Information
Equipo Nizkor
        Derechos | Equipo Nizkor

07abr26


Estados Unidos e Israel lanzan un ataque conjunto contra la isla de Jarg, terminal petrolera de Irán


El reloj del Juicio Final parece haber acelerado su tic-tac en el Golfo Pérsico. Este martes, el estruendo de los cazas y el impacto de los misiles han vuelto a sacudir los cimientos de la República Islámica. En una operación coordinada de alta intensidad, Estados Unidos e Israel han lanzado una ofensiva aérea sobre objetivos estratégicos en Irán, con un objetivo psicológico y económico indiscutible: la isla de Jarg, el pulmón por el que respira el petróleo iraní.

La ofensiva no es un movimiento aislado, sino el preámbulo de lo que Donald Trump ha bautizado, con su habitual retórica incendiaria, como "el infierno". El mandatario estadounidense ha fijado las 20:00 horas de hoy en Washington (02:00h en horario peninsula) como el límite innegociable para que Teherán desbloquee el estrecho de Ormuz, el cuello de botella por el que transita el 20% del crudo mundial y que permanece cerrado desde el inicio de las hostilidades a finales de febrero.

Jarg: La joya de la corona bajo fuego

Por segunda vez en lo que va de conflicto, las bombas han caído sobre la pequeña pero vital superficie de la isla de Jarg. Apenas 22 kilómetros cuadrados -un territorio similar a la ciudad de Ceuta- que concentran el 95% de las exportaciones de crudo de Irán. Aunque fuentes anónimas del Pentágono citadas por Axios aseguran que los ataques se centraron en "objetivos militares" para anular las defensas de la Guardia Revolucionaria, el mensaje es claro: la supervivencia económica del régimen pende de un hilo.

Trump, fiel a su estilo de "el palo y la zanahoria", se jactaba recientemente de no haber reducido a cenizas la infraestructura petrolera por "decencia", pero la sombra de una anexión o toma total de la isla planea sobre el Despacho Oval. "Tal vez tomemos Jarg, tal vez no", ha soltado el presidente, comparando la situación con su intervención en Venezuela. No obstante, los expertos militares advierten que invadir este enclave, situado a solo 25 kilómetros de la costa persa, podría ser una trampa mortal para las tropas estadounidenses.

Una civilización en el alambre

El ataque de hoy ha dejado un rastro de destrucción que va más allá de lo militar. En Teherán y otras provincias del norte y centro, los misiles han alcanzado puentes ferroviarios en Kashan y Zanjan, la autopista Tabriz-Teherán y centros neurálgicos en la capital como el Instituto de Investigación Aeroespacial e incluso la sinagoga de Rafi Niya. El balance provisional habla de seis muertos y cinco heridos, pero el daño moral es incalculable.

Desde su red social, Truth Social, Trump ha elevado el tono hasta niveles apocalípticos: "Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás". Una frase que resuena con especial crudeza tras un mes de ofensiva en el que la cúpula iraní ha sido descabezada, incluyendo la muerte del anterior líder supremo, Ali Jameneí, ahora sucedido por su hijo Mojtaba.

La respuesta de Teherán: El juego de espejos

Mientras las bombas caían, Irán no se ha quedado de brazos cruzados. Teherán asegura haber golpeado con éxito el complejo petroquímico saudí de Jubail, uno de los gigantes del sector a nivel global. Aunque Riad mantiene un silencio prudencial, la amenaza de una escalada regional es real. La Guardia Revolucionaria ha sido explícita: si Jarg cae o es destruida, la infraestructura energética de todos los aliados de Washington en Oriente Medio arderá.

A medida que se acerca la medianoche, la diplomacia parece un eco lejano. A pesar de que Trump admitió ayer que Mojtaba Jameneí podría estar negociando "de buena fe", su sentencia final de que la propuesta de paz persa "no es lo suficientemente buena" deja poco margen al optimismo.

[Fuente: Por Alberto Martínez Ledrado, Vozpópuli, Madrid, 07abr26]

Equipo Nizkor Radio Nizkor

Gas, oil and electricity
small logoThis document has been published on 02May26 by the Equipo Nizkor and Derechos Human Rights. In accordance with Title 17 U.S.C. Section 107, this material is distributed without profit to those who have expressed a prior interest in receiving the included information for research and educational purposes.