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29ene17


La salida de Choquehuanca y Quintana es parte de la estrategia política para fortalecer el Gobierno


La novedad en la recomposición del gabinete ministerial del gobierno de Evo Morales radicó, no en los nuevos rostros, sino en la salida de dos figuras de peso del "núcleo duro" del Poder Ejecutivo. El sorpresivo alejamiento de David Choquehuanca y Juan Ramón Quintana, ministros de Relaciones Exteriores y de la Presidencia, respectivamente, en el análisis de los expertos y políticos, aún deja diversas conjeturas e intrigas. "Verdades a medias", dice la población.

Los comentarios presidenciales confirman, argumenta el politólogo Carlos Cordero Carrafa, que Choquehuanca y Quintana no se alejarán del partido, sino que tienen tareas políticas a cumplir.

"A mi criterio Choquehuanca no fue destituido sino que comienza su carrera electoral desde las bases, no contra Evo (Morales) sino ante la posibilidad de que el presidente no sea candidato el 2019", apunta Cordero.

En tanto que para el ex vicepresidente de la República y hoy analista político, Víctor Hugo Cárdenas, el movimiento que deja fuera del gobierno a las citadas figuras, tiene el fin de enfatizar la campaña orientada a la repostulación de Evo Morales con miras a las elecciones 2019. "Todo ese movimiento está motivado por la necesidad de reforzar la repostulación, dado que son dos personajes con mucha fortaleza en las bases.

En ese contexto, la gestión de gobierno queda en segundo lugar; lo que buscan es preparar el camino expedito para que Evo sea candidato el 2019", precisó Cárdenas.

Mezcla de estrategia y trabajo

La información oficial señala que ahora la función de ambas exautoridades será la de rearticular desde las bases las estructuras de ese complejo tejido social que en tres versiones electorales logró, hasta el 12 de octubre de 2014, convertir al Movimiento Al Socialismo(MAS) como el partido político más poderoso del país y hacer de Evo Morales, una figura de inquebrantable liderazgo político que se anota como el presidente con más larga gestión de gobierno.

Pero el factor que motivó la sorpresiva salida de Choquehuanca y Quintana, más allá de un simple movimiento del ajedrez político, fue el fracaso del 21 de febrero 2016, cuando el gobierno de Evo Morales, el primer punto de inflexión histórico, donde el No a la repostulación para un tercer mandato de Evo Morales se impuso con un 51%. Lo cual para propios y extraños al partido de gobierno fue una "dolorosa derrota".

Además, el perfil del MAS a lo largo de los meses posteriores fue cayendo en todo el 2016. Según expertos, más por una mezcla de sus propios errores internos que por las bondades de la oposición.

"Si ya perdió el Referéndum, podría perder el gobierno el 2019. La salida de ambas figuras con alta incidencia en el poder, responde a la necesidad de recomponer la relación con distintos sectores de la sociedad que le dieron la espalda el 2016", argumenta Cordero.

En la misma línea, la información oficial señala que ambas figuras políticas del actual gobierno no fueron destituidos de sus cargos, dado que dos días antes del lunes 23 de enero cuando se posesionó el nuevo gabinete, ellos habían presentado su renuncia respectiva al cargo.

Y para corroborar ello, en su discurso de despedida, Choquehuanca sintetizó que él volvería "a las bases" para impulsar el liderazgo de Morales y el proceso de cambio, en ese largo devenir que le queda a la "revolución, democrática y cultural".

Por su parte, cuatro días antes de su salida, Quintana, en la región que políticamente mejor se ha desenvuelto, en el departamento del Beni, decía que todos eran llamados a ser "soldados de la revolución" y no para una gestión de gobierno, sino para un proceso que duraría al menos 50 a 100 años.

"Nosotros tenemos que ser soldados de un proceso revolucionario. Hay algunos funcionarios públicos, no digo todos, que creen que este es un gobierno y que por lo tanto cumple su ciclo gubernamental de cuatro o cinco años,. No es un gobierno; es una revolución y como toda revolución no se fija en el ciclo de gobierno, es un ciclo temporal que tiene que durar cincuenta años, cien años", dijo textualmente por entonces el ministro de la Presidencia durante la entrega de equipamiento para 79 instituciones en la capital beniana, Trinidad.

