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DERECHOS


19jun96


Sentencia del Tribunal Supremo de 19jun96 sobre el carácter laboral del vínculo de los profesores de religión con la Administración.


Recurso Núm.: 2743/1995
Ponente Excmo. Sr. D.: Arturo Fernández López
Votación.: 11/06/96
Secretaria de Sala.: Sr. González Velasco.
Sentencia Núm.
Tribunal Supremo. Sala de lo Social

Excmos. Sres.:.
D. Aurelio Desdentado Bonete.
D. Arturo Fernández López.
D. Pablo Manuel Cachón Villar
D Enrique Álvarez Cruz

En la Villa de Madrid, a diecinueve de junio de mil novecientos noventa y seis.

Vistos los presentes autos pendientes ante esta Sala en virtud del recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por el Procurador D. Carlos Navarro Gutiérrez, en nombre y representación de D M. I. R. contra la sentencia de fecha 16 de Mayo de 1995 dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias con sede en Santa Cruz de Tenerife, al resolver el recurso de suplicación núm. 88/95 formulado por dicha actora, frente a la Sentencia del Juzgado de lo Social n 3 de los de Santa Cruz de Tenerife, de fecha 1 de noviembre de 1994, dictada en autos 1007/93 sobre Despido, seguidos a instancia de la referida actora, hoy recurrente contra la Consejería de Educación , Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias y contra el Obispado de Tenerife.

Es Magistrado Ponente el Excmo. Sr. D. Arturo Fernández López


Antecedentes de Hecho

Primero.- Con fecha 16 de Mayo de 1995 la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, con sede en Santa Cruz de Tenerife, dictó sentencia. cuya parte dispositiva es del. tenor literal siguiente: "Que debemos revocar y revocarnos la Sentencia de instancia, dictada por el Juzgado de lo Social de referencia, de fecha 1 de Noviembre de 1994, en virtud de demanda formulada por Doña M. I. R. contra la Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, así como la incompetencia de este Orden de la Jurisdicción y pudiendo las partes, sí lo estiman conveniente ejercitar sus derechos ante la Jurisdicción Contencioso-Administrativa.".

Segundo.- La sentencia de instancia dictada el 1 de Noviembre de 1994 por el Juzgado de lo Social n 3 de los de Santa Cruz de Tenerife, contenía los siguientes hechos probados:"1.- Doña M. I. R. comenzó a prestar sus servicios como profesora de religión católica en el Centro I.F.P. "S.A." dependiente de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias el 8 de Octubre de 1986, con un salario mensual prorrateado de 326.400 pesetas.- 2.- El día 8 de Noviembre de 1993 la Consejería le comunicó por escrito y con efectos de fecha 30 de Septiembre de 1993 su cese en virtud de resolución de la Dirección General de Personal de 1 de Octubre de 1 993 y a propuesta del Obispado de Tenerife. No consta propuesta del Obispado.- 3. El contrato de la actora es prorrogado anualmente. - 4. El 24 de Noviembre de 1993 se presentó reclamación previa.

La parte, dispositiva de esta sentencia dice: Fallo

"Que desestimando la demanda interpuesta por Doña M. I. R. contra la Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias y el Obispado de Tenerife, debo declarar y declaro Inexistente el despido de la actora., absolviendo a los demandados de sus pedimentos" .

Tercero.- El Procurador D. Carlos Navarro Gutiérrez, en nombre y representación de Doña M. I. R., preparó recurso de casación para la unificación de doctrina contra meritada sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias y, emplazadas las partes, y remitidos los autos, formalizó en tiempo y forma el trámite de interposición del presente recurso; articulando el siguiente motivo: único.- La Sentencia referida de la Sala de lo social del T.S.J de Canarias siente una doctrina contradictoria con las Sentencias de esta Sala de 14 de Febrero de 1994 y del Tribunal Superior de Justicia de Madrid de 30 de Marzo de 1993; aduciendo en síntesis que la sentencia hoy impugnada incurre en infracción del artículo 1 del estatuto de los Trabajadores y de los artículos 1 y 2 de la Ley de Procedimiento Laboral; produciendose, a su entender un quebranto evidente en la doctrina sentada en unificación de doctrina.

