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DERECHOS


Segundo Periodo: Enero de 1974 a 1978

Período que reconoce su punto más álgido entre 1974 y 1975, es en este período en donde la represión asume la característica de cacería selectiva al aparato, y tiene por fundamentales protagonistas a la DINA recién creada, a la SIFA, posterior embrión del Comando Conjunto, aunque también actúan Investigaciones y Carabineros. En esta etapa los métodos más usados corresponden a la desaparición forzada de personas, y el arresto arbitrario seguido de la aplicación de tormentos, aunque también hay caso de ejecuciones en falsos enfrentamientos y muertes por despliegue irracional de violencia.

Instituciones de la Represión:

LA DINA: El Decreto Ley 521, de junio de 1974, crea la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA). En uno de sus tres artículos secretos este D.L. señala que la DINA será la continuadora de la Comisión denominada con la misma sigla, y organizada en noviembre de 1973.

En este Decreto Ley la DINA es calificada como "organismo militar de carácter técnico profesional, dependiente directamente de la Junta de Gobierno y cuya misión ser" la de reunir toda la información a nivel nacional, proveniente de los diferentes campos de acción, con el propósito de producir la inteligencia que se requiera para la formación de políticas, planificación y para la adopción de medidas que procuren el resguardo de la seguridad nacional y el desarrollo del país".

Pese a los primeros desmentidos de la época, se le entregó facultades operativas por medio de un artículo secreto del texto que lo crea. Empero, esta facultades operativas legalmente imputaba fueron largamente desbordadas por su práctica absolutamente ilegal, bajo esa forma jurídica, se reclutó a un grupo de fanáticos militares anticomunistas, de civiles procedentes en su mayoría de la organización de ultraderechista Patria y Libertad

El Informe de la Comisión de Verdad y Reconciliación de marzo de 1991, describe así este fenómenos: "Cabe advertir, sin embargo, (...), aún ese conjunto de normas, que entregaba a las fuerzas de seguridad una extraordinaria latitud de acción, eran sobrepasadas en la práctica, por la DINA y por otros organismos. La legalidad formal en esta materia, no sometió a la DINA a la ley sino que facilitó, en ciertos aspectos, la acción de un organismo que estuvo, en la práctica, por encima de la ley."

"(...) Aunque no se pueda afirmar que la DINA fue expresamente creada con fines de represión ilícita, en los hechos fue una organización ilícita. Entre otras funciones más vastas de inteligencia, la DINA se ocupó de reprimir a quienes se percibían como enemigos políticos" (p"g. 629). ....Por ello, debe caracterizarse a la DINA como un organismo con facultades prácticamente omnímodas, lo que le permitía afectar los derechos básicos de la persona e incluso emplear su poder para ocultar sus actuaciones y asegurar su impunidad."

Al mando de la DINA estaba el entonces Coronel Manuel Contreras Sepúlveda como delegado de Pinochet , de hecho en el llamado caso Letelier, Manuel Contreras reclamó siempre que el no era el Director de la Dina sino su segundo mando elípticamente señalando la existencia de un responsable superior bajo su dependencia se encontraba una gran cantidad de oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas, en comisión extra institucional, y un conjunto de empleados civiles considerados funcionarios también de dicho organismo a actuar en la Escuela Militar desde el mismo 11 de septiembre de 1973 (y quizás, embrionariamente, con anterioridad, en el Regimiento de Ingenieros Militares de Tejas Verdes), y que luego se prolongó en la comisión DINA y ésta en la DINA propiamente tal, según ya se dijo y según se estudiar" con mayor detalle en el Capítulo II "Visión General 1974-agosto 1977", de la tercera parte de este Informe.

Este grupo demostró desde un primer momento una gran cohesión y audacia de algunos de sus miembros prominentes, como se podrá apreciar en el capítulo arriba mencionado, cuando estudiemos los viajes realizados al sur y al norte del país, entre septiembre y octubre de 1973, por una comitiva militar del más alto nivel, en cuya estela fue quedando un elevado número de ejecuciones clandestinas, inmisericordes, y enteramente ilegítimas e injustificadas.

Descritas ya las características generales de este grupo -que son las mismas de toda la contrainsurgencia extrema y perversa de Latinoamérica, con la cual comparte origen-, y antes de abordar sus relaciones con el resto de las Fuerzas Armadas, conviene dilucidar un problema previo: tuvo el grupo DINA características más específicas suyas, y una doctrina política?

Esta doble pregunta puede responderse así:

*El grupo DINA mostró la habilidad, que su historia posterior comprueba, delimitar y al mismo tiempo extremar su acción. La delimitó, en cuanto se puso por tarea fundamental de liquidar a la que él consideraba ultraizquierda, el MIR especialmente, y otros grupos o personas que se vinculaban con éste. Así demarcado el "enemigo", el grupo se propuso destruirlo por completo, identificado, ubicando y dando muerte a sus equipos directivos, militantes considerados particularmente peligrosos;

*El grupo, hasta donde se sabe, no parece haber tenido mayor doctrina política, salvo un anticomunismo de excepcional virulencia (lo cual, una vez más, lo vincula a la contrainsurgencia continental). La Comisión ha podido comprobar, y así se dir" más adelante, hechos que apuntan hacia una conexión entre la DINA y equipos de extrema derecha, terroristas abiertos, de otros países. Pero no hay antecedentes que permitan ver en ello, de parte de la DINA, algo más que una comodidad de operación, para sus propios fines.

Nos referiremos ahora al tema de las relaciones entre la Fuerzas Armadas y de Orden, y el grupo DINA.

No cabe duda de que la posibilidad principal en cuanto a neutralizar el grupo, residía en dichas Fuerzas, tanto por que el grupo formaba parte de ellas, como porque ellas eran o constituían el régimen, según se explica más arriba. Pero no lo hicieron. Por qué?

Una respuesta posible sería que estaban de acuerdo con el grupo, que compartían la doctrina y prácticas de la contrainsurgencia extrema. Si bien la adhesión a ella, vimos, no fue exclusiva de los oficiales del grupo, la Comisión sabe que ni éste, ni sus actividades, ni sus justificaciones fueron aceptadas por un número importante de oficiales, los años 1973 y 1974 por lo menos, rechazo que en oportunidades varias, verbalmente y también por escrito, se manifestó a la superioridad. Sin embargo, el grupo prevaleció. La explicación obedece a un conjunto de variadas razones:

a) El grupo era experto en el secreto, la compartimentación y la desinformación, de modo que es posible que siempre un elevado número de oficiales (sobre todo en los niveles medios e inferiores) haya ignorado o tenido un conocimiento sólo parcial del problema y de su magnitud.

b) Probablemente había una zona intermedia en la oficialidad que, sin aprobar al grupo, pensaba que la ultraizquierda recibía de él sólo "su merecido", siendo las muertes de militantes izquierdistas el fruto de enfrentamientos reales, aunque en éstos el cumplimiento de la ley, incluso de las leyes de guerra, hubiese sido a lo más mediocre.

Adviértase que el aislamiento social en que vivía la oficialidad, según se ha señalado arriba, la hacía más vulnerable a la desinformación o a versiones parcializadas de los hechos.

c) La autojustificación de encontrarse las Fuerzas Armadas y de Orden "en guerra" tuvo también, los primeros meses, quizás hasta fines de 1974, una importancia real. Y esto no solamente ni principalmente referido a la "guerra hipócrita y constante" que proclamaba la doctrina de la contrainsurgencia. Además -antes del 11 de septiembre de 1973- la propaganda civil, de uno y otro bando, había convencido a los uniformados (porque así lo repetía sin cesar) de que estaban listos para el enfrentamiento poderoso y bien adiestrados ejércitos paralelos, con abundante armamento. Desde el 11 de septiembre, y por meses, las Fuerzas Armadas y de Orden vivieron sumidas en una mentalidad y clima, con su común (aunque equivocada) minusvaloración de los "excesos", pudieron contribuir a consolidar el grupo DINA como "mal necesario".

d) Debemos también mencionar el temor a que enfrentar la realidad del grupo y de su creciente violación de derechos fundamentales, significara el desprestigio institucional y, peor todavía, perjudicara la "imagen de Chile". Ello cuando la acción militar, sin resistencia interna, había tenido -por distintos motivos, que sería largo de analizar, pero uno de los cuales era justamente el de los derechos humanos- una respuesta exterior tan borrascosa como negativa.

e) La Comisión ha verificado que no existía en la oficialidad -presuntamente "en guerra" con el extremismo- un conocimiento adecuado de las leyes y moral bélicas, por ejemplo en cuanto a tratamiento de los prisioneros, torturas, interrogatorios, ejecuciones, procesos de tiempo de guerra, etc. Ello, por una parte, denota en esa época estudios insuficientes sobre tales temas, y por otra pudo hacer que no se enfocase de nera adecuada la acción del grupo y, en un orden más amplio, todo lo concerniente a derechos humanos.

f) Otro temor que también jugó su papel en la consolidación e impunidad del grupo, fue su alta eficacia para maniobrar dentro de los institutos militares, y en particular del Ejército, paralizando o cortando las carreras profesionales de quienes se le oponían (y a los cuales calificaba de "blandos"). Paralelamente, se veía que altos oficiales "blandos" eran convocados de manera perentoria, sumariados, destituidos en sus mandos, e incluso sufrían vejaciones y perdían sus carreras. Por meses, sobre todo en provincias, los oficiales de inteligencia adquirieron un poder desproporcionado e independiente de su rango, que los llevó a supeditar aun a sus superiores jerárquicos dentro de la misma unidad. No olvidemos, por fin, que ahora los ascensos -vale decir, la carrera profesional- dependía exclusivamente de la superioridad militar, pues no había ya en ellos ninguna intervención de un poder civil, como antes la del Senado.

La Comisión no formula las consideraciones que preceden para exculpar a las Fuerzas Armadas y de Orden por la persistencia en su seno del que hemos llamado grupo DINA, ni para inculparlas por ese hecho, sino para tratar de explicárselo, en el contexto del estudio sobre violaciones de derechos humanos que es su cometido.

DEPARTAMENTO EXTERIOR DE LA DINA Y LA REPRESIÓN POLÍTICA FUERA DE CHILE

Durante este período, las acciones de represión política cometidas fuera de Chile, en contra de chilenos o de personas vinculados con chilenos, son de responsabilidad de la DINA, específicamente de su Departamento Exterior.

1. Origen y Formación del Departamento Exterior de la DINA

El origen del aparato exterior de la DINA parece remontarse a abril o mayo de 1974. Por esa época el Gobierno habría decidido, a propuesta de la DINA, que se hacía necesaria una suerte de neutralización o contraataque de las acciones en contra del Gobierno chileno que se llevaban a cabo en el exterior. Esto suponía no sólo tareas de inteligencia y de contra propaganda, sino acciones en contra del llamado enemigo chileno que residía en el extranjero, equivalentes a las que se conducían en Chile en contra de los militantes de partidos en la clandestinidad. Para entonces, la DINA ya había mostrado pujanza y una capacidad operativa que le había deparado ciertos logros en Chile, lo que facilitó que se aceptara que asumiera ese nuevo rol.

Como resultado, se creó el Departamento Exterior, directamente dependiente del Director Nacional de la DINA. A este departamento se destinaron oficiales de las tres ramas militares, que contaban con experiencia y formación en tareas de inteligencia. La mayoría ya se encontraba en la DINA, colaborando con su Comando General que apoyaba al Director Nacional. No se sabe de personal de Carabineros en este departamento. Pero desde un comienzo se incorporó al mismo tiempo a civiles provenientes de grupos nacionalistas o de extrema derecha.

A partir de mediados de 1974, la DINA desarrolló cada vez más una "capacidad extraterritorial", que incluía fuerzas operativas en varios países. Estas contaban con personal propio y eran también fortalecidas con la colaboración con otros servicios y organizaciones en el exterior, en algunos países. Además logró montar un sistema de comunicaciones internas e internacionales, a través de radio, télex y sistemas computacionales.

2. Funciones del Departamento Exterior

Al parecer una de las principales funciones del Departamento Exterior consistía en tareas de inteligencia y contra inteligencia estratégicas. Otra tarea consistía en un cierto control de la red exterior oficial: Ministerio de Relaciones Exteriores, representaciones diplomáticas, consulados y agregadurías militares. La DINA tempranamente colocó a personal suyo en reparticiones del servicio exterior para asegurarse un flujo de información directa, y control de la burocracia estatal, que estaba en gran parte integrada por personal civil. Surgieron no pocas rivalidades entre el personal estrictamente diplomático y el que cumplía labores de seguridad.

Aunque lo anterior entrega importantes referencias de contexto, para los fines de este Informe interesa más directamente lo que se refiere a la capacidad operativa extraterritorial de la DINA, esto es sus funciones de represión política, a través de "operaciones" y misiones en el exterior, y su coordinación con otros organismos y grupos extranjeros para estos efectos. Se trata de funciones que a través del Departamento Exterior se realizaron y coordinaron, en especial, pero no únicamente, en la República Argentina, con el objetivo de conocer, controlar, detener y aún eliminar a opositores chilenos asilados o que vivían en el exterior y realizaban allí actividades estimadas peligrosas para el gobierno militar.

El trabajo en Argentina constituyó desde un comienzo un desafío especial para la inteligencia chilena, no sólo porque este país tiene una extensa frontera con Chile, con múltiples pasos cordilleranos, sino que además reunía el mayor número de exiliados chilenos en un país extranjero. El propio general (R) Carlos Prat, ex Comandante en Jefe del Ejército y de cuyo asesinato, junto al de su señora, se habla más adelante en este informe, se encontraba residiendo en dicho país. A más abundamiento, Argentina entre 1973 y marzo de 1976, cuando los militares tomaron el poder en ese país, pasaba por un período de grandes tensiones internas, en medida importante agitadas por movimientos guerrilleros de considerable fuerza y militancia, los cuales tenían vínculos con los partidos de extrema izquierda chilenos. Frente a esta situación la DINA decidió actuar en contra de las personas definidas como enemigos o como peligrosas para la seguridad nacional.

Las operaciones exteriores de la DINA, inicialmente más concentradas en Argentina, se extendieron después a otras latitudes. Algunos de los resultados y efectos de estas actuaciones, organizadas como operativos de inteligencia implicaron gravísimas violaciones a los derechos humanos de múltiples personas que en su mayoría habían adquirido la condición de refugiados o asilados políticos en los países donde los alcanzó la mano de la DINA. La Comisión tomó conocimiento de estos hechos por muchas fuentes, entre ellas investigaciones judiciales realizadas en los países en que se cometieron estos graves atentados, y las corroboró y complementó con documentación recibidos directamente por esta Comisión.

3. Coordinación con Servicios de Seguridad y Grupos Políticos Extranjeros

La DINA también buscó y logró establecer formas de coordinación con otros organismos y grupos en el exterior, tanto con servicios con similares funciones de seguridad interior en sus respectivos países, como con grupos políticos que podían prestarle utilidad en términos generales o para operaciones específicas. Dicha coordinación respondía a necesidades operativas y guardaba, además, consonancia con el carácter del enemigo, tal como había sido definido: el enemigo era la subversión marxista, la cual, aunque tuviera una expresión nacional, respondía a una causa de carácter internacional y establecía alianzas de carácter subversivo, regionales e internacionales.

3.a) Relaciones con instituciones foráneas afines

Al parecer, en Argentina la DINA logró primero establecer o mejorar convenios con organismos afines, en especial el SIDE y la Policía Federal. Esta colaboración le permitió incluso trasladar clandestinamente detenidos desde Argentina a Chile, y después del golpe de Estado que tuvo lugar en Argentina, en marza de 1974, logró una mayor concentración que le permitió realizar sus propios operativos en dicho país, en colaboración y coordinación con servicios de seguridad argentinos.

Con miras a estos mismos objetivos de represión política en el exterior, la DINA se dio a la tarea de crear una coordinación de servicios de inteligencia en el Cono Sur, que parece haber involucrado, además de Chile, al menos a servicios de seguridad y/o grupos afines de Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil. Tal agrupación, aparentemente coordinada por la DINA, recibió el nombre de Cóndor, aunque otros piensan que el apelativo se aplica no a la agrupación o comunidad misma sino más bien a un conjunto de operaciones coordinadas que emprendieran.

La DINA también mantuvo relaciones con distintos servicios de inteligencia extranjeros, incluyendo a la CIA y a servicios de otros países.

3.b) Relaciones con grupos políticos extranjeros

La DINA otorgó apoyo y refugio en Chile a varios agentes y dirigentes de estos grupos políticos extranjeros, de corte extremista, muchos de los cuales propiciaban o habían participado directamente en actos de terrorismo.

Miembros de grupos de cubanos nacionalistas, incluyendo a quienes eran buscados por la justicia en varios países, visitaron o encontraron escondite en Chile, y recibieron ayuda de la DINA. Algunos de ellos fueron utilizados para operaciones de la DINA en el exterior, en México y en Estados Unidos. Un ejemplo de esta cooperación es el asesinato de Orlando Letelier y Ronnie Moffit, en Washington D.C., del que se da cuenta más adelante en este informe. La DINA tuvo también relación con diversas organizaciones nacionalistas argentinas, incluso con personas vinculadas a la llamada Alianza Anticomunista Argentina, conocida como "Triple A".

La DINA proporcionó, a al menos algunos de estos grupos, recursos económicos, armas y otras facilidades, así como la posibilidad de refugiarse en Chile. A cambio obtuvo su cooperación en algunos atentados cometidos en el exterior y en los planes para cometer otros que no se llegaron a consumar.

3.c) Medios y recursos que facilitaron la labor del Departamento Exterior

La DINA exterior tenía capacidad de control de entrada y salida de todas las personas al territorio de Chile. Esto incluía también a los extranjeros que entraban y salían de Chile, y las personas que tomaban contacto con éstos. Contaba además con personal propio en los principales aeropuertos de Chile, en Estados Unidos, y con algunos informantes en aeropuertos de importancia en Europa y en América Latina.

Ya se ha dicho que la DINA contaba con personal o colaboradores en el servicio exterior chileno. Sus miembros en el exterior, también ocupaban puestos claves o contaban con colaboradores en agencias del Banco del Estado y/o de LAN Chile, en sudamérica, los Estados Unidos y Europa. Se sabe que algunos pilotos de LAN Chile cumplieron encargos de la DINA.

La Dina bajo la inspiración del General Contreras y su subordinado, Espinoza, se había transformado en una policía política que convencida de estar en guerra con el marxismo había desplegado una sistemática campaña destinada a desmantelar a la oposición al régimen militar por la vía de arrestar , detener, dar muerte o desaparecer por vías legales e ilegales a los opositores políticos, usando métodos de clandestinidad y violencia como lo señala el ministro en su sentencia en el considerando.....

El Ministerio del Interior de la época consignó en la causa Rol 10.262 del 4t Juzgado del Crimen PAC, que revelar a la justicia la actividad e identidad de agentes de la Dina, significaría un peligro para "las condiciones absolutamente secretas en que trabajan los servicios de seguridad:

En el mismo proceso se han establecido 2 hechos centrales:

  1. La Dina cumplía labores operativas, muchas, casi todas ilegales.
  2. operó en el extranjero, en acciones que requería como condición previa, de la intervención personal de contreras.

Así esta acreditado en el expediente las siguientes operaciones:

-En Argentina: en las operaciones contra Prats y la llamada Operación Colombo que realizan agentes como Arancibia Clavel y Willike. (cuaderno de documentos acompañados por Mónica Gonzalez)

En Europa: se llevan a cabo el atentado contra Bernardo Leighton y su señora, o los seguimientos al ex Presidente Aylwin.

En Panamá: con la constitución de sociedades financieras extrañas de conjunto con políticos de derecha de ese país.

(Está también acreditado que para sus operaciones exteriores estableció contactos en el extranjero tanto con grupos de terroristas de derecha como con los servicios de inteligencia de otros países.

En lo que respecta a lo primero, constan sus relaciones operativas y su estrecha alianza con italianos neofascistas, con los terroristas argentinos del GRUPO MILICIA y otros, y cubanos anticastristas, principalmente del Movimiento Nacionalista Cubano.

La llamada Operación Cóndor fue el resultado de los lazos de cooperación establecidos entre los servicios de inteligencia de los países del Cono Sur, en especial con los de Argentina y Paraguay.

Asimismo se ha establecido que la DINA desarrolló una formidable infraestructura, económica y pre-operativa que contaba con:

a) Recintos de detención y tortura como Tejas Verdes, Cuatro Alamos, Villa Grimaldi, Londres 38, José Domingo Cañas, entre otros.

b) Una clínica propia ubicada en calle Santa Lucía No. 120.

c) Centro de recreación y espionaje, como dos departamentos, ubicados en calle San Antonio y Diagonal Paraguay en Santiago, destinados a proporcionar favores a personas que la DINA quería adular y sonsacar información.

d) Oficinas administrativas, siendo la principal la de Belgrado 11, donde funcionaba el Cuartel General.

e) Infraestructura económica que le permitía disponer de empresas de fachada, cuentas corrientes, empresas productivas como las pesqueras Chile y Arauco, etc.

5.-Tenía una singular estructura militar que incluía militares provenientes de las diferentes ramas de las FF.AA. y de Orden, y civiles.

Este organismo estaba compuesto, según el propio Contreras , por más de dos mil hombres y más de 50.000 informantes que se encontraban dispersos en todo el aparato del Estado -como en el Ministerio de Relaciones Exteriores, las Municipalidades, Lan Chile, etc.- a través de los cuales obtenían colaboración: facilidades de actuación, cobertura a sus acciones, documentos falsos, enviaban documentos y elementos explosivos al exterior sin ser sometidos a control aduanero alguno, etc.

En cuanto a los métodos utilizados por la DINA, nos referiremos a ellos sólo de manera muy somera, puesto que en cada caso individual estos ya se encuentran descritos. En los primeros meses de 1974, dicho organismo represivo solía detener a sus víctimas en sus domicilios y ante numerosos testigos. Incluso se aprehendía a familiares y amigos de los afectados, los que, una vez liberados, daban cuenta de los hechos. Con el tiempo, la DINA comenzó a detener en la vía pública, sin testigos y con un trabajo de detección previo, lo que permitía hacer una cuidadosa selección del modo, hora y lugar en que habría de producirse la detención. Los afectados, vendados, eran conducidos a los recintos secretos de detención y tortura ("Londres 38", casa de calle José Domingo Cañas, "Venda Sexy", "Villa Grimaldi") en donde eran sometidos a continuas sesiones de interrogatorios, mantenidos en estricta incomunicación con el exterior y en inhumanas y degradantes condiciones físicas. Los innumerables testimonios que existen al respecto así lo comprueban. Muchas veces, los afectados eran sacados por sus captores para -según los términos usados por Orlando José Manzo Durán ante el Ministro en Visita- ser "usados como vulgares cebos" en la aprehensión de otras víctimas. Las formas de torturas consistían principalmente en aplicación de corriente eléctrica en genitales, boca, oídos, lengua, heridas, prótesis metálicas, etc.; colgamientos, golpes de puños, pies, cadenazos y de otros elementos contundentes; sumergimientos en recipientes con agua hasta el punto de la asfixia; violaciones y vejámenes sexuales; falta de alimentación; encierro en verdaderos cajones en los que la persona debía permanecer de pie o encuclillada durante días; simulacros de fusilamiento; presión sicológica derivada especialmente de amenazas contra familiares del afectado y de obligar a éste a presenciar las torturas de otros detenidos e incluso de sus hijos o de sus padres. En fin, el objetivo era o quebrar la resistencia del arrestado logrando con ello un efecto de demostración, o bien obtener mayor información de la víctima, aunque en más de alguna oportunidad se torturó sólo por atormentar a la víctima.

Los agentes -siempre fuertemente armados- solían ingresar a los domicilios sin exhibir orden alguna, identificándose como pertenecientes a otros Servicios de Seguridad, amedrentando, allanando, montando "ratoneras" (las detenciones de dirigentes comunistas en calle Conferencia en el año 1976 son un buen ejemplo de una "ratonera"), apropiándose de los bienes de sus víctimas, interrogando incluso a los niños. Movilizados en vehículos particulares, con o sin patente, se aseguraban la impunidad. A este respecto, el Coronel de Ejército Juan Orlando Saldías Stappung, quien en 1976 se desempeñaba como Subdirector Logístico de la DINA, declaró con fecha 12 de noviembre de 1979 -en la investigación judicial por la desaparición de José Santos Hinojosa Araos- que para los vehículos de la DINA se solicitaban patentes de gracia, cuyos padrones quedaban inscritos en el Conservador de Vehículos Motorizados bajo la sigla "DINAR" que significaba Dirección Nacional de Rehabilitación. El General Manuel Contreras Sepúlveda reconoció este hecho ante el Ministro en Visita Servando Jordán, en enero de 1980. Por su parte, la Contraloría General de la República, en febrero de 1980, ofició diciendo que no registraba antecedentes sobre un servicio denominado "DINAR". Por su parte el Alcalde de Renca, Sebastián PÉREZ Campino, refiriéndose al mismo tema, en septiembre de 1979 ofició al Ministro en Visita diciendo que en los casos de patentes entregadas a la DINA, por tratarse ésta de una Institución de Seguridad, no quedaban archivadas ni en el Departamento del Tránsito ni en la Oficina de Partes.

Sin embargo, dentro de toda la infraestructura de la DINA, quizá lo más importante hayan sido sus centros de reclusión secretos, verdaderos territorios inviolables inexpugnables, vedados para la Justicia Ordinaria, en los que funcionaban las distintas Unidades y Agrupaciones y en los que se mantenía a las víctimas ocultas del mundo exterior, mientras que las autoridades de la época al ser requeridos negaban sistemáticamente tanto las detenciones como la existencia de dichos recintos.

Recintos:

1.- Londres 38: ubicado en pleno centro de Santiago, a metros de la Iglesia San Francisco, funcionó desde fines de 1973 y hasta septiembre de 1974. El inmueble pertenecía hasta antes del 11 de septiembre de 1973, al Partido Socialista. Allí permaneció una gran cantidad de detenidos, muchos de los cuales desaparecieron desde dicho recinto.

Heddy Olenka Navarro Harris, quien declaró ante el Ministro en Visita en octubre de 1979, dijo que fue detenida el 15 de agosto de 1974 por agentes de la DINA entre los cuales iban Luz Arce y Osvaldo Romo Mena. Fue conducida a Londres 38 en donde calculó que, por lo menos, había unas 80 personas detenidas, todas las cuales eran sometidas a violentas torturas. Unos 5 días después de su llegada, un agente dijo que el recinto debía ser desocupado y dividió a los afectados en grupos. La testigo fue trasladada a la casa de calle José Domingo Cañas. De otras víctimas, no volvió a saberse (Martín Elgueta desapareció en esa oportunidad). En las declaraciones que Marcia Alejandra Merino efectuó ante el 11 Juzgado del Crimen, también señaló haber permanecido en Londres 38 hasta septiembre de 1974, fecha en que fue llevada a José Domingo Cañas. Además, Sandra Machuca Contreras, en declaraciones juradas anexadas a distintos procesos tramitados en la Justicia Ordinaria -y que también fueron investigados por el Ministro Jordán- declaró que fue detenida el 4 de agosto de 1974 y llevada a Londres 38. Allí, después que se le retiraran todas sus pertenencias, fue ingresada a una pieza grande en donde había muchas personas. La testigo fue interrogada por Osvaldo Romo Mena y coincidió con otros testimonios en señalar que a fines de agosto de 1974 los recluidos en dicho recinto fueron divididos en grupos y mientras a algunos se les trasladó a otros lugares de reclusión, varios afectados desaparecieron en esa fecha.

Por su parte, Ramón Osvaldo Barceló Olave, quien declaró ante el Ministro en Visita en junio de 1979, expuso que en Londres 38 -en donde estuvo detenido- se sometía a los afectados a "la parrilla" (catre metálico donde se ataba a la víctima desnuda para proceder a aplicarle corriente eléctrica) y se violaba a las mujeres. Oscar Armando Alfaro Córdova señaló que estando prisionero en Londres 38, en el mes de julio de 1974, fue sometido a torturas consistentes en golpes de puños y pies y aplicación de electricidad en testículos, pene, ano y boca. Como consecuencia de estos apremios, perdió casi todos sus dientes, sufrió fractura de la nariz, hundimiento de cuatro costillas y se le produjeron úlceras estomacales, debiendo ser operado al recuperar su libertad. Tamara Valdés Valenzuela, tanto en declaraciones juradas como ante la Visita, expuso que "habíamos allí entre 70 y 90 personas, en una habitación infecta, sin aire, sin luz natural, sin alimentación, escuchando día y noche -cuando no nos torturaban a nosotros- como torturaban a las otras personas allí detenidas".

El 22 de junio de 1979, el Ministro Servando Jordán se constituyó en las dependencias de Londres 38, constatando que la distribución interna del recinto coincidía con las descripciones entregadas en las declaraciones de testigos, muchos de los cuales habían señalado incluso, que allí no existía agua potable. En efecto, se dejó constancia de que en todos los baños los artefactos sanitarios se encontraban en pésimas condiciones y que estaban repletos de excrementos humanos secos, los que incluso estaban pegados al suelo. Junto con inspeccionar un tablero de luz con 11 circuitos, el Ministro observó que en una habitación del entrepiso había un somier con patas de madera y malla metálica, cubierto con pedazos de cartón, algunos de los cuales presentaban, al parecer, vestigios de sangre humana (peritajes posteriores dieron resultados negativos). Este cuarto, por su ubicación, se encontraba totalmente aislado y en su muro sur había un cable eléctrico de más o menos un metro de largo que se hallaba conectado a una caja de distribución eléctrica adosada a la pared. El Tribunal dejó constancia que llamaba la atención que dicho cable se hallaba colgando y no correspondía al resto de la instalación eléctrica, la que estaba incorporada en tubos metálicos. Se advirtió también que en las murallas de las grandes piezas del primer piso y hasta una altura de 50 centímetros medidos desde el suelo, habían huellas manifiestas de apoyo sobre estos muros, los que se veían ennegrecidos. Los testigos habían señalado que eran ingresados a piezas grandes del primer piso en donde permanecían sentados en el suelo afirmándose en las murallas o bien simplemente tirados en el piso.

Junto con otros detalles de esta visita ocular, el Ministro también dejó constancia de que una florista que trabajaba en la vereda oriente de calle Londres les informó que dos meses antes de la inspección del Ministro en Visita, llegaron dos camiones con personal militar, los que procedieron a limpiar el inmueble.

En este punto, cabe reiterar que las autoridades de la época sistemáticamente negaron la existencia de Londres 38. El Ministro del Interior, Sergio Fernández Fernández, informó el 16 de junio de 1978, que ese inmueble no figuraba como dependencia de la CNI. El 24 de enero de 1978, Juan Ignacio García Rodríguez, Subsecretario del Ministerio del Interior Subrogante, señaló que Londres 38 no pertenecía a ese Ministerio ni a ningún organismo dependiente del mismo y que no existía constancia de que hubiese pertenecido a algún organismo de seguridad. El 14 de junio de 1979, en un Oficio al Ministro en Visita, el Teniente General y Ministro de Defensa Nacional Raúl Benavides Escobar, comunicó que "la propiedad ubicada en calle Londres N38 no pertenece a las Fuerzas Armadas ni de Orden". Pero, el 19 de enero de 1980, ante el Ministro Jordán, Manuel Contreras Sepúlveda dijo que efectivamente Londres 38 había sido un local de la DINA destinado al fichaje de los detenidos en Tránsito no en reclusión. Por su parte, Marcelo Moren Brito, también ante el Ministro en Visita, declaró que esa dependencia era sólo un lugar de tránsito de detenidos, reconociendo su propia permanencia en dicho recinto (Investigación por el desaparecimiento de Alan Bruce Catalán).

En cuanto al dominio del inmueble, Manuel Contreras Sepúlveda expuso que a la fecha de disolución de la DINA (agosto de 1977), sus archivos y bienes fueron incorporados a la recién creada CNI, puesto que ambos hechos (disolución y creación) constituyeron un solo acto. Incluso el General Contreras expuso que él continuó a cargo de la CNI hasta noviembre de 1977, fecha en que hizo entrega de la Dirección al General Odlanier Mena Salinas ante la presencia del Ministro del Interior General de División, Raúl Benavides Escobar.

2.- "Venda Sexy" o "La Discoteque": ubicado en el sector de Quilín, en la calle Irán N3037, al llegar a la calle Los Plátanos, funcionó a partir de comienzos del verano de 1975 y hasta mediados de ese mismo año, en forma paralela a Villa Grimaldi. Posiblemente haya sido utilizada por un equipo operativo distinto a los que funcionaban en la Villa, puesto que se advierten diferencias en las formas de operar y en los métodos de torturas aplicados, los que hacían énfasis en vej"menes de tipo sexual mientras la música permanecía a todo volumen para que los gritos de las víctimas no se escucharan en las casas vecinas.

Una testigo relató, ante el 11 Juzgado del Crimen, que a fines de diciembre de 1974 fue conducida a este recinto. Fue llevada al subterráneo en donde la hicieron desnudarse y le vendaron la vista. Entre cuatro o cinco interrogadores, comenzaron a toquetearla y a lanzársela de unos a otros. La golpearon fuertemente en el estómago y la tiraron al suelo en donde procedieron a aplicarle corriente eléctrica en la vagina. También fue llevada al 2 piso de la casa, en donde la violó un hombre al que llamaban "El Jefe", y de quien las detenidas decían que sufría de una enfermedad venérea. Un testigo varón declaró en el proceso en el que se investigaba la desaparición de Marta Neira Muñoz, que en este recinto había sido violada por un perro especialmente amaestrado para tales deleznables actos y que mantenían los agentes en el subterráneo del inmueble.

Como solía ocurrir, las autoridades negaron la existencia de "Venda Sexy", hasta que Manuel Contreras Sepúlveda expuso ante el Ministro Jordán López que dicha propiedad era un cuartel de la DINA y no un centro de detención, (19 de enero de 1980). El Ministro del Interior, Sergio Fernández Fernández, en noviembre de 1979, había oficiado a la Visita diciendo que la tenencia del inmueble ubicado en el sector de Quilín no había podido ser constatada puesto que su propiedad no figuraba en el acta de entrega de la DINA. Manuel Contreras dijo en marzo de 1980 que como la disolución de la DINA y la creación de la CNI constituyeron un solo acto, no fue necesario levantar un acta de entrega.

3.- José Domingo Cañas N1367: Ubicado en la comuna de ÑUÑOA, funcionó aproximadamente entre los meses de agosto y noviembre de 1974. Aquí se mantuvo a un número variable de detenidos, los que eran interrogados y torturados según los métodos que se hicieron tradicionales de la DINA. Este recinto es especialmente reconocido porque se comprobó que aquí murió Lumi Videla, producto de las torturas sufridas, cuyo cuerpo fue lanzado posteriormente al interior de la Embajada de Italia en Santiago.

Una testigo declaró ante el Ministro en Visita, en octubre de 1979, que en este recinto fue desnudada y torturada por Osvaldo Romo Mena. Ella señaló que cuando se encontraba desnuda en "la parrilla", Romo la toqueteaba y le pellizcaba las cicatrices de una ces"rea, diciéndole que "estaba muy echada a perder". También Marcia Alejandra Merino Vega expuso ante el juez del 11 Juzgado del Crimen que ella había permanecido en este centro de reclusión.

Negado en un comienzo, también dicho recinto debió ser reconocido por las autoridades de la época. En agosto de 1979, el Ministro del Interior Sergio Fernández Fernández informó al Ministro Jordán que el referido inmueble era efectivamente una dependencia de la CNI y que se trataba "de un recinto militar". También en agosto de 1979, el General Contreras Sepúlveda informó a la Visita que la casa de calle José Domingo Cañas había sido un cuartel de la DINA, negando su condición de lugar de reclusión. Miguel Krassnoff Martchenko también reconoció la existencia de dicho recinto y dijo que se trataba de un cuartel de la DINA en el cual también había estado.

4.- Clínica de calle Santa Lucía: Este recinto, ubicado frente al Cerro Santa Lucía e individualizado rápidamente por los afectados que allí permanecieron por el característico sonido del "cañonazo de las 12", también fue utilizado por la DINA como centro de recuperación de las víctimas heridas y como centro de interrogatorio. Iris Magaly Guzmán Uribe, quien declaró ante el 11 Juzgado del Crimen de Santiago en agosto de 1978, expuso que había sido detenida en noviembre de 1974 por 8 efectivos de la DINA.

Conducida a Villa Grimaldi, fue sometida a violentas y continuas sesiones de tortura. Producto de ello sufrió una fuerte hemorragia que la hizo perder el conocimiento. Cuando recuperó la conciencia, se encontró acostada, desnuda y atada, en una cama de este recinto. Había allí más personas heridas, entre ellas, la actualmente detenida desaparecida Ida Vera Almarza. Hasta esta clínica concurrió Osvaldo Romo Mena para interrogar a la testigo, incluso la llevaron a los pisos inferiores del inmueble, en donde, no obstante su estado de salud, se le aplicó corriente eléctrica. Además, señaló la declarante, tanto el personal médico como paramédico, la presionaban continuamente para que hablara.

El 9 de junio de 1980, el Fiscal Militar Gonzalo Salazar Swett, cumpliendo una diligencia ordenada en el proceso que investigaba la desaparición de Ida Vera Almarza, se constituyó en el recinto de Santa Lucía. Dijo haber constatado que dicho inmueble correspondía a un domicilio sin moradores, cuya única puerta de acceso estaba permanentemente cerrada. La propiedad estaba ubicada al lado del Instituto Chileno-Británico de Cultura y en su puerta se encontraban avisos para la enseñanza de karate. Informó haber comprobado que allí no existía clínica alguna. Por su parte, el Coronel de Ejército Fernando Arancibia Reyes, Vice Director Nacional de la CNI, ofició el 14 de julio de 1980 diciendo que ese inmueble era de propiedad fiscal y que había sido destinado a la DINA el 10 de marzo de 1977, que a la fecha (1980) se encontraba en poder de la CNI y que de las averiguaciones practicadas se pudo constatar que nunca fue destinado al funcionamiento de una clínica.

El 25 de septiembre de 1985, ante la 2a. Fiscalía Militar, el General (R) Manuel Contreras Sepúlveda informó que el inmueble de calle Santa Lucía había sido efectivamente una clínica usada para la atención médica de los funcionarios de la DINA y para los detenidos que requerían de ese servicio.

5.- Villa Grimaldi: fue el recinto secreto de detención y tortura más importante de la DINA. Ubicado en Avenida José Arrieta a la altura del 8.200, comuna de La Reina, se le conoció como "Cuartel Terranova". Posiblemente los primeros detenidos hayan llegado a mediados de 1974, aunque el gran número de prisioneros comenzó a ingresar allí a principios de diciembre de ese mismo año. Ya durante el año 1974, Villa Grimaldi era la sede de la Brigada de Inteligencia Metropolitana (BIM) y de sus equipos operativos encargados de detener, interrogar y torturar, contando para ello con instrumentos y lugares especialmente dispuestos para ese objetivo.

Villa Grimaldi poseía un extenso terreno y sus edificaciones -actualmente demolidas- se fueron ampliando para dar cabida a las distintas funciones que allí cumplían, (a fines de 1975 se le hicieron arreglos). Los sectores más característicos de este recinto y que fueron descritos casi en detalle en cientos de testimonios, todos coincidentes, eran: a) "La Torre", construcción que asemejaba un molino y en cuyo interior había unas 10 "cajoneras" a las que introducían a los detenidos por una puerta, por la que era necesario entrar de rodillas. Se solía mantener aquí a una o dos personas en un régimen de absoluto encierro. También existía en "La Torre" una sala de torturas. Muchos detenidos desaparecieron desde aquí. b) las "Casas-Chile", construcciones de madera destinadas al aislamiento individual de los detenidos que parecían verdaderos closets en donde la persona permanecía de pie o encuclillada, a oscuras, durante varios días; c) las "Casas Corvi", pequeñas piezas de madera construidas en el interior de una pieza más grande, en las que se ubicaban camarotes de dos pisos. Aquí permanecían los detenidos que estaban siendo sometidos al régimen más intenso de interrogación y tortura. Además estaban las salas grandes en que permanecían entre 30 y 50 personas, un baño, el patio y las habitaciones especialmente dispuestas para torturar.

Luis Alfredo Muñoz González, en declaración jurada anexada a distintos procesos llevados a la Justicia Ordinaria, señaló que había sido detenido en diciembre de 1974 por 16 agentes de la DINA, fuertemente armados, movilizados en 4 vehículos particulares, y entre los que iban Osvaldo Romo Mena y Miguel Krassnoff Martchenko. Lo condujeron a Villa Grimaldi en donde permaneció hasta febrero de 1975. Apenas ingresado, le colgaron un número al cuello, correspondiéndole el 676; cuando salió de allí, el último número asignado a un prisionero era el 1.050. Una testigo que permaneció recluida en Villa Grimaldi, junto a su hijo de 17 años y a su hija de 16, fue desnudada y torturada en presencia de ellos. Le aplicaron corriente en los senos, vagina y dientes, y la amenazaron con violar a la niña. También los dos jóvenes fueron torturados en su presencia. En Villa Grimaldi la testigo reconoció a Osvaldo Romo Mena y a Miguel Krassnoff Martchenko.

Juana Vicencio Hidalgo declaró ante el Ministro Jordán en marzo de 1980, señalando que fue detenida el 13 de agosto de 1976 y conducida a Villa Grimaldi. En este recinto presenció las torturas del actualmente detenido desaparecido Julio Roberto Vega, al que vio desnudo atado a un catre metálico y al que aplicaban corriente eléctrica en distintas partes del cuerpo. También la testigo sufrió un similar castigo y permaneció encerrada en el sector de "La Torre".

Los testimonios relativos al trato que recibían las víctimas en Villa Grimaldi y a los numerosos detenidos desaparecidos que por dicho recinto pasaron, son incontables. En los casos individuales contenidos en estos volúmenes se entrega mayor información al respecto.

No obstante esa realidad, en un comienzo -y al igual como recurrentemente aconteció- la existencia de Villa Grimaldi fue negada. En 1976, en la causa rol N1483-76 por detención ilegal de Mario Jaime Zamorano Donoso, seguido en la Justicia Militar, Manuel Contreras Sepúlveda expresó que el único Campamento de Detenidos dependiente de la DINA era Cuatro Alamos y que "la supuesta Villa Grimaldi es una invención del marxismo, estratagema usada con el fin de desprestigiar a los Servicios de Seguridad del Gobierno". Tres años después, en agosto de 1979, el mismo Contreras Sepúlveda -y ante el Ministro en Visita- expresó que efectivamente Villa Grimaldi era un inmueble dependiente de la DINA, pero que sólo se trataba de un lugar de Tránsito donde se interrogaba y fichaba a los detenidos, los que o eran dejados en libertad o puestos a disposición del Ministerio del Interior. Marcelo Moren Brito, en octubre de 1979 y ante el mismo Tribunal, repitió iguales términos. Miguel Krassnoff Martchenko también reconoció la existencia de dicho centro de reclusión, insistiendo que sólo era un lugar de Tránsito de detenidos. A su vez, Rolf Wenderoth Pozo, en abril de 1980, declaró ante el Ministro Jordán que Grimaldi era una propiedad que había sido ocupada por diversas Unidades de Inteligencia de la DINA, pero cuya pertenencia desconocía.

Por su parte las autoridades de la época, de manera casi simultánea a las declaraciones anteriores, y a través de distintos Oficios a la Justicia Ordinaria, intentaban ocultar los hechos. En mayo de 1978, el Ministro del Interior Sergio Fernández Fernández ofició al 3er. Juzgado del Crimen de Santiago diciendo que "no existe un lugar de detención denominado Villa Grimaldi". También en mayo de ese mismo año, el Fiscal Militar Gonzalo Salazar Swett señaló al Tribunal que investigaba la desaparición de Oscar Orlando Ramos Garrido que, al constituirse en dicho recinto, constató que allí no permanecía detenido alguno y la inexistencia de libros u otro tipo de documentos. El Teniente General Carlos Forestier Haensgen, Ministro de Defensa Nacional Subrogante, informó al Ministro Jordán, en octubre de 1979, que la CNI había tomado posesión de este inmueble desocupado, sin personal a cargo y sin documentación, desconociéndose la identidad de quiénes lo ocupaban. Respuestas de este tenor pueden contarse por cientos.

Cuando el Ministro Servando Jordán intentó recuperar los archivos y documentos de Villa Grimaldi, tampoco fue posible lograrlo. El Ministro del Interior Sergio Fernández Fernández, en junio de 1980, ofició diciendo que en relación a los registros y fichajes de personas que habrían sido llevadas para tales efectos a Villa Grimaldi, no existía antecedente alguno. El Teniente General Raúl Benavides Escobar, Ministro de Defensa Nacional, había informado a la Visita Extraordinaria, en junio de 1979, que no existía documento en el que constara qué personal había tenido a cargo Villa Grimaldi, la que fue recibida por la CNI de parte de la DINA, desocupada y sin personal. Por último, en septiembre de 1985, y ante la 2a. Fiscalía Militar, el mismo Manuel Contreras Sepúlveda zanjó la cuestión al declarar que en Villa Grimaldi no se llevaba ningún libro en el que se inscribiera la entrada o salida de detenidos y que los ficheros de arrestados los llevaba el SENDET (Secretaría Ejecutiva Nacional de Detenidos).

También, y como resultado de las numerosas exposiciones entregadas ante los Tribunales Ordinarios de Justicia, fue posible individualizar a algunos de los agentes que tenían en este recinto su base de operaciones. Todos ellos están mencionados en este relato al referirse al funcionamiento de la BIM, cuya sede era precisamente Villa Grimaldi.

Por último -y en relación a este recinto- es necesario consignar que el 18 de julio de 1978 se constituyó en el inmueble el Grupo de Trabajo Ad-hoc de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Estuvieron también presentes en este acto, el General Odlanier Mena Salinas (Director de la CNI), el Coronel Jerónimo Pantoja Henríquez (Vice-director de la CNI), Miguel Schweitzer Walter (designado por el Gobierno junto a Sergio Diez Urzúa como coordinador con el Grupo de Trabajo) y dos testigos que habían permanecido recluidos en dicho recinto en los años 75 y 78 respectivamente. Fueron ellos los que reconocieron el lugar: escaleras, azulejos azules, baldosas, patios, "La Torre", la cocina, el baño, una infinidad de detalles cuya existencia era imposible conocer al menos que realmente se hubiese estado en el lugar. Sin embargo, lo más importante en esa oportunidad fue el reconocimiento de dos agentes: Alexis Figueroa (quien le llevó agua a uno de los detenidos) y Basclay Humberto Zapata Reyes, "El Troglo". Respecto a este último, Miguel Schweitzer declaró ante el Ministro de Visita, el 7 de enero de 1980, que en el mes de enero de 1978 había sido llamado por el Gobierno para prestar asesoría en el caso del ex-ministro Orlando Letelier. En dicha ocasión el Ministerio del Interior le asignó un automóvil y un chofer, al que reconoció en "El Troglo", pero cuyo nombre y apellido dijo no recordar. Por su parte, el Ministro del Interior, Sergio Fernández, ofició al Ministro Jordán diciendo que en la relación de personal de la CNI no aparecía ningún funcionario de nombre Alexis Figueroa.

Volviendo a la constitución del Grupo de Trabajo Ad-hoc en Villa Grimaldi, "El Troglo" les informó que efectivamente era funcionario de la CNI en calidad de chofer. Como resultado de estos hechos, el Grupo de Naciones Unidas concluyó "que Villa Grimaldi fue en realidad utilizada como lugar de detención por la CNI en 1978 y por la DINA en 1975".

6.- Cuatro Alamos: fue el único lugar de detención e incomunicación reconocido por la DINA y se mantuvo prácticamente durante todo el período de funcionamiento de ese organismo. Consistía en 12 celdas pequeñas, una celda grande y oficinas, todas formando parte de un conjunto que se encontraba al interior de Tres Alamos -Avenida Departamental al llegar a Vicuña Mackenna- el que era administrado por Carabineros. Los detenidos que aquí llegaban generalmente lo hacían provenientes de otros recintos de la DINA y en forma habitual no eran sometidos a torturas, aunque muchos de ellos desaparecieron desde este lugar.

Orlando José Manzo Durán, Teniente 1 de Gendarmería, declaró ante el Ministro Jordán y ante distintos Juzgados del Crimen. Señaló que en abril o mayo de 1974 había sido enviado en comisión de servicio a la DINA, organismo que lo designó Comandante del Campamento de Cuatro Alamos, lugar donde se mantuvo hasta marzo de 1977. Dijo que cuando dejó el cargo llegaron interventores cuyos nombres desconoce, los que revisaron toda la documentación y levantaron un acta. Dicha documentación consistía principalmente en un libro de registro de ingresos y egresos de detenidos que él llevaba personalmente, incluso de manera manuscrita. Agregó que a cada detenido se le abría una ficha en la que se consignaba los datos personales de éste y las pertenencias con las que llegaba, esta ficha era firmada por el detenido al momento de egresar del recinto.

En cuanto a los afectados, Manzo Durán señaló que durante el período en que estuvo a cargo de Cuatro Alamos pasaron allí unas 500 personas, las que eran llevadas por funcionarios de la DINA en camionetas con toldo. El régimen era de incomunicación y -de acuerdo a lo informado por este agente- sólo había tres clases de egresos desde dicho recinto: a) por Decreto de Libertad dictado por el Ministerio del Interior; b) por enfermedad o dolencia del detenido que no pudiera ser tratada en el mismo Campamento; y c) lo que denominó "egresos transitorios", que se producían cuando el afectado era sacado por efectivos de la DINA para ser "vulgarmente empleado como cebo" en la detención de otras personas o bien para ser llevados a reconocer lugares.

Manzo Durán dijo no recordar los nombres del personal de Cuatro Alamos, el que estaba integrado por funcionarios de las cuatro ramas de la Defensa Nacional. Señaló que el personal rotaba continuamente y que, dada la naturaleza de sus funciones, no se utilizaban los nombres verdaderos.

El 24 de septiembre de 1979, el Ministro en Visita se constituyó en Cuatro Alamos, dejando constancia que, según las informaciones obtenidas, los libros y archivos fueron incinerados y que, al disolverse la DINA, el local fue entregado a Gendarmería. A esa fecha se encontraba refaccionado y con pintura nueva, con lo que no hubo posibilidad de investigar rastros o huellas que pudieran haber quedado. En febrero de 1980, el General de Brigada Odlanier Mena Salinas, Director de la CNI, informó a la Visita que todos esos Libros fueron destruidos dando cumplimiento a disposiciones permanentes de este organismo que establecen la eliminación de la documentación "que ha perdido su vigencia y utilidad".

Además, el Ministro Servando Jordán López tomó declaraciones en distintas oportunidades a Manuel Contreras Sepúlveda, Marcelo Moren Brito, Miguel Krassnoff Martchenko y Rolf Wenderoth Pozo. Lo expuesto por esos agentes ha sido ya mencionado anteriormente. Sólo queda por consignar algunos detalles como aquel relacionado con Marcelo Moren Brito, conocido como "El Ronco" por numerosos afectados. Entre ellos, por Angeles Alvarez Cárdenas, quien, ante el 8 Juzgado del Crimen de Santiago y durante el proceso que se tramitaba en relación al desaparecimiento de su marido, Gilberto Urbina Chamorro, declaró que también ella había sido detenida en enero de 1975 y conducida a Villa Grimaldi, en donde permaneció 9 días y en donde fue obligada a presenciar las torturas a que era sometido su cónyuge. Dijo que al llegar a dicho recinto, la desnudaron completamente y le revisaron hasta la boca. Luego, la hicieron vestirse y un individuo "con voz ronca" comenzó a interrogarla. Cuando en octubre de 1979, Marcelo Moren declaró ante la Visita, el Ministro Jordán dejó constancia por escrito "que el declarante Marcelo Moren tiene una característica voz ronca".

Miguel Krassnoff Martchenko, "Capitán Miguel", de origen austríaco, nacionalizado chileno, también depuso ante la Visita Extraordinaria. Dijo que había ingresado a la DINA en 1974, en donde se desempeñó hasta fines de 1977, y que dependía directamente de Manuel Contreras, formando parte de una Unidad de Inteligencia por lo que le correspondía actuar en detenciones. Agregó que estuvo destinado a Villa Grimaldi, casa de calle José Domingo Cañas y Cuartel General. También Manuel Contreras dijo al Ministro en Visita en 1979 que Krassnoff era Comandante de una de las Unidades de Inteligencia, razón por la que actuaba en arrestos y detenciones. Sin embargo, el mismo Miguel Krassnoff en su comparecencia a la 2a. Fiscalía Militar, el 24 de agosto de 1989, declaró que su desempeño en la DINA fue en un puesto de analista de documentación política y que nunca participó en la detención de personas.

Por su parte, Rolf Gonzalo Wenderoth Pozo declaró por exhorto ante el Ministro en Visita en abril de 1980, cuando ya era Teniente Coronel y Gobernador Provincial de Osorno. Informó que había prestado servicios a la DINA desde diciembre de 1974 y hasta noviembre de 1977, fecha en que esta última ya se había transformado en CNI. Cumplió distintas funciones, siendo Comandante de la Unidad de Análisis de Inteligencia e integrante del Cuartel General, tanto de la DINA como de la CNI, asesorando al Mando en relación a la situación interna del país, en el área privada y pública.

Por último, constan las declaraciones del General (R) Manuel Contreras Sepúlveda Máximo y único Jefe de la DINA. En todas sus exposiciones fue reiterativo en señalar que ni Marcelo Moren, ni Miguel Krassnoff, ni Rolf Wenderoth estuvieron a cargo de los archivos del organismo que él dirigía. Tampoco se acordó de los nombres de aquellos que pudieron haberlo estado. Agregó, en marzo de 1980, que respecto a esos archivos y demás bienes de la DINA había que tener presente que la disolución de ésta y la creación de la CNI constituyeron un solo acto y que él mismo había continuado a cargo de la CNI hasta noviembre de 1977, circunstancia en que hizo entrega del cargo al General Odlanier Mena en presencia del Ministro del Interior, General Raúl Benavides Escobar. En febrero de 1980, el Ministro en Visita solicitó al General de Brigada Odlanier Mena Salinas, Director de la CNI, que informara si los archivos completos de la DINA relativos a detenciones, documentación general e individualización de vehículos y propiedades, se hallaban efectivamente en poder del organismo que él presidía. La respuesta fue evasiva. El General Mena Salinas señaló que la CNI era la continuadora legal de la ex-DINA "para el sólo efecto patrimonial", agregando que "en estas circunstancias por el sólo Ministerio de la Ley la CNI debió hacerse cargo del patrimonio de la ex-DINA existente a esa época".

Todos los antecedentes referidos a la Visita del Ministro Jordán se encuentran contenidos en cuatro tomos, los que a su vez fueron tenidos a la vista por la 2a. Fiscalía Militar de Santiago en el mes de enero de 1983 y para los cuales solicitó el sobreseimiento total y definitivo

Es preciso dejar consignado que Luz Arce Sandoval, al declarar ante el Tribunal, entregó antecedentes pormenorizados respecto a la estructura con que funcionaba la DINA. Ellos sirvieron de base para ordenar diligencias relacionadas con inculpados y se reproducen a continuación: "En esa época en Londres 38 existían tres grupos operativos dependientes de la Unidad Caupolicán que a su vez dependía de la Brigada de Inteligencia Metropolitana BIM, como jefe en ese momento vi a Moren Brito, Mayor de Ejército de la época, a él lo reemplazaba a veces Pedro Espinoza Bravo, y queda como Comandante de la BIM en noviembre del 74, estas destinaciones eran por decretos del Ejército, a su vez Caupolicán era comandado por Moren y estaba sub dividido en tres agrupaciones llamadas Aguila, Halcón y Tucán.

El grupo Aguila, era comandado por el Teniente de Ejército Miguel Krassnoff, de él dependía Osvaldo Romo, Basclay Zapata, alias el "Troglo" , del Ejército, y el Negro Paz, alias el "Pulgar"; estos son nombres reales de las personas y actualmente trabajan para el Ejército. El Grupo Halcón, era comandado por el Teniente de Carabineros Ricardo Lawrence; Tucán, era comandado por el Subteniente de Carabineros Gerardo Godoy, alias el Capitán Marcos o Capitán Manuel y otros apodos.

Purén era otra organización dentro de los mismos, dependiente de la BIM, comandado por Eduardo Iturriaga Neuman; la persona que me detiene por segunda vez, era del grupo Purén, todas las personas que estaban de guardia en la época en el Hospital Militar eran de Purén. A mí me interrogó varias veces el Mayor de Ejército, Gerardo Ulrich.

El grupo o Unidad Caupolicán, se dedicaba a las personas de izquierda, y la Unidad Purén a la D.C. Gremios y empresas, ellos investigaban en esos grupos.

No obstante tener toda su gente "ocupada", Caupolicán pedía la gente prestada a Purén.

Posteriormente Caupolicán se dedicaba sólo a la gente del MIR, pasando la izquierda al Purén.

Siempre como Director de DINA, estuvo el Coronel Manuel Contreras Sepúlveda y como su ayudante el Capitán de Ejército y Arma de Caballería, Alejandro Burgos y, como segundo ayudante, el Teniente "Cacho Acevedo".

A pesar de las múltiples acciones judiciales y administrativas y de reiteradas denuncias a organismos nacionales e internacionales, Alfonso René Chanfreau Oyarce permanece en calidad de desaparecido desde que fuera detenido por la DINA en julio de 1974.

En los últimos días de noviembre de 1974 comienza a funcionar como principal centro de detención, interrogatorio y tortura el recinto secreto de Villa Grimaldi, cuartel general de la Brigada de Inteligencia Metropolitana (BIM). A ese lugar son trasladados los detenidos que permanecían en José Domingo Cañas y en los meses siguientes serán llevados allí una gran cantidad de detenidos en la acción dirigida a reprimir al MIR.

Es durante el verano de 1975 que se produce la última arremetida fuerte de la DINA contra el MIR, ya muy mermado por la represión sufrida durante 1974. En esos meses caen importantes grupos de dirigentes y militantes que arrastran consigo al grueso de la estructura clandestina.

En diciembre de 1974, y enero y febrero de 1975 fueron detenidos gran parte de los integrantes de la llamada Fuerza Central del MIR, asimismo algunos miembros del Comité Central, la mayor parte de la estructura de la zona de Valparaíso y la mayor parte de los Grupos Político Militares (GPM) y otras estructuras que seguían funcionando en Santiago.

Es posible afirmar que en ese verano la DINA termina definitivamente con la estructura clandestina del MIR que provenía del paso a la clandestinidad de la masa de los militantes en los primeros meses posteriores al 11 de septiembre de 1973.

Uno de los hechos que representa bien la derrota sufrida por el MIR es la declaración televisada que cuatro importantes dirigentes del movimiento hacen desde Villa Grimaldi, seguida de una conferencia de prensa en la que los mismos dirigentes conversan con periodistas de varios medios informativos. La declaración en cuestión reconocía la derrota del MIR frente a los organismos de seguridad, dando cuenta detallada de la desastrosa situación de los diversos organismos y grupos del partido y llamaba a asumir esta derrota, abandonando los intentos de continuar la acción contra el Gobierno.

La declaración fue hecha efectivamente por los dirigentes y en general parecía obedecer a la visión realista que ellos llegaron a tener sobre los acontecimientos. Sin perjuicio de ello, hay que hacer presente que se encontraban presos, en pésimas condiciones, habiendo sido previamente víctimas de intensas torturas y sin que pudieran tener ninguna garantía ni claridad sobre las consecuencias de sus acciones, lo cual se evidencia por la muerte posterior de dos de ellos, que será tratada más adelante. También hay que aclarar que los datos que los detenidos entregan sobre la situación del movimiento y de algunos militantes, provienen de un documento elaborado por ellos sobre la base de la información que poseían. Sin embargo, agentes de la DINA los obligaron a introducir algunos datos falsos, por los cuales se daba como prófugos o viviendo fuera del país a personas que previamente habían desaparecido por acción de la DINA.

La DINA implementara una operación de inteligencia para ocultar la desaparición Forzada, la Llamada operación Colombo, por medio de la cual Publican en dos diario, uno brasileño O'dia y otro argentino, Lea, ambos apócrifos y creado ad hoc, listas de Chilenos desaparecidos sobre los cuales se entregaba un versión falsa, es el llamado caso de los 119,

VICTIMAS DEL MIR de Responsabilidad de la DINA

La primera prioridad de la acción represiva de la DINA durante el año 1974 fue la desarticulación del MIR. Esta continuó siendo una prioridad durante 1975. Durante estos dos años se produce el mayor número de víctimas fatales atribuibles a este organismo.

La mayoría de estas víctimas desaparecieron en manos de la DINA. Sin embargo, también existen casos de personas ejecutadas o muertas por torturas cuyos cuerpos fueron recuperados por sus familiares.

Excepcionalmente han sido consideradas dentro de esta sección víctimas que no militaban en el MIR, o que fallecieron en manos de agentes estatales que no pertenecían a la DINA, o cuya afiliación institucional la Comisión no pudo afirmar con certeza, cuando ello es indispensable para mantener la ilación del relato o una correcta visión cronológica de lo sucedido.

El primer semestre de 1974: las primeras víctimas de la DINA

Durante los meses de abril, mayo y junio de 1974 aparecen las primeras evidencias del empleo más sistemático del método de desapariciones forzadas por parte de la DINA en contra del MIR, así como una mayor precisión de la DINA en la selección de a quienes detiene. En esta época la DINA empleaba el recinto secreto de detención y tortura de Londres N 38.

Opera también en este Periodo la SIFA, que trasforma su sede del AGA en un centro de torturas y exterminio del MIR, y logra infiltrar" a uno de sus colaboradores a la Seguridad del MIR el "Barba" Schnneider

Listado particularizado de Víctimas

15 de marzo 1974

Ogan Esteban Lagos Marín, 21 años de edad, estudiante de Agronomía, militante del MIR, fue detenido en las siguientes circunstancias: La noche del jueves 14 de marzo de 1974 el afectado se juntó con su hermano Ernesto en casa de su cuñada Marta Contreras. El motivo del encuentro era conversar respecto de su interés de volver a la Universidad para terminar su carrera. Por lo tarde decidieron quedarse a dormir en la casa en que estaban.

Aproximadamente a las 2:30 hrs. del día 15, mientras dormían, un Comando con personal de las Fuerzas Armadas todos de civil, allanó el domicilio. El grupo de 8 miembros lo componían, entre otros, el Cabo de Carabineros Nindo Palavecinos (quien vivía frente a la casa del afectado), el Sargento de Carabineros Francisco Opazo, el carabinero Márquez Riquelme y uno de apellido Alarcón, el Teniente de Carabineros Patricio Fuentes, un boina negra de apellido "Quezada", un detective de apellido Aguilera y un Capitán de Ejército. Este grupo había realizado diversos allanamientos llevando a dos detenidos que estaban recluidos en el Regimiento N9 "Chillán", Iván Flores y Sergio Fuentealba.

Durante el allanamiento estaban en la casa los hijos de la cuñada del afectado. Los aprehensores luego de identificar a Ogan Lagos y su hermano Ernesto los subieron a una camioneta verde que era conducida por el detective Aguilera, de ahí los llevaron al Cuartel de Investigaciones de Chillán, donde se les indicó que quedaban incomunicados hasta el lunes 17 de marzo. Sin embargo, el sábado por la tarde Ogan Lagos fue sacado del recinto por el carabinero Alarcón y el boina negra Quezada, indicando que lo interrogarían en el Regimiento. Cerca de las 19 hrs. lo trajeron de vuelta. El lunes 18 los llevaron con la vista vendada al Regimiento en un furgón verde que era conducido por el detective

Aguilera y acompañado por el carabinero Alarcón. En el recinto militar los detenidos fueron torturados durante el interrogatorio, incluso les aplicaron corriente. Posteriormente sacaron los otros detenidos y dejaron aislado a Ogan. Su hermano Ernesto quedó en una sala con unas 8 personas más entre los que estaba Sergio Fuentealba.

El 26 de marzo Ernesto Lagos es dejado en libertad y el miércoles 27 Ogan es trasladado a la Cárcel Pública quedando en libre plática; en dicho lugar su familia pudo visitarlo en varias oportunidades. Allí era sacado periódicamente para ser interrogado en el Regimiento, de donde volvía muy maltrecho, incluso debió permanecer algunos días en la enfermería del penal ya que le enyesaron el brazo derecho debido a los golpes recibidos.

El 25 de abril de 1974 cuando el afectado fue llamado desde la Guardia, todos pensaron que se debía al tratamiento fisioterápico en que estaba, por el que concurría 3 veces por semana al Hospital Regional, producto de los golpes. Al salir, en la Guardia Interna los Gendarmes le dijeron que sería llevado al Regimiento para ser interrogado, lo que alcanzó a avisar a otros detenidos.

Su madre concurrió ese mismo día 25 al recinto carcelario y al preguntar por Ogan los gendarmes le dijeron que habría quedado en libertad, no obstante que todas sus pertenencias habían quedado en la Cárcel. Por tal motivo la señora Margarita Marín se dirigió a Investigaciones, a la Prefectura de Carabineros y al Regimiento en busca de información. En este último lugar un uniformado le señaló que su hijo estaba ahí pero no podía verlo ni entregarle nada.

Cabe señalar que ya a esa fecha el Juez del Tercer Juzgado de Chillán había identificado un cadáver N.N. muerto por balas como Ogan Lagos Marín.

En efecto dos días más tarde de que fuera sacado de la Cárcel de Chillán, el 27 de abril de 1974, el campesino Segundo Benavides Rodríguez encontró el cuerpo sin vida de Ogan Lagos Marín a unos 200 metros de la casa de Manuel Matus Salas ubicada en el Fundo La Dehesa de Tanilvoro. El cuerpo estaba sólo con calzoncillos y presentaba 4 perforaciones de bala.

Posteriormente el Juez del 3er. Juzgado del Crimen de Chillán ordenó levantar el cadáver para su autopsia en el Hospital Regional de Chillán, ingresando como N.N.

El 7 de febrero de 1975 fue detenido por la DINA en Santiago su hermano Sergio Humberto Lagos Marín, permaneciendo desaparecido desde esa fecha.

Otro hermano Nelson Ernesto Lagos Marín falleció el 23.09.85 producto de la detonación de un artefacto explosivo en la vivienda que ocupaba en la ciudad de Chillán.

25 de marzo 1974

Samuel Eduardo SILVA CONTRERAS, 28 Años, casado, empleado, DD en Osorno, militante del MIR y dirigente sindical, desapareció en el sector Las Gaviotas del Lago Rupanco, cuando se aprestaba a cruzar la frontera hacia Argentina. Desde esa fecha se desconoce su paradero.

Samuel Silva fue arrestado por primera vez el 11 de septiembre de 1973, permaneciendo un mes en el Estadio Nacional. Al salir en libertad se encontraba en malas condiciones físicas y psíquicas y temía por su seguridad. Fue citado a declarar a una Fiscalía Militar, pero decidió no presentarse y viajó a Osorno, donde llegó el 16 de marzo de 1974. Se puso en contacto con un arriero para que lo llevara al límite con Argentina, este lo dejó en el sector Las Gaviotas, Lago Rupanco.

De acuerdo a testimonios, no logró salir del país y probablemente fue detenido en el intento, permaneciendo en calidad de desaparecido.

En abril de 1974 fueron detenidos el arriero y las personas que le dieron alojamiento en Osorno. Todos ellos fueron procesados por la Fiscalía Militar, por "haber prestado ayuda a Samuel Silva". Durante los interrogatorios, los aprehensores dieron detalles de la permanencia de Samuel en un domicilio particular, información que sólo pudieron haber obtenido de él mismo.

El 4 de abril de 1974

Silvio Vicente Pardo Rojas, casado, 1 hijo, estudiante de Derecho de la Universidad Católica de Valparaíso, militante del MIR, fue detenido por funcionarios del Servicio de Inteligencia de la Armada. Los hechos ocurrieron el 4 de abril de 1974, en la vía pública, entre las 19:00 y 22:00 horas, en la ciudad de Valparaíso. Alrededor de las 22:30 horas de ese mismo día, tres civiles que se identificaron como miembros del Servicio de Inteligencia de la Armada, allanaron su domicilio, llevándose una caja con libros, un saco de dormir y una frazada, e informaron a María Elena Zamora Lobos -cónyuge de la víctima- que su esposo se encontraba detenido, sin indicar el lugar.

En los días siguientes del arresto, María Elena Zamora se puso en contacto con la Cruz Roja Internacional con el propósito de obtener alguna noticia acerca del paradero de su marido. A través de este organismo se enteró que Silvio Vicente Pardo estaba recluido en una repartición de la Armada denominada "Orden y Seguridad" ubicada en el Cuartel Silva Palma.

A partir de ese momento, María Elena Zamora logró tomar contacto con el afectado por medio de tarjetas que ambos se intercambiaban a través de la Cruz Roja Internacional. La situación se mantuvo así hasta el 29 de abril de 1974, fecha en que el citado organismo informa a la esposa de Silvio Vicente que éste ha sido trasladado al Campamento de Detenidos de Melinka (Puchuncaví); en este lugar habría estado sólo hasta el 3 de mayo. A mediados de mayo, la Cruz Roja le entregó a María Elena Zamora la última tarjeta de su esposo, la que tenía fecha 1 de mayo.

Fue también a mediados de mayo de 1974, cuando María Elena Zamora concurrió a la Primera Zona Naval, en donde se le dijo que él estaba "en declaración" y que después de terminar ésta, saldría nuevamente en listas y se podría conocer su paradero. A mediados de junio del mismo año, la Cruz Roja Internacional le entregó a María Elena Zamora un cinturón perteneciente al afectado y le informó que había perdido contacto con Silvio Vicente Pardo con fecha 3 de mayo de 1974 cuando él fue sacado del Campamento Melinka. Se ignoraba a dónde podía haber sido conducido, agregando que si hubiese salido en libertad a la Cruz Roja se le hubiese avisado. Desde entonces Silvio Vicente Pardo Rojas permanece en calidad de detenido-desaparecido.

Gonzalo Marcial Toro Garland, casado, 2 hijos, Profesor Universitario, militante del MIR, fue herido y detenido por agentes de la Dirección Nacional de Inteligencia -DINA- el día 4 de abril de 1974, después de las 19:30 horas, en la vía pública, frente a la Casa Central de la Universidad de Chile en Santiago. Fue baleado por la espalda, según constancia médica del Hospital Militar, hasta donde fue trasladado por sus aprehensores, en carácter de detenido. Gonzalo presentaba tres heridas comprometedoras en la espalda y su estado de salud era de extrema gravedad.

Gonzalo Toro fue ingresado al Hospital Militar sin registrar su nombre en Estadística y bajo condiciones de estricta incomunicación, ocultándole el hecho incluso al, en ese entonces, Coronel don Horacio Toro Iturra, primo hermano de la víctima.

En su declaración ante el Tribunal el General de Ejército en Retiro Horacio Toro Iturra afirma: "al saber del desaparecimiento de mi primo, me contacté con el jefe del organismo con el cual se había enfrentado Gonzalo, organismo el cual le había herido, cuyo jefe, en ese tiempo el Coronel Manuel Contreras Sepúlveda, el cual me manifestó que si bien es cierto que había sido detenido e interrogado, posteriormente se le había dejado en libertad.... el Coronel Contreras me señaló que lo haría buscar. Esperando un tiempo prudente solicité informes del desaparecido, los que fueron negativos".

En ese recinto, Gonzalo Marcial permaneció durante algunos meses donde, a pesar de la estricta vigilancia, fue visto y conversó con sus hijos. También pudo ser visto por numerosas personas, entre amigos y familiares, a través de una ventana que da a la calle Providencia, cuando su estado de salud le permitió acercarse a la misma, siendo ésa la última oportunidad en que lo vieron con vida.

El día de su detención, Toro Garland, se había desempeñado normalmente en sus funciones laborales en el Departamento Derechos de Autor de la Universidad de Chile donde, además, se desempeñaba como docente e investigador en la Facultad de Ciencias y Artes Musicales. Por la tarde, después de regresar a su hogar, Gonzalo salió de su domicilio indicando que regresaría en un momento, cuestión que no ocurrió.

Gonzalo Toro Fernández, hijo de Gonzalo Toro Garland, al momento de la detención de su padre, se encontraba cumpliendo con el Servicio Militar, siendo relevado del mismo al informársele que su padre había sido herido en un enfrentamiento. Enterada de esta situación, la esposa de Toro Garland, doña Maite Nicole Daiber Vuillemin, recorrió postas, hospitales, el Instituto Médico Legal, la Secretaría Nacional de Detenidos -SENDET-, los recintos habituales de detención, el Estadio Chile, etc., en el intento de ubicar a su esposo.

Posteriormente, el abogado Francisco Escobar Riffo, quien actuaba por encargo de Fernando Toro Garland (residente en España), en el esclarecimiento de la desaparición de su hermano Gonzalo, se informó que este último se encontraba en las instalaciones del Hospital Militar, bajo las condiciones antes descritas. Esta institución, negó hasta el mes de noviembre que Gonzalo Toro se encontrara en ese recinto, reconociendo posteriormente su hospitalización desde el 4 de abril, hasta el 1 de agosto de 1974, fecha en que habría abandonado "por sus propios medios" el Hospital Militar.

Importantes antecedentes, que complementan lo denunciado por sus familiares, lo constituye la declaración prestada por la ex detenida y posterior colaboradora de la DINA, Luz Arce Sandoval, ante la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación. En ella relata su detención y estadía en el Hospital Militar. En lo que respecta al afectado afirma: "Despierto en una habitación que no era la 303, donde me habían llevado al principio, sino que la siguiente. Me parece que ahí fue cuando llegó Toro Garland, detenido que estaba herido con un balazo... Tenía como 5 balazos; lo único que yo le pregunté era si quería que le mojara los labios y me dijo que sí; le pregunté si podía hacer algo más por él y me dijo 'nunca te olvides de mi nombre'. El debe haber estado en la pieza 304".

5 de abril de 1974

Bernardo del Tránsito CORTÉS CASTRO, Nacido el 08/08/53, 20 años, estudiante pedagogía U de Chile, ejecutado en La Serena por efectivos del Ejército

19 de abril 1974

Rolando Gastón ANGULO MATAMALA, Chileno, 26 años, Asistente Social, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, muerto por ajusticiamiento en las afueras de Linares, por agentes de la DINA y el SIM. Herido por cinco impactos de bala. Encontrado a los pocos meses en San Carlos. Hermano asegura que fue muerto en Fundo de los Smith de San Carlos

27 DE ABRIL 1974

Bartolomé Ambrosio SALAZAR VELIZ, 31 años, ejecutado por militares

1 de mayo 1974

José Sofanor SALDIVIA SALDIVIA, 23 años, soltero, trabajador forestal, ejecutado en el Complejo maderero y Forestal de Panguipulli. Sus restos aún no han sido encontrados ni su defunción registrada.

De acuerdo a declaraciones de testigos que lo conocían, José era instructor de una escuela de guerrillas que el MIR mantenía en el Complejo Maderero de Panguipulli. Trabajaba directamente con José Gregorio Liendo Vera, el "Comandante Pepe", dirigente del MCR, ejecutado en octubre de 1973.

En el proceso seguido por presunta desgraciada, iniciado en 1991, testigos señalaron que José Saldivia participó en el asalto al retén de Carabineros de Neltume, en la madrugada del 12 de septiembre de 1973. Agregaron que fue detenido en medio de un extenso operativo militar, que detuvo a varias personas más. Todos ello fueron conducidos al retén de Carabineros de Liquiñe, y desde ahí al puente Villarrica sobre el río Toltén, donde fueron ejecutados por sus captores. Al día siguiente, lugareños sacaron a tierra algunos cadáveres que flotaban en el agua, sin embargo, por orden de carabineros, debieron tirarlos de nuevo al agua.

En la zona, vecinos vieron llegar camiones conducidos por militares, que venían de localidades ubicadas en la precordillera, como Liquiñe, Neltume, Huife. En horas de la noche y en vigencia del toque de queda, se escucharon descargas de ametralladoras y fusiles, provenientes del puente del río Toltén. Testigos constataron manchas de sangre en las maderas del referido puente.

Carlos MASCAREÑA DíAZ, Nacido el 27/10/51, 22 años, estudiante de la Universidad Técnica de Puerto Montt, ejecutado

02 mayo 1974

Alvaro Modesto VALLEJOS VILLAGRÁN, casado, un hijo, estudiante de Medicina, militante del MIR, fue detenido el 20 de mayo de 1974, alrededor de las 20:30 hrs., en el domicilio de sus padres ubicado en Pasaje Prat 3250, Maipú, por efectivos de la DINA que se identificaron verbalmente como miembros del Servicio de Inteligencia Militar. Los agentes, armados con metralletas, lo buscaban por ser integrante del Comité Central del MIR y por disponer de dólares para el financiamiento de guerrillas. La familia fue bruscamente separada en distintas habitaciones de la casa, siendo todos ellos interrogados. Al afectado lo amenazaban diciéndole que "no soportaría la tortura", considerando su estado físico; era de estatura baja y delgado. En seguida fue esposado y se lo llevaron en una camioneta Chevrolet color blanco, modelo C-10. Se supo que fue conducido al recinto secreto de la DINA ubicado en calle Londres 38.

