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08ene11


Investigan el nexo de los pilotos presos con narcos mexicanos


El escándalo por el secuestro de 940 kilos de cocaína que arribaron al aeropuerto El Prat, de Barcelona, en un jet privado tripulado por tres argentinos, hijos de ex altos mandos de la Fuerza Aérea, tiene un nuevo escenario: se investiga si los sospechosos apresados en España tienen vinculación con la banda de narcotraficantes mexicanos de la que también formaba parte la modelo colombiana Angie Sanclemente Valencia, detenida en la Argentina desde mayo último.

Así lo informaron a La Nacion fuentes judiciales y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). Según esas fuentes, la empresa de jets privados de Gustavo Juliá, detenido en Barcelona junto con su hermano Eduardo y con el piloto Gastón Miret, habría llevado hasta Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, a la mujer de un proveedor de cocaína de la banda integrada por Sanclemente Valencia.

"Los hermanos Juliá tienen una aceitada relación con los proveedores de droga de la organizacion que trabajaba en la Argentina para un cartel mexicano", afirmó a La Nacion un detective que investigó a los Juliá por pedido de la justicia en lo Penal Económico.

Los hermanos Juliá, hijos del fallecido brigadier general José Juliá, jefe de la Fuerza Aérea durante la presidencia de Carlos Menem, y Gastón Miret, hijo del brigadier mayor José Miret, secretario de Planeamiento de la Presidencia durante la última dictadura militar, están presos desde el domingo pasado en una dependencia de la Jefatura Superior de Policía de Cataluña.

Hoy se vence el plazo de 72 horas que tiene el titular del juzgado de Instrucción de El Prat de Llobregat para decidir si libera o mantiene detenidos a los sospechosos.

Sanclemente Valencia, conocida por los alias de "Diamante" y de "Pepo"; su novio, el modelo argentino Nicolás Gualco; el tío de Gualco, Daniel Monroy; el ciudadano venezolano Gustavo Adolfo Páez Arnesen, Micaela Sansalone y María N. y Ariel L., que declararon en la causa como arrepentidos, están a la espera de que el Tribunal Oral en lo Penal Económico N 3 inicie el juicio por contrabando agravado de droga.

A principios del mes pasado, el juez en lo Penal Económico Marcelo Aguinsky, a cargo de la investigación, elevó la causa a juicio, pero no cerró el expediente porque faltaban cuestiones por resolver como, por ejemplos, quiénes eran los proveedores de los 55 kg de cocaína secuestrados a la organización detenida.

Entonces, para profundizar la investigación en ese sentido, Aguinsky ordenó una serie de medidas de prueba a la PSA, fuerza de seguridad que el 13 de diciembre de 2009 descubrió el embarque de los 55 kg de cocaína en dos valijas que despacharon en un vuelo hacia México, explicaron fuentes judiciales.

"La PSA hizo las tareas correspondientes y certificó que la pareja del presunto proveedor de la droga voló a Santa Cruz de la Sierra con los hermanos Juliá", informó a La Nacion un vocero con acceso a la investigación.

Según la investigación de Aguinsky y los testimonios que constan en la causa, la droga que la banda iba a traficar a México la iba a conseguir Monroy. La intención de la organización era volar cada 24 horas a México con un cargamento de cocaína, explicaron fuentes judiciales.

Progresión aérea

Primero viajó Gustavo Juliá. Partió desde Buenos Aires hacia España el 8 de diciembre pasado en un vuelo de Aerolíneas Argentinas y volvió al país tres días después, en un avión de la misma empresa.

El 13 del mismo mes, Gustavo Juliá y su hermano Eduardo volaron a Madrid por Iberia y retornaron a la Argentina el 17 por esa misma aerolínea. En los dos viajes relámpago habrían cerrado las negociaciones por el contrabando de 940 kg de cocaína, frustrado por la Guardia Civil el domingo pasado.

Así lo informaron a La Nacion fuentes oficiales. "Está claro que antes de llevar la droga, los hermanos Juliá viajaron a España para terminar la negociación con los compradores de la cocaína. Es la única explicación de dos viajes tan seguidos con tan poco tiempo de diferencia", explicó a La Nacion un experimentado investigador de causas por narcotráfico.

Los Juliá y Miret despegaron del aeropuerto internacional de Ezeiza el 1 de este mes en un jet ejecutivo Bombardier Challenger 60, propiedad de Medical Jet, una empresa que ofrece vuelos sanitarios y que es presidida por Gustavo Juliá.

Antes de llegar al aeropuerto de El Prat, de Barcelona, la aeronave hizo una escala en Cabo Verde, en Africa. Ese es el lugar donde habían cargado los 940 kg de cocaína en el avión.

"El avión de Medical Jet salió limpio de la Argentina. Está confirmada que la droga estaba en Cabo Verde. Ahora será cuestión de investigar cómo y cuándo llegó la cocaína a Africa desde América del Sur", dijo un investigador argentino.

Según informaron a La Nacion fuentes oficiales, el plan de vuelo del avión tripulado por los hermanos Juliá y por Miret tenía como destino final: Amsterdam, en Holanda.

Pero los Juliá no sólo tienen viajes relámpagos a España durante diciembre pasado. Según informaron a La Nacion fuentes oficiales, Gustavo Juliá voló en aviones de línea y en jets privados a Brasil, Estados Unidos, Malasia y Bolivia. Su hermano, según los mismos voceros, viajó a Uruguay, Estados Unidos y Panamá, entro otros destinos.

"Los Juliá salían del país en vuelos de línea y en aviones privados. Miret viajó a Chile, Brasil, Perú, Países Bajos y los Estados Unidos en la mayoría de las ocasiones en vuelos especiales", sostuvo el investigador consultado.

Experimentados analistas argentinos sostuvieron a La Nacion que están convencidos de que el secuestrado en Barcelona no fue el primer vuelo con cocaína en un avión de la empresa de los Juliá.

[Fuente: Por Gabriel Di Nicola, La Nación, Bs As, 08ene11]

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