Indice Volumen I

Colombia Nunca Más


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Introducción

Zona Catorce

La Zona Catorce, como ha sido delimitada en el proyecto Nunca Más, emprende el sector sur del Magdalena Medio y el Nordeste Antioqueño.

Abarca municipios de tres departamentos, así:

  • de Antioquia: Amalfi, Anorí, Caracoli, Cisneros (1) *, Maceo, Puerto Berrío, Puerto Nare, Puerto Triunfo, Remedios, San Roque, Segovia, Vegachí, Yalí, Yolombó* y Yondó;
  • de Boyacá: Puerto Boyacá;
  • de Santander: Cimitarra y parte de Bolívar*.

Municipios

1. Puerto Boyaca
2. Bolívar
3. Cimitarra
4. Yondó
5. Puerto Triunfo
6. Puerto Nare
7. Puerto Berrío
8. Segovia
9. Remedios
10. Anorí
11. Amalfi
12. Vegachí
13. Yalí
14. Yolombó
15. Cisneros
16. San Roque
17. Maceo
18. Caracolí

Para facilitar los análisis, la hemos dividido en Tres Sub-zonas:

  1. Sub-zona del MAGDALENA MEDIO (Puerto Boyacá, Cimitarra, parte de Bolívar, Yondó, Puerto Nare, Puerto Triunfo y Puerto Berrío).
  2. Sub-zona del BAJO NORDESTE ANTIOQUEÑO (Remedios y Segovia).
  3. Sub-zona del ALTO NORDESTE ANTIOQUEÑO (Amalfi, Anorí, Caracolí,

1. Una Zona Rica en Recursos Naturales

Los intensos conflictos sociales que han caracterizado a esta zona en las últimas décadas tienen quizás su raíz en sus enormes riquezas naturales.

En el Magdalena Medio la riqueza del subsuelo ha atraído la inversión extranjera en forma de enclaves petroleros. El Bajo Nordeste tiene ricas minas de oro que producen el 74% del oro del país y que también han atraído a compañías extranjeras. La región de los ríos Carare y Opón (en Cimitarra) tiene gran riqueza maderera y es la mayor reserva forestal det centro del país, que alberga especies como: guayacán, caucho, laurel, amarillo, sangre-loro, balso, caimito, lacre, guásimo y ceiba. La mayoría de sus territorios son aptos para la agricultura y la ganadería, y en diversos sitios se encuentran minas de plata, plomo, mármol, calizas, cuarzo, hierro y pirita. Abundan en la zona cultivos de café, pina, cacao, frijol, yuca, maíz, plátano, caña de azúcar, sorgo, ajonjolí, arroz y limón silvestre. La ganadería es el tercer renglón de la economía de la zona.

Sin embargo, la presencia del Estado en la zona no ha propiciado un desarrollo equitativo, que beneficie a las poblaciones de base asentadas allí desde tiempos remotos, o que han llegado allí en búsqueda de subsistencia, sino que ha favorecido los intereses de las grandes empresas de capital extranjero, que implantan un modelo de desarrollo excluyente de dominación económica, política y social. Muchas de estas características hicieron que los grandes potentados del narcotráfico codiciaran esta zona e hicieran allí sus grandes inversiones en tierras, agravando todos los conflictos.

Algunas características geofísicas de la zona, como el ser atravesada por el no Magdalena, principal arteria fluvial del país: el hecho de albergar en sus entrañas hidrocarburos y metales de gran valor comercial; su ubicación en la región andina a distancia intermedia de las grandes ciudades; el ser cruzada por oleoductos, gasoductos y vías troncales de importancia, todo esto le ha conferido también una importancia geoestratégica de primer orden que la hace codiciable y la convierte fácilmente en un "territorio en disputa", como la han caracterizado algunos analistas.