Días después, el 25 y 27 de mayo, los mismos sujetos concurrieron a su domicilio y lo allanaron, llevándose todo lo que había de valor (una máquina de escribir, dinero, un anillo de oro, etc.).

Un mes después, nuevamente allanaron la vivienda, retirando más especies como maletas y ropa, aduciendo que "todo era robado" o "financiado con dinero extremista".

También en esos días fueron a buscar a su hermana, de solo 14 años, a quien obligaron a que los acompañara hasta el domicilio del afectado.

La familia tuvo contacto con Alvaro Vallejos el día 29 de julio de 1974, fecha en que fue llevado a la casa de sus padres, indicando los efectivos de seguridad que quedaba en libertad y que debía ir a firmar a Carabineros de Maipú cada 3 días. Sin embargo, a los quince minutos, volvieron como 15 agentes, con gran despliegue de vigilancia, los cuales exhibieron a su padre -un Suboficial Mayor del Ejército en servicio activo- las tifas correspondientes y le manifestaron que lo llevaban a firmar y regresaba.

Desde entonces nadie de su familia volvió a verlo.

Alvaro Vallejos fue visto en el recinto secreto de detención de Londres 38 por varios prisioneros que estuvieron con él y recuperaron su libertad posteriormente. Entre ellos, Raimundo Elgueta Pinto, quien se encontraba detenido desde el 6 de mayo de 1974 en ese lugar quien señala que el afectado le contó que había sido torturado. El mismo fue testigo que Vallejos fue llevado tres veces en un mismo día a interrogatorios con largas sesiones de tortura. Dice que la última vez que lo vio fue el 30 de mayo de ese año, en malas condiciones físicas, con sus piernas inmovilizadas producto de la electricidad y los "colgamientos". Lo habían golpeado mucho, no hablaba prácticamente nada y le expresó que de no decir lo que ellos querían saber, lo matarían en el siguiente interrogatorio.

El último sábado de mayo llegó también al recinto de calle Londres, Blanca Troncoso y, pasada la medianoche, fue llevada junto al afectado a la pieza donde interrogaban. Primero entró el joven, mientras ella quedó afuera y escuchó como se quejaba. Estas sesiones eran dirigidas por el agente Osvaldo Romo, el que después de un rato ordenó que ingresara la testigo. Al interior de la habitación sentía aún los quejidos de la víctima al que pudo ver, en un momento en que se le bajó la venda, lo tenían colgado de una barra.

El 5 de junio ella fue trasladada al Estadio Chile. Otra detenida, Eliana Medina, que llegó el 16 de junio de 1974 desde otro recinto ubicado en los subterráneos de la Plaza Bulnes, expresa que Vallejos junto a otros dos presos, Jorge Grez y Agustín Reyes, eran constantemente sacados a interrogatorios y volvían en muy malas condiciones.

Al parecer, hacia fines de junio, Vallejos fue trasladado a Cuatro Alamos y después volvió a la casa de calle Londres. Igual cosa sucedió con Jorge Grez, Agustín Reyes y otro detenido a quien llamaban "lolo", razón por la cual les decían "los 4 Alamitos". Esto lo recuerda Cristián Van Yurick que fue detenido el 12 de julio de 1974 y llevado a Londres 38. Señala Van Yurick que apenas llegó fue interrogado y torturado y más tarde lo ubicaron en la pieza donde estaban los demás detenidos, pero separado del resto. Dice que Vallejos se acercó a él con frazadas y lo tranquilizó. Se conocían con anterioridad.

Algo parecido recuerda Adriana Pino, que también llegó detenida el 12 de julio a la casa de calle Londres. Cuenta que Alvaro Vallejos, a quien también le decían "loro Matías", la acompañaba al baño por orden de los guardias, oportunidad en que le relataba que era torturado en ese mismo baño, donde le introducían la cabeza en un hoyo del piso que contenía al parecer agua con excremento, que luego lo mojaban entero y le aplicaban electricidad.

Graciela Mathieu Loguercio también se acuerda de Alvaro Vallejos durante su reclusión en Londres 38, donde ella llegó detenida la medianoche del 15 de julio. Cuenta que el afectado hablaba mucho e interpelaba a los agentes diciéndoles que eran utilizados. Dice que era uno de los pocos que no demostraba miedo a los aprehensores, lo que le había reportado una suerte de respeto de parte de estos sujetos hacia él.

Esta actitud la recuerda también Patricia Barceló, detenida alrededor del 23 de julio de 1974. Dice que el afectado hacía sonar los tacos, se permitía hacer chistes y caminaba por la pieza, en circunstancias que al resto no se lo permitían.

En el transcurso de la última semana de julio varios detenidos fueron trasladados a Cuatro Alamos y entre ellos también debió serlo Vallejos, ya que muchos dicen haberlo visto nuevamente con posterioridad a esta fecha en este recinto. Entre quienes lo vieron aquí se encuentran Adriana Pino, Francisco Lagos y Lilian Yáñez.

Alvaro Vallejos Villagrán había permanecido muy poco tiempo en Cuatro Alamos, ya que a fines de julio o comienzos de agosto de 1974 fue sacado y llevado a Colonia Dignidad, según lo declaró el ex agente de la DINA, Samuel Fuenzalida Devia, el 30 de octubre de 1979 en Alemania, en el juicio que entablara Colonia Dignidad en contra de Amnesty Internacional.

Fuenzalida expresó que en esa fecha acompañó al Capitán de Ejército llamado Fernando o Fernández a Cuatro Alamos a buscar a un preso que recordaba por su sobrenombre: "Loro Matías", el que era bastante conocido entre los agentes de la DINA. Sabía que era hijo de un Suboficial de Ejército y que estaba destinado a "Puerto Montt", según vio en los kardex de ese organismo. En la DINA se usaba este término para indicar que iban a matar a un preso por tierra. Otro término "La Moneda", se usaba para indicar que lo mismo harían con un preso, pero tIrándolo al mar.

El ex agente contó que Vallejos iba esposado y pidió permiso para llevar sus cosas personales, pero el Capitán le contestó que no las iba a necesitar.

El viaje lo hicieron en una camioneta Chevrolet y antes de iniciarlo, a la víctima le pusieron scotch en los ojos y encima lentes oscuros. A la llegada a Parral, en el Cruce a Catillo, se cruzaron con otra camioneta con civiles con quienes intercambiaron un santo y seña. El Capitán se bajó y cuando quedaron solos, Vallejos le dijo a Samuel Fuenzalida que tenía la impresión que lo llevaban a un lugar donde ya había sido conducido con anterioridad, porque era el mismo camino. Al llegar al recinto de "los alemanes" como llamaban en la DINA a Colonia Dignidad, los esperaba un automóvil Mercedes Benz color celeste con dos alemanes en su interior, uno de ellos, el más viejo, parecía ser el jefe y lo llamaban "El Profesor". El prisionero fue subido a este vehículo y en seguida ingresaron todos al recinto. Fuenzalida no supo a qué sector llevaron a Vallejos, porque él entró a una casa grande y la víctima continuó con "El Profesor" y el Capitán (Fernando o Fernández). El Oficial llegó a los pocos minutos y rato después "El Profesor", el que dijo "fertig" (en alemán: terminado) e hizo un gesto que el testigo entendió que el preso estaba muerto.

Al volver a Santiago notó que la ficha del "Loro Matías" había desaparecido del kardex de detenidos. Cabe señalar que el Oficial hablaba en alemán con "El Profesor".

El nombre de Alvaro Vallejos fue incluido en una nómina que se entregó a los medios de prensa en febrero de 1975, cuando la DINA montó una "Conferencia de Prensa" con cuatro detenido del MIR: Cristián Mallol, Humberto Menanteaux, Hernán González y Hernán Carrasco, los que fueron obligados a decir que el MIR estaba destruido y a la vez entregar públicamente los nombres de numerosos miembros de su Dirección, los que estarían muertos, detenidos, asilados, o fuera del país. Alvaro Vallejos figuraba como "exiliado". Esta "Conferencia" fue de responsabilidad del Mayor Pedro Espinoza Bravo, en esa época Jefe del recinto de la DINA conocido como Villa Grimaldi, y llevada a cabo por el Teniente Miguel Krassnoff y otros Oficiales de la DINA. Los cuatro militantes del MIR obligados a realizar esta operación habían sido detenidos a fines de 1974 y sometidos a interrogatorios y tortura sistemática. Después de participar en este montaje continuaron detenidos y meses después fueron dejados en libertad. Sin embargo, Menanteaux y Carrasco fueron detenidos nuevamente y aparecieron muertos, con sus cuerpos destrozados y claras huellas de tormento en un cerro de Buin.

Las autoridades en un primer momento negaron la detención de Alvaro Vallejos, pero después la reconocieron, por un Decreto Exento del Ministerio del Interior de fecha 10 de junio de 1974, pero al mismo tiempo informaron que había sido dejado en libertad por otro Decreto de fecha 29 de agosto del mismo año.

Su cónyuge debió salir del país por razones de seguridad. Durante largos años tuvo prohibición de ingreso a Chile.

22 de mayo de 1974

Héctor Osvaldo PINEDA INOSTROZA, de 25 años de edad, casado, jornalero de la Compañía Minera Disputada, era militante del MIR. El día 22 de mayo de 1974 falleció en su trabajo. La empresa minera señaló que la causa del accidente fatal fueron unas piedras provenientes de la chimenea que lo alcanzaron y golpearon principalmente en la cabeza. El protocolo de autopsia es concordante con esa versión.

El 23 de mayo de 1974

Jorge Arturo Grez Aburto, soltero, una hija, estudiante universitario, conocido como "el Conejo" entre sus amigos, fue detenido por agentes de la DINA el día 23 de mayo de 1974, a la salida de una galería de arte ubicada entre Mac Iver y Miraflores en la ciudad de Santiago, según relatara él mismo posteriormente a su compañera Guilia Escobar, quien fuera detenida el 20 de mayo de 1974 en un "contacto" callejero en Plaza de Armas.

Entre los aprehensores de Guilia Escobar, se encontraba el agente de la DINA apodado "el Troglo" de nombre verdadero Basclay Zapata, un Suboficial de Carabineros en comisión de servicio en el organismo represivo; luego de detenerla la trasladaron hasta el recinto de calle la Londres N38, donde procedieron a interrogarla y preguntarle sobre "El Conejo". En todo momento negó conocerlo, sin embargo, se percató de que los agentes conocían su relación con Jorge Grez, ya que le hicieron saber que ella había sido entregada por su contacto. En su relato ella señala: "(en el interrogatorio) me hicieron sacar la venda y me confrontaron con quien era mi contacto, pudiendo darme cuenta que éste me había tendido una trampa ya que era un infiltrado, un agente de la DINA conocido como 'el Troglo' de aproximadamente 25 años, que usaba una melena 'príncipe valiente' y trabajaba en la unidad de la DINA de Osvaldo 'guatón' Romo".

Por su conversación pudieron establecer que en la detención de él también participó "el Troglo".

A los dos días de la detención del afectado, la casa donde vivió con su ex esposa Carmen Rodríguez fue allanada violentamente por los agentes de la DINA, en momentos en que ella no estaba presente; en la oportunidad los agentes le hicieron saber a los vecinos que Jorge Grez estaba detenido, sin indicar el motivo, ni dónde estaba.

Después de una semana en el recinto de calle Londres, Guilia Escobar es trasladada hasta el Estadio Chile en libre plática. Hasta allí llegó alrededor del 5 de junio de 1974 Jorge Grez, pudiendo mantener al menos contacto visual por unos días, incluso ella le pudo hacer llegar un papel escrito y además enterarse que había sido duramente torturado por sus captores, sin embargo se estaba recuperando, lo que ella pudo apreciar ya que por lo menos se veía bien.

Según el testimonio de Blanca Troncoso Díaz, quien fuera detenida por agentes de la DINA a fines de mayo de 1974 y trasladada hasta el recinto de calle Londres N38, ella recuerda que: "durante mi permanencia en Londres, los guardias se referían a otros detenidos como "el Conejo" (Jorge Grez) y "el Gato"... Aproximadamente el 5 de junio fui trasladada junto con varios detenidos, entre ellos Jorge Grez Aburto, al Estadio Chile".

Otro testimonio de su permanencia en calle Londres N38 es el que entrega la también detenida por la DINA, Eliana Medina Vásquez: "Posteriormente tuve conocimiento que Alvaro Vallejos Villagrán, Agustín Reyes González y Jorge Grez Aburto, actualmente detenidos desaparecidos, eran conocidos como el 'loro Matías', el 'gato' y el 'conejo Grez', respectivamente. Estos eran sacados permanentemente a interrogatorios y devueltos al término de éstos. Llegaban a la pieza donde estábamos muy adoloridos producto de las torturas a que eran sometidos... El 24 de junio (de 1974) fui trasladada a Tres Alamos donde permanecí hasta marzo de 1975. Al abandonar Londres permanecían allí (entre otros detenidos) Jorge Grez Aburto, de quienes no he vuelto a saber sobre sus paraderos".

Declara Roberto Merino Joquena detenido el 11 de mayo de 1974 quien estuvo recluido en el recinto de Londres N38 y posteriormente en el Estadio Chile, allí se comentaba, relata, "que poco tiempo antes había pasado por ahí 'El Conejo' Grez Aburto".

De acuerdo a testimonios entregados por detenidos que permanecieron en el Estadio Chile, aproximadamente la segunda semana de junio de 1974 a través de los parlantes del recinto deportivo se llamó al afectado. En el pasillo lo esperaban los agentes de la DINA, lo iban a buscar para llevarlo nuevamente hasta el recinto de Londres N 38. Desde allí se pierde el rastro de Jorge Grez Aborto, quien permanece en la actualidad en calidad de detenido desaparecido.

Con fecha 4 de septiembre de 1974, en virtud de un recurso de amparo presentado ante la Corte de Apelaciones de Santiago, el entonces Ministro del Interior, General de División Raúl Benavides, informó a la Corte de Apelaciones, tres semanas después de la consulta, que "efectivamente Jorge Arturo Grez Aborto se encuentra detenido en cumplimiento a lo que ordena el Decreto Exento N179, de este Ministerio, dictado en uso de la facultad que me concede el Decreto Ley N 228". A pesar del reconocimiento de la detención del afectado, la autoridad administrativa no entregó información respecto de la fecha de la misma, el lugar en que permanecía privado de libertad y las razones específicas de ello.

27 de mayo de 1974

Agustín Eduardo Reyes González, casado, un hijo, de actividad artesano y militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), de nombres políticos "El Gato" y "Aníbal", fue detenido el 27 de mayo de 1974, alrededor de las 16:00 horas en la intersección de las calles Irarrázabal con Macul, por seis agentes de la DINA que se movilizaban en una camioneta Chevrolet C-10, y que lo trasladaron al recinto secreto de ese organismo ubicado en Londres 38, en donde fue sometido a intensos y violentos interrogatorios con aplicación de corriente eléctrica en diversas partes del cuerpo, además de golpes de pies y puños. Posteriormente, fue llevado en tres oportunidades a su domicilio de calle Los Cerezos por sus aprehensores, quienes eran dirigidos por el Agente Osvaldo Romo Mena, alias "El Guatón Romo". La última de estas visitas ocurrió el 15 de junio de 1974, fecha en que su familia lo vio por última vez. Agustín Reyes González permaneció en el centro de torturas de Londres 38 hasta aproximadamente el 24 de junio, perdiéndose desde entonces todo rastro de su persona. Osvaldo Romo conocía a la víctima con anterioridad al 11 de septiembre de 1973, por cuanto éste realizaba sus actividades políticas en el mismo sector poblacional en que el agente de la DINA era dirigente de una Junta de Vecinos.

Acerca de la búsqueda y posterior arresto del afectado por parte de la DINA, dan cuenta los testimonios de sus familiares, algunos de los cuales también fueron detenidos y torturados por ese organismo de seguridad. Tal fue la situación de su cónyuge Atenas Caballero Nadeau, y del hermano de ésta, Juan Carlos Caballero Nadeau. Ambos fueron detenidos el 30 de abril de 1974 en el domicilio de sus padres, ubicado a pocas cuadras de la casa de Agustín Reyes. Los aprehensores fueron alrededor de 8 agentes de la DINA quienes trasladaron a los dos hermanos a Londres 38 en donde fueron acuciosamente interrogados acerca del paradero de Agustín Reyes González. Doña Atenas del Rosario Nadeau Recabarren, suegra de la víctima, señala en sus múltiples testimonios, varios de ellos prestados en el respectivo proceso por el desaparecimiento del afectado, que su hijo Juan Carlos estuvo desaparecido 15 días y luego permaneció 3 meses preso, primero en Londres 38, luego en el Regimiento Tacna, Estadio Chile, y por último en 3 Alamos; su hija Atenas estuvo 4 días en Londres 38, tras lo cual la fueron a arrojar a la casa de su consuegra (calle Los Cerezos), totalmente drogada, con la vista dañada, debiendo ser sometida a posterior tratamiento siquiátrico; finalmente, señala que el marido de otro de sus hijos, Anselmo Radrigán Plaza, se encuentra también desaparecido después de haber sido detenido por la DINA.

En tanto, doña, Carlota Elena González Insunza, madre del joven detenido desaparecido, expone en su testimonio judicial, que 7 días después de ocurrido el arresto, su hijo fue llevado a la casa por agentes que se movilizaban en una camioneta, dos de los cuales se quedaron en el vehículo y otros dos ingresaron al inmueble con el afectado, quien se encontraba en muy mal estado físico; demacrado, con heridas en las muñecas correspondientes a ataduras, los ojos rojos, con sus ropas sucias y maltrechas, presentado además un manifiesto mal olor. Debido a esto último, su hija Mónica, única moradora de la casa junto a la empleada en esos momentos, le pidió al que hacía de jefe de los agentes que le permitieran bañarse y cambiarse de ropa, lo que fue aceptado; su cuerpo presentaba demostraciones de aplicación de corriente eléctrica, su estómago estaba negro. Después del baño, el agente- jefe le dijo: "ya viste a tu familia, entonces te llevamos". Tres días después, encontrándose doña Carlota en casa, nuevamente el afectado fue llevado a la casa por 4 agentes, quienes esta vez iban comandados por Osvaldo Romo, a quien la testigo conocía con anterioridad. Su hijo casi no podía andar, estaba flaquísimo, tenía muy mal olor. Le preguntó a Romo qué estaba tratando de hacer con su hijo, respondiéndole: "lo que estamos tratando de hacer es que su hijo sea inteligente y nos dé la dirección de sus jefes", agregando que Agustín Eduardo era mirista. Con el fin de que su hijo comiera, les sirvió alimentos a todos. Durante la once, los agentes insistieron en que Agustín debía hablar de sus otros compañeros. Se despidieron amablemente y se fueron en la misma camioneta con toldo en que se movilizaban.

Finalmente, volvieron el 15 de junio, eran los mismos agentes de la segunda vez, eran las 7 de la tarde; como la ocasión anterior, la visita fue anunciada previo llamado telefónico. Mandaron a buscar a la esposa del detenido, doña Atenas Caballero, quien vivía cerca de la casa -estaban separados de hecho- cuando ella llegó, al percatarse de la presencia de Osvaldo Romo, trató de huir -había estado detenida en Londres 38- pero luego desistió de ello. Romo le dijo a Agustín Eduardo: "ésta es tu última oportunidad que tienes, después de aquí tú sabrás". Agustín guardó silencio, pero cuando se despidió de su madre, le preguntó, "mamá, qué hago?". Nunca más lo volvieron a ver. La testigo, agrega en su testimonio, que en las visitas a su casa Romo les advirtió que si hablaban de ello, matarían a su hijo; motivo por el cual, no señalaron esta circunstancia en los inicios de la situación represiva. Pasó un tiempo, y en noviembre de 1974, recibió una llamada telefónica de Raúl Gutiérrez Carrié, quien era muy amigo de su hijo; le dijo que iría a su casa y que le tuviera vitaminas y elementos para el "Cucho" (apodo de infancia del afectado) porque éste se encontraba muy mal, y que le escribiera una carta. Gutiérrez llegó en un Fiat 125 acompañado de otro individuo, quien se quedó en el vehículo.

Gutiérrez le señaló que estaba muy cerca de Cucho, que se encontraba muy mal, que le daban una sola alimentación al día. Le entregó los enseres solicitados y le preguntó qué tenía que ver en la situación de su hijo, señalándole, que había "caído" por drogadicto y que lo perdonaban si él les ayudaba en eso y que estaba trabajando con ellos. Gutiérrez se marchó y nunca más volvió a verlo, pese a sus diligencias para ubicarlo. Pasó el tiempo, y doña Carlota, en compañía de su consuegra Atenas Nadeau, se apersonó al domicilio que Osvaldo Romo tenía en la población Lo Hermida, calle Las Torres, esto fue en enero de 1975. Romo las recibió con sorpresa, les señaló que él ya había entregado a su hijo, que estuvo detenido como un mes y que después lo había "entregado", que ahora "puede estar en diez partes, puede estar en alta mar, en una isla, en Temuco, en Puerto Montt", les agregó que él también tenía problemas con sus hijos, por cuanto su hija de 11 años no quería ir al colegio porque le decían "la hija del torturador Romo". También le expresó que había exterminado al grupo al cual pertenecía su hijo, que le faltaba uno sólo del grupo y que ya lo tenía ubicado, habló de Hugo Martínez González, a quien mataron en enero de 1975; Romo indicó que Martínez cayó defendiéndose frente a un hotel en el sector de Estación Central, y que había sido trasladado herido al Hospital Militar. Con respecto a otro joven del grupo de la víctima, Luis Fernando Fuentes Riquelme -detenido desaparecido- Romo dijo que estaba herido y que se encontraba en Temuco.

Con respecto a Raúl Gutiérrez Carrie, consta en declaración judicial de su padre Raúl Gutiérrez Varas, quien compareció al Tribunal en ausencia de su hijo -el que se encontraba en el extranjero- que éste le manifestó que un amigo en común, tanto de él como de Agustín Reyes, era funcionario de la DINA -no recuerda nombre- y fue este agente quien le contó que Agustín se encontraba detenido en uno de los cuarteles de la DINA y que podía llevarle algunas cosas, como alimentos, remedios, alguna ropa, porque se encontraba en muy malas condiciones. Con esta información, decidió llamar a la madre de su amigo y pedirle las cosas solicitadas a fin de hacerla llegar.

De la estadía de Agustín Eduardo Reyes González en Londres 38, dan cuenta los testimonios de ex-prisioneros que sobrevivieron a su estadía en ese recinto. Don Carlos Alberto Silva Valdebenito, expone en su testimonio haber sido detenido el 31 de mayo de 1974 por un numeroso contingente de la DINA que rodearon toda la manzana en donde queda ubicado su domicilio. Fue trasladado, luego de una feroz golpiza, a Londres 38 en donde fue interrogado por un grupo de agentes quienes estaban a cargo de Osvaldo Romo y de "El Coronta" (Marcelo Moren Brito). Permaneció en ese lugar alrededor de 2 semanas y durante los 7 primeros días fue torturado con aplicación de corriente eléctrica en los genitales, lengua, y cabeza, además se le colgó (tortura pau de arara) y se le sumergió en un tambor con agua. A los pocos días de estar detenido, arrestaron a su padre y lo torturaron en su presencia con el sólo fin de presionarlo para que "hablara". Finalmente, el testigo señala que durante su reclusión en Londres 38 conversó con los prisioneros Agustín Reyes González y Jorge Grez Aborto, ambos desaparecidos tras ser arrestados por la DINA. Doña Blanca Flor Troncoso Díaz, también sobreviviente de la DINA, señala en su testimonio que fue detenida el último sábado del mes de mayo de 1974 siendo trasladada a Londres 38. Uno de sus aprehensores fue el agente Osvaldo Romo. En ese recinto pudo percatarse de la presencia de otros detenidos, a quienes los agentes se referían por sus nombres políticos, "El Gato" (Agustín Reyes González), "El Conejo" (Jorge Grez Aborto), y "El Loro Matías" (Alvaro Vallejos Villagrán), todos militantes del MIR y que se encuentran desaparecidos. Los vio hasta el 5 de junio, fecha en que fue trasladada al Estadio Chile. Una hija de la testigo, Marcela Sepúlveda Troncoso, también se encuentra desaparecida después de haber sido detenida por agentes de seguridad.

El 7 de enero de 1975, se presentó una denuncia por secuestro ante el 8 Juzgado del Crimen de Santiago, rol 11.634, en la cual se expone que tras el arresto del afectado, éste fue conducido en 3 oportunidades a su domicilio. La denunciante, doña Carlota González, al concurrir al Tribunal con el fin de ratificar la denuncia, agrega como información la individualización del vehículo en que era transportado su hijo, e individualiza a uno de los agentes como Osvaldo Romo. En la respectiva orden de investigar, diligenciada por el Servicio de Investigaciones, se entrevistó a la denunciante y se estableció que la patente del vehículo investigado pertenecía a la Municipalidad de La Cisterna y que su propietario era DINAR, organismo de fachada de la DINA.

A la fecha del informe de Investigaciones, 12 de agosto de 1975, tanto el Ministerio del Interior como el SENDET habían respondido negativamente los respectivos Oficios remitidos por el Tribunal. Al tenor de lo informado por Investigaciones acerca de los dueños de la camioneta en que se movilizaban los agentes aprehensores de Agustín Eduardo, el señor Juez requirió un nuevo informe al Ministro del Interior a fin informara acerca de la situación del ofendido, haciendo presente al Jefe de Interior la pertenencia de la camioneta C-10 antes indicada. Como el Ministerio del Interior evadió responder derechamente lo requerido por el Tribunal, el magistrado optó oficiar por tercera vez, en forma confidencial y personal al Ministro Raúl Benavides Escobar. Sin embargo, el Titular de Interior, se limitó a informar que Reyes González aparece en la lista publicada en el periódico brasileño "O Novo Dia" el 25 de junio de 1975, que se refiere a un grupo de 59 chilenos que habrían sido muertos en enfrentamientos con la Fuerza Pública de Argentina. Nada dice el señor Ministro que el propio Ministerio de Relaciones Exteriores le restó toda veracidad a dicha publicación, ni mucho menos responde al Tribunal acerca de la camioneta en la cual se movilizaban los agentes que arrestaron al ofendido

El 25 de enero de 1983, el Ministro del Interior, General de Brigada Aérea Enrique Montero Marx, informó a la Fiscalía Militar que esa Secretaría de Estado carece de antecedentes acerca del citado DINAR. En ese mismo mes, la CNI (organismo continuador de la DINA) informó que en ese Servicio no existe ningún funcionario que responda al apodo de el "Troglo". Por su parte Carabineros señaló al señor Fiscal que las diligencias tendientes a encontrar el vehículo encomendado resultaron infructuosas. Investigaciones no tuvo mejor suerte en relación a Osvaldo Romo Mena. El Departamento de Tránsitos y Transportes Público, informó que en relación a la camioneta Chevrolet C-10, año 73, patente HSN-36 del año 74, no existe antecedente alguno acerca de la persona que obtuvo la patente mencionada, y que el vehículo indicado obtuvo permiso de circulación, con fecha 25 de febrero de 1975, correspondiéndole la patente JDK-15 de 1975.

4 de junio de 1974

Carlos Luis Cubillos Gálvez, casado, dos hijos, militante del MIR, dirigente poblacional, fue detenido por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional ÐDINA- el día 4 de junio de 1974, alrededor de las 11:00 horas, en la vía pública, en la intersección de las calles Grecia y Ramón Cruz, en las cercanías a su domicilio, mientras esperaba un bus de la locomoción colectiva con el objeto de dirigirse a sus tareas habituales de vendedor ambulante de artículos de perfumería.

Entre los agentes que participaron en aprehensión de Carlos Luis, se encontraba Osvaldo Romo Mena, alias "El Guatón Romo", a quien la víctima conocía cuando éste vivía en la Población Lo Hermida, en virtud de que ambos, por aquella fecha, eran dirigentes poblacionales.

De inmediato, los agentes trasladaron a Carlos Cubillos hasta el recinto de detención y tortura de la DINA, denominado "Londres 38", ubicado en el centro de Santiago, en la dirección que su nombre indica. Allí fue visto y pudo conversar con otros recluidos en ese recinto, entre los que se cuentan Raimundo Elgueta Pinto y Carlos Alberto Silva Valdebenito, a quienes relató las circunstancias de su detención. Testigos sobrevivientes testimoniaron que, precisamente, cuando se encontraba relatando esos incidentes, el día 5 de junio de 1974, alrededor de las 10 A.M., Carlos Luis Cubillos Gálvez, fue llevado a la sala de torturas e interrogatorios ubicada en el segundo piso del inmueble, siendo devuelto a la habitación donde se encontraban el resto de los detenidos, como a las 19:00 horas, en estado semiagónico, con profundas heridas cortantes en antebrazos y muslos, provocadas con "yatagán". El pecho, los testículos y el pene, quemados. Botaba sangre por boca y narices, deliraba y estaba en estado de inconsciencia. Permaneció en esas condiciones, tirado en el suelo hasta la medianoche de ese día, momento en que fue retirado, sin que se volviera a saber más de él, perdiéndose todo tipo de rastro.

El día 6 de junio, es decir, dos días después que Carlos Luis fuera detenido, se hicieron presentes en su domicilio dos individuos de civil, que se movilizaban en una camioneta marca Chevrolet, de color rojo, patente EM 965, sin que fuera posible distinguir la comuna de pertenencia. Estos se identificaron ante su esposa, Mónica del Carmen Contreras Hidalgo, como Militares y le mostraron unas tarjetas de identificación de color café claro en las que aparecían las fotos respectivas de esas personas. Después de algunas preguntas, le reconocieron que su esposo estaba detenido y le preguntaron por un amigo de él, llamado Luis Gómez, con quien Carlos Luis había estado el día anterior a su detención. Mónica les respondió que no sabía cómo ubicarlo, a lo que ellos le agregaron que tenían interés en hablar con él y, en el caso de que ella lo viera, le dijera que fuera hasta su domicilio cualquier día a las nueve de la noche. Antes de que se retiraran los sujetos, Carmen les preguntó dónde tenían a su marido; a lo que le respondieron que si ella les decía dónde estaba Luis Gómez, ellos le entregarían a su marido. Durante una semana concurrieron hasta el domicilio de Carlos los mismos individuos, con el propósito de ubicar a Luis Gómez. La última vez que "visitaron" a Mónica estos agentes, el día 12 junio de 1974, le dijeron que no sabría más de su marido.

Tanto la esposa como la madre de Carlos Luis, han realizado innumerables gestiones, entre ellas consultas a la Secretaría Ejecutiva Nacional de Detenidos SENDET y al Ministerio del Interior, sin resultados positivos.

13 de junio 1974

Alfonso Domingo Díaz Briones, 22 años de edad, Ingeniero de Ejecución, mecánico, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), abandonó el hogar paterno (su residencia habitual), a mediados de junio de 1974, a fin de salvaguardar su vida y su integridad física, debido a que estaba siendo buscado por los organismos de seguridad del Estado. Alcanzó a tener comunicación telefónica con su grupo familiar, con el propósito de mantenerlos debidamente informados acerca de su estado y situación por dos días, en que esta comunicación se vio abruptamente interrumpida, sin ningún tipo de explicación por parte de Domingo, perdiendo sus familiares todo rastro de él hasta la fecha.

Dos días después que Alfonso se ausentara de la casa paterna, llegaron hasta el domicilio de la familia Díaz Briones tres personas de civil, los que se identificaron verbalmente como pertenecientes a la "Policía Política". Ingresaron al domicilio sin anunciarse previamente y preguntaron por Alfonso Díaz, a lo que el dueño de casa (padre de Alfonso) respondió que él era; de inmediato le replicaron que buscaban a Alfonso Díaz Briones, a lo que el padre de éste respondió que llevaba dos noches sin llegar a la casa. De inmediato interrogaron a los miembros de la familia en relación a Alfonso, su paradero, sus actividades y sus amistades.

Acto seguido, los civiles procedieron a allanar, registrando toda la vivienda e incluso hicieron abrir unos sacos de cemento que estaban en el patio, sin que encontraran nada de lo que aparentemente buscaban.

Uno de los individuos era moreno, de baja estatura, pelo entrecano corto, vestía impermeable azul y portaba una metralleta, la que intentaba simular bajo el impermeable. Otro era alto, tez blanca, pelo ondeado y castaño, corpulento, vestía traje de color café y representaba entre 35 y 40 años. El tercer integrante era el más bajo de todos, de aspecto bonachón, tez blanca, pelo castaño. El agente más alto, sacó al patio de la casa a don Aurelio Alfonso Díaz Sánchez, padre de Alfonso, a quien interrogó por separado.

El grupo de civiles se movilizaba en una citroneta de color blanco.

Los agentes, antes de retirarse del domicilio, advirtieron al grupo familiar que, apenas apareciera o se comunicaran con Alfonso Domingo Díaz Briones, le indicaran que se presentara en Investigaciones, puesto que "si no lo hacía y caía en manos de la FACH, le iba a salir pesado".

Con posterioridad a esta visita, la vivienda quedó sometida a una evidente vigilancia por parte de civiles que se turnaban para ello, y los integrantes de la familia quedaron sujetos a un control que, aunque indirecto, era suficientemente apreciable.

Quince días después, otra vez, la familia Díaz Briones fue visitada por otros tres individuos de civil, con los mismos propósitos, es decir, averiguar datos relativos a Alfonso Díaz. En esa oportunidad los civiles se identificaron como pertenecientes al Servicio de Investigaciones, no portaban armas a la vista y se movilizaban en un automóvil marca Peugeot de color rojo.

Alfonso Domingo Díaz Briones, trabajaba hasta el momento de los hechos en un taller de tornería, ubicado en calle Grumete Bustos, N861, en el sector Vivaceta de Santiago. En ese taller trabajaba en sociedad junto a Luis Arias Pino, quien fuera muerto por la DINA en un falso enfrentamiento el 19 de febrero de 1975. Ambos laboraban en el taller por lo menos desde el año 1972, fecha en que tuvo lugar una explosión en ese lugar. A consecuencia de lo señalado, en ese tiempo concurrieron funcionarios de Investigaciones hasta el sitio de los hechos, con el objeto de comprobar las causas de la explosión, informando los funcionarios que en dicho taller se encontraban Alfonso Díaz Briones y Luis Arias Pino. Según consta en informe de Investigaciones, la explicación de la explosión de un motor de citroneta no fue considerada veraz por el personal de Investigaciones que concurrió al taller en la época de los hechos.

Con posterioridad a estos acontecimientos, el jueves 23 de junio de 1974, el diario La Tercera de La Hora, publicó una crónica informando que el día 12 de junio de 1974 (el día anterior a que Alfonso abandonara la casa paterna), efectivos de la FACH descubrieron "uno de los más modernos talleres de fabricación de armamentos montado por el proscrito Movimiento de Izquierda Revolucionaria", ubicado "en la populosa calle Grumete Bustos 861, Barrio Vivaceta".

Después de una completa descripción del taller, la crónica señala que sobre una de las murallas se encontraba "el correspondiente certificado que acredita a "Luis Arias Pino y Cía.", como miembro del Registro Nacional de Comerciantes, Pequeños Industriales y Artesanos." Según la crónica, en el taller vivía gente "pero ésta alcanzó a salir del lugar antes que llegaran los efectivos de la FACH."

En la misma fecha (el 12 de junio de 1974) en que la FACH allanó el taller mecánico ubicado en la calle Grumete Bustos, este organismo buscaba a Díaz Briones, según se lo hicieron saber a la familia de este último, el día en que individuos de civil allanaron el domicilio de los Díaz Briones, en busca de Alfonso. Desde esa fecha sus familiares no han vuelto a saber de Alfonso Domingo.

15 de junio de 1974

fue detenido en la vía pública en Santiago por agentes de la DINA, el militante del MIR Eduardo Humberto ZIEDE GOMEZ. Luego fue llevado a su hogar por sus captores. El 26 de junio fue detenida la militante del FER (sección del MIR de estudiantes), Marcela Soledad SEPULVEDA TRONCOSO, quien se vinculaba políticamente con Eduardo Ziede, en su domicilio en Santiago, luego de una persecución a la familia, que incluyó la detención de la madre.

Eduardo Humberto Ziede Gómez, casado, un hijo, militante del MIR, fue detenido en la mañana del día 15 de junio de 1974 en la vía pública, por civiles pertenecientes a la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional).

Horas más tarde, alrededor de las 21:30 horas de ese mismo día, tres individuos de civil, armados, que mostraron credenciales del Ejército de Chile, acudieron a la casa del afectado donde le informaron a su cónyuge que se encontraba detenido sin indicarle los motivos ni el lugar en que se hallaba.

Le hicieron entrega del reloj de su esposo y le pidieron fruta, cigarrillos y ropa. Luego allanaron la vivienda y se fueron, prohibiéndole que informara lo ocurrido.

Entre los agentes ella pudo reconocer a Osvaldo Romo Mena, agente de la DINA que participó en numerosos operativos de detención.

Este mismo agente regresó dos días después, el 17 de junio, aproximadamente a las 19:30 horas acompañado esta vez por un individuo y acusó a la cónyuge de haber avisado de la detención porque habían esperado en vano la llegada de otra persona. Luego, procedieron nuevamente a registrar la casa.

En esos momentos llegó un hermano de Eduardo, menor de 15 años, quien, luego de enterarse de la situación, fue conducido por los agentes hasta una camioneta Chevrolet de color amarillo con toldo y su patente cubierta de barro que estaba estacionada cerca de la casa. Dentro de ella pudo ver a su hermano, con las manos esposadas y custodiado por otro agente.

En días posteriores, el padre de Eduardo recibió llamadas telefónicas de su hijo en tres oportunidades, en las cuales actuaba como intermediario Osvaldo Romo Mena.

En el mes de julio fue allanado el domicilio de los padres del detenido del cual incautaron textos de estudio y literatura; también la vivienda de su hermano Arturo desde donde se llevaron gran cantidad de zapatos, mercadería con la cual la familia iba a instalar un local comercial y que nunca recuperaron.

Eduardo Ziede Gómez permanece hasta hoy en calidad de detenido desaparecido.

Según el testimonio de Eliana Medina Vásquez, quien fue detenida el 11 de junio de 1974 permaneciendo algunos días en el recinto secreto de la DINA, ubicado en calle Londres N 38, Eduardo Ziede estuvo también en ese recinto. Ella lo vio en una ocasión y otra detenida le informó que se trataba de un militante del MIR conocido como el "Flaco Santiago"; tiempo después supo que se trataba de Eduardo Ziede. El 24 de junio, Eliana Medina y otras detenidas fueron trasladadas a Tres Alamos, hasta esa fecha el afectado permanecía aún en el recinto antes mencionado.

En julio de 1975 su nombre apareció en una nómina de 119 chilenos fallecidos en el extranjero, en supuestos enfrentamientos con efectivos de seguridad o entre ellos mismos debido a "rencillas internas". Esta nómina fue publicada por el diario "O'Dia" de Curitiba, Brasil y por el semanario "Lea" de Buenos Aires, Argentina; ambas publicaciones aparecieron ese día con el objetivo de dar a conocer esta noticia.

Tanto las autoridades argentinas como brasileñas manifestaron desconocer estos hechos. En tanto, el gobierno chileno tuvo que reconocer que no había constancia de estas supuestas muertes.

Todas las personas aparecidas en la nómina habían sido detenidos por efectivos de seguridad chilenos y se encuentran desaparecidos desde entonces.

Marcela Soledad Sepúlveda Troncoso, estudiante universitaria, militante del MIR, 18 años de edad, fue detenida en la mañana del 26 de junio de 1974 en su domicilio ubicado en Lampa, lugar al que hacía poco tiempo se había trasladado con su padre y una prima.

Hasta la casa llegaron dos individuos de civil, pelo corto, jóvenes, vestidos con impermeables blancos, que se movilizaban en una camioneta de color rojo; le preguntaron a la dueña de casa por Marcela diciendo que eran amigos de ella; al bajar la joven del segundo piso donde se encontraba, uno de los sujetos la saludó tratando de abrazarla gesto que fue rechazado por Marcela. Luego, uno de ellos le pidió ir a su habitación, lugar donde permanecieron ambos durante aproximadamente una hora; el otro sujeto permaneció en la planta baja custodiando la puerta de la casa.

Al bajar la joven y el desconocido, la dueña de casa preguntó a dónde iban, qué le diría al padre de Marcela cuando regresara, los individuos insistieron haciéndose pasar como amigos; como no pudieron conversar en privado, la joven sólo le señaló: "dígale a mi papi que me fui". Marcela llevaba consigo su máquina de escribir.

Desde ese momento se ignora el paradero de Marcela quien permanece en calidad de detenida desaparecida.

Cabe señalar que su madre, Sra. Blanca Troncoso Díaz, se encontraba detenida desde el 29 de mayo. Ese día ella había concurrido al local comercial de propiedad de su esposo ubicado en calle Almirante Acevedo N 5220, comuna de Vitacura, donde también funcionaba, en el segundo piso una peluquería atendida por una empleada de la familia, Iris Morales, quien además vivía en el mismo domicilio. En el local se encontraban también, el esposo de la Sra. Blanca, don Juan Sepúlveda, y un hermano de Iris que trabajaba en el almacén.

Alrededor de las 15:00 horas entraron al negocio tres sujetos que se movilizaban en una camioneta blanca, compraron cigarrillos y luego preguntaron si había una peluquería cerca y qué había en el segundo piso; tanto la Sra. Blanca como el joven empleado respondieron negativamente. Los sujetos subieron e hicieron bajar a don Juan Sepúlveda y a Iris que se encontraban allí. Posteriormente, uno de los sujetos informó que llevarían detenida a la Sra. Blanca porque había "alguien que la conocía", este individuo fue identificado posteriormente por la detenida como Osvaldo Romo Mena, agente de la DINA.

Con posterioridad este sujeto regresó en varias ocasiones al local comercial a solicitar cigarrillos y licor para, supuestamente, llevarle a la detenida lo que nunca ocurrió; también se le entregó dinero que, según él, aseguraría su bienestar y aceleraría su libertad.

En una de estas oportunidades, el agente conoció a Marcela a quien preguntó sobre sus actividades y las de su madre y luego la instó a escribirle una nota. Esta situación llevó a don Juan Sepúlveda a decidir trasladarse hasta la casa en Lampa.

Blanca Troncoso fue conducida hasta el recinto ubicado en calle Londres N 38 donde fue torturada e interrogada acerca de militantes del MIR; fue sometida a proceso acusada, según Oficio de la DINA, "como maquilladora de los miembros del Comité Regional del MIR. Activista marxista; participación en reuniones clandestinas".

Su madre, el 5 de junio, fue trasladada al Estadio Chile junto con otros detenidos. A los pocos días de estar allí, fue llevada a la oficina del Comandante del recinto donde se encontraban dos de los agentes que participaron en su detención, uno de ellos era el Suboficial de Carabineros Basclay Zapata, conocido como "el Troglo"; éste le llevaba ropa y una nota de su hija que decía: "Mamá, no se preocupe nosotros estamos haciendo gestiones por usted, esté tranquila" firmaban Marcela y Tita, ésta última, sobrina de Blanca que vivía en su casa.

Entre el 20 y 21 de junio la detenida fue trasladada nuevamente, esta vez al Campamento "Tres Alamos"; su hija debía visitarla una semana después pero no llegó.

En marzo de 1975, Blanca Troncoso fue expulsada del país viajando a Costa Rica, acompañada de su esposo. Estando en este país tomó contacto con personas amigas de su hija y con un alto funcionario del Consejo Mundial de Iglesias, quienes le informaron que Marcela había estado en el Campamento "Tres Alamos". También le señalaron que varios de sus compañeros en el trabajo político habían sido detenidos, entre ellos Eduardo Ziede Gómez, quien fue aprehendido el 15 de junio de 1974 y permanece detenido desaparecido y Eduardo Pizarro quien posteriormente salió expulsado del país desde el Campamento "Tres Alamos".

17 de junio de 1974

Albano Fioraso Chau, joven profesor de INCACEA y de un Liceo Industrial, vinculado al MIR, fue detenido el 17 de junio de 1974, alrededor de las 22:30 horas, a escasos metros de su casa ubicada en calle Maruri en el barrio Independencia, junto a su amigo Francisco Javier Urbina Soto. Los aprehensores fueron dos Carabineros pertenecientes a la 9a. Comisaría y un civil, vecino, llamado Luis Eduardo Ortiz Farías, los que se movilizaban en un vehículo Chevrolet station wagon, patente PTS 53 de Algarrobo, de propiedad de este último.

Los jóvenes salieron del domicilio de Urbina, en dirección al hogar de Fioraso, ubicado en la misma calle, con el objeto de mirar un partido del Mundial de Fútbol que transmitían esa noche por televisión. A pocos metros de la vivienda fueron interceptados por los policías y Ortiz, quienes los subieron al interior del vehículo señalado anteriormente y los llevaron hasta un Restaurante ubicado en calle Independencia con Colón, donde los cambiaron a una camioneta tipo Chevrolet C 10, en la que los trasladaron a la 9a. Comisaría de Carabineros.

En el Cuartel policial permanecieron varias horas en la sala de espera donde les tomaron los datos personales. En estas circunstancias vieron que Ortiz se desplazaba al interior del recinto con autoridad, pero tratando de disimular su presencia allí.

Alrededor de las 03:00 o 04:00 horas de la madrugada los ubicaron en un calabozo, el que estaba repleto de detenidos por ebriedad, vagancia y otras faltas. Allí permanecieron hasta las 11:00 horas de la mañana del 18 de junio, ocasión en que fueron llevados en forma separada, al Hospital José Joaquín Aguirre, para que les practicaran un somero chequeo médico y luego los devolvieron al recinto policial.

Alrededor de las 12:30 horas, cuando ya no quedaban más detenidos en el Cuartel, llegaron unos civiles que procedieron a sacar a Albano Fioraso al patio y junto con expresarle que hacía tiempo lo buscaban, comenzaron a golpearlo. Lo acusaban de haber asaltado el polvorín de Renca y de repartir panfletos. Pasado un rato lo llevaron de vuelta al calabozo, donde su amigo lo vio en mal estado físico. Después los sacaron a los dos y comenzaron a golpear nuevamente al afectado, en tanto Urbina fue interrogado en relación a Fioraso. En esta oportunidad se sumó un uniformado a los hechos.

Alrededor de las 14 horas, la víctima fue sacada por tercera vez, pero esta vez lo subieron a un furgón Fiat y se retiraron fuera del recinto, por Avda. La Paz en dirección desconocida.

Francisco Urbina fue dejado en libertad alrededor de las 18 horas. Antes de salir, el Comisario, Mayor Luis Zúñiga le expresó a su madre que tuviera cuidado con las amistades de sus hijos y se enojó con el liberado porque éste trató de rebatir la acusación de "extremista" que hizo el Oficial a su amigo Fioraso.

La madre de la víctima, María Inés Chau, concurrió al día siguiente de la detención hasta la 9a. Comisaría, en horas del mediodía, pudiendo ver cuando los jóvenes eran traídos de vuelta del chequeo médico, ocasión en que le dijeron que volviera en la tarde.

Ella volvió alrededor de las 16 horas y se entrevistó entonces con el Mayor Zúñiga, quien le manifestó que su hijo había sido entregado a las 14 horas al Servicio de Inteligencia Militar (SIM).

La causa de la detención del afectado se había debido a una denuncia que hiciera una vecina, Norma Pajkuric, la que tenía conflictos con la madre de Fioraso, quien la había amenazado con su hijo. A su vez había advertido a los vecinos que no se relacionaran con el joven Fioraso, de lo contrario podría sucederles algo malo. La hija de esta señora tenía amistad con Eduardo Ortiz, el civil que participó en la detención.

En julio de 1975 el nombre de Albano Fioraso Chau apareció incluido en una nómina de 119 chilenos muertos en Argentina, según una noticia publicada en el periódico brasileño O'DIA y la revista argentina LEA, lo que fue ampliamente publicitado por los medios de prensa chilenos. Algunas muertes habrían ocurrido en enfrentamientos con efectivos de seguridad argentinos en tanto otras habían sido producto de rencillas internas del MIR. Tanto las autoridades argentinas como brasileñas informaron a los Tribunales chilenos desconocer estos supuestos enfrentamientos, como también la existencia de estas publicaciones, las que sólo fueron editadas en esa única oportunidad y con el sólo objeto de dar a conocer esta falsedad. Las autoridades del gobierno militar chileno debieron posteriormente reconocer que no había constancia de estas muertes y que las víctimas mencionadas no registraban salida del país. Todos los que componían estas nóminas eran personas que habían sido detenidas por efectivos de seguridad chilenos, y se encuentran desaparecidas al igual que Albano Fioraso Chau.

El 18 de junio de 1974

Es detenido en la vía pública, en el centro de Santiago, el militante del MIR Jorge Enrique ESPINOZA MENDEZ. Ese mismo día, horas más tarde, agentes de civil allanaron el domicilio del detenido.

Jorge Enrique Espinoza fue sido visto por testigos en el recinto de Londres 38 y desapareció en poder de la DINA, sin que se hayan vuelto a tener noticias de él.

En el mes de julio de 1974 se produjo un marcado aumento de ritmo la actividad de la DINA contra el MIR. Durante ese mes se practican numerosas detenciones de personas que se militaban clandestinamente en el MIR. Estas detenciones, seguidas de interrogatorios con torturas, permitieron a la DINA ganar más información sobre el MIR y proceder, sobre esa base, a practicar nuevas detenciones. La intensidad de la escalada represiva que así se genera lleva a que durante los meses de julio y agosto de 1974 el recinto de Londres 38 esté constantemente lleno de detenidos.

Muchos de los que fueron detenidos en estos meses de julio y agosto, desaparecieron. Respecto de la mayoría de ellas hay testimonios de su presencia en Londres 38. Sin embargo, hay también constancia del traslado posterior de varios de estos detenidos a Cuatro Alamos, donde fueron vistos por última vez.

25 de junio 1974

Victor Manuel Villaroel Ganga, 18 años de edad, , fue detenido el 25 de junio de 1974, cerca de la medianoche, en su domicilio ubicado en la Población 26 de mayo, comuna de Ñuñoa.

A la vivienda ingresaron dos civiles armados, uno de ellos entró al dormitorio donde el joven se encontraba durmiendo; fue esposado, amenazado con una pistola y obligado a vestirse. Luego le preguntaron por panfletos y otros documentos; allanaron la casa llevándose algunas revistas, libros, un cuchillo de cocina, fotografías y una agenda perteneciente a su padre, que se encontraba detenido por razones políticas.

La madre preguntó a los aprehensores dónde llevaban a su hijo, a lo que respondieron diciendo que sería conducido a Investigaciones y lo traerían en un lapso de tres días.

Cabe señalar que el mismo día 25 de junio, alrededor del mediodía, los mismos individuos habían ido al domicilio del joven a preguntar por él y en la noche, al proceder a su arresto, iba otro detenido con ellos.

Desde el momento de su detención, Víctor Villarroel permanece detenido desaparecido. Su madre concurrió a diversos lugares para solicitar información acerca del paradero de su hijo, SENDET, Ministerio del Interior, Ministerio de Defensa, Dirección de Investigaciones, Cárcel Pública, campamento de detenidos Tres Alamos, Cruz Roja Internacional, sin lograr resultados positivos.

El mes de julio de 1975, su nombre apareció en una nómina de 60 personas fallecidas en el extranjero, publicada por el semanario "Lea" de Buenos Aires, Argentina, revista que sólo apareció esa oportunidad con el único objetivo de dar a conocer esta noticia. Similar situación ocurrió con otra nómina de 59 chilenos fallecidos publicada por el diario "O'Dia " de Curitiba, Brasil. Como causa de su muerte se señaló supuestos enfrentamientos con fuerzas de seguridad de esos países y entre ellos mismos por "rencillas internas".

Tanto las autoridades de Brasil como de Argentina negaron conocer estos hechos, mientras el gobierno chileno reconoció que no había constancia de esta supuestas muertes.

Todas las personas aparecidas en estos listados fueron detenidas por efectivos de seguridad chilenos y se encuentran desaparecidas desde entonces.

30 de junio 1974

Ruth María Escobar Salinas, 27 años de edad al momento de los hechos, soltera, estudiante de Danza y de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), núcleo de Cerrillos, fue detenida el día 30 de junio de 1974, por funcionarios de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA). Permaneció recluida en el cuartel secreto a cargo de la DINA ubicado en calle Londres 38, según lo han declarado personas que permanecieron en dicho recinto y la vieron entre los detenidos.

Su paradero posterior se ignora hasta la fecha, permaneciendo en calidad de detenida y desaparecida.

Gabriel Escobar Salinas, hermano de la víctima, domiciliado en ese entonces en la ciudad de Concepción, fue avisado telefónicamente en julio de 1974 que Ruth María había sido detenida. La información se la proporcionó Elvira Peñailillo, meteoróloga de la Fuerza Aérea, amiga de la víctima y con la cual compartía el domicilio. Con posterioridad, el hermano quiso obtener mayores antecedentes acerca de las circunstancias del arresto, pero Elvira Peñailillo se rehusó a ello y hasta la fecha no ha estado dispuesta a colaborar con la investigación del caso.

Sin embargo ha quedado confirmada su permanencia en Londres 38 tras haberlo declarado así Nelly Patricia Doris Barceló Amado y Graciela Scarlett Mathieu Loquercio. Ambas personas militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), fueron detenidas por agentes de la DINA e ingresadas a Londres 38 lugar donde vieron arrestada a Ruth María Escobar Salinas, hecho ocurrido durante el mes de julio de 1974. Posteriormente, ambas testigos fueron trasladadas al campo de detenidos de 3 Alamos y expulsadas del país.

Nelly Patricia Doris Barceló Amado de profesión médico fue detenida a fines de junio de 1974 en su lugar de trabajo, consultorio San José de Chuchunco, e inmediatamente ingresada al recinto de Londres 38. A Ruth María la conocía por haber realizado ésta última actividades comunitarias en dicho policlínico el año 1973. En el arresto de Nelly Patricia participó Osvaldo "Guatón" Romo, agente de la DINA. Ella pudo reconocer a otros detenidos que se encontraban en Londres 38 a Máximo Gedda, Sergio Tormen Morales, Martín Elgueta Pinto, Alfonso Chanfreau Oyarce, Juan Ibarra Toledo, Marcos Quiñones Lembach, Germán Moreno Fuenzalida y Zacarías Machuca. Todos ellos permanecen hasta la fecha detenidos desaparecidos.

Graciela Scarlett Mathieu Loguercio, fue detenida el 15 de julio de 1974 y permaneció aproximadamente 10 días recluida en Londres 38. Entre los agentes de la DINA que actuaron como torturadores en su caso reconoció a Osvaldo Romo Mena y otro al que llamaban "Troglo", que era Basclay Zapata, Suboficial de Carabineros, en comisión de servicio en la DINA. Esta detenida también fue testigo de la permanencia de Ruth María Escobar Salinas en el recinto de Londres 38, lugar desde donde desaparece.

El 8 de julio de 1974,

fueron detenidos, en sus respectivos domicilios de la comuna de Ñuñoa, los amigos Héctor Marcial GARAY HERMOSILLA y Miguel Angel ACUÑA CASTILLO, ambos militantes del FER (sección del MIR de estudiantes secundarios), por agentes no identificados, sin que haya antecedentes sobre su posterior paradero.

El 10 de julio de 1974

fueron detenidos en distintos lugares de Santiago los cónyuges Bárbara URIBE TAMBLAY y Edwin Francisco VAN JURICK ALTAMIRANO, junto con un hermano de éste último, Cristián Van Jurick, todos militantes del MIR. Los agentes que los detienen declararon pertenecer a la DINA y realizaron varias visitas a la familia en los días posteriores, en algunas de ellas trayendo consigo a uno de los detenidos.

Edwin Van Yurick Altamirano y su cónyuge Bárbara Gabriela Uribe Tamblay, ambos militantes del MIR, fueron detenidos -con horas de diferencia- el día 10 de julio de 1974 por efectivos de la Dirección de Inteligencia Nacional -DINA- encabezados por Osvaldo Romo Mena, fecha desde la cual se encuentran desaparecidos.

Los afectados vivían en el domicilio de los padres de Edwin en la comuna de ñuñoa, desde donde éste salió alrededor de las 09:00 horas, sin que regresara a almorzar como lo hacía habitualmente. Tampoco concurrió a una cita con su hermano Cristián en el mismo domicilio, no obstante él lo vio caminando por calle Irarrázabal ese día cerca del mediodía. Se presume por tanto que fue detenido en ese sector, en la vía pública poco después que lo divisara su hermano desde un bus de locomoción colectiva.

Bárbara Uribe, en tanto, preocupada por la desaparición de su cónyuge, que tampoco había pasado a buscarla a la oficina como acostumbraba, regresó a la casa cerca de las 19:00 horas. Una hora después, aproximadamente a las 20:00 horas, llegó hasta el domicilio un individuo que dijo llamarse "Titín" y que le traía un recado de su marido. Este individuo estaba acompañado por otros cuatro sujetos, todos los cuales se movilizaban en una camioneta.

Al salir ella a la calle a ver lo que sucedía fue tomada e introducida al vehículo que se retiró de inmediato del lugar.

Horas después, alrededor de la 01:00 de la madrugada ya del día 11 de julio, Bárbara realizó una llamada telefónica a la casa de los suegros, al hermano de su marido, Cristián Van Yurick, quien había abandonado su domicilio al conocer de la detención de su cuñada, lo que confirmaba las sospechas de la de su hermano. Al momento de recibirse esta llamada, donde ella intentó advertir a su cuñado de lo que ocurría, llegaron al lugar donde se encontraba Cristián Van Yurick, ubicado en calle Echenique en la comuna de ñuñoa, un grupo de agentes de la DINA, ante lo cual él intentó escapar, pero los sujetos comenzaron a disparar. Finalmente fue sacado a golpes de la vivienda y fue subido a una de las dos camionetas en que se movilizaban, entonces pudo ver a su hermano en la parte de atrás del vehículo, amarrado y con la vista vendada. A él lo subieron en la segunda camioneta.

De inmediato fueron conducidos al recinto de detención y torturas de la DINA ubicado en calle Londres 38, donde también se encontraba Bárbara. En esta casa comenzaron a interrogarlo bajo crueles tormentos y en un momento llevaron a su cuñada, dejándola parada de espaldas a él, desnuda y comenzaron a amenazarla para que hablara. En estas circunstancias, ella fue violada por uno de los agentes en presencia de su cuñado.

Quienes participaron en éste y otros interrogatorios eran Osvaldo Romo Mena; el Suboficial de Carabineros Basclay Zapata, alias "El Troglo", y Miguel Krassnoff, Teniente de Ejército. También participaba en este tipo de sesiones Marcelo Moren Brito, Capitán de Ejército a quien llamaban "el ronco" o "el oso". Relata Cristián que también fue interrogado y maltratado en conjunto con su hermano Edwin aquí en Londres 38 y en Villa Grimaldi donde fueron trasladados un mes después.

Antes de esto, Edwin y Bárbara fueron sacados de este recinto, pero después volvieron.

Igualmente, a mediados del mes de agosto de ese año, un grupo en el cual se encontraba Edwin fue sacado una noche en un camión regresando horas después. Según él contó a su hermano, los agentes hablaban de "Puerto Montt" y "La Moneda". Cabe señalar que, según declaraciones del ex agente de la DINA, Samuel Fuenzalida Devia, estas denominaciones las usaban para determinar si un prisionero moría lanzado desde el aire o de otra forma. En esta misma fecha fue sacado otro grupo, del cual nunca más se supo.

A fines de ese mes, el 26 o 28 de agosto, llegó un grupo de jefes de la DINA, a raíz de un escándalo que se había armado la noche anterior puesto que alguien había tocado el timbre de la casa. Estos Jefes: Moren Brito, uno que llamaban "Capitán Max" o "Mano Negra" (teniente Vásquez de Carabineros) y el Teniente Miguel Krassnoff, dividieron a los prisioneros en tres grupos, diferenciados por letras. Un grupo que salió no lo volvieron a ver, otros quedaron libres y otros fueron repartidos entre el recinto de detención de Cuatro Alamos y el recinto secreto de José Domingo Cañas.

En José Domingo Cañas, otro de los recintos secretos de la DINA donde se torturaba e interrogaba a los prisioneros, nuevamente Cristián Van Yurick fue interrogado acerca de su hermano Edwin, el cual había sido trasladado a Villa Grimaldi, otro de los centros de detención y tortura del organismo de seguridad. Dice su hermano que la víctima se encontraba aquí en muy mal estado físico, ya que en el patio de este lugar le habían pasado una camioneta por encima de sus pies y tenía una pierna quebrada. Esta herida él pudo verla con principios de gangrena y después supo que se la habían amputado.

Después de septiembre o los primeros días de octubre de 1974, Cristián Van Yurick no supo más de su hermano ni de su cuñada, en tanto él continuó detenido hasta diciembre de 1976, fecha en que fue expulsado del país rumbo a Inglaterra, después de un largo y tortuoso recorrido por todos los centros de tortura y detención que la DINA mantuvo durante esos dos años, y los Campamentos de Prisioneros Tres Alamos, Ritoque y Puchuncaví.

En el recinto de calle Londres, Bárbara Uribe y su marido Edwin Van Yurick fueron vistos por varios otros prisioneros, entre los cuales se encuentran Oscar Alfaro, Beatriz Kettlun Zaluk, Graciela Mathieu, Viola Todorovic, Antonio Osorio. Una hermana de Bárbara, Viviana Uribe, fue detenida por la DINA el 18 de septiembre de ese mismo año, junto a otra hermana, Mónica y llevadas a Cuatro Alamos. A fines de ese mes, ambos hermanos fueron trasladados al recinto secreto ubicado en calle Irán con Los Plátanos, denominada "Venda Sexy", aquí Viviana fue amenazada con que le ocurriría "lo mismo que a su hermana Bárbara y a su cuñado Edwin".

Los agentes de la DINA concurrieron en reiteradas ocasiones a la casa de los padres de Edwin, la primera el 13 de julio, oportunidad en que fue allanada; quien hacía de jefe les indicó que sus hijos se encontraban detenidos, al igual que su nuera Bárbara. Después volvieron un par de veces más llevando a Cristián; con el objeto de presionarlo lo amenazaban con su pequeña hija de sólo meses de edad.

Pese a que las autoridades negaban la detención de los dos hermanos y de Bárbara en el amparo que se interpuso ante la Corte de Apelaciones de Santiago, el Ministerio de Relaciones Exteriores envió una nota a la Embajada de Gran Bretaña, que había consultado por los afectados, en la que se indica que tanto los hermanos Van Yurick, como Bárbara Uribe, según habían informado las autoridades competentes se encontraban "con arresto preventivo para su debida investigación, y su estado de salud es perfectamente normal". En esta corta nota no sólo se reconoce la detención de los afectados, sino también se reconoce de hecho la existencia de recintos secretos de detención. Cabe señalar que la detención de Cristián Van Yurick fue reconocida oficialmente por el Ministerio del Interior recién seis meses después de ocurrida, en enero de 1975, no obstante su familia ya lo visitaba en el Campamento de Prisioneros de Ritoque. Sin embargo, estuvo desaparecido por más de tres meses, sin que se supiera donde se encontraba.

Esta "nota" de la Cancillería fue desmentida por un Oficio del Director de la Secretaría de Derechos Humanos de la misma cartera, Javier Illanes Fernández, enviado a la Corte de Apelaciones de Santiago, en la que señala que esta información "errónea" se debió a una "confusión" de un funcionario.

El mismo "error" o confusión lo cometió el Comandante Antonio Ramírez, quien atendió a la madre de Edwin Van Yurick en las oficinas de la Secretaría Nacional de Detenidos el 20 de abril de 1975, informándole que su hijo y su nuera se encontraban detenidos y registrados como tales en el Kárdex de esa Secretaría, pero "sin decreto que ordenara su detención", indicándole que se encontraban en Tres Alamos. Le manifestó que era necesario oficiar a la DINA, lo que haría a través del Ministerio del Interior, que regresara en un mes y le daría más información. Ella regresó en el tiempo indicado, pero se le señaló que la DINA no había respondido y la pareja se encontraba incomunicada en un recinto que no estaban en condiciones de informar. Ella volvió al día siguiente con un Notario, ocasión en que le negaron la detención de los afectados, entonces ella le insistió al funcionario recordándole que el propio Comandante Ramírez le había encargado a él el trámite, pero éste sólo se limitó a decir que si el Comandante había dicho lo anterior, debió haber sido así, porque había una relación muy antigua en SENDET, agregando que él no tenía más que decir. Este hecho quedó consignado en un Acta levantada por el señor Notario.

Finalmente, el 25 de julio de 1975, poco más de un año después que fueran detenidos, apareció publicada en los periódicos una noticia dada a conocer por el diario brasileño O'DIA, que daba cuenta de la muerte de un grupo de chilenos, en enfrentamientos ocurridos con la policía de la localidad de Salta en Argentina, entre los cuales se mencionan los nombres de Edwin Van Yurick y Bárbara Uribe. Al día siguiente apareció una nueva noticia, esta vez reproducida en una Revista Argentina LEA, que daba cuenta de otras muertes de chilenos las que habían ocurrido producto de "rencillas internas" del MIR. En total, estas listas sumaban 119 ciudadanos chilenos que habían sido detenidos en el territorio nacional por efectivos de seguridad entre el año 1974 y la fecha de publicación de esta falsedad. Cabe agregar que estas publicaciones eran desconocidas en sus países y sólo fueron editadas en ese único número, con el sólo objetivo de dar a conocer esta tenebrosa versión de la suerte corrida por estas personas cuyas detenciones fueron sistemáticamente negadas por las autoridades chilenas. Por último, las autoridades argentinas negaron la veracidad de estos supuestos enfrentamientos y el gobierno militar chileno se vio en la obligación de reconocer ante los Tribunales que ninguno de los afectados según esta fatídica lista registraban salida del país.

El 13 de julio de 1974

JAIME MAURICIO BUZIO LORCA, 21 años de edad, estudiante de Mantención Mecánica en el Instituto Tecnológico de la UTE en Santiago, , fue detenido por efectivos de la DINA el 13 de julio de 1974, alrededor de las 12:00 horas, cuando regresaba de clases a su domicilio ubicado en calle República de Israel en la comuna de ñuñoa. Los aprehensores, todos armados, lo subieron violentamente en uno de los vehículos en que se movilizaban, retirándose de inmediato del lugar. Desde tempranas horas de esa mañana, una camioneta Chevrolet color amarilla, con toldo verde oliva y sin patente había permanecido estacionada frente a su casa, con tres civiles en su interior.

El afectado vivía en casa de doña Amelia Arredondo y sus hijos desde fines del año 1973, después que el marido de ella, Carlos Salazar Contreras, abogado socialista y amigo del ex Presidente Allende, muriera en el Estadio Nacional luego de haber sido detenido en octubre de ese año.

El joven Buzio fue conducido al recinto de la DINA ubicado en calle Londres 38, siendo sometido de inmediato a interrogatorios bajo fuertes y largas sesiones de tortura, las que le provocaron gran daño físico. Además, le rompieron sus lentes ópticos, sin los cuales podía ver muy poco.

En este lugar fue confrontado con otro prisionero, Cristián Van Yurick quien se encontraba detenido desde hacía un par de días al igual que su hermano Edwin y la cónyuge de éste, Bárbara Uribe. Los hermanos Van Yurick eran dirigentes del MIR y, si bien no militaba en ese partido, Buzio era amigo de ellos, con quienes había sido compañero de colegio en el Liceo Manuel de Salas. Al caer detenido Cristián Van Yurick, la DINA identificó un Jeep color naranja que usaban estos hermanos y también Jaime Buzio . Edwin Van Yurick y su cónyuge se encuentran desaparecidos, al igual que el afectado, en tanto su hermano Cristián permaneció varios meses detenido sin que se reconociera su arresto, siendo finalmente expulsado del país dos y medio años después.

Al día siguiente de su arresto, los agentes de la DINA fueron a detener a su amiga Beatriz Kettlun Maluk, ex compañera en la Escuela de Sociología de la Universidad de Chile, Ella también fue llevada a Londres 38, donde fue careada con Jaime sobre los vínculos políticos entre ambos antes y después del Golpe Militar. Según Beatriz, a su amigo lo acusaban de ocupar un alto cargo en el MIR. En un momento que pudieron conversar cuando no eran interrogados, el joven le contó que le imputaban hechos muy graves de los que nada sabía, que había sido sometido a torturas con aplicación de corriente y, previendo que ella sería dejada en libertad antes que él, le pidió le entregara un mensaje a su madre (que se encontraba en Argentina) en la eventualidad de que ella volviera a Chile.

Beatriz Kettlun pudo después identificar como uno de sus aprehensores a Osvaldo Romo Mena, quien dirigió los interrogatorios a que fue sometida y el careo con Buzio. Jaime le contó también que este sujeto había sido amigo suyo y habían trabajado juntos en la población Lo Hermida, antes del Golpe Militar del 11 de septiembre de 1973. Agregó que tenía una actitud doble con él, ya que lo trataba con benevolencia al mismo tiempo que lo torturaba. La testigo fue dejada en libertad tres días después de su arresto y en los días siguientes Osvaldo Romo la llamó por teléfono en varias oportunidades, preguntándole cómo estaba y anunciándole visitas para discutir con ella temas políticos. Cada vez que llamaba, ella le consultaba por Jaime y la última vez que la contactó, a fines del mes de julio de 1974, le respondió que su amigo ya no se encontraba en el lugar donde había estado con él.

Jorge Jaime Flores Durán fue detenido el mismo día que Buzio y también fue llevado a Londres 38. Ambos eran amigos de la infancia y pudieron conversar en los momentos que no eran sometidos a interrogatorios. Flores cuenta que la víctima se encontraba bastante mal físicamente por las torturas a que era sometido, y relata que el 18 de julio Buzio fue llevado durante el día a otro recinto del cual regresó en horas de la noche flagelado a tal punto que le era imposible hablar.

Otro testigo de su reclusión y torturas en este recinto de la DINA fue el ex prisionero Antonio Osorio Olivares, quien señaló que escuchaba los gritos y lamentos del joven Buzio cuando era objeto de tormentos.

Finalmente, también lo vio en ese lugar Oscar Alfaro Córdoba el cual permaneció recluido en Londres 38 durante ocho días. Producto de las torturas a que fue sometido y de la poca y mala alimentación que le suministraban, al joven se le activó una úlcera gástrica que padecía, lo que le provocaba fuertes dolores. Según Antonio Olivares, en una oportunidad Buzio debió ser llevado de urgencia a la Posta por su grave estado de salud.

El 24 de julio de 1974, alrededor de las 11:00 horas, Jaime Buzio fue sacado de esta casa de la DINA junto a otros detenidos. Desde entonces no fue visto nuevamente en ningún otro centro de interrogatorios ni Campamento de Prisioneros, excepto por Cristián Van Yurick que cree haberlo visto en Villa Grimaldi con posterioridad a esta fecha.

Dos días después que fuera detenido, el 15 de julio, Jaime fue conducido por Osvaldo Romo y otros dos agentes de la DINA a su domicilio, los que procedieron a allanar su dormitorio. En la vivienda se encontraba la empleada, María Emérita Navarrete, y el hijo menor de la dueña de casa de sólo 10 años. Jaime le expresó a la señora María que estaba detenido, lo que corroboró Romo agregando que iban a revisar sus cosas.

Uno de los agentes se llevó al niño al patio, en tanto los otros subieron a su pieza. El niño contó que el sujeto que lo custodió en el patio le preguntó si Jaime realizaba reuniones políticas en la casa. El afectado se veía muy mal, sucio, con moretones y despeinado, Romo le permitió cambiarse de ropa y señaló a la señora María que podía darle al joven unos tarros de leche condensada para llevárselos.

Después de permanecer alrededor de media hora en la casa, se retiraron en una camioneta nueva, cerrada. Antes de subirse al vehículo, Jaime alcanzó a decir que se preocuparan de su polola.

En julio de 1975, Jaime Buzio figuró en una nómina de 119 chilenos muertos en Argentina y otros países, algunos en supuestos enfrentamientos con fuerzas de seguridad argentinas y otros entre ellos mismos, debido a rencillas internas del MIR. Esta supuesta noticia fue publicada por el periódico brasilero O'DIA y la revista argentina LEA, ambas desconocidas en sus respectivos países y que fueron editadas sólo una vez, sin duda con el único objetivo de dar a conocer esta falsedad. Esta información fue negada por las autoridades argentinas y brasileñas, las que manifestaron no tener conocimiento de estos hechos. Ante esta evidencia, el gobierno militar chileno debió reconocer oficialmente que no había constancia de estas supuestas muertes, como tampoco que estas personas hubiesen abandonado el país. Los integrantes de esta nómina corresponden a personas detenidas por los servicios de seguridad chilenos, todas las cuales se encuentran desaparecidas desde entonces.

Son detenidos en su lugar de trabajo del centro de Santiago Artemio Segundo GUTIERREZ AVILA y Francisco Javier FUENTEALBA FUENTEALBA, aparentemente vinculados al MIR. Los detenidos desaparecieron y hay antecedentes que indican que habrían permanecido en el recinto de Londres 38.

Artemio Segundo Gutiérrez Avila, joyero, militante del MIR, fue detenido por 4 agentes de la DINA el 13 de julio de 1974, alrededor de las 10:30 horas, junto a su amigo Francisco Eduardo Fuentealba Fuentealba, también militante del MIR. El arresto ocurrió en la Joyería "Platinal" ubicada en calle Santo Domingo No.573, Dpto.33 y en la cual cumplía funciones laborales. El procedimiento fue presenciado por don Enrique Alejandro Trevich, dueño del establecimiento, y por la secretaria de éste. Los dos jóvenes, tras ser arrestados fueron trasladados a Londres 38 en donde fueron vistos por otros detenidos que sobrevivieron luego de su reclusión en dicho recinto.

Don Cristián Esteban Van Jurick Altamirano, expone en su testimonio haber sido detenido el 12 de julio de 1974 siendo trasladado al recinto individualizado. Entre los agentes aprehensores pudo identificar a Osvaldo Romo Mena y a Miguel Krassnoff Martchenko. En Londres 38 se percató de la presencia de Artemio Gutiérrez Avila y de Francisco Fuentealba, siendo confrontado con este último. Agrega en su testimonio, que tanto Artemio Gutiérrez como Francisco Fuentealba caen detenidos directamente vinculados a él, por información que sus captores sustrajeron de su casa; ellos trabajaban en un taller (joyería). Doña Erika Cecilia Hennings Cepeda, ex-detenida de Londres 38, expone en declaración jurada haber sido detenida el 31 de julio de 1974 y que en el recinto señalado se encontró con varias personas detenidas, entre ellas, Artemio Gutiérrez Avila.

Su familia realizó diversas diligencias y averiguaciones a fin de dar con su paradero sin que éstas dieran resultado alguno. Salvo angustiosas situaciones como las consultas realizadas en la Secretaría Nacional de Detenidos, SENDET, en donde en el mes de agosto, le informaron que su hijo se encontraba registrado como detenido, pero posteriormente le indicaron que su nombre ya no figuraba en los registros.

Transcurrido una semana de esto, le manifestaron que se encontraba detenido en 3 Alamos, pero nuevamente su nombre fue borrado de los registros de detenidos. Posteriormente, con fecha 11 de enero de 1975 su nombre figuró en una nómina de 200 detenidos que el gobierno militar expulsaría del país con destino a México, e incluso su nombre aparece en el Decreto reservado N528 del Ministerio del Interior de fecha 16 de abril de 1975 en el cual se le notifica que deber" hacer abandono del territorio nacional por constituir un peligro para la seguridad interior del Estado, en virtud de los antecedentes que obran en poder de dicho Ministerio. A estas contradicciones, se agregan las registradas en el recurso de amparo presentado en su favor y en el de Francisco Leiva Campos (nombre por el cual la madre de Artemio Gutiérrez conocía a Francisco Fuentealba), en el cual el Ministerio del Interior reconoce su detención y señala como recinto de reclusión el Campamento de Cuatro Alamos. Sin embargo, pese al reconocimiento oficial de su aprehensión, su familia nunca más volvió a verlo y aún desconocen la suerte que corrió en manos de la DINA.

