque estaban vestidos con pantalón y remera azul como bandera de la Unión Ferroviaria. Dijo que llegó la ambulancia, ayudan a subir a Elsa, tres compañeros se acercaron y les dijeron vayan para Vélez Sarsfield, ella retrocedió porque estaba su novio, pero los compañeros de vuelta la llevaron para adelante. Sostuvo que les dijeron vayan todas las mujeres para Vélez Sarsfield hay compañeros heridos. Dijo que se juntaron todos en Vélez Sarsfield, y se tomaron un colectivo hacia la Avenida Corrientes, ahí ya sabían que Mariano había muerto. Sostuvo que la testigo, en el Partido de Avellaneda, estuvo en la calle fuera del local del Partido Obrero, y estaban viendo qué es lo que se hacía porque le habían dicho que la patota de la Unión Ferroviaria estaba en las vías. Dijo que decidieron marchar paralelo a la vía, para ver si había posibilidad de ascender en algún lugar, para cortar lo que querían era que la gente sepa del reclamo. Dijo que se equivocaron, y por eso tomaron por una cuadra equivocada, ya que Lebensohn no tiene salida directa al Puente Bosch. Las vías están arriba frente al Puente Bosch, y no se puede cortar porque la altura de las vías es de tres metros. Dijo que tenían que cortar una calle aledaña, ya que la idea era buscar un lugar más bajo para cortar las vias. Ellos fueron pacíficamente, era ir cortar las vías, para que la gente supiera lo que pasaba. En ese local no se tomó la decisión de cortar las vías. Estimó que el intercambio de piedras al subir a las vías fue de dos minutos. Sostuvo que habrán podido subir 2 o 3 personas, el resto se estaba resguardando. La testigo no tiró piedras, no sabe si de su grupo tiraron, puede ser que hayan tirado. No vio gente con gomeras, ni escuchó que se mencionaran gomeras. En ese momento iba adelante en su columna, y vieron un alambrado corrido y tenían la posibilidad de subir arrastrándose. La decisión fue de todos los compañeros, sería un grupo de 60 ó 70 personas. Los que estaban adelante fueron los primeros en avanzar. En la esquina de la salida del puente se habrán quedado unos 10 o 15 minutos. Los compañeros se pusieron en línea armando un cordón, y participó de la asamblea que se hizo después, no sabe quiénes hablaron. No conocía a Cardias y no recordó a un tercerizado con un megáfono en la mano. Era el mediodía pero no tiene precisión sobre el horario, pasaron dos años, detalles no pudo recordar, sino incurriría en falso testimonio. Cuando los vio bajar, estaba del lado izquierdo mirando a Vélez Sarsfield, en la calle. En la esquina de la cuadra del Puente Bosch, y cuando los vio bajar estaba en la misma esquina. No recordó hasta donde fueron los varones, que fueron para atrás, ellos empezaron el cordón de seguridad, adonde hicieron la asamblea no pudo estipular cuánto avanzaron, ella caminaba para adelante. Sostuvo que se le cayó una botella a su lado, luego se produjo la caída de Elsa. Era una botella de vidrio de cerveza, y se encontraba a un metro y medio de Elsa. Vio cuando a Elsa la subían a la ambulancia, no recordó si subió otra persona. No lo vio a Mariano herido, ni subir a la ambulancia, ya que no tenía puestos sus anteojos en este momento. Declaró que tiene 0.75 de miopía de un ojo y 1.25 del otro. La policía que les tiró balas de goma no sabe a qué policía pertenecía. Elsa Rodríguez cayó como si hubiese tenido un desmayo, ya que fue lo que pensó al principio. Sumó que creyó que se cayó boca arriba, pero no se acuerda bien, cuando cae estaban todos rodeándola para ver que ocurría. Su novio, quien la acompañaba en ese momento, era Damián Reynoso. Cuando fueron para Vélez Sarsfield, no vio intervención policial en todo esto que pasó. Se le leyó un tramo de su declaración de fs. 1105, y sostuvo que nunca estuvo adelante, nunca dijo lo que ahora se