Históricamente la zona comienza a desarrollarse a mediados del siglo XIX. Los primeros pobladores llegan a explotar productos vegetales demanda dos por el mercado mundial, como la quina, la tagua, el añil, el caucho y las maderas. A su vez la navegación del río Magdalena fue desarrollando pun tos de "leñado" en donde los vapores se abastecían de leña, y luego puntos de transbordo de transporte fluvial a férreo. En las primeras décadas del siglo XX, la construcción de los ferrocarriles de Antioquia, Santander, Cundinamarca y La Dorada atrae migraciones de obreros que se asientan allí y a la vez integra extensiones de tierra al mercado y a la colonización. A partir de los años veinte comienzan a establecerse enclaves industriales en la zona: enYondó y en Cimitarra se instala la compañía anglo-holandesa Shell-Condor; en Puerto Boyacá laTexas Petroleum Company; en Segovia la británica Frontino Gold Mines, luego vendida a norteamericanos; luego se instalan en Puerto Nare y Puerto Triunfo compañías nacionales de explota ción del cemento y el mármol.

La explotación de las riquezas naturales va exigiendo la puesta en marcha de grandes proyectos de infraestructura, como oleoductos (el "Colombia" y el "Ocensa" atraviesan el Nordeste antioqueño); centrales hidroeléctricas (Porce II está ubicada también en el Nordeste), grandes troncales (tres importantes transversales de Antioquia atraviesan la zona) y proyectos de explotación maderera (como el "Carare-Opón").

Las grandes oleadas migratorias atraídas por todos estos procesos de explotación de recursos naturales y de construcción de infraestructuras, fueron conformando una población heterogénea desde el punto de vista racial, étnico y cultural, de ancestros indígena, africano y español. El modelo de desarrollo fue siempre elitista y excluyente, de explotación intensiva de la mano de obra, a la cual favorecían las grandes masas de desempleados que afluían tras el señuelo de las grandes inversiones. Estas adoptaron, en su mayor medida, la economía de enclave, caracterizada por un régimen de aislamiento del entorno, o sea, que no aporta al desarrollo del entorno ni se integra al medio económico, social y cultural en que se inserta.

2. La lucha de los excluidos

Un modelo tal de desarrollo es necesariamente segregativo. Las grandes masas de población no pueden dejar de ver cómo las riquezas de la tierra que habitan son extraídas y comercializadas en beneficio de reducidas capas sociales que alcanzan estándares de vida excesivamente lejanos de los suyos, no pocas veces desafiantes e hirientes. Tampoco esas masas humanas pueden dejar de percibir que, ante las crisis de desempleo y miseria que sufren quienes circundan los enclaves, la racionalidad de la explotación de los recursos no se reconsidera y modifica sino que, por el contrario, se acude a mecanismos de protección y seguridad para los privilegiados que disfrutan su lucro. En esta experiencia de percepción física hunden sus raíces los movimientos y luchas de los excluidos, que van desde los reclamos salariales hasta la rebelión armada.

Ya desde los años 30 se registran en la zona organizaciones reivindicativas y políticas que proponen alternativas al modelo de explotación, o al menos tratan de arrancarle a las empresas y al gobierno concesiones más acordes con los derechos de las mayorías. En 1930 los trabajadores de laTexas en Puerto Boyacá constituyen el primer sindicato, y en Cimitarra se forma el de los trabajadores de la Shell en 1938. Segovia conformó en 1936 el primer Partido Comunista que se conoció en el departamento de Antioquia. Las condiciones socio-políticas de la época hacían de este tipo de organizaciones experiencias muy audaces, cercanas al heroísmo, por irrumpir en una sociedad señorial y fuertemente represiva, sumergida en una ideología de dominación.

En 1940 se forma en Yondó un sindicato "sui generis" de los trabajadores de la Shell, pues tiene que subsistir en condiciones de clandestinidad, dado que el que fuera descubierto como afiliado, era despedido ipso tacto. Por esos mismos años, el caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán asesoró a los obreros del cemento de Puerto Nare para conformar otro sindicato en 1945. Los sucesos del 9 de abril de 1948 estimularon a los pobladores de Yondó (obreros y campesinos) a conformar un Comité Revolucionario al estilo del de Barrancabermeja. En los meses y años posteriores se hace sentir en la zona el influjo de Rafael Rangel, jefe de las guerrillas liberales del Magdale na Medio, quien por algún tiempo presidió el sindicato de trabajadores de la Shell.