El 14 de julio de 1974

agentes de la DINA detuvieron en su domicilio de la comuna de La Cisterna al militante del MIR Abundio Alejandro CONTRERAS GONZALEZ. En los días que siguen fueron detenidos otros dos militantes del MIR que se vinculaban con él: Germán Rodolfo MORENO FUENZALIDA y Marcos Esteban QUIÑONES LEMBACH.

Germán Moreno fue detenido el 15 de julio de 1974, en calle Independencia. Dos días más tarde fue conducido a su domicilio por sus aprehensores, donde detuvieron también a Marcos QUIÑONES, quien había acudido a ese lugar.

Hay testigos de la permanencia de los detenidos en Londres 38, desde donde desaparecen.

Abundio Alejandro Contreras González, casado, un hijo, militante del MIR, fue detenido el 14 de julio de 1974, alrededor de las 06:45 horas, por 5 agentes de la DINA armados de metralletas que irrumpieron violentamente en su domicilio ubicado en La Cisterna. Uno de los sujetos, dijo llamarse "julio" y ser su amigo nombrándolo por su apodo de "Jano".

Luego que la vivienda fue allanada, lo sacaron a golpes de puños y pies lo que fue presenciado por su padre y por su cónyuge. Ese mismo día, cerca de las 15 horas, el domicilio de su hermana Julia Amelia Contreras González, ubicado en el Campamento "Fe y Esperanza", fue allanado por los mismos agentes quienes manifestaron buscar un bolso que él habría mandado a guardar. Como no encontraron nada, volvieron al día siguiente, pero esta vez llevaron en calidad de detenido a Contreras González, en esta oportunidad indicaron a su hermana que no comentara los hechos ocurridos y que luego tendrían noticias.

Abundio Contreras González, tras ser detenido fue trasladado al recinto de la DINA de Londres 38 y luego, en la última semana de julio, a 4 Alamos desde donde desaparece, en estos recintos fue visto por testigos que sobrevivieron a su aprehensión. Don Cristián Esteban Van Yurick Altamirano, ex detenido de la DINA, expone en su testimonio haber sido arrestado el 12 de julio de 1974 siendo trasladado a ese recinto de reclusión. Allí fue interrogado y torturado con aplicación de electricidad en diversas partes del cuerpo.

También pudo percatarse de la presencia de otras personas detenidas, entre ellas, Abundio Contreras González, quien era miembro de la estructura del MIR denominada GPM1 y su caída es quizás en relación a Artemio Gutiérrez o Francisco Fuenzalida. Estas dos últimas personas son también detenidos desaparecidos y al igual que la víctima, eran miembros del GPM1 del MIR. Doña Scarlett Mathieu Loguercio, ex detenida de Londres 38, expone en su testimonio haber sido detenida el 15 de julio de 1974 y trasladada al recinto individualizado. Allí se encontraba en calidad de prisionero Abundio Contreras González, quien en una oportunidad le prestó útiles de aseo personal; fue trasladada junto a él a 4 Alamos alrededor del 25 de julio, iban en el mismo furgón en donde le manifestó: "soy el Pablo, me llamo Abundio Alejandro Contreras González"; nombre que ella nunca olvidó.

Su familia realizó diversas diligencias con el fin de dar con su paradero sin que ellas dieran resultado alguno y aún desconocen la suerte que corrió en manos de la DINA. Su cónyuge, doña Victoria Krüger Guajardo, también fue detenida a fines de julio de 1974, siendo dejada en libertad. Poco tiempo después, debió abandonar el país junto a su hija, ante el temor cierto de volver a ser detenida.

Germán Moreno Fuenzalida, casado, un hijo, dirigente de la salud y militante del MIR, fue detenido por la DINA el 15 de julio de 1974, alrededor de las 18:30 horas, luego que descendiera de un bus de pasajeros en calle Independencia con Borgoño, a escasa distancia de su domicilio. Fue trasladado a Londres 38, recinto secreto de la DINA, desde donde, el 17 de julio, fue llevado a su domicilio, lugar en el cual permaneció hasta las 20 horas, oportunidad en que llegó a su casa su amigo Marcos QUIÑONES Lembach, quien también fue detenido. Ambos pertenecían a la misma estructura partidaria junto a Martín Elgueta Pinto y Máximo Gedda Ortiz, quienes también se encuentran en calidad de detenidos desaparecidos. En esta visita obligada a su domicilio, Moreno Fuenzalida alcanzó a dejar una nota dirigida a su cónyuge en la cual le explica que se encuentra en poder de la DINA en calle Londres y que diera aviso a su madre y a su trabajo de esta situación. Los dos militantes del MIR fueron trasladados a Londres 38 desde donde desaparecen alrededor de la segunda quincena de agosto de 1974.

De su estadía forzosa en Londres 38 dan cuenta los testimonios de ex-detenidos de la DINA y que permanecieron prisioneros en ese lugar. Cristián Esteban Van Yurick Altamirano, detenido el 12 de julio de 1974 y trasladado al cuartel señalado, expone en declaración jurada haberse percatado de la presencia de numerosas personas detenidas, entre ellas, Germán Moreno Fuenzalida, sobre quien no está seguro si lo vio en Londres 38 o en la pieza 13 de 4 Alamos; también menciona a Máximo Gedda Ortiz y Martín Elgueta Pinto. Doña Nelly Patricia Doris Barceló, médico, también expone en declaración jurada haber sido detenida por la DINA en el mes de julio de 1974 y trasladada a Londres 38. Allí vio a Marcos QUIÑONES Lembach, a quien conocía antes, del Hospital San Borja, y quien cayó detenido junto a su amigo Germán Moreno Fuenzalida, cuyo nombre escuchó en las listas que pasaban en el lugar. Doña Erika Cecilia Hennings Cepeda, expone en diversos testimonios judiciales, y en declaración jurada, haber sido detenida por la DINA el 31 de julio de 1974 y trasladada al recinto de calle Londres. Allí vio a numerosos detenidos entre los cuales se encontraba Germán Moreno y Marcos QUIÑONES, consignando el 18 de agosto de 1974 como la fecha en que el primero de los nombrados desaparece de ese lugar junto a otros 5 prisioneros.

Su familia realizó numerosas diligencias a fin de dar con su paradero, sin que obtuviera resultado alguno. Salvo el hecho, que en las gestiones judiciales se logró el reconocimiento de su detención. Efectivamente, el Ministro del Interior General Raúl Benavides Escobar, informó al Juez del 2do. Juzgado del Crimen que Germán Rodolfo Moreno Fuenzalida permaneció detenido en 4 Alamos y que con fecha 5 de agosto de 1974 fue dejado en libertad. Sin embargo, la víctima aún continúa desaparecido y su familia desconoce la suerte que corrió en manos de la DINA.

15 de julio 1974

José Caupolicán Villagra Astudillo, casado, 3 hijos, obrero municipal, fue detenido el 15 de julio de 1974, alrededor de las 20:30 horas, por agentes de la DINA que se apersonaron en su domicilio y que se movilizaban en una camioneta Chevrolet C-10, de color celeste y crema, sin patente. Entre los agentes se encontraba Osvaldo Romo Mena. Testigos de los hechos fueron su cónyuge, sus hijos, y varios vecinos. Ese mismo día fue detenido Eduardo Lara Petrovich en su lugar de trabajo, la empresa I.R.T. y trasladado por sus captores a su domicilio ubicado en la Población Villa Francia. Posteriormente, tras el arresto de Villagra Astudillo, los dos fueron trasladados a Londres 38.

Una semana antes había sido detenido en esa misma población Enrique Toro Romero, quien también se encuentra en calidad de detenido-desaparecido. Los tres pertenecían a la Comunidad Cristiana de la población.

En el recurso de amparo interpuesto en favor de la víctima constan las declaraciones del sacerdote Mariano Puga, de doña Juana de las Mercedes Cabezas Pacheco, y de don Patricio Lara Ugas -hijo de Eduardo Lara- todos con domicilio en la población Villa Francia, quienes fueron testigos del operativo de la DINA en esa población y que culminó con el arresto de José Villagra y de Lara Petrovich. La cónyuge de la víctima, doña Rosa Irene Peñailillo Núñez, expone en el recurso de amparo que el día de los hechos, alrededor de las 17:30 horas, llegaron a su domicilio 5 sujetos de civil y preguntaron por su marido, como no se encontraba presente lo esperaron a que llegara, lo que ocurrió cerca de las 20:30 horas; los civiles le manifestaron que lo llevaban detenido para que "conversara con Eduardo Lara Petrovich", vecino de la misma población y quien también se encontraba detenido. Doña Gladys Susana de Los Angeles, domiciliada en la Villa Francia, también da cuenta en declaración jurada de los mismos hechos.

El 23 de julio, es detenido por la DINA el sacerdote Mariano Puga Concha. El párroco de la Parroquia Cristo Liberador de Villa Francia, compareció con fecha 7 de junio de 1979 ante el 8 Juzgado del Crimen, proceso rol No.11.273 instruido por la detención y posterior desaparecimiento de Jaime Buzio Lorca. En su testimonio judicial, expone que tras ser detenido fue trasladado amarrado y con la vista vendada a un lugar que supone se trate de Villa Grimaldi en donde permaneció un día y luego fue trasladado a 4 Alamos permaneciendo incomunicado. Allí lo tuvieron alrededor de 3 días para posteriormente ser llevado a Londres 38, desde donde fue sacado para ser puesto en libertad en casa del Cardenal Raúl Silva Henríquez. En Villa Grimaldi fue interrogado intensamente en relación a 3 detenidos de su comunidad, Enrique Toro Romero, Eduardo Lara y José Villagra Astudillo, querían su interrogadores que les dijera la militancia política de estas personas. En 4 Alamos, uno de los detenidos que allí estaban, le manifestó que en una de las celdas en el marco de la ventana estaba escrito los nombres de 4 personas detenidas, los 3 ya individualizados, y el cuarto corresponde a Ramón Rojas, también de Villa Francia, quien luego de permanecer unos 4 meses detenido salió al exilio.

Doña Rosa Peñailillo realizó numerosas gestiones con el fin de dar con el paradero de su cónyuge. En una de ellas, en carta enviada a la Jefatura de Zona en Estado de Sitio de la Provincia de Santiago, recibió respuesta del Coronel Hernán Ramírez Ramírez, indicándole que gestionó ante la Secretaría Nacional de Detenidos, SENDET, "la solicitud de levantar la incomunicación a su esposo". Y que esa Jefatura no tiene tuición sobre el SENDET. Con este antecedente, concurrió a dicho organismo, lugar en el cual, tanto el Comandante Correa como con el Teniente Cienfuegos, le informaron luego de revisar un fichero delante suyo, que José Caupolicán Villagra Astudillo lo tenía la DINA y que ellos nada podían hacer por cuanto la DINA era un organismo totalmente ajeno y autónomo, que informaban cuando querían y que ellos no podían exigirle que informaran aún a punta de pistola. Pese a estas informaciones, nunca hubo un reconocimiento oficial de la detención y su familia aún desconoce la suerte que corrió en manos de la DINA.

Cabe señalar, que en el testimonio del ex-detenido Oscar Armando Alfaro Córdova, se señala que se percató de la presencia de Lara Petrovich y de Toro Romero en Londres 38.

En julio de 1975, su nombre figuró en una nómina de 119 personas que habrían muerto en la Argentina en enfrentamientos entre grupos de ultraizquierda o en combates con las Fuerzas Armadas Argentinas. Las revistas que publicaron dicha nómina, "LEA" de Argentina y "O'DIA" de Brasil, editaron una sola publicación sin editor responsable y sus direcciones como pie de imprenta resultaron ser falsas. Esta información fue negada por las autoridades argentinas y brasileñas, las que manifestaron no tener conocimiento de los hechos denunciados. Ante esta evidencia el gobierno militar chileno debió reconocer de que no había constancia ni de las muertes ni de que estas personas hubiesen abandonado el país. Los integrantes de esta nómina tienen en común haber sido detenidas por los servicios de seguridad chilenos y en especial la DINA y permanecer en calidad de desaparecidos desde la detención.

El 16 de julio de 1974

Es detenido por agentes de la DINA el dirigente del MIR Máximo Antonio GEDDA ORTIZ, quien desapareció del recinto de la DINA de Londres 38, lugar donde fue visto por testigos.

17 de julio 1974

Jaime del Tránsito Cádiz Norambuena, casado, dos hijos militantes del MIR, fue detenido por efectivos de la DINA el 17 de julio de 1974, alrededor de las 22:30 horas, en el domicilio de su madre doña María Cristina Norambuena Bascuñán, ubicado en calle 5 Sur N3936 de la población José María Caro. A la hora señalada, unos seis sujetos armados, movilizados en una camioneta, tocaron la puerta, y uno de ellos, conocido de la víctima, lo llamó para que abriera. Al salir Jaime Cádiz en ropa de dormir, fue de inmediato reducido a golpes de pies y puños. La violencia generada provocó el desmayo de su hermana Patricia Cádiz, testigo presencial de los hechos. Tras la golpiza, fue introducido a la camioneta y trasladado a Londres 38, recinto clandestino de la DINA.

El mismo día de su arresto, habían concurrido al domicilio de su madre, dos civiles que preguntaron por un señor de "apellido Galdamez". Posteriormente, a las 22:30 horas, estos civiles volvieron junto a los demás aprehensores con el fin de detenerlo.

De la estadía de Jaime Cádiz Norambuena en ese recinto, da cuenta el testimonio del ex detenido Oscar Armando Alfaro Córdova, sobreviviente de Londres 38, quien dice haber sido detenido por ese organismo el 9 de julio de 1974, trasladado al recinto individualizado en donde fue torturado mediante golpes de puños, aplicación de corriente eléctrica en distintas partes del cuerpo. Por los dichos de otros detenidos, se enteró que en ese recinto habían otros detenidos, entre ellos Jaime Cádiz Norambuena.

Su cónyuge, Sara Ruth Hormazábal Pastene, expone en declaración jurada, que el 14 de septiembre de 1974, a las 3 de la madrugada, llegaron a su domicilio de la población Carlos Cortés un numeroso grupo de civiles y uniformados, movilizados en vehículos particulares y camionetas militares. Siete de los sujetos de civil la hicieron salir al pasillo y allí le dijeron que venían de parte de su marido, de quien dijeron que se encontraba "físicamente, muy bien, pero moralmente casi muerto". Los civiles le preguntaron por unas armas, que presuntamente habría escondido junto a su cónyuge; la amenazaron recordándole que tenía dos hijos y que ellos tenían una "máquina" con la cual nadie calla, incluso le hicieron sacar una frazada "para llevarla detenida", lo que finalmente no ocurrió. Mientras se encontraba en el pasillo, se percató como los militares entraban a los demás departamentos del edificio y como otros individuos de civil llevaban a una persona encapuchada, con él subieron al cuarto piso, hacia el entretecho; en esos instantes, los agentes volvieron a amenazarla, señalándole que lo pasaría muy mal si encontraban armas. Nada encontraron. El operativo duró hasta las 6 de la mañana. Ella piensa que la persona encapuchada era Jaime Cádiz Norambuena.

Sara Hormazábal Pastene concurrió a Investigaciones, Comisarías de Carabineros, Hospitales y Regimientos, obteniendo sólo respuestas negativas. En la Secretaría Nacional de Detenidos, SENDET, el Comandante Correa le aconsejó estuviera tranquila, diciéndole que si su marido había sido detenido en pijama, seguramente le darían ropa y zapatos, y que Jaime "era para ellos como un limón que había que exprimir hasta la última gota, porque así se obtenían informaciones y seguridad para Chile". Pese a todas las diligencias que realizó en favor de su cónyuge, aún desconoce la suerte que corrió en manos de la DINA.

En la comuna de Providencia, fue detenida por agentes de la DINA, la militante del MIR María Inés ALVARADO BORGEL. Sus captores la condujeron más tarde al domicilio de Martín ELGUETA PINTO, militante del MIR, quien también fue detenido, junto con Juan Rosendo CHACON OLIVARES, asimismo militante del MIR, y con otras personas que fueron después liberadas.

Martín Elgueta Pinto, soltero, estudiante de Ingeniería Comercial de la Universidad de Chile, militante del MIR, fue detenido el 15 de julio de 1974, alrededor de las 19:30 hrs., en el departamento del matrimonio formado por Juan Rosendo Chacón Olivares (detenido el mismo día que el afectado y actualmente desaparecido) y Verónica Martínez Ahumada, ubicado en Antonio Varas N 240, Depto. 202, Providencia. En su aprehensión participaron agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), encabezados por Osvaldo Romo Mena y movilizados en varios vehículos, entre éstos, camionetas chevrolet C 10.

Horas antes, alrededor de las 15:00 hrs., había sido detenida, en la vía pública, también por agentes de la DINA, María Inés Alvarado Bórgel (actualmente desaparecida), novia del afectado, en presencia de Verónica Martínez, quien llevaba consigo a su pequeña hija Camila, la que logró escabullirse y dirigirse hacia su domicilio, en donde informó de los hechos a un primo de su marido, Antonio Osorio. Según declaraciones de este último, a partir de entonces se notó un intenso despliegue de personas que evidenciaban ser agentes de seguridad, en torno al edificio.

Alrededor de las 17:30 hrs., unos 10 individuos fuertemente armados, entre ellos Osvaldo Romo, se presentaron en el departamento de la Avenida Antonio Varas, identificándose como funcionarios de la DINA. Estos iban armados y llevaban a María Inés Alvarado, la que se veía muy asustada y sangraba del labio superior. Después de confirmar la dirección, procedieron a llevársela, mientras otros agentes allanaban el departamento. A las 19 hrs. llegó Raúl Chacón Zenteno (padre de Juan Rosendo), y media hora más tarde lo hizo Martín Elgueta, a quien le quitaron un paquete de ropa que llevaba. A las 8 de la noche, concurrió hasta el domicilio Juan Rosendo Chacón (actualmente desaparecido).

Todos ellos fueron detenidos, incluyendo a Verónica Martínez Ahumada y Antonio Osorio, y conducidos, vendados, a Londres 38, recinto secreto de reclusión y tortura de la DINA. Aquí, Martín Elgueta fue visto por varios testigos. Antonio Osorio Olivares señaló que al afectado lo llevaban a interrogatorio tres veces al día. En más de una oportunidad escuchó sus gritos de dolor y quejidos. Por su parte, Ramón Osvaldo Barceló, quien conocía a la víctima desde niño, también lo vio en Londres 38 y en malas condiciones físicas, en la noche del 14 al 15 de agosto de 1974. Incluso, el mismo Martín Elgueta le había dicho con anterioridad a Antonio Osorio, "he sufrido muchas torturas, pero estoy bien de salud. Por más que me torturen, no hablaré, pues nada tengo que decir".

Cinco días más tarde fueron sacados de Londres 38 para ser conducidos al campamento de incomunicados de Cuatro Alamos: Verónica Martínez, Raúl Chacón Zenteno, Antonio Osorio Olivares (todos puestos en libertad posteriormente) y Juan Rosendo Chacón Olivares (quien desapareció desde ese recinto), quedando detenidos en Londres 38 Martín Elgueta y María Inés Alvarado Bórgel, los que desaparecieron desde allí.

También fue visto en este recinto por Cristián Van Yurick, Graciela Scarlett Mathieu y por Nelly Barceló. Durante su reclusión, Martín Elgueta fue sacado del recinto de la DINA en dos oportunidades. El 17 de julio de 1974, alrededor del mediodía, fue llevado hasta el domicilio de María Matilde Cheuquemán Cheuquemán, en la población Buzeta, la que guardaba enseres de la familia Elgueta. El objetivo de la visita fue retirar un par de frazadas. Según María Matilde, el afectado, quien se veía muy sucio y con mal aspecto, se presentó acompañado de un civil de más o menos su misma edad, "amable y rubio", quien, en ningún momento se separó de su lado. La descripción de este agente corresponde a uno de los que allanó el departamento de Antonio Varas y participó en la detención de Martín.

Días después, el 25 de julio de 1974, Martín Elgueta y María Inés Alvarado Bórgel fueron llevados, esta vez por Osvaldo Romo y otros 2 civiles, hasta el domicilio de la madre de ella, Inés Bórgel González, ubicado en la calle Dublé Almeyda en Ñuñoa. Las víctimas mostraban en sus frentes una mancha negra, al parecer de quemadura. En esa ocasión, María Inés dijo a su madre que ambos estaban detenidos y que permanecían en las mismas condiciones. Al cabo de unos 10 minutos, los agentes se llevaron a los jóvenes, subiendo con ellos a una camioneta Chevrolet C 10 nueva.

Posteriormente, en febrero de 1975, en una "conferencia de prensa", realizada por cadena nacional de radio y televisión desde el Edificio Diego Portales, 4 dirigentes del MIR que se encontraban detenidos en poder de la DINA, entregaron públicamente el nombre de Martín Elgueta como uno de los militantes del partido que estaba "exiliado".

Un año después de su detención y desaparecimiento, en julio de 1975 el nombre del afectado apareció en la lista de los 119 chilenos que presuntivamente habían muerto en enfrentamientos en Argentina. Estaba incluido en la nómina de la revista "Lea" que apareció por única vez. La veracidad de este hecho jamás ha podido ser comprobada, más aún, ningún Gobierno, ni siquiera el chileno, lo ratificó oficialmente. El Coronel Jorge Espinoza Ulloa, Secretario Ejecutivo del Servicio Nacional de Detenidos (SENDET), informó al Tribunal, el 23 de septiembre de 1975, que en la Secretaría que él dirigía no se registraban antecedentes de las detenciones o muertes en el extranjero de María Inés Alvarado Bórgel y de Martín Elgueta Pinto.

Poco más de un mes antes de la detención de Martín, agentes de la DINA, encabezados también por Osvaldo Romo, habían detenido a su hermano Raimundo Belarmino Elgueta (mayo de 1974), el que fue violentamente torturado y amenazado de muerte, pasando por distintos centros de reclusión y permaneciendo desaparecido por más de 10 días. Por otra parte, también el domicilio de su familia había sido allanado por Romo, mientras que su padre, Belarmino Elgueta Becker, alto dirigente del partido socialista, se encontraba en el exilio en México. También su madre, Yolanda Pinto ( ya fallecida) y su hermana, fueron víctimas de graves amedrentamientos por Osvaldo Romo en distintas ocasiones.

El 18 de julio de 1974

Es detenido en la vía pública en Santiago, el militante del MIR Daniel Abraham REYES PIÑA. Ese mismo día fue llevado por los captores a su domicilio a buscar unos papeles.

Daniel Abraham Reyes desapareció del recinto de la DINA de Londres 38, lugar donde fue visto por testigos.

El 19 y 20 de julio de 1974

fueron detenidos los amigos y militantes del MIR Pedro Enrique POBLETE CORDOBA y Leopoldo Daniel MUÑOZ ANDRADE, quienes según diversos testimonios fueron llevados al recinto de Londres 38.

El 20 de julio de 1974

agentes de la DINA detuvieron al dirigente del MIR Luis Julio GUAJARDO ZAMORANO, quien se encontraba en un taller de bicicletas en las cercanías del Club Hípico de Santiago. Más tarde los mismos agentes volvieron al lugar para detener al dueño del taller, Sergio Daniel TORMEN MENDEZ y a dos personas más que luego fueron liberadas, entre ellas el hermano de Sergio Tormen, Peter.

Luis Guajardo Zamorano, 22 años de edad, miembro del Club "Centenario" de ciclismo, dirigente del MIR, fue detenido el 20 de julio de 1974 alrededor de las 11 horas, en el Taller Ciclista ubicado en calle San Dionisio 2554, Santiago, por 3 agentes de la DINA movilizados en una camioneta doble cabina, tipo C-10, color rojo, al cual fue introducido. Uno de los aprehensores interrogó a los dueños del taller, a Peter Tormen Méndez, de 14 años de edad, y a Sergio Daniel Tormen Méndez, campeón nacional de ciclismo, acerca de las actividades de Guajardo Zamorano. Luego del interrogatorio, los agentes se marcharon con rumbo desconocido. Sin embargo, media hora después, los sujetos aprehensores de Guajardo volvieron al Taller y preguntaron por un bolso que la víctima habría dejado en ese lugar. Como no obtuvieron respuesta, procedieron a detener a los hermanos Tormen Méndez y tras subirlos a la camioneta, les vendaron la vista y los trasladaron también con rumbo desconocido. Ese mismo día, cerca de las 21 horas, los mismos sujetos se presentaron en el domicilio colindante con el taller ciclista y arrestaron a Juan Andrés Moraga Gutiérrez, entrenador de la Selección de Ciclismo de Chile y lo subieron a una camioneta en cuyo interior se encontraba Sergio Tormen con la vista vendada. Les prohibieron hablar entre sí y a Moraga Gutiérrez le pusieron una venda de scotch en los ojos.

Dos días después, Peter Tormen y Juan Moraga, que habían sido recluidos en Londres 38 tras ser arrestados, fueron sacados de ese recinto secreto de la DINA en un vehículo con la vista vendada y, los dejaron en libertad en Avenida Matta con San Diego. En el Cuartel clandestino les tomaron una declaración y siempre se les mantuvo con la vista vendada. Luis Guajardo Zamorano y Sergio Tormen Méndez quedaron en poder de la DINA y hasta ahora se desconoce la suerte final que corrieron en manos de sus captores.

Pero sí ha sido posible conocer algunas circunstancias que rodearon su permanencia en Londres 38. El 23 de julio de 1974, Luis Guajardo fue sacado del recinto de detención y tortura de la DINA y llevado al sector poniente de la Capital, con la finalidad de que reconociera a sus compañeros de partido (en terminología de la DINA esto se conocía como "porotear"), alrededor de las 11 horas, la víctima logró zafarse de sus torturadores y al llegar corriendo a calle General Velásquez, altura 1890, se lanzó bajo las ruedas de un camión Ford año 1967, cuyo conductor señaló posteriormente, "me enteré en la Comisaría que era una persona al parecer extremista, que se había arrancado y corría para huir". El vehículo alcanzó a maniobrar y sólo le pasó a llevar una pierna. Luis Guajardo quedó tendido a una orilla de la calle y sólo atinó a pedir ayuda y gemir angustiosamente. En el lugar de los hechos se hizo presente el sacerdote Vicente Irarrázabal, quien asistió a Guajardo y lo acompañó en la ambulancia -que alguien solicitó- hasta la Posta N3 de la Asistencia Pública. Allí fue atendido por el Doctor Leopoldo Benavides Zamora, quien expresó que efectivamente atendió a la víctima, quien presentaba una contusión y erosión de la cadera, muslo y pierna izquierda, y se quejaba mucho de dolor en los testículos, como estaba consciente y tenía buena presión, le dio una orden para que dentro de 24 horas fuera al Instituto Traumatológico; sin embargo, en esos momentos se le acercaron 2 hombres que le dijeron que el joven estaba detenido; él les manifestó que el enfermo necesitaba atención traumatológica por una posible fractura a la cadera y contusión testicular, entonces los civiles le indicaron que lo llevarían al Hospital Militar, información que él anotó en la ficha del enfermo. Los sujetos también le expresaron al médico que Guajardo Zamorano era un extremista fugado y que por tal razón lo detenían. Posteriormente, practicadas las averiguaciones en el Hospital Militar, se constató que jamás fue ingresado a ese recinto asistencial.

Existen testimonios de víctimas sobrevivientes, que dan cuenta que el afectado fue nuevamente trasladado a Londres 38. Las señoras Erika Hennings de Chanfreau, Patricia Barceló y Scarlett Mathieu Loguercio coinciden en señalar que se encontraba en malas condiciones físicas como consecuencia de las torturas a que había sido sometido. Otro sobreviviente, Cristián Van Yurick Altamirano, señala en una declaración jurada que en Londres 38 vio a Luis Guajardo Zamorano, a quien conocía de antes; se hablaba de él porque intentó escapar en una salida, tenía una pierna quebrada. En este recinto, participaban los agentes Osvaldo Romo, Miguel Krassnoff Martchenko, Basclay Zapata (conocido como "El Troglo"), Marcelo Moren Brito (conocido como "El Ronco" el "Oso" o el "Coronta"), quienes participaban en los interrogatorios, torturas y violaciones.

24 de julio 1974

Sergio Arturo FLORES PONCE, estudiante universitario, militante del P.C.R. fue detenido por agentes de la DINA en la vía pública el 24 de julio de 1974, alrededor de las 17:00 hrs. En los momentos en que junto a otra persona esperaban movilización en Diagonal Paraguay esquina de Portugal en la ciudad de Santiago, se les acercaron los agentes de la DINA, con el objeto de aprehenderlos, ante lo cual, el acompañante del afectado logró escapar, siendo detenido este último.

Según el testimonio de su madre, Lidia Ponce, Sergio Flores salió ese día de su casa a las 15:00 horas aproximadamente. Ella informó además que posteriormente, el 29 del mismo mes, en su casa se recibió una llamada telefónica, por medio de la cual una anónima voz preguntó por el afectado y al informársele que no regresaba desde el 24 de julio, la persona afirmó que se encontraba detenido sin decir nada más.

El 22 de febrero de 1977 a las 06:00 hrs., llegaron hasta el domicilio de una tía del afectado, Inés Flores, en La Reina, dos sujetos que no se identificaron, los que preguntaron por el afectado, respondiéndoles que él se encontraba desaparecido desde su detención en julio de 1974. Uno de los hombres tomó nota de lo señalado por la señora Inés y acto seguido se retiraron.

Informaciones entregadas por personas detenidas por la DINA y que lograron ser reconocidos como detenidos y posteriormente puestos en libertad, han permitido conocer detalles de la situación vivida y lugares de reclusión de un importante número de detenidos desaparecidos que no corrieron igual suerte.

Entre estos importantes testimonios se encuentra el de Cristián Van Yurik Altamirano, detenido por la DINA el 12 de julio de 1974 y recluido en diversos recintos de detención de dicho organismo. El relata que Sergio Flores Ponce estuvo recluido en el cuartel de la DINA, en calle Londres 38, donde también fue llevado Jaime Buzzio Lorca, detenido antes que el afectado, el 13 de julio de 1974, y vinculado políticamente a él. Ambos fueron careados entre sí en el recinto mencionado, los dos permanecen en calidad de detenidos-desaparecidos. Agrega que a mediado de agosto de ese mismo año fueron sacados del recinto mencionado cerca de 20 detenidos y nunca más fueron vueltos a ver.

La familia del afectado realizó numerosas gestiones ante las autoridades administrativas y militares, como es el caso ante el Coronel de Ejército Orlando Ibáñez, Jefe del Estado Mayor de la Zona en Estado de Sitio de la Provincia de Santiago, entre otras presentaciones, sin embargo en todas fue imposible obtener información o reconocimiento de su detención y desaparecimiento.

El 25 de julio de 1974

Son detenidos los militantes del MIR Ramón Osvaldo NÚÑEZ ESPINOZA y Juan Ernesto IBARRA TOLEDO, el primero en su domicilio de la Población San Genaro y el segundo en la vía pública. Ambos fueron llevados al recinto de la DINA de Londres 38 donde fueron vistos por última vez.

El 26 de julio de 1974

Ismael Darío Chávez Lobos, estudiante universitario, 22 años de edad, militante del MIR, fue detenido a las 23:00 horas del 26 de julio de 1974, por tres agentes de la DINA que llegaron hasta su domicilio.

La noche señalada un sujeto de civil llegó hasta la casa del afectado en la comuna de Quinta Normal preguntando por él, su cónyuge Mónica Pilquil, quien lo atendió le explicó que en ese momento Ismael Chavez se encontraba en cama. Ella recuerda que en ese momento pensó que el hombre podía ser amigo de la víctima, por lo que le pidió que se identificara, entonces, señala en su relato "entraron a nuestra casa otros dos hombres vestidos de civil quienes me dijeron que me encerrara en el comedor pues tenían que conversar con mi marido. Momentos después él se me acercó diciéndome que lo llevaban detenido". Los sujetos en ningún momento exhibieron una orden competente, como tampoco indicaron las causas de la detención ni el lugar donde sería llevado el afectado. Al salir los agentes de la DINA dijeron a Mónica que no se preocupara pues él iba a volver luego, después que fuera interrogado. Ella recuerda de ese momento que uno de los aprehensores había sido compañero de curso de la víctima y que al parecer era funcionario de Investigaciones.

A pesar de lo afirmado por los agentes, Ismael Chávez jamás volvió a su hogar puesto que la DINA lo mantiene hasta el día de hoy en calidad de detenido desaparecido. En esos días Ismael Chávez había sido padre de su único hijo.

Posteriormente a la detención, se reprodujo en el Diario "LA SEGUNDA" de Santiago un artículo extraído del apócrifo Diario "O'DIA" de Brasil, que publicó una crónica en la que se señala que 59 chilenos murieron en enfrentamientos con fuerzas de seguridad argentinas en la provincia de Salta. Entre los chilenos de la lista figura el nombre de Ismael Chávez Lobos. Otra lista con nombres apareció en el semanario argentino LEA. El Ministerio de Relaciones Exteriores al ser consultado respecto de la información publicada por el vespertino nacional, señaló que no fue posible confirmar la veracidad de los hechos informados. Todos los nombres de las personas que figuraban en las listas habían sido detenidos por los Servicios de Seguridad y se encontraban desaparecidos desde la detención.

Tiempo después de la detención de Ismael Chávez, su cónyuge y en esa época su pequeño hijo, debieron abandonar el país por razones de seguridad.

El 27 de julio de 1974

agentes de la DINA detuvieron al militante del MIR Juan Bautista BARRIOS BARROS, en la vía pública en Santiago. Tres días más tarde el detenido fue llevado al domicilio del aparentemente también vinculado al MIR, Ofelio de la Cruz LAZO LAZO, en la Villa Manuel Rodríguez, donde éste fue detenido. Luego, ambos fueron llevados al domicilio de Eduardo ALARCON JARA, también vinculado al MIR, en la población Robert Kennedy, al que también detuvieron.

Eduardo Enrique Alarcón Jara, Albañil, casado, tres hijos, militante del MIR, fue detenido el 30 de julio de 1974, a las 02:30 horas de la madrugada, en su domicilio y en presencia de su esposa -María Meneses Saavedra- y de sus hijos. La aprehensión la practicaron agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional, encabezados por Osvaldo Romo Mena, que se movilizaban en una camioneta color rojo, sin patente.

Días antes, el 27 de julio del mismo año, había sido detenido por agentes de la DINA Juan Bautista Barrios Barros, también militante del MIR. Ese día 30 de julio, Barrios Barros fue conducido al domicilio de Ofelio de la Cruz Lazo, quien fue detenido en esos momentos por los agentes de los servicios de seguridad mencionados. Luego, ambos fueron llevados hasta la casa de Eduardo Enrique Alarcón Jara, procediéndose a su detención. Los tres se encuentran actualmente desaparecidos. No existen testigos de la permanencia del afectado, ni de las otras dos víctimas, en recinto de reclusión alguno. Sin embargo, un año más tarde, en julio de 1975, el nombre de Eduardo Enrique Alarcón Jara apareció en la lista de 119 chilenos que presuntivamente habrían muerto en enfrentamientos en Argentina. La veracidad de estos hechos jamás ha podido ser comprobada, más aún, ningún Gobierno, ni siquiera el chileno, lo ratificó oficialmente. Al respecto, el Mayor de Ejército Enrique Cid Coubles, de la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones Exteriores, informó al Tribunal, en septiembre de 1975, que "no hay antecedente oficial alguno de que las personas nombradas en dichas nóminas hayan fallecido en el extranjero. Tampoco hay antecedentes de que estas personas hayan salido del país".

También el 27 de julio de 1974

Es detenido en Santiago en la vía pública Jorge Alejandro OLIVARES GRAINDORGE, aparentemente vinculado al MIR. Tres días después, Jorge Olivares fue conducido al domicilio de su amigo Zacarías Antonio MACHUCA MUÑOZ, también vinculado al MIR, quien igualmente fue detenido.

José Manuel Ramírez Rosales, casado, un hijo, 22 años de edad, militante del MIR, fue detenido a la una de la madrugada del 27 de julio de 1974, en su domicilio de la comuna de La Granja, por tres individuos de civil que, haciéndose pasar por funcionarios de Investigaciones, le indicaron al afectado que se lo llevarían a la Comisaría de Investigaciones de La Cisterna para que prestara algunas declaraciones.

Los agentes, entre los que se pudo identificar a Osvaldo Romo Mena, eran de la DINA, y en ningún momento presentaron orden competente ni se identificaron debidamente. Se llevaron al afectado señalándole a su cónyuge, Nelly Berenguer, que fuera a preguntar por él al cuartel indicado anteriormente. De inmediato su familia se dirigió al mencionado recinto, donde negaron cualquier relación con los hechos descritos. A pesar de las gestiones y averiguaciones realizadas, José Ramírez jamás regresó a su hogar.

Días antes de la detención de José Ramírez, precisamente el 20 del mismo mes, habían sido detenidos por agentes de la DINA los ciclistas Luis Guajardo Zamorano y Sergio Tormen Méndez, ambos compañeros de equipo de trabajo en el MIR con el afectado. Incluso, testimonios posteriores señalaron que Juan Ramírez alcanzó a reemplazar a Luis Guajardo en su responsabilidad en el MIR. Además, según han relatado sobrevivientes de la DINA, el afectado y los dos compañeros mencionados fueron vistos por ellos en el recinto de calle Londres N38 y luego Villa Grimaldi, perdiéndose su paradero en septiembre de 1974. Los tres detenidos permanecen en calidad de desaparecidos hasta el día de hoy.

A partir de la detención, su familia realizó diversas diligencias que les permitieran conocer la situación y el paradero de José Manuel Ramírez. A sólo dos semanas de los hechos, en los primeros días de agosto de 1974, José Berenguer suegro de la víctima, se encontraba en la calle cuando se le acercó una mujer que, luego de preguntarle si tenía un yerno desaparecido y un nieto de siete meses, le informó que José Ramírez estaba en Londres 38 y que estaba siendo torturado; acto seguido, la mujer se retiró repentinamente del lugar.

Posteriormente Nelly Berenguer presentó una carta al Jefe de la Junta Militar de Chile, General Augusto Pinochet Ugarte, en la que le exponía la situación vivida por su marido, ella y su pequeño hijo de sólo 7 meses a partir de la madrugada del 27 de julio de 1974, le indica en la misiva la irregularidad de la detención y de los procedimientos utilizados por los agentes de la DINA, además le solicitó que, ante gestiones del gobierno de Venezuela, él ordenara la libertad de Juan Ramírez. A pesar de que la carta llegó a su destinatario, el afectado no fue liberado por la DINA, ni a su familia las autoridades le explicaron jamás las razones que tuvo el mencionado organismo de seguridad para secuestrarlo y hacerlo desaparecer.

El 28 de julio de 1974

Son detenidos en Parral, por Carabineros del lugar, los amigos Hernán SARMIENTO SABATER y Arnoldo Vivian LAURIE LUENGO, ambos aparentemente vinculados al MIR. Testigos vieron a los detenidos en la Comisaría de Parral.

Hay antecedentes de que Hernán Sarmiento y Arnoldo Vivian Laurie habrían sido trasladados a Santiago al recinto de Londres 38, lugar donde se perdió su rastro.

29 de julio de 1974,

Luis Armando Valenzuela Figueroa, casado, estudiante, militante del MIR, fue detenido a las 07:00 horas de la mañana del domingo 29 de julio de 1974, en una "ratonera" hecha en su domicilio de calle San Francisco 1917 de la capital, por agentes de la DINA. El operativo represivo comenzó a las 03:00 horas de la madrugada, cuando llegaron a la casa unos 18 agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional, los que se movilizaban en una camioneta Ford de color beige, con la placa patente borrada y un Fiat 600 de color rojo. Los sujetos ingresaron y, junto con realizar un allanamiento del domicilio, procedieron a detener al dueño de casa y padrastro del afectado, Luis Lecaros Munita. A éste le vendaron la vista y lo subieron a la camioneta, en ella un grupo de agentes lo llevaron hasta el recinto de la DINA ubicado en calle Londres N38, en el centro de Santiago. En el camino, recuerda el señor Lecaros, fueron detenidas otras personas y a todos se les amenazaba de muerte si intentaban cualquier cosa.

Mientras tanto, otros agentes se quedaron en la casa esperando la llegada del afectado. En el lugar fueron obligados a permanecer en calidad de "retenidos" la madre del afectado, la señora María Eliana Figueroa y siete hijos del matrimonio, todos menores de edad.

Cerca de las 07:00 de la mañana llegaba a su hogar Luis Valenzuela, y en los momentos en que entraba fue amenazado con un arma por uno de los agentes, lo hicieron tenderse en el piso y lo mantuvieron encañonado, en el intertanto uno de los sujetos llamó por teléfono para que los fueran a buscar.

Aproximadamente a las 08:00 de la mañana, llegaron 3 vehículos de la DINA en los que se llevaron al detenido. En ningún momento los agentes presentaron orden competente que los facultara para allanar el domicilio y detener a Luis Lecaros y Luis Valenzuela.

Según el testimonio de Luis Lecaros, ese mismo domingo, horas después de que él llegara, escuchó que alguien pronunciaba en voz alta el nombre completo de su hijastro Luis Valenzuela Figueroa, cuando pasaba lista a los detenidos.

Al día siguiente, en la tarde del lunes 30 de julio de 1974, fueron sacados del recinto de Londres N38 algunos detenidos, entre los que se encontraban el afectado y su padrastro. En una camioneta fueron trasladados hasta un lugar ubicado a unos treinta minutos de allí, en el que al ingresar se debe abrir un portón metálico. Ahí los obligaron a permanecer en el segundo piso de una casa, donde Luis Lecaros pudo estar junto al afectado, su hijo, y otros detenidos. Al rato los llamaron a declarar, primero le tocó el turno a él. En un pasillo del recinto un sujeto le preguntó por sus conocidos, relaciones personales, etc. Luego llamaron al afectado, a quien condujeron hasta una sala contigua donde, según declaración de Luis Lecaros, le ordenaban que "hablara y diera nombres. Yo escuchaba sus gritos de dolor, a causa de los golpes y la aplicación de electricidad que recibió.

Adolorido y en mal estado volvió a nuestra pieza. No pudo descansar mucho; horas después fue nuevamente interrogado y torturado en la misma pieza contigua, debiendo por mi parte escuchar y psíquicamente soportar su tormento". Más tarde les permitieron dormir para lo que los agentes les facilitaron unas frazadas, el afectado en muy malas condiciones pudo dormir junto a su padre.

En la mañana del día siguiente, martes 31 de julio de 1974, el afectado fue llamado nuevamente para ser interrogado, oportunidad en que fue duramente castigado por los agentes de la DINA. Mientras tanto, a su padre le informaron que saldría en libertad ese día y que él lo haría en unos dos días más. Al anochecer llamaron a Luis Lecaros y a otros detenidos, éste antes de salir pudo despedirse de su hijo a quien le señaló que pronto estarían juntos nuevamente. Después, aún con la vista vendada, lo subieron a un vehículo pequeño y luego de viajar un rato lo hicieron bajarse en General Gana con ñuble, allí los agentes le indicaron que se sacara la venda luego que ellos se fueran.

A pesar de las numerosas gestiones realizadas, Luis Valenzuela Figueroa permanece en calidad de detenido desaparecido, y los Organismos de Seguridad del Gobierno Militar, como el Ministerio del Interior jamás reconocieron su detención.

El 30 de julio de 1974

ALFONSO RENE CHANFREAU OYARCE , casado, una hija, estudiante y dirigente del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), fue detenido por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional DINA, el día 30 de julio de 1974, aproximadamente a las 23:30 horas, en su domicilio situado en la calle Escanilla N661, en la actual comuna de Independencia. Ese día Alfonso Chanfreau se encontraba en su hogar junto a su esposa, Erika Cecilia Hennings Cepeda, y a la pequeña hija de ambos, de nombre Natalia. De súbito, una gran cantidad de agentes armados y vestidos de civil, luego de saltar la reja del edificio, comenzaron a golpear las puertas y ventanas del domicilio de los Chanfreau Hennings. Acto seguido, el jefe del operativo, que se hacía llamar "Capitán Manuel" y también "Capitán Mark" , pero que la investigación judicial del caso ha establecido que se trata del Oficial de Carabineros de nombre Gerardo Ernesto Godoy García, preguntó por "Alfonso René Chanfreau Oyarce" y de inmediato ingresaron alrededor de diez agentes al departamento, allanándolo minuciosamente. Entre estos últimos, Erika Hennings pudo reconocer a Osvaldo Romo Mena, al cual ella le preguntó los motivos del operativo, respondiéndole Romo que su marido era un "carajo". Mientras registraban la vivienda, se hizo salir a Chanfreau por un momento fuera de ella; el Oficial Gerardo Godoy afirmó luego: "efectivamente era el Emilio" (nombre político que usaba Chanfreau al interior del MIR). Aparentemente, el propósito de la salida del detenido a la calle obedeció a que otro detenido, presente en el lugar, lo identificara.

A continuación, los agentes indicaron que llevaban detenido con ellos a Alfonso Chanfreau; éste, sin embargo, les pidió que llevaran a su mujer e hija a la casa de los padres de Erika Hennings, a lo cual los efectivos accedieron, trasladándolas en una camioneta Chevrolet C-10 sin patente.

Una vez en el domicilio de sus padres, Erika Hennings comunicó a su cuñada Denisse Chanfreau la detención de su marido.

Alrededor de las 8 horas del día siguiente, Denisse Chanfreau llegó a la casa de la familia de Erika Hennings, informándole a ésta última que se había comunicado con la Embajada de Francia (Chanfreau ostenta nacionalidad francesa), donde le habían ofrecido ayuda para su familia.

Sin embargo, cerca de las 09:00 horas de la mañana, se presentaron en el domicilio de la familia Hennings un grupo de agentes de la DINA, quienes expresaron que requerían a Erika Hennings para que fuera a su departamento a reconocer algunas cosas. Los agentes la hicieron subir a una camioneta de color blanco, similar al modelo en que la habían trasladado la noche anterior, y la situaron al centro del asiento. Una vez que la camioneta se puso en marcha, le informaron que la llevaban donde estaba Chanfreau, puesto que él no quería cooperar con el interrogatorio. El vehículo enfiló hacia la avenida Independencia y, al llegar a Mapocho, le ordenaron que se agachara y se pusiera cinta adhesiva scotch en los ojos; a continuación le colocaron unos anteojos. El vehículo dobló por el costado de un parque, enseguida dio unas vueltas y, finalmente, llegaron a un lugar donde la hicieron descender.

Una vez adentro del recinto, se enteró por medio de los mismos detenidos en ese lugar que se trataba del local de Londres 38, (inmueble confiscado al Partido Socialista y transformado por sus expropiadores en recinto secreto de detención y tortura). Al ingresar, unas mujeres le tomaron sus datos de identificación personal (nombre, cédula de identidad, estado civil, etc.). Luego, sin retirarle la cinta adhesiva de los ojos, le pusieron una venda. A pesar de ello, al levantar la cabeza, pudo ver a una gran cantidad de detenidos sentados en sillas que estaban dispuestas en hileras. Algunos de ellos tenían frazadas sobre sus hombros.

Erika Hennings fue sentada junto a otras mujeres detenidas. Una de ellas le habló y se identificó como María Inés Alvarado Borgel (actualmente detenida desaparecida). Luego el agente Osvaldo Romo la llevó ante su esposo en los momentos en que éste estaba siendo torturado. Al percibir Chanfreau la presencia de Erika dio gritos de desesperación; en los momentos en que ella era sacada de esa estancia, le hizo saber a su marido en voz alta que se encontraba bien, lo que irritó a Romo hasta el punto de propinarle una golpiza. Después Erika Hennings fue conducida a otra sala, donde fue brutalmente torturada. Más tarde, la condujeron a una sala donde también llevaron a Chanfreau, encontrándose ambos con la vista vendada. Pese a ello, Erika Hennings pudo percibir que su marido estaba esposado y amarrado, pues en un momento éste la abrazó y le pidió perdón por el hecho de encontrarse ella allí.

Ambos cónyuges pudieron conversar en breves intervalos y después los llevaron juntos a otra estancia, donde hablaron un rato, hasta que alguien descubrió que estaban juntos y prorrumpió en insultos.

Erika Hennings permaneció catorce días en ese lugar; durante todos los días en que ambos estuvieron en ese recinto, Chanfreau era diariamente torturado; los agentes de la DINA presumían que era poseedor de una abundante información acerca del MIR, de la que, según su esposa, carecía. Como el detenido no decía nada, llevaban a Erika Hennings a torturarla en su presencia. Después de cada una de esas sesiones, los dejaban juntos en el primer piso o en el subterráneo con el objeto de que ella convenciera a su marido de que hablara.

Encontrándose Chanfreau en Londres 38 se acercó a él Marcia Alejandra Merino Vega , con quien había tenido antes una relación sentimental, pidiéndole perdón por haberse visto obligada a entregarlo, debido a que no había podido soportar la tortura y, a cambio de su vida, debió colaborar con la DINA. En la misma situación se encontraba Luz Arce Sandoval, a quien en una oportunidad sacaron de ese recinto junto a la doctora Patricia Barceló Amado, llevándolas a un lugar donde Chanfreau fue torturado, obligando a ésta última a presenciar la tortura.

En su declaración ante el Tribunal, de fecha 7 de enero de 1990, Luz Arce informó haber sido llevada en varias oportunidades desde Londres 38 hasta la Villa Grimaldi, expresando textualmente: "en cierta ocasión, cuando me llevaban desde Villa Grimaldi a Londres 38, me suben a la camioneta y veo a una persona con las manos y las piernas abiertas tirado al fondo, casi muerto, al menos ese era su aspecto; era Alfonso Chanfreau, que había sido torturado y le habían pasado la camioneta; además, otro tipo de la DINA dice: "Ha quién llevan ahí?" y le contestan: "a Alfonso Chanfreau, le pasaron la camioneta".

Por su parte, el 5 de marzo de 1991, compareció ante el Tribunal Enrique Julio Arce Sandoval, hermano de Luz Arce, informando que durante su cautiverio en manos de la DINA en el local de Londres 38, en el mes de agosto de 1974, tuvo conocimiento de la presencia de Alfonso Chanfreau y su esposa en ese local y expresó lo siguiente: "a mí me consta que Alfonso estuvo detenido, puesto que escuché varias veces cuando lo nombraban para llevarlo a algún lugar o para torturarlo; estábamos todos sentados en la sala de las sillas y una vez nombrado pasaba ante nosotros, se sentía que subía las escalas y luego los gritos; en el silencio y la atmósfera siniestra en que nos sentábamos, se podía palpar muchas cosas que no se podían ver".

El 27 de mayo de 1991 declaró ante el Tribunal Pedro Alejandro Matta Lemoine, detenido por agentes de la DINA el 17 de mayo de 1975. En una de las partes de su declaración se refirió al diálogo que sostuvo con el detenido, Humberto Menanteaux Aceituno, encontrándose ambos en Cuatro Alamos. En aquella oportunidad, Matta le preguntó a Menanteaux la razón de éste para haber afirmado en una conferencia de prensa televisada, en la que había sido obligado a participar, que Alfonso Chanfreau estaba exiliado, respondiéndole literalmente Menanteaux: "flaco, olvídate de Poncho (Alfonso), sé que a Poncho se lo llevaron a Colonia Dignidad... yo pienso que hoy día Poncho está muerto y si no lo está, es como si lo estuviera. No creo que vayas a ver a tu amigo nunca más".

Cabe recordar que Humberto Menanteaux, miembro del Comité Central del MIR, fue detenido a fines de 1974, por la DINA y, encontrándose en esa situación, fue obligado a participar junto a otros tres dirigentes de esa organización en una declaración televisada y una conferencia de prensa, en donde llamaron a sus compañeros a deponer la lucha armada. Luego de haber continuado detenidos algunos meses en la Villa Grimaldi, separados del resto de los detenidos, fueron puestos en libertad en septiembre de 1975. Sin embargo, Menanteaux, al igual que José Carrasco Vásquez, otro de los participantes de la declaración pública, fue nuevamente detenido el 19 de noviembre de 1975. Luego en diciembre de 1975 ambos fueron encontrados muertos en las cercanías de Buin, con signos de haber sido brutalmente torturados antes de dárseles muerte.

Erika Hennings vio por última vez a su marido el martes 13 de agosto de 1974, en el local de Londres 38. En esa oportunidad, hicieron despedirse a los esposos, debido a que Alfonso Chanfreau supuestamente sería trasladado a otro recinto. Desde esa oportunidad, se perdió todo rastro de Alfonso Chanfreau Oyarce, Jorge Olivares Graindorge, Luis Julio Guajardo Zamorano, Iván Ibarra Toledo, Marcos QUIÑONES Lembrach, Zacarías Machuca Muñoz e Iván Moreno Fuenzalida.

Erika Hennings fue trasladada a Cuatro Alamos (recinto administrado por la DINA) el 16 de agosto de 1974 junto a otros detenidos, entre los que se contaba Muriel Dockendorf Navarrete, actualmente detenida desaparecida. El 17 de agosto de ese año se dispuso su traslado a Tres Alamos, donde permaneció hasta el 7 de noviembre de 1974, fecha en que fue expulsada a Francia.

3 de agosto 1974

Juan Aniceto Meneses Reyes, soltero, estudiante de la Universidad de Chile, , fue detenido el día 3 de agosto de 1974, cerca del mediodía en la vía pública por agentes de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional).

Al momento del arresto se encontraba con su amigo Mario Osvaldo Maureira Vásquez, quien, dos años más tarde, el 8 de agosto de 1976, fue también detenido y permanece en calidad de desaparecido hasta la fecha.

Luego de su aprehensión, Juan Meneses fue conducido al recinto secreto que el mencionado organismo de seguridad tenía en calle Londres N38 de la capital. Allí fue interrogado y torturado brutalmente; el agente a cargo de su interrogatorio era el Capitán de Ejército Francisco Maximiliano Ferrer, apodado "el Mano Negra".

Según el testimonio de la señora Erika Hennings Cepeda, quien fue detenida el 31 de julio de 1974 y conducida al recinto de calle Londres, vio llegar a ese lugar a Juan Meneses el mismo día de su arresto, 3 de agosto, alrededor de las 12:30 horas. Conversó con él en varias oportunidades y en una ocasión ambos fueron conducidos, junto con otros detenidos, a declarar a una misma sala.

Dos semanas después de su detención, su madre recibió una llamada telefónica anónima comunicándole que su hijo se encontraba en el Campamento de Detenidos, incomunicado, conocido como "Cuatro Alamos". Esta información fue confirmada tiempo después por testimonios aportados por varios ex detenidos.

El día 15 de agosto fue trasladado junto con otros detenidos hasta "Cuatro Alamos". Uno de ellos, Sergio Naranjo Ramos, que venía también de calle Londres, señaló que el afectado presentaba hematomas en su rostro y tórax, producto de los apremios a los que fue sometido.

Otro ex detenido, Juan Carlos Caballero, declaró haber visto a Juan Meneses en el mencionado Campamento de Detenidos aún durante el mes de septiembre de 1974.

Cabe señalar que sus familiares dieron cuenta en el proceso que la vivienda había sido allanada en varias oportunidades con anterioridad a la detención por personal de la FACH.

Se ignora lo ocurrido al afectado posteriormente por lo que permanece en calidad de detenido desaparecido.

Sus familiares acudieron a SENDET, Ministerio de Defensa Dirección de Investigaciones, Campamento de Detenidos "Tres Alamos", Postas, Hospitales e Instituto Médico Legal sin obtener ninguna información acerca del detenido.

5 de agosto 1974

Mauricio Edmundo Joquena Encina, soltero, 19 años de edad, estudiante universitario, militante del MIR, fue detenido el día 5 de agosto de 1974 en horas de la tarde. Aunque no se conocen las circunstancias de la detención, existen numerosos testimonios de la permanencia de Mauricio Joquena en recintos secretos de la DINA.

Aproximadamente a las 16:00 horas del día 5 de agosto, su madre lo divisó en calle Arturo Prat con Eleuterio Ramírez pero no habló con él.

El día 6 de agosto, su familia recibió una llamada telefónica de una persona que no quiso identificarse, quien les informó que Mauricio había sido detenido el día anterior en la vía pública por individuos de civil.

Tres días antes, vale decir, el 2 de agosto, alrededor de la medianoche, el domicilio familiar había sido allanado por un grupo de sujetos de civil que se identificaron como agentes de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional). Estos dijeron que buscaban a una persona a la que mencionaron como "chico Héctor". Al responderles que no conocían a esa persona, le preguntaron al dueño de casa los nombres de sus cinco hijos; al nombrarles a Mauricio los agentes dijeron que se referían a él, pero como no se encontraba en la casa no pudieron efectuar la detención en ese momento.

Sus padres recurrieron a diversos organismos con el objeto de indagar su paradero como SENDET, Academia de Guerra Aérea, Ministerio de Defensa, Ministerio del Interior, Ministerio de Justicia, Cárcel y Penitenciaría, Campamento de Detenidos "Tres Alamos", sin obtener resultados positivos.

Además, denunciaron el hecho ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, a la División de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y ante la Comisión Internacional de Juristas.

En respuesta a una presentación que enviaron al Ministro del Interior, planteándole la desaparición de su hijo y solicitándole una audiencia, recibieron una carta, fechada el 15 de diciembre de 1976, la que señala que no hay antecedentes de arresto ni de resolución alguna que pueda afectar al joven, razón por la cual se niega la audiencia solicitada. Y agrega la carta: "Cúmpleme expresarle que la persona investigada aparece mencionada con el N30 de un total de 119 personas supuestamente abatidas en enfrentamientos guerrilleros con fuerzas regulares, en su mayor parte en la República Argentina, o en riñas o disensiones entre ellos mismos, según la publicación aparecida en el semanario "LEA", año I N 1 del 15 de julio de 1975 de Buenos Aires, Brandsen N 1845". Cabe hacer presente que esta información no pudo ser confirmada por las autoridades argentinas ni por el gobierno de Chile; todas las personas mencionadas en la nómina habían sido detenidas por organismos de seguridad y permanecen desaparecidas hasta la fecha.

Por otra parte, su nombre apareció también en la nómina de "presuntos desaparecidos sin existencia legal" entregada por el delegado del gobierno chileno ante las Naciones Unidas, Sergio Diez, en noviembre de 1975 y como parte del Informe sobre la situación de los Derechos Humanos en Chile.

Cabe agregar que la familia del joven desaparecido recibió, en febrero de 1977, la "visita" de dos individuos de civil que dijeron ser funcionarios del Ministerio del Interior "de una oficina que recién se había formado por lo que no tenían aún las respectivas credenciales"; los sujetos preguntaron por el paradero de Mauricio a lo que su padre les relató su detención y posterior desaparecimiento. Luego, los supuestos funcionarios del Ministerio, les pidieron a ambos padres que firmaran una declaración que, en una de sus partes decía "Yo, Mauricio Edmundo Joquena Encina declaro que estoy en perfectas condiciones y que no he sido maltratado...", tal petición fue rechazada.

Posteriormente, el 30 de julio de 1977, la madre del afectado, María Luz Encina, fue citada a Investigaciones donde relató nuevamente los hechos a una funcionaria que le manifestó que, por orden del Presidente de la República (se refería al General Pinochet) debía investigar la situación de su hijo.

Según declaraciones proporcionadas recientemente ante el 1er. Juzgado del Crimen, luego de la reapertura del sumario en la causa por presunta desgracia del afectado, en 1991 la señora Amanda de Negri Quintana, declara que Mauricio Joquena estuvo refugiado en su casa desde unos diez días antes de su detención, permaneciendo allí hasta el 5 de agosto de 1974, día de su arresto; salió de la casa sabiendo que la vivienda de sus padres había sido allanada el día anterior. La señora de Negri se enteró después por un hermano de Mauricio, Patricio Joquena, que éste no había llegado a una reunión que habían convenido. Corroborando esta información, compareció también ante el Tribunal, en junio de 1991, Patricio Joquena, quien confirmó que había alojado con su hermano Mauricio en casa de Amanda de Negri la noche del 4 al 5 de agosto de 1974. Se encontraron a mediodía del 5 en la calle y quedaron de encontrarse en el mismo lugar a las 17:00 hrs. pero Mauricio no llegó.

En octubre de 1974, la señora Amanda de Negri estuvo detenida en el recinto de la DINA ubicado en calle José Domingo Cañas; allí fue amenazada por el agente de ese organismo, Osvaldo Romo, para que hablara, ya que de lo contrario, seguiría igual suerte que Mauricio Joquena.

Según otros testigos de reclusión, el joven fue conducido en primer lugar al recinto de detención ilegal y torturas que mantenía la DINA en calle Londres N38 donde fue visto por varios detenidos,

El 6 de agosto de 1974

agentes de la DINA detuvieron en su domicilio de la comuna de Las Condes a la militante del MIR María Angélica ANDREOLI BRAVO. El mismo grupo de agentes detuvo ese mismo día, también en su domicilio, a la militante del MIR Muriel DOCKENDORFF NAVARRETE.

El 10 de agosto de 1974,

Dignaldo Araneda Pizzini, 23 años de edad, estudiante de la Universidad de Chile, conocida, fue detenido en la madrugada del día 10 de agosto de 1974 en el domicilio de la familia Quevedo Godoy, donde el joven residía durante el período escolar ya que su familia vivía en Concepción.

Hasta la casa, ubicada en la calle Lynch Norte N 57, comuna de La Reina de la ciudad de Santiago, llegó un grupo de 8 a 10 individuos armados que ingresaron a la vivienda sin que sus moradores advirtieran su presencia, puesto que todos se encontraban durmiendo.

Los sujetos se dispersaron por las habitaciones, despertaron a sus ocupantes y encañonándolos con sus armas les ordenaron que se reunieran en el living y les entregaran sus cédulas de identidad.

Los individuos se identificaron como agentes de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional) y mostraron una orden de allanamiento y detención en contra de Agustín Quevedo Godoy, uno de los hijos de la familia a quien buscaban, según dijeron, por ser militante del MIR.

El dueño de casa le informó que su hijo no se encontraba en el hogar; efectivamente, el joven estudiaba en Concepción y se hospedaba en casa de los padres de Dignaldo Araneda.

Luego, uno de los agentes hizo una llamada telefónica, al parecer con el objetivo de verificar los datos personales, ya que posteriormente devolvieron a sus dueños sus respectivas cédulas de identidad, con excepción de Dignaldo, respecto de quien comunicaron que lo llevarían detenido.

Preguntaron a los demás si sabían que el joven y Agustín pertenecían al MIR, a lo que todos respondieron negativamente. Después de esto se retiraron de la casa llevando con ellos a Dignaldo Araneda, sin indicar la razón de su arresto ni el lugar donde sería conducido.

Su aprehensión se realizó en presencia del dueño de casa, su cónyuge, cuatro de sus hijos y una nuera.

Desde esos momentos se ignora el paradero del joven quien permanece en calidad de detenido desaparecido.

Sus familiares realizaron diversas gestiones de búsqueda en SENDET, Ministerio del Interior, Hospitales, Fiscalías Militares, Servicio de Investigaciones, Ministerio de Defensa, Campo de Detenidos "Tres Alamos", Tercera División de Ejército y Servicio de Investigaciones de Concepción, todas las cuales resultaron infructuosas.

El 12 de agosto de 1974

María Cecilia Labrin Lazo, 25 años, Cedula de Identidad: 16.885 de Providencia, casada, 3 meses de embarazo, Asistente Social

El 13 de agosto de 1974

Newton Larrín Morales Saavedra, soltero, Ingeniero eléctrico, militante del MIR, fue detenido el 13 de agosto de 1974, aproximadamente a las 21:30 horas, en su domicilio ubicado en la comuna de ñuñoa.

Hasta la vivienda llegaron tres individuos de civil en su búsqueda, señalando a la madre ser amigos de Newton Morales. Como éste no se encontraba en la casa, lo esperaron y a su llegada uno de los sujetos le preguntó si lo recordaba, a lo que el interpelado respondió que no lo conocía. Luego, lo cogieron de ambos brazos, el afectado alcanzó a decir a su madre que lo llevaban detenido; ella pidió a uno de los agentes que aparecía como jefe que le exhibiera la correspondiente orden de detención, a lo cual éste respondió que eran "de inteligencia" y sólo lo llevarían para que hiciera algunas declaraciones. El mismo día 13 de agosto, alrededor del mediodía, se habían presentado en su domicilio dos de estos tres agentes, acompañados de una mujer, al parecer detenida; como él no estaba anunciaron que volverían más tarde.

Después de su arresto, sus familiares acudieron a solicitar información a SENDET, Ministerio de Defensa, Fiscalías Militares, Campamento de Detenidos, Hospitales, Comisarías de Carabineros, Instituto Médico Legal, sin lograr encontrarlo.

A fines del año 1974, sus familiares fueron informados que se encontraría recluido en la sección de incomunicados conocida como "Cuatro Alamos" ubicada dentro del Campamento "Tres Alamos".

Concurrieron hasta allí el día 25 de diciembre y le manifestaron a un Teniente de Carabineros, de guardia en esos momentos, que buscaban a Newton Morales; el Oficial dijo conocerlo y se mostró extrañado de que fuera la primera vez que lo visitaban, les prometió que podrían entrar a verlo dentro de unos momentos. Luego ingresó al Campamento tardando más de una hora en regresar y al hacerlo ignoró la presencia de la madre y sus dos hijas que la acompañaban, por lo que una de estas se dirigió hasta él para preguntarle el resultado de su gestión, a lo que el Teniente le respondió de manera cortante que su hermano no estaba en ese recinto. En abril de 1975, la madre, Sra. Regina Saavedra, acudió nuevamente al Campamento "Tres Alamos"; esta vez llevaba una carta del Fiscal de la Caja de Previsión de la Defensa Nacional dirigida al jefe del mencionado Campamento, Conrado Pacheco, solicitándole que permitiera a Newton Morales firmar una carta poder autorizando a su madre para cobrar la pensión que él percibía en esa Caja. En entrevista con la señora Saavedra, el jefe del Campamento accedió a su petición y pasó a una oficina contigua donde comenzó a dictar el texto de un poder a una persona que lo escribía a máquina, pero fue interrumpido por otras personas que entraron a la habitación e iniciaron una fuerte discusión con el Comandante, saliendo finalmente éste a explicarle a la madre que no podía autorizar su solicitud. Ante la insistencia de ella para ver y ayudar a su hijo, sólo le señaló que le llevara útiles de aseo puesto que era lo único que necesitaba.

En varias oportunidades más, la sra. Saavedra fue al Campamento llevando paquetes para Newton los que le eran recibidos, registrados y luego devueltos.

Según testimonios aportados por tres detenidos en el mes de agosto de 1974, Newton Morales permaneció en el recinto secreto de la DINA ubicado en calle Londres 38. Uno de los testigos señaló que estuvo al lado de él en una pieza, que el afectado se encontraba esposado por lo que ni siquiera podía beber agua sin ayuda; le pidió que recordara su nombre, por esta razón el testigo se acuerda con claridad de su presencia allí, además señala que los guardias lo llamaban "mi sargento" por su condición de ex marino, incluso al principio de su detención tenía un trato militar con los guardias, lo que fue variando a medida que pasaban los días de detención y Newton se sentía cada vez más afectado.

A finales de 1992, Marcia Alejandra Merino Vega -quien después de haber sido detenida por la DINA y ser víctima de brutales torturas, colaboró por años con ese organismo- dice que vio a Newton Morales Saavedra, también en esa fecha militante del MIR como ella, en el recinto de torturas de José Domingo Cañas.

Hasta la fecha, Newton Larrín Morales Saavedra continúa en calidad de detenido desaparecido.

Hugo Antonio Concha Villegas, casado, dos hijos, obrero, militante del Frente de Trabajadores Revolucionarios, fue detenido el 13 de agosto de 1974, aproximadamente a las dos de la madrugada en su domicilio, y obligado a salir de su hogar por individuos de civil, armados, que no se identificaron, quienes dijeron que lo necesitaban para reconocer a una persona que llevaban en una camioneta de color blanco en la que se movilizaban.

Anteriormente Hugo Concha había sido ya aprehendido en varias ocasiones; la primera, el mismo día 11 de septiembre de 1973, en que fue detenido en su lugar de trabajo y conducido al Estadio Nacional, lugar del cual salió en libertad el 17 de octubre con la obligación de firmar en el Regimiento Tacna una vez por semana.

El 15 de noviembre del mismo año fue detenido nuevamente en su trabajo por Militares, permaneciendo privado de libertad durante una semana y luego siendo abandonado por sus captores; tuvo que ser atendido en la Posta debido al deplorable estado físico en que se encontraba a causa de las torturas sufridas.

Su tercera detención ocurrió el 22 de marzo de 1974, después de concurrir a una citación de la Fiscalía Militar; estuvo tres meses recluido en la Cárcel Pública, procesado por un Tribunal Militar de Tiempo de Guerra en la causa rol 5?73, proceso en el que finalmente fue absuelto recobrando su libertad el 10 de julio de 1974.

A pesar de este fallo, que lo absolvió de la acusación de infracción a la Ley de Seguridad Interior del Estado, por ser miembro del Frente de Trabajadores Revolucionarios y dirigente sindical, aproximadamente un mes después fue detenido por los servicios de seguridad ignorándose hasta ahora su destino, por lo que permanece en calidad de detenido desaparecido.

Cabe señalar que la cónyuge de Hugo Concha y sus dos hijos fueron seriamente afectados por las reiteradas detenciones del jefe de hogar y su posterior desaparecimiento, provocándoles severas secuelas en su salud mental y física

El 15 de agosto de 1974

Es detenido por agentes de la DINA en su domicilio de la comuna de Conchalí el militante del MIR Alvaro Miguel BARRIOS DUQUE. Ese mismo día fueron detenidos en su domicilio del centro de Santiago Hernán Galo GONZALEZ INOSTROZA y su hermana María Elena GONZALEZ INOSTROZA, ambos militantes del MIR.

Es detenido en su domicilio de la ciudad de Santiago, por agentes de la DINA, Ricardo Aurelio TRONCOSO MUÑOZ, militante del MIR. En la misma oportunidad fueron aprehendidos, y posteriormente desaparecidos, Hernán Galo y María Elena González Inostroza. Se desconoce el recinto al que fue conducido Ricardo Troncoso.

Los testimonios y otros antecedentes recibidos por esta Comisión, la permiten afirmar que Ricardo Troncoso fue detenido y hecho desaparecer por obra de agentes del Estado, desconociéndose hasta hoy su paradero.

16 de agosto de 1974

Carlos Eladio Salcedo Morales, casado, un hijo, estudiante universitario, militante del MIR -quien sufría de una afección cutánea que le impedía la cicatrización de heridas con facilidad- fue detenido el 16 de agosto de 1974, después de las cuatro de la tarde, en la vía pública, sin testigos, por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) que lo condujeron a distintos recintos. Según antecedentes que obran en poder de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, Carlos Eladio Salcedo permaneció recluido en Londres 38, casa de José Domingo Cañas (ambos recintos secretos de detención y tortura de la DINA) y en Cuatro Alamos (recinto de incomunicación dependiente de la DINA) desde donde desapareció.

Ese día, la víctima salió de su casa rumbo a su trabajo (empresa de materiales de demolición) como a las 9 de la mañana. A las cuatro de la tarde habló por teléfono con su cónyuge, María Soledad Henríquez, diciendo que llegaría a comer a las 7 de la tarde. No volvió a saberse de él.

El 24 de agosto de 1974, la cónyuge recibió un llamado telefónico anónimo en el que le informaron de la detención del afectado. Posteriormente los padres de la víctima, en los meses de agosto, octubre y diciembre de 1974, también recibieron varias llamadas anónimas en las que se les decía que Carlos Eladio Salcedo se encontraba en Tres Alamos (en aquella época se ignoraba la existencia del recinto de incomunicación de la DINA llamado Cuatro Alamos). La última llamada la recibieron en febrero de 1975. En esa oportunidad, a Silvia Raquel Morales -madre del afectado- le dijeron que su hijo había sido trasladado a una prisión de la provincia de ñuble y que se temía por su vida, dado las condiciones físicas en que se encontraba, producto de las torturas recibidas y el largo período de incomunicación. Según le informó la mujer por teléfono, un hijo de ella había estado con Carlos Eladio.

También la familia supo que dos detenidas -que fueron expulsadas a Inglaterra- y un ex prisionero, habían estado con el afectado desde el mes de agosto a octubre de 1974 en Cuatro Alamos y en la Academia de Guerra Aérea (AGA). Estos testigos no declararon en el Tribunal.

Posteriormente, en julio de 1975, el nombre de Carlos Eladio Salcedo Morales apareció en la lista de 119 chilenos que presuntivamente habían muerto en enfrentamientos en el extranjero. Su nombre fue incluido en la nómina del diario "O'Dia" de Curitiba, Brasil, que fue publicado por única vez, sin director responsable ni pie de imprenta. La veracidad de este hecho jamás pudo ser comprobada, más aún, ningún Gobierno lo ratificó oficialmente. Durante la tramitación del proceso por el desaparecimiento del afectado, Policía Internacional informó al Tribunal, el 15 de julio de 1977, que la víctima no registraba anotaciones de viaje.

Dicha información se reiteró en septiembre de 1978. Por su parte, Jorge Barriga B., por orden del Subsecretario de Relaciones Exteriores, informó que Carlos Eladio no había salido del país en calidad de asilado (5 de octubre de 1978). Anteriormente, en septiembre de 1975, el Mayor de Ejército Enrique Cid Coubles, de la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones Exteriores, ofició al Tribunal diciendo que el diario "O'Dia" no existía en Curitiba y que no había antecedente oficial alguno de que las personas nombradas en dichas nóminas efectivamente hubiesen fallecido en el extranjero. Agregó, "tampoco hay antecedente de que estas personas hayan salido del país". Lo que unía a estas 119 personas es que todas habían sido detenidas por los servicios de seguridad chilenos y que, desde que fueron detenidas, se encontraban desaparecidas.

El 22 de agosto de 1974

fue detenido en su domicilio de la Población Santa Laura en Santiago Jesús de la Paz RODRIGUEZ GONZALEZ, por agentes civiles que no se identifican. Dos días después fue llevado a la casa de su hermano Artagnan RODRIGUEZ GONZALEZ, vinculado al MIR, quien también fue detenido.

Teobaldo Antonio Tello Garrido, casado, fotógrafo, ex funcionario de Investigaciones, militante del MIR, fue detenido el 22 de agosto de 1974, en la vía pública, en Santiago, después de las 19 horas, sin testigos, por civiles que lo condujeron al recinto secreto de detención y tortura de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) ubicado en calle José Domingo Cañas con República de Israel, comuna de ñuñoa, para después ser trasladado a Cuatro Alamos, desde donde desapareció. Teobaldo Tello fue visto en diversos centros de reclusión por numerosos testigos, todos los cuales hicieron notar las duras torturas a que fue sometido y las condiciones físicas en que lo vieron. Dos días más tarde de ocurrida la detención de la víctima, fue aprehendida su cónyuge, Berta Valdebenito Mendoza, de 21 años de edad, la que fue torturada, careada con su marido y la que permaneció desaparecida durante 20 días, sin que su detención haya sido reconocida, siendo posteriormente dejada en libertad.

Ese día 22 de agosto de 1974, Teobaldo Antonio Tello Garrido salió de su domicilio con el fin de ir a entregar unos trabajos fotográficos, a las 19:00 horas. Nunca regresó. Su esposa, Berta Valdebenito se trasladó entonces a la casa de su madre, ubicada en calle Lo Encalada, en ñuñoa, atemorizada por la situación. El 24 de agosto de 1974, a las 12:45 horas, en circunstancias de que nadie se encontraba en el hogar que compartía con Teobaldo Tello, llegaron hasta allí 5 civiles que señalaron a una vecina que tenían orden de allanamiento, procediendo a descerrajar la puerta de calle e introducirse en la casa. Según lo relató la vecina a Berta Valdebenito, los agentes se retiraron llevando consigo sólo paquetes.

El 28 de agosto de 1974, alrededor de las 23:00 horas, 5 civiles, que se identificaron como miembros del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), se presentaron en la casa de la suegra del afectado, señora Mercedes Mendoza, en donde se encontraba Berta Valdebenito. Dijeron tener una orden de detención en contra de ésta última, llevándosela detenida. En primer lugar, condujeron a la cónyuge de la víctima hasta su propio domicilio en Quinta Normal. Allí ella pudo constatar que habían sustraído el laboratorio fotográfico que su marido tenía, diversas especies personales y que la casa se encontraba totalmente deteriorada debido al allanamiento de que había sido objeto. Con ella presente, los agentes registraron nuevamente el lugar sin encontrar nada que les interesara.