Cuarto.- No evacuado el traslado de, impugnación; el Ministerio Fiscal emitió su preceptivo informe en el sentido de considerar improcedente el recurso. Se declararon. conclusos los autos; señalándose para votación y fallo el día 11 de Junio de 1996, en que tuvo lugar.-


Fundamentos de Derecho

Primero.-En el inalterado relato fáctico de la sentencia de instancia consta: a) la actora comenzó a prestar sus; servicios como profesora de religión católica en el Centro I.F.P. "S.A." dependiente de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias el 8 de Octubre de 1986, con un salario mensual prorrateado de 326.400. pesetas-; b) El día 8 de Noviembre de 1996 la Consejería le comunicó por escrito y con efectos de fecha 30 de Setiembre de 1993 su cese en virtud de resolución de la Dirección General de Personal de 1 de Octubre de 1993 y a propuesta del Obispado de Tenerife. No consta propuesta del Obispado. Y c) El contrato de la actora era prorrogado anualmente.-

Dicha sentencia rechazó en primer lugar la excepción de incompetencia de jurisdicción propuesta de contrario y, entrando en el fondo del asunto, desestimó la demanda por entender en síntesis que no existe el despido invocado, sino la extinción de un contrato laboral de carácter temporal, que era prorrogable anualmente y que el organismo codemandado se limitó a no renovárselo en el último curso escolar.

Recurrida en suplicación por la actora, los codemandados en sus respectivos escritos, de impugnación no alegaron ninguna objeción respecto a la cuestión de la competencia asumida por el Juzgado de instancia, sino que se limitaron a oponerse al recurso por razones de fondo. No obstante lo cual, la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias -sede de Santa Cruz de Tenerife dictó sentencia el 16 de Mayo de 1995, declarando de oficio la incompetencia del orden jurisdiccional social para conocer del asunto.

Segundo.- Contra esta sentencia interpone la actora el presente recurso de casación para la unificación de doctrina y al efecto invoca como contradictorias las sentencias de esta sala de 14 de Febrero de 1994 y de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid de 30 de Marzo de 1993, constando en autos las certificaciones correspondientes.

La primera carece de viabilidad a estos efectos, porque no entró en el examen de los motivos articulados ya que se limitó a declarar la inadmisión del recurso que con este tramite se transforma en su desestimación por adolecer de la relación precisa y circunstanciada exigida en el artículo 221 -hoy 222- de la ley de Procedimiento Laboral; debiendo advertirse que la sentencia entonces impugnada era precisamente de la Sala de Madrid antes aludida propuesto ahora como de contraste, que de esta forma adquirió firmeza.

La segunda sentencia mencionada reúne las identidades previstas en el artículo 217 de la Ley de Procedimiento Laboral necesarias para viabilizar el presente recurso, ya que contempla un supuesto sustancialmente idéntico y, sin embargo, llegó as la conclusión distinta ya que apreció la competencia de este orden jurisdiccional social para conocer el asunto.

Tercero.- Procede en consecuencia examinar las infracciones denunciadas por la- recurrente del artículo 1 del Estatuto de los Trabajadores y de los artículos 1 y 2',a) de la Ley de Procedimiento Laboral, sosteniendo en definitiva que se está en presencia de un contrato de trabajo, frente a la tesis mantenida por la sentencia impugnada.

Previamente se deben resaltar los siguientes puntos:

A) El Acuerdo de 3 de Enero de 1979 sobre Enseñanza y Asuntos Culturales suscrito entre el Estado Español y la Santa Sede, ratificado por Instrumento de 4 de Diciembre de 1979, establece en su artículo 2 que "los planes educativos en los niveles de Educación Preescolar, de Educación General Básica (E.G.B.), de Bachillerato Unificado Polivalente (B.U.P.) y Grados de Formación Profesional correspondientes a alumnos de las mismas edades, incluirán la enseñanza de la Religión Católica en. todos los Centros de Educación, en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales". Por respeto a la libertad de conciencia, dicha enseñanza no tendrá carácter obligatorio para los alumnos. Se garantiza, sin embargo, el derecho a recibirla.".