Durante los años de La Violencia, hubo grupos de resistencia armada en la zona. Fuera de la guerrilla liderada por Rafael Rangel, en Puerto Boyacá existió la "Guerrilla de la Ribera", que al parecer se limitó a transmitir mensajes entre varios destacamentos guerrilleros.

A comienzos de los sesenta lo reivindicativo y lo político comienzan a articularse más profundamente. En Puerto Boyacá el sindicato de laTexas organiza un Paro histórico en 1963, movimiento que culmina con despidos de muchos trabajadores, con militarización y muertos, y con la decisión de la empresa de conformar un sindicato patronal, obligando a los obreros a afiliarse al mismo como única alternativa. En ese mismo año 63, Federico Arango Fonnegra intenta crear un foco guerrillero en esa zona del Territorio Vásquez, pero en pocos meses es exterminado por las fuerzas armadas. Entre tanto en Cimitarra se conforma el Sindicato de los Trabajadores Agrícolas del Carare, y en Segovia el movimiento agrario Pan y Trabajo. Las Juntas de Acción Comunal, creadas por ley en 1958, se convierten en va rios municipios de la zona en un instrumento que canaliza las luchas cívicas y la organización popular, particularmente en Puerto Triunfo, donde las Juntas bloquean las vías en protesta contra los Ferrocarriles Nacionales. Movimientos políticos de oposición como el FUAR (Frente Unido de Acción Revolucionaria), el MRL (Movimiento Revolucionario Liberal), la ANAPO (Alianza Nacional Popular), comienzan a tener acogida en varias poblacio nes de la zona, como en Puerto Boyacá. En Yondó los colonos resisten heroicamente a los intentos y tramoyas de la Shell para sacarlos de sus tierras.

En los setenta las luchas cívicas se consolidan; las organizaciones insurgentes, nacidas en la segunda mitad de esta década, comienzan a hacer sentir su influencia en algunas zonas, y se perfilan fuerzas políticas alternativas a ios partidos tradicionales, que comienzan a conquistar mayorías. Fue famoso el Paro Cívico de Puerto Boyacáde 1973 con una amplia plataforma reivindicativa y su liderazgo por un Comité Cívico. El IV Frente de las FARC comenzó a conquistar simpatías en las zonas rurales de Puerto Boyacá y Cimitarra y en estos dos mismos municipios y en Puerto Berrfo el Partido Comunista y sus alianzas electorales como la UNO (Unión Nacional de Oposición) lograron la mayorías de votos en 1976 y 1978. En Yondó cobró fuerza la lucha campesina durante la década, con el arraigo de la ANUC y más tarde de la ANAPO SOCIALISTA, organizaciones que conjugaron lo reivindicativo y lo político. En el Alto Nordeste se multiplicaron las secciones locales del Sindicato Agrario (o SINTRAGRICOLA), creado en Santa Bárbara en 1971 y reproducido en Maceo, San Roque, Cisneros y otros municipios en 1972-73. En Segovia tomó forma el movimiento de los Barequeros (mineros artesanos del oro) en 1976, y en Puerto Nare se consolidó la COOMUNA como cooperativa multiactiva que canalizó muchas luchas cívicas.