Desde ahí, Berta Valdebenito fue llevada hasta el recinto de calle José Domingo Cañas, en donde permaneció durante 20 días. Fue dejada en un cuarto en donde había muchos hombres y mujeres detenidos. Durante los primeros días de su detención fue careada, interrogada y torturada en varias oportunidades junto a su cónyuge, al que, en un primer momento, por estar vendada, sólo reconoció por la voz. Se la acusaba -ella había efectuado un reemplazo en el Gabinete de Identificación en los meses de febrero y marzo de 1972- de haberle proporcionado a él documentos de identidad en blanco, los que, según ellos, habían sido encontrado en el primer allanamiento a su domicilio. También los interrogaban sobre reuniones políticas que habían realizado en su casa, si conocía a los amigos de su esposo, quiénes eran estos y a qué partido pertenecían. Por el tono de voz de Teobaldo Tello, ella podía adivinar las malas condiciones físicas en que se encontraba.

Cuando le fue posible, Berta Valdebenito se levantó la venda de los ojos y pudo ver a su marido. Este tenía el rostro desfigurado por los golpes, los pómulos llenos de sangre seca y para mantenerse en pie tenía que ser apoyado por otras personas. El afectado logró decirle que le habían pasado una camioneta por las piernas.

En una oportunidad, cuando eran interrogados juntos, los agentes obligaron a Berta Valdebenito a desnudarse ante su marido y ambos fueron amenazados de que a ella la violarían en ese momento si el afectado no hablaba. Durante todo ese tiempo, fueron muy mal alimentados y ella, muchas veces, escuchaba los quejidos de él cuando lo golpeaban.

Mientras los afectados permanecían en la casa de José Domingo Cañas, la madre de ella, Mercedes Mendoza, recorría Campamentos de Detenidos, Ministerio de Defensa, Fiscalías, Secretaría Ejecutiva Nacional de Detenidos (SENDET), sin lograr ni una sola información relativa al paradero de su hija y de su yerno. Sólo 20 días después, salió en libertad Berta Valdebenito, la que fue dejada por sus captores en calle Santa Rosa de la capital.

El afectado, como ya se ha mencionado, fue visto recluido, tanto en José Domingo Cañas como en Cuatro Alamos, por numerosos testigos. Sandra Machuca Contreras, quien fuera detenida el 6 de agosto de 1974 por agentes de la DINA, pasando por distintos centros de detención, vio a Teobaldo Tello en José Domingo Cañas. Por su parte, Valeska Contreras Alvarez -madre de la testigo anterior- fue detenida el 13 de agosto de 1974, junto a su hijo Juan Machuca, por personal del Servicio de Inteligencia Militar. Ambos fueron llevados al Regimiento Ferrocarrilero de Puente Alto. El 30 de agosto, Valeska Contreras y Juan Machuca llegaron trasladadas a la casa de José Domingo Cañas. Aquí vieron al afectado, quien era amigo de Juan Machuca. Esa noche los jóvenes durmieron, tirados en el suelo, sin ropa de abrigo, uno junto al otro. El testigo pudo constatar el serio estado de salud en que se encontraba la víctima. Tenía las piernas muy heridas, porque le habían pasado un vehículo por encima y había perdido algunos dientes producto de los fuertes golpes recibidos en el rostro.

Más aún, Valeska Contreras estuvo sentada al lado de Berta Valdebenito. Supo que se trataba de ella porque ésta preguntaba insistentemente por su marido. La declarante recuerda que Berta Valdebenito sufrió un ataque de nervios con pérdida del conocimiento. El 1 de septiembre, la testigo fue conducida a Cuatro Alamos.

Carlos Sergio Ruiz Aranzaes, fue detenido el 6 de septiembre de 1974 por agentes de la DINA en la oficina del Director General de Investigaciones. Fue conducido a la casa de calle José Domingo Cañas en donde fue interrogado y torturado. Los apremios consistieron en golpes de diversos tipos y en distintas partes del cuerpo (oídos, llamado "el teléfono", estómago, etc.) y se le amenazó con detener a su esposa y a su hijo enfermo. En los interrogatorios participó Osvaldo Romo Mena, el que le preguntaba por Tello Garrido, a quien el testigo conocía por haber trabajado juntos en Investigaciones. Al llegar al Centro de Detención de José Domingo Cañas, el testigo se encontró con Sonia Bustos Reyes (actualmente detenida desaparecida), a quien identificó fácilmente porque también trabajaba en Investigaciones. Un agente se acercó a ellos y les preguntó si conocían a Teobaldo Tello. Una media hora después, ambos detenidos fueron interrogados por separado. Muchas de las preguntas que le hicieron al testigo, versaron sobre la víctima.

Carlos Ruiz permaneció en ese recinto hasta el 7 de septiembre de 1974 al mediodía, fecha en que fue trasladado a Cuatro Alamos. Sin embargo, el 12 de septiembre fue llevado de vuelta a José Domingo Cañas, en donde nuevamente se le interrogó y torturó. En esta oportunidad lo condujeron a una celda en la que había unos ocho detenidos, entre ellos, vio a Teobaldo Tello, con quien pudo intercambiar algunas palabras. El afectado estaba muy preocupado por la suerte de su esposa, Berta Valdebenito. Esa misma noche, el declarante fue conducido otra vez a Cuatro Alamos, en donde, alrededor del 15 de septiembre, cuando era llevado al baño, vio a Tello Garrido. El afectado era sujetado por dos detenidos. Era evidente que no podía mantenerse en pie y que tenía un brazo inmovilizado. Fue la última vez que Carlos Ruiz vio a la víctima. Posteriormente, cuando el declarante ya se encontraba en libre plática en Tres Alamos, supo, por medio de otros detenidos, que Tello había sido arrollado por una camioneta de la DINA y que había sido sacado de Cuatro Alamos con destino desconocido.

También Mario Enrique Aguilera Salazar vio a la víctima en Cuatro Alamos. El declarante fue detenido el 12 de agosto de 1974 por agentes de la DINA que lo condujeron primero al recinto secreto ubicado en calle Londres 38, después a José Domingo Cañas, a Cuatro Alamos y a Tres Alamos, saliendo expulsado a Francia en junio de 1975. En José Domingo Cañas, Mario Enrique Aguilera fue interrogado y torturado. Luz Arce -militante socialista que se transformara en colaboradora de la DINA, producto de las torturas y amenazas sufridas durante su detención- participó en su interrogatorio. Estaba sentada al lado de "la parrilla" (catre de fierro en donde se ataba a la víctima desnuda para proceder a aplicarle corriente eléctrica en diversas partes del cuerpo) que era manejada por dos agentes. El 24 de agosto de 1974, el testigo fue llevado a Cuatro Alamos en donde permaneció hasta el 16 de septiembre aproximadamente. En este recinto fue ubicado en una pieza grande, al final de un pasillo, en la que había 15 a 20 literas metálicas que no siempre estaban ocupadas completamente. En esa pieza existía una puerta que comunicaba con Tres Alamos; las frazadas eran de color plomo y la última comida se servía alrededor de las 19 horas. Llegaba un sujeto que se instalaba con un fondo de comida, la que se repartía en unos pocillos plásticos color calipso. Aquí, los detenidos no estaban vendados, salvo cuando debían salir hacia otras dependencias del recinto o eran sacados del lugar. Los detenidos sabían que había otras celdas de menores dimensiones en las que permanecían también mujeres incomunicadas.

Fue aquí en Cuatro Alamos donde el testigo vio, entre otros, a Teobaldo Tello, el que llegó al lugar muy torturado y en mal estado físico, hasta el punto que tenían que darle la comida en la boca. Le habían botado a golpes casi todos los dientes.

Sara Astica Cisternas, actriz, fue detenida el 6 de septiembre de 1974, junto a todo su grupo familiar por agentes de la DINA. Fue llevada a la casa de calle José Domingo Cañas, en donde vio a Sonia Bustos Reyes y a Mónica Llanca Iturra, estas dos últimas detenidas desaparecidas y relacionadas con Teobaldo Tello. La testigo fue interrogada y torturada por Osvaldo Romo Mena y una joven a quien el agente de la DINA llamaba "Alejandra". En una oportunidad, y después de ser interrogada, la testigo fue dejada en el piso de una pieza en la que había más detenidos. Allí quedó junto al afectado, el que comenzó a acariciarle el pelo y a tranquilizarla.

Cristián Van Yurick Altamirano, quien fuera detenido el 12 de junio de 1974 y pasara por diversos centros secretos de detención y tortura y quien tiene un hermano en calidad de detenido desaparecido, Edwin Van Yurick, vio al afectado en la casa de calle José Domingo Cañas. Recuerda que éste no podía caminar solo. Posteriormente, más menos en la época en que cerraron Londres 38, volvió a verlo, pero ya en Cuatro Alamos. Estuvieron junto en la celda N13, en la que también estaban los actuales detenidos desaparecidos Stalin Arturo Aguilera Peñaloza y Manuel Cartes Lara.

La detención del afectado se produjo a raíz de una redada que la DINA practicó en el Servicio de Investigaciones y que se tradujo en una serie de detenciones. Entre los detenidos se contó, además del afectado, a Carlos Sergio Ruiz Aranzaez y a las detenidas desaparecidas Sonia Bustos Reyes y Mónica Chislayne Llanca Iturra.

En julio de 1975, el nombre del afectado apareció en la lista de 119 chilenos que presuntivamente habían muerto en enfrentamientos en Argentina. Teobaldo Tello Garrido figuraba en la nómina publicada en la revista "Lea" de Buenos Aires, que apareció por primera y única vez en esa oportunidad, sin director responsable ni pie de imprenta. La veracidad de este hecho jamás pudo ser comprobada. Más bien, el tiempo sólo ha demostrado la falsedad de la información, la que nunca fue ratificada por ningún Gobierno, ni siquiera el chileno. Los 119 nombres pertenecían a personas que habían sido detenidas por los servicios de seguridad chilenos y que, a partir de la detención, permanecían desaparecidas.

Modesto Segundo Espinoza Pozo, casado, cinco hijos, militante del MIR, fue detenido alrededor de las 05:00 de la mañana del día 22 de agosto de 1974 en su domicilio ubicado en Villa Lo Arrieta, actual comuna de Peñalolén.

Hasta su vivienda llegó un grupo de Militares con uniforme de color verde oliva y boinas negras, golpearon la puerta preguntando por el afectado ya que al parecer portaban un listado con nombres de personas de la población; luego de ello, entraron violentamente a la casa golpeando e insultando a la cónyuge de Modesto Espinoza, a este último lo hicieron levantarse, vestirse y lo sacaron de la casa.

Junto a otros pobladores detenidos fue conducido hasta una cancha del sector. Mientras tanto su esposa y sus cinco hijos permanecieron en la casa custodiados por Militares; uno de los niños que pudo salir a la calle vio que a su padre lo tenían en un camión y estaba amarrado. La esposa salió hacia la cancha, los militares dijeron que se llevaban a los detenidos a la Escuela Militar. Poco más tarde ella logró ir hasta este lugar donde pudo ver a su esposo en el recinto militar.

Al regresar a su casa, los militares estaban registrándola, provocando destrozos en el piso y enseres; ella fue nuevamente golpeada y amenazada. Los uniformados se retiraron alrededor del mediodía.

Al día siguiente, el detenido fue llevado por sus aprehensores hasta su hogar, se le veía con evidentes huellas de haber sido maltratado; de la casa retiraron dos fierros huecos que servían de soporte para una llave de agua y una planta, respectivamente.

La detención del afectado ocurrió dentro de un operativo realizado en el sector los días 22 y 23 de agosto de 1974 en el que actuaron miembros del Ejército, Fuerza Aérea, Carabineros, Investigaciones y agentes de seguridad, entre estos, Osvaldo Romo Mena, agente de la DINA, ex vecino de ese sector poblacional y conocido por sus actividades como dirigente político identificado con la Unidad Popular y dirigente vecinal, quien se hacía llamar "Comandante Raúl". En el operativo actuó vestido con uniforme de la Fuerza Aérea.

Del numeroso grupo de pobladores detenidos en esos días, seis de ellos, incluyendo a Modesto Espinoza, permanecen hasta la fecha en calidad de detenidos desaparecidos, ellos son: Stalin Arturo Aguilera Peñaloza, dirigente local del Partido Comunista; Roberto Enrique Aranda Romero, militante del Partido Comunista y secretario de la Junta de Vecinos N19 Villa Naciones Unidas; Manuel Filamir Cartes Lara, dirigente local del Partido Comunista; José Segundo Flores Rojas, militante del Partido Comunista y Eduardo Fernando Zúñiga Zúñiga, dirigente local del Partido Comunista.

La cónyuge de Modesto Espinoza, Carmen Quezada Fuentes, sufrió continuos hostigamientos y fue vigilada y detenida en más de una ocasión.

Un ex detenido, Manuel Salinas, quien permaneció recluido entre julio y noviembre de 1974 en "Cuatro Alamos", declaró haber estado en la misma pieza con el afectado y con Eduardo Zúñiga entre los meses de agosto y septiembre de 1974.

En julio de 1975, su nombre apareció en un listado de 119 chilenos fallecidos en el extranjero, en supuestos enfrentamientos con fuerzas de seguridad y por rencillas entre ellos mismos. La noticia fue publicada por el diario "El Mercurio" el 25 de julio, reproduciendo información aparecida en el periódico "O'DIA" de Brasil y en el semanario "Lea" de Argentina. Esta información nunca pudo ser confirmada por las autoridades de esos países ni por el gobierno chileno. Todos los nombres que figuraban en la nómina correspondían a personas que habían sido detenidas en Chile y permanecen hasta ahora en calidad de detenidos desaparecidos.

El 26 de agosto de 1974

Mi madre Gloria Esther Lagos Nilsson, nacida en Porvenir el 29 de septiembre de 1945, tenía 28 años, madre de tres hijos: Héctor, el mayor, de diez años; yo, Marcela, con ocho, Patricio, el más chico, de seis, y otro que venia en camino; contaba con casi tres meses de gestación El 26 de agosto de 1974 cambió el curso de vida para todos. Entrando la tarde, mamá llega muy agitada, dice que tiene que volver a salir, pero que al día siguiente estaríamos todos juntos, sin embargo tocan la puerta, preguntan por ella, luego me entero que eran del Servicio de Inteligencia Militar. Nos dicen que no nos preocupemos, que le harán unas preguntas y que al día siguiente en la mañana estaría de regreso en casa. En ese instante cuando vi que mi madre se alejaba, mi reacción desató en llanto, no entendía por qué esas personas a quienes nunca había visto, se llevaban a mi madre y por qué en la puerta de entrada del edificio estaban unos militares vestidos como para la guerra, no seguía entendiendo nada, sólo atinaba a llorar y gritar "no se la lleven, no se la lleven". Yo quería a que mi mamá se quedara conmigo, pero no fue así.

Después del golpe nuestra casa fue allanada en dos o tres oportunidades, los vidrios rotos, las camas despedazadas, estaba recién empezando toda la ola de terror que cubriría nuestras vidas y la de todos los chilenos.

En el segundo trimestre del 74 mi tío se asilaba en la embajada mexicana, mi mamá sufrió mucho cuando tuvo que separarse de su hermano, en ese momento nadie se imaginaba que meses después ella seria detenida y que nunca más se sabría de lo que le había ocurrido. Un par de años después viajaría yo a Venezuela, lugar donde se habían trasladado mis tíos y mis primas, quedando mis hermanos acá en Chile con los abuelos paternos (mis abuelos maternos fallecieron en 1969). Con ellos viví y sufrí el exilio y toda su problemática humana y esto, unido a la desaparición de mi mamá hacia que viviéramos en constante angustia e incertidumbre.

Francisco Javier Bravo Núñez, Su cónyuge hace el siguiente relato de la detención del afectado, en el Recurso de Amparo Rol 1.030-74:

"Que presentó Recurso de Amparo en favor de mi cónyuge, don Francisco Javier Bravo Núñez, y don Aurelio Carvajal, ambos de mi mismo domicilio, quienes fueron detenidos en nuestro hogar el 26 de Agosto del presente año (1974), por tres personas de civil que se movilizaban en una camioneta marca Chevrolet, último modelo, patente SJ-790, de La Reina, y que no portaban orden de detención alguna emanada de autoridad competente".

Que desde ese día no he vuelto a saber de mi cónyuge ni del Sr. Carvajal, que era un arrendatario que teníamos, y de quien ignoro mayores antecedentes".

Posteriormente, y en el mismo Recurso , la cónyuge agrega que: "...el amparado Aurelio Carvajal fue puesto en libertad por cuanto no existían cargos en su contra, luego de haber permanecido en un lugar que ignora que sitio es; que el Sr. Carvajal fue detenido en el mismo lugar que mi cónyuge, don Francisco Bravo Núñez, y por las mismas personas quienes, como se índico en el escrito del Recurso, se movilizaban en una camioneta marca Chevrolet, ultimo modelo, patente SJ-790, de la Municipalidad de La Reina, por lo que no me cabe la menor duda de la efectividad de la detención de mi cónyuge".

En el proceso de presunta desgracia seguido en favor del afectado ante el Primer Juzgado del Crimen de Mayor Cuantía de Santiago, la cónyuge, a fs. 18, ratifica lo anteriormente transcrito.

Con fecha 24 de Julio de 1975 se reprodujo en la prensa chilena - entre ellos el diario El Mercurio, de Santiago - una información proveniente del extranjero en la cual se menciona al afectado como fallecido en enfrentamiento en la localidad de Salta, Argentina, junto a otras 58 personas.

Sin embargo, tanto las autoridades chilenas como extranjeras pertinentes, expresaron que no habían antecedentes serios que confirmaran la noticia.

27 de agosto de 1974

Jacqueline Binfa Contreras, hija de Aldo Binfa y de dona Julia Contreras, tenia un hermano, José, tres años menor que ella. Jacqueline quedó huérfana de su padre cuando recién cumplía 7 años y su hermano José tenía sólo 4 años de edad. El padre, comerciante, falleció en un accidente automovilístico, quedando la familia sin ningún ingreso. Esta penosa circunstancia obligó a su madre a buscar trabajo, reingresando al Hospital Militar, donde había ejercido como enfermera durante doce años, y se había retirado de ese puesto al casarse y para dedicarse a su casa.

Jacqueline fue una niña difícil de carácter, demandante como adolescente. Comenzó a rebelarse contra las injusticias y la forma tradicional de estructura de la sociedad, muchas veces fue muy critica a la abnegación y dedicación que su madre le entregó a su trabajo, tratando de romper abruptamente con los marcos establecidos. Un tiempo se fue de la casa adoptando una conducta de rebeldía juvenil. Fue en esa época en que se vinculó partidariamente en el MIR, volcando su rebeldía en dedicación por los pobres y desposeídos de nuestra patria. Volvió a su casa y un tiempo después postulo a la Escuela de Servicio Social de la Universidad de Chile, ingresando en el año 1972. No mucha gente la conoció en la Escuela, porque su principal actividad la desarrolló en el frente poblacional, donde conoció y debió trabajar con el agente de la DINA Osvaldo Romo. A la Escuela llegaba siempre apurada para participar en sus clases, de aspecto desgarbado, muy poco preocupada por su aspecto personal, algo mayor que el promedio de las demás, por lo mismo tenia una actitud crítica por el compromiso y entrega de los demás a la causa. Ella se dejaba muy poco tiempo para la vida personal, conversaba muy poco de ella, se le veía siempre como la militante entregada y dedicada al partido y sus actividades en el frente poblacional.

La madre de Jacqueline, la señora Julia, falleció en el año 1982, víctima de Cáncer, sin que pudiera saber nunca ninguna información acerca del paradero de su hija. La madre murió con la enorme pena de no haber obtenido nunca la más mínima ayuda en a lo menos una noticia, ni nada de quienes hoy ejercen el poder y son los responsables del desaparecimiento de su hija, a los cuales muchas veces atendió, cuidó, dedicó horas de su vida en toda su actividad laboral como enfermera en el Hospital Militar. Todos le dieron la espalda, ninguno de aquellos que la habían conocido durante tantos años la pudo recibir, ni tuvieron consideración con la tristeza de ella por la pérdida de su hija.

Un año después su único hermano, José, murió a consecuencia de una afección cardiaca.

29 de agosto de 1974

Violeta del Carmen López Díaz, 40 años a la fecha de detención, Cedula de Identidad: 3.103.593 de Santiago, secretaria. Nació el 21 de septiembre de 1933 en Santiago. Hija de Rebeca Díaz Leiva y Julio López. Vivía con su madre en Pedro Mira 907 San Miguel; era viuda y tenía dos hijos. Se desempeñaba como secretaria de S.A.T.CH. Sociedad de Autores Teatrales de Chile, tenía un grupo de teatro llamado "Acuarium" el que funcionaba desde 1968; éste se reunía a veces en su domicilio cuando debían ensayar; por esto los vecinos murmuraban que eran reuniones clandestinas. El domicilio de Violeta había sido allanado varias veces por agentes de la DINA, todos sin orden de detención legal. A causa de esos rumores, el 29 de agosto de 1974 a las 22:00 horas, en circunstancias que Violeta se encontraba en cama, ya que había llegado enferma del trabajo; se hace presente un grupo de civiles, quienes sin mostrar orden de arresto ni credenciales procedieron a detenerla. Estas personas se movilizaban en tres camionetas, en las que permanecieron otros civiles. En esa oportunidad también detienen a Luis Lobos Joquena, quien vivía en esa casa más de 10 años. Luis Lobos J. recuperó su libertad el 6 de septiembre del mismo año, declarando: "Debo manifestar-que estuve detenido en el Campamento Tres Alamos, desde el día 29 de agosto de 1974 hasta el día 6 de septiembre del mismo año. En esa época vi que doña Violeta López Díaz se encontraba en ese lugar. A pesar que me encontraba incomunicado, el 4 de septiembre siendo más o menos las 22 hrs., cuando salíamos del baño, vimos un grupo de mujeres que hacían gimnasia y, me pude percatar que entre ellas se encontraba doña Violeta López. Después de esa fecha no la volví a ver hasta el 6 de septiembre de 1974, como a las tres de la madrugada, cuando me llevaron en una camioneta hacia un lugar que desconozco; al salir de Tres Alamas la volví a ver. Ese mismo día fui puesto en libertad, de tal modo que nunca más la volví a ver ni supe nada de Violeta".

El 3 de septiembre de 1974 se interpone Recurso de Amparo ante la Corte de Apelaciones de Stgo., Rol 1046-74, el 4 de septiembre del mismo año y ante los informes o respuestas negativas de las autoridades referidas, fue rechazado, ordenando la Corte enviar los antecedentes al Juzgado respectivo para "investigar la posible comisión de delitos con motivo del desaparecimiento de la amparada".

El estupor de sus familiares se acrecentó el 24 de julio de 1975, al leer en el diario El Mercurio una información del semanario "LEA" de Buenos Aires, que publicó una nómina de 60 personas, supuestamente eliminadas en diversos países, entre los que se encontraba Violeta.

Como es de conocimiento público nacional e internacional, esa publicación junto a otra del Diario O'DIA constituyen la primera maniobra del régimen para acallar y blanquear el problema de los Detenidos-Desaparecidos, eludiendo de esta forma la responsabilidad que le cabe en ello.

El 30 de agosto de 1974

fue muerto Eduardo Alberto CANCINO ALCAINO, empleado, militante del MIR. La víctima había sido detenida el día 22 de agosto en la casa de sus padres. Al día siguiente fue llevado por un rato a su hogar, logrando manifestar a sus familiares que había sido golpeado.

El cuerpo de la víctima fue encontrado posteriormente en la Cuesta El Melón, habiendo fallecido según el certificado de defunción, el día 30 de agosto. La autopsia, sin poder precisar la causa exacta de la muerte, da cuenta de traumatismos inferidos por cuerpos contundentes en el tórax, abdomen, extremidades inferiores, cadera, regiones lumbo-sacro-dorsales y cuero cabelludo, lo que permite adquirir la convicción de que su muerte se debió a las torturas recibidas a manos de agentes del Estado.

2 de septiembre de 1974

LUIS ALBERTO GUENDELMAN WISNIAK, Rut 5.712.546, nacido el 28/09/49, 24 años a la fecha de su detención, domiciliado en Ruiz de Gamboa 048, Las Condes, Santiago, casado, egresado de Arquitectura de la Universidad de Chile

Luis Alberto Guendelman Wisniak, fue detenido el 2 de septiembre de 1974, alrededor de las 22:30 horas, en su domicilio, en presencia de su cónyuge - María Francisca Hurtado - por 7 u 8 agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), armados y entre los que iban Osvaldo Romo Mena y Basclay Humberto Zapata Reyes ("El Troglo"). Los agentes llevaban en calidad de detenido a un amigo de la víctima, Arnaldo Salamero, quien posteriormente saldría en libertad desde Tres Alamos, viajando a México. Luis Alberto Guendelman fue trasladado a la casa de calle José Domingo Cañas N1367 - recinto secreto de detención y tortura de la DINA - y, posteriormente, a Cuatro Alamos, desde donde desapareció.

Los aprehensores se movilizaban en una camioneta amarilla o beige, tipo pick-up, marca Chevrolet, con toldo verde, en el que se leía "Carpas Gillibrandt" y cuya patente era UY-55 de La Granja. A la mañana siguiente, 3 de septiembre, el afectado fue llevado nuevamente hasta su domicilio por sus captores. La empleada de la casa, Berta Carrasco, lo vio a las 08:30 horas de la mañana, demacrado y rodeado de civiles, los que procedieron a realizar un minucioso allanamiento del inmueble.

Anterior a los hechos, Luis Alberto Guendelman acudía normalmente al domicilio de Arnaldo Salamero donde recibía y hacía llamados telefónicos. La noche del 2 de septiembre llegó hasta esa casa una joven, que dijo ser Alejandra, y que venía de parte de Luis Alberto (Marcia Alejandra Merino, que llevaba tres o cuatro meses detenida en Londres 38, transformándose en colaboradora de la DINA), acompañada de un hombre joven vestido con chaqueta de cuero. No había pasado más que unos momentos, cuando se hizo presente un grupo de hombres comandados por Osvaldo Romo Mena, quienes comenzaron a interrogar a Arnaldo Salamero en relación a Luis Alberto. Los agentes de la DINA detuvieron a Arnaldo Salamero y lo condujeron, en la camioneta, hasta el domicilio del afectado. Allí procedieron a la detención de la víctima, devolviendo al testigo a su hogar. Como a las 02:00 de la madrugada del 3 de septiembre, Romo se presentó de nuevo ante Arnaldo Salamero y le pidió las llaves de una casa que éste tenía en Las Vertientes, y que solía prestar al afectado y a su esposa. Como el declarante no las tenía, puesto que las guardaba en su negocio, Romo se retiró y, en horas de la mañana del mismo 3 de septiembre, apareció llevando consigo al afectado, en el negocio de Salamero. Le pidió las llaves y se fue, en la misma camioneta de la noche anterior.

En la noche del día 3 de septiembre de 1974, agentes de la DINA, comandados por Osvaldo Romo, detuvieron en su domicilio a Arnaldo Salamero, y lo condujeron hasta el recinto secreto de la DINA ubicado en José Domingo Cañas. Allí fue careado con el afectado, para después ser separados. Al cuarto día, Salamero fue interrogado otra vez, participando en el interrogatorio Romo. Al quinto día de su detención, el testigo fue llevado a Cuatro Alamos, donde, tres días más tarde, escuchó la voz de Luis Alberto Guendelman en el pasillo que conducía al baño. Al décimo día, Salamero quedó en libre plática en Tres Alamos, en donde se enteró, 5 días después, que a Luis Alberto Guendelman lo habían sacado de Cuatro Alamos con destino desconocido. Esta información se la entregó un detenido de nacionalidad austríaca a quien llamaban "PIL". Posteriormente, nadie pudo darle nuevas informaciones sobre la víctima.

Cuando Arnaldo Salamero se encontraba en libre plática en Tres Alamos, concurrió hasta ese recinto Sara Wisniak -madre del afectado- a quien Conrado Pacheco, jefe del Campamento, impidió hablar con el testigo.

Tal como se señaló, en la detención del afectado participaron Osvaldo Romo, Basclay Humberto Zapata Reyes, con la colaboración de Marcia Alejandra Merino Vega, llamada "Flaca Alejandra".

Por su parte, Miguel Antonio Albrecht, detenido por la DINA el 3 de septiembre de 1974, permaneció en un recinto que no pudo identificar, junto al afectado, en el que compartieron la misma celda. El 5 de septiembre del mismo año, ambos fueron conducidos en el mismo furgón a Cuatro Alamos, en donde permanecieron en igual pieza hasta el 13 de septiembre, fecha en que el testigo fue trasladado en libre plática a Tres Alamos.

Agustín Holgado Bloch, quien fue detenido el 12 de septiembre de 1974 y que pasara por distintos recintos de reclusión, el 25 de septiembre del mismo año fue llevado a Cuatro Alamos. Allí, el declarante llegó a una habitación en donde estaban Luis Guendelman y Luis Arce, hermano de Luz Arce, militante socialista que se transformara en colaboradora de la DINA después de su detención. El testigo lo vio en buenas condiciones físicas, íntegro, conversador, bien vestido, y le contó que efectivamente era pariente de los dueños de las tiendas Guendelman. En la mañana del 26 de septiembre, los agentes llamaron al afectado y le dijeron que se llevara "sus cosas".

En noviembre de 1974, el Departamento de Estado de Estados Unidos informó al Senador J. William Fulbright -por escrito- que la Embajada de ese país en Chile había sabido extraoficialmente, por medio de fuentes del Gobierno chileno, que Guendelman se encontraba en Cuatro Alamos en buenas condiciones de salud. El 6 de febrero de 1975, la Embajada de Estados Unidos en Chile informó -también por escrito- al Decano de la Universidad de California, Berkeley, señor Milton Chernin, que informalmente había sabido que el afectado se encontraba en Cuatro Alamos, sin que hubieran cargos en su contra. "Su nombre -se agregaba en la nota de la Embajada- no aparece en ninguna de las numerosas listas de detenidos a quienes se les ha permitido abandonar Chile, que han sido publicadas por el Gobierno chileno". La misma información entregó la Embajada norteamericana en Chile al Profesor Clarkson H. Oglesby de la Universidad de Stanford.

Además, Simón Guendelman -hermano de la víctima y con residencia en Estados Unidos -supo, extraoficialmente, que Luis Alberto Guendelman había estado internado, por serios motivos de salud, en el Hospital Militar de Santiago entre los meses de noviembre y diciembre de 1974. En mayo de 1975, Manuel Trucco, Embajador de Chile en los Estados Unidos, declaró a un representante de la prensa norteamericana que, durante sus indagaciones, había recibido respuestas contradictorias referentes a la detención de Luis Alberto Guendelman. En junio del mismo año, un miembro de la INTERPOL, investigando el caso, afirmó en Buenos Aires que el afectado se encontraba recluido en una "provincia norteña".

El 24 de octubre de 1974, se presentó en el domicilio de Luis Alberto, uno de los agentes que había participado en el allanamiento del 3 de septiembre de 1974, siendo reconocido por Berta Carrasco. El agente dejó una citación para la cónyuge del afectado. De ésta pudo colegirse que se trataba de un funcionario que pertenecía a un llamado "Grupo 3" del Servicio de Investigaciones.

El 12 de julio de 1975, la prensa chilena informó que en la localidad de Pilar, 45 kilómetros al noroeste de Buenos Aires, en el interior de un automóvil, se habían encontrado dos cuerpos semicalcinados y acribillados, y sobre los cuales había un lienzo que decía "Dados de baja por el MIR". Los documentos que se encontraron entre los restos, supuestamente correspondían a Luis Alberto Guendelman y a Jaime Robotham Bravo (detenido por la DINA y actualmente desaparecido). La prensa chilena de la época dijo que a raíz del hallazgo de estos cadáveres se confirmaba que "muchos individuos que figuran como desaparecidos, son elementos que salieron clandestinamente del país". Se agregaba que la identidad de los muertos había sido confirmada por las autoridades chilenas y que "Amnistía Internacional no tendrá otra cosa que borrar sus nombres de la lista de personas desaparecidas en Chile".

Frente a esta noticia, Sara Wisniak -quien residía en Israel- viajó a Buenos Aires el 13 de julio de 1975. Junto al Cónsul Adjunto, señor Mujica, y a un familiar, concurrió a la Morgue de Pilar en donde exigió ver el cuerpo que supuestamente pertenecía a su hijo. El espect"culo -según lo describió ella- era horrendo: "había dos troncos humanos, totalmente carbonizados, a los que les faltaban las extremidades". De inmediato se dio cuenta que el cadáver que se señalaba como el de la víctima, no correspondía a las características físicas de él. Luis Alberto Guendelman había sido operado de un fibrocarcoma que hizo necesaria la extirpación del glúteo izquierdo y se le removió parte del hueso coxis. El tronco que se le mostró a Sara Wisniak no presentaba absolutamente ninguna de estas características. Además, la dentadura presentaba dientes torcidos y extracciones. Luis Alberto Guendelman tenía una dentadura, completa, derecha y sana.

Por otra parte, la cédula de identidad -que no mostraba signos de haber estado expuesta al fuego- de tipo plástico, estaba abierta a un lado y cerrada con corchetes, el apellido mal escrito, la fotografía no correspondía a la víctima, la huella digital no coincidía con la del pasaporte, la firma notoriamente falsificada, así como también resultó falsificada la supuesta firma del Jefe del Gabinete de Identificaciones de Chile.

El dictamen final fue que los restos no pertenecían a Luis Alberto Guendelman Wisniak. Igual cosa ocurrió con el cuerpo que se informó correspondía a Jaime Robotham. Todo había resultado una maniobra de la DINA destinada a distraer la atención sobre las numerosas denuncias de detenciones seguidas de desaparecimientos, conocida como "Operación Colombo", y en la que también se insertó el caso de otro detenido desaparecido, Juan Carlos Perelman Ide, cuyos restos también se supusieron encontrados en la localidad de Pilar, una semana después de ocurridos estos hechos.

5 de septiembre de 1974

Sonia de las Mercedes Bustos Reyes, 30 años, Cédula de Identidad 5.226.393 de Santiago, Soltera. Nacida en la ciudad de Santiago el 13 de Mayo de 1944, proviene de una familia modesta, esforzada, de trabajadores; que vivió siempre con la dignidad y la decencia que ha caracterizado a nuestro pueblo, realizo sus estudios primarios en el Colegio Hispano Chileno; destacándose como una alumna especialmente eficiente con sus obligaciones.

Posteriormente ingresó al Instituto Superior de Comercio lugar en el cual se recibió de secretaria de Contabilidad.

Ejerció su profesión en empresas privadas, lugares donde combatió fuertemente la política de explotación de los patrones.

A la fecha del golpe militar se encontraba trabajando en la secretaria del casino de Investigaciones hasta el momento de su detención el 5 de septiembre de 1974 por efectivos de la DINA, comandados por Osvaldo Romo Mena. Este hecho injurioso fue perpetrado en presencia de su madre, hermanas y pequeños sobrinos.

A la semana después se llevaron detenidos a su hermana Rosa y al novio de Sonia, Carlos. Los que estuvieron con ella en un recinto secreto de calle "Londres 38" y posteriormente en la prisión de "Tres Alamos", siendo sometidos a fuertes presiones físicas y sicológicas. Rosa y Carlos fueron dejados en libertad ese mismo año.

Al transcurrir el tiempo la madre de la afectada visita a una presa política en la casa correccional quien le entregaría testimonio que Sonia fue sacada de "Cuatro Alamos" en septiembre del año 1974 por efectivos de la DINA.

A raíz de su detención se realizaron toda clase de esfuerzos y gestiones tendientes a saber de su destino, sin que la autoridades a quienes recurrimos nos dieran respuesta alguna y esto a pesar de los múltiples testimonios llegados desde el extranjero y aportados por nosotros dentro del país.

Era militante del MIR; y en esta lucha fue detenida y tal vez vejada; torturada y humillada como muchos de los detenidos desaparecidos

El 6 de septiembre de 1974

fueron detenidos en la vía pública los amigos y compañeros de trabajo Héctor Genaro GONZALEZ FERNANDEZ y Roberto Salomón CHAER VASQUEZ, vinculados al MIR. El 10 de septiembre fue detenido en la comuna de Quinta Normal Carlos Julio FERNANDEZ ZAPATA, vinculado políticamente con los detenidos anteriores, casado, dos hijos, ex estudiante de la Universidad de Concepción, militante del MIR, conocido entre sus ex compañeros del MIR en la Universidad de Concepción como Carlos Zapata o Raúl, fue detenido el 10 de septiembre de 1974 alrededor de las 10:00 horas en su lugar de trabajo, una Fábrica de Confites ubicada en calle Frontera 2857, Santiago, por efectivos de la DINA, que dijeron ser "policías". Uno de estos llamaba la atención pues era canoso y tenía soriasis en sus manos.

Los agentes llegaron al lugar preguntando por Carlos Fernández y uno de ellos lo divisó desde lejos y señaló de inmediato que era él, ya que lo ubicaba. En seguida le pidieron su cédula de identidad y luego se lo llevaron sin que el afectado opusiera resistencia alguna. Fue introducido en un auto Ford color negro modelo antiguo y trasladado hasta la casa en que arrendaba una pieza, donde le permitieron recoger ropa y finalmente partieron con rumbo desconocido.

Testigos de su detención fueron el representante legal de la empresa, Nicolás Condori Salazar, quien atendió a los agentes y otros operarios de la misma, entre ellos, Antonio Mateluna. Días antes, el 6 de septiembre, había sido detenido su primo Héctor Jenaro González Fernández junto a Roberto Chaer Vásquez, también por efectivos de la DINA, en la vía pública en el centro de Santiago.

Por último, el 13 de septiembre del mismo año, fue detenida la novia de Héctor González, Patricia Fernández Argandoña, por agentes de la DINA y conducida a un recinto que, por la descripción que hizo, correspondería a Villa Grimaldi. En este lugar estuvo con su novio y, el día 14 de septiembre, fue trasladada junto a éste, a Carlos Fernández y a otra mujer que no conocía a Cuatro Alamos, donde fueron instalados en piezas distintas. Ella también conocía a Carlos Fernández, pues habían estudiado en la misma época la carrera de Economía en la Universidad de Concepción. El 17 de septiembre la testigo fue dejada en libertad desde Cuatro Alamos, después de lo cual no volvió a saber más de su novio ni de Fernández Zapata.

Con posterioridad, el 4 de diciembre de 1974, fue detenido en Concepción René Vergara Poch, por personal de Investigaciones y conducido al Cuartel de ese servicio donde fue interrogado acerca de Carlos Fernández Zapata y Héctor González Fernández, de quienes le exhibieron unas fotografías. Vergara fue trasladado después a la Base Naval de Talcahuano y posteriormente a Santiago, donde estuvo en varios recintos de la DINA y en el Campamento de Ritoque para finalmente ser expulsado del país el 14 de julio de 1975.

Años después, el 20 de abril de 1977, fue detenido Raúl Hidalgo Canessa, ex compañero de trabajo de Carlos Fernández en la Fábrica de Confites, por agentes de la DINA, quienes lo trasladaron a un recinto secreto, presumiblemente Villa Grimaldi, donde fue interrogado sobre varias personas, entre ellas Nicolás Condori Salazar, testigo de la detención de Fernández, y los padres de éste, quienes eran acusados de "extremistas marxistas". Con anterioridad, el 20 de septiembre de 1973, luego de ocurrido el Golpe Militar, Carlos Fernández había sido detenido en Concepción, recuperando su libertad el 20 de octubre del mismo año. Después de esta detención, decidió trasladarse a Santiago donde comenzó a trabajar en la Fábrica de Confites.

Tanto Carlos Fernández Zapata, su primo Héctor González Fernández y el amigo de éste último Roberto Chaer Vásquez, se encuentran desaparecidos desde que fueran detenidos por agentes de la DINA el 10 de septiembre de 1974 el primero y cuatro días antes los dos últimos.

Roberto Chaer apareció en la nómina de 119 chilenos supuestamente muertos en el extranjero según publicaron el diario brasileño O'DIA y la revista argentina LEA, ambas desconocidas en sus países y editadas por única vez en esa oportunidad, julio de 1975. Esta noticia fue desmentida oficialmente por autoridades brasileras y argentinas. Quienes integraban esta nómina habían sido detenidos por efectivos de seguridad chilenos, todos los cuales se encuentran desaparecidos desde entonces.

Mónica Ghislayne Llanca Iturra, detenida desaparecida el 6 de setiembre de 1974, nació en Santiago el 28 de julio de 1951, casada y tenia un niño. Era funcionaria del Gabinete Central de Identificación. Sus padres eran Artemio Llanca Llanca y Emma Iturra Maldonado.

Sus primeros años los vive en la comuna de Conchalí, luego, su adolescencia la vive en el barrio Carrascal. A los 5 años, su madre queda invalida, y a raíz de esto, sus padres se separan. Posteriormente a los 12 años, muere su madre, quedando en poder de sus hermanas mayores.

Egresa de la enseñanza medía el año 1970. En el año 1969 nos conocemos y el año 1971 contraemos matrimonio, ese mismo año rendimos la prueba de aptitud académica sin éxito, por tanto, para ayudar al nuevo hogar en formación ingresa a trabajar al Gabinete Central de Identificaciones (Gral. Mackenna). En julio de 1972, tenemos el primer y único hijo, Rodrigo.

Abruptamente, el 11 de septiembre de 1973, cambio el giro de nuestras vidas (como en millares de familias chilenas) pues a pocos días del golpe yo soy despedido del trabajo por razones obvias, debiendo ella -con gran entereza y dándome animo afrontar la responsabilidad económica de mantener el hogar, pero no sería este el único golpe que recibiríamos; el 6 de septiembre de 1974, a las 3:30 hrs de la madrugada unos golpes rudos sacuden la puerta de nuestra casa en Conchalí (Cordillera de los Andes 5319) entran unos hombres armados, 2 civiles y los otros uniformados de la FACH, al mando de un hombre que coincide físicamente con los rasgos de Osvaldo Romo Mena, sin exhibir orden alguna ni formular ningún cargo, excepto que deberían llevársela, yo les exigí me mostraran la orden de detención, a lo que me respondieron en forma negativa. Les propuse que me llevaran a mi, pues ella tenia que estar con la guagua de 2 años y 2 meses. Pero todo fue en vano, luego de proceder a allanar la casa sin encontrar nada que la comprometiera, sólo la dejaron que sacara del baño un cepillo de dientes, y de paso se despidió de mi con un beso tembloroso que todavía lo siento.

Se la llevaron en un furgón color oscuro, escoltado por un camión con soldados armados. Lo último que me dijeron fue que dirigiera al Cuartel Central de Investigaciones a saber de ella.

La búsqueda empezó esa misma mañana pues fui a su trabajo dando cuenta de lo ocurrido, sus compañeras se movilizaron para tratar de indagar si efectivamente estaba en Investigaciones, pero no estaba ahí. Desde ese mismo instante empiezo el deambular al Ministerio de Defensa; de ahí, un señor me dio un dato que existía oficina en el ex-Congreso Nacional para tratar estos casos, se trataba de la oficina del Sendet, luego a la cárcel de mujeres, todo fue negativo, la respuesta siempre fue la misma: "no está, no está". El día 9 de sept., por medio de un curita dimos con el Comité Pro Paz (digo dimos, porque en todo este trajín me acompañó por mas de 5 años una hermana de Mónica, la que además se encargo de la crianza de Rodrigo). Decía entonces, que en el Comité ese mismo día 9 se le puso Recurso de Amparo, el cual fue contestado negativamente, con la frase que se hizo tradicional: "no hay orden de detención".

En el año 1975, después de encontrar una testigo (Sandra Machuca) que estuvo con Mónica en sept. u octubre de 1974 en 4 Alamos, con este dato se puso una querella por secuestro en el tercer juzgado del crimen de Santiago, sin resultado.

El 24 de julio de 1975, un golpe terrible sacudió todo en mi, ya era demasiado, creí que me volvería loco, pues aparece el nombre de mi esposa en la segunda lista del conocido caso de los 119.

En la búsqueda nos conocimos muchas personas, eran más madres que esposos los que buscábamos a sus familiares. Creo que en esos momentos éramos sólo dos esposos, don Pascual, marido de Cecilia Labrín Sazo, que al ser detenida estaba embarazada de 6 meses; su marido y yo nos conocimos en Tres Alamos, solíamos encontrarnos todos los días de visitas, y a veces me decía: habrá nacido mi hijo? Son tantas las cosas que puedo contar en este trajín, que pueden llenar páginas y páginas cada uno de los familiares de detenidos desaparecidos, espero que lo he relatado y relataré, sea de provecho.

El 7 de septiembre de 1974

Francisco Eduardo Aedo Carrasco, casado, dos hijos, ex-académico de la Universidad de Chile, arquitecto, fue detenido el 7 de septiembre de 1974, alrededor de las 10 horas, en su domicilio de Avenida Palena. Los aprehensores fueron agentes de la DINA movilizados en una camioneta celeste, Chevrolet, sin patente, quienes preguntaron por un tal Luis y al respondérsele que allí no vivía nadie con ese nombre, preguntaron entonces por el afectado, a la vez que procedieron a allanar la casa, incautando ilegalmente un plano de la ampliación del hospital militar en la cual había colaborado como calculista en 1971, y varios discos de música clásica rusa. El que hacía de jefe de los civiles manifestó al resto de los moradores de la casa, la cónyuge de Francisco Aedo -María Cristina González Benedetti- su suegra María Benedetti y la empleada de la casa, doña Frida Gabatinni, que se trataba de un procedimiento de "simple rutina" y que el afectado estaría de regreso a las 13 horas. Fue introducido a la camioneta y lo trasladaron con rumbo desconocido. Fue la última vez que su familia lo vio. Por testimonios de ex-detenidos de la DINA, ha podido establecerse que a Francisco Aedo se le mantuvo recluido en el recinto denominado "Cuatro Alamos" hasta el mes de marzo de 1975.

Don Carlos Ruiz Aranzáez, ex detective, fue detenido por la DINA el 6 de septiembre de 1974 en la oficina del Director General de Investigaciones. En su testimonio, expone que de inmediato fue trasladado con la vista vendada a un recinto de interrogación y tortura cuya ubicación desconoce. El 7 de septiembre fue trasladado a 4 Alamos en donde permaneció hasta el 12 de septiembre, fecha en que nuevamente fue llevado al primer recinto, para luego, en horas de la noche del 12 de septiembre volver a 4 Alamos. Entre los detenidos que vio en este último recinto estaba Francisco Eduardo Aedo Carrasco, un señor de unos 60 años, con quien conversó mucho enterándose que también había estado recluido en Chacabuco en una anterior detención. El señor Aedo fue sacado de su celda al cabo de unos 4 días, aproximadamente el 20 de septiembre. No lo vio con posterioridad a esa fecha.

Don Mario Enrique Aguilera Salazar, fue detenido por la DINA el 12 de agosto de 1974 permaneciendo recluido en Londres 38, en el recinto de José Domingo Cañas y 4 Alamos. A este lugar llegó el 24 de agosto y permaneció hasta el 16 de septiembre. Allí había otros detenidos, entre ellos, Francisco Aedo, quien no se encontraba en la celda grande, sino en las de menor dimensión; nunca lo vio, pero todos los prisioneros sabían que se encontraba detenido en ese recinto, era el de mayor edad.

Doña Viviana Uribe Tamblay, fue detenida por efectivos de Investigaciones el 13 de septiembre de 1974 y tras permanecer en recintos de esa institución, el 14 de septiembre fue trasladada a "Cuatro Alamos" junto a su tío Carlos Sepúlveda López y su hermana Mónica Uribe Tamblay, quienes fueron detenidos junto a ella. En 4 Alamos fue ubicada en la Pieza N5 y a su tío en la N6 en la cual había otros prisioneros, entre los cuales recuerda a Francisco Aedo. El 27 de septiembre, en horas de la noche, fue trasladada junto a su hermana al recinto de José Domingo Cañas y al día siguiente, la llevaron al Cuartel de Irán con los Plátanos en donde fue torturada y víctima de todo tipo de vejaciones. El 2 ó 3 de octubre fue nuevamente conducida a 4 Alamos en donde le asignaron la misma pieza N5. En la pieza vecina, la N6, seguían detenidos su tío Carlos y Francisco Aedo. Al día siguiente ella fue trasladada a 3 Alamos.

Don Fernando del Carmen Vásquez Yáñez, expone en el respectivo proceso judicial de Francisco Aedo, que fue detenido el 10 de agosto de 1974 en la ciudad de Linares por Militares pertenecientes a la Escuela de Artillería de la ciudad, siendo ese mismo día trasladado a Santiago, en donde fue recluido en 4 Alamos. Allí estuvo incomunicado en una pieza con catres metálicos, litera para dos personas, con Francisco Aedo y Carlos Sepúlveda López. Francisco Aedo era arquitecto y salió primero que él de 4 Alamos. Cuando salió en libertad -permaneció 55 días en 4 Alamos- llamó por teléfono a la casa de Francisco Aedo para darle los agradecimientos, porque le había ofrecido estando detenido, que su señora le podía facilitar dinero para que regresara a Linares. La señora de Aedo le dijo que no se moviera de donde estaba para conversar con él. Por ella se enteró que Aedo seguía detenido y él le hizo entrega de un lápiz que el afectado le había regalado.

Finalmente agrega en su declaración que a Aedo lo sacaron del recinto con otros detenidos más, un día que no recuerda.

Don Antonio Llorca Puig, expone en su testimonio haber sido detenido por efectivos del SIFA (Servicio de Inteligencia de la FACH), al mando del Comandante Ceballos Jones, el 7 de febrero de 1975, siendo trasladado a Villa Grimaldi y esa misma noche recluido en 4 Alamos, en donde permaneció hasta el 6 de marzo. En este último recinto, ocupando la pieza N7, se encontraba prisionero el arquitecto Francisco Aedo Carrasco, ocupaba él solo dicha celda. Lo vio en las mañanas de los días 4, 5 y 6 de marzo durante la primera ida a los servicios higiénicos. Aparentemente se veía en buen estado de salud.

Francisco Aedo había sido detenido con anterioridad, el 13 de septiembre de 1973, permaneciendo casi un año recluido en varios lugares de detención, 14a. Comisaría de Carabineros de La Florida, Campamento de Detenidos del Estadio Nacional y Campamento de Detenidos de Chacabuco, siendo liberado dos meses antes de su segunda detención.

Su nombre figuró en una nómina de 119 chilenos muertos en el extranjero en presuntos enfrentamientos entre grupos de ultraizquierda o en combates con las Fuerzas Armadas Argentinas.

Dichas nóminas fueron dadas a conocer por las revistas LEA de Argentina y O'DIA de Brasil, publicaciones que editaron un sólo número, sin editor responsable, y cuyas direcciones como pie de imprenta resultaron ser falsas. Los nombres de esta lista corresponden a 119 personas detenidas por los servicios de seguridad chilenos y que habían desaparecido a partir de la detención.

Su familia realizó innumerables diligencias y averiguaciones con el fin de dar con su paradero, pero todas ellas no dieron resultado alguno y aún desconocen la suerte que corrió en manos de la DINA. A la fecha de su secuestro, sufría graves problemas de salud que implicaban controles periódicos y la posibilidad cierta de ser intervenido quirúrgicamente.

Cabe destacar, que el 17 de abril de 1974, el Colegio de Arquitectos le otorgó diploma en reconocimiento de sus 35 años de profesión con una destacada trayectoria. Hasta la fecha el afectado se encuentra desaparecido.

10 de septiembre de 1974

Carlos Freddy Pérez Vargas, casado, publicista, militante del MIR, fue detenido el 10 de septiembre de 1974, alrededor de las 10 de la mañana, en su oficina particular ubicada en el centro de Santiago, por civiles que se identificaron como miembros del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), que lo condujeron hasta el recinto secreto de detención y tortura de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), ubicado en la calle José Domingo Cañas con República de Israel, en la comuna de ñuñoa, en donde fue visto por testigos y desde donde desapareció. Junto con él fueron detenidos Miguel Lathrop Cristi, de 63 años de edad, Juan Orlando González Lizana, ascensorista del edificio, y un portero que no fue identificado durante el proceso que se siguió por el desaparecimiento de la víctima.

Carlos Freddy Pérez fue el primero de cinco hermanos en sufrir las consecuencias directas de la represión. Otros cuatro de ellos, desaparecieron o murieron en enfrentamientos con agentes de la DINA.

El 10 de septiembre de 1974, Carlos Freddy Pérez Vargas se dirigió como de costumbre a su oficina ubicada en calle Estado N360 (edificio que correspondía al ex-Hotel Splendid). Hasta allí llegaron, a lo menos, 5 agentes que se identificaron ante los testigos como miembros del SIM. A las 10 de la mañana, llegó hasta la oficina Miguel Lathrop, encontrándose con que el lugar estaba ocupado por civiles que retenían al afectado y a un trabajador de éste, cuyo nombre el testigo ignora. Sin interrogarlo y pidiéndole disculpas a Lathrop por las molestias, los aprehensores procedieron a vendarles la vista y a llevárselos detenidos. Por su parte, Juan Orlando González -ascensorista- recuerda que los agentes dijeron ser del SIM y que se los llevaron hasta un lugar que él no pudo identificar. Una semana más tarde, salieron en libertad ambos testigos, sin que se les interrogara y habiendo permanecido durante todo ese tiempo con la vista vendada en el recinto secreto de la DINA, ubicado en José Domingo Cañas, lugar que se pudo identificar por diversos testimonios.

Al día siguiente en la mañana el afectado fue llevado hasta el domicilio de don Vicente Claro, el que fue rodeado por unos 27 hombres armados. Unos cuantos de ellos entraron a la casa, llevando consigo a Carlos Freddy. Este parecía estar dopado, hablaba con dificultad y los aprehensores le tiraban el pelo y le empujaban la cabeza hacia atrás cuando querían que hablara. Llevaba las manos atadas y una de ellas se veía herida y sin vida. Los agentes allanaron el lugar, diciendo que buscaban armas y preguntando insistentemente por Dagoberto Pérez, hermano mayor del afectado, alto dirigente del MIR e intensamente buscado por los Servicios de Seguridad. Incluso, al momento de la detención, Carlos Freddy le comentó a Miguel Lathrop que no se preocupara porque no era a él a quien buscaban, sino que a su hermano Dagoberto.

También ese mismo 11 de septiembre de 1974, llegaron hasta la casa particular del afectado, cuatro civiles que se identificaron ante Virginia Valenzuela Jiménez -cónyuge de la víctima, de nacionalidad costarricense y ex-Agregado Cultural de su Embajada- como funcionarios de la DINA. Uno de ellos procedió a registrar el domicilio, sin mostrar identificación alguna y sin dar explicaciones por los hechos. Se retiraron sin llevarse nada. Uno de estos agentes era joven, rubio, alto, de ojos claros, vestido de sport, modales educados y facciones finas; un segundo, pelo negro, piel trigueña, alto, delgado, con una marca de golpe en la cara, nariz achatada, patillas y también vestido de sport.

El día 12 de septiembre, a las 15:00 horas, nuevamente llegaron civiles hasta el hogar de la víctima. Estos expresaron ser del Servicio de Inteligencia Militar y también allanaron el inmueble, incautando numerosos documentos. Antes de irse, intentaron detener a Virginia Valenzuela, la que opuso enérgica resistencia. Ante esta situación, los agentes desistieron y le dijeron que ellos tenían detenido a su esposo, por cargos que se hacían a su hermano Dagoberto. Uno de estos sujetos era alto, delgado, nervioso, de temperamento intranquilo, pelo negro y ojos oscuros, educado y vestía una chaqueta azul marino; otro, de unos 40 a 50 años, más bien gordo, de espaldas anchas, ojos claros y pequeños, muy observador, vestía un abrigo gris o beige. El tercero era más bajo, grueso, de piel clara y pelo castaño oscuro, hablaba poco. Se movilizaban en una camioneta Chevrolet nueva color celeste.

El afectado, entretanto, permanecía recluido en la casa de calle José Domingo Cañas. Allí fue visto por los detenidos Cristián Van Yurick Altamirano y Rosalía Martínez Cereceda. Esta última había sido detenida el 22 de septiembre de 1974, junto a su marido y a María Cristina López Stewart (actualmente detenida desaparecida), y conducida hasta el recinto anteriormente mencionado, en donde permaneció hasta el 5 de octubre del mismo año. Al llegar a la casa de calle José Domingo Cañas, se encontró con Carlos Freddy Pérez Vargas, al que vio en malas condiciones físicas, a causa del tratamiento que recibía durante los interrogatorios y el que le dijo que sólo esperaba reunirse pronto con su familia. Unos días después, recuerda la testigo, llegó también detenido, Aldo Pérez Vargas (actualmente detenido-desaparecido). Ambos hermanos se encontraron y se abrazaron muy emocionados. Según les contó Aldo, Osvaldo Romo Mena lo detuvo en la calle porque lo confundió con Dagoberto, a quien se parecía mucho. Los hermanos se mostraban preocupados por la suerte de sus familiares.

De acuerdo a los testimonios, Carlos Freddy Pérez permaneció en el recinto de José Domingo Cañas hasta aproximadamente, la última semana de septiembre de 1974, fecha en que fue sacado con destino desconocido. No se le volvería a ver en algún otro centro de reclusión.

Posteriormente, en julio de 1975, su nombre apareció en la lista de 119 chilenos presuntivamente muertos en enfrentamientos en el extranjero. El afectado estaba incluido en la nómina del diario "O'Dia" de Curitiba, Brasil, publicación que salió a circulación en esa única oportunidad, sin director responsable ni pie de imprenta. Con el tiempo se comprobó la falsedad de este hecho, el que no fue ratificado por ningún Gobierno, ni siquiera el chileno. Al respecto, el Mayor de Ejército, Enrique Cid Coubles, Jefe de la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones Exteriores, informó a los distintos Tribunales que así lo requirieron, que no existían antecedentes relativos a la muerte de esos chilenos ni a su salida del país.

Además, el 28 de mayo de 1975, por Decreto Supremo publicado en el Diario Oficial de la fecha, se declaró que pasaba a dominio del Estado un automóvil station wagon, modelo 1957, patente KO 284 de Providencia, de propiedad del afectado. El motivo aducido era que dicho vehículo "fue adquirido con fondos del MIR". Virginia Valenzuela -en un escrito al Ministro del Interior, puesto que se trató de una medida administrativa- entregó las pruebas de que ella había puesto ese dinero.

Carlos Freddy Pérez Vargas era uno de los 6 hijos del matrimonio formado por Osvaldo Pérez y Otilia Vargas, cinco de ellos militantes del MIR. De esa numerosa familia, sólo sobrevivieron ambos padres y la hermana menor, Patricia, los que se asilaron en Cuba. El primero en desaparecer fue el afectado. Días más tarde, la DINA detuvo a Aldo Pérez, el que desapareció de Cuatro Alamos. El 16 de octubre de 1975, murió, en un enfrentamiento, el mayor y más buscado de los hermanos: Dagoberto Pérez. Los hechos ocurrieron en la parcela Santa Eugenia de Malloco, en donde se había ocultado la alta dirigencia del MIR: Andrés Pascal Allende, Nelson Gutiérrez, Martín Hernández Vásquez, Mary Anne Beausire Alonso (esposa de Andrés Pascal), María Elena Bachmann y la pequeña hija de Nelson Gutiérrez. Mientras Dagoberto Pérez obstaculizó el paso de los agentes, el resto del grupo logró huir. Nelson Gutiérrez iba herido, debiendo dejar a la niña en casa de unos campesinos. Días después, la doctora de nacionalidad británica, Sheila Cassidy atendió al herido y, producto de ello, fue detenida el 1 de noviembre de 1975 en la Casa de los Padres Columbanos. Hasta allí llegaron los agentes de la DINA, generando una balacera con el objeto de simular un enfrentamiento

13 de septiembre de 1974

Son detenidos en su domicilio en Santiago, por agentes de la DINA, los amigos Víctor Alfonso MARTINEZ y José Hipólito JARA CASTRO, ambos militantes del MIR. El 14 de septiembre fue detenido en Santiago Sergio Hernán LAGOS HIDALGO también militante del MIR

14 de septiembre de 1974

Es detenido, también en su domicilio y por agentes de la DINA, el dibujante y militante del MIR Bernardo DE CASTRO LOPEZ, quien se vinculaba políticamente con Francisco AEDO.

Luis Eduardo Durán RIVAS, estudiante de Periodismo de la Universidad de Chile fue detenido en las siguientes circunstancias: Durante la mañana del día 14 de septiembre de 1974, probablemente en los momentos en que la víctima se aprestaba a salir de su domicilio en dirección a su trabajo (su maletín con libros no fue encontrado en su departamento, cuando a raíz de una investigación judicial se ingresó a él, tiempo después), fue detenido por agentes de civil pertenecientes a la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), los que no portaban orden de detención alguna, y conducido a un lugar desconocido.

Aunque no existen testigos presenciales de la detención del afectado, su certeza y la responsabilidad que le cabe al organismo mencionado (DINA), se afirma en acontecimientos posteriores.

En efecto, el 16 de septiembre de 1974, siendo aproximadamente las 21:00 hrs., en la intersección de las calles Puente con Santo Domingo, fue detenido Miguel Pedro Anglés Chateau, por un grupo de agentes vestidos de civil, que se movilizaban en una camioneta Marca Chevrolet, dentro de la cual se encontraba, en calidad de detenido, Luis Durán Rivas. El vehículo señalado fue estacionado en la calle Puente con Rosas, donde se ubicaba la zapatería "Murillo", lugar de trabajo de Anglés Chateau, y en su interior fue introducido este último luego de su aprehensión, constatando que el afectado había corrido igual suerte.

Tiempo después Miguel Anglés Chateau, encontrándose en el Campo de Prisioneros de Tres Alamos, en libre plática, relataría que fue conducido, junto a Luis Durán, hasta el centro secreto de detención y tortura a cargo de la DINA, ubicado en la Comuna de ñuñoa, en la calle José Domingo Cañas con República de Israel, lugar en el que fueron interrogados, siendo sometidos a un careo, y observando cómo el afectado era torturado en su presencia. Agregó que compartió la misma celda entre los días 16 y 19 de septiembre de 1974 con Luis Durán y otro detenido llamado Patricio Vergara, quien había sido también violentamente torturado y del que se pierde todo rastro hasta hoy. El 19 de septiembre del año indicado, los tres fueron trasladados hasta el pabellón de incomunicados del recinto, denominado Cuatro Alamos, siendo entonces separados. La última vez que el testigo vio al afectado ocurrió entre el 2 y 4 de octubre de 1974, mientras Luis Durán era llevado por personal de Cuatro Alamos, en un estado físico tan deplorable que no podía sostenerse en pie por sus propios medios.

Asimismo, con preocupación señalaría el testigo, que desde su primer encuentro con el afectado, constató que se encontraba en muy mal estado, presentando muestras de haber sido sometido a salvajes torturas físicas y sicológicas. Esta situación era aún más grave ya que Luis Durán se encontraba, el momento de su detención, sometido a tratamiento médico, pues padecía de úlcera gástrica, gastritis y colón irritable.

Otro testigo, Miguel Baeza Chaud, mientras permanecía recluido en Tres Alamos, en libre plática, relató que había compartido la misma celda de incomunicados en Cuatro Alamos con Luis Durán, entre los días 19 y 24 de septiembre de 1974, fecha esta última en que ingresaron al calabozo un grupo de hombres, quienes dirigiéndose al afectado le señalaron que se preparara, pues saldría en libertad. Ingenuamente, el testigo creyó que así sería, sólo al recuperar su libertad se enteró del desaparecimiento del afectado y de la angustia de sus familiares.

El 18 de diciembre de 1974, la madre del afectado, Irene Rivas Castro, y su hermana Ruth Durán Rivas, ingresaron a su departamento del Pasaje Matte, en compañía del detective Raúl Riveros Rioseco, quien estaba encargado de gestionar una orden de investigar emanada del Primer Juzgado del Crimen de Santiago, que sustanció un proceso por secuestro o presunta desgracia. En esta visita, constataron personalmente que el lugar evidenciaba la realización de un violento allanamiento. Los muebles se encontraban en completo desorden, las camas desarmadas y rotas, algunos objetos de valor habían desaparecido, libros y documentos estaban esparcidos y formando una verdadera montaña. Asimismo, se notaba que hacía meses que nadie ingresaba a la morada, y que la puerta trasera que daba al tejado del edificio había sido forzada.

Finalmente, cabe señalar que el nombre del afectado figura en una lista de 119 personas presuntamente muertas en el desarrollo de acciones guerrilleras en la República Argentina, y publicada en la Revista LEA de Buenos Aires y en el diario O'DIA de la ciudad de Curitiba, Brasil. Tres periódicos chilenos reprodujeron estas informaciones, El Mercurio, La Segunda y Las Ultimas Noticias, de fechas 23, 24 y 25 de julio de 1975, respectivamente.

El 16 de septiembre de 1974

Es detenido en la vía pública en Santiago por agentes de la DINA, el militante del MIR Héctor Cayetano ZUÑIGA TAPIA, quien fue luego llevado por sus captores a su domicilio de Villa John Kennedy. DD 119

Ese mismo día fue detenido en el centro de Santiago, por agentes de civil no identificados, el militante del MIR Vicente Segundo PALOMINO BENITEZ, Rut 4.405.460, Santiago, 30 años a la fecha de su detención, domiciliado en Elvira Dávila 4573 Quinta Normal, Santiago, soltero, profesor de Química de la Universidad de Chile y fotógrafo particular, militante del MIR, fue detenido el día 16 de septiembre de 1974, entre las 15:00 y 16:00 horas, en una calle del centro de Santiago, por un grupo de alrededor de 10 civiles armados con ametralladoras, que se movilizaban en una camioneta de color blanco invierno, cerrada, con carrocería de color rojo, sin patente.

Los aprehensores introdujeron al detenido en el vehículo mencionado y lo condujeron hasta el taller fotográfico que el afectado mantenía en la calle Santa Genoveva, al lado del N1353, en la comuna de Quinta Normal, el que constituía su fuente de trabajo. Una vez que arribaron al lugar, Vicente Palomino fue bajado de la camioneta, esposado, e introducido a la morada, mientras sus captores allanaban minuciosamente el taller, del cual extrajeron todo el material fotográfico que allí existía. Cumplido este objetivo, el grupo de civiles armados, junto al arrestado partieron con rumbo desconocido. Este hecho fue presenciado por numerosos testigos vecinos del sector, entre los que se encontraba don Alejandro Catalán Madariaga, quien fue, además, intimidado por los aprehensores de Palomino Benítez, en el sentido de que no debía comentar nada de lo que había presenciado.

El día 19 de septiembre de 1974, Vicente Palomino fue nuevamente conducido hasta su taller fotográfico, esta vez acompañado por dos sujetos armados y movilizados en una camioneta. Los agentes ingresaron al lugar, junto al afectado, y procedieron a sacar del taller una máquina fotográfica de su propiedad, y luego emprendieron con el detenido, nuevamente con rumbo desconocido. De este hecho también existen testigos presenciales, identificados como doña Ester Benítez Oria, María Alejandra Catalán Saavedra (tía y prima del afectado, ambas domiciliadas en Santa Genoveva 1353), y don Alejandro Catalán Madariaga. Las dos primeras prestaron declaración ante el 1er. Juzgado del Crimen de Santiago, que sustanció un proceso por presunta desgracia, tiempo después.

En denuncia por secuestro presentada por la hermana del afectado, doña Julia Palomino Benítez, ante el Noveno Juzgado del Crimen de Santiago el 14 de octubre de 1974, ésta señala que "el día 16 de septiembre de ese año, mientras se encontraba en calle Santa Genoveva con Vicuña Rosas de la comuna de Quinta Normal, aproximadamente a las 15:30 horas presenció, a cierta distancia, cómo su hermano fue sacado violentamente de la parte posterior de una camioneta roja, de capota color café crema, marca Chevrolet, de tipo moderno, sin patente, con las manos esposadas. "En el vehículo señalado agrega venían unos 10 individuos que portaban armas cortas, vestidos de civil y de edades que fluctuaban entre los 25 y 40 años. El afectado fue entonces introducido en una casa donde funcionaba su taller fotográfico, el que fue allanado y absolutamente desmantelado en un lapso de tiempo no superior a media hora, luego de lo cual emprendieron todos en dirección a la calle Andes".

Muchos años después, en declaración jurada prestada por Cristián Van Yurick Altamirano, detenido por agentes armados pertenecientes a la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), el 12 de julio de 1974, relataría que permaneció recluido en la pieza N13 del Campo de Prisioneros incomunicados de 4 Alamos, con Vicente Palomino Benítez, junto a otros prisioneros entre los que identifica a Héctor Zúñiga Tapia, Néstor Gallardo Agüero, Carlos Gajardo Wolff, los hermanos Juan Carlos y Jorge Andrónicos Antequera, y otros, todos los cuales permanecen hasta hoy desaparecidos. Del afectado recuerda que "estaba con Zúñiga Tapia, eran matemáticos (ex alumnos de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticos de la Universidad de Chile), y por esta razón, les hacían clases de matemáticas al resto de los detenidos, y jugábamos ajedrez". También señalaría Van Yurick, en su declaración, que el afectado había permanecido un tiempo recluido en la casa secreta de detención y tortura de la DINA ubicada en José Domingo Cañas. Asimismo, señalaría finalmente, que mientras estuvo recluido en 4 Alamos, el testigo era permanentemente sacado a la casa de José Domingo Cañas y a Villa Grimaldi por períodos cortos; y que tuvo contacto con el afectado hasta el 20 de octubre de 1974, fecha en que Van Yurick fue trasladado a "Tres Alamos".

Cabe señalar que el nombre del afectado figura en una lista de 119 personas dadas por muertas en el desarrollo de supuestas acciones guerrilleras en diversos países extranjeros (Argentina, Colombia, Venezuela, Panamá, México y Francia), y publicadas en la Revista LEA de Buenos Aires y en el Diario O'Dia de la ciudad de Curitiba, en Brasil, las que aparecieron por una sola vez y sin editor responsable. Tres periódicos chilenos reprodujeron estas informaciones: El Mercurio, La Segunda y Las Ultimas Noticias, de fechas 23, 24 y 25 de julio de 1975, respectivamente.

Consultado sobre el particular, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, informó al señor Magistrado del Noveno Juzgado del Crimen de Santiago, que no existía antecedente oficial alguno que permitiera establecer que efectivamente las personas mencionadas hayan fallecido en el extranjero o hayan hecho abandono del país.

Mario Edrulfo Carrasco Díaz, R.U.T. 6.696.649-5, de Santiago, soltero, nacido el 16 de Mayo de 1956, 18 años a la fecha de detención, domiciliado en Pedro León Ugalde 1485, estudiante.

La detención del afectado es relatada de la siguiente forma por su padre, en el proceso Rol 108.162, del 4o Juzgado del Crimen de Mayor Cuantía de Santiago: "El día 16 de Septiembre de 1974, alrededor de las doce del día, se hizo presente en nuestro domicilio un grupo de cinco civiles, que se movilizaba en una camioneta Station Wagon color verde claro. Los dichos agentes fueron recibidos por mi cónyuge, doña Aurea del Carmen Díaz Valdes, testigo presencial del hecho que denuncio a US., a la que se presentaron verbalmente como miembros de "INTELIGENCIA", mostrandole fugazmente una tarjeta cuyo contenido no alcanzo a percibir".

"De inmediato, los individuos se introdujeron en las habitaciones de la morada, preguntando por mi hijo Mario Edrulfo. A éste, que se estaba arreglando para partir a clases, le ordenaron que los acompañara, procediendo así a su aprehensión sin intimarle orden alguna de detención, como lo dispone el Art. 13 De la Constitución Política del Estado".

"Tampoco indicaron los autores del arresto ilegal, a que recinto sería conducido el aprehendido. Hasta la fecha dicho recinto se desconoce, infringiendose así lo dispuesto en el Art. 14 de la Carta Fundamental".

Posteriormente, el padre del afectado ante el juez ratifica lo expresado en la denuncia. A fs. 6 se puede leer: "Ratifico mi denuncia", luego agrega: "La primera noticia que tuve de mi hijo fue por el padre de Juan Carlos Gonzalez Sandoval, ya que este último, que estaba detenido en Tres Alamos, dijo a su padre que no había visto allí a mi hijo. No me recuerdo el nombre del Sr. Gonzalez, se que vive en Portugal entre León Prado y Pedro Lagos".

Mas adelante, a fs. 16 en el escrito por el cual el padre solicita se amplíe la denuncia a querella por el secuestro expresa: " En el largo periodo de tiempo transcurrido desde la detención del afectado, no nos ha sido posible obtener información sobre su paradero o situación, salvo lo expresado por la Srta. Ximena Saavedra, secretaria de la Cruz Roja Internacional (Barros Borgono 43), a este querellante con fecha 7 de noviembre del año pasado: la Comisión de Cruz Roja había estado el día 11 de octubre en Tres Alamos y pudo ver, entre otros, a mi hijo, quien se encontraba con su salud quebrantada".

A fs. 19 declara doña Miranda Otina Ximena del Carmen Saavedra Cantillana, quien expresa: "Recuerdo haber atendido el 7 de noviembre del año pasado al señor que se menciona, por los datos que se me dan ahora..." "...no recuerdo que fue lo que le dije en la oportunidad en que lo atendí el 7 de noviembre del ano pasado, así es que no podría decir si lo que dice se lo informé de la manera como indica. En todo caso, hago presente al Tribunal que cuando damos información a las personas que nos van a preguntar por personas desaparecidas, ella la sacamos de una ficha que se tiene en la Cruz Roja, y lo hacemos por orden del jefe".

"Cualquier otra información que quiera el Tribunal, se la puede decir al Sr. Laurente Nicole o al jefe del Comite, Dr. Rolf K. Jenny".

Ahora bien, a fs. 11 por oficio enviado al Tribunal, el Comite de la Cruz Roja Internacional, bajo la firma del delegado, Sr. L. Nicole, expresa: "El 7 de noviembre de 1974 nos visito su padre, señor Edrulfo Carrasco Carrasco, quien nos comunicó que su hijo, señor Edrulfo Carrasco Díaz, había sido detenido el 16 de septiembre de 1974, en su domicilio, ubicado en Pedro León Ugalde No 1485, Santiago, por personal de civil perteneciente al Servicio de Inteligencia (SIM)".

"Por otra parte, en la visita efectuada el 11 de Octubre de 1974, por los delegados del Comite Internacional de la Cruz Roja (CICR) al campamento de detenidos Tres Alamos, según informaciones dadas por algunos detenidos, el Sr. Carrasco Díaz se habría encontrado incomunicado en dicho campamento. Por lo anteriormente expuesto, el Sr. Carrasco Díaz no fue visitado por los delegados del CICR, en ningún campo de detenidos".

Coincidente en lo expresado en la denuncia, por el padre del afectado, a fs. 6 vta. declara la madre de Mario Edrulfo, quien expresa: "El lunes 16 de Septiembre del ano pasado estaba sola en mi casa con mi hijo Mario Edrulfo Carrasco Díaz, entre las 12 y 12 y media del día".

"Llamaron a la puerta de calle y sali a abrir y un señor de unos 25 a 30 anos de edad, delgado, de regular estatura, que me preguntó por Mario, y me dijo que era amigo suyo. Como a esa hora mi hijo se estaba arreglando para ir a clases al Comercial 2, pense que si lo llamaba se iba a retrasar, y que lo mejor era decirle que no estaba en la casa. Así lo hice y aunque el señor insistió en preguntar por mi hijo siempre le conteste que no estaba y le pedi que le dejara conmigo algun recado. Al final el señor sacó algo así como una billetera, y mostrandome un disquito que tenia adentro me dijo que era del Servicio de Inteligencia. De inmediato apareció otro señor de su misma edad, que parece estaba en la calle junto a la muralla de la casa". Prosigue su declaración expresando: "Los dos hombres vestían de civil y no mostraron armas y entraron en la casa sin mostrar ninguna orden".

El 17 de septiembre de 1974

Manuel Jesús Villalobos Díaz, casado, un hijo, militante del MIR, fue detenido el 17 de septiembre de 1974, en horas de la madrugada, en su domicilio de calle Morandé 882, Dpto.B de la Capital, por 5 agentes de la DINA comandados por Osvaldo Romo Mena, quienes irrumpieron violentamente en el departamento preguntando por él -individualiz"ndolo por su sobrenombre familiar- para luego, golpear primero al cuñado de la víctima, y luego a este último, a quien primero esposaron para después propinarle una feroz golpiza en presencia de su cónyuge, de su hermana , de su cuñado y de su hijo de 8 meses de edad.

Tras ser golpeado e interrogado en su propio domicilio, Manuel Villalobos Díaz fue introducido a una camioneta Chevrolet C-10, color rojo, con toldo obscuro, patente de la Municipalidad de Las Condes, siendo trasladado con destino desconocido. Los agentes retiraron del departamento toda clase de libros y documentos, incluido el certificado de nacimiento del afectado.