le da lectura. Se le exhibió la declaración y reconoció la firma a fs. 1107vta. y luego se dio lectura de un tramo de fs. 1104. La testigo expresó que hay cosas que ya no se acuerda, pero es factible que haya atribuido los disparos policiales a la policía bonaerense. Se le leyó un tramo de fs. 1103, y pudo ser que haya dicho 200 personas, hoy no lo recordó bien. La testigo refirió que las cosas fueron muy rápidas, cuando se agredió con piedras en la primera vez, no puede estipular exactamente el tiempo. Se le dio lectura a una parte de fs. 1104vta., y la deponente dijo que la asamblea pudo haber sido a las 12.30hs., recordó que fue al mediodía.

El testimonio de Damián Reynoso, declaró que era conocido de Mariano Ferreyra y militaba junto con él. Declaró que recibió un par de piedrazas, y la manifestación del 20 de octubre de 2010, se hizo por un proceso de tercerización muy grande, y había personal que ganaba el 50 por ciento de lo que ganaba un trabajador de planta. Declaró que realizaban el mismo trabajo, y querían ser reconocidos como los de planta. Sostuvo que empezaron a organizarse, ya que comenzaron los despidos y se hicieron movilizaciones al Ministerio de Trabajo, cortes de boletería y de vías. El 20 de octubre de 2010, por una asamblea celebrada en días previos habían decidido realizar un corte de vías. Estimó que el corte se iba a hacer entre las 10 y las 11 de la mañana. Dijo que observaron un grupo con actitud amenazante sobre el andén que va hacia Plaza Constitución, viniendo de Ezeiza o Glew. Se empezaron a juntar en la calle Lebensohn, ya vio esa gente cuando llegó a esa estación de trenes. Dijo que era la gente de la unión ferroviaria con una bandera verde. Dijo que fueron al local del Partido Obrero, no recordó los horarios, se hizo un acuerdo con los trabajadores, que no se podía ir a cortar en la estación Avellaneda, porque estaba ese grupo arriba del andén, y ya estaban en las vías como en un terraplén. Declaró que decidieron marchar tratando de evitar ese grupo, y se encontraron con un paredón al marchar debiendo dar una vuelta por las calles cortadas. Declaró que pasaron por el costado de la estación Avellaneda, por la calle paralela a las vías, hacia Barracas. Había un grupo de entre 80 y 100 personas de la Unión Ferroviaria arriba de las vías. El testigo estaba delante de todos, y hay un terraplén muy alto a esa altura, y sostuvo que entre la vereda y las vías había personal policial, y también personal policial en la calle. Dijo que cuando llegaron a la altura del Puente Bosch, los del gremio todavía estaban en la estación Avellaneda, y al cruzar el puente, un grupo de tercerizados que encabezaba la columna, empezó a subir el terraplén y fue ahí como comenzaron a arrojar piedras, él estaba adelante y llegó hasta la mitad del terraplén. Su grupo estaba con mujeres y chicos, y recibieron una lluvia de piedras. Dijo que era difícil subir al terraplén, tenía una pendiente muy pronunciada, caía una lluvia de piedras y había mujeres. Agregó que permaneció cinco minutos, y había un grupo de policías de la bonaerense detrás de ellos y dispararon contra su grupo, supuso que eran balas de goma. Declaró que tomaron una calle perpendicular a las vías, luego de la agresión por querer subir. Sostuvo que esto fue muy rápido, no habrá durado ni cinco minutos. La policía desde abajo tiraba balas de goma, y piedras por todos lados. Dijo que se retiraron y se alejan, habrán pasado cinco minutos más, se acordó que había compañeros organizando. Declaró que recordó que "Chiquito" fue a increpar a la policía, y les dijo "hay mujeres, nos están reprimiendo", y en la calle Luján con la bandera de los tercerizados se formó un cordón de seguridad. Luego llegaron dos patrulleros por el lado de Barracas, supone que