Los ochenta fueron intensos en la zona. Por una parte, la insurgencia armada multiplicó sus frentes e influencia en el Magdalena Medio y en el Nordeste Antioqueño. Por otra parte, una nueva fuerza política de oposición, fruto de las primeras negociaciones de paz entre gobierno y guerrilla (1983-85), parecía abrir una nueva alternativa legal ai bipartidismo hegemónico, y así la UNIÓN PATRIÓTICA ganó militancias significativas en toda la zona, mayorías en concejos municipales de varias poblaciones del Magdalena Medio y del Alto y Bajo Nordeste de Antioquia, y alcaldías populares en Segovia, Remedios y Yondó. Otros movimientos de base se consolidaron dentro de la agudización del conflicto social, político y militar, como la Asociación de Trabajadores Campesinos de Cimitarra, las Juntas Cívicas en los pueblos del Nordeste, las tomas de tierras en Yondó y los movimientos de protesta en Puerto Berrío que organizaron marchas históricas. Pero al mismo tiempo el Estado-Establecimiento afinó sus instrumentos represivos contra lodos los sueños de los sectores empobrecidos, e hizo derroche de violencia y de terror. En Puerto Boyacá montó desde comienzos de la década el más audaz experimento paramilitar que integró a los gremios económicos más poderosos con las fuerzas armadas, los narcotraficantes, mercenarios internacionales y lo más descompuesto de la delincuencia común, para convertir al otrora baluarte de las luchas populares en "La Capital Antisubversiva de Colombia", como lo alardeó en una gigantesca valla colocada a la entrada del poblado. Esta experiencia-piloto catalizó el PARAMILITARISMO como estrategia nacional, el que proyectó a diversos núcleos de la zona y del país.

Tanto el Magdalena Medio como el Nordeste Antioqueño sufrieron en carne propia el Genocidio contra la Unión Patriótica, que comenzó en los mediados de los ochenta y se prolongó en todos los noventa, decreciendo solo en la medida en que los poblados iban quedando "limpios" de opositores políticos y de dirigentes populares, y en que los partidos tradicionales reconquistaban su hegemonía parapetados en el Terror.

Organizaciones Políticas Victimizadas
UNO 1%
P. Conservador 2%
MOIR 5%
AD M-19 5%
P. Liberal 15%
P. Comunista 24%
Unión Patriótica U.P. 48%

Organizaciones Sociales Victimizadas
Otras 2%
Org. DD.HH. 3%
Org. Cívica 3%
Org. Guerillera 5%
Org. Campesina 8%
Org. Comunal 16%
Org. Sindical 24%
Org. Política 39%

Distribución de Víctimas por Zonas
Magdalena Medio 67%
Bajo Nordeste 19%
Alto Nordeste 14%

Los restos de militancias sociales cerraron filas, en los noventa, alrededor de las organizaciones locales y regionales de defensa de los derechos humanos, para salvar de la hecatombe los últimos reductos de la resistencia: la defensa de vida y de la integridad de los inconformes. La masacre de los defensores de la vida cerrará la década de los noventa en una sucesión frenética de atentados y funerales, ya solo referidos en los medios masivos a través de minúsculos párrafos de rutina y de cliché.

3. Perfil violento del Estado-Establecimiento

Es imposible distinguir, en este ciclo de violencia, el aparato del Estado y los sectores sociales dominantes que manejan dicho aparato en servicio de sus intereses.

El Estado que sale configurado de La Violencia "del período clásico" (1945- 65), es un Estado hipotecado a una dirigencia socio-económica que ha logrado armonizar en un solo bloque dominante los intereses de dos sectores históricos divergentes, y que ahora tiene un contendor social de perfiles sociales más definidos, que son las masas empobrecidas. Es un Estado que heredó la brutalidad de la policía "chulavita" conservadora y del ejército que combatió para aniquilar las guerrillas liberales y que se embelesó con el poder de la dictadura militar de los cincuentas. Es un Estado claramente alineado dentro de la contienda de la Guerra Fría, asesorado muy de cerca por la potencia hemisférica occidental, la cual desde 1962 le ha diseñado como estrategia-eje el Paramilitarismo y la Guerra Sucia, como consta en los documentos desclasificados del Pentágono. Es un Estado que ha ofrecido sus recursos naturales a empresas extranjeras en contratos leoninos que consagran el saqueo desvergonzado. Es un Estado que ilegalizó la ideología comunista en los cincuentas, como estrategia legal para conjurar cualquier movimiento de oposición. Es un Estado que tiene muy claros los intereses hegemónicos, económico-políticos, que constituyen su razón de ser. Por todo esto, es también un Estado que ha diseñado su fuerza armada para volcarla contra el "enemigo interno" que no comparta ese modelo de Estado y realice algún esfuerzo para cambiarlo.