Posteriormente, en forma accidental, su padre, don Manuel Villalobos Olivares, lo vio el 13 de octubre de 1974, a la altura del paradero 9 1/2 de Gran Avenida, en una camioneta Chevrolet C-10, en medio de dos individuos.

Díaz mas tarde, el 24 de octubre de 1974, su cónyuge encontrándose frente al Hospital Militar, se percató de la presencia en ese lugar de la camioneta Chevrolet a la cual fue subido Manuel Jesús tras ser detenido, con dos de los aprehensores en su interior: uno de alrededor de 23 años, alto, delgado, moreno, pelo negro y liso, labios delgados, ojos café oscuro y vestido con tenida deportiva; El otro de unos 35 años, alto, gordo, moreno, pelo negro encrespado, ojos café y vestido con terno oscuro. Ella se acercó a ellos, siendo reconocida por los agentes, quienes le dijeron que su "única misión es detener a las personas, que después no se sabe del paradero del arrestado", y "que ellos obedecían órdenes".

Siempre en el mes de octubre, su madre,Í acudió a las oficinas de la Comandancia de la Guarnición Militar de Santiago. Allí le entregaron como respuesta un papel escrito a mano que contenía las cifras: 35550-5416 y E-2; según el Oficial que la atendió, estos significaban que la víctima estaba en poder de la DINA.

En ese mismo mes de octubre de 1974, noticias provenientes de detenidos políticos, dicen que la víctima se encontraba en 4 Alamos.

Su hermana fueÍ detenida en 14 de enero de 1975, por agentes de la DINA que le manifestaron amenazadoramente "recuerda que tienes un hermano desaparecido". Fue trasladada a Villa Grimaldi en donde fue interrogada sobre su hermano, pero nunca le preguntaron como ubicarlo. También en ese recinto, pudo identificar a Osvaldo Romo Mena como el jefe de los agentes que arrestaron a Manuel Jesús.

El cuñado de la víctima, fue a su vez detenido el 15 de septiembre de 1975 por agentes de la DINA, siendo trasladado a Villa Grimaldi. Allí reconoció a Osvaldo Romo Mena como el jefe del grupo que allanó su casa.

Su familia efectuó innumerables diligencias y averiguaciones, con la angustia de saber que la víctima sufría graves problemas de salud (epitaxis a repetición, que en varias ocasiones le produjeron anemia).

Aparte de las respectivas gestiones judiciales, solicitó audiencia e información a los miembros de la Junta de Gobierno, a los Ministros del Interior, Justicia y Defensa. Muchas de estas gestiones recibieron respuestas, pero todas negativas. Asimismo, envió los antecedentes del caso a diversos Jefes de Estado, y a organismos internacionales. No dejaron puerta por tocar, pero aún desconocen la suerte que corrió la víctima en manos de la DINA.

Su cónyuge,Í es intensamente buscada por los organismos de seguridad a partir de noviembre de 1975, por lo que debe abandonar su búsqueda y se asila junto a su hijo. Hasta 1982 tiene prohibición de ingreso al país.

El nombre de Manuel Jesús Villalobos Díaz figuró en una nómina de 119 chilenos muertos en el extranjero, en enfrentamientos con grupos de ultraizquierda rivales o a enfrentamientos con las Fuerzas Armadas Argentinas. Dichas nóminas fueron dadas a conocer por las revistas LEA de Argentina y O'DIA de Brasil,

Mamerto Eulogio Espinoza Henríquez, ex estudiante de Dibujo Técnico en la sede de Temuco de la U. de Chile, militante del MIR, fue detenido en la vía pública el 17 de septiembre de 1974 por agentes de la DINA en lugar y ahora que se desconocen. Su madre, doña Rosa Hortensia Henríquez Henríquez, domiciliada en Concepción, expone en declaración jurada que su hijo, de su mismo domicilio, debió viajar a Santiago el 16 de septiembre pernoctando en el domicilio de su hermano Bernardo Espinoza ubicado en Avda. Valdovinos 930, comuna de San Miguel y quien se encontraba en esos mismos días en su casa de Concepción. Al regresar Bernardo Espinoza a su domicilio de Santiago, ya no encontró a su hermano y las diligencias y averiguaciones que realizó para dar con su paradero fueron infructuosas.

La Comisión de Verdad y Reconciliación consigna en su informe que la víctima era amigo de Miguel Enríquez, cuya seguridad tenía a su cargo, y que luego de ser detenido fue recluido en el recinto de la DINA de José Domingo Cañas desde donde desaparece. Miguel Enríquez a su vez fue muerto por la DINA el 5 de octubre de 1974.

Desapareció Néstor Alfonso GALLARDO AGUERO, de 24 años, contador y dirigente regional de Temuco del MIR. Su detención se produjo en Santiago por efectivos de la DINA. Existen testimonios que indican haberlo visto en Cuatro Alamos y Villa Grimaldi con posterioridad.

El 20 de septiembre de 1974

Carlos Alfredo Gajardo Wolff, casado, una hija, Egresado de Arquitectura, militante del MIR, salió desde el domicilio de calle José Domingo Cañas de la ciudad de Santiago, donde residía con su hermana Mónica Gajardo Wolff, el 20 de septiembre de 1974, alrededor de las 13:30 horas, diciendo que regresaría antes de las 16:00 horas, lo que no ocurrió, desapareciendo hasta hoy.

El afectado vivía en Valparaíso, fue dirigente estudiantil del MIR en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile sede Valparaíso, en 1973 egresó de la carrera y aunque no alcanzó a recibirse, impartía clases en el mismo plantel.

Fue muy buscado en Valparaíso desde los primeros días del Golpe Militar: en la casa de su suegra en Viña del Mar, en su propio domicilio de Pasaje Leyton 157, departamento 41, Cerro Alegre e incluso en la casa de su padre en Concepción.

Su cónyuge, Eliana Cerrani Bórquez, fue detenida en octubre noviembre de 1973 a causa de la búsqueda que se hizo de la persona del afectado.

Por estas razones, Carlos Gajardo se trasladó a Santiago, a casa de su hermana Mónica, ubicada en calle José Domingo Cañas en junio de 1974.

El día 20 de septiembre de 1974, el afectado salió de la casa a las 13:30 horas a juntarse con otro militante del MIR, advirtiendo a su hermana que estaría de regreso antes de las 16 horas, lo que no sucedió, presumiéndose fundadamente que en ese día y oportunidad acaeció su detención.

Aunque no hay testigos presenciales de la aprehensión, se sabe por testimonios de ex detenidos que estuvo en el recinto de la DINA denominado 4 Alamos.

Así es como Cristián Van Yurick Altamirano declara que "...entre la gente que vi en octubre de 1974 en la pieza 13... (se refería a Cuatro Alamos) estaba Carlos Gajardo Wolff, "pelao", arquitecto...". En el mismo sentido relata Manuel José Salinas Letelier que "...entre agosto y octubre de 1974 estuve en la pieza 13 con detenidos de la DINA, muchos de los cuales aparecieron en la lista de los 119 miristas muertos en enfrentamientos en el extranjero... Recuerdo a... Carlos Gajardo...".

Por su parte, Hermann E. Schwember Fernández dice que "...alrededor del 25 de octubre de 1974 un grupo de prisioneros de la pieza 13 fue sacado con destino desconocido. Entre ellos, además de Antonio Llidó, recuerdo a Ariel Salinas y a Carlos Gajardo Wolff, arquitecto".

Luis Fernando Fuentes Riquelme, soltero, estudiante de Biología de la Universidad de Chile, militante del MIR, fue detenido el 20 de septiembre de 1974, alrededor de las 16 horas por cuatro agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA): Osvaldo Romo Mena, Basclay Humberto Zapata, alias ("El Troglo"), Marcia Alejandra Merino, alias ("La Flaca Alejandra") y Alicia Gómez ("La Chica Carola"). Estos iban fuertemente armados y se movilizaban en un automóvil Falcon color amarillo. Al momento de la detención, dispararon sobre la víctima, hiriéndola en la zona de los glúteos. Luis Fernando Fuentes fue visto por testigos, en el mes de noviembre de 1974, en dos recintos secretos de detención y tortura de la DINA: la casa ubicada en la calle José Domingo Cañas de ñuñoa y en el recinto conocido como "Venda Sexy" o "La Discoteque" en calle Irán con Los Plátanos de la comuna de Macul. También habría permanecido en el Hospital Militar en donde se le operó de las heridas a bala que le provocaron sus captores.

Ese día, a las 16:00 hrs., Luis Fernando Fuentes se encontraba en la esquina de las calles Bilbao y Amapolas, Santiago, en donde debía encontrarse con un amigo, el que estaba en la esquina opuesta. Repentinamente el afectado fue embestido por el automóvil Falcon ya referido, cayendo al suelo. Se incorporó con rapidez e intentó huir del lugar, pero en esos momentos sus captores le dispararon dos balazos que impactaron en la zona de los glúteos. Según testigos que no quisieron identificarse por razones de temor, Luis Fernando fue subido a la fuerza al vehículo, el que se alejó a toda velocidad del lugar.

Al día siguiente, 21 de septiembre, la madre del afectado, señora Fresia Rosa Riquelme Castillo, recibió una llamada telefónica anónima de una mujer. Esta la informó de la detención de su hijo y le dijo que había sido llevado herido al Hospital Militar.

Posteriormente, en noviembre de 1974, el afectado fue visto en el recinto conocido como "Venda Sexy" o "La Discoteque". La habitación donde estaban los detenidos se encontraba en el primer piso y era una sala de unos 3 por 4 metros, con una ventana empavonada, piso de parquet, paredes de concreto y, alrededor de los muros, había banquetas para que se sentaran los prisioneros. María de la Luz Soto permaneció en ese lugar hasta el 23 de noviembre y en ese lapso vio al afectado. Luis Fernando Fuentes estaba esposado, muy torturado, le pedía pan a la testigo y ella además le puso su propio abrigo porque lo encontró muy helado. El afectado se veía asustado y constantemente lo sacaban de esa pieza para ser torturado e interrogado.

Sergio Patricio Manríquez Zamorano, esposo de María de la Luz Soto, también permaneció recluido en "La Venda Sexy" entre el 20 y el 23 de noviembre de 1974. Interrogado y torturado en este recinto, recuerda que los guardias llamaban continuamente al afectado por su nombre para llevarlo a interrogatorio. Lo presionaban de manera permanente para que hablara, un día los guardias sacaron a Luis Fernando de la sala y el declarante no volvió a verlo.

Por su parte, Luz Arce Sandoval declaró en 1990 ante la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación. En su testimonio, entre otras múltiples materias, señaló que en la época en que Lumi Videla (militante del MIR cuyo cadáver fue lanzado por sus captores al interior de la Embajada de Italia) se encontraba recluida en la casa de la DINA de calle José Domingo Cañas, (noviembre de 1974), ésta le había contado que había llegado, en calidad de detenido, Luis Fernando Fuentes, "El Tacho". Luz Arce supo que el afectado venía herido en un glúteo. Además, la testigo declaró que desde septiembre de 1974 al mes de octubre del mismo año, el Capitán de Carabineros Ciro Torré estaba a cargo de dicho recinto, secundado por Fernando Adrián Laureani Maturana, "El Teniente Pablo". A fines del mes de octubre, Ciro Torré fue reemplazado por Francisco Maximiliano Ferrer Lima, alias "Max Lenou" o "El Teniente Max", chapa que había sacado de una novela de espionaje.

Meses después, en julio de 1975, el nombre del afectado apareció en la lista de 119 chilenos que presuntivamente habían muerto en enfrentamientos en el extranjero. Su nombre estaba incluido en la nómina publicada por la revista "Lea" de Buenos Aires, publicación que salió por única vez a circulación sin editor responsable ni pie de imprenta. La veracidad de este hecho jamás pudo ser comprobada. Más aún, ningún Gobierno, ni siquiera el chileno, lo ratificó oficialmente. El Mayor de Ejército Enrique Cid Coubles, en la época Jefe de la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones Exteriores, informó a los distintos Tribunales que lo requirieron, carecer de antecedentes al respecto. Agregó que no existía constancia de que las personas nombradas y supuestamente muertas en el extranjero, hubiesen salido del país. Por otra parte, el afectado estaba ya siendo buscado por los servicios de seguridad desde enero de 1974. En esta fecha su domicilio fue allanado por Militares. Posteriormente, en junio del mismo año, dos civiles llegaron nuevamente hasta su domicilio exigiéndole a la madre que les diera a conocer el paradero de Luis Fernando, de quien se llevaron una fotografía y contra quien profirieron amenazas. El ya no vivía con su familia, dados los hechos relatados y extrañas llamadas telefónicas que recibía continuamente.

Luis Fernando Fuentes era amigo y compañero de militancia de Agustín Reyes González y de Ramón Hugo Martínez González, "El Tano". El primero de ellos fue detenido el 25 de mayo de 1974 por agentes de la DINA y llevado a Londres 38. Actualmente es un detenido desaparecido, al igual que la víctima. Por su parte, Ramón Hugo Martínez fue detenido el 13 de enero de 1975, siendo conducido, herido, hasta el recinto secreto de detención conocido como Villa Grimaldi, en donde se le aplicaron Bárbaras torturas. Su cadáver apareció en el Instituto Médico Legal, adonde había sido remitido por una Fiscalía Militar. Los tres amigos tuvieron, anterior al 11 de septiembre de 1973, contacto y amistad con Osvaldo Romo Mena, quien a la fecha era dirigente poblacional en Lo Hermida. Con posterioridad al Golpe Militar, como ya se señalaba, comenzó a ser buscado por agentes de la DINA. En una oportunidad, Luis Fernando se encontraba en el domicilio de Ramón Hugo Martínez, el que fue allanado. Los amigos lograron huir, ayudados por los vecinos. Entonces los agentes detuvieron a dos primas de la víctima, María Consuelo y Rosa Clara Zúñiga Riquelme, las que fueron interrogadas en relación a Luis Fernando.

Mientras su hijo estaba ya en poder de la DINA, la señora Fresia Riquelme siguió recibiendo llamadas anónimas en las que se le informaba que Luis Fernando era trasladado constantemente desde el recinto de detención hacia distintos lugares.

21 de septiembre de 1974

Son detenidos por agentes de la DINA en Santiago los cónyuges Lumi VIDELA MOYA y Sergio PEREZ MOLINA, ambos militantes del MIR. Numerosos testigos dieron cuenta de su permanencia en el recinto de José Domingo Cañas.

Sergio Alfredo Pérez Molina, casado, un hijo, dirigente del MIR, fue detenido por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), el día 22 de septiembre de 1974 en su propio domicilio, ubicado en el sector sur de la capital. Testigos de este hecho fueron el médico Humberto Eduardo Sotomayor Solís y su esposa doña María Luz García Ferrada, que lo acompañaban y que así lo declararon en la causa rol 90.759 del 8 Juzgado del Crimen, la que posteriormente fue conocida por el Ministro en Visita Extraordinaria don Eduardo Araya Rojas, en la cual se investigó la muerte de Lumi Videla Moya, cónyuge del afectado.

La aprehensión de Sergio Pérez tiene lugar en un momento de intensa persecución a militantes del MIR, organización política de la cual éste era dirigente.

El día anterior a su detención fue arrestada su esposa Lumi Videla Moya, también dirigente del MIR, cuya aprehensión ocurrió en la vía pública y en su identificación participó Marcia Merino ("Flaca Alejandra", colaboradora de la DINA después de haber sido detenida). Fue conducida al recinto a cargo de la DINA ubicado en José Domingo Cañas, lugar donde fue salvajemente torturada y muerta en noviembre de 1974. El cadáver de esta víctima fue arrojado a la Embajada de Italia, pretendiendo hacer aparecer este crimen como ocurrido en ese lugar, lo que posteriormente fue descartado en la investigación judicial. El informe de autopsia de la víctima señala que la causa precisa de la muerte fue la asfixia producto de una obstrucción de la boca y la nariz estando el cuerpo de cúbito ventral.

La detención de Lumi Videla, el día anterior a la de Sergio Pérez, fue conocida por numerosas personas que permanecieron recluidas con ambos en el recinto secreto de la DINA ubicado en Avda. José Domingo Cañas y en especial por doña Rosalía Amparo Martínez Cereceda, amiga del matrimonio y que estuvo detenida en ese lugar. En declaración jurada de fecha 28 de junio de 1990, la testigo relata la forma en que fueron detenidos sus amigos: "...su detención fue el 21 de septiembre de 1974, vivía con Sergio Pérez en una casa de calle Santa Rosa, cerca de Departamental... Lumi y Sergio Pérez tenían un acuerdo previamente establecido para los efectos de dar señales sobre la detención de uno o del otro y en ese plan se incluía que habría un plazo límite para la entrega de la información sobre la casa donde vivían ambos. Ocurre que Lumi es detenida el 21, la llevan a la sala de torturas y ella relata que soportó el plazo, que bien pudo ser de 24 horas. Ello significaba que Lumi durante veinticuatro horas no había concurrido a los puntos o contactos que tenía ese día, por lo que esa inasistencia serviría para que Sergio se enterara que algo había pasado y que ella había sido detenida".

La testigo de la detención de Sergio Pérez, doña María Luz García Ferrada hace un relato similar al anterior en la causa por la investigación de la muerte de Lumi Videla, agregando antecedentes de los que conoció personalmente: "...supuse que Lumi Videla Moya había sido detenida el 21 de septiembre porque al reunirse conmigo y con mi marido Humberto Sotomayor, el marido de ella llamado Sergio Pérez Molina, nos informó que no había llegado a su casa a la hora convenida, lo que era bastante para conjurar el resultado indicado; lo que vi confirmado cuando al día siguiente Sergio pretendió regresar a su casa, siendo acompañado por mi marido y qued"ndome yo a una distancia de dos cuadras, ocurriendo que se sintieron unos disparos en el interior de una casa y su voz que aconsejaba alejarse, no existiendo entonces ninguna duda de su aprehensión por personal de los servicios de seguridad".

Por su parte don Humberto Sotomayor Salas hace también una relación de este hecho: "Debo hacer presente que el día 21 de septiembre del año en curso Lumi Videla desapareció de su hogar ubicado en una calle paralela a la Gran Avenida que corre entre Ingeniero Budge y Berlín, siendo la primera paralela a la Gran Avenida hacia la cordillera, allí hay un pasaje y en una de sus esquinas estaba la casa de Lumi. Esto me consta porque ese día fui hasta el domicilio ubicado alrededor de las 20:00 horas y me lo manifestó su propio esposo Sergio Pérez Molina, quien se encontraba muy preocupado, ya que su mujer debía haber regresado al hogar a las 13:00 horas. Posteriormente Sergio Pérez fue detenido en su propio domicilio ante mi vista, esto es el día 22 de septiembre a las 09:30 horas".

Tanto Sergio Pérez Molina como su esposa Lumi Videla Moya fueron llevados al recinto de José Domingo Cañas donde -según testigos- se les torturó brutalmente con el objetivo concreto de que entregaran información sobre el paradero del Máximo dirigente del MIR, Miguel Enríquez, intensamente buscado en esa época. Doña Rosalía Amparo Martínez Cereceda vio a Sergio Pérez en ese recinto y así lo relata en su declaración jurada: "En una de las salas de interrogatorio estaban interrogando a un hombre, quien resultó ser Sergio Pérez Molina, llamado también "el chico Pérez" a quien conocía de antes, pues era su amiga..." "...el interrogatorio giró sobre varios aspectos inconexos, lo cierto es que los aprehensores no sabían exactamente quien era la declarante o a qué estructura del MIR pertenecía. Lo que estaba claro es que alguna relación existía con Sergio Pérez Molina. "...Agrega esta testigo que Sergio Pérez era mantenido en una pieza distinta a la de los otros detenidos".

También se sabe por la declaración de Rosalía Martínez que Sergio Pérez Molina fue confrontado con su propia cónyuge, con ella y con el marido de ésta, Julio Laks Feller: "Aproximadamente entre el 24 y el 25 de septiembre, esto es dos o tres días después de la detención de la declarante, los jefes del recinto convocaron a una reunión a la cual asistieron: la declarante, su marido Julio Laks Feller, Lumi Videla y Sergio Pérez, por parte de los detenidos y dos agentes de la DINA, uno a quien llamaban el "Abuelo" o "Mayor". El objetivo de esa reunión era conocer el nombre del enlace con Miguel Enríquez. Todo ello dentro de un ambiente muy especial que se respiraba al interior del recinto y fundamentalmente en la jefatura de DINA allí. Todo estaba girando en ese momento en la percepción de que se estaba muy cerca de dar con el paradero del Jefe Máximo del MIR Miguel Enríquez; y contaban con la certidumbre que habían asestado un golpe inmenso a ese movimiento con la detención de Sergio Pérez Molina. Este último, estando en esa reunión mostraba un estado físico calamitoso producto de las intensas torturas y de los malos tratos que se le habían infligido. Los jefes de la DINA señalaron a los demás concurrentes a esa cita, que el deber de estos detenidos era salvar la vida del "Chico Pérez", quien según sus palabras "se moría". A cambio de la información del nombre del enlace de Enríquez, prometían dispensar una debida atención médica a Pérez y con ello salvarlo de la muerte. Inclusive los agentes de la DINA, señalaron que no era necesario que contestaran de inmediato, que podían reflexionar sobre el punto. Concluida la reunión, los detenidos fueron llevados a la habitación donde originalmente se encontraban. La declarante estaba profundamente conmovida por el estado de salud de Pérez, el que realmente estaba grave, tal cual lo habían señalado los agentes de la DINA y conmovida aún más por la petición de ayuda que le había manifestado el propio Pérez. Fue al parecer al día siguiente que a esa pieza fue virtualmente lanzado a su interior Sergio Pérez, quien lo único que hacía era permanecer inmóvil, quejándose de sus múltiples lesiones, tenía un balazo en una pierna, la que no había sido atendida médicamente, tenía una úlcera reventada y vomitaba sangre a cada momento. Sólo fue mantenido en ese lugar junto a los otros detenidos, entre ellos su mujer Lumi Videla, por espacio de una hora. Se trataba indudablemente de un neto acto de presión sobre estos, para que apuraran en alguna forma una decisión sobre lo solicitado, el nombre del enlace con Miguel Enríquez". Agrega más adelante la declarante en este mismo documento, refiriéndose a la situación del afectado: "Sergio Pérez siguió siendo torturado y sus gritos se escuchaban en toda la casa. La declarante ubica estos hechos en 4 a 5 días después de su propia detención. Allí ocurre un hecho importante, en una tarde se escuchan gritos de Sergio y luego unos carrerones de gente por la casa que expresaban "un médico, un médico", señalando que Pérez se estaba muriendo, que estaba muy mal y que había que llevarlo a un hospital. Lumi Videla pidió permiso para ir a despedirse de él; la sacaron un breve rato, lo suficiente sólo parece para verlo y nuevamente fue ingresada a la pieza de los detenidos. Se escucharon r"pidas carreras y una especie de camilla arrastrando a Sergio Pérez. Ese sería el último día que se vio y escuchó a Sergio Pérez".

Después de estos hechos que de acuerdo a la testigo Rosalía Martínez ocurrieron en el recinto de José Domingo Cañas, otro ex detenido por la DINA en enero de 1975, don Reinaldo Erick Zott Chuecas, relata que durante su reclusión fue atendido en una clínica clandestina ubicada en la calle Santa Lucía 162 en Santiago, en una fecha que ubica entre el 22 y el 26 de febrero de ese año. Encontrándose en ese lugar señala: "un guardia me confidenció que en esa misma cama -en la que yo estaba- había muerto "el Chico Pérez", desconozco el grado de veracidad de ese comentario".

El día 4 de noviembre de 1974, el cadáver de la esposa del afectado, Lumi Videla, fue arrojado a los jardines de la Embajada de Italia, inform"ndose por la prensa de la época que el homicidio de ésta había ocurrido en el interior de esta legación diplom"tica y en el curso de "orgías entre asilados". Esta versión quedó totalmente descartada en la investigación judicial realizada por el Ministro señor Juan Araya puesto que en ella se pudo establecer fehacientemente que la fallecida nunca estuvo en ese lugar en calidad de asilada. Esta causa fue sobreseída posteriormente por la imposibilidad de ubicar a los autores del delito.

La última noticia pública que se tuvo en relación al afectado don Sergio Pérez Molina tuvo lugar en febrero de 1975, cuando cuatro militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria que se encontraban detenidos fueron obligados a dar una conferencia de prensa trasmitida por televisión y profusamente difundida por la prensa de la época. En esta oportunidad entregaron una larga lista de militantes de ese movimiento que se encontraban en distintas situaciones, mencionando a Sergio Pérez Molina como miembro de la Comisión Política del MIR y fallecido.

De esos cuatro militantes que a la fecha estaban en calidad de detenidos por la DINA, dos de ellos Hernán Carrasco y Humberto Menanteaux, fueron posteriormente ejecutados por agentes de ese organismo.

Hasta la fecha, Sergio Pérez Molina se encuentra desaparecido.

El 22 de septiembre de 1974,

Maria Cristina Lopez Stewart, Detenida-desaparecida: 22 de septiembre de 1974, 21 años, Cédula de Identidad 6.374.790 de Santiago, soltera, estudiante universitaria

Mi hija -militante del MIR- fue detenida por efectivos de la DINA comandados por Osvaldo Romo Mena, el 22 de septiembre de 1974, en el domicilio de doña Rosalía Martínez Cereceda, ubicado en calle Alonso de Camargo 1107. Desde ese lugar fueron conducidos: María Cristina, Rosalía y su esposo al recinto de detención de José Domingo Cañas.

El día 5 de octubre de 1974, Rosalía M. fue trasladada al pabellón de incomúnicados de Tres Alamos y su esposo el 30 de octubre del mismo año, fechas en que vieron a mi hija por última vez.

De lo ocurrido a María Cristina no nos enteramos hasta un mes después de su detención, por una llamada anónima primero y luego por un llamado de mi hija el día de su cumpleaños -2 de noviembre de 1974-, en esa oportunidad conversó con su padre y conmigo, diciéndonos que se encontraba bien, pero que no podía indicar el lugar donde se encontraba detenida.

Estos hechos y los testimonios entregados por personas que estuvieron con mi hija, prueban la responsabilidad de los organismos de seguridad del régimen en la detención y desaparecimiento de ella y su estadía en el centro de reclusión secreta de José Dgo. Cañas. Así lo han testificado: Edmundo Lebrecht -actor- detenido la noche del 30 de septiembre de 1974 por la DINA, fue conducido al recinto de José Dgo. Cañas, permaneciendo allí hasta el 3 de noviembre del 74, donde vio y habló con mi hija. Marta Caballero Santa Cruz declaró "Durante mi período de reclusión en José Dgo. Cañas, entre los días 4 y 10 de octubre de 1974 -vi a la Srta. M. Cristina López". Cecilia Jarpa Zúñiga, declaró bajo juramento que "Efectivamente estuve arrestada en dos oportunidades durante el año 74 junto a María Cristina en el centro de tortura de José Dgo. Cañas, la primera correspondió al período entre el 5 y el 21 de octubre,Í período durante el cual conviví con ella, dormíamos juntas y convers"bamos las veces que los guardias no nos vigilaban. Dejé de verla el 21 cuando fui trasladada al Campamento "Cuatro Alamos". Con fecha 4 de noviembre volví a José Dgo. Cañas y nuevamente me encontré con M. Cristina. Junto a ella permanecí hasta el 7 de noviembre, fecha en que fui trasladada a "Cuatro Alamos".

23 de septiembre de 1974

Aldo Gonzalo Pérez Vargas, soltero, técnico electrónico, militante del MIR, fue detenido aproximadamente el 23 de septiembre de 1974, sin testigos, en la vía pública, en los alrededores de la calle Fernández Albano, Santiago, por agentes de la DINA -entre ellos Osvaldo Romo Mena- que lo confundieron con su hermano Dagoberto, alto dirigente del MIR e intensamente buscado por los Servicios de Seguridad. Fue llevado hasta el recinto secreto de detención y tortura de la DINA ubicado en calle José Domingo Cañas con República de Israel en la comuna de ñuñoa, y posteriormente trasladado a Cuatro Alamos, desde donde desapareció. En ambos recintos fue visto por testigos. El afectado se encontraba convaleciente de una operación de apendicitis.

Aldo Gonzalo fue el segundo de cinco hermanos en sufrir las consecuencias directas de la represión. Su hermano Carlos Freddy ya se encontraba detenido y actualmente tiene la calidad de detenido desaparecido. Posteriormente, en distintos enfrentamientos con agentes de la DINA, morirían Dagoberto y los mellizos Iván Renato y Mireya de Lourdes. Su otra hermana mujer, en esos años menor de edad, debió salir al exilio junto a sus padres.

Rosalía Martínez Cereceda, quien fuera detenida por la DINA el 22 de septiembre de 1974, junto a su marido y a María Cristina López Stewart (actualmente detenida-desaparecida), fue conducida por sus captores al recinto ubicado en calle José Domingo Cañas. Al llegar a ese recinto, se encontró con Carlos Freddy Pérez Vargas, quien estaba en malas condiciones físicas debido a las torturas a que era sometido. Unos dos días después, llegó, en calidad de detenido, Aldo Gonzalo, quien se encontraba en buenas condiciones pese a una reciente operación. Ambos hermanos se abrazaron emocionados y se mostraron preocupados por la suerte de su familia. El afectado les contó que había sido detenido en la calle por Osvaldo Romo, quien lo confundió con su hermano Dagoberto. Rosalía Martínez recuerda que días después fue sacado del recinto Carlos Freddy con destino desconocido, mientras el afectado permanecía en la casa de José Domingo Cañas un corto tiempo más, hasta ser trasladado a Cuatro Alamos.

Por su parte, Edmundo Lebrecht, detenido por la DINA el 30 de septiembre de 1974, fue también recluido en José Domingo Cañas, en donde permaneció hasta el 3 de octubre del mismo año. En dicho recinto vio y habló con Aldo Pérez. Cuando el testigo fue trasladado a Cuatro Alamos, quedó en la misma celda con Aldo Gonzalo Pérez y con Flavio Oyarzún (actualmente detenido desaparecido). También Helios Figuerola Pujol fue testigo de su detención en Cuatro Alamos. El declarante llegó a dicho centro de reclusión el 30 de septiembre de 1974, siendo ingresado a la celda N9, en donde estuvo hasta el 20 de noviembre del mismo año. Entre el 4 y el 9 de octubre de 1974, llegaron a dicha celda Mario Eduardo Calderón Tapia, José Jara Castro y Aldo Pérez Vargas. El afectado presentaba cicatrices de quemaduras y dijo estar recién operado. En la madrugada de un día de la segunda semana de noviembre de 1974, personal de la DINA sacó de Cuatro Alamos a Calderón, Jara y a Aldo Gonzalo, con destino desconocido. No se volvería a saber de ninguno de los tres.

Aldo Gonzalo Pérez Vargas era uno de los 6 hijos del matrimonio formado por Osvaldo Pérez y Otilia Vargas, cinco de ellos militantes del MIR. De esa numerosa familia sólo sobrevivieron ambos padres y la hermana menor, Patricia, los que se asilaron en Cuba. Los primeros en ser detenidos y desaparecer fueron el afectado y su hermano Carlos Freddy. Un año más tarde, el 16 de octubre de 1975, murió, en un enfrentamiento, el mayor y más buscado de los hermanos: Dagoberto Pérez. Los hechos ocurrieron en la parcela Santa Eugenia de Malloco, en donde se había ocultado la alta dirigencia del MIR: Andrés Pascal Allende, Nelson Gutiérrez, Martín Hernández Vásquez, Mary Anne Beausire Alonso (esposa de Andrés Pascal), María Elena Bachmann y la pequeña hija de Nelson Gutiérrez. Mientras Dagoberto Pérez obstaculizaba el paso de los agentes, el resto del grupo logró huir. Gutiérrez iba herido y debió dejar a su hija en casa de unos campesinos. Días después, la doctora de nacionalidad brit"nica, Sheila Cassidy, atendió al herido y, producto de ello, fue detenida el 1 de noviembre de 1975 en la Casa de los Padres Columbanos. Hasta allí llegaron los agentes de la DINA, generando una balacera con el objeto de simular un enfrentamiento que nunca existió. En esa oportunidad fue alcanzada por las balas la empleada de la casa, Enriqueta Reyes Valerio, la que falleció.

El cuerpo de Dagoberto Pérez permaneció por largo tiempo en el Instituto Médico Legal, en calidad de "NN", no obstante las reclamaciones que continuamente realizaron familiares y abogados. El 11 de diciembre de 1975, funcionarios de ese Organismo informaron que el día anterior el cadáver había sido llevado a la fosa común del Cementerio General, para después decirle a la señora Otilia Vargas que los restos se encontraban en el Patio 29, sin que se le precisara el lugar exacto donde yacía su hijo.

24 de septiembre de 1974

Carlos Alberto Aracena Toro, ex dirigente estudiantil universitario, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, fue detenido por un grupo de civiles y uniformados el 24 de septiembre de 1974, alrededor de las 03:00 horas, en plena vigencia del toque de queda. La detención se produjo en su domicilio ubicado en calle Cóndor esquina de Serrano de la capital. Los aprehensores, que se encontraban armados de metralletas, derribaron la puerta de acceso al edificio y luego hicieron lo mismo con la puerta del departamento. La violencia utilizada en su contra, significó que numerosos moradores del edificio, se percataran del procedimiento y escucharan que se le estaba recriminando, en momentos en que era sacado a golpes de su domicilio para ser trasladado a un lugar desconocido. Una de estas personas, de nombre Sonia Espinoza, quien además era compañera de trabajo del afectado, dio aviso a su padre, don Vicente Aracena Pizarro de los hechos ocurridos.

Carlos Aracena, fue intensamente buscado por los organismos de seguridad tras el 11 de septiembre de 1973, debiendo salir de la ciudad de Antofagasta, para evitar ser detenido.

Eduardo Gustavo Aliste González, 19 años de edad, estudiante, fue detenido el 24 de septiembre de 1974, a las 20:30 horas, en su domicilio de calle Maule 350 de Santiago, por agentes de la DINA entre los cuales se encontraba Osvaldo Romo Mena.

El sacerdote Antonio Llidó Mengual, Español, miembro del Grupo Cristianos por el Socialismo, formados por laicos y religiosos en el gobierno de la Unidad Popular, fue detenido aproximadamente el 24 de septiembre de 1974, por agentes de la DINA, en una parcela ubicada en los alrededores de Santiago en circunstancias que se desconocen. Su arresto está al parecer relacionado con un grupo de personas vinculadas al MIR, entre ellas Ariel Salinas Argomedo, detenido por agentes de la DINA el 25 de septiembre de ese año, encontrándose también en calidad de detenido desaparecido. El padre Llido fue trasladado al recinto de la DINA ubicado en José Domingo Cañas con República de Israel, en donde fue visto hasta mediados de octubre de ese año, fecha en que fue trasladado a Cuatro Alamos, recinto de incomunicados de Tres Alamos y que también estaba a cargo de la DINA. Desde este recinto, desapareció alrededor del 25 de octubre de 1974.

25 de septiembre 1974

Ariel Martín Salinas Argomedo, casado, una hija, estudiante de Sociología de la Universidad de Concepción, vinculado al MIR, fue detenido el día 25 de septiembre de 1974 por agentes de seguridad. Ese mismo día, alrededor de las 23:30 horas se presentaron en el domicilio de Julio René Salinas Argomedo, hermano del afectado, dos individuos vestidos de civil, uno era joven y otro de mediana edad, quienes se identificaron como miembros del Servicio de Inteligencia Militar. Le informaron que Ariel se encontraba detenido por ellos desde la mañana de ese día, y que necesitaban les hiciera entrega de un dinero que éste le había dado a guardar, les respondió negativamente y ante la insistencia de las negativas le pidieron saliera con ellos al vehículo estacionado en las afueras de la casa.

Julio Salinas salió acompañado de su esposa, su hermano Patricio y dos personas más que se encontraban invitadas. En el interior del vehículo, una camioneta roja C-10, se encontraba un chofer y el afectado. Este estaba sentado, esposado y en malas condiciones físicas, la cara hinchada y doblado en dos; lo interrogaron y al preguntarle por el dinero, Ariel respondió que estaba en su casa. Esto provocó la ira de uno de ellos que lo golpeó haciéndolo caer al suelo de la camioneta e increp"ndolo por "hacerlos perder tiempo", luego se subieron al vehículo y se fueron.

Los hermanos decidieron seguirlos en su automóvil y observaron que llegaron hasta el domicilio del afectado en calle París. No pudiendo hacer nada más se retiraron, por lo avanzado de la hora y la vigencia del toque de queda. Desde esa fecha se desconoce el paradero de Ariel Salinas Argomedo.

Mario Eduardo Calderón Tapia, soltero, periodista, ex-dirigente estudiantil, militante del MIR, fue detenido por la DINA el 25 de septiembre de 1974, alrededor de las 09:30 horas en la vía pública, entre las calles Bandera y Catedral. Ese mismo día, alrededor de las 20 horas, civiles que se identificaron como pertenecientes al Servicio de Inteligencia Nacional allanaron el inmueble de calle Dardignac 89, en donde arrendaba una pieza bajo el nombre de Víctor Rodríguez; los civiles manifestaron a la dueña de la Residencial, doña Dolores Galdames Chacón, que se encontraba detenido en un lugar que no podían indicar, y que en el SENDET le podrían dar noticias acerca de su situación. Luego de ser detenido fue trasladado al recinto de José Domingo Cañas en donde fue interrogado y torturado. Con posterioridad se le vio en Villa Grimaldi y en 4 Alamos, desde donde desapareció alrededor de la segunda semana de noviembre de 1974.

30 de septiembre 1974

Murió CLAUDIO RODRIGUEZ, militante del MIR. Ese día se produjo un enfrentamiento entre miembros del MIR y efectivos militares en el sector de Jorge Matte con Bilbao, en Santiago. A consecuencia de estos hechos falleció la víctima..

2 de octubre de 1974

Es detenida en Santiago por agentes de civil, la militante del MIR Cecilia Miguelina BOJANIC ABAD, quien se encontraba embarazada de cuatro meses. Los captores la condujeron, junto a su hijo menor, a casa de sus padres donde dejaron al niño y detuvieron al cónyuge de ella, Flavio Arquímides OYARZUN SOTO, también militante del MIR.

3 de octubre de 1974

Agentes de la DINA entraron con violencia a la casa de la familia Andrónico Antequera ubicada Paraguay 1473 en la comuna de La Granja, deteniendo a los militantes del MIR Jorge Elías ANDRONICO ANTEQUERA y Luis Francisco GONZALEZ MANRIQUEZ 27 años, Técnico electrónico, junto con otra persona que fue liberada horas después.

Los agentes permanecieron en la casa y en la madrugada del día 4 detuvieron a su llegada a ella a Juan Carlos ANDRONICO ANTEQUERA, también militante del MIR.

Hay testigos de que los detenidos fueron llevados al recinto de José Domingo Cañas y luego trasladados a Cuatro Alamos desde donde desaparecen en poder de la DINA.

JUAN CARLOS ANDRONICOS ANTEQUERA, Rut 58.451 de Tocopilla, nacido el 20/12/50, 23 años a la fecha de su detención, soltero, estudiante universitario (Universidad del Norte, Antofagasta) y Jorge Elías Andrónicos Antequera, 25 años, casado, egresado de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Técnica del Estado y su hermano Juan Carlos, 23 años, soltero, estudiante universitario, ambos militantes del MIR, fueron detenidos en las siguientes circunstancias: el día 3 de octubre de 1974, alrededor de las 16:30 horas, arribaron a su domicilio (que compartía con su madre y hermanos) un grupo de 8 agentes de civil pertenecientes a la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), al mando del entonces Teniente de Ejército adscrito a tal organismo, Fernando Laureani Maturana, portando la mayoría fusiles ametralladoras, los que procedieron a allanar el inmueble e interrogar a sus moradores en dependencias de éste, amedrentándolos y golpeándolos. En el grupo asaltante se encontraba una mujer no identificada y el agente de la DINA, Osvaldo Romo Mena (El "Guatón Romo"). Al rato, la mayoría de los individuos se retiró, permaneciendo Laureani y otros tres hombres desde ese día hasta el sábado 5 de octubre, sin retirarse de la casa, manteniendo a sus ocupantes en arresto domiciliario, sin perjuicio de los que fueron siendo detenidos durante aquellos días.

La identidad de Laureani fue descubierta por la hermana de las víctimas, Arety Andrónicos Antequera, luego de que éste le ordenara planchar una camisa del Oficial, descubriendo la joven su Tarjeta de Identificación de las Fuerzas Armadas (TIFA) en un bolsillo de ésta, sin que ello fuese notado por el agente. La madre de los hermanos Andrónicos (doña Herminia Antequera Latrille) volvió a reconocer a Laureani posteriormente en el Tribunal. Osvaldo Romo fue identificado por fotografías.

Durante el arresto domiciliario de la familia, llegaron parte de los sujetos que antes se habían retirado, llevándose consigo a Jorge Elías Andrónicos y a Luis Francisco González Manríquez, (también detenido desaparecido) y a Carlos Rojas Rey, éste último fue liberado tras 12 días de cautiverio. Ello ocurrió el mismo día 3 de octubre. Al día siguiente cerca de las 03:00 AM, volvió el resto del grupo y se llevó a Juan Carlos Andrónico. Los demás agentes de la DINA a cargo siempre de Laureani se retiraron de la vivienda el 5 de octubre, al parecer cuando ya constataron que no arribaría nadie más al lugar que les interesara aprehender.

Los anteriores sucesos fueron presenciados por Arety Andrónicos Antequera (hermana de las dos víctimas) Patricia Ramos Casanueva (cónyuge de Jorge Elías, con 9 meses de embarazo), además de la madre de los hermanos Andrónicos ya mencionada, siendo las dos primeras también interrogadas en piezas separadas, insultadas y amedrentadas por los asaltantes, inquiriendo acerca de las amistades y actividades de los detenidos, durante más de dos horas.

Las víctimas fueron trasladadas desde su hogar al cuartel de calle José Domingo Cañas esquina República de Israel a cargo de la DINA, en una camioneta nueva marca Chevrolet Luv, color verde claro, con toldo obscuro, permaneciendo en aquel recinto hasta el día 5 ó 6, siendo luego transportados al centro de reclusión de Cuatro Alamos, también controlado por la DINA, (correspondiente al pabellón de incomunicados del recinto de detención de Tres Alamos), desde donde los hermanos Andrónicos fueron sacados con destino desconocido, el día 11 de noviembre de 1974, última ocasión en que se los vio, ignorándose sus paraderos hasta el día de hoy.

Carlos Roberto Rojas Rey, quien carecía de antecedentes políticos y se encontraba en el domicilio de los detenidos sólo porque era el novio de Arety Andrónico, fue liberado a los 12 días de cautiverio tras ser abandonado en el paradero 12 de la Gran Avenida; el señala que efectivamente fue detenido junto a las víctimas, permaneciendo en la misma pieza que éstos, casi siempre con la vista vendada. Añade que sólo al comienzo lo trataron duramente pero luego los captores se desentendieron de él. La noche de su liberación, lo dejaron en el lugar antes referido, siempre con los ojos vendados, orden"ndole que "contara hasta veinte", alej"ndose de inmediato de allí los sujetos.

Antes de la detención, los hermanos Andrónicos habían sido marginados de la Universidad. Nunca se les comunicó razones concretas para justificar tales medidas.

Más tarde, a comienzos de 1976, según refiriera la propia madre de las víctimas, fue confiscada por la autoridad la casa en que habitaban, no obstante hacerlo sólo en calidad de arrendatarios, continúandose así la presión sobre la familia. Existen numerosos testimonios de la reclusión de las víctimas en José Domingo Cañas y Cuatro Alamos, que reseñamos a continuación.

Cristián Bisquert, aludido por la madre de los desaparecidos como la persona con la cual se encontró en los Tribunales tiempo después de los hechos, les narró haber estado detenido por la DINA y visto a ambos hermanos en el recinto de Cuatro Alamos, donde éstos estuvieron entre el 5 y 15 de octubre de 1974 a lo menos, fecha en que Bisquert fue puesto en libertad.

Cecilia Jarpa Zúñiga, detenida el 3 de octubre de 1974 por la DINA, compartió una pieza el 5 de octubre en el cuartel de José Domingo Cañas y el 12 del mismo mes también, con las víctimas.

Rosalía Martínez Cereceda, detenida el 23 de septiembre de 1974, declararía que vio a los hermanos desaparecidos en José Domingo Cañas, junto a otros recluidos, como Cecilia Jarpa, Amelia Bruhm, Luis González Manríquez, Marta Caballero, Alfredo Rojas Castañeda y David Silbermann.

Cristián Esteban Van Yurick Altamirano, afirma que compartió la pieza número 13 de 4 Alamos con las víctimas, de quienes supo que también habían estado en José Domingo Cañas. Además de los Andrónicos estuvieron con él otros cautivos, como David Silbermann y Alejandro Parada González.

El jefe de Cuatro Alamos a la fecha de cautiverio de las víctimas, José Manzo Durand, a la sazón Teniente de Gendarmería, comparecería luego en estrados, sosteniendo que no conoce ni sabe nada de aquellos, añadiendo que eso es comprensible pues muchos utilizaban nombres falsos. Tampoco reconoce las fotografías de los desaparecidos. La versión anterior es inverosímil, al contradecirse con los antecedentes ya reseñados.

Manuel Jesús Salinas Letelier, quien permaneció detenido entre enero de 1974 y noviembre de 1976, señala que cuando estuvo en 4 Alamos, compartió la pieza N13 con varios recluidos, entre ellos los hermanos Andrónicos hasta el 11 de noviembre de 1974, fecha en que fue trasladado a Tres Alamos, perdiendo de vista a estos. En la pieza 13 estuvo con varios otros cautivos, posteriormente desaparecidos, como Arturo Barría Araneda, Carlos Gajardo Wolf, Nestor Gallardo Agero y David Silbermann Gurovich.

La víctima apareció en una nómina de 119 personas, todas ellas detenidas con anterioridad y cuyo paradero se desconoce, según las publicaciones de la revista Lea de Buenos Aires y O'Dia de Paraná, Brasil. Jorge Elías Andrónicos Antequera figuraba en la primera y Juan Carlos en la segunda. La revista "Lea" señalaba en su primer y único número que 59 miristas chilenos habrían sido muertos por sus propios compañeros en disputas intestinas del movimiento, adjuntando la nómina de los fallecidos. "O'Dia" sostenía por otra parte, que 60 miristas habían sido abatidos por fuerzas de seguridad argentinas en la provincia de Salta, indicando también sus nombres.

Como se dijo, aquella fue la primera y única aparición de la revista "Lea", no correspondiendo su domicilio ni identidad de su editora y director responsable a la realidad, figurando en cada ejemplar sólo un pie de imprenta ininteligible.

En cuanto a "O'Dia", reapareció para dar aquella "noticia" después de largos años de silencio, para luego volver a quedar absolutamente fuera de circulación. Tampoco constaba de un domicilio ni director responsable genuinamente identificados.

Las 119 personas citadas en las nóminas de ambas publicaciones coinciden todas con desaparecidos por los cuales se habían incoado acciones judiciales y administrativas aquí en Chile, para dar con sus paraderos. Se constató por la agencia de noticias Latin y autoridades argentinas, que ninguno de los 119 supuestos muertos había pisado el territorio transandino.

Por otra parte, el 20 de agosto de 1975, la Comandancia en Jefe de la Guarnición de Santiago, en respuesta a una carta de la madre de las víctimas, suscrita por el Coronel Hernán Ramírez Ramírez aduce que "sus hijos, Jorge Elías y Juan Carlos Andrónicos Antequera "se encuentran en libertad, pero huyen de las amenazas del MIR, existiendo la posibilidad de que hubieren salido ilegalmente del país".

4 de octubre de 1974

Amelia Bruhn Fernández, hija de doña Evilia Fernández Santiago y de Carlos Bruhn, nació el 13 de junio de 1940. A la fecha de la detención, tenía 34 años, era soltera, decoradora de interiores tenía un taller particular, era militante del MIR.

Fue detenida el 4 de octubre de 1974 a las 13:00 hrs, en su lugar de trabajo, ubicado en Catedral 2808 en Santiago, por agentes de civil no identificados.

Don Fernando Tomás Cenitagoya Dutra declara como testigo ocular de la detención lo siguiente: "Soy decorador de interiores y en calidad de tal trabaja conmigo desde hace más o menos 7 u 8 años a la fecha, Amelia Bruhn. Entre las 10 y las 10:30 horas. Llegaron hasta mi lugar de trabajo ubicado en calle Catedral, 2 piso, mientras yo me encontraba ausente, tres hombres, los cuales preguntaron por Amelia, como ella no se encontraba en el lugar, los individuos esperaron hasta que ella llegara. Luego, más o menos a las 12:00 horas llegó Amelia, en compañía de una dama buenamoza, morena, alta, maciza; de inmediato, ambas fueron detenidas sin dar ningún tipo de explicación.

Lo único que pude conversar con Amelia fueron cosas de trabajo y ésta me pidió que avisara a sus familiares y uno de los señores me dijo que no lo hiciera hasta unos días después.

A las 13:30 horas, luego de un llamado telefónico de uno de los individuos, fueron bajadas al 1er. Piso, en seguida, y al percatarme de que no quedaba ninguna persona de las que habían participado en la detención, me asomé por la ventana y puse ver por la calle Catedral hacia el poniente y próximo a dar vuelta por Esperanza, al sur, un vehículo de Investigaciones, ya que en éste se leía la palabra "Policía" en su portamaletas.

En ningún momento, estos señores mostraron identificación y sólo puedo decir que iban vestidos de civil sin nada que los distinguiera.

Otra testigo, María Teresa Ramírez Baeza, administradora del edificio donde vivía Amelia, declara: "Un día viernes, de la primera quincena de octubre del año pasado, a las 7:00 am tocaron a mi puerta unos señores que mostraron una placa de Investigaciones, me iformaron que habían allanado el departamento de mi mismo piso letra E, que habitaba Amelia Bruhn, y que no habían encontrado a nadie y éste quedaba abierto. Como una semana después, se presentaron hasta mi departamento unos señores vestidos de civil mostrándome tarjeta de identificación del Servicio de Inteligencia Militar. Me preguntaron por doña Amelia Bruhn, les informé que en días anteriores habían allanado el departamento que ella habitaba los de investigaciones y no la habían encontrado, en vista de eso se retiraron sin revisar el departamento".

"En efecto, en el mes de febrero de este año el señor Comandante de la Armada Jorge Llorerate D. me comunicó que ella estaba detenida, y que así se lo habían informado, por supuesto en forma seria, agreg"ndome además que su detención estaba a cargo de la DINA y que ella estaba bien, pero en un lugar no ubicado, es decir no se determinó el lugar".

Rosalía Martínez Cereceda que estuvo en la casa de detenciones ubicada en José Dgo. Cañas con república de Israel, junto con Amelia declara:

"El día 5 de octubre de 1974, fuimos subidas a una camioneta Chevrolet C-10 y junto a otras personas, trasladadas al pabellón de Incomunicados de Cuatro Alamos". Amelia quedó registrada en la pieza de mujeres N4 y yo en la N3. Unos días después, sentimos como llamaban a Amelia y se la llevaban. Nunca más volvió y sus cosas personales quedaron en la pieza".

Otras personas que pueden testimoniar acerca de la detención de Amelia y que se encuentran en el exterior son: Marta Caballero, Celia Moyano, Patricia Glaves, Inés Zomoza. Estos datos fueron entregados por RosalíaÍ Martínez Cereceda desde Tel-Aviv el 3 de noviembre de 1975, en declaración jurada ante el ministro abogado Abraham Melamed (Israel).

También se presentó el día 15 de octubre de 1974 Recurso de Amparo Rol: N 1527-74 rechazado el 27 de diciembre del mismo año. El 28 de diciembre de 1974 se denuncia presunta desgracia Rol N 82.929-1. Se sobreselló temporalmente el 10 de marzo del mismo año. Hasta la fecha continúa desaparecida. Su padre falleció el 13 de mayo de 1976, sin conocer la suerte corrida por su hija.

5 de octubre de 1974

La casa donde se ocultaba Miguel Enríquez, en la comuna de San Miguel, fue rodeada por un nutrido contingente de agentes de seguridad, el que incluía una tanqueta y un helicóptero, quienes comenzaron a disparar. Entre los ocupantes del inmueble se encontraba una mujer embarazada que resultó herida. Miguel Enríquez cayó en el enfrentamiento recibiendo, según el protocolo de autopsia, diez impactos de bala, los que le causaron la muerte.

Su Muerte fue un accion premeditada, se le buscaba intensamente desde hacia meses y en la operación octuaron, según se ha establecido un grupo superior a los 200 efectivos comandados por el propio Manuel Contreras Sepulveda, quien se jacto en un entrevista al Diario EL Mercurio dada en 1992 de "haber llegado tarde al matrimonio de su hija porque estaba matando a Miguel Enríquez".

7 de octubre de 1974

Eduardo Francisco Miranda Lobos, soltero, topógrafo, militante del MIR, fue detenido por la DINA el 7 de octubre de 1974 en la vía pública en calle Nataniel. Tras su arresto habría sido trasladado a Villa Grimaldi y posteriormente al recinto de incomunicación denominado "Cuatro Alamos" desde donde desapareció. Su familia se enteró de lo sucedido a través de una llamada telefónica anónima que recibió doña Josefina Miranda Lobos en su lugar de trabajo, en la cual un hombre le dijo que su hermano estaba detenido sin proporcionar mayores detalles.

Acerca de su estadía en Villa Grimaldi y su posterior traslado a 4 Alamos, pabellón de incomunicados contiguo a Tres Alamos y que estaba bajo directo control de la DINA, da cuenta el testimonio judicial de don Eduardo Miranda Larenas, quien expresa haber sido detenido el 5 de octubre de 1974, a raíz de un enfrentamiento que hubo en Santa Rosa y Gran Avenida entre fuerzas Militares y uno de los hermanos Enríquez (se trata de Miguel Enríquez muerto por la DINA el 5 de octubre de 1974). El se acercó al lugar al escuchar los disparos y, cuando se encontraba observando los acontecimientos, fue detenido por una persona de civil que posteriormente lo entregó a Carabineros quienes lo trasladaron a la 12a. Comisaría, en donde estuvo hasta la una de la madrugada, hora en que fue sacado por personas de civil y trasladado a un lugar que tenía las características de una parcela o casa quinta (Villa Grimaldi) a fin de ser interrogado acerca de las razones que tenía para estar en el lugar del enfrentamiento.

24 de octubre de 1974,

Eugenia delÍ Carmen Martinez Hernández, Nacida el 30/09/49, 25 años, obrera textil, es detenida en Irarr"zaval 1515, Industria Laban, ñuñoa, Stgo por fectivos de la DINA. La víctima apareció en una nómina de 119 personas, todas ellas detenidas con anterioridad y cuyo paradero se desconoce, según las publicaciones de la revista Lea de Buenos Aires y O'Dia de Paraná, Brasil.

El 30 de octubre de 1974

agentes de la DINA detuvieron en su domicilio de la comuna de Providencia a Jacqueline Paulette DROUILLY JURICH, y ocuparon la vivienda hasta la madrugada del 31, día en que detuvieron a su cónyuge Marcelo Eduardo SALINAS EYTEL, militante del MIR, a su llegada a la casa.

Jorge Humberto D'Orival Briceño, padre de un hijo, egresado de medicina veterinaria, militante del MIR, fue detenido en las siguientes circunstancias: El día 31 de octubre de 1974, a las 22:30 hrs., se presentaron en el domicilio de Jorge D'orival Briceño, de la calle Las Margaritas 2749, Conchalí, y que correspondía a la casa de los padres de su pareja, Antonieta Rubio, un grupo de aproximadamente unos cinco a ocho individuos vestidos de civil, armados con ametralladoras y que manifestaron verbalmente pertenecer a la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).

Los sujetos mencionados se movilizaban en 2 vehículos, una camioneta marca Ford, año 1958, de color gris y otra, marca Chevrolet, roja con toldo verde oliva, y en la que podía leerse la placa EM 965 de Las Condes.

Una vez que los agentes de la DINA ingresaron al domicilio del afectado, procedieron a su allanamiento, sin exhibir orden alguna para ello. Asimismo, se dirigieron a Jorge D'Orival, le solicitaron su cédula de identidad, y vista ésta, procedieron a esposarlo y detenerlo en presencia de las personas que se encontraban en la casa, quienes eran su mujer, Antonieta Rubio Aranda, una hermana de ésta, Ruby Rubio Aranda, y la madre de ambas, doña Ubaldina Aranda Aranda. En esos instantes, uno de los agentes que permanecía afuera de la morada, en los vehículos, procedió a bajar de uno de ellos, a una persona que mantenían detenida, llamada Marcelo Salinas Eytel, quien se encuentra actualmente desaparecido, a fin de que reconociera al afectado.

Una vez que se verifica materialmente la detención de Jorge D'orival, Antonia Rubio trata de acercarse a él para despedirse, pero es golpeada por uno de los aprehensores conocido por el apelativo de "Caballo loco". Luego de esto, los sujetos emprenden con los detenidos con rumbo desconocido.

Posteriormente, se reconocería positivamente a uno de los autores directos de la detención del afectado como Osvaldo Raúl Romo Mena, alias "el Guatón Romo", un sujeto gordo, moreno, de 1.80 mts. de estatura, y que oficiaba como jefe del grupo.

2 de noviembre 1974

Guillermo Roberto Beausire Alonso, ciudadano chileno-Británico, ingeniero comercial, sin militancia política, fue detenido el 2 de noviembre de 1974 por efectivos de seguridad de la República Argentina, en el Aeropuerto Ezeiza de Buenos Aires, lugar al cual llegó en el vuelo N145 de LAN Chile proveniente del Aeropuerto de Pudahuel. Pensaba alojar dos días en Buenos Aires para luego dirigirse a París en el vuelo 148 de la misma Línea Aérea. Al ser detenido, fueron revisadas todas sus pertenencias las que fueron incautadas, incluso le sustrajeron todo el dinero que portaba. Fue mantenido alrededor de 3 días esposado en un baño ubicado en el mismo Aeropuerto, al término de los cuales fue entregado a la DINA y trasladado a Chile en un avión de reducida capacidad en el cual se movilizaban los agentes chilenos. En el intertanto, el mismo día 2 de noviembre, su madre doña Inés Alonso Boudat, quien lo había ido a dejar al Aeropuerto, fue detenida por agentes de la DINA que allanaron su domicilio alrededor de las 16:30 horas; en esta oportunidad también fueron aprehendidos Diana Beausire Alonso y su cónyuge Germán Holtheuer. Al enterarse los agentes del viaje de Guillermo Roberto, dos de ellos procedieron a tomar nota de los datos relativos al vuelo y luego se marcharon; tanto la detención del afectado como la de sus familiares obedece a la única circunstancia de ser parientes directos de Mary Ann Beausire Alonso, esposa de Andrés Pascal Allende, quien era intensamente buscado por los servicios de seguridad por su calidad de Máximo dirigente del MIR a la fecha de los hechos, además era sobrino del ex Presidente Salvador Allende.

Una vez en Chile, Guillermo Beausire fue recluido en el recinto de la DINA de José Domingo Cañas, en donde permanece aproximadamente hasta el 20 de noviembre de 1974, fecha en que es trasladado a Villa Grimaldi en donde se le ve hasta el 15 de enero de 1975; finalmente, se le vuelve a ver en mayo de 1975 en el recinto de Irán con Los Plátanos de donde es sacado el 2 de junio de ese año. Siendo ésta la última oportunidad que se le ve. Son numerosos los testimonios de sobrevivientes que dan cuenta de la permanencia de la víctima en estos recintos.

13 de noviembre de 1974

Es detenido en Santiago el profesor de castellano y militante del MIR Ariel Danton SANTIBAÑEZ ESTAY. Al día siguiente agentes de civil informaron a la cónyuge de la detención y procedieron a allanar el domicilio de ambos. Días después un agente de civil visitó a la hermana de la víctima y le informó sobre la detención de éste y su estado de salud.

Ariel Santibáñez desapareció en poder de sus captores sin que haya sido posible determinar en qué recintos permaneció.

16 de noviembre de 1974,

Sergio Alfonso Reyes Navarrete, economista, casado, militante del MIR, fue detenido el 16 de noviembre de 1974 en su departamento ubicado en calle Vergara 24 de la capital, por 3 agentes de la DINA comandados por Osvaldo Romo Mena, quienes se movilizaban en una camioneta Chevrolet de color rojo, toldo de color verde, y patente EM-985 hecha en madera y que resultó ser falsa. Los aprehensores llegaron al edificio de departamentos alrededor de las 14:00 horas y, luego de preguntar al conserje el número del departamento del afectado, dos de ellos subieron al inmueble y tras allanar sus dependencias, Sergio Reyes Navarrete fue bajado con las manos esposadas y subido a la parte trasera del vehículo. La víctima alcanzó a solicitar al conserje, Juan Lincoyán de la Jara, que avisara a sus suegros de su situación, para que a su vez, estos impusieran de los hechos a su cónyuge que en esos momentos se encontraba por razones de trabajo en el sur del país. Una vez que el afectado fuera introducido a la camioneta, uno de los agentes que posteriormente se identificó como Osvaldo Romo, advirtió al conserje que nada contara de lo que había presenciado.

Juan Lincoyán, al describir a los agentes, expone -en declaración judicial- que uno era macizo de unos 45 años que parecía ser el jefe de los otros dos (identificado como Osvaldo Romo), uno de los cuales era de contextura delgada, usaba bigotes y aparentaba unos 30 años de edad, y el tercero que era el chofer, usaba melena, era más joven y portaba una pistola del 45 que era de uso militar, lo que le consta porque el perteneció a las Fuerzas Armadas, y porque ese hombre sacó y exhibió la pistola en su presencia, sin motivo alguno.

Su familia, enterada del arresto, realizó numerosas y angustiosas averiguaciones para dar con su paradero. Es así, que su madre, doña Magdalena Mercedes Navarrete Faraldo, simulando ser familiar de personas detenidas en el Campamento "Tres Alamos" (campamento de prisioneros políticos), ingresaba a dicho recinto a fin de entrevistar a los prisioneros, a quienes exhibía una fotografía de la víctima y su descripción física; recibiendo indicios, de que su hijo estuvo un período en el Campamento " 4 Alamos". Sin embargo, su suerte corrida en manos de la DINA sigue siendo un misterio.

Su nombre apareció en revistas extranjeras (publicaciones que editaron un sólo número) en una nómina de 119 chilenos presuntamente muertos en el extranjero en luchas internas entre grupos de izquierda. Todas las personas allí nombradas, tienen el denominador común de haber sido detenidos por la DINA y encontrarse hasta la fecha en calidad de detenidos desaparecidos.

17 de noviembre de 1974

Agentes de la DINA detuvieron en su domicilio de la comuna de Providencia, a los cónyuges Cecilia Gabriela CASTRO SALVADORES y Juan Carlos RODRIGUEZ ARAYA, ambos militantes del MIR. Cecilia Castro apareció nombrada en las revistas extranjeras (publicaciones que editaron un sólo número) en una nómina de 119 chilenos presuntamente muertos en el extranjero en luchas internas entre grupos de izquierda. Todas las personas allí nombradas, tienen el denominador común de haber sido detenidos por la DINA y encontrarse hasta la fecha en calidad de detenidos desaparecidos.

Manuel Nemesio Valdés Galaz, 20 años de edad, Cabo Segundo de Ejército, de la Escuela de Caballería de Quillota, fue visto por última vez por su familia el domingo 17 de noviembre de 1974. Ese día para regresar a la Unidad Militar, de la que estaba con permiso regular, tomó un bus que lo llevaría de vuelta a Quillota.

La semana siguiente no regresó a Santiago y como transcurriera el tiempo sin que se tuvieran noticias de él, Nadia Bravo, su novia, viajó a esa ciudad y acudió a la Escuela de Caballería para inquirir información sobre el afectado. Allí la atendió un Teniente de apellido Carrasco, quien le informó que el lunes 18 de noviembre, Manuel Nemesio había pedido permiso para salir, cosa que se le concedió. Desde entonces -agregó el Teniente- nada se sabía de la víctima.

Ante este hecho, Lidia del Carmen Galaz Cavieres -madre de Manuel Nemesio Valdés- acudió a la Escuela de Caballería. Fue atendida por un Capitán de apellido Pérez, quien entregó versiones contradictorias, por un lado le repitió la versión del permiso que se concedió al afectado el 18 de noviembre de 1974, pero, señalando también que se trataría "de una deserción", además agregó que Valdés tenía ideas políticas que le impedían permanecer en el Ejército. El Capitán Pérez le dijo a Lidia Galaz que, en la Escuela de Caballería, habían quedado un anillo de oro de la víctima, una libreta, fotos y otros documentos personales, de los que no le hizo entrega. Sólo se le devolvió un seguro de vida familiar que tenía su hijo. Poco antes de la Navidad de 1974, Lidia Galaz y Nadia Bravo fueron recibidas en la Escuela de Caballería de Quillota, por el ayudante del Director de esa institución militar, quien les dijo que desconocía los hechos y que el problema sería pasado a manos de la Fiscalía Militar. El ayudante se comunicó en esos mismos momentos con la Fiscalía, informando a ambas que tampoco allí obraban los antecedentes del caso.

Con fecha 2 de junio de 1975, la madre recibió una carta del General Julio Canessa Robert, en la que le informaba que el Cabo 2 Dragoneante Manuel Nemesio Valdés Galaz, consumó delito de "Deserción" el 25 de noviembre de 1974, con motivo de no haberse presentado a la Escuela de Caballería (Quillota) después de un permiso de fin de semana. De este hecho existe constancia en la Orden del Día 233 del 29 de noviembre de 1974, de ese Instituto. Además agregaba que todos los antecedentes habían sido remitidos por la Dirección de la Escuela de Caballería a la Segunda Fiscalía Militar de Santiago.

Lidia Galaz recorrió postas, centros de detención, envió cartas a autoridades, en fin, realizó una serie de gestiones tendientes a conocer la suerte corrida por su hijo. Sin embargo, en ninguna parte logró obtener noticias de él.

Diana Frida Aron Svigilsky, egresada de periodismo, militante del MIR, fue detenida por agentes de la DINA el 18 de noviembre de 1974, alrededor de las 15:00 horas, en circunstancias que transitaba por Avda. Ossa con el fin de dirigirse a casa de unos amigos. Al percatarse que iba a ser aprehendida por civiles que se movilizaban en una camioneta Chevrolet nueva, intentó huir del lugar resultando herida por impactos de bala en el pulmón y en el riñón, según le refirieron a su novio Luis Muñoz González los propios agentes cuando éste se encontraba recluido en Villa Grimaldi. Tras ser detenida y herida, fue trasladada a Villa Grimaldi y en horas de la noche de ese mismo día fue trasladada a una Clínica de la DINA ubicada en calle Santa Lucía, desde donde desaparece.

A fines de noviembre de ese año, fue allanado su domicilio de calle Rosita Renard 1289, de ñuñoa, el cual se encontraba sin moradores, ella vivía con su novio, siendo detenido con posterioridad el propietario del inmueble, don José Pedro Benforado Carreño a quien se le interrogó sobre si conocía a la víctima y a su novio y si sabía que éstos eran "extremistas". El 16 de enero fue recluido por 12 días en un recinto de la DINA acusado de prestar protección al MIR, por haberle arrendado la casa a Diana Aron.

El 10 de diciembre de ese año, fue detenido Luis Alfredo Muñoz González, novio de la afectada con quien vivía en el domicilio de Rosita Renard. Tras su arresto fue trasladado a Villa Grimaldi en donde fue intensamente interrogado y torturado. En ese recinto, un agente, al parecer Capitán, alto rubio, de unos 28 años, le dijo que Diana Frida había sido detenida y que él mismo había participado en la diligencia efectuada en Avda. Ossa de la capital; le agregó que en la operación Diana Aron intentó huir y que había sido alcanzada por 4 disparos, debido a lo cual estaba internada en el Hospital Militar desde el día en que ella desapareció. En medio de las torturas de que era objeto, se le dijo que de él dependía que su novia viviera, ya que estaba en tratamiento intensivo y él debía cooperar dando domicilios de otras personas. Finalmente, alrededor del 20 de enero de 1975, el mismo Capitán le informó que Diana había muerto el 10 de enero. Luis Muñoz, indica en su declaración judicial, que estando detenido en el Campamento Puchuncaví, tuvo oportunidad de conversar con un joven que fue detenido dos días antes que Diana Aron, quien le dijo que fue mantenido en una Clínica clandestina en donde había conocido a una niña de nombre Diana, cuya descripción física coincide con la víctima.

Don Cristián Mallol Comandari, ex detenido, sobreviviente de la DINA, da cuenta en su testimonio que fue detenido el 7 de diciembre de 1974 y trasladado a Villa Grimaldi, en donde en una oportunidad estuvo encerrado en un cajón con el "Hallulla Muñoz" que se llamaba Luis Muñoz González, a quien le habían detenido a su mujer a balazos. Según comentara el agente Capitán Miguel Krassnoff, habría muerto del balazo, pero a Luis Alfredo Muñoz le decían que estaba viva y que si colaboraba la atenderían y la salvarían. La mujer de Muñoz González se llamaba políticamente "Juana" y después "Alba" y de nombre verdadero Diana Aron. Según recuerda (con poca precisión) quien le disparó a "Juana" fue Romo o el Troglo.

Don Héctor Hernán González Osorio, también sobreviviente de la DINA, da cuenta en su testimonio que tras haber sido detenido el 6 de diciembre de 1974, fue trasladado a Villa Grimaldi. Allí se enteró por boca del propio "guatón Romo" (Osvaldo Romo Mena) que fue asesinada en ese recinto Diana Aron o "Juana" durante las torturas.

De especial relevancia es la declaración de Ofelia Nistal Nistal, quien expone que en febrero de 1974, concurrieron a casa de sus padres, miembros de Investigaciones con el fin de preguntar por su cónyuge Héctor Hernán González Osorio, dejando en el domicilio una citación. Ella se presentó en el Cuartel Central de Investigaciones siendo interrogada sobre su cónyuge y sobre Diana Aron, de la cual le muestran muchas fotos y un carné de identidad. Ella la conocía muy bien, ya que también había sido militante del MIR, al igual que ella en una época anterior a 1973. El interrogatorio sobre Diana Aron fue una sorpresa para ella sobre todo por la cantidad de fotos que tenían, y por el interés que ellos demostraban en ella.

Su familia realizó numerosas gestiones y diligencias con el fin de dar con su paradero, pero ellas no dieron resultado alguno, y aún desconocen la suerte que corrió en manos de la DINA.

El 19 de noviembre de 1974

Es muerto Fernando Abrahan VALENZUELA RIVERA, abogado, miembro del Comité Central del MIR, cuya muerte se vincula a la detención de la pareja Rodríguez-Castro. Según la versión de las autoridades, en momentos en que se desarrollaba un operativo para detenerlo en calle Santa Filomena de Santiago por parte de agentes de seguridad, extrajo una pistola entre sus ropas y les disparó a sus aprehensores, quienes replicaron causándole la muerte.

Gabriela Edelweiss Arredondo Andrade, soltera, un hijo, estudiante universitaria, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, fue detenida el 19 de noviembre de 1974 en una casa vecina a su hogar, en Santiago, por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional, quienes la llevaron al recinto secreto de detención y tortura de Villa Grimaldi. Gabriela Arredondo era estudiante de francés, del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile y había establecido una pareja estable con Abel Norman Tapia Gamboa, con quien tuvo una hija. Gamboa también era militante del MIR y estuvo preso y salió del país con pena de extrañamiento. La afectada sabía que era buscada por los servicios de seguridad y se había refugiado en una casa frente a su domicilio. Fue detenida en ese lugar el 19 de noviembre de 1974. Gabriela Arredondo era buscada por los servicios de seguridad y la casa de sus familiares había sido allanada por una patrulla de Militares dirigidos por un Oficial de Ejército. Desde el día que Gabriela Arredondo desapareció, sus familiares la buscaron e hicieron gestiones a diversos niveles, pero no la encontraron nunca más. Iris Magaly Guzmán Uribe, una de las sobrevivientes del recinto de torturas de la DINA llamado Villa Grimaldi, en declaración jurada del 15 de noviembre de 1990, señala que permaneció en ese centro de torturas en noviembre de 1974 junto a sus dos hijos y conviviente. Ella estuvo durante ocho días en una pieza, con otras dos prisioneras. Declara que una de esas prisioneras "era Gabriela Arredondo, militante del MIR, respecto de la cual no he vuelto a tener noticias". En declaración del 24 de septiembre de 1975, la misma testigo había declarado que había estado con la afectada en Villa Grimaldi y que había podido hablar con ella. El 28 de noviembre fue el último día que la vio, ya que ese día, la Sra. Iris Guzmán fue trasladada después de haber sido torturada durante ocho días, al igual que sus hijos menores de edad. Según este testimonio, Gabriela Arredondo se encontraba en buenas condiciones de salud hasta ese momento y le informó que había sido detenida por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA). La hija de la Sra. Guzmán, Marcela Virginia García Guzmán, que en 1974 tenía 15 años, fue detenida junto a su madre en esa oportunidad. Después de ser torturada, Marcela García fue conducida junto a su madre y en esa pieza pudo reconocer entre las detenidas a Gabriela Arredondo, según lo sostuvo en declaración notarial de agosto de 1978.

Son detenidos en Santiago los amigos y militantes del MIR Ida VERA ALMARZA e Isidro Miguel Angel PIZARRO MENICONI.

Isidro Miguel Pizarro Meniconi, soltero, técnico en máquinas de oficina, militante del MIR, fue detenido junto a Ida Vera Almarza el 19 de noviembre de 1974, alrededor de las 17:00 horas, en un domicilio ubicado en calle Joaquín Godoy 315, La Reina, por agentes de la DINA que se encontraban en el interior del inmueble esperando la llegada de los afectados, a quienes dispararon resultando ambos heridos de gravedad. Los hechos comenzaron a ocurrir cuando, a la hora señalada, llegaron al lugar las dos víctimas, movilizadas en un vehículo blanco marca Dodge Dart, modelo 1970. Del automóvil descienden Isidro e Ida Vera y cuando se encontraban en el patio de la propiedad, los agentes detienen al afectado a quien lanzan al suelo manteniéndolo boca abajo; en tanto, Ida Vera alcanza a retroceder a la vez que dispara con un arma que portaba. La joven es seguida por dos de los agentes, quienes en definitiva la detienen herida. De estos hechos fue testigo su hermano Hipólito Pizarro Meniconi. El auto quedó destrozado por múltiples impactos de bala. Cuando Isidro Pizarro se encontraba ya reducido, tendido en el suelo, los efectivos de la DINA le dispararon en ambas piernas. Los dos heridos fueron introducidos a una camioneta Chevrolet C-10 y trasladados al recinto secreto de la DINA ubicado en Irán con Los Plátanos, y esa misma noche son internados en la Clínica Santa Lucía, también de propiedad de la DINA, en donde, Isidro Pizarro permanece alrededor de 10 días, en tanto que Ida Vera permanece unos 15 días. Ambos son nuevamente trasladados al recinto de Irán con Los Plátanos, el cual es conocido como "La Venda Sexy", en alusión a las vejaciones sexuales a que eran sometidas las prisioneras políticas. La joven desaparece de este recinto, en tanto, Isidro Pizarro se le ve por última vez en el recinto de Villa Grimaldi.

Esa noche del día 19 de noviembre, el domicilio de los padres de Isidro Pizarro Meniconi fue allanado por 4 sujetos de civil, quienes portaban su cédula de identidad. Señalaron ser de un Servicio de Inteligencia y que estaban investigando cosas ocurridas días atrás en relación a la víctima. Esa misma noche, el domicilio de los padres de Ida Vera Almarza también era allanado, por 3 civiles que preguntaron por ella. Uno de los sujetos corresponde a la descripción física de Osvaldo Romo Mena, agente de la DINA que comandó diversos operativos en donde resultaron detenidos militantes del MIR, que se encuentran desaparecidos.

Su conviviente, María Guadalupe Díaz Tapia embarazada en esa época, debió asilarse. A los días de llegar a Suecia nacieron sus hijos mellizos.

