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18abr09


Según una fuente judicial logias de Santa Cruz están detrás de la contratación de mercenarios.


Las logias, grupos de poder económico y de composición social desconocida, están detrás de los atentados terroristas y una célula de mercenarios desbarata a media semana en la ciudad de Santa Cruz (este de Bolivia), confirmó a la ABI una fuente de la investigación a dos supuestos sicarios internacionales sumariados y enviados el sábado a una cárcel de La Paz.

La fuente, que habló a condición de reserva de su identidad, dijo que el grupo de cinco supuestos terroristas "fueron financiados económicamente" por las logias en Santa Cruz.

El informante declinó referirse a una en especial y habló después que la jueza Betty Yaníquez mandara de mañana por cargos de "terrorismo" a la cárcel pública de La Paz al húngaro Elöd Tóasó y al boliviano Mario Fardig (señalado también como Fadic o Fadik en diveras publicaciones), miembros sobrevivientes de una supuesta red de mercenarios que planeaba perpetrar un magnicidio en Bolivia.

La fuente de mención a la que se urguió si se trataba de la logia Toborochi o Caballeros del Oriente, un secreto a voces en Santa Cruz, insistió en que no tenía "precisión" de la naturaleza e identidad del presunto grupo de poder.

De acuerdo con el comandante general de la Policía boliviana, general Víctor Hugo Escóbar, los supuestos sicarios fueron contactados en Europa por un personaje de identidad desconocida a quien los investigadores definen como "El Viejo", designación tal vez tomada de las confesiones de los declarantes o adoptada como referencia de norte.

Tras una audiencia de más de dos horas, el fiscal Edward Mollinedo expuso las pruebas de convicción, guiadas por el armamento que encontraron a la banda criminal descompuesta grupos de elite de la policía boliviana en un hotel de Santa Cruz.

La investigación y la audiencia en que se escucharon las declaraciones de Tóasó y Fardig Astorga fueron declaradas en reserva, lo que obligó al retiro de un batallón de periodistas de la sala donde Yaníquez formalizó a los incupaldos.

"La jueza dispuso la detención preventiva de los ciudadanos en la cárcel de San Pedro, a raíz de la imputación por terrorismo y atentado a la seguridad del Estado", refirió lacónicamente Mollinedo.

Al dejar las instalaciones de la Corte Superior de Distrito de La Paz, Yañíquez comentó que la defensa de los imputados, para preservar la vida de sus defendidos, encareció por la detención preventiva de aquéllos en la cárcel de San Pedro, en una dependencia aislada y especial.

Hacia las 10h30 locales (14h30 GMT) de este sábado, los dos supuestos mercenarios fueron ingresados, en medio de enorme dispositivo de seguridad, en la penitenciaría de San Pedro, en el centro de La Paz.

San Pedro es una de las cárceles más hacinadas de Bolivia y, según informes extraoficiales, alberga una población penal de más de un millar de internos, tres veces más de la capacidad montada durante la construcción del vetusto edificio en el amanecer del siglo XX.

Mollinedo comunicó que hubo requerido que ambos imputados sean recluidos en la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro, en el altiplano a 12 k km de La Paz y, más tarde, en el penal, también de alta vigilancia, de Cantumarca, en Potosí.

De acuerdo con informes del gobierno de Croacia, Fardig Astorga tiene ciudadanía croata, lo mismo que el boliviano Eduardo Rózsa Flores, abatido este último, junto a un rumano/croata y un irlandés en un choque armado con grupos de élite de la policía local, el jueves pasado.

"Podemos confirmar que se trata de personas registradas como ciudadanos de Croacia", dijo un portavoz de la cancillería de Zagreb, citado por agencias internacionales y reproducido en La Paz por el cotidiano La Prensa.

Militar boliviano, Fardig se formó también en centros del Ejército croata.

Rózsa se alineó en el Ejército de Croacia que peleó la guerra étnica, racial, religiosa y secesionista de los Balcanes, en la década de los ’90 del siglo anterior, que zanjó con la división de la ex Yugoslavia

Los dos supuestos mercenarios que sobrevivieron el jueves a una explosión y combates armados de media hora, eran parte de la célula de terroristas desarticulada en la ciudad de Santa Cruz.

Fardig y Tóasó salieron indemnes de una feroz balacera que siguió a una poderosa explosión que voló por los aires puertas y vidrieras de 30 habitaciones del cuarto piso del Hotel Las Américas, donde fueron abatidos el húngaro rumano Mayarosi Ariad, el irlandés croata Dwyer Michael Martin y el boliviano Rózsa Flores, que también adhirió la nacional húngara y croata.

De acuerdo con el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, Fardig y Tóasó habían admitido el mismo jueves su participación en los atentados terroristas a las residencias del viceministro Saúl Avalos, en marzo, y del jerarca de la iglesia católica boliviana Julio Terrazas, el pasado miércoles.

En declaraciones al periódico La Razón, de La Paz, el propietario del Hotel Las Américas, Hernán Rosel, dijo que los supuestos mercenarios no salieron de sus habitaciones la noche del miércoles.

[Fuente: ABI, La Paz, 18abr09]

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