son de la federal. Sostuvo que la calle hace como una curva, y los patrulleros cruzaron sobre una cortadita, a cincuenta metros de las vías. Su grupo pasó esos patrulleros, y le comentó a los policías que se estaban alejando. Dijo que se bajaron efectivos de esos patrulleros, supone que eran unos seis, si bien pudo ver cuatro, entremedio de dos autos de policía. Declaró que hacen unas dos cuadras, y realizaron una asamblea cortita y resolvieron irse porque en esas condiciones no se podía continuar, cuando se acercó un policía con un "Handy", con una chomba y le informaron lo que había sucedido. Recordó que pasó y les comentó a los policías "che, no sean hijos de puta, nos cagan a piedrazos y además ustedes nos cagan a tiros". Se retiraron unas dos cuadras más allá y se hizo otra asamblea con un grupo más reducido. Sostuvo que se dio aviso a la policía que levantaran la medida, y en ese momento, varias agrupaciones ya se habían retirado. Dijo que tuvo la sensación de que lo peor ya había pasado, y que estaban protegidos, luego de que la bonaerense les había tirado balas de goma. Declaró que se veía a la patota arriba, y a la policía abajo. Manifestó que se realizó una "vaca" para comprar refrescos y algo para comer en una parrillita. Ahí llegó un canal de televisión, porque había muchos compañeros heridos, uno de ellos era Elsa, por lo cual le explicaron lo que había ocurrido. Agregó que empezaron a retirarse en sentido contrario a las vías, ya eran un grupo muy reducido, habrán caminado media cuadra de donde habían tenido la asamblea, cuando compañeros empiezan a gritar que se les venían, refiriéndose a la gente de la Unión Ferroviaria. Se dio vuelta, observó que está bajando una patota, y notó que no estaban los coches de policía sobre la calle. Fueron corriendo en sentido hacia las vías, como así improvisaron un cordón de seguridad, más o menos a la altura de donde hicieron la asamblea. El testigo participó de ese cordón, y el otro grupo se acercó a unos 50 metros de donde estaban ellos. Agregó que recibieron una lluvia de piedras, y sus compañeras que no se habían podido retirar bien. Ellos estaban resistiendo a los piedrazas, esperando que las compañeras se retiren de la zona. Vio caído a Mariano y pensó que le habían tirado un piedrazo y estaba como atontado. No escuchó ningún disparo, era mucho el ruido de piedras golpeando los autos. Declaró que vio una compañera golpeada, y se acercó. En ese momento, el testigo pudo ver a otro compañero gritando, llorando, le llamó la atención y fue hacia ahí, empezó a caer en ese momento en que hubo balas. Mariano estaba acostado con la remera levantada y tenía la marca de una bala, y en ese momento tomó conciencia de lo que realmente pasaba. Dijo que tenía un celular, y le pidió a una compañera que llamara a una ambulancia informándole que ya estaba viniendo. Sostuvo que arribó una camioneta Traffic, de color blanco, y junto con compañeros subieron a Mariano. La vio a Elsa con el cuello con sangre, estaba en la única camilla que había, y vio a Nelson que estaba como en una sillita, con las dos piernas ensangrentadas. Agregó que todo el tiempo le hablaba a Mariano para que resista, y le comentaron después que hubo un médico, pero el testigo no lo recuerda. La situación era muy crítica, por eso fueron directo con la ambulancia al hospital Argerich, y al arribar descendieron los heridos. Mariano hizo esfuerzos para hablar, pero el testigo le dijo que no lo hiciera, estaba en un estado que no sabe si tenía signos vitales, él le decía "pestañea, no hables, ya llegamos". Dijo que sufrió amenazas con posterioridad a este hecho, aunque no recordó si fue al día siguiente o a los dos días. También se efectuaron amenazas al teléfono de línea de su madre y al teléfono de su