Eso explica, señala el sociólogo y analista político, Vladimir Medina, la salida de ambos personajes como parte de una estrategia política bien concebida y definida.

"Ese es el sentido: meramente enfatizar la estrategia política orientada a la repostulación, con tareas específicas para ambas personas: Choquehuanca para hacerse cargo de la rearticulación en el occidente, sobre todo andino y Quintana para jugárselas, donde mejor le ha ido, rearticular el oriente boliviano", argumentó Medina.

A recobrar las bases andinas

David Choquehuanca, nacido en la comunidad de Cota Cota Baja, del municipio de Huarina (La Paz) en 1961 y desde los años 80 del siglo pasado, se constituyó en impulsor de los movimientos indígenas, originarios campesino, ahora vuelva a las bases para rearticular esos bastiones que están en desbande, señala en su análisis el exdirigente del Alto y disidente del MAS, Roberto de la Cruz.

"Ante la desnutrición política del MAS, el gobierno de Evo Morales tomó una decisión estratégica para que Choquehuanca baje a las bases y extreme recursos para recuperar apoyo, dado que tiene llegada en el altiplano donde está concentrado el mundo andino", precisó De la Cruz.

En la misma línea, Juanita Ancieta, ejecutiva nacional de las mujeres Bartolina Sisa, señaló que "el hermano Choquehuanca" se dedicará a articular con los hombres, mujeres y jóvenes indígenas y del campo y desde allí impulsar con fuerza el proceso de cambio, enfatizando la agenda patriótica 2025 y la repostulación "del compañero Evo". "No estamos durmiendo, estamos listos para que el hermano Choquehuanca pueda iniciar ese trabajo conjunto y fortalecido desde las bases", señaló. Marcelo Silva, analista político, señala que Choquehuanca tendrá un trabajo destinado a fidelizar el voto ciudadano a favor del MAS, sobre todo en el escenario rural andino, donde el caudal de votación dura sigue siendo promisorio.

"En este caso, apunta indudablemente a establecer un trabajo de articulación política. El voto rural andino es en este momento una fortaleza social todavía imbatible. Entonces su trabajo vendrá a reforzar ese trabajo y con un discurso de revalorización simbólica, cultural y andino", argumentó.

En las redes del poder

Juan Ramón Quintana, nació en Aiquile (Cochabamba) en 1960. En 1978 comenzó su carrera militar en el Ejército. Asistió a la Escuela de las Américas de Estados Unidos, famosa porque supuestamente se enseñaban métodos de tortura. En 1997 se retiró del Ejército con el grado de mayor y hasta 2002 trabajó en el gobierno de Hugo Banzer. En 2006 Morales lo nombró ministro de la Presidencia. Es una de las figuras más polémicas y emblemáticas del gobierno de Evo Morales. En ese contexto, Jimena Costa, politóloga y diputada de la oposición, señala que la salida de él es una estrategia bien pensada, en una acción donde "no hay una puntada sin hilo", lo que explica que el exministro seguirá en las redes del poder, mostrando quizá un perfil bajo, pero haciendo su labor como siempre.

En ese contexto, señala Costa, que Quintana es más peligroso fuera que dentro del gobierno. "Cuando ha estado en Ademaf, fue muy difícil hacer seguimiento. Esté o no en el Palacio el va a seguir manejando las redes del poder. Además, todos los gobiernos necesitan al duro, al fuerte, al que hace lo que todos los demás no se atreven a hacer, eso es el señor Quintana. Además, el ha construido esa imagen de duro y el mayor defensor de Evo Morales; de lo contrario sería prescindible", señaló.

Por su parte, Medina señala que la salida de Quintana también obedeció por la imagen cada vez más dura y deteriorada que le estaba dando a Evo Morales. "Evidentemente, el objetivo fue sacar a la gente confrontacional, sobre todo con los medios de comunicación, a la que se sumó la ministra de Comunicación (Marianela Paco). Pero al mismo tiempo, Quintana, que tuvo tanto éxito en toda la zona amazónica del país, donde ha logrado una expansión del MAS en Pando y el Beni", señaló.