Como se verá en los diversos capítulos de este volumen, ese Estado despliega su violencia en esta zona, en la medida en que los intereses de las empresas de gran capital, extranjeras o nacionales, vean sus intereses en riesgo, y en la medida en que la dirigencia frentenacionalista vea amenazado su poder hegemónico.

Hasta comienzos de los ochenta, el protagonismo represivo lo ejercen las Fuerzas Armadas, a pesar de que desde 1965 habían sido legalizadas las estructuras paramilitares (en el Decreto 3398/65, luego Ley 48/68). El sometimiento de los civiles a una amañada "Justicia" Penal Militar saturada de aberraciones jurídicas copa los sesenta y los setenta, acompañada del uso generalizado e intensivo de la tortura. En ese período, tres jurisdicciones militares se reparten la zona: la I Brigada con sede enTunja; la IV Brigada con sede en Medellín, y la V Brigada con sede en Bucaramanga. A finales de los setenta se suma el Comando Operativo No. 10 con sede en Cimitarra.

La coyuntura de las primeras negociaciones entre gobierno e insurgencia, en la administración de Belisario Betancur (1982-86), así como la intervención progresiva de la Comunidad Internacional, alarmada por el deterioro de los derechos humanos (desde 1980), llevan al Estado Establecimiento a modificar la estrategia represiva. Se pone en juego con gran despliegue la estrategia paramilitar, con el fin de que haya cuerpos represivos con las manos libres para cometer todo tipo de atrocidades, y al mismo tiempo salvaguardar la legitimidad del Estado ante la comunidad internacional, presentando el paramilitarismo como "instancia fuera del control del Estado". En la zona, particularmente en Puerto Boyacá, se lleva a cabo la experiencia-piloto más audaz en este campo, montando una estructura paramilitar poderosa, donde confluyen todos los poderes del Establecimiento y del mercenariato internacional, para entrenara gestores del paramilitarismo de otras muchas regiones y para poner a prueba su viabilidad.

En esa misma coyuntura se unifica el control militar de la zona bajo la dirección de la Brigada XIV, creada en 1983, y que inicia su accionar al unísono con el proyecto paramilitar piloto de Puerto Boyacá. A pocos meses de creada, esta Brigada se establece en Puerto Berrío. Serán famosos por sus estrechas relaciones con el paramilitarismo y por la brutalidad de sus acciones, los Batallones: Bombona (con sede en Puerto Berrío y una Base en Segovia); Bárbula (con sede en Centro Calderón, junto a Puerto Boyacá); Rafael Reyes (con sede en Cimitarra); Palagua (con sede en Segovia); Héroes deTacines (con sede en Segovia). En los noventa recorrieron la zona las Brigadas Móviles 1 y 2, dejando huellas de sangre y de terror por doquier.

Instrumentos represivos adoptados en especiales coyunturas a nivel nacional, tales como el Estatuto de Seguridad (Decreto 1923 de 1978 del gobierno Turbay), el señalamiento de Zonas Especiales de Orden Público (Decreto 0717 de 1996, del gobierno Samper), o la creación de Cooperativas de Vigilancia Rural - Convivir- (Decreto 356 de1994 del gobierno Samper), fueron utilizados exhaustivamente en la zona para legitimar las arbitrariedades. Un episodio orweliano lo constituyó el uso que hizo el Gobernador de Antioquia, Alvaro Uribe Vélez, del Decreto 0717 de 1996, al otorgar a las Fuerzas Armadas exageradas facultades de control sobre la población de los municipios de Segovia y Remedios, precisamente como respuesta a una masacre que los mismos militares habían realizado: pretextaba "proteger" a la población entregándola al total arbitrio de sus victimarios.

Pero a nadie se le escapa que toda esta brutal represión nunca hubiera sido viable si los demás poderes del Estado hubieran ejercido sus funciones constitucionales. Tanto el poder legislativo como el judicial y las otras instancias del ejecutivo, se convirtieron en apoyo incondicional, así fuera solo por la abdicación de sus deberes constitucionales, del Terrorismo de Estado ejercido por las Fuerzas Armadas y sus proyecciones paramilitares.