padre, diciéndole que se tenía que callar, recibiendo llamados el celular de su hermana. Declaró que realizó denuncias en la comisaría de su domicilio, y sabe que la denuncia fue archivada. El segundo cordón no sabe quiénes lo integraban, puede recordar a él mismo, Mariano, Marcelo, Edgardo, y cuando se sumó al cordón lo hizo en un estado de caos. Declaró que Marcelo es Varterian. Su posición en el cordón viendo hacia las vías estaba más cercano a la vereda izquierda, y tenía solo una línea que se rompió ante la lluvia de piedras. En la ambulancia el sostuvo a Mariano, y vio a Elsa como a Nelson, se mantuvo parado haciendo equilibrio. Declaró que Mariano Ferreyra iba arriba de Elsa Rodríguez, en parte el torso estaba apoyado sobre las piernas, se encontraban muy apretados. Dijo que ocupaba el lugar de la camilla, y tenía la cabeza hacia el lado del conductor. La parte inferior de Mariano estaba sobre el piso de la ambulancia, por lo cual sostenía a Mariano de la parte de los hombros, y se concentró en darle fuerza a un compañero que estaba agonizando. Sumó que no pudo precisar cuanto tiempo estuvo en el local del Partido Obrero, sabía que hubo un debate sobre cómo encarar el tema del corte que era la medida que se había votado en la asamblea. Sumó que tomaron la decisión de no ir a la estación de Avellaneda, para evitar a la patota. Dijo que querían evitar hacer el corte donde estaba el otro grupo, y no predeterminaron ningún lugar. Ese día tenía una mochila de color amarillo, un jeans, una remera blanca o crema, y llevaba lentes. Declaró que tuvo la mochila en la espalda, y creyó que tuvo en algún momento un banderín con una caña finita larga. Sostuvo que había muchas agrupaciones que se hicieron solidarias con el reclamo, y después de la primera pedreada como de las balas de goma de la policía, se redujo mucho el número de manifestantes. El grupo de los tercerizados constituyó una asamblea, y los que quedamos decidimos levantar la movilización tratándose de un grupo muy pequeño. Estimó que fue por unanimidad que resolvieron retirarse y reconvocar a una nueva asamblea. No recordó quién habló por los tercerizados en esa oportunidad, como tampoco si alguna persona tuvo un megáfono en la mano. Su novia estaba con él, se trataba de Rocío Cardozo, también militaba con Mariano. Dijo que estuvieron juntos desde el primer momento y se separaron cuando él se fue en la ambulancia. Declaró que en el cordón tampoco estaban juntos, y la asamblea fue luego de que pasaron las balas y las pedradas de arriba del terraplén. Sostuvo que pasaron el cordón de la federal, y se realizó la asamblea, desde está hasta que armaron el cordón no puede precisar el tiempo que pasó. Declaró que donde hicieron la asamblea avanzaron unos cincuenta metros hacia Vélez Sarsfield, y ahí hicieron el cordón, no de una manera organizada, porque les tiraban piedras. Se escuchó baja la patota, y armaron el cordón más o menos cerca de la esquina no avanzando hacia el lado de las vías. Lo vio a Mariano sentado en la vereda, y pensó que había recibido un piedrazo, vio a las compañeras cortadas por las piedras, y que la situación con Mariano era mas grave, se acercó y se queda ahí, no pudo apreciar que ocurrió con el cordón después, ya que estaba más bien cerca de la esquina. Cuando empezaron a irse estaba cerca de su novia, pero cuando fue al cordón, le dijo que se alejara y ayudara a las compañeras. No recordó haber visto un bolso negro, ni haber sacado algo de ahí. Sostuvo que tiró objetos al grupo contrario, concretamente devolvió piedras, por una cuestión de supervivencia. Declaró que le tiraban piedras que estaban en el piso con una gomera que posee desde que era chico. No llevaba municiones en su mochila. Con respecto a lo que pasó se limitaron a llorar junto c