En tanto, Cordero refuerza al citar que después de la derrota del 2016, el gobierno ha visto como necesario recomponer la maquinaria electoral para volver por la senda de la victoria. "Quintana, ahora fuera del gobierno, pero con mucha influencia sobre él, puede convertirse en el organizador y jefe de campaña del objetivo principal del MAS, Evo candidato el 2019", concluye.

Una decisión del MAS sobre coyunturas políticas

Cambio. De acuerdo al análisis de los expertos y los propios políticos, la decisión del gobierno del MAS de remozar su gabinete ministerial sacando de plano a dos figuras que parecían insustituibles, obedece a una decisión sobre "coyunturas políticas" que implican actuar con decisiones inmediatas y apropiadas en función a lo que el momento exige, cual es cómo lograr que Evo Morales sea candidato el 2019 y luego consolidar el triunfo electoral para un nuevo periodo de gobierno.

Previsiones

Según analistas, en caso extremo que Evo Morales no pueda lograr ser el candidato el 2019, David Choquehuanca sería el plan B para reemplazar dicha candidatura y terciar en las elecciones. Según el político y militante del MAS.

O también, señala Oswaldo Peredo, al saberse que Álvaro García Linera, "es descalificado por las masas y las bases, para ser candidato", el que lo acompañe a Evo sería Choquehuanca.

"Lo sacan a Choquehuanca para que sea la reserva o el candidato del futuro. Además, él no es un líder; lo que necesitamos en ese contexto no es un líder sino un candidato. Él no tiene anticuerpos y es alguien que conoce cómo se maneja el gobierno", precisó Peredo.

Por su parte, Carlos Cordero afirma, sea cual fuere el candidato, el hecho del MAS estriba en que, de acuerdo a los principios ideológicos y políticos, en el partido de gobierno, solo se concibe a Evo y si no debe reemplazar necesariamente un indígena.

Panorama: Al menos solo quedan tres gestiones

Periodo. El Movimiento Al Socialismo (MAS), está en el poder 11 años, de los cuales tiene como resultados políticos haber conseguido tres elecciones generales consecutivas con un contundente triunfo electoral sobre sus oponentes. La última elección para otros cinco años de gobierno fue el 12 de octubre 2014.

Debilidad. A lo largo de todo este periodo, el partido de gobierno, paradójicamente ha confrontado con una oposición débil sin alternativas de opción política para el país, lo que en el horizonte de la correlación de fuerza, según Vladimir Medina, analista político, ha mostrado un pobre contrapeso que cualquier proceso democrático requiere tener. "La oposición política está cifrada a sobrevivir en una constante polarización entre ellos; mientras el partido de gobierno avanza sin ese contrapeso que permita equilibrar la hegemonía del poder que tiene", señaló.

Inflexión. Para los analistas, ni siquiera la gran derrota política sufrida por el MAS en el referéndum del 21 de febrero hicieron mella para que la oposición pueda generar una oferta política alternativa al país.

Punto de vista por Marcelo Silva, Analista Político

"Son dos figuras para la articulación política'

"El nuevo gabinete del presidente Morales tiene un claro objetivo político, cual es habilitar para que el presidente pueda ser nuevamente el candidato el 2019. Además de ello, una vez que se consigue habilitar, el resto de la estrategia, indudablemente apunta a consolidar el triunfo electoral para un nuevo mandato 2020-2025.

En ese contexto, se explica la salida de dos figuras de peso como son David Choquehuanca y Juan Ramón Quintana. En el caso de la salida del canciller apunta al trabajo político en procura de fidelizar el voto rural andino donde la fortaleza electoral aún es imbatible.

En ese ámbito, Choquehuanca, tiende a ser el articulador político que va a tratar de hacer fuerte ese caudal de votación en ese tejido social, en base no solo a la revalorización andina sino en contacto directo y un trabajo dinámico con las bases sociales.

En el caso de Juan Ramón (Quintana), sale del gabinete por dos razones: la primera porque también se necesita un trabajo de articulación en la zona de tierras bajas; en tanto la segunda, él era la imagen dura y desgastada de Evo Morales, lo que deja ahora un gabinete mucho más flexible. En ese contexto, su misión es pisar duro en el oriente en la rearticulación política a favor de la campaña al 2019, sin el peso de ser el ministro de la Presidencia".

[Fuente: Por Ismael Luna Acevedo, El Día, Santa Cruz de la Sierra, 29ene17]

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