La familia de Isidro Pizarro realizó diversas diligencias y averiguaciones para conocer su situación. En una de ellas, fueron informados en la Oficina de la Cruz Roja Internacional, que el afectado había sido visitado por personal de ese organismo en Villa Grimaldi, pero no recibieron más detalle, ni en esa ocasión ni posteriormente. En el Hospital Militar, un funcionario informó que no se encontraba allí, pero indicando a su madre, doña Doris Meniconi Lorca, que "su hijo sirve más vivo". Pero no le dieron mayor información. Los respectivos procesos judiciales, reunieron valiosos antecedentes acerca de la efectividad de los hechos narrados. Allí constan, los recortes de prensa que dan cuenta de la amplia difusión que tuvo el operativo de la DINA, se publican fotos del lugar de los hechos y se habla de incautación de armas y documentación en el inmueble de Joaquín Godoy 315. Asimismo, se consigna la declaración judicial del propietario del inmueble, don Jorge Guillermo Dahmen Alcaíno, quien arrendaba a Ida Vera Almarza un departamento interior ubicado en su propiedad. El testigo expone que el día de los hechos fue detenido violentamente por tres personas de civil que se identificaron como del Servicio de Inteligencia Militar y lo llevaron al departamento interior, el que se encontraba todo desordenado, y le preguntaron por sus moradores. Luego pasaron al living de su casa y encontrándose allí, apareció Ida Vera e inmediatamente uno de los sujetos tomó a su acompañante, pero la mujer alcanzó a retroceder a la vez que disparó un arma que portaba; la joven fue seguida por dos de los agentes y el tercero se quedó cuidando al detenido, quien se encontraba en el suelo boca abajo. Como a los 10 minutos los otros civiles volvieron con Ida Vera, herida y en calidad de detenida y luego de revisar nuevamente el departamento se retiraron llevándose a ambas personas.

Otra prueba de la detención de la víctima, lo constituye la declaración judicial del Teniente de Carabineros Hugo Guillermo Urrutia González, quien expone que en el día de los hechos se encontraba de turno en la 23a. Comisaría de La Reina, y que al constituirse en el lugar, en compañía del Cabo Elías Uribe Novoa y otros dos carabineros, se percató que había ocurrido un baleo entre "extremistas y personal de DINA"; en el pasillo habían dos personas heridas, un hombre sentado y apoyado en la pared del pasillo y herido en una pierna; y una mujer tendida en el suelo y también herida, vestía chomba oscura y pantalones.

Personalmente, vio cuando a los heridos se los llevó personal de DINA en una camioneta Chevrolet C-10 con toldo de lona (en las fotografías de la prensa aparece la parte trasera de una camioneta con esa característica). Cerca de la casa en donde estaban los heridos había un automóvil Dodge Dart, que tenía quebrado el parabrisas delantero y trasero, y tenía varios impactos de bala.

Del destino de los afectados, dan cuenta los testimonios de personas detenidas por la DINA y que fueron recluidas en recintos secretos de ese organismo. Cristina Godoy Hinojosa, tecnóloga médico, expone en su declaración judicial, que fue detenida el 6 de diciembre de 1974 por efectivos de la DINA en la oficina del Director del Hospital José Joaquín Aguirre. Fue trasladada con la vista vendada a Villa Grimaldi y ese mismo día fue llevado a otro recinto, ubicado en el sector de Quilín (Irán con Los Plátanos). Allí fue dejada en una pieza en donde se encontraba otra detenida, quien dijo llamarse Ida Vera Almarza, que era arquitecto y que había sido detenida junto a Isidro Pizarro Meniconi en un baleo en La Reina, resultando con lesiones graves en la cabeza y pierna, y que había sido atendida en una clínica que no sabía ubicar y en donde habría permanecido unos 15 días. Le dio el número de teléfono de su familia para que le avisara acerca de su situación en el caso que recuperaba su libertad antes que ella. La vio hasta el 14 de diciembre, fecha en que fue trasladada al Campamento de Prisioneros de Tres Alamos, quedando Ida Vera en ese lugar, en buen estado de salud. En Tres Alamos, conversó con otra detenida, Iris Guzmán Uribe, quien le contó que ella había estado internada en la clínica junto con Ida Vera, permaneciendo en camas vecinas. La testigo, al momento de comparecer ante el Tribunal, el 4 de septiembre de 1975, aún se encontraba recluida en el Campamento Tres Alamos. Otra detenida en Tres Alamos, Beatriz Constanza Bataszew, compareció ante el Tribunal, señalando que fue detenida por la DINA el 10 de diciembre de 1974 siendo trasladada al centro de tortura denominado "La Venda Sexy", en donde fue interrogada y brutalmente torturada. Luego de la tortura fue trasladada a una pieza en donde había otras detenidas, entre las que se encontraba Ida Vera, con la cual permaneció unos 5 días. Ella le contó las circunstancias de su arresto junto a Isidro Pizarro. Permaneció en contacto con ella hasta el 17 de diciembre, fecha en que fue trasladada al Campamento de Tres Alamos.

El 29 de agosto de 1978 compareció ante el Tribunal, Iris Magaly Guzmán Uribe, quien expone que fue detenida el 20 de noviembre de 1974 por agentes de la DINA, siendo trasladada a Villa Grimaldi en donde fue salvajemente torturada al igual que sus dos hijos, de 17 y 16 años de edad que también se encontraban detenidos en ese lugar. Un día, producto de las torturas, le vino una hemorragia nasal y metrorragia, siendo conducida a una clínica ubicada en calle Santa Lucía, la cual ubicó por el cañonazo de las doce. En ese lugar, cuando recuperó el conocimiento, se percató que estaba al medio de dos enfermas más, una de las cuales dijo llamarse Ida Vera y que había sido detenida en La Reina, siendo baleada junto a un hombre que estaba amarrado, también le dijo que era arquitecto. Ambas dejaron la clínica en la misma oportunidad, siendo sacadas juntas en un automóvil, ella fue dejada en Villa Grimaldi, en tanto Ida Vera fue trasladada a otro lugar. En la declaración jurada de la misma testigo, agrega que en una oportunidad, el agente de la DINA, Osvaldo Romo Mena, fue a visitarla a la clínica con el objeto de interrogarla, para lo cual fue llevada a uno de los pisos inferiores de la clínica en donde nuevamente se le aplicó corriente eléctrica.

En el proceso instruido por la detención de Isidro Pizarro Meniconi, consta la declaración de Narciso Alfredo Gálvez Fuentes, quien expone que fue detenido el 20 de diciembre de 1974 por la DINA siendo trasladado a Villa Grimaldi en donde fue introducido en una pieza. Allí había unos 15 detenidos ; uno de ellos, manifestó que hacía las veces de jefe por el más antiguo en ese lugar, y dijo llamarse Isidro Pizarro. Dio diversas indicaciones sobre la manera de vivir entre los detenidos y precauciones que debían adoptarse. Los sábados y domingos hacían charlas entre ellos a manera de ejercicio mental y allí pudo darse cuenta que Isidro Pizarro hablaba el idioma mapuche. El Tribunal le muestra una foto, reconociendo a la víctima. Finalmente agrega que el afectado tenía varios impactos de bala en las piernas. En el mismo proceso, consta la declaración jurada de Manuel Elías Padilla Ballestero, en la cual indica que fue detenido el 25 de noviembre de 1974 por agentes de la DINA siendo llevado a Villa Grimaldi. Al día siguiente fue trasladado al recinto denominado "La Venda Sexy". Allí, algunos días después, llegó detenido Isidro Pizarro Meniconi, quien relató a todos sus compañeros de celda la forma en que había sido detenido junto a Ida Vera Almarza, siendo ambos heridos a bala. Isidro manifestó que había sido baleado en el suelo, cuando ya estaba detenido. También llegó a ese recinto el arquitecto Humberto Canodra Bañados, propietario del vehículo en que se movilizaba Isidro al momento de ser detenido. Posteriormente, él fue trasladado a otro recinto de detención, y por comentarios de otros detenidos, se enteró que Isidro Pizarro fue sacado de "La Venda Sexy" hacia fines de la primera quincena de diciembre de 1974.

En julio de 1975 salió publicada en la prensa nacional, la reproducción de dos publicaciones extranjeras, de Argentina y Brasil respectivamente, una lista de 119 chilenos que según la noticia habían muertos en el extranjero en luchas internas de movimientos ultra-izquierdistas. Entre los nombres figura el de Isidro Pizarro Meniconi y de Ida Vera Almarza. Posteriormente, se estableció que las referidas publicaciones extranjeras editaron un sólo número y que tanto sus direcciones como el pie de imprenta resultaron falsas. Todas las personas mencionadas en esa lista, tienen en común el haber sido detenidos por la DINA.

Pese a las evidencias acerca de la detención y posterior reclusión de la víctima en centros de tortura de la DINA, las autoridades del gobierno militar y los servicios de seguridad negaron sistemáticamente su aprehensión, y aún su familia desconoce la suerte final que corrió en manos de ese organismo de seguridad.

Isidro Pizarro tenía 10 hermanos, el mayor Bernardo también fue detenido en junio de 1974, habiendo salido del país con pena de extrañamiento, Hipólito, testigo de la detención de Isidro, se asiló. Posteriormente el padre y los otros 8 hermanos salieron al exilio. En Chile sólo quedó la madre, en razón de la búsqueda de su hijo. Su conviviente y sus dos hijos vivieron en el exilio hasta 1990.

20 de noviembre de 1974

fue detenido en Santiago en la vía pública el militante del MIR Luis Omar MAHUIDA ESQUIVEL. Dos días después, en sus respectivos domicilios de la comuna de La Cisterna son detenidos otros dos militantes vinculados políticamente con Luis Mahuida: Antonio Patricio SOTO CERNA y Luis Genaro GONZALEZ MELLA.

Los tres detenidos fueron trasladados al recinto de la DINA la Venda Sexy donde fueron vistos por testigos y desde donde desaparecieron.

Luis Genaro Gonzalez Mella, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), fue detenido en las siguientes circunstancias, la detención ocurrió el "día 22 de noviembre del año pasado (1974). Ese día a las 3 de la madrugada llegaron a mi casa 5 sujetos vestidos de civil con un distintivo en la manga izquierda. Ellos saltaron la reja y golpearon la puerta. Se identificaron como funcionarios de Investigaciones. Entraron a la casa y me apuntaron con metralletas. Preguntaron por mi hijo, señalando su nombre de pila. Afuera, en la calle, habían otros sujetos. Lo fueron a buscar al dormitorio y lo hicieron que se vistiera. No mostraron ningún tipo de credencial ni tampoco orden. Me dijeron que debía reclamarlo en Investigaciones. Acto seguido se llevaron a mi hijo. No lo maltrataron en ese momento. No se produjo allanamiento y búsqueda de algún objet en la casa. Desde esa fecha no tengo ningún antecedente de mi hijo".

Antonio Patricio Soto Cerna, casado, tres hijos, carpintero, militante del MIR, fue detenido en el domicilio de Enylda Pailaf Mora, ubicado en el sitio 20 de la Población La Bandera, a las 06:00 de la mañana del día 22 de noviembre de 1974. Los agentes se lo llevaron en una camioneta beige sin patente, la testigo del hecho avisó a la cónyuge del afectado ese mismo día.

Entretanto el domicilio de la cónyuge, María Ester Flores Sandoval, había sido allanado el mismo día sólo horas antes, a las 03:30 A.M. por cinco personas de civil, que dijeron ser del Servicio de Investigaciones, pero no mostraron ninguna credencial ni orden de allanamiento. Buscaban al afectado -del cual ella se encontraba separada desde hacía algún tiempo- En el registro se llevaron una pistola calibre 22 de propiedad de su padre, que se encontraba debidamente inscrita y documentada. A las 09:00 horas del mismo día regresaron a este domicilio a devolverle su cédula de identidad y le manifestaron que su esposo estaba detenido.

Días más tarde volvieron estos mismos civiles a preguntar si alguien habría visitado la casa; les consultó qué pasaba con Antonio, su esposo, respondiéndole: "No se preocupe, que no va a saber tan luego de él".

Un testigo de la reclusión de Antonio Soto en los recintos de detención de la Dirección de Inteligencia Nacional, DINA, tales como Cuatro Alamos y de el sector Quilín conocido como "Venda Sexy" o "Discoteque", fue Manuel Elías Padilla Ballesteros, quien con fecha 17 de octubre de 1977 y mediante declaración jurada, expresó que encontrándose detenido en el recinto de "Discoteque", en el mes de noviembre de 1974, estuvo con el afectado. También permaneció con él en el Campamento de Cuatro Alamos, lugar al cual fueron trasladados juntos con fecha 1 de diciembre 1974, lo vio hasta el día 8 de diciembre ese día supuestamente era trasladado para ir en libre plática, pero desde ese día es un detenido desaparecido.

22 de noviembre de 1974

José Alberto Salazar Aguilera, soltero, ex estudiante de la Universidad de Chile, Sede Temuco, militante del MIR, fue detenido el 22 de noviembre de 1974 en compañía de Patricio Silva Brignardello por 5 agentes del Servicio de Inteligencia de la Armada, en la calle Victoria de Valparaíso. Los aprehensores los subieron a un Fiat 125 color guinda seca y los condujeron al Cuartel Silva Palma de Valparaíso, cuyo Comandante era Abel Osorio. Allí, ambos fueron separados e ingresados en celdas de incomunicación.

Después de aproximadamente una hora, José Alberto Salazar fue sacado del recinto naval y conducido hasta el domicilio en donde arrendaba una pieza (6 Norte 324 de Viña del Mar). Cuando los agentes lo bajaron del vehículo en que lo transportaban, el afectado, antes de entrar a la casa, realizó su primer intento de fuga. Salió corriendo por 6 Norte en dirección al mar, siendo perseguido por el Teniente de la Armada Federico Stingman y por el Infante de Marina, Cabo 2 Julio Bórquez Espinoza, el que fue reconocido por testigos. Según testimonios prestados ante el Tribunal, ambos agentes, vestidos de civil, llevaban sendos revólveres en las manos e hicieron disparos al aire. Braulio Puebla declaró que ese día, alrededor de las 19 horas, sintió el tiroteo y vio cuando el afectado huía. Detrás de él, corrían dos personas armadas. Por su parte, Oriana Cabellería también escuchó los disparos y vio cuando, después de darle alcance en la calle 4 Poniente, subían a la víctima, que llevaba las manos en la nuca, a una camioneta amarilla.

Enseguida, José Alberto Salazar fue llevado por sus captores al sector de Agua Santa en Viña del Mar. En este lugar, el afectado intentó nuevamente una huida. Corrió en dirección a calle Alvarez y en la esquina de Ecuador se subió a una micro de recorrido conducida por Belarmino Allende, el bus N21, pidiéndole apresuradamente al chofer que continuara la marcha. En esos momentos apareció uno de los perseguidores -al parecer se trataba del Cabo Julio Bórquez- el que se identificó verbalmente ante Belarmino Allende como perteneciente al servicio de inteligencia. Simultáneamente, un pasajero de la micro, que también se identificó como de inteligencia, se levantó de su asiento, encañonó al afectado y lo obligó a rendirse. Como Salazar se negara a hacerlo, su perseguidor le disparó dos veces. Una bala se incrustó en el microbús y la segunda le dio en el abdomen. Según Belarmino Allende, el afectado, que sangraba mucho, fue bajado del bus por cuatro personas, incluyendo al Cabo Bórquez. Antes de eso, el alcanzó a gritar su nombre y a pedir que le avisaran a sus padres que vivían en Talcahuano.

Salazar, herido, fue conducido al Hospital Naval, en donde permaneció hasta el 6 de diciembre de 1974, fecha en que fue llevado al Cuartel Silva Palma. En este recinto fue visto por numerosos testigos. José Manuel Valle lo vio en dos oportunidades y recuerda que el afectado estaba enfermo, puesto que lo atendía un enfermero. Por su parte, Osvaldo Enrique Cariola, en una fecha comprendida entre el 25 de diciembre de 1974 y el 5 de enero de 1975, fue careado con el afectado por un lapso de 20 a 30 minutos. Teresa Veloso, quien permaneció recluida durante 48 días en el Silva Palma, lo vio en más de una ocasión. Declaró que el afectado fumaba mucho y que solía ofrecerse para realizar distintas tareas, puesto que -aseguraba- eso lo sacaba de la rutina. A la testigo le llamó la atención que los captores no le dieran a Salazar una tarjeta de la Cruz Roja para que escribiera a su casa, como lo hacían con los demás detenidos.

Se señala en distintos testimonios que Salazar permaneció en el Silva Palma hasta el 10 de marzo de 1975, fecha en que fue entregado a la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA). Nada volvería a saberse sobre su destino.

Entretanto, sus padres, residentes en Talcahuano, habían recibido una llamada anónima denunciando la detención del afectado y su permanencia en el Hospital Naval. Juan Salazar Escalona (padre de la víctima) viajó entonces a Valparaíso y acudió a dicho lugar hospitalario. Aquí pidió ver a su hijo, aceptando la guardia implícitamente que el afectado se encontraba allí, al pedírsele que regresara en la tarde. Al regresar Juan Salazar al Hospital Naval, se le negó la posibilidad de ver a José Alberto.

24 de noviembre 1974

Ruben David Arroyo Padilla, casado, artesano, militante del MIR, fue detenido en la vía pública en la mañana del 24 de noviembre de 1974, por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), cuando se dirigía a su trabajo ubicado en calle Lira 580, Santiago. El día 25 de noviembre, su hogar fue allanado por tres agentes provistos de la llave del inmueble, la que sólo poseían el detenido y su cónyuge. Estos agentes provocaron destrozos y se llevaron especies.

El 25 de noviembre, también fue detenido Juan Carlos Pino Zamora, quien trabajaba con Rubén Arroyo en artesanía, siendo dejado en libertad algunos días después.

Arroyo fue conducido al centro de torturas denominado "Villa Grimaldi", donde permaneció por un período indeterminado y desde donde desapareció sin volver a tenerse noticias de él. En la Villa Grimaldi fue visto por otro detenido, Iván García Guzmán, quien había sido detenido el 20 de noviembre de 1974 y que posteriormente quedó en libertad y se fue del país.

Iván García testimonió que en Villa Grimaldi vio, entre otras personas, a un joven llamado "El Chico Sebastián", apodo por el cual era conocido Rubén Arroyo, dentro del MIR. También declaró haberlo visto en Villa Grimaldi, Víctor Manuel Zúñiga Arellano, hasta el 8 de diciembre de 1974, fecha a partir de la cual dejó de verlo.

26 de noviembre de 1974

Claudio Guillermo Silva Peralta, casado, un hijo, empleado, militante del MIR, fue detenido en la vía pública el 26 de noviembre de 1974. Un día después el 27 de noviembre, fue detenido su padre Fernando Silva Camus. El día 26 de noviembre, a las 14:30 horas, Silva fue conducido a su hogar, ubicado en Boccacio 364, en la comuna de Las Condes de la ciudad de Santiago, en una camioneta roja marca Chevrolet, patente FM 965 de Las Condes, por un grupo de cinco civiles armados, uno de los cuales era mujer, que dijeron ser Militares e, interrogaron a Regina Lazo Dinamarca, cónyuge de Claudio Silva y embarazada de 2 meses, preguntándole por Claudio Silva y sobre quiénes estaban en la casa. Entre los agentes, Regina Lazo reconoció a Osvaldo Raúl Romo Mena, agente de la DINA que había tenido participación política durante el gobierno de la Unidad Popular. Este agente le informó que habían detenido a Silva en una farmacia ubicada en Irarrázaval y Macul, mientras compraba remedios.

Los agentes realizaron un allanamiento, sin exhibir ninguna orden y después de apoderarse de libros, discos y material fotográfico que tenía Silva, ya que era aficionado a la fotografía, abandonaron el lugar, conduciendo a Regina Lazo hasta una camioneta que estaba cerca, donde mantenían a Claudio Silva esposado. Allí, ella tuvo la oportunidad de hablar algunas palabras con él. Silva se encontraba herido en la frente y con manchas de sangre en la boca y le dijo que no podía entregarle ningún tipo de información. Inmediatamente después, los agentes se alejaron llevándose detenido a Claudio Silva.

En dos oportunidades posteriores, el hogar de la familia Silva Lazo fue visitada por agentes, cuando éste estaba sin ninguna persona. Los agentes, quienes disponían de las llaves del detenido, sacaron ropa limpia y a la vez dejaron la ropa ensangrentada de Claudio Silva. Romo llamó telefónicamente a Regina Lazo, poco antes de la Navidad de 1974, para informarle de estos allanamientos y para asegurarle que Silva sería dejado en libertad antes de Año Nuevo. También le solicitó algunos remedios indispensables para Silva.

El 27 de noviembre fue detenido Fernando Guillermo Silva Camus, padre de Claudio, que permaneció en Villa Grimaldi en una celda separado de su hijo. Fernando Silva también sigue desaparecido hasta hoy.

Según la información de testigos, Claudio Silva fue conducido a la Villa Grimaldi, recinto clandestino de detención y de torturas ubicado en Peñalolén, calle José Arrieta 8.200, La Reina, donde permaneció hasta el 10 de enero de 1975, fecha en que no se supo más de él.

Mientras estuvo detenido en Villa Grimaldi fue torturado en repetidas oportunidades, según consta en declaraciones juradas de otros detenidos que corrían la misma suerte en ese período. Guillermo Segundo Cornejo Godoy declara "durante el tiempo de mi detención pude conocer y estar junto a Claudio Silva Peralta" y que lo vio hasta el 28 de diciembre de 1974.

María Alicia Salinas Farf"n, quien estuvo detenida entre el 3 y el 10 de enero de 1975 en dicho centro y que después fue trasladada a otros campos de prisioneros, permaneciendo privada de libertad hasta el 10 de diciembre de 1976, atestigua, en declaración jurada ante notario del 16 de julio de 1986, que: "Durante ese mismo día 7 (de enero de 1975) tuve ocasión de ver a otro amigo que se encontraba detenido en la Villa y que hoy está desaparecido. Se trata de Claudio Silva Peralta. Claudio estaba en una pieza contigua a la nuestra, lo divisé por un tabique ..." "Recuerdo que Claudio Silva vestía en esa ocasión un beatle y pantalones, en el mismo tono de café clarito."

Por su parte, Sonia Elena Bascuñán Saavedra declara que mientras permaneció detenida en Villa Grimaldi pudo conocer a un joven que los guardias llamaban "Condoro", el que fue sometido a un examen médico en la celda donde ella permanecía. Sonia Bascuñ"n reconoció la foto de Claudio Silva como la correspondiente al joven "Condoro". Este es el apodo que Claudio Silva tenía en el MIR por su perfil con nariz aguileña. También reconoció entre los detenidos al padre de Claudio Silva.

Luis Alfredo Muñoz González declara que mientras estaba detenido en la Villa Grimaldi, a partir del 10 de diciembre de 1991, pudo reconocer entre los detenidos a Claudio Silva Peralta, quien aparecía físicamente bien, aún cuando podía apreciarse que había sido sometido a apremios. El 10 de enero Silva fue sacado del centro de torturas de Villa Grimaldi y desde entonces no volvió a verlo.

Manuel Alejandro Cuadra Sánchez, que permaneció detenido en Villa Grimaldi desde el 31 de diciembre de 1974 al 15 de enero de 1975, declara bajo juramento que vio a Claudio Silva Peralta después del 1 de enero de 1975, cuando era conducido al baño.

Fernando Guillermo Silva Camus, 60 años, casado, dos hijos, decorador de interiores, vinculado al MIR, fue detenido en su domicilio el 27 de noviembre de 1974, aproximadamente a las 23:30 horas por agentes de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA). El día anterior había sido detenido en la vía pública su hijo Claudio Guillermo Silva Peralta, militante del MIR.

Los aprehensores fueron cuatro civiles armados, tres hombres y una mujer, los que ingresaron al domicilio del afectado, en Av. Italia 1794, Santiago, procediendo a interrogarlo sobre sus actividades laborales y a revisar la documentación relativa a pedidos y datos de clientes.

El Sr. Fernando Silva trabajaba como decorador de interiores y parte de su trabajo lo realizaba en su casa.

El interrogatorio, dirigido tanto al afectado como a su cónyuge, Sra. María Peralta, se refería a los clientes que había tenido después del 11 de septiembre de 1973, pidiendo descripciones físicas de ellos, ya que al parecer, buscaban a una persona específica. Dado que las respuestas parecieron no ser satisfactorias para sus demandas, procedieron a llevar detenido al afectado, permitiéndole que se vistiera y asegurando a la Sra. Peralta que el afectado quedaría en libertad en media hora. Se llevaron al detenido en un station wagon, de color amarillo claro.

Desde ese momento y hasta la fecha la Sra. María Peralta no ha vuelto a ver a su marido.

El 28 de noviembre, los agentes volvieron al domicilio del afectado y le señalaron a la Sra. Peralta que debería cooperar con ellos porque su marido se negaba a entregarle la información que necesitaban y que si no lo hacía, los únicos que sufrirían eran su marido y la familia.

Conforme a las declaraciones de testigos, el afectado fue conducido al centro de torturas denominado Villa Grimaldi, ubicado en Peñalolén, calle José Arrieta 8.200, comuna de La Reina, donde permaneció hasta el 28 o 29 de noviembre, fecha en que fue sacado de ese lugar por agentes de la DINA y se perdió todo contacto con él.

27 de noviembre 1974

Félix Santiago De la Jara Goyeneche, soltero, ex estudiante universitario, militante del MIR, fue detenido con fecha 27 de noviembre de 1974 por agentes de civil, en la calle Independencia con Olivos de Santiago, aproximadamente a las 07:45 horas en presencia de su novia, Sonia Valenzuela Jorquera.

Doña Sonia Valenzuela había sido detenida a su vez el 26 de noviembre de 1974 por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional, DINA, y sometida a torturas desde el momento mismo de su aprehensión. Al día siguiente, el 27 de noviembre de 1974, a las 07:45 horas, fue llevada por los agentes a la calle Independencia con Olivos, produciéndose así el arresto de Félix de la Jara Goyeneche.

Ese mismo día, alrededor de las 11:00 horas, se presentaron en el domicilio de la madre del afectado, calle Vidaurre 1623, Santiago, 5 personas de civil, 4 hombres y una mujer, que se identificaron como del Servicio de Inteligencia Militar, encabezaba el grupo una persona que dijo ser Capitán de Marina y al que el resto llamaba "Hugo". Dijeron andar en busca de Félix de la Jara, mostraron orden detención y allanamiento, se retiraron en un lapso de 2 horas sin encontrar nada que les interesara, según relata la madre, señora Eugenia Goyeneche Mora.

Producida la detención, ambas personas fueron llevadas al recinto denominado "Venda Sexy", de calle Irán con Los Plátanos de la comuna de Macul. Así lo afirman varios testigos que vieron allí al desaparecido. Es el caso de Eva Palominos Rojas, quien dice a su marido Cristián Mallol Comandari que ella estuvo en el lugar llamado Venda Sexy donde pudo hablar con de la Jara. Incluso le envía con ella un recado a Cristián Mallol: "...dígale al compañero Gustavo (nombre político de Mallol) que no he flaqueado...". Agrega Cristián Mallol que el nombre bajo el cual se conocía al interior del MIR a Félix de la Jara era "Diego de la Parra".

Rudy Cárcamo Ruiz, casado, un hijo, obrero, militante del MIR, fue detenido en las siguientes circunstancias; El día 27 de noviembre de 1974, alrededor de las 22:00 horas, se presentaron en su domicilio tres sujetos de civil, armados con metralletas y que se identificaron como policías. Luego de preguntar por el afectado procedieron a llevárselo, señalando que lo conducían al Cuartel de Investigaciones. Sin embargo, esto no era efectivo, ya que se supo que fue conducido de inmediato a la Base Naval de Talcahuano, donde, esa misma noche, otro detenido, Jaime Oehninger Gatica, debió identificarlo.

Rudy Cárcamo vivía en casa de sus suegros, los que presenciaron junto a su cónyuge el arresto.

En la Base Naval, fue instalado en el Gimnasio, aislado en una pieza. Según testimonio de Luis Enrique Peebles, que estuviera prisionero en el mismo recinto en diciembre de ese año, a los detenidos les asignaban un número, por el que eran llamados. El estaba en el Gimnasio en una pieza y en el cuarto contiguo se encontraba el prisionero N105, aislado del resto. Según le contó Jaime Oehninger, este detenido era Rudy C"rcamo. Peebles fue sacado el 24 de diciembre de 1974 y al regresar el día 31 del mismo mes, ya no sintió más ruidos al lado y, cuando el relevo de la guardia pasaba lista, no se consideró más al N 105.

Otro de los detenidos que vio a Cárcamo en la Base Naval fue Sergio Armando Medina Viveros.

Sergio Alejandro Riffo Ramos, ex estudiante de Sociología de la Universidad de Concepción, ex dirigente estudiantil, militante del MIR, fue detenido en las siguientes circunstancias:

Sergio Riffo Ramos se encontraba viviendo en Santiago. El día 12 de septiembre de 1973 fue detenido por primera vez por Carabineros de la Primera Comisaría de Santiago, siendo puesto en libertad el mismo día sin mayores problemas.

Aún cuando no es precisa la fecha de su segunda detención y desaparecimiento, se presume por testimonios que el día exacto está entre el 25 y 29 de noviembre de 1974, en Santiago, por agentes de la DINA.

Es visto por testigos en la Villa Grimaldi, Arrieta altura 8.000, sector Peñalolén.

Manuel Elías Padilla Ballesteros relata que él fue detenido el 25 de noviembre de 1974 y llevado a un recinto que más tarde pudo identificar como Villa Grimaldi. A la mañana siguiente de la detención, es decir el 26 de noviembre, todos los detenidos fueron sacados de la pieza donde se encontraban a un patio pequeño, donde un guardia pasó lista. A continuación de su nombre, el declarante escuchó el de Sergio Riffo Ramos, a quien Padilla ubicaba como un ex dirigente estudiantil de Concepción y al que conocía desde hace un tiempo atrás. No pudo verlo por encontrarse vendado, pero escuchó su respuesta "presente" al llamado.

Igual afirmación hace Marcela Virginia García Guzmán, la que relata que, estando detenida en Villa Grimaldi, el día 26 de noviembre en la mañana la llevaron al baño y el guardia que la conducía le dijo que podía levantarse la venda de sus ojos. Por una ventana del baño en que se encontraba miró hacia el patio y pudo ver en él a Sergio Alejandro Riffo Ramos y otros detenidos (que hoy se encuentran desaparecidos). Todas estas personas no se encontraban vendadas en ese momento y estaban haciendo gimnasia vigilados por personas armadas. Algunos le hicieron señas, lo que provocó que la condujeron nuevamente a "la parrilla".

29 de noviembre 1974

Carmen Cecilia Bueno Cifuentes y Jorge Muller Silva.

Para Cecilia, después del golpe militar la situación laboral en su campo de trabajo se torna muy incierta, por lo que debe buscar diferentes fuentes de trabajo. Hace cortos publicitarios en los estudios de Chile Films, lugar al que se dirigía cuando fue detenida y desaparecida. El día 29 de noviembre de 1974 a las nueve de la mañana aproximadamente, cuando iba con su novio Jorge Muller Silva, cineasta, camarógrafo, a su lugar de trabajo en los estudios de Chile Films fueron detenidos por dos civiles y una mujer y subidos en una camioneta, según se pudo establecer posteriormente ya que ella les relató su arresto a otros detenidos que estuvieron con ellos en los mismos lugares de detención, "Cuatro Alamos" y "Villa Grimaldi", lugares de detención y tortura de la DINA, ex servicio de inteligencia del gobierno. En junio de 1975, Carmen aparece en una lista de 119 desaparecidos, supuestamente muertos en diferentes países de América Latina y Europa, países que hacen un rotundo desmentimiento a esta información extensamente publicitada por los organos adictos al Gobierno, quedando por tanto la evidencia de lo que había detrás de esta información, y que era tan sólo distraer la atención acerca de la suerte sufrida por los chilenos arrestados en forma ilegal por la DINA. A requerimiento de los señores Embajadores de los países aludidos, el propio Ministro de relaciones Exteriores entonces, tuvo que admitir la falsedad de la noticia. Nosotros sabíamos que esto era una falacia más para debilitar nuestra denuncia, sabíamos positivamente que nuestra hija había sido detenida ya que había sido vista por varios testigos, pero aún así el dolor, la angustia y la impotencia no dejó de trastornar nuestros corazones, ya que los sabíamos capaces de los peores y más horrendos crímenes. Debido a que los tribunales de nuestra patria no acogían nuetra denuncia tuvimos que recurrir a los Organismos Internacionales públicos y privados, Enbajadas y al Alto Comisionado de la ONU (mayo 1976), Honorable Comisión de los Derechos Humanos, New York, USA (noviembre de 1976) Ref. Caso N 2047 de la OEA, miembros de la Honorable Comisión de Juristas con sede en Ginebra (diciembre 1976), Secretario General de la Organización de Estados Americanos, a su Santidad Pablo Sexto (Roma noviembre 1975), a su eminencia Nuncio Apostólico de Chile (enero 1977) a Cruz Roja Internacional, al grupo ad-hoc de los Derechos Humanos que visitara Chile en Julio de 1978. Posteriormente a toda comisión u Organismo que se preocupara de la violación de los derechos humanos en el país.

30 de noviembre de 1974

Juan Rodrigo MAC LEOD TREVER, aparentemente vinculado al MIR, y su suegra María Julieta RAMIREZ GALLEGO, concurrieron al centro de detención de Tres Alamos a visitar a María Antonieta Castro Ramírez - cónyuge del primero e hija del la segunda - quien se encontraba detenida junto a su hermano, Oscar Castro Ramírez, ambos militantes del MIR.

Según los testimonios, los guardias del recinto encontraron durante la visita ciertos objetos comprometedores entre las cosas que los visitantes llevaban a sus parientes y por ello fueron detenidos.

3 de diciembre de 1974

Son detenidos por agentes de civil no identificados, los militantes del MIR Gregorio PALMA DONOSO, detenido en Santiago en la vía pública, y Edgardo Orlando LOYOLA CID, detenido en su domicilio en Maipú.

Gregorio Palma Donoso, 21 años de edad, militante del MIR, había sido detenido los primeros días de octubre de 1973, en el que era entonces su domicilio de la calle Santa Julia N135, Block D, Dpto.11, Villa Los Presidentes, ñuñoa. El personal militar que practicó la detención, sin exhibir orden alguna, allanó todo el Block D, en busca de la hermana del afectado, Haydée Palma Donoso, sin encontrarla. Entonces, la víctima fue llevada por sus captores hasta la Comisaría de Carabineros de la comuna indicada, donde fue interrogado sobre su hermana y sometido a simulacro de fusilamiento, siendo puesto en libertad dos días después.

Posteriormente, el 3 de diciembre de 1974, a las 09:00 horas, Gregorio Palma fue nuevamente detenido, esta vez por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), en las calles Los Olmos con Macul, y conducido con destino desconocido. Fue testigo de su detención Jacinto Hidalgo.

En declaración prestada en Francia, el testigo mencionado, expresa que, "el 3 de diciembre de 1974, tuvimos contacto con Gregorio, ya que yo era miembro de dirección de una estructura del MIR. Caminamos juntos una hora, discutimos, nos intercambiamos información y salimos hacia Macul, para allí despedirnos. Luego caminamos hacia el paradero de bus de Los Olmos con Macul. A unos diez metros del paradero, Gregorio me pide que me suba a una micro que estaba en el lugar, sin discutir subo y me doy cuenta que él no lo hace. Antes de llegar al próximo paradero, se estaciona una camioneta de la DINA por Macul, pasado Los Olmos. Descienden de este vehículo el famoso "guatón Romo" y otro agente de baja estatura (1.50 ó 1.55 mts.) y corren sobre Gregorio, que en ese momento caminaba por Macul, hacia Avenida Grecia, por la acera del lado derecho, justo donde se estacionó la camioneta DINA. Al ver todo esto, desciendo del bus y me doy cuenta que nada puedo hacer. Salgo de la zona para escapar de la DINA gracias a la heroica actitud de Gregorio Palma Donoso".

Cerca de las 16:00 horas del mismo día 3 de diciembre, el domicilio de una tía del afectado, ubicado en Goycolea N179, San Miguel, fue allanado por efectivos de civil, que no exhibieron la correspondiente orden para ello, los que reconocieron la detención de la víctima a las personas que en ese momento se encontraban en la morada, doña María Chacón Campos y Bernarda Donoso Chacón -tía y prima de Gregorio Palma, respectivamente-. Asimismo, días antes de recibir la última visita del afectado, se presentaron en el domicilio ya indicado, tres personas vistiendo ropa sport, portando armas cortas y movilizados en una camioneta color rojo, grande, los que sin exhibir ningún tipo de credencial, preguntaron por la víctima, señalando que se había denunciado su desaparición y sin dar más informaciones al respecto.

Alrededor de las 23:00 horas del mismo día en que se verificó la detención de Gregorio Palma, concurrió hasta su domicilio un sujeto joven, movilizado en una camioneta blanca, sin patente, el que, sin identificarse, comunicó a su familia tanto el hecho de la detención, como la hora y lugar de los hechos.

Tres años después, el 16 de enero de 1978 la hermana del afectado, Haydée Palma Donoso, fue detenida, siendo expulsada del país el 18 de febrero del mismo año vía Tacna. Un mes más tarde, fue expulsada de Perú. Otro hermano Jorge Palma Donoso fue detenido en 1983; a diciembre de 1992 permanecía en prisión en calidad de preso político.

Con el correr de los años se ha podido establecer que Gregorio Palma Donoso fue visto en el recinto secreto de detención y tortura a cargo de la DINA, denominado Villa Grimaldi y ubicado en José Arrieta 8.200, Peñalolén, por Héctor Hernán González Osorio.

Particularmente ilustrativas resultan las declaraciones vertidas por un ex-detenido, respecto de la realidad vivida por hombres y mujeres recluidos en el ya mencionado recinto de Villa Grimaldi.

Señala el testigo: "Durante mi primer período en Villa Grimaldi -diciembre de 1974- permanecí en una pieza grande, con una puerta de metal, donde después serían construidas celdas de madera que fueron llamadas "Casas Chile". Cuando llegué allí, todavía no había nada. Los detenidos estábamos en el suelo día y noche, y la única "actividad" era esperar para ser llevado a la tortura o a presenciar la tortura de otro. Las mujeres estaban separadas en otra pieza. Permanecíamos con los ojos vendados todo el tiempo. Por la noche, nos amarraban pies y manos juntos por la espalda, y nos hacían acostarnos en el suelo, que era de baldosas. En la mañana y antes de dormir, nos sacaban al baño, que era uno solo y quedaba al lado de la pieza de la "parrilla" (sala de tortura. La referencia a la "parrilla" está hecha por un catre metálico, al que se ataba a un detenido desnudo para aplicarle golpes de corriente eléctrica), lo que nos permitía escuchar los gritos de los que estaban siendo torturados. Eramos alimentados tres veces por día. Al desayuno, un pote de aluminio con café y un pan, a la hora de almuerzo, un plato de sopa y en la noche otra vez lo mismo. A veces nos desataban las manos para comer y otras veces sólo a algunos, que debían entonces dar de comer a quien estaba al lado. Otras veces nos hacían comer en el suelo, con las manos amarradas a la espalda, como perros lamiendo los platos como podíamos. Esto era muy humillante y desesperante".

"Al cabo de algún tiempo fuimos ingresados los detenidos en las 'Casas Chile', que era un conjunto de celdas de madera, cada una con un camarote de campaña dentro, construidas en la que originalmente era la llamada 'pieza grande'. En verdad, daba la impresión de que habían construido las celdas en torno de los camarotes, pues dentro había sólo un pequeño espacio lateral para poder subir a la cama de arriba. Eran también completamente cerradas, sin ningún tipo de luz y estaban distribuidas a lo largo de las paredes, dejando un espacio de circulación en el medio que comunicaba con la puerta. Estando en 'Casas Chile' recuerdo haber visto gente en un estado lamentable como resultado de las torturas a que fue sometida. Me acuerdo de un compañero a quien le pasaron una camioneta por las piernas y después lo dejaron en el suelo, en el espacio libre en medio de las celdas, donde podíamos escuchar sus quejidos permanentes. La verdad, es que en Villa Grimaldi uno convivía con la tortura, el sufrimiento y la muerte todo el tiempo, sin parar. Día y noche se sentían los gritos de hombres y mujeres siendo 'parrillados', golpeados o colgados, que era otro tipo de tortura frecuente usada por la DINA. Consistía en suspender a los detenidos con las manos amarradas a una viga o bien amarrados de manos y pies y colgados como un cordero, en la posición que los brasileños bautizaron de 'pau de arara'. Así, desnudos y siempre con los ojos vendados, se les aplicaba electricidad en todas partes. Cuando nos sacaban al baño podíamos escuchar los ruidos de la tortura, los gritos ahogados por los trapos puestos en la boca, cuerpos estremeciéndose, insultos, respiraciones jadeantes. Convivir cotidianamente con esto es horrible y hace parte del proceso de destrucción sicológica del detenido".

"Había también, las llamadas 'Casas Corvi', que eran pequeñas celdas de madera que construyeron en otra pieza, especie de cajones verticales de unos 80 por 80 cms., concebidos para aislar presos individualmente, completamente cerradas, apenas con un agujero del di"metro de un dedo en la puerta para que entrara aire. Era muy desesperante estar ahí dentro, sin luz, con muy poco aire y con mucho calor, de pie o sentado en el suelo con las piernas dobladas, porque no era posible estirarlas".

"Existía, además, la llamada "Torre", que era un lugar siniestro y temido por todos, que quedaba en una parte más aislada de Villa Grimaldi y a donde se llevaba a presos que no se quería que los otros vieran y que probablemente serían torturados hasta la muerte. Por lo menos ésta era la imagen que todos teníamos. Ir para la 'Torre' era como estar destinado a morir en Grimaldi. Así, había en ese antro de sufrimiento y locura permanente, una especie de distribución territorial de la muerte; las 'Casas Chile' eran "rea de muerte probable, las 'Casas Corvi' aumentaban esa probabilidad y la 'Torre' la tornaba cierta".

Gregorio Palma Donoso se encuentra desaparecido desde que fuera visto en Villa Grimaldi en diciembre de 1974.

Falleció el matrimonio formado por Alejandro DE LA BARRA VILLARROEL y Ana María PUGA ROJAS, cientista político y profesora y actriz, respectivamente, ambos militantes del MIR y él dirigente de dicha colectividad. Ese día fueron emboscados cuando se dirigían a buscar a su hijo a la salida del jardín infantil donde asistía en calle Pedro de Valdivia con Andacollo. El jardín en cuestión había sido visitado con anterioridad por agentes de la DINA que por esa vía habían podido dar con sus víctimas.

5 de diciembre de 1974

Murió José Francisco BORDAS PAZ, ingeniero civil, dirigente del MIR, quien luego de haber salvado con vida del operativo que terminó en la muerte de Miguel Enríquez, falleció en un enfrentamiento con agentes del SIFA en el sector alto de Santiago luego de una larga persecución en automóvil, el 5 de diciembre de 1974.

6 de diciembre 1974

Jane VANINI, 29 años, brasileña, casada, secretaria, muerta en Concepción.

Jane Vanini murió ese día en la población Lorenzo Arenas de Concepción, después que su domicilio fuera allanado por efectivos de la armada. Su defunción no se encuentra inscrita y no se han podido encontrar sus restos.

Jane vanini había ingresado a Chile en 1971 como exiliada política del régimen militar instaurado en su país y mantenía una convivencia con José Carrasco tapia, dirigente del MIR. Ambos habían optado por ingresar a la clandestinidad debido a la persecución política desplegada en contra de militantes de esa organización política, y se encontraban viviendo en Concepción.

De acuerdo a declaraciones de testigos, el 5 de diciembre de 1974, su compañero fue detendo en esa ciudad por efectivos de la armada y conducido a la base naval de Talcahuano; el 6 de diciembre, el departamento que ocupaba la pareja fue rodeado por efectivos de esa institución y Jane Vanini fue conminada a entregarse por los uniformados, a lo que ella se resistió. En el lugar se rpodujo un tiroteo en el que resultó muerta.

Los efectivos de la armada, posteriormente se llevaron su cuerpo con destino desconocido.

7 de diciembre de 1974

Luis Jaime Palominos Rojas, soltero, estudiante del Conservatorio Nacional de Música, militante del MIR, fue detenido el día 7 de diciembre de 1974, en la ciudad de Santiago por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional, y conducido hasta el centro secreto de detención y tortura, ubicado en José Arrieta 8.200, Peñalolén, y conocido como Villa Grimaldi, donde permaneció en un galpón grande, la mayor parte del día amarrado de pies y manos.

Aún cuando no existen testigos presenciales de la detención del afectado, su certeza y la responsabilidad que en ella le cabe a la DINA, se ve confirmada por hechos posteriores.

En efecto, el día 7 de diciembre de 1974 fue detenido por agentes de la DINA, en su antiguo domicilio de la calle Manuel de Salas 347, Dpto.21, el cuñado del afectado, Cristián Mallol Comandari, y ese mismo día, lo fue, por los mismos aprehensores, la mujer de Mallol y hermana de la víctima Eva Eugenia Palominos Rojas. Ambos testimoniarían posteriormente haber visto recluido, en el recinto de Villa Grimaldi en el mes de diciembre de 1974, a Luis Jaime Palominos, el que fue incluso careado y torturado física y sicológicamente junto a su hermana, en forma simultánea, en más de una oportunidad.

8 de diciembre 1974

Washington Cid Urrutia, militante del MIR, fue detenido en la madrugada del 8 de diciembre de 1974, en el domicilio indicado, junto a su cónyuge, María Isabel Ortega Fuentes, por efectivos de la Dirección de Inteligencia Nacional que no exhibieron orden. En esa ocasion, y en el mismo lugar, fue tambien detenido Jose Hernan Carrasco Vasquez.

Los tres arrestados, con la vista vendada y atadas las manos, fueron conducidos en una camioneta a Villa Grimaldi, recinto a cargo de DINA, ubicado en Peñalolen.

En ese lugar, dice María Isabel Ortega, "permanecí por espacio de 16 dias, hasta el 24 de diciembre. En varias oportunidades fui sometida a apremios físicos y morales junto con mi esposo. Fui sacada de alli el dia indicado, a las 18 horas. Mi cónyuge fué sacado de la Villa Grimaldi el mismo día, a las 6 AM, en una camioneta, junto con otros detenidos, segun pude comprobarlo yo misma, levantandome por unos momentos la venda de los ojos al escuchar que un vehículo estaba por partir".

Y añade: "Fui llevada en calidad de incomunicada al recinto de Cuatro Alamos en Santiago, dependiente tambien de DINA. Allí tuve que firmar una declaración en el sentido de no haber recibido apremios de ninguna especie. Mi marido no estaba allí, ni estuvo durante mi permanencia en ese lugar. Estuve allí hasta el 31 de diciembre en la mañana. Fuí llevada al recinto contiguo de Tres Alamos, donde quede en libre plática.Í Permanecí allí continuamente hasta el 16 de Junio de 1975, fecha en que fuí trasladada al Campamento El Salitre, ubicado en San Juan de Pirque".

María Isabel Ortega salio en libertad el 17 de Julio de 1975. No ha vuelto a ver a su cónyuge.

José Hernán Carrasco Vasquez apareció el 19 de febrero de 1975, en una Cadena Nacional auspiciada por el Gobierno, en la que él, junto a otros dirigentes del MIR detenidos (Cristián Pedro Pablo Mallol Comandari, Humberto Menanteaux Aceituno y Héctor Hernán Gonzalez Osorio), llamaba a los militantes a cesar la lucha contra el Gobierno militar. Luego quedó en libertad bajo vigilancia, siendo nuevamente detenido en su domicilio el 20 de noviembre de 1975. Desde ese dia sus familiares ignoran su paradero. Posteriormente, en forma casual, se enteraron que su cadáver y el de Humberto Menanteaux habrian ingresado como N.N. al Instituto Médico Legal. El certificado de defunción reza así: "Fecha del fallecimiento: 1o de diciembre de 1975. Hora: se ignora. Lugar: Santiago. Chada: Quebrada. Edad: 28 años. Causa: Conjunto de multiples heridas de bala con salida de proyectil". No cabe duda, entonces, que Carrasco Vasquez y Menanteaux Aceituno fueron asesinados.

Testigos presenciales de la detención de Washington Cid, aparte de su cónyuge ya mencionada, fueron el padre y una hermana de esta: Ricardo Antonio Ortega Rojas e Ines Ximena Ortega Fuentes. Ambos presentaron declaración en el 10o Juzgado del Crimen, al igual que María Isabel Ortega, que lo hizo luego de ser puesta en libertad.

María Teresa Bustillos Cereceda, 24 años de edad al momento de su desaparición, en diciembre de 1974. Estudiante del último año de la carrera de Servicio Social de la Universidad de Chile, que quedó truncada al ocurrir su detención.

9 de diciembre de 1974

Es detenida por agentes de la DINA, en la vía pública, en Santiago Marta Silvia Adela NEIRA MUñOZ, vinculada al MIR. Horas más tarde los agentes ocuparon el domicilio de la detenida en las Torres San Borja y allí detuvieron a su conviviente César Arturo Emiliano NEGRETE PEÑA, también vinculado al MIR, y a otras dos personas que luego serán dejadas en libertad.

9 y 10 de diciembre de 1974

Son detenidos en Santiago los hermanos Mario Fernando PEÑA SOLARI y Nilda Patricia PEñA SOLARI, ambos militantes del MIR. El día 11, agentes de la DINA acudieron al domicilio de las víctimas con el fin de obtener medicamentos para Nilda Peña que se encontraba en mal estado de salud.

Los detenidos desaparecieron en poder de la DINA. Hay testimonios de la presencia de ambos hermanos en el recinto denominado la Venda Sexy. Además Nilda Peña habría sido llevada en algún momento a la Clínica Santa Lucía.

10 de diembre 1974

Gerardo Ernesto Silva Saldívar, soltero, estudiante universitario, militante del MIR, fue detenido en las siguientes circunstancias: el día 10 de diciembre de 1974, en horas de la tarde, agentes de civil pertenecientes a la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) que se movilizaban en una camioneta color verde, detuvieron a la víctima en la biblioteca de la Escuela de Estadística de la Universidad de Chile, donde estudiaba, ubicada en la esquina de calle Agustinas con San Martín. Cabe agregar que horas antes (cerca de las 02:00 de la madrugada), el mismo grupo había allanado el domicilio de los padres de Silva Saldívar, ubicado en calle Cinco Poniente 5857, Población José María Caro, no hallándolo e identific"ndose como miembros del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), retIrándose del sitio pero dejando a dos hombres de guardia, los que recién se marcharon a las 16:00 horas. El detenido había abandonado el domicilio de sus padres cerca de dos meses atrás, para ir a vivir con su novia, Bernardita Nuñez Rivera, en calle Verona l476, Las Barrancas. Esta última también fue aprehendida por la DINA el mismo día que su conviviente, en éste último domicilio.

12 de diciembre 1974

Anselmo Osvaldo Radrigán Plaza, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, miembro del Comité Central, fue detenido el 12 de diciembre de 1974, alrededor de las 18:30 horas, mientras caminaba por la calle García Reyes a la altura del 800, por tres agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), fuertemente armados y encabezados por Osvaldo Romo Mena. Los aprehensores se movilizaban en una camioneta Chevrolet, patente EM 965 de Las Condes, vehículo en que subieron a la víctima para conducirla a Villa Grimaldi- centro secreto de detención y tortura de la DINA- desde donde desapareció, después de ser visto por testigos, el 24 de diciembre del mismo año.

El día 13 de diciembre de 1974, alrededor de las 11:00 de la mañana, 4 individuos de civil, armados, se presentaron en el domicilio que el afectado compartía con sus padres y hermanos. Entre los sujetos, los testigos reconocieron la presencia de Osvaldo "Guatón Romo", el que iba secundado por un individuo de unos 30 años, medianamente grueso, 1.70 de estatura, pelo oscuro, moreno. Un tercer agente era de unos 25 años, delgado, tez clara, pelo castaño, también de más o menos 1.70 de estatura. El cuarto personaje se veía un poco mayor que éste último y sus características físicas eran muy similares. Los civiles ingresaron al hogar, procediendo a allanarlo y uno de ellos preguntó a Lidia Plaza -madre de la víctima- por la cónyuge del afectado, Amelia Nadeau Caballero (en enero de 1975, a raíz de las amenazas recibidas de parte de la DINA, viajó fuera del país junto a su pequeño hijo de 14 meses de edad), la que no se encontraba en esos momentos en la casa. Sin exhibir orden alguna, revisaron el inmueble y, respondiendo a las preguntas de Lidia Plaza, dijeron que habían detenido a la víctima el día anterior por estar relacionada con una reunión clandestina. Ante la insistencia de ella, los agentes le señalaron que no se preocupara, que su hijo estaba bien aunque no podían informarle dónde se encontraba, pero que pronto saldría en libertad.

Simultáneamente, dos de los agentes exigieron a Jorge Radrigán -hermano de Anselmo Osvaldo- que los llevara al dormitorio del afectado, ubicado en el segundo piso del inmueble. Junto con ello, uno de los individuos sacó del interior de su vestón un carnet de tapas verdes, de los que se usaban antiguamente, pregunt"ndole al testigo "Àusted es el hermano de Anselmo Osvaldo Radrigán Plaza?". Al subir al segundo piso, los sujetos entraron primero a la pieza de Silvia Margarita -hermana de Radrigán Plaza- permaneciendo allí sólo unos instantes y sin hacer pregunta alguna, se dirigieron al dormitorio que ocupaba el afectado. Una vez aquí, Jorge Radrigán los escuchó conversar entre ellos en voz baja, y al cabo de unos momentos dijeron "esta no es la pieza, se trata de una en la que ustedes guardan los cachureos. Este cabro nos dijo que tenía ahí un vestón claro". Ante esto, el testigo los condujo hasta una habitación que había en el fondo del patio, entrando a ella sólo los dos agentes. Después de unos 5 minutos, los civiles salieron llevando consigo un vestón claro que efectivamente pertenecía a Anselmo Radrigán. Le habían descosido el forro y mostraron unas micro-fotos de documentos, al tiempo que decían "esto es lo que busc"bamos".

Antes de retirarse y como respuesta al nerviosismo de Lidia Plaza, los sujetos más jóvenes intentaron calmarla diciéndole que si lo deseaba podía mandarle ropa a su hijo y que ellos se comprometían a entreg"rsela. Ella les pasó un sweater grueso y cuando quiso mandarle un vestón, le respondieron que no era necesario puesto que Anselmo Radrigán andaba "terneado" al momento de su detención, cosa que era efectiva.

Posteriormente, la madre recibió una serie de llamadas anónimas que le confirmaban la detención de su hijo y su permanencia en un recinto de la DINA. Este hecho se vio confirmado por los testimonios de numerosas personas que estuvieron junto a él en Villa Grimaldi. Ofelia Nistal e Iván García Guzmán lo vieron recluido en dicho lugar. Alejandra Holzapfel Picarte escuchó cuando los guardias lo llamaban a interrogatorio, mientras que Luz Arce Sandoval -militante socialista que se transformara en colaboradora de la DINA producto de las amenazas y torturas sufridas durante su reclusión- declaró que le constaba que el nombre de Radrigán Plaza figuraba como detenido en los informes de la DINA.

Mario Francisco Venegas Jara -quien permaneció incomunicado en Villa Grimaldi entre el 9 y el 28 de diciembre de 1974 -declaró que durante ese período estuvo encerrado en dos celdas: una pequeña en la que se encontraban hacinadas unas 35 personas, y luego en otra más grande en la que había unos 50 detenidos. El testigo fue sometido a distintos interrogatorios y torturas. Incluso se le puso un revólver en la sien, procediendo sus captores a apretar varias veces el gatillo, y amenaz"ndolo con torturar a su mujer y a su hijo menor delante de él (ninguno de los dos se encontraba efectivamente detenido). Quien encabezaba los interrogatorios del testigo era el "Teniente Pablo" (Fernando Adri"n Laureani Maturana). Fue en este recinto donde Mario Francisco Venegas Jara vio a Anselmo Osvaldo, torturado y maltrecho.

Por su parte, Guillermo Segundo Cornejo Díaz -a la sazón recluido en Villa Grimaldi- estuvo en una misma celda con Anselmo Osvaldo Radrigán Plaza y otros detenidos. Permaneció junto a él hasta el 24 de diciembre de 1974, fecha en que el afectado fue sacado por sus captores en compañía de Washington Cid Urrutia y de Luis Palominos Rojas, permaneciendo los tres en calidad de detenidos-desaparecidos.

Este testimonio está refrendado por el de Luis Alfredo Muñoz González, quien fuera detenido por agentes de la DINA el 10 de diciembre de 1974 y conducido a Villa Grimaldi, donde permaneció hasta el primero de febrero de 1975. El testigo recuerda que el 12 de diciembre de 1974 llegó a su celda Anselmo Radrigán, con el que se conocían desde su época de universitarios, el que fue llevado en varias oportunidades a sesiones de interrogatorios y torturas. El declarante vio a la víctima en Villa Grimaldi hasta el 24 de diciembre de 1974, fecha en que lo sacaron de la celda en que ambos se encontraban. También ese día, según lo declara Luis Alfredo Muñoz, sacaron de Villa Grimaldi a Washington Cid Urrutia, a Luis Palominos Rojas y a Fernando Guillermo Silva Camus. Además, el testigo escuchó cuando Osvaldo Romo Mena decía que él había detenido a Anselmo Radrigán Plaza.

Posteriormente, en febrero de 1975, el nombre de la víctima apareció en una lista -en calidad de preso- entregada por cuatro dirigentes del MIR que se encontraban recluidos en Villa Grimaldi. Cristián Mallol Comandari, Héctor Hernán González Osorio, Humberto Menanteaux Aceituno y José Hernán Carrasco Vásquez -todos ellos violentamente torturados, tanto física como psicológicamente- fueron obligados por los agentes de la DINA a participar en una conferencia de prensa, dando cuenta de la derrota del MIR. La declaración fue filmada en las oficinas del entonces Jefe de Villa Grimaldi, actual Brigadier General Pedro Espinoza, en una video-c"mara port"til y con la presencia de este agente. El contenido fue transmitido por cadena nacional de Radio y Televisión. En cuanto a la conferencia de prensa, ésta se realizó un par de días más tarde en el Edificio Diego Portales, sede del Gobierno de la época. Entre los periodistas presentes, se mezclaron los agentes de la DINA, incluyendo a Marcelo Moren Brito y a Miguel Krassnoff Martchenko, los que previamente habían amenazado a los cuatro dirigentes miristas "para que no se botaran a pillos". Menanteaux y Carrasco salieron en libertad en septiembre de 1975, para volver a ser detenidos por los agentes de la DINA en el mes de noviembre de ese mismo año. Sus cuerpos fueron casualmente encontrados, semi-enterrados, en las cercanías de Buin, en diciembre de 1975. Ambos tenían claros signos de haber sido torturados antes de d"rseles muerte.

Cristián Mallol y Héctor Hernán González, lograron sobrevivir a estos hechos y testimoniaron, en 1990, en relación a lo que realmente ocurrió.

Mallol fue detenido el 7 de diciembre de 1974 y, herido a bala, conducido a Villa Grimaldi, en donde el Brigadier Pedro Espinoza -conocido entonces como "Rodrigo Terranova"- dio órdenes inmediatas para que lo pusieran en "la parrilla" (catre metálico en que se ataba a la víctima desnuda para proceder a la aplicación de corriente eléctrica en distintas partes del cuerpo). La sesión de tortura fue tan intensa que Cristián Mallol perdió el conocimiento, recuper"ndolo sólo cuando se encontraba en una celda en la que también estaban Miguel Krassnoff -"El Capitán Miguel"- y Luz Arce, la que le inyectaba algo. Después de ser conducido a la Clínica Santa Lucía -centro de la DINA- Mallol fue ingresado a una pieza grande, a la que, entre otros, llegó Anselmo Radrigán Plaza. Recién el testigo se enteró del verdadero nombre del afectado, al que conocía por su apodos de "Juli"n" y "Pedro". A esta sala solían entrar Krassnoff Martchenko y "El Teniente Marcos", el que acostumbraba a vestirse de doctor.

Fue en esta sala donde comenzó a gestarse la declaración pública. Sin embargo, el 24 de diciembre -recuerda Cristián Mallol- los agentes sacaron de la sala a Anselmo Radrigán y a Luis Palominos, de los cuales nada volvieron a saber. También en esa oportunidad se llevaron a Guillermo Beausire Alonso, quien más tarde sería visto en el sector denominado "La Torre", y el que se oponía a la elaboración del mencionado documento. Casi dos meses después -y posterior a presiones y malos tratos- en febrero de 1975, Miguel Krassnoff se acercó a ellos y les dijo "lo de la tele va", agregando que había llevado personalmente el texto al General Pinochet. Los cuatro dirigentes del MIR debieron ponerse chaquetas limpias, mientras sus pies permanecían encadenados debajo de la mesa. Dos días después, y sin mayores anuncios, los vistieron con ternos, los asearon bien y los llevaron al Edificio Diego Portales para que "conversaran" con los periodistas. Cristián Mallol salió en libertad en noviembre de 1976.

Héctor Hernán González Osorio fue detenido el 6 de diciembre de 1974, siendo conducido a Villa Grimaldi, en donde lo recibió Miguel Krassnoff diciéndole "por fin llegaste Nicol"s -nombre político del testigo- hacía tiempo que te estábamos buscando". Después de que se le amenazara con que de "cualquier manera" iba a hablar sobre lo que se le preguntara, fue sometido a violentas torturas durante las cuales, en un momento dado, se hizo presente el agente Osvaldo Romo Mena. Fue ingresado a una pieza en la que habían unos 30 detenidos, entre ellos, Anselmo Osvaldo Radrigán, Cristián Mallol, Guillermo Beausire y Ernesto Silva Saldívar. El testigo recuerda que en esa sala los detenidos permanecían en el suelo día y noche y su única "actividad" era esperar ser llevados a torturas o a presenciar las torturas de otros. Permanecían todo el tiempo con los ojos vendados y en la noche los ataban de pies y manos por la espalda y debían dormir en el piso que era de baldosas. En la mañana y en la noche los sacaban al baño, el que quedaba al otro lado de la pieza donde estaba "la parrilla", debiendo entonces escuchar los gritos de aquellos a quienes se torturaba. A veces les desataban las manos para comer y otras veces lo hacían sólo con algunos de ellos, los que debían entonces darle la comida en la boca al que estaba al lado. En ciertas oportunidades, les mantenían las manos atadas a la espalda y los obligaban a comer en el suelo, lamiendo los platos como perros, lo que les resultaba humillante y desesperante.

En el mes de diciembre de 1974, estando en esa misma pieza, los detenidos decidieron organizar una célula partidaria y planear, como primera medida, una fuga. Sin embargo, al día siguiente de conversado el tema, entró violentamente a la sala Pedro Espinoza, el que, con tremendos gritos, mandó a encadenar a un grupo de esos presos y dio órdenes a los guardias para que los golpearan permanentemente.

Una noche, Héctor Hernán González fue llevado a las oficinas de Pedro Espinoza, en donde tenían a la cónyuge del declarante, Ofelia Nistal Nistal, la que lo miró con angustia y susto. Efectivamente, el testigo, además de sucio, tenía la nariz hinchada, fracturada a golpes, y el rostro amoratado y ensangrentado. Fue en presencia de ella que el agente Espinoza le propuso que hicieran un llamado público para que el MIR, que ya estaba derrotado -dijo Espinoza- abandonara la resistencia al Gobierno. Cuando fue retornado a la celda, el declarante contó a sus compañeros sobre esta propuesta, ellos les respondieron que Miguel Krassnoff había llegado a la celda a pedirles lo mismo, en esa celda se encontraba Anselmo Radrigán. Se inició entonces la elaboración del documento bajo la directa tutela de Miguel Krassnoff Martchenko.

El testigo permaneció incomunicado en Villa Grimaldi por un período de 6 meses.

En julio de 1975, el nombre de Anselmo Radrigán Plaza apareció en la lista de 119 chilenos que presuntivamente habían muerto en enfrentamientos en el extranjero. El afectado fue incluido en la nómina publicada por la revista "LEA" de Buenos Aires, la que apareció por única vez en esa oportunidad, sin pie de imprenta ni director responsable. La veracidad de este hecho jamás pudo ser comprobada. Más aún, ningún Gobierno, ni siquiera el chileno, lo ratificó oficialmente, y el tiempo sólo demostró su total falsedad. Los nombres de la nómina correspondían a 119 personas que habían desaparecido después de haber sido detenidas entre junio de 1974 y febrero de 1975 por los servicios de seguridad del gobierno militar.

Son detenidos en Santiago los amigos y militantes del MIR Carlos Alberto TERAN DE LA JARA y Rafael Eduardo ARANEDA YEVENES, uno en su domicilio y el otro en la Universidad Técnica donde ambos estudiaban y trabajaban.

Jorge Eduardo Ortiz Moraga, casado, 20 años de edad a la fecha de la detención, estudiante de Medicina, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), fue detenido el 12 de diciembre de 1974 por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional, DINA, en la calle, entre las 20 y las 21:30 horas. Ese día abandonó el domicilio de su madre, una profesora jubilada, a las 8 de la noche, junto a su cónyuge, Ana María Rojas Figueroa, con la intención de alojar ambos en casa de Alejandro Rojas, hermano de Ana María. Aquel día alojó en la casa materna Gloria Ortiz, hermana del afectado y el matrimonio conformado por Jorge Ortiz y Ana María Rojas le cedió su pieza por esa noche. De este modo, poco después de salir de la casa, el matrimonio se separó, partiendo Jorge Ortiz a juntarse con unos amigos y poniéndose de acuerdo para reunirse a las 21:30 P.M. en la residencia de Alejandro Rojas.

Sin embargo, Jorge Ortiz no regresó esa noche y al día siguiente llamó por teléfono a su suegra, Gabriela Figueroa Rebolledo, pregunt"ndole por su esposa Ana María, y percibiendo inmediatamente la interlocutora que su yerno se encontraba detenido y amenazado. En efecto, poco rato después llegaron a su domicilio civiles armados que expresaron que ya tenían detenido a Jorge Ortiz y que buscaban a Ana María Rojas. Allanaron el domicilio y al no encontrar a la hija de la propietaria dijeron que Jorge Ortiz "les estaba jugando chueco", agregando que éste último les había dicho que ahí podían encontrar a su esposa.

El domicilio de Gabriela Figueroa fue posteriormente allanado en otras dos oportunidades, la última de ellas por uniformados de la Fuerza Aérea ÐFACH- pintados de negro; los efectivos Militares siempre buscaban a Ana María Rojas, quien finalmente se asiló en la Embajada de Colombia, viajando después a Francia.

La búsqueda de Ana María Rojas no se detuvo en la casa de su madre, ya que el 19 de diciembre de 1974, a las 07:00 AM, el domicilio de Audolina Moraga Quezada, madre del afectado, también fue allanado por siete civiles armados con metralletas conducidos por Osvaldo Romo Mena, quienes llevaban arrestados a dos jóvenes, amigos de la pareja. Uno de ellos fue reconocido por Audolina Moraga como Fernando Peña Solari, actualmente detenido desaparecido. Durante dos días y sus respectivas noches, los agentes de la DINA se instalaron en la casa sin dejar salir a la propietaria ni a una amiga que estaba con ella, de nombre Amanda González Cofré, obligando inclusive a las mujeres a atenderlos y prepararles comida.

El 10 de enero de 1975 se volvió a recibir una llamada telefónica en la casa de Gabriela Figueroa, esta vez de una mujer, quien se negó a identificarse y dijo que Jorge Ortiz se encontraba incomunicado en el Campamento de Prisioneros de Tres Alamos, cortando casi enseguida.

Cuatro prisioneras políticas que estuvieron recluidas junto a Jorge Ortiz en el centro de torturas de la DINA conocido como "Venda Sexy" (situado en Irán 3037, actualmente comuna de Macul) declararon en el proceso que se instruyó por el secuestro del afectado; cabe resaltar que tres de ellas lo hicieron mientras todavía se encontraban arrestadas en virtud del Estado de Sitio.

Fátima Mohor Schmessane, estudiante de medicina, quien fue llevada al 11 Juzgado del Crimen el 24 de julio de 1975, declaró: "Fui conducida primeramente a la Villa Grimaldi y posteriormente trasladada al lugar Venda Sexy, que significa "tortura sexual". Estando en dicho recinto vi llegar el día 12 de diciembre en la noche a mi compañero de estudios Jorge Ortiz Moraga, con quien permanecimos juntos durante ocho días en la misma pieza. Por desgracia, me tocó ver las torturas que a él le estaban haciendo y que consistían en amarrarlo de pies y manos encima de una parrilla de fierro, luego le meten algo dentro de la boca y le aplican los golpes de corriente eléctrica.

También tanto a él como a los demás nos colgaron de las muñecas en algo que había puesto en el techo, que son como poleas; luego de estar colgado se le aplica la corriente, tanto en el ano como en los genitales de los hombres y mujeres. Esta acción hace que los ofendidos salten de lado a lado dando gritos de alarido. Esta clase de torturas la vi dos veces en la persona de Jorge Ortiz Moraga. La existencia de Ortiz Moraga en el lugar Venda Sexy, le consta además a varios otros detenidos que, al igual que yo, estuvimos en la misma pieza con él. Estas personas son Beatriz Bataszew Contreras, Cristina Zamora Eguiluz, Cristina Godoy Hinojosa, Bernardita Muñoz Rivera, Laura Ramsay Acosta, Ana María Arenas Romero e Ingrid Heiemann Gigliotto".

Bernardita Muñoz Rivera se encontraba en libertad el 6 de octubre de 1975 y acudió voluntariamente al Tribunal para decir lo siguiente: "En la oportunidad en que estuve detenida en la Venda Sexy se me llevó a comer a un pasillo. Allí se sentó un hombre conmigo, quien me dijo que se llamaba Jorge Ortiz Moraga y que si yo salía en libertad le avisara a sus familiares".

El mismo día de la detención de Jorge Ortiz, o sea, el 12 de diciembre de 1974, fue arrestada Beatriz Constanza Bataszew Contreras, quien permaneció un largo tiempo privada de libertad en virtud de las disposiciones del Estado de Sitio. Encontrándose en el Campo de Prisioneras Políticas de Pirque, fue transportada al 11 Juzgado del Crimen y el 26 de febrero de 1976 declaró judicialmente: "La noche que llegué a Venda Sexy sentí y supe que estaba ahí Jorge Eduardo Ortiz Moraga. A él lo conocía bastante de antes ya que es el marido de una compañera de la universidad, Ana María Rojas Figueroa; ambas estudi"bamos Ingeniería Forestal. Supe que era él, porque, como digo, lo conocía bastante por su voz, por las cosas que decía, además que le preguntaban insistentemente por su señora Ana María. Esto fue en dos oportunidades: en la primera noche en el subterr"neo de la casa. Posteriormente, al saber que ambos nos conocíamos, nos carearon en otra pieza de la misma casa. Me sacaron la venda y me hicieron mirarlo. El estaba con la venda puesta y me pareció que estaba totalmente l"nguido, como agotado. Lo miré un rato y lo reconocí. Me hicieron decir su nombre en esa oportunidad; lo dije: "es Jorge Ortiz". Entonces él dijo: "es la Flaca". En la comida de ese mismo día, estábamos ambos con las vendas puestas, nos juntamos y le pregunté cómo estaba. El levantó un poco los hombros, lo que vi por debajo de la venda. Lo sentí varias veces más en "Venda Sexy".

María Cristina Zamora Eguiluz fue, asimismo, llevada desde el Campamento Tres Alamos al 11 Juzgado del Crimen el 26 de febrero de 1976 y manifestó: "Conocí a Jorge Eduardo Ortiz Moraga porque era estudiante de medicina y estaba en el mismo curso de mi marido Armando Pardo Balladares. A Ortiz lo vi por primera vez en Venda Sexy el lunes 16 de diciembre de 1974. Yo estaba en un recinto en que había quedado abierta la puerta y como estaba recostada pude verlo por debajo de ella. Lo tenían afirmado en la muralla y estaba vendado. Posteriormente me bajaron al subterr"neo y ahí estaba Jorge, a quien le estaban preguntando por su mujer; sólo escuché la voz de Jorge pero no pude verlo. A los días siguientes me llevaron para que atendiera a Félix de la Jara Goyeneche, que tenía infectada una herida en una pierna. Como me sacaron la venda, pude ver a varias personas que estaban vendadas en la misma pieza. Entre éstas vi a Jorge Ortiz, que estaba sentado en una silla. La última vez que lo vi fue el mismo día que me llevaron incomunicada a Cuatro Alamos. Al pasar por su lado pude verlo cuando me sacaron del lugar y Jorge quedó allí sentado".

Al recuperar la libertad, Beatriz Bataszew realizó tres declaraciones juradas y en todas ellas mencionó extensamente a Jorge Ortiz. Con fecha 14 de junio de 1976 refirió que fue constantemente interrogada con Jorge Ortiz Moraga y sometida a torturas inenarrables. El 21 de septiembre de 1976 nuevamente relató su detención y cautiverio y el contacto frecuente que mantuvo con Jorge Ortiz en el local que la DINA tuvo en la calle Irán N3037. Catorce años después y con fecha 18 de julio de 1990, esta ex prisionera política narró extensa y pormenorizadamente su estadía en manos de la DINA. Con respecto a Jorge Ortiz, recordó que él militaba en una unidad estudiantil universitaria del MIR y que el mismo día en que llegó a la Venda Sexy la trasladaron junto a Ortiz al subterr"neo, obligando a ambos a mantener una conducta lasciva con un claro af"n de rebajar y herir su dignidad.

Por su parte, Guido Segundo Zúñiga Serrano, en declaración jurada de fecha 19 de noviembre de 1976, refirió que fue detenido en su residencia por seis agentes armados de la DINA el día 16 de diciembre de 1974. Estos llevaban a una persona arrestada para que lo reconociera. Se trataba de Jorge Ortiz Moraga, a quien Guido Zúñiga dejó de ver el 19 de diciembre de 1974, cuando abandonó la Venda Sexy. Según narró este testigo, "en la oportunidad que lo llevaron cuando me detuvieron, se veía en pésimas condiciones, el pecho se veía totalmente machucado".

Armando Luis Pardo Balladares, con fecha 24 de noviembre de 1976 declaró bajo juramento que estuvo con Jorge Eduardo Ortiz Moraga, compañero de curso suyo en la Escuela de Medicina, desde el 14 de diciembre de 1974 hasta el 20 de diciembre de 1974 en la Venda Sexy. "Durante el período antes indicado permanecimos en una misma pieza junto a unos veinte hombres, pude conversar con él porque nos sentamos en la pieza en forma contigua; él me habló de su preocupación por la circunstancia de que estaba siendo sometido diariamente a interrogatorios durante los cuales le aplicaban electricidad, lo que lo tenía muy debilitado. Su interés se volcaba en la suerte que hubiera podido correr su esposa Ana María, a quien suponía que también podrían haberla detenido".

Cristina Verónica Godoy Hinojosa, con fecha 24 de mayo de 1990 declaró que fue detenida por la DINA en el Hospital José Joaquín Aguirre el 6 de diciembre de 1974, para ser trasladada a la Villa Grimaldi y posteriormente a la Venda Sexy. En este último lugar estuvo con numerosos detenidos que se encuentran desaparecidos y recordó haber escuchado la voz de Jorge Ortiz, así como haberlo divisado cuando lo hacían subir las escaleras.

Hernán González Osorio, con fecha 20 de septiembre de 1990, rememoró su paso de más de seis meses por la Villa Grimaldi y al exhibírsele fotografías de detenidos desaparecidos, reconoció a una serie de personas que vio en ese centro, o supo que habían pasado por ahí debido a comentarios hechos por los propios agentes de la DINA. Entre ellos mencionó a Jorge Eduardo Ortiz Moraga.

El nombre de Jorge Eduardo Ortiz Moraga apareció en una nómina de 119 chilenos muertos presuntamente en el extranjero en acciones armadas, que fue difundida por toda la prensa nacional en el mes de julio de 1975. El 23 de julio de ese año y bajo el epígrafe "Ejecutados por sus propios camaradas", venía el título "Identificados 60 miristas asesinados" con el que el diario "El Mercurio" publicó una lista que, reproduciendo información del semanario "LEA" de Buenos Aires, correspondía a "miristas chilenos que habían sido eliminados en los últimos tres meses por sus propios compañeros de lucha". A estas 60 personas entre las que Jorge Ortiz aparecía en riguroso orden alfabético, se sumó otra lista de 59 chilenos que, según el periódico "O'DIA" de Brasil, perecieron en similares circunstancias. Esta última publicación reapareció después de muchos años de receso por una sola vez, con la lista mencionada y sin editor responsable. En cuanto a "LEA", ni las autoridades argentinas ni el gobierno chileno se responsabilizaron o dieron crédito a su versión, puesto que ni siquiera se logró contar con un ejemplar que validara su existencia. Los nombres de estas listas correspondían a 119 personas que habían desaparecido después de haber sido detenidas por los servicios de seguridad chilenos.