A continuación se presenta una lista parcial de los comandantes de División, Brigada, Comando Operativo y Batallón, de la jurisdicción de la Zona que nos ocupa, que en razón de sus cargos y funciones debieron, por lo menos, tener conocimiento de los crímenes cometidos por el personal bajo su mando y, sin embargo, toleraron tales hechos o protegieron a sus autores.


Comandantes de Unidades Militares en la zona de estudio

COMANDANTES DE UNIDADES MILITARES

1966

Batallón Galán Teniente Coronel Ángel Efraín Bernal
Batallón Colombia Subteniente Alfonso Aceros Ojeda

1971

Comando Operativo N 10 del Magdalena Teniente Coronel Miguel Jiménez Mendoza

1972

IV Brigada Coronel José Guillermo Márquez Arias

1973

IV Brigada Coronel José Guillermo Márquez Arias
Comando Operativo N 10 Coronel Hernán Hurtado Vallejo
Batallón Bombona Teniente Coronel Guillermo Alfaro Cifuentes
Batallón Galán Mayor Alvaro Bonilla López (encargado
Batallón Nueva Granada Mayor Efraín Gamboa Carrero (encargado)
y Teniente Coronel Diego Rojas Basto
(nombrado el 15 de noviembre)

1974

IV Brigada Coronel Armando Orjuela Escobar
Batallón Galán Teniente Coronel Ángel Elias Gamboa Carrero

1975

Batallón Santander Coronel Guzmán

1976

Batallón Rafael Reyes Teniente Coronel Néstor Espitia Sotelo

1977

Batallón Bomboná Teniente Coronel Hernán Rodríguez Ramírez
Batallón Rafael Reyes Teniente Coronel Néstor Espitia Sotelo

1978

Batallón Bomboná Teniente Coronel Hernán Rodríguez Ramírez
Batallón Rafael Reyes Teniente Coronel Néstor Espitia Sotelo

1979

I Brigada Coronel Antonio José González Prado
IV Brigada Brigadier General Josué Leal Barrera
V Brigada Brigadier General Rafael Samudio Molina
Batallón Bomboná Teniente Coronel Jaime Enrique Perico Alvarez
Batallón Colombia Teniente Coronel Hugo Arturo Tovar Sánchez
Batallón Galán Teniente Coronel Hernando Camilo Zúñiga Chaparro

1980

I Brigada Brigadier General Ricardo José Medina Escobar
IV Brigada Brigadier General Josué Leal Barrera
V Brigada Brigadier General José Nelson Mejía Henao
Batallón Santander Teniente Coronel Sigifredo Delgado Caldas
Batallón Bomboná Teniente Coronel Luis Rodrigo Aguirre
Ceballos (nombrado el 29 de noviembre de 1979)
Batallón Bárbula Teniente Coronel Gustavo González Giraldo
Batallón Colombia Mayor Celso Suárez Martínez
(primer semestre) y Teniente Coronel Héctor Horacio Muñoz Sanabria (segundo semestre)
Batallón Nueva Granada Teniente Coronel Gustavo Adolfo Monroy Salas
Batallón Galán Teniente Coronel Juan Salcedo Lora

1981

I Brigada Brigadier General Ricardo José Medina Escobar
IV Brigada Brigadier General Hernán Hurtado Vallejo
V Brigada Brigadier General Osear Botero Restrepo
Comando Operativo N 10 Coronel Ramón Emilio Gil Bermúdez
Batallón Nueva Granada Teniente Coronel Manuel José Bonett Locarno
Batallón Galán Teniente Coronel Miguel Armando Torres Escamilla
Batallón Bárbula Teniente Coronel Gustavo González Giraldo
Batallón Colombia Teniente Coronel Bernardo Ramírez Lozano