En el artículo 3 dispone que "En los niveles educativos a los que ,se refiere el artículo anterior, la enseñanza religiosa será impartida por las personas que, para cada año escolar sean designadas por la autoridad académica entre aquellas que el Ordinario diocesano. proponga para ejercer esta enseñanza. Con antelación suficiente, el Ordinario diocesano comunicará las nombres de los profesores y personas que sean consideradas competentes para dicha enseñanza. Los profesores de religión formarán parte a todos los efectos del Claustro de Profesores de los respectivos Centros".

Y en el artículo 7 establece que "la situación económica de los profesores de religión católica, en los distintos niveles educativos que no pertenezcan a los Cuerpos Docentes del estado, se concertará entre la dministración y la Conferencia Episcopal Española"

B) La Orden Ministerial de desarrollo de dicho Acuerdo de 26 de Septiembre de 1979 establece - entre otros particulares- que " las remuneraciones de los profesores de formación religiosa de los Centros Oficiales de Bachillerato serán análogas a las establecidas para el profesorado interino de dicho nivel educativo".

C) La Orden también complementaria de 11 de Octubre de 1982 sobre profesorado de Religión y Moral Católica en los centros de enseñanzas medias, entre los que figuran los Institutos de Formación Profesional dispone: " Los profesores de Religión y Moral Católica serán nombrados por la autoridad correspondiente a propuesta del Ordinario de la Diócesis. Dicho nombramiento tendrá carácter anual y se renovará automáticamente, salvo propuesta en contra del mencionado Ordinario efectuada antes del comienzo de cada curso, o salvo que la Administración, por graves razones académicas y de disciplina, considere necesaria la cancelación del nombramiento, previa audiencia de la Autoridad Eclesiástica que hizo la propuesta".

Y añade que tales profesores " podrán asumir en los Centros todas aquéllas funciones que les pueden corresponder en cuanto miembros del Claustro de Profesores a todos los efectos según su dedicación y categoría académica y les sean encomendadas por la dirección del Centro o autoridad competente".

Y D) La Disposición Adicional Segunda de la Ley Orgánica 1/1990 de 4 de Octubre (de Ordenación General del Sistema Educativo) establece que "la enseñanza de Religión se ajustará a los establecido en el Acuerdo sobre enseñanza y asuntos culturales suscrito entre la Santa Sede y el Estado Español", añadiendo que "a tal fin y de conformidad con lo que disponen dichos Acuerdos, se incluirá la Religión como área o materia de los niveles educativos que corresponda, que será de oferta obligatoria para los centros y de carácter voluntario para los alumnos.".

Cuarto.- De lo expuesto se desprende que en el presente caso concurren las notas previstas en el artículo 1-1 del Estatuto de los Trabajadores para calificar como laboral la relación jurídica existente entre las partes: voluntariedad, ajeneidad, retribución y sometimiento a una organización empresarial docente; no existiendo ninguna norma que atribuya a dichos profesores la condición funcionarial, ni confieran al vínculo carácter administrativo, como exige de forma imperativa el artículo 1-3 a) de Estatuto de los Trabajadores, que incluso requiere que dicha norma excluyente de la relación laboral tenga el rango de ley. Por lo que igualmente es aplicable la presunción de laboralidad contenida en su artículo 8.

Siendo indiferente a estos efectos que el acto jurídico originador de prestación de servicios de los citados profesores se haya materializado a través de un nombramiento del órgano administrativo titular del centro docente, al que indudablemente prestó su consentimiento el profesor y no a través de un contrato formal, ya. que ello no prejuzga sin más la naturaleza del vínculo que con tal nombramiento se creó. Tampoco interfiere en la naturaleza de la relación jurídica que en el estadio previo al nombramiento del profesor se exija una propuesta del Obispado.