Es detenida en la vía pública, también en Santiago, la militante del MIR María Teresa ELTIT CONTRERAS, soltera, estudiante de secretariado, militante del MIR, fue detenida por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), en la vía pública en una hora y lugar impreciso, sin testigos, el día 12 de diciembre de 1974. Su aprehensión está ligada a una intensa represión desatada en contra de los militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria,que en gran número estaban detenidos en esa época, y posiblemente a la muerte de José Bordaz Paz, importante dirigente del MIR, hecho ocurrido días antes y con el cual la afectada estaba relacionada.

Existen numerosos testimonios de ex prisioneros políticos que estuvieron detenidos en Villa Grimaldi que aseguran haber visto a María Teresa Eltit Contreras en ese lugar, entre la fecha de su detención y hasta el día 8 de enero de 1975, en que fue sacada con rumbo desconocido, junto a María Isabel Joui Petersen, el esposo de ésta, Renato Sepúlveda Gajardo y otro prisionero que se ha descrito como joven, delgado, de pelo negro, cuya identidad se desconoce hasta ahora.

Uno de estos relatos corresponde al de doña Patricia Del Carmen Guzmán Pardo quien estuviera detenida en Villa Grimaldi entre el 1 y el 17 de enero de 1975. Señala en su declaración jurada de 24 de octubre de 1979, que durante su estada en este recinto compartió la celda con varias otras personas entre las cuales menciona a María Teresa Eltit Contreras y a otras testigos tales como Angeles Alvarez y María Alicia Salinas Farf"n, que han coincidido plenamente con la declarante en las circunstancias deplorables en que se encontraba la afectada. En un p"rrafo de esta declaración jurada señala textualmente: "En lo que respecta a María Teresa Eltit Contreras, puedo declarar que estuve con ella 8 días, desde el 1 al 8 de enero de 1975, período en el cual me contó detalles de su detención y de los apremios ilegítimos de los cuales fue objeto durante esos días y en forma especial a su llegada".

"En efecto, me contó que llevaba a la fecha de mi ingreso 15 días detenida. Me señaló, asimismo, que la habían detenido por haber vivido con José Bordaz y que su detención había sido en la calle, al ser reconocida por agentes de la DINA y que dos individuos vestidos de civil la habían introducido a la fuerza a una camioneta C-10 Chevrolet de color rojo con capota negra, llev"ndola al cuartel de Villa Grimaldi. Fue interrogada y maltratada durante dos días completos por el Comandante Marcelo Moren Brito, alias "El Ronco" y "El Coronta". Después, debido al estado que se encontraba la dejaron tranquila durante 10 a 12 días, pero, cuando el día 8 de enero ingresó a Villa Grimaldi como detenido Emilio Iribarren, alias Joel, la volvieron a sacar a interrogatorio, también en esa oportunidad a cargo del Comandante Moren Brito.

"María Teresa Eltit reconoció a Iribarren al verlo llegar, mirando por la ventana. Me expresó que Iribarren era Joel. En el interrogatorio al que aludo, María Teresa y Emilio Iribarren fueron colocados en "la parrilla", consistente en un camarote doble, de huinchas met"licas. Ella ocupó el camarote de arriba y abajo fue amarrado Iribarren. Durante ese día, el guardia que cumplía tareas, respondía al nombre de "Jote".

"Dos días después de ese interrogatorio, el día 8 de enero, María Teresa Eltit Contreras fue sacada de Villa Grimaldi junto con María Isabel Joui Petersen, la cual estuvo cuatro días con nosotros; María Isabel, antes de llegar a Villa Grimaldi, había estado en la casa de la DINA de calle Quilín. Junto a ella fueron sacados Renato Sepúlveda Gajardo, esposo de María Isabel Joui y un joven delgado de pelo negro. Estas cuatro personas no volvieron a verse nunca más".

"María Teresa Eltit Contreras salió vestida con ropa distinta a la cual vestía cuando fue detenida. En esa oportunidad usó una falda azul con dos bolsillos laterales, modelo godé, polera y chalas tipo terraplén, de mezclilla piel de durazno, muy usadas de color azul. Usaba el pelo corto y tenía el cuerpo lleno de estrías producidas por la aplicación excesiva de corriente eléctrica".

"María Teresa recibió en devolución sólo parte de sus especies personales: una cartera, una chauchera con dinero y un par de aros que yo vi cuando se los colocaba. Le retuvieron los efectos de más valor, un reloj, un anillo y una gargantilla de oro. Al exigir la prisionera, en mi presencia, su devolución, se le contestó que si seguía reclamando la dejarían más días en el cuartel, asegur"ndole, por otra parte, que una vez que encontraran las especies se las llevarían a "Los Alamos", expresión que me llamó la atención ya que no especificaron si el destino era Tres o Cuatro Alamos. Pasadas las cuatro de la tarde del día 8 de enero, se los llevaron en una camioneta C-10 roja, chevrolet con capota negra; dos individuos con ropa de civil iban adelante y dos atrás". Otra de las testigos, doña Angeles Beatriz Alvarez C"rdenas, la que fue apresada el día 6 de enero de 1975 por agentes de civil y también conducida a Villa Grimaldi, declaró en noviembre de 1979, en relación a la permanencia de la afectada en ese lugar y a su situación, lo siguiente: "...el día 7 de enero alrededor de las 3 de la madrugada fui conducida a una habitación en Villa Grimaldi donde se encontraba María Teresa Eltit Contreras y María Isabel Joui.

La primera de ellas es una joven bajita, de pelo corto, de contextura delgada, bien formada. Me comunicó que en esa fecha llevaba aproximadamente 21 días detenida, habiendo permanecido antes en otro lugar, ubicado en José Domingo Cañas.

Me informó, asimismo, que había sido fuertemente torturada pero que en la época que se encontró conmigo ya se había recuperado físicamente. Se veía en buenas condiciones. Ella creía haber pasado lo peor y que muy pronto su detención sería reconocida. Comentó, igualmente, que su compañero, José Bordaz, había muerto en un enfrentamiento, ella lo había visto vivo pero agónico".

"En esos días fue detenido Joel, cuyo nombre es Emilio Iribarren. Lo veíamos desde una ventana, sentado frente a un pequeño escritorio, con una hoja de papel que él debía utilizar colocando en ella los nombres de las personas que habían hecho trabajo político. Joel fue primero interrogado usando en su contra apremios ilegítimos, incluso se le llevó a su mujer, de nombre Linda y a su guagua de tres meses que padecía mongolismo. La esposa lloraba y le pedía que "dijera todo lo que sabía", para así "salvarlos a ella y al niño". Joel, habló en varias oportunidades con los agentes de la DINA, comenzando con posterioridad a llegar las personas detenidas por él mencionadas, las que eran sometidas a un careo con él".

"María Teresa Eltit fue sacada a un interrogatorio el 8 de enero. Volvió muy afligida y nerviosa. La sacaron de Villa Grimaldi ese día, yo no volví a verla nunca más a pesar de haber estado detenida en Cuatro Alamos y, posteriormente en Tres Alamos hasta el día 10 de septiembre de 1975, fecha ésta última en que fui puesta en libertad".

También vio a la afectada en Villa Grimaldi, doña Olga Cortés Bruna, apresada por agentes de civil el día 28 de diciembre de 1974 y conducida a ese recinto. En relación a su encuentro con María Teresa Eltit Contreras señala: "Apenas ingresé a la pieza donde fui confinada se me acercó una joven que trató de consolarme... A través del trapo que tapaba mis ojos pude percibir que se trataba de una niña muy agraciada de unos 22 o 23 años, delgada y que no usaba venda en sus ojos lo que evidentemente, en el primer momento fue motivo para que yo desconfiara de ella. Me dijo llamarse María Teresa Eltit Contreras, yo he podido reconocerla, posteriormente, al ver su fotografía, que hacía alrededor de 12 días que estaba detenida en ese lugar, que su compañero había muerto en un encuentro con la policía de seguridad, habiendo sido baleado en la calle. Me explicó, igualmente, que ella no usaba venda porque la utilizaban para "lavar los platos", ocasión que le servía para salir de la pieza y ver a los demás prisioneros".

"Permanecí nueve días con ella y durante ese período puede conocer algunas de las circunstancias de su vida. Siendo hija única era muy apegada a su madre, tenía una gran preocupación por ella y comprendía que su detención sin que se le hubiera dado aviso a su madre, le causaría un gran sufrimiento".

"María Teresa Eltit es una joven muy valerosa, de gran espíritu, y muy compasiva. Había sido "parrillada" en varias oportunidades y, a pesar del gran temor que le tenía a ese tipo de apremios, lograba sobreponerse, más aún, podía reconfortar a las otras detenidas cuando volvían de los interrogatorios, golpeadas, malheridas".

"En los días que compartimos ella estuvo muy enferma del estómago pero cuando fue sacada de Villa Grimaldi, en compañía de Renato Sepúlveda Guajardo, de su cónyuge María Isabel Joui Petersen y de un joven moreno cuyo nombre desconozco, se encontraba en buenas condiciones físicas. Los días anteriores a su traslado y después de un interrogatorio había sí, vuelto muy nerviosa".

María Alicia Salinas Farf"n, detenida por la DINA el 3 de enero de 1975 y conducida a Villa Grimaldi donde permaneció hasta el 10 de enero de ese mismo año, relata en declaración jurada de fecha 16 de julio de 1980, que al llegar a ese recinto y luego de ser torturada, fue llevada a una pieza donde estaban Patricia Guzmán Pardo, Lucrecia Brito, Clara Luengo, Olga Cortés, Beatriz Miranda, María Teresa Eltit Conteras y María Isabel Joui Petersen. Dicha pieza estaba separada por un tabique de la sala de torturas y permanecían allí estas mujeres casi permanentemente encerradas con llave.

Con respecto a la afectada dice: En este punto deseo manifestar todo lo que me consta sobre la permanencia en Villa Grimaldi de María Teresa Eltit Contreras y María Isabel Joui Petersen. A las dos las conocía desde mucho tiempo atrás y, por esa misma razón, fue con ellas con quienes más compartí y conversé en la pieza en la que nos tenían detenidas. María Teresa Eltit Contreras me contó que había sido detenida el 12 de diciembre de 1974, cerca del mediodía en la vía pública y conducida de inmediato a la Villa Grimaldi. Durante los primeros días fue intensamente interrogada con apremios ilegítimos, en especial por su relación con el dirigente del MIR José Bordaz Paz, quien había sido asesinado en esa época. Igualmente le preguntaban por el paradero de otro dirigente de nombre Hernán Aguiló. Recuerdo que a María Teresa la sacaban permanentemente de la pieza, oblig"ndola a efectuar retratos hablados de personas que a la DINA le interesaba detener..."

Más adelante en esta declaración agrega: "El día 8 de enero a tempranas horas de la mañana María Isabel Joui y María Teresa Eltit fueron sacadas de la pieza y nunca más las volví a ver. María Teresa se despidió de mí, diciéndome que sería trasladada a 4 Alamos. Recuerdo que le devolví unas prendas de vestir que ella me había prestado: una falda de piel de durazno azul claro con rayas rojas, una polera y un par de chalas también de piel de durazno azul claro". Agrega más adelante "Ellas dos fueron sacadas de la Villa junto a un grupo de detenidos".

En otros testimonios, como los de los ex prisioneros Cristián Mallol Comandari, Ofelia Nistal Nistal, Héctor González Osorio y de la ex colaboradora de la DINA, Luz Arce Sandoval, también se reconoce haber visto a María Teresa Eltit Contreras en Villa Grimaldi en la misma época.

Con posterioridad a ser vista la afectada por todos estos testigos y otros en Villa Grimaldi, su nombre apareció en una información dada por el diario "O'Día" de Curitiba, Brasil, y reproducida el 24 de julio de 1975 por los diarios chilenos, en que se daba a conocer una lista de personas que supuestamente habían muerto en enfrentamientos con las fuerzas policiales en Salta, Argentina.

El diario O'Día, desconocido en Brasil, editó sólo dos números: precisamente en el segundo número aparecía esta información.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, informó que las autoridades pertinentes en Brasil habían señalado que el periódico no existía. Luego se estableció que se llamaba en realidad "Novo Día", nombre con el cual había reaparecido O'Día tras larga interrupción. El mismo Ministerio reconoció que no había constancia que las personas aludidas hubieran muerto en el extranjero. En esos mismos días en Argentina, en el semanario LEA apareció otra nómina con información de similares características a las ya descritas. Entre las dos publicaciones hacían mención a 119 nombres de personas que habían desaparecido después de ser detenidas por los servicios de seguridad chilenos.

Renato Alejandro Sepúlveda Guajardo, 21 años de edad, casado, estudiante de Medicina de la Universidad de Chile, militante del MIR, fue detenido el 12 de diciembre de 1974, a las 09:00 de la mañana, en la Sede Norte de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, en circunstancias que se encontraba en clases de Bioquímica y ante la presencia del resto de los alumnos que allí se encontraban. De acuerdo a versiones de testigos junto a él fueron aprehendidos otros alumnos más del mismo plantel, como es el caso de María Cristina Zamora Eguiluz, quien fue dejada en libertad el 10 de diciembre de 1976.

En ese mismo mes de diciembre, son aprehendidos varios jóvenes estudiantes de medicina o de carreras relacionadas con el tema de la salud. Es el caso de Jorge Ortiz Moraga, también detenido el 12 de diciembre, en la tarde, en la vía pública y desaparecido hasta hoy; Fátima Mohor Schmessane; Armando Pardo Balladares y Cristina Godoy Hinojosa.

El 13 de diciembre a las 23:00 horas, fue allanado el domicilio del afectado, Brasil 268, depto. 14, en el que vivía con su cónyuge, María Isabel Joui Petersen. El personal que practicó el allanamiento, según informaron vecinos del lugar, llegó con la llave del inmueble y se identificaron como miembros del Servicio de Inteligencia Militar ante los vecinos que, preocupados, concurrieron al departamento al ver que a altas horas de la noche era abierto por personas distintas a sus dueños. La familia supone que por la tenencia de la llave, se trataba del mismo personal que detuvo el día anterior a Renato Sepúlveda.

El 20 de diciembre de 1974, en un departamento del centro de Santiago fue detenida su cónyuge María Isabel JOUI PETERSEN junto a Javier Alejandro ROSAS CONTADOR, ambos militantes del MIR, y otra persona que luego fue liberada.

Los tres detenidos fueron vistos por testigos en los recintos de la DINA Venda Sexy y Villa Grimaldi, y desaparecieron desde este último.

13 de diciembre 1974

Jorge Antonio Herrera Cofré, 18 años a la fecha de la detención, estudiante secundario, militante del MIR, fue detenido el 13 de diciembre de 1974. Aún cuando no hay testigos directos de su detención y se desconoce por lo tanto las circunstancias de la misma, se ha logrado determinar a través de testigos la efectividad de su arresto y lugares donde permaneció detenido.

Señala su familia que ese mismo día 13 de diciembre de 1974, alrededor de las 22 horas, mientras se encontraban en su casa de calle La Victoria 0356, casa 12, llegaron hasta el lugar cinco hombres vestidos de civil que venían armados, dijeron ser de Investigaciones y mostraron una credencial que nadie alcanzó a leer. Preguntaron de inmediato por Jorge Antonio, quien había salido momentos antes. Hicieron preguntas sobre sus estudios, sus amigos y sus actividades. Entraron a su cuarto y lo allanaron revisándolo por entero, dejando todo en completo desorden. Incluso intentaron romper algunos muebles de la casa lo que fue impedido por las protestas de la familia. Al cabo de media hora se retiraron del lugar en una camioneta último modelo, marca Chevrolet, con toldo y cabina color crema.

Entre los agentes que la noche del día 13 de diciembre del 74, concurrieron a su domicilio en busca de Jorge Herrera Cofré, reconocieron a Osvaldo Romo Mena, alias "el guatón Raúl", como uno de los agentes que participó en ese operativo.

Bernardita Núñez Herrera en declaración que presta ante el Segundo Juzgado del Crimen del Departamento Presidente Aguirre Cerda, causa rol 28.029, refiere que estando detenida en el lugar de reclusión ilegal de "Venda Sexy", ubicado en calle Irán con Los Plátanos de la comuna de Macul, el día 13 de diciembre fue llevada al baño pudiendo ver a Jorge Antonio Herrera Cofré, quien estaba a la entrada de los baños de hombres, con su vista vendada. Bernardita dice que conocía de antes al joven Herrera por cuanto ambos pertenecían al mismo grupo escolar del sector, y en razón de la militancia partidaria de los dos. Se acercó a él y éste le solicitó que si ella quedaba en libertad, avisara a su familia de su arresto. La testigo además da cuenta que el afectado en esa ocasión vestía camisa color verde nilo de mangas cortas y blue-jeans, lo que coincide con la descripción de vestimenta que hace la familia de cuando lo ve por última vez. Importante también es la declaración que hace Héctor Hernán González Osorio. Hablando sobre su detención y las consecuencias que ella tuvo para la militancia del MIR, relata que el 7 de diciembre de 1974, lo llevan a una oficina donde al allanar, los agentes de la DINA encuentran los puntos de contacto que González debería tener los próximos días. Así es como a la semana después de este hecho, este testigo relata que cae detenido "...el compañero Jorge Antonio Herrera Cofré o 'Jaime', estudiante secundario, muy joven...".

Manuel Elías Padilla Ballesteros por su parte, dice que aún cuando él no vio al afectado, supo por otros detenidos que el joven Herrera estuvo en Venda Sexy y que fue sacado de ese lugar junto a Félix de la Jara Goyeneche e Isidro Pizarro Meniconi, entre los días 15 y 18 de diciembre de 1974. A Jorge Herrera Cofré lo ubicaba perfectamente por haber sido compañeros de estudio de Enseñanza Media en el Liceo de Hombre N6.

Con fecha 24 de julio de 1975, el diario La Segunda publicó una lista de 59 personas, entre las que figuraba Herrera Cofré, supuestamente fallecidas en la localidad de Salta, Argentina, a consecuencia de un presunto enfrentamiento con la policía de ese país. Esta versión fue proporcionada por un cable que remitía antecedentes dados por el diario O'Dia de Curitiba, Brasil.

Posteriormente, se pudo comprobar que la publicación aludida correspondía al diario "Novo Dia", que fue el sucesor de O'Dia cerrado 14 años antes y que editó solamente un ejemplar, precisamente el que publicó la nómina de los presuntos extremistas chilenos muertos. Los 59 nombres de la nómina del diario O'DIA, más una segunda nómina con 60 nombres de características similares publicada por la revista LEA de Argentina, corresponden a 119 personas desaparecidas que habían sido detenidas por los servicios de seguridad entre junio de 1974 y febrero de 1975.

La señora Elena Cofré Jofré en declaración jurada ante notario, relata que el 29 de julio de 1977 se presentaron en su casa de Avda. Fraternal 3833, población J.M. Caro, dos detectives que se identificaron y que se movilizaban en el coche de Investigaciones, diciendo que venían por encargo del Gobierno para colaborar en el esclarecimiento de personas desaparecidas. Lo que en realidad les interesaba, era saber cómo se había gestado la iniciativa de hacer una presentación por varios detenidos desaparecidos al Gobierno

El 26 de marzo de 1987 la madre del afectado dejó constancia en una declaración jurada de numerosos llamados telefónicos anónimos que ha recibido especialmente en ese mes, y cuyo objeto son amedrentarla en la búsqueda de su hijo Jorge.

14 de diciembre de 1974

Jaime Humberto CALDES CONTRERAS, de 23 años de edad, soltero, estudiante de Ciencia Política en la Universidad de Chile, militaba en el MIR. según declaración de su familia, efectivos del Ejército se habrían enfrentado con un grupo de militantes del MIR en un departamento ubicado en calle Estado 115, en la ciudad de Santiago. Producto de dicho enfrentamiento muere el efectivo militar David Navarrete Jiménez y son capturados varios miristas, entre ellos Caldés, quien encontrándose herido, es conducido al Hospital de la Universidad Católica donde habría muerto. De acuerdo con la versión oficial entre las personas capturadas no se encontraba la víctima.

Ramón Isidro Labrador Urrutia, soltero, comerciante, era militante del MIR en la provincia de Cautín. Al producirse el Golpe Militar del 11 de septiembre, se trasladó a Santiago, pues era muy conocido en la zona. El 25 de marzo de 1974, la prensa informó que la Fiscalía Militar de Cautín fijaba un plazo de 15 días para que "61 personas, todas ellas militantes del proscrito ex Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, se presentaran voluntariamente al Tribunal... por existir cargos en su contra". Entre estas personas figuraba Ramón Isidro Labrador Urrutia. Esta información la reprodujo, entre otros diarios, La Tercera, en la fecha mencionada.

En Santiago vivió en constante cambio de domicilio, refugi"ndose en casa de distintos amigos, a la vez que retomó contacto con la organización política en la cual militaba.

El 14 de diciembre, aproximadamente a las 10 de la mañana fue detenido por desconocidos, en Carlos Valdovinos (ex San Joaquín), con Vicuña Mackenna. No hubo testigos de la detención, pero su conviviente, Ida del Carmen Hernández Mendoza, que tenía un hijo de 2 meses, sabía que se dirigía a ese lugar y desde allí no regresó. Desde esa fecha su familia no volvió a verlo.

Según la información disponible de testigos, Isidro Labrador fue conducido al centro de torturas denominado "La Discotheque" o "Venda Sexy", donde se le vió herido a bala en un pierna, con las heridas gangrenadas o infectadas y en malas condiciones físicas.

El Sr. Carlos Galeón Camacho Matos, en declaración jurada ante notario del 14 de agosto de 1975 señala que "Durante el período 11 de diciembre de 1974 y hasta el 20 de diciembre de ese mismo año, estuve detenido e incomunicado por la Dirección Nacional de Inteligencia, (DINA), en un local identificado por mis compañeros también detenidos, como "La Discoteque". Entre los detenidos conoció a "...el señor Ramón Isidro Labrador... que encontr"base detenido durante el mes de diciembre... Tenía en una de sus piernas dos heridas provocadas por bala calibre 38. Dicho señor no había recibido asistencia médica y encontrábase aquejado de una fuerte infección o según otras opiniones de un principio de gangrena...". Agrega que en el recinto había varios estudiantes de medicina entre los detenidos.

Por su parte, Narciso Alfredo Gálvez Fuentes, en declaración jurada ante notario el 24 de enero de 1979 afirma que durante su detención en un lugar desconocido, en la zona oriente de Santiago, entre el 20 y el 23 de diciembre de 1974 estuvo en una pieza donde estaba una persona que le dijo que se llamaba Isidro. "Isidro tenía una herida de bala en el muslo y en el tobillo del mismo pie" y era uno de los detenidos que más tiempo había permanecido en ese centro de torturas y destaca que entre los detenidos había varios estudiantes de medicina. Gálvez agrega más adelante: "Debo señalar que Isidro dominaba el idioma mapuche". Hay que recordar que Isidro Labrador trabajaba políticamente en Cautín, donde está la mayoría de la población mapuche de Chile.

Durante los meses siguientes, su conviviente fue objeto de una permanente persecución por parte de agentes de seguridad. Finalmente, en septiembre de 1975, la Sra. Ida Hernández y su hijo viajaron a Suecia, donde residen hasta la fecha.

17 de diciembre 1974

Luis Dagoberto San Martín Vergara, estudiante universitario, militante del MIR, fue detenido el 17 de diciembre de 1974. Ese día no regresó a su casa y un grupo de civiles armados, incluyendo mujeres, se presentaron en su domicilio indicando que querían hablar con él. La madre de Luis Dagoberto solicitó a estas personas que se identificaran, pero estas se negaron. Durante todo el día estos civiles armados se mantuvieron en las cercanías de este domicilio, moviliz"ndose en una camioneta blanca. En esos días se le vio detenido en el recinto de la DINA denominado Venda Sexy, de calle Irán con Los Plátanos. Desde esa fecha, el afectado no volvió a ser visto por su familia.

El 6 de diciembre, dos sujetos de civil se habían presentado en el hogar del afectado, como éste no se encontraba allí, señalaron que lo buscarían en su Escuela. Estos civiles eran parte del grupo que se presentó posteriormente, también en esa oportunidad se negaron a identificarse. La familia Vergara pudo ver en varias ocasiones que una camioneta blanca similar a la que estuvo el 17 de diciembre, estaba en las cercanías del edificio que habitaban.

La novia o polola del afectado, Beatriz Bataszew había sido detenida el 12 de diciembre; en extensa declaración jurada del 19 de julio de 1990, da cuenta que fue detenida por la DINA al acudir a un punto que tenía con Mario Fernando Peña Solari, a éste lo habían detenido un par de días antes y en calidad de detenido lo llevaron al encuentro con Beatriz. Ambos detenidos fueron conducidos al recinto denominado "Venda Sexy", ubicado en Irán con Los Plátanos en la comuna de Macul. Una vez ingresada en dicho recinto inmediatamente empezaron a interrogarla sobre Dagoberto San Martín, sabían que era su novio. En ese recinto la declarante fue brutalmente torturada en varias ocasiones, el día 17 de diciembre fue trasladada al recinto de Cuatro Alamos en calidad de incomunicada. Días después, estando en ese recinto, otra detenida, Fátima Mohor, le contó que Dago (Dagoberto San Martín Vergara) había sido detenido en un departamento, que estaba en muy malas condiciones y que desde el recinto de Venda Sexy había sido llevado a una clínica. Beatriz Constanza Bataszew Contreras recobró su libertad el 26 de mayo de 1976 sin haber tenido más noticias de la víctima. Meses más tarde ella tuvo que abandonar el país.

22 de diciembre 1974

José Tulio BARRAZA GUERRA, 25 años, soltero, minero del cobre, muerto por supuesto suicidio en Pueblo Hundido, Atacama.

Murió ese día a las 20:40 hrs, en el interior del calabozo de la tenencia de Carabineros de dicho pueblo, por asfixia por ahorcamiento, según señala certificado de defunción.

De acuerdo a declaraciones de familiares alrededor de las 13:00 hrs, ese día José Barraza fue detenido por efectivos de Carabineros de Pueblo Hundido y conducido a la tenencia de la localidad, donde se arresto fue reiteradamente negado.

Tres días después se reconoció la detención cuando se informó que se había suicidado en el calabozo, colgándose por su camisa y que su cuerpo se encontraba en la morgue local.

Cuando se reconocieron sus restos sus familiares constataron la presencia de hematomas en el tórax, espalda y rostro.

31 de diciembre de 1974

Carlos Eduardo Guerrero Gutiérrez, 20 años de edad, soltero estudiante de Historia de la Universidad de Chile, militante del MIR, fue detenido por agentes de la DINA el día 31 de diciembre de 1974 cuando se dirigía al domicilio de Manuel Alejandro Cuadra Sánchez, ubicado en calle Domingo Faustino Sarmiento 310, ñuñoa. Al llegar vio el allanamiento de que era objeto la casa e intentó huir, fue seguido por civiles y un Oficial de Ejército, quienes le dispararon hiriéndolo en una pierna. Allí lo detuvieron e introdujeron en una camioneta la que partió con destino desconocido.

Desde mediados del mes de octubre de 1974 Carlos Eduardo Guerrero Gutiérrez estaba siendo buscado por los organismos de seguridad. El día 7 de noviembre, concurrieron a su domicilio dos sujetos de civil identificándose verbalmente como "Alberto" y "Marcelo".

Dejaron un número telefónico 710648, que resultó corresponder al Servicio de Investigaciones de Carabineros (SICAR).

1 de enero 1975

Agustín Alamiro Martínez Meza, casado, dos hijos, Ingeniero de Ejecución, militante del MIR, fue detenido el día del Año Nuevo, 1 de enero de 1975, en Vivaceta con Gamero, alrededor de las 20:00 horas, cuando paseaba con su hijo de un año y 7 meses. La acción la practicaron cinco agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), los que llevaban consigo a Manuel Alejandro Cuadra Sánchez, quien había sido detenido el día anterior, conducido a Villa Grimaldi -recinto secreto de detención y tortura de la DINA- y sacado del recinto esa tarde para que identificara a Agustín Martínez Meza. Los aprehensores se movilizaban en una camioneta Chevrolet C-10, vehículo al que subieron a la víctima y al pequeño. De inmediato se dirigieron hasta el domicilio de la suegra de Agustín Alamiro -el afectado y su familia se encontraban de visita ahí- ubicado en la Población Juan Antonio Ríos N2, Pasaje 13, N 1048. Estacionaron la camioneta a corta distancia y dos de los agentes se bajaron para acompañar y custodiar a Martínez Meza hasta la casa.

Gloria Magdalena Páez -cónyuge del afectado- recuerda que vio venir a su esposo, con el niño en brazos, acompañado por dos sujetos. Lo percibió pálido y preocupado, le entregó al niño, la argolla matrimonial y se despidió de ella. Cuando Gloria Magdalena preguntó qué era lo que estaba sucediendo, uno de los civiles le contestó que entrara al pequeño a la casa si no quería que le pasara algo a su marido. Elsa Inés Morales -suegra de la víctima- la que también presenció la escena, al igual que la madre y la hermana de Agustín Martínez, agregó que los individuos venían armados, que eran jóvenes y que estaban vestidos de sport. Apenas entregó el pequeño a su cónyuge, los agentes de la DINA procedieron a alejarse con la víctima en dirección a la calle Longitudinal Cuatro, perdiéndose luego de doblar la esquina.

Agustín Alamiro Martínez Meza fue subido a la camioneta Chevrolet C-10 que lo estaba esperando, y conducido a Villa Grimaldi. Durante el resto de ése 1 de enero, permaneció en una pieza grande junto a Manuel Alejandro Cuadra y a los detenidos desaparecidos Claudio Thauby y Jaime Robotham. Durante los siguientes días, el testigo sólo volvió a verlo en una ocasión, cuando iban al baño. Sin embargo, Manuel Alejandro Cuadra supo que Agustín Alamiro se encontraba en el sector de Villa Grimaldi denominado "La Torre". Patricia Guzmán Pardo -también recluida en Villa Grimaldi desde la madrugada del 1 de enero de 1975- corroboró la permanencia del afectado en "La Torre" señalando que allí se le mantenía permanentemente engrillado. Incluso, en más de una oportunidad lo vio arrastrando el grillete cuando lo llevaban al baño y pasaba frente a la pieza de las mujeres. Héctor González Osorio, detenido en Villa Grimaldi, también confirma la permanencia de la víctima en dicho recinto.

Por otra parte, los testimonios son coincidentes en señalar que en esa época los agentes de la DINA que se encontraban en la Villa estaban encabezados por el actual Brigadier General, Pedro Espinoza, quien era conocido como "Rodrigo Terranova". Por su parte, Rolf Gonzalo Wenderoth Pozo, parecía tener un rango más alto que el resto, y llegaba ocasionalmente, como visita inspectiva, a dicho recinto. Una testigo recuerda que el 3 de enero de 1975 -también lo haría el 16 de enero del mismo año- llegó a Villa Grimaldi el Director de la DINA, manuel Contreras Sepúlveda. Iba vestido de civil, traje plomo, zapatos brillantes. Todo el personal mostró ante él una actitud de servilismo.

El 3 de enero de ese año fue detenido Herbit Guillermo Ríos Soto, en la casa de Martínez Meza de la población Jaime Eyzaguirre.

Seis meses después de ocurrida la detención de Agustín Alamiro Martínez, en julio de 1975, su nombre apareció en la lista de 119 chilenos que presuntivamente habían muerto en enfrentamientos en Argentina. La veracidad de este hecho jamás pudo ser comprobada. Más bien, se estableció lo falso de la información, hasta tal punto, que ningún Gobierno, ni el chileno ni el argentino, la ratificó oficialmente. Estas 119 personas habían sido detenidas entre los meses de junio de 1974 y febrero de 1975 por los servicios de seguridad y se encontraban desaparecidas desde entonces.

La detención y desaparición del afectado se inscribe en una fuerte arremetida de la DINA en contra del MIR, en el verano de 1975. En esos días cayeron importantes grupos de militantes y dirigentes, algunos de los cuales se encontraban en la clandestinidad, y muchos de los que hasta hoy integran las listas de detenidos desaparecidos. En relación a Martínez Meza, fueron detenidos, entre otros, Herbit Ríos Soto (3 de enero de 1975), Jilberto Patricio Urbina Chamorro (6 de enero de 1975) y Claudio Enrique Contreras (7 de enero de 1975). Los cuatro estaban vinculados políticamente y fueron vistos por numerosos testigos en Villa Grimaldi, desde donde desaparecieron.

3 de enero 1975

Herbit Guillermo Ríos Soto, casado, dos hijos, estudiante universitario, militante del MIR, fue detenido el 3 de enero de 1975, alrededor de las 23:00 horas, en el domicilio de su amigo y compañero de partido Agustín Alamiro Martínez, en la Población Jaime Eyzaguirre de la capital, por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA). Días antes, el 1 de enero de ese mismo año, Martínez también había sido detenido -permaneciendo desaparecido hasta el día de hoy- y su casa estaba vigilada.

También ese mismo 3 de enero, en la mañana, fue detenido Hugo Ernesto Salinas Farf"n, militante del MIR, quien fue conducido a Villa Grimaldi -centro secreto de detención de la DINA- en donde se le torturó violentamente. Alrededor de las 23:00 horas, los agentes de la DINA trasladaron a Salinas en un auto mini color rojo hasta el lugar en donde detuvieron al afectado. Después de obligarlo a identificar a Herbit Ríos, ambos fueron llevados a Villa Grimaldi. En este recinto fueron puestos en "la parrilla" (catre de fierro en donde se ataba a las víctimas desnudas para proceder a aplicarles corriente eléctrica en distintas partes del cuerpo). A ambos les aplicaron corriente, mientras cotejaban la información que los aprehensores poseían.

6 de enero 1975

José Patricio del Carmen León Galvez, casado, un hijo, militante del MIR, estudió en la Universidad Católica y se desempeñó como Presidente Nacional de la Acción Católica Universitaria, participando en esta calidad en Congresos Internacionales de la JEC (Juventud Estudiantil Católica). Se recibió de profesor primario e hizo clases en el Centro B"sico de Adultos de los Sagrados Corazones (Padres Franceses) y en la Escuela Consolidada Especial de Experimentación Juan Antonio Ríos. En marzo de 1974 fue exonerado como profesor y la Comisión de Despidos del Sector Público en la Decisión Nro. 45 del 12 de agosto de 1974, acordó rechazar la apelación que había interpuesto José Patricio León.

El 7 de enero de 1975, Bernardo León Gálvez, hermano de la víctima, fue visitado en su lugar de trabajo por una persona que no se identificó, quien le informó que su hermano José Patricio León había sido detenido en la vía pública el día anterior, a las 16:00 horas. Bernardo León fue a verificar esta situación a la casa de su hermano, donde supo, por intermedio de la esposa de éste, que José Patricio no había vuelto a su hogar desde el día anterior y que ella estaba muy preocupada.

José Patricio León fue visto por testigos en el centro de torturas denominado Villa Grimaldi, ubicado en Avenida Arrieta 2800, en Peñalolén, comuna de La Reina, Santiago.

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6 y 7 de enero de 1975,

Los días 6 y 7 de enero, respectivamente, son detenidos los militantes del MIR Jilberto Patricio URBINA CHAMORRO y Claudio Enrique CONTRERAS HERNANDEZ, ambos en la vía pública.

7 de enero 1975

Miguel Angel SANDOVAL RODRíGUEZ, casado, sastre, militante del MIR, fue detenido el 7 de enero de 1975 por agentes de seguridad, en la vía pública. Había salido de su casa a las 12:00 horas y había indicado que regresaría a las 15:00 horas. Desde ese día no regresó más a su hogar.

Quince días después, a las 02:30 hrs. de la madrugada y durante el toque de queda, un grupo de civiles armados que no se identificaron, pero que informaron que eran miembros de las Fuerzas Armadas, procedieron a allanar la casa que arrendaba la familia de Sandoval, llevándose documentación que encontraron en la pieza del afectado y un baúl que pertenecía al dueño de la vivienda. Estos civiles se movilizaban en una camioneta verde, sin patente.

Según testimonio de detenidos en el centro de torturas de Villa Grimaldi, el afectado fue visto allí, en muy malas condiciones físicas. Villa Grimaldi era un centro de torturas administrado por la DINA que funcionaba en la avenida Arrieta 8.200 en Peñalolén, comuna de La Reina, en la zona oriente de Santiago.

8 de enero 1975

Luis Piñones Vega, militante del MIR, fue detenido en Santiago, en circunstancias que no se pudieron precisar, por agentes de la DINA y desde ese momento permanece desaparecido.

Según declaraciones de sus familiares, el 14 de diciembre de 1974, debió dejar la casa de sus padres donde vivía, después de que en medios de prensa fuera publicada su fotografía, atribuyéndosele ser un alto dirigente del MIR, que se encontraba prófugo. Ese domicilio, después de su detención, fue allanado en 2 oportunidades por agentes de la DINA.

A través de varios testimonios se pudo esclarecer que Piñones fue detenido en una redada que hizo la DINA en algún lugar de Santiago, conjuntamente con otros militantes del MIR, que también fueron detenidos en esa oportunidad. Durante la segunda semana de enero de 1975 fue llevado a Villa Grimaldi, donde se le vió muy deteriorado físicamente.

Permaneció allí hasta el 25 de enero de 1975, fecha en que fue sacado por sus aprehensores con destino desconocido, junto con otros detenidos que también se encuentran desaparecidos, entre ellos Gilberto Patricio Urbina Chamorro, Claudio Contreras Hernández y Carlos Eduardo Guerrero Gutierrez, todos militantes del MIR

10 de enero 1975

Luis Oscar Valenzuela Leiva, estudiante de sociología de la U.de Chile, ex candidato a Presidente de la FESES, militante del MIR, fue detenido el 10 de enero de 1975 en circunstancias que se ignoran. Ese día, según relata su tía política Graciela Eugenia Morales Rojas en declaración jurada, su sobrino llegó a su casa ubicada en Combarbal" N0498 de la comuna de La Granja, alrededor de las 12 horas, señalando que tenía problemas, que lo estaban siguiendo, se veía muy agitado y apurado. Al marcharse le manifestó que volvería ese mismo día aproximadamente a las 14 horas, que si así no ocurría era porque lo habían detenido. El no volvió y desde entonces no ha tenido noticias suyas, salvo el hecho que, una semana después de la fecha señalada, el domicilio de sus padres -del cual se había marchado en octubre de 1974- ubicado en la población Clara Estrella, fue allanado.

Efectivamente, según declararon sus padres en el respectivo proceso judicial, el domicilio fue allanado por 4 agentes de civil que se identificaron como pertenecientes al Servicio de Inteligencia Militar, buscaban objetos pertenecientes a Luis Valenzuela Leiva, incaut"ndose de su libreta de apuntes. Los sujetos no dieron explicación alguna a doña María Silva Leiva, madre de la víctima, quien se encontraba presente en el domicilio.

Hasta la fecha su familia nada ha sabido acerca del paradero o suerte del afectado.

Julio Fidel Flores Pérez, 22 años de edad, soltero, estudiante de Ingeniería en Minas Universidad Técnica del Estado, militante del MIR, fue detenido el 10 de enero de 1975, alrededor de las 01:30 de la madrugada, en su domicilio y en presencia de su familia. A esa hora llegaron hasta su hogar, 6 agentes de la Dirección Nacional de Inteligencia, fuertemente armados que se identificaron verbalmente como "policías". El que comandaba el grupo era un joven de unos 25 años de edad, y el resto eran personas de alrededor de 40 años.

Sin exhibir ninguna orden se introdujeron en el domicilio e iniciaron el allanamiento de éste, manifestando que sólo se trataba de un acto de rutina. Registraron el patio de la casa, abrieron maletas, cajones e incluso hicieron tiras unos cigarrillos que se encontraban en el velador. No encontraron nada raro, más aún, el que hacía de jefe comentó "todo está normal". Al cabo de una media hora decidieron retirarse, pero concluyendo antes que Julio Fidel debía acompañarlos. Los aprehensores prometieron a la madre del afectado, señora Julia Filomena Pérez, que en unos 45 minutos traerían de vuelta a la víctima.

Sin embargo, no ocurrió así. Por el contrario, el afectado fue conducido al recinto secreto de detención y tortura de la DINA, conocido como Villa Grimaldi, desde donde desapareció el 30 de enero de 1975. En dicho recinto, Julio Fidel Flores fue visto por numerosos testigos. María Alicia Salinas supo el 10 de enero de 1975, que el afectado había llegado en calidad de detenido a Villa Grimaldi. Julia Myriam Escobar lo vio llegar, declarando que, días después, volvió a verlo, pero ya caminando con dificultades y encorv"ndose un poco al dar el paso. En este aspecto los testigos son coincidentes: a medida que pasaban los días, el afectado se veía desmejorado físicamente, siendo notorio su esfuerzo por mantenerse en pie, daba pasos muy lentos y, tal como lo viera Jorge Bórquez, parecía que el cuerpo le pesaba. Angeles Alvarez señaló que ello era producto de las torturas sufridas por la víctima.

13 de enero de 1975

Es muerto por agentes de la DINA el miembro del Comité Central del MIR Ramón Hugo MARTíNEZ GONZALEZ, estudiante. El había sido detenido el día seis en calle Bascuñ"n Guerrero en Santiago. En el momento de su detención Ramón Martínez fue herido a bala, siendo conducido en esas condiciones al recinto de Villa Grimaldi.

El 13 fue remitido su cuerpo al Instituto Médico Legal por una Fiscalía Militar donde se dejó constancia que falleció a consecuencia de dos heridas a bala tor"cicas recientes, que no corresponden a las infligidas al momento de la detención.

El operativo de la DINA contra el MIR de Valparaíso

En enero de 1975 un grupo de agentes de la DINA se trasladó a la zona de Valparaíso y Viña del Mar, con el fin de reprimir las actividades del MIR regional. Dicho grupo opera teniendo como base el recinto del Regimiento Maipo de Playa Ancha y cuenta con la colaboración de efectivos de esa unidad para su tarea. También hay antecedentes de colaboración por parte de efectivos de la armada.

Durante la segunda quincena de enero se procede a la detención de un gran número de personas vinculadas al MIR o sospechosas de estarlo, así como a parientes y amigos de militantes.

17 de enero de 1975

Son detenidos en Viña del Mar la pareja integrada por Sonia del Tránsito RIOS PACHECO y Fabi"n Enrique IBARRA CORDOBA, soltero, auditor, militante del MIR y Sonia Ríos Pacheco, soltera, estudiante de Química de la Universidad de Concepción, quienes convivían, fueron detenidos el 17 de enero de 1975, alrededor de las 21:00 horas, en el domicilio de Rina Mónica Medina Bravo, Jackson 870, Chorrillos, Viña del Mar, por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), los que se habían trasladado especialmente desde Santiago con el fin de reprimir las actividades del MIR regional.

Horas antes -al mediodía- Rina Mónica Medina también había sido detenida, pero en Santiago, por agentes de la DINA que habían montado una "ratonera" en un departamento de las Torres de San Borja. Ella había sido llevada a Villa Grimaldi, desde donde se la sacó, alrededor de las 18:00 horas, para ser trasladada a Valparaíso e ingresada en el Regimiento N2 "Maipo", de Playa Ancha. Una media hora después, los agentes la subieron a un vehículo camuflado y la llevaron hasta su domicilio de calle Jackson, lugar en que se encontraban Fabi"n Ibarra y Sonia Ríos. Se detuvo a ambos. Todos fueron llevados al Regimiento "Maipo".

Al día siguiente -según lo testimonió Reinaldo Antonio Erick Zott- Sonia Ríos fue sacada del Regimiento y llevada a su casa. Allí la ve Zott cuando, el 18 de enero, es llevado hasta ese domicilio junto a Alfredo García (desaparecido) quien acababa de ser detenido por el Teniente de Ejército y Jefe del grupo operativo de la DINA Fernando Adri"n Laureani Maturana, alias "El Teniente Pablo". Sonia Ríos mostraba huellas visibles de haber sido torturada. El Mayor de Ejército Marcelo Moren Brito la obligaba a contestar el teléfono y a citar a los autores de las llamadas. En esa casa, Alfredo García y Zott fueron careados, interrogados y torturados por los agentes de la DINA en presencia de Laureani y Moren.

Al día siguiente, 19 de enero, el militante del MIR Alejandro Villalobos Díaz, "el Mickey", concurrió al domicilio de Sonia y Fabi"n Ibarra, siendo de inmediato ejecutado por los agentes que allí se encontraban. Por su parte, Fabi"n Ibarra es sacado, el 21 de enero, del Regimiento para presenciar la detención de Horacio Carabantes. En el Regimiento, tanto Fabi"n como Sonia fueron vistos por testigos. Rina Mónica Medina, declaró que, el 21 de enero de ese año, fue trasladada a Santiago junto a Sonia Ríos, siendo ingresadas ambas a Villa Grimaldi. El hecho se vio corroborado por testimonios de otras 12 personas que permanecieron recluidas en ese recinto militar, quienes declararon haber visto sólo a Fabi"n todos los cuales declararon en el proceso. Liliana Castillo -detenida el 21 de enero y esposa de Horacio Carabantes, también desaparecido- dijo que al llegar al "Maipo", Ibarra ya se encontraba allí. Lo mismo señalaron Sergio Alejandro Vesely y Hernán Brain Pizarro, entre otros. El 28 de enero de 1975, los detenidos que permanecían en el Regimiento fueron subidos a un camión frigorífico y llevados hasta Villa Grimaldi en Santiago, centro de reclusión secreto de la DINA, ubicado en Peñalolén. Fabi"n Ibarra Córdova iba entre ellos.

Al llegar a este centro de detención, los afectados fueron encerrados de a cuatro en pequeñas celdas de madera llamadas las "casas-corvi". Reinaldo Antonio Erick Zott quedó junto a Fabi"n Ibarra, a Alfredo García (desaparecido) y a Horacio Carabantes (también desaparecido). Por su parte, Sonia Ríos compartía una pieza en donde había 20 mujeres detenidas -que dormían de a tres por litera- con Alicia Hinojosa, María Teresa Villalobos, Marta Adriana Muñoz, Nubia Becker y otras. María Teresa Villalobos declaró que Sonia Ríos le contó que había sido detenida en Valparaíso junto a Fabi"n Ibarra. Se la veía -según dijo la testigo- psicológicamente mal y nerviosa porque en su casa habían matado a una persona (se refiere a la ejecución de Alejandro Villalobos). Fabi"n Ibarra y Sonia Ríos solían verse en Villa Grimaldi. Según lo relatan los 21 testigos de su reclusión, él estaba encargado de repartir la comida, ocasión que ambos aprovechaban para mirarse. A la vez, ella, cuando pasaban lista y daban el nombre de Fabi"n, se levantaba un poco la venda logrando verlo. Ariel Sanzana Reyes, que también estuvo en una pieza con Fabi"n Ibarra y Carlos Rioseco (desaparecido), dijo que a Sonia solían verla cada vez que iban al baño.

Posteriormente, alrededor del 12 de febrero, Fabi"n Ibarra, Sonia Ríos y otros detenidos, fueron llevados al sector de Villa Grimaldi llamado "La Torre", en donde también fueron vistos por testigos hasta el 20 de febrero de 1975, fecha en que ambos, junto a otros detenidos, son sacados del recinto de la DINA con destino desconocido.

En el mismo mes de febrero de 1975, cuatro dirigentes del MIR, que permanecían detenidos en poder de la DINA, fueron obligados a dar una conferencia de prensa en el Edificio Diego Portales ("Balance del MIR", reconociendo su derrota) y, entre las informaciones entregadas, aparecía Fabi"n Ibarra como uno de los militantes detenidos. Esta conferencia fue transmitida por cadena nacional de radio y televisión. En enero de 1975, un grupo de agentes de la DINA se trasladó a la zona de Valparaíso y Viña del Mar con el fin de reprimir las actividades del MIR. El resultado de esta acción fue la detención de una veintena de personas -entre éstas Fabi"n Ibarra y Sonia Ríos- vinculadas al MIR, de las cuales 8 permanecen desaparecidas y a una se le dio muerte, Alejandro Villalobos Díaz.

18 de enero de 1975,

También en Viña del Mar, son detenidos Carlos Ramón RIOSECO ESPINOZA y Alfredo Gabriel GARCIA VEGA.

Carlos Ramón Rioseco Espinoza, casado, 1 hijo, ex estudiante de Odontología de la Universidad de Concepción, militante del MIR, fue detenido el 18 de enero de 1975, alrededor de las 18:00 horas en la calle Montaña, frente a una feria artesanal, en la ciudad de Viña del Mar, por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) que se habían trasladado especialmente desde Santiago a la zona para desbaratar las actividades del MIR regional. En la acción, además de los agentes de la DINA, participaron efectivos del Regimiento N2 "Maipo", vestidos de civil, todos los cuales se movilizaban en cuatro vehículos. El afectado fue subido a una camioneta Chevrolet C-10 color rojo.

El día anterior -17 de enero de 1975- había sido detenido Reinaldo Antonio Erick Zott, en un operativo dirigido por el Teniente Coronel de Ejército y oficial de la DINA Marcelo Moren Brito, quien era secundado por el Teniente de Ejército Fernando Adri"n Laureani Maturana, conocido como "el Teniente Pablo" al interior de dicho organismo de seguridad. Fue recluido en el Regimiento "Maipo".

El mismo 18 de enero, en la mañana (10:00 horas), Zott fue sacado del recinto militar por sus captores y llevado a la calle Montaña, con el objeto de que reconociera a Carlos Rioseco. En mal estado físico y rodeado de agentes, Zott vio a Cruz Juana Carvajal Tapia, quien era el enlace de Rioseco. "Por las señas que él me hizo -declaró ella- me di cuenta que estaba detenido". Así, se retiró del lugar, sin que entonces se produjeran detenciones. Momentos después, Zott fue llevado hasta la entrada principal de la Quinta Vergara, en donde presenció la detención de Alfredo García (desaparecido).

Sin embargo, horas después, (18:00 horas aproximadamente), Zott fue llevado por segunda vez a la calle Montaña. En esta oportunidad concurrieron al lugar Cruz Juana Carvajal, la que había sido citada por Carlos Rioseco, quien, a su vez, había sido citado allí sin que él supiera por la DINA, a través del teléfono de la casa de Fabi"n Ibarra y Sonia Ríos (ambos actualmente desaparecidos), domicilio ocupado por los agentes posterior a la detención de Fabi"n y Sonia, y domicilio donde se dio muerte al militante del MIR Alejandro Villalobos Díaz ("el Mickey") el 19 de enero del mismo año. Cruz Juana Carvajal logró alejarse del lugar sin ser detenida (lo sería un mes más tarde), en cambio Carlos Rioseco fue detectado y aprehendido.

Zott y Rioseco fueron trasladados al Regimiento N2 "Maipo", en Playa Ancha, Valparaíso, en donde los instalaron en las dependencias del casino de Oficiales, para ser allí careados, interrogados y torturados.

Durante su permanencia en el Regimiento, el afectado fue visto por numerosos testigos, todos los cuales coinciden en señalar que 28 de enero de 1975, el afectado, junto a otros detenidos, fue trasladado, en un camión frigorífico, a Santiago, en donde se le ingresó en Villa Grimaldi.

En este recinto de la DINA, también Carlos Rioseco fue visto por testigos, todos los cuales declararon ante el Tribunal. Sergio Antonio Vásquez Malebr"n declaró que en una fecha comprendida entre el 31 de enero y el 20 de febrero de 1975, fue sacado de Villa Grimaldi junto al afectado, Horacio Carabantes (desaparecido), Abel Vilches (desaparecido), Lilian Jorge, y a Alfredo García (desaparecido). Todos fueron llevados a un lugar cercano a San Antonio y encerrados, durante 4 días, en cabañas tipo balneario, amarrados y con telas adhesivas en los ojos. Al cabo de esos días, fueron devueltos a Villa Grimaldi, con excepción de Alfredo García y Horacio Carabantes, quienes retornaron dos días después. Por su parte, Ricardo Frodden recuerda haber conversado en ese recinto en más de una oportunidad con Carlos Rioseco, a quien notó físicamente resentido por los golpes que le propinaron los agentes en Valparaíso, según se lo manifestó la misma víctima. Los testimonios son coincidentes en señalar que el 12 de febrero de 1975, Carlos Rioseco -y otros detenidos- fueron llevados al sector de Villa Grimaldi denominado "La Torre", en donde permanecieron hasta el 20 de febrero del mismo año. Ese día fue sacado -también junto a otros detenidos- con destino desconocido.

La detención de Carlos Ramón Rioseco Espinoza se inscribe en el operativo realizado por la DINA en el mes de enero de 1975 en Valparaíso, con el fin de reprimir al MIR regional. Dicho operativo tuvo como resultado más de una veintena de detenidos, de los cuales uno fue ejecutado de Alejandro Delfín Villalobos Díaz (el "Mickey") y 8 permanecen desaparecidos.

19 de enero de 1975,

En uno de los operativos destinados a detener personas en Viña del Mar, fue muerto Alejandro Delfín VILLALOBOS DIAZ, electricista, militante del MIR.

A la víctima se le disparó en momentos en que llegó a una casa donde tenía que juntarse con otros miembros del MIR donde era esperado por agentes de la DINA.

En el proceso por presunta desgracia, a fines de 1975, fue acompañado un certificado de defunción que indica que la víctima falleció en la vía pública en Santiago el 20 de enero de 1975 a consecuencia de una herida a bala facio-bucoraqui-cervical. El cuerpo jamás les fue entregado a sus familiares.

21 de enero de 1975,

Es detenido Horacio Neftalí CARABANTES OLIVARES, en Viña del Mar.

24 de enero de 1975

MARIA ISABEL GUTIERREZ MARTINEZ, Soltera, egresada de Geografía de la Universidad Católica de Valparaíso, militante del MIR, fue detenida el 24 de enero de 1975, alrededor de las 18 horas, junto a su novio, Hernán Brain Pizarro, en la calle Covadonga de la ciudad de Quilpué, por agentes de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), los que se habían trasladado especialmente desde Santiago a la zona. De inmediato fueron llevados al Regimiento N2 "Maipo".

Horas después, en la madrugada del 25 de enero de 1975, llegaron hasta su domicilio en Valparaíso -donde María Isabel vivía con sus padres- dos civiles, uno armado con metralleta y otro con un revólver, quienes registraron su pieza y se retiraron sin llevarse nada.

En el "Maipo", la afectada fue vista por numerosos testigos, incluyendo su novio Hernán Brain. Incluso, el mismo 24 de enero, María Isabel Gutiérrez fue careada con Reinaldo Antonio Erick Zott, quien ya se encontraba detenido en el recinto militar. Por su parte, Marta Miriam Aguilar Duarte compartió la misma pieza con la víctima, en el subterr"neo del casino de Oficiales.

El 28 de enero de 1975, alrededor de una veintena de detenidos por la DINA, los que permanecían en el Regimiento "Maipo", fueron trasladados en un camión frigorífico a Santiago, e ingresados al recinto secreto de la DINA denominada Villa Grimaldi. Entre los trasladados, además de María Isabel Gutiérrez, estaban Lilian Jorge, Hernán Brain, y las personas detenidas en Valparaíso que desaparecieron junto a la víctima.

Una vez en Villa Grimaldi, los detenidos fueron encerrados en celdas de madera llamadas las "casas-corvi". Lilian Jorge quedó en una celda contínua a la de María Isabel; mientras Rina Mónica Medina Bravo quedó en la misma que la afectada y que Sonia Ríos Pacheco (detenida-desaparecida). Distintos testigos señalan que alrededor del 8 de febrero de 1975, varios detenidos fueron llevados a Cuatro Alamos, entre ellos iba María Isabel Gutiérrez, quien quedó ubicada en la celda N7 junto a Lilian Jorge. También en este lugar de reclusión e incomunicación, María Isabel fue vista por 18 detenidos, los que después salieron en libertad. Hernán Brain recuerda haber escuchado su voz, pues estaban en piezas contiguas, y también haber escuchado su nombre cuando fue llamada y devuelta nuevamente a Villa Grimaldi, el 12 de febrero de 1975 al mediodía. Este hecho se vio corroborado por las declaraciones de Mirtha Compagnet Godoy y Lilian Jorge, entre otros.

En suma, María Isabel Gutiérrez permaneció en Villa Grimaldi hasta el 20 de febrero de 1975, fecha en que las 8 personas detenidas por la DINA en Valparaíso fueron sacadas con destino desconocido.

La detención y desaparición de María Isabel Gutiérrez se inserta en el operativo que realizó la DINA en Valparaíso en enero de 1975. Dicho operativo culminó con la detención de más de 20 personas vinculadas al MIR, de las cuales 8 permanecen desaparecidas, y con la ejecución de Alejandro Delfín Villalobos Díaz (el "Mickey").

27 de enero de 1975

ABEL ALFREDO VILCHES FIGUEROA, Casado, 5 hijos, obrero, militante del MIR, es detenido el 27 de enero de 1975, alrededor de las 16:00 horas, mientras caminaba por la subida Lomas de Chorrillos, en Viña del Mar. La detención la practicaron agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), los que se habían trasladado especialmente desde Santiago a la zona con el objeto de desbaratar las actividades del MIR regional.

Días antes, el 20 de enero de 1975, su cónyuge -María Isabel Gutiérrez Meléndez- se encontraba en el Hospital Deformes de Valparaíso, dando a luz a su hijo menor. Cuando ella retornó a su hogar, el 25 de enero del mismo año, se encontró con que en su interior había dos agentes de la DINA, armados, quienes mantenían ocupada la vivienda desde hacía un día. Los cuatro niños menores y la madre del afectado tenían prohibición de salir. Los agentes manifestaron que buscaban a Abel Vilches, permaneciendo en el domicilio hasta el 26 de enero.

Al día siguiente, la víctima sería detenida y conducida al Regimiento N2 "Maipo", en Playa Ancha, Valparaíso. En este recinto militar, ese mismo 27 de enero, Abel Vilches fue careado con Reinaldo Antonio Erick Zott, sobre sus respectivas actividades del MIR.

En el Regimiento, el afectado fue visto por testigos, todos los cuales coincidieron en que, el 28 de enero de 1975, Abel Vilches fue subido a un camión frigorífico, junto a otros detenidos, y trasladado a Santiago, en donde se le ingresó a Villa Grimaldi. Hernán Horacio Brain Pizarro recuerda haberlo visto llegar al Regimiento el día 27 de enero en la tarde y haber sido llevados juntos a Santiago, al día siguiente.

Durante su permanencia en Villa Grimaldi, Abel Vilches también fue visto por testigos. Sergio Antonio Vásquez Malebr"n y Lilian Jorge declararon ante el Tribunal, que, en una oportunidad, fueron sacados de ese recinto de reclusión junto al afectado, a Horacio Carabantes (desaparecido), a Alfredo García (desaparecido) y a Carlos Rioseco (desaparecido), y conducidos hasta un lugar cercano a San Antonio (escuchaban el ruido del mar). Aquí se les mantuvo, durante cuatro días, encerrados en cabañas tipo balneario, atados y con tela adhesiva en los ojos. Al cabo de ese tiempo, los recluidos fueron devueltos a Villa Grimaldi, quedando en ese lugar costero Alfredo García y Horacio Carabantes, los que retornaron sólo dos días después. Por su parte, Miguel Angel Montecinos señaló haber permanecido con el afectado en el sector denominado "La Torre" hasta el 20 de febrero de 1975, fecha en que Vilches y otros presos, fueron sacados de Villa Grimaldi con destino desconocido. Este hecho se vio corroborado con los testimonios prestados por otras personas, las que coincidieron en afirmar la estancia de Vilches en el recinto de la DINA hasta ese 20 de febrero.

Se produce la última de estas detenciones en Valparaíso, afectando a Elías Ricardo VILLAR QUIJON, 19 años de edad, soltero, estudiante de la Universidad de Chile de Valparaíso, militante del MIR, fue detenido el 27 de enero de 1975, alrededor del mediodía en la vía pública, por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), los que se habían trasladado desde Santiago especialmente a la zona de Valparaíso y Viña del Mar con el fin de reprimir las actividades del MIR regional. El afectado fue llevado al Regimiento N2 "Maipo".

Horas después, a la 01:30 de la madrugada del 28 de enero, el domicilio en donde Elías Villar vivía junto a su abuela paterna (Yungay 2549), doña Hortensia Sánchez, fue allanado por tres civiles -uno de ellos portaba una metralleta- que se identificaron como pertenecientes a la DINA. Uno de los agentes era delgado y moreno; otro, rubio, delgado y joven; el tercero, de unos 50 años y moreno. Los funcionarios de la DINA registraron la pieza de la víctima, procediendo a llevarse consigo cartas personales. Cuando la señora Hortensia les preguntó por su nieto, le respondieron que Elías Ricardo se lo explicaría al volver a casa.

El afectado fue ingresado en el Regimiento "Maipo", en donde fue careado casi de inmediato con Reinaldo Antonio Erick Zott. Por su parte, Hernán Horacio Brain Pizarro lo vio llegar al recinto militar como al mediodía de ese 27 de enero de 1975. Los numerosos testimonios relativos a la permanencia de Elías Villar en el "Maipo", coinciden en que, al día siguiente de su detención (28 de enero), fue subido, junto a una veintena de detenidos, en un camión frigorífico y trasladado a Santiago, en donde se le recluyó en Villa Grimaldi, recinto secreto de detención de la DINA, ubicado en Lo Arrieta 8.200, Peñalolén.

También en Villa Grimaldi fue visto por testigos. Fernando Iribarren lo vio con un parche en un ojo. Villar le contó que, durante su estadía en el Regimiento "Maipo", se había pegado. Miguel Angel Montecinos estuvo con él en el sector de aislamiento denominado "La Torre". Elías Ricardo Villar permaneció en ese centro de torturas de la DINA hasta el 20 de febrero de 1975, fecha en que -con otros detenidos- fue sacado de Villa Grimaldi con destino desconocido.

Todos estos detenidos, y otros que fueron liberados, fueron trasladados al Regimiento Maipo donde se practicaron torturas de acuerdo a los métodos habituales en la DINA.

20 de enero de 1975

fue detenido en Santiago en la vía pública el militante del MIR Luis Gregorio MUñOZ RODRIGUEZ. Con posterioridad se pudo establecer que los aprensores fueron agentes de la DINA y que condujeron al detenido al recinto de Villa Grimaldi de donde desapareció en poder de la DINA.

El 29 de enero de 1975

Juan René Molina Mogollones, casado, cuatro hijos, Técnico Agrícola, militante del MIR, fue detenido el 29 de enero de 1975, alrededor de las 17:00 horas, junto a Patricia Zúñiga Barros -madre de su hija menor- en Avenida Matta con Portugal. La aprehensión la practicaron 10 agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) que se movilizaban en dos vehículos, uno de estos era una camioneta Chevrolet de color rojo, a la que fueron subidos los afectados. La acción se había gestado días antes, cuando a un detenido que permanecía en Villa Grimaldi -recinto secreto de reclusión de la DINA- se le obligó establecer contacto telefónico con el afectado y concertar una entrevista con él y con Patricia Zúñiga, para el día 29 de enero en Avenida Matta, a las 17:00 horas.

Juan René Molina y Patricia Zúñiga - que se encontraba embarazada - fueron conducidos de inmediato a Villa Grimaldi. Allí, en medio de múltiples amenazas y golpes, se les ordenó despojarse de sus ropas y objetos personales, inici"ndose sesiones de interrogatorios y torturas en los que participaban Marcelo Moren Brito y Osvaldo Romo Mena. Juan René recibió en ese recinto el N 924.

No obstante encontrarse embarazada, Patricia Zúñiga, además de ser careada con el afectado, fue sometida a distintos tipos de tortura: aplicación de corriente, golpes y colgamientos. A su vez, el afectado recibió un trato similar: se le colgó y, simultáneamente, se le aplicaban golpes y corriente en todo el cuerpo; se le puso en "la parrilla", se le aplicó "el teléfono" (fuertes golpes en los oídos), y se le mantuvo con alimentación sin glucosa. Estos hechos se vieron ratificados por los testimonios de alrededor de 15 personas que permanecieron detenidas junto al afectado en Villa Grimaldi. Erick Zott lo vio ingresar a las "casas corvi" (pequeñas celdas de madera), en la noche del 29 de enero de 1975, con claras muestras de torturas.

7 de febrero de 1975

Rodrigo Eduardo Ugas Morales, 22 años de edad, casado, estudiante, militante del MIR, fue detenido el 7 de febrero de 1975, alrededor de las 16:00 horas P.M. en la Estación Central, Santiago. La detención fue presenciada por su cónyuge, la señora Fedora Machuca González, y fue llevada a cabo por 6 personas de civil y armadas que no se identificaron. Rodrigo Ugas fue introducido al interior de una camioneta roja, modelo C-10, sin patente, techo blanco, presuntamente pertenecientes al SIM (Servicio Inteligencia Militar).

El afectado fue visto desde el día 11 al 28 de febrero de 1975 en el recinto de torturas de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), conocido como "Villa Grimaldi". Esta circunstancia está acreditada por las declaraciones de Patricia Zúñiga, Nubia Becker, Gladys Díaz, Oscar Hernán Angulo Matamala y Miguel Angel Montecinos Jeffs todos los cuales atestiguan haber visto a la víctima en Villa Grimaldi. Estas personas estuvieron detenidas con él en el recinto mencionado.

Sergio Humberto LAGOS MARíN, casado, un hijo, egresado de Sociología de la Universidad de Concepción, militante del MIR, fue detenido en las siguientes circunstancias: el día 7 de febrero de 1975, aproximadamente a las 16:00 horas, el afectado, en compañía de su madre, Margarita Marín Gajardo, y de un hermano menor de siete años de edad, ingresó a una Fuente de Soda ubicada en calle San Pablo, entre Cumming y Maturana, con el fin de tomarse una bebida y comer algo, ya que andaban haciendo algunas compras en el centro de Santiago. Sergio Lagos le indicó entonces que tenía que hablarle a un amigo por teléfono y, como en el local en que se encontraban no se disponía de uno, el afectado salió y atravesó la calle para llamar desde un negocio que estaba casi al frente.

Margarita Marín vio avanzar lentamente una patrullera, que no pudo identificar si era de Investigaciones o de Carabineros, con tres sujetos vestidos de civil en su interior. El vehículo se detuvo algunos metros más adelante.

Habían transcurrido sólo unos diez minutos, cuando la señora Marín y su pequeño hijo, salieron a la calle para esperar al afectado. Afuera, había un grupo de personas conversando y comentando que la patrullera había detenido e introducido en su interior a tres personas que transitaban por la calle en esos momentos. Por la descripción que hicieron de una de ellas, la señora Margarita pudo percatarse que su hijo Sergio Lagos Marín era uno de los detenidos.

8 de Febrero de 1975

Murió en Santiago Pedro Claudio LABRA SAURE, estudiante, El Gobierno informó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (CIDDHH-OEA) que ello fue a consecuencia, como en los casos de otras personas, de "diversos enfrentamientos con la policía o agentes de seguridad cuando participaban en actividades delictuales, subversivas o de sabotaje", sin precisarse la situación concreta que lo involucró, ni los intervinientes en ella y la forma de su muerte.

Sin embargo, la verdad de los hechos es diferente ya que se ha podido acreditar que la víctima fue detenida en su domicilio por agentes de seguridad que fueron vistos por los vecinos y que en ese acto la víctima fue herida a bala, pero fue llevada por sus captores encontrándose viva.

Posteriormente, el cuerpo de Pedro Labra fue encontrado en el Instituto Médico Legal, en donde se constataron tres heridas a bala en él, a más de numerosas heridas punzantes.

Humberto Patricio Cerda Aparicio, soltero, 20 años de edad, estudiante, militante del MIR, fue detenido el día 10 de febrero de 1975 en la vía pública por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).

Si bien no existen testigos de la detención de Humberto Patricio Cerda Aparicio, la certeza de su ocurrencia y la responsabilidad que le cabe en ella a la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), se ve confirmada por acontecimientos posteriores.

13 de febrero de 1975

Agentes de la DINA ocuparon el domicilio del militante del MIR Eugenio Iván MONTTI CORDERO, ubicado en la comuna de Las Condes, deteniendo a éste y a otros militantes que acudieron a reunirse con él. En esa forma fueron detenidos Carmen Margarita DIAZ DARRICARRERE, Alan Roberto BRUCE CATALAN y Jaime Enrique VASQUEZ SAENZ, y el hijo del primero que posteriormente aparece en un hogar de Menores,

Al día siguiente, 14 de febrero de 1975, fueron detenidos otros tres militantes del MIR vinculados a los mencionados. En su domicilio del centro de Santiago fue detenido René Roberto ACUñA REYES, el que durante la detención habría intentado huir a raíz de lo cual resultó herido a bala. En la vía pública fueron detenidos Manuel Edgardo Del Carmen CORTEZ JOO y Hugo Daniel RIOS VIDELA.

15 febrero 1975

José Ernesto AGURTO ARCE, de 27 años de edad, soltero, había sido profesor de la Universidad del Norte y asistente social, militante del MIR, desapareció en febrero de 1975 en circunstancias que no se han podido precisar.

Su desaparición se enmarca dentro de una sostenida persecución que la DINA practicó en esa época, en contra de dirigentes y militantes del MIR en santiago, de los cuales, no menos de 25 se encuentran desaparecidos.

Hasta el 11 de septiembre de 1973, José Agurto estuvo a cargo del Departamento de Asuntos Estudiantiles de la Universidad del Norte, en Antofagasta, mateniendo una interesante actividad política partidaria. Era compañero de trabajo y de partido de Elizabeth Cabrera Balarritz, ejecutada el 15 de septiembre de 1973 en esa ciudad y mantenía contactos partidarios con Bautista Van Schowen, alto dirigente del MIR, detenido desaparecido.

Después del golpe militar fue buscado por civiles y militares; había perdido su trabajo y su domicilio fue allanado en un par de oportunidades, por lo que se vió obligado a abandonarlo y viajar a Santiago para refugiarse. En carta enviada en esa fecha a su familia, les advierte que debe ocultarse de las autoridades pues hay órdenes de detención en su contra.

Llegó a Santiago en diciembre de 1974 y comenzó a realizar actividades junto con Julio Fidel Flores Pérez, quien fue detenido y desapareció el 10 de enero de 1975.

Los últimos antecedentes indican que José Agurto fue visto un par de veces en la vía pública en Santiago, en el mes de febrero de 1975, mientras vivía en forma clandestina y realizaba tareas partidarias. Desde esa fecha se ignora su paradero y suerte.

17 de febrero de 1975

Juan CALDERON OVALLE, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), desapareció el 17 de febrero de 1975 aproximadamente a las 17:00 hrs., en el sector Estación Central.

Posteriormente fue visto por otros detenidos en Villa Grimaldi, recinto que la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) ocupaba como lugar de detención y tortura.

19 de febrero de 1975,

A consecuencias de un enfrentamiento con la DINA, falleció Luis Fidel ARIAS PINO, tornero mecánico, militante del MIR. El enfrentamiento se produjo a proposito de un allanamiento en el inmueble de Príncipe de Gales 6445, en el cual Luis Arias resultó herido. De allí, fue conducido al Hospital Militar, siendo su cuerpo encontrado posteriormente, según lo informado en el Instituto Médico Legal, en la vía pública.

20 de febrero de 1975,

Juan Carlos Perelman Ide, soltero, Ingeniero Químico, militante del MIR, fue detenido en las siguientes circunstancias: el 20 de febrero de 1975, a las 10:30 horas de la mañana, el afectado y Gladys Díaz -su novia- se encontraban en el departamento de calle Bilbao 2911, el que ocupaban desde hacía tan sólo 15 días. A esa hora, ocho individuos, vestidos de civil, armados con metralletas y pertenecientes a la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) -uno de ellos mostró una especie de credencial en la que se leía "Dirección de Carabineros de Chile", diciendo que eran miembros de la DINA- se hicieron presentes en el domicilio. Preguntaron por él y exigieron la identificación al afectado y a Gladys Díaz, periodista y también militante del MIR.

Al enterarse los agentes de la presencia de Gladys Díaz Armijo -dijeron que ya la andaban buscando- hicieron subir al departamento a Lautaro Santiago Videla Moya, a quien traían detenido, el que les contó que la persona a la que andaban realmente buscando era a Jaime Reyes (dueño del departamento y amigo de Gladys Díaz). Enseguida, los agentes procedieron a vendarle la vista a Juan Carlos Perelman y a Gladys, los sacaron del departamento, los subieron a un vehículo y los trasladaron hasta Villa Grimaldi, recinto secreto de reclusión y tortura de la DINA. En este lugar el afectado permaneció hasta el 28 de febrero de 1975, fecha en que fue sacado con rumbo desconocido junto a otros detenidos, entre ellos Carmen Díaz, Iván Montti Cordero; Alan Bruce; Jaime Vilches; Hugo Daniel Ríos; Jaime Vásquez y Manuel Edgardo Cortez Joo. Todos ellos permanecen en calidad de detenidos desaparecidos. Cuando llevaron a Juan Carlos Perelman, Gladys Díaz -según lo testimonió en el Tribunal cuando aún se encontraba detenida en Tres Alamos- preguntó a los guardias a dónde se lo llevaban. Estos le respondieron que "algunos quedaban en libre plática y que otros eran llevados a Osorno". Respecto al significado más probable de la palabra Osorno, lo entrega el informe del Sr. Félix Ermacora, miembro de la Comisión Investigadora de la Situación de los Derechos Humanos en Chile, designada en 1980 por Naciones Unidas, en el cual se expresa que las destinaciones de los presos eran palabras en clave para indicar el futuro que esperaba a los detenidos. Así Puerto Montt significaba que se les eliminaría por tierra y Moneda que serían lanzados al mar. Además, la testigo señaló que desaparecieron de Villa Grimaldi, el 28 de febrero de 1975, las siguientes personas que permanecen desaparecidas hasta la fecha: Patricio Cerda Aparicio; Juan René Molina Mogollones; Sergio Lagos Marín y Rodrigo Ugas Morales.

21 de febrero de 1975

murió Eulogio del Carmen FRITZ MONSALVEZ, minero, militante del MIR, a consecuencias de un intercambio de disparos que se produjo cuando fue sorprendido por agentes de la DINA transitando por calle Bascuñ"n Guerrero junto a otras personas también del MIR.

27 de marzo de 1975,

en la localidad de Tierra Amarilla, en las cercanías de Copiapó, efectivos de Carabineros y del Ejército detuvieron al militante del MIR Pedro Gabriel ACEVEDO GALLARDO.

El comandante del Regimiento N 23 de Copiapó reconoció que Pedro Acevedo detenido y que permaneció recluido en el recinto de esa unidad. Sin embargo, señaló que el día primero de mayo se fugó desde el regimiento por medio de un forado que habría hecho en la pieza donde se encontraba.

3 de abril de 1975

Murió Lucas LAUSIC GLASINOVIC, técnico agrícola y militante del MIR, quien fue detenido por agentes de la DINA entre los días tres y cuatro de ese mes.

Fue llevado al recinto de la DINA de Villa Grimaldi, donde lo vieron múltiples testigos. En ese lugar sufrió golpes de puños y pies, cadenazos y culatazos, todo con especial violencia, aparentemente por haber tratado de agredir a un guardia y darse a la fuga.

Producto de los golpes Cedomil Lucas Lausic quedó en estado agónico. Un detenido que lo pudo ver relató que se encontraba semi-inconsciente, con su espalda y glúteos transformados en una inflamación rojo-morado, y que sufría fuertes dolores de cabeza. Permaneció tres días en ese estado hasta que fue retirado de su celda en una carretilla de mano.

El cadáver ingresó al Instituto Médico Legal el 9 de abril. Registraba contusiones múltiples y anemia consecutiva.

6 de abril de 1975

Es detenido por personal de Investigaciones y murió Isidro ARIAS MATAMALA, músico, militante del MIR, acusado de haber participado en un enfrentamiento donde resultó muerto un detective.

Oficialmente se señaló que la víctima se cortó las venas al momento de ser capturado y acto seguido atacó a sus aprehensores con una pistola, siendo repelido a balazos los que le causaron la muerte en el mismo lugar.

La primera versión oficial sufriría un cambio por la misma autoridad, ya que en el proceso judicial seguido en contra de los cómplices de Isidro Arias, se indica que la muerte de éste se produjo exclusivamente por el corte de las venas. Se agrega que una vez que se las hizo fue capturado y vendado, pero que posteriormente y estando ya en el calabozo se sacó las vendas, por lo que murió desangrado.