1982

I Brigada Brigadier General Jesús Armando Arias Cabrales
IV Brigada Brigadier General Hernán Hurtado Vallejo
V Brigada Brigadier General Oscar Botero Restrepo (primer semestre) y Brigadier General Ernesto López Ramírez (segundo semestre)
Comando Operativo No 10 Coronel Ramón Emilio Gil Bermúdez
Batallón Bárbula Teniente Coronel Jaime Eduardo Sánchez Arteaga
Batallón Bomboná Teniente Coronel Luis Eduardo Torres Mesa
Batallón Colombia Teniente Coronel Bernardo Ramírez Lozano
Batallón Santander Teniente Coronel Roberto Hernández Hernández
Batallón Miguel Antonio Caro Teniente Coronel Hugo Arturo Tovar Sánchez

1983

II División Mayor General Josué Leal Barrera
I Brigada Brigadier General Jesús Armando Arias Cabrales
IV Brigada Brigadier General Antonio José González Prado
V Brigada Brigadier General Ernesto López Ramírez
XIV Brigada Brigadier General Daniel Enrique García Echeverry
Comando Operativo N 10 Coronel Ramón Emilio Gil Bermúdez
Batallón Bárbula Teniente Coronel Jaime Rodríguez Gamboa
Batallón Bomboná Teniente Coronel Eduardo EnriqueRomero Barrios
Batallón Calibío Mayor Guillermo Quiñones Toro (a partir de noviembre)
Batallón Colombia Teniente Coronel Manuel José Gutiérrez (primer semestre) y Teniente Coronel Jorge Enrique Mora Rangel (segundo semestre)
Batallón Galán Teniente Coronel Víctor Manuel Trujillo

1984

II División Brigadier General Ernesto López Ramírez
XIV Brigada Brigadier General Farouk Yanine Díaz
Batallón Rafael Reyes Teniente Coronel Ariel Guillermo Valdez Gil
Batallón Colombia Teniente Coronel Manuel José Gutiérrez
(primer semestre) y Teniente Coronel
Jorge Enrique Mora Rangel(segundo semestre)
Batallón Pedro Nel Ospina Teniente Coronel Augusto Bahamon Dussan
Batallón Bárbula Teniente Coronel Edilberto Moreno Gómez
Batallón Bombona Teniente Coronel Humberto GustavoVelásquez Guette
Batallón Santander Teniente Coronel Enrique Polanco Monje
Batallón Colombia Teniente Coronel Jorge Enrique Mora Rangel
Batallón Galán Teniente Coronel Rafael Hernández López
Batallón Nueva Granada Teniente Coronel Mario Hugo Galán Rodríguez
Batallón Calibío Teniente Coronel Luis Antonio Mesa Ortiz

1985

II División Brigadier General Ernesto López Ramírez
XIV Brigada Brigadier General FaroukYanine Díaz
Batallón Rafael Reyes Teniente Coronel Rito Alejo del Río Rojas
Batallón Pedro Nel Ospina Teniente Coronel Augusto Bahamon Dussan
Batallón Calibío Teniente Coronel Hermófilo Rodríguez Romero
Batallón Bárbula Teniente Coronel Edilberto Moreno Gómez
Batallón Bombona Teniente Coronel Luis Enrique Camacho Rodríguez
Batallón Colombia Teniente Coronel Saúl de Jesús Reyes Manosalva
Batallón Galán Teniente Coronel Carlos Henry Montoya Guzmán
Batallón Santander Teniente Coronel Enrique Polanco Monje
Batallón Nueva Granada Teniente Coronel Mario Hugo Galán Rodríguez
Batallón Miguel Antonio Caro Teniente Coronel Héctor Alfredo Rodríguez Velandia