Por otra parte, la ley 30/1984 de 2 de Agosto de Reforma de la Función Pública prohíb para futuro en su Disposición Adicional Cuarta la contratación de personal en régimen administrativo de colaboración temporal, carácter que, al parecer, tenía la mentada relación jurídica con anterioridad según se infiere de los casos analizados por sentencias de la Sala Tercera de este Tribunal de 29 de Marzo de 1984 y 1 de Abril de 1987, entre otras.

Además el artículo 15-1-c) de la citada Ley 30/1984 modificado por ley 23/1988 de 28 de Julio, si bien establece con carácter general que- los puestos de trabajo de la Administración del Estado y de otros Organismos Públicos que, cita serán desempeñados por funcionarios públicos, exceptúa. de esta regla y posibilita .su ocupación por personal laboral en determinados casos, entre ellos "los puestos correspondientes a áreas de actividades que requieran conocimientos técnicos especializados cuando no existan Cuerpos o Escalas de funcionarios cuyos miembros tengan la preparación específica necesaria para su desempeño"; no existiendo obstáculo para subsumir el supuesto de autos en esta previsión legal.

Y más concretamente, dentro del ámbito le la Función Pública Docente, la Disposición Adicional Decimoquinta, n 3 de la mentada Ley 30/1984, modificada, dispone. que "los puestos de trabajo docentes serán desempeñados por funcionarios de los Cuerpos y Escalas docentes. No obstante, podrán desempeñarse por personal laboral -entre otros casos- los puestos que, en razón de su naturaleza no se correspondan con las titulaciones académicas existentes"; siendo claro que también cabe encajar el supuesto que se examina en esta provisión normativa.

Y por último hay que resaltar que la regulación concreta de tal prestación de servicios derivada de las peculiaridades que concurren en la misma, como se. puso de manifiesto en el Fundamento de Derecho Tercero y más, concretamente su posible adecuación o no al artículo 15 o en su caso, al articulo 49, b) del Estatuto de los Trabajadores es algo que afecta al fondo del asunto, en el que la Sala no puede entrar en este recurso, que afecta exclusivamente a determinar el orden jurisdiccional competente para conocer de la demanda de despido deducida por la actora.

Por todo lo cual, se debe estimar el recurso, ya que la sentencia impugnada quebranta la unidad de doctrina.

Por lo expuesto, en nombre de S. M. El Rey, y por la autoridad conferida por el pueblo español.


Fallamos

Estimamos el recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por D M. I. R. contra la sentencia de fecha 16 de Mayo de 1995 dictada por la Sala lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, con sede en Santa Cruz de Tenerife, al resolver el recurso de suplicación núm. 88/95 formulado por dicha actora, frente a la sentencia del Juzgado de lo Social n 3 de los de Santa Cruz de Tenerife, de fecha 1 de Noviembre de 1994, dictada en autos 1007/93 sobre Despido, seguidos a instancia de la referida actora, hoy recurrente contra la Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias y Contra el Obispado de Tenerife. Casamos y anulamos dicha sentencia; declaramos la competencia del orden jurisdiccional social para conocer de la cuestión debatida. Devuélvanse las actuaciones a la Sala de procedencia para que entre en el fondo del asunto y examine las cuestiones debatidas. Sin costas.

Devuélvanse las actuaciones al Órgano Jurisdiccional de procedencia, con la certificación y comunicación de, esta resolución.

Así por esta nuestra sentencia, que se insertará en la. Colección Legislativa, lo pronunciamos, mandamos y firmarnos.

Publicación.-En el mismo día de la fecha fue leída y publicada la anterior sentencia por el Excmo. Sr. Magistrado D. Arturo Fernández López hallándose celebrando Audiencia Pública la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, de lo que como Secretario de la misma, certifico.

Conflicto enseñanza religiosa - DDHH en España

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Este documento ha sido publicado el 02jun04 por el Equipo Nizkor y Derechos Human Rights