16 de mayo de 1975,

Jorge Isaac FUENTES ALARCîN, casado, un hijo, sociólogo, ex dirigente estudiantil, miembro del Comité Central del MIR, víctima de la operación Condor, fue detenido por efectivos de seguridad del Paraguay el 17 de mayo de 1975, junto al ciudadano argentino Amílcar Santucho, hermano del dirigente del Partido Revolucionario de los Trabajadores, Mario Roberto Santucho. El arresto se verificó en Enramada, en momentos que ingresaban al Paraguay, siendo conducidos al Departamento de Investigaciones de ese país. Jorge Fuentes, quien portaba documentación a nombre de Ariel Monarde Ledesma, permaneció detenido en Paraguay hasta mediados de septiembre de 1975, fecha en que fue entregado a agentes de la DINA e ingresado clandestinamente a Chile. Una vez en el país, fue recluido en 4 Alamos y a fines de septiembre fue trasladado a Villa Grimaldi en donde se le vio por última vez a fines de la primera quincena de enero de 1976. Al momento de ser traído desde el Paraguay, Jorge Fuentes sufría diversas infecciones, entre ellas sarna y piojos. Don Amílcar Santucho, 4 años y medio después de su arresto, ya en libertad, manifestó en entrevista que le hiciera la revista norteamericana "Denuncia", del mes de noviembre de 1979, que con él fue detenido el chileno Jorge Fuentes Alarcón, "a quien Ceballos se llevó a Chile" (se refiere a Edgardo Ceballos Jones), sin ningún requisito legal.

12 de junio 1975

Juan Abelardo FUENTES ZAMORANO, 26 años, casado, ejecutado el 12 de junio en Quillota.

Juan Fuentes murió ese día a las 1:00 hrs en Quillota, por una herida de bala en el torax y abdómen, según certificado de defunción.

Según declaraciones de familiares, Juan Fuentes, ex soldado de la Escuela de Caballería de Quillota, se encontraba recluído por un delito común en la Cárcel Pública de Stgo, desde el 27 de mayo de 1975.

El 11 de junio, alrededor de las 22:30 hrs fue sacado de ese recinto por una patrulla militar, por orden del Fiscal Militar de Quillota donde se tramitaban dos procesos en los que se le imputaba ser militante del MIR y realizar tareas de concientización política entre los miembros del Ejército, mientras permaneció allí.

Como no llegó a Quillota, su familia inició la búsqueda, enter"ndose que había muerto en el traslado de Stgo hacia esa localidad.

La versión oficial de los hechos, entregada por el Ejército al Fiscal Militar de Quillota, señala que Fuentes Zamorano intentó fugarse, para lo cual robó el fusil a uno de los integrantes de la patrulla, lo que obligó a los efectivos a Úactuar en defensa propia, dispar"ndole en 3 oportunidadesÓ. Agrega dicha versión que fue trasladado al Hospital San Martín de Quillota.

2 de julio de 1975

Víctor Eduardo OLIVA TRONCOSO, Nacido el 02/10/51, 22 años, estudiante pedagogía castellano, ejecutado en Bahía Blanca , Argentina por FFAA Extranjeras / DINA

5 de julio 1975

Francisco GOLSCHLICH CORDERO, 28 años, Detenido desaparecido

2 de agosto 1975

Rosetta Gianna PALLINI González, 22 años, casada, estudiante universitaria, muerta por secuelas de tortura en México.

Rosseta Pallini, militante del MIR, murió ese día en Ciudad de México, debido a un paro respiratorio. La jóven había llegado a ese país expulsada de Chile en marzo de 1975, después de haber permanecido varios meses detenido por la DINA en Londres 38, y en los campos de prisioneros Tres Alamos y Cuatro Alamos.

Según declaración del médico que la trató desde su llegada a México, presentaba una destrucción vaginal, una obstrucción a la vejiga y un estado de salud general muy deteriorado, agravado con una gauda desnutrición y bajo peso; además, en ese tiempo, desarrolló diversas infecciones al aparato respiratorio. A fines de julio de ese año, tuvo una emergencia vesicular que obligó a operarla de urgencia, pero no resistió y murió a los 3 días de haber sido intervenida. La autopsia determinó que había muerto por causas naturales provocadas por un deterioro físico general.

Testigos presenciales señalarion que Rosetta Pallini, fue detenida en Santiago el 15 de agosto de 1974, alrededor de las 7:00 hrs, por miembros de la DINA, conjuntamente con los hermanos Hernán Galo y maría Elena González Inostroza y Ricardo Aurelio troncoso Muñoz.

Todos ellos fueron conducidos a Londres 38, lugar en que, según otras testigos sobrevivientes que permanecieron detenidas con ella, fue constantemente sometida a interrogatorios y apremios físicos y psicológicos. Permaneció en este recinto hasta el 19 de agosto, cuando fue trasladada a Cuatro alamos y Tres Alamos. Desde este lugar fue expulsada del país en marzo de 1975, junto a otros detenidos.

Las otras detenidas que fueron expulsadas con ella, señalan que la jóven sufría de constantes problemas de salud. Su situación fue denunciada a la Cruz Roja Internacional cuando se realizó una visita a las detenidas en los últimos dos centros de detención.

Las personas que fueron detenidas con ella permanecen en calidad de desaparecidas.

3 de septiembre de 1975

Murió en Concepción, Marcos Hernán MONTECINOS SAN MARTIN, estudiante universitario, militante del MIR. La Comisión no pudo adquirir convicción de si el enfrentamiento en que se señala que falleció, realmente existió o no.

El día 3 de septiembre Marcos Montecinos fue interceptado por un patrulla policial en el barrio universitario. Según una versión de prensa, habría extraído un revólver y apuntado a los funcionarios, quienes le habrían ordenado que lo soltara, no obstante lo cual, disparó y se refugió en unas matas. Los policías dispararon al aire, pero al hacer la víctima un nuevo disparo, le replicaron de la misma forma directamente al cuerpo causándole la muerte.

La familia duda de la versión anterior, en atención a que la víctima había sido seleccionada de tiro de la FACH, por lo que no se explican que no haya resultado ninguno de los agentes heridos. Igualmente indican que él cayó herido en la calle (de la cual tuvo que ser lavada la sangre posteriormente por bomberos) y no en unas matas como se señaló.

12 de septiembre 1975

Guillermo González de Asís, soltero, instalador de sanitarios, militante del MIR, fue detenido por agentes de la DINA el 12 de septiembre de 1975, alrededor de las 09:30 horas en la vía pública, en el sector de Gran Avenida, altura paradero 35.

El afectado fue conducido al centro de interrogatorios de la DINA conocido como Villa Grimaldi, ubicado en calle José Arrieta 8200, donde fue visto por varios prisioneros que recuperaron su libertad con posterioridad. Todos ellos coinciden en señalar que González fue ubicado en unas especies de cajoneras donde lo tenían engrillado y, en estas condiciones, era llevado todos los días al baño, oportunidad en que podían verlo. Era f"cilmente identificable cuando esto ocurría, ya que las cadenas emitían un ruido muy especial y debía avanzar a saltos. Pese a las precarias condiciones en que era mantenido, cuando podía, les hacía gestos a los demás prisioneros como indicando que estaba bien.

En uno de estos viajes al baño se individualizó como Paulino, que era el nombre con que lo conocían en el MIR, a una de las detenidas, Gilda Bravo, para lo cual usó el abecedario con las manos.

En Villa Grimaldi también fue visto por Julio Cortés Guerra, Nelson Fernández Sepúlveda, Patricio Bustos Streeter y Roberto Gómez Donoso. Este último, estuvo una noche en la misma pieza que González.

Entre las mujeres que lo vieron se encuentran además de Gilda Bravo, Carmen Fuentes Arenas, Isabel Sartore Triviño, Patricia Amengual Muñoz y Delia Veraguas Segura.

Patricio Bustos era el encargado de sanidad del MIR al momento de su arresto y conocía desde antes a Guillermo González, con quien había trabajado en alguna ocasión.

Recuerda que la víctima fue ubicada en "la torre", dependencia de Villa Grimaldi donde eran mantenidos los prisioneros considerados más peligrosos y eran torturados allí mismo. Según Bustos, hasta el mes de octubre de 1975 se tuvo noticias de González de Asis, no obstante dejaron de verlo pasar al baño a fines de septiembre de ese año.

Según los testigos, los guardias se burlaban permanentemente del afectado, debido a su nombre y además porque se había teñido el pelo de color rojizo, lo que se le notaba más claramente con el pasar de los días.

Guillermo González estaba siendo intensamente buscado desde enero de 1975, fecha en que su domicilio fue allanado por agentes de la DINA. Ese mismo mes, el domicilio de una hermana, Margarita González, también fue allanado por civiles armados que preguntaban por él. Finalmente, días después que fuera detenido, entre el 13 y el 16 de septiembre del mismo año, civiles que se identificaron como pertenecientes a la DINA allanaron el domicilio de su hermana Clementina.

También ese mismo mes, el 14 de enero de 1975, fue detenida por la DINA María Teresa Villalobos Díaz, siendo llevada a Villa Grimaldi. En este lugar fue interrogada acerca del paradero de Guillermo González e incluso la amenazaron con mantenerla detenida mientras él no apareciera. Teresa Villalobos señala que, por las preguntas que le hacían respecto de su amigo, pudo darse cuenta que la DINA tenía muchos antecedentes de su persona. Supo también que varios otros detenidos que se encontraban en esa misma época en Villa Grimaldi, habían sido interrogados en relación a González de Asís. María Teresa Villalobos permaneció en ese recinto secreto durante dos semanas, siendo trasladada a Cuatro Alamos y después a Tres Alamos, desde donde fue dejada en libertad en septiembre de 1976. Estando en Tres Alamos supo de la detención del afectado.

Guillermo González formó parte del GAP, guardia personal del ex Presidente Salvador Allende, el año 1971. Pese a las evidencias de su detención, ésta fue negada por las autoridades y se encuentra desaparecido desde que fuera arrestado por la DINA en septiembre de 1975.

28 de septiembre de 1975

Es muerto Oscar Segundo ARROS YAñEZ, tornero, militante del MIR. El había sido detenido el día 26 de ese mes en Lota, siendo conducido por miembros de la DINA al Estadio El Morro de Talcahuano.

Al día siguiente el detenido fue llevado por sus captores a su domicilio para que se cambiara de ropa. Su cónyuge pudo apreciar que se encontraba en mal estado, lleno de hematomas.

El día 28 se le informó que el cuerpo se encontraba en la morgue del Hospital de Lota Bajo, donde había sido llevado ya muerto por cinco funcionarios de la DINA. Un médico le comunicó a la familia que había sido flagelado y que registraba dos impactos de bala.

8 octubre 1975

Luis Alberto VILLEGAS MEZA, conscripto de la Armada, simpatizante del MIR. El día 1 de octubre de 1975 ingresó a hacer el servicio militar. El día 8 una patrulla naval le informa a la madre que su hijo desertó. No tuvo noticias de él hasta que en octubre de 1976 es visitada por agentes que se identifican como de la DINA, quienes le señalan que habían encontrado a la víctima y que esta se había suicidado. En julio de 1990 recibió un anónimo que indica que la víctima fue torturada junto con los comunistas en el Fuerte Borgoño y que a consecuencia de ello murió.

16 de octubre de 1975

La DINA logró ubicar a la directiva clandestina del MIR en una parcela de Malloco, produciéndose un enfrentamiento en el que murió Dagoberto PEREZ VARGAS, sociólogo y dirigente del MIR. La Comisión considera que Dagoberto Pérez cayó a consecuencias de la violencia política.

Nelson Gutiérrez, segundo jefe del MIR, logró huir herido del enfrentamiento de Malloco. Días después, la médico de nacionalidad británica Sheila Cassidy atendió al dirigente prófugo y como producto de ello los agentes de seguridad comenzaron a buscarla para detenerla.

El primero de noviembre de 1975 la detuvieron mientras visitaba a una enferma en la Casa de los Padres Columbanos.

En el proceso de la detención los agentes de la DINA realizaron múltiples disparos y como producto de ello murió la empleada de la casa Enriqueta del Carmen REYES VALERIO, persona sin ningún tipo de antecedentes políticos y desvinculada de los demás hechos.

21 de octubre de 1975

Es muerto por miembros de la DINA Iván Nelson OLIVARES CORONEL, estudiante y miembro del MIR. Ese día, en horas de toque de queda, llegaron al domicilio del afectado agentes de esa organización buscándolo. Iván Olivares huyó, refugiándose en el jardín de una casa vecina. Fue encontrado por los agentes quienes le dispararon, lo envolvieron en una sábana y se lo llevaron en una camioneta.

Al día siguiente fue remitido su cuerpo al Instituto Médico Legal por los "Servicios de Seguridad del Gobierno". En el protocolo de autopsia se da cuenta de dos heridas a bala.

25 de octubre de 1975

Es muerto Jaime Ignacio OSSA GALDAMES, profesor y militante del MIR. Había sido detenido en Santiago el día 20 del mismo mes por agentes de la DINA, en casa de sus padres.

El detenido fue llevado a Villa Grimaldi donde fue visto por testigos. En ese lugar, según relatos recogidos, fue torturado y se le escuchó decir a los agentes, presas de nerviosismo, que el detenido se había muerto de un infarto luego de habérsele suministrado agua.

1 de noviembre de 1975,

Agentes de seguridad detuvieron en el Hotel Liberty de Buenos Aires a Jean Yves CLAUDET FERNANDEZ, de nacionalidad franco-chilena, militante del MIR. La víctima había sido procesada en Chile con posterioridad al 11 de septiembre de 1973 y se encontraba en Argentina después de un corto exilio en Francia. Allí participó activamente en la reorganización del MIR realizando labores de relevancia en el equipo de inteligencia de esa organización política.

Se llegó a la convicción de que los autores del secuestro fueron miembros de la DINA que actuaron directamente o en coordinación con agentes de seguridad de la República Argentina. En efecto, se tuvo conocimiento del hecho de que la DINA envió varios antecedentes, tales como fotografías, a sus agentes en Buenos Aires para ubicar a Jean Claudet. La detención de un correo del MIR de apodo "Daniel" pudo dar al organismo de seguridad las pistas necesarias para su localización en el Hotel bonaerense.

Existen graves presunciones de que Jean Ives Claudet haya sido ejecutado en Argentina, con participación de la DINA, a juzgar por las inequívocas referencias que se hacen en comunicaciones escritas de un agente de la DINA en Argentina, que la Comisión Rettig pudo conocer.

14 de noviembre 1975

Alonso Lazo Rojas, casado, estudiante universitario, militante del MIR, fue detenido el 14 de noviembre de 1975, junto a su esposa Nicza Estrella Báez Mondaca, por funcionarios del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), en el domicilio ubicado en la calle Juan Martínez N321 de Copiapó.

Los hechos se habían iniciado días antes, cuando el domicilio donde el afectado arrendaba una pieza junto a su cónyuge (Chañarcillo 171), fue allanado, a la 1 de la madrugada, por 9 civiles quienes dijeron andar buscando a una tal "Rosario". Después de unos minutos los desconocidos se retiraron del lugar, sin llevar detenidos. La dueña de casa, Zulema Tham Salgado, pidió entonces a Alonso Lazo que la acompañara a dar cuenta a Carabineros de lo ocurrido. Como él se negara a hacerlo, salió sola y, al retornar, se encontró con una nota de sus arrendatarios donde le informaban que se iban a la playa. Al día siguiente, nuevamente el domicilio fue allanado, esta vez por civiles y carabineros. Estos entraron a la pieza que había ocupado Alonso Lazo y Nicza Estrella Báez, rompieron el piso y se fueron llevándose libros y revistas.

Después de irse de la casa de Zulema Tham, el afectado y su esposa solicitaron alojamiento donde Carolina Quezada Nievas, en la calle Juan Martínez N321, de Copiapó, quien los aceptó. Cuando el matrimonio llevaba allí dos días, el 14 de noviembre de 1975, alrededor de las 10:00 de la mañana, llegaron 6 civiles -entre ellos un militar que usaba una boina negra- los que exhibieron a la hija de la dueña de casa, Livia Georgina Zavala, una tarjeta plastificada en la que ella alcanzó a leer "Servicio de Inteligencia Militar".

Los agentes reconocieron a Nicza Estrella Báez y, después de confirmar su nombre, la tomaron por los brazos y uno de ellos dijo a Carolina Quezada "no sabe la pomadita que es ésta". En esos momentos se hizo presente Alonzo Lazo, pidiendo que no le hicieran daño a ella. De inmediato los aprehensores lo tomaron y procedieron a llevárselos a ambos detenidos.

Alrededor de las 15:00 horas de ese mismo día, los funcionarios del SIM volvieron a la casa, registraron la pieza en donde había alojado el afectado y su esposa, y se llevaron todos los enseres.

Alonso Lazo Rojas y Nicza Estrella Báez Mondaca fueron trasladados al Regimiento de Infantería Motorizada N23 "Copiapó", cuyo comandante era el Teniente Coronel Arturo Alvarez Sgolia, Jefe de la Zona en Estado de Emergencia e Intendente de Atacama. Conducidos a la sala de guardia del recinto militar, fueron separados. Posteriormente, como a las 15:00 horas -según lo declaró Nicza Estrella Báez- los juntaron nuevamente y los llevaron hasta el 2 piso, donde los vendaron, interrogaron y castigaron. Ella pudo escuchar cómo maltrataban al afectado. Luego de esto, ella fue bajada al primer piso y después conducida otra vez al 2 piso donde, por una casualidad, supo que Alonso Lazo estaba en la misma sala que ella, pues éste al oír su voz le habló. Fue el último contacto que tuvo con su marido.

Durante los siguientes días, Nicza Estrella preguntó, por lo menos dos veces por el afectado y le respondieron que lo habían trasladado a Santiago. Después, la testigo no recuerda la fecha exacta, fue trasladada a Santiago en calidad de incomunicada al recinto de Cuatro Alamos, quedando en libre plática en "Tres Alamos" el 19 de diciembre de 1975. Salió en libertad en mayo de 1976.

En la misma época de la detención de Alonso Lazo y su esposa, se producían en Copiapó otras detenciones relacionadas con una Base mirista que funcionaba en esa ciudad. El hecho fue ampliamente publicitado e incluso significó una conferencia de prensa dada por el Teniente Coronel Arturo Alvarez Sgolia, quien entregó los nombres de 7 detenidos entre los cuales figuraba el de Nicza Estrella Báez, pero no el de Alonso Lazo Rojas. Por su parte, los distintos diarios locales informaban del desbaratamiento de una base del MIR, por funcionarios del Servicio de Inteligencia Militar, agreg"ndose que los detenidos "serán llevados a Santiago para ser puestos a disposición de los Tribunales Militares".

Sin embargo, en relación al afectado, el 21 de noviembre de 1975, el Teniente Coronel Arturo Alvarez Sgolia, respondió a una carta de Marcelino Lazo reconociendo la detención de la víctima y agregando que "el 18 de noviembre de 1975, mientras se encontraba detenido en el predio militar y se le daba su alimentación agredió a un centinela dándose a la fuga".

Murió en Antofagasta OSCAR ARMANDO LEIVA JIMENEZ, militante del MIR. Ese día el domicilio en que vivía fue allanado por civiles armados, quienes esperaron hasta la medianoche, hora en que llegó la víctima, para dispararle. Estos hechos fueron presenciados por testigos. Posteriormente su cuerpo fue llevado por los mismos agentes, quienes se habían previamente identificado como pertenecientes al SICAR.

17 de noviembre de 1975

Se produjo un ataque armado de miembros del MIR a un grupo de soldados del Ejército en la calle Bío Bío de Santiago, generándose un enfrentamiento a consecuencia del cual falleció el militante del MIR Roberto Gallardo Moreno.

Al día siguiente, fueron detenidos por agentes de Investigaciones los padres de Roberto Gallardo, tres de sus hermanos, su cónyuge, y dos sobrinos menores de edad. Todos fueron conducidos al Cuartel de Investigaciones de calle General Mackenna, donde fueron interrogados y golpeados.

A las 5 de la mañana del día 19, fueron liberados Ofelia Moreno, Isabel Gallardo, Guillermo Gallardo y los menores Viviana Gallardo y Alberto Rodríquez, este último de tan sólo nueve meses de edad. En ese momento a Ofelia Moreno se le informó de la muerte de su hijo Roberto y de que todos los restantes miembros de su familia serían puestos a disposición de la DINA "porque ellos sabrían que hacer.

En esa misma madrugada fue detenida Ester Torres en su domicilio junto a sus hijos Renato Mauricio y Francisco Javier, por agentes de la DINA que buscaban a su hijo Luis Andrés Ganga, quien no se encontraba en ese domicilio. Los tres detenidos fueron llevados al cuartel de Villa Grimaldi.

Después de interrogar y torturar a los detenidos, los agentes se enteraron que Luis Andrés Ganga se encontraba en casa de su abuelo donde lo detuvieron llevando para ello a su madre.

De vuelta en Villa Grimaldi, Ester Torres fue separada de su hijo Luis Andrés y a la mañana siguiente fue llevada a Cuatro Alamos con sus otros dos hijos detenidos. En ese lugar se le informó que Luis Andrés Ganga había escapado y se la puso en libertad. Sus otros dos hijos fueron liberados posteriormente, después de una larga reclusión.

Diversas personas que se encontraban en Villa Grimaldi en la noche del 18 al 19 de noviembre relatan que esa noche fue la peor de todas las que se vivieron en ese lugar. Describen un gran movimiento de vehículos y personas y luego una sesión de interrogatorios en el jardín, en que se escuchan gritos y pedidos de los guardias de agua y aceite caliente seguidos de atroces gritos de los torturados. Testigos señalan haber visto en la mañana siguiente a dos mujeres en muy mal estado y cadáveres en el suelo, entre ellos el de un anciano.

En la tarde del día 19 fue difundido al país un comunicado de la Dirección Nacional de Comunicación Social (DINACOS) en donde se dió cuenta de los hechos de la calle Bío Bío y se indicó que a partir de ellos la DINA en conjunto con Investigaciones comenzaron a realizar numerosas diligencias que permitieron seguir la pista del grupo de asaltantes hasta los cerros de la Rinconada de Maipú, donde a las 12 horas se registró un violento enfrentamiento a tiros por más de 30 minutos. En ese enfrentamiento habrían resultado muertos Catalina Ester GALLARDO MORENO, hermana de Roberto Gallardo, empleada y militante del MIR, Alberto Recaredo GALLARDO PACHECO, tornero, padre de Roberto Gallardo y de militancia Comunista, Mónica del Carmen PACHECO SANCHEZ, profesora, cónyuge de Roberto Gallardo y embarazada de tres meses, Luis Andrés GANGA TORRES, comerciante, militante del MIR, Manuel Lautaro REYES GARRIDO, obrero y Pedro BLAS CORTES JELVES, obrero. En el comunicado se indicó además que uno de los extremista habría huido y que dos agentes de seguridad habrían resultado heridos.

Conforme a lo narrado anteriormente existen antecedentes suficientes para descartar la versión oficial del enfrentamiento, dado que hay evidencia de que las víctimas habían sido detenidas y llevadas a Villa Grimaldi.

Además debe considerarse lo relatado por un testigo, en el sentido que presenció cuando llegaron el día en cuestión a la Rinconada de Maipú varios autos grandes con civiles y uniformados armados y varios prisioneros, a los que bajaron e hicieron correr para posteriormente balearlos.

Parte del fundo en donde suceden los hechos, de propiedad de la Universidad de Chile, fue usado primeramente por la DINA y luego por la CNI desde 1973 hasta 1989. Los campesinos indicaron que era habitual el desplazamiento de agentes por todo el fundo.

Por último debe agregarse que no resulta verosímil el que el grupo extremista se encontrase en esa fecha integrado por miembros del Partido Comunista y del MIR, así como el que hayan participado en una acción armada de esa naturaleza una mujer embarazada (Mónica Pacheco) y una persona de 65 años (Alberto Gallardo).

1 de diciembre de 1975

Se produjeron las muertes de José Hernán CARRASCO VASQUEZ y Humberto Juan Carlos MENANTEAU ACEITUNO. Ambos eran dirigentes del MIR y fueron detenidos por la DINA a fines de 1974. Estando en esa situación participaron junto a otros dos dirigentes en una declaración pública televisada y una conferencia de prensa en donde llamaron a sus correligionarios a terminar con la lucha armada. Luego continuaron algunos meses detenidos en Villa Grimaldi, separados del resto de los presos, hasta que recuperaron su libertad en septiembre de 1975.

Encontrándose en esa situación fueron detenidos por civiles armados, Humberto Menanteau el 19 de noviembre, mientras se encontraba en casa de sus padres y José Carrasco el día siguiente en el domicilio de unos amigos. Sus cuerpos fueron reconocidos por sus familiares el 10 de diciembre en el Instituto Médico Legal, habiendo sido encontrados en las cercanías de Buin. Presentaban signos de haber sido torturados antes de dárseles muerte.

15 de enero 1976

Heriberto del Cármen LEAL SANHUEZA 25 años, soltero, estudiante universitario, militante del MIR, desapareció en el transcurso de 1976 en Argentina, probablemente desde la ciudad de Córdova.

Después del 11 de septiembre de 1973, Heriberto Leal se había asilado en una sede diplom"tica para evitar ser detenido.

Según testimonios, su desaparición se produjo en circunstancias en que la policía y organismos de seguridad argentinos practicaban frecuentes allanamientos y detenciones de chilenos, militantes del MIR, y de otros partidos políticos, que se encontraban en ese país.

24 de Febrero de 1976,

Se produjo un enfrentamiento entre miembros del MIR y efectivos de la DINA en el Pasaje Juan Ramón Jiménez en Santiago. En los hechos fallecieron Iván Renato PEREZ VARGAS y Amador Roberto DEL FIERRO SANTIBAñEZ, militantes del MIR y estudiante e ingeniero respectivamente

Oficialmente se indicó que Mireya PEREZ VARGAS, estudiante y militante del MIR, también falleció en el enfrentamiento relatado. Pese a ello se ha podido determinar que Mireya Pérez sólo resultó herida, siendo capturada viva por los agentes de la DINA, quienes le dieron muerte mientras la tenían detenida en Villa Grimaldi,

18 de marzo 1976

Claudio Melquiades OCAMPO ALONSO, Paraguayo, ejecutado en Buenos Aires, Argentina por la TRIPLE A y DINA

10 de abril de 1976

Al atardecer Edgardo ENRIQUEZ ESPINOZA, tercer hombre del MIR en importancia y hermano del fallecido Secretario General, fue detenido al salir de una reunión de la Junta Coordinadora Revolucionaria, en Buenos Aires. Conjuntamente fueron detenidos por la Policía Federal argentina, en colaboración directa con agentes del Departamento Exterior de la DINA, la joven brasileña Regina Marcondes, también desaparecida y varios otros chilenos del MIR. Edgardo Enríquez fue trasladado a los campos de concentración argentinos "El Olimpo", "Campo de Mayo" y a la "Escuela Mecánica de la Armada" (ESMA) ubicados en las cercanías de Buenos Aires.

Aunque las autoridades chilenas negaron terminantemente la detención de Edgardo ENRIQUEZ, la Comisión Rettg llegó a la convicción, basada en testimonios fidedignos y serios, de que el dirigente, que gozaba de la protección del ACNUR fue trasladado desde los recintos de detención argentinos a Villa Grimaldi en Santiago. Para corroborar esta convicción, cabe destacar uno de los informes confidenciales de la DINA a su servicio exterior con sede en Buenos Aires - que esa Comisión pudo examinar - el que señala que en fecha 23 de diciembre de 1975, o sea cuatro meses antes de su captura, la DINA ya tiene tendido el cerco alrededor del alto dirigente del MIR y de varios de sus colaboradores y ordena a sus agentes en el extranjero "su traslado a Chile, después de capturarlos".

15 de abril de 1976

Fueron detenidos en Buenos Aires, los estudiantes y militantes del MIR Frida Elena LASCHAN MELLADO, casada con el estudiante argentino Miguel Angel ATANASIU JARA y su hijo recién nacido Pablo ATANASIU LASCHAN.

La joven pareja había abandonado Chile después del 11 de septiembre de 1973, luego de que Frida Laschan, funcionaria de la CORA en Lautaro, fue detenida por Carabineros de esa ciudad y procesada por la Fiscalía Militar. Ambos sienten temor y vigilancia en Argentina.

25 de mayo de 1976,

Angel Gabriel Guerrero Carrillo, soltero, estudiante del DUOC, militante del MIR, fue detenido el 25 de mayo de 1976, alrededor de las 17:00 horas, en Antonio Varas con Providencia, en presencia de Audalia Erica Quintanilla, por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), quienes lo trasladaron a Villa Grimaldi - centro secreto de detención y tortura de la DINA - en donde lo vieron testigos y desde donde desapareció.

Ese día, Angel Gabriel Guerrero se encontró en el lugar señalado con su tía política, Erica Audalia Quintanilla. Según lo relató la testigo, cuando ambos caminaban, dos hombres se cruzaron con ellos, los que repentinamente se volvieron y tomaron bruscamente al afectado por la espalda, tIrándolo al suelo y procediendo a registrarlo. Erica Audalia alcanzó a escuchar cuando uno de los agentes decía que algo le habían encontrado a Angel Gabriel. Ella no supo de qué se trataba.

26 de mayo 1976

Oscar Dante VALDIVIA González, casado, un hijo, obrero mecánico, militante del MIR, fue detenido en la vía pública por agentes de la DINA, el 26 de mayo de 1976.

La aprehensión se produjo mientras se desplazaba entre la casa de sus abuelos ubicada en la comuna de Estación Central (ex Quinta Normal) y su domicilio, situado en Almirante Barroso 340, Santiago, donde tenía una reunión con el médico que iría a ver a su cónyuge, que estaba enferma.

Ese mismo día, entre las 21:00 y las 24:00 horas fueron allanadas los domicilios de la cónyuge, de la madre, de la hermana y de otros familiares. A las 21:30 horas, un grupo de agentes allanó la casa de Ingrid Valdivia, hermana del afectado, en Palena 5437, Conchalí. Fueron directamente a revisar el entretecho, de donde sacaron algunos bultos. Uno de los agentes exhibió una credencial de la DINA señalando que eran de la "Brigada de Estupefacientes". A las 22:30, el grupo de agentes, incluida una mujer, allanaron el domicilio de la madre, ubicado en Barón de Judas Reales 4230, Quilicura. Fueron también directamente a un ropero de donde sacaron una chaqueta, de la cual extrajeron 2 pasaportes. También se llevaron libros y documentos. Esa misma noche, a las 23:00 horas, allanaron el domicilio del afectado, que vivía con sus suegros, fueron directamente a un mueble desde donde sacaron documentos. Asimismo se llevaron todas las pertenencias del afectado y preguntaron por un walkie talkie. Dado que no lo encontraron volvieron a su vehículo, donde retenían a una persona, y regresaron diciendo que había que buscarlo en la casa de un vecino, los que finalmente retiraron. El jefe del grupo dejó un recibo firmado por Jorge Nazar Sabaj por los walkie talkie que incautaron.

En ninguno de estos allanamientos se exhibió la orden respectiva ni se identificaron debidamente los agentes.

Estos se movilizaban en dos vehículos, uno de los cuales tenía el logo de CHILECTRA (Compañía Chilena de Electricidad).

Oscar Valdivia había sido detenido anteriormente el 17 de septiembre de 1973, en esa ocasión lo mantuvieron recluido en el Estadio Chile y en el Estadio Nacional, el 4 de noviembre de 1973, fue liberado.

Es detenido el estudiante de Filosofía y también militante del MIR, Luis Hernán NUñEZ ROJAS, quien se encuentra desaparecido desde esa fecha.

27 de mayo 1976

Rodrigo Medina Hernández, de 18 años de edad, estudiante de Filosofía en la Universidad de Chile, militante del MIR, fue detenido por agentes de la DINA el 27 de mayo de 1976, aproximadamente a las 20:00 horas.

La detención se produjo en las esquinas de Isabel La Católica con Gran Avenida José Miguel Carrera, paradero 22 y 1/2 de La Cisterna. Estando en dicho lugar, en compañía de un amigo, llegaron unos civiles que detuvieron a Rodrigo Medina, quien momentos antes había comentado a su acompañante que era seguido, motivo por el cual le entregó sus cuadernos. Estos hechos fueron relatados a la madre del afectado por su acompañante.

El afectado había salido de su casa ese día cerca de las 18:30 horas, sin indicar a su madre hacia donde se dirigía.

16 de junio 1976

Raúl Guillermo Cornejo Campos, casado, un hijo, ex estudiante universitario, militante del MIR fue detenido el 16 de junio de 1976 en San Diego con Avenida Matta, Santiago, a las 17:50 horas, por agentes de la DINA, los que pocos minutos antes habían procedido a liberarlo en las inmediaciones del Parque O'Higgins ante una gran cantidad de periodistas, después de un intento frustrado de asilo en la Embajada de Bulgaria.

El joven Cornejo Campos era intensamente buscado y varios miembros de su familia habían sido detenidos y torturados para que dieran información sobre su paradero.

El 15 de junio, Raúl Cornejo y otras 25 a 30 personas intentaron asilarse en la ex Embajada de Bulgaria, sede diplom"tica que a esa fecha estaba a cargo de la Embajada de Austria. En dicho lugar, un funcionario de nacionalidad búlgara les ordenó irse, como estos no lo hicieron llamó a las fuerzas de seguridad para desalojar el recinto. Al lugar concurrieron Carabineros y civiles que procedieron a detener a los asilados. Todos los detenidos fueron primero trasladados a la Comisaría Las Tranqueras y luego al recinto de la DINA de "Cuatro Alamos".

La información oficial, aparecida en el diario EL CRONISTA del 17 de junio de 1976 señala: "Lo sucedido y lo concreto es: un grupo de personas trató de asilarse para provocar malestar al Gobierno mientras se desarrollan las reuniones de la Sexta Asamblea de la OEA...". "Este grupo de personas fue interferido en sus pretensiones de asilarse, sin motivo alguno y se encuentran detenidas en Tres Alamos".

Este mismo periódico informa además que "el Encargado de Negocios de Austria, Manfredo Kiepach mantuvo largas conversaciones con personeros del Ministerio de Relaciones Exteriores... se presume que todo fue en torno a la tentativa de asilo en la ex Embajada de Bulgaria bajo tuición de Austria."

Al día siguiente, fueron advertidos que serían dejados en libertad, aunque algunos de ellos, como Sergio Raúl Pardo Pedemonte, fueron amenazados por un interrogador apodado "Kung Fu" por los prisioneros.

El gobierno militar decidió poner en libertad a estos detenidos el 16 de junio a las 17:30 en las inmediaciones del Parque O'Higgins, con gran cobertura de prensa y televisión.

En el sector se apreciaba un considerable número de civiles, algunos escondidos tras matorrales, por esto los detenidos intentaron alejarse del lugar lo más rápido posible, varios de ellos se fueron en taxi y otros subieron a un microbus, cuando éste llegó a Avenida Matta con San Diego, varios de los recién liberados se bajaron para librarse de los vehículos de la DINA que los seguían.

Dos de estas personas Raúl Guillermo Cornejo Campos y Sergio Raúl Pardo Pedemonte, fueron detenidas cuando transitaban por Avda. Matta con San Diego y desde esa fecha se encuentran desaparecidas.

La detención fue presenciada por Patricio Cornejo Campos, hermano del afectado, quien también viajaba en el microbus mencionado. En declaración jurada del 8 de julio de 1976, manifiesta: "Mi hermano fue detenido casi inmediatamente al bajar del microbus, es decir, más o menos a las 17:50 horas". "Yo pude ver cuando mi hermano atravesaba corriendo Avenida Matta en sentido norte (en dirección a Alameda). Inmediatamente tras de él apareció un automóvil de tamaño mediano que dobló en la esquina de San Diego hacia la izquierda para cortarle el paso. De este auto bajaron 4 personas armadas, vestidas de civil, quienes detuvieron a mi hermano y lo obligaron a subir al auto."

Otro testigo de la detención es Luis Armando Elgueta Plana quien, en declaración jurada en abril de 1992, relata que él integró el grupo que intentó asilarse en la Embajada de Bulgaria, que le tocó permanecer con Cornejo Campos en la pieza Nro. 13 de Cuatro Alamos y luego subieron al mismo bus para intentar evadir el acoso de los agentes de la DINA.

Los servicios de seguridad habían buscado intensamente a Raúl Cornejo. Varios miembros de su familia fueron detenidos, siendo interrogados casi exclusivamente respecto del paradero del afectado.

En el mismo operativo fue reaprehendido, en circunstancias similares, otro militante del MIR que participó en el frustrado intento de asilo, Sergio Raúl PARDO PEDEMONTE, quien había sido previamente amenazado por un agente de la DINA, por ser el autor de la "cu"tica del asilo".

24 de junio de 1976

Oscar Eduardo AVELLO AVELLO, soltero, 22 años de edad, estudiante de Medicina de la Universidad de Chile, militante del MIR, fue detenido en su domicilio de la comuna de Santiago, aproximadamente a las 05:00 de la mañana del día 24 de junio de 1976, por sujetos de civil.

En los momentos de su detención el afectado se encontraba viviendo con su tía Esterlina Reyes Riffo, quien en esos momentos no estaba en el hogar. Testigos de lo sucedido fueron algunos vecinos que se despertaron cuando sintieron golpes en el inmueble de la señora Esterlina. Relataron que al asomarse por las ventanas, pudieron apreciar vehículos estacionados al frente de la casa señalada. Luego vieron que Oscar Avello era sacado en pijamas por varios sujetos de civil, uno de los cuales le tiró una chaqueta encima. Los vecinos indicaron que el afectado caminaba sereno y sin oponer resistencia a sus aprehensores. Luego fue introducido en uno de los vehículos, partiendo con rumbo desconocido.

Pasadas algunas horas, cuando eran cerca de las 09:00 horas de la mañana los aprehensores volvieron al domicilio del afectado, desde donde procedieron a sacar un televisor Westinghouse de 23 pulgadas, una máquina de escribir, una guitarra eléctrica, una radio RCA Víctor de velador y una maleta, entre otras cosas.

25 de junio 1976

Orlando GUARATEGUA QUINTEROS, soltero, 23 años de edad, estudiante de Tecnología de la Universidad Técnica del Estado, militante del MIR, fue detenido por agentes de la DINA en la vía publica cerca de las 18:30 horas del día 25 de junio de 1976. Momentos antes el afectado había salido de la casa de su abuela en Ampliación Lo Franco, señalando que se dirigía a su domicilio, lugar donde no llegó. Desde esa fecha permanece en calidad de detenido desaparecido

.

Aproximadamente a la 01:30 de la madrugada del sábado 26 de junio de 1976, es decir, al día siguiente, llegaron hasta el domicilio del afectado en la comuna de Recoleta cinco sujetos de civil armados de metralletas y con brazaletes de color rojo con blanco, los que procedieron a allanar el inmueble, según dijeron, en busca de armas. En los momentos en que realizaban dicho procedimiento, llegó hasta el lugar Dionisio Cabrera, vecino y amigo del afectado, quien concurrió a buscarlo con motivo de una celebración familiar que había en su casa y a la cual Orlando Guarategua estaba invitado con anterioridad.

Una vez en el lugar, señala en su testimonio, "divisé estacionado al frente de dicho domicilio, un auto marca Peugeot de color azul... al golpear, me abrieron la puerta dos personas de civil, una de ellas con una metralleta en la mano", luego de identificarse le solicitó a los sujetos que indicaran el motivo de su presencia en la casa de su amigo, a lo que respondieron que estaban allanado porque "Patricio se encuentra en problemas políticos".

La señora Silvia Quintero Croff, madre del afectado, señaló en el recurso de amparo que "durante el allanamiento (los sujetos) me hicieron varias consultas acerca de mi hijo. Consultaban en qué trabajaba, quiénes eran sus amigos, quiénes llegaban a la casa...". Terminado el operativo los sujetos se retiraron del lugar llevándose algunas especies y $17.000 que eran un préstamo conseguido por el afectado para comprar una camioneta que trabajaría.

Durante esos días la DINA detuvo a Oscar Eduardo Avello Avello, el 24 de junio de 1976; el día 26 de junio de 1976 a José Santos Hinojosa Araos, quien el 24 de junio de 1976 estuvo en la casa del afectado hasta las 23:30 de la noche, hora en que Orlando Guarategua lo fue a dejar hasta su domicilio; el 27 del mismo mes también es detenido Miguel Hernán Ovalle Narváez; el 28 de junio a Héctor Manuel Contreras Rojas, vecino de Miguel Ovalle y Sergio Manuel Fuenzalida Loyola. Todos eran militantes de izquierda y pertenecían a la misma estructura de coordinación política. Además todos los mencionados continúan en calidad de detenidos desaparecidos luego de ser detenidos por la DINA, a pesar de las numerosas gestiones realizadas por sus familiares. Hinojosa Araos fue visto en el recinto secreto de la DINA de Villa Grimaldi.

Posteriormente, fechada el 27 de junio de 1976, la señora Silvia Quintero recibió una carta de su hijo, la que junto con tener una singular falta de ortografía no indicaba lugar de procedencia ni situación en la que se encontraba.

27 de junio 1976

Miguel Hernán Ovalle Narváez, 20 años de edad, casado, dos hijos, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), fue detenido el día 27 de junio de 1976, aproximadamente a las 21:00 horas, en la vía pública en la esquina de las calles Recoleta con Manuel Kant. La detención, que fue presenciada por numerosos vecinos, ocurrió cuando el afectado se dirigía desde la casa de su madre a su propio domicilio (entre ambas casas hay alrededor de dos cuadras de distancia). En el trayecto, sorpresivamente, fue interceptado por un individuo de civil, armado de metralleta, quien descendió de un automóvil FIAT 125 sin patente, que se encontraba estacionado. El sujeto lo apuntó con su arma, lo intimó a acercársele y, esposándole, lo introdujo a la fuerza en el vehículo en el que se movilizaban el aprehensor junto a otro hombre y una mujer. Enseguida, dos autos más se acercaron al lugar, aparcándose uno delante y otro detrás del Fiat. Los agentes que participaron en este operativo permanecieron un rato conversando en el lugar hasta que los tres automóviles partieron con distintos rumbos y destinaciones desconocidas.

Al día siguiente de la detención de Ovalle Narváez fue arrestado y hecho desaparecer Héctor Manuel Contreras Rojas, también militante del MIR, en circunstancias similares; ambos formaban parte de una misma estructura partidaria.

Al ser aprehendido, Miguel Hernán Ovalle Narváez portaba consigo un comprobante de depósito a plazo fijo del Banco de Crédito e Inversiones, Sucursal Avenida Matta, el que vencía exactamente al día siguiente de su arresto. El documento fue cobrado oportunamente en caja por alguien que, según se comprobó más tarde judicialmente, adulteró su firma y luego lo endosó o bien exhibió la cédula de identidad del afectado.

Ocho días después de la detención de Ovalle Narváez, llegaron a la casa de Berta Narváez Torrejón, madre del detenido desaparecido, dos civiles que portaban una carta manuscrita del detenido, en la que éste instaba a su madre a que los dejase revisar el entretecho. Estas personas afirmaron que buscaban armas y registraron el lugar sin encontrar nada.

Berta Narváez solicitó una publicación, acompañada de la fotografía de su hijo, en el diario "La Tercera" de fecha 20 de octubre de 1976, requiriendo información acerca de su paradero. Una semana después se presentó en su domicilio un individuo que dijo ser detective privado enviado por la firma Carozzi de Quilpué, y especialmente por su Gerente, con el objeto de investigar las razones que había tenido Ovalle Narváez para abandonar la empresa donde trabajaba. El sujeto fue atendido por María Victoria Ovalle Narváez, hermana de la víctima, quien recibió el ofrecimiento de acompañar al presunto investigador a Quilpué, lo cual no fue aceptado por la hermana. La investigación judicial originada en estos hechos determinó fehacientemente que el sujeto era un impostor y que Ovalle Narváez jamás había trabajado en Carozzi.

A la semana siguiente de esta visita, apareció en el mismo lugar un individuo de unos 60 años que preguntó por doña Berta Narváez; el hombre parecía extremadamente nervioso y le dijo a la madre del afectado que había visto a su hijo en los muelles de Antofagasta, juntando dinero para irse a Venezuela. Su visita estaba, al igual que la anterior, motivada en el artículo aparecido en "La Tercera", pero en esa publicación no aparece el nombre de su madre, a quien el sujeto hizo llamar con nombre y apellido. Posteriormente fue imposible localizar a ese sujeto. Miguel Hernán Ovalle Narváez se encuentra desaparecido desde la fecha en que fue detenido, ignorándose completamente su paradero.

28 de junio 1976

Héctor CONTRERAS ROJAS, casado, 5 hijos, radiocontrolador, militante del MIR, fue detenido en la vía pública el 28 de junio de 1976, pasadas las 19:00 horas, por efectivos de seguridad en las cercanías de su domicilio. A la hora indicada, el afectado salió de su casa, ubicada en la población Venezuela en la comuna de Conchalí, a comprar unos remedios para una hija que se encontraba enferma; sin embargo, no llegó a la farmacia donde se dirigía, ni regresó a su hogar. Al parecer los aprehensores lo esperaban en la esquina de las calles Pedro Donoso y Colina, movilizados en dos camionetas furgones que se encontraban apostadas en el lugar.

Días después, el 1 de julio, alrededor de las 20:30 horas, llegaron a su domicilio dos civiles que entregaron a la cónyuge del afectado, Rosa Marín, una carta de su marido. La misiva, manuscrita, decía que diera facilidades a su portador para registrar algunas dependencias de la casa donde él había escondido algunas cosas sin que ella supiera. Insistía en señalar que diera todas las facilidades para evitar que ella se viera comprometida. Terminaba expres"ndole que se encuentra bien y que lo perdone. Esta carta está fechada el mismo día 1 de julio de 1976 y la letra fue reconocida por ella y uno de sus hijos como correspondiente a la víctima.

Sergio Manuel FUENZALIDA LOYOLA, casado, 7 hijos, obrero de la construcción, militante del MIR, fue detenido por agentes de seguridad el día 28 de junio de 1976 alrededor de las 12:00 horas, después que saliera de su domicilio en la Villa O'Higgins rumbo al Ministerio de Educación, donde realizaría unos trámites. No llegó a esas oficinas ni tampoco regresó a su domicilio.

Días antes, el 26 de junio, su anterior domicilio en calle Cuarta Transversal, en la comuna de San Miguel había sido allanado por civiles que dijeron ser de Inteligencia, con el propósito de detener al afectado. Los nuevos moradores indicaron a los agentes que ya no vivía allí y procedieron a entregarles la nueva dirección. Por tal razón, se presume que sus aprehensores fueron los mismos que concurrieron a su ex casa.

Por otro lado, después de ocurrido el Golpe Militar, en septiembre de 1973, Fuenzalida fue detenido y permaneció recluido en el Estadio Nacional durante aproximadamente un mes, recuperando su libertad en octubre de ese año.

El 28 de junio de 1976, vecinos vieron a personas de apariencia sospechosa y ajenos al lugar que merodeaban el sector, los que preguntaron a vecinos el nombre completo de Fuenzalida y las horas en que podían ubicarlo.

Sergio Fuenzalida estaba separado de su cónyuge y había formado una nueva familia con Dina Lagos Lagos, madre de sus siete hijos, y con quien vivía al momento de su detención.

Por otro lado, el gobierno militar respondió a las Naciones Unidas en sus "Observaciones al Informe al Grupo de Trabajo Ad- Hoc sobre la situación de los Derechos Humanos en Chile", que el afectado no tenía existencia legal, ya que su identificación no se encontraba registrada en el Gabinete de Identificación. Esta no fue la única persona detenida desaparecida de la cual el gobierno intentó negar su existencia, pero la identificación legal del afectado, como en los otros casos, quedó plenamente establecida tanto ante las Naciones Unidas como en los Tribunales que investigaron su desaparición.

Pese a todas las gestiones realizadas por Dina Lagos para ubicar a su esposo, no pudo dar con su paradero ni conocer la suerte corrida por él, quien se encuentra desaparecido desde el 28 de junio de 1976.

15 julio de 1976

Es detenido Patricio BIEDMA SCHADEWALDT, el último de los líderes del MIR vinculado a la Junta Coordinadora Revolucionaria que habían detectado los organos de seguridad.

De nacionalidad argentina pero con residencia definitiva en Chile desde 1968, el sociólogo Patricio Biedma volvió a Argentina, posteriormente al 11 de septiembre de 1973, debido a la persecución política de la cual fue objeto en Chile. Mantuvo su actividad política al interior del MIR chileno, trabajando junto a los Máximos líderes de este movimiento.

Se ha acreditado que Patricio Biedma fue detenido en un allanamiento "tipo rastrillo" en julio de 1976, en Buenos Aires y llevado a varios recintos, entre los cuales "Automotores Orletti" dependencia del SIDE - organismo de seguridad con el cual la DINA mantenía estrechas relaciones-. En dicho recinto, Patricio Biedma fue interrogado por un militar chileno, lo que consta en varios testimonios de detenidos argentinos.

La suerte final del sociólogo debe ser relacionada con la de Edgardo Enríquez y Jorge Fuentes. Durante su cautiverio Patricio Biedma comunicó a un testigo su aprehensión de que sería trasladado a Chile.

A la luz de estos y otros documentos proporcionados a esta Comisión, se llegó a la convicción moral de que Patricio Biedma fue efectivamente secuestrado por agentes que actuaban bajo el amparo de las autoridades argentinas. Cabe presumir que una vez cerrado el recinto de Automotores Orletti -a mediados de 1976- pudo haber sido transferido o entregado a los agentes de la DINA en Buenos Aires.

Se pierde todo contacto con Miguel Iván ORELLANA CASTRO, de 27 años, militante del MIR, quienes estaba exiliado en Cuba. El desaparecimiento se produjo cuando la víctima se dirigió a Buenos Aires a una reunión política e ingresó a ese país clandestinamente.

16 de julio de 1976,

Miembros del Ejército argentino detuvieron en su apartamento de calle Córdova, en Buenos Aires al matrimonio formado por Guillermo TAMBURINI y María Cecilia MAGNET FERRERO. El, médico de nacionalidad argentina, militante del MIR, radicado en Chile durante varios años, huyó la represión desatada con posterioridad al 11 de septiembre de 1973.

22 de julio de 1976

María Galindo Ramírez, soltera, Secretaria, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), fue detenida por agentes de la DINA el día 22 de julio de 1976. Esta aprehensión pudo haber tenido lugar días antes, puesto que de acuerdo a la versión del esposo de Eliana -don Roberto Walterio Rojas Alvarez- estampada en ese mismo proceso, el último día que fue vista corresponde al 18 de julio de ese año en Estación Central, lugar en el cual la afectada y su cuñado se separaron luego de regresar ambos desde la ciudad de Coronel.

27 de julio 1976

Luis Enrique ELGUETA DíAZ, 23 años, músico, detenido en Chiclana 2861, depto 1, Bs. As, Argentina, por FF AA ext., DINA. Desde entonces se encuentra desaparecido

8 de agosto de 1976

Mario Maureira Vásquez, casado, dos hijos, egresado de Contabilidad, militante del MIR, fue detenido el 8 de agosto de 1976, cerca de la medianoche, cuando se dirigía caminando junto a dos amigos -Santiago Araya Cabrera y Juan Manuel Carrasco Castro- en las inmediaciones del Paradero 24 de la Gran Avenida, de regreso a su hogar, tras haber comido en un restaurante cercano. Un carabinero de franco los interceptó y les ordenó identificarse.

Maureira no llevaba cédula de identidad, por lo que el carabinero lo registró, encontr"ndole una pistola sin balas, lo que hizo que él tratara de huir. El policía comenzó a disparar y Maureira se detuvo, sus dos amigos escaparon.

Sin embargo, Santiago Araya ulteriormente también fue detenido y se encuentra desaparecido desde el 29 de noviembre de 1976.

Es detenida en el centro de Buenos Aires, la institutriz Rachel Elizabeth VENEGAS ILLANES, militante del MIR. No se ha vuelto a saber de ella. Había sido procesada por la Fiscalía Militar de Victoria y condenada a un largo arresto domiciliario, luego del cual abandonó Chile.

20 de octubre de 1976

Se informó oficialmente que se produjo un enfrentamiento entre Carabineros de un radiopatrullas y dos individuos sospechosos, quienes al ser interrogados extrajeron armas de fuego, produciéndose un tiroteo a consecuencia del cual fue herido uno de ellos, alcanzando el otro a refugiarse en una industria del sector, donde falleció producto de una herida de bala recibida en el primer enfrentamiento. Se indicó que también resultaron heridos dos peatones.

Las víctimas de estos hechos fueron Juan Rolando RODRIGUEZ CORDERO, empleado, viudo de Catalina Gallardo, cuyo caso ya ha sido relatado, quien por las persecusiones que estaba siendo objeto luego de la ejecución de su cónyuge planeaba irse fuera del país y Mauricio Jean CARRASCO VALDIVIA, estudiante, militante del MIR, quien también se encontró ligado a los hechos del año anterior, puesto que tanto la madre de los hermanos Gallardo, como la de los hermanos Ganga, cuando estuvieron detenidas fueron interrogadas por agentes de la DINA sobre su paradero. Sus captores decían que él sería el jefe del grupo que integraban sus hijos.

11 noviembre 1976

Javier Ernesto PARADA VALENZUELA, de 25 años de edad, casado, había estudiado Agronomía y militaba en el MIR. Según relata su familia, después del 11 de septiembre de 1973, había estado detenido cerca de un mes en la ciudad de Temuco. Concluida la detención se trasladó junto a su cónyuge a Santiago. El matrimonio habría sido objeto de una constante persecución, producto de lo cual se habían visto obligados a separarse. En noviembre de 1976 una tía, dueña de la casa donde el afectado vivía en el sector de calle Matucana con Alameda, le informa a su cónyuge que había sido detenido.

Testigos presenciales relataron a la familia que el domicilio fue allanado el 11 de noviembre por 3 civiles que no se identificaron y que incautaron enseres y documentos pertenecientes a Javier Parada. Culminado el allanamiento, los sujetos se retiraron a corta distancia del inmueble. Al llegar a casa Javier Parada fue violentamente detenido por los mismos civiles, siendo trasladado a un lugar que se desconoce.

En su favor se interpuso un recurso de amparo ante la I Corte de Apelaciones de Stgo, que fue rechazado sin que se lograra ubicar su paradero

19 de noviembre 1976

Desaparece Luis JARAMILLO JARAMILLO

29 de noviembre 1976

Santiago Edmundo ARAYA CABRERA 28 años, soltero, vendedor viajero, militante del MIR, fue detenido el 29 de noviembre de 1976 en la vía pública, por agentes de la DINA.

Entre el 29 de noviembre y el 20 de diciembre de 1976, fueron detenidas trece personas: once de ellas pertenecientes al Partido Comunista -algunas miembros de su Comité Central- y dos al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Los procedimientos que se utilizaron para detenerlos guardan semejanzas entre sí, particularmente en el hecho de que sus arrestos se realizaron en la vía pública, salvo en un caso, y destacándose que el grueso de las detenciones se verificaron el día 15 de diciembre de 1976, afectando en ese sólo día a siete personas. Y la otra nota común en sus situaciones, fue aquella que proporcionó oficialmente el gobierno militar, en el sentido que prácticamente todos registraban salida de Chile a Argentina entre fines de diciembre de 1976 o a principios de enero de 1977. La falsedad de esta versión quedó posteriormente establecida judicialmente. La otra característica común a todas estas personas es que hasta la fecha se encuentran desaparecidas.

Se trata de: Santiago Edmundo Araya Cabrera, detenido el 29 de noviembre de 1976; Armando Portilla, detenido el 9 de diciembre de 1976; Fernando Alfredo Navarro Allende, detenido el 13 de diciembre de 1976; Lincoyán Yalú Berríos Cataldo, Horacio Cepeda Marinkovic, Luis Segundo Lazo Santander, Juan Fernando Ortiz Letelier, Reinalda del Carmen Pereira Plaza, Waldo Ulises Pizarro Molina, Héctor Véliz Ramírez, todos ellos detenidos el 15 de diciembre de 1976; Lizandro Tucapel Cruz Díaz, Carlos Patricio Durán González, ambos detenidos el 18 de diciembre de 1976; y Edras de las Mercedes Pinto Arroyo, detenido el 20 de diciembre de 1976.

El 29 de noviembre de 1976, Santiago Edmundo Araya Cabrera, ex dirigente estudiantil, militante del MIR, salió de su casa con destino a la Vega Central de Santiago, para comprar unas mercaderías que él envasaba y luego vendía, quedando de regresar inmediatamente a su casa donde hacía esa labor de envase. El afectado fue detenido en la vía pública y hasta la fecha se desconoce su paradero.

Anteriormente, el mismo año 1976, en el mes de agosto, a la altura del paradero 27 de Gran Avenida, fue interceptado el afectado, Mario Maureira Vásquez y Juan Carrasco por un carabinero de franco que les pidió identificarse. Santiago Araya y Juan Carrasco así lo hicieron, entregando sus cédulas de identidad que nunca les fueron devueltas, en tanto que Mario Maureira no portaba identificación. El policía de franco amenazó con llevarlos a una Unidad de Carabineros, y cuando registró a Maureira le encontró un arma, alegando éste que no estaba cargada, lo que el carabinero confirmó. Cuando el policía pedía cooperación a un taxista para que llamara a la Comisaría más cercana o a un Radiopatrullas, Maureira intentó fugarse, y tras suyo salió el policía haciendo disparos hasta que lo redujo, pero en tanto, Santiago Araya y Juan Carrasco aprovecharon la ocasión para alejarse del lugar.

Sobre los hechos ocurridos, tanto Santiago Araya como Juan Carrasco rindieron respectivamente declaraciones juradas dejando constancia de lo vivido, que servía para establecer hechos en relación a la detención y posterior desaparecimiento de Mario Maureira.

Por otra parte, luego del incidente que culminó con la detención de Maureira, hasta la casa de Araya y Carrasco llegaron sujetos que se identificaron como del Servicio de Inteligencia de Carabineros los que, al no encontrarlos, dejaron indicado a familiares que debían presentarse ante Carabineros lo más pronto posible para ser interrogados por el paradero de Maureira; además, sus residencias permanecieron vigiladas por sujetos de punto fijo por cerca de diez días.

18 de diciembre 1976

CARLOS PATRICIO DURAN GONZALEZ, 25 años, casado, dos hijas, constructor civil, ex Dirigente gremial, militante del MIR, fue detenido el 18 de diciembre de 1976. Carlos Patricio Durán González, Militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, tenía problemas de seguridad desde hacía bastante tiempo antes de ser detenido. En efecto, ya a fines de 1974 había sido buscado en su domicilio de Valparaíso.

Posteriormente, después de la muerte de su cuñado Amador del Fierro en Febrero de 1976, también militante del MIR y muerto por la DINA junto a otras dos personas -los hermanos Pérez Vargas- su búsqueda se había intensificado, resolviendo cambiarse de domicilio; a la fecha de su detención vivía en Santiago. Cuando en octubre de 1976 vivían en una casa de Población El Montijo, fueron visitados en diversas oportunidades por un sospechoso fotógrafo que resultó ser agente de DINA. Este quería saber datos de Carlos Durán, dónde vivía realmente, si se juntaba con Valentina su mujer, etc. Aún más, Zenón Durán, hermanastro del padre (del afectado), hizo gestiones con posterioridad al desaparecimiento y le manifestó a Valentina Fierro que había averiguado que Carlos Patricio era buscado intensamente por la DINA, porque tenía varios cargos tales como "haber sido simpatizante del MIR en la U. de Valparaíso, haber militado y ser amigo de Amador Fierro, haber sido un peligroso dirigente sindical de la Empresa de Construcciones Habitacionales, haber sido secretario de la Comisión de Educación del Consejo de Administración".

En Noviembre del año 1976, al domicilio donde residía su cónyuge y dos hijas llegaron civiles que no se identificaron, con el propósito de fotografiar a las menores, a esa época de 3 y 5 años, lo que no les fue permitido.

Carlos Patricio Durán González desaparece el 18 de Diciembre 1976. Se desconocen las circunstancias concretas de la detención.

Al respecto, la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación en su Informe final, consigna que la detención de Carlos Durán había sido en la vía pública, que sus autores presumiblemente fueron agentes de la DINA y que permaneció recluido en el recinto secreto de detención de ese organismo de seguridad, "Villa Grimaldi", desde el cual se pierde todo rastro.

El día 18 de diciembre, su familia lo ve por última vez cerca de las 08:00 de la mañana, cuando él se despide de su cónyuge e hijos, los que iban a viajar a Valparaíso. Quedaron de verse nuevamente el día 20, cita a la que no llegó.

Ese mismo día 18 de diciembre, pasadas las 08:30 horas, comunicó a una persona que debía concurrir a una cita con un militante comunista, Lizandro Tucapel Cruz Díaz.

5 de enero 1977

Desaparece Hernán BENAVIDES MALDONADO

10 de enero de 1977,

José Luis APPEL DE LA CRUZ fue secuestrado por un grupo de civiles armados, en plena vía pública de la ciudad de Cipolletti, provincia de Neuquén, Argentina, ante los ojos de su cónyuge Carmen Angélica DELARD CABEZAS y de su hija. Carmen Delard desapareció en la Comisaría de esa ciudad al hacer la denuncia de la desaparición de su cónyuge.

17 de enero de 1977

Una semana más tarde, su hermana Gloria Ximena DELARD CABEZAS fue detenida en su domicilio de Buenos Aires junto a su cónyuge Roberto CRISTI MELERO y sus dos hijos. Gloria Delard estaba embarazada de su tercer hijo. La patrulla de agentes de la Policía Federal los trasladó a la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA), recinto desde donde desaparecieron.

Las dos hermanas Carmen y Gloria Delard y sus maridos eran estudiantes y militantes del MIR de la Universidad de Concepción. Perseguidos en Chile después del 11 de septiembre de 1973, aceptaron el ofrecimiento de un amigo de la familia, ex-coronel de Ejército, de ayudarles a cruzar la frontera chileno-argentina, instalándose en Neuquén y Buenos Aires, respectivamente.

Con posterioridad a la detención, los hijos de ambos matrimonios fueron encontrados por sus abuelos en distintos orfelinatos. En cuanto al tercer hijo, sólo se obtuvieron versiones no confirmadas sobre su nacimiento en cautiverio, sin que los padres de Gloria Delard hayan podido encontrarlo.

18 de febrero 1977

Nélson FLORES UGARTE, es detenido en Buenos Aires, Argentina, por FF AA Argentinas, desde entonces se encuentra desaparecido

17 de mayo 1977

Alexei Vladimir JACCARD SIEGLER, es detenido por miembros de las FFAA Argentinas, desde entonces se encuentra desaparecido

19 de mayo de 1977

Es detenido junto a su cónyuge Oscar Lautaro HUERAVILO SAAVEDRA, de 23 años, empleado, sin militancia conocida, jóven chileno radicado en Buenos Aires, casado con una nacional argentina, Mirta Mónica ALONSO, embarazada de seis meses. Ese niño nació en cautiverio, siendo recuperado por su abuela. El matrimonio desapareció, víctimas de violación de sus derechos humanos, en el cuadro de la situación ya dicha, sin que existan elementos que indiquen la participación de agentes chilenos en los hechos.

Es detenido José Liberio POBLETE ROA, miembro de la comunidad "Cristianos por el Socialismo", junto a su cónyuge de nacionalidad argentina y su hija de ocho meses Claudia POBLETE HLACZIK. El matrimonio y su hija desaparecieron, existiendo testimonios que indican su estadía en los centro de detención de "El Banco" y "El Olympo" en Buenos Aires, perdiéndose allí su rastro a mediados de 1979.

17 de octubre de 1977

Jenny del Carmen BARRA ROSALES, soltera, estudiante de Enfermería de la Universidad Católica, militante del MIR, fue detenida por primera vez el 17 de enero de 1974, a los 20 años de edad, por Militares de la Escuela de Infantería de San Bernardo. En esa oportunidad permaneció por espacio aproximado de 6 meses recluida en Cerro Chena, recinto de Tejas Verdes, Casa Correccional y Campamento Tres Alamos en virtud de las normas por Estado de Sitio. En esa oportunidad se le acusaba de repartir panfletos y pertenecer al Frente de Estudiantes Revolucionarios (FER).

Una vez recuperada su libertad, continuó con sus estudios en la carrera de Enfermería de la U. Católica de Santiago.

Posteriormente, el día 17 de octubre de 1977, según declara su madre "mi hija junto con una amiga llegaron a la casa de ésta. Al llegar allí le manifestaron a Yolanda Bastías, madre de la amiga, que notaron que habían sido seguidas desde Santiago, pero ella le restó importancia al hecho para tranquilizarlas. Más tarde mi hija regresó a su hogar distante 7 cuadras del de su amiga quedando de llamarla por teléfono a las 21:00 horas.

Yolanda Bastías declara que los hechos sucedieron el 17 de octubre, saliendo de su hogar a las 17:30 horas. "Recuerdo que ese día ella me dijo que su madre estaba preocupada porque había visto días antes a 3 sujetos bien vestidos, de lentes oscuros, que vigilaban su casa".

A su vez, Jacqueline Pezoa Barahona, amiga de ésta y quien declaró judicialmente en relación a Jenny, afirma que aproximadamente el 20 de octubre, estando ella en su trabajo, recibió un llamado telefónico de la víctima preguntando cómo estaba y agregando que ella estaba concurriendo a la Universidad y que estaba bien. Esto es contradictorio con la información de su ausencia de la Universidad a partir del 18 de octubre.

El día 17 de octubre, Jenny Barra concurrió al domicilio de Hernán Santos Pérez Alvarez, detenido desaparecido desde el día 19 de octubre y militante del MIR. En ese lugar almorzó con su esposa, Norma Ortega Villena, quien afirma que en esa oportunidad venía de clases y contaba sólo con algunos minutos para volver a ellas por lo que conversaron sólo cosas triviales.

Agrega que, días después -y en circunstancias que presentaba un Recurso de Amparo por la desaparición de mi esposo, el día 19 de octubre me enteré de que Jenny también estaba desaparecida. En las averiguaciones tendientes a ubicar a mi cónyuge supe que Jenny se encontraba en un automóvil marca Peugeot 404 color gris, patente CH-800 de Renca, perteneciente a la ex Dina según me informé, en el momento en que mi esposo fue detenido y conducido contra su voluntad en dicho vehículo".

19 de octubre 1977

Hernán Santos Pérez Alvarez, casado, dos hijos, militante del MIR y ex dirigente del Campamento Santiago Pino, había sido detenido anteriormente el 6 de mayo de 1974, por Carabineros de la comuna de Barrancas. Fue procesado por la 1a. Fiscalía Militar en la causa rol 236-74 y finalmente sobreseído, recuperando su libertad ese mismo año. En esa oportunidad la detención tuvo relación con sus actividades como dirigente del Campamento Santiago Pino, antes de septiembre de 1973.

Posteriormente, fue detenido nuevamente el 19 de octubre de 1977. En esa oportunidad la víctima salió de su domicilio, portando una máquina fotográfica y una radio, y se dirigió a cumplir labores profesionales como fotógrafo en el Jardín Infantil G-27, ubicado encalle Los Montes 1216, de la Población Teniente Merino. Quedó de volver a su casa a las 14:00 horas.

Desde ese lugar salió aproximadamente a las 13:30 horas para dirigirse a su domicilio donde no llegó.

Esto motivó que su cónyuge, Norma Ortega Villena, procediera a indagar en el sector donde debería haber transitado como trayecto normal. Es así como pudo constatar que el afectado había sido detenido el día 19 de octubre, alrededor de las 13:45 horas, en calle San Francisco entre Victoria y Avda. Estrella, de la comuna de Pudahuel. Según le manifestaron testigos, la detención fue practicada con violencia por sujetos de civil que se movilizaban en vehículos particulares. Entre los vehículos había un Peugeot de color gris, patente CH-800 de Renca. También se le informó que había sido baleado en una pierna antes de ser subido al vehículo y que fue golpeado e introducido a viva fuerza al interior de uno de ellos, alejándose del lugar.

Durante toda esa mañana llamó la atención, al personal del Jardín Infantil, la larga permanencia de 2 vehículos frente a ese local. Uno era un Peugeot 404 con 3 civiles en su interior y otro celeste con 3 hombres y una mujer.

Esto alertó a los vecinos, haciendo que uno de ellos, un ex funcionario de Carabineros se acercara al vehículo e inquiriera la identificación de los civiles y las razones de la permanencia en ese lugar, así como la presencia de una joven que lloraba en su interior. Los civiles manifestaron que no se preocupara pues hacían redada de drogadictos, dando a entender que pertenecían a algún servicio policial.

Su cónyuge afirma que, luego de su detención, fue visto en el Campamento Santiago Pino, flanqueado por dos sujetos. Se veía en malas condiciones físicas y con evidentes signos de habérsele inyectado drogas.

La versión respecto a su detención es confirmada por numerosos testigos que declararon en el transcurso de la Investigación judicial y extrajudicial.

Es así como Honorio Henríquez A. afirmó que "el día 19 de octubre de 1977, aproximadamente a las 13:30 horas me encontraba en San Francisco con Avda. La Estrella esperando movilización... Desde las cercanías del kindergarten venía caminando un hombre de unos 30 años, que portaba una grabadora y una máquina fotográfica colgada a su hombro. Esta persona iba caminando por calle San Francisco y desde un automóvil marca Peugeot o Fiat 125 de color gris, bajó primero un individuo y se acercó a la persona que caminaba. Casi inmediatamente pude ver que se daban de golpes. Desde el vehículo bajaron 2 personas más, las cuales portaban armas, al parecer metralletas, y se unieron al primero que había bajado y entre todos golpearon a la persona que portaba la máquina fotográfica. Esta persona cayó al suelo y en ese lugar le dieron de puntapiés y golpes con las armas... Se juntó mucha gente a observar en el momento en que introducían a la persona que había caído dentro del automóvil... En ese momento pude ver claramente la patente con que circulaba el vehículo CH-800 de Renca, color gris y procedí a anotarla, pensando que podría ser importante tomar ese dato".

También Mireya Bustamante C. declaró al mismo tenor, "el día 19 de octubre, como a las 13:30 hrs., iba por calle San Francisco cuando vi que iba un joven más o menos de 25 años. Llevaba una máquina fotográfica y una radio. Lo seguía un auto color gris marca Peugeot, del cual se bajaron 2 personas". Después de describirlos agrega: "...al alcanzarlo trató de defenderse. Después bajó otra persona del auto la que traía una metralleta con la que le pegó en la cabeza, aprovechando esto lo metieron dentro del auto y se lo llevaron".

Por su lado el estudiante Juan Lorenzo Cabrera reafirmó lo dicho por los anteriores testigos, declarando en términos similares y agregando "que por la calle venía un caballero joven que traía una máquina fotográfica y una grabadora. A este señor lo seguía un hombre de pelo largo el que se le acercó y lo agredió como para detenerlo. Este señor se defendió y en eso llegó un automóvil Peugeot...". Posteriormente su declaración ante Investigaciones fue alterada precisamente donde describe el vehículo, debiendo declarar nuevamente ante el Tribunal haciendo claridad en este punto.

Hubo otras personas que lo conocían y que presenciaron la detención, que por temor no estuvieron dispuestos a declarar en esa época.

Con respecto a la permanencia previa de los vehículos en el sector declararon numerosas personas. Entre ellas está la auxiliar de Alimentación del Jardín Infantil Los Leoncitos, ubicado en calle Los Montes 1216, Corina Seguel. En ella afirma, "eran como las 10:00 horas de la mañana cuando vi que había dos hombres como a unos 4 metros de la reja del Jardín, por lo que los miré ya que me llamaron la atención porque permanecieron mucho rato mirando hacia el Jardín". Agrega "ese día yo vi a don Hernán Santos Pérez como a las 13:00 horas, él estaba tomando fotos como lo hacía frecuentemente y creo que se debe haber ido como a las 12:20 horas. Al parecer cuando él salió estas personas ya no estaban en el lugar en que los vi al principio".

Una auxiliar de Educación de P"rvulos, Margarita Jiménez M., afirma, "al llegar al Jardín vi a dos hombres que estaban parados en la calle, los que me llamaron la atención porque estuvieron toda la mañana parados fuera mirando hacia el Jardín, yéndose alrededor de las 11:30 a 12:00 horas".

Dos días antes de la detención de Hernán Pérez, el 17 de octubre, concurrió hasta su domicilio Jenny Barra Rosales, quien desapareció el día 17 en el trayecto de la casa de una amiga a su domicilio en San Bernardo. Ambos estaban vinculados políticamente al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). En averiguaciones efectuadas por la cónyuge de Pérez Alvarez tendientes a ubicarlo, se enteró que Jenny se encontraba en el vehículo marca Peugeot 404 gris, patente CH-800 de Renca, en el momento en que su esposo fue detenido. La presencia de una mujer en el vehículo fue ratificada tanto por la declaración de Vicente Campillay como de Margarita Jiménez, en el transcurso de las investigaciones judiciales.

En esos mismos días también fue detenido José Miguel Tobar Quezada, a quien se le interrogó sobre Jenny Barra y se le exhibieron fotografías de ella. José Tobar fue conducido a un recinto desconocido donde permaneció por espacio de 3 semanas; allí fue torturado e interrogado sobre sus actividades políticas. En ese lugar le inyectaron algún elemento que le produjo somnolencia. Sintió el interrogatorio que le hacían a una mujer, identificando su voz como perteneciente a Jenny Barra. En una pieza contigua escuchó a 3 ó 4 hombres que se encontraban en la misma situación de detención.

José Miguel Tobar fue detenido por civiles que se movilizaban en un vehículo Peugeot 404 de color gris, con la misma patente CH-800 de Renca, que participó en la detención de José Santos Pérez.

1 de noviembre de 1977,

José Luis DE LA MAZA ASQUET, militante del MIR, fue interceptado en Tucumán por una patrulla de agentes civiles en la vía pública. Nunca más reapareció. La víctima se había refugiado en Argentina después de ser buscado por la DINA en su domicilio y trabajo de Rancagua, radicándose en las provincias de Mendoza y Tucumán entre los años 1975 a 1977.

Testimonios indican que una persona vinculada a la DINA en Argentina denunció a José Luis DE LA MAZA a la policía argentina, indicándoles su pasado político.

11 de noviembre de 1977

CHERIF OMAR AINIE ROJAS, 21 años, estudiante de química de la Universidad de Buenos Aires, es detenido en la vía pública en Quilmes, Buenos Aires por miembros de las FF.AA Argentinas, desde entonces se encuentra desaparecido

Muere Enrique LOPEZ OLMEDO, miembro suplente de la Comisión Política del MIR, quien había sido detenido a fines del mes de octubre de 1977 en Valparaíso.

Oficialmente se señaló que ese día, a las 22:00 horas, en circunstancias que efectivos de seguridad de la Armada lo intentaban detener en la intersección de las calles Pacífico y Coronel Silva Vergara de Valparaíso, por ser sospechoso de actividades clandestinas, opuso resistencia, ante lo cual los funcionarios se vieron obligados a usar sus armas de fuego, resultando herido y falleciendo en el traslado a un centro asistencial.

7 de diciembre de 1977

Falleció Augusto Heriberto Tadeo CARMONA ACEVEDO, periodista y militante del MIR, según la prensa de la época en un enfrentamiento con efectivos de seguridad, en un inmueble ubicado en calle Barcelona N 2524, de San Miguel.

Como a la medianoche llegó caminando un individuo, se paró frente al umbral de la casa signada con el N 2425 y extrajo unas llaves para abrir la puerta. En ese momento le dispararon desde dentro de la casados o tres veces, cayendo al suelo. Los agentes se marcharon r"pidamente.

16 de enero de 1978

Falleció Gabriel Octavio RIVEROS RAVELO, ingeniero y militante del MIR, en calle Pablo Goyeneche Iver N 010 en Santiago. Ese día fue sorprendido por agentes de la CNI que irrumpieron violentamente en su domicilio disparando. Los agentes también lanzaron bombas lacrimógenas al interior de la casa para que se entregara.

18 de enero de 1978

Fue muerto por efectivos de la CNI, Germán de Jesús CORTES RODRIGUEZ, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y ex-seminarista. Había sido detenido el 16 de enero de 1978 y conducido a Villa Grimaldi.

La prensa informó que luego de su detención fue conducido a su domicilio para que proporcionara más información y entregara documentación. Estando allí en un momento trató de sorprender a los funcionarios de seguridad, disparándoles un arma que extrajo debajo de una cama, no logrando herirlos y siendo muerto por ellos.

Una persona que estuvo detenida junto con él relata que unos días después de su aprehensión fue conducida a la casa de Germán Cortés, quien también fue obligado a ir en otro automóvil. Al llegar a ese lugar pudo apreciar como lo sacaron a la rastra y con la cabeza caída ya que se encontraba en muy mal estado debido a las torturas recibidas.

Un instante después escuchó los balazos y la voz de uno de los guardias dando cuenta por un transmisor de que ya había muerto.


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