1986

II División Mayor General Femando Gómez Barros
XIV Brigada Brigadier General Francisco Rodríguez Arango
Batallón Bárbula Teniente Coronel Fernando García Morales
(primer semestre) y Teniente Coronel
Carlos Eduardo Dávila Romero(segundo semestre)
Batallón Rafael Reyes Teniente Coronel Rito Alejo del Río Rojas
Batallón Bombona Teniente Coronel Virgilio Arturo Anzola Montero
Batallón Colombia Teniente Coronel Jaime Humberto Uscátegui Ramírez
Batallón Pedro Nel Ospina Teniente Coronel José Wiison Sepúlveda Osorio
Batallón Calibío Teniente Coronel Eliceo de Jesús Vergara Díaz
Batallón Galán Teniente Coronel Carlos Henry Montoya Guzmán
Batallón Santander Teniente Coronel Mario Castellanos Balaguera
Batallón Nueva Granada Teniente Coronel Segundo Eutimio Gallego Virguez
Batallón Miguel Antonio Caro Teniente Coronel Héctor Alfredo Rodríguez Velandia

1987

II División Mayor General Alberto González Herrera
XIV Brigada Brigadier General Juan Salcedo Lora

1988

II División Mayor General FaroukYanine Díaz
XIV Brigada Brigadier General Raúl Rojas Cubillos
Batallón Bárbula Coronel Luis Arsenio Bohórquez Montoya
Batallón Rafael Reyes Teniente Coronel Misael Cortés Buitrago
Batallón Nueva Granada Teniente Coronel Eduardo Santos Quiñones
Batallón Bombona Teniente Coronel Alejandro Londoño Tamayo

1989

II DivisiónMayor General FaroukYanine Díaz (primer semestre) y Mayor General RafaelAntonio Padilla Vergara (segundo semestre)
XIV Brigada Brigadier General Carlos Julio Gil Colorado
Batallón Bárbula Coronel Luis Arsenio Bohórquez Montoya (primer semestre)
Batallón Bombona Teniente Coronel Francisco Leonardo Ortíz Chavarro
Batallón Santander Teniente Coronel Diego Hernán Velandia Pastrana
Batallón Rafael Reyes Coronel Jaime Fajardo Cifuentes

1990

II División Mayor General Hernán José Guzmán Rodríguez
XIV Brigada Coronel Rodolfo Herrera Luna

1991

II División Mayor General Manuel Sanmiguel Buenaventura
XIV Brigada Brigadier General Marino Alberto Gutiérrez Isaza
Brigada Móvil N 1 Brigadier General Crispiniano Quiñónez Quiñónez
Brigada Móvil No 2 Brigadier General Ramón Eduardo Niebles Uscátegui

1992

II División Mayor General Harold Bedoya
XIV Brigada Brigadier General Marino Alberto Gutiérrez Isaza
Brigada Móvil No 2 Brigadier General Fernando Tapias Stahelin

1993

II División Mayor General Manuel José Bonett Locarno (a partir de noviembre)
XIV Brigada Brigadier General Alfonso Ernesto Arteaga Arteaga

1994

II División Mayor General Manuel José Bonett Locarno (a partir de noviembre)
XIV Brigada Brigadier General Alfonso Ernesto Arteaga Arteaga

1995

II División Mayor General Manuel José Bonett
Locarno y Mayor General Ricardo EmilioCifuentes Ordóñez
XIV Brigada Brigadier General Jaime Humberto Cortés Parada
Batallón Bomboná Teniente Coronel Rodrigo Salazar Echeverry

1996

II División Mayor General Rafael Hernández López
XIV Brigada Coronel Carlos Enrique Vargas Forero
Batallón Bombona Teniente Coronel Pedro Antonio Villamizar Capacho
Batallón Héroes de Tacines Mayor Miguel Ángel Garzón Tinjacá

1997

II División Mayor General Rafael Hernández López
XIV Brigada Coronel Carlos Enrique Vargas Forero (primer semestre) y Coronel Jorge Pineda Carvajal (segundo semestre)

1998

II División Mayor General Mario Fernando Roa Cuervo
XIV Brigada Coronel Jorge Pineda Carvajal


Nota:
1. Sobre estos municipios, aunque forman parte de la zona, en el desarrollo no aparece información, pues lo que se logró investigar fue muy precario.

Editado electrónicamente por el Equipo Nizkor- Derechos Human Rights el 16jul01
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